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Escrito por EVARISTO AGUADO

Como colofón al año en el que se conmemora el V centenario de la muerte de Antonio de Nebrija, la Biblioteca Nacional de España, la Fundación Antonio de Nebrija, con el patrocinio de la Universidad Nebrija y Acción Cultural Española, han organizado la exposición Nebrija (1444-1522), el orgullo de ser gramático. Es una muestra que descubre el perfil intelectual del primer humanista español, sin dejar de lado al hombre, al carismático investigador y profesor que se deja ver tras su ingente obra. La exposición, comisariada por la catedrática de Filología Latina de la Universidad de Alcalá Teresa Jiménez Calvente, permanecerá abierta desde el 25 de noviembre de 2022 hasta el 26 de febrero de 2023.

Nebrija (c. 1444-1522), el orgullo de ser gramático. «Grammaticus nomen est professionis» permite al público contemplar más de un centenar de obras procedentes de las colecciones de la Biblioteca Nacional, que se muestran junto a otras prestadas por una decena de instituciones españolas especialmente para esta conmemoración. El catálogo estará disponible en formato digital y podrá descargarse gratuitamente desde la página web de Acción Cultural Española.

Entre las muchas y muy valiosas piezas que se exhiben en esta muestra destacan especialmente algunas como el bello Breviario de Isabel la Católica, ricamente decorado; el magnífico desplegable sobre Jerusalén incluido en el incunable Viaje a Tierra Santa de Bernhard von Breydenbach; los manuscritos caligrafiados por el propio Nebrija en sus tiempos de estudiante; la primera edición de las famosas Introductiones Latinae y su copia manuscrita para el maestre de Alcántara con bellas miniaturas; o la mismísima Gramática sobre la lengua castellana de 1492.

Obras pictóricas de gran valor contribuyen también a que el espectador pueda trasladarse a los siglos XV y XVI. Instituciones como la Fundación Lázaro Galdiano, la Real Academia Española, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Salamanca, la Biblioteca Capitular de Toledo, el Archivo Histórico Nacional, la AECID, el Museo de Ciencias Naturales, el Museo de América y el Museo de El Prado han contribuido con sus préstamos a la mayor exposición sobre Nebrija que se haya celebrado hasta el momento.

Estas obras invitan a recorrer la España de la época y los centros del saber en los que vivió y trabajó el gramático. Desde Lebrija, su lugar de nacimiento; pasando por Salamanca, donde cursó su Bachillerato en Artes y en cuya universidad desarrolló, con el tiempo, la mayor parte de su carrera docente; Bolonia, ciudad que propició su encuentro con Italia y su humanismo; Coca (Segovia) o Villanueva de la Serena y Brozas en Extremadura, enclaves en los que realizó su labor bajo el amparo de generosos mecenas; para terminar en Alcalá de Henares, su último destino, en el que contó siempre con el apoyo del cardenal Cisneros y su universidad.

Nebrija (c. 1444-1522), el orgullo de ser gramático se divide en cuatro áreas:

  1. Humanismo y Renacimiento, la gran revolución cultural
  2. España en los tiempos de Nebrija. Historia y cultura de una época
  3. La cuenta de mi vida
  4. El legado de Nebrija: las Introducciones Latinae, los diccionarios y obras póstumas.

Las cuatro giran en torno a la figura del gramático y permiten, no solo conocer a fondo la obra del creador de la primera gramática española, sino también descubrir a un investigador cuya sombra se proyectó sobre Europa, América y Asia y cuya biografía se entrecruza con la de grandes personajes del momento, que lo son también de la historia de España y Occidente.

Un hombre que quiso transformar el mundo

La exposición de la Biblioteca Nacional presenta a un erudito moderno que, confiado en su saber y en el alcance de su cultura, desafió a sus compañeros universitarios y sacó a la luz sus carencias. “La teología, el derecho, la botánica, la medicina o la cosmografía fueron objeto de sus pesquisas. Compuso versos latinos, actuó como editor de textos para la imprenta e incluso disfrutó del cargo de cronista regio. Consciente de su valía, habló de tú a tú a los grandes personajes que lo rodearon, desde los Reyes Católicos al gran Cisneros. Por supuesto, también tuvo enemigos poderosos, como el inquisidor Deza”, subraya Jiménez Calvente.

Nebrija imaginó su paso por la vida como un caminante que, al llegar a una encrucijada, ha de elegir entre dos posibles sendas. “Él se decantó por la senda no muy transitada del estudio y la erudición, no la de las riquezas o los honores. Su pretensión fue lograr la fama que otorgan las letras y trabajar en favor de quienes le rodeaban. Su meta no era menor, pues aspiraba a devolver el conocimiento de las letras latinas a España: el mismo ideal que los humanistas italianos habían abrazado tiempo atrás respecto de su propia patria. En los textos clásicos (latinos y griegos) se escondían enseñanzas útiles para el tiempo presente y solo había que desenterrarlas. Para alcanzar ese objetivo, ideó un método gramatical novedoso, que recogía el espíritu de las nuevas gramáticas escritas en Italia. Creó otras herramientas indispensables: un par de diccionarios bilingües, breves y concisos, para que los jóvenes estudiantes tuvieran a mano el léxico necesario para la vida común y la lectura de los textos antiguos”, explica Jiménez Calvente.

Viajó como también lo hicieron sus libros. Llegó a la conclusión de que, desde las aulas y a través de sus obras confiadas a la imprenta, podría transformar el mundo que le había tocado vivir. “Fue un humanista comprometido con una profesión aparentemente modesta y en realidad importantísima: la del gramático que conoce las reglas por las que se rigen la lengua y las palabras, sin las cuales es imposible construir las nuevas realidades”, matiza la comisaria.

“La figura de Antonio de Nebrija”, recuerda Ana Santos Aramburo, directora de la BNE, “representa la esencia del humanismo, la trascendencia de la palabra y el valor de la educación para avanzar hacia sociedades mejores. Su vida estuvo marcada por el convencimiento de que el saber clásico debía ser conocido y comprendido, y para ello renovó las bases del conocimiento y del aprendizaje del momento. Fue un visionario y un adelantado a su tiempo que creía, desde la formación de un gramático humanista, en el valor del lenguaje, y en la necesidad de usarlo adecuadamente. Creo que recordar hoy su vida y su legado no puede ser más oportuno”.

Isabel Izquierdo, la directora de programación de AC/E, comentó: “En tiempos de incertidumbre como los actuales y en el contexto de una sociedad digital en proceso de recuperación, conviene fijar la mirada en trayectorias tan sólidas y brillantes como la de Antonio de Nebrija, que tanto aportó a la cultura universal desde su monumental obra. Siempre con la mirada puesta en el futuro, Nebrija contribuyó a cambiar la forma de aprender, aportando extraordinariamente a la educación en España. Como sociedad estatal que apoya relevantes conmemoraciones de nuestra historia cultural, desde Acción Cultural Española (AC/E) nos sumamos a este merecidísimo homenaje a Antonio de Nebrija, cuyo legado pervive hasta nuestros días.”

El rector de la Universidad Nebrija y presidente de la Comisión Interadministrativa del V Centenario de Antonio de Nebrija, José Muñiz, invitó a todos los universitarios y curiosos a sumergirse en este “recorrido por la vida y la obra de una de las personalidades más fascinantes de nuestra historia, un universitario auténtico que no solo sentó las bases que harían de nuestra lengua un vehículo próspero y universal de conocimiento, sino que se ocupó de múltiples saberes con un espíritu crítico y una pasión por la ciencia que tienen mucho que enseñarnos hoy”.

Experiencia virtual

La exposición culmina con Nebrija: Estela de las letras una experiencia virtual que permitirá a los visitantes vivir en primera persona y de manera inmersiva dos momentos históricos. Por una parte, se recrea el encuentro de la reina Isabel I con el propio Nebrija, que explica a la soberana la razón de ser de su innovadora Gramática sobre la lengua castellana. También podremos asomarnos al crucial encuentro de los Reyes Católicos con Colón, que marcaría de forma determinante el futuro de su reino. Con esta apuesta por el universo virtual y las nuevas tecnologías, la Universidad Nebrija pretende acercar la figura del humanista a una audiencia más joven, además de presentar los primeros pasos de su proyecto para el Metaverso.

Pasar a la posteridad como gramático

A través de su legado, sabemos que quiso pasar a la posteridad con el sobrenombre de gramático. Así se lo hace saber a la reina Isabel la Católica en la carta en que le dedica la tercera edición de sus Introductiones Latinae (Salamanca, 1495): “Vt Aelius sit praenomen; Antonius nomen, Nebrissesis cognomen, grammaticus uero agnomen ex professione sumptum”. Precisamente, fueron estas Introductiones, novedoso manual para la enseñanza del latín, las que le hicieron famoso dentro y fuera de España.

Su muerte no menguó su fama ni evitó el enriquecimiento de su legado. De ello se encargaron, en parte, sus hijos Sancho y Sebastián, que abrieron una imprenta en Granada, trasladada un tiempo a Antequera (1534-1597). A ellos se sumaron otros impresores fuera de España, pues las gramáticas y léxicos de Nebrija se imprimieron en Francia, Italia, Alemania y Países Bajos. Aquel manual de latín que había escrito pensando en sus alumnos en Salamanca se convirtió en el único autorizado para enseñar esa disciplina desde que así lo decidió el rey Felipe III (1598). En la larga travesía que llega hasta el siglo XIX, el manual de gramática latina de Nebrija fue respetado, glosado, reformado e incluso acortado, según el lugar y las circunstancias.

Esa pervivencia se siente, por ejemplo, en las primeras gramáticas de las lenguas de América compuestas por los predicadores españoles. Estos, que habían aprendido latín gracias al Antonio, aplicaron el modelo, con sus consideraciones teóricas y sus traducciones bilingües, en su descripción de esas lenguas que, como dijo uno de ellos, eran tan “extrañas, nuevas, incógnitas y peregrinas”.

Orgulloso, inteligente, audaz, a Nebrija nunca le faltaron las ganas de aprender ni la fuerza para el estudio. Tampoco le faltaron detractores, pues jamás se mordió la lengua. Cuando le presentó a la reina Isabel un adelanto de la que luego sería su Gramática de la lengua castellana (Salamanca, 1492), la soberana se sorprendió y no entendió la utilidad de un tratado que enseña las reglas de una lengua que se aprende de manera natural. Pero el docto profesor supo defender la novedad y oportunidad de su ocurrencia, pues las lenguas, incluso las naturales, necesitan gramáticas descriptivas y normativas para que no anden desbocadas. A esta ventaja se añade que la comprensión de los principios gramaticales del castellano puede ayudar a entender los de otras lenguas, el latín (al que dirigía sus esfuerzos) entre ellas. Las paradojas del destino han hecho que esa gramática del castellano sea hoy su obra más conocida. Nebrija, no obstante, merece ser recordado por otras muchas razones.

Nebrija se revela como un humanista en toda regla. Hablar de Nebrija es hablar de un humanismo español pleno gracias a él, también es hablar de la historia y de las figuras que le dan sentido.

El catálogo

El catálogo editado junto a la exposición ofrece un acercamiento a la figura de Nebrija y un recorrido por su extensa y dilatada obra. El volumen se articula en tres grandes secciones: 1. Marco cultural y político, 2. Vida y obra y, por último, 3. El legado.

La publicación comienza con la brillante introducción de la directora de la edición, Teresa Jiménez Calvente, y se desarrolla a través de doce artículos de los siguientes autores: Antonio Alvar Ezquerra, Guillermo Alvar Nuño, Carmen Codoñer Merino, María Lourdes García-Macho, Ángel Gómez Moreno, Fernando Gómez Redondo, Miguel Ángel Ladero Quesada, Carmen Lozano Guillén, Julián Martín Abad, Pedro Martín Baños, Dionisio Á. Martín Nieto, Francisco Javier Pérez. Se complementa con una cuidada cronología nebrisense, con la lista de obra y documentos expuestos en la exposición y con más de 80 ilustraciones, seleccionadas por Teresa Jiménez Calvente y Pedro Martín Baños (coordinador científico de la edición), con obras que forman parte de la exposición y piezas complementarias de instituciones nacionales e internacionales de Reino Unido, Alemania e Italia.

