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Catena descendió un lugar en el exclusivo listado de la revista Drinks International. Por segundo año consecutivo es la mejor de Sudamérica.

La bodega mendocina Catena fue incluida por segundo año consecutivo entre las 50 marcas de vino más admiradas del mundo en 2021 de la publicación Drinks International. Después de haber ocupado la cima en 2020, se ubicó en el segundo lugar y mantuvo su reinado como la mejor de Sudamérica.

La selección de las marcas fue hecha por una academia compuesta por los principales expertos en vino del mundo, incluidos compradores, sommeliers, mayoristas, dueños de bares, Masters of Wine, escritores y educadores de 48 países diferentes.

El puesto número uno fue ocupado por Familia Torres de España, que impresionó a la academia con la calidad y consistencia de sus vinos. También fue galardonada como la marca de vinos más admirada de Europa.

Por su parte, la bodega familiar de Mendoza, conservó su lugar como la marca más admirada de América del Sur y destaca por Drinks International por su reputación de producir algunos de los mejores Malbec del mundo. Además, fue la única de nuestro país en aparecer en la lista.

El podio se completó con otra marca española, Vega Sicilia, que finalizó tercera. La marca australiana Henschke ocupó el cuarto lugar y se llevó el premio regional a la marca de vino más admirada de Australasia. En tanto, la potencia chilena Concha y Toro fue la quinta en las posiciones.

“Ganar un lugar en esta prestigiosa lista es un gran logro. Hay miles de marcas de vino que compiten por la atención en todo el mundo, pero solo 50 íconos de élite han logrado el éxito”, sostuvo el editor de Drinks International, Martin Green.

Además de felicitar a los ganadores, Green dijo que “las marcas sólidas desempeñarán un papel vital en el liderazgo del comercio del vino hacia un futuro saludable a medida que el mundo emerge de los bloqueos del covid-19. Las bodegas que figuran en esta lista actúan como campeones regionales, señales de categoría y líderes de la industria, y tienen el potencial de llevar el comercio del vino hacia unos nuevos años locos”.

El editor de Drinks International, Justin Smith, declaró: “Estamos encantados de recompensar los logros de las marcas de vino más admiradas del planeta. Felicitaciones a las bodegas mejor clasificadas en Europa, América del Norte, América del Sur, Australasia, África y Medio Oriente, y a todas las marcas que aparecen en nuestra guía definitiva. Esperamos seguir celebrando los éxitos de los productores de vino excepcionales en el futuro”.

Aquí el listado completo:

1. Familia Torres (España)

2. Catena (Argentina)

3. Vega Sicilia (España)

4. Henschke (Australia)

5. Concha y Toro (Chile)

6. Penfolds (Australia)

7. Domaine de la Romanée-Conti (Francia)

8. CVNE (España)

9. Antinori (Italia)

10. Château Musar (Líbano)

11 E. Guigal (Francia)

12. Château Lafite (Francia)

13. Errazuriz (Chile)

14. Felton Road (Nueva Zelanda)

15. Villa Maria (Nueva Zelanda)

16. Yalumba (Australia)

17. Planeta (Italia)

18. Château Cheval Blanc (Francia)

19. M. Chapoutier (Francia)

20. Château d’Yquem (Francia)

21. Ridge (Estados Unidos)

22. Symington (Portugal)

23. Château Petrus (Francia)

24. Frescobaldi (Italia)

25. Château Palmer (Francia)

26. Gaja (Italia)

27. Montes (Chile)

28. Cono Sur (Chile)

29. Jackson Family Wines (Estados Unidos)

30. Craggy Range (Nueva Zelanda)

31. Château Margaux (Francia)

32. Campo Viejo (España)

33. Château Haut-Brion (Francia)

34. Nederburg (Sudáfrica)

35. Château Mouton-Rothschild (Francia)

36. Bruce Jack (Sudáfrica)

37. Bodegas Abadal (España)

38. Esporão (Portugal)

39. Gallo Family Vineyards (Estados Unidos)

40. Sassicaia (Italia)

41. Louis Latour (Francia)

42. McGuigan (Australia9

43. Ramón Bilbao (España)

44. Oyster Bay (Nueva Zelanda)

45. Royal Tokaji (Hungría)

46. Beringer (Estados Unidos)

47. Raventós Cordoníu (España)

48. Santa Rita (Chile)

49. Tignanello (Italia)

50. La Rioja Alta (España)

[Fuente:  http://www.losandes.com.ar]

 

Foto

I, tu, poses, massa, comes? Enyores els accents diacrítics? O ets d’aquells que t’importa tot un cominu? Aprèn a parlar, escriure i estimar en català amb La Incorrecta.

Si poses comes a tort i a dret, si accentues a la babalà, si els pronoms febles et fan ballar el cap i si comproves el que escrius en un corrector automàtic cada dos per tres, aquest llibre és per a tu. O si, per altra banda, ets dels que esperen qualsevol descuido per corregir tothom i somies en un món millor sense faltes d#ortografia, aquest també és el teu llibre, ja que et sentiràs reconfortat i acompanyat en la teva lluita i gaudiràs repassant els dubtes i errors més freqüents del català.

El llibre que tens entre les mans no és llarg com una enciclopèdia, no és avorrit com un manual i tampoc és carrincló com un diccionari: és una guia incorrecta del català, feta amb humor i amor per la nostra llengua. Aquí hi trobaràs nocions ortogràfiques, morfològiques i sintàctiques del català perquè puguis anar pel món parlant-lo i escrivint-lo millor que Pompeu Fabra.

Ara ja no tens excusa: Parla bé, collons!

Deu coses que et passaran amb aquest llibre:

1. T’adonaràs que el català és l’hòstia.

2. Deixaràs, de, posar, tantes, comes.

3. Maleiràs la gent que diu «tinc que».

4. Insultaràs en català.

5. Entendràs que apostrofar és de savis.

6. Deixaràs de «donar petons» i començaràs a «fer-ne».

7. T’expulsaran dels grups per corregir els altres.

8. Pensaràs, llegiràs, escriuràs i estimaràs en català.

9. Sentiràs que ets el Ramon Llull del s. xxi.

10. Estimaràs La incorrecta i la seguiràs a Instagram.

Ah! I també et passarà una última cosa, massa important per incloure-la en un punt: llegiràs, consultaràs i recomanaràs aquest llibre.

Títol: Parla bé, collons!
Autor: La Incorrecta
Editorial: Montena
Pàgines: 208
ISBN: 978-8418318023

[Font: http://www.racocatala.cat]

Catedral de Tui / foto: xunta.gal

O concelleiro de Turismo, Laureano Alonso, a historiadora Sara Quintana e o ilustrador Xosé Tomás foron os responsables da presentación o pasado mércores das novas rutas para coñecer o Tui máis oculto. Trátase de tres rutas, polo Tui xudeu, o Tui de Dona Urraca e o centro histórico en xeral. Tres rutas para coñecer a riqueza dun dos máis importantes conxuntos históricos de Galicia.

Tui aposta así por un turismo activo e ó aire libre en tempos de pandemia desenvolvido a través de material gráfico e de novas guías. Estas “están pensadas para ser autoguiadas descubrindo os recunchos do conxunto histórico”, tal e como afirmaba o concelleiro de Turismo, Laureano Alonso.

As tres novas rutas propostas son “O tesouro de Salomón”, “O túnel de dona Urraca”, e unha ruta máis xeral guiada a través dun mapa da vila. Coma novidade na guía vanse facendo preguntas que o visitante ten que ir descubrindo e que “permiten coñecer un Tui distinto”.

Presentación do novo material turístico para as dúas rutas de Tui / foto: Concello de Tui

“O tesouro de Salomón” e “O túnel de dona Urraca”

“O tesouro de Salomón”, vinculado á ruta xudía, cunha duración de 120 minutos, está guiado por Francisco Sánchez, “quizais o persoeiro máis importante da historia de Tui”, segundo o Concelleiro. A ruta de “O túnel de dona Urraca”, cunha duración de 75 minutos “está plantexada cun percorrido polo conxunto histórico entorno á Catedral”.

A elección dos dous personaxes que guían as rutas, Francisco Sánchez e Dona Urraca, segundo se explicou, obedece a que “Francisco Sánchez é un personaxe moi destacado da historia de Tui e da historia mundial, e Dona Urraca tamén, e válennos para falar doutras partes da historia máis transversal coma a independencia de Portugal e o papel que tivo Tui”.

Estas novas guías estarán publicadas en galego e castelán, contan con deseño e ilustración de Xosé Tomás e guión da historiadora Sara Quintana. As guías poden atoparse na Oficina Municipal de Turismo, cunha tirada de ata 5.000 exemplares e tamén se poden descargar na web municipal.

Para o ilustrador Xosé Tomás, “foi un traballo moi agradecido pola enorme sintonía que tivemos á hora de plasmalo” que contou “cun diálogo moi bonito a nivel creativo”. Un traballo con dúas lecturas, unha primeira da lectura da visita, e unha segunda máis a fondo co material xa na casa.  Un traballo que persegue pór a historia de Tui á dispor dos nenos e do público en xeral.

 

[Fonte: http://www.historiadegalicia.gal]

Escrito por Claudio Magris

Singer es como ese demonio de una nouvelle suya que se alimenta de las letras sagradas del alfabeto judío, a sabiendas de que, cuando haya devorado la última letra, morirá. Singer fue grande cuando, escribiendo en yiddish, pensaba que escribía en una lengua muerta.

El dybuk, el demonio que habla en los cuentos de Singer y que en muchas ocasiones también los narra, es “alguien que ve sin que los demás lo puedan ver”; también Singer observa y retrata al mundo desde impredecibles ángulos de perspectiva, sin dejarse descubrir, impersonal como un francotirador o como Dios, a quien le gusta esconderse en un vacío irrepresentable pero también dejarse representar como un familiar y buen anciano. Recuerdo con manifiesta intensidad la primera vez que lo leí, el efecto de extrañamiento y de encanto de esa lectura. Era una tarde de septiembre, en 1966; estaba en el mar, en Trieste, y apenas había terminado de leer “El no visto”, un cuento que quizá es su obra maestra. Esa parábola sobre la ley y sobre la pasión, sobre la fidelidad y la infidelidad, sobre el misterio conyugal y sobre el vértigo del deseo ya me había marcado para siempre. Así pues, desde un pequeño café, de la ribera, le escribí —mandándole la carta a su editor norteamericano, Farrar Straus, que muchos años después sería el editor de mi Danubio— como se le escribe no a un escritor que se admira, sino a alguien que nos devela un mundo absolutamente impredecible y que, sin embargo, desde siempre hemos reconocido nuestro. Más que mi carta, en esta pequeña historia, lo que cuenta es la respuesta, que me llegó un par de semanas después. Una carta en alemán y escrita a mano —como la mía— con una grafía grande, nítida e infantil, que concluía con los afectuosos saludos para mí, mi familia y mis amigos. Era la primera vez que alguien, con justicia, incluía en el obvio círculo de los afectos fundamentales a los amigos, ciertamente no menos importantes que los parientes. Desde entonces, durante años, nos escribimos muchas veces y creo haber leído casi todos sus libros; creo conocer bien al escritor Singer, impasible como Dios y sin embargo capaz de expresar todas las cuerdas de lo humano, atento a cada una de las criaturas más humildes y listo a dejarlas caer en el abismo en el que toda vida se consume. Pero también conocí bien al hombre, ese anciano señor que parecía frágil, con su cráneo calvo y liso como un recién nacido, pero que dejaba entrever una energía indomable. Me dio mucho.

Un verano, con Marisa, fuimos a buscarlo a Wengen, en los Alpes suizos, donde él pasaba las vacaciones con su esposa Alma. De pronto me vi, no sé cómo, contándole también muchas cosas de mi vida que no le digo a muchas personas. Sabía escuchar. En un cierto punto de la conversación, luego que le hablé de una horrible enfermedad que había terminado con la vida de una niña sobrina mía, él, ensartando una hoja con su bastón, murmuró: “¿Sabe?, la literatura sirve tan poco…”. Y nunca olvidaré, el tono, único e irrepetible, con el que hizo una pregunta que solamente pudo ser formulada en ese tono y que ningún otro me la ha planteado en ese tono: “¿Usted cree en Dios?”.

Le hablé de sus cuentos y de lo que encontré en ellos, pero él no entendía bien; recordaba detalles físicos de figuras y de paisajes, pero se le escapaba el sentido de lo que había escrito. No era un intelectual: Wittgenstein hubiera dicho que escribía no con la cabeza, sino con la mano y la mano no siempre sabe lo que está sucediendo entre esos zigzagueos que ella traza en el papel. Luego, con la libertad que se tiene con un escritor que se considera tan grande y al que, por lo tanto, se le puede decir todo, le pregunté, por qué, luego de haber escrito algunas de las más hermosas parábolas de la literatura universal, escribía esos novelones tan condimentados, gozosos pero no originales o a veces hasta aburridos, pero de cualquier manera innecesarios. El, en lo absoluto, lo tomó a mal. No entendió mis objeciones críticas y respondió, dudando, que él escribía lo que en ese momento le gustaba. Entonces lo sentí todavía más grande. Era como si alguien me hubiese preguntado por qué yo iba al mar sobre la modesta costa triestina en lugar de ir a Saint Tropez. También hubiera respondido que iba donde me gustaba, sin pensar en las estrellas de la guía Michelin. “Ya ve —le dije—, yo soy más inteligente que usted; pero usted, ¡ay Dios!, es un genio”.

Pocos escritores logran expresar como Singer lo absoluto que podemos encontrar en cada momento significativo de la vida —el amor, el sufrimiento, la seducción, el horror que se recorta contra el fondo de lo eterno y de la nada—. Es en los cuentos, sobre todo, donde se revela su irrepetible grandeza. Entre las novelas, la más desconcertante e incisiva es Satán en Goray (1935): la más anómala, la más alejada de los cánones narrativos decimonónicos a los que él regresará más tarde, en muchas de sus obras más afortunadas, pero menos inquietantes y menos poderosas. Satán en Goray es una novela-parábola que representa, con siniestro poderío y doliente pietas, la tentación mesiánica, el sueño místico-erótico-transgresivo de infringir la Ley para acelerar el triunfo del mal que, según algunas corrientes extremistas del judaísmo, debe alcanzar el último círculo infernal a fin de que luego pueda arribar el Mesías y verificarse la redención total y definitiva. La tentación mesiánica deviene el símbolo de la seducción de lo irracional y de lo indistinto, de un histerismo revolucionario y erótico que devela algunas quemantes laceraciones de la modernidad.

