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Trayectoria. Originaria del pueblo shipibo-konibo, es docente de educación primaria y tiene diplomados en Derecho y Gestión Territorial.

"Las comunidades amazónicas tienen los índices más bajos de inmunización", agregó Rocilda Nunta, viceministra de Interculturalidad. Foto: Antonio Melgarejo

« Las comunidades amazónicas tienen los índices más bajos de inmunización », agregó Rocilda Nunta, viceministra de Interculturalidad.

Escrito por Juana Gallegos

Es la cuarta de siete hermanos, proviene de una familia shipibo-konibo, creció en una comunidad indígena de Ucayali y hoy es la primera lideresa amazónica que ocupa un alto cargo en el Ministerio de Cultura. Rocilda Nunta es, desde hace más de dos meses, viceministra de Interculturalidad. Su nombramiento despertó altas expectativas en las asociaciones indígenas, ya que su despacho es clave para promover políticas públicas inclusivas de los pueblos andinos, amazónicos y afrodescendientes. Su gran reto, a corto plazo, es promover la vacuna en las comunidades que tienen el índice más bajo de inmunización.

Usted tiene 37 años y vivió hasta su adolescencia en la comunidad indígena Nuevo San Rafael, distrito de Masisea, en Ucayali. ¿Hacia dónde emigró y por qué?

Yo tuve que migrar a la ciudad para poder estudiar. Fui a Yarinacocha, al Instituto Superior Pedagógico Público Bilingüe, y estudié Pedagogía. Tuve un padre que quería ver a sus hijos e hijas salir adelante a través del estudio, pero sin dejar de lado nuestra identidad, en mi caso, la del pueblo shipibo-konibo. Si me hubiera quedado en la comunidad hubiera sido, quizás, una mujer que estaría cumpliendo un rol más familiar y de agricultura, o, quien sabe, sería dirigenta de alguna federación. Somos siete hermanos, tres somos docentes. Gracias a la educación hemos salido adelante. Ser indígena y mujer en este mundo es difícil.

Su hermana Judith, que también es lideresa de su comunidad, dijo que usted se formó como profesora porque creía que, educando a las niñas, su pueblo saldría adelante. ¿Por qué esa inquietud por cambiar el porvenir de las niñas de su comunidad?

Siendo profesora podía garantizar el desarrollo de una educación intercultural bilingüe en nuestras comunidades porque es un derecho colectivo que tenemos como pueblos indígenas. La niñez así tiene la oportunidad de terminar sus estudios secundarios para también ser reconocidos en la sociedad y poder aportar al país.

Se sabe que las adolescentes de las comunidades amazónicas suelen ser madres tempranamente.

Es uno de los grandes problemas que tenemos, por eso debemos direccionar hacia otro norte a la niñez indígena, y una de las principales herramientas es la educación. Las adolescentes deben saber que pueden aportar a su patria educándose.

Es la primera vez que una mujer indígena amazónica ocupa un alto cargo en el Ministerio de Cultura; algunos dicen que su nombramiento es histórico. ¿Cómo reaccionó la comunidad shipibo-konibo?

No esperaban la designación, mi familia reaccionó con sorpresa, y los grandes líderes de mi pueblo dijeron que es una reivindicación histórica para la comunidad amazónica. Que una mujer indígena llegue a ocupar un cargo tan grande en el Estado es muy importante.

"La desinformación contra la vacuna proviene de las iglesias evangélicas", indicó la funcionaria Rocilda Nunta. Foto: Antonio Melgarejo/La República

« La desinformación contra la vacuna proviene de las iglesias evangélicas », indicó la funcionaria Rocilda Nunta.

Ahora, usted no es nueva en un puesto de mando, fue coordinadora del Programa Mujer Indígena de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (Aidesep). ¿De dónde nace su activismo?

Cuando tenía siete años, mi comunidad, Nuevo San Rafael, era visitada por distintas oenegés y mi familia recibía muchos talleres de capacitación, y yo participaba de ellos. Y es así que desde mi adolescencia fui participando en los procesos del movimiento indígena y desarrollando liderazgo desde mi rol de mujer. Me involucré para defender los derechos colectivos y espirituales de los pueblos, reivindicar nuestra identidad cultural, visibilizar la existencia de las comunidades que no se ven en las grandes ciudades. Empecé siendo presidenta de la Organización Regional de Jóvenes Indígenas de la región Ucayali, fui la primera la mujer. Luego ocupé cargos dentro de Adeisep Ucayali como directora del programa Mujer Indígena. Así nace el liderazgo que vengo desarrollando.

¿Qué acciones tenía el programa?

Encontré que las hermanas ashaninkas, shipibo-konibo y sharanahuas no tenían la misma oportunidad de nuestros hermanos, grandes líderes, y me enfoqué en valorar sus propuestas, en prestar atención a las actividades que querían desarrollar, y que no habían sido consideradas. Se sabe que culturalmente los pueblos indígenas son machistas, y las mujeres también lo somos porque muchas veces no nos apoyamos en las acciones que queremos desarrollar. Muchas veces apostamos por los hombres en vez de dar oportunidad a una mujer que quiere ocupar un cargo dentro de la comunidad o de alguna organización. El liderazgo de la mujer indígena no estaba siendo valorado, por eso la importancia de desarrollar este proceso de trabajo con las mujeres.

Dijo hace un momento que ser indígena y mujer es difícil. ¿Por qué?

Sí, yo aprendí a hablar castellano a los 14 años, y he vivido discriminación en carne propia cuando mi padre me matriculó en el colegio secundario (hace una pausa).

¿Y qué pasó?

Mira, mi historia es muy larga, pero quiero contarte algo. Yo vivía en la comunidad Nuevo San Rafael y para poder llegar a mi colegio tenía que caminar una hora y media. Todos los días me levantaba a las 5 de la mañana. Entonces, durante ese trayecto, me topaba con las lluvias, y un día, regresando, llovió tanto que se mojó mi mochila y mis cuadernos. Tuve que secarlos con candela para poder presentar al día siguiente mi trabajo. Cuando se lo presenté a mi profesora su respuesta no fue adecuada, el cuaderno estaba arrugado y lo tiró al piso porque, según ella, estaba impresentable. No entendió que yo venía caminando todos los días de una comunidad, yo me sentí muy mal. Todo el salón se burló.

Qué importante es que un profesor tenga una formación intercultural para entender las circunstancias de sus alumnos. Hablando de esto, el Ministerio de Educación quiere contratar solo profesores monolingües en las escuelas rurales ante la falta de docentes de lenguas originarias. ¿Cuál ha sido la respuesta del viceministerio?

Tuvimos una reacción inmediata desde el ministerio porque somos garantes de los derechos colectivos de los indígenas. En este caso, el derecho a la educación intercultural bilingüe de calidad. Nos reunimos con la viceministra de Gestión Pedagógica, Nelly Palomino, y nos hemos comprometido en articular acciones en coordinación con las organizaciones indígenas, tenemos siete en el país, escucharemos sus propuestas. No podemos retroceder en el derecho ganado históricamente gracias a la lucha incansable de nuestros pueblos indígenas.

Otro pendiente de su despacho es saber con certeza cuál es la cifra de muertes indígenas que ha dejado la pandemia. ¿Ya se tienen datos claros?

Desde el ministerio se ha elaborado la guía para la variable étnica, que permite que las instituciones estatales a nivel nacional registren la diversidad etnicorracial de los ciudadanos. Desde el viceministerio venimos socializando este instrumento para así saber, por ejemplo, cuántos muertos ha dejado el covid en hombres y mujeres andinos, amazónicos y afroperuanos.

Y sobre la vacunación, se supo que algunas comunidades se resisten a inmunizarse. ¿Qué estrategias de sensibilización está ideando su viceministerio para remediarlo?

Las cifras son preocupantes. Según el último reporte, en los pueblos amazónicos el 26.3% tiene las dos dosis, y en los pueblos andinos, solo el 10.7%. Desde Cultura, y dada esta tercera ola y la presencia de Ómicron, redoblaremos el diálogo con los apus y ciudadanos indígenas en las comunidades nativas y campesinas para seguir informando sobre la importancia de la vacunación. La vacuna es vida y protege, este es el mensaje que en las lenguas originarias venimos difundiendo a través de nuestros traductores y gestores interculturales andinos y amazónicos.

¿Los bajos índices de la vacunación se deben a la resistencia a vacunarse o la lejanía de las comunidades?

La mayor resistencia es porque terceras personas les dicen que la vacuna les generará el 666 en la frente o que solo les quedará dos años de vida, sabemos que esta desinformación proviene de las iglesias evangélicas y atemoriza a nuestros hermanos. Por eso, desde el despacho empezaremos a dialogar con ellos y entregaremos la información adecuada con enfoque intercultural.

 

 

[Fotos: Antonio Melgarejo – fuente: http://www.larepublica.pe]

 

Escrito por Paula Klein

Al inicio de Especies de espacios (1974), Georges Perec nos recuerda que el problema no es inventar o reinventar el espacio sino cuestionarlo o simplemente saber cómo leerlo. En nuestra cotidianidad, el espacio se vuelve opaco y hay libros, como El meridiano de París, que se vuelven guías indispensables o diarios de ruta para pensarlo. El ensayo —histórico, literario, pero sobre todo teórico— de Lluís Calvo es, como el libro de Perec, una “máquina de contar” que toma como punto de partida una línea geométrica imaginaria y nos conduce por una sucesión de capas y de recorridos que son también múltiples entradas para pensar la historia de Europa. Una historia que “se construye desde las ruinas de sus errores”.

Como Calvo lo precisa, “el meridiano de París” fue trazado, en buena parte, por Francesc Aragó, un geómetra nacido en 1786 en el pueblo de Estagell, en el Rossellón. El meridiano es una línea, una abstracción geográfica que atraviesa nuestro planeta de polo a polo y, sobre todo, un exponente del racionalismo y del espíritu de la Ilustración francesa que buscaba definir con exactitud matemática las distancias. El meridiano de París cruza la capital francesa y recorre Europa de norte a sur, extendiéndose más allá del continente africano. Antes de ser remplazado como referencia universal por el meridiano de Greenwich, en 1884, el meridiano de París fue también una de las tantas “coartadas políticas” que utilizó el discurso científico “para convertir París en el centro del mundo”. Hasta que “el Reino Unido derrotó a Francia”, explica Calvo, dando inicio a un libro en el que la idea del “meridiano” sirve de hilo conductor y de punto de fuga para pensar una historia alternativa de Europa. El autor traza así su cartografía y muestra que del “tronco de las ideas que conforman Europa brotan centenares de ramas, algunas de las cuales —tal como ocurre en los árboles más viejos— proyectan su sombra en lugares alejados del tronco”.

El meridiano de París intenta volver visible lo invisible, conectando algunas de las grandes utopías europeas y sus fracasos, a través del tiempo y del espacio. Con una escritura arborescente que se sirve de la teoría literaria para desarmar todo discurso puramente lineal y lógico, Calvo nos propone un libro hecho de capas, de sedimentos, de ruinas y sustratos. Un libro que utiliza la metáfora del recorrido, en un sentido horizontal de desplazamiento en el espacio, pero también vertical, es decir, como una excavación. A partir de reflexiones que recuerdan la “arqueología del saber” y los “dispositivos” de Michel Foucault, hace emerger un conjunto de constelaciones teóricas: mapas, personajes, ciudades y paisajes. Una historia de las ideas que analiza con lupa para considerar, luego, desde una óptica de gran focal, el entramado de decisiones, nombres propios y circunstancias con las que se tejen las grandes estrategias geopolíticas de nuestra modernidad: desde el proyecto de “embellecimiento estratégico” de París emprendido por el Barón de Haussmann durante el Segundo Imperio de Napoleón III —que además de crear un efecto de modernidad debía “impedir la eventualidad de una guerra civil” — y la construcción de barricadas hasta la guerra civil española, pasando por los no-lugares de las autopistas y los centros comerciales contemporáneos.

Lluís Calvo, El meridiano de París, traducción de Damià Alou, Godot, 2021, 224 págs.

[Fuente: http://www.revistaotraparte.com]

Una guía convincente basada en los principios del estoicismo que nos muestra cómo lidiar de manera más efectiva con cualquier cosa que nos depare la vida y vivir a la altura de nuestro mejor yo.

Ediciones Urano España | Sala de prensa

Con una mezcla de sabiduría atemporal y consejos empoderadores, el libro nos señala el camino para vivir una vida tranquila y sabia en un mundo caótico.

Su autor, Jonas Salzgeber, un joven emprendedor y escritor cuya web es un referente internacional del desarrollo personal, considera que el estoicismo es la clave de la confianza en uno mismo y la excelencia.

El estoicismo está de moda. El éxito de esta escuela filosófica en los tiempos de internet, más de dos milenios después de su aparición, radica en que nos ofrece un camino para vivir bien sean cuales sean las circunstancias. Porque en eso consiste el estoicismo: en adquirir resiliencia emocional, descartar lo superficial, desarrollar autoconfianza y centrarnos en lo que podemos cambiar para construir una existencia feliz y significativa.

El estoicismo nos hace mejores personas y nos conduce a la excelencia. En definitiva, nos enseña cómo vivir de la mejor manera posible, centrándonos en lo que podemos cambiar para dar lo mejor de uno mismo, por complicado que sea el mundo. Para el estoicismo, las circunstancias no importan tanto como lo que se hace con ellas. Una buena vida pasa por el cultivo del carácter, las elecciones y las acciones, no por las cosas que escapan a nuestro control.

En parte introducción a la filosofía estoica y en parte manual práctico, El pequeño libro del estoicismo nos presenta brevemente a los filósofos estoicos más importantes —de Séneca a Epicteto o Marco Aurelio— y nos explica las claves de esta maravillosa filosofía en un tono cercano y ameno. Además, incluye 55 prácticas estoicas diseñadas para adquirir resiliencia, voluntad y autoconocimiento: posponer el disfrute voluntariamente, escoger bien nuestras compañías, no entregar nuestro corazón al primero que pasa y

muchas otras propuestas de la vida estoica, a cual más reveladora. Todo ello acompañado de ejemplos y citas inspiradoras que convierten este pequeño tratado en todo un manual de instrucciones para la vida.

  • El autor

Jonas Salzgeber es un autor de éxito internacional que escribe libros y artículos sobre estoicismo, productividad y autodisciplina. Además, es un joven emprendedor y escritor, creador, junto con su hermano, de una web de desarrollo personal que recibe más de 50.000 visitas al mes. Su pasión es el desarrollo personal y ha viajado por todo el mundo para aprender a vivir mejor.

En la actualidad, después de tanto buscar, considera el estoicismo la clave de la confianza en uno mismo y la excelencia. El pequeño libro del estoicismo, definido por la prensa como el libro sobre filosofía estoica «más práctico y adecuado para principiantes», ha sido número uno en Amazon.

 

[Fuente: http://www.culturamas.es]

La Universidad de Sevilla organiza la exposición Imago Mundi, dedicada al libro como representación del mundo, en la que dialogan incunables, obras maestras del pasado y artistas del presente. En esta exposición podremos contemplar desde el Astronomicum caesareum de Petrus Apianus a una de las veintidos Biblias de Gutenberg que aún se conservan en la actualidad.

Cardenal Petrus de AlliacoTractatus de ymagine mundi, et al. Lovaina, 1480-1482 Catedral de Sevilla. Biblioteca Capitular Colombina

Publicado por Luis Méndez

La imagen y la palabra han ido conformando a lo largo de la historia la visión del mundo, siempre en continuo proceso de construcción simbólica y real, mutable unas veces, sólida otras, tanto como la propia conformación de los relatos de viajes o de los mapas cartográficos que fueron ensanchando los límites de lo real y arrinconando los relatos fantásticos y mitológicos de lo diferente y de las tierras allende los mares, de lo no conocido y cambiante. El orden y la simetría del mundo se encerraba en cada página, en cuarenta renglones, cada renglón en ochenta letras de color negro que uniformaban cada libro de la biblioteca infinita soñada de Borges.

Son libros que poseen una narrativa y una armonía interna que se mantiene por sí misma, a la que cada tiempo, cada civilización vuelve una y otra vez. Por este motivo, estas obras dialogan con un conjunto de libros de artistas contemporáneos y fruto de esa conexión surgen reflexiones sobre cómo se ha observado, leído y representado el mundo a lo largo de la historia.