 

[Fuente: http://www.todoliteratura.es]

L’IEC incorpora significats de conceptes com ‘aplicació’, ‘homofòbia’, ‘sidral’ o ‘ibèric’

La Secció Filològica de l’Institut d’Estudis Catalans (IEC) ha presentat aquest dilluns 21 noves paraules i 640 modificacions del Diccionari de la llengua catalana. ‘Acotxador’, ‘cisgènere’, ‘feminicidi’, ‘metabolitzar’, ‘negacionisme’, ‘resilient’, ‘trans’ o ‘transidentitat’ són alguns dels nous conceptes que recull el diccionari en línia. També s’han modificat desenes de paraules per aportar nous significats. És el cas d’’aplicació’, ‘bipolar’, ‘bruixa’, ‘competitiu’, ‘estratègic’, ‘heterosexual’, ‘homofòbia’, ‘ibèric’, ‘màrfega’, ‘sidral’, ‘resiliència’ o ‘sèrie’. El diccionari ha incorporat 70 locucions com ‘posar algú en antecedents’, ‘estar fins als collons d’algú o d’alguna cosa’, ‘amb els pixats al ventre’ o ‘com sardines’.

La segona actualització de l’any del diccionari ha modificat entrades existents per incloure addicions, esmenes i supressions que poden afectar qualsevol informació de l’article.

Fins ara ‘bipolar’ només aportava el sentit de la càrrega d’una pila i s’ha actualitzat amb el sentit del trastorn mental. ‘Bruixa’ es descrivia poc i s’ha complementat amb diversitat d’excepcions. A ‘bossa’ s’hi aporta el significat de conjunt de persones amb una condició humana. També s’ha ampliat el significat de ‘competitiu’, ‘estratègic’ o ‘homofòbia’.

Pel que fa a les 70 locucions afegides hi ha exemples com “i un be negre amb potes rosses’, ‘cadena perpètua’, ‘a cara descoberta’, ‘desgràcia personal’, ‘dormir fort’, ‘estirar la cadena’, ‘no haver inventat la pólvora’, ‘agafar algú pels ous’, ‘per collons’, ‘i un colló de mico’, ‘dels collons’, ‘tenir els collons plens’,  ‘tirar la tovallola’ o ‘rondar pel cap’.

El 2023, un nou diccionari 

En roda de premsa han explicat que al llarg de 2023 l’IEC publicarà en línia un nou diccionari. Es tracta d’un centrat en allò més essencial del treball gramatical i semàntic que comptarà amb 30.000 entrades. “Que el diccionari ens ajudi a entendre les paraules i a escriure millor”, ha comentat la secretària de la secció Filològica del IEC, Mercè Llorente.

Així, el diccionari, que actualment es troba en un procés de revisió, aportarà informació detallada sobre usos transitius i intransitius d’un verb, pronominals, masculins i femenins i informació ampliada respecte el que es pot veure al diccionari més popular.

 

[Font: http://www.racocatala.cat]

Ces mots et expressions qui se ressemblent tant n’ont pourtant pas la même signification. Suivez le guide.

Écrit par Michel Feltin-Palas

Allons, ne mentez pas. Ne me dites pas que jamais ne tressaille un seul instant au fond de votre cerveau le léger doute, la crainte de l’erreur, l’indicible flottement qui trahit l’indécision, l’indétermination, la perplexité. « Il y va » ou « il en va » ? « Conjecture » ou « conjoncture » ? « Mettre à jour » ou « mettre au jour » ? Pour ma part, je le confesse sans honte : il m’arrive régulièrement de devoir consulter le dictionnaire pour ne pas me fourvoyer. Eh quoi ! C’est qu’il existe en France d’innombrables termes et expressions qui se ressemblent tant qu’on les croirait inventés dans le seul dessein de nous induire en erreur. Aussi m’a-t-il semblé utile de procéder cette semaine avec vous à une petite révision.

– Mettre à jour ou mettre au jour ? Pour être proches, ces deux expressions n’ont pas du tout le même sens. « Mettre au jour » signifiait à l’origine « donner le jour ». « J’ai dû cette vengeance à qui m’a mise au jour » (Corneille). Au figuré, il a pris le sens de « rendre visible », de « mettre à la lumière du jour ». Lors de fouilles, un archéologue met ainsi au jour des trésors enfouis. « Mettre à jour », en revanche, a le sens d’actualiser. « Je mets à jour une application sur mon téléphone » (non, ce n’est pas du Corneille).

– Il en va ou il y va ? « Il y va » exprime un danger. « Fuyez ! Il y va de votre vie ». Rien à voir, donc, avec « il en va », qui introduit une comparaison. « Ce restaurant est excellent. Il en va de même de celui d’en face. » Un petit truc : contrairement à « il y va », « il en va » peut-être remplacé par « il en est » (dans un registre plus littéraire).

– Sabler ou sabrer le champagne ? En l’occurrence, l’un n’empêche pas l’autre. « Sabler le champagne » veut dire tout simplement « le boire en abondance » (par allusion au métal en fusion que l’on verse dans un moule) tandis que « sabrer le champagne » évoque le geste spectaculaire consistant à trancher le col de la bouteille avec un sabre. Reconnaissons que le premier cas est plus fréquent que le second…

– Aménager ou emménager ? « Aménager » signifie « disposer avec ordre » tandis qu' »emménager » a pour sens « s’installer dans un nouveau logement ». Cela dit, rien n’empêche d’aménager après qu’on a emménagé…

– Décade ou décennie ? En français, une « décade » est une période de dix jours, tandis qu’une « décennie » correspond à une période de dix ans. Sous l’influence de l’anglais, où décade se dit ten days et décennie decade, le premier terme est parfois utilisé à la place du second. Mistake !

– Balade ou ballade ? Pas facile de distinguer ces deux termes qui ont exactement la même étymologie, en l’occurrence l’occitan ballar, « danser ». La « ballade, » avec deux l, désignait initialement une chanson à danser, avant de devenir une chanson tout court. Le substantif a débouché sur le verbe « balader » (avec un seul l) avec le sens de « chanter des ballades », puis de « marcher en chantant et en demandant l’aumône ». Et c’est ainsi que l’on a abouti à son sens actuel : se promener.

– Inclinaison ou inclination ? Ces deux mots, eux aussi, partagent la même origine, « incliner », mais ils diffèrent par le sens. Le premier a une acception concrète qui renvoie à un objet penché : on parle de l' »inclinaison » d’un terrain ou de celle de la tour de Pise. Le second, lui, est un terme plus abstrait. Il désigne un penchant pour un objet ou une personne (ce vers quoi l’on incline). On peut ainsi évoquer l' »inclination » naturelle d’un individu pour les substances illicites (mais non, je ne pense à aucun collègue en particulier).

– Prêt à ou près de ? « Près de » renvoie à la proximité – « Je suis près de toi » – et peut être remplacé par « loin » (avec le sens inverse, évidemment) : « Je suis loin de toi ». « Être prêt à », c’est être disposé à : « Je suis prêt à partir ». Et là, on ne peut pas dire « Je suis loin à partir » (à moins d’avoir sérieusement abusé des substances ci-dessus mentionnées).

– À l’envie ou à l’envi ? C’est par le hasard de la phonétique historique que ces deux expressions ont fini par se ressembler. « À l’envie » correspond à l’évolution du latin invidia (« envie, jalousie ») qui a gardé ce sens en français moderne. « Je n’ai pas pu résister à l’envie d’une glace au chocolat ». « À l’envi » vient de son côté d’un autre mot latin, invitarer, « inviter », « provoquer ». Celui-ci a débouché sur « envi » (sans e ), qui a eu le sens en ancien français de « défi au jeu » et signifie aujourd’hui « en rivalisant ». « Les femmes, imitant toutes, à l’envi, l’impératrice Eugénie », a écrit par exemple Anatole France (merci aux dictionnaires de citations). Autre exemple en vogue depuis qu’Emmanuel Macron ne dispose plus de majorité absolue à l’Assemblée nationale : « Les oppositions se déchaînent à l’envi contre le gouvernement ».

– Conjecture ou conjonctures ? Là encore deux mots très proches, mais la « conjecture » est une hypothèse (« on se perd en conjectures ») tandis que la « conjoncture » correspond à une situation : on parle régulièrement de « conjoncture économique ». Cela dit, les experts se trompant plus souvent qu’à leur tour, il n’est pas impossible de se perdre en conjectures à propos de la conjoncture…

Sources :

– Dictionnaire historique de la langue française, Le Robert.

– 100 mots et expressions employés à mauvais escient, par Julien Soulié. Éditions Le Figaro littéraire.

– Revue Défense de la langue française, article de Jean-Marc Shroeder.

– Dictionnaire du bon français contemporain, par Françoise Nore. Éditions les Cent chemins.

– Le certificat Voltaire pour les nuls, par Julien Soulié, First Éditions.

 

[Publié sur http://www.lexpress.fr]

Avec 321 millions de locuteurs dans le monde, le français est aujourd’hui la cinquième langue la plus parlée après le chinois, l’espagnol, l’anglais et l’hindi. Entretien avec Alexandre Wolff, chef de l’Observatoire de la langue française, qui publie tous les quatre ans, en amont du sommet de la Francophonie, un rapport sur la « galaxie francophone ».

C’est en Afrique subsaharienne que se trouvent le plus grand nombre de locuteurs de français. © RFI Studio

Écrit par Aurore Lartigue

RFI : On a souvent tendance à penser que l’usage de la langue française est en perte de vitesse. Le dernier rapport La langue française dans le monde semble le démentir ?

Alexandre Wolf : Ce qui apparaît clairement, c’est que le nombre de locuteurs de français progresse. Il progresse même à un bon rythme – 7% soit 21 millions de locuteurs de plus qu’il y a quatre ans –, avec une particularité, c’est que la progression est beaucoup plus rapide sur le continent africain et en particulier en Afrique subsaharienne, où là la progression est plus proche de 15%. L’augmentation s’explique donc assez facilement. Il s’agit de pays dans lesquels le français est langue officielle mais surtout langue d’enseignement. Et donc, compte tenu de la démographie de ces pays et du nombre d’enfants croissant qui va à l’école, le nombre de francophones augmente.

C’est pour ça que vous dites dans le rapport qu’on naît de moins en moins francophone, mais qu’on le devient de plus en plus ?

Il est clair que la progression de la langue française et du nombre de locuteurs de français est due et sera due de plus en plus à l’avenir aux pays dans lesquels elle n’est pas la première langue, la langue maternelle.

Dans beaucoup de ces pays d’Afrique subsaharienne, le français est la langue de communication entre des locuteurs qui ont des langues premières différentes. Elle leur permet de communiquer entre eux, d’avoir des activités économiques… Il est beaucoup plus présent au travail que dans les foyers, mais il est aussi présent dans les médias, la culture, l’administration. Il y a donc un environnement francophone qui fait que la langue française, même si elle n’est pas la première langue, est une langue d’usage quotidien. C’est aussi ça qu’on met aussi en lumière : sur les 321 millions de francophones, un peu plus de la moitié sont sur le continent africain. Mais si on observe ceux qui utilisent le français tous les jours, on dépasse les 60% de francophones sur le continent africain.

Ce n’est donc pas une langue des élites, comme on l’entend souvent ?

Elle est de fait mieux maîtrisée par ceux qui ont fait de plus longues études ou qui ont fait tout simplement des études. Cest incontestable. Mais dans les sondages faits par l’institut Kantar tous les ans, c’est l’utilité du français qui est mise en avant : « le français, j’en ai besoin pour travailler, j’en ai besoin pour faire des études, pour aller sur Internet, pour accéder à l’information nationale et internationale. »

Dans le rapport, vous soulignez que « la période coloniale a très peu contribué à la diffusion de la langue française », une façon de battre en brèche l’image du français « langue coloniale »…

Il est un fait que le français ne serait pas sur ces territoires sans la colonisation. Mais ce qui est vrai, c’est qu’au moment des indépendances, tous ces pays ont fait librement le choix de leur langue officielle et de leur langue d’enseignement. Si on prend le Mali, la Guinée ou le Sénégal par exemple, il y avait peut-être à la fin des années 1950, 2% ou 3% de la population francophone. On est passé à 25%, 30% voire 35% de francophones. La progression a été spectaculaire et c’est grâce à l’école.

L’éducation, c’est le grand défi à relever, en particulier dans les pays dits du Sud où il n’y a pas forcément encore une scolarisation totale de la population.

Pour développer l’usage du français et sa vitalité, il faut donc mettre l’accent sur l’éducation. Quels sont les freins qui demeurent ?

L’éducation, c’est le grand défi à relever, en particulier dans les pays dits du Sud où il n’y a pas forcément encore une scolarisation totale de la population. La scolarisation des filles et les moyens attribués à l’éducation en général sont une priorité de la Francophonie.

Mais choisir le français comme langue d’enseignement dans des pays qui ont déjà des langues nationales, n’est-ce pas paradoxal ?