Singer regresará a menudo sobre estos temas en algunos estupendos cuentos —por ejemplo “La destrucción de Kreshev”— en los que su garra realista y visionaria hará de esta particular temática judía una metáfora de la disgregada y caótica multiplicidad moderna. Pero “en el tribunal de su padre”, rabino en Varsovia —parafraseando el título de sus memorias de juventud, En el tribunal de mi padre (1966) —, Singer absorbería para siempre la religiosidad profunda, irreverente, mística, sensual, popular y picaresca del hassidismo. De este último, él aprendió esa épica confianza con todas las manifestaciones de la vida que es una característica del judaísmo oriental, esa vitalidad desarrapada, real e insuficiente que Kafka tanto admiraba en los actores del teatro yiddish y le dolía no poseer. Narrar parábolas es, para el hassidismo, el gesto religioso que amaina la verdad en la vida. Para Singer, la parábola se vuelve el cuento que narra la condición humana, fragmento de eternidad que desemboca en lo efímero de lo moderno. Sus grandes cuentos son parábolas que, por otra parte, también se alimentan de elementos muy lejanos a la religiosidad judía, la filosofía de Spinoza y de Schopenhauer, la narrativa de Knut Hamsun. Singer escribe sus más grandes cuentos, naturalmente, en yiddish, en Estados Unidos de Norteamérica, a donde se traslada en 1935. Los escribe —como él declaró en un artículo que apareció en The Herald Tribune en 1965— en una “lengua muerta”, que él siente condenaba a una cercana extinción. Un escritor yiddish, decía, “es como espectro, alguien que ve sin que los demás lo puedan ver”. Esa lengua, para él, corría el riesgo de estar doblemente “muerta”: lo aislaba del gran público pero no le daba buena aceptación con los lectores de las comunidades yiddish norteamericanas que deseaban color local y sentimentalismo folklórico, mientras que él escribía despiadadas fábulas universales sobre lo estrambótico de la condición humana.

Singer es grande cuando es poeta del exilio, no solo del judío, sino del que implica la condición existencial y la escritura, cuya verdad es el desarraigo. Así nacen, con el riesgo de haber sido escritas por nadie, sus obras maestras, cuentos-parábolas como “El Spinoza de la calle Market”, “Caricatura”, “El no visto”, “Gimpel El Tonto”, “El último demonio”, “Una boda en Brownsville”, “Viernes breve”, por citar solo algunos. En estos cuentos, Singer habla ora como la serpiente primigenia de los albores del mundo, como el Mal, ora como Dios. Semejante al autor del Eclesiastés, dilata desde los detalles fisiológicos hasta las cosas últimas, sin dar a entender si él habla desde el punto de vista de la fe o de la desilusión. Esta apertura indiscriminada sobre la realidad lo acerca a los grandes escritores impersonales y anónimos del pasado, que se asemejan a todos y a nadie porque se vuelven indiferentes ventrílocuos de los personajes y de las vidas más diversas e imparciales portavoces de todas las cuerdas del vivir. Si el ángulo visual del escritor del siglo XX es en general un ángulo agudo, que abarca en profundidad un corte unilateral y subjetivo de lo real, el ángulo visual de Singer parece tener 360 grados y abarcar la totalidad épica de la experiencia; él retrata el caos y el orden, la ternura y la perversión, la luminosa presencia del sentimiento y la acre podredumbre de la nada. Singer escribe en yiddish cuando el mundo de la literatura yiddish ya no existía o había sido violentamente desenraizado. Su paisaje, después de la Shoah, solamente existe en la palabra, como los shtetlach, los villorrios judío-polacos de sus cuentos: Yampol, Frampol, Sencimin. Jozefov, Tishevitz… Hace muchos años, recorrí esos lugares por amor a él y solo encontraba algunas lápidas judías entre los campos, los restos de una sinagoga quemada. Solo habían quedado, de la realidad de esos lugares, sus nombres escritos en las tarjetas postales que yo le mandaba a Nueva York, desde esos lugares cuyas parábolas los habían transformado en capitales de la literatura universal, como Praga o Dublín.

El éxito premió las obras menos originales de Singer, exponiéndolo a ser un escritor para todos, condición peligrosa para la literatura en una época en la que, como escribió Manes Sperber, “los todos ya no existen”. Singer se volvió un autor cada vez más prolífero de gruesas novelas fluviales, tradicionales y que a veces constituían una expiación, decorosos monumentos decimonónicos escritos por un muy visible “novelista” que ya tenía muy poco del dyhnk y que quizá olvidó que una vez dijo: “No considero un infortunio ser un dyhuk, un espectro”. También estas novelas —La familia Moskat (1950), La fortaleza (1955), El esclavo (1960), El mago de Lublin (1960), La propiedad (1969), Enemigos. Una historia de amor (1972) y muchas otras— tienen páginas de inolvidables revelaciones, pero no soportan la comparación con los lejanos y grandes cuentos de Singer. En la biografía de Florence Noiville, que retrata a Singer con amor y con inexorable verdad, su genio aparece fascinante pero también tacaño y mezquino, estérilmente esclavizado en la producción de palabras y en la estrategia del éxito, ha mentido también insoportablemente egoísta, en un amasijo de grandeza y miseria, en el que la primera no justifica la segunda y ésta no cancela a la primera. No me perturbó descubrir, en este fuerte libro, cosas que contrastan con el Isaac Bashevis Singer que paseaba con nosotros en Wengen. El propio Singer decía que es la obra la que cuenta, no el pobre hombre que la escribe; no nos interesa saber si Homero era uno o muchos, un hombre o una mujer, simpático o antipático. Quizá, en la vida cotidiana, se olvidaba de esas verdades que había expresado con tanta poesía; un Dios que se olvidase ser tal y se pusiese a cuidar de sus asuntos personales, ya fuesen literarios, probablemente sería el más insoportable de los hombres. Singer es como ese demonio de una nouvelle suya que se alimenta de las letras sagradas del alfabeto judío, a sabiendas de que, cuando haya devorado la última letra, morirá. Singer fue grande cuando, escribiendo en yiddish, pensaba que escribía en una lengua muerta. Quizá una lengua muerta sea la única en la que realmente se puede escribir. Y, sin embargo, también nuestro pobre y vivo alemán, que no era la lengua madre ni de él ni la mía nos sirvió para intercambiarnos esas cartas.

[Traducción: MARÍA TERESA MENESES – fuente: http://www.nexos.com.mx]

Una de las últimas creaciones de Trivento, Gaudeo, se posiciona entre los 100 mejores vinos para dos de los líderes de opinión en el tema: revista Decanter y JamesSuckling.com.

Escrito por Federico Croce

Todos los años cientos de críticos de todo el mundo degustan vinos de cada rincón del planeta para evaluarlos y dar su veredicto en una lista de rigor. Se realizan informes globales y de regiones particulares. Tanto en el reciente informe de Decanter, Wines of the Year, como en el de James Suckling, Top 100 Wines of Argentina, Gaudeo Malbec Tunuyán 2018 fue incluido en la selecta lista: una joven promesa del corazón del Valle de Uco.

La línea Gaudeo ya fue destacada en 2020 por la prestigiosa Guía Descorchados, cuando recibió 96 y 95 puntos con sus versiones Gualtallary, Paraje Altamira y Tupungato, respectivamente. Además, obtuvieron menciones “Mejores Altamira” y “Mejores Cabernet Sauvignon”.

“Argentina ya tiene un nombre por hacer vinos de alta calidad con muy buenos precios, y las últimas tres vigorizantes cosechas han fortalecido esta ventaja, que es valor y más valor. …Argentina es el país a considerar en los próximos tres años si deseas vinos asequibles que entreguen calidad en exceso. Esto debería ser música para los oídos de los amantes del Malbec, aunque hoy Argentina ofrece mucho más que grandes Malbec », dijo James Suckling, TOP 100 Wines of Argentina 2020.

“Malbec de carácter muy puro con frutos de arándano y ciruela, intensa madurez pero con la fresca acidez de la región. Bastante agarre pero con buena pureza, madera equilibrada y una guarda para varios años”, expresó la publicación Decanter, Wines of the Year 2020.

Gaudeo Malbec Los Sauces – Tunuyán

Finca Los Sauces, con suelo franco arenoso, abundante canto rodado en profundidad y superficie con carbonato de calcio, se plantó en 2007. En 2018 se comenzaron a vinificar dos cuarteles de Malbec de 6 hectáreas cada uno con un rendimiento promedio de 7.500 kg por hectárea.

La fermentación se realizó en pequeños tanques de acero inoxidable y luego para la crianza se utilizó un fudre de 5.000 litros de tercer uso durante 14 meses. El resultado, un vino que en primera nariz trae aromas muy florales y luego un destape de fruta roja. En boca es directo y muy expresivo. Producción de 6.500 botellas.

[Fuente: http://www.mdzol.com]

La troisième étoile reste la voie royale pour les chefs d’accéder à la gloire médiatique.

Il a fallu attendre 1933 pour découvrir le système des étoiles | Joel Saget / AFP

Il a fallu attendre 1933 pour découvrir le système des étoiles. Photo : Joel Saget / AFP

Écrit par Nicolas de Rabaudy

La haute direction du guide rouge a hésité à sortir le guide touristique 2021 malgré la fermeture durant six mois des restaurants et hôtels dans la France de la pandémie du Covid-19. À quoi bon?

Une année noire devait-elle provoquer une année blanche sans le guide annuel? La question a tourmenté les têtes pensantes de la grande société de pneumatiques à l’origine de la création en 1900 du premier guide Michelin inventé alors qu’il n’y avait que 3.000 automobilistes dans la «France mère des arts, des armes et des lois» (Joaquim du Bellay). Oui, une innovation sur papier issue du génie de François Rabelais, d’Antonin Carême et de Fernand Point: la France du bien manger hors de chez soi.

Le fameux guide des restaurants et des hôtels (et des garages au début) allait s’imposer dans la vie quotidienne des Français sur la route des vacances. Ce fut le livre le plus vendu en France dans les années 1970-1990: plus de 600.000 exemplaires. Cet exploit annuel a correspondu avec l’essor des vacances, des voyages, du tourisme, de l’automobile et des congés payés.

Chaque automobiliste avait dans sa boîte à gants le guide rouge dont la notoriété s’est accrue avec la création des étoiles, ces brevets d’excellence inventés dans les années 1930. Le guide devient alors prescripteur de restaurants, d’auberges, d’hôtels bien utiles pour les vacanciers au volant de voitures Renault, Citroën, Simca et Bugatti pour les collectionneurs.

La société Michelin, issue de l’industrie automobile à travers les pneumatiques, s’était trouvé une activité complémentaire: l’accompagnement par un ouvrage annuel des conducteurs en partance sur les routes de France pour les déplacements familiaux, les fins de semaine et les vacances.

Le guide rouge, ses cartes, ses villes, ses adresses testées, ses conseils, est devenu après la Seconde Guerre mondiale le compagnon en papier des Français en villégiature. Pour aller de Paris à Marseille, où s’arrêter? Où loger? Où se nourrir? Où séjourner avec les enfants et le chien? Et à quel prix pour une nuit d’hôtel à Colmar, à Lyon, à Bordeaux, à Montélimar?

Le système des étoiles

Il a fallu attendre 1933 pour découvrir le système des étoiles, ce classement annuel des hôtels, des palaces, des auberges et des tables conseillées dont les meilleures de France: La Tour d’Argent, Lapérouse, Maxim’s, Lucas Carton à Paris et Fernand Point à Vienne. Les premiers trois étoiles ont largement bénéficié à ces établissements chics et chers, l’orgueil de la France gourmande.

Le pays de la bonne restauration, des chefs de valeur, des monuments de la gastronomie comme le Girondin Raymond Oliver, premier cuisinier star au Grand Véfour en 1950, s’est trouvé mis en valeur, testé, conseillé par les inspecteurs du guide, d’anciens chefs ou professeurs de cuisine reconvertis dans les périples gourmands: cinq à dix restaurants jugés par semaine selon un itinéraire détaillé défini par les directeurs du guide. Un singulier pari pour le guide annuel, il fallait parcourir la France les papilles en alerte et en forme.

Le Michelin a bien vu que la sélection des tables, des restaurants, des palaces et des hôtels lui apportait un plus, un complément décisif: c’est l’âme du guide.

Le Michelin a bien vu que la sélection des tables, des restaurants, des palaces et des hôtels lui apportait un plus.

À côté des itinéraires, des cartes, des distances mentionnées (Paris-Lyon 550 kilomètres), les familles pouvaient se restaurer aux tables recommandées, faire étape, prolonger un séjour, rêver d’une ville de vacances comme La Baule, Juan-les-Pins, Biarritz… Les adresses avaient été vérifiées par la brigade du guide rouge: les inspecteurs règlent la note et sont anonymes. Pas question de décliner sa fonction au Michelin.

Tout cela a façonné la crédibilité du guide rouge et accru sa valeur, son indépendance et son poids dans la société des loisirs.

La galaxie des chefs stars

La promotion des grands cuisiniers chaque année a entraîné du buzz, un écho, des répercussions dans le monde des restaurants en vue.

Les journaux, la radio, les magazines puis la télévision ont relayé les verdicts du guide qui donne de la bonne information touristique. Paul Bocuse, tripe étoilé en 1965, a obtenu la une de France Soir (tirage à un million d’exemplaires à l’époque). Sa formidable célébrité a pris naissance grâce au guide rouge.

Le principe de starisation des chefs élus par le Michelin a fait tache d’huile: les Troisgros, les HaeberlinMichel GuérardRoger Vergé à Mougins, Louis Outhier à La Napoule, les Bras père & fils, Georges Blanc à Vonnas (Ain) ont profité de l’effet Michelin. La troisième étoile reste la voie royale pour accéder à la gloire médiatique, c’est un sommet et la perdre un drame.

Le Biarrot René Lasserre, créateur du grand restaurant de l’avenue Franklin Roosevelt (un ancien bistrot ouvert en 1942), le disait clairement: «La troisième étoile a été le plus beau jour de ma vie, une récompense inespérée qui a forgé la notoriété française de mon restaurant. Du jour au lendemain, les complets à midi et au dîner se sont enchaînés et Lasserre est devenu le rival de Maxim’s créé en 1900. Jamais je ne remercierai assez le guide rouge.»

La crainte de perdre une étoile

La suppression de la troisième étoile de Maxim’s en 1981 a été vécue comme une mauvaise action du guide rouge, une injustice flagrante que les Vaudable, propriétaires historiques, ont vécu comme un affront. La troisième étoile n’est jamais revenue, ce qui a été pour Pierre Cardin, le repreneur, un mystère jamais élucidé.

De même pour La Tour d’Argent rétrogradée en 1986 à une seule étoile, Claude Terrail ne s’en est jamais remis. C’était le propriétaire du plus beau restaurant du monde, un monument de la restauration française inventé en 1480: cinq siècles de prestige. La seconde étoile paraissait aller de soi, mais elle n’est plus là en 2020.

Les sanctions annuelles du guide font mal, elle minent le moral des restaurateurs et les font vivre dans la crainte de la perte d’une étoile. Pourquoi enlever l’étoile de La Poule au Pot à Paris, un bistrot de rêve de Jean-François Piège?

Le feuilleté de ris de veau aux morilles. Photo : La Poule au Pot

Alain et Eventhia Senderens vivaient dans la peur de voir s’envoler la troisième étoile de Lucas Carton, place de la Madeleine à Paris. Et l’Alsacien Marc Haerberlin a été affecté des mois durant par l’envol de la troisième à l’Auberge de l’Ill en 2019, ce qui n’a eu aucun effet négatif sur la fréquentation. Quand le restaurant est inscrit durablement dans le panorama des grands restaurants reconnus, fréquentés et aimés des gourmets, la sanction a peu d’effet. Les restaurants vivent leur vie grâce à la clientèle.

