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Le président du Conseil représentatif des institutions juives de France (CRIF), Francis Kalifat, qualifié lundi par le polémiste Éric Zemmour d’idiot utile des antisémites, a qualifié de juif utile du révisionnisme le probable candidat à l’élection présidentielle.

« Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est condamner celui qui fait de l’assassin terroriste de Toulouse l’égal de ses victimes,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est dénoncer celui qui veut abroger les lois mémorielles Pleben et Gayssot …refaisant de l’antisémitisme et du racisme une opinion et non plus un délit en offrant ainsi la parfaite impunité aux Dieudonné, Soral et autres antisémites et négationnistes,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est rejeter avec force celui qui veut réhabiliter Pétain et l’absoudre de ses crimes,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est être révolté par celui qui accuse la justice française d’avoir fait un procès politique à Maurice Papon qui, de 1942 à 1944, en qualité de secrétaire général de la préfecture de la Gironde chargé des « questions juives », a supervisé l’arrestation puis la déportation de près 1 600 Juifs vivant dans la région, dont la plupart ont été assassinés à Auschwitz,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est refuser que l’on réduise à néant le long combat de Serge Klarsfeld et des associations d’anciens déportés en dénonçant la déclaration historique de Jacques Chirac au Vel d’Hiv en 1995, qui reconnaissait (enfin) la responsabilité de la France dans la déportation des Juifs de France,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est être horrifié en pensant à son dîner avec la fille d’un haut dignitaire nazi, ministre des Affaires Étrangères d’Hitler,

Si être l’idiot utile de l’antisémitisme c’est, pour une fois, être d’accord avec Jean Marie Le Pen, qui fait de lui son fils spirituel et son héritier politique,

Alors que dire d’Éric Zemmour ?

Sinon qu’il est non pas l’idiot utile, mais bien le Juif utile et le nouveau chef de file du révisionnisme dans notre pays », a écrit le président du CRIF dans un éditorial.

 

 

[Source : http://www.lemondejuif.info]

Nos encontramos atravesando tiempos de cambios. La historia oficial obra maestra para domesticar nuestros pensamientos comienza a resquebrajarse. Un nuevo paradigma asoma en el horizonte. El genocidio, despojo e invisibilidad padecidos por los pueblos originarios que los grupos de poder pretendieron ocultar en forma definitiva comienza a salir a la luz con nitidez. Las voces que pretendieron silenciar por siempre toman la palabra, se hacen acción y la verdad surge incontenible.

Escrito por Marcelo Valko

Entre tanto, el calendario nos acerca al 12 de octubre. Distintos países coinciden en denominar esa efeméride como Día de la Raza, Día de la Hispanidad, Aniversario del Descubrimiento de América, Columbus Day o simplemente como Día del Descubrimiento de América. En Argentina se reemplazó en 2010 el Día de la Raza por Día del Respeto a la Diversidad Cultural, uno de esos eufemismos a los que somos tan afectos en estos lares y que dice bien poco y nada sobre lo que implica la fecha. Además lo convirtieron en un feriado trasladable. ¿Alguien imagina que el día en que tiraron la bomba atómica sobre Hiroshima los japoneses lo convirtieron en un feriado trasladable para gozar de un week-end? Mientras Venezuela lo denomina Día de la Resistencia Indígena y en Bolivia Día de la Descolonización, en la mayoría de nuestros países permanece Día de la Raza. Más allá de lo problemático e inexacto que resulta, el vocablo “raza” representa una imagen notable. La llegada de los europeos a estas cosas hace hincapié únicamente en UNA raza, ni siquiera dice Día de las Razas en plural, sino que utiliza invariablemente el singular. Creo interesante mencionar en el mismo sentido que en España pasó de llamarse Fiesta de la Raza a Día de la Hispanidad en la actualidad, es decir otro singular. Veremos que el uso del singular en lugar del plural no es un detalle menor, ya que unos llegaron donde estaban otros. Para que se entienda es pertinente ceñirme en los considerandos del decreto que en su momento estableció Argentina para celebrar el Día de la Raza, ya que son conceptos compartidos por otros países americanos para implementar dicho feriado. El decreto original de 1917 y que estuvo vigente hasta 2010 menciona al “genio hispano empresa esta tan ardua y ciclópea sublime del genio de Colón” destacando a “la España descubridora y conquistadora que volcó sobre el continente enigmático y magnífico el valor de sus guerreros, la fe de sus sacerdotes, el preceptismo de sus sabios, las labores de sus trabajadores con la levadura de su sangre y con la armonía de su lengua”. En definitiva ese singular que se establece entre Descubridor y Descubierto ensalza únicamente a uno solo de los dos, es un Día de la Singularidad…  No hay que ser un eximio semiólogo para advertir la ausentificación de la presencia del indígena, como si hubieran desembarcado en un continente vacío, deshabitado, en un territorio de invisibles.

Todo se tradujo mal y los que nunca estuvieron escondidos fueron descubiertos; automáticamente América dejó de tener potestad para gobernarse, se extinguió su propiedad y dominio. Europa se apropió de lo que tenía dueño; el territorio se transformó en espacio de conquista; las legítimas riquezas que poseían sus culturas se transformaron en un botín que los conquistadores “encontraban” y obviamente rapiñaban; los magníficos templos se convirtieron en canteras de piedra; sus conocimientos atesorados en códices y quipus se redujeron a humo en las hogueras de los Autos de Fe. La historia oficial tergiversó la memoria y por eso los indígenas se transformaron en ausencias. Las personas fueron leídas como objetos: los hombres utilizados como combustible biológico hasta morir y las mujeres como deshago sexual. Y pensar que algunos escribas de la elite insisten en edulcorar lo ocurrido con la cantinela del Encuentro de Dos Mundos y más de un “progre” sepulta la sangre con notas de color… El tema es simple, no se puede celebrar el inicio del mayor genocidio de la historia en tiempo y espacio que provocó a su vez otro genocidio con el secuestro y cosificación de millones de africanos para sustituir la diezmada mano de obra indígena y así utilizarlos como esclavos.

No creo equivocarme al afirmar que Argentina es el país que más se esforzó en destacar su “excepcionalidad blanca y europea” diferenciándose del resto al negar la existencia de los originarios como lo demuestran tanto exabruptos de funcionarios como los manuales y textos que los conjugan en tiempo pasado “habitaban, cazaban, creían”. Son pasado, son ausencia, ya no existen y si aparecen indudablemente deben ser extranjeros como mapuches chilenos o kollas bolivianos. De ese modo se impone una pedagogía del olvido haciendo un catecismo de la desmemoria al vestir una inocencia imposible que procura borrar culpas para que todo siga como está.

