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El esqueleto de Liempichún Sakamata recaló en una exposición de París luego de que, en 1896, el conde Henry de la Vaulx profanara su tumba y se lo llevara junto a su ajuar funerario. Ahora será restituido a sus descendientes.

Los restos del tehuelche serán llevados a sus descendientes.

Los restos del tehuelche serán llevados a sus descendientes.

 

Francia aceptó restituir a sus descendientes los restos del tehuelche Liempichún Sakamata que integran « la colección » del Museo del Hombre de París, luego de que un conde francés profanara su tumba a finales del siglo XIX, y donde estuvo exhibido hasta el 2009.

El esqueleto del tehuelche recaló en el museo de París luego de que, en 1896, el conde Henry de la Vaulx profanara su tumba y se llevara a Francia el esqueleto y su ajuar funerario compuesto por un estribo, pendientes y monedas -todo de plata-, entre otras pertenencias del hijo del cacique Liempichúm, a quien de la Vaulx conoció personalmente.

En ese viaje de la Vaulx por el sur de Argentina, del 1 de marzo de 1896 al 24 de julio de 1897, se llevó unos 1.400 objetos entre minerales, metales, cerámicas, insectos, esqueletos de mamíferos y una importante « colección » de restos humanos de las comunidades originarias de la región. El conde envió a Francia los restos humanos y los objetos en 29 cajas con un peso total de 1.371 kilos.

El antropólogo del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), Fernando Miguel Pepe, quien desde el 2015 acompañó el reclamo de la comunidad tehuelche Liempichún Sakamata, del Paraje Payagniyeo, expresó a Télam que « hemos dado un paso muy importante en la reparación histórica a nuestras comunidades ».

« Nos confirmaron del Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores de Francia que los restos serán restituidos por ley pero hasta tanto se promulgue esa ley los restos de Sakamata ya pueden viajar hacia la Argentina para esperar el final del proceso burocrático en nuestro país », confirmó Pepe a esta agencia.

El experto destacó que la aceptación por parte del Estado francés de restituir a Sakamata « se da luego de que el vicecanciller argentino Pablo Tettamanti, durante la XI Reunión de Consultas Políticas entre Argentina y Francia, solicitara a Francia que adoptara pronto los pasos legales necesarios para lograr la restitución de los restos del cacique Sakamata-Liempichún ».

« Contamos con el apoyo total de la presidenta del INAI, Magdalena Odarda pero este triunfo se da principalmente por la fuerza de las comunidades originarias, las cuales nunca se rindieron, entendiendo que es un derecho humano universal el poder dar sepultura sus ancestros como dicta su cosmovisión », remarcó Pepe.

El antecedente inmediato a esta restitución, que sentó un importante precedente, se dio en julio del 2020 cuando Francia le restituyó a Argelia 24 cráneos de argelinos asesinados durante la batalla que pelearon contra el general francés Émile Herbillon en 1849.

Pepe adelantó que « estamos ultimando los detalles de la entrega con la esperanza que este año Liempichúm finalmente regrese a su territorio de donde nunca tendría que haber salido ».

[Fuente: http://www.telam.com.ar]

 

 

El periodista y escritor tradujo del ídish “La caja de letras: Hallazgo y recuperación de ‘Apuntes para la historia del periodismo judío en la Argentina’”, de Pinie Katz, una obra que expone una visión del mundo nuevo, de una Argentina a la que los europeos, del supuesto continente civilizado, venían a buscar un horizonte y un futuro promisorio a partir de su mirada comunitaria.

Javier Sinay, escritor y periodista.

Javier Sinay, escritor y periodista

 
Escrito por Guillermo Lipis
 
Javier Sinay acaba de traducir del ídish “La caja de letras: Hallazgo y recuperación de ‘Apuntes para la historia del periodismo judío en la Argentina’”, de Pinie Katz, una obra que según el periodista y escritor trae al presente la “Babilonia de inmigrantes que era Buenos Aires de fines del siglo XIX” y cuya lectura revela “cuánto ha cambiado el periodismo en un siglo y cuán poco hemos cambiado los periodistas”.

Los inmigrantes de fines del siglo XIX trajeron al país sus lenguas, culturas y oficios, pero también sus costumbres y con ellas sus periódicos que los mantenían ligados a los hábitos y tradiciones de sus pequeñas aldeas o pueblos europeos.

“El rescate del ídish es una tarea cultural importante porque la producción literaria y periodística que hubo en ese idioma en Argentina fue variada y muy vasta”, explica Sinay a Télam. Cada idioma o lengua guardaba “un punto de vista sobre el mundo, y eso es lo que hay que volver a poner en valor”, agrega el autor, quien descubrió el libro de Katz casi de casualidad, buscando material para su novela « Los crímenes de Moisés Ville« , ambos publicados por Ediciones del Empedrado.

Y desde el valor periodístico al que hace referencia, en este caso se expone una visión del mundo nuevo, de esta Argentina a la que los europeos, del supuesto continente civilizado, venían a buscar un horizonte y un futuro promisorio a partir de su mirada comunitaria.

“No importa si sos judío o no, lo que importa de este rescate del libro de Pinie Katz es lo que refiere a esos tiempos premodernos del periodismo argentino y a una descripción muy detallada de una Buenos Aires, del período 1898-1914, que era una Babilonia de inmigrantes”

JAVIER SINAY
Sobre el periodismo propiamente dicho, Sinay -que viene de una familia de escribas- considera que “el libro revela aventuras vocacionales y competencias despiadadas entre aquellos pioneros. Es notable cuánto ha cambiado el periodismo en un siglo, y cuán poco hemos cambiado los periodistas”.

El autor de « Camino al este » sostiene que el libro que tradujo lo sorprendió “porque era un libro de aventuras. Los héroes y villanos eran un puñado de periodistas, inmigrantes quijotescos llegados a este confín del mundo donde cargaban los abrigos viejos desde la Rusia zarista”.

Traían “samovares y ritos milenarios que en Buenos Aires valían poco o nada y a veces, mientras trabajaban de cualquier otra cosa, se ocupaban de fundar una nueva tradición basada en los artículos de prensa”, detalla tejiendo una fina trama descriptiva.

El libro de Pinie Katz muestra a esos inmigrantes “en toda su humanidad, con sus iniciativas vocacionales, sus competencias despiadadas y sus miserias personales. Lo sorprendente es que cualquier periodista del siglo XXI entiende todo eso perfectamente. El periodismo cambió; los periodistas no tanto”, apunta.

Sinay se mostró fascinado porque casi 100 años más tarde, haya podido rescatar al autor, a quien retrata como “una persona muy relevante dentro de la comunidad judía de las primeras décadas del siglo XX”.

Y en verdad lo fue porque este periodista, escritor y traductor (que supo llevar al ídish obras como « Don Quijote », de Cervantes, y « Facundo », de Sarmiento) además fue un hábil activista político y cultural.

Es así que fue uno de los creadores del ICUF, la rama judía del Partido Comunista, y del diario Di Presse, escrito en ídish pero que, en la época de la última dictadura cívico militar vernácula, editara el mítico semanario Nueva Presencia en castellano, un baluarte en la defensa de los derechos humanos que traspasó las barreras de la comunidad judía bajo la dirección de Herman Schiller.

El libro traducido por Sinay refleja el período 1898-1914, también recordado sin idealizaciones por otros autores. En el mismo año de 1914, David Goldman escribe en su libro Di Iuden in Argentine (Los judíos en la Argentina) acerca de “la cantidad de cadáveres que yacen en el cementerio literario argentino”, refiriéndose a los periódicos de corta vida.

“Goldman calcula que en esa breve etapa surgieron unos 40, pero fue un período apasionante. En esos años nacieron o dieron sus primeros pasos algunas instituciones que fueron luego pilares, y en 1951 la revista Der Spiegel (El Espejo) definió aquellos tiempos como la época heroica del periodismo judío”.

Sinay explica que en una proyección de casi un siglo (1898-1989), 337 publicaciones judías vieron la calle.

“Entre los judíos había una fiebre comunicativa y como dice un refrán en ídish: todo aquel que tuviera al menos una mano o un pie escribía. Por eso creo que hay que rescatar algo de todo eso”, indica el autor al mencionar el origen de su entonces proyecto de traducción, que consideró “necesario y maravilloso”.

Para Sinay, la cultura judía tiene hoy un concepto para referir a la transmisión y la herencia: “la cadena de oro de las generaciones (di goldene keit, en ídish)”. Y de eso se trata estos « Apuntes para la historia del periodismo judío en la Argentina », ahora rescatados, recuperados y traducidos al castellano.

“El libro es una caja de letras propiedad de periodistas valientes, aventureros, caóticos y tercos. Héroes y villanos a los que Pinie Katz redimió de la bruma y del olvido”.

JAVIER SINAY
Esos hombres, que jamás podremos saber si nacieron primero seres humanos o periodistas, dado su instinto, buscaron abarcar el mundo para tornarlo más seguro y habitable contra las injusticias de una civilización que parece haber aprendido poco, porque, en muchos casos, cambiaron los nombres, pero siguen ocurriendo los mismos hechos denunciados por Katz a principios del siglo XX.
 
 
[Fuente: http://www.telam.com.ar]

Hace cinco años, el gobierno alemán hizo un histórico mea culpa en relación con el caso Colonia Dignidad. Pero más allá de eso, ¿cuánto se avanzó con respecto a esclarecimiento, justicia y reparación para las víctimas?

Chile: Colonia Dignidad, hoy Villa Baviera.

Colonia Dignidad, hoy conocida como Villa Baviera, es un asentamiento de alemanes en el sur de Chile, fundado por el predicador Paul Schäfer en 1961.

Escrito por Victoria Dannemann

« La diplomacia alemana debería haber aconsejado y ayudado a sus ciudadanos (…). Debió haber ejercido presión diplomática sobre la cúpula de la colonia y adoptado medidas jurídicas”. El discurso del entonces ministro de Relaciones Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier -hoy presidente del país-, el 26 de abril de 2016, marcaron un hito.

« Por primera vez, el gobierno asumió la responsabilidad de la diplomacia alemana en relación con los crímenes de Colonia Dignidad, aunque solamente la calificara como responsabilidad moral”, dice a DW Jan Stehle, del Centro de Investigación y Documentación Chile-Latinoamérica, en Berlín.

El ministro reconoció que los diplomáticos perdieron la brújula interna y prefirieron mirar hacia otro lado, en su afán de mantener buenas relaciones con Chile, antes que proteger a las víctimas de la secta que Paul Schäfer fundó en 1961 en el sur de ese país. Durante décadas ocurrieron allí una serie de crímenes y violaciones a los derechos humanos, como abuso sexual de menores, tortura, medicación forzada, trabajo esclavo, tráfico de armas y desaparición de detenidos políticos en la dictadura.

Tras el discurso, Alemania abrió anticipadamente parte de los archivos del caso. Más tarde, el Bundestag emitió una resolución unánime para impulsar la búsqueda de verdad, justicia y reparación para las víctimas y se creó una comisión mixta Chile-Alemania para avanzar en estos temas. Han pasado cinco años, y diversos actores cercanos al caso, consultados por DW, valoran el histórico discurso, pero también advierten sobre la necesidad de más avances concretos.

La excolona Doris Gert (izqda.) y la experta alemana Elke Gryglewski en un encuentro de víctimas en la actual Villa Baviera. (2018).

La excolona Doris Gert (izqda.) y la experta alemana Elke Gryglewski en un encuentro de víctimas en la actual Villa Baviera, como parte de los talleres para elaborar un concepto de sitio de memoria. (2018).

« Después de décadas de negación por parte de instituciones gubernamentales, tuvo una gran importancia para los diferentes grupos de víctimas. Significó un reconocimiento en el sentido de aceptar y apreciar sus sufrimientos”, destaca Elke Gryglewski, del grupo de expertos que elaboró el concepto de memorial para la ex Colonia Dignidad y directora de la Fundación de Sitios de Memoria de Baja Sajonia, en entrevista con DW.

El reconocimiento llegó tras décadas de lucha de las víctimas por visibilizar el caso y buscar justicia en Chile y Alemania, « seis años después de que Paul Schäfer muriera en prisión en Chile”, observa, por su parte, la investigadora de la Universidad Libre de Berlín Meike Dreckmann-Nielen, quien estudia este tema y es autora de Colonia Dignidad-Public History Forschungsblog. « Sé por algunos de los afectados que significó mucho, al menos en el plano simbólico”, dice a DW.

Por otra parte, fue un mensaje hacia los funcionarios de Relaciones Exteriores, señala Gryglewski, en el sentido de que se espera que contribuyan a la elaboración de ese capítulo de la historia. También impulsó la misión de estudiar y aprender de este caso para no repetir los errores.

Manifestación de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos de Talca. Santiago, Chile. 15.06.2019.

Manifestación de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos de Talca. Santiago, Chile. 15.06.2019.

Más allá de la responsabilidad moral

En opinión de Stehle, la investigación científica en base a fuentes históricas indica que « la diplomacia y la Justicia alemanas durante décadas supieron o tenían claros indicios de los crímenes y aun así no tomaron medidas adecuadas para impedir que se siguieran cometiendo. La corresponsabilidad alemana trasciende lo moral; es fáctica”.

« El discurso fue un primer paso importante, que valoramos, pero tiene que traducirse en una colaboración efectiva de ambos Estados. No escatimar recursos humanos ni económicos para establecer lo ocurrido con los detenidos desaparecidos y colaborar en el acceso a la justicia y en la persecución de jerarcas que huyeron de Chile y manejan información valiosa”, señala ante DW la abogada chilena Mariella Santana.

Gryglewski observa avances, como el fondo de ayuda para las víctimas y la realización de seminarios y talleres en que diferentes grupos de afectados « pudieron discutir qué esperan de un sitio de memoria en la actual Villa Baviera para recordar y trabajar el pasado violento de la Colonia Dignidad. Todo eso son éxitos reales”.

Juristas alemanes visitan la ex Colonia Dignidad junto con víctimas y familiares de estas. (2018).

Juristas alemanes visitan la ex Colonia Dignidad junto con víctimas y familiares de estas. (2018).

La excolona Doris Gert es una de las beneficiadas por el fondo de ayuda del gobierno alemán, que entrega hasta diez mil euros. « La ayuda ha llegado, pero solo a unos pocos. Y tampoco nos alcanza. A nosotros se nos acabó enseguida por una operación en el hospital”, relata. Como ella, los colonos trabajaron por décadas como esclavos, sin recibir sueldo ni renta, con castigos y medicación forzada. « De Alemania llego algo de ayuda, pero de Chile, nada”, lamenta.

En materia de verdad y memoria, el grupo de expertos presentó en 2019 un concepto de memorial y centro de documentación en terrenos de la excolonia, pero falta llevarlo a cabo. El diputado Friedrich Straetmanns, del partido La Izquierda y miembro de la comisión conjunta del gobierno y el Bundestag por Colonia Dignidad, espera que el gobierno alemán ejerza mayor presión ante Chile, donde ministros del actual gobierno, partidarios de la dictadura, fueron cercanos a la secta: « Una señal correcta para las víctimas sería que la primera piedra del memorial se pusiera este otoño”, señala en un comunicado.

Muchos niños fueron víctima de abusos en la ex Colonia Dignidad liderada por el alemán Paul Schäfer, en Chile.

Muchos niños fueron víctima de abusos en la ex Colonia Dignidad liderada por el alemán Paul Schäfer, en Chile.

La lucha contra la impunidad

También falta avanzar en el esclarecimiento y castigo de los crímenes. « Los familiares de las víctimas de tortura política, los sobrevivientes y también los niños que fueron víctimas de violencia sexual por Paul Schäfer siguen sufriendo mucho por la continua impunidad de los responsables. El caso más conocido es probablemente el del médico Hartmut Hopp, quien eludió su detención en Chile hace unos años”, afirma Dreckmann-Nielen.

« En Alemania la Justicia ha fracasado completamente, por eso muchos victimarios o presuntos victimarios se han sustraído de la Justicia chilena, y hoy gozan de impunidad en este país. Los avances son escasos, y los años van pasando. Muchos familiares de detenidos desaparecidos son de avanzada edad o han fallecido sin conocer el destino de sus seres queridos y sin contar con un lugar de memoria para recordarlos”, observa Stehle.

Una trascendental tarea de la comisión mixta chileno-alemana, cuyo resultado se mantiene en secreto, es el esclarecimiento del patrimonio de Villa Baviera, que hoy funciona como restorán y centro turístico. « Es un patrimonio heredado de una organización criminal, que beneficia a la actual administración, en perjuicio de las numerosas víctimas”, alerta Stehle. « Ellos cuentan con abogados que pagan con dinero de nuestros bienes y a nosotros no nos llega nada”, reclama Doris Gert.

En opinión del diputado Straetmanns, « el optimismo de 2016 ha dado paso en gran medida a la impaciencia y la resignación”. En Chile, en tanto, genera gran esperanza el trabajo que está iniciando la jueza Paola Plaza, quien acaba de asumir el caso en reemplazo del Mario Carroza, tras su ingreso a la Corte Suprema.

En los últimos días ha realizado entrevistas y diligencias en terreno. « La gran traba es el pacto de silencio del círculo de protección de los jerarcas. El manto de protección tejido en torno a Colonia Dignidad fue posible por la anuencia de las autoridades chilenas y alemanas, no solo en dictadura, sino hasta la actualidad” asegura Santana. « Esperamos que el peritaje de geomagnetismo arroje algún resultado en pos de determinar el área de las fosas donde finalmente fueron enterradas las víctimas”, agrega la abogada chilena.

La búsqueda de esclarecimiento, sumada a la del esperado centro de memoria y documentación, es una forma de hacer justicia, explica Gryglewski: « La justicia también se da cuando la historia es contada con estándares científicos y contradiciendo a los mitos e historias que crean aquellos que no quieren manejar el pasado real”.

 

[Fuente: http://www.dw.com]

« ¿Papá, es verdad que mataste a cientos de personas? » Esta no es ciertamente una pregunta con la que muchos hijos e hijas sientan la necesidad de interpelar a sus padres. Pero para un grupo de mujeres en Argentina, se ha vuelto ineludible y urgente.

« Salimos a decir que somos hijas biológicas de estos genocidas pero repudiamos lo que hicieron nuestros padres ». El de Paula le contó que trabajaba para la policía secreta. Origen: Paula

Publicado por Valeria Perasso

Sus padres han sido acusados y, en muchos casos, condenados por algunos de los peores crímenes cometidos en la historia reciente de Argentina: fueron policías y militares represores durante el último régimen militar.

Desde 1976 y por casi siete años, las juntas militares que tuvieron el control del país persiguieron a sus oponentes políticos – comunistas, socialistas, estudiantes, artistas, líderes sindicales… todo aquel a quien consideraran una amenaza- y secuestraron, torturaron y dieron muerte a miles de ciudadanos.

Esta es la historia de dos hijas de aquellos hombres que, tras cuatro décadas, alzan públicamente la voz contra sus padres.

El temible Doctor K

Analía con su padre, Eduardo Emilio Kalinec

Analía Kalinec. 40 años. Ojos claros, grandes y silenciosos. Se presenta: « Soy maestra, psicóloga, mamá de dos… y también la hija de un genocida ».

« Mi papá nació en 1952, en el marco de una familia de clase media que tuvo vicisitudes económicas. Él abandona sus estudios en tercer año del secundario y decide ingresar a la Policía Federal allá por el 73, muy jovencito.

Yo nací en dictadura y siempre supe que mi papá era policía, no nos hacíamos la pregunta de a qué se dedicaba o qué hacía. En casa era un papá muy presente, pero yo nunca le preguntaba nada. Una ‘familia tipo’, que nos juntábamos a comer asado, íbamos al club de la policía o íbamos con mi papá a pescar… Él era el padre proveedor, muy querido, muy respetado dentro de casa. Éramos cuatro hermanas y vivíamos en nuestra burbuja. Después nos fuimos casando y teniendo hijos, como se esperaba de nosotras. Yo fui la que más tardó de las cuatro y me casé con apenas 22 años… ¡imagínate!

Así la vida. Hasta el año 2005.

Último día de agosto. Estaba en casa cuando recibí una llamada de teléfono. Era mi mamá. ‘Mirá, no te asustes, papá está preso. Pero quedate tranquila, va a salir’.

Hasta esa llamada, yo nunca había vinculado a mi papá con la dictadura, ni remotamente… Ni remotamente. »

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Eduardo Emilio Kalinec, comisario, fue puesto en prisión preventiva. Había testigos que lo mencionaban. Acusaciones de delitos graves: 181 víctimas, cargos de secuestro, tortura y asesinato. Él tranquilizó a su familia diciendo que se trataba de una operación política en su contra.

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« Al otro día de esa llamada lo vamos a visitar a mi papá a la cárcel. Y nos dice que no tenemos que creer nada, que se van a decir muchas mentiras pero que él no tiene nada de qué arrepentirse. Que él salió a pelear una guerra y que esto ahora está pasando porque los ‘zurdos revanchistas’, como los llamó, han llegado al poder [en alusión al gobierno del entonces presidente Néstor Kirchner].

Yo no entendía nada, para mí la dictadura era algo del pasado. Yo era totalmente ajena a lo que pasaba en el país. Trabajaba en una escuela privada, me juntaba los fines de semana con mis hermanas, nos movíamos entre familias de policías compañeros de mi papá y ese era mi círculo. No tenía forma de acceder a un montón de información y tampoco me interesaba, digamos. Mis papás además buscaban mantener un estado de asepsia, ‘nosotros no nos metemos en política, somos apolíticos’.

Tanques y soldados frente a la Casa Rosada

Tanques y soldados frente a la Casa Rosada de Buenos Aires, el 24 de marzo de 1976. Un golpe militar derrocó a la entonces presidenta Isabel Perón. Foto: AFP

Y bueno, cuando mi papá queda preso yo empiezo con mucha dificultad a tratar de poner todo en contexto. Los primeros tres años fueron de negación absoluta. De entender la dictadura, de entender la lucha de las Madres y de las Abuelas [de Plaza de Mayo] y empatizar con ellas, pero decir que mi papá no tenía nada que ver con eso. Que era un error, que estaba bien los juicios pero que con mi papá se habían equivocado.