L’Astrance à Paris (75016), rétrogradé à la seconde étoile en 2020, n’a perdu aucun client. Ses fidèles le restent, ce sont des abonnés disait Robert Courtine le critique très craint du Monde décédé en 1998.

Et mieux, quand le Carré des Feuillants d’Alain Dutournier, près de la place Vendôme, s’est retrouvé gratifié d’une seule étoile en 2019, les fidèles du Gascon expert en foie gras et truffes se sont empressés d’effectuer des réservations afin de montrer leur attachement à ce chef très admiré, le meilleur cuisinier de Paris pour certains fins becs dont Jean-François Revel, l’académicien si regretté.

Le Michelin ne fait plus l’unanimité, ce n’est pas la bible des mangeurs à la mémoire pleine d’émotions et de préparations superbes. Est-il démodé, peu ouvert aux nouveaux chefs?

Pourquoi déclasser les deux Ateliers de Joël Robuchon, dont celui de l’Étoile promu à la seconde étoile l’an dernier? Est-ce l’absence définitive du maestro poitevin, dont les disciples reproduisent les plats mémoriels avec constance et précision? Là aussi on aimerait des explications, de la clarté et non le mutisme permanent des cadres du guide: quelles ont été les regrets, les assiettes décevantes, les préparations ratées?

C’est dans ce sens que le guide doit évoluer, s’ouvrir au dialogue et aux débats: la cuisine est une discipline à géométrie variable et les chefs seraient enchantés de rectifier les erreurs, les manques, une cuisson trop appuyée, des garnitures banales… Les cuisiniers sont des perfectionnistes, ils veulent offrir le meilleur de leur répertoire. Le Michelin doit mieux s’expliquer dans cette quête du meilleur, de l’excellence culinaire.

Après tout, le guide rouge reste un ouvrage de référence œuvrant pour la bonne réputation de la restauration française. Il est nécessaire plus que jamais et doit être modernisé.

 

[Source : http://www.slate.fr]

Oxte, el restaurante en Francia del chef mexicano Enrique Casarrubias obtiene una estrella MIchelin de la reconocida guía gastronómica.
Enrique Casarrubias Michelin

El chef Enrique Casarrubias se suma a la lista de talentosos mexicanos en obtener una estrella Michelin. En una edición peculiar, la reconocida organización dio a conocer a los seleccionados de su guía de restaurantes franceses 2021, donde se integra Oxte, el restaurante del mexicano Casarrubias.

Es sabido que a lo largo del último año, la industria gastronómica ha enfrentado un gran reto en medio de momentos adversos por la actual pandemia, sin embargo, la guía dio a conocer a los seleccionados de este año con el interés de continuar apoyando a la industria de la alta cocina aun en tiempos de crisis. 

Buena parte del año, muchos de los restaurantes en Francia permanecieron cerrados debido a las consecuencias de la pandemia, orillando a los establecimientos a tomar medidas extremas para subsistir, como lo fue la entrega a domicilio que optaron muchos de ellos.

La guía Michelin de Francia cuenta ahora con 30 restaurantes con tres estrellas, dos nuevos con dos estrellas y 54 con una, siendo Oxte, el restaurante de Casarrubias, uno de los nuevos agregados.

Oxte, un homenaje a sus raíces

Tres años de intenso trabajo del chef Enrique Casarrubias han dado el resultado de este reconocimiento. Desde su apertura, la propuesta gastronómica del chef llamó la atención de la dura crítica francesa, calificándolo como una de las promesas esperanzadoras de la gastronomía.

El chef llegó a París a la edad de 19 años para incursionar en las mejores cocinas del país, inició como asistente de importantes establecimientos. Al paso del tiempo, Casarrubias consolidó su propio proyecto, donde el recuerdo de sus raíces persiste en la propuesta gourmet que parte de la cocina francesa.

Oxte, ubicado cerca de Campos Elíseos, tiene su nombre en reconocimiento al pueblo mexicano donde nacieron los padres del chef. En esta época, el restaurante ofrece servicio para llevar con menús innovadores donde se integran platillos franco-mexicanos.

La guía donde se integra el restaurante del chef mexicano llega en un momento incierto para la industria que ha visto cerrados sus locales desde el pasado mes de octubre. Por el momento, no existe una fecha próxima para la reapertura de los establecimientos debido a el impacto que aún tiene el coronavirus en Europa.

 

[Fuente: http://www.forbes.com.mx]

 

 

 

Eros e Tânatos na tetralogía da morte de Pier Paolo Pasolini

Mira Schendel, 1962, sem título. Reprodução fotográfica Sérgio Guerini/Itaú Cultural

Nel mezzo del cammin di nostra vita / mi ritrovai per una selva oscura / ché la diritta via era smarrita” (Dante Alighieri. La divina commedia – Inferno).1

 

Escrito por MARIAROSARIA FABRIS*

La selva oscura

“Sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo, sexo… O mundo torna-se objeto do desejo de sexo, não é mais mundo, mas lugar de um único sentimento. Este sentimento repete-se, e com ele repete o mundo, até que, ao acumular-se, anula-se… Do mundo sobra apenas a projeção milagrosa…”.2

A repetição, ao infinito, de uma palavra esvazia-a de significado. A obsessão por um sentimento transforma-o e, ao transformá-lo, anula-o. Esta é uma das lições que o narrador (em primeira pessoa) de La divina mimesis recebe de seu guia, ao perder-se, “por volta dos quarenta anos”, na “‘Selva’ da realidade de 1963”. O guia, no qual nosso narrador/autor se projeta narcisicamente, é “um pequeno poeta cívico dos anos cinquenta”, que cantou a consciência dividida “de quem fugiu de sua cidade destruída, rumo a uma cidade a ser ainda construída. E, na dor da destruição misturada à esperança da fundação, cumpre obscuramente seu mandato”.3

Acossado pelas três feras, que saem dos porões de sua própria alma – a onça (ágil, camaleônica, sem escrúpulos), o leão (predador egoísta) e a loba (lasciva), a mais temida –, perdido na escuridão daquele momento de sua vida, o autor Pier Paolo Pasolini busca uma luz: “a luz da velha verdade […] diante da qual não há mais nada a dizer”.4

E, para buscá-la, para percorrer o caminho certo (“la mia strada, giusta!”), volta-se para o passado, para o que ele já foi – um poeta cívico, consciente de suas contradições –, voz dissonante num país que, sepultados os impulsos democráticos do pós-guerra, ao seguir mergulhado numa cultura burguesa à qual se aliou a “ignorância das ilimitadas massas da pequena burguesia”,5 torna a rumar para o fascismo, deixando-se apodrecer num “bem-estar que é egoísmo, estupidez, incultura, fofoca, moralismo, coação, conformismo”.6

Aconselhado e acompanhado por seu guia, que nada mais é do que ele mesmo, nosso poeta dirige-se para “um lugar que outro lugar não é senão o mundo”, além do qual não poderá ir, “porque o mundo termina com o mundo”.7

La divina mimesis

Nessa obra, iniciada em 1963 (e continuada entre 1964 e 1966 ou 1967, mas deixada incompleta), a visão que Pier Paolo Pasolini oferece da Itália é a de uma nação sob o domínio do neocapitalismo, visão em concordância com ideias expressas nos filmes daquele período ou anteriores.

Tendo como modelo A divina comédia (La divina commedia), que Dante Alighieri compôs entre 1307 e 1321, Pasolini, desdobrando-se no vate e em seu guia, o poeta latino Virgílio, mais uma vez traz para o campo ficcional o embate travado com a realidade de sua época, ou antes, com a Irrealidade, que é como ele definia a realidade moldada pela lógica dos burgueses e dos pequeno-burgueses.8

Se Dante havia empreendido sua viagem nos três reinos do Além – o Inferno (lugar de expiação), o Purgatório (lugar de penitência) e o Paraíso (lugar da alegria celestial) –, nos quais as almas incorpóreas ainda palpitavam de vida, o escritor bolonhês, embora seguindo as pegadas do sumo poeta, interrompe seu percurso no Inferno (lugar do presente e de um passado recente que se projeta no presente), porque os outros reinos, os Dois Paraísos – o projetado (o do neocapitalismo) e o esperado (o do comunismo) –, por pertencerem ao futuro, ainda estão em construção.9

E, para poder continuar a manifestar-se sem nenhum pudor, está ciente de que retomar a viagem dantesca consistirá “em elevar-se e ver, em seu conjunto, tudo de longe, mas também em abaixar-se e ver tudo de perto”10, expressão metafórica de seu modus operandi, em que é mister “descer” até a realidade para, ao retratá-la em sua crueza, “erguê-la” em projeto poético, e de seu modus vivendi, em que personagem público e personalidade artística se fundiam.

Diverso

Se é verdade que é um lugar-comum afirmar que a obra de Pier Paolo Pasolini é marcada pela relação intrínseca entre os fatos por ele vividos e sua transformação em ficção, não é menos verdade a dificuldade de subtrair-se a esse lugar-comum, uma vez que a necessidade que nosso autor sentia de participar, intervir, comentar a realidade circundante está presente em todos os campos da cultura (entendida também como empenho cívico) aos quais se dedicou.

Para dar um peso maior a suas intervenções, Pasolini frequentemente transforma um dado de sua vida particular – o fato de ser um diverso – no ponto a partir do qual observar e provocar a sociedade italiana. Diverso, em italiano, significa “diferente”, mas é também um eufemismo para designar o homossexual. E Pier Paolo soube fazer da diversidade sexual seu diferencial ideológico em relação a uma realidade nacional que não o satisfazia. Como assinala Giovanni Dall’Orto: “[…] só um homossexual poderia chegar a ser o que foi Pasolini. Só um homossexual podia fazer de uma obsessão erótica um dos pontos nodais de sua visão de mundo (e de sua arte), deixando que ela influenciasse, moldasse sua concepção da sociedade”11. Uma obsessão latente, em menor ou maior medida, desde suas primeiras obras cinematográficas, celebrada no tríptico dedicado à vida e aviltada em Saló.

Dedicato alla vita

Vários autores homossexuais sublinharam o fato de Pier Paolo Pasolini ser diverso, mas não gay, pensando na acepção primeira dessa palavra: gaio, isto é, alegre, que revela gáudio. Para Gualtiero De Santi, o cineasta não conseguia, “por sua natureza e cultura, levar a própria condição e psicologia a um estado de alegria inconsciente”, portanto gaudioso. Além disso, faltava-lhe “o orgulho de sua homossexualidade”, salienta Giovanni Dall’Orto. E o próprio diretor afirmava: “Eu nasci para ser sereno, equilibrado e natural: minha homossexualidade era algo a mais, de fora, não tinha nada a ver comigo. Vi-a do meu lado sempre como um inimigo, nunca a senti dentro de mim”12.

Não aceitando a própria homossexualidade, Pasolini vivia-a como um pecado ao qual se sujeitar e, para justificá-lo, buscava uma causa hereditária numa de suas avós maternas, como lembra seu primo Nico Naldini. A não ser no idílico período friulano, a vida (homo)sexual de Pier Paolo, foi marcada, segundo Naldini, pela volúpia, pela obsessão, pela iteratividade, pelo sadomasoquismo e, por fim, por rituais, dentre os quais a necessidade de ter encontros grupais em lugares sórdidos da periferia romana, com jovens da plebe – os “meninos da vida” (ragazzi di vita), imortalizados em sua ficção – que para ele representavam “ingenuidade, alegria, sabedoria popular, intensidade de vida popular, naturalidade, fantasia para enfrentar a vida lançando mão de expedientes”13.

É essa ideia de juventude, de vitalidade que o cineasta quer transmitir ao traduzir cinematograficamente três grandes obras da literatura universal: o Decamerão (Il Decameron, 1349-1353), de Giovanni Boccaccio, Os contos da Cantuária (The Canterbury tales, 1387-1400), de Geoffrey Chaucer, e As mil e uma noites (Alf laylah wa laylah, lendária coletânea de contos árabes compilados a partir do século IX d.C.). Entre 1971 e 1974, as emoções corporais explodem no cinema de Pasolini. Hinos à vida e ao Eros? Assim parecia e seu autor era o primeiro a afirmar isso. Mas, num artigo escrito enquanto roda Saló, o diretor abjura a “trilogia da vida”, por entender que o desejo que prorrompia daqueles “corpos inocentes” havia sido instrumentalizado pela cultura da tolerância a serviço do poder14.

La tetralogia della morte

Alguns críticos, entre os quais Adelio Ferrero e Lino Micciché15, em vez de continuarem a insistir na tecla do vitalismo presente em Decamerão (Il Decamerone, 1971), Os contos de Canterbury (I racconti di Canterbury, 1972) e As mil e uma noites (Il fiore delle Mille e uma notte, 1974), seguindo a visão do próprio Pier Paolo Pasolini, preferiram deixar de lado as intenções do cineasta para interrogar as obras. E a pulsão de morte revela sua presença a um olhar mais indagador.

Decamerão acaba resultando numa “lutuosa epopeia da inexequibilidade do Eros”16, na qual este se reduz a espasmos febris, a furores orgásticos, a luxúria desenfreada, que a Morte observa, para punir os transgressores. Não será diferente em Os contos de Canterbury, em que se manifesta a mesma visão grosseira do amplexo carnal, a mesma obsessão animalesca por suor, esperma, esterco, sangue. A sexualidade transforma-se numa variante da violência coletiva, na qual mulheres são seviciadas com ferros em brasa e pecadores são sodomizados por monstros alados, sob o olhar de Satanás. O Eros é degradado a mero apetite voraz e o conceito de pecado triunfa. Mesmo em As mil e uma noites, em que o Eros “pagão” desconhece a noção de pecado original e de queda17, a Morte está sempre à espreita, pois só duas histórias têm um desfecho positivo.

Em relação aos outros dois, As mil e uma noites pulsa de vida, mas nele estamos no campo da fábula, portanto do que não existiu, do que foi “sonhado”. E é exatamente como “sonho de um sonho” que Pasolini define esse filme ao qual contraporá, em Saló, o “pesadelo de um pesadelo”, nos dizeres de Lino Micciché18. É por causa dessa linha de continuidade que pode ser estabelecida entre os quatro filmes que o crítico italiano os agrupou como tetralogia da morte.

A mais temida das feras – as quais, nos anos 1960, haviam tentado impedir que ele alcançasse a luz – torna a surgir em seu caminho, com sua incoercível compulsão por sexo. É a loba, com sua “carne devorada pela abjeção da carne, fétida de merda e esperma”, como o escritor a descreveu em La divina mimesis19, obra que retoma em 1974, na qual, segundo ele, “a um Inferno medieval, com as antigas penas, se contrapõe um Inferno neocapitalista”20. Como nessa obra, em Saló (Salò o le 120 giornate di Sodoma, 1975) também, esses dois infernos se confrontam, ou antes, se confundem. No “Inferno” de Dante Alighieri, o presente e o passado são retratados lado a lado e se fundem, pois a corporeidade das almas dos condenados, nas quais ainda palpitam as paixões, faz com que o passado tornado presente se projete para um tempo eterno, imóvel, definitivo, o que empresta à obra uma exemplaridade paradigmática21.