La creación de archivos y bibliotecas ha permitido salvaguardar el germen y el desarrollo de la civilización frente a la estrategia y amenaza de la desinformación. El esfuerzo por mantener viva la herencia de la cultura clásica, la elaboración costosa de manuscritos e incunables y, posteriormente, las ediciones impresas que difundieron universalmente los saberes, conformaron el conocimiento y la imagen del mundo.

Esta muestra reflexiona sobre el libro como fuente de conocimiento y cómo ha ido moldeando la vida, la representación y la transformación del territorio y de la ciudad. Los libros y los documentos fueron los depositarios del conocimiento y permitieron consolidar paso a paso los cimientos de la civilización como se refleja en las bibliotecas públicas o privadas que se fueron abriendo en las principales ciudades. La incorporación de xilografías, grabados, fotografías… a los libros permitió moldear el mundo, darlo a conocer masivamente y transformarlo merced a este conocimiento en una civilización cada vez más subyugada por la cultura de la mirada. Pero a su vez, la destrucción de esos contenedores del saber que son las bibliotecas y la quema o expurgo de los libros se convierten en epítomes de la barbarie, de la erradicación del individuo, de la comunidad y de su obra.

Los libros han permitido a sus lectores viajar con ellos a través de sus páginas y han ensanchado también el horizonte al divulgar a través de los descubrimientos nuevos continentes o al ilustrar el conocimiento del cielo y el firmamento. Libros que se convierten en maletas para viajar en tiempos de incertidumbre.

De acuerdo con estos propósitos, la exposición se articula en cuatro niveles:

La ciudad y los libros. Fragmentos del individuo
La palabra revelada
El control de la memoria. El naufragio del papel
El viaje de los libros

Útiles de escritura y soportes de papel

Se exponen un conjunto de instrumentos y soportes de la escritura, desde los metales y pétreos, como los mandamientos de la antigua ley judía, hasta los cerámicos, el pergamino y el papel, a la vez que se reúnen además aquellos utensilios que permitieron la escritura manuscrita desde estilos hasta cáñamos y tinteros que conformaron con el tiempo los libros como los conocemos.

Los estudios monásticos permitieron salvaguardar el conocimiento mediante la copia manuscrita. Esos estudios se recrean en grabados como el de Cicerón o en aquellas representaciones como la de san Jerónimo que nos lo muestran trabajando en el estudio, pues la única forma de escritura de los libros era a mano. Producir un libro de varios ejemplares se realizaba con el arduo trabajo de escribirlos al dictado. El resultado en el Medievo eran obras únicas, muy caras y de muy limitada difusión como las que se copiaron en los monasterios que permitió que llegase el conocimiento de la cultura clásica, aunque estuviesen al alcance de una minoritaria élite alfabetizada. Poetas y filósofos fueron retratados y sus esculturas aparecían en las bibliotecas donde se concentraba la cultura grecorromana.

Torre de Babel

La Torre de Babel representa al mismo tiempo la capacidad técnica imprevisible del ser humano y el recordatorio de que no se debe pretender ser más que los dioses. Es una metáfora pionera de la construcción en un ignoto lugar donde surgió la palabra arquitectura, acontecimiento que viene a narrar el origen común del lugar y la palabra. Partiendo del mito bíblico de la Torre de Babel, expuesto en la pintura en la que Dios castiga la osadía de la humanidad con la confusión de las lenguas; Luis Mayo ha codificado desde la matriz común de la tradición iconográfica, una moderna Babel, en proceso de construcción, inspirándose en la tabla de Brueghel el Viejo.

Babel simboliza el gran mito bíblico sobre la narración del lenguaje y de la arquitectura, cuyos ecos iconográficos, semánticos, políticos y sus significados esotéricos y masones han reactualizado un tema que ha evolucionado a lo largo de los siglos en la cultura visual occidental como un hogar inicial del conocimiento y de la arquitectura, una utopía humana en proceso de elaboración acorde al proceso de cambio que vivimos, a la metamorfosis y arquetipos de la cultura vigente en tiempos efímeros y cambiantes, en las versiones de Pérez Villalta o de Curro González, más cercanas al tratado que le dedicó Athanasius Kircher. Un símbolo de la ciudad de un mundo que se ha hecho inacabable.

Imago mundi

El libro escrito por Pierre d’Ailly (1350-1420), prelado y teólogo francés, compendiaba el estado de la cosmografía, geografía y astronomía en la primera mitad del siglo XV. Es una edición incunable, conservada en la Biblioteca Colombina, que fue impresa en Lovaina por Johannes de Westfalia entre 1477 y 1483. El ejemplar contiene manuscrita las tablas de los equinoccios y horas de salida y puesta de sol. Comienza, además, con una advertencia relativa a las ocho figuras, esferas celestes y terrestres, que aparecen en las cuatro hojas, coloreadas, que siguen a estas tablas. Existen otras figuras, también con vistosos colores, que ilustran el texto, como la consistente en dos círculos destinada a calcular el día en que se debe celebrar la Pascua.

El libro era propiedad de Cristóbal Colón, dejado junto a otros impresos y el volumen manuscrito Libro de las Profecías, a su hijo Hernando Colón. Fue consultado por el almirante y su hermano Bartolomé, que incorporaron notas manuscritas, que se aprecian en los márgenes con llamadas, noticias u observaciones propias del apostillador para aclarar y corregir ideas del libro. Así, por ejemplo, Colón señala su extrañeza por la duración del viaje de las naves romanas a la isla de Tapróbana o en otra identifica Sophora como la isla Española. Bartolomé de las Casas consultó este ejemplar para componer noticias relativas a la vida de los hermanos Colón.

San Isidoro

El retrato que hace Murillo de san Isidoro determina la relación con la Iglesia de Sevilla, de la que fue arzobispo durante más de tres décadas. Isidoro de Sevilla llevó a cabo una intensa actividad literaria, de la que son fruto numerosas obras de carácter teológico, escriturístico, litúrgico, monástico, histórico y cultural. Las Etimologías constituyen la primera enciclopedia conocida, siendo concluida en torno al 634. Se trata de su obra más estudiada, de todas las que escribió el gran polígrafo hispalense y constituye uno de los pilares fundamentales del Medievo. El libro que se expone es una edición del siglo XVI, destacando por su rigor científico, su extraordinaria erudición y su enorme dominio del saber antiguo. Las Etimologías transmitieron al Medievo una buena parte del conocimiento del caudal enciclopédico de la cultura clásica.

En sus veinte libros divididos en 448 capítulos se tratan todos los ámbitos del conocimiento y de la vida cotidiana: Astronomía, Geometría, Geografía, Derecho, Arte, Teología, Historia, Literatura, Ciencias Naturales, desde los saberes clásicos a aspectos cotidianos como la agricultura, los adornos, los vestidos o el calzado de la época.

palladio copia

Andrea PalladioI quattro libri dell’architettura – Venecia, 1570. Universidad de Sevilla

sección 1

La ciudad y los libros

La urbe es el espacio donde residen las palabras, cuyo eco resuena entre los edificios y las calles que habitamos. El comienzo de toda invención, como atestigua el origen filológico de la arquitectura, se compendia en los tratados que reunían los saberes teóricos y las habilidades técnicas. Los planos de las ciudades americanas reflejan los nuevos planteamientos urbanos llevados al Nuevo Mundo, equilibrando forma y contenido para dominar la naturaleza.

Los tratados de VitrubioSerlioPaladio o Vignola tuvieron una enorme importancia por la facultad de fijar los cánones de las formas en el espacio a partir de los modelos de la cultura clásica. La difusión de sus repertorios grabados permitió la asimilación del nuevo lenguaje renacentista que vemos en la Giralda o en la custodia de la Catedral de Sevilla.

En el Siglo de Oro el teatro y la novela centraron su acción en la vida urbana, dando protagonismo a pícaros y valentones en las escenas populares que transcurren en ciudades como Sevilla, convertida en escenario literario. La difusión de las impresiones y la formación de la novela como género literario difundieron el placer de leer. Las notas manuscritas, las epístolas, las partituras musicales, los impresos… circulaban con noticias, poemas, guías o documentos como representan los trampantojos de Frans GysbrechtsMarcos Fernández Correa o Bernardo Lorente Germán.

La difusión de las impresiones y la asistencia a los corrales de comedias difundieron el placer de leer, que unas veces llevó a la locura del Quijote o a embriagarse en la cárcel de amor que contienen sus páginas, como el libro abierto de la pintura de La muerte y el caballero de Pedro de Camprobín.

América y los libros

Sevilla fue uno de los principales centros del libro de España, no solo por su prolífica producción, sino también por las colecciones que se atesoraron en la ciudad, siendo la mejor muestra de ello la fabulosa biblioteca de Hernando Colón. Desde Sevilla se mandaron numerosas partidas de libros en los galeones hacia América. Ya desde 1550 se obligaba a los cargadores de libros a América a registrarlos con el título de cada uno. En 1534 el obispo de México Juan de Zumárraga y el librero Benito Martínez gastaron cien mil maravedíes comprando a Juan Cromberger un conjunto notable de libros con el que construirían el núcleo de la primera biblioteca mexicana. En 1539 Juan Cromberger emprendió el establecimiento en México de la primera imprenta en el Nuevo Mundo.

Miguel de Cervantes intentó en 1590 marchar a América con un puesto, pero se le negó. Cervantes no irá a América, pero don Quijote sí que cruzó el océano acomodado en las entrañas de una nao para triunfar tanto allí como en España. Quizás los primeros ejemplares viajaron a tierras americanas en el equipaje de los viajeros o en algún lote de los libreros españoles para su venta en América, como los cuarenta libros que se envían desde Sevilla a Perú en 1605. Las aventuras del hidalgo se hicieron muy populares en el Nuevo Mundo como demuestra que en Lima en 1607 un Quijote se incluyese en la mascarada de las fiestas de la población minera de Pausa. Desde entonces, el Quijote recorrió toda América, siendo el mejor símbolo de los vínculos tejidos en la lengua de Cervantes, con la que seguimos hablando, pensando y sintiendo a uno y otro lado del Atlántico.

Trampantojos

Engañar al ojo era uno de los objetivos de los trampantojos de Frans Gysbrechts, como el que se expone procedente de Patrimonio Nacional, que representa una alacena abierta con libros y objetos en su interior. Este género fue introducido en Sevilla por el pintor Marcos Fernández Correa (activo entre 1667–1673), al que siguió Bernardo Lorente Germán con composiciones que aluden a los cinco sentidos.

Son composiciones muy similares que muestran diversos elementos propios del taller de un artista (cartillas, yesos), dispuestos sobre una repisa fingida o colgados en el empanelado de madera. La simbología de algunos objetos pretende aludir al inevitable deterioro que las cosas, al igual que la vida humana, sufren con el paso del tiempo. Las rasgadas cubiertas de los libros, los grabados doblados insisten en lo frágil de todo lo humano.

Las bibliotecas

Retratarse mientras que se escribía o leía un libro era un signo de distinción y un símbolo de la cultura y el intelecto. Algunos comitentes preferían posar frente a los libros que componían su biblioteca para demostrar su erudición, distinción, mecenazgo o poder. Poetas y filósofos fueron retratados y sus esculturas aparecían en las bibliotecas donde se concentraba la cultura grecorromana. Durante el Renacimiento, el conocimiento se concentra en los studioli de los humanistas, donde se encontraban retratos en forma de busto o pintura de sus propietarios o series de hombres y mujeres ilustres como la de Villa Carducci de Legnaia o en Sevilla el friso de la Casa de Pilatos. Juristas, religiosos o nobles posaron con sus libros para mostrar su condición letrada y erudita como se observa en los retratos expuestos.

La exposición incluye retratos de individuos proclamando sus aficiones intelectuales, representados mientras escriben, posan con un libro en la mano o con su biblioteca demostrando sus aspiraciones sociales o su condición letrada y erudita. La iconografía del escritor o del religioso en su estudio proyectan al retratado más allá del plano pictórico como sucede con los retratos de san Pedro Canisio o fray Jerónimo de Guadalupe, mientras que otros mostraban su vinculación con la jurisdicción en el del jurista del siglo XVII. Un buen ejemplo del retrato del siglo XVIII lo representa el del arquitecto Torcuato Benjumeda en pleno reformismo borbónico, que evidencia las lecturas y los libros de ciencia reflejo del esfuerzo del país por modernizarse.

Gaspar de Molina

Uno de los grandes impulsores de la cultura en el XVIII sevillano fue fray Gaspar de Molina y Oviedo, a quien Felipe V encargó misiones de gran complejidad diplomática. Retratado aquí por Alonso Miguel de Tovar, fue nombrado cardenal en 1738, momento en el que se puede datar esta obra. En los años que pasó en Sevilla estuvo dedicado a su tarea docente en el Colegio de san Acacio donde se ocupó de formar su excelente biblioteca, integrada por más de 7.500 libros, algunos de ellos ediciones muy raras.

Las estanterías que aparecen al fondo del lienzo son las que se enviaron desde Madrid a Sevilla para ser instaladas en la biblioteca, junto con los libros que llegaron de la Corte. Esta fue la primera biblioteca pública de la ciudad, siendo inaugurada en 1749 con un índice publicado para uso de sus lectores, lo que era muy excepcional. Tras la desamortización sus fondos pasaron a formar parte de la biblioteca de la Universidad de Sevilla.

Isidor von Sevilla

Bartolomé Esteban MurilloSan Isidoro,1655 – oleo sobre lienzo. Catedral de Sevilla

sección 2

La palabra revelada

Hay libros que tienden a convertirse en representación física de la divinidad. Hay una necesidad de compilar códigos, categorías morales más allá de las leyes de los hombres. Esos libros y documentos generan una forma de edición, de representación física y de capacidad simbólica única. Hay una manera de tratar, de asir lo inexplicable, de representar lo que no es legible y sobre estos libros se fundamenta buena parte de la historia universal.

Los escritos canónicos de la Iglesia están codificados por algunos eruditos. De los Padres de la Iglesia se muestra el lienzo de Louis Cousin, así como la figura de san Jerónimo tanto en su estudio como en el desierto, pintado por Ribera, acompañado de los útiles de escritura y rollos de libros. Responsable de la Vulgata, realizó la traducción de la Biblia hebrea y griega a un latín corriente a finales del siglo IV, con el objetivo de que fuese más fácil de entender. Toma su nombre de la frase vulgata editio, edición divulgada, para distinguirla de los anteriores textos en latín conocidos como Vetus Latina. El conocimiento teológico de la Sagrada Escritura ha sido representado en la iconografía cristiana con la meditación frente al libro como en la escultura de san Antonio de Padua.

Los textos revelados han sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad, teniendo como carácter profético el Apocalipsis de san Juan Evangelista, también conocido como el libro de las Revelaciones. También lo han sido la experiencia mística que ha dejado algunos de las cimas más importantes de la literatura como los escritos de san Juan de la Cruz o de santa Teresa, quien señalaba la importancia de los libros: «Lee y conducirás, no leas y serás conducido».

San Jerónimo

Los cuadros dedicados a San Jerónimo en su estudio nos lo muestran como pensador, como la transposición del humanista, la personificación del estudioso consagrado al saber a través de la lectura y la escritura. Es la imagen del conocimiento racional y de la sabiduría. San Jerónimo se muestra en su estudio, con su figura recortada sobre el fondo, con la atención reflejada en la cara y las manos como centros de acción del trabajo intelectual. La inmanencia del trabajo intelectual que pone constantemente los pensamientos por escrito. Una pluma y un tintero refuerzan la dedicación de san Jerónimo a la escritura, al verbo y la sabiduría que siembran los surcos del tiempo, mientras que la calavera recuerda lo finito y es a la vez símbolo de la penitencia.

Michal Rovner

La artista explora una temática que trata el tiempo, la memoria y la escritura a través de diferentes dimensiones temporales como son el uso de papel reciclado, el proceso de impresión y la proyección de las masas cinéticas. Sobre las quince hojas de papel reciclado, interactúan la imagen en movimiento de sus característicos individuos tipográficos que se proyectan sobre el papel impreso. Estas «tipografías» se presentan en un eterno bucle de movimiento procesionario, que se repite de manera hipnótica y meticulosa.

La repetición del movimiento humano nos recuerda que la historia se escribe y reescribe en un ciclo infinito. A medio camino entre el arte y la arqueología, el libro nos ofrece un testimonio enigmático aparentemente escrito en una lengua aún por descifrar. Rovner no circunscribe su obra a un mensaje acotado, al contrario, deja que el subtexto hable por sí mismo.