Hasta que, en el año 2008, elevan la causa a juicio oral. ¿Juicio oral, hay méritos para que vaya a juicio oral? Ahí ya empiezo a pensar que lo que mi papá me decía no era tan así… »

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Kalinec fue uno de 15 imputados en el primer juicio del llamado Circuito ABO – un acrónimo de los centros clandestinos Atlético, Banco y Olimpo, que operaron de manera sucesiva entre 1976 y 1979. Tanto los represores a cargo como muchos de los detenidos fueron transferidos de un centro a otro.

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« Leí la causa, que hasta ese momento no la había leído. Era leer a toda velocidad y decir ‘que no aparezca su nombre, por favor que no aparezca su nombre’. Y no querer omitir ningún renglón como para estar segura de que no me lo había salteado, y que de repente aparezca… Kalinec. Recuerdo patente ese momento…

Leí los testimonios, las descripciones de lo que había sido un campo de concentración. Crear todo ese mapa en mi cabeza y ubicar a mi papá dentro de ese mapa se me hacía intolerable y dificultoso ».

Eduardo Kalinec de joven, foto de policía

Eduardo Kalinec, un policía joven pero temible bajo el alias Doctor K. Foto: Analía Kalinec

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Para los sobrevivientes que dieron testimonio, el padre de Analía era « el Doctor K« Un alias, como tenían muchos integrantes de los grupos de tareas para esconder su verdadera identidad.

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« Yo sabía que le decían Doctor K porque él mismo me lo había dicho, aunque después siempre lo negó. Una vez le pregunté por qué y él me ‘mandó fruta’, me dijo que le decían doctor porque siempre fue muy correcto y parecía un abogado. A mi marido le dio otra explicación, le dijo que era por un limpiador que había en esa época, de marca Doctor K: él era el que hacía la limpieza. Terrible. Y después (encontré) otro dato que no es menor: él era el doctor y a la sala de tortura le decían quirófano.

Entonces voy a buscar respuestas al único lugar que yo tenía, que era mi propia familia. Y ahí me encuentro con un papá que quiere justificar lo injustificable y, cuando yo lo increpo y le digo ‘cómo que no hiciste nada, si están todos estos testimonios en la causa’, me termina confirmando lo que a mí tanto miedo me daba.

Me confirma su participación de modo personal.

Era parte de las patotas que salían a secuestrar y llevaban a las personas a los centros clandestinos. Él ahora tiene 67 años, en la dictadura era un hombre de 24 o 25. Era de los que ejecutaban las órdenes, no de los que las daban. Y así y todo, en algunas frases textuales los sobrevivientes dicen que lo conocían como alguien muy cruel dentro de los campos de concentración. Había algunos represores a los que les tenían más miedo que a otros. Y mi papá era de los que metían miedo ».

Operación en las calles de Buenos Aires durante el régimen militar

Cuando la junta militar tomó control del país, las fuerzas de seguridad persiguieron a quienes consideraron « subversivos ». Miles fueron detenidos y llevados a prisiones clandestinas. Foto: GETTY IMAGES

 
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El « quirófano » y la picana: voces de los sobrevivientes

Decenas de testigos, en distintas instancias judiciales, señalaron a Eduardo Kalinec como partícipe en interrogatorios y sesiones de tortura en los centros clandestinos.

Ocho de ellos, en el juicio por el Circuito ABO que llevó a su condena perpetua. Lo describieron como un joven de cabello oscuro, « morrudo », retacón, con cuello grueso, voz aguda.

« Bastante temido dentro » y « muy cruel » con los detenidos, según los relatos.

Ana María Careaga tenía 16 años y un embarazo de tres meses cuando se la llevaron. El Doctor K le pegaba patadas cada vez que la veía en la antesala del baño. En una ocasión le reprochó a los gritos el no haber dicho que estaba embarazada. « ¿Querés que te abra de piernas y te haga abortar? »

Miguel D’Agostino lo identificó como uno de tres hombres que lo sometieron a cinco días de interrogatorio con picana eléctrica en el « quirófano ».

El CCDTyE "Olimpo"

El ex centro clandestino El Olimpo, donde estaba basado Kalinec. Funcionó durante 17 meses y se estima que por allí pasaron unos 500 secuestrados. Foto de la autora

Delia Barrera también fue víctima de tortura durante los 92 días que estuvo detenida en El Atlético. Corría 1977 y ella tenía 22 años.

« Tengo el tabique (antifaz) puesto y siento muchas voces alrededor. Y una voz dice ‘comiencen’ y ahí comenzaron a pegarme, a golpearme. De ahí me llevan arrastrada de los pelos hasta lo que ellos llaman quirófano. Eran tres salas, uno escuchaba mientras torturaban a otros al lado », relató Barrera a BBC Mundo.

« Me obligan a desnudarme. Me atan a una cama metálica, me abren las piernas, me atan un cable en el dedo pulgar del pie izquierdo y me hacen escuchar un ruido: shhhhh. Y me dicen ‘¿Lo conoces? Bueno, ahora lo vas a conocer’. Y ahí empiezan con las descargas de la picana.

Me culpaban de haber puesto bombas en el departamento de Policía, que yo nunca hice. Me pedían nombres de compañeros de militancia. Y la tortura duraba y duraba… »

Centro de detención El Olimpo

El Olimpo, una esquina de ventanas tapiadas en el barrio porteño de Flores. Foto: CONADEP

Tras una sesión de tortura se cruzó con Kalinec.

« Me habían golpeado mucho y me llevan a la enfermería, me interroga un represor al que llamaban Doctor K, así que yo pensé ‘ah, un médico’. Me dijo que tenía las costillas fisuradas, pero que no me iba a vendar porque podía ahorcarme con las vendas. Pero yo logré espiarlo, tenía el tabique medio levantado y nunca me olvidé de esa cara de Kalinec. En el juicio estaba peinado con raya y gomina, pero los bigotes los tenía. Cuando los jueces me preguntan si yo reconozco a alguien, les digo ‘ahí está, Doctor K, Kalinec’. No me podía olvidar de Kalinec ».

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Delia fue liberada y vivió para contarlo, con secuelas físicas y mentales. Cicatrices por la picana, una costilla mal soldada, reiterados intentos de suicidio.

Otros no corrieron la misma suerte. Entre ellos, su esposo Hugo Alberto Scutari. No lo ha vuelto a ver desde que compartieron celda por unas semanas en El Atlético. Hoy es uno de los detenidos-desaparecidos del régimen: aunque el número exacto es objeto de disputa, los organismos de derechos humanos calculan que fueron unos 30.000.

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Desaparecidos del circuito ABO

La mayoría de los presos que pasaron por el Circuito ABO continúan desaparecidos. Foto: CONADEP

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Las cartas

Analía confrontó a su padre con la evidencia que le proveyó la causa judicial.

« Después de una conversación en la cárcel, donde él se puso muy incómodo y nervioso, yo sentí una especie de liberación. Volví a casa y escribí Carta abierta a un represor. En mi familia siempre fuimos de escribirnos cartas. Y pongo el nombre ‘represor’ con todo. Yo ahora lo digo totalmente naturalizado, pero había que poner esa palabra… Y como no se lo podía decir en la cara, lo escribí.

Ese día en la cárcel fue, sin que yo lo supiera, la última vez que vi a mi papá.

No me imaginé ni remotamente la dimensión que iba a tomar esa rebelión mía de atreverme a dudar de él. Después aparece todo el reproche de mi mamá y mis hermanas: ‘¡Cómo le vas a decir eso justo en este momento que más nos necesita, tenemos que estar unidos y vos le venís con eso!’ Mis hermanas, que son también policías, siempre se pusieron del lado de mi papá. Hoy no tengo trato con ellas.

Kalinec

Eduardo Emilio Kalinec, durante el juicio. Fue condenado a prisión perpetua. Foto: CIJ

En ese momento también empecé, más allá de las cartas, a hacer un registro narrativo personal pensando en mis hijos y en cómo explicarles que de repente se habían quedado sin abuelos, sin primos, sin tías.

Y la cosa empezó medio verborrágica, hablando con ellos con toda la verdad. Al punto que un día me llaman del jardín de infantes y me dicen ‘Mirá, necesitamos una entrevista con vos, porque Gino (hijo mayor, entonces de 4 años) le contó a sus compañeritos que su abuelito estaba preso porque había matado a muchas personas’. Y los compañeritos empezaron a preguntar si tenía ametralladoras, si tenía tanques… Y la maestra casi se cae ahí redonda.

Es un trabajo constante el de reconciliar esa imagen del Doctor K con la del padre querido. Dentro de lo que es el mundo intrafamiliar, yo lo recuerdo haciéndonos cosquillas, abrazándonos…

Y en un primer momento fue más fuerte la disociación. Yo me acuerdo que decía: ‘Bueno, por un lado está mi papá y por otro lado está el genocida’. Y elaborándolo en terapia, termino reconociendo que no, que es siempre la misma persona, una única persona con una parte que mantiene oculta pero que forma parte de él y a mí ya no me engaña ».

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Kalinec fue sentenciado a prisión perpetua en diciembre de 2010 por homicidio calificado, tormentos y privación ilegítima de la libertad agravada por haber sido cometida por funcionario público. Él niega los cargos.

De los casi 3.300 investigados por delitos de lesa humanidad desde que se reabrieron los juicios, en 2007, 962 personas han sido condenadas en 238 causas, según el último informe de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad. Todavía hay más de 350 causas en trámite.

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Primer juicio del circuito ABO, con lectura de sentencia en diciembre de 2010

Quince imputados en el primer juicio del circuito ABO. (En la imagen, Kalinec mira sus notas en segunda fila, segundo desde la izquierda). Foto: CIJ

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Secreto del policía infiltrado

Pero no todos los exintegrantes de las fuerzas de seguridad llegan al banquillo. El padre de Paula (*) es uno de ellos.

« Nací en Buenos Aires, en 1980, cuando la dictadura estaba en pleno apogeo.

Desde que me di cuenta de que lo que sabía que había ocurrido en la dictadura había sido responsabilidad de mi padre, que él había trabajado para ellos, me acompaña este sentimiento de vergüenza y de culpa, como si yo fuera una cómplice. Porque… sé todo esto y no hay nada que pueda hacer. Soy custodia de un secreto que yo no quiero guardar.

Paula y su padre

Recién a los 14 años Paula supo que su padre trabajaba para los servicios de inteligencia. Imagen: Paula

En mi caso, mi padre nunca fue llevado a la Justicia. ¿Cómo estoy segura de que es culpable? Bueno, ¡porque él me lo dijo! Sé que fue parte de la represión porque me lo dijo. Mi papá trabajaba para los servicios de inteligencia, probablemente como espía.

Cuando tenía 14 años, mi papá nos llevó a mi hermano y a mí a un café y nos contó que era policía. Nosotros no teníamos ni idea. Nos dijo que él había participado en la ‘guerra contra la subversión’, así la llamó. Y que estaba orgulloso, se sentía héroe. Yo en ese momento no entendí. Me tomó tiempo, sabés, como dos meses tardé en digerirlo.

Soldados catean a un civil en Buenos Aires en 1977.

Soldados catean a un civil en Buenos Aires, 1977. Foto: GETTY IMAGES

Solía infiltrar distintos grupos, de estudiantes o trabajadores sociales o cualquiera que a los militares no les gustara. Y ‘marcaba’ a los militantes, les pasaba los nombres a sus superiores.

Era muy joven, de veintipico, y por las fotos que había en casa no parecía un policía. Tenía el pelo largo y usaba camisas sueltas, como cualquier tipo normal de los años 70. Lo que yo sabía es que era abogado. Nosotros no socializábamos con otros policías, en casa se escuchaba música ‘prohibida’ como (Joan Manuel) Serrat… Si vos veías a mi papá no decías ‘ah, un policía’. En mi casa nunca jamás vimos un uniforme. Nunca.

Cuando él nos cuenta todo, yo lo confronto. Le digo ‘no importa si ellos hicieron algo o no. ¡No vas y los secuestrás y los torturás! ¡No los matás porque sean, según vos, subversivos! Es básico, no lo hace nadie y mucho menos debería hacerlo el Estado’.

Tuve esta conversación con él muchas veces. ‘Ellos eran terroristas’, repetía. ¿Y qué? Pongamos que lo fueron: vos tenés que moverte en el marco de la ley. ‘No entendés, se venía la amenaza comunista’, me retrucaba. ‘No me importa, papá. No es razón para matar, torturar, violar, desaparecer y robar niños‘. De ninguna manera ».

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Pasaron diez años desde que Paula se enteró del secreto familiar hasta que cortó lazos con su padre.

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« La familia es la familia… Así que tuve que seguir viéndolo, después durante un tiempo no lo vi porque estaba muy enojada. Y así, con idas y vueltas, en parte porque mi mamá me insistía, ‘es tu padre, cómo no lo vas a ver’. Pero cuando murió mi mamá me sentí más libre y decidí que ya, punto final. Corté el vínculo. De eso hace ya 15 años.

Paula y su padre

Paula de niña, con su padre: « Si lo veías no decías ‘ah, un policía’. Nunca lo vi de uniforme ». Origen: Paula

No hubo vuelta atrás. Él es una persona horrenda y yo no quiero a alguien así en mi vida. Siempre me repitió que había hecho lo que había que hacer, que había actuado correctamente, que los crímenes habían sido necesarios. Ah, y no los llamaba crímenes, claro. Los llamaba ‘acciones’.

Así que en un punto no me importa si ha sido condenado o no, yo sé lo que hizo porque él se jacta de ello. Fue partícipe necesario de esa maquinaria de violencia que hasta hoy defiende.

Madres de la Plaza de Mayo en una marcha en 1986

Las Madres de Plaza de Mayo marchan contra las leyes de punto final y obediencia debida, en 1986. La derogación de estas leyes permitió que se abrieran los juicios contra responsables de violaciones a los DD.HH. durante el régimen militar. Foto: EDUARDO LONGONI / GETTY IMAGES

No tengo recuerdos lindos, de todas maneras. Llevo 15 años en terapia y volvemos sobre este tema un montón: ¿cómo es posible que no tenga ningún recuerdo? Sé que hay fotos donde somos familia feliz, pero yo no tengo registro. Si tengo que pensar un recuerdo bueno… Dejame pensar… tenía uno… Bueno, podría decir que mi papá dibujaba muy bien. Una vez me dibujó una Cenicienta muy linda. Eso, que era buen dibujante.

Por lo demás, me inspiraba miedo. Tenía un aura atemorizante, digamos (risas). Sabía cómo infundir terror. Hace un tiempo me reuní con amigos de la infancia, estábamos recordando esa época y una de mis amigas me confesó: ‘Tu papá me daba mucho miedo’. Y yo pensé ‘sí, tal cual, yo también le tenía miedo’.

No era violento, en el sentido de que no nos sometía a la violencia física. Pero era una pesadilla psicológica ».

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Historias desobedientes

Analía (en el centro), junto a otros familiares, decidieron formar la organización Historias Desobedientes.

Historias desobedientes

Paula y Analía se encontraron. Hace no mucho. Las ayudaron las redes sociales. Decidieron que querían hablar, tomar la calle, ir contra el mandato familiar y repudiar a sus padres a la vista de todos.

Analía: Empezamos a ver que había otras hijas e hijos de genocidas que vivían callando su repudio. Nos encontramos. Fue una cuestión espontánea, de decir ‘Tenemos que hacer algo, esto es intolerable’. Y preguntarnos cómo nos presentamos…

Decidimos salir desde este lugar de familiares de genocidas que repudiamos los crímenes y que abrazamos las banderas de memoria, verdad y justicia. Decidimos llamarnos Historias Desobedientes. Hicimos una bandera y salimos a marchar a la plaza. La primera vez éramos cuatro, todas mujeres, con una energía y una alegría…

Paula: Cuando me enteré, fue un despertar, ‘¡dios, yo sabía que no podía ser la única!’. Siento que en el grupo me entienden como nadie más puede entenderme. Imaginate, sé quién es mi padre desde los 14 años y nunca lo había hablado con nadie.

La primera vez que lo conté fue a mi psicóloga, pero después mantuve el secreto por 23 años hasta que me encontré con ellas (hace menos de dos). Es una locura… tengo 39 y viví 23 años en silencio.

Paula lee en la presentación del libro "Escritos desobedientes"

Publicaron un libro de escritura colectiva, llamado « Escritos desobedientes ». Aquí, Paula en la presentación. Foto de la autora

Analía: Sí, sí. Tenemos una necesidad de expresión muy fuerte. Estamos sacando manifiestos a cada rato, sacamos un libro colectivo, un proyecto de ley que intenta cambiar la legislación argentina que al día de hoy impide que un hijo testifique en contra de sus padres.

Queremos conseguir que eso no aplique en casos de delitos de lesa humanidad y podamos hablar, si es que sabemos cosas que puedan aportar a las causas.

Analía Kalinec con su hijo Bruno

Bruno, de 12 años y el menor de los dos hijos de Analía, la acompaña en su militancia. Foto de la autora

Paula: Cuando cargas un secreto por tanto tiempo, hablar te ayuda a lidiar con la vergüenza, un sentimiento que compartimos muchos en el colectivo. Vergüenza porque sabés lo que sabés, porque tenés que callar, porque te da miedo lo que la gente vaya a pensar.

Por eso es importante ‘salir del clóset’. Y salir colectivamente es mucho más potente. Porque nosotros podemos interpelar a estos represores desde un lugar que nadie puede: el lugar de hijos o hijas. Sabemos que no se arrepienten, sabemos que guardan secretos en un pacto de silencio inquebrantable por el que ninguno ha contado lo que hicieron en la dictadura.

Analía: Yo sigo esperando que mi papá hable. Yo sé que tiene información sensible. Acerca de los desaparecidos, acerca eventualmente de algún bebé que fue robado en cautiverio y entregado a familias de apropiadores.

A diferencia de otros represores que están seniles, mi papá está lúcido, tiene una memoria prodigiosa. Y saber el daño que sigue generando con su silencio cómplice y criminal a mí me lastima mucho.

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¿Fin del amor?

La presencia de los « desobedientes » en las manifestaciones por los derechos humanos en las calles de Buenos Aires aún toma a muchos por sorpresa. Son un actor nuevo y no todos saben del colectivo que los reúne.

Los miran con sorpresa, con desconcierto. Los aplauden al paso, les elogian la valentía.

Marcha del día de la memoria, 2019

Marcha del día de la memoria,. Cientos de agrupaciones se toman las calles cada año para exigir « Nunca más ». Foto de la autora

Marcha del día de la memoria, 2019

Marcha del día de la memoria, 2019. Foto de la autora

 

Pero su presencia también incomoda a algunos sobrevivientes y familiares de víctimas. (Varios, de hecho, se negaron a participar de este reportaje.)

« Yo soy una persona muy dura ante algunas cosas. Los hijos desobedientes tuvieron oportunidades para salir a denunciar a sus padres y no lo hicieron. ¿Por qué no salieron antes? », reclama Delia Barrera, sobreviviente.

« Porque cuando vos hablás y decís ‘mi papá es esto’ y después decís que lo querés, yo escucho y pienso ‘bueno, vamos mal’. No podés querer a un represor genocida. Decime que no lo querés y ya es otra cosa ».

¿Es posible dejar de amar al padre que una vez se quiso?

« Mirá, yo me lo pregunto todo el tiempo », confiesa Analía Kalinec.

Delia Barrera, sobreviviente del circuito ABO

Delia Barrera, sobreviviente del circuito ABO, dio testimonio en varios juicios. « Para mí, contar lo que pasó es una misión de vida ». Foto de la autora

« Primero, porque fue una relación de mucho afecto mutuo que duró mi infancia, mi adolescencia y parte de mi adultez. Pero después me tocó replanteármelo todo. ¿Qué fue, cariño siempre y cuando yo hiciera todo lo que mi papá quería? ¿Qué tanto amor puede haber ahí , si cuando yo empiezo a disentir con él o a hacerle cuestionamientos él ya me quiere desheredar?

« Yo me niego a renunciar a ese papá que quise tanto. Yo sé que hay una parte mía que lo quiere conservar y no quiero ser tan mala conmigo misma de renunciar a eso.

« En el colectivo muchas veces pensamos en esto, nos planteamos que nosotras no podemos querer a nuestros padres. ¿Quién puede decidir querer o no querer? ¿Cómo se borra el afecto? ¿Cómo se borran los recuerdos? Así que por ahora convivimos con esas contradicciones »

Liliana Furió y Analía Kalinec en la Marcha del día de la memoria, 2019

Liliana Furió (izq.) es la hija de un militar condenado, actualmente con demencia senil y en prisión domiciliaria. Con Analía fundaron el colectivo Historia Desobedientes. Foto de la autora

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Aunque hace muchos años que las hijas cortaron vínculos con sus respectivos padres, hace muy poco que rompieron públicamente el silencio. La historia -personal, social- sigue escribiéndose.

En 2019, Kalinec inició una demanda desde la prisión para que Analía sea excluida de la herencia de su madre, fallecida en 2015. Y lo hizo « por causales de indignidad »: considera que su hija lo ha difamado y no debe beneficiarse del dinero de la familia, tal como consigna en un escrito que también firman sus dos hermanas menores.

En la contestación de la demanda, Analía indicó que aceptará lo que quiere su padre si él antes admite su culpa y aporta datos sobre el destino de sus víctimas.

« Es cínico esto que está pasando, pero a mí me parece que lo interesante de este juicio contra mí es que, después de 12 años sin vernos, ese diálogo que mi papá me niega ahora se vuelve una conversación mediante escritos y abogados, donde él tiene que leer lo que yo tengo para decirle y donde le sigo exigiendo que diga lo que sabe », apunta la hija.

Marcha del día de la memoria, 2019

Muchos los aplauden cuando marchan para pedir justicia. Para otros, son una presencia incómoda. Marcha del día de la memoria, 2019. Foto de la autora

A Paula ya no le queda esa opción. Recibió una llamada de su hermano hace poco. Le avisaba que su padre había tenido un accidente cerebrovascular. Lo operaron, pero nunca recuperó la conciencia.

« Yo no fui a verlo al hospital. Tampoco fui al funeral », dice Paula, al teléfono con BBC Mundo cuando le dieron la noticia.