De un tiempo a esta parte, desde distintos ámbitos educativos, centros culturales, concejos deliberantes, secretarías de culturas municipales, sindicatos, comienza a cuestionarse incluso cual es la fecha que debería conmemorarse. Cada vez es mayor el consenso que no acepta celebrar con júbilo la muerte. En múltiples actos, se conmemora el 11 de octubre como “ultimo día de la libertad”. Advierto que dentro del arco de lo que se denomina progresismo existe una suerte de convicción cuasi-patológica por la derrota, de ubicarse siempre como perdedores, insistiendo con el final, con el fracaso, siempre a la cola del carro vencedor derramando lágrimas sobre el último día de la libertad. Tal vez por eso, prefiero celebrar LO PRIMERO en lugar de LO ULTIMO. Conmemorar el 12 de octubre como el PRIMER DÍA DE RESISTENCIA ante ese ultraje, ante esa ocupación criminal que fue la Conquista ubicada en las antípodas de un edulcorado “encuentro de culturas”.

Los pueblos son expeditivos, saben que el futuro es ahora, por eso es tan relevante lo ocurrido en numerosos países con el derribo de las estatuas de conquistadores y esclavistas, demostrando que no lograron ausentificar las presencias. En “Cazadores de poder”, señaló: “Ellos dicen que nosotros estamos muertos, dicen que nos mataron y que ya no estamos, cuentan que somos polvo, gusanos, lágrimas secas, que estamos enterrados, languideciendo en los rincones donde fuimos sepultados. Aseguran que somos ausencias, que somos invisibles, que somos espectros. Ellos dicen que estamos muertos. Nos explican las mil maneras de no ser. Creen que nos mataron porque nos exiliaron de lo cotidiano, que somos niebla, ausencia, silencio, nada. Para matarnos bien muertos nos desmembraron y rompieron nuestras carnes y perforaron nuestros ojos y violaron nuestras pieles. Sin embargo, nuestras muertes no están muertas. Sus sangres no descansan, aunque están secas, los ojos miran aun rotos, los cuerpos se levantan aun desarticulados y las pieles tumefactas se aterciopelan y nos convidan a la vida y al erotismo. Aquí estamos mirando desde las miradas de los que son ausencias. Son tantos los que no están y están presentes, son caminos, faros, mojones”. Dejemos atrás aquellos que militan la impunidad del rebaño y que no aceptan la condición humana del otro y que necesitan que los pueblos mantengan su lugar de siervo de la gleba, de combustible biológico, de brazo barato, de sirvientes, en definitiva: de esclavos a la sombra del amo. Ya no más.

¡Ahora es cuando! Soplan nuevos vientos, asoma un nuevo paradigma, sabemos que es lento, pero viene…

 

[Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org]

Escrito por José Antonio Aguilar Rivera

El plagio, como otras formas de hurto, no se puede erradicar. Sin embargo, es posible controlarlo en una comunidad intelectual siempre y cuando exista un consenso amplio sobre la práctica. Debe ser considerado un tipo grave de deshonestidad que exige sanciones serias. Y debe haber la voluntad firme de atajarla de múltiples maneras. Estas ideas han estado tradicionalmente ausentes en el mundo académico mexicano, incluso en instituciones renombradas. El más reciente escándalo de plagio, el del fiscal general de la República, no es sino la constatación de que existen poderosas fuerzas, inercias y vicios colectivos que trabajan en conjunto para naturalizarlo entre nosotros. La respuesta del doctor Gertz Manero a la denuncia de Guillermo Sheridan de haber plagiado un libro sobre Guillermo Prieto es reveladora de la mentalidad permisiva que comparte un amplio sector de la población.1 Escritores plagiarios, comentócratas oficialistas, gozan de cabal impunidad en el mundo cultural.

El plagio es endémico. Hace seis años la academia mexicana fue sacudida por escándalos. Entre ellos el de un historiador miembro del SNI que construyó su carrera, desde su tesis doctoral hasta los libros que publicó años después, a base de plagios.2 La respuesta al “verano del plagio” fue un incipiente movimiento de protesta. Unos cuantos investigadores alzaron la voz y firmaron un desplegado.3 En respuesta, algunas instituciones endurecieron temporalmente sus normas, pero al poco tiempo las inercias comenzaron a deshacer los avances. Lo cierto es que la cultura organizacional dominante desalienta de múltiples formas que se denuncie y sancione el plagio, incluso cuando se le condena en el papel. La falta de compromiso comienza con la renuncia a asumir cabalmente la responsabilidad pedagógica de proporcionar a los alumnos las herramientas para identificar y evitarlo. Muy pocas instituciones imparten cursos tutoriales obligatorios, presenciales o en línea a sus alumnos. Universidades de otros países, como la de Indiana, cuentan desde hace años con cursillos gratuitos en línea abiertos a estudiantes de cualquier parte del mundo. Hasta tienen exámenes.4 La ausencia de estos cursos sirve, a su vez, como excusa para no sancionar los casos identificados de plagio. Los deficientes procesos disciplinarios no solo desalientan a los docentes a presentar casos ante las instancias correspondientes; en algunas ocasiones profesores jóvenes han sido disuadidos por las autoridades o por sus pares de presentar denuncias o han sido amedrentados por los propios estudiantes. A veces han debido defenderse por años de falsas acusaciones presentadas en represalia. Los docentes a menudo acaban sentados en el banquillo de los acusados. Quienes carecen de definitividad, aunque sean renuentes a expresarlo públicamente, lo saben muy bien. Uno, que pidió mantener el anonimato, me escribió: “Reportar plagio de nuevo… jamás, profe… jamás”. Los entiendo perfectamente. Lo he experimentado en carne propia.5 En un caso que denuncié en el 2017 la Suprema Corte de Justicia, en una vuelta de tuerca absolutamente kafkiana, decidió denunciarnos al responsable del plagio y a mí ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual. He tenido que acudir a declarar al Ministerio Público varias veces. Al día de hoy el “proceso” no ha terminado.

Para todos es más conveniente mirar para el otro lado. Esa es la perversa estructura de incentivos que perpetúa este estado de cosas. Sin embargo, el trabajo intelectual y la creatividad son dañados por el plagio. El efecto es desmoralizador para la integridad académica, elemento imprescindible en la enseñanza universitaria. Es triste contemplar la regresión. Eso es lo que, al momento de escribir estas líneas, observo de primera mano. Es una pérdida para todos.

José Antonio Aguilar Rivera
Investigador del CIDE y autor de La geometría y el mito. Un ensayo sobre la libertad y el liberalismo en México, 1821-1970 y Cartas mexicanas de Alexis de Tocqueville, entre otros títulos.


1 https://www.eluniversal.com.mx/opinion/guillermo-sheridan/gertz-manero-la-sombra-del-plagio
https://aristeguinoticias.com/0807/mexico/rechaza-gertz-manero-acusaciones-de-plagio-en-obra-sobre-guillermo-prieto/

2 https://www.nexos.com.mx/?p=25571. El diario chileno La Tercera dio puntual seguimiento al caso: https://www.latercera.com/tendencias/noticia/plagiador-se-convirtio-fantasma/394514/

3 https://elpais.com/elpais/2015/07/28/opinion/1438120670_934990.html

4 https://plagiarism.iu.edu/certificationTests/

5 https://www.nexos.com.mx/?p=40272

[Ilustración: Belén García Monroy – fuente: http://www.nexos.com.mx]

La potencia del feminismo como sujeto político, cuya lucha por el sentido es también una lucha por el poder, queda evidenciado cuando ciertas estrategias impactan en territorios que creemos lejanos y ajenos. En Kuwait las luchas por dar visibilidad a las violencias con base en el género y para tomar la palabra pública en medios de comunicación es potente y organizada, algunas de sus referentas toman a Ni Una Menos como un movimiento que llegó para provocar transformaciones en todo el mundo.