Biblia de Gutenberg

A partir de mediados del siglo XV hay un antes y un después en la historia gracias a Gutenberg, quien fue capaz de sintetizar y dar forma a los elementos mecánicos que ya existían y a los tipos de metal móviles de fundición de cada letra o símbolo, que facilitaron la edición para convertirlos en una producción asequible y funcional. Y así ocurrió con el primer libro impreso masivamente, la Biblia de 42 líneas, conocida como la Biblia de Gutenberg, limitadas a solo 42 líneas por página por el tamaño de la fuente, que aunque era grande, también facilitaba la lectura del texto y por este motivo se hizo muy popular entre los sacerdotes.

De las doscientas copias que se realizaron, solo se conservan veintidós en la actualidad, y una de ellas engrosa el patrimonio de la Universidad de Sevilla. La incorporación de la imprenta fue trascendental en la difusión del Renacimiento, la Reforma protestante y posteriormente la Ilustración. La imprenta, que permitió mediante un método mecánico la difusión masiva del conocimiento en los libros fue uno de los descubrimientos que tuvo un mayor impacto en la historia de la humanidad.

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Gervasio SánchezBiblioteca de Sarajevo. Fotografía: Universidad de Sevilla

sección 3

El control de la memoria.
El naufragio del papel

El desarrollo del conocimiento ha ido aparejado a la aparición de las bibliotecas y archivos que se han convertido en los depositarios de aquellos documentos, sobre los que se ha construido el fundamento de la ciencia histórica otorgando veracidad a los hechos del pasado y de juicio ante un presente en el que parece fácil la manipulación de la memoria.

Frente a la avidez de contar y representar el mundo, ha existido en paralelo otra necesidad humana por destruir el conocimiento, los libros físicamente. Cervantes debía ser consciente de la imagen que creaba en la mente de los lectores la pila de libros quemándose bajo la ventana de don Quijote, o del choque emocional que debía suponer la necesidad de tapiar y esconder los libros en un muro de la casa. La destrucción de los libros se ha debido a fenómenos físicos o materiales, aunque los peores han sido causa de la ignorancia y el fanatismo, configurando una iconografía aterradora que nos lleva a Sarajevo.

La lucha titánica por conservar un legado se ha construido también sobre las ausencias, pues la historia de los libros está hecha a partir de los que conocemos, pero también de los muchos que se han perdido o de los que nunca tuvimos constancia de su existencia. A lo largo de la historia los libros se han considerado peligrosos, influyentes o transgresores para la moral y, por lo tanto, era necesario destruirlos, prohibirlos o censurarlos. La energía que la humanidad ha puesto en escribirlos ha sido en ocasiones la misma con la que ha tratado de destruirlos.

Libros de artistas

Una constante histórica ha sido el control de lo que se podía leer, condenando a autores al ostracismo, configurando listados de libros prohibidos o expurgando aquellos fragmentos que por índole política, moral o religiosa no era conveniente que se leyesen.

Las heridas del libro son recurrentes. La barbarie ha dejado su huella en la destrucción de tantos volúmenes. Y ante esto el libro ha tenido en ocasiones un poder sanador, telúrico, para restañar las heridas de tanta desolación y muerte. Libros de artistas como los de Anish Kapoor o Edmund de Waal nos hablan de esas simas de la barbarie, restañar las heridas a través de la poesía de Paul Celan.

Las cicatrices del libro están presentes en la obra de Idoaia Zabaleta con los volúmenes perforados. Anish Kapoor realiza en su obra Wound (Ivorypress) la grieta, la sima y la herida en el papel. Tiene un marcado interés para reflexionar sobre la dualidad del significado. Esta obra muestra la oposición entre lo voluminoso y el vacío, lo abierto y lo cerrado, entre presencia y ausencia, entre lo concreto y lo inespecífico. En estas obras se evidencia la conexión conceptual con su obra escultórica, expresado de un modo más desnudo, más místico para que el espectador conecte con la herida a nivel corporal y simbólico. El concepto del espacio interior que anida en sus pliegos parece asemejarse a otras cicatrices en la piel de los volúmenes expurgados, pues la tinta ácida con la que se taparon frases, párrafos o páginas enteras para no leer lo prohibido, con el paso del tiempo acabó destruida como un signo del vacío y de la ausencia.

Fahrenheit 451

La quema de libros fue abordada por el director austriaco Georg-Wilhelm Pabst en su película Don Quichotte, rodada en Francia en 1933. Pabst alteraba el orden de la novela y finalizaba la película con la destrucción de los libros del hidalgo, en una fecha en la que el director tenía muy presente la reciente quema de libros por los nazis. El saqueo de bibliotecas y la quema de miles de libros considerados perniciosos para el Reich, constituían una clara advertencia del ataque al conocimiento y un modo de garantizar la erradicación de su memoria, pues como escribió Heinrich Heine, «allí donde queman libros, acaban quemando hombres». Los totalitarismos del siglo XX eliminaron cualquier titulo que contuviese una crítica al poder, incorporando listas de índices prohibidos, requisas y destrucciones.

Para un director austriaco que había dejado la Alemania de Hitler detrás, el simbolismo de esta escena era muy importante y, de hecho, cierra la película con un plano fijo de la hoguera en la que se arrojan los volúmenes de la biblioteca del hidalgo. El último libro que aparece en la hoguera es el del propio Quijote, prefigurando la pesadilla de un mundo sin libros que llevaría a la pantalla François Truffaut en Fahrenheit 451 en 1966, cuando la brigada de bomberos se dedica a quemar los libros. Un mundo sin libros es lo que imaginó Ray Bradbury en 1953 en su novela Fahrenheit 451. Siguiendo instrucciones del gobierno, la lectura impide que las personas sean felices y genera preguntas, inquietud y ansiedad, por lo que los libros destruidos son sustituidos por las imágenes en programas de televisión anodinos, que se consumen compulsivamente, aunque carecen de sentido, pero que mantienen adictos a la audiencia, produciendo la pobreza cultural y la degradación del conocimiento. Un mundo donde los libros eran un arma subversiva, y poseerlos era el delito más grave.

Sarajevo

La destrucción de la biblioteca de Sarajevo se produjo el 25 de agosto de 1992 y quedó inmortalizada en la fotografía de Gervasio Sánchez, convertida en un icono contemporáneo de la inquina y la barbarie. La guerra de los Balcanes es un ejemplo más de la aniquilación cultural, pues la biblioteca se convirtió en objetivo de la artillería serbia que bajo el mando de Ratko Mladi la bombardeó durante tres días con obuses incendiarios hasta destruirla. La destrucción de este símbolo era un paso más de la política de limpieza étnica de Karadzic para aniquilar todo cuanto evocaba a la cultura de los musulmanes de Bosnia-Hezergovina. El incendio supuso una pérdida fundamental del patrimonio y del saber universal, pero como escribió Goytisolo evocando las palabras de Ben Hazm a sus inquisidores: «Aunque queméis el papel, no podréis quemar lo que encierra».

Libro del peligro

El olor a pólvora, a posible fuego, envuelve la obra Libro del peligro: fuegos artificiales del suicidio (2007) del artista chino Cai Guo-Quiang (Quanzhou, China, 1957). La pólvora empleada como un material para la guerra y la destrucción es la base de sus creaciones, pues para él es como un pincel. En sus Danger Book realiza los diferentes dibujos con una mezcla de cola y pólvora, dejando su energía potencial y su impronta en el papel lista para detonar. Así, incorpora un conjunto de fósforos a lo largo del lomo unidos a una cuerda para que el lector pueda sentirse tentado de tirar de ella. Ya sea de manera intencional o accidentalmente, las imágenes hechas con pólvora, y el libro entero por supuesto, arderá en llamas y se destruirá en segundos, haciendo partícipe a su poseedor del momento de creación y destrucción. El artista quiere expresar que hay que tener cuidado con los libros, pues pueden convertirse en un arma y si uno lo tiene, puede convertirse en su víctima, encarnando la sutil relación entre el coleccionista, el artista y la obra de arte.

Francis Bacon © Stephan Van Der Linden courtesy Ivorypress 007 scale b

Francis BaconDetritus, 2006 – © Stephan Van Der Linden. Cortesía Ivorypress

sección 4

El viaje de los libros

Una de las historias más antiguas de la humanidad ha sido la narración del viaje, vinculado con aquel que emprende el camino. Sófocles en Antígona describía que «muchas eran las cosas sorprendentes, pero no existe nada tan asombroso como la especie humana. Esa es la que atraviesa el mar grisáceo con viento sur tormentoso». El deseo de aventura y la fascinación por lo desconocido vertebraron las travesías y las exploraciones. El mundo se fue plasmando en cartas y mapas cartográficos que fueron ensanchando los límites de lo real y arrinconando los relatos fantásticos y mitológicos de lo diferente y de las tierras allende los mares, de lo no conocido y cambiante, como ya avanzaban los viajes comerciales de Marco Polo o los de exploración de las tierras americanas.

El concepto de viaje se modificó a medida que se produjeron los grandes cambios que trajo consigo la revolución industrial, científica y tecnológica. Bajo estas ideas, el objetivo del viaje fue el conocimiento, siendo sinónimo de ciencia y certeza. Se viajará por la necesidad de conocer, recogiendo en los cuadernos de viaje el conjunto de observaciones tomadas con instrumentos científicos, las narraciones de culturas y costumbres diferentes, los repertorios grabados de descripciones geográficas, vistas de ciudades y de sus habitantes, que siguen ilustrando trabajos contemporáneos como los de Ai Weiwei sobre el aeropuerto de Beijing de Norman Foster. El cielo fue objeto también de investigación, la astronomía y la física fueron dejando atrás la astrología, los mapas celestes y las constelaciones por una observación científica del cielo, para medir el tiempo y los fenómenos naturales, que son ese ámbito todavía desconocido de exploración. El viajero árabe Ibn Battuta decía en un íncipit «viajar te deja sin palabras y después te convierte en un narrador de historias».

Pedro Apiano. Astronomicum caesareum

Petrus Apianus publicó esta obra en 1540, dedicada al emperador Carlos V. Es la obra maestra de la imprenta del siglo XVI y una verdadera obra de arte por el cuidado de su impresión y el valor de sus ilustraciones, siendo el trabajo astronómico más importante antes de la edición del libro de Nicolás Copérnico De revolutionibus orbium coelestium, de 1543. Apiano resume el conocimiento sobre astronomía e instrumentos astronómicos, explicando el uso del astrolabio y otros instrumentos utilizados para calcular la posición de los planetas. Para ello el autor recurre al diseño de unos discos móviles de papel, coloreados a mano, que crean soberbias ilustraciones simulando verdaderos astrolabios. Apiano inicia la revolución científica que continúan CopérnicoKeplerGalileo o Newton, que rompieron las estructuras que consideraban la Tierra como el centro de Universo.

La maleta

Ivorypress ha realizado un libro de artista que recoge setenta y cinco fotografías, páginas de revistas, dibujos, instrumentos, cartas y notas de Francis Bacon encontrados en el estudio del artista en su casa en Reece Mews. Detritus es una metáfora del viaje a la vida y obra; a las pasiones y obsesiones; al proceso creativo y a los recovecos de Francis Bacon. Se presenta en un facsímil de una vieja maleta de cuero del estudio del artista. Un lugar al que no permitía que acudiesen visitas y al que aludía como si fuese un estercolero, lleno de objetos, notas, libros, pinturas que se acumulaban sin orden aparente en su interior.

Cada copia reproduce escrupulosamente el aspecto usado y polvoriento de la valija, que incluye setenta y seis facsímiles de elementos encontrados en el estudio del artista que actualmente se encuentran conservados en la Dublin City Gallery (Irlanda). Cada elemento está creado individualmente a mano usando técnicas especiales para hacer de cada uno de ellos un nuevo original. Pueden verse fotos, cartas, gotas de pintura, bosquejos, anotaciones en un calendario, libros que le inspiraron y fotografías dobladas, arrugadas, manipuladas, con las huellas de los dedos de Bacon manchados de pintura impresos en muchos de ellos. El alma de Bacon encerrada en su vieja maleta de cuero.

Una maleta reúne recuerdos, secretos y esperanzas. Son artefactos físicos con los que partimos al viaje o imaginarios que encierran los relojes del tiempo y el vacío desolador del abandono incrustado en sus costados de aquel que deja atrás todo lo que quiere, todo lo que es.

Los zapatos y las maletas son símbolos universales del viaje y del desplazamiento voluntario o forzoso. Memoria, exilio y huida con equipajes que llevaban libros perdidos para siempre como el manuscrito de Tesis sobre la filosofía de la Historia, de Walter Benjamin. El documento lo portaba en la maleta que dejó en su habitación del Hotel de Portbou donde se suicidó en 1940 al saber que sería detenido por la Gestapo. Su pérdida deja al lector la posibilidad de recordar la célebre frase del escritor alemán: «No hay documento de la cultura que no lo sea también de la barbarie». Benjamin analizó las consecuencias del avance técnico sin humanismo, que reflejaba la obra de arte en la época de su reproducción mecánica, muchas de las que pueden en la actualidad percibirse en la frialdad patológica de los algoritmos que deciden nuestras vidas.

El 13 de julio de 1942 fue detenida por la policía del régimen de Vichy Irène Némirovsky. Se despidió de sus hijas de trece y cinco años diciéndoles que se iba de viaje. Nunca volvió a verlas. Un mes después murió en Auschwitz. Su marido, el mismo año en la cámara de gas. Las pequeñas cargaron con las pertenencias de sus padres, entre ellas, una maleta que contenía una de las obras más conmovedoras del siglo XX, la Suite francesa, que no fue publicada hasta 2004 y sin la que no se puede entender la Europa del período de entreguerras.

Homero, Eneas, ladrillo de la Eneida

El viaje de los libros es, al fin, el viaje introspectivo, el encuentro después de todo el periplo expositivo. El mundo podría existir perfectamente sin la literatura, pero ya no sería lo mismo. Tampoco lo somos nosotros sin esos artefactos perturbadores que son los libros. Ninguno nos pareceríamos a lo que somos si no hubiese caído en nuestras manos y en algún momento un libro que nos cambió la vida. Borges decía no ser quién era por lo que escribió, sino por lo que había leído. Como la persona que dejó grabados en un ladrillo de Itálica los tres primeros versos de la Eneida. Eneas, quien destruida su patria tiene que buscar un nuevo hogar como tantos que son empujados a migrar, acompañados de sus documentos vitales que identifican quién soy, de dónde vengo.

El espíritu del viaje, de la aventura de los libros se cierra con esa idea y metáfora de que un libro es también una maleta, que cada persona encierra el poso de sus lecturas.

Tres milenios después, todavía resulta difícil retornar a Ítaca. Pero al llegar, como escribía Pablo García Baena, bajo el árbol de la vida, podemos sentarnos a ojear un libro hermoso, ya leído.

«Y la mañana al sol, junto a la barca,
leer el mismo libro de mis días».

ExpoImagoMundi03

 

[Fuente: http://www.jotdown.es]

 

Escrito por Ricardo Martínez Llorca

Una de las cuestiones que eludimos durante las vacaciones, es si el turismo, el nuestro, el que estamos ejerciendo, es parte de una forma de neocolonización. Es cierto que con nuestras divisas damos de comer a mucha gente, como lo es que buscamos eso que ellos eran antes de que conocieran el color de nuestras divisas. Sea cual sea la fórmula con la que nos movamos durante los viajes, todo pasa a ser una versión del turismo y no podremos solventar nuestra inquietud, la de perjudicar mientras nos beneficiamos, mientras no reconozcamos que nos estamos ateniendo a los beneficios propios de las vacaciones, tras los que pueden quedar flecos, más o menos sofisticados, de emociones que nos harán mejores personas.

Esa distancia parece estar presente en estos Cuadernos de México, escritos por Eduardo Lago (Madrid, 1954) durante un viaje a Yucatán y Chiapas hace más de veinte años. Lago diseña un viaje a caballo entre el propio del mochilero, improvisando hoteles y restaurantes, y el del turista, contratando guías y pequeños itinerarios, durante dieciséis días. Acudimos a una suerte de desplazamientos en los que compartiremos co

n él comidas locales, habitaciones un tanto rústicas y populares, tramos en combi o autobús y calor, mucho calor, excepto en los días que transcurren en San Cristóbal de las Casas. La secuencia de actividad es densa, sin apenas detenerse a la reflexión que con frecuencia acompaña a los libros de viajes, ni permitirse ninguna intromisión erudita. El efecto es descriptivo, tanto del lugar como del viaje, y en la descripción Lago se muestra colorido a la par que preciso. Es alguien que describe sensiblemente, sabiendo que al otro lado del papel habrá un lector tratando de imaginar cómo es aquello que, a través de las palabras, el autor pretende compartir.