Depuis une dizaine d’années, l’Organisation internationale de la Francophonie a pris en compte le fait de favoriser l’accueil de l’enfant dans une de ses langues nationales. Le programme École des langues nationales (ELAN-Afrique) consiste à faire les premières années de scolarisation dans la langue nationale, en passant progressivement au français. L’idée étant qu’avec cet enseignement plurilingue, l’enfant réussisse mieux scolairement et maîtrise mieux à la fois le français et sa langue nationale.

Vous mettez en avant les vertus du plurilinguisme…

Tous les pays qu’on dit francophones sont en fait des pays où les gens sont plurilingues, à l’exception de quelques territoires qui sont très peu nombreux. Sur le continent africain, il y a finalement peu de pays où une langue réunit l’ensemble de la population. Parmi les pays membres de l’Organisation internationale de la Francophonie, on peut citer le Sénégal avec le wolof, le Mali avec le bambara, le Rwanda avec le kinyarwanda, le Burundi avec les kirundi, Madagascar avec le malagasy. Là, il y a depuis longtemps une politique de scolarisation dans la langue nationale, parce que c’est évidemment le plus logique et le plus efficace. Même si dans certains pays, le français (ou l’anglais au Rwanda, par exemple) vient se substituer à la langue nationale comme langue d’enseignement à partir de certains niveaux.

Dans tous les autres, la rationalité, pour les dirigeants qui ont pourtant porté l’indépendance de leur pays, était de choisir une langue qui fasse consensus et qui puisse réunir des locuteurs de diverses langues. Au Cameroun, on parle plus de 200 langues, en Côte d’Ivoire une centaine… Donc il fallait bien trouver un médium d’enseignement. Le choix est tombé sur le français car il y avait une base présente, même si elle était très faible encore.

Le français est la deuxième langue la plus apprise dans le monde

Quelles conséquences a le fait que le centre de gravité du français se soit déplacé vers l’Afrique ?

Le français, comme toutes les langues qui vivent au contact d’autres langues, est influencé, enrichi par les réalités et les langues locales. Des variations voient le jour, se diffusent. Les français qui sont en vigueur en Afrique ou dans d’autres pays, comme le Québec, où se trouve aujourd’hui l’Observatoire de la langue française, s’influencent les uns les autres et viennent exprimer une diversité. On peut considérer qu’il y a une littérature de langue française, mais en réalité, quand on lit un livre d’Alain Mabanckou ou d’un auteur né en France, la langue n’est pas tout à fait la même, et pourtant, on la comprend. Il y a d’ailleurs eu l’émergence d’un dictionnaire des francophones qui est en ligne et qui permet de voir toute la richesse des expressions que l’on soit sur un continent ou sur un autre.

Un autre constat marquant émerge du rapport : le fait que le français recule en Europe. Comment l’expliquez-vous ?

Là on se place sur le terrain du français langue étrangère. D’abord, ce qu’on peut dire, c’est que le français est quand même la deuxième langue la plus apprise dans le monde. Nous estimons qu’il y a un peu plus de 50 millions d’apprenants de français langue étrangère. Dans les pays anglophones, le français est la première langue apprise, à l’exception des États-Unis où l’espagnol arrive devant le français, compte tenu du contexte. Mais depuis quatre ans, on a constaté une baisse de 10% des effectifs en Europe. La principale raison, c’est les politiques linguistiques des pays qui souvent restreignent l’apprentissage des langues étrangères à une seule langue. Dans ce cas, c’est l’anglais qui est en quelque sorte imposé. C’est assez dévastateur et c’est contraire aux engagements des pays européens qui ont déclaré à plusieurs reprises qu’il fallait absolument que les systèmes éducatifs proposent au moins deux langues étrangères, voire trois. Manque de moyens sans doute, manque de volonté…

Il faut que les citoyens puissent prendre connaissance des décisions qui les concernent directement dans leur langue.

La secrétaire générale de l’OIF, Louise Mushikiwabo, a dit qu’elle voulait lancer un appel pour « faire reculer le recul du français dans les institutions internationales ». En quoi c’est important ? 

Le français a une position assez unique puisqu’il est langue officielle de pratiquement toutes les organisations. Mais dans les faits, sa place a régressé considérablement. On a pris l’habitude de s’exprimer directement en anglais, qui est le plus dénominateur commun, même si parfois c’est à des niveaux médiocres.

Le combat de la secrétaire générale Louise Mushikiwabo, c’est de dire le multilatéralisme, c’est une forme de démocratie internationale. Il faut qu’elle repose sur une bonne compréhension et la capacité de chacun à s’exprimer correctement. Ça demande un peu de moyens, c’est vrai. Il faut des traductions, de l’interprétation, de la formation linguistique chez les fonctionnaires et les diplomates.

Mais il faut aussi une prise de conscience : on pense que c’est plus simple et plus économique de parler tous en anglais. Ce n’est pas vrai, parce que finalement il faut faire des révisions linguistiques parce que ceux qui s’expriment en anglais ne s’expriment pas toujours bien, on ne comprend pas toujours ce que l’autre veut dire, ce qui est quand même embêtant quand on est dans un processus de discussions internationales. Et beaucoup de citoyens sont exclus du débat public de ces organisations. La généralisation de l’anglais à l’échelle mondiale est un mythe. Il faut raison garder et s’adresser à ses citoyens dans les langues qu’ils maîtrisent. Que les citoyens puissent prendre connaissance de ce qui les concerne directement dans leur langue.

Sur Internet, le français est la quatrième langue la plus utilisée après l’anglais, le chinois et l’espagnol, même s’il est rattrapé par l’hindi. Que nous enseigne l’étude des langues de la Toile ?

D’abord, grâce au chercheur Daniel Pimienta, qui a travaillé sur cette question, on casse le mythe d’un internet anglophone à 80%. C’est tout à fait faux et absurde puisqu’on voit bien, dans nos usages, que lorsqu’on recherche un contenu, culturel ou autres, on le fait dans sa langue. Aujourd’hui, l’anglais représente autour de 25% de l’internet, ce qui est déjà beaucoup. Mais internet n’est pas aussi unilingue qu’on veut bien le dire. Il y a des langues qui progressent plus que d’autres, comme l’arabe, le mandarin ou l’hindi. La raison est démographique. Le français se maintient. Surtout, il a des réserves de progression puisque la majorité des francophones se trouve aujourd’hui en Afrique, qui est le continent le moins connecté. Donc au fur et à mesure qu’on va résorber cette fracture numérique, le nombre d’internautes francophones va augmenter et donc la présence du français sur cette espace aussi.

 

[Source : http://www.rfi.fr]

Escrito por Edgar Isch L.*

El afán de controlar el pensamiento de los pueblos recorre toda la historia de las sociedades de clases. Así como se domina con la fuerza, se lo hace también y más fuertemente desde el pensamiento. Quienes se apropian del poder no requieren de fuerza cuando los dominados se enajenan al grado de creer que su opresión es normal y adecuada. En ese caso logran una suerte de consenso en favor del sistema, un “sentido común” aparentemente indiscutible.

La lucha en el campo de las ideas tiene esta importancia: o se posibilita un pensamiento libre y crítico o se impone un pensamiento sumiso y acrítico. Su expresión está en todos los campos de la vida social: cuando se busca trabajo y se negocian las condiciones laborales; cuando se recibe un servicio público y se compara con el privado; cuando se educa a las nuevas generaciones; cuando se decide cuáles son las noticias que deben transmitirse y qué ideas se presentan al hacerlo; y muchos más ejemplos que a cada uno se le pueden ocurrir.

Se dice de manera acertada que vivimos una sociedad que es clasista y que además ese clasismo está fortalecido y a su vez alimenta características como el sentido patriarcal, etnocentrista y colonizador de pueblos y la naturaleza. Todo conducido desde el poder que impone de esta forma de pensar. Para lograrlo, utilizan dos vías: difundir sus puntos de vista y su ideología como la única válida (“no hay alternativa”, repetirían continuamente los neoliberales), usando los sistemas educativos, los medios de comunicación, la mayoría de centros religiosos y muchos más instrumentos a su alcance; por otro lado, silencian y atacan a las opiniones críticas al sistema, como sucede en la gran prensa, las películas o en el manejo de los datos en internet, promoviendo más lo siempre promovido.

La prohibición de libros hoy

Una forma de silenciar otras voces ha sido la quema de libros. Y aquí es fácil recordar la inquisición, el nazismo de Hitler, la dictadura de Pinochet o el pedido del anticomunista senador Mc Carthy, quien pidió la quema de 30.000 títulos. Hoy que la derecha gana fuerza en algunos países desarrollados, como una respuesta ante la crisis y posibles levantamientos populares, es cuando estas formas extremas de control del pensamiento tienen lugar.

Lo dominante hoy son las prohibiciones que se van repitiendo. Veamos unos ejemplos, centrados en Norteamérica:

Desde julio 2021 al 31 de marzo de 2022, se ha prohibido 1.586 libros de bibliotecas escolares en 26 estados, afectando la libertad de pensamiento de más de 2 millones de estudiantes. Si bien la decisión no es del gobierno sino de los distritos educativos, se trata de acciones coordinadas por la extrema derecha. Los libros más afectados tienen que ver con la discusión del racismo, la denuncia de la esclavitud, sobre temas relacionados a la comunidad LGBTI, pero se han incluido libros de premios Nobel, textos religiosos, de una víctima del holocausto judío o de Malala, la niña que luchó por la educación contra los talibanes.

Ya a nivel estatal, el Departamento de Educación del Estado de la Florida prohibió 54 textos escolares, incluso de matemáticas, por cuestionar el racismo y esclavitud. El 40% de textos están en revisión de este grupo inquisidor.

En Texas, incluso se llega a colocar el préstamo de esos libros en las bibliotecas escolares como un delito. En Missouri se prohibió el uso de un número especial del periódico New York Times “NYT, 1619 Proyecto”, centrado en la esclavitud en Estados Unidos.

En Canadá la situación no es tan grave, pero en Ontario contra unos 4.700 libros infantiles y hasta el diccionario Webster, siempre con argumentos absurdos. Incluso con pretextos supuestamente contra estereotipos raciales, se ofendió a la libertad de pensamiento quemando (aquí literalmente) ediciones de Asterix o Lucky Luke.

Derecha es limitar las libertades

En general, se trata de empezar en el mundo educativo. Junto a los libros eliminados viene la prohibición de temas en el currículo y en general el silenciamiento de los profesores y profesoras, quienes en los últimos años han realizado varias huelgas superando la legislación represiva. La acción contra el NYT ya habla de un control más fuerte sobre la prensa, aunque al ser la mayoría medios de propiedad de millonarios, la censura previa les garantiza sus mensajes.

La derecha se presenta así como la limitación de las libertades, a pesar que usan la palabra libertad en sus discursos. La libertad que les interesa es la libertad de explotar a los trabajadores, la de apropiarse de los bienes comunes, la de sostener sus intereses por encima de la sociedad.

Estas son solo expresiones de esta gran batalla de ideas. Hay estudios que demuestran las distintas líneas que tiene la búsqueda del control del pensamiento de los pueblos, y la prohibición de los libros solo es una de ellas. El poder capitalista teme las nuevas protestas sociales ante la crisis a nivel global y por ello el incremento de su trabajo en el campo de las ideas. Las fuerzas de izquierda, democráticas y auténticamente progresistas deben presentar los contrapesos suficientes.

* Académico y exministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

 

[Fuente: http://www.nodal.am]

 

 

 

Título: Luís de Sttau Monteiro gastrónomo

Autora: ANA MARQUES PEREIRA

Editora (edição): edição de eutor: Ana Marques Pereira (setembro de 2022)

Cotação: 17/20

Recensão escrita por Paulo Moreiras 

Conhecido sobretudo pela sua dramaturgia, Luís de Sttau Monteiro (1926-1993) foi também um apaixonado pelas artes culinárias e pela gastronomia, tendo sido um dos pioneiros da crítica de restaurantes em Portugal.

Por volta dos dez anos, na Covilhã, Ana Marques Pereira (n. 1949) tomou conhecimento com a obra literária de Sttau Monteiro. Na época os seus livros eram considerados como proibidos: « Era nesse contexto que se integravam os livros de Sttau Monteiro, que fui comprando à medida que iam sendo publicados. Lia-os avidamente e com prazer ».