Escrito por Carolina Bracco

Nombrar, enunciar, escribir, encontrarnos en el abrazo de la palabra es un proceso personal, colectivo y que está transformando nuestras sociedades en América Latina y Medio Oriente. La construcción de una narrativa que erosione la legitimidad de aquellas impuestas sobre nuestros cuerpos es una labor que requiere no solo la construcción de una conciencia feminista sino también valentía y herramientas de autoprotección. Uno de los mayores desafíos que encontramos en ambas regiones es que las feministas luchamos por poner el centro del debate al género y la sexualidad y los sectores conservadores de derecha también ponen estos temas en el centro de sus discusiones, para atacarnos. Y ello, a pesar de las diferencias culturales y lingüísticas, se manifiesta en discursos y políticas similares. Si la avanzada contra el activismo y la práctica profesional de una conciencia feminista se organiza y estructura a nivel transnacional, se hace urgente conocer, dialogar y trazar puentes con nuestras compañeras en otras regiones.

El primer obstáculo para ello, además de la barrera lingüística, es el imperativo colonial y sus estereotipos racistas. Desde muchos sectores de los feminismos latinoamericanos se suele pensar que la vida de las mujeres árabes está sobredeterminada por la religión y la cultura y que por lo tanto su situación de desigualdad es producto de una suerte de pasividad milenaria. Quizás por ello sean reticentes a creer que en aquella región hay feministas que están dando las mismas batallas que nosotras. Y una de ellas es la de ganar la palabra para contar lo que no se quiere escuchar, lo que se ha silenciado y querido embellecer; nuestras muertes.

¿Lo que no se enuncia no existe?

Uno de los puntos en común que encontramos en ambas regiones es el aumento de los femicidios y la articulación de las demandas en torno a casos testigo. En Argentina la gravedad de la violencia estructural de género se cristalizó en el movimiento Ni Una Menos tras los femicidios de Daiana García y de Chiara Páez. Seguramente muchas de las que nos acercamos aquel 3 de junio de 2015 éramos aún incapaces de dimensionar hasta qué punto se extendía la violencia en nuestras vidas. Intuíamos que había un hilo invisible que unía nuestra experiencia como mujeres, travestis, trans, lesbianas, con los femicidios: ese día muchas lo vimos por primera vez. Pudimos encontrarle un sentido, poner en palabras todo lo que habíamos vivido hasta ese momento, reconocernos en el feminismo y entender que era la única vía para la liberación.

Durante mucho tiempo el feminismo era una mala palabra, y todavía lo es en algunos lugares de Medio Oriente, aunque no por las razones que nos imaginamos. Con la excusa de liberar a las mujeres se invadieron países como Afganistán e Iraq con la consecuente destrucción y aumento sideral de la violencia de género, por lo que en la región se desconfía de la palabra feminismo por pensar que es un caballo de Troya del imperialismo y por la actitud paternalista y racista que históricamente ha tenido el feminismo occidental con las mujeres musulmanas. Además, la derecha occidental racista está siempre ansiosa por difundir las críticas de la región y del islam que alimenten sus prejuicios y políticas discriminatorias por lo que la lucha de las feministas —se autodenominen así o no— se disputa en múltiples frentes a la vez.

Si bien Argentina se perfila como el país de la región con más avances no solo en términos legislativos como la Ley de Equidad en medios, que contempla la incorporación de la perspectiva de género y la formación para todxs ls trabajadorxs, ni la legislación es suficiente ni la situación en el resto de región es homogénea. En una serie de entrevistas realizadas por la Defensoría del Público en el marco del 25 aniversario de la Declaración de y Plataforma de Acción de Beijing (ONU) en septiembre pasado, periodistas y referentes del feminismo de los diferentes países de Latinoamérica expresan preocupación por la permanencia de los estereotipos de género, la violencia simbólica que se ejerce desde los medios y la necesidad del avance de políticas públicas con perspectiva de género.

Intifada mujeres arabes

En Medio Oriente la tradición antidemocrática dificulta el acceso a los medios públicos no solo de las feministas sino de cualquier narrativa que se oponga a la oficial por lo que la única posibilidad es hacerlo desde medios independientes. En Líbano, por ejemplo, se pueden encontrar publicaciones feministas como Kohl, sobre género y sexualidad que reúne textos de activistas, académicxs e investigadorxs de la región y que busca desafiar los prejuicios orientalistas y promover el conocimiento independiente de acceso libre. En Egipto, el muy popular Mada Masr, tiene no solo una perspectiva de género en su línea editorial sino también numerosxs colaboradorxs y artículos de interés sobre el tema, al igual que Daraj. Estos son algunos de los medios que están construyendo una contranarrativa en conjunto con los activismos feministas de la región y son los que empezaron a poner en cuestión el uso que se hace de ciertas supuestas costumbres, como el resguardo del honor, para que los crímenes contra las mujeres no solo queden impunes, sino que además sean justificados.

Maldito sea tu honor 

Así como gracias al impulso de Ni Una Menos hoy sería muy difícil encontrar en los medios locales la denominación “crimen pasional” para hablar de un femicidio, en Medio Oriente la lucha se desarrolla en torno a erradicar otra fórmula de embellecimiento de las violencias de género: los crímenes de honor.

Puede pensarse a la Intifada de las Mujeres Árabes de 2013 surgida con el impulso democratizador de la Primavera Árabe para crear lazos entre las mujeres de la región y exponer las violencias cotidianas que vivían en sus países, como un primer catalizador de los cambios que se están dando al interior de los países en la actualidad y la disputa de la narrativa en torno al honor como forma de control de la sexualidad femenina.

Pero ¿Qué son los crímenes de honor? Sarah Qadurah, refugiada palestina en Líbano, lo cuenta en uno de sus videos:

https://youtu.be/-Nx9w1caE4s

El femicidio de Israa Gharaieb tuvo un impacto aglutinador y movilizante en Palestina en 2019, creando el movimiento Tala’at, similar a lo que sucedió con el femicidio de Chiara Páez en Argentina. El hecho de que este movimiento tomara las calles de todas las ciudades y campamentos donde residen las palestinas, sumado a que muchas de sus referentes hayan ido ganando espacios en los medios forzó un cambio de narrativa y echó luz sobre las redes de impunidad que se tejen entre el sistema judicial, el legislativo e institucional para proteger a los femicidas, poniendo el foco en la cultura patriarcal y ligándolo con otros tipos de violencias que sufren las mujeres.

