Escrito por MANUELA MARTÍN

En el mundo vinícola existen multitud de variedades y tipos de vino. Podemos hablar de vinos de pago, vinos con denominación de origen o vinos de autor, entre otros. Los de autor son hoy en día uno de los vinos más demandados, premiados y apreciados por los grandes entendidos al ser vinos muy innovadores, cuidados y especiales.

Los vinos de autor, como bien su nombre indica, son aquellos vinos con un estilo único. Estos vinos buscan reflejar la personalidad o filosofía de la bodega, elaborando vinos en los que la libertad y la creatividad son un elemento fundamental, junto con una elevada calidad y una pequeña producción, lo que los convierte en vinos diferentes y únicos. Suele haber uno o varios enólogos detrás, responsables de su creación y encargados de recoger una identidad y esencia propia.

Los vinos de autor son supervisados por las bodegas y enólogos durante todas las fases, desde su elaboración, cultivo, vendimia, fermentación, crianza, embotellado, conservación y hasta la comercialización. Durante su elaboración se presta especial atención en las uvas, el color, los polifenoles totales, niveles de acidez, pH, alcohol, azúcar residual, etc., todo este juego entre colores, aromas y sabores hará que tengamos un vino u otro.

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Estos vinos están abiertos a la creatividad, la imaginación y a la inexistencia de normas para su diseño. Cada bodega o enólogo puede prescindir de las normas de los consejos reguladores para crear un vino a su gusto que defina a la bodega. En muchas ocasiones es una estrategia de la propia bodega el crear un vino de autor que se salga de lo habitual y que se diferencia dentro de la marca. Sin embargo, algunos consejos reguladores son más estrictos que otros, como es el caso de Rioja o Ribera del Duero, donde para estar dentro de la DO se debe seguir obligatoriamente su regulación al margen de que sea vino de autor o no.

En estos vinos prima la calidad frente a la cantidad y se trabaja con cepas procedentes de una zona con características especiales. Por ello, en ocasiones no es sencillo encontrarlos en los supermercados.

No obstante, a pesar de que buscan la libertad creativa tienen una serie de normas que han de cumplir como la cantidad de las partidas: estos vinos no deben ser inferiores a 2.000 ni superiores a 25.000 unidades.

En ocasiones, los vinos de autor vienen acompañados del término “vinos de alta expresión”. Esto se refiere a aquellos vinos de autor donde la crianza ha sido un elemento fundamental. Será la bodega y el enólogo el que marque los propios tiempos de crianza, alargándolos o modificándolos para conseguir el producto final deseado.

 

[Fuente: http://www.65ymas.com]