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licuámenes

Tau

 

Escrito por Laura Mínguez

La publicidad, al acecho de lo que de verdad se mueve en la calle, ha caído en las redes del orientalismo: una marca de vino sugiere desde la televisión que sus caldos, tan versátiles, pueden acompañar tanto a un sushi como a un arroz con bogavante. Muy à la page.

El mensaje que se lanza desde la pantalla tiene la intensidad de un buen fumé; de un lado, establece como principio indiscutible que los platos de pescado deben maridarse con un blanco fresco cuya ligereza conviene a la proteína de los frutos del mar y, de otro, subraya la calidad del producto componiendo un triángulo equilátero con un elaborado sashimi, un crustáceo de orden superior y el vino en cuestión. Cocina japonesa y mediterránea en el mismo plano, pero nada de un nigiri junto a un caldero de mújol de andar por casa. Manjar para manjares y ni hablar de beber tinto peleón.

En el escalafón de sushis y arroces se ha elegido alta gama y se han desechado los básicos, aun cuando unos y otros parten de los mismos ingredientes —arroz y pescado— y tienen en común sus orígenes humildes. Un montoncito de arroz cubierto de una lonchita de salmón crudo no pasaría de ser una simpleza si no fuera por el éxito de la filosofía zen aderezada con algo de esnobismo, mientras que un caldero de los que se elaboran en el sureste de la península ibérica pone en pie las papilas gustativas solo de imaginarlo. A veces, caemos en el adanismo o descubrimos América, aunque existen serias dudas de que ambos platos participaran de la misma entrada del DRAE si hubiera que revisar el concepto de ambrosía. El tema es del todo generacional.

Admitiendo que la cocina es parte de la idiosincrasia de los pueblos y que cada uno se las ha apañado con lo que tenía, no cabe la comparativa ni siquiera histórica; pero llegados a los tiempos de la interconexión global habría que abstenerse de poner en el mismo saco las diversas costumbres culinarias y recurrir, ya que estamos, al quinto postulado de Euclides, el que habla de las líneas paralelas.

Sabor, sabor…

Todas las culturas han desarrollado sus propias maneras de preparar y conservar los alimentos o de hacerlos apetecibles más allá de socarrarlos o cocerlos en rudimentarias cacerolas. Si los habitantes del antiguo Cipango emplearon desde siempre las algas marinas como acompañamiento de sus platos, a este lado del planeta se echaban a la olla hierbajos de los montes y otros recursos que la naturaleza ofrecía a la imaginación de sus habitantes —y no solo vegetales—.

La gastronomía japonesa exploró el mundo de las salsas antes que el de la elaboración de los productos marinos —tal como entendemos los europeos eso de guisar— y los científicos abalaron después la sabiduría popular con sus investigaciones: el profesor de química Kikunae Ikeda aisló en 1908 el ácido glutámico a partir del alga kombu, que se utilizaba tradicionalmente en la cocina asiática para elaborar sopas y caldos, y bautizó como umami un sabor que se unía a los ya conocidos dulce, salado, amargo y ácido; el término, tan usado ahora, no deja de ser un extranjerismo que define lo que hace quinientos años don Miguel de Cervantes ya pusiera en boca de Sancho cuando el escudero calificaba como sabroso un punto entre lo salado y lo soso.

Los japoneses hicieron más aportaciones al mundo del paladar: identificaron el IMP (nucleósido Inosina) a partir de las virutas de bonito seco y el GMP (nucleósido Guanosina) de los hongos shiitake que, al combinarse con el GMS (glutamato de la sal sódica), producían una sinergia saborizante muy bien aprovechada por la industria de las pastillas de caldo concentrado, las patatas fritas de bolsa y otros alimentos procesados. La producción a gran escala de estos principios básicos se hizo de inmediato con el mercado de los envasados, y desde los años cincuenta del siglo pasado el glutamato ha estado y está presente en casi todos los preparados comestibles y bebibles, aunque últimamente se lo tiene en el punto de mira ecologista por su capacidad adictiva y quizá cancerígena.

Tan ancestral como la de Oriente, la cultura mediterránea contó también, desde tiempos inmemoriales, con sus propias salsas muy sabrosas y apreciadas; la más famosa, sin duda, fue la conocida como garum o licuamen, citada en multitud de textos históricos que dan cuenta de su elaboración, comercialización y uso. Y era la estrella de algunos recetarios, como De re coquinaria, atribuido a Marco Gavio Apicio, un romano del siglo I que gustaba de la buena mesa.

Los intrépidos fenicios fueron los primeros en darla a conocer porque también fueron los primeros inmigrantes que llegaron, entre el siglo XII y el VIII a. C., hasta las tierras que bautizaron como Gadir —etimológicamente, «castillo» o «fortaleza»—, donde ya vivían unos indígenas adoradores del dios Salambobe (sal buena). Aquellos primitivos, quizá tartesios, pescaban lo que pasaba por allí y habían aprendido a sacar provecho de las capturas.

Desde las Pléyades (principio de verano) hasta la puesta de Arturo (principios de noviembre) circulaban todo tipo de peces de la familia de los escómbridos, así como esturiones, congrios, calamares y moluscos, aunque los más apreciados eran los atunes, a los que Estrabón, en el siglo I, llamó «cerdos de mar» porque se alimentaban de las bellotas de las encinas que abundaban a pie de orilla en el litoral gaditano. El viajero griego anotó en su Geografía que «toman peso en las costas de Iberia al consumir las bellotas, pues cuando entran en el Mediterráneo están muy delgados». En el siglo XIX las encinas fueron sustituidas por eucaliptos con el objetivo de fijar las dunas de unas playas cada vez más pobladas, y con ello se terminaron los bombones que tanto placían a los patanegras marinos.

Engordados y preparados para el desove, estaban en su punto exacto para ser pasto de almadraba, el ingenioso sistema de trampas al que se conducían los cardúmenes previamente avistados desde unas torres levantadas al borde del mar, hechas de madera de abeto, o desde las atalayas naturales de esa parte de las Béticas.

De los atunes se aprovechaba todo, como de sus parientes belloteros de tierra: se les extraían las tripas que se echaban en unas pilas de piedra donde se dejaban macerar (fermentar); a esos despojos se añadían hierbas aromáticas como hinojo, cilantro o eneldo y salmueras para preservar el mejunje e impedir la proliferación de microorganismos. Se descuartizaba el resto del animal, separando cuidadosamente las huevas y los lomos, que se enterraban en sal para deshidratarlos mediante el mismo procedimiento usado para las momias de la segunda planta del British Museum y los jamones de Monesterio: ya eviscerados y desangrados se les ponía peso encima y cada tanto se limpiaban bien, se daba la vuelta a las piezas y se volvían a enterrar en sal hasta que tenían el punto justo de curación.

La sangre también se almacenaba para elaborar la reputada salsa haimation o darle un uso médico, pues, como recomendaba el Dioscórides, mezclada con vino aliviaba las picaduras de las víboras y en forma de cataplasma suavizaba los pelos del mentón.

El volumen tanto de la pesca como de los especímenes excedía mucho lo que un solo hombre podía manejar, y pronto se organizaron en factorías que jalonaron la costa meridional de la península y surtían de los codiciados productos a otros pueblos; los naturales trabajaban y los fenicios comerciaban, y a estos se sumarían con el tiempo los griegos y los propios romanos, que sacaban buena tajada como intermediarios de tan próspero negocio.

La más importante de las industrias de la zona fue la de Baelo Claudia, cerca de Tarifa, donde se producía el afamado garum sociorum, el licuamen que resultaba de la maceración de despojos del atún rojo que, una vez filtrado, se envasaba en ánforas del tipo dolia, selladas con arcilla, esparto y cera y se transportaba en barcos por todo el Mediterráneo hasta el Ponto Euxino (mar Negro). Esta salsa no tenía competencia ni en calidad ni en precio: era cara por demás y no se consumía de manera directa sino como componente de otras salsas, rebajada con vino, agua o miel porque era de sabor muy intenso. Lejos le quedaban el garioflos persa, con el que los fenicios habían iniciado el comercio de salsas, y el garo griego, que se hacía con caballas y daría origen a la palabra romana.

En época de Augusto y a lo largo de los siglos I y II el negocio del pescado subió como la espuma: en el trayecto de Gadir a Carthago Nova se construyeron cetarias allí donde había pozos o ríos cuyas aguas dulces eran imprescindibles para el lavado de las piezas, como demuestra el hallazgo de instalaciones en Marbella (Salduba), Málaga, Almuñécar (Sexi) o Adra (Abdera).

De los descubrimientos realizados —muchos de ellos durante el boom de la construcción de los años sesenta— llama la atención que partiendo de la antigua Cartagena y hacia el norte no se haya constatado una producción relevante de garum, aunque sí la hubiera de salazones: es otra evidencia de que el más demandado por los ricos romanos era el que se producía en el Estrecho, lo que pudo deberse a que las especies que merodeaban desde Málaga hasta Almería eran de menor tamaño y calidad y que el licuamen hecho de caballas, jureles o sardinas, conocido como garum scombri, no fuera tan apreciado en los triclinios del Imperio.

Pescado fresco versus salsamentum

Más allá de las costas, el pescado fresco de mar no era consumido en la antigüedad por evidentes razones de mantenimiento y por aquello de que a los tres días hiede. Sin embargo, hay constancia de algún pasote de nuevo rico, como el que refiere Plinio el Viejo cuando en el principado de Calígula se compró un salmonete en Roma por ocho mil sestercios, un disparate de precio si tenemos en cuenta que en Pompeya se vendía un esclavo por seis mil en la misma época; y una mamarrachada si se piensa en lo poco que duraría un mullus, por mucha consideración que se le tuviera. Contaba Hegesandros de Delfos en su anecdotario de tonterías griegas del siglo II a. C. que en las fiestas dedicadas a Artemisa se sacaba un salmonete en procesión, y se tiene por seguro que el color rojo de sus lomos sirvió de inspiración para los zapatos de los magistrados romanos y hasta del pontifex maximus. Después de semejantes dispendios la pregunta es qué se haría con los pescaditos, aunque podemos imaginarlo sabiendo el destino final que tiene en nuestros tiempos el campanu.

En el ya referido recetario de Apicio se recogen procedimientos para guisar rodaballos, doradas e incluso besugos, finuras destinadas a mesas pudientes a las que se hacían llegar sumergidos previamente en un medio amargo o ácido para que aguantaran lo más posible; ahora bien, los frescos y sus variados cocinamientos componen un océano inabarcable que necesitaría el soporte de un gran buque, y no de una barquita de dimensiones reducidas como la que manejamos aquí. Centrémonos en los no tan frescos.

Guardar para más tarde y otros usos

Las técnicas empleadas para la conservación de la pesca son muy antiguas y surgieron, como otras, para cubrir los momentos de escasez. Si en los albores de la humanidad los prehistóricos encontraron la manera de mantener vivos los animalillos que cazaban para comérselos según sus necesidades, con los pescados no había otra que mantenerlos como se pudiera por razones de moriencia. Evitar la putrefacción y comer pescado fuera de tiempo y lugar fueron los objetivos de las poblaciones cuyos recursos se encontraban debajo de las aguas, a la vez que contribuyeron a la libertad de sus movimientos por tierra y mar.