Cuando nos conocimos, Sheikha alHashem, escritora e investigadora feminista con la que comparto un espacio de discusión sobre género y nacionalismo en el Golfo, me comentó cuán inspirador había sido para ella y sus compañeras el Ni Una Menos. En su país, Kuwait, el femicidio de Farah Akbar en abril pasado provocó una manifestación masiva en la capital y en las redes. A diferencia de otros países del Golfo, en Kuwait “al menos podemos hablar, organizarnos y manifestarnos sobre el tema, pero en términos de patriarcado el sistema es el mismo que el del resto de los países de la región. A pesar de que el país ha tenido avances que están presentes en la Constitución Nacional de 1962, el gran obstáculo al que nos enfrentamos es que cuando se trata de las mujeres, todos los sectores, los nacionalismos, tribalismos y grupos religiosos están de acuerdo en no mejorar nuestra situación real. Tenemos más femicidios en los últimos años, pero no tenemos registros públicos. Las redes sociales nos ayudaron a amplificar y dimensionar el tema. En 2016 hicimos una campaña para abolir el artículo 153 del Código Penal, que llama a los femicidios crímenes pasionales”.

Manifestación frente al congreso kuwaití el 22 de abril de 2021 tras el femicidio de Sabah Salem. Foto de Jaber Abdulkhaleg – Anadolu Agency

Como señalaba Sarah Qadurah en el video, gran parte de la legislación en relación al status de las mujeres en la región fue tomada de los antiguos códigos franceses. El artículo 153 que menciona Sheikha es parte de ese corpus y está presente también en otros códigos de la región: art. 70 en Bahrein, art. 334 en EAU, art. 252 en Omán, art. 340 en Jordania, art. 526 en Líbano, art. 548 en Siria, art. 279 en Argelia, art. 237 en Egipto, arts. 418-424 en Marruecos y art. 309 en Iraq. Ello da cuenta no sOlo de cómo el proyecto colonial hizo mella en la configuración de una jerarquía de género desigual en la región, sino también de cómo el sistema neopatriarcal árabe lo mantuvo para sostener sus privilegios de género.

Según Sheikha, cuando se trata de violencia de género “el problema fundamental no son las leyes o instituciones sino una cultura que no valora la vida de las mujeres y las niñas, que piensa a las mujeres como subordinadas y las silencia, les enseña a no usar su voz”. Esta tutela, reglamentada o no, parecería regir en todos lados donde la supervivencia de una mujer depende del deseo de los hombres de su entorno.

Hablamos en lenguas

El patriarcado y la misoginia no son patrimonio de una u otra cultura, forman parte de un sistema de opresión que opera y es resistido a nivel transnacional. La potencia de la conformación del feminismo como sujeto político, cuya lucha por el sentido es también una lucha por el poder, queda evidenciada cuando ciertas estrategias impactan en territorios que creemos lejanos y ajenos.

Una de las imágenes compartidas en redes de la campaña la Intifada de las Mujeres Árabes en 2013. Traducción: “Estoy con la Intifada de las mujeres árabes porque todas las guerras que inician los hombres las pagamos las mujeres”, Sarah de Iraq

Ni Una Menos despertó el interés de Sheikha “por su inclusión de muchos sectores: mujeres trans, travestis, lesbianas, el enfoque interseccional. Creo que podemos aprender más de Ni Una Menos que del movimiento Me Too porque el Me Too es muy elitista. Y creo sobre todo que podemos aprender del progreso que hizo Ni Una Menos a lo largo de los años. Sé que la situación todavía es difícil por la cantidad alta de femicidios que hay en Argentina, pero sería fascinante poder aprender más de ellas y buscar formas de colaborar”. Es por ahí, sin dudas, el camino que tenemos que construir. Escribir sobre nuestras vidas es escribir también sobre nuestras muertas: ganar la palabra es desafiar a la muerte. Ya lo decía la escritora chicana Gloria Anzaldúa en su carta a escritoras tercermundistas en 1980: “Escribir es peligroso porque tenemos miedo de lo que la escritura revela: los temores, el coraje, la fuerza de una mujer bajo una opresión triple o cuádruple. Pero en ese mero acto se encuentra nuestra sobrevivencia, porque una mujer que escribe tiene poder. Y a una mujer de poder se le teme”.

[Fuente: http://www.latfem.org]

Le Lévitique condamne l’homosexualité masculine. Le judaïsme, quel que soit ses courants, accueille les Juifs homosexuels. Depuis 1977, des homosexuels français sont réunis dans l’association dynamique, Beit Haverim (« La maison des amis », en hébreu). Deux affaires récentes montrent leur situation paradoxale. Le 3 juin 2016, l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk a déploré l’homosexualité et la Gay Pride à Tel Aviv, lors de sa chronique hebdomadaire matinale sur Radio J. Une polémique s’en est suivie, mêlant postures « politiquement correctes », hypocrisie, crainte de s’aliéner un lobby particulièrement actif dans les milieux politiques et médiatiques, électoralisme – « vote homosexuel » dans certains arrondissements parisiens -, réactions liberticides, propos comminatoires, ignorance du judaïsme, silence rabbinique, mépris pour l’altérité, la norme et l’autorité spirituelle ou morale, clientélisme, etc. Le 17 août 2021, Fabien Azoulay a été transféré d’une prison en Turquie, où il effectuait sa peine résultant d’une condamnation pour importation d’une substance illicite, à une maison d’arrêt en France. Un transfert bénéficiant d’une mobilisation d’institutions juives françaises qu’elles ont refusée au Dr Lionel Krief, spolié.

Publié par Véronique Chemla

Le Lévitique, troisième des cinq livres de la Torah, présente la relation sexuelle entre hommes comme une « abomination » (« To’évah », en hébreu) :

« Tu ne coucheras pas avec un homme comme on couche avec une femme. C’est une abomination« . (Lévitique 18:22)

Le Lévitique ajoute (20:13) : « L’homme qui couche avec un homme comme on couche avec une femme : c’est une abomination qu’ils ont tous deux commise, ils devront mourir, leur sang retombera sur eux ».

Une exécution théorique car la peine de mort n’est pas appliquée : à partir de la chute du Temple, un sanhédrin ne peut pas se former pour l’énoncer.

Selon le rabbin libéral Gabriel Farhi, la prohibition de l’homosexualité masculine viserait la sodomie.” Delphine Horvilleur, rabbin du mouvement juif libéral, considère que « le texte n’est pas clair. Selon elle, il dénoncerait des relations sexuelles ayant un caractère humiliant entre hommes, mais pas la tendance homosexuelle. Quand à l’homosexualité féminine, elle serait “sans impact”.

« Gilles Berneim ancien grand rabbin de France, avait signé une déclaration contre l’homophobie, mais ce n’est jamais suivi par des actes », a déploré Alain Beit, président du Beit Haverim (« La maison des amis », en hébreu), association française créée en 1977 et regroupant des homosexuels juifs (Le Point, 25 septembre 2017).

Si l’homosexualité comme pratique est condamnée par le judaïsme orthodoxe, les divers courants du judaïsme s’accordent sur l’accueil des homosexuels. Le mouvement juif libéral américain ordonne des rabbins homosexuels. Et, en mai 2019, Daniel Atwood, âgé de 27 ans, a été le premier rabbin orthodoxe gay ordonné à Jérusalem, alors que la Yeshivat Chovevei Torah, séminaire juif libéral newyorkais, ait refusé sa semikha ou ordination après qu’il se soit fiancé à un homme.