Agora, com o livro Luís de Sttau Monteiro gastrónomo (320 págs.), a investigadora decidiu abordar « o seu papel como gastrónomo e crítico de restaurantes, faceta que foi tão importante na sua vida e obra, mas que tem passado ao lado daqueles que o conhecem e o apreciam como um dos maiores escritores do século XX. »

Foi em 1959, na revista Almanaque, coordenada por José Cardoso Pires, que Luís de Sttau Monteiro começou a escrever sobre gastronomia e culinária, passando depois pelo « suplemento do Diário de Lisboa, em A Mosca; no semanário O Jornal, com artigos sob títulos diversos como GastronomiaGastromania ou Restaurantes, e por fim com a rubrica O Petisco publicada no jornal Se7e ». Um percurso desde o final dos anos 50 até aos anos 90, quando « na época não era ainda habitual deparar com este tipo de matéria nos jornais ou revistas portuguesas. »

Ao longo de todo este tempo, a maioria das suas críticas gastronómicas não eram assinadas, outras vezes utilizava pseudónimos — foi possível identificar 14 —, como por exemplo: Inspector Gourmet, Manuel Pedroso, Manuel Pedrosa, Fernando C. Malveia,  António Coutinho, Carlos R. Rodrigues ou Paulo Santana, sendo provável a existência de outros. Na opinião da investigadora, « não podemos excluir que esta diversidade de identificações tenha a ver com a sua má experiência anterior com a Censura e a perseguição pela PIDE. »

De acordo com Ana Marques Pereira, « todo o percurso de escrita em Sttau Monteiro nos faz crer tratar-se de um interessado nas artes da cozinha ». Era uma pessoa que não só gostava de cozinhar como de partilhar as refeições com os amigos e familiares. E isso encontra-se bem patente nos seus escritos, onde demonstrava um « conhecimento alargado da cozinha internacional », mas também se reconhecia « um interesse verdadeiro pela cozinha tradicional portuguesa ».

Destaque para a sua passagem pela RTP, onde « Sttau Monteiro foi também autor de um programa de televisão destinado a dar a conhecer a culinária e doçaria tradicionais de Portugal, intitulado Caldo de Pedra », embora na ficha técnica seja indicado como autor o nome de Manuel Pedrosa, um dos muitos pseudónimos que Sttau Monteiro utilizava nas crónicas.

Um dos capítulos mais curiosos, e que muito valoriza este livro, é o dedicado aos cadernos dactilografados de Sttau Monteiro, que foram adquiridos por Ana Marques Pereira num alfarrabista. Um conjunto de apontamentos constituído por oito « arquivadores, com separadores, com letras ordenadas por ordem alfabética », que foram escritos pelo colunista e « que lhe serviram de base para algumas das afirmações que fazia nas crónicas publicadas nos vários jornais ». Além disso, todos estes apontamentos serviam para « registar as bases para um Dicionário da História da Alimentação », projecto que nunca concretizou.

Por fim, uma nota para o capítulo com algumas das receitas escritas por Luís de Sttau Monteiro para o semanário Se7e. Das muitas receitas que fizeram parte da educação culinária de Ana Marques Pereira, a autora selecionou 23 receitas, tendo apenas por critério o seu gosto pessoal e « as dimensões das mesmas, aspecto que não podia ser descurado. »

No actual panorama da investigação acerca da História da Alimentação em Portugal, este novo título de Ana Marques Pereira é uma verdadeira alegria. Não só resgata o trabalho de um escritor de qualidade, infelizmente muito esquecido, como compila alguns dos textos que dedicou à culinária e gastronomia e que revelam toda a sua verve. Chapeau!

 

[Fonte: http://www.paginaum.pt]

Interpellé par l’Association Des Familles Homoparentales sur sa définition du mot «famille», le dictionnaire va la modifier.

Le dictionnaire le Robert possède des «dizaines de milliers de définitions soigneusement rédigées par nos lexicographes et régulièrement mises à jour», ainsi qu’on peut le lire sur son site. Or, l’une d’elles n’a pas été mise à jour concernant le mot «famille».

Si l’on ouvre le dictionnaire en ligne, on peut lire ceci: «Les personnes apparentées vivant sous le même toit, et spécialement, le père, la mère et les enfants.» Une définition qui n’a pas plu à l’Association Des Familles Homoparentales (ADFH). Elle a en effet interpellé le dictionnaire sur Twitter: «Pourquoi ce “spécialement le père, la mère” dans une définition “restreinte” de la famille? Depuis 2013, la famille ce n’est plus uniquement “père, mère et leurs cinq enfants…”»

Interrogé par BFM, Géraldine Moinard, directrice de la rédaction des éditions Le Robert, s’en est expliqué ainsi: «On a fait beaucoup de changements sur les mots de la famille dès le début des années 2000.» D’après elle, Le Petit Robert en ligne est le premier à être modifié, avant que l’ensemble des dictionnaires papiers soient amendés. Elle poursuit: «Visiblement on a eu un oubli de report pour le mot famille exclusivement pour la version en ligne.»

Un oubli étonnant quand on sait que Le Robert est pourtant l’un des dictionnaires de référence les plus progressistes. En octobre 2021, il intégrait ainsi le pronom neutre «iel», dans sa version numérique, alors même qu’il était inconnu du grand public. Concernant la définition du mot «famille», celle-ci doit être mise à jour «au maximum la semaine prochaine», a-t-on ajouté sur le plateau de BFM.

L’ADFH a également pointé du doigt la définition de la famille dans les colonnes numériques du Larousse. On y lit ceci: «Ensemble formé par le père, la mère (ou l’un des deux) et les enfants.» Selon BFM, le dictionnaire Larousse n’a «pas l’intention de modifier sa définition actuellement en ligne».

[Photo : 118674626/motizova – stock.adobe.com – source : http://www.lefigaro.fr]

Xoan Carlos Gil

Escrito por BIEITO ROMERO

Nos anos 80 do pasado século XX chegou ás miñas mans a terceira edición do dicionario galego/castelán de Xosé Luís Franco Grande. Publicado pola editorial Galaxia en 1975 era, sen dúbida, referencia para quen quixera mergullarse na lingua galega. A min gustábame escudriñar entre as páxinas daquel libro que aínda gardo coma un tesouro; nel descubría palabras fascinantes que nunca sentira nin lera antes. Naquela altura comezaba a miña andaina no mundo da música e participaba en diferentes formacións de afeccionados onde gozábamos tocando, mais non había nada consolidado.

Dun daqueles encontros xurdiu a idea de crear un grupo de folk inspirándonos en proxectos galegos como Milladoiro ou Emilio Cao e noutros doutras terras como Malicorne (Francia) ou Planxty (Irlanda). Para iniciar o proxecto entendiamos que o primeiro era poñerlle nome e aí foi onde o dicionario de Franco Grande adquire protagonismo. Nel descubrín a palabra lubre, fundamental no que finalmente sería Luar na Lubre. O de luar estaba claro; a maioría dos galegos cuns mínimos coñecementos do noso idioma coñecen o seu significado, incluso máis aló do programa televisivo dos venres e posterior ao nacemento do grupo. Distinto era lubre, unha palabra presente en varios topónimos da provincia da Coruña (Ares e Bergondo) pero cun emprego desaparecido do noso idioma.

No dicionario antes citado defínese lubre como «bosque ou lugar sagrado onde os druídas celtas celebraban os seus cultos á luz da lúa». Outra cousa ben diferente é de onde sae esa definición, pero iso xa é cousa dos estudosos da toponimia e do idioma. A polémica sobre esta controvertida palabra está aí, incluso houbo algún programa da TVG que tratou isto. A Real Academia Galega non a recoñece como oficial pero si aparece no prestixioso e completo dicionario do profesor don Isaac Alonso Estraviz co mesmo significado que no de Franco Grande. Sexa como for, levo 36 anos, dende que se creou Luar na Lubre, explicando polo mundo que significa o nome do grupo e en particular a palabra lubre que un bo día descubrín naquel marabilloso dicionario do recentemente finado Xosé Luís Franco Grande. Así que, moitas grazas, mestre!

 

[Fonte: http://www.lavozdegalicia.es]

La moitié au moins du vocabulaire de la langue de Shakespeare vient de ce côté-ci de la Manche. Authentic !

Écrit par Michel Feltin-Palas

Table, army, beef… Vous l’avez sans doute remarqué (ou alors courez chez votre opticien) : une grande partie du vocabulaire de l’anglais ressemble au français – quand il n’en est pas le calque exact. La raison ? Elle est simple à comprendre pour qui se souvient de ses cours d’histoire. En 1066, Guillaume le Conquérant a pris la tête de l’Angleterre et, comme d’habitude, le nouveau pouvoir en place a fait de son idiome la langue officielle du territoire passé sous sa coupe.

À la limite, on pourrait même poser la question autrement : pourquoi les Anglais ne parlent-ils pas tout simplement français ? Il y a à cela au moins deux raisons. En premier lieu, Guillaume et les siens n’étaient pas assez nombreux pour imposer leur idiome à l’ensemble de la population. Jusqu’au XIIIe siècle, ce que l’on appelle l’anglo-normand (le « français » d’Angleterre) est resté essentiellement la langue du pouvoir et de l’aristocratie. Le peuple et la petite noblesse, eux, ont continué de pratiquer le vieil anglais.
L’autre explication est que l’anglais est une langue essentiellement germanique. Après le départ des Romains, l’île a en effet été envahie par des peuples venus de l’Allemagne, du Danemark et des Pays-Bas actuels, notamment les Angles (d’où le nom d' »Angleterre »), les Saxons (d’où le vocable « anglo-saxon ») et les Jutes (d’où… rien du tout). Cette influence germanique fut d’ailleurs renforcée par la suite lors de l’invasion des Vikings, qui sont notamment à l’origine des pronoms they, their ou them.
D’un point de vue linguistique, tout change avec l’arrivée de Guillaume le Conquérant. Et pour cause : lui ne parle pas une langue germanique, mais une langue latine. Et, contrairement à ce que l’on peut lire ici ou là, il ne s’agit pas du français de Paris, mais du normand, ce qui n’a rien de surprenant pour un duc de Normandie. C’est donc cette langue d’oïl proche du français d’Ile-de-France, mais différente, qui va peu à peu prendre pied dans l’actuelle Grande-Bretagne. To catch (« prendre »), par exemple, est issu du normand cachier (capturer un animal) et non du « parisien » chacier (qui donnera « chasser »). C’est aussi la raison pour laquelle les Britanniques appellent leurs voitures des cars (terme normand) et non des chars (le vocable de l’ancienne Ile-de-France). C’est dans un deuxième temps seulement, sous les Plantagenêts (comtes d’Anjou et rois d’Angleterre de 1154 à 1485) que l’anglais s’inspirera de la langue de l’administration royale en usage sur les bords de Seine.
Le phénomène sera massif jusqu’au XIVe siècle. C’est bien simple : selon les estimations, la moitié environ du lexique anglais aurait pour origine ces deux langues d’oïl – et même les deux tiers si l’on y ajoute le latin, qui restait influent à l’écrit, selon la linguiste Henriette Walter. Cette prépondérance se vérifie en premier lieu pour le lexique ayant trait au pouvoir avec cardinal, court, dukejustice,masterminister ou sir. Cela est vrai aussi de certains termes abstraits comme variation ou virtue. Cela est vrai encore pour la vie quotidienne, avec to disturb, de destorber (« troubler », « déranger ») ; ticket, de estiquet (« marque fixée à un pieu ») ou précisément, de very (de « vrai »). Cela est vrai enfin de l’alimentation puisque toast est le rejeton de l’ancien français toster (« griller », « rôtir ») tandis que bacon – oui, même le bacon ! – est le descendant de l’ancien français bacun (« viande de porc », « flèche de lard salé »).
Pour autant, le français de cette époque doit aussi beaucoup à l’Angleterre. Qui le sait ? C’est dans ce pays qu’a été rédigé, en 1066, le premier acte juridique privé dans notre langue. Là encore qu’a été inventé le nom même de la langue française (franceis, plus exactement) dans le Bestiaire de Philippe de Thaon, rédigé au début du XIIe siècle). Là enfin qu’ont été publiées les premières grammaires de notre langue, le Donat français (1410) et L’esclarcissement de la langue francoyse, de John Palsgrave (1530).
Comme il fallait s’y attendre, les mots ont parfois évolué différemment de part et d’autre de la Manche : c’est là l’origine des fameux « faux amis », dont la liste fait transpirer tous les étudiants. Ainsi, en anglais, to cry ne veut pas dire « crier »,mais « pleurer », en référence sans doute aux cris que l’on émet parfois lorsque l’on pleure à chaudes larmes. Mêmes discordances entre library et « bibliothèque » ; journey et « voyage » ; actually et « en fait ». La liste est longue, très longue…
L’influence de notre langue sur l’anglais commence à s’infléchir à partir du XIVe siècle. La guerre de Cent ans a fini par provoquer une forme de « nationalisme linguistique » à Londres. Symboliquement, Henri IV (le leur, pas le nôtre), qui accède au trône en 1399, devient le premier roi anglophone depuis la conquête normande. La courbe des emprunts de l’anglais aux langues d’oïl parlées en France commence alors à décroître, passant de 306 mots au XIVe siècle à 59 quatre cents ans plus tard, selon le recensement de L’Oxford dictionnary (encore un mot d’origine française !).
Le mouvement s’inverse même pendant le siècle des Lumières. La démocratie britannique exerce en effet une influence déterminante sur nos révolutionnaires, qui lui empruntent une partie de leur lexique politique, de « constitution » à « motion » en passant par « jury ». Ce n’est qu’un début. A partir du XIXe et surtout du XXe siècle, le lexique français subit la domination du Royaume-Uni et des États-Unis, en particulier dans les domaines techniques où ces deux pays disposent d’une réelle avance. Il suffit de songer aux chemins de fer (railtunnelwagon…) et plus tard à l’informatique (bugblogcookiesWeb…).
Longtemps, toutefois, ces anglicismes furent arrangés à la sauce de chez nous. « Redingote », par exemple, est la francisation de riding coat, « habit pour monter à cheval », tout comme « paquebot » est celle de packet-boat et « dériver » (pour un navire) celle de drive. Ce n’est plus le cas aujourd’hui, où cash devient « cash » ; burn-out « burn-out » et dealer « dealer »…
Il est vrai que le phénomène a pris une ampleur nouvelle. Après la Seconde Guerre mondiale, avec Hollywood, Disney, Netflix, Apple et les autres, les Américains misent sur la culture pour formater les esprits et, accessoirement, mieux écouler leurs marchandises. « Le jazz, disait le président Eisenhower, est le meilleur ambassadeur de l’Amérique. » De là leur volonté d’imposer l’anglais comme langue mondiale. « Les États-Unis ont compris qu’à côté de l’armée, de la diplomatie et du commerce, il existe aussi une guerre culturelle », souligne le linguiste Claude Hagège, qui s’agace devant l’aveuglement sur ce sujet d’une partie des « élites » françaises, lesquelles croient du dernier chic de multiplier les anglicismes. Hagège, encore : « Ils se croient modernes ; ils ne sont qu’américanisés. »
Et Guillaume doit se retourner dans sa tombe…
Sources
– Chronologie. L’histoire de la langue française, par Frédéric Duval, Jacques Dürrenmatt, Jean Pruvost, Gilles Siouffi, Agnès Steuckardt. Bescherelle, 322 p., 19,90 €.
– La story de la langue française, par Jean Pruvost. Editions Tallandier.
– Honni soit qui mal y pensepar Henriette Walter. Editions Robert Laffont.