« Decidí no ir porque pensé que sería irrespetuoso para quienes sí tenían una relación con él. Y también porque honestamente una parte de mí ya había hecho el duelo de mi padre en mi vida ».

« Pero vivo o muerto él, yo como hija me sigo sintiendo responsable de hablar, de decir que condeno sus actos. Quizá ayude a que otros se animen a hablar, más allá del vínculo de sangre que tengan con el perpetrador. Nada de esto cambia con la muerte de mi papá ».

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(*) Paula solicitó que no publicáramos su apellido, para resguardar la identidad de otros miembros de su familia.

 

[Fuente: http://www.bbc.com]

Cortesía: “AMA y No Olvida,” Museo de la Memoria contra la Impunidad en Managua, Nicaragua

Escrito por Joel Herrera

El debate sobre la salud mental cobra mucha importancia en la región latinoamericana [1] por toda la historia de conflictos [2] sociopolíticos, movimientos sociales criminalizados y perseguidos, militarización, guerras civiles y demás. La mayor parte de sociedades latinoamericanas —sino es que todas—  necesitan participar en el ejercicio de memoria colectiva, ya que esto puede representar un significativo paso hacia la configuración de la dañada identidad colectiva.

Los conflictos sociopolíticos dejan graves consecuencias en las sociedades que los sufren [3], y eso no queda en un punto estático de la historia antigua o inmediata de un país. Toda la historia individual, familiar y colectiva de pérdidas trasciende y deja una herida que muchas veces no se consigue sanar —y en la mayoría de los casos, tampoco tratar–. Como resultado se establece una identidad colectiva impuesta por la verdad oficial que narran siempre “los vencedores”.

Para el psicólogo y sociólogo francés Maurice Halbwachs [4], todo aquello que llamamos memoria tiene un componente social. Afirma que incluso nuestros recuerdos más personales “se relacionan con toda la vida material y moral de las sociedades de las que hemos formado parte”. Siguiendo la premisa de su obra, todos estos conflictos que han repercutido en nuestros países son parte de nuestra memoria y afecta nuestra identidad colectiva.

En acontecimientos donde la represión, el luto y la imposición de la autocensura es imperante, una de las técnicas más utilizadas tanto por la víctima como por el victimario es el silencio. A las personas se nos impone el silencio de la disidencia, de la protesta, de la opinión, y en base a eso, el victimario va construyendo su versión oficial de cómo sucedieron las cosas sin tomar en cuenta el relato de las víctimas.

Por otro lado, este mismo relato desde el poder genera que las personas que comulgan con el mismo reproduzcan estos discursos o produzcan nuevos discursos culpabilizando a las víctimas por lo sufrido y así, revictimizar a personas sin siquiera escuchar o leer su versión de los hechos.

Esto poco a poco incide en el tejido social, polariza a la sociedad, además de la marginación e incluso criminalización de las víctimas, como es el caso actual de Nicaragua, donde el Estado criminalizó a manifestantes [5] para descalificar su protesta. Esto desemboca en más trauma, desconfianza y por supuesto un duelo crónico, un ejemplo de esto lo vemos en Guatemala, con las familias y víctimas que sufrieron el genocidio [6].

Darle un verdadero sentido a nuestras historias

Cuando hablo de la necesidad de ejercer memoria colectiva no busco hacer una referencia a la recopilación de información, discursos, e incluso canciones, sino a la práctica de ofrecer una resignificación a toda esta información para así poder –paulatinamente — incorporarla a nuestra cotidianeidad y brindar un nuevo significado a un suceso, aunque que no hayamos participado directamente en el mismo.

Un ejemplo de esto es la colonia: los grupos indígenas y afrodescendientes desde su identidad y anclaje histórico contrarrestan el relato oficial de la colonia y ofrecen una perspectiva diferente, que modifica en el presente un suceso que conocemos del pasado, cómo lo explica [7] la antropóloga nicaragüense Maria José Díaz.

La resignificación de un suceso histórico, la narración de la verdad y la disidencia a la “mentira oficial” que construye el Estado de manera hegemónica —según la historiadora e investigadora [8] nicaragüense, Margarita Vannini–, brinda un sentido de dignidad a las personas víctimas de eventos traumáticos, ya no está siendo privatizado el daño sufrido durante estos acontecimientos y se encuentra la posibilidad del reconocimiento social de los hechos, por lo tanto es un primer paso a la mejoría de la salud mental.

También debemos dejar de encasillar a las víctimas solamente como tal, porque son personas que han tenido que atravesar procesos de transgresión a sus derechos humanos, han tenido que callar y seguir adelante, como si nada hubiese pasado. Por lo tanto, restarle agencia o identidad a una persona cuando nos referimos a ella solo como víctima es también una forma de revictimización.

No se trata de aspirar al perdón como un punto medio o de reconciliación. La búsqueda de verdad no debe ser negociable y no se puede perdonar cuando los perpetradores ni siquiera asumen la responsabilidad por sus actos o su participación en violaciones a derechos humanos.

Políticas de borradura e instrumentalización de la memoria

Está muy claro que en el momento que un grupo no pequeño de personas busquen establecer estrategias para empezar a ejercer la memoria colectiva, los grupos de poder van a buscar cómo acallar este relato porque su objetivo es aspirar al olvido y que su versión sea única e indeleble.

Esto lo vemos en Nicaragua, donde el Estado nicaragüense sostiene que las protestas de 2018 fueron un intento de golpe de Estado [9]. Nuevamente menciono a la maestra Vannini [8], porque postula que no logran de ninguna manera llegar al olvido, pues solo pueden establecer políticas públicas de borradura que busquen postergar ese relato de vencedores, obliterando a las víctimas, los estragos y todas las consecuencias de estos procesos. Un claro ejemplo de política de borradura es el caso de una rotonda en la capital de Nicaragua, donde el Estado removió las cruces que colocaron [10] en el sitio para honrar la memoria de los jóvenes asesinados.

También está la otra cara de la moneda, la reproducción y distribución morbosa de una versión de la “memoria” que utilizan tanto el poder actual cómo los aspirantes al poder, instrumentalizando a las víctimas, supervivientes o no, sus relatos y sus traumas para cumplir el objetivo propagandístico de mostrarse como “representantes” dignos del respeto por su conciencia social. Esto no hace más que amplificar esa brecha de revictimización.

Ejercicios de memoria colectiva para la salud mental

Nuestra historia individual y colectiva no es un punto estático en el tiempo y espacio, sino un proceso dinámico que puede ser resignificado e interpretado de otra forma. Recordar para brindarle un reconocimiento social a estos acontecimientos debe ser una práctica que incorporemos a nuestra cotidianeidad para dignificar nuestra identidad que ha sido vulnerada y luchar contra una mentira impuesta. Como ejemplos podemos nombrar al 12 de octubre “Día de Resistencia Indígena”, [11]  la Red de Sitios de Memoria en Latinoamérica y el Caribe,  [12]o ejercicios más recientes, como el que impulsó Asociación Madres de Abril [13] en Nicaragua.

Las sociedades latinoamericanas tenemos un historial de acontecimientos que trajeron pérdidas y lutos —muchos de estos prolongados o crónico — , y esto se ha gestionado desde el la imposición del silencio. Por lo tanto, no podemos explicar nuestra salud mental sin mencionar nuestra historia individual y esta misma no puede concebirse si no está dentro de la historia colectiva de las sociedades en las que habitamos.

Artículo publicado en Global Voices en Españolhttps://es.globalvoices.org

URL del artículo: https://es.globalvoices.org/2021/03/23/en-latinoamerica-solo-se-puede-alcanzar-la-salud-mental-ejerciendo-memoria-colectiva/

URLs en este posteo:

[1] la región latinoamericana: https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2015/07/13/bad-mental-health-obstacle-development-latin-america

[2] historia de conflictos: https://especiales.semana.com/especiales/conflicto-salud-mental/

[3] Los conflictos sociopolíticos dejan graves consecuencias en las sociedades que los sufren: https://repository.javeriana.edu.co/bitstream/handle/10554/41019/9789587165739.pdf?sequence=2&isAllowed=y#page=30

[4] Maurice Halbwachs: https://cdsa.aacademica.org/000-038/660.pdf

[5] Estado criminalizó a manifestantes: https://www.france24.com/es/20180814-nicaragua-jovenes-heridos-por-vida-protestas

[6] las familias y víctimas que sufrieron el genocidio: https://www.instagram.com/p/CGc83EroOSR/

[7] explica: https://www.instagram.com/tv/CF46MwbIyoH/

[8] según la historiadora e investigadora: https://www.instagram.com/tv/CHBBl9olzA5/

[9] un intento de golpe de Estado: https://www.france24.com/es/20200418-nicaragua-protestas-daniel-ortega-oposicion

[10] removió las cruces que colocaron: https://100noticias.com.ni/nacionales/92718-rotonda-jpg-cruces-managua/?mobile

[11] “Día de Resistencia Indígena”,: https://www.eldiario.es/desalambre/dia-resistencia-indigena-cultural-significado_1_1320045.html

[12] Red de Sitios de Memoria en Latinoamérica y el Caribe, : http://sitiosdememoria.org/es/

[13] Asociación Madres de Abril: https://www.museodelamemorianicaragua.org/

« La définition de l’IHRA a semé la confusion et affaibli la lutte contre l’antisémitisme », écrivent plus de 200 universitaires de différents pays, engagés dans les études sur l’histoire de l’Holocauste, les études juives et les études sur le Moyen-Orient, qui viennent de publier la  « Déclaration de Jérusalem sur l’Antisémitisme » (JDA).

jda

Cette définition, qui retoque la définition de l’IHRA (l’Alliance internationale pour la mémoire de l’Holocauste), estime que la critique, même radicale, du sionisme, n’est pas de l’antisémitismeEt en accord avec l’arrêt de la CEDH, elle souligne qu la campagne BDS (Boycott, Désinvestissement, Sanctions) contre le régime israélien, n’est pas antisémite non plus.

Macron qui avait assimilé l’antisionisme à l’antisémitisme lors du diner du CRIF de février 2019, est ainsi remis à sa place, de même que les parlementaires qui ont voté la « résolution Maillard » et adopté la définition très biaisée de l’IHRA.

Préambule

Nous, soussignés, présentons la Déclaration de Jérusalem sur l’antisémitisme, le produit d’une initiative née à Jérusalem. Nous incluons dans notre groupe des universitaires internationaux travaillant dans les études sur l’antisémitisme et les domaines connexes, y compris les études juives, de l’Holocauste, d’Israël, de Palestine et du Moyen-Orient. Le texte de la Déclaration a bénéficié de consultations avec des juristes et des membres de la société civile.

Inspirés de la Déclaration universelle des droits de l’homme de 1948, de la Convention de 1969 sur l’élimination de toutes les formes de discrimination raciale, de la Déclaration de 2000 du Forum international de Stockholm sur l’Holocauste et de la résolution des Nations Unies de 2005 sur la mémoire de l’Holocauste, nous soutenons que si l’antisémitisme présente certaines particularités, la lutte contre lui est indissociable de la lutte globale contre toutes les formes de discrimination raciale, ethnique, culturelle, religieuse et de genre.

Conscients de la persécution historique des Juifs à travers l’histoire et des leçons universelles de l’Holocauste, et regardant avec inquiétude la réaffirmation de l’antisémitisme par des groupes qui mobilisent la haine et la violence dans la politique, la société et sur Internet, nous cherchons à fournir un outil utilisable, définition de base concise et historiquement informée de l’antisémitisme avec un ensemble de lignes directrices.

La Déclaration de Jérusalem sur l’antisémitisme est une réponse à « la définition de l’IHRA », le document qui a été adopté par l’Alliance internationale pour la mémoire de l’Holocauste (IHRA) en 2016. Parce que la définition de l’IHRA n’est pas claire à certains égards et largement ouverte à différentes interprétations, elle a semé la confusion et a généré une controverse, affaiblissant ainsi la lutte contre l’antisémitisme. Notant qu’elle se qualifie elle-même de « définition de travail », nous avons cherché à l’améliorer en offrant (a) une définition de base plus claire et (b) un ensemble cohérent de lignes directrices. Nous espérons que cela sera utile pour surveiller et combattre l’antisémitisme, ainsi qu’à des fins éducatives. Nous proposons notre déclaration non juridiquement contraignante comme alternative à la définition de l’IHRA. Les institutions qui ont déjà adopté la définition de l’IHRA peuvent utiliser notre texte comme un outil pour l’interpréter.

La définition de l’IHRA comprend 11 « exemples » d’antisémitisme, dont 7 se concentrent sur l’État d’Israël. Bien que cela insiste indûment sur un aspect polémique, il existe un besoin largement ressenti de clarté sur les limites du discours et de l’action politiques légitimes concernant le sionisme, Israël et la Palestine. Notre objectif est double: (1) renforcer la lutte contre l’antisémitisme en clarifiant ce qu’il est et comment il se manifeste, (2) protéger un espace de débat ouvert sur la question épineuse de l’avenir d’Israël / Palestine. Nous ne partageons pas tous les mêmes opinions politiques et nous ne cherchons pas à promouvoir un agenda politique partisan. Déterminer qu’un point de vue ou une action controversée n’est pas antisémite n’implique ni que nous l’approuvons ni que nous ne l’approuvons pas.

Les lignes directrices qui se concentrent sur Israël-Palestine (numéros 6 à 15) doivent être prises ensemble. En général, lors de l’application des directives, chacune doit être lue à la lumière des autres et toujours en tenant compte du contexte. Le contexte peut inclure l’intention derrière un énoncé, ou un modèle de discours au fil du temps, ou même l’identité de l’orateur, en particulier lorsque le sujet est Israël ou le sionisme. Ainsi, par exemple, l’hostilité envers Israël pourrait être l’expression d’une animosité antisémite, ou elle pourrait être une réaction à une violation des droits de l’homme, ou cela pourrait être l’émotion qu’une personne palestinienne ressent en raison de son expérience aux prises avec l’État d’Israël. En bref, il faut du jugement et de la sensibilité pour appliquer ces lignes directrices à des situations concrètes.

Définition

L’antisémitisme englobe la discrimination, les préjugés, l’hostilité ou la violence contre les Juifs en tant que juifs (ou les institutions juives en tant que juives).

Lignes directrices

A- En général

1- Il est raciste d’essentialiser (traiter un trait de caractère comme inhérent à une population donnée) ou de faire des généralisations négatives radicales sur cette population. Ce qui est vrai du racisme en général est vrai de l’antisémitisme en particulier.

2- Ce qui est particulier dans l’antisémitisme classique, c’est l’idée que les Juifs sont liés aux forces du mal. Cela est au cœur de nombreux fantasmes anti-Juifs, tels que l’idée d’une conspiration juive dans laquelle « les Juifs » possèdent un pouvoir caché qu’ils utilisent pour promouvoir leur propre agenda collectif aux dépens des autres. Ce lien entre les Juifs et le mal se poursuit dans le présent: dans le fantasme que « les Juifs » contrôlent les gouvernements avec une « main cachée », qu’ils possèdent les banques, contrôlent les médias, agissent comme « un État au sein d’un État », et sont responsable de la propagation de la maladie (comme Covid-19). Toutes ces caractéristiques peuvent être instrumentalisées par des causes politiques différentes (et même antagonistes).

3- L’antisémitisme peut se manifester par des mots, des images visuelles et des actes. Des exemples de formulations antisémites incluent des déclarations selon lesquelles tous les Juifs sont riches, intrinsèquement avares ou antipatriotiques. Dans les caricatures antisémites, les Juifs sont souvent dépeints comme grotesques, avec de gros nez et associés à la richesse. Des exemples d’actes antisémites sont: agresser quelqu’un parce qu’il ou elle est juive, attaquer une synagogue, barbouiller des croix gammées sur des tombes juives, ou refuser d’embaucher ou de promouvoir des gens parce qu’ils sont Juifs.

4- L’antisémitisme peut être direct ou indirect, explicite ou codé. Par exemple, « Les Rothschild contrôlent le monde » est une déclaration codée sur le pouvoir présumé des « Juifs » sur les banques et la finance internationale. De même, dépeindre Israël comme le mal ultime ou exagérer grossièrement son influence réelle peut être une manière codée de racialiser et de stigmatiser les Juifs. (Les signataires ne sont pas spécialistes de géopolitique et pas nécessairement les mieux placés pour juger de l’ « influence réelle » d’Israël. NDRL) Dans de nombreux cas, l’identification de la parole codée est une question de contexte et de jugement, en tenant compte de ces lignes directrices.

5- Nier ou minimiser l’Holocauste en affirmant que le génocide nazi délibéré des Juifs n’a pas eu lieu, ou qu’il n’y avait pas de camps d’extermination ou de chambres à gaz, ou que le nombre de victimes ne représentait qu’une fraction du total actuel, est antisémite.

B – Israël et Palestine: des exemples qui, à première vue, sont antisémites

6- Appliquer les symboles, images et stéréotypes négatifs de l’antisémitisme classique (voir directives 2 et 3) à l’État d’Israël.

7- Tenir les Juifs collectivement responsables de la conduite d’Israël ou traiter les Juifs, simplement parce qu’ils sont Juifs, comme des agents d’Israël.

8- Exiger des gens, parce qu’ils sont Juifs, qu’ils condamnent publiquement Israël ou le sionisme (par exemple, lors d’une réunion politique).

9- En supposant que les Juifs non Israéliens, simplement parce qu’ils sont Juifs, sont nécessairement plus fidèles à Israël qu’à leur propre pays.

10- Refuser le droit des Juifs dans l’État d’Israël d’exister et de s’épanouir, collectivement et individuellement, en tant que Juifs, conformément au principe d’égalité.

C. Israël et Palestine: des exemples qui, à première vue, ne sont pas antisémites (que l’on approuve ou non la vue ou l’action)

11- Soutenir la demande palestinienne de justice et la pleine reconnaissance de leurs droits politiques, nationaux, civils et humains, tels qu’ils sont inscrits dans le droit international.

12- Critiquer ou s’opposer au sionisme en tant que forme de nationalisme, ou plaider pour une variété d’arrangements constitutionnels pour les Juifs et les Palestiniens dans la région située entre le Jourdain et la Méditerranée. Il n’est pas antisémite de soutenir des arrangements qui accordent une égalité totale à tous les habitants « entre le fleuve et la mer », que ce soit dans deux États, un État binational, un État démocratique unitaire, un État fédéral ou sous quelque forme que ce soit.

13- Critique étayée sur les agissements d’Israël en tant qu’État. Cela inclut ses institutions et ses principes fondateurs. Cela inclut également ses politiques et pratiques, nationales et étrangères, telles que la conduite d’Israël en Cisjordanie et à Gaza, le rôle qu’Israël joue dans la région, ou quelle que soit la manière dont, en tant qu’État, il influence les événements dans le monde. Il n’est pas antisémite de signaler une discrimination raciale systématique. En général, les mêmes normes de débat qui s’appliquent à d’autres États et à d’autres conflits d’autodétermination nationale s’appliquent dans le cas d’Israël et de la Palestine. Ainsi, même s’il est controversé, il n’est pas antisémite, en soi, de comparer Israël avec d’autres cas historiques, y compris le colonialisme des colons ou l’apartheid.

14- Le boycott, le désinvestissement et les sanctions sont des formes courantes et non violentes de protestation politique contre les États. Dans le cas israélien, ils ne sont pas, en eux-mêmes et par eux-mêmes, antisémites.

15- Le discours politique n’a pas besoin d’être mesuré, proportionné, tempéré ou raisonnable pour être protégé en vertu de l’article 19 de la Déclaration universelle des droits de l’homme ou de l’article 10 de la Convention européenne des droits de l’homme et d’autres instruments relatifs aux droits de l’homme. Les critiques que certains peuvent considérer comme excessives ou litigieuses, ou comme reflétant un « double standard », ne sont pas, en soi, antisémites. En général, la ligne qui sépare discours antisémite et non antisémite est différente de celle entre discours déraisonnable et raisonnable.

[ Traduit par Philippe G. pour CAPJPO-EuroPalestine – source et liste des signataires sur : https://jerusalemdeclaration.org/ – reproduit sur http://www.mediapart.fr]

Carta-manifesto de ativistas e intelectuais reunidos pelo Van Leer Jerusalem Institute

Blanca Alaníz, serie Cuadrados, fotografía digital y fotomontaje a partir de la obra Planos em Superficie Modulada de Lygia Clark (1957), Brasília, 2016.

Preâmbulo

Nós, abaixo assinados, apresentamos a Declaração de Jerusalém sobre o Antissemitismo, produto de uma iniciativa que se originou em Jerusalém. Incluímos em nosso grupo estudiosos internacionais que trabalham com estudos de antissemitismo e áreas relacionadas, incluindo estudos judaicos, do Holocausto, de Israel, da Palestina e do Oriente Médio. O texto da declaração beneficiou-se de consultas a juristas e membros da sociedade civil.

Inspirado na Declaração Universal dos Direitos Humanos de 1948, na Convenção para a Eliminação de todas as formas de Discriminação Racial de 1969, na Declaração do Fórum Internacional de Estocolmo sobre o Holocausto de 2000 e na resolução das Nações Unidas sobre a lembrança do Holocausto de 2005, defendemos que, enquanto o antissemitismo tem certas características distintivas, a luta contra ele é inseparável da luta geral contra todas as formas de discriminação racial, étnica, cultural, religiosa e de gênero.

Consciente da perseguição histórica aos judeus ao longo da história e das lições universais do Holocausto, e vendo com alarme a reafirmação do antissemitismo por grupos que mobilizam o ódio e a violência na política, na sociedade e na internet, procuramos fornecer uma definição fundamental, utilizável, concisa e historicamente informada de antissemitismo com um conjunto de diretrizes.

A Declaração de Jerusalém sobre o Antissemitismo responde à “Definição da IHRA”, o documento que foi adotado pela International Holocaust Remembrance Alliance (IHRA) em 2016. Como a definição da IHRA não é clara em aspectos-chave e amplamente aberta a diferentes interpretações, ela causou confusão e gerou polêmica, enfraquecendo a luta contra o antissemitismo. Observando que ela se autodenomina “uma definição funcional”, procuramos melhorá-la, oferecendo (a) uma definição básica mais clara e (b) um conjunto coerente de diretrizes. Esperamos que isso seja útil para monitorar e combater o antissemitismo, bem como usar para fins educacionais. Propomos a nossa declaração como alternativa à definição da IHRA, sem efeitos vinculantes do ponto de vista jurídico. As instituições que já adotaram a definição da IHRA podem usar nosso texto como uma ferramenta para interpretá-la.