Los métodos usados a lo largo de la historia se pueden agrupar en dos grandes apartados: de un lado, la reducción o eliminación del agua que contuvieran y, de otro, su preservación en líquidos conservantes. Al primer grupo pertenecerían la desecación y la deshidratación, de manera natural o artificial, y cabría añadirles el ahumado, mientras que en el segundo se incluirían los escabeches, adobos, marinados, encurtidos y confitados.

Los pertenecientes al grupo de conservación en medios ácidos como el vinagre o el escabeche fueron muy populares entre los judíos, y este último especialmente entre los sefardíes, porque precisaban aceite de oliva y no quedaban bien con otras grasas, y cuando se generalizó el uso de las hojalatas aparecieron conservas como el surströmming, el arenque fermentado en salmuera, de olor repugnante, que tanto gusta a los escandinavos.

La extracción del agua o desecado cambia las condiciones internas de los alimentos inhibiendo a su vez el crecimiento bacteriano. Lo más sencillo es secar al aire o al humo cálido y se han utilizado desde antiguo diferentes tipos de madera con la finalidad de trasladar su sabor al pescado. De todos los sistemas el más conocido es el salado, es decir, la utilización de diferentes tipos de sal que mediante reacciones de transferencia absorben las moléculas de agua «curando» la chicha, sea de persona (sales de natrón) o de animal terrestre o marino (cloruro sódico, potasas y sosa cáustica).

En las costas del Atlántico norte, con un clima tan poco propicio para la cristalización del sodio —que sí ocurre por congelación—, no se extendió la técnica de conservar en sal hasta que vikingos y normandos se aventuraron hacia el sur y la conocieron.

La obtención de sal por evaporación en el entorno cálido del Mediterráneo es un proceso natural que se aprovechó para toda clase de alimentos, tanto carnes (cecinas) como pescados. Tradicionalmente se han salado los ya mencionados atunes y otros como bonitos, melvas, sardinas, boquerones, marucas, corvinas o pulpos, y siempre fueron los que se producían en Hispania los más apreciados. Cuando el Imperio romano dejó de ser una unidad, el comercio de salazones decayó y las antiguas factorías prácticamente desaparecieron. El pescado seco pasó a ser consumido por los más pobres y las afamadas salsas dejaron de producirse.

Los musulmanes que llegaron a partir del siglo VIII conocían el salsamentum y perfeccionaron las técnicas tanto de las almadrabas como de las antiguas cetarias, aunque se centraron en la elaboración de las mojamas, palabra derivada de almusamma (hecho como carne de momia) que producían tanto para la mesa como para comerciar con las poblaciones cristianas del norte, que las comían, sobre todo, en tiempos de Cuaresma.

El poeta y gastrónomo Ibn-Razin al-Tuyibi, nacido en Murcia en 1227, escribió un recetario llamado Relieves de las mesas, acerca de las delicias de la comida y los diferentes platos en el que señalaba la importancia del pescado salado y recogía algunas tradiciones de Al Ándalus, como la certeza de que las salazones estimulaban el apetito y desecaban el cuerpo y que debían acompañarse siempre con bebida fresca.

La sapiencia popular de este lado del planeta no ha necesitado de estudios de laboratorio para reponer el desequilibrio hídrico salino del cuerpo humano cuando el sistema termorregulador lo refrigera mediante el sudor. Nada como una cerveza bien fría o un vino fresquito para acompañar unas láminas de hueva o mojama y unas almendras: la combinación actúa de inmediato elevando la energía física y mental. Y si a tan saludable aperitivo le sigue un caldero de arroz con pescado de la empalizada del mar Menor, cocido en una salsa de ñoras secadas a barlovento en las dunas de Guardamar, o un caldero de Santa Pola sumergido en patatas guisadas y alioli, solo resta pedir la extremaunción, aunque sea en japonés.

 

[Fuente: http://www.jotdown.es]

La voz anglolatina momentum tiene alternativas en español como impulsoímpetu, ventaja, oportunidad o ritmo de aceleración, entre otras y en función del contexto.

En los medios es habitual encontrar frases como «Ucrania gana momentum en la guerra», «Enrico Letta ve un “momentum” en la UE y pide más integración en defensa» o «El petróleo pierde momentum y perfora la directriz alcista».

Aunque el término momentum, cuya etimología se remonta a los latinismos movere (‘mover’) y movimentum (‘movimiento’), se utiliza frecuentemente en el ámbito financiero para referirse al indicador bursátil que mide la velocidad de variación de los precios, el Diccionario de términos económicos, financieros y comerciales de Alcaraz Varó y Hughes ofrece las alternativas tasa de crecimiento y ritmo de aceleración.

Por otra parte, el diccionario de Oxford recoge los modismos gain (o gathermomentum y lose momentum para designar ‘la capacidad de crecimiento o desarrollo’ de una cosa o ‘la fuerza que algo gana con el movimiento’. Con este sentido, dependiendo de la situación y también en el uso metafórico y generalista, pueden emplearse ímpetuvelocidadinercia, influencia o impulso, como sustantivos, e impulsarse, aventajar, aprovechar, cobrar importancia(des)acelerar, (des)hinchar o remontar, como verbos.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir «Ucrania remonta en la guerra», «Enrico Letta ve una oportunidad en la UE y pide más integración en defensa» y «La tasa de crecimiento del petróleo pierde impulso y perfora la directriz alcista».

Si, por alguna razón, se quiere mantener el préstamo, lo adecuado es escribirlo en cursiva, o entre comillas cuando no se dispone de este tipo de letra, por ser un extranjerismo crudo. En cuanto al género, se suele construir como masculino (el momentum), pues se trata de un indicador o índice.

 

[Foto: archivo EFE / Vega Alonso del Val – fuente: http://www.fundeu.es]

Considerações sobe a esquerda e o identitarismo branco

Charles Sheeler (1883–1965), Manhattan

Escrito por LEONARDO SACRAMENTO*

O nacionalismo paulista

No dia dos atos contra Bolsonaro, em 24 de julho, a estátua de Borba Gato foi queimada por um coletivo chamado Revolução Periférica. O ato organizado com aproximadamente 30 pessoas foi assumido pelo grupo. Paulo Galo foi preso arbitrariamente em uma sentença que explicita a relação entre prisão, tortura e delação, ou seja, preso justamente por não delatar os companheiros do coletivo.

Contudo, um segmento minoritário da esquerda empreendeu uma cruzada contra a organização, classificando-a de “identitária”, o novo jargão da esquerda para atacar o que não compreende ou o que colide com os interesses do grupo político, com destaque para a eleição de 2022, em que nada pode sair do planejado para o retorno de Lula, inclusive revoltas populares, mesmo que pontuais, mas com grande alcance midiático. Em outro sentido, o ataque de “identitário” ao coletivo também se expressou através da defesa da estátua e da figura do Borba Gato, transformado em herói, sobretudo na fala de Aldo Rebelo e Rui Costa Pimenta, apresentados com grande destaque pelo Portal 247, que (re)transmitiu, de forma contínua e abnegada, as entrevistas em reportagens ao longo da semana.

Podemos dividir esse tema entre o simbolismo da estátua e a defesa dos “anti-identitários”. Para compreender ambos, é necessário fazer um mergulho no que convencionaram conceituar de nacionalismo. Borba Gato, como se sabe, viveu e morreu antes da Independência, dos ciclos cafeeiro e escravagista em São Paulo, da Revolução de 1930 e da Revolta de 1932, em uma São Paulo que, na prática, não existia. Borba Gato morreu dois séculos antes de Afonso Taunay, responsável pelo Museu Paulista, aclamar, institucionalmente, em 1917, o sertanista como bandeirante e fundador paulista do Brasil. Não foi obra política de Taunay, ele apenas foi um meio de algo que já estava dado.

A estátua de Borba Gato somente seria inaugurada em 1963, em ampla ascensão da oposição a Jango e crescimento de organizações golpistas de extrema-direita, como o IPES, instaladas e capitalizadas pela elite paulista. Por que Borba Gato foi escolhido para representar, nesse momento histórico, pré-golpe de 1964, os paulistas? Por que foi alçado a herói? Mais importante do que compreender a vida de Borba Gato, é compreender por que a elite paulista, no começo da década de 1920, passou a financiar a ideia de que justamente a elite paulista de 1920 era a herdeira dos sertanistas de três séculos antes, de uma São Paulo que não existia, completamente diferente da província da segunda metade do século XIX, quando concentrou quase todos os africanos escravizados por meio do tráfico interprovincial? Completamente diferente do estado de São Paulo de 1920? Mais importante é saber o porquê, para que e como.

Borba Gato surge no século XX, na prática, como resultado de uma construção supremacista dos paulistas não somente sobre os negros e nativos, mas sobre as outras elites regionais. A província de São Paulo só assumiria alguma relevância política em meados da segunda metade do século XIX. Em 1922, Júlio de Mesquita Filho, proprietário do jornal O Estado de São Paulo, publicou um manifesto na Revista do Brasil, dirigida por Monteiro Lobato, chamado A Comunhão Paulista.[1]

A Comunhão Paulista foi um movimento, infelizmente pouco conhecido pela esquerda, de formação de uma elite política que seria responsável por guiar o país ao desenvolvimento, por ser naturalmente superior às outras elites e aos outros estados. Mas onde entram os bandeirantes? Entram na ideia de que o Brasil teria sido fundado e alargado por eles, sendo a elite de 1920 a herdeira natural da “bravura” e da “inteligência” dos verdadeiros fundadores do país. Logo, o próprio grupo d’O Estado, a quem caberia dirigir o país. Disse Júlio de Mesquita Filho no manifesto: “A realização deste legado do passado há de, por força, mobilizar-lhe todas as regiões. (…) Somos fortes, somos ainda dignos do passado das bandeiras, justamente porque às enganosas vitórias da política militante, sabemos ainda preferir as rudes vitórias que pontilham a história da nossa evolução. As sadias emoções da vida livre da lavoura, das tentativas audaciosas de que todos os dias temos notícias, empolgam a visão segura e afoita do paulista, desviando-o da estagnação acabrunhadoramente niveladora dos nossos partidos políticos. Nos momentos capitais da história nacional, de São Paulo sempre partiu a palavra que haveria de decidir dos destinos da nacionalidade”.[2]

A Província de São Paulo, fundado por Júlio de Mesquita, o pai, era escravocrata e sobrevivia com anúncios de vendas de escravizados e de capitães do mato. O filho acreditava que a abolição, da forma como foi feita, teria sido um erro que fez “circular no sistema arterial do nosso organismo político a massa impura e formidável de 2 milhões de negros subitamente investidos das prerrogativas constitucionais” (A Crise Nacional).[3]

Alberto Sales, irmão de Campos Sales, escrevera Pátria Paulista em 1887, obra separatista que confiava aos paulistas superioridade intelectual, política e evolutiva; propunha a separação do estado, na prática para manter o escravagismo, sobretudo na região de Campinas, para que o estado, depois de transformado em desenvolvido, sem as amarras dos não desenvolvidos, voltasse à nação para guiar as outras regiões ao desenvolvimento. Foi nesse período histórico que essa elite, após a Revolta de 1932 e a sua aproximação a Getúlio, tornara-se a elite hegemônica do estado, substituindo politicamente a velha oligarquia cafeeira, combalida pela crise econômica de 1929. A USP foi criada em 1934 para criar essa elite intelectual paulista ou “paulistanizada” que dirigiria o país: “considerando que a formação das classes dirigentes, mormente em países de populações heterogêneas e costumes diversos, está condicionada à organização de um aparelho cultural e universitário, que ofereça oportunidade a todos e processe a seleção dos mais capazes; considerando que, em face do grau de cultura já atingido pelo estado de São Paulo, com escolas, faculdades, institutos, de formação profissional e de investigação científica, é necessário e oportuno elevar a um nível universitário a preparação do homem, do profissional e do cidadão”.[4]

Em 1926, Fernando de Azevedo havia publicado, financiado pelo grupo d’O Estado, o Inquérito sobre a Educação Pública em São Paulo. Ele defendia que o sistema de ensino deveria ser dividido em duas partes: um em que os trabalhadores se adequavam ao mundo do trabalho e outro voltado para as elites. No subsistema voltado para as elites haveria uma nova divisão, entre ensino secundário para as classes médias e ensino superior para a formação das elites. As elites produziriam “a verdade”, as classes médias transmitiriam aos trabalhadores, que trabalhariam nas funções ideais e corretas para o desenvolvimento urbano e industrial. Toda a referência de Fernando de Azevedo era a república platônica, em que uma elite guiaria e discricionaria sobre o conjunto orgânico da sociedade.