Em Saló, Pasolini tenta alcançar a mesma exemplaridade dantesca, projetando os anos 1940 na contemporaneidade. Ele também funde dois mundos, embora “inverta” a ordem de apresentação, pois é o mundo histórico que serve de moldura ao mundo “contemporâneo”: dentro da mansão, a República Social Italiana ou República de Saló (23 de setembro de 1943 – 25 de abril de 1945), momento de estertor do fascismo22, transforma-se na Itália dos anos 1960-1970, dominada, a seu ver, pelo novo fascismo.

Dessa forma, o romance que o marquês de Sade redigiu entre 1782 e 1785, Os cento e vinte dias de Sodoma ou o elogio da libertinagem (Les cent vingt journées de Sodome ou l’école du libertinage), do qual o diretor parte para realizar seu filme, mais do que uma transposição se torna uma citação, como diz Giovanni Buttafava23.

Uma citação constante, a expressar uma cultura burguesa que nada mais faz do que instrumentalizar a arte, transformá-la num exercício de poder: “O sexo, hoje, é o cumprimento de uma obrigação social, não um prazer contra as obrigações sociais. Disso deriva um comportamento sexual radicalmente diferente daquele ao qual eu estava acostumado. Para mim, portanto, o trauma foi (e é) quase insuportável. O sexo em Saló é uma representação ou metáfora dessa situação, a que vivemos nestes anos: o sexo como obrigação e feiura. […] Além da metáfora da relação sexual (obrigatória e feia), que a tolerância do poder consumista nos leva a viver nestes anos, todo o sexo que há em Saló (e há uma quantidade enorme dele) é também a metáfora da relação do poder com os que estão a ele submetidos. Em outras palavras, é a representação (até onírica) da que Marx chama a reificação do homem: a redução do corpo a uma coisa (pela exploração). No meu filme, portanto, o sexo é chamado a desempenhar um papel metafórico horrível. […] No poder – em qualquer poder, legislativo e executivo –, há algo de beluíno. Em seu código e em sua práxis, de fato, a única coisa que se faz é sancionar e tornar praticável a mais primordial e cega violência dos fortes contra os fracos, ou seja, vamos repetir isso mais uma vez, a dos exploradores contra os explorados”24.

Talvez por isso, fato inédito na história do cinema, nos créditos de Saló, Pasolini sinta a necessidade de declarar os autores a partir dos quais leu Sade – Roland Barthes (Sade, Fourier, Loyola, 1971), Simone de Beauvoir (Faut-il brûler Sade?, 1953), Maurice Blanchot (Lautréamont et Sade, 1949), Pierre Klossowski (Sade, mon prochain e Le philosophe scélérat, 1947) e Philippe Sollers (L’écriture et l’expérience des limites, 1968) –, de sublinhar, portanto, que a sua é uma aproximação mediada, e de colocar-se explicitamente como discípulo de Dante Alighieri, ao dar a sua obra a mesma estrutura ternária de A divina comédia. Com efeito, o filme divide-se em três círculos (“gironi”) – o da mania (perversões), o da merda (coprofilia) e o do sangue (tortura e morte) – precedidos pelo Anteinferno, que serve de prólogo. Segundo o cineasta, essa estrutura surgiu quando ele percebeu que Sade, “ao escrever, estava pensando seguramente em Dante”25.

“l’inferno esiste solo per chi ne ha paura”26

Invocar Dante significa voltar às origens da língua, da literatura, da cultura italiana, uma origem excelsa, um tempo anterior à ascensão da burguesia mercantilista, capitalista, neocapitalista. Essa volta a um tempo anterior, no entanto, significa também voltar a um passado recente, a um tempo mítico, o do imediato pós-guerra, quando as esperanças da resistência contra o fascismo poderiam ter-se cumprido, o tempo que viu o poeta cívico deixar para trás as ruínas da guerra e engajar-se na reconstrução moral de sua nação. Mas, colocar-se sob o signo de Dante, ou seja, escolhê-lo como guia, significa ainda realizar a descida a um Inferno pessoal, o dos próprios desejos, para exorcizá-los, uma vez que estes não eram mais sinônimo de liberdade, mas de conformismo à falsa liberação apregoada pela ordem burguesa.

Enquanto Pier Paolo Pasolini completava essa viagem interior, no dia 2 de novembro (dia de finados), seu corpo foi encontrado na praia de Óstia, a mesma praia em que, no III canto do “Inferno”, se reuniam as almas dos que, não podendo ser redimidos do pecado original, ficavam à espera do pequeno barco do anjo que as levaria ao Purgatório.

E tu, che se’ costì anima viva,
….pàrtiti da cotesti, che son morti”.
….Ma poi che vide ch’io non mi partiva,
disse: “Per altra via, per altri porti
….verrai a piaggia, non qui, per passare:
….più lieve legno convien che ti porti”27.

*Mariarosaria Fabris é docente aposentada do Departamento de Letras Modernas da FFLCH-USP. Autora, entre outros livros, de Nelson Pereira dos Santos: um olhar neo-realista? (Edusp).

Sob o título de “Seguindo pelo rumo de Saló”, este texto foi publicado em Estudos de Cinema Socine (São Paulo: Annablume-Socine-Fapesp, 2007, p. 15-22), volume organizado por Rubens Machado Jr., Rosana de Lima Soares e Luciana Corrêa de Araújo. A presente versão foi revista e atualizada.

Notas


[1]ALIGHIERI, Dante. La divina commedia – Inferno. Milano: Rizzoli, 1949, p. 15. Versão em português: “No meio do caminho desta vida / achei-me entrado numa selva escura, / que a direção me fora ali perdida”. DANTE. O inferno (A divina comédia). Tradução de Cristiano Martins. Belo Horizonte: Imprensa/Publicações, 1971, p. 17.

 2PASOLINI, Pier Paolo. La divina mimesis. Torino: Einaudi, 1975, p. 18.

 3Ibid., p. 5, 15.

 4Ibid., p. 5.

 5Ibid., p. 9, 14.

 6Apud: NALDINI, Nico. Pasolini, una vita. Torino: Einaudi, 1989, p. 262.

 7PASOLINI, Op. cit., p. 19.

 8Cf. ibid., p. 45.

 9Cf. ibid., p. 19, 59.

10Ibid., p. 25.

11ORTO, Giovanni Dall’. “Contro Pasolini”. In: CASI, Stefano (org.). Desiderio di Pasolini. Torino-Milano: Edizioni Sonda, 1990, p. 151.

12SANTI, Gualtiero De. “L’omosessualità nel cinema di Pier Paolo Pasolini”; ORTO, Op. cit.; Pasolini, apudibid.; cf. também SITI, Walter. “Postfazione in forma di lettera”. In: CASI (org.), Op. cit., p. 106, 173, 179 e 186, respectivamente.

13NALDINI, Nico. “‘Un fatto privato’. Appunti di una conversazione”. In: CASI (org.), Op. cit., p. 16; cf. também p. 13-15. A pulsão de autoflagelação explode em “Appunto 55 – Il pratone della Casilina” [Anotação 55 – O descampado da Casilina], um dos capítulos de Petrolio (Torino: Einaudi, 1992, p. 201-229), obra inacabada e publicada póstuma. Nela, o protagonista, Carlo, se entrega a vinte garotos, num terreno baldio da periferia de Roma. Dessa forma, o escritor confiou às “páginas escabrosas”, de “altíssima literalidade” do romance, “a tarefa de dar livre vazão à sua homossexualidade, levando-a a desaguar numa ‘vontade de obscenidade’ sem freios e sem véus: desnudada, ou antes, desmesuradamente exibida, com comprazimento”. CHINZARI, Stefania. “Sesso color Petrolio. Notte di morte dedicata a Pasolini”. L’Unità, Roma, 14 maio 1994, p. 9. O ritual erótico de Petrolio impactou vários artistas, que o levaram para os palcos e para as telas. Por exemplo, Abel Ferrara, no filme Pasolini (2014), condensou em algumas tomadas os acontecimentos daquela noitada, enquanto em Appunto 55bis (2005), a companhia teatral L’Archimandrita pinçava a história de Sandro, um dos jovens participantes da orgia. Já em 1996, Giuseppe Bertolucci havia registrado, em vídeo, o monólogo teatral Il pratone del Casilino, por ele dirigido, a fim de celebrar o “‘sacrifício literário’ que Pasolini fez, durante anos, dentro de sua cabeça e de sua escrita”. Cf. FABRIS, Mariarosaria. “Pasolini, um Pasolini”. In: MIGLIORIN, Cezar et alii (org). Anais de textos completos do XXI Encontro da Socine [recurso eletrônico]. São Paulo, Socine, 2018, p. 554-555; “Il pratone della Casilina e la storia di Sandro”. Disponível em <https://ricerca.repubblica.it/repubblica/archivio/2005/05/ 17/il-pratone-della-casilina-storia-di.html>. Acesso: 19 nov. 2018; apud: “Il pratone del Casilino”. Disponível em <www.torinofilmfest.org/film/8989/il-pratone-del-casilino.htm>. Acesso: 19 nov. 2018.

14PASOLINI, Pier Paolo. “Abiura dalla ‘Trilogia della vita’”. In: Trilogia della vita. Milano: Mondadori, 1987, p. 8. Embora escrito no dia 15 de junho, o artigo foi publicado póstumo, em 9 de novembro de 1975, pelo jornal de Milão Il Corriere della Sera.

15FERRERO, Adelio, “La ricerca dei popoli perduti e il presente come orrore”. In: Il cinema di Pier Paolo Pasolini. Milano: Mondadori, 1978, p. 109-155; MICCICHÉ, Lino. “Qual è colui che a suo dannaggio sogna”. In: Pasolini nella città del cinema. Venezia: Marsilio, 1999, p. 191-208. As ideias desenvolvidas a seguir inspiraram-se nesses dois autores.

16MICCICHÉ, Op. cit., p. 194.

17Cf. BOYER, Alain-Michel. Pier Paolo Pasolini. Qui êtes-vous?. Lyon: La Manufacture, 1987, p. 213.

18MICCICHÉ, Op. cit., p. 200.

19PASOLINI, La divina mimesis, cit., p. 17.

20Apud: NALDINI, Pasolini, una vita, cit. p. 387.

21Cf. BATTAGLIA, Salvatore. La letteratura italiana: Medioevo e Umanesimo. Firenze-Milano: Sansoni-Accademia, 1971, p. 189.

22Em texto anterior dedicado a Saló, explorei outros aspectos do filme, deixados aqui de lado, para enfatizar o paralelo com a obra de Dante Alighieri a partir de La divina mimesis. Cf. FABRIS, Mariarosaria, “Réquiem para uma república”. In: Anais do XVIII Encontro Regional de História – O historiador e seu tempo. ANPUH/SP-UNESP/Assis, 24-28 jul. 2006, cd-rom.

23BUTTAFAVA, Giovanni. “Salò o il cinema in forma di rosa”. In: GIAMMATTEO, Fernaldo Di (org.). Lo scandalo Pasolini. Roma: Bianco & Nero, 1986, p. 43.

24Apud: GIAMMATTEO, Fernaldo Di. “Pasolini la quotidiana eresia”. In: GIAMMATTEO (org.), Op. cit., p. 31.

25Apud: NALDINI, Pasolini, una vita, cit., p. 388. Esta estruturação, com o prólogo que emoldura a narrativa, pode remeter também a outro clássico da literatura italiana, o já citado Decamerão, obra que expressa a saudade por uma época superada pela realidade dos novos tempos.

26ANDRÉ, Fabrizio De. “Preghiera in gennaio”. In: Fabrizio De André – Volume n. 1. Long playing. Milano, Produttoriassociati, 1970. Versão em português: “o inferno existe só para quem o teme”.

27ALIGHIERI, Op. cit., p. 27. Versão em português: “‘Mas tu, que és vivo, e vejo misturado / aos mortos, larga-os, e depressa parte’. / E, posto que eu quedava ali parado, // ‘Outro é teu porto, tua via é à parte / por eles’, disse, ‘passarás um dia: / lenho que este mais leve irá levar-te’. DANTE, Op. cit., p. 37. Cf. PROVENZAL, Dino. “La commedia”. In: Enciclopedia dello studente. 9 v. Milano: Ullman, 1955, v. VI, p. 191. A praia de Óstia (onde o rio Tibre deságua) fica perto de Roma.

 

[Fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

La Biblioteca del Real Jardín Botánico-CSIC edita una guía centrada en la ilustración botánica.

 

Breve introducción al dibujo de árboles de Baldi Pérez reúne prácticos consejos e ideas para iniciarse en el dibujo botánico y tiene como objetivo dar a conocer la colección de ilustración botánica, visible en la plataforma Europeana y en la web de la Biblioteca Digital del RJB-CSIC.

La publicación, editada a través del proyecto europeo Linking Biodiversity and Culture Information (LinBi), es gratuita, se puede descargar en formato digital desde la página web de la Biblioteca Digital o conseguir en versión impresa en el Real Jardín Botánico.

La Biblioteca del Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) de Madrid acaba de editar Breve introducción al dibujo de árboles de Baldi Pérez, una guía que, además de ofrecer útiles y prácticos consejos, así como ideas y sugerencias a tener en cuenta a la hora de introducirse en el dibujo botánico, tiene como objetivo principal dar a conocer su colección de ilustraciones botánicas que se puede visitar en Europeana, la principal plataforma de patrimonio digital europeo, y en la web de la Biblioteca Digital del RJB.

“A través del proyecto europeo Linking Biodiversity and Culture Information (LinBi) la biblioteca del RJB ha localizado, identificado, descrito y organizado una colección compuesta por más de 70.000 ilustraciones botánicas procedentes de la colección de sus libros más valiosos, antiguos y especiales. Diferentes épocas, artistas, estilos y técnicas de impresión quedan visiblemente bien representados en esta colección”, ha señalado el jefe de la Unidad de Biblioteca del Real Jardín Botánico, Félix Alonso.

Félix Alonso ha animado a explorar y consultar esta colección digital de ilustración botánica, bien por primera vez o en otros casos a su reutilización, “en proyectos de cualquier índole que precisen una documentación científica, una inspiración artística, o, sencillamente, busquen el disfrute de plantas, flores, hojas, frutos, semillas o raíces que, por vez primera, se ofrecen en formato digital con su correspondiente descripción e identificación”.

Del mismo modo, para aquellos jóvenes artistas o principiantes que se quieran iniciar en el dibujo y la ilustración botánica, el jefe de la Biblioteca RJB-CSIC ha alentado a leer la Guía realizada por Baldi Pérez partiendo de la elección de un árbol, el abedul (Betula alba). En la misma se encuentra cómo documentarse antes de iniciar un proyecto de estas características, cómo elegir los materiales más adecuados para cada proceso del mismo y cómo llevar a cabo, finalmente, el proyecto de ilustración.

La guía Breve introducción al dibujo de árboles es gratuita, cuenta con una tirada de 2.000 ejemplares que se pueden adquirir en el Real Jardín Botánico, y también está disponible en versión digital en castellano e inglés.

Su edición enmarca dentro de las actividades de difusión y divulgación del proyecto LinBi del que la biblioteca del Real Jardín Botánico forma parte junto con otros cuatro socios europeos: la cadena de radiodifusión Berlín-Branderburgo, Rundfunk Berlin-Brandenburg (RBB, Alemania); el Museo de Historia Natural de Viena (Naturhistorisches Museum Wien, Austria); la agencia tecnológica Angewandte Informationstechnik Forschungsgesellschaft (AIT, Austria) y el Jardín Botánico de Meise (Agentschap Plantentuin Meise, Bélgica).