Lago viaja dos veces: una en desplazamiento físico, real, y otra a la hora de revisar el cuaderno. El libro tiene forma de diario, pero se nos despierta de vez en cuando para recordarnos que está revisado en el futuro de la acción, que es también la memoria del autor. En una época sin internet, pero con guías Lonely Planet, comprobamos cómo cierto espíritu de viaje, sin el aturdimiento de la aventura deportiva, nos resulta extraño, ajeno: Eduardo Lago es observador del viaje a la vez que protagonista del mismo. En la actualidad, con el exceso de imágenes compartidas en redes sociales, esta mirada podría quedar perdida. Pero la literatura de Lago nos permite su recuperación. Y así lo agradecemos, como agradecemos cualquier detalle de humanidad. Nada hay virtual y sí cierto misterio, como esa constante corriente que nos lleva a preguntarnos si existe la duda irónica, la que no daña. ¿Nos está invitando a preguntarnos si cabe alguna interpretación al relato? ¿Hay un contraste de baja intensidad entre lo que él ha vivido y lo que nos sugiere? La idea, reiteramos, de ser el viajero a la vez que el que observa al viajero y al viaje, nos lleva a quedarnos con la duda. Esa será la virtud que permanezca en nosotros una vez cerrada la obra. Y es mucho.

 

Cuaderno de México

Eduardo Lago

Firmamento

Cádiz, 2021

154 páginas

[Fuente: http://www.culturamas.es]

Escrito por Manuel Mora Morales
 
Los portugueses le dicen, simplemente, Porto, es decir, Puerto. Y nadie puede presumir de conocer la ciudad si antes no ha cruzado sus puentes sobre el río Duero y subido los casi 250 fatigosos escalones de la Torre de los Clérigos para contemplar los tejados que componen un maravilloso tapiz bermejo bajo el cual bullen el arte, la literatura, el vino, la gente, el bacalao asado y, naturalmente, los famosos callos de Oporto.
Me refiero a los mismos callos que nombra trece veces Antonio Tabucchi en su novela La cabeza perdida de Damasceno Monteiro. Siendo italiano, a Tabucchi le dio por escribir historias situadas en Portugal: Sostiene Pereira la desarrolló en la Lisboa fascistoide de los años treinta y La cabeza…, en el Oporto de la última década del siglo XX.
Firmino reflexionó e intentó tomar aliento. Hubiera querido decir que a él Oporto no le gustaba, que en Oporto se comían sobre todo callos al estilo de Oporto y que a él los callos le provocaban náuseas, que en Oporto hacía un calor muy húmedo, que la pensión que le habían reservado sería sin duda un lugar miserable con el baño en el rellano y que se iba a morir de melancolía.
La redacción de la novela y el caso real del cual Antonio Tabucchi extrajo la historia pertenecen a la década de 1990. El asunto que conduce al protagonista, un periodista llamado Firmino, a Oporto es la aparición de un cuerpo humano sin cabeza, encontrado por un gitano cuando había salido a mear por fuera de su chabola, en la orilla del río Duero. No hay rostro y, por tanto, el misterio y la noticia están servidos. El plumilla odia a Oporto y se aloja en la pensión de doña Rosa, por recomendación impositiva del director de su periódico.
La cena era a las ocho, y aquella noche el plato era callos al estilo de Oporto.
[…] Eran casi las dos de la tarde. No tenía ganas de ponerse a buscar un restaurante. Quizá pudiera comer algo en la pensión de Doña Rosa. Siempre que el plato del día no fueran callos.
El italiano Tabucchi es –más bien era, porque murió el 25 de marzo de 2012– poseedor de una prosa ágil, cercana al lenguaje cotidiano de sus lectores, capaz de arrastrar al lector, página tras página, hasta el final de cada historia sin que el libro se le caiga de las manos. Tabucchi no se hace pesado ni cuando maneja, de forma reiterativa, tópicos como el de los famosos callos de Oporto.
Firmino colgó y marcó inmediatamente el número del periódico, mirando las notas que había tomado en el cuaderno. Preguntó por el director, pero la telefonista le pasó con el señor Silva.
—Alló, Huppert —respondió Silva.
—Soy Firmino —dijo Firmino.
—¿Están ricos los callos? —preguntó en tono sarcástico Silva.
—Escuche, Silva —dijo Firmino subrayando bien el nombre—, ¿por qué no se va a tomar por culo?
Al otro lado hubo un silencio, y luego el señor Silva preguntó con voz escandalizada:
—¿Qué has dicho?
—Ha oído usted bien —dijo Firmino—, y ahora póngame con el director.
Ya he mentado la Torre de los Clérigos, que no puedo recordar sin asociarla a la catedral de San Pedro, en el Vaticano, a la catedral de Ulm, en Alemania, y a otros monumentos criminales que me han torturado las pantorrillas con cientos de escalones dispuestos con las más aviesas intenciones contra los pobres visitantes. También Tabucchi, en su metódico acercamiento a la ciudad, menciona esta singular edificación.
Compró un platito de barro cocido en el que una mano ingenua había pintado la torre de los Clérigos. Estaba seguro de que a su novia le iba a gustar.
A veces, el interés de una ciudad, incluso de una ciudad con tantos tesoros arquitectónicos como Oporto, puede estar en un humilde balcón del que cuelgan unas humildes prendas.
La verdad era que Oporto conservaba ciertas tradiciones que en Lisboa se habían perdido: por ejemplo, algunas vendedoras de pescado, pese a que fuera domingo, con las cestas de pescado sobre la cabeza, y además las llamadas de atención de los vendedores ambulantes que le trajeron a la memoria su infancia: las ocarinas de los afiladores, las cornetas graznantes de los verduleros. Atravesó Praga da Alegria, que era en verdad alegre como su nombre rezaba. Había un mercadillo de tenderetes verdes donde se vendía un poco de todo: ropa usada, flores, legumbres, juguetes populares de madera y cerámica artesana.
Por Oporto tuvo que pasar mi ilustre paisano Antonio Ruiz de Padrón, camino de Cádiz, para tomar posesión como diputado doceañista, en el mes de diciembre de 1811. Ruiz de Padrón sería el adalid de aquellas Cortes gaditanas para la abolición de la Inquisición española. En el mismo libro, Tabucchi no resiste la tentación de traer a colación el tema inquisitorial.
Dio un enorme suspiro y un caballo respondió con un respingo de fastidio.
—Hace muchos años, cuando era un joven lleno de entusiasmo y cuando creía que escribir servía para algo, se me metió en la cabeza escribir sobre la tortura. Volvía de Ginebra, entonces Portugal era un país totalitario dominado por una policía política que sabía cómo arrancar una confesión a la gente, no sé si me explico. Tenía bastante material autóctono para estudiar completamente a mi disposición, la Inquisición portuguesa, y empecé a frecuentar los archivos de la Torre do Tombo. Le aseguro que los refinados métodos de los verdugos que han torturado a la gente durante siglos en nuestro país tienen un interés muy especial, tan atentos a la musculatura del cuerpo humano que fue estudiada por el noble Vesalio, a las reacciones a las que pueden responder los nervios principales que atraviesan nuestros miembros, nuestros pobres genitales, un perfecto conocimiento anatómico, todo ello hecho en nombre de una Grundnorm que más Grundnorm no puede serlo, la Norma Absoluta, ¿comprende?
—¿O sea? —preguntó Firmino.
—Dios —respondió el abogado—. Aquellos diligentes y refinadísimos verdugos trabajaban en nombre de Dios, de quien habían recibido la orden superior; el concepto es básicamente el mismo: yo no soy responsable, soy un humilde sargento y me lo ha ordenado mi capitán; yo no soy responsable, soy un humilde capitán y me lo ha ordenado mi general; o bien el Estado.
O bien: Dios. Es más incontrovertible.
—¿Y no escribió nada después? —preguntó Firmino.
—Renuncié.
Las antiguas estampas nos muestran el auge de este puerto comercial en siglos pasados, cuando salían innumerables buques cargados de aceite de oliva, frutos secos y, sobre todo, el famoso vino de Oporto que llegaba a gran parte de Europa y América.
Será porque en un tiempo me dediqué a escribir guías turísticas, pero lo cierto es que no las soporto. El estilo soso, propio de un inspector de hacienda o del secretario de un obispo, con que redacta la mayor parte de los autores de guías (probablemente, mal que me pese, debería incluirme yo mismo en este saco) tiene la virtud de ponerme los nervios de punta. Convierten los lugares en cadáveres literarios que terminan por perder todo el encanto que podría haberles encontrado descubriéndolos por mí mismo que es, al fin y al cabo, para lo que se visitan las ciudades.
Prefiero mil veces perderme y dejar de conocer el museo más importante de una urbe a saber, antes de subirme al avión, lo que voy a encontrar a la vuelta de todas las esquinas. Cuando visito una nueva ciudad, ninguna lectura me gusta más que una novela que se deslice por sus calles, plazas, comidas, costumbres, anécdotas,… de una manera viva, palpitante, chispeante, amable o sarcástica, como hizo mi apreciado spaguetti literario, el desgraciadamente desaparecido don Tabucchi. He aquí dos párrafos de una de las crónicas enviadas por Firmino a su diario de Lisboa, en la que utiliza el vino para introducir un cadáver:
“El escenario de esta triste, misteriosa y, podríamos añadir, truculenta historia es la alegre y laboriosa ciudad de Oporto. Efectivamente: nuestra portuguesísima Oporto, la pintoresca ciudad acariciada por suaves colinas y surcada por el plácido Duero. Por él navegan desde los tiempos más remotos los característicos Rabelos, cargados con barriles de roble, que llevan a las bodegas de la ciudad el precioso néctar que, elegantemente embotellado, emprenderá camino hacia los lejanos países del mundo, contribuyendo de esta manera a la fama imperecedera de uno de los más apreciados vinos del planeta.
Y los lectores de nuestro periódico saben que esta triste, misteriosa y truculenta historia se refiere nada menos que a un cadáver decapitado: los miserables restos mortales de un desconocido, horrendamente mutilados, abandonados por el asesino (o por los asesinos) en un terreno agreste de la periferia, como si se tratara de un zapato viejo o de una olla agujereada.”
El protagonista de La cabeza perdida de Damasceno Monteiro, como se dijo, odiaba Oporto; pero su creador le va cocinando el gusto a fuego lento, como si se tratara de una olla de callos, hasta que termina por enamorarse de esta ciudad espléndida de puentes, castillos, iglesias y estaciones de ferrocarril.
Descubrió un viejo libro que hablaba de cómo la ciudad, un siglo antes, se comunicaba con el mundo. Echó una ojeada al capítulo que trataba de los periódicos y de los anuncios publicitarios de la época. Descubrió que a principios del siglo XIX existía un periódico que se llamaba O Artilheiro donde aparecía este curioso anuncio: «Las personas que deseen enviar paquetes a Lisboa o a Coimbra utilizando nuestros caballos, pueden depositar la mercancía en la estafeta de Correos situada frente a la Manufactura de Tabacos». La página siguiente estaba dedicada a un periódico que se llamaba O Periódico dos Pobres y en el que aparecían gratuitamente los anuncios de las casquerías, puesto que estaban consideradas de utilidad pública. Firmino sintió un arrebato de simpatía por aquella ciudad hacia la que había experimentado, sin conocerla, cierta desconfianza. Llegó a la conclusión de que todos somos víctimas de nuestros prejuicios y que, sin darse cuenta, a él le había faltado espíritu dialéctico, esa dialéctica tan fundamental a la que Lukács daba tanta importancia.
En fin, no es mi intención convertir esta página en un anuncio de los libros portugueses de Tabucchi, por mucho que me gusten sus obras.
Sin embargo, he de confesar que la combinación de Oporto y Tabucchi me entusiasma de igual manera que Lisboa y Pessoa, Buenos Aires y Borges o La Habana y Carpentier. Las ciudades y los escritores forman casales en las mentes de los viajeros con afición a la lectura, de igual manera que los músicos y los grandes festivales en el imaginario de los melómanos.
 
[Fuente: manuelmoramorales.wordpress.com]

Viajero, gourmet, escritor, chef: Anthony Bourdain fue muchas cosas antes de quitarse la vida hace tres años. En este ensayo, la autora busca entender al cocinero más famoso del mundo a través de su último libro y de un polémico documental sobre su vida.

Escrito por Melissa Cassab

Comencemos con un hecho bien conocido pero no por ello menos importante: Anthony Bourdain —el mundialmente famoso chef, escritor, viajero y presentador de televisión— se suicidó a mediados de 2018. En su primer programa de televisión A Cook’s Tour (2002 – 2003), Bourdain consideraba que un episodio había sido un fracaso si le gustaba a todo el mundo: “debería generar conversación”, declaró. Él no solo buscaba platillos exóticos o aventuras en sus viajes; también salía en busca de la polémica y el debate. Fue así como dejó esta vida: en una explosión de controversia, dejando un vacío irreparable en su círculo más cercano y en todos sus seguidores.

Es en este contexto de luto que dos esfuerzos recientes nos invitan a recordar a Bourdain. La portada de Comer, viajar, descubrir (Planeta, 2021) muestra a Anthony Bourdain sonriendo al disfrutar de “la mejor sopa del mundo” en el mercado de Dong Ba en Vietnam, uno de sus lugares favoritos. A pesar de que el humor negro y los chistes irreverentes son constantes, esta “irreverente guía gastronómica” es ligera e incluso optimista. Por otro lado, en el documental Roadrunner (2021), de Morgan Neville, podemos ver la otra cara de Bourdain, su lado más oscuro.

El documental, en particular, generó gran controversia debido a la decisión de los realizadores de usar Inteligencia Artificial (IA) para recrear la voz de Bourdain después de su muerte. El filme plantea así algunas interrogantes: ¿es ético hacer hablar a los muertos? ¿Por qué Neville no le pidió una entrevista a la última novia de Bourdain, Asia Argento, si a veces parece retratarla como la responsable de su trágico desenlace? La primera pregunta genera incomodidad porque al ver el documental es imposible darse cuenta de en qué fragmentos se utilizó la IA. (El hecho de que la tecnología solo fue usada durante 45 segundos de la película, en los que los realizadores engañan al público simulando la lectura en voz alta de un par de correos que Bourdain escribió a dos amigos cercanos, sirve poco para reducir la sensación de desasosiego que el filme produce). Uno no puede evitar preguntarse: ¿cuántas veces he escuchado un audio con la voz de una computadora sin darme cuenta?

El documental es un género muy flexible. Por ejemplo, hay veces en que el realizador considera necesario esconder la identidad de alguna persona cuando el tema es sensible y la seguridad del entrevistado está en riesgo. Sin embargo, cuando se altera la imagen se le suele avisar a la audiencia, ya sea de una manera obvia —como cuando se cubre la cara con una máscara o se desvanece el rostro de la persona— o con la ayuda de la palabra escrita —con una advertencia al principio, por ejemplo—. El problema en el caso del documental sobre Bourdain es que el director no hizo nada para advertirles a los espectadores del uso de la IA. Así, la explosión de críticas que llovieron sobre Neville se desató después de que el director lo mencionara en una entrevista.

La otra interrogante —que me parece más sensible— es la ausencia de Asia Argento. La novia de Bourdain es representada en el documental como un catalizador importante de su suicidio. Muy a la ligera, se menciona que Bourdain padecía de depresión y otros padecimientos mentales. La narrativa del documental parece interpretar su última relación como el evento que conduce a Bourdain a terminar su vida. No podemos saber si la actriz y directora italiana hubiera concedido la entrevista o no, pero el problema es que no se le dio la oportunidad de decidir. La justificación del director —que“hubiera sido muy doloroso para mucha gente” acercarse a Argento— no es muy satisfactoria.