Foi nesse momento que essa elite passou a lutar bravamente contra a migração de nordestinos, vistos como seres que “enegreceriam” o estado novamente, após a grande imigração europeia, financiada como política de Estado justamente para substituir o “elemento africano”. Por isso, na falta de opções, preferiam os japoneses – e aqui há uma longa história desde o Congresso Agrícola de 1878 e a sinofobia, reverberada pelo bolsonarismo –, um meio-termo entre negros e brancos na visão supremacista e cientificista do liberalismo da época, sobretudo após a vitória japonesa sobre os russos, em 1905.

Em 1935, o deputado estadual paulista Alfredo Elis Júnior, sociólogo e ex-aluno de Taunay, que, no ano, escrevera Jaraguá: romance de penetração bandeirante e, em 1924, O bandeirismo paulista e o recuo do meridiano, promotor da ideia da produção da mestiçagem eugênica ocorrida apenas São Paulo, nos moldes formulados por Euclides da Cunha em Os Sertões, defendia a imigração japonesa ao invés da migração nordestina nos seguintes termos: “O nordestino tem sangue preto, e tem conformação osteológica diferente da nossa, transparecendo em seus crânios chatos e largos, em sua cor de charuto a grande influência de índio. O nordestino não tem outro estoque racial, não se fixa, é volante. Felizmente o nosso sistema racial está livre de sofrer a influência dessa gente. O japonês é incalculavelmente melhor para nós e para o nosso corpo social, pois existe entre nós e os japoneses mais afinidades do que entre nós e os nordestinos”.[5]

Os negros e nordestinos (negros) eram fatores exógenos à mestiçagem eugênica paulista. Admitia-se o melhoramento. Para tanto, os imigrantes europeus vieram ao Brasil como fruto de uma política supremacista e segregacionista, em que o africano deveria ser substituído. Borba Gato é a expressão em monumento do mito da mestiçagem eugênica paulista, que produziria um branco. Quem lê o artigo e possui ascendência europeia, é importante que saiba que está aqui, no Brasil, especialmente no sudeste e no sul, por dois motivos: exportação/queima de capitais e de força de trabalho no continente europeu e supremacismo brasileiro, o qual financiou a vinda de sua família e concedeu auxílios financeiros para que São Paulo não “enegrecesse”.

Ou seja, na Europa foram repelidos/expulsos por não serem os tipos ideais ao desenvolvimento nacional, seja pela pobreza e miséria, seja pela racialização (raça) – é o caso, por exemplo, dos italianos do sul, considerados não brancos pelos italianos do norte –; já a elite brasileira, com grande protagonismo da paulista, considerava impossível desenvolver o país com negros, devendo o Estado imigrar europeus (mesmo os não brancos nacionais do sul da Itália, aqui considerados brancos) e desaparecer com o negro. Uma espécie de “solução final” evolucionista. E, segundo dados mais atuais das relações raciais no século XX, muito provavelmente os pais, avôs e bisavôs dos leitores tenham sido grandes promotores dessa racialização, garantindo a segregação de espaços, empregos e estudos.

A título de exemplo do que se possui hoje, Karl Monsma, historiador da UFSCar, constatou linchamentos, espancamentos e enforcamentos de negros por brasileiros brancos e imigrantes italianos em São Carlos (SP) com alusão a KuKluxKlan no começo do século XX. Segundo o historiador, “as semelhanças nos elementos rituais de linchamento”, como “a mutilação de corpos das vítimas e a tendência de pendurá-los de árvores nas praças centrais nas cidades do interior, sugerem que os linchamentos brasileiros imitavam os linchamentos norte-americanos descritos nos jornais”.[6]

Portanto, o racismo está longe de ser um resíduo da escravidão, ou um “identitarismo” indevido e importado, como defendeu Aldo Rebelo. No interior paulista – e na capital paulista –, havia, de fato, medidas segregacionistas que proibiam, oficial e extraoficialmente, a entrada de negros em clubes, escolas e salões, por exemplo, ao mesmo tempo que garantia uma espécie de cota fechada aos imigrantes europeus e brasileiros brancos sobre o capital e o trabalho, em que brancos empregavam brancos e imigrantes empregavam imigrantes – é o caso das indústrias Matarazzo, que iniciaram a contratação de negros no interior paulista apenas em 1970, quando da derrocada fiscal e da necessidade de rebaixamento salarial.

A imigração europeia fazia parte da construção do melhoramento da raça paulista, a mestiçagem eugênica paulista, que eliminava a passos largos o elemento africano.

Alfredo Elis Júnior, em Populações Paulistas, obra de 1934, compreendia que, nos tempos coloniais, “o negro era muito mais numeroso do que o branco”, que, mesmo com o término do “tráfico africano”, reproduzia-se “com grande fecundidade”. Todavia, “essas condições evoluíram em São Paulo”, pois “recebemos grandes massas imigratórias da Europa, e os negros com seus mestiços começaram então a minguar”. Com “a luta social, caíram em decadência”. Por fim, “a diminuição alarmante da natalidade e o aumento da mortalidade provocam seu desaparecimento”.[7] De fato, a população negra no começo do século XX registrou crescimento demográfico negativo.

Desde então, tudo deveria ser referenciado naquilo que foi criado para ser tipicamente paulista: os bandeirantes. Rodovias, escolas, rádios e TVs com essas referências são os detalhes desse processo. Estátuas, idem! Como complemento do bandeirantismo, o jesuitismo, uma paixão de Fernando de Azevedo homenageada pela escolha do nome da Fundação Padre Anchieta, fundado por Roberto Costa de Abreu Sodré, governador à época preocupado com a “continuidade revolucionária” de 1964.[8] Em certa medida, a ascensão dos bandeirantes deve-se a um processo semelhante de ascensão dos farroupilhas em Porto Alegre na mesma época. É uma obra de meia dúzia de autoproclamados intelectuais da genialidade e da raça paulistas (sic!).

Não há nada de popular, a despeito de sua propaganda oficial. Era o comum da época, pois todo Estado-Nação formado no século XIX teve e tem uma dimensão racial, como mostram Alemanha e os Estados Unidos. É o mesmo papel que o germanismo cumpriu para o nazismo e os peregrinos escolhidos cumpriram para os norte-americanos anglo-saxões, como evidencia Domenico Losurdo em A Contra-História do Liberalismo.

Portanto, queimar ou não estátuas é uma disputa de projeto de poder, uma disputa sobre a nacionalidade, da mesma forma que a sua construção e imposição, pois as estátuas, sobretudo a do Borba Gato, representam um projeto de poder e uma dada nacionalidade. Construir e destruir estátuas e representações sociais e simbólicas são expressões da luta de classes. Borba Gato é uma representação racializada e neocolonial. É realmente impressionante ver pessoas e organizações de esquerda, ou autoproclamadas, condenarem o ato pelo seu conteúdo, simplesmente relegando-o ao identitarismo. Até poderia haver uma discussão (equivocada) sobre o dia, mas jamais sobre o conteúdo, especialmente com argumentos baseados na “arte” e na “memória”, como se fossem entes desprovidos de relações de poder.

Quando aconteceu, por óbvio, fui ver a posição do… Estadão. Afinal, o negócio queimado é, também, um legado familiar. Para a minha surpresa, à luz daquilo que se deve esperar, o Estadão não esperneou. Tampouco a Folha de São Paulo. Penso que ambos perceberam que não é mais possível manter o mito, e, de certa forma, disputam o agora com um discurso supostamente mais “plural”. Dória restringiu-se a uma nota genérica sobre “vandalismos”. Entretanto, a julgar pela investigação e pelas decisões judiciais do Tribunal de Justiça, o comportamento talvez seja mais teatral.

Os bolsonaristas, segundo os críticos de esquerda alarmados, chamaram o ato de terrorista: é o esperado no jogo. Não preciso dizer que a posição pública dos descendentes dos pais da ideia me fez ficar ainda mais surpreso com os “defensores de esquerda” da estátua e da memória de Borba Gato. Esperava ouvir e ler algo semelhante vindo da família Mesquita.

Aldo Rebelo e o Integralismo

Publicamente, Aldo se notabiliza em defender os generais, baluartes do bolsonarismo e entranhados no orçamento federal, os grandes fiadores de Bolsonaro, de sua família e dos genocídios pandêmico e policial sobre os trabalhadores, sobretudo negros. Defende que os militares são nacionalistas, mesmo que tenham entregado a base de Alcântara para os EUA e as relações com as Forças Armadas e os serviços de espionagem norte-americanos sejam explícitas.

Quando deputado, foi o responsável pela alteração do Código Florestal, acusando todos os contrários de serem financiados por grandes potências, assim como faz o bolsonarismo com quem denuncia o desmatamento e as queimadas. Aldo faz coro, sobretudo em atividades mineradoras em terras indígenas e na acusação contra organizações que atuam na preservação do meio ambiente na Amazonia. Hoje também se notabiliza por criar uma pauta em concordância com movimentos integralistas, que, ao que tudo indica, depositam-no cada vez mais alguma estima. Guardadas as devidas proporções, Aldo é o nosso Policarpo Quaresma ao inverso, um nacionalista acrítico que enxerga Floriano Peixoto no identitarismo, não nos militares e no bolsonarismo.

Aldo milita em um movimento (ultra) nacionalista chamado O Quinto Movimento. Segundo esse movimento, em livro escrito pelo próprio Aldo, “o objetivo final deste identitarismo é a desconstrução da mestiçagem como expressão étnica do Brasil, que adotaria o modelo norte-americano de sociedade bicolor de pretos e brancos”.[9] A capa desse livro consiste em Aldo olhando para cima, com pose impositiva, lembrando a de Getúlio Vargas. O discurso não é só conservador, mas reacionário, com ampla concordância discursiva de Bolsonaro e de organizações da extrema-direita.