Una de las colecciones de libros y revistas de botánica más importante del mundo

La ilustración botánica es la disciplina de la comunicación visual que, sirviéndose de técnicas artísticas, busca representar una planta de la manera más precisa posible, intentando plasmar en un dibujo aquello que la caracteriza e identifica.

La Biblioteca del Real Jardín Botánico (RJB) alberga una de las colecciones de libros y revistas sobre botánica y horticultura más importantes del mundo. Su colección, que en muchos casos incluye ejemplares únicos, abarca un período histórico que va desde los comienzos de la imprenta (mediados del siglo XV) hasta la actualidad, y es un claro reflejo de la enorme y variada biodiversidad vegetal y fúngica de nuestro planeta.

De formación autodidacta, Baldi Pérez desarrolla la mayor parte de su trayectoria laboral en el campo del diseño gráfico y la ilustración. En 2018 empieza a dibujar la colección de bonsáis del RJB y, un año más tarde, estos apuntes terminan convirtiéndose en la serie de ilustraciones englobadas bajo el título Naturaleza mínima y expuestas en el Real Jardín Botánico y en la Casa de las Ciencias de Valencia. Actualmente, su trabajo artístico está centrado en el estudio y dibujo de árboles, en concreto en una serie de ilustraciones de troncos que verá la luz en 2021.

 

[Fuente: http://www.revistadearte.com]

Neuf mois c’est long quand on trépigne d’impatience de découvrir l’être tant attendu qu’on a conçu dans l’amour (et beaucoup de sexe quand même). Alors, futurs parents, mettez à profit ce laps de temps pour trouver un prénom qui ne s’apparente pas à une maladie handicapante. Si c’est trop tard, voici un petit guide de survie pour ceux qui portent…

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UN PRÉNOM QUI FLEURE BON LE SHTETL EN 1941

Shtetl enfants Jewpop

Tu t’appelles : Yankel, Faigel, Leib, Herschel, Harel, Breindel, Mirka, Minah, Reysal

La phrase que tu entendras le plus après t’être présenté : « Et en deuxième prénom t’as quoi ? »

Avantage : donnez-moi un j, un q, un k, un w, un x, un y, un z. Si la vie était un Scrabble™, tu as tiré les bonnes lettres. Bien placé, à chaque fois que tu dis ton prénom, t’engranges 60 points.

Inconvénient : tu en auras tellement marre de corriger la prononciation de ton prénom que tu lâcheras l’affaire assez vite. Résultat, tes collègues de bureau t’appelleront vite « Hey toi », « copain », « ami de moi », « machin » ou « machinovitz » (oui sympa, certains garderont la connotation Europe de l’Est).

UN PRÉNOM D’HÉRITIER DES EWING, CARRINGTON, ABBOTT

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Tu t’appelles : Brenda, Shanon, Kelly, Pamela, Warren, Ross, Dylan, Tiffany, Kimberley, Cindy

La phrase que tu entendras le plus après t’être présenté : on ne te dit rien, en règle générale, on fredonne 3 tons au dessus le générique de « Beverly Hills 90210 ».

Avantage : si tu veux participer aux « Anges de la téléréalité », t’auras pas besoin de te trouver un pseudo.

Inconvénient : on utilisera – à tort – la prédisposition de ta mère pour les séries américaines (oui parce que sur ce coup là, ton père n’a pas eu son mot à dire) pour te cataloguer dans la catégorie « Plouc de la classe moyenne ». Il faudra mettre les bouchées doubles pour y arriver. ENA, Centrale, École des mines : j’ai trouvé aucune ancienne élève du nom de Donna ou Whitney.

UN PRÉNOM QUI ÉTAIT À LA MODE EN ALGÉRIE EN 1952 

Alger Jewpop

Tu t’appelles : Émile, Armand, Augustin, Charles, Lazare ou encore Salomon, Mardoché, Binasse

La phrase que tu entendras le plus après t’être présenté : « Votre prénom, pas celui de votre grand-père », « Ben alors on a fait quoi comme grosse bêtise pour être puni à ce point ? »

Avantage : sur un malentendu, tu peux recevoir la carte senior +  pour les transports, les musées et les cinémas. Ta grand-mère, qui a menacé de s’ouvrir les veines le jour de ta brit milah si on ne te ‘nommait’ pas comme son défunt Tsadik de père, te regarde avec amour et te gâte comme aucun de tes frères et sœurs.

Inconvénient : quand tu chines sur Tinder, tu es obligé d’envoyer la photocopie de ta carte d’identité car la meuf est catégorique, elle ne veut pas « un mec de plus de 40 ans ». Si par malheur, cette dernière appartient à la catégorie précédente, en relisant votre historique de conversation le lendemain matin (Edmond, Shannon, Edmond, Shannon, Shannon, Edmond), tu te sens un peu comme Michel Fourniret dans sa camionnette blanche.

UN PRÉNOM COMPOSÉ QUI EN DIT LONG SUR L’ENTENTE DE TES PARENTS AU MOMENT DE TA NAISSANCE

Saints rabbin Jewpop

Tu t’appelles : Pierre-Elie, Jean-Abraham, Marc-David, Hanna-Rose, Lea-Lily, Max-Elie

La phrase que tu entendras le plus après t’être présenté : « Oulala c’est compliqué tout ça. Vous n’avez pas une petite tendance à l’indécision vous ? »

Avantage : en trouvant cet entre-deux, Yalta bâtard, tes parents (mère séfarade, père non-juif) ont chacun l’impression d’avoir gagné la partie. Ton acte de naissance a la saveur d’un armistice. La seule victime c’est toi et tu t’en fous. De toute façon avec un nom pareil, t’as toutes les chances d’être canonisé.

Inconvénient : entre ceux qui ne disent que le premier prénom pour gagner du temps, ta mère qui a choisi de ne t’appeler que par le deuxième, tes potes qui ont opté pour tes initiales, tu ne sais plus qui tu es. Résultat, après une anodine partie de Monopoly™ où tu as tout perdu pour récupérer l’avenue Henri-Martin, t’as fait un burn-out. Là, tu te reposes dans une clinique où tu as décidé de te faire appeler « Vent du Nord ». Ta mère vient régulièrement te rendre visite pour te dire que « Vent d’Afrique du Nord » c’est mieux.

The SefWoman

Ma philosophie se situe entre « À Kippour tout le monde pardonne, sauf moi » (Raymond Bettoun) et « Dieu n’existe pas, mais nous sommes son peuple » (Woody Allen)

 

[Source : http://www.jewpop.com]

Utilitzar les formes genèriques i impersonals en lloc de les formes dobles, fer ús dels adjectius en comptes de substantius o utilitzar noms epicens són només algunes de les pautes que es poden seguir per a un llenguatge inclusiu.

Un dels elements indispensable a l’hora de registrar un pla d’igualtat és comptar amb un llenguatge i una comunicació no sexista. Font: Unsplash. Font: Font: Unsplash.

Un dels elements indispensable a l’hora de registrar un pla d’igualtat és comptar amb un llenguatge i una comunicació no sexista.

Escrit per Dani Gallart

Per aconseguir una igualtat de gènere real a una entitat, és imprescindible comptar amb una comunicació no sexista, adequada a formes no discriminatòries. Per aquest motiu, és important que s’evitin els usos lingüístics que minimitzen la visualització d’algun gènere i poden crear desigualtat.

Què representa el llenguatge androcèntric?

En el moment en què s’anomena una cosa, una persona o un col·lectiu, s’està fent visible i es reconeix la seva existència. D’aquesta manera, el llenguatge condiciona la imatge de la realitat i la perspectiva d’aquesta.

Si a l’hora de comunicar-se s’utilitza un llenguatge androcèntric i estereotipat sobre les dones i els homes, es nega l’evidència dels canvis socials que s’estan duent a terme per assolir una igualtat de gènere real.

Per aquest motiu, si s’utilitza la forma masculina com a genèric no s’està donant visibilitat a les dones i tot el que això representa. Tot i que estiguin presents a la feina, la cultura, l’educació, la política, l’esport o el Tercer Sector, si no apareixen en el llenguatge, queda totalment minvada la seva repercussió i presència, generant una discriminació perpetuada cap al gènere femení.

Per tant, per reflectir la situació real de les dones, el llenguatge i la seva utilització hauran de canviar per a la igualtat efectiva de dones i homes amb la implantació d’un llenguatge no sexista, tal i com diu la Llei Orgànica 3/2007, de 22 de març.

Contingut mínim per registrar un pla d’igualtat

Un dels elements indispensable a l’hora de registrar un pla d’igualtat és comptar amb un llenguatge i una comunicació no sexista. La Llei 17/2015, del 21 de juliol, d’igualtat efectiva de dones i homes fa referència a la necessitat d’aquest llenguatge en diversos àmbits.

Per aquest motiu, les entitats han de portar a la pràctica una comunicació no sexista, ja sigui en el dia a dia, com en la seva comunicació, tant interna com externa. Si es registra un pla d’igualtat, totes les mesures referents en aquest aspecte s’hauran de recollir en la sol·licitud del registre.

Si a l’hora de comunicar-se s’utilitza un llenguatge androcèntric, es nega l'evidència dels canvis socials per assolir una igualtat de gènere real. Font: Unsplash. Font: Font: Unsplash.

Si a l’hora de comunicar-se s’utilitza un llenguatge androcèntric, es nega l’evidència dels canvis socials per assolir una igualtat de gènere real.

Bones pràctiques

Per emprar un llenguatge inclusiu correcte, primer de tot, es prioritzaran les formes genèriques impersonals abans que les formes dobles, sempre que sigui possible. És important que no es redueixi el llenguatge no sexista als desdoblaments, ja que moltes de les solucions són precisament més sintètiques.

Exemples:

  • Incorrecte: ‘La directora, el subdirector, la cap d’estudis, professors i alumnes estan convidats a la castanyada, que enguany es realitzarà al pati interior de l’escola’.
  • Correcte: ‘Tota la comunitat educativa està convidada a la castanyada, que enguany es realitzarà al pati interior de l’escola’.
  • Incorrecte: ‘Els mestres i les mestres de secundària han donat la benvinguda als alumnes i les alumnes de primer curs’.
  • Correcte: ‘El professorat de secundària ha donat la benvinguda a l’alumnat de primer curs’.

D’altra banda, sempre que sigui possible, s’hauran d’utilitzar adjectius en comptes de substantius.

Exemple:

  • Incorrecte: ‘Vaig recollir l’informe del metge’.
  • Correcte: ‘Vaig recollir l’informe mèdic’.

Una altra alternativa, en cas de no poder utilitzar formes genèriques, ni personals, ni adjectius, serà l’ús de noms epicens com estudiant, nadó, periodista, infant, adolescent o persona. D’altra banda, també es pot adjuntar la terminació femenina a la forma masculina després d’una barra inclinada. Sobretot pot ser pràctic en textos breus i esquemàtics, com ara formularis, llistes, taules i gràfics.

Guies per a una bona comunicació no sexista

L’Observatori de les Dones en els Mitjans de Comunicació, amb el suport de la Diputació de Barcelona, compta amb la Guia orientativa sobre l’ús d’una comunicació no sexista en l’àmbit de les administracions locals.

L’Associació de Mitjans d’Informació i Comunicació (AMIC) també posa a disposició de la ciutadania una guia de llenguatge inclusiu, Eines per a una comunicació no sexista i la Generalitat de Catalunya compta amb la Guia d’usos no sexistes de la llengua, per als textos referents a l’Administració.

Algunes universitats també han donat un pas endavant per emprar el llenguatge inclusiu, com és el cas de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que ha publicat la Guia per a l’ús no sexista del llenguatge a la Universitat Autònoma de Barcelona.

D’altra banda, Suport Tercer Sector, l’àrea de Fundesplai dedicada a l’enfortiment del tercer sector mitjançant l’acompanyament de tasques de gestió, formació i generació d’eines i recursos, disposa d’un servei d’acompanyament a entitats en la realització de plans d’igualtat i projectes com ‘En qüestions de gènere EMPAT’, amb el qual es donen eines per emprar una comunicació no sexista.

 

[Imatges: Unsplash – font: http://www.xarxanet.org]

 

La publication sous forme de livre des entrées de Dire, ne pas dire, l’une des rubriques du site de l’Académie française, est une bonne nouvelle qui nous fournit une occasion de nous esbaudir en un temps où celles-ci se font rares.


Commission du dictionnaire et Service du dictionnaire de l’Académie française, Dire, ne pas dire. L’intégrale. Philippe Rey, 582 p., 20 €

Écrit par Santiago Artozqui

Dès la préface, Hélène Carrère d’Encausse établit une distinction claire entre le rôle que joue le Dictionnaire de l’Académie française, qui « a pour tâche de donner les sens des mots dans toutes leurs extensions », et celui de Dire, ne pas dire, qui « recense les emplois fautifs, les usages ou extensions de sens abusifs, les contresens, les déformations de mots [… et constitue…] une sorte de leçon infiniment utile sur la manière de pratiquer le bon usage ». (En parlant de « déformations de mots », signalons à l’éditeur que « contrib utions », page 2 de ladite préface, s’écrit en un seul mot.)

Pour les plus jeunes de nos lecteurs, rappelons que l’Académie française est une institution fondée par Richelieu en 1634, accueillant des hommes de lettres, d’anciens présidents de la République qui rêvaient de l’être, et, quand elle ne peut pas faire autrement, des femmes. Rassurons tout de suite ceux que cette dernière libéralité aurait attristés : en près de quatre siècles, sur 732 pensionnaires, seules neuf femmes ont été élues, et il convient de rendre hommage aux académiciens qui ont lutté contre cette dérive laxiste de l’institution, à l’instar de Pierre Gaxotte, qui affirmait en 1980 : « Si on élisait une femme, on finirait par élire un nègre… » Quelle clairvoyance ! Car effectivement, trois ans après l’élection de Marguerite Yourcenar, Léopold Sédar Senghor a été admis dans l’établissement. Les gens ne peuvent pas dire qu’on ne les avait pas prévenus.

L’introduction de ces quelques corps étrangers sous la coupole du quai Conti constitue une exception, et c’est normal puisque, lorsqu’on devient Immortel, c’est pour la vie, on n’a pas le droit de démissionner, raison pour laquelle on ne peut accorder ce statut ni au tout-venant ni à la légère. D’ailleurs, l’Académie a tellement de mal à recruter de nouveaux collaborateurs qu’elle rechigne à se séparer des anciens, fussent-ils des Maurras ou des Pétain, comme l’explique Gisèle Sapiro dans La guerre des écrivains (Fayard, 1999).

Commission du dictionnaire et Service du dictionnaire de l’Académie française, Dire, ne pas dire. L’intégrale

Remise des prix de l’Académie française (2007)

Toujours est-il qu’aujourd’hui les quarante ne sont que trente-trois, avec 76 ans de moyenne d’âge, le plus jeune a 63 ans, le plus âgé 102, et, à l’instar de ce qui se pratique dans de nombreuses institutions accueillant les seniors, l’Académie organise des activités, notamment des soirées costumées pour célébrer l’arrivée de nouveaux pensionnaires où chacun arbore un joli bicorne, une cape et une épée. Il y a des petits fours et du champagne, c’est éminemment festif. Au quotidien, les académiciens peuvent s’inscrire à divers ateliers, dont le très populaire « Dire, ne pas dire », certainement l’un des plus utiles à la collectivité.