En octobre 2020, Benny Lau, rabbin orthodoxe israélien influent du courant sioniste religieux, « a déclaré que la loi juive n’interdisait pas aux membres de la communauté LGBTQ de fonder une famille. Il a fait cette déclaration dans le cadre d’une série de directives, publiées sur sa page Facebook, à l’intention des Juifs pratiquants appartenant à la communauté LGBTQ et à leurs proches, sous l’intitulé « Être seul n’est pas une bonne chose pour l’Homme ».

Sur ce sujet large, j’aborderai deux affaires importantes : la polémique liée aux propos de Joseph Haïm Sitruk, ancien grand rabbin de France (1987-2008) sur Radio J en 2016, et la campagne d’institutions juives françaises unanimes visant le transfert de Fabien Azoulay, franco-américain quadragénaire gay, d’une prison turque à une prison française. Une mobilisation publique qu’ils ont refusée au Dr Lionel Krief, spolié.

Radio J
Né en 1944 à Tunis, l’ancien grand rabbin de France, Joseph Haïm Sitruk, est un chroniqueur régulier de Radio J, une des quatre radios de la fréquence juive en Île-de-France, le vendredi matin, vers 7 h 50,

Le 3 juin 2016, il a déploré l’homosexualité et la Gay Pride à Tel Aviv, lors de sa chronique hebdomadaire radiophonique qui dure quelques minutes.

Cette chronique a suscité l’hostilité générale, d’abord dans la blogosphère juive, puis légèrement au-delà. Et en plus, Joseph Haïm Sitruk a osé viser une niche touristique israélienne. Donc aucun renfort à espérer d’outre-Méditerranée. Quant aux rares sites Internet ayant défendu Haïm Sitruk tout an avançant la maladresse dans l’expression, tels JSS News et Dreuz, malheur à eux : ce fut un hallali.

Le 5 juin 2016, Serge Hajdenberg, directeur de Radio J, a expliqué sur cette radio qu’il laissait toute liberté à l’ex-grand rabbin de France Haïm Sitruk, puis s’est désolidarisé des propos tenus le 3 juin 2016 et qu’il a condamnés. Le propre du journalisme, c’est d’autoriser des opinions différentes dans le cadre de la loi. Et l’ancien grand rabbin de France Joseph Haïm Sitruk a le droit de ne pas être « politiquement correct », et de rappeler la position du judaïsme orthodoxe.

En enlevant cette chronique du site de la radio – pour éviter un procès ? -, Serge Hajdenberg a rendu difficile l’étude du contenu de la chronique. Tout un chacun a réagi sur les réseaux sociaux à partir d’un mot ou d’une phrase sortis de leur contexte. Sauf s’il est parvenu à trouver le podcast sur un autre site Internet.

Guy Rozanowicz, secrétaire général de la radio, a aussi évoqué des « propos dangereux » de l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk.

Quelle est l’audience de la chronique hebdomadaire de l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk ? Alain Granat pense-t-il sincèrement qu’un internaute attentif et influençable se rendrait immédiatement à Tel Aviv pour ne serait-ce qu’exprimer son opposition morale à la Gay Pride ? Un acte violent a-t-il été commis lors de cette manifestation sous surveillance policière accrue ?

Jewpop

Dès le 4 juin 2016, sur Jewpop, le « site qui voit des Juifs partout », Alain Granat a fustigé cette chronique du 3 juin 2016, sur Radio J, de Haïm Sitruk, ancien grand rabbin de France, hostile à la Gay Pride. Cette chronique est absente du site de la radio de la fréquence juive francilienne.

Alain Granat a écrit :

« Le 3 juin, jour de la Gay Pride de Tel-Aviv, c’est un torrent d’homophobie qu’il a déversé en toute impunité à l’antenne de la fréquence juive, Radio J se métamorphosant alors en Radio CourtoiJ.

Une bonne chronique radio, tout comme le sermon d’un rabbin, se doit de démarrer par une accroche forte. Joseph Sitruk, malgré sa santé fragile après plusieurs AVC et la maladie qui le frappe, a conservé ses réflexes en la matière. Avec une introduction ne laissant nul doute sur la teneur à venir de ses propos, toute en empathie et compréhension pour les juifs homosexuels. L’esprit apaisant du shabbat s’annonce sur les ondes de la radio juive : « La Torah considère l’homosexualité comme une abomination et un échec de l’Humanité ». Vous nous rétorquerez que de telles paroles provenant de Joseph Sitruk n’ont rien de surprenantes. Tenant, durant ses mandats successifs de grand rabbin de France (de 1987 à 2008), d’une ultra-orthodoxie tranchant avec l’esprit d’ouverture de ses prédécesseurs les Grands rabbins Kaplan et Sirat, le contraire eût étonné.

La suite de son intervention est à l’avenant, axée sur la Gay Pride de Tel-Aviv, qui « rabaisse au rang le plus vil » Israël, « initiative de tentative d’extermination morale » de son peuple. Et concluant en beauté sur le mode djihad : « J’espère que les auditeurs écouteront mon appel au secours et réagiront de façon radicale à une telle abomination ». On se souvient de l’assassinat l’année dernière d’une adolescente de 16 ans, Shira Banki, lors de la Gay Pride de Jérusalem, par un intégriste juif. Radical.

On se pose aussi légitimement la question de la responsabilité de la direction de l’antenne de Radio J, diffusant en direct sur ses ondes des propos d’une telle violence et les cautionnant de facto par son absence de réaction. Alain Beit, nouveau président de l’association juive LGBT Beit Haverim, s’en est indigné, soulignant à juste titre que si Joseph Sitruk est dans son droit d’exprimer son désaccord avec la Gay pride de Tel-Aviv, sa chronique déborde largement de ce cadre en incitant à la haine des homosexuels.

On passera sur la « mise en onde » surréaliste de cette chronique, offrant en spectacle aux auditeurs la voix d’un homme affaibli par la maladie, entre extrait sonore d’un épisode de Star Wars et parodie d’un discours de Bouteflika. Vous êtes bien sur une radio juive. On en sourirait presque si ces propos et leur diffusion irresponsable n’étaient aussi lamentables ».

À chaque élection au Grand rabbinat de France, on nous fait le même coup : le candidat « ouvert » contre le tenant de l’orthodoxie. Orthodoxie ? Je connais le sens de ce mot. Mais que signifie « ultra-orthodoxe » ? Existe-t-il des critères pour évaluer l’orthodoxie ? Si oui, lesquels ?

Pourquoi évoquer le djihad, spécifique à l’islam ? L’interprétation par Alain Granat du mot « radical » ne repose sur aucun mot. Aucun appel à l’assassinat dans cette formulation maladroite du grand rabbin Haïm Sitruk. Par un raccourci honteux, Alain Granat enchaîne sur l’assassinat de l’adolescente israélienne Shira Banki, en 2015, par un fanatique. Que signifie « radical » ? Il existe un Parti radical de gauche. Pourquoi dénigrer ce vocable « radical » ?