A definição da IHRA inclui 11 “exemplos” de antissemitismo, 7 dos quais se concentram no Estado de Israel. Embora isso coloque ênfase indevida em uma arena, há uma necessidade amplamente sentida de clareza sobre os limites de discurso e ação política legítima em relação ao sionismo, Israel e Palestina. Nosso objetivo é duplo:

(1) fortalecer a luta contra o antissemitismo, esclarecendo o que é e como se manifesta; (2) proteger um espaço para um debate aberto sobre a problemática questão do futuro de Israel / Palestina. Todos nós não compartilhamos as mesmas visões políticas e não estamos buscando promover uma agenda política partidária. Determinar que uma visão ou ação controversa não é antissemita não implica que a endossemos nem que não a endossemos.

As diretrizes que enfocam Israel-Palestina (números 6 a 15) devem ser tomadas em conjunto. No geral, na aplicação das diretrizes, cada uma deve ser lida à luz das demais e sempre com o objetivo de levar em conta o contexto. Este pode incluir a intenção por trás de um enunciado, ou um padrão de fala ao longo do tempo, ou mesmo a identidade do locutor, especialmente quando o assunto é Israel ou sionismo. Então, por exemplo, hostilidade a Israel poderia ser uma expressão de um animus antissemita, ou poderia ser uma reação a uma violação dos direitos humanos, ou pode ser a emoção que um palestino sente por conta de sua experiência nas mãos do Estado. Em suma, julgamento e sensibilidade são necessários na aplicação dessas diretrizes para situações concretas.

Definição

Antissemitismo é discriminação, preconceito, hostilidade ou violência contra judeus como judeus (ou instituições judaicas como judaicas).

Diretrizes

A) Em geral

1- É racista essencializar (tratar um traço de caráter como inerente) ou fazer generalizações negativas abrangentes sobre uma determinada população. O que é verdade para o racismo em geral é verdade para o antissemitismo em particular.

2 – O que é particular no antissemitismo clássico é a ideia de que os judeus estão ligados às forças do mal. Isso está no cerne de muitos fantasias antijudaicas, como a ideia de uma conspiração judaica em que “os judeus” possuem poder oculto que eles usam para promover sua própria agenda coletiva às custas de outras pessoas. Esta ligação entre os judeus e o mal continua no presente: na fantasia de que “os judeus” controlam os governos com uma “mão oculta”, que eles possuem os bancos, controlam a mídia, agem como “um Estado dentro de um Estado”, e são responsáveis ​​por espalhar doenças (como Covid-19). Todas essas características podem ser instrumentalizadas por diferentes (e até antagônicas) causas políticas.

3 – O antissemitismo pode manifestar-se em palavras, imagens visuais e atos. Exemplos de palavras antissemitas incluem a ideia de que todos os judeus são ricos, inerentemente mesquinhos ou antipatrióticos. Em caricaturas antissemitas, os judeus são frequentemente descritos como grotescos, com narizes grandes e associados à riqueza. Exemplos de ações antissemitas são: agredir alguém porque ela ou ele tem origem judia, atacar uma sinagoga, pintar suásticas em túmulos judeus, ou recusar-se a contratar ou promover pessoas por serem judias.

4 – O antissemitismo pode ser direto ou indireto, explícito ou codificado. Por exemplo, “os Rothschilds controlam o mundo” é uma declaração codificada sobre o alegado poder dos “judeus” sobre os bancos e finanças internacionais. Da mesma forma, retratar Israel como o mal supremo ou exagerar grosseiramente sua influência real pode ser um forma codificada de racializar e estigmatizar os judeus. Em muitos casos, identificar a fala codificada é uma questão de contexto e julgamento, tendo em conta estas diretrizes.

5 – Negar ou minimizar o Holocausto, alegando que o genocídio deliberado nazista dos judeus não ocorreu, que não havia campos de extermínio ou câmaras de gás, ou que o número de vítimas foi uma fração do total real é antissemita.

B) Israel e Palestina: exemplos que, aparentemente, são antissemitas

6 – Aplicar os símbolos, imagens e estereótipos negativos do antissemitismo clássico (ver diretrizes 2 e 3) ao Estado de Israel.

7 – Responsabilizar os judeus coletivamente pela conduta de Israel ou tratar os judeus, simplesmente porque são judeus, como agentes de Israel.

8 – Exigir que as pessoas, por serem judias, condenem publicamente Israel ou o sionismo (por exemplo, em uma reunião política).

9 – Supor que judeus não israelenses, simplesmente porque são judeus, são necessariamente mais leais a Israel do que aos seus próprios países.

10 – Negar o direito dos judeus no Estado de Israel de existir e florescer, coletiva e individualmente, como judeus, de acordo com o princípio da igualdade.

C) Israel e Palestina: exemplos que, aparentemente, não são antissemitas

(se alguém aprova ou não a visão ou ação)

11 – Apoiar a demanda palestina por justiça e a concessão total de seus direitos políticos, nacionais, civis e humanos, conforme encapsulados no direito internacional.

12 – Criticar ou opor-se ao sionismo como uma forma de nacionalismo, ou defender uma variedade de arranjos constitucionais para judeus e palestinos na área entre o rio Jordão e o Mediterrâneo. Não é antissemita apoiar arranjos que concedem plena igualdade a todos os habitantes “entre o rio e o mar”, seja em dois Estados, um Estado binacional, um Estado democrático unitário, um Estado federal ou em qualquer forma.

13 – Críticas baseadas em evidências de Israel como um Estado. Isso inclui suas instituições e princípios fundadores. Incluem também suas políticas e práticas, nacionais e internacionais, como a conduta de Israel na Cisjordânia e Gaza, o papel que Israel desempenha na região, ou qualquer outra forma em que, como um Estado, influencie eventos no mundo. Não é antissemita apontar a discriminação racial sistemática. Em geral, as mesmas normas de debate que se aplicam a outros Estados e a outros conflitos sobre autodeterminação aplicam-se no caso de Israel e Palestina. Assim, mesmo que contencioso, não é antissemita, por si só, comparar Israel com outros casos históricos, incluindo colonialismo de povoamento ou apartheid.

14 – Boicote, desinvestimento e sanções são formas comuns e não violentas de protesto político contra os Estados. No caso israelense, eles não são, por si só, antissemitas.

15 – O discurso político não precisa ser medido, proporcional, temperado ou razoável para ser protegido nos termos do artigo 19 da Declaração Universal dos Direitos Humanos ou artigo 10 da Convenção Europeia sobre Direitos Humanos e outros instrumentos de direitos. Críticas que alguns podem ver como excessivas ou contenciosas, ou como reflexos de um “padrão duplo”, não são, por si só, antissemitas. Em geral, a linha entre a fala antissemita e não antissemita é diferente da linha entre discurso irracional e discurso racional.

25 de março de 2021.

Os nomes de mais de 200 signatários dessa declaração encontram-se aqui: https://jerusalemdeclaration.org/?fbclid=IwAR20A9nGvFFBKrn0DFU5yS1gBnNmCy7j1N48TNJXLe9Pg_KS2qXWgBgHKPg

Tradução: Sean Purdy

 

[Fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

 

 

Nenhuma opulência será poupada enquanto houver miséria em outras partes do mundo, especialmente após séculos de reiterada e sistemática espoliação colonial. Migrar é, sobretudo, um exercício de reparação a injustiças históricas

Escrito por Alexandre Branco Pereira e Thais La Rosa

Em 14 de fevereiro de 2021, a cidade de Assis Brasil, no Acre, ganhou destaque no noticiário nacional. Um grupo de aproximadamente trezentos imigrantes, majoritariamente haitianos, ocupou a Ponte da Integração, ligação entre o Brasil e o Peru, localizada no município acreano de pouco mais de 7 mil habitantes. Os manifestantes exigiam o direito de poder seguir viagem em direção a destinos como os Estados Unidos, e foram impedidos de prosseguir pelo fechamento da fronteira entre os dois países, em vigência desde março de 2020 por iniciativa do governo peruano. O que desejavam era deixar o Brasil, por diversos motivos. Em especial, queriam deixá-lo para fugir da escalada sem controle da pandemia no país, que retirava do horizonte qualquer possibilidade de recuperação após um ano de perda de emprego e renda, dificuldades de acesso a políticas assistenciais e precarização das relações de trabalho.

Dois dias depois, em 16 de fevereiro, a Ponte da Integração tornou-se palco de uma violenta repressão policial contra os imigrantes, que tentaram entrar à força no Peru. A polícia e o exército peruanos reprimiram, violentamente, a tentativa dos imigrantes, e fizeram uso de força para mandá-los de volta ao lado brasileiro da fronteira. As imagens estarrecedoras mostravam mulheres e crianças, que representavam quase 40% dos manifestantes, chorando diante de policiais equipados para a guerra, paramentados com grandes escudos, cassetetes e bombas de efeito moral. Empurrados de volta ao Brasil, foram recebidos pela presença da Força Nacional de Segurança, destacada inicialmente pelo governo federal para impedir que novos grupos entrassem no Acre. e que, posteriormente, foi incumbida de barrar a saída dos imigrantes do território brasileiro. Repentinamente, o país investia-se no papel de Turquia da América do Sul, servindo como tampão para impedir que imigrantes indesejados prosseguissem em sua tentativa de uma vida melhor.

Se tínhamos nossas cenas dignas de Moria, Melilla e Ceuta, a reação nacional e internacional não foi nem de perto equivalente. O Brasil, aliás, tem sido inexplicável e reiteradamente elogiado por sua política migratória nos últimos anos, e organismos internacionais advogam em favor do governo federal e de sua Operação Acolhida, da qual são parceiros. No entanto, permaneceram calados e inertes diante da repressão no Acre. A negligência seletiva do governo brasileiro e de seus parceiros diante de fluxos migratórios politicamente desinteressantes, como no exemplo dos migrantes haitianos, contrasta com a atenção e o volume de recursos direcionados a assistir uma operação que tem como seu principal legado a normalização de uma situação de emergência. Essas operações costumam ser um extenso case de marketing geopolítico anticomunista e de tensão militar com um vizinho da América do Sul – sem precedentes na história recente do continente.

Enquanto isso, a militarização das fronteiras e a criminalização da mobilidade e dos imigrantes segue sua escalada. A ruidosa repressão no Peru contrasta com o silenciamento forçado dos imigrantes. Nesse contexto, a postura do governo federal foi solicitar, por meio da Advocacia Geral da União (AGU), a reintegração de posse da Ponte da Integração, deferida, semana passada, pelo juiz federal Herley da Luz Brasil. A decisão foi tomada, apesar de pareceres contrários do Ministério Público Federal (MPF) e da Defensoria Pública da União (DPU). O juiz autorizou, inclusive, o uso de força policial e de prisão em flagrante daqueles que resistissem, determinando também que barreiras policiais preventivas deveriam ser erguidas para evitar novos protestos. Diante disso, a imprensa foi unânime em apontar que os imigrantes, ainda acampados na ponte, foram demovidos “pacificamente” de suas intenções iniciais — uma pax armada, onde manda quem pode e obedece quem tem juízo.

A desmobilização do grupo de imigrantes no Acre deixa explícito, mais uma vez, que a principal política migratória brasileira consiste em fazer essas pessoas desistirem de permanecer no Brasil ou de desejarem migrar para outros destinos. Os prazos intermináveis para deferimento de refúgio ou para concessão de autorizações permanentes de residência, as filas gigantescas para atendimentos de regularização migratória, a militarização das fronteiras, a repressão policial, as crescentes deportações e a cronificação de situações de provisoriedade no mundo do trabalho – algo a que os nacionais brasileiros também estão submetidos sob a sofisticada pecha de modernização das relações de trabalho – demonstram que os mecanismos de recepção de imigrantes no Brasil são, na realidade, mecanismos de segregação e expulsão. Esses mecanismos estão destinados a fazer com que as pessoas desistam de migrar; e são especialmente desenhados para incidir sobre imigrantes não brancos e de países das franjas do capitalismo, em uma arquitetura racista típica de nossa estrutura social e cultural.

Nada disso, no entanto, os faz desistir. Ao contrário, apenas força essas pessoas a submeterem-se a deslocamentos cada vez mais perigosos e a situações-limite, submetendo-se a rotas mais perigosas, sendo aliciadas por facilitadores da migração (os famosos coiotes) e sujeitas a todo tipo de violência – física, sexual, psicológica e moral. Poder migrar é um direito humano, que não pode e não deve ser reservado apenas às elites globais, enquanto àqueles e àquelas migrantes desinteressantes ao capital reserva-se a pólvora. Aliás, essa não deve ser uma ilusão que devemos nutrir, pois, parafraseando Fatou Diome, escritora senegalesa radicada na França: nenhuma opulência será poupada enquanto houver miséria em outras partes do mundo, especialmente após séculos de reiterada e sistemática espoliação colonial. Migrar é, sobretudo, um exercício de reparação a injustiças históricas.

Alexandre Branco Pereira é antropólogo, assessor da diretoria do Centro de Direitos Humanos e Cidadania do Imigrante (CDHIC), doutorando em Antropologia Social pela Universidade Federal de São Carlos (UFSCar) e pesquisador do Laboratório de Estudos Migratórios (LEM-UFSCar). Também é membro da coordenação da Rede de Cuidados em Saúde para Imigrantes e Refugiados.

Thais La Rosa é psicóloga e internacionalista, mestra em Resolução e Mediação de Conflitos Interculturais e diretora-executiva do Centro de Direitos Humanos e Cidadania do Imigrante (CDHIC).

[Imagem: Pexels – fonte: http://www.diplomatique.org.br]

Le portail à l'entrée du camp d'Auschwitz-Birkenau avec l'inscription en fer forgé "Arbeut Macht Frei".

[1] La phrase cynique et tristement célèbre “Arbeit macht frei” [2] (“Le travail rend libre” en allemand) à l’entrée du camp de concentration d’Auschwitz à Oświęcim en Pologne. Ce panneau est aujourd’hui conservé au Musée National Auschwitz-Birkenau. [3] Photo : Meta.mk/Bojan Blazhevski

É

L’article d’origine [4] a été publié en anglais le 13 octobre 2020 sur Meta.mk. Une version éditée est republiée ici dans le cadre d’un accord de partage de contenu entre Global Voices et Metamorphis Foundation.

Sauf mention contraire, tous les liens renvoient vers des pages en anglais.

Facebook est en train de changer ses règles pour inclure le négationnisme dans sa définition du discours haineux. Cela fait suite aux critiques essuyées par le réseau social pour son inaction concernant ce genre de désinformation.

Monika Bickert, vice-présidente de la politique sur le contenu, a publié un billet de blog le 12 octobre pour annoncer [5] que le réseau social le plus puissant de la planète était en train de mettre à jour sa définition du discours haineux « pour interdire tout contenu niant l’Holocauste ou déformant les faits à ce propos ».

Facebook fonde sa décision sur le niveau accru d’attaques en ligne à l’encontre de nombreux groupes dans le monde, de la part d’individus et d’organisations qui prônent le sectarisme et le racisme. L’entreprise a déjà « banni plus de 250 organisations de suprémacistes blancs » et supprimé de sa plateforme 22,5 millions de publications contenant des discours haineux au cours du deuxième trimestre 2020.

Bickert a aussi précisé que Facebook avait pris en compte un récent sondage [6] de l’ONG Conference on Jewish Material Claims Against Germany (Claims Conference) qui montre que les jeunes aux États-Unis savent très peu de choses sur l’histoire relative à l’Holocauste, et qu’ils détiennent des informations manifestement inexactes véhiculées par la propagande néonazie depuis des années.

Considérant qu’enseigner la vérité sur l’Holocauste est la clé pour éviter différentes formes de racismes, y compris l’antisémitisme, Bickert a annoncé que cette interdiction serait accompagnée d’efforts pour permettre aux utilisateurs de Facebook d’avoir accès à des informations vérifiées en fournissant des liens vers des sources historiques crédibles en dehors de Facebook dans les résultats de recherche.

En septembre, Meta.mk a annoncé [7] que des défenseurs des droits humains avaient demandé à Facebook de considérer le négationnisme comme un discours de haine et de l’inclure dans sa politique de modération des contenus. Par exemple, en juillet 2020, la Claims Conference a débuté une campagne en ligne de vidéos courtes réalisées par des survivants de l’Holocauste adressant un message à Mark Zuckerberg pour lui expliquer pourquoi il était important de modifier ces règles.

#75e jour de la campagne #ImpossibleDeLeNier
et Mark Zuckerberg n’a pas rencontré les survivants.
Laissons-les expliquer pourquoi Facebook doit bannir le négationnisme
Nous savons qu’il est très occupé
Mais le temps des survivants est aussi précieux

Regardez et partagez cette compilation des messages des survivants à Mark Zuckerberg SVP

Le négationnisme est considéré comme un crime [14] dans de nombreux pays du monde, notamment en Allemagne, en France et en Russie. Les lois de nombreux autres pays, comme le Code pénal de la Macédoine du Nord, considèrent que l’utilisation de systèmes d’informations pour nier, minimiser, approuver ou justifier publiquement toute forme de génocide ou de crimes de guerre est un délit grave.

L’Union européenne a aussi promulgué des politiques et règlements contre les discours de haine [15] [fr] qui incluent la coopération avec les réseaux sociaux internationaux.

Cependant, les États-Unis, juridiction dont dépend Facebook, ne disposent pas de lois fédérales qui interdisent les discours de haine.

En 2018, le fondateur de Facebook, Mark Zukenberg, a déclaré que [16]même si le négationnisme était odieux à ses yeux, il ne considérait pas (à cette époque) que la société devait promulguer de nouvelles règles pour l’interdire sous toutes ses formes parce qu’il était « difficile dans beaucoup de ces cas de contester et de comprendre l’intention ».

Deux ans plus tard, il a expliqué son changement de position dans une publication Facebook [17] datée du 12 octobre :

J’ai été pris entre deux feux : défendre la liberté d’expression ou éradiquer le mal causé par le fait de minimiser ou de nier les horreurs de l’Holocauste. Mon opinion a évolué car j’ai vu des données montrant l’augmentation des violences antisémites. Nos politiques sur les discours haineux ont aussi évolué. Il n’est pas simple de jauger la limite entre les discours acceptables et ceux qui ne le sont pas, mais vu l’état actuel du monde, je crois que c’est le juste équilibre.

En juillet 2020, la Ligue anti-Diffamation (ADL), une importante organisation internationale juive basée à New York, a débuté une campagne de boycott intitulée #StopHateForProfit [18] (« Arrêtez la haine pour le profit ») soutenue par plus de 1200 entreprises à but non lucratif qui appelaient au boycott des publicités sur Facebook. Le but de la campagne était de forcer Facebook à s’attaquer aux groupes et forums qui publiaient en toute impunité d’énormes quantités de contenus niant l’Holocauste et faisant la promotion du sectarisme, du racisme et de la désinformation.

Jonathan A. Greenblatt, le directeur général d’ADL a déclaré [19]: « Mon organisation est soulagée que Facebook ait finalement pris les mesures que nous demandions depuis presque une décennie : considérer le négationnisme et la déformation de l’Holocauste comme des “discours haineux” et les supprimer de leur plateforme. L’Holocauste, le meurtre systématique d’environ six millions de juifs et de plusieurs millions d’autres individus pendant la Seconde Guerre mondiale est l’un des génocides les mieux documentés et les mieux étudiés de l’histoire. »

Selon Greenblatt, Facebook doit à présent montrer comment ses engagements se concrétisent en publiant notamment un rapport de suivi sur les mesures mises en place.

Nous nous réjouissons de la nouvelle, mais nous tenons également à souligner que les décisions de cette nature prises par les plateformes n’ont de sens que si elles sont appliquées. Le réseau social doit maintenant donner des garanties à la communauté internationale qu’il prend des mesures significatives et concrètes pour s’assurer que ceux qui nient l’Holocauste ne profitent plus des différentes plateformes de Facebook pour répandre l’antisémitisme et la haine. On espère que Facebook continuera sur cette lancée en fournissant régulièrement des rapports d’avancement par le biais de documents qui prouvent que des mesures sont prises pour s’assurer que le négationnisme et la déformation sont définitivement bannis de leur plateforme.

Le Congrès juif mondial [20], une organisation internationale qui représente les communautés et organisations juives dans 100 pays du monde, et les organisations locales de la société civile comme l’Association des Juifs de Bulgarie (« Shalom »),  a aussi exprimé son soutien [21] au changement des politiques de Facebook concernant le négationnisme et la déformation des faits relatifs à l’Holocauste.