En effet, à la suite des travaux de ce cénacle, nous savons désormais qu’il faut dire : « La covid a tué un million de personnes », et non « Le covid a tué un million de personnes », ce qui, tout le monde en conviendra, nous a été d’un grand soutien pendant cette période difficile. Lesdits ateliers ne sont pas toujours aussi fructueux – on ne peut pas être génial tous les jours –, mais en feuilletant les pages de ce guide, on est pris d’une sorte de vertige devant la qualité des cogitations collectives de nos pensionnaires.

Ainsi, à l’entrée « Accidentologie », on apprend qu’il ne faut pas dire « Il y a une forte accidentologie sur cette route », mais bien « Il y a de nombreux accidents sur cette route ». De même, l’entrée « Merci d’avoir été notre invité » précise qu’il ne faut pas dire « Merci d’avoir été prié de nous accorder votre aide », mais bien « Merci de nous avoir aidés ». Et pourquoi employer « has been » quand on dispose de termes tels que « dépassé, ringard, d’un autre temps » ? Ces indications justifient à elles seules les vingt euros que coûte ce docte ouvrage, mais ceux qui se fendront de cette modeste obole obtiendront des réponses étayées à bien d’autres questions fondamentales, comme : « Dimanche : premier ou dernier jour de la semaine ? » ou « Comment appelle-t-on un collectionneur d’étiquettes de boîtes de fromage ? » (À la lecture de la première entrée, on lit que « dimanche » est issu du « latin chrétien dies dominicus », mais malheureusement – c’est l’une des rares lacunes de ce livre – les rédacteurs ont omis de préciser comment se disait « jour du Seigneur » en latin non chrétien.)

Remarquons par ailleurs que ce guide est résolument ancré dans la modernité. Comme le précise fort justement la quatrième de couverture : « En se confrontant à des questions d’usage pratique, à des cas concrets et quotidiens, ce travail constitue un vif hommage à l’intelligence et aux subtilités de la langue française. » On ne peut que souscrire à cette affirmation. Par exemple, doit-on dire « Il a été anobli par le souverain » ou bien « Il a été ennobli par le souverain » ? La première tournure est évidemment correcte, et avouons qu’il est fatigant d’entendre à tout bout de champ les gens employer la seconde ! Mais, armé de ce guide des bons usages, nul ne commettra plus ce déplorable impair.

Pour finir, évoquons la somptueuse couverture vert et or de Dire, ne pas dire, assortie aux costumes des académiciens, et gageons que ce livre trouvera sa place dans la bibliothèque de tout honnête homme [1], entre Le bonheur de séduire, l’art de réussir. Le savoir-vivre du XXIe siècle, de Nadine de Rothshild, et Plaidoyer pour le nucléaire et le sous-pull en acrylique, de Jean-Baptiste Botul.


  1. Et dans celle des honnêtes femmes, Dieu merci encore fort nombreuses, qui reconnaissent que le masculin l’emporte sur le féminin.

[Source : http://www.en-attendant-nadeau.fr]

Armamos una guía para que la próxima vez que vayas a la taquería te luzcas con expresiones locales.
taco, salsa verde, falso guacamole

Escrito por PAULINA GUTIÉRREZ

El argot mexicano —sobre todo el chilango— es muy variado y nutrido cuando de comida callejera se habla. Aquí tenemos términos para toda ocasiónplatillo y acción comestible. Para entender un poco más la tradicional picardía mexicana, armamos una pequeña guía para que la próxima vez que vayas a la taquería y te luzcas con frases locales.

Banquetero/a

Cervezas o tacos ingeridos a pie de banqueta.

Bien doradito/a

Expresión utilizada generalmente para referirse al término de cocción de algunos platillos, como tripagarnachaslonganiza y cebolla.

Ejemplo de uso: — Dos (tacos) de tripa bien dorada, por favor.

Calmar la tripa

Generalmente se refiere a un snack. La porción es muy variable, va desde una colación ligera como una manzana o unos pepinos con chile, hasta unos tacos de canasta o un chicharrón preparado, que podrían terminar por ser una comida completa.

Ejemplo de uso: — ¿Podemos parar en los tacos tantito? Necesito algo para calmar la tripa.

Caminera

Término utilizado para hacer referencia a la bebida (por lo general alcohólica) que se tomará durante un recorrido en autoavióntren o carreta. Eso sí, el conductor designado está vetado de este privilegio y no le toca caminera.

Ejemplo de uso: — Me llevé la caminera para llegar a la fiesta.

Con copia

Se refiere a la doble tortilla que ayuda a que el taco no colapse por tanto relleno.

Ejemplo de uso: — ¿Con o sin copia, güerita?

Con jardín

Referente al cilantro y cebolla (en ocasiones lechuga) que coronan al taco.

Ejemplo de uso: — ¿Me da cuatro de pastor con jardín, por favor?

Con llorona

La cebolla es la única que nos hace llorar en la cocina (a menos que te cortes o te quemes), por eso este término se refiere a la verdura blanca y jugosa que nos saca las lágrimas.

Ejemplo de uso: — Échemelos sin llorona, jefe, porque voy a ver a la novia.

Con todo

Entiéndase cómo el máximo esplendor de taco. Con todo: es con salsa, jardín, llorona y piña si así lo amerita. Todo de todo. Esta frase se usa en la comida callejera y algunos locales casuales.

Ejemplo de uso: — Tres de pastor con todo, por favor.

Del / de la que pica

Se refiere al picante. Puede ser desde chile en polvo para los elotes hasta salsa para los tacos. La experiencia nos dice que si el marchante, taquero, vendedor o frutero dice que pica, es muy probable que pique más de la cuenta. Se utiliza sobre todo en los puestos de comida callejera.

Ejemplo de uso: — ¿Le pongo del que pica o del que no pica?

Para ir comiendo

Frase utilizada para pedir comida para comer durante un transcurso o trayecto. Puede ser una torta, un sándwich o unos tacos. Típico de la práctica godín ampliamente extendida.

Ejemplo de uso: — ¿Me da una gordita de chicharrón con todo para ir comiendo, por favor?

¿Pues qué se rompió?

Expresión de asombro usada generalmente por padres y tíos mexicanos. Se utiliza cuando la cuenta de restaurante es muy elevada. En ocasiones se acompaña de la respuesta “Nos vamos a quedar a lavar los platos”.

Ejemplo de uso: — Ah, caray, ¿pues qué se rompió?

Sacar o echar lumbre

Salsa o platillo extremadamente picoso.

Ejemplo de uso: — Esa salsita de habanero está que saca lumbre.

[Fuente: http://www.foodandwineespanol.com]

La Direcció General de Política Lingüística posa en marxa la web i la guia didàtica ‘Aragó 3L Les nostres llengües’

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La iniciativa pretén divulgar entre els estudiants aragonesos les tres llengües parlades en la comunitat autònoma: castellà, aragonès i català d’Aragó.

L’aragonès com a única llengua exclusiva d’Aragó, el castellà i el català d’Aragó constitueixen l’element principal de la nova web i guia didàctica que ha llançat la Direcció General de Política Lingüística de el Govern d’Aragó per fomentar el coneixement i l’ús d’aquestes llengües entres els escolars del país.

La nova pàgina web, http://aragon3l.lenguasdearagon.org/, inclou informació relativa a el nombre de llengües que es parlen al món, el mapa de les que es parlen a Aragó, raons per estudiar-les, i també recursos didàctics per abordar el tema en l’àmbit educatiu. Aquest web va acompanyat d’una guia didàctica, que desenvolupa alguns dels continguts inclosos a internet, i que es distribuirà en aquells col·legis de la Comunitat que sol·licitin desenvolupar aquesta activitat a través dels programes Luzía Dueso i Jesús Moncada. La Chaminera, companyia musical, que entre les seves funcions es dedica a la divulgació educativa, s’encarregarà de dinamitzar l’activitat que desenvolupen els centres al voltant d’aquesta iniciativa.

 

Que dit la science à propos de l’écriture inclusive ?

 

Écrit par Christophe Benzitoun

Maître de conférences en linguistique française, Université de Lorraine

Anne Catherine Simon

Professeure en Linguistique française, Université catholique de Louvain

Pascal Gygax

University of Fribourg

 

Le 18 septembre 2020, une tribune publiée dans Marianne signée par 32 linguistes prenait clairement position contre l’écriture inclusive ou, plus exactement, contre l’utilisation des graphies abrégées (par exemple : les étudiant·e·s). Cette tribune se présentait comme une mise au point objective dénonçant une pratique qui, selon ses signataires, « s’affranchit des faits scientifiques ».

Les réactions ne se sont pas fait attendre. Le 25 septembre 2020, une tribune signée par 65 linguistes prenait le contre-pied de la première, alors que paraissaient en même temps un texte signé par Éliane Viennot et Raphaël Haddad et diverses analyses critiques. Cette controverse pourrait paraître anecdotique. En réalité, on peut en tirer quelques enseignements intéressants sur les langues et leur fonctionnement, ainsi que sur l’utilisation du discours scientifique expert pour fonder des discours prescriptifs (« il faut… il ne faut pas… »).

Quelques jalons historiques

Il y a 30 ans, en France, un mouvement a conduit à la féminisation des noms de fonctions, de métiers, de titres et de grades. Très vite relayé par les instances politiques, il visait à « apporter une légitimation des fonctions sociales et des professions exercées par les femmes » (Décret du 29 février 1984). Il a réussi à imposer, dans les usages et jusque sous la coupole de l’Académie française (déclaration du 28 février 2019), l’emploi de formes féminines qui ont été tantôt créées (une ingénieure, une sapeuse-pompière), tantôt réhabilitées (une autrice, une officière) ou tantôt simplement plus largement diffusées (la présidente, la sénatrice).

Cette prise de conscience a permis de faire évoluer la langue française de manière à répondre aux besoins des personnes qui s’expriment en français. La difficulté à laquelle les francophones font face aujourd’hui concerne les (bonnes) manières d’utiliser ces noms féminins dans tous les domaines de la vie : administration, enseignement, politique, création artistique, entreprise, vie quotidienne, etc. L’écriture inclusive désigne non plus la féminisation, mais l’usage de ces noms féminins à côté des noms masculins dans les textes.

L’écriture inclusive, dite aussi écriture épicène (en Suisse et au Canada), écriture non sexiste ou écriture égalitaire, représente un ensemble de techniques qui visent à faire apparaître une égalité, ou une symétrie, entre les femmes et les hommes dans les textes et à adopter un langage non discriminant par rapport aux femmes. Nous choisissons ici de considérer l’écriture inclusive sans l’écriture non genrée, dite aussi neutre ou non binaire, qui poursuit un objectif d’inclusion bien sûr, mais également très spécifique : ne pas choisir entre le féminin et le masculin et ne pas catégoriser les personnes selon leur genre.

Les règles qui ne font (presque) pas polémique

Certaines règles de l’écriture inclusive sont largement acceptées et figurent dans l’ensemble des guides. Il n’y a pratiquement pas de divergences concernant les éléments suivants :

(1) Utiliser des noms féminins pour désigner des femmes dans leur fonction, métier, titre ou grade : dire « Madame la Présidente » et non « Madame le Président », « la chirurgienne » et non « le chirurgien », « l’officière de la Légion d’honneur » et non « l’officier de la Légion d’honneur ». Notons que certains noms, malgré des racines connues, ne sont pas encore accueillis sans retenue (par exemple : autrice ou professeuse).

(2) Utiliser l’expression « les femmes » dès qu’on désigne un groupe de femmes et réserver l’expression « la femme » (ou « la Femme ») pour renvoyer à un stéréotype : dire « la journée internationale des droits des femmes » ou « la situation des femmes en Algérie » ; mais dire « cette actrice incarne la femme fatale ».

(3) Utiliser « humain, humaine » plutôt que « homme » pour désigner une personne humaine, comme dans « les droits humains », « l’évolution humaine ».

(4) Toujours utiliser le terme « Madame » lorsqu’on s’adresse à une femme (comme contrepartie féminine de « Monsieur » lorsqu’on s’adresse à un homme) et ne plus utiliser « Mademoiselle », qui crée une asymétrie, puisque « Mondamoiseau » est rarement utilisé.

(5) Ne pas nommer une femme d’après la fonction ou le titre de son mari : dire « la femme de l’ambassadeur » et non « l’ambassadrice ».

(6) Utiliser les noms propres des femmes comme on utilise ceux des hommes. Ne pas utiliser le prénom d’une femme lorsqu’on utilise le nom de famille d’un homme, par exemple dans un débat politique (ne pas dire « Ségolène contre Sarkozy », ni « Ségo contre Sarko »). Faire de même pour les noms communs (ne pas dire « les filles de la Fed Cup » et « les hommes de la Coupe Davis »).

Les règles qui suscitent la polémique

D’autres règles suscitent encore des polémiques (en France et en Belgique notamment), parce qu’elles créent des façons d’écrire ou de parler qui paraissent inhabituelles. Les arguments invoqués pour défendre ou pour refuser ces règles relèvent de l’histoire de la langue, de la linguistique, de la sociologie ou de la psychologie du langage, et parfois de l’idéologie. Les études actuelles (une bibliographie est disponible ici) nous apportent pourtant un regard scientifique qui devrait nous aider à naviguer dans les méandres de ce sujet.

(1) Utiliser le masculin pour désigner une personne dont on ne connaît pas le genre, comme dans une offre d’emploi : « recherche informaticien (H/F) ». Il est prouvé que cette règle ne favorise pas un traitement équitable des femmes et des hommes. De nombreuses études scientifiques ont montré que l’emploi de termes uniquement au masculin (« un mathématicien, un directeur commercial, un musicien ») engendrait des représentations mentales masculines chez les adultes d’une part, mais également chez les jeunes. Même si cet usage est permis par la grammaire française, il semble, par exemple, influencer les aspirations professionnelles des jeunes. Il a comme conséquence, notamment, de diminuer le degré de confiance des filles et leur sentiment d’autoefficacité à entreprendre des études pour ces métiers). Il donne également l’impression aux jeunes que les hommes ont plus de chances de réussir dans ces métiers). Dans des secteurs où l’on cherche à créer plus de mixité, comme les sciences et technologies, ou les soins infirmiers, le masculin dit générique devrait être évité.

(2) Utiliser le masculin pluriel pour désigner des groupes qui contiennent des femmes et des hommes, comme « les musiciens » pour désigner un groupe mixte. Il est prouvé que cette règle ne favorise pas une interprétation qui correspond à la réalité désignée. Des scientifiques ont montré de manière répétée (et dans plusieurs langues) que, même si la grammaire autorise une interprétation « générique » du masculin pluriel, cette interprétation n’est pas aussi accessible ou fréquente que l’interprétation spécifique (masculin = homme). Cette différence d’accessibilité a été expliquée par différents facteurs, comme l’apprentissage du genre grammatical, qui suit invariablement la même séquence : nous apprenons le sens spécifique du masculin (masculin = homme) avant son sens générique. En d’autres termes, quand on dit « les musiciens », la représentation mentale qui se forme le plus aisément est celle d’un groupe d’hommes, le sens spécifique du masculin étant beaucoup plus simple et rapide à activer. La représentation mentale d’un groupe de femmes et d’hommes est plus longue à former et plus difficile d’accès. Le biais masculin induit par la forme grammaticale masculine a été démontré dans différents contextes et différents pays (par exemple, en France ; en Suisse ; et récemment au Québec). Fait assez rare en sciences, il n’existe, à notre connaissance, aucune donnée contredisant la dominance automatique du sens spécifique du masculin.