Avec Jewpop, aucune voix divergente ne doit s’exprimer, même maladroitement, même d’une voix quasi-inaudible, même émanant d’une personne atteinte de maladies graves ? Alain Granat aurait-il réagi ainsi si cette chronique avait été diffusée lors des mandats (1987-2008) de cet ancien grand rabbin Joseph Haïm Sitruk ? S’est-il indigné que celui-ci ait continué d’exercer sa fonction éminente malgré sa grave maladie ? Faut-il être « politiquement correct », donc de gauche, pour être publié sur Jewpop ?

Alain Granat qui évoque « RadioCourtoiJ », un jeu de mot évoquant Radio Courtoisie, média souvent classé à droite ou à l’extrême-droite.

Où est l’appel à la haine ? Il y a un appel à l’action, mais sans aucune précision sur celle à mener. Par contre, le texte d’Alain Granat est d’une rare agressivité. « On ne tire pas sur une ambulance », avait pourtant écrit la journaliste Françoise Giroud.

Et, dans un autre domaine, Alain Granat s’est-il indigné du discours de l’actuel grand rabbin de France Haïm Korsia, le 6 septembre 2015, lors de la cérémonie en mémoire aux martyrs de la Déportation, invitant à un « sursaut civique et humain« , à « des gestes forts » en faveur de l’accueil des « migrants » ? En quoi était-il « civique » d’accueillir des immigrés en situation irrégulière, originaires d’États inculquant dès le plus jeune âge l’antisémitisme à leurs habitants ? Des « gestes forts », c’est moins grave qu’une « réaction radicale » ?

Gabriel Farhi
Gabriel Farhi a fondé l’AJTM (Alliance pour un judaïsme traditionnel et moderne) représenté par la synagogue parisienne Beth Yaacov. Il est le fils du rabbin Daniel Farhi, qui dirigea le MJLF (Mouvement juif libéral de France).

Le 5 juin 2016, sur Judaïques FM, Gabriel Farhi, rabbin de la communauté Beth Yaacov et aumônier israélite des hôpitaux, a exprimé son dégoût face aux propos de l’ancien grand rabbin de France et « une certaine clémence considérant l’état de santé de l’ancien grand rabbin de France en lui reconnaissant une certaine constance sur le sujet ». Dans l’article L’Homophobie n’est pas une opinion sur son blog :

Vous souvenez-vous de Shira Banki ? C’était cette jeune fille de tout juste 16 ans qui défilait le 30 juillet dernier lors de la Gay Pride à Jérusalem. Un homme, prétendument religieux, s’est jeté sur elle et l’a poignardée à mort. Elle a succombé à ses blessures trois jours plus tard. La veille de son passage à l’acte le meurtrier faisait part de sa haine à l’encontre des homosexuels sur les ondes d’une radio israélienne. Pourquoi ce rappel alors que nous n’avons pas encore atteint la date anniversaire ? Parce que d’autres propos, similaires, ont été entendus cette fois-ci sur les ondes françaises de nos voisins d’antenne Radio J. Le Grand Rabbin Sitruk, ancien Grand Rabbin de France, a exprimé avec « violence » je reprends ses propos toute sa désapprobation de la tenue le jour même de la Gay Pride à Tel Aviv vendredi dernier. Joseph Sitruk « crie son indignation dans des termes radicaux et violents ». L’homosexualité est une « abomination » et une « catastrophe ». C’est même une « tentative d’extermination morale du peuple d’Israël ». Face à un tel péril, Joseph Sitruk en appelle aux auditeurs de Radio J en leur demandant de « réagir de façon radicale à une telle abomination »…

Comment un ancien grand rabbin de France pour lequel il nous est demandé de prononcer régulièrement des Psaumes face à son état de santé critique peut-il dans un sursaut, d’une voix chancelante, tenir de tels propos ? … On ne peut faire le reproche à Joseph Sitruk de son ultra-orthodoxie et de sa lecture littérale de la Torah. Mais a t-il vu le monde évoluer ? A t-il entendu parler de Shira Banki ? Sait-il qu’en tant que maître il a des disciples qui entendront cet appel à une réaction « radicale » comme un appel au meurtre des homosexuels. Sait-il enfin qu’en France les propos homophobes sont pénalement punis par la justice ?

Curieusement, Gabriel Farhi fuit le dialogue sur la position du judaïsme sur l’homosexualité pour se réfugier dans l’émotion vertueuse, voire dans la menace procédurière.


Delphine Horvilleur
Sur son compte Facebook, Delphine Horvilleur, femme rabbin du MJLF, a invité le 5 juin 2016 à relire le numéro de Tenoua sur l’homosexualité, tout en rappelant la mémoire de Shira.

Antoine Strobel-Dahan, rédacteur-en-chef de Tenouaa publié sur le site de la revue du (MJLF), un texte intitulé Homophobie condamnant la chronique objet de la controverse. Il consacre environ la moitié du texte à l’assassinat de Shira Banki en 2015 et de Rabin. Il oriente les lecteurs vers le numéro 60 de la revue consacré à la position du judaïsme sur l’homosexualité. Il publie l’enregistrement audio des interventions du grand rabbin, de Serge Hajdenberg et de Guy Rozanowicz, secrétaire général de la radio évoquant des « propos dangereux », sur Radio J.

Caroline Fourest

Dans sa chronique du 6 juin 2016 sur France Culture intitulée L’appel à haine du rabbin Sitruk, Caroline Fourest, journaliste qui ne cache pas son homosexualité, a fustigé le grand rabbin Sitruk qualifié d' »intégriste ». À tort, elle a allégué que l’homosexualité serait une « obsession » du chroniqueur, et l’homosexuel un « nouveau bouc émissaire ». Combien de textes sur ce thème par ce chroniqueur de Radio J ? 5, 10 sur des centaines ? Plus ? Moins ? Et Caroline Fourest de conclure sur l’impératif de condamner l’ancien grand rabbin. Les mêmes qui « sont Charlie » refusent la liberté d’expression à ceux ayant un avis distinct du leur ?! Ce « politiquement correct » conduit à la censure, à une société totalitaire.

« Le rejet de l’homosexualité est un classique des religieux conservateurs mais si on ne s’en n’émeut plus, on le légitime, et à force de le légitimer, il ne faut pas s’étonner que des fous de Dieu, (…) finissent pas exécuter ce qu’ils pensent être un ordre divin », a poursuivi la journaliste. N’importe quoi. Plus de huit millions d’habitants, dont 6,1 millions de Juifs, vivent en Israël, et aucun homosexuel n’y a été assassiné. C’est tellement plus facile, et prudent, de condamner un grand rabbin de France malade que la persécution des homosexuels par l’Autorité palestinienne, ou par divers pays musulmans.

« Ce sont les propos de Joseph Sitruk, qu’il faut abréger », a conclu Caroline Forest. Comment ? Par une réaction « radicale » ?

