Desde el propio título, el documental de Claudio Zulian refuta el término « refugiado », insistiendo en que se trata de seres humanos con historias personales y presentando ocho de ellas en Barcelona

Escrito por Camillo De Marco 

Los vemos fugazmente en la televisión, intentando salir de botes desinflados, con sus chalecos salvavidas de color naranja brillante o envueltos en mantas térmicas de aluminio. Innumerables vidas reducidas a una sola palabra: « refugiados ». Un estatus político formalizado por las instituciones de todo el mundo, que provoca acalorados debates en los medios de comunicación y las redes sociales. No nacimos refugiados [+], el documental de Claudio Zulian, refuta desde el primer momento esta definición a través del propio título. Los refugiados no existen, solo hay personas. La película, que ha tenido su estreno mundial en el Festival Biografilm de Bolonia, se centra en las historias de ocho personajes cuyas vidas se entrelazan en la ciudad de Barcelona: músicos, abogados, intérpretes, guardias de seguridad, empleados de atención telefónica,… Todos ellos obligados a escoger el camino del exilio para huir de la persecución, la guerra y la opresión.

Iryna era encargada de proyectos en una empresa de servicios financieros cuando estalló el conflicto en Ucrania. En cierto momento, encontrar el tratamiento necesario para la diálisis de su esposo, Sergei, se convirtió en una tarea imposible, por lo que ambos decidieron huir en coche para poder transportar con ellos el equipo médico. Asentados en Barcelona, ​​Iryna estudia español mientras cuida de su marido. Mahmoud, por su parte, fue testigo de cómo la gente volaba en pedazos a causa de los bombardeos del ejército israelí en Palestina, una experiencia que le llevó a convertirse en enfermero. Sin embargo, Hamas no aprobó su proyecto de educación sexual para mujeres, así que amenazó con matarlo y finalmente lo encarceló. Finalmente, Mahmoud se las arregló para escapar hasta El Cairo y luego a España. El director aporta una dimensión visual a las recurrentes pesadillas de Mahmoud, a través de imágenes de archivo y otras grabadas por aficionados. Zulian filma al joven mientras habla con sus padres y ayuda a los recién llegados a Barcelona. Su vida pasada y presente también cobra vida gracias a la dirección de fotografía de Sergi Garriga y el trabajo de edición de Dani García Benavides.

Boris era actor, pero una de sus películas ofendió al presidente de su país, Camerún, por lo que el director de la cinta fue secuestrado y torturado. Ahora trabaja para una agencia inmobiliaria, compone música y canta en varios locales de la ciudad. « El exilio destruye tus relaciones, tus lazos, tus raíces, todas las cosas que te hacen ser quien eres en la sociedad », explica. « Pero no me siento culpable por tener ideas y haber pagado el precio por ello ».

Los ocho relatos presentados en el documental de Zulian, ambientados en una Barcelona a veces resplandeciente, otras ordinaria, pero siempre acogedora, podrían conformar el núcleo de películas independientes, llenas de humanidad, coraje, pasión, conciencia y lucidez. Todos estas historias son prueba de la transformación de Europa, tal y como explica el director, « porque nuestro continente ya ha cambiado, y los refugiados lo confirman: vienen de muy lejos pero con los mismos deseos y aspiraciones que los europeos. No son ‘el otro' ».

Claudio Zulian, realizador español nacido en Italia, siempre se ha movido entre el cine, la televisión, las artes visuales, la música, el teatro y la literatura, mostrando la misma sensibilidad hacia las problemáticas sociales. Uno de sus últimos documentales, Fearless, se centra en la lucha de las familias de « los desaparecidos » durante la época de las dictaduras en Guatemala.

No nacimos refugiados es una producción de Acteon, fundada por el propio director, junto con Films 59, la productora del director y guionista español Pere Portabella, que ha apoyado las obras de algunos de los grandes maestros del cine durante los últimos 60 años, como Luis Buñuel, Carlos Saura o Marco Ferreri. La cinta también ha sido producida por la Televisió de Catalunya.

[Traducción del italiano – fuente: http://www.cineuropa.org]