Artista: Jorge Reyes y Antonio Zepeda
Álbum: A la izquierda del colibrí
Año: 1986
Género: progresivo atmosférico / étnica ambiental
Duración: 35:58
Nacionalidad: México

 

Lista de Temas:
1. I Caña
2. El hacedor de lluvia
3. Managua
4. Lejos te llevas el espejo de tu rostro
5. Wawaki
6. A la izquierda del Colibrí

 

Alineación:
– Jorge Reyes / teclados, flautas, tubo musical, coros, guitarra eléctrica, caracol de viento
– Antonio Zepeda / tambores, teponaztli, flautas, ocarinas, caparazón de tortuga, cristales, palo de lluvia, silbatos, cantaros, coros, raspadores
Invitados:
Alejandro Camacho / narración
Antonio Giner / sampleo, programación

Resubida de un disco con todo el peso de su historia detrás, en algo que nos habían pedido. El nombre del trabajo se lo debe al dios azteca del sol y la guerra, llamado « Huitzilopochtli », cuyo nombre significa « Colibrí de color azul a la izquierda », y de ahí el nombre del disco…. Aclaro que en este disco todo está en clave azteca. Metáforas herméticas pero con un sentido profundo enlazan esta mezcla entre progresivo electrónico y música prehispánica, en un disco hondamente místico y épico. Un disco conceptual por excelencia, cuya implicancia cultural va más allá de la música y abarca terrenos históricos y políticos…

El dios azteca del sol y la guerra, llamado « Huitzilopochtli », cuyo nombre significa « colibrí de color azul a la izquierda ». Aclaro que en este disco todo está en clave azteca. Y que los músicos parecen hacer un homenaje a Nezahualcoyotl (el revolucionario rey poeta). No importa que no sepan a qué o quién me refiero, sigan leyendo este posteo, por favor.
Y sepan que este es un disco más profundo de lo que parece a simple vista y abarca un amplio rango de experimentación sonora, incorporando instrumentos prehispánicos, algo de jazz y rock y mucha música electrónica. Un disco conceptual por excelencia, su implicancia cultural va más allá de la música y abarca terrenos históricos y políticos, donde el rock progresivo se enlaza con la música prehispánica y la música electrónica para brindar un reconocimiento a un héroe increíble y desconocido… pero no me adelanto, continúen leyendo todo el posteo y tendrán una idea de que viene todo esto…

Comencemos el posteo desde el principio:

Jorge Reyes Valencia fue un músico mexicano, famoso por hacer fusiones de distintos tipos de música, difundir la música prehispánica a través de sus discos y por haber sido miembro de la legendaria banda mexicana de rock progresivo Chac Mool.
Antonio Zepeda es un músico mexicano caracterizado por su ardua investigación y recuperación del sonido de los instrumentos precolombinos. Por ese gran respeto a la música prehispánica y esa costumbre de enardecer con costumbres milenarias a los dioses extranjeros, Zepeda se ha ganado un lugar muy especial entre los bohemios, los cultos y los contagiados.
A mediados de los 80 Jorge Reyes y Antonio Zepeda se unen para crear la que para muchos es una de sus mejores obras: ‘A la izquierda del Colibrí’, la cual es la más cercana al rock progresivo que ambos músicos han hecho, asemejando un poco lo hecho en proyectos como Chac Mool o Vía Láctea, pero con toques más atmosféricos y prehispánicos.
En este disco escuchamos un impresionante despliegue musical que, aún hoy día, es ampliamente reconocido tanto en México como en muchas partes de Europa. Podríamos decir que este disco es la carta de presentación perfecta para ambos músicos, la mayoría de sus tracks han sido utilizados por la BBC de Londres, CBS de Estados Unidos, CBC de Canadá, WDR de Alemania y ORTF de Francia, para musicalizar programas especiales referentes a las culturas precolombinas de México, e incluso ambos (aunque por separado) llegaron a grabar piezas exclusivas para algunos de esos programas.
A la izquierda del Colibrí no es el único trabajo conjunto de Jorge y Antonio, ambos se han ayudado con colaboraciones esporádicas para sus propias producciones en solitario, aunque lamentablemente esto ya no sucederá más, nos queda el legado forjado por ambos grandes etnomúsicos (palabra que a Jorge le gustaba emplear para describir su trabajo).

Dark Ritual

Este disco es muy interesante pues se trata de una obra de transición en la trayectoria de Jorge Reyes; esto se da, en parte, por la participación como compositor de Antonio Zepeda. Por un lado nos encontramos con elementos de la música electrónica, como las bases repetitivas de sintetizadores, la improvisación con flautas por parte de Reyes, que recuerdan aún a la música new age; por otro lado, la instrumentación de Zepeda con ocarinas y tambores, lo que se volverá una constante en los demás discos de Reyes. Por un tercer lado está el tema que da nombre al disco “A la izquierda del colibrí”, donde todavía se ven algunos rasgos del trabajo que venía realizando con Chac Mool.
A la izquierda del Colibrí (intro dura casi los 3 primeros minutos). Completamente instrumental, el tema fue estructurado a base de ocarinas, silbatos (entre ellos el ehecachichtli: el prehispánico silbato de la muerte, con forma de calavera), asistido ligeramente en el fondo por teclados.
A la izquierda del Colibrí (canción). El tema que da nombre al álbum es en sí novedoso, una especie de fusión electrónica rock con música prehispánica, dotado de un texto creado por Jorge y cuya narración corrió a cargo del destacado actor Alejandro Camacho, fue complementado por el canto de unos versos (en náhuatl) del rey Nezahualcoyotl. El nombre en sí puede ser una alusión al sistema religioso mexica, equiparándolo a la religión católica, Huitzilopochtli (colibrí del sur ó colibrí zurdo).