En 2014, Caroline Fourest avait déjà consacré une tribune au guet, divorce juif, mais en prenant une certaine liberté par rapport aux faits. En 2008, elle avait aussi publié dans Charlie hebdo un article à charge contre le grand rabbin Joseph Sitruk, sans lui donner la parole. En 2012, elle a allégué à tort que la France aurait exterminé « six millions de Juifs » (sic) lors de la Deuxième Guerre mondiale, et déplorait l’insuffisante culture générale en France. Elle souhaite limiter la liberté sur Internet, et précisait : « La haine raciste est la seule limitation à la liberté d’expression ». Apparemment, l’ex grand rabbin de France Joseph Haïm Sitruk ferait partie, selon elle, de ces « haineux » qu’il serait bon d’assigner en justice à fin de condamnation pénale. Et dire qu’elle enseigne à Sciences Po « Faire ou défaire société : différents modèles face aux contestations de la démocratie » !

Réseaux sociaux

Jean-Daniel Flaysakier, journaliste-médecin, l’AJC (American Jewish Committee) Paris représentée par Simone Rodan-Benzaquen, Raphaël Glucksmann, Yael Mellul, avocate, Frédéric Haziza, journaliste… La condamnation est unanime : « propos homophobes », « extrémiste », « inacceptables appels à la violence ». Combien ont entendu la chronique ayant suscité le controverse ? On ignorait l’audience si exceptionnelle de la chronique hebdomadaire sur Radio J, vers 7 h 50, de l’ex-grand rabbin de France.

Frédéric Haziza anime une des rares émissions de radios françaises juives à avoir atteint une dimension nationale : le Forum dominical de Radio J. Il collabore aussi au Canard enchaîné et à La Chaîne parlementaire. En mars 2011, il avait invité Marine Le Pen, présidente du Front national (FN). Ce qui avait suscité l’indignation de responsables communautaires et la division au sein de la direction de la radio. Radio J avait rapidement décidé de ne pas l’accueillir dans son Forum. Pour Frédéric Haziza, liberté devrait être donnée à Marine Le Pen, mais pas à l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk.

Le 4 juin, Frédéric Haziza a twitté : « Propos du GR Sitruk inacceptables. L’homophobie est un délit, une forme de racisme ». On ignorait que les homosexuels constituaient « une forme de race ». Une phrase qui n’a pas choqué les « belles âmes ».

C’est curieux : les mêmes qui exhortent à accepter la différence, l’autre, sont les premiers à condamner celui qui affirme le même impératif, et au premier lieu de l ‘altérité, la différence sexuelle.

« En qualifiant la Gay Pride de Tel Aviv de « tentative d’extermination morale du peuple d’Israël », et en appelant à réagir « de façon radicale à une telle abomination », l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruck a-t-il réalisé la gravité des paroles qu’il a tenues hier sur Radio J ? », s’est indigné Sacha Reingewirtz, président de l’UEJF, qui a dénoncé les propos de l’ancien grand rabbin de France. C’est le même qui a refusé de rencontrer Naftali Bennett, alors ministre d’un gouvernement issu d’élections démocratiques en Israël.

« Je préfère cette photo aux propos haineux prononcés par Sitruck. Elle rassemble alors les propos peuvent tuer », a twitté Gil Taieb le 4 juin  2016. Ce membre du Conseil du Consistoire israélite de Paris Île-de-France a refusé d’aider le Dr Lionel Krief, médecin nucléaire juif français qui lutte contre sa mort socio-professionnelle. Tout comme l’AJC France. La solidarité avec les homosexuels prévaut sur celle avec les Juifs ? Gil Taieb entamera-t-il des démarches au sein du Consistoire contre Haïm Sitruk ?

Beit Haverim

« C’est bien l’unité de la communauté dans son ensemble que vous avez compromise », a déclaré Alain Beit, président de l’association juive LGBT, Beit Haverim, à Haïm Sitruk. Depuis quand « la communauté juive » est-elle unie ? Même pas pour défiler contre l’antisémitisme en 2002. Récemment, Serge Klarsfeld a manifesté son opposition à la conférence à laquelle participait l’essayiste Eric Zemmour car elle se tenait à la grande synagogue de la rue des Victoires. Jusqu’où ces dirigeants associatifs iront-ils dans des atteintes à nos libertés fondamentales ? La chronique du grand rabbin Joseph Haïm Sitruk a-t-elle été instrumentalisée dans une offensive impitoyable contre le judaïsme orthodoxe, consistorial ?

Alain Beit a l’intention d’assigner en justice Haïm Sitruk pour « incitation à la haine ». Alain Beit va-t-il assigner aussi Tenoua qui diffuse le podcast de la chronique litigieuse ou Frédéric Haziza pour son tweet ? Vraisemblablement non, en raison notamment de la proximité avec le MJLF, Et Alain Beit poursuivrait quels propos ? Un mot traduit en français ? Une opposition à la Gay Pride ? Vous imaginez une audience avec un septuagénaire respectable se déplaçant difficilement, arborant au revers de sa veste l’insigne de commandeur de la Légion d’Honneur, et peinant à répondre aux questions de magistrats ou d’avocats ? Et un juge de ces « territoires perdus de la justice« , si réjoui de voir des Juifs se disputer, oserait condamner la Bible, le judaïsme, ou la traduction d’un mot hébreu en « abomination » – vocable utilisé aussi pour désigner l’adultère -, voire le terme « radical » ? Est-ce ce que visent des homosexuels revendiqués et leurs soutiens ? Cette audience judiciaire risquerait de se tourner à leur désavantage dont il donnerait une image inquiétante. Leur vrai visage ? Entre deux identités – juif et homosexuel – laquelle prévaut au sein du Beit Haverim ?

Le ridicule tue aussi.

Le 18 décembre 2015, présidée par Alain Bourla, la XVIIe chambre correctionnelle du Tribunal de Grande instance de Paris a condamné Christine Boutin, ancienne ministre et ex-présidente du Parti chrétien démocrate, à 5 000 euros d’amende pour « incitation et provocation à la haine et à la violence à l’égard d’une personne ou d’un groupe de personnes en raison de leur orientation sexuelle », en l’occurrence envers les homosexuels. Le « tribunal correctionnel a été au-delà des réquisitions du procureur, qui avait réclamé à l’audience fin octobre une amende de 3 000 euros à son encontre. Christine Boutin a également été condamnée à verser 2 000 euros de dommages et intérêts à chacune des deux associations, Mousse et Le Refuge, qui s’étaient constituées parties civiles ». Dans un entretien au magazine Charles (2 avril 2014) et intitulé « Je suis une pécheresse », Christine Boutin avait déclaré : « L’homosexualité est une abomination. Mais pas la personne. Le péché n’est jamais acceptable, mais le pécheur est toujours pardonné ». « Ce que l’on entend dans vos propos, c’est que les homosexuels sont une abomination », avait résumé le procureur, indiquant que le parquet avait reçu 500 plaintes de particuliers outrés après sa déclaration ». Qui on ? Est-on condamnable en fonction de la perception, variable selon les individus, de ses propos ? L’avocat de Christine Boutin « avait plaidé la relaxe, estimant que sa cliente était jugée pour « une opinion ». Il lançait alors : « Votre décision aura des conséquences énormes sur la liberté d’expression. Si vous suivez les réquisitions du procureur, alors il faut saisir la Bible ! » « Mon opinion s’inscrit dans la tradition chrétienne. Mais je suis une femme directe, j’essaye d’être en accord avec mes convictions profondes mais cela ne veut pas dire que je condamne les personnes homosexuelles. Je ne pensais pas blesser avec ce mot. Depuis, je ne l’ai pas redit », avait déclaré l’ancienne députée des Yvelines, en faisant part de ses regrets. Le procureur avait déclaré en audience devant un public essentiellement composé de soutiens des parties civiles : « Nous ne sommes pas dans la simple expression d’une opinion, c’est une stigmatisation publique. » En rappelant que la loi condamnant l’incitation à la haine en raison de l’orientation sexuelle avait été votée en 2004, il a ajouté : « Il n’y a pratiquement pas de jurisprudence, c’est la raison pour laquelle votre décision est attendue ». Un jugement inquiétant pour la liberté d’opinion et de culte.