L’évolution de Facebook sur la question a reçu l’approbation d’institutions académiques qui œuvrent à la préservation de la mémoire de ces massacres passés pour empêcher les génocides à l’avenir. Le musée de l’Holocauste de l’Illinois a publié cette publication sur Twitter :

Article publié sur Global Voices en Français: https://fr.globalvoices.org

URL de l’article : https://fr.globalvoices.org/2021/03/23/259730/

URLs dans ce post :

[1] Image: https://globalvoices.org/wp-content/uploads/2020/09/ausvic-111.jpg

[2] “Arbeit macht frei”: https://fr.wikipedia.org/wiki/Arbeit_macht_frei

[3] Musée National Auschwitz-Birkenau.: https://fr.wikipedia.org/wiki/Mus%C3%A9e_national_Auschwitz-Birkenau

[4] L’article d’origine: https://meta.mk/en/facebook-to-include-holocaust-denial-in-its-definition-of-banned-hate-speech/

[5] pour annoncer: https://about.fb.com/news/2020/10/removing-holocaust-denial-content/

[6] récent sondage: http://www.claimscon.org/millennial-study/

[7] a annoncé: https://meta.mk/en/holocaust-denial-should-be-considered-hate-speech-survivors-demand-of-facebook/

[8] #75ème jour: https://twitter.com/hashtag/Day75?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[9] #NoDenyingIt: https://twitter.com/hashtag/NoDenyingIt?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[10] #Facebook: https://twitter.com/hashtag/Facebook?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[11] #négationnisme: https://twitter.com/hashtag/Holocaust?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[12] pic.twitter.com/WplTr5mVp2: https://t.co/WplTr5mVp2

[13] 20 Octobre 2020: https://twitter.com/ClaimsCon/status/1315423180287209473?ref_src=twsrc%5Etfw

[14] crime: https://en.wikipedia.org/wiki/Legality_of_Holocaust_denial

[15] des politiques et règlements contre les discours de haine: https://fr.globalvoices.org/2020/10/19/257371/

[16] a déclaré que : https://money.cnn.com/2018/07/18/technology/zuckerberg-recode-holocaust/index.html

[17] publication Facebook: https://www.facebook.com/4/posts/10112455086578451

[18] #StopHateForProfit: https://www.stophateforprofit.org/

[19] a déclaré : https://www.adl.org/news/press-releases/after-long-fight-adl-is-relieved-at-facebook-announcement-that-it-will-remove

[20] Le Congrès juif mondial: https://www.worldjewishcongress.org/en/news/facebook-to-remove-holocaust-denial-10-0-2020

[21] exprimé son soutien: https://sofiaglobe.com/2020/10/12/bulgarian-jews-welcome-facebooks-decision-to-prohibit-holocaust-denial-and-distortion/

[22] @ClaimsCon: https://twitter.com/ClaimsCon?ref_src=twsrc%5Etfw

[23] @YahooNews: https://twitter.com/YahooNews?ref_src=twsrc%5Etfw

[24] https://t.co/n8yrS5caLS: https://t.co/n8yrS5caLS

[25] October 12, 2020: https://twitter.com/ihmec/status/1315714777713344513?ref_src=twsrc%5Etfw

En una entrevista con Télam, el narrador de « El monstruo de la memoria » asume los desafíos de acompañar las visitas de estudiantes, soldados y políticos de Israel para reflexionar sobre qué es la memoria y cómo se gestiona.

El autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas que atraviesan al agente de la memoria.

El autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas que atraviesan al agente de la memoria.

Publicado por Ana Clara Pérez Cotten

Con la excusa de una carta dirigida al director del instituto israelí encargado de la preservación de la memoria del Holocausto, el narrador de « El monstruo de la memoria », la tercera novela del abogado y escritor israelí Yishai Sarid (1965) recrea sus días como historiador y guía de los campos de concentración en Polonia, y asume los desafíos de acompañar las visitas de estudiantes, soldados y políticos de Israel para reflexionar sobre qué es la memoria y cómo se gestiona.

« La gente tiene una suerte de fascinación por las atrocidades y el horror. Las víctimas ya no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Las conocemos justo en la última y terrible estación de sus vidas », sostiene el autor en una entrevista con Télam y defiende una línea poco edulcorada sobre cómo revisitar la historia.

« Odio y maldad. También economía. Economía, odio y maldad, eso es lo que aquí pasó. Era la primera vez que me permitía apartarme del guion fijado para ellos, el que siguen todos los guías, así que me temblaba la voz. Aquí fue borrado el espejismo llamado hombre », le asegura el protagonista, representante de la memoria, a un grupo de jóvenes durante una visita a Auschwitz.

Con un registro claro y económico en artificios, el autor corre el manto del relato oficial y enfrenta las dudas, la bronca y ciertas desilusiones que atraviesan al agente de la memoria.

Sarid, hijo del fallecido diputado de izquierda y ministro Yossi Sarid, es crítico con la cultura oficial de la memoria israelí y se vale de un guía en los recorridos por los campos de exterminio nazis para plantear las grandes cuestiones. ¿Hasta qué punto este tipo de ejercicio de la memoria o los actos solemnes no convierten a los campos en monumentos que sacralizan la última parada, la de la muerte?

Cómo luce Auschwitz en la actualidad.

Cómo luce Auschwitz en la actualidad.

-Sarid, la novela tiene un trabajo de investigación muy detallado. ¿Cómo encaró el proceso?

Durante años leí mucho sobre el Holocausto, cientos de libros: de historia, memorias, novelas, escritos teológicos, historias sobre los tratados entre las naciones, vi muchos documentales y me reuní con sobrevivientes. Durante mucho tiempo quise escribir sobre el Holocausto y me dediqué a buscar el ángulo y la voz adecuados para hacerlo. Después, hice un viaje de dos semanas a Polonia y visité varios campos de exterminio. Ese viaje fue muy duro emocionalmente, pero cuando regresé a casa, ya sabía lo que tenía que escribir.

-El personaje principal por momentos está desconcertado porque asegura que sabemos más de la vida y la lógica de los asesinos que de las víctimas. ¿Por qué cree que pasa eso?

La gente tiene una suerte de fascinación por las atrocidades y el horror. Las víctimas [los muertos] no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Las conocemos justo en la última y terrible estación de sus vidas, donde fueron asesinadas. De algún modo, reconstruimos el proceso de exterminio en la literatura, en el cine y en la historia una y otra vez, pero no aprendemos sobre la vida de esas personas. Hablamos de los seis millones, pero no los vemos como individuos; cada uno de ellos es único y precioso.

-Durante una de las visitas a los campos de concentración, el protagonista trata con un director de escuela que encabeza una suerte de arenga y que tiene un mensaje muy contundente para sus alumnos, un grupo de jóvenes de una escuela de Israel: « Nosotros ganamos ». ¿Cuáles cree que son los riesgos históricos de las interpretaciones en términos de ganadores y perdedores?

No hubo victoria en el Holocausto. Fue lo más terrible que le sucedió al pueblo judío y a la humanidad, y la herida estará abierta para siempre. Por supuesto, es muy bueno que el pueblo judío haya sobrevivido y que se haya creado Israel, pero está mal presentarlo como una victoria. Simplemente, disminuye el significado del Holocausto.

« La gente tiene una suerte de fascinación por las atrocidades y el horror. Las víctimas ya no pueden hablar y entonces no podemos escuchar sus historias. Las conocemos justo en la última y terrible estación de sus vidas »

-El protagonista cuestiona cierta banalización del Holocausto (por ejemplo, quienes diseñan videojuegos) y también a quienes reproducen el odio (uno de los alumnos propone, durante una visita, « hacer lo mismo con los árabes ») ¿Cómo se puede lidiar con « el monstruo de la memoria » para no repetir el error?

Debemos enseñar las lecciones del Holocausto. Cómo defender la democracia y los derechos humanos, la idea de que debemos luchar contra el antisemitismo y el racismo. También es importante educar a los jóvenes para resistir a los poderosos y fuerzas que dan órdenes equivocadas. Y contar las historias de aquellos que hicieron justicia en todas las naciones y de quienes arriesgaron sus vidas para salvar a otros.

-¿Por qué eligió que el narrador usara la palabra « alemanes » y no « nazis »?

-Porque no hay distinción entre alemanes y nazis con respecto a la guerra y el Holocausto. Usar la expresión « nazis » implica saltearse la culpa de Alemania, y eso es histórica y moralmente incorrecto.

-¿Por qué le interesó abordar la figura de los Kapos, aquellas víctimas que se volvieron victimarios?

-Los judíos fueron víctimas del Holocausto. Estábamos indefensos e impotentes y casi nadie nos ayudó. Pero ahora somos independientes y fuertes en Israel, no podemos seguir viéndonos como víctimas eternas. Debemos mirar también nuestras acciones y juzgarnos a nosotros mismos de acuerdo con las normas morales que juzgamos a los demás. Desafortunadamente, el racismo y el nacionalismo existen en Israel, y eso es algo terrible contra lo que que debemos luchar y resistir.

-Libros, videojuegos y películas. ¿Cuál es el riesgo de hacer ficción con el Holocausto?

-No me gustan las historias inventadas sobre el holocausto porque hay 6 millones de historias reales que contar. Los hechos históricos correctos son muy importantes y no deberíamos jugar con ellos. Por tanto, la parte ficticia de mi novela forma parte del presente y los detalles de lo ocurrido en los campos son absolutamente correctos. Al mismo tiempo, el arte debe ocuparse del Holocausto para transmitir el impacto de la tragedia y el horror.

-En la Argentina, la desaparición de personas durante la última dictadura militar y el posterior juicio a los responsables abrió una serie de corrientes e interpretaciones sobre el rol de la memoria en la sociedad. ¿Cree que hay alguna cuestión alrededor de la idea de memoria que pueda estar más allá de las fronteras?

La memoria no es algo constante. Es un fenómeno humano influenciado por muchos factores. Está abierto a la manipulación por parte de políticos, militares, clérigos y otros grupos, que intentan torcer la memoria para servir a sus intereses. Al final, hay una regla simple que debemos enseñar a nuestros hijos y practicar en nuestras vidas: respetar a otras personas y tratarlas con dignidad y no permitir que ninguna nación, religión o ideología supere eso.

 

[Fuente: http://www.telam.com.ar]

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no podía ser el mejor marco para presentar el libro « Mamá Rosa, Mujer Aymara » dedicado a a vida de Rosa Palomino Chahuares.

Describe los avatares de la vida de la comunicadora y educadora del pueblo aymara, nacida el 11 de marzo de 1951, en la comunidad campesina de Camacani, distrito de Platería, provincia y departamento de Puno, en Perú.

El libro fue escrito por Marlene Julia Chura, socióloga y profesional de las ciencias jurídicas, que se ha desempeñado principalmente en el área de desarrollo social y económico para el segmento mujer.

Además de Rosa Palomino y la autora del libro, participarán como panelistas Jorge Agurto, director de Servindi; el periodista Hugo Supo; la antropóloga Ximena Málaga y Yolanda Flores, promotora de  derechos humanos.

La presentación programada para las 5 p. m. del lunes 8 de marzo será transmitida por zoom y el Facebook Live de la Unión de Mujeres Aymaras del Abya Yala – UMA REDCIRP: https://www.facebook.com/UMAREDCIRP

Una trayectoria de vida ejemplar

En 1985 Rosa Palomino contribuyó a impulsar el I Gran Congreso de Mujeres Aymaras y Quechuas de Puno, en el distrito de Chucuito, Puno, donde reunieron a más de cinco mil mujeres indígenas de la región.

Rosa Palomino inicia su experiencia de comunicación radial en 1988, trabajando en el centro de comunicación ILLA. Entonces, fue la primera mujer aymara en hacer locución radial, con un enfoque educativo y cultural.

En 1992 participó de un primer intercambio intercultural internacional entre mujeres campesinas de Alemania y del pueblo aymara. Viajaron a Alemania cuatro mujeres aymaras, entre ellas, Rosa Palomino.

En 2013, organiza I Gran Parlamento de Mujeres Aymaras de Abya Yala, con motivo del Día internacional de la Mujer, donde se congregaron más de 500 mujeres aymaras de Perú, Bolivia y Chile y se trabajó una agenda de la mujer indígena.

El 6 de marzo de 2014 fue reconocida por el Ministerio de Cultura con resolución N° 085-2014 -MC, en merito al aporte de la afirmación cultural y defensa de los derechos humanos del pueblo aymara.

En 2015 dio conferencias sobre la cultura aymara a la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Rutgers en Nueva York. También participó del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas.

En 2016 la resolución de Alcaldía N° 140 -2016 de la Municipalidad Provincial de Puno le otorgó un reconocimiento por la defensa de los derechos humanos y preservación de la cultura andina.

Fuertemente comprometida con la comunicación indígena, es promotora y fundadora del proceso de articulación de los comunicadores indígenas del Perú y participó el Encuentro Internacional de Comunicación Indígena realizado en el Cusco, en octubre de 2019.

Rosa Palomino Chahuares, lleva más de 31 años como expresión viva de la mujer aymara que resiste y reafirma su identidad, empoderando a otras mujeres, capacitando y produciendo el icónico programa radial “Wiñay Panqara” (siempre floreciendo).

Doña Rosa, tiene dos hijas también involucradas activamente en la comunicación indígena, quienes con otros jóvenes promueven la Red de Comunicadores Indígenas de la Región Puno (REDCIRP).

[Fuente: http://www.servindi.org]

 

Créditos de las fotos, de izquierda a derecha: Romina Navarro en Global Voices [1], Lara Va vía Wikimedia [2]Commons [2](CC BY-SA 4.0), Juan Diez vía Wikimedia Commons [3] (CC BY-SA 4.0).

Escrito por

Después de que Argentina legalizara el aborto en diciembre de 2020, una ola de debates sobre los derechos reproductivos se extendió por toda Latinoamérica. Algunos países de la región aún imponen una prohibición total del aborto, y en otros, la oposición de los grupos provida sigue vigente, aunque el aborto se haya legalizado total o parcialmente.

Únete a nuestro webinar en vivo, donde intentaremos contestar a esta pregunta:

Después de Argentina, ¿se extenderá la marea verde por la región, llevando un cambio de leyes y de actitud en América latina en cuanto al aborto?”

Para seguir reflexionando sobre los derechos de la mujer después del 8 de marzo, esta reunión se llevará a cabo el 9 de marzo a las 6PM UTC (12PM CDMX y Centroamérica, 1PM Bogotá, 3PM Buenos Aires y 7PM Madrid).

La sesión es gratuita y abierta al público. Se transmitirá en directo por Facebook Live [4], YouTube [5]y Twitch [6].

Las siguientes periodistas y activistas animarán la conversación:

  • Anette Eklund, traductora y transcreadora de contenidos, periodista y profesora apasionada por los lenguajes y la cultura. Activista por la democracia lingüística y los derechos humanos. Contribuidora en Global Voices [7].
  • Vienna Herrera, reportera multimedia de Contracorriente en Honduras. Enfocada en género, derechos sexuales y reproductivos, extractivismo, medio ambiente y estructuras de poder. Integró el equipo del proyecto “Tierra de resistentes”, finalista del Premio Gabo 2020.
  • Gabriela Mesones Rojo, periodista venezolana especialista en género y derechos humanos, coordinadora editorial de Caracas Chronicles y Cinco8. Contribuidora en Global Voices [8].
  • Giselle Carino, CEO de IPPFRHO (Federación Internacional de Planificación de la Familia, Región del Hemisferio Occidental), un ecosistema feminista y progresista en proceso de crecimiento, conformado por 26 organizaciones socias locales, en su mayoría del Sur. La misión de Giselle (politóloga y activista argentina, que ha demostrado ser una agente de cambio y una líder de alto impacto) es impulsar el cambio en pos de la igualdad de género en todo el Sur global.

La discusión será moderada por Melissa Vida [9], editora regional de Global Voices para América Latina.

Te esperamos el martes 9 de marzo 6pm UTC (haga clic aquí [10] para convertir a su zona horaria local).

Artículo publicado en Global Voices en Españolhttps://es.globalvoices.org

URL del artículo: https://es.globalvoices.org/2021/03/03/en-directo-este-9-de-marzo-habra-una-marea-verde-en-america-latina/

URLs en este posteo:

[1] Global Voices: https://es.globalvoices.org/2021/01/06/vivi-desde-adentro-la-marea-verde-por-el-aborto-legal-en-argentina/

[2] Wikimedia : https://commons.wikimedia.org/wiki/File:8M_2019_Santa_Fe,_Argentina_-_Lara_Va_07_(cropped).jpg

[3] Wikimedia Commons: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Vigilia_en_el_Congreso_de_Argentina_10.jpg

[4] Facebook Live: https://www.facebook.com/globalvoicesonline/posts/10158549908948876

[5] YouTube : https://www.youtube.com/watch?v=jfK3AENRUaA

[6] Twitch: https://www.twitch.tv/globalvoicesonline

[7] Global Voices: https://es.globalvoices.org/author/anette-eklund/

[8] Global Voices: https://es.globalvoices.org/author/gabriela-mesones/

[9] Melissa Vida: https://es.globalvoices.org/author/melissa-vida/

[10] clic aquí: https://www.timeanddate.com/worldclock/fixedtime.html?msg=Webinar+Derecho+al+aborto+Am%C3%A9rica+Latina&iso=20210309T18&p1=1440&ah=1

La Guàrdia Civil va discriminar Paula Rotger en un control de seguretat a l’Aeroport de Palma

Paula Rotger, la treballadora de Son Sant Joan que va denunciar que va ser discriminada per la Guàrdia Civil en un control de seguretat de l’aeroport després d’adreçar-se a un agent en llengua catalana, ha formalitzat una denúncia contra l’Estat espanyol davant el Tribunal Europeu de Drets Humans, segons explica Última Hora.

El cas, que ha estat desestimat un jutjat de guàrdia, l’Audiència Provincial i el Tribunal Constitucional, arriba ara a Europa de la mà de l’advocat Jaume Alonso-Cuevillas. Segons la denúncia, s’haurien vulnerat quatre articles de l’Conveni per a la Protecció dels Drets Humans i les Llibertats Fonamentals.

A l’escrit consta que els drets vulnerat són a un procés judicial equitatiu, a la llibertat de pensament, a un recurs efectiu i la prohibició de discriminació. Rotger va ser discriminada per parlar en català, el seu cas no es va investigar com es devia i no va tenir un procés judicial equitatiu.

L’incident va succeir el 25 de juny de 2019. Un guàrdia civil en un control de seguretat li va recriminar a Rotger que « a l’autoritat se li parla en espanyol, o no s’entra », després que aquesta li hagués donat les « gràcies » en català control de seguretat. La víctima li va recordar el seu dret a parlar en la llengua que volgués, mentre el policia li va etzibar un « en espanyol o no entra », la va retenir i amenaçar en denunciar-la per posar en « perill la seguretat aèria ».

Posteriorment, Rotger i una amiga va ser agredides per un fill de guàrdia civil que els hi va rebentar el vidre del cotxe on elles viatjaven.

[Font: http://www.racocatala.cat]

Comme l’observe le philosophe brésilien Vladimir Safatle dans sa préface, ce livre est important. Non seulement parce qu’en racontant l’histoire de Tito de Alencar (1945-1974), enlevé et torturé par la dictature avant son exil en France et son suicide, Leneide Duarte-Plon et Clarisse Meireles nous aident à mieux comprendre l’histoire contemporaine du Brésil et de l’Amérique latine ; mais aussi et surtout parce que, dans le contexte brésilien d’oubli forcé, « l’usage de la mémoire est un acte politique majeur ». C’est aussi l’opinion du frère Xavier Plassat, l’ami de Tito lors de ses dernières années, pour lequel cet ouvrage est un « acte de mémoire insurgente », apte à réveiller chez ses lecteurs « la capacité d’indignation ».

Tito de Alencar, de Leneide Duarte-Plon et Clarisse Meireles

Tito de Alencar dans les Alpes françaises, photographié son ami Daniel Béghin (été 1974) – source : archives personnelles Magno Vilela

Leneide Duarte-Plon et Clarisse Meireles, Tito de Alencar. Un dominicain brésilien martyr de la dictature. Préface de Vladimir Safatle. Avant-propos de Xavier Plassat. Trad. du portugais par Leneide Duarte-Plon et Clarisse Meireles. Karthala, coll. « Signes des Temps », 308 p., 29 €

Écrit par Michael Löwy

Ce que racontent Leneide Duarte-Plon – auteure d’un autre ouvrage mémorable, sur la torture comme arme de guerre, de l’Algérie au Brésil (non traduit en français) – et Clarisse Meireles, c’est la tragique histoire de ce jeune dominicain brésilien, Tito de Alencar, qui paya de sa vie son engagement contre la dictature brésilienne (1964-1985). Militant de la Jeunesse étudiante chrétienne (JEC), entré dans l’ordre dominicain en 1966, Tito partageait avec ses frères du couvent de Perdizes, à São Paulo, une même admiration pour Che Guevara et Camilo Torres, et le désir d’associer le Christ et Marx dans le combat pour la libération du peuple brésilien.

Cette radicalisation de la jeunesse chrétienne est bien antérieure au concile Vatican II : dès 1962, des militants de la JEC, lecteurs d’Emmanuel Mounier et du père Lebret, vont fonder un mouvement socialiste humaniste, l’Action populaire. Tito était proche de ce courant, qui était hégémonique dans le mouvement étudiant, et il contribua à l’organisation clandestine, en 1968, du congrès de l’Union nationale des étudiants dans le village d’Ibiuna. Comme tous les délégués, il sera arrêté par la police à cette occasion, mais bientôt libéré.

Suite au durcissement de la dictature militaire en 1968 et à l’impossibilité de toute protestation légale, l’aile la plus radicale de l’opposition à la dictature prendra les armes. La principale organisation de lutte armée contre le régime sera l’Action de libération nationale (ALN), fondée par un dirigeant communiste dissident, Carlos Marighella. Un groupe de jeunes dominicains – Frei Betto, Yvo Lesbaupin, et d’autres – va s’engager aux côtés de l’ALN, sans prendre les armes mais en apportant un soutien logistique ; sans être de ceux qui collaborent directement avec Marighella et ses camarades, Tito de Alencar est solidaire de leur engagement. Comme eux, il croit que l’Évangile contient une critique radicale de la société capitaliste ; et, comme eux, il croit à la nécessité d’une révolution. Comme il l’écrira plus tard, « la révolution c’est la lutte pour un monde nouveau, une forme de messianisme terrestre, dans lequel il y a une possibilité de rencontre entre chrétiens et marxistes ».

Le 4 novembre 1969, pendant la nuit, le commissaire Fleury et ses hommes envahissent le couvent de Perdizes et arrêtent plusieurs dominicains, dont « Frei » Tito. La plupart seront torturés et leurs aveux permettront à la police de tendre un piège à Carlos Marighella et de l’assassiner. Tito n’avait pas les coordonnées de l’ALN et répondait par la négative à toutes les questions. Il fut deux fois soumis à la torture, fin 1969 et début 1970, d’abord par Fleury, ensuite dans les locaux du service de renseignement de l’armée brésilienne – désigné par les militaires eux-mêmes comme  « la succursale de l’enfer ». On l’a pendu dans le Pau de arara – poings attachés aux pieds et une barre de fer sous le genou –, on l’a frappé, soumis à des chocs électriques dans tout le corps, y compris dans la bouche, attaché à la « Chaise du Dragon », une installation en fer connectée à l’électricité. Pour échapper à ses bourreaux, Tito tente de se suicider avec une lame de rasoir. Interné dans l’hôpital militaire, il reçoit la visite du cardinal de São Paulo, Agnelo Rossi, un triste personnage solidaire des militaires et qui refuse de dénoncer les tortures infligées aux dominicains.