 

[Publié sur http://www.lexpress.fr]

Era òbra conten mès de 45 000 entrades en tot amassar eth camp semantic mès espandit possible

Se presentèc diuendres passat en Betren (Castièro) eth diccionari castelhan-aranés de Frederic Vergés. S’agís d’ua òbra que conten mès de 45 000 entrades en tot amassar eth camp semantic mès espandit possible, e que presente mots d’emplec locau, mots d’emplec generau, mots de d’auti còps desbrembats.

Er acte, ath qu’assistiren 150 persones, compdèc, entre d’auti, damb era preséncia e participacion dera sindica d’Aran, Maria Vergés, deth president de Pagès Editors, Lluís Pagès, e deth professor de lingüistica romanica, Xavier Lamuela.

 

 

VERGÉS BARTAU, Frederic. Diccionari castelhan-aranés
Inventari des mots e des expressions dera lengua pròpria d’Aran. 
Pagès Editors, 2022. 1624 pag. 70 èuros.

[Imatge: Conselh Generau d’Aran – sorsa: http://www.jornalet.com]

El CatAragonario ofereix més de 8.000 entrades del lèxic de les comarques catalanoparlants de l’Aragó

El director general de Política Lingüística del govern de l’Aragó, José Ignacio López Susín, va presentar divendres el CatAragonario, un diccionari en línia que incorpora més de 8.000 entrades no normatiu que pretén mostrar la riquesa lèxica del català que es parla a la Franja de Ponent.

L’obra és una iniciativa de la Direcció General de Política Lingüística del govern aragonès feta per la Càtedra Johan Ferrández d’Heredia amb la col·laboració dels instituts d’estudis de les tres diputacions provincials de l’Aragó. El filòleg i professor de la Universitat de Saragossa Javier Giralt Latorre ha dirigit el diccionari, que ha estat redactat per Kàtia Benaiges Saura, exalumna del Grau en Filologia Hispànica d’aquesta universitat.

Els autors del CatAragonario s’han basat en l’Atles Lingüístic del Domini Català (ALDC) i, més endavant, podrien incorporar dades de l’Atles Lingüístic i Etnogràfic de l’Aragó, Navarra i la Rioja (ALEANR), així com de diverses fonts lexicogràfiques sobre les diferents variants de les comarques catalanoparlants de l’Aragó.

El diccionari permet a l’usuari fer la cerca de paraules en català normatiu, català de l’Aragó o castellà i obtenir la resposta de les tres versions. En el cas del català de la Franja, l’obra mostra els mots de diferents solucions dialectals en funció de les comarques: Ribagorça, La Llitera, Baix Cinca, Baix Aragó-Casp, Baix Aragó i Matarranya. En alguns casos, fins i tot presenta paraules que es diuen en localitats concretes.

El CatAragonario és la darrera eina digital que s’ha publicat per fomentar la difusió i el coneixement de les llengües pròpies de l’Aragó. El web lenguasdearagon.org aplega els diferents recursos en línia sobre el català i l’aragonès.

 

[Font: http://www.diaridelallengua.cat]

Con motivo del fallecimiento del último presidente de la Unión Soviética, se ofrece a continuación una serie de claves sobre la escritura apropiada de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con este suceso.

1. Mijaíl Gorbachov, forma adecuada

La transcripción recomendada del nombre propio de este político ruso es Mijaíl Gorbachov.

2. secretario general y presidente, con minúsculas

Los nombres de los cargos, como presidente, secretario general, director, ministro y términos similares, se escriben con minúscula inicial por tratarse de sustantivos comunes.

3. exlíder, no ex líder

El prefijo ex- funciona como todos los demás prefijos y lo adecuado es escribirlo unido a la palabra a la que acompañaexlíder.

4. soviet y sóviet, acentuaciones válidas

El Diccionario de la lengua española recoge esta voz con dos acentuaciones: soviet, como forma aguda, que da como propia de México y Venezuela, y sóviet, con tilde por ser llana o grave acabada en consonante distinta de ene o ese. La Nueva gramática de la lengua española señala que sóviet es la variante más asentada en el español europeo, mientras que soviet «se atestigua tanto en este como en el americano».

Los plurales son soviets y sóviets, respectivamente.

5. Guerra Fría, con mayúsculas

Lo adecuado es escribir Guerra Fría, con mayúsculas, cuando se hace referencia al periodo histórico concreto que tuvo lugar durante gran parte del siglo XX, comprendido entre el final de la Segunda Guerra Mundial y la disolución de la Unión Soviética.

6. URSS, sin puntos

La sigla correspondiente a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas es URSS, sin puntos, no U. R. S. S., pues no es una abreviatura.

7. perestroika y glásnost, con minúsculas y en redonda

Los extranjerismos adaptados al español no necesitan ningún tipo de resalte, es decir, ni comillas ni cursiva. Además, el término perestroika se escribe con minúscula inicial, tal y como aparece en el Diccionario de la lengua española, al igual que glásnostcon tilde, que alude a la transparencia informativa promovida por Gorbachov.

8. Pacto de Varsovia, con mayúsculas iniciales

Los nombres oficiales de los tratados y convenios se escriben con mayúscula inicial en todos sus elementos significativos.

9. antigua Unión Soviética, mejor que ex Unión Soviética

Se recomienda no usar el prefijo ex- antepuesto a un topónimo o a una cosa. Por tanto, se desaconsejan formas como ex-URSS o ex Unión Soviética, que pueden ser sustituidas por la antigua URSS, la desaparecida Unión Soviética…

10. telón de acero, con minúsculas

El diccionario académico define telón de acero como ‘frontera política e ideológica que separaba los países del bloque soviético de los occidentales’. Lo adecuado es escribir esta expresión con minúsculas.

 

 

[Foto: archivo EFE / Henning Kaiser – fuente: http://www.fundeu.es]

 

Sumiller, en lugar del galicismo sommelier, es la grafía recomendada para referirse a la persona encargada de los vinos en un restaurante.

No es raro encontrar en la prensa frases como «Un sommelier de TikTok explica cómo puedes maridar vino italiano con tacos de tripa y pastor», «Más mercados y menos supermercados es el alegato del somelier catalán» o «Se contará con la presencia de expertos sommeliers y enólogos en catas guiadas».

El Diccionario de la lengua española recoge sumiller como sustantivo común en cuanto al género (el/la sumiller) y lo define como ‘persona experta en vinos y licores que, en los grandes hoteles, restaurantes, etc., sugiere a los clientes la bebida apropiada para la ocasión’. Por su parte, el Diccionario panhispánico de dudas desaconseja el uso de la forma españolizada somelier.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo recomendable habría sido escribir «Un sumiller de TikTok explica cómo puedes maridar vino italiano con tacos de tripa y pastor», «Más mercados y menos supermercados es el alegato del sumiller catalán» y «Se contará con la presencia de expertos sumilleres y enólogos en catas guiadas».

Como se ve en el último ejemplo, a la hora de formar el plural, se aconseja utilizar sumilleres y no sumillers.

 

[Foto: archivo EFE / Salas – fuente: http://www.fundeu.es]

Certains noms communs tirent leur origine de personnalités ayant réellement existé. De manière parfois très surprenante…

Écrit par Michel Feltin-Palas

Louis XVI oblige, tous les Français ou presque savent que la guillotine fait référence à son inventeur, Joseph Ignace Guillotin, et que le hachis Parmentier doit beaucoup à un pharmacien prénommé Antoine-Augustin… De nombreux termes de notre idiome national partagent ainsi cette particularité : ils tirent leur origine de personnalités ayant réellement existé. Des hommes et des femmes que Daniel Lacotte a eu la bonne idée de rassembler dans un ouvrage dont le titre truculent est précisément composé de patronymes devenus des noms communs, D’où vient cette pipelette en bikini qui marivaude dans le jacuzzi avec un gringalet en bermuda ? (1) Un intitulé qui, à lui seul, reflète la démarche de l’auteur : partager son plaisir des mots et montrer que l’amour du français ne se réduit pas aux cabalistiques accords des participes passés des verbes pronominaux.
Impossible, évidemment, de citer ici l’intégralité de ces mots dits « éponymes » (« qui donne son nom à »), où l’on retrouve à la fois des personnalités, des héros mythologiques ou de romans, sans oublier quelques toponymes. En voici donc une sélection tout à fait arbitraire.
Commençons par ceux qui tombent sous le sens. Dantesque vient évidemment du poète Dante, qui décrit dans La Divine Comédie des scènes grandioses et terrifiantes. Daltonien de John Dalton, savant britannique qui décrivit l’étrange maladie entraînant une confusion dans la vision des couleurs. Nicotine du diplomate Jean Nicot (1530-1600), qui introduisit le tabac en France (on ne le remercie pas). Volcan de Vulcain, le dieu romain du feu. Et ainsi de suite.
Il en est d’autres dont je ne connaissais pas l’origine. Et notamment :
Corbillard. Au XVIe siècle, les véhicules qui se rendaient de Corbeil à Paris s’appelaient des corbeillards, qui deviendront nos actuels corbillards. Pourquoi cette ville en particulier ? Deux explications s’affrontent. La première, amusante, voudrait que ce soit en référence au « manque d’entrain des laquais qui se déplaçaient dans les carrosses bourgeois venus de Corbeil », comme l’explique Lacotte. Il en est une autre, plus probable et hélas moins plaisante : le souvenir des transports de cadavres sur l’Essonne lors des grandes épidémies de peste.
Doberman, du nom de son premier éleveur, Frédéric Louis Dobermann (1834-1894), un… percepteur qui cherchait un chien suffisamment impressionnant pour l’accompagner dans sa périlleuse mission.
Gotha. Ville d’Allemagne où fut publié à partir de 1764 un annuaire recensant les grandes familles d’Europe.
Guillemets. Ainsi qualifiés au XVIe siècle en hommage à leur inventeur, l’imprimeur Guillaume.
Laconique. L’adjectif fait allusion à la Laconie, une région de Grèce dont les habitants avaient la réputation de s’exprimer de manière sobre et concise. Et non, contrairement à ce que susurrent les mauvaises langues, au psychanalyste Lacan, dont le propos était aussi rare que le montant des consultations élevé…
Pipelette. Allusion au couple de concierges parisiens inventés par Eugène Sue dans ses Mystères de Paris : Anastasie et Alfred Pipelet.
Silhouette. Le ras-le-bol fiscal n’est pas une invention récente. Sous Louis XV, Etienne de Silhouette crée l’impôt sur les portes et fenêtres. Son impopularité est telle qu’il doit très vite quitter son poste de contrôleur général des finances, mais son patronyme reste associé aux réformes mal conduites et aux entreprises inachevées. On qualifie dès lors de « silhouette » les dessins aux contours simplement esquissés.
Sandwich. Du comte britannique ainsi nommé (1718-1792). Un homme si passionné par les jeux de cartes qu’il refusait d’interrompre ses parties pour se sustenter. Jusqu’au jour où son cuisinier eut l’idée de lui confectionner un repas en intercalant du jambon et du fromage entre deux tranches de pain. Une trouvaille appelée à un bel avenir…
Satin. Le terme provient de la ville de… Quanzhou, en Chine. Aucun rapport ? Si. Au Moyen Age, la cité s’appelait Tsia-toung, prononcée en arabe Zaytûn, devenu peu à peu notre satin. Tordu, mais véridique !
À ceux qui rêvent d’entrer à leur tour dans la partie « noms communs » des dictionnaires, on ne saurait trop conseiller la prudence. Car il est des cas où les intéressés auraient sans doute préféré passer à la postériorité pour un autre motif. Alexis Godillot, par exemple, n’était sans doute pas peu fier d’être devenu l’organisateur des fêtes officielles sous Napoléon III et d’avoir créé à Saint-Ouen une importante tannerie. Comment aurait-il pu deviner que l’on donnerait son nom aux chaussures des soldats ? Mais à tout prendre, son sort vaut mieux que celui de l’infortuné préfet Poubelle. Le haut fonctionnaire, attentif à l’hygiène publique, obligea dans les années 1890 les propriétaires de la capitale à « mettre à disposition des locataires un ou plusieurs récipients communs pour recevoir les résidus de ménage ». Un intitulé à rallonge qui fut bientôt remplacé par son patronyme. Ses descendants ne l’en remercient pas forcément…
(1) D’où vient cette pipelette en bikini qui marivaude dans le jacuzzi avec un gringalet en bermuda ? par Daniel Lacotte. Le Point Seuil, 7,40 €.