Ele continua: “O problema é que a mestiçagem no Brasil é muito mais que a promessa da raça cósmica na feliz expressão do filósofo mexicano José Vasconcelos”. A noção de “raça cósmica” foi utilizada em um manifesto de 1929, uma das muitas dissidências da Semana de Arte Moderna de 1922. Essa dissidência, organizada no Manifesto Verde-Amarelo, foi liderada por Guilherme de Almeida, Menotti del Picchia, Plínio Salgado e Cassiano Ricardo, com grande impacto em… Plínio Salgado e no movimento integralista. Esse movimento defendia que a nacionalidade estava dada no tupi, um brasileiro não radical, “antijacobino”, e não no tapuia, um índio não civilizado. O antijacobino consiste em estrangeirismos indevidos à índole nacional, como o comunismo e o socialismo, ou qualquer “radicalismo”. O tapuia, que significa inimigo, é um constructo elaborado por José de Alencar, em Iracema. Alencar também acreditava em uma nova raça, baseada nos estudos de Humboldt sobre o surgimento de uma nova língua na América, porém, para isso, haveria a necessidade de o negro desaparecer no novo homem americano, branco e superior. “A próxima civilização do universo será americana como a atual é europeia. Essa transfusão de todas as famílias humanas no solo virgem deste continente ficaria incompleta se faltasse o sangue africano, que, no século VIII, afervorou o progresso da Europa”.[10]

Por isso Oswald de Andrade se pergunta “tupi or not tupi” no Manifesto Antropofágico e Gilberto Freyre narra os seus “estupros” de forma adocicada e, absolutamente, necessária. Esse movimento trabalhou ativamente no Estado Novo na perseguição a comunistas, considerado uma ideologia estrangeira, antibrasileira e antipovo. O Manifesto Verde-Amarelo se fundamentava na “opinião bem fundamentada do sociólogo mexicano Vasconcelos”, que defendia o surgimento, “entre as bacias do Amazonas e do Prata”, da “‘quinta raça’, a ‘raça cósmica’”, que realizaria “a concórdia universal”.[11]

Como se nota, Aldo está dialogando abertamente com a pauta fascista e integralista, de um manifesto feito em 1929 por protofascistas que trabalhariam no Estado Novo. Aldo está no fascismo. Se ele percebe ou não, é outra história. Ele está referenciando-se em documentos importantes para o movimento integralista, sob uma noção abertamente protofascista. Diz Aldo em seu livro-manifesto: “Diante da ofensiva contra a mestiçagem por parte do mercado, da mídia e da academia, cabe ao Estado a tarefa de defendê-la difundindo-a e valorizando-a no sistema educacional, nas Forças Armadas e nos espaços públicos ainda não dominados pelo identitarismo”.[12]

Em suma, caberia ao Estado, sobretudo às Forças Armadas e ao sistema educacional, combater o elemento antibrasileiro, o identitarismo, ou, para usar o jargão da extrema-direita, o “marxismo cultural”. Salienta-se, a tarefa caberia a um Estado burguês. Inclui, além do mercado e da mídia, a academia, que estaria em conluio com as outras duas esferas. Mas, na esquerda, parece ser proibitivo constatar o óbvio em nome da tradição. Corramos o risco: Aldo está com os dois pés no protofascismo, em pontos de contato com o bolsonarismo.

O bandeirante Rui Costa Pimenta

Rui é um desbravador. Como tal, assim como Júlio de Mesquita Filho, a extrema-direita do IPES, proclamou-se bandeirante. Como para com Neymar, o menino Ney, Rui conceituou os bandeirantes símbolos nacionais anti-imperialistas. Diz o bandeirante temporão: “A construção da nação brasileira é produto, em um certo sentido, da luta de classes. É um progresso que foi alcançado, apesar de toda a pressão contrária. Para o colonialismo e o imperialismo, o ideal é que as nações oprimidas sejam pequenininhas e fracas. Eles dividem os países como se fosse tirando uma fatia de bolo, como na Iugoslávia e na antiga União Soviética. Eles querem países pequenos e fracos. O Brasil é um país grande, e isso é um progresso muito grande”. (…) “Eles foram instrumentos do progresso econômico nacional e abriram o caminho para a construção do Brasil. Se o Brasil fosse dividido em cinco países, a América Latina seria muito mais oprimida do que hoje. O Brasil é um estorvo na dominação política, assim como a Índia e a China”.[13]

Walter Pomar pescou,[14] de sua intragável entrevista ao Portal Brasil 247, o dado essencial da personalidade de Rui na seguinte afirmação: “Eu sou paulista e paulistano, aqui em São Paulo o bandeirantismo é o símbolo do estado de São Paulo”. A dedução, se for possível, é a seguinte: todo paulista é bandeirante. Rui é paulista, ou melhor, paulistano, porque paulista não basta. Logo, Rui é bandeirante. Como disse um grande amigo ao ler essa pérola, “pensei que Rui fosse operário, trabalhador e proletariado antes de ser paulista”.

A mistura sem sentido e bizarra de paulistanismo com luta anti-imperialista, misturando uma ideia apagada de Brics, tamanho do território e bandeirantismo, ainda cai na armadilha da falsificação histórica: os bandeirantes não tiveram relação alguma com a manutenção do território. Segundo Vitor Nunes Leal, em Coronelismo, Enxada e Voto,[15] a centralização se deu no Império após o golpe da maioridade e a introdução da Guarda Nacional para debelar as revoltas regenciais. Se houve algum momento em que o Brasil se poderia desmembrar, foi quando as revoltas regenciais impuseram pautas consideradas deletérias aos escravagistas. O medo era que, se uma província se tornasse independente, os escravizados poderiam fugir, caso ela declarasse a abolição aos escravizados, provocando um desabastecimento de força de trabalho nas províncias escravagistas – irônica a análise culturalista e antimarxista de Rui.

Aconteceu algo similar entre Rio Grande do Sul e Uruguai, em que, inclusive, um dos pontos entre os farrapos e a coroa para o fim do conflito foi o da assinatura de acordos com o Uruguai para a extradição de africanos. Foram cinco ao todo – é a liberdade farroupilha. Borba Gato havia morrido mais de cem anos antes. Estaria Rui contrapondo-se às revoltas regenciais, como a Revolta dos Malês, defendendo a unidade em favor do escravagismo, o único elemento, de fato, responsável pela manutenção do território nacional?

Estaria Rui defendendo a Guarda Nacional e a repressão aos movimentos libertadores da década de 1830, sobretudo os populares? O último estado a ameaçar com a independência ou a autonomia regional, para manter o escravagismo, foi justamente São Paulo, como prova A Pátria Paulista. Na Olímpiada de História, para as escolas de ensino fundamental e ensino médio, os paulistas costumam ter desempenho pífio. O protagonismo é dos cearenses, pernambucos e potiguares. Analisando-se Rui, o identitário paulista e paulistano, o fracasso dos estudantes paulistas fica explicado.

Eis o identitarismo branco

Mas o que permite que Aldo e Rui classifiquem o coletivo de identitários? Rui chegou a dizer que “foi coisa de intelectuais pequeno-burgueses”. Aldo chamou-os de “canalhas, bandidos, assassinos da memória nacional” e “filhinhos de papai de ‘esquerda’”. Essa conjuntura fluída e desconexa da realidade da esquerda permite indagações tão desconexas quanto, como a de Leonardo Avritzer, que questionou “a linguagem desse questionamento e se a utilização da violência como método é a linguagem correta da disputa histórica”.[16] O que permite Aldo Rebelo identificar-se com a “raça cósmica” do Integralismo? O que permite Rui Pimenta Costa identificar-se paulista? O que permite identificar bandeirantismo com nacionalidade? O que permite vincular identitarismo como algo pejorativo, liberal e antirrevolucionário, somente à identidade africana e negra? Identitarismo branco, posicionando-o como unidade universal e indivisível. Criticar a fogueira pedagógica de Borba Gato não é só burrice, mas oportunismo com pitadas de identitarismo branco, liberalismo, racismo, neocolonialismo e protofascismo.

*Leonardo Sacramento é doutor em Educação pela UFSCar e presidente da Associação dos Profissionais de Ensino de Ribeirão Preto. Autor do livro A universidade mercantil: um estudo sobre a universidade pública e o capital privado (Appris).

Notas


[1] Sobre o tema, ver o excelente A universidade da Comunhão Paulista, de Irene Cardoso. CARDOSO, Irene de Arruda Ribeiro. A universidade da Comunhão Paulista (o projeto de criação da Universidade de São Paulo). São Paulo: Editora Autores Associados/Cortez Editora, 1982.

[2] MESQUITA Filho, Júlio. A Comunhão Paulista. Revista do Brasil, 1922, ano VII, v. XXI, nº 84.

[3] MESQUITA FILHO, Júlio. A Crise Nacional. In:CARDOSO, Irene de Arruda Ribeiro. A universidade da Comunhão Paulista (o projeto de criação da Universidade de São Paulo). São Paulo: Editora Autores Associados/Cortez Editora, 1982, p. 34.

[4] ESTADO DE SÃO PAULO, Decreto-Lei n. 6.283, de 25 de janeiro de 1934. Decreto-Lei de fundação da Universidade de São Paulo.

[5] BORGES, Selma Santos. O nordestino em São Paulo: desconstrução e reconstrução de uma identidade. Dissertação apresentada à Pontifícia Universidade Católica de São Paulo. São Paulo, 2007, p. 66.

[6] MONSMA, Karl. A reprodução do racismo: fazendeiros, negros e imigrantes no Oeste paulista, 1890-1914. São Carlos: EdUFSCar, 2016, p. 138.

[7] ELLIS JÚNIOR, Alfredo. Populações paulistas. São Paulo, Editora Nacional, 1934, p. 96.

[8] Sobre o governador, ver http://www.fgv.br/cpdoc/acervo/dicionarios/verbete-biografico/roberto-costa-de-abreu-sodre.

[9] REBELO, Aldo O quinto movimento: propostas para uma construção inacabada. Porto Alegre: Jornal JÁ Editora, 2021, p. 10.

[10] ALENCAR, José de. Cartas ao imperador. In: Cartas de Erasmo/José de Alencar; organizador José Murilo de Carvalho. Rio de Janeiro: Academia Brasileira de Letras, 2009, p. 293.

[11] MANIFESTO VERDE-AMARELO. In: TELES, Gilberto Mendonça. Vanguarda europeia e modernismo brasileiro: apresentação e crítica dos principais manifestos vanguardistas. 7ª ed. Petrópolis: Vozes, 1983.

[12] REBELO, Aldo O quinto movimento: propostas para uma construção inacabada. Porto Alegre: Jornal JÁ Editora, 2021, p. 197-198.

[13] Disponível em https://www.brasil247.com/brasil/bandeirantes-foram-instrumento-do-progresso-nacional-diz-rui-costa-pimenta.

[14] Disponível em https://www.pagina13.org.br/rui-pimenta-e-borba-gato/.

[15] LEAL, Vitor Nunes. Coronelismo, enxada e voto: o município e o regime representativo no Brasil. 7ª edição. São Paulo: Companhia das Letras, 2012.

[16] Disponível em https://aterraeredonda.com.br/bastilha-e-borba-gato/.