El libro, por otro lado, no generó polémica, pues se trataba de un proyecto que Bourdain tenía en mente antes de su partida, a diferencia del documental que en su totalidad se desarrolló después de su muerte. Para la guía, el chef se reunió en su departamento de Nueva York con Laurie Woolever, editora y amiga con la que había trabajado en algunos de sus libros anteriores. En este encuentro Bourdain nombró “las recetas, hoteles y personas que recordaba con más cariño”, sentando así las bases para el texto póstumo. Con todo, el chef no vivió lo suficiente para participar en el libro más allá de esa entrevista inicial. Después de la conversación con Woolever, Bourdain se fue a recorrer el mundo una vez más después de esta reunión en la primavera de 2018 y jamás volvió al rascacielos donde residía. “Coescribir un libro sobre los prodigios que se descubren viajando por el mundo cuando tu coautor, el viajero en cuestión, ya no está viajando por ese mundo es una tarea solitaria y muy dura”, reflexiona Woolever en la introducción.

Los pasajes que Woolever eligió de los programas de televisión de Bourdain son concisos, pero cuando la edición es buena, lo más importante es la precisión. Las transcripciones de estos programas, que se distinguen en la página por el uso de tinta azul vibrante y de una tipografía distinta a la del resto del texto, son un telescopio bien calibrado que nos apunta directo al planeta Bourdain, en donde los más de cuarenta países que el chef visita a lo largo del libro se perciben a través de la melancolía, la curiosidad y el humor negro del autodenominado “contador de historias”.

Los países aparecen en la guía en orden alfabético: Argentina, Australia, Austria, Brasil, Bután… Así, el lector pasa de América del Sur a Oceanía, después a Europa, luego a América del Sur otra vez y por último al sur de Asia. Curiosamente, esta estructura enciclopédica convierte a la guía de viajes en un libro estático, diseñado para descansar en el librero de su dueño cómodamente. Sus más de quinientas páginas bastan para causar molestias en el hombro de aquel viajero que decida llevarlo al extranjero, o incluso de aquel que tenga la suerte de vivir en alguna de las ciudades que Bourdain guardó en su corazón y que aparecen en el libro.

Después de todo, ¿de qué sirve tener a la mano los pasajes sobre Edimburgo, Nairobi o Ho Chi Minh mientras uno visita algunas de las recomendaciones en la Ciudad de México, por ejemplo, el restaurante del chef Eduardo García, que Bourdain describió como una de las “nuevas cocinas más interesantes del mundo”? Bourdain también quedó impresionado con el mole oaxaqueño, y concluyó después de su visita que: “Oaxaca es a México lo que Lyon es a Francia” en gastronomía. Uno se pregunta si no hubiera sido mejor idea publicar una serie de guías, cada una dedicada a un país diferente, en lugar de un solo volumen impráctico.

Como buen neoyorquino, el cinismo era el escudo con el que Bourdain se protegía para no mostrar su verdadera cara. Esto sucede tanto en el documental como en el libro. A través de los chistes, el chef distrae al lector o al televidente de lo que realmente buscaba: la conexión humana. Él mismo lo dice en el episodio de No Reservations (2005 – 2012) en el que visitó Corea del Sur: “Muchos de los mejores momentos que se pueden vivir viajando por el mundo están directamente relacionados con el hecho de encontrar un rostro humano que asociar con el lugar”.

Así, la guía de viajes parece estar dirigida a aquellos que buscan atesorar los mejores momentos de Bourdain, mientras que el documental es para los interesados en sus peores tormentos, tales como sus adicciones. La película, a diferencia del libro, nos muestra las distintas caras del viajero y su evolución a través de los años. Podemos ver un momento clave, como cuando la primera vez que logró pagar sin apuros la renta de su departamento, gracias al éxito de su primer libro Kitchen Confidential (2000). Estos triunfos, sin embargo, no lograron llenar el vacío existencial que Bourdain sentía en su interior. En las palabras de David Choe, artista y amigo de Bourdain, el chef “nunca dejó de ser adicto, simplemente cambió de droga”.

La introspección era el compás de los programas televisivos de Bourdain y, por extensión, de su vida. Tanto el libro como el documental nos dejan ver imágenes de su visita a Buenos Aires, no precisamente porque Bourdain le guardara un cariño especial al país andino, sino porque en el episodio de Parts Unknown (2013 – 2018) dedicado a Argentina el anfitrión nos permitió ver las partes más profundas de su psique en una sesión de psicoanálisis.

“¿Realmente quieres cambiar la manera en la que te sientes?”, le pregunta la psicoterapeuta a Bourdain en el documental, mientras mira al techo acostado en un diván de cuero negro, con detalles de madera color claro, casi amarillo, mientras entrelaza los dedos de la mano haciendo presión en su pecho y entonces… Corte, cambio de escena. El libro también menciona esta sesión de terapia que Bourdain tuvo frente a las cámaras, en la que confiesa tener una pesadilla recurrente en la que se encuentra atrapado en un hotel de lujo, lugar en el que se siente muy aislado.

No había nada que no probara Bourdain —las vísceras era de lo que más disfrutaba comer en su programa—, siempre y cuando lo estuviera esperando una copa de champaña fría en su cuarto de hotel, claro. Esa era la médula de Bourdain: la sencillez con la que caminaba en los callejones de la franja de Gaza con una joya de reloj en la muñeca, la calma con la que se asoleaba en el camastro de un hotel de lujo en Beirut mientras estallaba una guerra frente a sus ojos.

En un episodio para Parts Unknown, Bourdain se reunió en Miami con el rockero Iggy Pop, uno de sus héroes desde la infancia. En el curso de la conversación el chef y el cantante hablan de música, de la muerte, de la virtud de ser curioso y de la búsqueda incesante de la felicidad. El amor le incomodaba desde niño a Bourdain y él mismo lo acepta en otro episodio, en el que regresa a Provincetown, Massachusetts, lugar en el que se introdujo al mundo culinario trabajando de lavaplatos y donde se comportó como todo un rebelde enojado con la vida “por el terrible hecho de que sus padres lo querían”. La incomodidad de Bourdain es palpable al escuchar que, para su héroe Iggy Pop, la curiosidad no es un impedimento para dar ni para recibir amor. Bourdain, por el contrario, utilizaba su curiosidad para escapar de este.

Antes de morir, Bourdain desarrolló acrofobia: el miedo irracional a las alturas. Llegó a subir un video a su cuenta de Instagram en el que mostraba a sus seguidores la vista de su departamento en Nueva York con la leyenda “Acrophobia” en letras color rosa. Su propio hogar le daba miedo. “¿Qué es peor: estar solo en un lugar horrible o solo en un lugar muy lindo sin nadie con quien compartirlo?”, fue una de sus últimas reflexiones para su programa.

Es una pena que Anthony Bourdain se haya quitado la vida en un hotel tan lujoso como el de sus pesadillas, en Estrasburgo, Francia. “En un mundo perfecto, en otra vida, yo viviría en San Sebastián”, dijo alguna vez cuando visitó España. Me gustaría creer que ese mundo existe y que el chef Juan Mari Arzak es su padre adoptivo y Elena Arzak su hermana, como él alguna vez soñó, y que juntos disfrutan de los mejores pintxos y de un buen vino, y que esa sensación de vacío de la que tanto huyó ya no lo persigue: al fin se puede quedar tranquilo en un solo lugar.

 

 

[Ilustración: Sergio Bordón – fuente: http://www.nexos.com.mx]

Es presenten diversos documents per a l’ús d’un llenguatge inclusiu, no només en allò que fa referència al masculí i femení, sinó també a col·lectius diversos.

 Font: Tim Mossholder

L’objectiu més general de la comunicació inclusiva és donar rellevància a la presència dels dos sexes. Font: Tim Mossholder

Escrit per Joan Rosinach

El llenguatge emprat al llarg de la història de la humanitat havia pretès, de d’un principi, tenir un estàndard neutre. No obstant això, la realitat és que l’ús del genèric del masculí per anomenar tot allò referent als dos gèneres ha acabat, d’alguna manera, invisibilitzant a les dones. L’objectiu més general de la comunicació inclusiva és donar rellevància a la presència dels dos sexes en els diferents missatges emesos i evitar també l’ús d’imatges que puguin afectar la dignitat de dones o homes o que transmetin estereotips sexistes.

Des de fa un temps, diverses organitzacions fan servir en les seves comunicacions l’ús d’un llenguatge inclusiu, no només en allò que fa referència al masculí i femení, sinó també als diversos col·lectius que avui dia conformen la societat. Parar atenció en què els termes usats tinguin en compte la manera com les persones volen ser anomenades, fugir de determinades paraules i expressions que estan connotades molt negativament i evitar certes associacions són un pas fonamental per recollir i reconèixer la diversitat.

A continuació, es presenten algunes guies que poden ajudar a les entitats en el camí cap a la utilització d’un llenguatge inclusiu en la seva tasca diària.

 Font: Pierre Bamin

Diverses organitzacions ja fan servir en les seves comunicacions l’ús d’un llenguatge inclusiu. Font: Pierre Bamin

Guia de Comunicació Inclusiva. Grup Alba

Aquesta guia, publicada pel Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya el març de 2021, està destinada a les administracions públiques, els mitjans de comunicació i tots els agents socials. L’objectiu és fer un tractament de la discapacitat amb un llenguatge adequat, lliure d’estereotips i que utilitzi la terminologia amb què les persones amb discapacitat se senten més identificades, per contribuir a donar-ne una imatge objectiva i a afavorir-ne la inclusió social.

Guia de llenguatge inclusiu en el tractament de persones amb discapacitat

Aquest document creat per l’Ajuntament de Barcelona, parteix de la importància de l’ús d’un llenguatge no sexista per ajudar a crear un món més just i igualitari. La guia compta amb una llarga llista d’exemples i propostes d’un llenguatge inclusiu i no sexista, i ho ofereix per mitjà d’un disseny molt visual que permet la captació ràpida dels conceptes. A banda de la llengua i les imatges, també exposa que qualsevol tipus de contingut ha de ser inclusius per fomentar la participació femenina i corregir la tendència a un enfocament androcèntric dels relats.

10 punts per visibilitzar les dones en el llenguatge

Elaborada per un grup d’alumnes de l’Institut Gaudí de Reus l’any 2017, aquesta guia proporciona eines a la comunitat educativa per ajudar en la millora de l’ús del llenguatge dins i fora de les aules. El document és fruit de l’observació del material que utilitza el centre educatiu i l’anàlisi d’enquestes contestades pel professorat i per l’alumnat, en què es van detectar diverses mancances a l’hora d’utilitzar un llenguatge inclusiu. Exposa la coeducació com un mètode educatiu que es fonamenta en el principi de la igualtat entre sexes i la no discriminació.

Transgenere’m, promoció per la Igualtat de Gènere

Publicada per l’ Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Barcelona en el marc del seu Pla Integral 2018-2021, aquesta guia pretén ser un instrument que contribueixi a l’ús de termes i expressions lliures de sexisme. El document ho aborda des de dues principals vessants, la presa de consciència que la forma de comunicar-nos pot ser discriminatòria i excloent; i facilitant recursos que permetin assolir una comunicació inclusiva i no sexista, que doni visibilitat i reconegui per igual a dones i a homes, evitant ambigüitats.

Llenguatge inclusiu i no sexista

Amb aquesta guia, publicada l’any 2011, es vol desemmascarar i aportar solucions a alguns usos androcèntrics del llenguatge, com aquells que invisibilitzen o fan difícil imaginar en un àmbit determinat la presència o l’actuació de les dones. S’entén per usos sexistes els que menystenen o desvaloren un dels dos sexes. El document també descriu diverses estratègies lingüístiques que la llengua mateixa ens forneix per tenir alternatives a l’ús del masculí com a genèric.

Guia per a l’ús no sexista del llenguatge a la Universitat Autònoma de Barcelona

Publicada per la Mesa per a la Diversitat en l’Audiovisual del Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC), aquesta publicació vol contribuir a integrar la diversitat de la societat catalana en l’ús d’un llenguatge inclusiu, que eviti els estereotips i no suposi cap barrera o menysteniment per a les persones o els col·lectius. Recull diverses propostes per evitar un llenguatge discriminador o que incorpori prejudicis, evitar les concepcions xenòfobes i paternalistes, i les atribucions tòpiques.

Guia de llenguatge inclusiu

Es tracta d’una eina, publicada per la Generalitat de Catalunya el 2011, que vol facilitar la consulta i resolució de dubtes pel que fa a l’ús d’estratègies i recursos lingüístics en els textos de l’Administració pública. El document insisteix a no abusar de determinats recursos, s’hi indiquen límits i es fan certes apreciacions per evitar que es facin servir solucions concretes d’una manera mecànica. Es normalitza l’ús del masculí com a categoria gramatical no marcada i, al mateix temps, es reivindica l’ús de formes dobles per precisar o emfasitzar la referència a homes i dones.

Guia d’usos no sexistes de la llengua

Emmarcada dins del Pla d’Igualtat del Grup Alba, aquesta guia de comunicació inclusiva publicada el 2021 compta amb recursos, estratègies i activitats que permeten reflexionar al voltant la llengua i la comunicació. S’hi troben alternatives a aquelles expressions o paraules que en el nostre context sociocultural actual es consideren discriminatòries. Parteix de la idea que en la comunicació també cal tenir en compte altres factors, com són el tractament de la imatge i l’accessibilitat de la comunicació.

 

[Font: http://www.xarxanet.org]

 
Escrito por Carlos Carabaña 
 
Es sábado y el centro histórico de Ciudad de México, la urbe más grande de América, está lleno de boys y girls scouts, por algún motivo desconocido. Son las 12 del mediodía y el sol pega fuerte y pica en la piel. Poco antes de Semana Santa, los turistas salen de la catedral y atraviesan las calles hacia otro de los hitos que todo visitante en la capital debe ver: el palacio de Bellas Artes. Yanir Lobo, un joven en la veintena tardía, de pelo liso y claro, como su piel y sus ojos, se quema bajo el sol. Lleva, por algún motivo desconocido, un gorro de lana. Él, como autor de la reciente Ciudad de México insólita y secreta, sabe todo lo que se están perdiendo por no prestar más atención durante ese trayecto.
Caminando por la calle 16 de septiembre, a los pocos pasos, Lobo se para. En la sombra. «Aquí estaba el Gran Hotel, y frente a él, la Casa Julio. Esta fue la primera casa de ladrillos que se construyó en México, y tuvieron que acabarla en seis meses, ya que era la prueba que tenían para demostrar que era un mejor sistema de construcción». Encima de las ventanas del segundo piso hay una serie de perfiles en yeso. «Son de héroes de la Revolución, pero quitando un [cura, Miguel] Hidalgo, nadie sabe quiénes son el resto, ya que se construyó en plena contienda».
Lobo comenzó la guía en 2012 y la acabó a finales del año pasado. Comunicador especializado en historia y curiosidades, guía ocasional de tours sobre crímenes en la ciudad o la herencia LGTB, fue él quien se propuso como autor, después de que un día le agarrase un aguacero de los que caen en esta ciudad seis meses al año y tuviera que refugiarse en una librería.
Allí se encontró con Londres insólita y secreta y pensó que su ciudad tenía tantas o más papeletas que la capital del Reino Unido para tener su edición. Escribió a la editorial Jonglez para preguntar por qué no la hacían y ellos le contestaron que por qué no la escribía él. Lo que iba a ser un proyecto de un año tardó un lustro.
A pocos metros, Lobo vuelve a detenerse y vuelve a hacerlo lejos del sol. «Esto es la Casa Boker, construída por un alemán que hizo fortuna con su ferretería. En su parcela, antes estuvo el primer hotel de América, el hotel de la Gran Sociedad. Allí mataron al diputado Juan de Dios Cañedo, en 1850, para robarle el dinero, pero en su momento se pensó que era un asesinato político hasta que la mamá de uno de los asesinos lo entregó por culpa católica».
«Por el crimen, el hotel fue a la deriva y Boker, el alemán, compró la parcela y encargó el edificio a unos arquitectos de Chicago. Ellos nunca habían estado en México y pensaban que nevaba, así que tiene calefacción y ventanas dobles». En su fachada había dos enormes placas metálicas que contaban la historia del edificio, pero durante la Revolución fueron fundidas para hacer balas.
Lobo opina, con cierta razón, que los turistas no salen de cuatro zonas. Los barrios hípsteres de la (colonia) Roma y Condesa. El sureño Coyoacán y los más aventados a Xochimilco. Chapultepec y el centro histórico. Y no se le saca ni siquiera todo el jugo. «Visitar una ciudad no es solo hablar con lo muerto, sino con lo vivo también», dice, «hay un montón de cosas que se quedaron fuera: 250. Tantas como cosas había dentro. Y algunas ya han desaparecido; y ahora hay otras que deberían estar».
Otros pasos más adelante, se para delante del Club de Banqueros, un recinto que lleva en pie desde 1548. «Mira, en cada uno de los pisos han respetado las diferentes fachadas que tuvo el edificio. Y hay una historia muy divertida. Cuando fue la crisis del 94, uno de los damnificados tenía un circo. Pasaron por aquí con camellos y elefantes para ir a la (colonia) Doctores [un barrio cercano] a entregar su escrito a la Suprema Corte y los intentaron detener con granaderos [policías]. Pasaron por encima de ellos y pudieron registrar su texto».