 

[Source : http://www.lexpress.fr]

El 25 de agosto es el Día del idioma Guaraní, un instrumento de cohesión nacional y medio de comunicación de la mayoría de la población. Es la lengua que nos identifica y nos diferencia del resto del mundo.

El 25 de agosto es el Día del idioma Guaraní, un instrumento de cohesión nacional y medio de comunicación de la mayoría de la población. Foto: Ilustrativa.

Es por eso que para destacar esta fecha, La Nación/Nación Media contactó con la ministra de la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL), Ladislaa Alcaraz de Silvero, quien señaló que la fecha debiera significarnos el fortalecimiento de la lengua guaraní más que nada, porque es una fecha y no tiene que quedarse en la conmemoración, sino en procurar su uso en la vida cotidiana, en los diferentes espacios y en las instituciones del Estado.

“Más que nada, conmemorar un día es para animar a la gente. Una lengua muere cuando deja de tener hablantes. En el Paraguay todavía contamos con muchos hablantes y esa es una esperanza, pero en un descuido también se puede abandonar la lengua, sobre todo cuando los niños y jóvenes dejan de hablarla. Esa siempre será una amenaza para la vitalidad de la lengua. Celebrar el día del idioma guaraní significa también usar este día para comprometernos con esta lengua y animar a la gente a usarla”, resaltó.

El guaraní es la lengua que nos identifica y nos diferencia del resto del mundo. Foto: Gentileza.

El guaraní es la lengua que nos identifica y nos diferencia del resto del mundo.

Situación actual

La titular de la SPL recordó que desde 1992 es idioma oficial del Paraguay y dijo que, a estas alturas y después de tres décadas, ya deberíamos ver el guaraní en el país, pero que hasta hoy día solamente lo seguimos oyendo, no lo estamos viendo aún escrito. Todavía no se está superando la oralidad.

De igual manera, destacó que hay avances muy importantes en el proceso de su normativización, que también es reciente, así como la creación de la Academia de la Lengua Guaraní por la ley 4251, que establece la creación de dos entidades importantes.

“Por un lado, la SPL en el sector estatal, y por otro, como una entidad privada sin fines de lucro que recibe apoyo de Estado paraguayo, la academia, que establece la normativa para un uso escrito estandarizado de la lengua guaraní”, agregó Alcaraz.

Sostuvo que hoy día contamos con una gramática fundamental de la lengua, con un diccionario monolingüe y unas orientaciones para escribir la lengua. “Hoy día es una lengua que se está desarrollando, porque cubre ámbitos de comunicación y de interacción que antes no cubría, y con el desarrollo de las ciencias, la tecnología, los fenómenos sociales que van apareciendo, esta lengua también se va desarrollando. Entonces, es muy importante el rol de la academia”, aseguró a LN.

La titular de la secretaría de Estado indicó que en Paraguay se está avanzando en el proceso de planificación del uso de la lengua guaraní en las instituciones gubernamentales. “Podemos ver grandes avances en el Poder Ejecutivo. Se han creado unas unidades de aspectos lingüísticos que están trabajando en la promoción y en el uso oral y escrito de la lengua guaraní”, refirió.

En el ámbito tecnológico, Alcaraz explicó que la lengua encuentra un terreno propicio para su empleo y desarrollo. “Hoy día vemos también navegadores, buscadores, traductores en la lengua guaraní, eso es importante tener al alcance de la mano, porque nos posibilitan acceder a esta lengua, conocerla más, estudiarla más. Vemos muchos promotores usando las nuevas tecnologías, redes sociales y los diferentes medios al alcance para promover la lengua guaraní, sea en su forma oral o escrita”, manifestó.

La ministra señaló que hoy día vemos también navegadores, buscadores, traductores en lengua guaraní, y destacó la importancia de esto. Foto: Ilustrativa.

La ministra señaló que hoy día vemos también navegadores, buscadores, traductores en lengua guaraní, y destacó la importancia de esto.

Alcance en la región y el mundo

En otro momento, la ministra habló acerca de la región, de la gran nación guaraní que abarca Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Enfatizó que en Bolivia es lengua oficial, en Argentina también en las provincias se ha oficializado a esta lengua, y que en Brasil hay un extendido uso, tanto la variedad parecida a nuestro guaraní como a otras lenguas indígenas guaraníes.

Mencionó que por el mundo hay muchos guaranihablantes, compatriotas nuestros o de otros países que han emigrado y llevado consigo la lengua. Así también, en el mundo hay instituciones en Estados Unidos, Francia, Alemania y en otros países, interesados en el estudio científico de esta lengua.

“Ahora vamos a recibir la visita de una estudiosa de Japón. En estos países es una curiosidad, no solo el guaraní sino el bilingüismo. Ese contacto lingüístico tan extendido en Paraguay y cómo una lengua indígena ha sobrevivido en este contacto con una lengua fuerte, hegemónica, como es el español”, apuntó y aseguró que el bilingüismo es una novedad para muchos y que para los estudiosos, lingüistas, es objeto de investigación, tesis de doctorados y maestrías.

 

[Fuente: http://www.lanacion.com.py]

 

 

El exintegrante de la orquesta Irakere regresa una vez más a Buenos Aires y afirma: « El jazz es sinónimo de libertad, que es la palabra más importante del diccionario ».

Escrito por Yumber Vera Rojas

Pese a que no recuerda cuándo fue la última vez que estuvo en Buenos Aires, Arturo Sandoval atesora el afecto que le brindó el público local. “¡Es maravilloso!”, celebra el virtuoso trompetista al otro lado del teléfono, desde la ciudad de Los Angeles. “Es cariñoso y muy conocedor de la música. Me hicieron pasar momentos inolvidables”. Y seguramente esta vez no será excepción. Este sábado a las 21 hs, en el Teatro Opera (Av. Corrientes 860), el jazzista cubano regresa con su banda a la capital argentina para repasar su extensa obra. Aunque también aprovechará el reencuentro para adelantar algunos de los temas de su próximo álbum, fruto de la pandemia. “Más allá de que se trataron de años inciertos, no dejé de trabajar”, explica el músico de 72 años. “Hice 600 grabaciones que publiqué gratuitamente en las redes, y te diría que compuse más de 400 nuevas canciones. Algunas de ellas serán parte de un disco que saldrá este mes”.

-Tuvo un encierro más que productivo…

-También grabé un gran número de canciones que siempre me gustaron, y que nunca tuve la oportunidad de hacer (nota bene: el 29 de julio apareció en las plataformas digitales un exquisito cover de “As Time Goes By” en el que Sandoval y el pianista Monty Alexander revisitan el inmortal tema de Herman Hupfeld). Además de aprovechar el tiempo para hacer cosas, estuve en contacto con la gente. Fue mi regalo por haber sido tan cariñosos conmigo.

Si bien este año participó en la banda de sonido de la nueva adaptación de la comedia romántica Father of the Bride (esta vez tiene una impronta latina), formalmente su último álbum fue Ultimate Duets (2018), en el que Sandoval pasea su instrumento por clásicos del pop, el R&B, el jazz, el merengue y la música clásica, en compañía de sus propios creadores. Por lo que el disco (el primero del artista basado en duetos) tiene invitados del calibre de Stevie Wonder, Juan Luis Guerra, Al Jarreau, Pharrell Williams y Alejandro Sanz. “Si una pieza musical es buena y me gusta, voy a tratar de aprenderla y de meterme en ese ritmo”, explica el exintegrante de la orquesta Irakere, que en su carrera solista tiene 46 discos publicados. “Mi interés por la música sigue siendo el mismo que cuando comencé a tocar: amarla profundamente y dedicarle alma corazón y vida. La misión fundamental de un artista es dedicarse por entero a su público”.

-En lo estético, ¿no tiene alguna deuda pendiente con la música?

-No soy persona de planes. Mi filosofía de vida siempre ha sido concentrarme, y hacer lo mejor posible en todo sentido. Lo que pasó ya es historia, no hay manera de cambiarla. Y lo que sucederá en el futuro está absolutamente en las manos de Dios. Alguien me dijo una frase que me gustó muchísimo, y que no me canso de repetirla: “Si quieres ver a Dios reírse a carcajadas, háblale de tus planes”.

-Se nota que es bastante creyente. ¿Es por eso que le dicen “El apóstol de la trompeta”?

-Soy una persona muy dichosa que no se duerme en los laureles. Sigo practicando más que cuando tenía 20 años. Lo que sí se mantiene vigente son mis ganas de aprender y el hambre por incluir nuevas tendencias. Uno siempre se influye por las cosas que escucha.

-¿Qué opinión le merecen las nuevas tendencias?

-Hoy en día está sucediendo algo preocupante: la música que se hace no tiene melodía, ni armonía, y el ritmo es creado por la computadora. Mientras que las letras son una sarta de cosas ofensivas. Los jóvenes están tan confundidos que piensan que las personas que hacen eso son verdaderos artistas. Mi compositor favorito es Sergei Rachmaninov. Tú pones en YouTube el “Concierto para piano número 2”, que es una de las músicas más lindas que escuché, y con suerte tendría 300 vistas. En cambio, esas bazofias que están de modas tienen cientos de millones de reproducciones.

-De los músicos actuales, ¿cuáles le atraen la atención?

-Hay un buen número de jóvenes talentosísimos que están haciendo música con una calidad extrema, y que merecen nuestro respeto. Tal es el caso de Jacob Collier, Jesús Molina, Cory Elder o Rubén Simeó.

-Ahora que parece que los géneros colapsaron, ¿tiene sentido la etiqueta “latin jazz” en esta época?

-Ni en esta, ni en ninguna. En 1946, la música que crearon Dizzy Gillespie, Mario Bauzá y Chano Pozo la denominaron “afocuban jazz”. No era otra cosa que el cruce del bebop con los ritmos afrocubanos, y alguien lo cambió a latin jazz. Nunca acepté eso, y lo desprecio. Además, “latin” es un barbarismo porque era el idioma que hablaban los romanos. Nosotros no somos “latin”. Por eso no hay nada más que me ofenda que me llamen trompetista de latin jazz. No soporto las etiquetas.

-Cuando se habla de Dizzy Gillespie, quien fue su mentor, se hace con tanta solemnidad que parece una pieza de museo. Si tuviera que destacar un legado vigente de su obra, ¿cuál sería?

-Dizzy inventó ese estilo intrincado y tan difícil de tocar que es el bebop. Luego de tantas décadas, todavía estamos tratando de descrifrar que tocaron tanto él como otros grandísimos músicos. Hicieron una música extremadamente valiosa, que lamentablemente a muchos les pasó por la cabeza. No fueron capaces de entender porque había demasiada información. Pero ningún músico de jazz que se respete puede ignorar su legado.

