Belén Copegui (texto) y Natalia Carrero (ilustraciones). Me aburro. Barcelona: Edebé (Tucán Naranja), 2020. 52 pp. A partir de los 8 años.

¡Resisitid una hora sin internet! Hacedlo por mí, seguro que podéis. 

 

Escrito por Àngels S. Amorós

A Leire, la canguro de Nora e Iván, necesita estudiar para un examen, no se le ocurre una idea mejor que dejarles jugar con sus tablets para que estén entretenidos. Sin embargo, nada es como había planeado porque se estropea el wifi y entonces estalla la tragedia. Los dos hermanos, que tienen seis y diez años respectivamente, se aburren soberanamente, por eso dejan volar su imaginación gracias a los dibujos que hacen y que les llevan muy muy lejos. Su hermana mediana Lea, de ocho años, les observa divertida y decide unirse a sus juegos. Los tres descubren que más allá de las pantallas y de internet hay una gran variedad de actividades muy divertidas.

Con esta trama sencilla y con los ilustraciones que muestran las emociones y dibujos que hacen los niños nos acercan mucho más a todo lo que sienten. La adicción a las tecnologías es un hecho, lo mismo que muchos niños del siglo XXI se ven tan condicionados por los dispositivos y la red internet que no saben jugar a otra cosa y se aíslan. La autora reflexiona sobre los efectos de las redes y todo tipo de dispositivos que nos obligan a estar ocupados todo el tiempo sin experimentar los beneficios del aburrimiento que nos brindan la posibilidad de dejar libre la imaginación.

La fantasía, el contacto con otros, el diálogo, etc. se ven sustituidos por actividades que frenan nuestra creatividad, y tanto adultos como niños sufrimos las consecuencias de una sociedad hiperconectada.

 

[Fuente: http://www.culturamas.es]