Ha metido pequeños juegos en la guía. Empezando por la estructura. Comienza con la Biblioteca Personal de Carlos Monsiváis, donde las estanterías representan Ciudad de México: un bloque de viviendas, una casa, condominios, un rascacielos, callejones y vecindades… y acaba con las tradiciones del día de Muertos. Un ciclo vital. Su técnica era usar guías antiguas y amigos e irse a caminar.
Así encontró un castillo de estilo medieval construido a principios del siglo XX en Xochimilco por un hombre cuya esposa siempre había querido vivir en un castillo al lado de un lago. O el Museo del Arte en Azúcar, que es de una señora que ha sido pastelera toda la vida y hace figuritas con azúcar. Ubicado el barrio residencial Narvarte, no hay nada que indique su existencia, salvo un pequeño papel en la puerta.
Finalmente, tras detenerse por otros lados, Lobo llega al palacio de Bellas Artes. Aquí también tiene cosas que contar. «Aquí todo el mundo viene a ver los murales de Diego Rivera, pero nadie sabe que iban a ser pintados por una mujer, Olga Costas, y que Rivera le hizo un boicot hasta que se lo dieron a él». Luego apunta a las gárgolas que hay en la fachada: «el arquitecto que hizo el palacio, primero viajó por toda Europa para inspirarse. Le encantaban los animales y en especial Aída, su perro, así que puso su cabeza en la fachada». Y vuelve a caminar para entrar en la sombra.
 
 
[Fuente: http://www.yorokobu.es]

L’Ajuntament desplega accions per promoure la diversitat sexual i de gènere i prevenir l’LGTBI-fòbia

L’Ajuntament de Barcelona posarà en marxa a partir de l’octubre un ‘Centre de Noves Masculinitats’, un espai que neix amb la voluntat d’espai obert a la ciutadania per promoure models de masculinitats « positius, oberts, plurals i heterogenis ». L’acció s’emmarca en diferents iniciatives que el consistori impulsa per reivindicar la diversitat sexual i de gènere i prevenir i combatre l’LGTBI-fòbia. Entre aquestes iniciatives hi ha la d’una nova campanya de ciutat per dir que l’LGTBI-fòbia no és benvinguda. Concretament, aquest missatge es pot veure des d’aquest dilluns en catifes amb els colors de l’Arc de Sant Martí col·locades a les entrades d’edificis municipals, com el mateix consistori, i accessos al transport públic.

L’alcaldessa Ada Colau ha emfatitzat que és « importantíssim » que les institucions es posicionin de manera « ferma i contundent » en contra de l’LGTBI-fòbia i qualsevol discurs d’odi. Especialment, ha dit, en un moment que aquests discursos estan entrant a les institucions i « alguns pretenen banalitzar el feixisme, la discriminació i l’LGTBI-fòbia ».

Per això, ha considerat que avui Barcelona fa « un pas més » en la reivindicació de la ciutat com una ciutat « diversa ».

Centre de Noves Masculinitats
Segons Colau, una de les mesures « més interessants » impulsades pel consistori és precisament la creació d’un ‘Centre de Noves Masculinitats’ perquè les agressions estan molt vinculades a un « model de masculinitat patriarcal » que cal revisar.

La tinenta d’alcaldia de Drets Socials, Justícia Global, Feminismes i LGTBI, Laura Pérez, ha assegurat que « ser home no vol dir reaccionar de forma agressiva » i per això des del nou centre és vol impulsar formació i sensibilització cap als joves i ser un complement en clau educativa.

En aquests moments, ha dit Pérez, l’Ajuntament està treballant amb entitats representatives del col·lectiu LGTBI per omplir de contingut i de programació el centre, que es posarà en marxa a partir de l’octubre.

A preguntes dels mitjans, la regidora ha avançat que la seu física serà al Passeig Picasso, al costat de l’Estació de França. Actualment en aquest espai ja hi ha el Servei d’Atenció a Homes (SAH) per la promoció de les relacions no violentes i prèviament havia acollit un altre servei municipal, el Barcelona Cuida. La inauguració del nou centre està prevista a l’octubre.

Segons Pérez, la idea amb què treballen és que sigui un centre on qualsevol ciutadà s’hi pugui adreçar. Com a exemples d’activitats que es podrien impulsar des del centre la regidora ha citat unes jornades amb especialistes sobre com educar els nens en una masculinitat que no els « encaselli ». Per això, ha dit, es podrien fer aliances amb les Associacions de Famílies d’Alumnes (AFA).

« Som moltes les mares i pares que ens preguntem com educar un fill en el feminisme, necessitem més eines i hi ha experts que ho poden fer », ha assegurat.

Per això, el nou centre no anirà dirigit exclusivament a homes sinó que tindrà una mirada global i farà sobretot formació, incidint en l’etapa educativa.

Altres iniciatives
A banda d’aquest nou centre i de la campanya ja en marxa amb catifes presidint les entrades a edificis municipals, el consistori també incorpora altres accions, com reforçar la regidora amb una persona més.

El nou pla específic de l’Ajuntament per combatre la LGTBI-fòbia es basa en quatre eixos: l’educació, la cultura, l’àmbit comunitari i l’àmbit laboral.

En l’àmbit educatiu, per exemple, s’amplia la Xarxa d’Escoles per la Igualtat i la No Discriminació, un programa de sensibilització destinat a alumnes d’entre 6 i 16 anys que actualment ja es desplega en 28 centres de la ciutat. L’Ajuntament vol que el programa arribi a totes les escoles i no només aquelles que s’hi acullen de forma voluntària, un missatge que la institució ja ha traslladat a la Generalitat. « Aquest any ampliem a nou escoles però creiem que el programa ha d’arribar a totes les escoles de Catalunya », ha dit Pérez.

D’altra banda també es vol generar més material audiovisual perquè la diversitat de gènere i sexual estigui més present en aquesta àrea. « És important que la diversitat hi sigui en les programacions dels cinemes i als llibres », ha dit. L’objectiu és ampliar la programació de la mostra FIRE i que els continguts arribin també als centres cívics.

Un altre exemple d’iniciativa és l’increment de la perspectiva comunitària al Centre LGTBI inaugurat l’any 2019. L’Ajuntament vol reforçar la programació del centre per potenciar la part de treball comunitari, fent-la arribar a entitats i associacions.

En l’àmbit laboral, es preveu implementar la ‘Guia per millorar l’ocupabilitat trans’, adreçada a orientadors dels serveis d’ocupació, així com treballar amb les empreses perquè s’elaborin protocols de transició de gènere al lloc de treball.

[Font: http://www.racocatala.cat]

La demanda legal se decidió luego de que la página web de contenido sexual Pornhub lanzara la campaña « Classic nudes », una « guía interactiva » sobre cuadros con desnudos presentes en los museos más importantes del mundo.

 "El nacimiento de Venus" (1485) de Botticelli, obra cumbre del Renacimiento florentino y uno de los mayores tesoros de los Uffizi .

« El nacimiento de Venus » (1485) de Botticelli, obra cumbre del Renacimiento florentino y uno de los mayores tesoros de los Uffizi.

La utilización del cuadro « La Venus » de Botticelli, de la Galería Uffizi de Florencia -uno de los principales museos de Italia-, para una campaña publicitaria por parte del portal pornográfico Pornhub, generó una polémica que llevó a ese museo a exigir legalmente a la plataforma que lo retire de su actividad de difusión.

La demanda legal se decidió luego de que la página web de contenido sexual Pornhub lanzara la campaña « Classic nudes », una « guía interactiva » sobre cuadros con desnudos presentes en los museos más importantes del mundo.

« Puede que el porno no se considere arte, pero algunas obras de arte definitivamente lo son », dice la iniciativa del portal, propiedad de la compañía luxemburguesa MindGeek Holding, que recogió pinturas emblemáticas de los grandes espacios de exhibición del mundo y tomó su lado sexual y erótico, sin solicitud previa.

Con esta campaña, PornHub invita a conocer 120 desnudos que aparecen en obras de arte clásicas de grandes museos, y junto a las pinturas se suman pequeños podcast, así como videos en los que intérpretes recrean dichas escenas con claro contenido erótico. A esto, se le añade una aplicación para ver “las escenas más calientes de la historia”.

De acuerdo al requerimiento legal de la Galería de los Uffizi, el portal de internet no solicitó permiso para comercializar con la imagen, según fuentes de la institución pública, citadas por el diario La Vanguardia.

Entre los cuadros utilizados por la campaña está « El nacimiento de Venus » (1485) de Botticelli, obra cumbre del Renacimiento florentino y uno de los mayores tesoros de los Uffizi explicada por la ex actriz porno y expolítica italiana Ilona Staller « Cicciolina ».

Pero también se han usado otros cuadros de los Uffizi como « La Venus de Urbino » (1534) de Tiziano, o « Las tres gracias », de Rubens.

El museo considera que el procedimiento correcto habría sido pedir la autorización a la institución o al Museo de Cultura italiano, presentar el proyecto a la dirección de la pinacoteca y, en caso de que fuera aceptado, pagar un impuesto por el uso de la imagen del cuadro.

Este caso es similar a la polémica surgida en mayo sobre el uso de la imagen de las obras de arte por parte de los « influencer » de internet.

Italia cuenta con una ley de 1993, actualizada en 2004 y 2014 en el Código de los Bienes Culturales, que permite el uso libre de la imagen de los cuadros si se hace a título privado o con fines científicos, educativos o informativos, señaló el representante legal de los Uffizi.

Pero, su uso con finalidades comerciales debe ser aceptado y pagado.

La campaña de Pornhub incluye obras de otros museos como el del Prado de Madrid, con « La maja desnuda » (1797) de Francisco de Goya, así como de la National Gallery de Londres o el Louvre parisino.

Varios de estos museos se manifestaron en contra de la campaña y rechazaron cualquier tipo de colaboración. “El Museo del Prado no ha participado en esta iniciativa”, informó ese espacio a través de redes sociales.

Unhas guías turísticas desenvolvidas pola Rede de Xuderías de España vai poder permitir coñecer máis de preto esta parte da herdanza cultural e patrimonial máis esquecida.

Acto de presentación das guías turísticas da Red de Juderías de España

Acto de presentación das guías turísticas da Rede de Xuderías de España

Escrito por Patricia Otero

Rede de Xuderías de España presentou este xoves, 1 de xullo, en Santiago de Compostela as guías turísticas sefardís das tres cidades galegas que pertencen a esta asociación: Tui, Ribadavia e Monforte de Lemos. O obxectivo destas guías é dar a coñecer e poñer en valor o patrimonio xudeu, que é un dos menos coñecidos tanto de Europa como de España. “Fixemos unha guía que vai permitir que sexa moito máis entendible. Hai detrás todo un mundo que descubrir que forma parte da nosa identidade”, explicou a xerente da Rede de Xuderías de España, Marta Puig.

A directora de Turismo de Galicia, Nava Castro, expuxo que “o turismo cultural é unha das principais fortalezas de Galicia. Cada vez son máis os turistas que nos elixen para coñecer esta historia”. Polo tanto, explicou que o pasado xudeu forma parte da nosa identidade cultural como galegos e é necesario dar a coñecer estes territorios. “Eses viaxeiros que busquen ese legado xudeu en España tamén teñen Galicia”, recalcou Nava Castro. “É un destino que podemos defender con orgullo, non só polo que significa, senón polo que emociona. Ata os máis expertos da materia gozan coñecendo esa parte da historia”, engadiu Puig

A autora das guías, Alejandra Abulafia, explicou no acto que se realizou un traballo de máis de dous anos nos que se visitou e se coñeceu cada unha das cidades para poder elaborar as guías. Albufalia explicou que non existía ningunha guía sefardí específica para cada cidade e que eles decidiron facer unha que fora do xeral ao particular.

Primeiro hai unha cronoloxía e un contexto histórico para que “cada turista cando chegue á cidade poida recorrer cada punto por si mesmo” e a  continuación xa se desenvolven cada un dos puntos do itinerario. Ademais, na guía tamén se engaden outros lugares e actividades que visitar e ao final fálase da gastronomía“, para completar a experiencia. Que se poida levar un pouco o que é a gastronomía sefardí”, comentou Abulafia.

RIBADAVIA, TUI E MONFORTE DE LEMOS

As tres cidades galegas que contan con unha destas guías turísticas son Ribadavia, Tui e Monforte de Lemos. O alcalde de Monforte de Lemos, José Tomé, explicou que a publicación e a difusión destas guías vai supoñer un acto cualitativo moi importante para coñecer o patrimonio xudeu que atesoura Galicia. “As guías reflicten as vontades de colaboración cos que vimos apostando de xeito decidido os tres concellos. Para todos aqueles que queiran visitar Galicia, as xuderías son un elemento clave á hora de coñecer o noso mosaico cultural”, comentou Tomé.

O alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, engadiu que “temos o deber ético como sociedade de preservar e protexer”. Destacou que se senten “orgullosos e privilexiados” de que o xudaísmo forme parte da nosa historia e expón que Tui é un dos concellos que ten un maior legado patrimonial xudeu de todo o país.

Por último a alcaldesa de Ribadavia, Noelia Rodríguez Travieso, puxo de manifesto que o seu municipio leva apostando polo legado sefardí desde que se constituíu a Rede de Xuderías de España fai 21 anos. “Hoxe en día Ribadavia é a única cidade galega que dispón dun espazo dedicado á historia dos xudeus galegos”, destaca Rodríguez Travieso. Explicou que gracias a esta guía van poder achegar unha parte da historia a todos aqueles turistas que os van visitar.

 

[Fonte: http://www.galiciaconfidencial.com]

James et Marie Kim-Suckling posent avec le consul général de France à Hong Kong le 22 juin 2021. James Suckling

Écrit par Magalie Dubois

Doctorante en Économie du vin, Université de Bordeaux

Le 22 juin dernier, le consul général de France à Hong-kong a décoré James Suckling de l’ordre national du mérite. Rappelons pour mémoire que l’ordre national du mérite est le second ordre national après la Légion d’honneur. C’est le président de la République lui-même qui décide de la nomination au grade de chevalier de l’ordre national du Mérite. Il signe un décret de nomination qui est publié au journal officiel. Mais une question demeure : pourquoi attribuer l’ordre national du Mérite à un critique vinicole californien basé à Hong-kong ?

Des éléments de réponse se trouvent dans le discours de ce dernier lors de sa décoration : « Je suis fier que la République française reconnaisse mes 40 années de couverture des grands vins de France en tant que journaliste et critique de vin. Je suis également heureux que la France comprenne tout le travail que j’ai accompli pour développer le monde du vin en Asie et particulièrement à Hong-kong et en Chine continentale. Les grands vins de France ont été à la tête de ce mouvement de promotion de la culture et de la joie du vin, et j’ai fait de mon mieux pour en rendre compte. »

James Suckling n’est pas le premier critique étranger à être décoré par la France : en 1993 et 2010, les critiques Robert Parker et Jancis Robinson étaient faits respectivement chevalier de l’ordre national du Mérite et vhevalier de l’ordre du Mérite agricole.

Jancis Robinson

Jancis Robinson

On pourrait être tenté de penser que c’est l’Europe continentale – traditionnellement associée à la production de vin – qui fournit les critiques les plus influents internationalement. Or il n’en est rien, et cela pour plusieurs raisons.