Envoyé finalement dans une prison « ordinaire », Tito écrit un récit de ses souffrances qui sera publié par la revue américaine Look et distribué au Brésil par les militants de la résistance, avec un retentissement considérable. Le pape Paul VI finit par condamner « un grand pays qui applique des méthodes d’interrogation inhumaines » et remplace Agnelo Rossi par Paulo Evaristo Arns, nouveau cardinal de São Paulo, connu pour son engagement en défense des droits de l’homme et contre la torture.

Tito de Alencar, de Leneide Duarte-Plon et Clarisse Meireles

Église de Candelária, soir du 4 avril 1968 : messe à la mémoire de l’étudiant Edson Luis, tué par la police brésilienne le 28 mars. Les prêtres protègent les fidèles des policiers à cheval – source : Folhapress

Quelques mois plus tard, des révolutionnaires enlèvent l’ambassadeur suisse et l’échangent contre la libération de soixante-dix prisonniers politiques, dont Tito de Alencar. Le jeune dominicain hésite à accepter, tant l’idée de quitter son pays lui est étrangère. Les soixante-dix seront bannis du pays et interdits de retour. Après un bref séjour au Chili, Frei Tito s’établit chez les dominicains au couvent Saint-Jacques à Paris. L’exil est pour lui une grande souffrance : « C’est très dur de vivre loin de son pays et de la lutte révolutionnaire. Il faut supporter l’exil comme l’on supporte la torture. » Il participe aux campagnes de dénonciation des crimes de la dictature, et se met à étudier la théologie et les classiques du marxisme : « J’accepte l’analyse marxiste de la lutte de classes. Pour qui veut changer les structures de la société, Marx est indispensable. Mais la vision du monde que j’ai comme chrétien est différente de la vision du monde marxiste. » Le dominicain français Paul Blanquart, connu pour ses options « à la gauche du Christ », le décrit comme « le plus engagé et le plus révolutionnaire des dominicains ».

Cependant, avec le passage du temps, Tito donne des signes de plus en plus inquiétants de déséquilibre psychique. Il se croit suivi et persécuté par son tortionnaire, le commissaire Fleury. On lui propose, en 1973, un lieu plus tranquille : le couvent dominicain de L’Arbresle, dans le Rhône. Il devient l’ami du frère dominicain Xavier Plassat, qui tente de l’aider, et il suit un traitement psychiatrique chez le docteur Jean-Claude Rolland. En vain. Après le coup d’État au Chili, en septembre 1973, il devient de plus en plus angoissé, convaincu que Fleury le persécute encore, et que les dominicains, ou les infirmiers de l’hôpital psychiatrique, sont les acolytes du commissaire. Finalement, à bout de forces, désespéré, le 8 août 1974, il choisit le suicide par pendaison.

Faisant fi du droit canonique (qui excommunie les suicidés), les dominicains l’enterrent dans leur couvent. Plusieurs années après, en 1983, Xavier Plassat fait transporter ses restes à Fortaleza, au Brésil, où vit sa famille, et où il reposera définitivement. Lors de ses obsèques, on vit à Fortaleza, près du palais épiscopal, une énorme banderole : « Tito, le combat continue ! » À partir de cette date, le frère Xavier Plassat va s’établir au Brésil, où il deviendra l’organisateur de la campagne contre le travail esclave de la Commission pastorale de la Terre : « mon travail ici est un héritage laissé par Tito ».

[Source : http://www.en-attendant-nadeau.fr]

Antropóloga examina estratégias de grupos fundamentalistas para negar a pandemia. Mas vê crescente fissura na base evangélica antes ligada ao bolsonarismo, e identifica segmentos com bandeiras progressistas e em defesa da vacina

Jacqueline Moraes Teixeira, em entrevista a João Vitor Santos, no IHU Online

Quem pesquisa os segmentos evangélicos insiste em destacar que não se trata de uma massa homogênica e compacta, mas sim grupos com diferentes perspectivas e nuances. É o caso da antropóloga Jacqueline Moraes Teixeira que, nesse ano de 2020, percebeu ainda mais essas distinções com relação a experiência da pandemia e todos os desdobramentos políticos frente ao governo de Jair Bolsonaro. Olhando para a Igreja Universal, seu objeto de estudo e que também tem grande representatividade no segmento, reconhece um apoio mais coeso a posturas do governo. No entanto, aponta que tal apoio começa a revelar fissuras nesse ano pandêmico. “Tenho percebido que, pela primeira vez, desde janeiro de 2019, essa aliança entre Bolsonaro e esse núcleo específico de apoio do seu governo — Igreja Universal do Reino de Deus —, começa a dar sinais de um enfraquecimento”, observa, em entrevista concedida via áudios de WhatsApp enviados ao Instituto Humanitas Unisinos – IHU.

Para Jacqueline, tais fissuras tem relação com o resultado eleitoral de candidatos apoiados por Bolsonaro e também pelo fim de grandes mandatos, como o de Marcelo Crivella no Rio de Janeiro. “Então, assim se configura uma necessidade para garantir boas alianças políticas para manter uma boa performance no Legislativo e uma aliança crescente para produzir, realmente, os acessos ao Executivo”, analisa.

Além disso, outros segmentos descolaram do governo nos temas da pandemia e passaram a defender as orientações de cientistas e da própria Organização Mundial da Saúde – OMS. Segundo a pesquisadora, é interessante ainda observar o discurso de quem ainda seguiu com o governo, como a Universal. Mais uma vez reducionismos não cabem, pois não se trata simplesmente de negacionismo científico. “O que se produzia e se circulava o tempo todo eram outras correntes científicas que diziam coisas distintas dos estudos e das pesquisas divulgadas pela OMS e outras instituições importantes e que realmente estavam fazendo todo o processo de saúde sanitária durante a pandemia”, observa.

Jacqueline chama atenção para uma ideia de fraude e perseguição que transcende a ideia de negar a realidade. Para ela, “é válido refletir como essa sensação de fraude, de adulteração, que é algo fundamental que vai construir todo esse processo que resulta na invasão do Capitólio nos Estados Unidos, também está muito forte e esteve fortemente presente no Brasil durante todo esse período de pandemia, em que teremos o tempo todo uma desconfiança em relação aos dados produzidos pelas instituições científicas”.

Por fim, ainda analisa outra pauta de 2020 entre o segmento evangélico: o antirracismo. Recuperando outros estudos, a pesquisadora comprova que esse é um tema presente em setores evangélicos há tempos e que ainda foi intensificado em 2020. “Esses movimentos se configuram e se apresentam publicamente como ‘evangélicos progressistas’, que não apenas têm formado associações importantes de evangélicos contrários ao governo Bolsonaro, mas que têm produzido posições relevantes para pensar a democracia e a relação entre religião e Estado laico sob outros termos. Como são grupos que também têm pensado a questão racial a partir de uma relação com os movimentos e com o feminismo negro”, destaca.

Jacqueline Teixeira (foto: arquivo pessoal)

Jacqueline Moraes Teixeira é doutora em Antropologia Social na Universidade de São Paulo – USP, onde também obteve o título de mestre. Possui graduação em Ciências Sociais pela USP e graduação em Teologia pela Universidade Presbiteriana Mackenzie. É pesquisadora do Centro Brasileiro de Análise e Planejamento – Cebrap, realizando pesquisas na área de gênero, sexualidade e religião. Ainda atua no Laboratório do Núcleo de Antropologia Urbana da USP – NAU, onde desenvolve pesquisas sobre religiosidade em contextos urbanos, e no Núcleo dos Marcadores Sociais da Diferença da USP – Numas. Atualmente é professora substituta no Departamento de Filosofia da Educação e Ciências da Educação da Faculdade de Educação da USP, professora credenciada no Programa de Pós-Graduação em Educação (PPGE-USP) e realiza estágio de pós-doutorado no Programa de Pós-Graduação em Antropologia Social (PPGAS-USP).

Confira a entrevista

A invasão ao Capitólio, nos Estados Unidos, escancarou as reações da chamada extrema-direita, ou nova direita, às instituições constitucionais e a própria democracia. Que relações podemos estabelecer com esse episódio e a associações de grupos religiosos a essas perspectivas políticas, tendo em vista, especialmente, o cenário brasileiro?

Apesar de a gente perceber a presença de grupos religiosos na invasão, com faixas de apoio a Donald Trump e mesmo com as cruzes em homenagem a Ku Klux Klan, (considerando que a cruz sempre foi um símbolo importante para grupos supremacistas brancos), acredito que seja fundamental pensarmos no papel de determinadas lideranças religiosas no apoio ao Trump e a crença de que as eleições presidenciais tinham sido fraudadas. É possível destacar duas lideranças religiosas de alcance nacional, o primeiro deles é Franklin Graham, filho de Billy Graham, um dos mais importantes evangelistas do século XX. Desde a eleição, Graham tornou-se “conhecido, acima de tudo, como o aliado evangélico mais vociferante” de Trump. Ele se opôs fortemente ao processo de impeachment, chamando-o de “inquisição injusta”. Em uma entrevista de 21 de novembro de 2020, Graham sugeriu que a oposição a Trump era obra de um “poder demoníaco”. Em dezembro, quando a revista Christianity Today, fundada por seu pai, Billy Graham, publicou um editorial chamando Trump de “profundamente imoral” e apoiando sua destituição do cargo, Franklin Graham respondeu dizendo que seu pai também votou em Trump.

As postagens constantes de apoio a Trump e de questionamento do resultado das eleições presenciais, e declarações de defesa da própria posição de Trump em relação a invasão do Capitólio resultou em várias manifestações contrárias a Graham, com a produção de uma petição para que ele seja afastado do cargo que ocupa junto a uma associação de ação humanitária.

Não estou tentando estabelecer uma relação direta de causalidade entre as posições publicas dos religiosos que citei aqui e a invasão ou a violência ocorrida no Capitólio, o que estou pensando na verdade é que o modo como posições públicas podem funcionar como produtoras de justificativas éticas para ativismos que representam risco à democracia.

Quando eu escolhi fazer referência à relação entre o Franklin Graham e o Donald Trump, bem como pensar as declarações dele e as afirmações publicadas nas suas redes sociais — redes que são seguidas por milhões de pessoas —, de que as eleições nos Estados Unidos tinham de fato sido adulteradas, considerei que essa relação entre Trump e Graham pode, de alguma maneira, nos ajudar a pensar uma série de questões que relacionam e produzem uma imagem do que se vem configurando como uma extrema-direita ou nova direita no Brasil. E pensando a relação que essa imagem se vai constituindo com determinadas lideranças religiosas. Nesse caso específico, algumas lideranças evangélicas.

Em primeiro lugar, é importante considerar a relevância do evangelista Billy Graham, ou Graham pai, para a configuração das imagens de multidões e ocupações públicas relacionadas ao segmento evangélico no Brasil. Isso porque as suas visitas e cruzadas evangelísticas ocorridas no país, entre os anos 1960 e 1970, produziram, por exemplo, a ocupação de praças, do estádio do Maracanã, no Rio de Janeiro, e do Pacaembu, em São Paulo, fazendo com que de alguma maneira se constituíssem as primeiras imagens das denominações evangélicas relacionadas às grandes multidões. A escolha do Graham pai em fundar uma missão evangelística com característica interdenominacional fez com que suas mensagens circulassem pelo Brasil, tanto por denominações que compõem o que entendemos por protestantismo histórico, como por denominações pentecostais e neopentecostais.

Nesse sentido, além de inspirar os enquadramentos para os primeiros programas televisivos evangélicos, por exemplo, e de suscitar as primeiras relações significativas de visibilidade entre ritos evangélicos e equipamentos públicos fundamentais, o Billy Graham (ou Graham pai) também inspirou o modelo de ação política tendo atuado como conselheiro religioso direto, de ao menos quatro presidentes nos Estados Unidos.

Avivamento de igrejas

No ano de 2018, o nome do Billy Graham voltou a circular com força no Brasil em decorrência de sua morte e, nesse período, foi muito comum a circulação em redes sociais e plataformas de notícias gospel uma profecia que foi dita por um outro evangelista, cujo livros e mensagens também circulam pelo Brasil, Benny Hinn, dizia que o ano da morte do Billy Graham e a morte em si serviriam como um sinal para que as igrejas evangélicas se reunissem num grande avivamento. 2018, esse mesmo ano, foi o ano de eleição de Jair Bolsonaro e, lembro bem, acompanhando grupos de WhatsApp das pesquisas que realizo, que era muito comum ver uma vinculação entre a votação do Bolsonaro como uma resposta a esse avivamento, que seria fruto desse sinal enviado por Deus, totalmente atrelado ao Billy Graham, que teria sido um “grande homem de Deus”.

É interessante pensarmos como o Bolsonaro, que tem esse perfil que não parece aceitar conselho de ninguém, se encaixou de alguma maneira nesse imaginário desse estadista ou político que se sentaria à mesa com seus pastores conselheiros e que receberia conselhos de como guiar o país e uma nação que estaria totalmente salvaguardada debaixo do poder de Deus.

A invasão do Capitólio e cenário brasileiro

É válido refletir como essa sensação de fraude, de adulteração, que é algo fundamental que vai construir todo esse processo que resulta na invasão do Capitólio nos Estados Unidos, também está muito forte e esteve fortemente presente no Brasil durante todo esse período de pandemia, quando assistimos o tempo todo uma desconfiança em relação aos dados produzidos pelas instituições científicas, uma desconfiança em relação às mortes e às políticas sanitárias de isolamento social. Consequentemente, sempre há a necessidade de se pensar e se olhar para essa figura central que estaria o tempo todo sendo foco de uma série de conspirações.

Esse, de alguma maneira, seria o jogo que constrói todo o processo e o engajamento dentro das linguagens produzidas pelo governo de Jair Bolsonaro e, de alguma maneira, o modo como isso também constrói as imagens desses movimentos, que se passam a configurar e entender-se como movimentos de direta e de extrema-direita no Brasil.

Você pesquisa há algum tempo essa incidência da religião, especialmente de evangélicos, no espectro político e na vida urbana. Em que medida a experiência mundial da pandemia reconfigura essas relações? E, em específico no caso do Brasil, como a você apreende isso?

Se pensarmos essa relação entre igrejas evangélicas, vida urbana e cenário político nacional durante a pandemia, a primeira coisa que podemos apreender é que a pandemia produziu uma mudança significativa, quase que como uma alteração ontológica de uma paisagem. Isso porque a pandemia exigiu que as igrejas evangélicas, principalmente — pensando no que eu já disse sobre o Billy Graham —, se defrontassem com a necessidade de reconstruir sua imagem pública de religião das multidões, a medida em que grandes multidões ou grandes ajuntamentos deixam de ser permitidos.

Isso trouxe a necessidade de se recalcular e produzir novas imagens sobre essa forma pública de religiosidade. Esse processo vai alcanças desde as igrejas e denominações que aderem muito rapidamente às políticas sanitárias de isolamento social, e realmente deixam de fazer seus cultos mesmo antes disso se tornar de fato foco de decreto, até as igrejas e denominações evangélicas que se recusaram a parar de funcionar e que de fato assumiram de modo mais direto a necessidade de reconfigurar esse enquadramento, de religião de multidão.

Refiro-me a isso pensando na Igreja Universal do Reino de Deus — IURD, que é a denominação neopentecostal que estudo há mais de dez anos, e o modo como durante todo esse período de pandemia a IURD se posicionou contrária as políticas sanitárias de isolamento assumindo para si o compromisso de reconfigurar enquadramentos e atualizar as imagens capazes de manter a experiência pública da multidão, e isso se deu logo no inicio da pandemia, quando a igreja orientou para que as pessoas se organizassem para cumprir alguns horários de culto, ajoelhadas nas ruas próximas a algum templo da IURD, mantendo um metro de distancia entre uma e outra. Essas imagens circularam pelas redes sociais da igreja, pelos grupos de whatsapp e foram foco de reportagens na Record. Isso trazia a ideia de uma religiosidade cuja possibilidade de realização depende sempre de sua capacidade de produzir figuras públicas, de uma corporeidade cuja expressão religiosa depende sempre das condições para se produzir formas de ajuntamentos públicos. Essas imagens foram fundamentais para se sustentar, ainda no primeiro trimestre de pandemia no Brasil, a defesa de que igrejas deviam ser reconhecidas como serviços essenciais para garantir a realização de cultos e outras atividades presenciais.

Também foi importante para fortalecer pautas como o uso de medidas preventivas e profiláticas ao Covid 19, fortalecendo a distribuição de alguns medicamentos que compunham o chamado “tratamento precoce” isso tanto em igrejas evangélicas como em fundações e associações de confissão católica. Esse princípio de uma religiosidade que só se realiza mediante a suas possibilidades de ocupar, de produzir imagens de ajuntamento público podem ser recuperadas também se pensarmos nas manifestações intituladas: “Evangélicos contra o isolamento social” ocorridas em 1 de junho de 2020, em várias cidades do Maranhão, em protesto contra as medidas de lockdown defendidas pelo governador do Estado, além de exibir bíblias e de cantar hinos que falavam sobre o Exército de Cristo, os manifestantes queimaram máscaras e frascos de álcool gel em praça pública. Essas imagens foram importantes na construção de uma cortina de desconfiança em relação a medidas sanitárias e mesmo, do número de mortes durante a pandemia, o que garantiu, ampla circulação das críticas de desconfianças apontadas pelo próprio Jair Bolsonaro.

Discursos negacionistas?

Esse processo também vai constituir-se por uma série de discursos que passamos a entender como discursos negacionistas, mas olhando a partir dos dados que coletei durante esse período de pandemia, principalmente os dados circulados pela Igreja Universal, não se tratava de uma política negacionista, mas fundamentalmente de uma disputa por discursos científicos. O que se produzia e se circulava o tempo todo eram outras correntes científicas que diziam coisas distintas dos estudos e das pesquisas divulgadas pela Organização Mundial da Saúde — OMS e outras instituições importantes e que realmente estavam a frente de todo o trabalho de articulação de medidas sanitária durante a pandemia.

Essa disputa traz novamente à tona essa relação significativa entre Estados Unidos e Brasil, na medida em que vários desses institutos de pesquisa e várias dessas pesquisas tinham sido produzidas em universidades privadas norte-americanas, que são reconhecidas como importantes laboratórios produtores e formadores de cientistas e acadêmicos de uma chamada direita política ou de um pensamento conservador.

Ainda sobre a pandemia, sua experiência escarnou uma crise ambiental, uma imensa desigualdade e gerou um assombroso desemprego. De que forma esses grupos (político-religiosos, se dá para chamar assim) têm reagido a essas consequências da grande crise pandêmica?

É preciso ressaltar o quão segmentado e difuso são os evangélicos e, consequentemente, o quanto, de alguma maneira, quando estamos pensando em respostas, ou possíveis soluções ou possibilidade de gestão dessa grande crise pandêmica em que continuamos mergulhados, estamos falando de uma infinidade de respostas, de inúmeras possibilidades e, portanto, de vinculações políticas que também resultam de várias dessas práticas e posições.

Nesse sentido, podemos pensar que determinados grupos de lideranças e denominações evangélicas permaneceram mais próximos das pautas e do modo como o governo Bolsonaro vem lidando com a pandemia. Esse engajamento com a narrativa do governo acerca da pandemia, desenvolvida, sobretudo, no âmbito do Executivo Federal, se dá para algumas lideranças evangélicas pela defesa da garantia da manutenção do funcionamento dos serviços considerados não essenciais, assegurando a manutenção de postos de trabalho, justificativa que esteve muito presente na adesão das lideranças e nas posturas públicas da Igreja Universal contra o endurecimento das medidas de distanciamento social.

Por outro lado, existem outros grupos e lideranças evangélicas que pensam a questão da pandemia sob outros termos e, assim, vêm apresentando posturas de distanciamento em relação às práticas difundidas pelo governo Bolsonaro. Um exemplo que posso citar aqui é o modo como várias denominações e lideranças evangélicas têm feito questão de produzir posicionamentos públicos favoráveis à vacina, têm explicitado que a crise provocada pelo covid-19 seja enfrentada com soluções científicas cabíveis – e o que tem suscitado posicionamentos públicos contra o tratamento precoce, que foi difundido não apenas pelo presidente Bolsonaro, mas também pelo ministro da Saúde, Eduardo Pazzuelo e que continua sendo foco de investimento do Ministério da Saúde em 2021, quando ainda enfrentamos altos índices de infecção e de óbito.

Todas essas posições vão configurando ora um processo de identificação e ainda engajamento com questões relacionadas ao governo Bolsonaro, ora distanciamentos e engajamentos de lutas que tentam, cada vez mais, traduzirem-se em pedidos de impeachment.

Acerca disso, é importante falarmos sobre o documento que foi assinado em protocolado em 26-01-2021, reunindo assinatura de várias associações importantes católicas e evangélicas. Pelo menos 300 lideranças católicas e evangélicas assinaram uma carta pedindo o impeachment de Bolsonaro, o documento sustentou a denúncia de inúmeras negligências e crimes cometidos durante a pandemia, desde políticas públicas em saúde que não foram implementadas, até ações de negligência que causaram mortes e que resultaram também na crise oxigênio vivida em Manaus em janeiro.

Como você analisa os apoios da base religiosa ao governo Bolsonaro atualmente? Que movimentos foram possíveis detectar desde o início da pandemia?

É importante destacar que quando estamos pensando em uma base religiosa para o governo Bolsonaro, e uma base que tem sua substancialidade muito configurada pela participação evangélica, é difícil imaginar as estabilidades dessa base pensando numa aliança política constituída por um grupo que é tão fragmentário. Isso porque ao falar de evangélicos estamos falando sempre de inúmeras denominações, de lideranças distintas, de formas de interpretações bíblicas, de vinculações teológicas específicas — Teologia da Prosperidade, Teologia da Missão Integral e Teologia da Guerra.

Portanto, é sempre muito difícil pensarmos no conteúdo dessa base religiosa do governo Bolsonaro e é importante reconhecermos que a estabilidade de uma base religiosa, que depende significativamente dessa capacidade de engajar e de produzir imagens públicas de ajuntamento, é muito mais um efeito do que de fato de algo possível e factível de se observar nas relações e nas alianças políticas estabelecidas com o governo Bolsonaro. Nesse sentido, estamos o tempo todo olhando para disputas, para novas alianças, para todo um devir de processos políticos que se estão configurando dentro desse efeito que nos permite pensar e visualizar o que seria essa base religiosa dentro do governo Bolsonaro.