 

[Fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

 

Personal, plantilla o empleados son alternativas en español a la voz inglesa staff, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como «La NBA endurece el protocolo sanitario y castigará a jugadores y staff que no lleven la mascarilla bien puesta», «El exfutbolista podría formar parte del staff del entrenador italiano en su vuelta al Real Madrid» o «El reconocido festival ofrecerá gratis vacunas contra la COVID-19 a todos los artistas y staff».

Sin embargo, para referirse al ‘conjunto de los trabajadores fijos de un organismo o empresa’, la Academia recomienda emplear las variantes españolas mencionadas.

Así pues, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «La NBA endurece el protocolo sanitario y castigará a jugadores y empleados que no lleven la mascarilla bien puesta», «El exfutbolista podría formar parte de la plantilla del entrenador italiano en su vuelta al Real Madrid» y «El reconocido festival ofrecerá gratis vacunas contra la COVID-19 a todos los artistas y al personal».

Si se opta por usar la voz inglesa, lo adecuado es destacar staff con cursiva, o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra, por tratarse de un extranjerismo.

 

 

[Foto: archvio EFE/Alejandro García – fuente: http://www.fundeu.es]

Con motivo de la celebración del Día del Libro, se expone a continuación un decálogo de expresiones y términos relacionados con el mundo del libro y la edición que suelen plantear dudas.

1. Día del Libro, con mayúsculas iniciales en los sustantivos

El nombre oficial es Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, con mayúsculas iniciales en las palabras significativas. También la denominación Día del Libro se escribe con mayúscula inicial en los dos sustantivos que la forman.

2. E-book e e-reader, en español, libro electrónico

Para aludir tanto al texto como al soporte en el que se lee, en español se ha impuesto la forma libro electrónicoaunque para el segundo también se usan las expresiones lector electrónico y lector de libros electrónicos. En cualquier caso, se desaconsejan los extranjerismos e-book e e-reader.

3. DRM

La sigla DRM, proveniente de la expresión inglesa digital rights management, se corresponde en español con las expresiones gestión de derechos de contenidos digitales programa anticopias, dependiendo del contexto.

4. Regalía, canon o derechos, alternativas a royalty

Tal como queda recogido en el Diccionario panhispánico de dudas, el término royalty designa la ‘cantidad que se paga al propietario de un derecho a cambio del permiso para ejercerlo’, concepto para el que se pueden emplear en español términos como regalía, canon o derechos.

5. Copyright, anglicismo innecesario

 El anglicismo copyright, que significa ‘derecho de explotación y reproducción de una obra intelectual, artística o científica’, puede traducirse al español por derechos de autor o derechos de edición.

6. Traducciones de stock

Formas genuinamente españolas como existenciasreservas o sobrantes pueden suplir a la voz inglesa stock.

7. Estandcasetaexpositor…, alternativas a stand

La palabra estand (plural, estands), adaptación hispanizada de stand, que se emplea con frecuencia en las noticias sobre las ferias y congresos relacionados con el libro y la edición, ya está recogida en el diccionario académico con el significado de ‘instalación dentro de un mercado o feria, para la exposición o venta de productos’. Otras alternativas a stand pueden ser caseta, puesto expositor.

8. Paperback significa de tapa blanda

La voz inglesa paperback, que alude al material con el que se fabrican las tapas de los libros, equivale en español a edición en rústica o a libro de tapa blanda, aunque a veces también se traduce por edición de bolsillo, ya que este tipo de ediciones casi siempre presentan encuadernaciones de tapa blanda.

9. Superventas, mejor que best seller

Best seller (o sus variantes best-seller, con guion, y bestseller, todo junto) es un anglicismo del que se puede prescindir, pues el término español superventas significa exactamente lo mismotal como queda recogido en el diccionario académico: ‘Dicho de un libro, de un disco, etc.: Que ha alcanzado un extraordinario número de ejemplares vendidos’.

10. Bibliotráiler, opción válida para booktrailer

El término bibliotráiler es una alternativa adecuada en español al anglicismo booktrailer, que se utiliza para referirse a los vídeos promocionales de libros.

11. Exlibris, en una sola palabra y en redonda

El exlibris es la etiqueta o sello grabado que se estampa normalmente en las primeras páginas y en el que consta el nombre del dueño o el de la biblioteca a la que pertenece el libro. Según la última edición de la ortografía académica, al ser un latinismo plenamente asentado en español, se escribe sin resalte tipográfico y en una sola palabra: «exlibris».

12. Fe de erratas no es lo mismo que fe de errores

Fe de erratas hace referencia a la lista de errores tipográficos que aparecen en un libro, mientras que fe de errores suele aludir a las informaciones erróneas que aparecen en los periódicos.

13. Librerías de lance

Las librerías de lance, también conocidas como librerías de viejo, librerías de anticuario y librerías para bibliófilos, son los establecimientos que se dedican a la venta de libros usados o raros.

14. Incunable

El término incunable se aplica solo a los libros que fueron imprimidos entre la fecha del nacimiento de la imprenta en Occidente, en 1453, y el 1 de enero de 1501.

 

No obstante, si por alguna razón en alguno de los puntos anteriores se prefiere usar los términos ingleses, ha de hacerse en cursiva, o entre comillas cuando no se disponga de ese tipo de letra.

 

[Foto: archivo Efe/Marta Pérez – fuente: http://www.fundeu.es]

La Gramàtica bàsica i d’ús de la llengua catalana, publicada el 2019, inclou unes informacions i remarques normatives sobre fonètica que hem cregut convenient contribuir a divulgar per mitjà de les fitxes que podeu trobar al cercador de l’Optimot.

Fitxes sobre vocals

Hi ha fitxes que ens posen en guàrdia contra pronúncies poc recomanables amb relació a les vocals, com ara la que adverteix que en els parlars orientals no és acceptable pronunciar noms propis com Blanes, Pedralbes o Sales sense neutralitzar la e, o la que ens informa que tampoc no és acceptable la pronúncia de les vocals neutres com una a [a], característica d’algunes zones urbanes dels parlars centrals, com en el mot Barcelona (pronunciat b[a][a]lon[a]).

Altres fitxes descriuen fenòmens que, si bé també s’han d’evitar en contextos formals, es consideren admissibles en els registres informals. És el cas de la fitxa que descriu com es comporten algunes vocals àtones en alguns parlars, segons el context, per exemple en els mots berenarseixanta o bèstia (pronunciats brenarsixanta o besti).

I també hi ha fitxes que expliquen casos d’alternança de pronúncies segons els parlars, unes pronúncies admissibles en tots els contextos. Per exemple, diferència es pronuncia en general amb e oberta, però amb e tancada en gironí i part del valencià. La o també presenta alternança de timbre depenent dels parlars en mots com ollaflor i tou, entre d’altres. Així mateix, la pronúncia de la a final de tassa com a e oberta a la plana de Lleida és un dels fenòmens que s’expliquen en aquesta fitxa sobre la vocal àtona en lleidatà i els parlars valencians.

Consonants repetides o desaparegudes

Quan pronunciem impossible amb p, sapiguem que aquesta pronúncia només és adequada en contextos informals. Una fitxa ens informa que l’ensordiment de la consonant oclusiva en els grups -bl- -gl-, en algunes posicions, no s’accepta en registres formals. En canvi, la geminació sonora és adequada en tots els registres, i és com es tendeix a pronunciar aquests grups de consonants en la majoria dels parlars: pobblereggla.

I si algunes consonants poden pronunciar-se dobles, n’hi ha d’altres que en la pronúncia d’alguns parlars desapareixen. Això és el que passa en el fenomen de l’emmudiment de -t/darrere de n i l, i de ­p/b darrere de m, a final de paraula. Per exemple, en llamps, rumb, cent, dividends, herald i ocults (pronunciats llams, rum, cen, dividén, heral i oculs).

Un cas semblant és el de la l en els mots altre, nosaltres i vosaltres, que a vegades s’emmudeix en alguns parlars. La fitxa que en parla ens recorda que aquesta pronúncia s’evita en els registres formals.

La invasió de les is

Si sentim que algú diu paia en comptes de palla, no pensem d’entrada que no sap pronunciar la ll. Potser és que en el seu parlar ioditzen i pronuncien la ll com una en certes paraules, com ara palla, cella o ull (però no en cavall), tal com explica una fitxa. Ara bé: aquest fenomen només és admissible en aquests parlars, especialment en els registres col·loquials. En la resta de casos s’ha d’evitar pronunciar la ll amb el so de i.

Hi ha un cas, tanmateix, en què la pronunciació alternativa amb i és acceptable: la fitxa sobre els mots jo i ja ens explica que, a més de j, aquests dos mots també es poden pronunciar amb i (io i ia).

Els sogres no són els ogres (o gairebé mai)

I sempre hem d’extremar l’atenció en la pronúncia de les s: no és el mateix parlar dels savis que dels avis, igual com tampoc els sogres no són els ogres. O no ho solen ser. És a dir, si va seguida d’una vocal o una consonant sonora, la s a final de mot es pronuncia sonora.

Continuant en l’àmbit de les s, una altra fitxa explica que, quan hem de pronunciar paraules d’origen estranger que comencen amb una s seguida de consonant, recorrem a una vocal de suport i pronunciem una e davant la s. Així, acordem la pronúncia d’aquestes paraules als hàbits fonètics del català, com en eslàlom o Strauss (pronunciat estraus).

Hiat o diftong?

Finalment, les fitxes sobre fonètica també tracten de fenòmens sil·làbics, com la que ens informa que algunes formes de verbs amb -cu-, com evacuar, es poden pronunciar amb hiat o amb diftong, igual que les formes femenines d’alguns adjectius acabats amb -cue-va-cu-a-rà o e-va-cua-ràvà-cu-a o và-cua. Al peu d’aquesta fitxa n’hi trobem una altra de relacionada que ens recorda que aquesta possibilitat de doble pronúncia no s’aplica als verbs amb -qu-, com adequar, que s’han de pronunciar sempre amb diftong: a-de-qüen.

 

[Font: optimot.blog.gencat.cat]

La Commission d’enrichissement de la langue française, placée sous l’autorité du Premier ministre et coordonnée par la Délégation générale à la langue française et aux langues de France (DGLFLF), propose régulièrement des équivalents français aux termes étrangers, le plus souvent des anglicismes, présents dans nos discours. Et règle aujourd’hui son compte à digital et webinar, entre autres…

ActuaLitté
Publié par Antoine Oury

Devenus des lieux communs de la vie professionnelle, les conférences et autres séminaires en ligne ne sont toutefois pas une nouveauté. À ce titre, le terme webinar est utilisé depuis une vingtaine d’années dans les entreprises, assure la Commission d’enrichissement.

Est-ce une raison pour négliger un terme français ? Pas vraiment, d’après cette dernière, puisque webinar est un mot-valise réunissant web et seminar. Il devient assez simple, dans ces conditions, d’en proposer un équivalent — et non un calque comme webinaire, que la commission écarte : « conférence (en ligne), cyberconférence, visioconférence, voire audioconférence, téléconférence, ou encore séminaire (en ligne) » sont adaptés.

Parallèlement à ce cas particulier, la Commission publie une liste d’équivalents, en restant dans le domaine de l’informatique. On y trouve notamment le terme digital, régulièrement utilisé comme calque dans plusieurs expressions, comme « révolution digitale » : la commission propose l’équivalent « numérique », simple et précis.