L’absence de tradition vitivinicole

Historiquement, et contrairement à l’Europe continentale, les États-Unis comme le Royaume-Uni sont deux pays dont la production nationale est très limitée. L’impossibilité de consommer local engendre la nécessité d’importer des vins. En découle également l’opportunité d’importer des vins d’origines plus diverses (très liée à l’importance des diasporas). Si les Français boivent essentiellement les vins des régions qui leur sont géographiquement proches, ou pour le moins des vins nationaux, ce n’est pas le cas outre-Manche ou outre-Atlantique. La disponibilité sur le marché de cette plus grande variété d’origines peut s’avérer problématique lorsque l’on tente de s’initier au vin : par où commencer sans ancrage local ? La meilleure solution pour former son goût est dans ce cas de s’initier en suivant les conseils de connaisseurs : les experts.

Comme le mentionne la critique de vin britannique Jancis Robinson :

« À l’époque, le vin faisait partie de ces sujets sur lesquels les gens ordinaires des pays anglophones hésitaient à exprimer une opinion. On nous laissait alors, à nous les experts, le soin de dire aux dégustateurs ordinaires ce qu’ils devaient penser et comment décrire ces pensées. »

L’importance du marché intérieur

L’essor de la consommation au Royaume-Uni et aux États-Unis a joué un rôle crucial dans l’hégémonie anglo-saxonne de la critique vinicole. Aux États-Unis comme au Royaume-Uni, il est commun de considérer que la qualité du vin doit être définie par le marché. Les clients les plus importants sont aussi ceux qui dictent le goût du vin. Plus le marché est important, plus les producteurs vont adapter leur offre à la demande sur ce marché.

Depuis 2011, les Américains sont les premiers consommateurs mondiaux de vin. La part des États-Unis et du Royaume-Uni dans la consommation mondiale (en volume) est passée de 4,4 % en 1970 à 18,6 % en 2018 (la France est passée dans le même temps de 19,5 % à 10,9 %). La demande sur les marchés britanniques et américains est fortement influencée par les critiques : l’importance des notes de dégustation ne peut y être négligée. Elles sont présentes partout : dans les journaux, les principaux magazines de consommateurs, les rayons des magasins et les salles de dégustation. Il est beaucoup plus simple de trouver des distributeurs et des cavistes enthousiastes aux États-Unis lorsque l’on peut présumer de notes supérieures à 90.

L’élitisme personnifié

Avant les années 1970, les guides n’étaient que de simples compilations des médailles reçues dans les concours agricoles. Avec les années 1970 apparaissent des dégustateurs qui s’engagent personnellement et signent de leur nom les commentaires de dégustation. C’est le cas de Robert Parker aux États-Unis ou de Jancis Robinson au Royaume-Uni. Les critiques anglo-saxons utilisent dès leurs débuts un langage plus simple pour parler du vin que leurs confrères européens. Ils s’adressent aux consommateurs, et non plus aux professionnels. Ils popularisent aussi les échelles de notation.

L’anglais, langue internationale

Un autre élément qui favorise l’hégémonie des pays anglo-saxons sur le marché de l’évaluation du vin est la croissance de l’utilisation de l’anglais comme effet secondaire de l’expansion d’internet. Contrairement aux autres critiques de vin limités à leur marché national par la langue (comme c’est le cas pour la France, l’Italie ou l’Espagne), les critiques de vin américains et britanniques sont capables de diffuser leurs critiques dans le monde entier et d’atteindre un public beaucoup plus large. Pour illustrer ce propos : le site [ jamesscuckling.com] reçoit plus de 600 000 visites uniques par an.

Enfin, l’importance grandissante des influenceurs dans la stratégie de communication des producteurs semble un indicateur intéressant de la direction que pourrait bien prendre le marché de la recommandation dans la décennie à venir.

 

 

[Source : http://www.theconversation.com]

Unha guía percorre a historia da cidade desde a óptica das clases populares. Se cadra, o verdadeiro sentido da Historia atópase nas marxes nas que o discurso oficial nunca se fixa. Marxes, precisamente, é o título do libro que veñen de publicar Xurxo Martínez e David Rodríguez, para vindicar un Vigo das clases populares, obreiro, nacionalista, feminista e ilustrado que contradí máis dun tópico.
O Teatro Circo Tamberlick, onde se estreou a ópera 'O Mariscal'. (Foto: L. Roisin) #omaruscal #vigo #teatro #circo #tamberlick

O Teatro Circo Tamberlick, onde se estreou a ópera ‘O Mariscal’.

Por Manuel Xestoso

Dar voz aos que non a teñen, aos que non a tiveron. Marxes. Guía ilustrada do Vigo Rebelde (Xerais) mira cara a unha historia que raramente se conta, a do Vigo “humilde, loitador e solidario” do que fala Manuel Bragado no prólogo da obra. E cando falamos de dar voz, hai que subliñar que a expresión é literal: non se trata dunha guía na que un “experto” revestido de auctoritas lles explica ás persoas que len o que sucedeu, senón relatos en que os propios protagonistas do narrado contan o acaecido. Firmemente alicerzados na historia, mais pasados pola peneira da literatura, os relatos que compoñen esta obra articulan unha visión alternativa ás crónicas oficiais para mostrar que existen outras formas de observar o mundo cando se está do lado dos desposuídos.

Comezando pola revolta Irmandiña e os pouco coñecidos lances do Castelo do Peço e da torre de Busteu, a obra de Xurxo Martínez e David Rodríguez percorre o periplo histórico dunha cidade que nunca renunciou á rebeldía, á contestación, á reivindicación dos dereitos dos desfavorecidos. Moitas desas historias aínda resoan nos ouvidos de hoxe: as manifestacións de Nunca Máis ou o Non á Guerra do Iraq fan parte da memoria contemporánea e é probábel que poucos vigueses ignoren a importancia daquelas demostracións de solidariedade e de coraxe política da cidadanía. Mais existen outros sucesos máis agochados que debuxan unha visión da cidade olívica moi afastada dos tópicos e que os autores recompoñen para reivindicar -tamén eles- o lugar que ocupa no decorrer da historia da Galiza.

Moitas cidades dentro da cidade

Hai no libro un Vigo republicano: os múltiplos episodios de resistencia despois do golpe de Estado de 1936 -desde os Choróns a Lavadores, desde Alcabre ao Alto da Portela- retratan unha convicción na defensa dos valores da República e unha conciencia de clase que debería ser suficiente para rematar co mito da Galiza que se deixou vencer nada máis comezar a guerra. E a esclarecedora noticia da existencia da cadea do frontón da rúa María Berdiales -onde os fascistas confinaron moitos presos que eran transportados pola noite en camionetas para darlles “o paseo”- segue sendo non sabemos se un tabú ou un asunto coidadosamente silenciado por quen debería encargarse de divulgalo: poucos vigueses saben hoxe da súa existencia.

Hai -non podía ser doutra forma- un Vigo obreiro, que asoma na lembranza da primeira folga xeral convocada despois da visita de Pablo Iglesias á cidade; na imaxe da Casa do Pobo pola que pasean Heraclio Botana, Emilio Araújo ou Eugenio Montes; na folga das mulleres da fábrica de louza e cristal Álvarez en 1949; na dos estaleiros Barreras en 1972; nas tres folgas xerais de 1984, facendo fronte a aquela sagazmente rexeitada reconversión industrial…

E hai, non moi afastado deste carácter traballador, un Vigo galeguista e nacionalista que se deixa ver no intento de fuxida do Bou Eva, no que dous curmáns de Castelao trataron de escapar da represión franquista desde o porto; nas figuras do bibliófilo Fermín Penzol e do oculista Antón Beiras; na fundación do Partido Galego do Proletariado; no activismo sindical e cultural de Moncho Reboiras; no labor teimudo e calado do padre Seixas; na impresionante manifestación contra o Estatuto da Aldraxe que pretendía ignorar os dereitos históricos da Galiza.

Hai un Vigo feminista e ilustrado que se reflexa no perfil de Olimpia Valencia, a primeira galega titulada en Medicina e afín ao Partido Galeguista; no de Placeres Castellanos, mestra, enfermeira, xornalista e guerrilleira que participou na fundación do Bloque Repubricán Nazonal Galego; no de María Araújo, unha working class hero que encabezaba o Sindicato de Conserveiras.

E hai tamén un Vigo que brilla no panorama da cultura nacional: Marxes recrea un faladoiro no Café Derby no que participan Carlos Maside, Rafael Dieste, Francisco Luís Bernárdez e o propio Manoel Antonio, na súa época de estudante na Escola Naval; revive a estrea de O Mariscal, a primeira ópera en galego -libreto de Antón Vilar Ponte e Cabanillas e música de Rodríguez Losada- no Teatro Tamberlick; detense nas imaxes de Chano Piñeiro, nos versos de Xohana Torres, no estudio de Urbano Lugrís… até chegar ás mesas de mármore do Café De Catro a Catro, onde se reúnen os irmáns Álvarez Cáccamo, Mendez Ferrín, Anxo Angueira, Moncha Fuentes, Cid Cabido, Camilo Gonsar, María Xose Queizán, Francisco Sampedro e tantas outras voces relevantes das letras do país.

Marxes está ateigado de moitas outras historias emocionantes que poñen de manifesto que hai moitas cidades dentro da cidade. Historias necesarias para coñecernos a nós mesmos e para revisar esa máxima fatal que dita que a Historia sempre a escriben os vencedores.

Guía para paseantes pola historia

Marxes. Guía ilustrada do Vigo rebelde inclúe tamén un mapa da cidade onde se localiza o escenario de cada un dos relatos para que sirva así de guía. Deste xeito, o volume pódese ler na casa ou, como suxiren os autores, “percorrendo a pé os escenarios vibrantes da memoria popular de Vigo”.

 

[Imaxe: L. Roisin – fonte: http://www.nosdiario.gal]

 

 

Catena descendió un lugar en el exclusivo listado de la revista Drinks International. Por segundo año consecutivo es la mejor de Sudamérica.

La bodega mendocina Catena fue incluida por segundo año consecutivo entre las 50 marcas de vino más admiradas del mundo en 2021 de la publicación Drinks International. Después de haber ocupado la cima en 2020, se ubicó en el segundo lugar y mantuvo su reinado como la mejor de Sudamérica.

La selección de las marcas fue hecha por una academia compuesta por los principales expertos en vino del mundo, incluidos compradores, sommeliers, mayoristas, dueños de bares, Masters of Wine, escritores y educadores de 48 países diferentes.

El puesto número uno fue ocupado por Familia Torres de España, que impresionó a la academia con la calidad y consistencia de sus vinos. También fue galardonada como la marca de vinos más admirada de Europa.

Por su parte, la bodega familiar de Mendoza, conservó su lugar como la marca más admirada de América del Sur y destaca por Drinks International por su reputación de producir algunos de los mejores Malbec del mundo. Además, fue la única de nuestro país en aparecer en la lista.

El podio se completó con otra marca española, Vega Sicilia, que finalizó tercera. La marca australiana Henschke ocupó el cuarto lugar y se llevó el premio regional a la marca de vino más admirada de Australasia. En tanto, la potencia chilena Concha y Toro fue la quinta en las posiciones.

“Ganar un lugar en esta prestigiosa lista es un gran logro. Hay miles de marcas de vino que compiten por la atención en todo el mundo, pero solo 50 íconos de élite han logrado el éxito”, sostuvo el editor de Drinks International, Martin Green.

Además de felicitar a los ganadores, Green dijo que “las marcas sólidas desempeñarán un papel vital en el liderazgo del comercio del vino hacia un futuro saludable a medida que el mundo emerge de los bloqueos del covid-19. Las bodegas que figuran en esta lista actúan como campeones regionales, señales de categoría y líderes de la industria, y tienen el potencial de llevar el comercio del vino hacia unos nuevos años locos”.

El editor de Drinks International, Justin Smith, declaró: “Estamos encantados de recompensar los logros de las marcas de vino más admiradas del planeta. Felicitaciones a las bodegas mejor clasificadas en Europa, América del Norte, América del Sur, Australasia, África y Medio Oriente, y a todas las marcas que aparecen en nuestra guía definitiva. Esperamos seguir celebrando los éxitos de los productores de vino excepcionales en el futuro”.

Aquí el listado completo:

1. Familia Torres (España)

2. Catena (Argentina)

3. Vega Sicilia (España)

4. Henschke (Australia)

5. Concha y Toro (Chile)

6. Penfolds (Australia)

7. Domaine de la Romanée-Conti (Francia)

8. CVNE (España)

9. Antinori (Italia)

10. Château Musar (Líbano)

11 E. Guigal (Francia)

12. Château Lafite (Francia)

13. Errazuriz (Chile)

14. Felton Road (Nueva Zelanda)

15. Villa Maria (Nueva Zelanda)

16. Yalumba (Australia)

17. Planeta (Italia)

18. Château Cheval Blanc (Francia)

19. M. Chapoutier (Francia)

20. Château d’Yquem (Francia)

21. Ridge (Estados Unidos)

22. Symington (Portugal)

23. Château Petrus (Francia)

24. Frescobaldi (Italia)

25. Château Palmer (Francia)

26. Gaja (Italia)

27. Montes (Chile)

28. Cono Sur (Chile)

29. Jackson Family Wines (Estados Unidos)

30. Craggy Range (Nueva Zelanda)

31. Château Margaux (Francia)

32. Campo Viejo (España)

33. Château Haut-Brion (Francia)

34. Nederburg (Sudáfrica)

35. Château Mouton-Rothschild (Francia)

36. Bruce Jack (Sudáfrica)

37. Bodegas Abadal (España)

38. Esporão (Portugal)

39. Gallo Family Vineyards (Estados Unidos)

40. Sassicaia (Italia)

41. Louis Latour (Francia)

42. McGuigan (Australia9

43. Ramón Bilbao (España)

44. Oyster Bay (Nueva Zelanda)

45. Royal Tokaji (Hungría)

46. Beringer (Estados Unidos)

47. Raventós Cordoníu (España)

48. Santa Rita (Chile)

49. Tignanello (Italia)

50. La Rioja Alta (España)

[Fuente:  http://www.losandes.com.ar]

 

Foto

I, tu, poses, massa, comes? Enyores els accents diacrítics? O ets d’aquells que t’importa tot un cominu? Aprèn a parlar, escriure i estimar en català amb La Incorrecta.

Si poses comes a tort i a dret, si accentues a la babalà, si els pronoms febles et fan ballar el cap i si comproves el que escrius en un corrector automàtic cada dos per tres, aquest llibre és per a tu. O si, per altra banda, ets dels que esperen qualsevol descuido per corregir tothom i somies en un món millor sense faltes d#ortografia, aquest també és el teu llibre, ja que et sentiràs reconfortat i acompanyat en la teva lluita i gaudiràs repassant els dubtes i errors més freqüents del català.

El llibre que tens entre les mans no és llarg com una enciclopèdia, no és avorrit com un manual i tampoc és carrincló com un diccionari: és una guia incorrecta del català, feta amb humor i amor per la nostra llengua. Aquí hi trobaràs nocions ortogràfiques, morfològiques i sintàctiques del català perquè puguis anar pel món parlant-lo i escrivint-lo millor que Pompeu Fabra.

Ara ja no tens excusa: Parla bé, collons!

Deu coses que et passaran amb aquest llibre:

1. T’adonaràs que el català és l’hòstia.

2. Deixaràs, de, posar, tantes, comes.

3. Maleiràs la gent que diu «tinc que».

4. Insultaràs en català.

5. Entendràs que apostrofar és de savis.

6. Deixaràs de «donar petons» i començaràs a «fer-ne».

7. T’expulsaran dels grups per corregir els altres.

8. Pensaràs, llegiràs, escriuràs i estimaràs en català.

9. Sentiràs que ets el Ramon Llull del s. xxi.

10. Estimaràs La incorrecta i la seguiràs a Instagram.

Ah! I també et passarà una última cosa, massa important per incloure-la en un punt: llegiràs, consultaràs i recomanaràs aquest llibre.

Títol: Parla bé, collons!
Autor: La Incorrecta
Editorial: Montena
Pàgines: 208
ISBN: 978-8418318023

[Font: http://www.racocatala.cat]

Catedral de Tui / foto: xunta.gal

O concelleiro de Turismo, Laureano Alonso, a historiadora Sara Quintana e o ilustrador Xosé Tomás foron os responsables da presentación o pasado mércores das novas rutas para coñecer o Tui máis oculto. Trátase de tres rutas, polo Tui xudeu, o Tui de Dona Urraca e o centro histórico en xeral. Tres rutas para coñecer a riqueza dun dos máis importantes conxuntos históricos de Galicia.