O fim do Auxílio Emergencial, o aumento dos índices de infecção por covid-19, o aumento das mortes, a crise no norte do país protagonizada pela cidade de Manaus e a falta de vacinas no momento em que vários países do mundo estão vacinando com muito mais velocidade, tudo isso, logo no início de 2021, tem demonstrado que algumas coisas estão movimentando-se dentro dessa rede de apoio ao governo Jair Bolsonaro por parte de algumas lideranças evangélicas. E quero ressaltar que não estou falando de um apoio geral e homogêneo, ou seja, desse efeito que nos faz pensar numa base religiosa, mas de um enfraquecimento nos engajamentos pró-Bolsonaro, nas relações de apoio dentro de grupos que já o apoiavam e que foram fundamentais para sua eleição no final de 2018.

Igreja Universal e governo: uma relação em crise?

Eu gosto sempre de falar na Igreja Universal, porque se formos embarcar de fato nessa ideia da base religiosa como um efeito, a IURD é fundamental. Vamos voltar um pouco para a relação entre a Universal e o governo Bolsonaro durante todo este período de pandemia, quando chamo atenção para esse ponto, não estou pensando apenas nas atividades e redes sociais da Igreja, mas no modo como isso também produz outros desdobramentos de mídia na medida em que repercute em temáticas abordadas por jornais e programas da Rede Record.

Considerando esses meios de observação podemos dizer que durante a pandemia a IURD demonstrou e usou sua rede para produzir engajamento com as posturas e apostas do governo Bolsonaro, ao fechar um discurso governamental de enfraquecimentos de medidas sanitárias em nome das pautas relacionadas à economia, apostar na retórica da perseguição religiosa e de que havia uma conspiração cujo foco era produzir um pânico social frente a uma doença que poderia ser controlada com tratamento profilático — publicando na Folha Universal, suando seus programas televisivos e as pautas jornalísticas da mídia aberta para divulgar pesquisas científicas favoráveis ao uso da cloroquina.

Durante o ano de 2020 a Igreja Universal, de várias maneiras, fez questão de realmente manter e demonstrar sua coesão e sua importância como base religiosa dentro do governo Bolsonaro. Porém, considerando o atual cenário nesse início de 2021 e os resultados das eleições municipais no final de 2020, quando a figura de Bolsonaro não garantiu engajamento suficiente para eleger candidatos a prefeitura em nenhum grande município do país, teve também a demora de Bolsonaro em manifestar seu apoio a campanha de Marcelo Crivella para a reeleição no Rio de Janeiro. Sem dúvida a derrota de Crivella afeta a relação política entre Jair Bolsonaro e a Universal, derrota política acrescida da prisão e do impedimento para concluir o mandato faltando apenas três dias para a posse de Eduardo Paes.

Se tem um aprendizado importante que as lideranças religiosas que ajudam a compor uma base religiosa de direita no Brasil é que representatividade e engajamento em pautas e candidaturas ao Legislativo e ao Executivo Federal dependem do sucesso e da possibilidade de capilaridade pelos legislativos e executivos de instâncias municipais, tal pedagogia de agenciamento político se tornou muito contundente, por exemplo, na defesa e tramitação de projetos sobre Ideologia de Gênero e Escola sem Partido em esferas municipais garantindo centralidade e visibilidade para essas pautas no governo federal. Isso traz a necessidade de garantirem-se boas alianças políticas capazes de manter uma boa performance no Legislativo e uma aliança crescente para produzir, realmente, os acessos ao Executivo.

Nesse sentido,— considerando esse resultado ruim relacionado ao Bolsonaro nas eleições municipais, o fim do Auxílio Emergencial e toda essa crise que vem com o ocorrido em Manaus, com o aumento dos casos de covid-19 e de mortes, e que vem, na verdade, com a ausência de uma política para pensar a vacina —, tenho percebido que, pela primeira vez, desde janeiro de 2019, essa aliança entre Bolsonaro e esse núcleo específico de apoio ao seu governo — protagonizado em grande medida pela Igreja Universal do Reino de Deus —, começa a dar sinais de um enfraquecimento. Teremos que ver como isso vai continuar e configurar-se no decorrer do ano de 2021. E se esse movimento terá forças para enfraquecer Bolsonaro em 2022.

Nesse ano de 2020, a pauta do racismo voltou à tona. Quais foram as reações entre os grupos evangélicos a essa pauta? Como isso vem sendo – ou passou a ser – discutido nesses grupos?

A pauta racial foi muito forte durante o ano de 2020, isso porque o processo todo provocado pela pandemia escancarou ainda mais as desigualdades que atravessam nossa experiência nacional. Considerando a dimensão racial, essa desigualdade foi escancarada a partir da divulgação do aumento das mortes de pessoas negras, mortes por conta do aumento da violência policial, da violência de gênero e da violência doméstica enfrentada por essa população, e mortes por conta da própria covid-19 — em números a covid-19 é muito mais letal entre pessoas negras do que em pessoas brancas, exatamente porque a população negra é muito mais vulnerável por estar mais exposta ao vírus e ter menos acesso a equipamentos de saúde.

Esse processo promoveu uma série de movimentos sociais e de importantes e significativas manifestações. Tivemos protestos, tanto nos Estados Unidos em decorrência do assassinato de George Floyd, como no Brasil em decorrência do assassinato de vários adolescentes que foram vitimados por operações policiais nas favelas do Rio de Janeiro. Dentre as milhares de mortes provocadas por violência do Estado ou pelo racismo estrutural, vale lembrar que a gente fechou o ano de 2020 com a morte trágica do João Alberto Freitas no Carrefour de Porto Alegre.

Todo esse processo resulta, consequentemente, em algumas respostas contundentes vindas do segmento evangélico e por parte de grupos evangélicos. Por isso, é valioso destacar, por exemplo, as pesquisas superatuais de Vitor Medeiros e da Simony dos Anjos, desenvolvidas na USP, e de Cleiton Rocha e João Pedro Araujo, ambos da UFRGS, que têm estudado movimentos sociais de populações negras protagonizados por evangélicos, que vêm lutando pela denúncia do genocídio da população negra, denunciando os processos e as dimensões colonialistas que existem dentro da tradição cristã e que marcam a própria constituição da fé do protestantismo no Brasil e das denominações evangélicas.

Evangélicos progressistas

Esses movimentos se configuram e se apresentam publicamente como “evangélicos progressistas”, que não apenas têm formado associações importantes de evangélicos contrários ao governo Bolsonaro, mas que têm produzido posições relevantes para pensar a democracia e a relação entre religião e Estado laico sob outros termos. Como são grupos que também têm pensado a questão racial a partir de uma relação com os movimentos e com o feminismo negro, há uma aliança importante com as teorias feministas e uma aliança significativa com as populações LGBTIQA+. Portanto, é um movimento que se constitui em meio à necessidade de se pensar numa relação com todos os grupos que estariam sendo os maiores vulnerabilizados ou foco de produção de discursos violentos por parte desse outro grupo entendido como extrema direita ou mesmo nova direita.

Esse movimento negro evangélico não surgiu em 2020, ele é bem mais antigo. Temos pesquisas importantes produzidas por exemplo pelo Pr. Marco Davi, que é um pastor Batista e um dos fundadores do movimento negro evangélico, também pela pesquisa de doutorado do Prof. Dr. Rosenilton Oliveira, atualmente professor da Faculdade de Educação da Universidade de São Paulo — USP. Isso nos mostra o quanto esses grupos já se mobilizavam pensando questões relacionadas às cotas étnicos-raciais e para pensar a necessidade de se construir uma aproximação a uma Teologia Negra.

Dentro desse movimento, por exemplo, temos o Rio de Janeiro como lugar de destaque e nomes que hoje são nacional e internacionalmente conhecidos, como Ronilso Pacheco, que é o teólogo mais importante que temos hoje no Brasil pensando Teologia Negra, Jackson Augusto, que é idealizador da página Afrocrente, e Fabíola Oliveira. Assim, essa tipo de resposta já existe dentro do segmento evangélico, mas é perceptível seu crescimento à medida em que essa mobilização cara na história do movimento negro nacional vai ganhando outros espaços. É fundamental dizer e lembrar que a maior parte da população evangélica brasileira se autodeclara negra.

Teologia antirracista

É essencial compreendermos que, por mais que haja na história do movimento evangélico brasileiro a predominância de vinculações teológicas comuns as trazidas pelos protestantismo norte-americano que defendia a segregação territorial e supremacia branca, algo que se encaixou ao imaginário das políticas de embranquecimento do Estado brasileiro permitindo a produção de dimensões éticas capazes de dar materialidade a projetos políticos tais como o mito da democracia racial ideia de democracia racial. Esses movimentos sociais e teológicos de resistência nos permite enxergar como se dão os engajamentos as pautas raciais entre pessoas evangélicas e como é possível pensar uma teologia antirracista.

Falamos agora de seus estudos mais recentes, envolvendo a ministra Damares e a agenda de Direitos Humanos promovida por movimentos religiosos de direita. Os conselhos tutelares são como que laboratórios políticos para candidatos e partidos. Como você analisa a incidência de candidatos evangélicos nessa eleição para conselheiros? O que isso revela sobre a política e sobre a ascensão de religiosos no campo político?

O último processo de eleição para conselheiros tutelares, em 2019, teve muita visibilidade na mídia, pois discutia-se uma instrumentalização muito significativa por parte de pessoas evangélicas com candidaturas para ocupar esses cargos de conselheiros e conselheiras. Apesar de, na época, isso ser muito visibilizado como grande novidade, e mesmo como algo atrelado a Damares Alves e a eleição de Jair Bolsonaro, para quem pesquisa a presença de evangélicos no cenário político nacional (aqui posso citar pesquisadoras/res que foram fundamentais para minha formação em pesquisa nessa temática, como Paula Montero, Maria das Dores Campos Machado, Joanildo Burity, Ricardo Mariano, Ronaldo Almeida e Christina Vital) esse processo de ocupação que evangélicos vão fazendo na política vem ocorrendo com mais força desde a redemocratização do país, que vai marcar o ingresso majoritário de pentecostais na política, logo esse movimento não foi uma novidade desse último pleito eleitoral. O fato é que para se compreender tais dinâmicas, as quais chamo de pedagogias eleitorais, me parece fundamental olhar para a ocupação majoritária de evangélicos em conselhos tutelares, algo que acontece praticamente desde a fundação do conselho tutelar com a promulgação do Estatuto da Criança e do Adolescente, nos anos 90.

A Igreja Universal é, sem dúvida, a igreja que desenvolve estratégias mais contundentes nesse sentido. Essa ocupação pode ser pensada como um exercício, um espaço de aprendizado sobre a infância e sobre o léxico burocrático capaz de garantir que se trabalhe junto a máquina do Estado, seja em trabalhos de assessoria parlamentar, seja como parlamentar. Percebi que os conselhos tutelares propiciam uma experiência de iniciação política para pessoas evangélicas sem qualquer histórico de serviço público ou participação política, funcionando assim como, um laboratório em que se pode pensar, treinar, testar algumas pedagogias eleitorais, produzindo formas de ocupação evangélica na política. Para termos uma ideia, na cidade de São Paulo, no ano de 2019, acredita-se que 53% dos conselheiros/as que foram eleitos são ligados a denominações pentecostais, a maioria deles ligados à Igreja Universal do Reino de Deus.

Pautas da infância, a direita e valores conservadores

A construção de uma pauta política sobre a infância a partir dos conselhos tutelares acaba somando-se a um conjunto de pautas que têm constituído a imagem pública dessa relação entre políticos de direita e uma direita religiosa. Tais políticas estariam essencialmente vinculadas à proteção de uma espécie de sexualização precoce da infância, que desloca a luta por direitos humanos protagonizada pelos movimentos feministas e LGBTQIA+ a noção de um pânico moral. Esse não é um processo inaugurado no Brasil, mas é um processo que vamos perceber com muita força nos Estados Unidos ainda no final dos anos 1970, início dos anos 1980, com os movimentos antipornografia, na epidemia da AIDS com a associação da homossexualidade à pedofilia. Algo também presente nas políticas e publicações do Vaticano e que vão sendo organizados e entendidos a partir da ideia de ideologia de gênero. Me parece que a infância se torna um lugar de disputa, que as pautas de proteção contra as formas de violência infantil permite que esse sujeito religioso atualize suas relações com o Estado, apresentando a religião como um saber capaz de conferir direito de proteger um sujeito de direito.

Essa relação entre conselho tutelar e movimentos de políticas conservadores para a infância ficou muito evidente em 2020, por causa daquela triste história da menina de 10 anos que residia no Espírito Santo e que foi vítima de estupro por parte de um tio e engravidou. A gravidez, que tinha o direito de ser interrompida por lei, tornou-se foco de uma disputa envolvendo, não apenas os conselheiros tutelares da cidade, mas também assessores de gabinete da ministra Damares e uma série de influencers digitais de direita que produzem uma mobilização na internet contra o a realização de um aborto totalmente assegurado por lei.

O desfecho dessa história é bem conhecido, sem encontrar quem realizasse o procedimento no estado de residência da vítima, foi preciso levá-la para Pernambuco, para o mesmo hospital que em 2008 uma outra criança vítima de estupro, que também estava grávida, conseguiu a realização do aborto legal. Na porta do hospital um grupo ativista militou contra a realização do procedimento de fronte a outra manifestação que buscava garantir que o direito da criança violentada fosse preservado.

Assim, é possível pensar que os conselhos tutelares funcionam como uma tecnologia eleitoral e como uma tecnologia de aprendizado político, logo, é um lugar importante do exercício das pedagogias eleitorais, isso pelas características dos conselhos, um órgão de proteção e garantia de direitos que é municipalizado, um espaço importante para garantir capilaridade a algumas pautas políticas. Essas relações se estabelecem não apenas no âmbito dos conselhos, mas também com as câmaras municipais, e por sua vez, com outras câmaras estaduais. Assim, os conselhos tutelares se tornam um primeiro lugar no exercício de aprendizado sobre política, e têm, cada vez mais, encontrado um nicho específico no cenário Executivo Federal, na medida em que o ministério da Damares, o Ministério da Mulher, da Família e dos Direitos Humanos tem-se colocado como lugar específico de busca, formação e auxílio para conselheiros tutelares de todo o Brasil — essa é uma das agendas da Secretaria da Criança e do Adolescente no atual Ministério.

 

Lee aquí « España », el inédito del escritor alemán sobre nuestra Guerra Civil incluido en el volumen ‘La guerra de España: reconciliar a los vivos y los muertos’ (Arpa), de Jean-Pierre Barou

Todos los grandes crímenes de este mundo se cometen en nombre de los intereses, que no tienen escrúpulos en sus «acciones». Esto es lo que estamos viendo en estos momentos en España. ¿Quién podría ocupar el papel de oponer las reivindicaciones de la conciencia a todos esos intereses, que no dejan de ser mezquinos aunque se pongan una máscara solemne, si no el poeta, el hombre de juicio libre? Él es quien debe alzar la voz y protestar contra un método que sitúa al crimen en la base de la política, violando todos los sentimientos humanos.

No existe desprecio más fácil que aquel con que se cubre al «poeta que baja al ruedo político». En el fondo, son los intereses los que hablan en estos términos. No quieren una vigilancia que pueda enturbiar sus acciones, e invitan al intelectual a recluirse amablemente en «lo espiritual». A cambio, se le permite considerar la política como algo indigno de su atención. ¿No debe percibir él sin duda que ese falso honor es una recompensa por su complicidad con los intereses a través de su abstención? En nuestro tiempo, retirarse a una torre de marfil carece de sentido. Es imposible no darse cuenta de ello en los tiempos que corren.

De hecho, la democracia se concreta en cada uno de nosotros, pues la política se ha convertido en el asunto de todo el mundo. Nadie puede escapar a ella, pues la presión inmediata que ejerce sobre cada individuo es demasiado fuerte. ¿No es cierto que el hombre al que oímos decir, como aún sucede, «A mí no me interesa la política», nos parece un ser «chapado a la antigua»? Un punto de vista como este no solo nos parece egoísta e irreal, sino además una falsedad bastante estúpida. No es tanto una prueba de ignorancia como de una indiferencia moral. El orden político y social forma parte de la totalidad humana, y esta es una realidad innegable. Solo es un aspecto del problema y del deber humanos, pero nadie puede ignorarlo sin pecar por ello contra la humanidad que intenta privilegiar frente a la política en el ámbito de lo esencial. Sin embargo, lo esencial, de lo que todo depende, es el orden político y social, porque el problema humano se plantea en nuestro tiempo con gravedad mortal en la política. ¿Cómo podría el poeta abstraerse, él, cuya naturaleza y cuyo destino lo han colocado en el lugar más expuesto de la historia de la humanidad? Al referirme a la gravedad «mortal» que reviste la cuestión política en nuestro tiempo, he querido expresar que todo hombre, y en particular el poeta, debe salvar su mente —o, ¿por qué no emplear el término religioso?—, salvar su alma. El poeta incapaz ante el problema humano, planteado en forma política, no solo es un traidor a la causa del espíritu en beneficio del bando de los intereses, sino que también es un hombre perdido. Su pérdida es ineluctable. Perderá su fuerza creadora, su talento, y no será capaz de hacer algo duradero de nuevo. Incluso su obra anterior, aunque no estuviera marcada por esta falta, si era buena, dejará de serlo. No significará ya nada a ojos de los hombres. Esta es mi convicción profunda, y hay ejemplos que la confirman.

Quizá me pregunten qué entiendo por «espíritu» o por «intereses». Pues bien, lo espiritual, considerado desde el punto de vista político y social, es la aspiración de los pueblos a mejorar sus condiciones de vida, a hacerlas más justas y felices, mejor adaptadas a la dignidad humana. Lo espiritual es la aprobación de ese deseo por parte de los hombres de buena voluntad.

Los intereses saben que un cambio semejante reduciría algunas de sus ventajas y privilegios. En consecuencia, intentan impedir tal evolución por todos los medios, incluido el crimen, o al menos detenerla por un tiempo, porque lo hacen sabiendo que convertirla en un imposible está fuera de su alcance. El bando de los intereses está interviniendo en España y la destruye con una falta de pudor desconocida hasta la fecha.

En realidad, lo que viene sucediendo en ese país desde hace meses constituye el escándalo más inmundo de la historia humana. ¿Pero es que el mundo no se da cuenta? Me temo que no, porque los intereses asesinos no saben hacer nada mejor que volver al mundo estúpido, ocultar su verdadero carácter. El otro día me llegó esta información desde el lugar más sombrío de Europa: Alemania. «¿Quién habría podido imaginar que, cayendo del cielo azul, los Rojos de España fueran capaces de tales horrores?». ¡Los Rojos! ¡Cayendo del cielo azul!

Todo el mundo sabe lo poco revolucionarias que eran las reformas del Frente Popular español, esa alianza de republicanos y socialistas sellada por una victoria electoral decisiva y legítima.

¿Es que ya no tenemos corazón? ¿Ni razón? ¿Queremos que el bando de los intereses nos arrebate los últimos restos de buen juicio y de libre pensamiento cayendo en la trampa que montan con tanta destreza? De hecho, ocultan los instintos más bajos bajo la máscara de ideas de cultura, de Dios, de orden y de patria. Un pueblo que vive bajo el yugo de una explotación de las más reaccionarias desea una existencia más clara, más humana, un orden social que cree que le permitirá ser más digno de su propia humanidad. Para este pueblo la libertad y el progreso no son aún nociones roídas por la ironía y el escepticismo. Cree en ellas como los valores más altos y dignos de su esfuerzo. Incluso ve en ellas las condiciones de su honor como nación. Este pueblo se ha proporcionado un gobierno que se propone remediar —procediendo con prudencia y teniendo en cuenta las circunstancias particulares— los abusos más indignantes. ¿Qué sucede a continuación? Estalla una rebelión de generales al servicio de las antiguas potencias explotadoras, estalla con la complicidad del extranjero. La rebelión fracasa, está a punto de perder, y entonces los gobiernos extranjeros, enemigos de la libertad, acuden en su ayuda y, a cambio de promesas de ventajas económicas en caso de victoria, proporcionan a los insurgentes dinero, hombres y material de guerra. Gracias a estos alimentos, la lucha sangrienta prosigue, engendrando en ambos bandos una crueldad cada día más implacable. Contra el pueblo que lucha desesperadamente por su libertad y sus derechos humanos, se lleva a la batalla a tropas de sus propias colonias. Los bombarderos extranjeros destruyen las ciudades, asesinan a los niños. Y todos esos se hacen llamar «nacionales». Esos crímenes que claman al cielo se llevan a cabo en nombre de Dios, del orden y de la belleza. Si las cosas hubiesen sucedido conforme a los deseos de la prensa de los intereses, hace tiempo que la capital del país debía haber caído y las «bandas marxistas» debían haber sido vencidas. Pero la capital, medio destruida, aún se mantiene en pie, al menos en el momento en que estas líneas se escriben, y las «bandas rojas», según el nombre que prefiere la prensa de los intereses, es decir, el pueblo español, defienden su vida y los valores en los que cree con una valentía sobrehumana, una valentía en la que los más embrutecidos escuderos de los intereses deberían encontrar la materia de reflexión que podría llevarlos a descubrir las fuerzas morales que están en juego.

El derecho de los pueblos a definirse a sí mismos goza hoy en el mundo del mayor respeto oficial. Incluso nuestras dictaduras y Estados totalitarios se emplean a fondo en hacernos creer que tienen entre el 90 y el 98 % del pueblo de su lado. Pues bien, si una cosa está clara, es la siguiente: los oficiales rebeldes sublevados contra la República española no tienen al pueblo con ellos. Y por el momento no pueden cambiar ese punto. De entrada, están obligados a crear la posibilidad de cambiar esa información con la ayuda de árabes y de soldados extranjeros. Si bien no podemos decir con exactitud qué es lo que quiere el pueblo español, sí podemos decir lo que no quiere: la dictadura del general Franco. La cuestión es que los gobiernos europeos, interesados en ver morir la libertad, han reconocido el poder de ese rebelde como el único legal, y esto en plena Guerra Civil, esa guerra que aún continúa gracias a su apoyo, si es que no la han provocado ellos. Ellos, que en sus países muestran en todo lo relativo a la alta traición cierta dureza —es lo mínimo que podemos decir—, apoyan a un hombre que entrega su propio país al extranjero. Ellos, que se hacen llamar «nacionalistas», ponen todo en marcha para llevar al poder a un partisano que no se preocupa en absoluto por la independencia del país, siempre que él consiga abatir la libertad y los derechos humanos. Este general declara que prefiere la muerte de dos tercios del pueblo español antes que ver reinar al marxismo, es decir, antes de contemplar la llegada de un orden mejor, más justo y humano.