Si l’on souhaite activer l’image de groupes mixtes, il est préférable d’utiliser d’autres stratégies que le masculin, comme les doublons : « les chirurgiennes et les chirurgiens ». Malgré ces résultats, certaines personnes, parfois au travers de guides d’écriture, engagent à ne pas utiliser de doublons. Différentes raisons sont avancées, souvent sans réels fondements scientifiques. Par exemple, les doublons entraveraient la lecture. À notre connaissance, aucune étude ne corrobore cette idée. Il existe une étude qui montre que même si à la première occurrence d’un doublon, la lecture est ralentie, dès la deuxième occurrence, la lecture redevient tout à fait normale (effet d’habituation)). L’idée que les personnes qui utilisent des doublons ne parviendraient pas à réaliser les accords grammaticaux dans les textes est également étonnante, surtout si l’on observe un retour de l’accord de proximité), accord particulièrement adapté à l’utilisation des doublons.

En revanche, des études scientifiques montrent que l’ordre choisi pour présenter chaque élément de la paire (« les boulangères et les boulangers » vs « les boulangers et les boulangères ») a un effet sur l’interprétation : l’élément présenté en premier est perçu comme plus central ou plus important.

(3) Certaines personnes engagent aussi à ne pas utiliser de formes abrégées qui permettent de présenter les doublons à l’écrit : « les étudiant·es », « les pharmacien-nes ». Les résultats actuels de la recherche scientifique sont trop limités pour se prononcer de manière définitive à ce sujet. Une étude a mesuré l’effet des doublons sous forme abrégée sur la lecture. Elle concerne un public d’étudiantes et d’étudiants pour lesquels un léger ralentissement de la lecture était mesuré à la première apparition de ces formes, mais se normalisait ensuite. Pour autant, on ne peut pas conclure de cette étude que l’effet serait identique, ou différent, pour d’autres populations. Et les raisons de l’effet de ralentissement, comme de l’effet d’habituation, ne sont pas encore réellement connues.

Il a également été montré que présenter des métiers sous une forme contractée (à l’époque avec une parenthèse) pouvait augmenter le degré de confiance des filles et le sentiment d’auto-efficacité à entreprendre des études pour ces métiers. La recherche doit néanmoins continuer de tester l’effet de ces formes abrégées : en fonction du signe typographique utilisé (tiret, point médian, etc.) ; en fonction des publics de différents âges, niveaux d’éducation, niveaux socio-économiques ; en fonction des types de textes. Seules des recherches complémentaires permettront de proposer des règles mieux informées pour réguler l’usage de ces formes, apparues principalement pour répondre aux limites de signes imposées dans différents domaines (journalisme, Internet…).

(4) Enfin, certains guides recommandent plus de souplesse dans la gestion des accords. À la règle établie de l’accord au masculin générique (« le frère et les sœurs sont arrivés »), ils suggèrent de laisser la possibilité d’appliquer l’accord de proximité (avec le terme le plus proche : « le frère et les sœurs sont arrivées »), l’accord de majorité (avec l’élément le plus important en nombre : « les sœurs et le frère sont arrivées »), ou un accord au choix. L’argument historique est souvent invoqué, à juste titre : l’accord de proximité s’observe dans les textes anciens à hauteur de 45 % des cas, mais il reste toujours moins fréquent que l’accord au masculin. L’argument historique ne permet ni de revendiquer un « retour » exclusif à l’accord de proximité, puisqu’il a toujours cohabité avec d’autres formes d’accords. Il ne permet pas non plus de l’exclure, puisqu’il a eu de l’importance. La recherche devrait montrer quels problèmes spécifiques, dans l’apprentissage, la rédaction ou la compréhension des textes, posent ces différents types d’accords.

La guerre de l’écriture inclusive n’aura pas lieu

Les connaissances scientifiques actuelles permettent de clarifier le bien-fondé de certaines règles qui suscitent des désaccords. Pour d’autres règles, pourtant défendues ou contestées de manière très assertive, il faut savoir reconnaître que les connaissances actuelles ne permettent pas encore de trancher. La recherche doit continuer à se faire afin d’apporter des arguments aux outils proposés.

La langue française n’est pas seulement le domaine des scientifiques. En tant que scientifiques, nous pensons qu’il faut laisser les usages se développer car ils répondent à des besoins communicatifs et sociaux fondamentaux. Tous les usages ne sont pas appropriés à tous les genres de l’écrit, mais la norme ne doit pas s’imposer de manière étouffante. Faisons confiance aussi aux francophones.

 

[Illustration : Hélène Becquelin – source : http://www.theconversation.com]

Escrito por Claudio Ferrufino-Coqueugniot
Por dos meses tuve en mi mesa de noche una edición del Financial Times de Londres. La de sábado, que es amena, discursiva, donde aparte de un almuerzo semanal con alguna personalidad (Roger Waters, Michael Moore, Martin Amis), hay artículos sobre vino, cine, pintura, literatura. Pasamos columnas y columnas de índices bursátiles y nos deleitamos, en casa, con textos inteligentes sobre arte y cultura.
El diario, en la primera página de su sección Vida y Artes, tenía una extensa colaboración de Simon Kuper acerca del robo de la Mona Lisa en 1911, pretexto delicioso para trashumar por un tiempo que moría. Pensé en Midnight in Paris, de Woody Allen, filme de calidad visual y tenue romanticismo, con un dejo de narración gringa que no molestó. Allen visita la ciudad de sus sueños, no la de Armani y Dior, sino la de Shakespeare y Cia, los norteamericanos en París, Gertrude Stein, Scott Fitzgerald, Hemingway, en medio del talentoso tumulto internacional que incluía a Picasso y Dalí, a Miró y a Buñuel, los años 20. Cierta acompañante casual del protagonista, en el mundo onírico que lo seduce y sucumbe, se adentra más allá, hasta los recovecos de la Belle Époque, donde se materializan los espectros de Lautrec, Degas y Gauguin. Hay como un vacío entre esos dos tiempos, un espacio que llenó la guerra, pero antes de ella, también durante y hasta el armisticio, convivieron en la capital de Francia personajes no menores a los desenterrados por el cineasta: el París de Apollinaire, de André Salmon y Max Jacob, del joven Picasso, del maestro Schwob, hundido en un sillón de mimbre mientras lo asistía un enigmático criado chino. Allí es donde, en la cronología, un pobre inmigrante italiano roba La Joconde y la mantiene, a dos cuadras del sitio, en su cocina por dos años.
Action Française acusó a los judíos; cómo no. El Louvre cerró sus puertas por unos días; cuando las reabrió, filas de gente intentaban ver el espacio vacío donde había estado el Leonardo, al cual, hasta entonces, nadie le había prestado demasiada atención. Kuper cita a Jérôme Coignard, diciendo que sin quererlo el museo exhibía la primera instalación conceptual en la historia del arte: la ausencia de un cuadro. Entre la multitud que visitó el salón entonces se hallaban dos escritores de Praga: Max Brod y Franz Kafka, quienes, viajando barato, redactaban una guía de cómo hacerlo “en Suiza, en París”, para viajeros de escasos recursos como ellos. “Kafka siempre se adelantó a su tiempo”, añade Kuper.
Vincenzo Peruggia, el inmigrante que sufría de envenenamiento de plomo, aparentemente durmió en algún ropero al interior del recinto. El Louvre cerraba sus puertas lunes y muchos trabajadores se dedicaban a limpieza o reparaciones. No extrañó que uno de ellos, al menos vestido igual, saliera con un pequeño promontorio debajo de su overol. La falta de la pieza pasó desapercibida hasta el jueves, porque no era inusual que los fotógrafos del museo se llevaran los cuadros a casa sin dar razón de ello. Cuando les preguntaron qué día retornarían el da Vinci, respondieron que jamás lo tomaron. Entonces comenzó el revuelo.
La policía siguió pistas sin éxito, mas un día un amigo del poeta Guillaume Apollinaire trató de vender una estatuilla ibérica que había robado del Louvre, y se dedujo que también él tendría el retrato renacentista. El individuo se había hecho de estatuillas provenientes de la península en dos ocasiones. Dio algunas a Apollinaire y otras a Picasso. Muchísimo más tarde, Pablo aclararía que si se contemplaba bien las orejas de las Señoritas de Avignon, se sabría que eran las mismas de las figuras robadas. Poeta y pintor se desesperaron. Agarraron los peligrosos objetos con intención de tirarlos al Sena fuera de la villa. No lo hicieron; tampoco lograron eludir a los investigadores y terminaron detenidos. Apollinaire pasó seis días en una celda, donde escribiría Mes prisons. Ambos sollozaron ante el juez y el corpulento vate quedó alelado escuchando a Picasso jurar desconocerlo: Pedro negando a Jesús…
La justicia los absolvió. Era evidente que no formaban parte del rarísimo complot. En 1913, en Italia, alguien de la casa Uffizi fue contactado por un individuo que aseguraba tener consigo la pintura. Quisieron verla y la autentificaron. Peruggia alegó que deseaba devolverla a Italia, por el saqueo de arte que hiciera en su tierra Napoleón. Lo único que consiguió fue ser arrestado por las autoridades italianas, y juzgado -en medio de simpatía popular-, recibiendo una breve condena.
Contó que la mantuvo en la cocina de su cuarto de soltero y se enamoró. No era raro, la Joconde ejercía un hechizo sobre los hombres. Incluso en 1910 alguien se suicidó ante ella. El pintor holandés Kees van Dongen dijo: “Ella no tiene cejas y tiene una divertida sonrisa. Seguro que sus dientes son inmundos para sonreír tan cerrado”, mientras que Somerset Maugham desdeñó “la insípida sonrisa de esa afectada y hambrienta de sexo joven mujer”.
Recurro a esa obra maestra de Roger Shattuck, The Banquet Years, relato del origen del avant-garde francés en cuatro figuras: Alfred Jarry, Henri Rousseau, Erik Satie y Guillaume Apollinaire. Allí el autor, en la sección dedicada a Wilhelm Apollinary Kostrowicki, llamado Apollinaire, describe el asunto y cómo, por un momento, opacó la rutilante estrella de aquél. La decepción del juzgado, la negativa de Picasso de conocerlo, no mellaron la amistad de los dos hombres, quienes, junto a Salmon y Jacob, sellaron “una de las más significativas colaboraciones literario-artísticas del siglo”.
Peruggia murió en la oscuridad. Incluso se confundió su muerte con la de un homónimo; por el contrario, la popularidad de la ahora Gioconda se extendió sin límites. ¿Quién robó la Mona Lisa? resulta una historia ingenua, la última feliz por los siguientes 30 años, según Kurten. Es que a tiempo de su reaparición se asesinaba al archiduque Francisco Fernando y desaparecía una Europa para dar lugar a otra, la de Nietzsche y la de Kafka.
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[Publicado en Ideas (Página Siete/La Paz) y en Semanario Uno 431 (Santa Cruz de la Sierra) – imagen: noticia del robo de la Joconde en Le Petit Journal – fuente: lecoqenfer.blogspot.com]
Chegou á fotografía nos anos 80, de maneira autodidacta e independente, pero como el mesmo di “foi a partir de 2012 cando realmente me implico”. A fotografía é “o que máis me enche” e descubriuno vendo sobre todo os profesionais americanos dos anos 30 do século XX. Agora, con décadas de traballo ás súas costas, o fotógrafo ten á venda o seu primeiro libro, Fragmentos, e ultima os detalles da súa próxima exposición na Galería Sargadelos de Vigo. 
Alberte Pereira. / Nós Diario

Alberte Pereira

Por Ana Triñanes

Fragmentos é o seu primeiro foto-libro. Cóntenos como é.

Trátase dun traballo co que empecei en 2016, ao que lle quixen dar tempo de maduración, e no que traslado a miña visión sobre o desasosego que provoca a cidade contemporánea, a soidade que se vive nela… No foto-libro, naquelas fotografías nas que aparecen persoas, aínda que sempre están de costas e son anónimas, o que quero reflectir, realmente, é que non me interesa a identidade de ninguén senón demostrar que as urbes, e máis as grandes metrópoles, son un espazo hostil coa xente. Utilízase moito, no noso tempo, o termo ‘humanizar’ referido ás cidades, pero nelas o que vexo son, practicamente, zombis que van polas rúas sen saudarse, sobre todo nas grandes cidades. Así, no libro hai dúas chaves, a presenza e a ausencia. A presenza das persoas e a ausencia, naquelas fotos nas que hai anacos de territorio, paisaxes sen horizonte onde non hai ninguén. Xogo tamén coa cor e coas formas. É un relato visual, un libro estético e emocional, que non ten unha narrativa en liña, porque non pretendo contar unha historia senón trasladar un discurso visual.

En outubro expón na Galería Sargadelos de Vigo. En que vai consistir a mostra?

Titúlase Ángulos mortos e responde á práctica de descubrimento coa que eu traballo. Se con Fragmentos falo de desasosego e soidade, aquí falo da cara B das cidades, por dicir dalgunha maneira. Trato, precisamente, o que non aparece nas guías turísticas. Atopamos espazos negativos, a cidade que se ve pero que non se mira… é unha especie de guía antiturística dunha cidade imaxinaria, porque non fotografo un único lugar, senón que son fotos feitas en diferentes localidades.

Que quere dicir coa ‘práctica de descubrimento’? 

Gústame moitísimo perderme. Cando vou a unha cidade, non me interesa seguir unha guía turística, senón ir descubrindo recunchos. A mediados do século pasado, o chamado Movemento situacionista creou un método para descubrir as cidades indo á deriva, deixarse caer, perderse aínda que a cidade fose coñecida e ir descubríndoa de novo… Creaban o que chamaron mapas psicoxeográficos. Eu non fago iso exactamente, pero si uso ese método dalgunha maneira. Voume atopando coas imaxes, coas fotografías, sen andar á busca de nada en concreto.

Durante o confinamento participou no proxecto Miradas adentro.  

Foi un proxecto con outros 18 fotógrafos e fotógrafas de rúa ou documentalistas e tratábase de fotografar o confinamento, como nós o estabamos a vivir, con fotos por dentro da casa, se pasaba alguén por fóra… Aínda que o meu confinamento foi diferente ao da xente que vive nun piso na cidade, vivo nunha casa que ten case 4.000 metros de horta e froiteiras.

Que nos conta da súa achega no libro Street photographer?

Editouno un grupo de fotografía de Teherán, no Irán. Convidáronme a participar nesa obra colectiva xunto a outros 50 fotógrafos de todo o mundo. Para min foi especial porque hai, entre os fotógrafos do libro, xente de moito renome. Membros do colectivo InPublic, o primeiro colectivo de fotografía de rúa que houbo en Europa, hai obras de profesionais como Matt Stuart, Jesse Marlow, Gustavo Minas, Dimitri Mellos que formou parte do grupo de artistas Calle 35, o primeiro colectivo de foto de rúa no Estado español.