On note également la présence de « backdoor » et « trapdoor », des termes de plus en plus connus avec l’émergence de la cybercriminalité : il s’agit d’un « point d’entrée d’un logiciel, mis en place lors de la conception ou résultant d’une erreur survenue lors du développement, qui permet aux spécialistes d’agir sur ce logiciel ». La Commission indique comme équivalents « poterne logicielle », « poterne » ou encore « porte dérobée ».

Les autres termes pourront être trouvés ci-dessous ou à cette adresse.

 

[Photo : NASA Goddard Space Flight Center, CC BY 2.0 – source : http://www.actualitte.com]

Palabras como ránking, cásting, márketing, cátering o ráting son híbridos inadecuados, pues presentan una grafía que no corresponde ni a los sustantivos en inglés, sin tilde, ni a las adaptaciones propuestas en español por la Academia, sin la ge final.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como «Del Potro retrocedió hasta el décimo puesto del ránking mundial», «Desde el inicio del cásting, los millones de seguidores siguieron de cerca qué actores podrían encarnar a los protagonistas», «El potencial del márketing está en el campo digital», «Nadie del cátering quiso revelar qué manjares servirían» o «La noticia de subida del ráting ha sido aplaudida desde el Gobierno».

En estos casos, la Academia prefiere optar por equivalentes españoles, como (lista/tabla declasificación, (proceso deselección, mercadotecnia/mercadeo o índice de audiencia/calificación; por las formas inglesas originales, recogidas en la vigesimotercera edición de su Diccionario, que, como extranjerismos que son, se escribirán en cursiva y sin tilderanking, castingmarketing y cateringo por las adaptaciones al español que propuso en 2005 el Diccionario panhispánico de dudasranquin, castin, márquetin y cáterin.

Así pues, en los ejemplos anteriores, lo apropiado habría sido escribir «… décimo puesto del ranking/del ranquin/de la tabla de clasificación mundial», «Desde el inicio del casting/del proceso de selección/del castin…», «El potencial del marketing/de la mercadotecnia/del mercadeo/del márquetin…», «Nadie del catering/del cáterin» y «¿Cuál fue el rating/índice de audiencia en su estreno?».

 

[Foto: archivo Efe/Matt Campbell – fuente: http://www.fundeu.es]

doppelgänger

Primera documentació: 23/01/2008

Tipus manlleu de l’alemany
Contextos Segons les llegendes de les illes britàniques, trobar-se amb el doppelgänger d’un amic o familiar augura la seva mort imminent. [El Periódico, 23/01/2008]
Però ella i el seu doppelgänger, el T-800 (Schwarzenegger), no són els únics lluitadors d’aquesta funció d’inevitable sensació de déjà vu, perquè tots dos acompanyen una nova generació d’heroïnes que responen a un model de lideratge molt diferent dels valors encarnats pel personatge de Hamilton. [Ara, 30/10/2019]
Observacions En alemany, la paraula Doppelgänger està formada per doppel ‘doble, duplicat’ i Gänger ‘caminant’, que prové de Gang ‘camí, passeig, marxa’. El novel·lista Jean Paul (1763-1825) va encunyar aquesta forma el 1796 per fer referència a un doble que es presenta amb aspecte fantasmagòric, és a dir, l’aparició d’una persona viva, un espectre. Així doncs, en les llegendes nòrdiques i germàniques, veure el propi doppelgänger és un auguri de la mort. Fins i tot, les creences afirmen que si algun amic o familiar veu el doppelgänger d’una persona coneguda del seu entorn pot portar-li mala sort o tenir problemes de salut greus.

Els doppelgängers apareixen en diverses obres literàries de ciència-ficció i de fantasia, en les quals imiten una persona per algun motiu, generalment maligne, per la qual cosa també se’ls coneix com a “bessons malvats”. Alguns exemples que trobem en la literatura són El doble (1846) de Dostoievski, L’estrany cas del Dr. Jekyll i Mr. Hyde (1886) de Robert Louis Stevenson, o Rayuela (1963) de Julio Cortázar.

Avui dia, el significat més estès de doppelgänger és el que designa una ‘persona que s’assembla tant a una altra que podria confondre totes dues’ (Langenscheidt Online-Wörterbuch), tal com es pot observar en el segon context. Cal apuntar, però, que en català trobem una paraula que defineix més o menys el mateix concepte, sòsia ‘persona que s’assembla extraordinàriament a una altra, amb relació a aquesta’ (GDLC), i que deriva del francès sosie, nom d’un personatge de l’obra Amfitrió (1668), de Molière, rèplica de la comèdia homònima de Plaute, en la qual el déu Mercuri adopta la figura d’un esclau anomenat Sòsia.

 

 

[Font: neolosfera.wordpress.com]

Prezentado por el Dr. Estelle Irizarry
 
Los investigadores ke estudiaron las letras, dokumentos i livros ke eskrivio el deskuvridor del kontinente amerikano se demandan komo es posible ke Colon alkanso un nivel de ekspresion literaria ke desha a la persona maraviyada, i de otra parte izo yerros de ortografia, gramatika i fonetika difisilmente eksplikables en una persona ke eskrive de esta manera.
Sus konosimientos permeten de pensar ke el se krio en el antiguo reino de Aragon, avlando katalan antes del kastiliano, sigun lo provo el periodista i investigador Nito Verdera; ma aun ke en su lenguaje se identifikaron elementos de portugez, gayego i italiano, el eskrivio poko o nada en estas lenguas.
Los investigadores ke analizaron los eskritos de Colon bushkan a eksplikar la grande proporsion de palavras ajenas ke se topan ayi, kon la influensa del katalan i tambien del portugez ke el embezo en los 9 anyos ke bivio en Portugal, antes de venir a Espanya; ma eyos no se demandan onde es ke se avlava una lengua ke era i no era espanyol, ke admitia palavras de otras lenguas i aun kon esto podia yegar a un nivel poetiko?! El paradokso de poder eskrivir manyifikas kronikas, letras i asta poezia en un espanyol ”defisiente” tiene una eksplikasion: no se trata de defisiensia sino de djudeo-espanyol. Sigun Hernandez Alonso, Colon embezo el espanyol antes de 1486, ma yo kreo ke seria mas exakto dezir ke lo ke embezo fue el espanyol de los djudios ke se avian dispersado despues de los progromes de 1391 en el Call de Barcelona, kuando se dispersaron tambien, segun Verdera, los Colom antepasados de Cristobal.
El rolo del djudeo-espanyol komo intermediario i medio de estudio del espanyol eksplika tanto la prezensia de etranjerismos leksikos en la lengua de Colon ansi komo sus konstantes errores en el kastilyano.
Para investigar si esta transmision avía deshado trasas del ladino en el espanyol de Colon, analizi tekstos del korpus dijital de autografos arekojidos por Lluís Yzaguirre i Maura, ke tiene 39,895 palabras, 5,222 de eyas diferentes, djuntos kon algunos otros tekstos de la epoka, tambien dijitalizados. Ma en el proseso, deskuvrí algo aun mas importante i de todos modos sorprendiente: tanto en el espasio de las komunidades djudias ke bivian en Espanya antes de la ekspulsion, ansi komo despues de 1492, en la separasion del sefaradi de su amada Espanya, el ladino reprezentava una aktitud emverso el lenguaje, una mentalidad, i esta mentalidad se observa en Colon tambien, lo ke eksplika el karakter partikular del espanyol ke eskrivia.
Uno de los ke se opozaron mas enerjikamente a las teorias sovre una kualkera semejansa entre la lengua de Colon i el djudeo-espanyol fue Ramon Menendez Pidal, ke rempusho esta idea kategorikamente, bazandose sovre un teksto djudío eskrito en 1410, komo si los autores de una mizma religion eskriven todos de manera igual: i ansi eskrive el a este sujeto:
A los debiles o fantasticos indicios del judaísmo de Colon no puede añadirse el del lenguaje. Este no se parece en nada al de algun texto español que conocemos del siglo XV, como el Testamento de un judío de Alba de Termes, fechado en 1410.
Ma es difisil de akseptar este argumento, bazado sovre un testamento eskrito, siendo ke no se trata de un idioma de tekstos sino de una lengua familiar.
De otra parte, Menendez Pidal, filologo ke fue por munchos anyos prezidente de la Real Akademia de la Lengua Espanyola, konfirma lo ke aya vía notado Las Casas: « Parece difícil decir donde pudo aprender Colon este español deficiente, que ya escribía antes de establecerse en España. » Menendez Pidal konkluye ke duvo embezar el espanyol en su epoka portugeza, durante nueve anyos antes de pasar a Espanya a fines de 1485, kuando dominava la moda kastelyanizante empesada por el infante don Pedro.
Aki kale insistir i demandar otra vez: komo es posible alkansar niveles tan altos de ekspresion en un espanyol defisiente? Komo eksplikar ke un ninyo embeze su lengua maternala de modo defektuozo si no es porke la oye de los ke se topan a su deredor?
La ipoteza ke propozo akí es ke la estranyeza del espanyol de Colon proviene de su eksperiensa kon el ladino ke oyo, i ke el djudeo-espanyol konformo su filozofía linguístika políglota ansi ke su aktitud verso su lengua. Los elementos leksikos, fonetikos i morfolojikos ke paresen yerrados, en el espanyol eskrito de Colon, vienen del djudeo-espanyol – una lengua ke ainda antes de la ekspulsion de 1492 ya existia entre los djudíos de Espanya i los ke avian emigrado de ayi, despues de las matansas de 1391; una lengua ke segun Ken Ellingwood, periodista del Times en Yerushalayim, era entonses, en el siglo 15, una meskla del espanyol kon palavras del portugez, katalan i ebreo, lo ke podría ser la definision del espanyol de Colon.
Komo ya lo apuntimos, el ladino influyo en Colon no solo komo lengua sino ke tambien komo una mentalidad, en la sinyifikasion ke tiene la palavra mentalité para los fransezes, de un kondjunto de konseptos kulturales i sosiales kompartidos por una komunidad. Akí se trata de una seria de karakteristikas ke konforman el karakter distinktivo del ladino i sus avlantes i ke segun el investigador espanyol Pascual Recuero pueden rezumirse ansí:
1) Inkorporasion avierta de prestamos leksikales segun lugares de rezidensia o de pasaje sinyifikativo.
2) Kontenido de variantes rejionales.
3) Intensiones de enigma para konfundir al ajeno, lengua sekreta de la familia.
4) Tendensia naturala al arkaízmo
5) Idiosinkrazias i inkonsistensias; refuzo de konformarse o aktitud indiferente a la ortografía i a las reglas de la gramatika.
Estos konseptos definen, esensialmente, la mentalidad ke enkontramos en los eskritos de Colon ke examinaremos a kontinuasion, para trayer despues exemplos de influensia estilístika i linguístika en dos kategorías mas.
1) Inkorporasion de prestamos
El judeo-espanyol tiene, sigun lo apuntimos, munchas palavras del ebreo, espanyol, gayego i katalan – a las kualas se adjustaron despues del 1492 palavras del turko, grego, fransez i otras lenguas mas. En los eskritos de Colon tambien topamos un grande numero palavras katalanas, portugezes, gayegas i dialektales.
 