Tui aposta así por un turismo activo e ó aire libre en tempos de pandemia desenvolvido a través de material gráfico e de novas guías. Estas “están pensadas para ser autoguiadas descubrindo os recunchos do conxunto histórico”, tal e como afirmaba o concelleiro de Turismo, Laureano Alonso.

As tres novas rutas propostas son “O tesouro de Salomón”, “O túnel de dona Urraca”, e unha ruta máis xeral guiada a través dun mapa da vila. Coma novidade na guía vanse facendo preguntas que o visitante ten que ir descubrindo e que “permiten coñecer un Tui distinto”.

Presentación do novo material turístico para as dúas rutas de Tui / foto: Concello de Tui

“O tesouro de Salomón” e “O túnel de dona Urraca”

“O tesouro de Salomón”, vinculado á ruta xudía, cunha duración de 120 minutos, está guiado por Francisco Sánchez, “quizais o persoeiro máis importante da historia de Tui”, segundo o Concelleiro. A ruta de “O túnel de dona Urraca”, cunha duración de 75 minutos “está plantexada cun percorrido polo conxunto histórico entorno á Catedral”.

A elección dos dous personaxes que guían as rutas, Francisco Sánchez e Dona Urraca, segundo se explicou, obedece a que “Francisco Sánchez é un personaxe moi destacado da historia de Tui e da historia mundial, e Dona Urraca tamén, e válennos para falar doutras partes da historia máis transversal coma a independencia de Portugal e o papel que tivo Tui”.

Estas novas guías estarán publicadas en galego e castelán, contan con deseño e ilustración de Xosé Tomás e guión da historiadora Sara Quintana. As guías poden atoparse na Oficina Municipal de Turismo, cunha tirada de ata 5.000 exemplares e tamén se poden descargar na web municipal.

Para o ilustrador Xosé Tomás, “foi un traballo moi agradecido pola enorme sintonía que tivemos á hora de plasmalo” que contou “cun diálogo moi bonito a nivel creativo”. Un traballo con dúas lecturas, unha primeira da lectura da visita, e unha segunda máis a fondo co material xa na casa.  Un traballo que persegue pór a historia de Tui á dispor dos nenos e do público en xeral.

 

[Fonte: http://www.historiadegalicia.gal]

Escrito por Claudio Magris

Singer es como ese demonio de una nouvelle suya que se alimenta de las letras sagradas del alfabeto judío, a sabiendas de que, cuando haya devorado la última letra, morirá. Singer fue grande cuando, escribiendo en yiddish, pensaba que escribía en una lengua muerta.

El dybuk, el demonio que habla en los cuentos de Singer y que en muchas ocasiones también los narra, es “alguien que ve sin que los demás lo puedan ver”; también Singer observa y retrata al mundo desde impredecibles ángulos de perspectiva, sin dejarse descubrir, impersonal como un francotirador o como Dios, a quien le gusta esconderse en un vacío irrepresentable pero también dejarse representar como un familiar y buen anciano. Recuerdo con manifiesta intensidad la primera vez que lo leí, el efecto de extrañamiento y de encanto de esa lectura. Era una tarde de septiembre, en 1966; estaba en el mar, en Trieste, y apenas había terminado de leer “El no visto”, un cuento que quizá es su obra maestra. Esa parábola sobre la ley y sobre la pasión, sobre la fidelidad y la infidelidad, sobre el misterio conyugal y sobre el vértigo del deseo ya me había marcado para siempre. Así pues, desde un pequeño café, de la ribera, le escribí —mandándole la carta a su editor norteamericano, Farrar Straus, que muchos años después sería el editor de mi Danubio— como se le escribe no a un escritor que se admira, sino a alguien que nos devela un mundo absolutamente impredecible y que, sin embargo, desde siempre hemos reconocido nuestro. Más que mi carta, en esta pequeña historia, lo que cuenta es la respuesta, que me llegó un par de semanas después. Una carta en alemán y escrita a mano —como la mía— con una grafía grande, nítida e infantil, que concluía con los afectuosos saludos para mí, mi familia y mis amigos. Era la primera vez que alguien, con justicia, incluía en el obvio círculo de los afectos fundamentales a los amigos, ciertamente no menos importantes que los parientes. Desde entonces, durante años, nos escribimos muchas veces y creo haber leído casi todos sus libros; creo conocer bien al escritor Singer, impasible como Dios y sin embargo capaz de expresar todas las cuerdas de lo humano, atento a cada una de las criaturas más humildes y listo a dejarlas caer en el abismo en el que toda vida se consume. Pero también conocí bien al hombre, ese anciano señor que parecía frágil, con su cráneo calvo y liso como un recién nacido, pero que dejaba entrever una energía indomable. Me dio mucho.

Un verano, con Marisa, fuimos a buscarlo a Wengen, en los Alpes suizos, donde él pasaba las vacaciones con su esposa Alma. De pronto me vi, no sé cómo, contándole también muchas cosas de mi vida que no le digo a muchas personas. Sabía escuchar. En un cierto punto de la conversación, luego que le hablé de una horrible enfermedad que había terminado con la vida de una niña sobrina mía, él, ensartando una hoja con su bastón, murmuró: “¿Sabe?, la literatura sirve tan poco…”. Y nunca olvidaré, el tono, único e irrepetible, con el que hizo una pregunta que solamente pudo ser formulada en ese tono y que ningún otro me la ha planteado en ese tono: “¿Usted cree en Dios?”.

Le hablé de sus cuentos y de lo que encontré en ellos, pero él no entendía bien; recordaba detalles físicos de figuras y de paisajes, pero se le escapaba el sentido de lo que había escrito. No era un intelectual: Wittgenstein hubiera dicho que escribía no con la cabeza, sino con la mano y la mano no siempre sabe lo que está sucediendo entre esos zigzagueos que ella traza en el papel. Luego, con la libertad que se tiene con un escritor que se considera tan grande y al que, por lo tanto, se le puede decir todo, le pregunté, por qué, luego de haber escrito algunas de las más hermosas parábolas de la literatura universal, escribía esos novelones tan condimentados, gozosos pero no originales o a veces hasta aburridos, pero de cualquier manera innecesarios. El, en lo absoluto, lo tomó a mal. No entendió mis objeciones críticas y respondió, dudando, que él escribía lo que en ese momento le gustaba. Entonces lo sentí todavía más grande. Era como si alguien me hubiese preguntado por qué yo iba al mar sobre la modesta costa triestina en lugar de ir a Saint Tropez. También hubiera respondido que iba donde me gustaba, sin pensar en las estrellas de la guía Michelin. “Ya ve —le dije—, yo soy más inteligente que usted; pero usted, ¡ay Dios!, es un genio”.

Pocos escritores logran expresar como Singer lo absoluto que podemos encontrar en cada momento significativo de la vida —el amor, el sufrimiento, la seducción, el horror que se recorta contra el fondo de lo eterno y de la nada—. Es en los cuentos, sobre todo, donde se revela su irrepetible grandeza. Entre las novelas, la más desconcertante e incisiva es Satán en Goray (1935): la más anómala, la más alejada de los cánones narrativos decimonónicos a los que él regresará más tarde, en muchas de sus obras más afortunadas, pero menos inquietantes y menos poderosas. Satán en Goray es una novela-parábola que representa, con siniestro poderío y doliente pietas, la tentación mesiánica, el sueño místico-erótico-transgresivo de infringir la Ley para acelerar el triunfo del mal que, según algunas corrientes extremistas del judaísmo, debe alcanzar el último círculo infernal a fin de que luego pueda arribar el Mesías y verificarse la redención total y definitiva. La tentación mesiánica deviene el símbolo de la seducción de lo irracional y de lo indistinto, de un histerismo revolucionario y erótico que devela algunas quemantes laceraciones de la modernidad.

Singer regresará a menudo sobre estos temas en algunos estupendos cuentos —por ejemplo “La destrucción de Kreshev”— en los que su garra realista y visionaria hará de esta particular temática judía una metáfora de la disgregada y caótica multiplicidad moderna. Pero “en el tribunal de su padre”, rabino en Varsovia —parafraseando el título de sus memorias de juventud, En el tribunal de mi padre (1966) —, Singer absorbería para siempre la religiosidad profunda, irreverente, mística, sensual, popular y picaresca del hassidismo. De este último, él aprendió esa épica confianza con todas las manifestaciones de la vida que es una característica del judaísmo oriental, esa vitalidad desarrapada, real e insuficiente que Kafka tanto admiraba en los actores del teatro yiddish y le dolía no poseer. Narrar parábolas es, para el hassidismo, el gesto religioso que amaina la verdad en la vida. Para Singer, la parábola se vuelve el cuento que narra la condición humana, fragmento de eternidad que desemboca en lo efímero de lo moderno. Sus grandes cuentos son parábolas que, por otra parte, también se alimentan de elementos muy lejanos a la religiosidad judía, la filosofía de Spinoza y de Schopenhauer, la narrativa de Knut Hamsun. Singer escribe sus más grandes cuentos, naturalmente, en yiddish, en Estados Unidos de Norteamérica, a donde se traslada en 1935. Los escribe —como él declaró en un artículo que apareció en The Herald Tribune en 1965— en una “lengua muerta”, que él siente condenaba a una cercana extinción. Un escritor yiddish, decía, “es como espectro, alguien que ve sin que los demás lo puedan ver”. Esa lengua, para él, corría el riesgo de estar doblemente “muerta”: lo aislaba del gran público pero no le daba buena aceptación con los lectores de las comunidades yiddish norteamericanas que deseaban color local y sentimentalismo folklórico, mientras que él escribía despiadadas fábulas universales sobre lo estrambótico de la condición humana.

Singer es grande cuando es poeta del exilio, no solo del judío, sino del que implica la condición existencial y la escritura, cuya verdad es el desarraigo. Así nacen, con el riesgo de haber sido escritas por nadie, sus obras maestras, cuentos-parábolas como “El Spinoza de la calle Market”, “Caricatura”, “El no visto”, “Gimpel El Tonto”, “El último demonio”, “Una boda en Brownsville”, “Viernes breve”, por citar solo algunos. En estos cuentos, Singer habla ora como la serpiente primigenia de los albores del mundo, como el Mal, ora como Dios. Semejante al autor del Eclesiastés, dilata desde los detalles fisiológicos hasta las cosas últimas, sin dar a entender si él habla desde el punto de vista de la fe o de la desilusión. Esta apertura indiscriminada sobre la realidad lo acerca a los grandes escritores impersonales y anónimos del pasado, que se asemejan a todos y a nadie porque se vuelven indiferentes ventrílocuos de los personajes y de las vidas más diversas e imparciales portavoces de todas las cuerdas del vivir. Si el ángulo visual del escritor del siglo XX es en general un ángulo agudo, que abarca en profundidad un corte unilateral y subjetivo de lo real, el ángulo visual de Singer parece tener 360 grados y abarcar la totalidad épica de la experiencia; él retrata el caos y el orden, la ternura y la perversión, la luminosa presencia del sentimiento y la acre podredumbre de la nada. Singer escribe en yiddish cuando el mundo de la literatura yiddish ya no existía o había sido violentamente desenraizado. Su paisaje, después de la Shoah, solamente existe en la palabra, como los shtetlach, los villorrios judío-polacos de sus cuentos: Yampol, Frampol, Sencimin. Jozefov, Tishevitz… Hace muchos años, recorrí esos lugares por amor a él y solo encontraba algunas lápidas judías entre los campos, los restos de una sinagoga quemada. Solo habían quedado, de la realidad de esos lugares, sus nombres escritos en las tarjetas postales que yo le mandaba a Nueva York, desde esos lugares cuyas parábolas los habían transformado en capitales de la literatura universal, como Praga o Dublín.

El éxito premió las obras menos originales de Singer, exponiéndolo a ser un escritor para todos, condición peligrosa para la literatura en una época en la que, como escribió Manes Sperber, “los todos ya no existen”. Singer se volvió un autor cada vez más prolífero de gruesas novelas fluviales, tradicionales y que a veces constituían una expiación, decorosos monumentos decimonónicos escritos por un muy visible “novelista” que ya tenía muy poco del dyhnk y que quizá olvidó que una vez dijo: “No considero un infortunio ser un dyhuk, un espectro”. También estas novelas —La familia Moskat (1950), La fortaleza (1955), El esclavo (1960), El mago de Lublin (1960), La propiedad (1969), Enemigos. Una historia de amor (1972) y muchas otras— tienen páginas de inolvidables revelaciones, pero no soportan la comparación con los lejanos y grandes cuentos de Singer. En la biografía de Florence Noiville, que retrata a Singer con amor y con inexorable verdad, su genio aparece fascinante pero también tacaño y mezquino, estérilmente esclavizado en la producción de palabras y en la estrategia del éxito, ha mentido también insoportablemente egoísta, en un amasijo de grandeza y miseria, en el que la primera no justifica la segunda y ésta no cancela a la primera. No me perturbó descubrir, en este fuerte libro, cosas que contrastan con el Isaac Bashevis Singer que paseaba con nosotros en Wengen. El propio Singer decía que es la obra la que cuenta, no el pobre hombre que la escribe; no nos interesa saber si Homero era uno o muchos, un hombre o una mujer, simpático o antipático. Quizá, en la vida cotidiana, se olvidaba de esas verdades que había expresado con tanta poesía; un Dios que se olvidase ser tal y se pusiese a cuidar de sus asuntos personales, ya fuesen literarios, probablemente sería el más insoportable de los hombres. Singer es como ese demonio de una nouvelle suya que se alimenta de las letras sagradas del alfabeto judío, a sabiendas de que, cuando haya devorado la última letra, morirá. Singer fue grande cuando, escribiendo en yiddish, pensaba que escribía en una lengua muerta. Quizá una lengua muerta sea la única en la que realmente se puede escribir. Y, sin embargo, también nuestro pobre y vivo alemán, que no era la lengua madre ni de él ni la mía nos sirvió para intercambiarnos esas cartas.

[Traducción: MARÍA TERESA MENESES – fuente: http://www.nexos.com.mx]

Una de las últimas creaciones de Trivento, Gaudeo, se posiciona entre los 100 mejores vinos para dos de los líderes de opinión en el tema: revista Decanter y JamesSuckling.com.

Escrito por Federico Croce

Todos los años cientos de críticos de todo el mundo degustan vinos de cada rincón del planeta para evaluarlos y dar su veredicto en una lista de rigor. Se realizan informes globales y de regiones particulares. Tanto en el reciente informe de Decanter, Wines of the Year, como en el de James Suckling, Top 100 Wines of Argentina, Gaudeo Malbec Tunuyán 2018 fue incluido en la selecta lista: una joven promesa del corazón del Valle de Uco.

La línea Gaudeo ya fue destacada en 2020 por la prestigiosa Guía Descorchados, cuando recibió 96 y 95 puntos con sus versiones Gualtallary, Paraje Altamira y Tupungato, respectivamente. Además, obtuvieron menciones “Mejores Altamira” y “Mejores Cabernet Sauvignon”.

“Argentina ya tiene un nombre por hacer vinos de alta calidad con muy buenos precios, y las últimas tres vigorizantes cosechas han fortalecido esta ventaja, que es valor y más valor. …Argentina es el país a considerar en los próximos tres años si deseas vinos asequibles que entreguen calidad en exceso. Esto debería ser música para los oídos de los amantes del Malbec, aunque hoy Argentina ofrece mucho más que grandes Malbec », dijo James Suckling, TOP 100 Wines of Argentina 2020.

“Malbec de carácter muy puro con frutos de arándano y ciruela, intensa madurez pero con la fresca acidez de la región. Bastante agarre pero con buena pureza, madera equilibrada y una guarda para varios años”, expresó la publicación Decanter, Wines of the Year 2020.

Gaudeo Malbec Los Sauces – Tunuyán

Finca Los Sauces, con suelo franco arenoso, abundante canto rodado en profundidad y superficie con carbonato de calcio, se plantó en 2007. En 2018 se comenzaron a vinificar dos cuarteles de Malbec de 6 hectáreas cada uno con un rendimiento promedio de 7.500 kg por hectárea.

La fermentación se realizó en pequeños tanques de acero inoxidable y luego para la crianza se utilizó un fudre de 5.000 litros de tercer uso durante 14 meses. El resultado, un vino que en primera nariz trae aromas muy florales y luego un destape de fruta roja. En boca es directo y muy expresivo. Producción de 6.500 botellas.

[Fuente: http://www.mdzol.com]