-¿Legitima los cruces que tiene últimamente el jazz con el hip hop y la música electrónica?

-Me parecen válidos, siempre y cuando mantengan la esencia del estilo. Lo principal del jazz es la improvisación. Al igual que sucedió en la música clásica, primero aparece la melodía y luego se desarrolla. El jazz es sinónimo de libertad, que es la palabra más importante del diccionario.

 

 

[Imagen: gentileza Jeremy Lock – fuente: http://www.pagina12.com.ar]

Els mitjans de comunicació catalans, sovint, fan d’altaveus d’innovacions del castellà, sense tenir en compte ni les altres llengües ni els recursos propis · Podem capgirar la tendència?

VilaWeb

Escrit per Jordi Badia i Pujol

És habitual de sentir, sobretot als mitjans de comunicació, frases com “Escoltem ara un tema dels Pets”, “Tot seguit sonarà un tema que Raimon va compondre als anys setanta”, etc. És a dir, tema com a sinònim de cançó. Els diccionaris no el recullen pas, aquest significat, però sí un de relacionat. El DIEC, per exemple, diu que un tema és el “motiu melòdic d’una composició musical”, una definició que ja havia registrat Pompeu Fabra i que també ens serveix, si fa no fa, l’Alcover-Moll (“tros de melodia que conté o expressa la idea dominant d’una composició musical”). Més endavant, en les llengües influïdes per l’anglès tema va passar a anomenar la música identificativa d’un film (banda sonora) i al final, sobretot –hi insistim– als mitjans de comunicació, va acabar designant qualsevol cançó.

Tanmateix, de fa uns quants anys en espanyol s’ha escampat un terme nou, derivat d’aquest: temazo. Amb el sufix augmentatiu –azo, tan corrent i productiu en la llengua veïna, es vol designar una cançó de molt de renom, molt coneguda, que té molta requesta; o que és molt bona en opinió de qui parla. El terme, no cal dubtar-ne, ja s’ha escampat de mala manera entre el jovent –i no tan jovent– dels Països Catalans, com deveu haver pogut comprovar si heu vist Eufòria.

I com n’hem de dir en català? 

Com que no sóc gens partidari de copiar de l’espanyol gratuïtament, sobretot quan pren solucions individuals, no compartides amb la resta de llengües, primer de tot he volgut mirar com ho diuen, per exemple, l’anglès, el francès, l’italià i el portuguès. Són llengües fortes, que creen, que sovint s’empesquen solucions més o menys “independents”. Si la recerca no ha fallat (i si ha fallat demano comprensió a l’amable lector), l’anglès en diu banger, que significa ‘automòbil vell i atrotinat’ i també ‘embotit’, tot i que probablement prové del verb to bang, ‘colpejar’; l’italià en diu pezzo forte (‘fragment fort’, ‘peça forta’) o pezzone; el francès, tuerie (‘matança’) o tube (‘tub’), tot i que són molt habituals, simplement, super chanson o chanson géniale; i el portuguès, segons les meves fonts, petardo i pedrada.

De tota manera, em fa l’efecte que la necessitat que ha tingut l’espanyol d’inventar un terme col·loquial per a aquest concepte no l’han tinguda les altres llengües. De fet, l’anglès fa anys i panys que ens va encomanar hit (‘cop’), que es va escampar per totes les llengües amb un significat semblant (‘peça musical molt escoltada, de molt de succés’).

Ara com ara, veig que les propostes que s’han fet circular als mitjans catalans són simples adaptacions de temazo. A TV3 i Catalunya Ràdio proposen temarro i, prioritàriament, temacle (!). Informalment, també s’han suggerit supertematemarraclecançonottemarracu o senyor tema. Sembla, doncs, que l’únic dubte que tinguem és si hem d’admetre temazo (amb aquest so de la zeta espanyola, aliè al català) o l’hem d’adaptar mínimament. Amb moral de perdedor, actuem sempre pensant que tot allò que ens allunyi de l’espanyol fracassarà de totes passades.

M’agradaria que encaréssim les innovacions amb moral de guanyador. Per començar, potser podríem eixamplar una mica el ventall. No cal que sempre diguem un sol mot, no cal que repetim sempre la mateixa denominació. Per exemple, podem dir que és una cançó collonuda, molt ben parida, espaterrant, de conya… I si el registre no és vulgar, podem qualificar-la de magnífica, fascinant, genial, boníssima, d’allò que no hi ha, de categoria, de primera, que fa goig… I si tant ens cal trobar una manera de dir-ho en un sol mot, nosaltres, com el portuguès petardo, també tenim un terme pirotècnic per a dir que una cosa és molt bona. Hi ha l’expressió de traca i mocador, amb un significat molt ampli. Doncs per què no en podem dir una traca, d’una supercançó? La traca no tan sols és nostra, molt nostra, sinó que, a més, ens deixa garratibats, sense alè. És so i és vibració. I festa i emoció.

No dic que aquesta hagi d’ésser la solució definitiva. Però demano que a l’hora de fer propostes siguem imaginatius i audaços, creatius i atrevits. Que no siguem submisos. Que bastim una llengua lliure, independent, sense renúncies. Que superem el mesellisme lingüístic. I que, sense apocament, fem circular aquestes propostes genuïnes pels nostres mitjans de comunicació.

Als joves, potser els hauríem de deixar alguna opció més que la còpia i la submissió.

Què hi dieu? Teniu més propostes? Podeu deixar-ne –i explicar-les– en un comentari (si sou subscriptors) o bé a Twitter (@jbadia16).

 

[Font: http://www.vilaweb.cat]

En su 50 aniversario, los escritores Alicia Giménez Bartlett, Lorenzo Silva, Rosa Ribas y Carlos Zanón recuerdan la importancia del detective creado por Manuel Vázquez Montalbán en la evolución del género negro en España

Eusebio Poncela interpreta al mítico detective creado por Manuel Vázquez Montalbán en la serie 'Las aventuras de Pepe Carvalho', dirigida por Adolfo Aristarain

Eusebio Poncela interpreta al mítico detective creado por Manuel Vázquez Montalbán en la serie ‘Las aventuras de Pepe Carvalho’, dirigida por Adolfo Aristarain

Escrito por Marta Ailouti

Años 60, poco antes de que se produzca uno de los asesinatos más célebres de la historia del siglo XX, un superagente de la CIA de origen gallego, exmiembro del partido comunista español, se convierte en guardaespaldas del presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy. Su nombre, claro está, es Pepe Carvalho.

Aunque aún le queda para convertirse en uno de los mejores exponentes de nuestra novela negra, aquellos inicios, hace medio siglo, plantarán la semilla de lo que se convertirá en toda una saga e inmortalizará a su autor, Manuel Vázquez Montalbán, como uno de los nombres del pabellón mundial de los maestros del género noir.

“Me pondré a escribir novelas como Simenon y me compraré un castillo en Suiza”, cuenta Miqui Otero en el prólogo de la edición especial de Yo maté a Kennedy que contestó el escritor a su suegro cuando este le habló de la última adquisición del creador del icónico comisario Maigret. Reeditada ahora por Planeta para celebrar su aniversario, aquel fue el debut de un Pepe Carvalho aún por perfilar, en cuanto a lo que para muchos se convirtió un par de años después en su bautizo oficial, Tatuaje (1974).

Bien es cierto que aquel personaje no cocinaba, aunque ya manifestaba cierta debilidad por la gastronomía, y tampoco quemaba libros, aunque sí los apilaba —“para hacer construcciones arquitectónicas”—. Tampoco usaba muchos de los códigos de la novela negra. Aunque, por otro lado, indudablemente lo hacía cuando afirmaba en la ficción: “Yo tengo una pistola sobaquera, la tendré siempre. Dispararé hasta el último cartucho contra cada cerdo que busque amparo en la podrida dignidad colectiva de la especie”.

Como un ajuste de cuentas con la España tardofranquista, “para Vázquez Montalbán —escribe Pierre Lemaitre en Diccionario apasionado de la novela negra (Salamandra)—, la literatura era un arma de combate: contra el franquismo, cuyos calabozos conoció, y contra la amnesia colectiva de los tiempos posdictatoriales”.

Un pionero en la novela negra española

“Fue un auténtico pionero —afirma hoy Alicia Giménez Bartlett—. Introdujo la modernidad en el país un tanto a la americana: detective privado, entorno urbano….”. Y es que, aunque ya había precedentes “de fuste”, explica Lorenzo Silva, “como el Plinio de Francisco García Pavón o el detective Selva de Emilia Pardo Bazán —cuya trascendencia solo recientemente hemos podido apreciar en toda su dimensión con la publicación de su novela inédita e inconclusa—, Vázquez Montalbán acertó a hacer una apuesta decidida por el género policial como molde narrativo y artefacto literario, inserto en el marco de la novela social contemporánea. Lo hizo con modernidad, originalidad, desparpajo y una gracia innegable. Su talento para la observación y el detalle y su voluntad de estilo redondearon la faena”.

Su apuesta sirvió, además, para revalorizar un género que, durante mucho tiempo, se pensó como mero pasatiempo. “Él era un intelectual respetado y quiso jugar y experimentar con la cultura popular, con la novela de género, el puro entretenimiento, lo que ha sido siempre una aberración para según quién », reflexiona Carlos Zanón.

Pero también fue subversivo a la hora de enfocar el género policial, ya que dio la vuelta al tópico en muchos aspectos —lo local, la gastronomía, la copla, el Barça—, haciendo de cada Carvalho un anuario de la sociedad española. Y creó a Carvalho, personaje icónico sin el cual ni Andrea Camilleri, ni Petros Márkaris, ni Donna Leon, ni Jean-Claude Izzo hubieran escrito igual”.

Referente para muchos de nuestros escritores posteriores, añade Rosa Ribas, Vázquez Montalbán, además, “ayudó a sacar al género de la marginalidad de las formas literarias consideradas menores, al mostrar el gran potencial crítico del que es capaz. Porque, con mayor o menor fortuna, se atrevió a jugar con los parámetros del noir, mostrando que no hay formas ortodoxas, sino una gran libertad de movimientos”. En ese sentido, comparte que el escritor le influyó “mucho más en cuanto a que daba valor y peso literario a un género considerado menor por muchos”, lo que para ella “y otros seguramente, supuso un estímulo para adoptarlo”.

Un mundo irreal donde cabía de todo

Escrita cuando apenas había cumplido los 30 años, tras títulos como Manifiesto subnormal y Crónica sentimental de EspañaYo maté a Kennedy, cuenta Otero en el prólogo, “caería tras su lanzamiento en las cajas de saldo de El Corte Inglés, pero acabaría por ser una de sus obras más traducidas y de culto”. El propio Vázquez Montalbán, la describió como una novela reflejo de “un mundo irreal que venía de la empanada mental que vivíamos”. Un vodevil donde cabía de todo: “poemas, textos de vanguardia, influencia del cómic y del cine… Era un maregmánum que reflejaba la descomposición de la novela que creíamos que estábamos viviendo”.

En ese contexto, « Pepe fue decisivo en la popularidad de las novelas », tercia Giménez Bartlett. Era un personaje original, cortado con un patrón tradicional del género, pero muy autóctono. Sus andanzas y amores solo hubieran podido suceder en España. Era un antihéroe que se recordará. Su talante crítico y su amor a la buena cocina lo hacen singular”, apuesta la autora de Petra Delicado. Se trata, pues, de una especie de “Frankestein incomprensible e imposible”, según Zanon, que supo calar en el sentir general. “Carvalho genera unanimidad en un país donde aún se discute si Messi era mejor que Ronaldo o si tampoco hay para tanto con Benito Pérez Galdós o La plaça del diamant. Es emblemático. Su sentido del humor, su alergia a las banderas, su desilusión lejos de una mesa puesta”.

Con una producción de casi 20 novelas, además de numerosos relatos, como en cualquier serie “su nivel es desigual —reflexiona Silva sobre la totalidad de la obra— pero el promedio es más que notable y el conjunto adquiere perfiles de gran obra. Puede que tenga novelas más poderosas en sí mismas, por ejemplo Galíndez, una de las mejores aproximaciones literarias de la literatura del siglo XX a la figura del titular del poder absoluto; pero la suma de las novelas de Carvalho es tal vez su obra más relevante. De ellas destacaría su amenidad, su vocación crítica y testimonial y su aliento poético. Del personaje, su carisma”.