2) Rejionalizmo
Los djudíos katalanes medievales avlavan katalan i ebreo en sus vida diaria, un echo raro en Evropa, onde las komunidades djudías avlavan ekskluzivamente la lengua dominante de referensia.
Pascual Pascual Recuero, investigador de la Universidad de Granada ke estudio el ladino i su kreasion literaria durante largos anyos, rekonose el rolo del rejionalizmo en la konsiderasion del ladino komo lenguaje sefaradí, avlado o eskrito. Su diksionario es un leksiko kompakto de las palavras de uzo mas korriente i las partikulas de la lengua espanyola, tal komo se avlava en el siglo XV, kon un chiko predominio de alguna variante rejional.
El desha entender, de manera muy sutil, su opinion sovre la “hejemonía katalana komo influensia en el djudeo-español: kuando apronta dos listas, lo katalan es el primer elemento mensionado”.
3) Lengua sekreta de familia
El enigmatiko Colon konfonde a los lektores kon su lenguaje ekspresivo ma a la vez ambiguo e indefinible, sus rubrikas misteriozas i el uzo en algunas letras de lo ke paresen ser las letras hebreas bet hei. Esta aktitud de vijilansia i misterio ke vemos onde Colon tiene sus bazas en el djudeo-español. Pascual Recuero aze sovresalir este aspekto de la lengua ke para mas konfuzion se eskrivía en soletreo, la eskritura kursiva del ebreo ke era muy difísil i kaje imposible a entender para el ke no la avía embezado en familia.
Kale ver en este konteksto, tal komo lo azen Madariaga i Verdera, su uzo de kod en las letras ke el muevo governador Bobadilla intersepto i mando de Santo Domingo a los Reyes en 1500, akuzando a Colon de deslealtad, siendo ke en eyas este demandava de su ermano Bartolome ke le enbiara fuersas armadas para defenderse kontra Bobadilla. Sovre este epizodo, kontado por el kronista Pedro Martyr de Anglería, komenta Madariaga en 1940:
Es muy poco probable que se hubiesen constituido una cifra para su uso personal. Mas natural parese proponer que conocieron por tradicion familiar alguna forma cursiva del alfabeto hebreo la familia de Colon pudo muy bien haber conservado el conocimiento y aun el manejo de la escritura hebrea despues de haber abandonado el uso de la lengua, sobre todo si se tiene en cuenta la ventaja que para un pueblo perseguido tendría la posesion de una especie de cifra natural automaticamente limitada, con poquísimas excepciones, a las fronteras de la raza.
La prova esta en una pregunta tan lojika komo simple: komo se pudo saver el kontenido de las letras, si estavan eskritas en karakteres deskonosidos? Klaramente la sifra avía sido desifrada porke no era una invension personala de los dos ermanos sino ke de todo un grupo i ke komo konsekuensa era potensialmente aksesible.
4) Tendensia naturala al arkaísmo
Cesar Hernandez Alonso observa ke la lengua de Colon tiene palavras i ekspresiones arkaizantes, karakteristikas mas de prinsipios o de la metad del siglo XV, ke de la tranzision de este siglo al sigiente. El arkaiko espanyol de Colon es derivado del djudeo-español, ke desde sus prinsipios tenia un karakter arkaiko ke se puede notar en muestros dias tambien.
Angel Rosenblat, en su estudio del estilo de Cervantes, komenta sobre el uzo de “non” en lugar de “no”. Segun el, el djudeo-español kedo kon lo ke yama el viejo adverbio “non”, ke avía sido remplasado en la epoka del Quijote kon “no”. Colon uza las dos palavras, ma “non” es uzado kon mas frekuensia ke “no” –  254 vezes para “non”, kontra 235 para “no.
Kon la eksepsion del verbo “”azer” en todas sus formas, ke alterna entre la “f” i la “h”  inisial, en el korpus de Colon se nota una preferensia muy markada por la “f”.
fermoso/fermosura – 10 vezes; hermoso/hermosura – 1
fijo/s – 19 vezes; hijo/s – 1
fasta – 74 vezes;  hasta – 24
fecho – 46 vezes;  hecho – 2
fablar – 26 vezes;  hablar – 5
En esta epoka avia ainda ken uzava las dos formas de esta letra, sigun se nota por exemplo en las “Coplas” de Jorge Manrique, ma esto era en 1476, i el arkaízmo era poetiko i venía bien para “contemplar como se pasa la vida”. Onde Colon, de otra parte, ay ainda formas ke adientro de un siglo ya no serian uzadas mas. Dize Angel Rosenblat ke en siertas situasiones don Quijote uza palavras arkaikas komo fecho, fermosura fazer, ma adjustando entre parentezes ke « en ninguna region del castellano se conservaba esa f-, que sí era constante en los libros antiguos”. No espesifika lo ke es « antiguo », ma seguramente deve ser antes del ke pozo las bazas de la gramatika kastelyana – Nebrija.
5) Idiosinkrasias i inkonsistensias
El ladino se karakteriza por una aktitud de aviertura, una grande toleransia verso la inkonsistensia en la ortografía, gramatika, sintaksa i vokabulario, i por su kapachidad de akomodarse, komo sus avlantes, a diferentes lugares i sirkunstansias, konservando al mizmo tiempo su intimidad de idioma de familia. La gramatika i la eskritura del djudeo-español no yegaron a rijirse por reglas. Ay variantes segun el lugar i el tiempo, a la kontra de la filozofía preseptista de Nebrija. En desparte de esto, Colon uza tambien eskrivir una mizma palavra de diferentes manera, manifestando un notable despresio de la konsistensia, i una aktitud avierta a neolojismos i variantes, sigun se puede notar en los sigientes exemplos:
acressientamiento/acressentamiento, acresentamiento, acresçentamiento
albedrío/albidrío; aprobecha/aprovecha; cibdad/ciudad/cibdat; lebó/llevó
truxeron, truxieron, trujeron, trujieron, trusieron
6) Notables ladinizmos en los eskritos de Colon
A kontinuasion presentamos en forma eskematika una seleksion de tipos de ladinismos ke se topan en los tekstos de Colon.
Diminutivos:  Carmen Hernandez Gonzalez konfirma kon munchos exemplos la persistensia del sufikso afektivo -ico asta oy en el espanyol de Mexico. Colon tambien uza la terminasion –ico del antiguo reino de Aragon ke abonda en las romansas i mizmo en la lengua de kada dia de los sefaradis: muchachika, manseviko, arvoliko. Colon el tambien  avla de “paxaricos” i “cosica”. Don Quijote, en kambio dize “cosita”.
 
A- Munyiz senyala el uzo de la “a” kon infinitivos: asobar, alevantar i adormir ansi ke en palabras ke en kastelyano no es uzual ke tenga esta letra inisial.
Colon uza: afigurava/afigura por imajinar(se), exaktamente komo en ladino (i gayego).  Alebantado por > levantado – existe en ladino i gayego ma no en kastelyano ni katalan. Otros exemplos: abastar, acrecimiento, allegar, anombraron, aseñaladamente, aseñorear, asentar, abastar,  aluenga,  amostrar, abasar
 
Adjektivos. Grado:  Hernandez Gonzalez arekojo en el espanyol meksikano el uso de ”muy’ kon el adjektivo “munchos”, ke se uza en ladino tambien i se repeta en el korpus de Colon onze vezes, komo en muy muncho camino, muy munchas canoas, figos hay muy munchos. Una variante es muy mas claramente, ke se repeta kon presto i atrevido.
Sustantivasion kon –ura.  Pascual Recuero nota la existensia de esta forma en el djudeo-español kon exemplos tales ke: escondedura, escozidura espandidura.
En Colon esta forma es muy frekuente: dobladura, gordura, fermosura, escri[p]tura, altura, bentura, holgura., fechura (por hechura).
Formas estranyas kon sus ekivalensias normales en el korpus son: longura (longitud), estrechura (estrechez), espesura (espesor),
 
Tener por haber
En ladino es muy frekuente el uzo de tener en lugar de avertengo ido.
Onde Colon tambien ay munchos exemplos de esta forma:
Lo que tengo pensado de mi vida; tenía destinado y presto; tenían tomado posesión; luego la tengo cobrada y socorrida; por la muy gran bienquerencia que con vos tengo cobrada.
V. Konkluziones
Colon salio de Espanya el mismo día ke los djudíos ke no kijeron baftizarsen – el en viaje de eksplorasion i eyos en viajes de ekspulsion. A diferensia de eyos, en servisio de los Reyes Katolikos, el pudo tornar i eskrivio diarios, kronikas, letras i livros kaje eksklusivamente en espanyol, ma un espanyol ke para munchos es demasiado defisiente para ser su lengua materna. El djudeo-espanyol deve konsiderarse entre los kandidatos a primera lengua de Colon. A traves del ladino le yegaron los elementos de otros idiomas. Sus eskritos reflektan la mentalidad akavidada, tolerante i rezistente de la kuala tratimos en relasion al ladino.
Naturalmente, esto tiene reperkusiones kon relasion a los enigmas kolombinos – de su lugar de nasimiento, de su edukasion, relijion i sentimiento relijiozo, a los kualos no tokaremos akí, limitandomos a eksplikar el paradokso kon el kual avrimos estas pajinas.
En la Espanya de Colon ke se movía verso la unidad polítika i la uniformidad linguístika, kedavan ekos del ladino ke el almirante-eskritor avia embezado i ke dio a su ekspresion en espanyol una estranyeza ke komentaron munchos sin lograr eksplikarla.
Esta es la misma estranyeza ke siente el avlante de espanyol oy en día al enkontrarse por primera vez kon el ladino. El paradokso ke desperto la kuriozidad de los lektores de Colon, su klara despreokupakion por la konsistensia i la uniformidad linguistika en sus eskritos, el sekreto ke embuelve su orijin i otros aspektos de su vida asi ke munchas idiosinkrazias linguístikas i de estilo, se pueden eksplikar solo en admetiendo ke son konsekuensa de la influensia del  ladino sovre su lengua.
[Orijin: www.aki-yerushalayim.co.il]

El anglicismo lockdown, que alude a la reclusión forzosa de los habitantes en sus casas o en una zona determinada, tiene alternativa en español: confinamiento.

Con motivo de las noticias relacionadas con la COVID-19, en los medios se encuentran usos de este extranjerismo: «Los huéspedes no podrán salir del hotel a causa del lockdown decretado por las autoridades», «La organización aclara a los contratistas que no pueden abrir durante el lockdown» o «Ciudadanos salen a las calles a pesar del lockdown».

De acuerdo con diccionarios ingleses como el Cambridgelockdown se emplea para referirse a una situación en la que no se permite a las personas entrar o salir con total libertad de un edificio o una zona debido a una emergencia, concepto que puede traducirse al español de forma clara por confinamiento.

El Diccionario de la lengua española define confinar como ‘recluir algo o a alguien dentro de límites’, que, como en este caso, pueden ser los del propio domicilio.

Así pues, lo adecuado en los ejemplos iniciales habría sido escribir «Los huéspedes no podrán salir del hotel a causa del confinamiento decretado por las autoridades», «La organización aclara a los contratistas que no pueden abrir durante el confinamiento» y «Ciudadanos salen a las calles a pesar del confinamiento».