Estoy tan acostumbrado a estar vivo
Que ni cuenta me di cuando me volví zopilote
Cuando vuelo no tengo miedo, nadie me va a alcanzar
El la casa del colibrí no se ha escuchado la última palabra.

Nadie recuerda exactamente cuándo me vieron por última vez
cazando con las manos conejos de fuego en la oscuridad
como una greca palpitante, siete víboras al acecho
en el fulgurante mar de arriba solo perdura mi canto.

Después del eclipse de sangre ya casi ni gente somos
Aquí donde llueve tierra los signos están rotos
Xolotl bajo al infierno en forma de perro, solo quedan las casas
Y los indios colgados en el viento encendido.

Mi sombra empolvada cae sobre el tambor de piedra
En el espejo humeante soplan las flautas funerarias
En el lago del ombligo de la luna, casi siempre hay una respuesta
Solo hay que saber cuál es la pregunta correcta.

Jorge Reyes

Esta canción específica de Jorge es una de las pocas que tiene letra, y además tiene muchas referencias a la cultura prehispánica, usando unas cuantas metáforas un tanto herméticas. Uno puede seguir la musicalidad de las frases sin entender qué dicen y que ello resulte muy placentero de por sí, pero resulta que, además de ello, uno puede embarcarse en un viaje sin fin en la búsqueda de más información al respecto de las letras y la música de este álbum interesante e inspirador. Los textos de los que habla Jorge Reyes son tomados de diversas fuentes como los trece poetas del mundo azteca. En referencia a Nezahualcoyotl, este rey de la alianza azteca del cual los músicos toman poemas para musicalizarlos en el disco, estaba en desacuerdo con las masacres llevadas a cabo por sus compatriotas. Por otro lado, él no adoraba los dioses tipicos aztecas, el mismo es un existencialista y humanista en su época, creía en un mundo social en armonía con la naturaleza, mientras que su palacio estaba rodeado de belleza y de todas partes del reino traia poetas, pintores, escultores, etc. Todo un capo el tipo, lástima el nombre… que significaba « coyote hambriento ». Según Miguel León Portilla: « su vida fue azarosa, perseguido, ocultándose siempre, haciendo honor a su nombre « coyote hambriento » descubrió el dios del cerca y de junto, el inventor de sí mismo, tloque nahuaque in tlalticpac, por lo que su poesía es profundamente filosófica, así como hermosa ».

Todo un revolucionario en contra del conservadurismo de la época y la región, a los que se hacen honores en este disco, incluyendo además sus propias letras y poesías:

Xopan Cala Itec Tzontecochotzin Zantic Mayahua In Puyuma Xochitl
Amoxtlacuiloi in Moyollo In Tic Tzotzoma in Moheuheu

La traducción de este poema de Nezahualcoyotl es la siguiente:

En el interior de la casa de la primavera soy el papagayo de la gran cabeza, tú solo nos das flores que embriagan
Libro de pinturas es tu corazón, haces resonar los tambores

Creo que este escrito de Jorge Reyes fue inspirado, al menos en parte, por el libro « La visión de los vencidos » de Miguel León Portilla, es como un canto a la muerte y el ocaso de la cultura mexica luego de que los españoles los derrotaron.

Pero todo queda en mi pobre interpretación, influenciada también por el punto de vista de un tal Roberto Serrano, e incluso del responsable del blog « Música Pacheca ». Pero repito que mi interpretación es básica y pobre, al final de los comentarios del disco voy a agregar una interpretación mucho más seria del mítico contenido de este disco. Vamos a los comentarios entonces.

Un encuentro de dos amigos y de dos mundos se plasman en este inolvidable disco. La música contemporánea con la supuesta música prehispánica se unen en las personas de Jorge Reyes y Antonio Zepeda, altamente reconocidos en sus respectivas trayectorias en la difusión de la música precolombina. Cabe aclarar que ambos tuvieron sus inicios en búsquedas experimentales y rockeras, sobre todo Jorge, que integró aquel grupo de rock progresivo mexicano Chac Mol, pero ambos terminaron rendidos a la exploración de la antigua música mexicana y, sobre todo, que cada quien logró un gran dominio del escenario con su gran variedad de instrumentos incontables, todo un bello espectáculo. A pesar de los tantos años de escuchar la música de este dueto, los temas 1 y 6 aún me hacen estremecer por su belleza.

Sólo música andina

 

 

[Fuente: cabezademoog.blogspot.com]