Coincide con este análisis Ribas, quien lamenta que “muchas veces las obras de género, más populares, devoran el resto de la producción de un escritor. Pero algunas de sus otras obras merecerían mayor atenciónGalíndez o la Autobiografía del General Franco (recién recuperada por Navona), aunque esta necesitaría un índice onomástico al final, ya que presupone que en el lector un conocimiento de la época que dificulta la lectura”.

De las obras de Carvalho, la autora de Un asunto demasiado familiar o Los buenos hijos, valora “el retrato de una Barcelona cambiante, de sus diferentes barrios, de tipos de gente propios de ese tiempo”. Aunque si bien destaca del personaje “su actitud, su estar de vuelta” y la gente de la que se rodea, “son muy buenos secundarios”, confiesa que lo de la cocina le gusta menos, “pero eso es algo muy personal”.

Para Zanón, por su parte, hubo “una relación ciclotímica” en la serie. “Está la trilogía hard boiled clásica —Los maresTatuajeLa soledad…— o cuando le importaba algo mucho, como por ejemplo Quinteto de Buenos Aires, novelas divertidas —para él, para un público que esperaba dosis Carvalho—, coyunturales y periodísticas —argumenta—. En todo momento hay una voluntad de retrato sentimental y sociológico de su país, creo, del mundo del que viene y del que está llegando. Una melancolía irremediable, casi morbosa”.

Pepe Carvalho, hoy

Reflejo de la España posfranquista, las circunstancias del país hoy han cambiado, lo que no impide que, como tercia Giménez Barlett, leyéndolo podamos “recordar y aprender”. “Algunas de las novelas han envejecido mal porque eran circunstanciales, estaban muy ligadas al momento y bastantes de las referencias resultan incomprensibles o irrelevantes, fuera del interés documental”, desarrolla Ribas, para quien títulos como Los mares del sur, en cambio, siguen siendo actuales y “buenas lecturas”.

En cualquier caso, su valor es incuestionable. “Es posible que al perder las referencias directas algunas de ellas, o algunos pasajes, no sean tan sugestivos para el lector de hoy como para el de entonces. Pero el lector curioso que se esfuerce por buscar esas referencias se encontrará con un valioso fresco de la sociedad española de fines del siglo XX y principios del XXI —recuerda Silva—. Tal vez no comparta algunos de sus juicios y apreciaciones, pero no podrá sino inclinarse ante la sagacidad, la honestidad y la compasión del retrato de la España de aquellos años”.

Manuel Vázquez Montalbán, creador del personaje Pepe Carvalho

Manuel Vázquez Montalbán, creador del personaje Pepe Carvalho

Y es que desde aquellos inicios con Yo maté a Kennedy hasta la adaptación que asumió el propio Zanón en 2019, Problemas de Identidad, donde resucitaba a Pepe Carvalho tras el fallecimiento de su autor en 2003, habían pasado 47 años. Aunque se reconoce deudor más de Juan MarséGonzález LedesmaEduardo Mendoza o Francisco Casavella que de Vázquez Montalbán, de aquel desafío, el experto en novela negra, además de poeta y novelista, sacó una experiencia que vivió como “un lujo, un privilegio, un peligro, un orgullo y un reto literario más que comercial. Lo disfruté mucho. Escribiéndolo y promocionándolo. El libro gustó mucho y por los motivos que yo quería: por cómo se había escrito, por lo personal y, al mismo tiempo, respetuoso, del texto », recuerda.

Colocado por Pierre Lemaitre en el Olimpo de los grandes personajes del género, como MarloweWallander y Maigret, nuestro Pepe Carvalho nada tiene que envidiar a los otros detectives canónicos. “Y es algo de lo que deberíamos estar orgulloso. No es fácil ni depende de uno crear un personaje icónico. Y sigue vivo. También su autor. Pensemos en otros autores de su generación que fueron populares y hoy nadie lee y sus libros están fuera de circulación. Fue un lujo tener a un escritor como Manuel Vázquez Montalbán y que optara por jugar con las novelas de quiosco y no los sesudos ensayos sobre eurocomunismo, Hegel y Adorno”, reconoce Zanón.

Influenciado por él, “en su apuesta por anteponer la mirada a la sociedad y a los individuos sobre las servidumbres del enigma o el culto a la violencia, en la necesidad de recurrir al humor, aunque el crimen siempre sea algo trágico, y en la exigencia de que el héroe tenga a la vez algo de anómalo y de corriente, de lugareño y de irremediablemente extranjero”, Silva, por su parte, reconoce y sube la apuesta de Lemaitre en cuanto al lugar que ocupa Carvalho en este curioso panteón literario: “Por encima de Wallander —que le debe mucho al Martin Beck de Sjöwall y Wahlöö—, cerca de Maigret y solo claramente por debajo de Marlowe, lo que no es ningún desdoro, porque no hubo, ni tal vez habrá, otro más grande”.

[Fuente: http://www.elespanol.com]

Guía de nomes galegos, un recurso en liña coa forma estándar de máis de 1500 antropónimos que forman parte da tradición galega, moitos deles dende a Idade Media, xa pode consultarse en liña nesta mesma páxina web. Cada entrada explica a orixe e o significado do antropónimo, achega a historia ou as lendas dos personaxes que primeiro o levaron ou que o fixeron popular e recompila as correspondencias con outras linguas, entre outra información. O recurso complétase cunha listaxe de nomes femininos e outra de masculinos descargables.

A Guía de nomes galegos é un traballo do Seminario de Onomástica da Real Academia Galega coordinado por Ana Boullón Agrelo. “A finalidade principal desta obra é dar a coñecer á comunidade galega as formas estándares dos nomes persoais; esta ferramenta permitiralle galeguizalos ou escollerlles nomes ben xeitosos para as fillas ou fillos”, explica a académica de número.

Ana Boullón, o coordinador do Seminario de Onomástica, Antón Santamarina, e o presidente da Academia, Víctor F. Freixanes, presentaron esta mañá na sede da institución este novo recurso. “Con el a Academia culmina un proceso que responde a unha demanda que dende hai tempo viñan facendo os nosos usuarios: unha guía de nomes actualizada, documentada, que serve de orientación para pais e nais que queren para os seus fillos e fillas nomes propios da nosa cultura, da nosa tradición e da nosa memoria histórica. Un servizo máis da RAG á sociedade galega”, salienta o presidente.

A Academia agarda ofrecer tamén proximamente unha guía de apelidos, na que vén traballando dende hai tempo o Seminario de Onomástica, ”igual que traballa na actualización permanente do Nomenclátor”, engade Víctor F. Freixanes, en referencia ao labor de estudo e preservación dos nomes da terra que desenvolve a RAG.

Nomes silenciados nos rexistros e transmitidos oralmente
O repertorio antroponímico do galego, como acontece en todas as linguas, foise compoñendo ao longo do tempo con elementos culturais de moi diverso signo. “A relixión, a literatura, a política ou préstamos doutras linguas son parte deles. No caso dos nomes galegos, a partir do século XVI non se pode obviar o proceso de substitución polos seus correspondentes casteláns nos textos escritos, pero cómpre ter en conta que moitos seguiron a existir ata a actualidade fóra dos rexistros oficiais mais con moita vitalidade oral”, apunta Ana Boullón.

Estes nomes silenciados nos documentos escritos nalgúns casos seguiron a empregarse como nomes de casas (casa de Lourenzo) ou mantivéronse como apelidos, continuando co antigo uso patronímico (Lois) ou como haxiotopónimos, é dicir, nomes de lugar baseados en nomes de santos (Uxía, Tomé); e outro grupo conservouse nos refráns, a partir das calidades atribuídas ao santo portador (Brais). O elenco recólleos xunto a nomes galegos que non teñen unha forma diferencial con respecto ao castelán ou outras linguas da Península Ibérica, como María (nome feminino máis frecuente dende que se conservan rexistros escritos) ou Manuel. Todos eles son antropónimos con presenza significativa en Galicia –en calquera momento dende a Idade Media–, un dos criterios que se tivo en conta para a confección da guía.

Os novos nomes: dos hipocorísticos aos nomes de lugar
O repertorio tamén inclúe, xunto ás formas tradicionais, moitos nomes novos que irromperon nos rexistros dende a eliminación legal da prohibición de escoller antropónimos galegos para as nenas e os nenos (1977). É o caso de numerosos nomes de lugar (Ézaro, Deva, Aldán, Xalo, Sarela, Eume…) ou formas do léxico común (Area, Eira, Dorna), que ata daquela non foran empregados para nomear persoas.

Outra fonte importante foron as variantes familiares (hipocorísticos) que apareceron nas últimas décadas nos rexistros (Catuxa, Maruxa, Xandre, Xela). Algúns deles, dado o considerable número de concorrencias que suman, segundo o Instituto Galego de Estatística, entran na guía como lemas propios.

Finalmente, o Seminario de Onomástica tamén considerou os nomes que, procedentes doutras linguas, se acomodan ás características do galego (Xeila ou Aixa). O repertorio é, en calquera caso, un elenco aberto, porque a creatividade segue a mostrarse en novos nomes que van aparecendo nos rexistros oficiais. Cóntase tamén coa participación da cidadanía para suxerir novas incorporacións, emendar deficiencias e incrementar a información das entradas.

Unha fonte de divulgación da historia e das lendas
A entrada de cada nome ofrece información etimolóxica, as equivalencias noutras linguas, variantes e hipocorísticos, un mapa da distribución municipal proporcionado polo Instituto Galego de Estatística e un apartado de motivación que procura satisfacer a curiosidade sobre a historia ou a lenda de personaxes que se chamaron así.

O Seminario de Onomástica prestoulles especial atención aos nomes de figuras importantes da historia e da mitoloxía galegas. “Consideramos que esta guía tamén debe contribuír a un maior coñecemento da historia de Galicia, a medieval en particular, tan esquecida, agochada e mesmo negada, pois poucas veces aparece na historiografía oficial peninsular -española ou portuguesa- coa importancia que tivo o reino medieval de Galicia”, sinala o equipo na presentación da obra. E canda reis e raíñas como Afonso e Orraca, tamén abondan as referencias a persoeiros da cultura galega e universal (Rosalía, Begoña Caamaño, Xela Arias, Celso Emilio Ferreiro, Gabriela Mistral ou Óscar Wilde) e mais a autores que falaron de Galicia nas súas obras, como Isidoro de Sevilla ou Gregorio de Tours.

O equipo
A comisión académica do Seminario de Onomástica encargada da redacción e actualización da Guía de nomes galegos está formada por Xesús Ferro Ruibal, Xosé María Lema, Gonzalo Navaza, Luz Méndez, Xosé Antón Palacio, Ramón Lorenzo, Vicente Feijoo, Ana Boullón e Antón Santamarina. A obra contou ademais coa contribución de María Teresa Amado. na revisión das etimoloxías dos nomes de orixe grega, e de Patxi Salaberri, para os nomes de orixe éuscara. A edición correu a cargo de Nélida Cosme, que tamén traballou na revisión textual xunto a Carme Cambre e Adrián Estévez.

O repertorio partiu do Diccionario dos nomes galegos (Ir Indo, 1992), dirixido polo académico Xesús Ferro Ruibal e redactado no seu día por un equipo do que formaron tamén parte a académica de número Ana Boullón, o académico correspondente Xosé María Lema, Fernando Tato Plaza e Xosé María García, lembra Antón Santamarina. A Guía de nomes galegos actualiza e amplía a información daquela obra, esgotada na actualidade, e pona a disposición de toda a cidadanía na Rede, facilitando así a súa consulta e a interacción coas persoas usuarias de cara á introdución de novas entradas e a corrección de posibles erros.

 

[Fonte: http://www.academia.gal]

El adjetivo nupcial es una alternativa al anglicismo bridal.

En algunos medios de comunicación se pueden encontrar frases como «Últimas tendencias en decoración bridal», «La empresaria y cantante se ha decidido por un estilo entre bridal y lencero» o «Viktor&Rolf celebrará su primer desfile ‘bridal’ de la historia».

De acuerdo con el diccionario Cambridge, el término bridal, con el que se hace referencia a ‘todo lo relacionado con la novia o con la ceremonia matrimonial’, se puede traducir al español por nupcial, que, según el Diccionario de la lengua española, designa lo ‘perteneciente o relativo a las nupcias’, esto es, los casamientos o las bodas.

Otras alternativas adecuadas en función del contexto son de novia o para novias (cuando se emplea, por ejemplo, en desfiles de moda dedicados exclusivamente a los atuendos femeninos), de bodamatrimonial

Así, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Últimas tendencias en decoración nupcial», «La empresaria y cantante se ha decidido por un estilo entre nupcial y lencero» y «Viktor&Rolf celebrará su primer desfile para novias de la historia».

 

[Foto: Pixabay – fuente: http://www.fundeu.es]