En muchos casos, en especial en las noticias que informan de que no está permitida ni la entrada ni la salida de personas de un territorio, puede sustituirse lockdown por la construcción cierre (de fronteras, de la ciudad…), como en «Las autoridades descartan por el momento el lockdown de la ciudad de Chillán», donde habría sido preferible escribir «Las autoridades descartan por el momento el cierre de la ciudad de Chillán».

Si desea emplearse lockdown (mejor que lock down), lo apropiado es destacar este término en cursiva o, si no se dispone de este recurso, entre comillas.

[Foto: archivo Efe/ Susanna Sáez – fuente: http://www.fundeu.es]

Las voces españolas interpretación y actuación son traducciones válidas del anglicismo acting en el ámbito de la música.

En los medios de comunicación no es raro encontrar la forma inglesa en frases como «El jurado les pidió que trabajen más el acting», «Los dos concursantes lo dieron todo en el acting» o «Según los organizadores, más de 230 000 personas vieron el acting en directo».

Diccionarios de inglés como el de Merriam Webster definen acting como ‘el arte o la práctica de representar algo en un escenario o tras las cámaras’. En las noticias en español se está usando el extranjerismo no solo para aludir a esa disciplina, sino también para referirse a una actuación en concreto, como se aprecia en el tercero de los ejemplos. En cualquier caso, las palabras españolas interpretación o actuación hacen innecesario el uso del anglicismo.

Cabe señalar que, en determinados contextos, la voz española interpretación puede referirse también a aspectos puramente musicales como la entonación, el fraseo…, de modo que, si el contexto no lo deja claro, puede ser conveniente aclarar a qué se refiere.

Así pues, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible escribir «El jurado les pidió que trabajen más la interpretación», «Los dos concursantes lo dieron todo en la interpretación» y «Según los organizadores, más de 230 000 personas vieron la actuación en directo».

[Foto: archivo Efe/Juanjo Martín – fuente: http://www.fundeu.es]

La publicidad enviada al móvil decía: “Nadal intentara conseguir el torneo Austral por segunda vez”

Rafa Nadal durante su partido del Open de Australia contra Dominic Thiem el pasado 29 de enero. 

Escrito por ÁLEX GRIJELMO

Movistar me envió la semana pasada un mensaje al móvil (y supongo que también a millones de clientes) para comunicar que se podía seguir el Open de Australia en la plataforma de televisión propiedad de esa misma compañía. El texto decía así, literalmente:

“Arranca el Open de Australia en Melbourne. Disfruta del primer MAJOR de la temporada desde el 20 de enero al 2 de febrero en Eurosport (Dial 61 y 62). Nadal intentara conseguir el torneo Austral por segunda vez en su carrera”.

Y se me ocurren los siguientes comentarios:

Arranca. Este verbo implica que algo se pone en marcha de forma inesperada, violenta, con ruido. “Se arrancó a cantar”, “el coche arrancó”… Pero ¿arrancó el Open? Además de no haber empezado por sorpresa, el primer tenista que entró en la cancha no lo hizo con tanto ruido… Puede aceptarse en algún caso el uso metafórico, pero no tanto el abuso que se da hoy en los medios para cualquier situación. Todo arranca, nada empieza, se inicia o comienza.

MAJOR. Sorprenden las mayúsculas aquí, cuando corresponderían minúsculas y cursiva, pues se trata de un anglicismo crudo. Major significa en inglés “mayor” o “principal”, y no suele usarse en el lenguaje común del tenis en español (sí algo en el golf). Los cuatro grandes campeonatos del año se llaman “grandes” (“Federer ha ganado 20 grandes”), o “torneos del Grand Slam”. Me pregunto qué habrá deducido la multitud de clientes monolingües al toparse con esa palabra.

Dial 61 y 62. Aparte de la inexplicable mayúscula en “dial” y de que habría sido mejor “diales” (pues citan dos), en realidad se trata más bien de dos “canales” (los de Eurosport 1 y Euro­sport 2 en esa plataforma), a los que se puede llegar pulsando esos dígitos en el telemando. El dial es otra cosa. El Diccionario lo define como “superficie graduada sobre la cual se mueve un indicador, ya sea una aguja, un punto luminoso, etcétera”, y que sirve para señalar “una determinada magnitud, como peso, voltaje, longitud de onda (…)”. También es la superficie que en los receptores de radio se utiliza para seleccionar la opción deseada; y, en tercer lugar, las emisoras que se captan en un determinado territorio. Así que podría aceptarse en todo caso la opción “puntos 61 y 62 del dial”, dando por bueno el traslado metafórico de “dial” de la radio al televisor.

intentara. Le falta la tilde a ese verbo en futuro, que sin ella se queda en un imperfecto. Imperfecto de subjuntivo y también imperfecto de ortografía.

Austral. Sobran la mayúscula y hasta el adjetivo entero, pues ya se ha dicho de qué torneo se trata y no añade mucho aclarar que Australia es austral.

por segunda vez. El texto dice que “Nadal intentara [sic] conseguir [sic] el torneo Austral [sic] por segunda vez” (en vez de conseguir, habría sido mejor “ganar”). La oración incurre en ambigüedad: “por segunda vez” puede referirse al intento o a la consecución del triunfo. Y no es la segunda vez que Nadal intenta conseguir [sic] el torneo. Lo había intentado más veces, incluso fue finalista en cuatro ocasiones. Se entendería mejor si se hubiera escrito “Nadal intentará ser por segunda vez el ganador de este torneo”.

Por tanto, y dejando aparte las cuestiones opinables, el mensaje estudiado incluye en sus 41 vocablos un anglicismo innecesario, dos imprecisiones semánticas y tres faltas de ortografía.

Algunas compañías gastan millones en cuidar su imagen corporativa, pero da la sensación de que les importa poco la idea que nos formamos acerca de ellas cuando nos escriben.

[Foto: TPN/ GETTY IMAGES – fuente: http://www.elpais.com]

La expresión moda sostenible es una alternativa preferible a slow fashion.

En los medios de comunicación pueden verse frases como «La filosofía del ‘slow fashion’ aboga por los principios de la alta calidad en las materias primas y el consumo responsable», «Del usar y tirar al slow fashion» o «Cada vez son más las firmas que apuestan por el slow fashion».

A diferencia de la moda rápida, que se produce y comercializa rápidamente y tiene una vida corta, la moda sostenible hace referencia a aquella cuyas prendas se confeccionan con bajo impacto ecológico y social, duran más de una temporada y se pueden reciclar.

Aunque en ocasiones se utiliza el calco moda lenta, resulta preferible moda sostenible, pues es más transparente. En este sentido, cabe indicar que el Diccionario de la lengua española define sostenible de la siguiente manera: ‘especialmente en ecología y economía, que se puede mantener durante largo tiempo sin agotar los recursos o causar grave daño al medioambiente’.

También se documenta, y es válida, la expresión moda ética, si bien está menos asentada.

Así pues, en los ejemplos iniciales habría sido preferible escribir «La filosofía de la moda sostenible aboga por los principios de la alta calidad en las materias primas y el consumo responsable», «Del usar y tirar a la moda sostenible» y «Cada vez son más las firmas que apuestan por la moda sostenible». 

[Foto: archivo Efe/Ernesto Arias – fuente: http://www.fundeu.es]

Je viens d’écouter sur les ondes de 98,5 FM à Montréal la chronique de Lise Ravary au sujet des prix de l’Académie de la carpette anglaise, un organisme en France qui décerne des prix aux entreprises et institutions qui font un usage abusif de l’anglais. Cette chronique fait partie de cette tradition bien québécoise de se moquer de cet  amour de l’anglais chez les Français alors que le Québec se targue de tout franciser.

Il est évident que le mot anglicisme n’a pas la même signification en France et au Québec. En France c’est simple, un anglicisme est simplement un mot ou un sens qui arrive en français de l’anglais. Il est adopté dans le système linguistique et fonctionne comme tout autre mot du français. Par exemple, à la faveur d’une réforme européenne des diplômes universitaires, celui du 2e cycle est devenu le Master, prononcé comme mastère. Pas la moindre objection ni controverse. Au Québec, nous disons la maîtrise. C’est bien, pas de controverse non plus.

C’est assez évident qu’en France l’anglais est un moyen d’enrichissement du français. Pourquoi réinventer la roue ? Pourquoi pas faire ce que toutes les langues font spontanément : prendre les mots et leurs sens dans les langues d’origine. Quitte à modifier l’orthographe si nécessaire. L’anglais en est le parfait exemple. Quand l’anglais utilise chef pour désigner un grand cuisinier,  c’est tout à fait normal. Combien d’anglophones savent qu’il vient du français ? Et son origine n’a aucune importance.

Les dictionnaires ou répertoires européens d’anglicismes, comme ce Dictionnaire Larousse des anglicismes que j’ai devant les yeux est un ouvrage à caractère descriptif et ne prétend nullement corriger les mots répertoriés.

Au Québec, chez les grammairiens et les puristes, l’anglicisme, en plus d’être un mot ou sens venant de l’anglais est un mal, une menace, un affront mettant en péril la langue française. C’est donc le problème numéro un du français au Québec. Les chroniques de langues portent presque exclusivement sur les anglicismes et comment les corriger. Les répertoires d’anglicismes au Québec sont des ouvrages correctifs.

Le gros hic dans tout ça c’est que ces mêmes grammairiens et puristes québécois ont toujours vu dans le français européen le modèle à suivre. Mais là il y a un gros problème. Que faire des anglicismes européens ? L’Office québécois de la  langue française fait de vaillants efforts pour promouvoir les termes québécois mais force est d’admettre que souvent la loi du plus fort s’impose. Qui aujourd’hui au Québec parle de balle aux buts, balle au pied, ballon volant ou gouret pour désigner le baseball, le football, le volley-ball et le hockey ?

[Source : etatslangue.wordpress.com]

Expresiones como wine lover y fashion lover pueden traducirse sin ningún problema al español como amante de los vinosamante de la moda, respectivamente.

En los medios de comunicación es posible encontrar estas dos expresiones y otras similares formadas con el término inglés lover: «No es ningún secreto que el artista era un cat lover» , «La cocina molecular gana cada vez más peso entre los food lovers» o «Si eres un pasta lover, este plato te va a encantar».

Tal como se comprueba en diversos diccionarios bilingües, la palabra inglesa lover puede traducirse en estos casos como amante, que es un equivalente directo, sencillo y ajustado del sentido original, aunque en ocasiones también pueden valer otras opciones como aficionado apasionado. En cierto número de casos, cabe pensar en expresiones alternativas, como gran lector para un book lover, fiestero para un fun lover melómano para un music lover.

Aunque a menudo se emplea lover en diversos contextos con fines publicitarios, no es una práctica recomendable y, por ello, no hay razón para trasladar sin más las expresiones basadas en este término en la redacción de las noticias.

De este modo, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir «No es ningún secreto que el artista era un amante de los gatos», «La cocina molecular gana cada vez más peso entre los amantes de la comida» y «Si eres un amante de la pasta, este plato te va a encantar». En el último ejemplo puede resultar incluso más natural reformular el comienzo: «Si te apasiona la pasta, este plato te va a encantar».

[ Foto: Pixabay/cromaconceptovisual – fuente: http://www.fundeu.es]