Dejando de lado cualquier sentimiento de humanidad: ¿es esto nacional? ¿Qué partido tiene más derecho a hacerse llamar nacional? Me llamarán bolchevique, pero no puedo no pronunciarme en favor del derecho en el conflicto entre el derecho y la fuerza.

[Foto: Bundesarchiv Bild. CC – fuente: http://www.elcultural.com]
Stéphane Hessel (1917-2013) était un normalien, résistant, diplomate depuis 1945, écrivain et militant politique français chrétien, né en Allemagne et d’origine juive. Venu en France à l’âge de 8 ans, il est naturalisé français en 1937, il rejoint les Forces françaises libres, en 1941, à Londres. Résistant, il retourne en France en mars 1944. Arrêté, il est déporté en août 1944 à Buchenwald. Sa carrière diplomatique s’effectue surtout auprès des Nations unies. Proche de Pierre Mendès France et de Michel Rocard, il accède à la célébrité par son militantisme soutenant les immigrés illégaux (« sans-papiers ») et les anti-Israéliens, ainsi que par son manifeste Indignez-vous ! (2010) au succès international. Arte rediffusera le 13 février 2021, dans le cadre de « Philosophie »,  « L’indignation, ça suffit ! » (Schluss mit der Empörung!) de Philippe Truffaut et le 28 février 2021 « Stéphane Hessel – L´homme d´un siècle » (Empört Euch! Engagiert Euch! – Stéphane Hessel) par Hans Helmut Grotjahn et Antje Starost.
Publié par Véronique Chemla
« Stéphane Hessel – L´homme d´un siècle » (Empört Euch! Engagiert Euch! – Stéphane Hessel) est un documentaire réalisé par Hans Helmut Grotjahn et Antje Starost. « Sept ans après la publication du manifeste phénomène « Indignez-vous ! », ce documentaire dresse le portrait de son auteur, humaniste profondément engagé », en fait un imposteur, « disparu en 2013 à l’âge de 95 ans. Plus de quatre ans après la disparition de Stéphane Hessel, homme charismatique et résolument optimiste, animé par une foi inébranlable dans le droit international, ce documentaire se penche sur son parcours et sur l’héritage qu’il a légué à la postérité ».
De Berlin à Paris
Stéphane Hessel naît à Berlin en 1917 dans une famille protestante luthérienne polonaise. Son père Franz Hessel, essayiste et traducteur allemand, est le troisième fils d’Heinrich Hessel, Polonais protestant d’origine juive, et commerçant de graines fortuné. Issue d’une famille silésienne bourgeoise antisémite, sa mère Helen Grund inspirera le personnage de Catherine dans « Jules et Jim », du romancier et marchand d’art Henri-Pierre Roché.En 1925, Stéphane Hessel arrive en France avec sa mère, correspondante de mode du journal Frankfurter Zeitung. Il fait la connaissance de Marcel Duchamp, Man Ray, Le Corbusier, Philippe Soupault, Jules Pascin, Calder, Picasso, Max Ernst et André Breton.Bachelier en 1933, normalien comme étranger en 1937, polyglotte, il obtient la même année la naturalisation française.

Il « incarne l’intellectuel européen par excellence, avant que la guerre ne le rattrape ».

Guerre
À l’été 1939, Stéphane Hessel épouse Vitia, jeune juive russe, interprète de conférences et dont le père est Boris Mirkine-Guetzevitch, professeur renommé de droit constitutionnel en France. La judéité de l’épouse suscite l’hostilité de la mère de Stéphane Hessel. Après la Libération, le couple Hessel a trois enfants : Anne, Antoine et Michel.

Stéphane Hessel traverse la guerre sans avoir combattu. Il est interné dans un camp de prisonniers militaires à  Bourbonne-les-Bains, et s’en évade avec le capitaine Segonne qui l’informe de l’appel du général de Gaulle.

Ayant rejoint la France en 1938, Franz Hessel et son fils Ulrich subissent les persécutions nazies. En 1941, Franz Hessel décède, et son fils Stéphane Hessel arrive à Londres, après un périple via Oran et Lisbonne où son épouse embarque pour les États-Unis.

À Londres, Stéphane Hessel choisit de travailler au sein du Bureau central de renseignements et d’action (BCRA), comme agent de liaison avec l’état-major britannique, dans la section R. En 1942, son épouse Vitia le rejoint.

En mars 1944, Stéphane Hessel arrive clandestinement à Saint-Amand-Montrond dans le cadre de la mission Gréco pour disperser les émetteurs de la résistance. Dénoncé, il parle sous la torture, et est déporté à Buchenwald. Là, il survit en empruntant l’identité d’un déporté décédé. Il est transféré à Rottleberode, puis à Dora. Lors de son transfert vers Bergen Belsen, il s’évade, et parvient à atteindre les troupes américaines à Hanovre.

Le 8 mai 1945, il retrouve Paris.

Charte des droits de l’homme
En octobre 1945, il réussit le concours du quai d’Orsay, ouvert aux anciens combattants, résistants et déportés.

Lors d’un séjour aux États-Unis auprès de sa belle-famille, il change ses projets professionnels : il se détourne d’un poste en Chine et devient secrétaire dans la troisième commission de l’Assemblée générale de l’Organisation des Nations unies (ONU) chargée d’élaborer la Charte des droits de l’homme. Sa mission ? Travailler à la section chargée de réunir la documentation sur les questions sociales et les droits de l’homme.

Cet « homme de gauche participe, à la Libération, à la rédaction de la Déclaration universelle des droits de l’homme ». C’est faux. Le jeune Stéphane Hessel était un jeune sous-sous-fifre. Ce n’est qu’après le décès des auteurs de cette Charte qu’il a allégué l’avoir corédigée, ou parfois laissé dire… Une légende qu’Arte entretient et que le site Internet du Quai d’Orsay a accréditée. Mais les archives de l’ONU demeurent et détruisent ce mythe.

« Indignez-vous ! »
Après un passage en 1954 dans le cabinet de Georges Boris sous le gouvernement du président du Conseil Pierre Mendès France, il poursuit une carrière diplomatique terne.

En 1981, le président de la République François Mitterrand élève Stéphane Hessel à la dignité d’ambassadeur de France.

Il ne laisse pas un souvenir mémorable comme délégué interministériel pour la coopération et l’aide au développement.

En 1982, il est désigné par le président de l’Assemblée nationale, alors  Louis Mermaz, comme un des neuf membres de Haute Autorité de la communication audiovisuelle. Il y demeure jusqu’en 1985.

En 1986, sa femme Vitia meurt. Un an plus tard, Stéphane Hessel se remarie avec Christiane Chabry qu’il connait depuis trente ans.

Cet amateur de poésies rédige des rapports : « Immigrations : le devoir d’insertion » (1988), « Les Relations de la France avec les pays en développement » (1990) dans lequel ce membre (1990-1993) du Haut Conseil à l’intégration invite à revoir la politique française « dans le sens d’une plus grande rigueur et du rejet de toute complaisance clientéliste ». Des rapports non appliqués.

En 1993, Stéphane Hessel représente la France à la Conférence mondiale sur les droits de l’homme des Nations unies, qui se tient à Vienne.

« Diplomate puis militant inlassable de la cause des laissés-pour-compte – dont les sans-papiers –, cet amateur de poésie connaît, à 93 ans, en 2010, un succès phénoménal avec son essai « Indignez-vous ! ». Un livre d’une trentaine de pages, vendu à 4 millions d’exemplaires dans le monde entier et traduit dans des dizaines de langues.

Ce « manifeste aborde, entre autres, les questions de l’immigration, du conflit israélo-palestinien et des écarts croissants de richesse. Il devient le manifeste d’une jeune génération qui refuse de considérer la montée des inégalités et le capitalisme comme une fatalité ». Une réaction – l’indignation – à défaut de savoir, de réflexions et d’analyses.

« Quelques mois après sa publication, les partisans du mouvement 15-M (15 mai) descendent dans les rues de villes espagnoles pour dénoncer les partis politiques traditionnels et la corruption ».

« Rebaptisés « Les Indignés » par les médias, ils inspirent alors d’autres initiatives, comme « Occupy Wall Street » aux États-Unis ».

Anti-israélien
Membre en 2009 du comité de parrainage du Tribunal Russell sur la Palestine, soutien du terroriste Salah Hamouri, Stéphane Hessel milite pour le BDS (Boycott Désinvestissement Sanction) de l’État d’Israël.

En 2011, il déclare au journal allemand Frankfurter Allgemeine Zeitung :

« Aujourd’hui nous pouvons constater ceci : la souplesse de la politique d’occupation allemande permettait, à la fin de la guerre encore, une politique culturelle d’ouverture. Il était permis à Paris de jouer des pièces de Jean-Paul Sartre ou d’écouter Juliette Gréco. Si je peux oser une comparaison audacieuse sur un sujet qui me touche, j’affirme ceci : l’occupation allemande était, si on la compare par exemple avec l’occupation actuelle de la Palestine par les Israéliens, une occupation relativement inoffensive, abstraction faite d’éléments d’exception comme les incarcérations, les internements et les exécutions, ainsi que le vol d’œuvres d’art. Tout cela était terrible. Mais il s’agissait d’une politique d’occupation qui voulait agir positivement et de ce fait nous rendait à nous résistants le travail si difficile ».

En janvier 2011,  Monique Canto-Sperber, alors directrice de l’École Normale Supérieure (ENS), annule une réunion, non pas entre Stéphane Hessel et des étudiants de cette prestigieuse école, mais une conférence politique appelant au boycott d’universitaires israéliens et réunissant Stéphane Hessel, Leïla Shahid, Haneen Zoabi, députée arabe à la Knesset, Michel Warschawski, Élisabeth Guigou, député, Gisèle Halimi, avocate, et Benoist Hurel, secrétaire général adjoint du Syndicat de la magistrature.

Complaisances politico-médiatiques
Interviewé en 2012 par Enquête & Débat, Frédéric Taddeï, animateur de Ce soir (ou jamais !), l’actualité vue par la culture (CSOJ), se souvenait que Stéphane Hessel « a quasiment débuté sa carrière » médiatique dans son émission. Dans l’une d’elles intitulée Gaza, une guerre pour quoi ?, Stéphane Hessel a déclaré devant un Tariq Ramadan ravi :

« Je veux relayer la pensée forte de mes amis israéliens : Mikado, Michel Warschawski, Amira Haas, Gideon Lévy qui disent « Le gouvernement intérimaire israélien actuel ne veut pas la paix »… S’il voulait la paix il négocierait avec le Hamas … disposé à revenir aux frontières de 1967. Mais les Israéliens n’ont pas d’intérêt réel pour la paix. Ils veulent garder les colonies. Ils veulent garder l’occupation. C’est ça qui est contraire au droit international […] qui est bafoué par Israël au point maintenant, après ce qui se passe à Gaza, de pouvoir être traité par des hauts fonctionnaires internationaux comme criminels de guerre… Il faut arrêter ce massacre ».

Quels fonctionnaires internationaux ? Frédéric Taddeï n’a pas eu la curiosité de demander lesquels. A-t-il interrogé sur la charte du Hamas ? Non. S’est-il enquis des raisons de ce vocable incorrect par un ambassadeur de France : frontières au lieu de lignes d’armistices, etc. ? Non. Que de mensonges non rectifiés !

« Nous n’avons pas de raison d’être fiers de la façon dont notre profession vient de célébrer la mémoire de Stéphane Hessel. Sa mort a malheureusement été l’occasion d’un nouvel accès de frénésie moutonnière des médias pour graver dans le marbre de l’Histoire une légende sans fondement trop facilement acceptée », a écrit Claude Moisy, journaliste, ancien PDG de l’AFP, dans Le Monde (5 mars 2013).

Et de poursuivre :

« Quasiment tous les médias ont aveuglément évoqué le rôle de coauteur de la Déclaration des droits de l’homme attaché à son nom. Le seul ennui est que ce rôle n’a pas existé. Il ne s’agit pas ici de ratiociner ou de jouer sur les mots. Peut-être pas auteur, concède-t-on parfois, mais au moins contributeur ou collaborateur des auteurs. Non.
La réalité est que pendant son séjour aux Nations unies, de 1946 à 1948, Stéphane Hessel n’a pris aucune part à la rédaction de la Déclaration qui eut lieu à ce moment-là.
L’affaire pourrait n’avoir qu’un intérêt anecdotique si le rôle de coauteur de la Déclaration attribué à tort à Hessel n’était devenu au fil des ans un des éléments constitutifs de sa célébrité et de la vénération qui a entouré la fin de sa vie.
Au risque d’être taxé de mesquinerie, je crois nécessaire de dénoncer cette légende malgré l’affectueuse sympathie que, comme beaucoup, j’ai éprouvée pour l’homme chaque fois que je l’ai rencontré. Ce qui est en cause ici le dépasse.
Nous avons une fois de plus la démonstration de l’inconséquence avec laquelle les médias imposent à l’opinion publique une vision illusoire de l’Histoire autour de héros populaires rendus plus séduisants encore qu’ils ne le sont en réalité.
Pourtant, tout le monde peut aujourd’hui accéder par Internet à des centaines de documents officiels sur la genèse de la Déclaration universelle des droits de l’homme, sur son comité de rédaction, sur ses débats et les conditions de son adoption. Aucun document de l’époque ne mentionne le nom de Stéphane Hessel.
Et pour cause : il est alors le modeste chef de cabinet de l’un des huit secrétaires généraux adjoints de l’ONU, le Français Henri Laugier, chargé des affaires économiques et sociales, qui ne faisait pas partie du comité chargé de rédiger la Déclaration.
Faute de Laugier, d’innombrables articles de presse évoquent le rôle de Stéphane Hessel « au côté » de René Cassin qui fut réellement, lui, l’un des principaux auteurs de la Déclaration.
D’autres le placent carrément « à la droite » d’Eleanor Roosevelt, l’épouse du président des États-Unis, qui présidait le comité de rédaction. Ces deux proximités sont aussi dénuées de fondement l’une que l’autre : Stéphane Hessel n’a jamais siégé aux côtés ni de l’un ni de l’autre aux réunions du comité.
Comment et quand est née la légende de la participation personnelle de Stéphane Hessel à la Déclaration ? Y a-t-il lui-même contribué ? Il est encore difficile de le déterminer avec précision.
Ce qui est sûr, c’est que soixante ans après son adoption, il a prudemment et habilement circonscrit son véritable rôle. Interviewé le 10 décembre 2008 sur un site de l’ONU, il a déclaré : « J’étais en contact permanent avec l’équipe qui a rédigé la Déclaration. J’assistais aux séances et j’écoutais ce qu’on disait, mais je n’ai pas rédigé la Déclaration… J’ai été témoin de cette période exceptionnelle ». Autrement dit, témoin mais pas acteur.
Il l’a confirmé deux ans plus tard, le 3 janvier 2011, dans un entretien avec Politis. « C’est l’occasion pour moi de revenir sur deux idées fausses. La première est que j’aurais fait partie du Comité national de la Résistance. (…) L’autre erreur est de m’accorder le rôle de corédacteur de la Déclaration universelle des droits de l’homme. (…) J’ai assisté à sa rédaction de très près et de bout en bout. Mais de là à prétendre que j’en aurais été le corédacteur ! »
Ces deux textes sont accessibles sur Internet, tout comme un entretien avec Simon Boquet publié en 2012 par la revue Texto, dans lequel il récuse une fois de plus ce titre de coauteur de la Déclaration pour parler seulement de « ce travail auquel j’ai été très modestement associé ».
Tout le monde a pu les lire, mais pratiquement personne n’en a tenu compte. Trop compliqué de corriger les erreurs, peut-être ?
Pour être tout à fait honnête, il faudrait sans doute évoquer aussi les centaines d’articles évoquant au cours de décennies la Déclaration des droits de l’homme et dans lesquels Stéphane Hessel manie des formules beaucoup plus ambiguës sur son rôle sans contester celui plus flatteur qu’on lui prêtait.
Mais la sympathie me porte à penser qu’il est trop tôt pour un tel inventaire ».

Le Monde a alors consacré « une application Mémoire à Stéphane Hessel, disparu le 27 février 2013. Cette application rassemble les meilleurs articles publiés par Le Monde sur Stéphane Hessel, ainsi que le texte intégral d’Indignez-vous ! »

Le 7 mars 2013, lors de la cérémonie nationale d’hommage en l’honneur de Stéphane Hessel dans la cour des Invalides à Paris, François Hollande, alors président de la République, a évoqué « un homme qui fut une conscience, un grand Français, un juste ».

« Des Français libres se souviennent »
Arte diffuse sur son site Internet « Des Français libres se souviennent » (Das freie Frankreich) de Samuel Thiebaut. « Daniel Cordier, résistant et ancien secrétaire de Jean Moulin, est décédé le 20 novembre 2020 à l’âge de 100 ans. En 1940, il avait rejoint le général de Gaulle à Londres après l’appel du 18 juin. En 2010, aux côtés de trois autres anciens membres de la France libre (Stéphane Hessel, Jean-Louis Crémieux-Brilhac et Yves Guéna), il participait à une table ronde animée par Régis Debray pour évoquer leur engagement et partager leurs souvenirs de résistants. »
« Daniel Cordier s’engage dans les FFL en juin 1940 ; après deux ans d’entraînement militaire, il est parachuté à Montluçon le 26 juillet 1942 et devient le secrétaire de Jean Moulin. »
« Stéphane Hessel rallie la France libre du général de Gaulle en 1941 et entre au Bureau central de renseignements et d’action (BCRA) ; arrêté en juillet 1944, il sera déporté à Buchenwald puis à Dora. »
« Après avoir été fait prisonnier par les Allemands et s’être évadé, Jean-Louis Crémieux-Brilhac s’engage dans les Forces françaises libres (FFL) en septembre 1941 et devient chef du service de diffusion clandestine de la France libre. »
« Yves Guéna rejoint Londres depuis Ouessant dans la nuit du 19 au 20 juin 1940 ; il combattra en Libye et en Tunisie, en Normandie, en Alsace, puis en Allemagne jusqu’à Berchtesgaden. »
« Stéphane Hessel, mémoire des Droits de l’Homme »
« C’était il y a 70 ans : la Déclaration universelle des droits de l’homme. Stéphane Hessel, diplomate et homme engagé, n’a cessé au cours de sa vie de rappeler l’importance de ce texte fondamental. Nous vous proposons de réécouter son message aux générations futures. Un message livré en 2008 et qui résonne encore aujourd’hui. »

« L’indignation, ça suffit ! »

Arte diffusera le 13 février 2021, dans le cadre de « Philosophie »,  « L’indignation, ça suffit ! » (Schluss mit der Empörung!) de Philippe Truffaut.

« Pourquoi s’indigne-t-on ? Raphaël Enthoven ouvre la réflexion avec Laurent de Sutter, auteur d' »Indignation totale – Ce que notre addiction au scandale dit de nous », et Cécile Duflot, directrice générale de l’ONG Oxfam France. »
« Les convictions indignées sont souvent vues comme un cri du cœur, qui monte du fond des tripes. Mais si, au contraire, l’indignation revendiquait surtout un monopole de la raison ? Un indigné n’est pas surpris par ce qui le scandalise, mais bien conforté dans sa vision du monde, ralliant un « nous » des indignés contre un « eux » des indignes. Quelles peuvent en être les dérives ? Y a-t-il une hypocrisie derrière l’impératif de l’indignation ? »

« Réflexion avec le philosophe Laurent de Sutter, auteur d’Indignation totale – Ce que notre addiction au scandale dit de nous (Éditions de l’Observatoire, 2020) et Cécile Duflot, directrice générale de l’ONG Oxfam France. » Une ONG dont des dirigeants ou employés ont eu des comportements à Haïti et au Tchad qui ont suscité l’indignation lors de leur révélation en 2018 : abus sexuels, menaces et intimidations, etc. Quant à la loi ALUR votée en 2015 à l’initiative de Cécile Duflot, alors ministre écologiste de l’Égalité des Territoires et du Logement, elle a déprimé par ses « ravages » le marché de l’immobilier.

Les invités analysent notamment la photo de l’enfant syrien Aylan Kurdi, photographié mort sur une plage de Turquie, son instrumentalisation en faveur des « migrants« , et le dessin de Riss pour Charlie hebdo.
« Des Français libres se souviennent » de Samuel Thiebaut
France, 2010, 52 min
Disponible du 26/11/2020 au 25/05/2021
France, Allemagne, 2018, 3 min
Disponible du 11/12/2018 au 11/12/2038
« L’indignation, ça suffit ! » de Philippe Truffaut
France, 2021, 26 min
Invités : Laurent de Sutter, Cécile Duflot
Présentation : Raphaël Enthoven
Sur Arte le 13 février 2021 à 23 h 35
Disponible du 06/02/2021 au 28/01/2024

« Stéphane Hessel – L´homme d´un siècle » par Hans Helmut Grotjahn et Antje Starost
Allemagne, 2017, 53 Min
Sur Arte les 15 octobre2017  à 23 h 25, 4 novembre 2017 à 6 h 50, 28 février 2021 à 02 h 35

Disponible du 27/02/2021 au 27/05/2021
Visuels 
Le diplomate de l’ONU Stéphane Hessel (au milieu) avec les cinéastes Antje Starost (à droite) et Hans Helmut Grotjahn (à gauche).
© Gudrun ArndtAuteur-compositeur Konstantin Wecker
Actrice Hanna Schygulla
© Antje Starost Filmproduktion
Les citations sur le documentaire sont d’Arte.
[Source : http://www.veroniquechemla.info]