[Fonte: http://www.nosdiario.gal]

Em conluio com corporações de refrigerantes e ultraprocessados, ministérios agem para reescrever o Guia Alimentar do Brasil, considerado um dos quatro melhores do mundo. Mudança pode ter efeitos dramáticos nas políticas públicas

Escrito por Maíra Mathias e Raquel Torres

UM GOLPE NO GUIA ALIMENTAR?

Começou a circular ontem, no WhatsApp e em redes sociais, uma nota técnica do Ministério da Agricultura que recomenda a “urgente” revisão do Guia Alimentar para a População Brasileira. Como veremos adiante, há detalhes nessa história que merecem tanta atenção quanto o conteúdo do documento.

Ele é mesmo chocante. Assinado por Eduardo Mello Mazzoleni e Luís Eduardo Pacifici Rangel (que são, respectivamente, coordenador e diretor do Departamento de Análise Econômica e Políticas Públicas da Secretaria de Política Agrícola da pasta), o texto diz por exemplo que o guia é atualmente “considerado um dos piores” do planeta.

É claro que os autores não apresentam a fonte dessa constatação, porque ela é falsa. O guia brasileiro recebe, na verdade, inúmeros elogios mundo afora (veja aqui e aqui). Ao comparar guias alimentares de mais de 80 países, um relatório da FAO (a Organização das Nações Unidas para Alimentação e Agricultura) sugere que eles adotem diretrizes para promover sistemas alimentares saudáveis e ao mesmo tempo sustentáveis, e observa que só quatro – entre eles, o brasileiro – já o fazem. A ênfase em dietas ricas em cereais integrais, legumes, frutas e vegetais também é elogiada pela FAO, e as diretrizes brasileiras se baseiam justo nesses alimentos.

Voltando à nota técnica, sua principal crítica se refere ao uso da classificação NOVA. Já falamos bastante sobre ela, que divide os alimentos segundo seu grau de processamento: 1. alimentos in natura ou minimamente processados (obtidos diretamente de plantas/animais ou que passam por alterações mínimas, como lavagem e empacotamento); 2. óleos, gorduras, açúcar e sal (que são extraídos de alimentos in natura ou diretamente da natureza e usados para cozinhar); 3. alimentos processados (fabricados basicamente com a adição de sal ou açúcar a um alimento in natura ou minimamente processado); e 4. alimentos ultraprocessados (cuja fabricação envolve diversas etapas e técnicas de processamento e vários ingredientes, muitos deles de uso exclusivamente industrial).

Os elogios ao nosso guia se devem ao fato de que sua regra de ouro é simples e, ao mesmo tempo, eficaz para garantir uma alimentação balanceada: basta preferir sempre os alimentos da categoria 1. Ou seja, preferir água, leite e sucos naturais, em vez de refrigerantes; preferir macarrão ‘comum’, a miojo; preferir sobremesas caseiras, a guloseimas industrializadas. Mas, para o MAPA, isso é mau. Seu documento considera a classificação NOVA “confusa”, “arbitrária” e “incoerente” e ainda afirma que ela “prejudica a implementação de diretrizes para promover a alimentação adequada e saudável para a população brasileira”. É até difícil pinçar os piores momentos do texto. Ele diz, por exemplo, que “uma alimentação que utiliza ‘sempre alimentos in natura ou minimamente processados e preparações culinárias’ é perigosa”…

DETALHES TÃO PEQUENOS A avaliação dos integrantes do MAPA é idêntica àquela feita, há tempos, pela indústria de alimentos – que, por sua vez, não esconde seu desejo de alterar o guia. Nem é preciso dizer que, para as empresas, um guia que desencoraje o consumo de produtos ultraprocessados não é bom negócio. Até porque não se trata apenas de diretrizes para orientação individual, mas também para subsidiar políticas públicas e programas relacionados à alimentação. O repórter Guilherme Zocchio, d’O Joio e o Trigo, escreveu no ano passado sobre como o presidente-executivo da Abio (a Associação Brasileira da Indústria de Alimentos), João Dornellas, expressou publicamente a necessidade de as empresas melhorarem sua comunicação com o governo para induzir alterações.

No caso do Ministério da Agricultura, esta comunicação parece ir bem. Houve ao menos uma reunião entre Dornellas e a ministra Tereza Cristina sobre o assunto. Aconteceu no dia 23 de julho, e a pauta foi exatamente a “Revisão do Guia Alimentar da População Brasileira”, segundo consta na agenda da ministra. Adoraríamos conhecer os pormenores dessa conversa. O fato é que, segundo a nota técnica publicada ontem, as análises e recomendações ali presentes se referem a um ofício já encaminhado anteriormente por Tereza Cristina ao ministro da Saúde Eduardo Pazuello sobre o mesmo tema (mas que não conseguimos localizar na lista de ofícios disponibilizada no site do MAPA). Paulo Márcio Mendonça Araújo, chefe de gabinete da ministra, encaminhou a nota técnica ao chefe de gabinete da Saúde dizendo que “O Ministério [MAPA] reforça sua disposição para parceria de nossas equipes (MS e MAPA), com foco na revisão, a fim de oferecer à sociedade informação mais precisa sobre o tema e, desse modo, cumprir integralmente o objetivo dessa iniciativa.”

Mais uma coisinha. Para embasar sua avaliação e sugerir mudanças de peso no guia, os autores da nota técnica utilizam apenas duas referências bibliográficas. Um dos artigos, que trata das “contribuições” dos nutrientes dos alimentos processados na dieta americana, foi escrito por pesquisadores que já declararam  ter recebido verbas de organizações sustentadas financeiramente pela indústria de alimentos – como o IFT, que tem a Coca-Cola entre seus doadores. O segundo artigo está no Brasil Food Trends, uma publicação do Instituto de Tecnologia de Alimentos patrocinada pela indústria, com nomes como Nestlé, Danone e, claro, a Coca-Cola entre os financiadores.

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

Image tirée de Pixabay, sous Licence Pixabay, remixée par Global Voices.

Dans les mois à venir, Global Voices explorera des initiatives linguistiques non-binaires, initialement connues sous le nom de « langage inclusif ». Cette première histoire collective commence par une exploration du genre dans les langues romanes.

La langue peut être considérée comme une forme de magie qui a un impact sur le monde. Ce que nous disons et la façon dont nous utilisons le langage affecte notre pensée, notre imagination et notre réalité.

Dans la plupart des langues romanes, il existe des marques du genre féminin ou masculin pour les pronoms, les noms, les adjectifs, les déterminants et les démonstratifs. Dans les situations où le genre d’une personne est inconnu ou lorsqu’il s’agit de faire référence à un groupe mixte, les conventions actuelles des langues romanes donnent la priorité à la forme masculine, en tant que norme générique. Contrairement au roumain, qui a préservé le genre neutre du latin, les langues française, espagnole, portugaise, italienne et catalane n’ont que des formes de genre binaires et, par conséquent, posent des difficultés particulières pour exprimer la neutralité de genre.

L’activisme pour la neutralité de genre dans le langage fait partie d’un mouvement plus large visant à remettre en question, à résister et à démanteler le sexisme véhiculé par le langage. Les activistes affirment que la domination du genre masculin dans les langues n’est pas neutre, comme on le prétend, mais qu’elle a plutôt été imposée historiquement par des processus idéologiques et politiques.

Au cours des dernières décennies, des mouvements ont fait pression pour accroître la visibilité des femmes et des autres genres dans le langage en encourageant l’utilisation de pronoms et d’inflexions neutres, à l’aide de différentes combinaisons de symboles ou de voyelles.

En français, les anciennes règles sont remises en question

Photo par Chabe01, Wikimedia Commons, sous licence CC BY-SA 4.0

Les enfants qui étudient le français apprennent rapidement la règle de grammaire souvent répétée : « le masculin l’emporte sur le féminin ». Cela signifie que dans les phrases au pluriel qui comportent différents genres, la forme masculine domine. Au sein des communautés francophones, une orthographe connue sous le nom d’écriture inclusive a pris de l’importance ces dernières années pour lutter contre ce préjugé linguistique sexiste.

La première façon d’adopter une écriture inclusive est d’utiliser, dans la mesure du possible, les formes épicènes existantes, par exemple, « lectorat » au lieu de « lecteurs » (m.) ou « lectrices » (f.). La deuxième technique inclut explicitement les terminaisons masculines et féminines. Par exemple, les terminaisons « -e » et « -ice », souvent utilisées pour les formes féminines, se combinent avec la forme masculine pour former, par exemple, « lecteur·ice·s ».

Bien que cette orthographe ait été adoptée par certains médias, certaines universités et quelques entreprises, elle reste très controversée, notamment en France, où des critiques affirment qu’elle est inutile.

Le nouveau pronom le plus courant utilisé pour désigner les personnes non-binaires ou un groupe mixte est « iel », contraction de « il » et « elle ». Pourtant, il n’y a toujours pas de consensus sur la manière de marquer un genre neutre dans d’autres parties du discours. Par exemple, si « iel » est utilisé, les locuteur·ice·s pourraient tout de même être obligé·e·s de choisir, plus tard, l’une des options binaires de genre pour les accords des adjectifs ou les terminaisons de verbes. Jusqu’à présent, les pronoms et les alternatives neutres en termes de genre n’ont pas reçu d’approbation institutionnelle et ne sont pas largement utilisés en dehors des cercles queer, LGBTQI+ et féministes.

Des débats actifs en espagnol et en portugais

“Aucun enfant ne naît macho” – un panneau de la marche pour les droits des femmes à Santa Fe, en Argentine, en 2017. Photo tirée de Wikipedia, sous licence CC BY-SA 4.0

Les mouvements du monde hispanophone ont fait pression pour la neutralité de genre. L’activisme linguistique a été particulièrement fort en Argentine [en], où il est devenu un puissant outil rhétorique et politique [es] dans le discours public : le président Alberto Fernández [es] a utilisé certaines formes de langage non-sexiste dans ses discours, plusieurs universités [es] l’ont autorisé dans leurs documents universitaires et des organismes publics comme la Banque centrale [es] l’ont inclus dans leurs communications officielles.

Plusieurs tentatives de neutralité de genre ont été mises en œuvre au cours des dernières décennies en espagnol ; les premières comprenaient l’utilisation de « x » et « @ » pour remplacer la voyelle qui marque le genre comme « tod@s » (« tout le monde »). Plus récemment, les militant·e·s ont commencé à utiliser le « e » comme une alternative générique et neutre, et le pronom neutre « elle » est apparu comme une alternative à « él/ella » (« il/elle »).

Bien que ces formes soient principalement utilisées au sein des communautés LGBTQI+ et féministes, un rapport [es] récent publié sur le site Chequeado, spécialisé dans la vérification des faits d’actualité, montre que certains mots non-sexistes sont déjà acceptés (ou tolérés) par les locuteurs et locutrices argentin·e·s. Par ailleurs, une nouvelle enquête de l’organisation espagnole Fundéu [es ; pdf] a mis en évidence l’utilisation croissante de « x », « @ » ou « e » par les utilisateur·ice·s hispanophones de Twitter dans chaque pays.

Le portugais est similaire à l’espagnol en ce qui concerne les alternatives permettant d’exprimer la neutralité de genre. En 2015, Andrea Zanella, une psychologue brésilienne, a créé un manifeste pour une « communication radicalement inclusive » en portugais, en partenariat avec une entreprise appelée Diversity Box [pt]. Depuis lors, Diversity Box a créé des guides sur l’inclusivité en termes de genre à destination des entreprises [pt].

Comme en espagnol, l’utilisation de « x » ou « @ » est devenue populaire sur Internet, en particulier parmi les groupes féministes [pt], bien qu’elle ne fasse pas partie des règles de grammaire [pt] de la langue portugaise, un changement qui nécessiterait des amendements juridiques par le Congrès brésilien. La question n’est pas actuellement à l’ordre du jour du calendrier législatif au Brésil.

En italien, des hésitations sur le schwa

Schéma des voyelles de l’Alphabet phonétique international (API), tiré de Wikipedia sous licence CC BY-SA 3.0

En Italie, même si les débats sur la neutralité de genre ne sont pas aussi répandus que dans les communautés hispanophones, il existe une discussion [it] menée par la linguiste italienne Vera Gheno sur le schwa ou scevà (ә), un symbole de l’Alphabet phonétique international (API).

Le schwa est issu de dialectes du centre et du sud de l’Italie et peut être utilisé pour désigner plusieurs personnes sans distinction de genre. Il pourrait remplacer le * or @ à la fin des mots genrés, ce qui est très courant en ligne mais ne peut être prononcé en italien oral. En août 2020, la blogueuse italienne Alice Orrù a expliqué [it] comment prononcer le schwa.

Cette proposition [it] a été faite il y a cinq ans par le projet citoyen « Italiano Inclusivo »[it] (« italien inclusif »), bien que l’autorité linguistique officielle, l’Accademia della Crusca [it], refuse [it] toujours d’accepter le schwa (et toute autre forme alternative) comme une évolution vers une langue italienne neutre.

Féministes et communautés LGBTQI+ prennent les devants en Catalogne

Dans les territoires catalanophones, une adaptation des solutions linguistiques non-binaires développées dans le monde hispanophone prend de l’ampleur au sein des communautés féministes et LGBTQI+. « Elli » et « ellis » deviennent des alternatives à « ell/ella » (il/elle) et aux formes plurielles « ells/elles » (ils/elles).

Bien que de nombreuses institutions — y compris le gouvernement local de Catalogne [es] — recommandent l’utilisation d’un langage non-binaire depuis plusieurs dizaines d’années, les directives [es ; pdf] de l’Université autonome de Barcelone se concentrent sur des stratégies telles que la préférence accordée aux alternatives épicènes existantes telles que « el professorat » (le corps enseignant) ou les formes dédoublées comme « els professors i les professores » (les professeurs et professeures), ou les termes génériques féminins.

Les défis du langage non-binaire en roumain

Le langage non-binaire est particulièrement difficile en roumain. Des formes telles que « @ » ou « e » ne fonctionnent pas pour le roumain car « o » n’est généralement pas une terminaison masculine et les noms féminins sont traditionnellement formés en ajoutant un suffixe au masculin (« activist » > « activistă »). Parfois, la terminaison alternative « X » est utilisée, par exemple, « activistX » au lieu de « activiști » / « activiste » (activistes, m. / activistes, f.). Cependant, les militant·e·s utilisent les pronoms « ei » ou « ele » (comme traduction approximative du « they » anglais) pour éviter d’utiliser des marques de genre.

Contrairement aux langues susmentionnées, le roumain a conservé le genre neutre du latin, mais il est surtout utilisé pour les objets ou les entités collectives. Tous les noms neutres sont masculins au singulier et féminins au pluriel ; par conséquent, la neutralité grammaticale ne correspond pas nécessairement à la neutralité dans une perspective de langage non-binaire. Ainsi, malgré l’avantage linguistique apparent, la neutralité de genre en roumain semble loin de prospérer pour le moment.

[Source : http://www.globalvoices.org]