Beit Haverim va-t-il ajouter une jurisprudence à ce jugement lourd ?

Haïm Korsia

Le 8 juin 2016, interrogé par Laetitia Enriquez pour Actualité juive hebdo, le grand rabbin de France Haïm Korsia a dit « comprendre que les propos du grand rabbin Sitruk aient pu choquer, plus particulièrement dans le contexte de l’horrible assassinat perpétré l’an dernier dans un même défilé qui se déroulait à Jérusalem… Mais je connais bien le grand rabbin Sitruk, et je peux vous assurer que ses propos ont largement dépassé sa pensée, et qu’ils ne correspondent pas à ce que le grand rabbin Sitruk a construit d’humanité tout au long de sa carrière ».

Et de poursuivre : « Il faut être autant rigoureux avec soi-même qu’il faut être généreux et bienveillant envers les autres. C’est là la grandeur du judaïsme et c’est ce que le grand rabbin Sitruk m’a lui-même appris tout au long de ces années que j’ai passées à ses côtés. Si le mot abomination est bien la traduction du mot qu’emploie la Torah au sujet de l’homosexualité, pour autant, la Torah ne parle pas de condamnation humaine. Chacun doit au contraire accueillir l’autre dans le respect de son intimité et, de façon plus générale, en œuvrant en faveur de la lutte contre les discriminations, y compris contre l’homophobie. Or, en matière de lutte contre les discriminations, le grand rabbin Sitruk a toujours été à l’avant-garde de tous les combats menés par la société française au cours de ces trente dernières années ».

Le grand rabbin Korsia « assure en outre que son prédécesseur n’avait pas mesuré le risque d’interprétation d’appel à la violence de ses mots sur d’éventuelles actions radicales de qui que ce soit », car « le grand rabbin Sitruk a toujours affirmé que celui qui commet un crime au nom de l’Éternel, commet un crime contre l’Éternel ».

D’un grand rabbin de France, de l’auteur d’un essai sur le judaïsme et la sexualité, on attendait une réaction d’une autre nature. Le long silence de Haïm Korsia sur la polémique née des propos du grand rabbin dont il a été le conseiller spécial intrigue et s’avère éloquent. Une piste explicative peut être trouvée dans un droit de réponse de Me Alex Buchinger publié par Actualité juive (n° 1394, 9 juin 2016). Cet avocat avait été pris à partie par le rabbin Gabriel Farhi dans cet hebdomadaire (1er juin 2016), dans un texte intitulé Le grand rabbin de France n’est pas libéral. Me Alex Buchinger écrit : « En tant que secrétaire rapporteur de l’ACIP » (Association consistoriale israélite de Paris), « je suis l’interlocuteur de ses salariés. Plusieurs rabbins consistoriaux m’avaient fait part de leurs préoccupations du fait de la place prise de plus en plus grande, par les dirigeants du mouvement libéral aux côtés du grand rabbin de France, et ce, au détriment de l’institution consistoriale ». Cet avocat affirmait sa conviction que le grand rabbin Korsia n’était pas libéral.

Même silence de la part du grand rabbin de Paris Michel Gugenheim.

Aucun rabbin, consistorial ou libéral, n’a indiqué, dans un communiqué de presse ou un post, la position du judaïsme sur l’homosexualité afin d’éclairer, d’informer, Juifs et non-Juifs. Aucun n’a fait ce travail indispensable de pédagogie. Ce qui aurait pu aussi mettre un terme à la polémique. Seul le rabbin Raphaël Sadin, Roch Kollel du Kollel Elicha dans le quartier de Bayit Vegan, à Jérusalem (Israël), a soutenu vers le 22 juin 2016, sur EspaceTorah.com, le grand rabbin Sitruk, et présenté de manière didactique la position du judaïsme sur l’homosexualité.

Rappeler la position du judaïsme sur l’homosexualité aurait également risqué de s’aliéner ce mouvement juif libéral et d’écorner l’image du grand rabbin de France Haïm Korsia.

L’affaire Bernheim a aussi marqué les rabbins français et les a incités à la prudence à l’égard de l’homosexualité. La position de Gilles Bernheim, alors grand rabbin de France, contre le mariage entre homosexuels, promu alors par le président François Hollande et le gouvernement socialiste, s’avère à l’origine de la découverte publique de sa fausse agrégation et de ses plagiats, ainsi que de la fin de sa fonction éminente. Nul Juif ne peut seul s’opposer au pouvoir politique en France. Une leçon bien comprise.

Pauline Bebe

Sur le Huffington Post, Pauline Bebe, première femme rabbin de France, a publié le 9 juin 2016 une lettre ouverte au grand rabbin Joseph Sitruk intitulée « J’ai été scandalisée lorsque j’ai pris connaissance des propos que vous avez tenus sur les ondes de la communauté à la veille de shabbath dernier » :

« Vous qui êtes rabbin, vous ne pouvez pas ignorer le pouvoir des mots, cette phrase des Proverbes (18, 21): « La vie et la mort sont entre les mains de la langue » et son interprétation talmudique (TJ Péah 1, 1) « Dites au médisant: il parle ici et il tue à Rome, il parle à Rome et il tue en Syrie ».
Ne croyez-vous pas que le fanatisme et les appels à la haine ont fait couler assez de sang sur la surface de la terre ?

Dois-je je vous rappeler ce que dit la tradition juive sur la responsabilité des dirigeants dont les propos ont une influence plus grande sur ceux qui les écoutent ? « Avtalion disait: Sages, mesurez vos paroles » (M. Avoth 1, 11).
Vous citez la Torah, mais cette même Torah ne dit-elle pas dans la même parasha kedoshim : « Ne reste pas indifférent au danger de ton prochain » (Lev.19, 16) ?
Alors je ne peux me taire en entendant vos propos qui incitent à la haine, et si Shira Blanki (de mémoire bénie) a été assassinée, vos propos sont aussi assassins !
Monsieur le grand rabbin, en proférant ces paroles monstrueuses contre la communauté homosexuelle, vous semblez vous prévaloir de la Torah, pourtant faudrait-il établir une hiérarchie dans le domaine de l’éthique ? Il semblerait que vous effectuez un choix dans cette Torah. Continuez-vous à mettre en pratique la lapidation par exemple du « fils rebelle et insoumis (Deut. 21, 18-21) pour lequel les sages rabbins de la Tossefta (Tos. Sanh. 11) ont dit « un fils rebelle et insoumis n’a jamais existé » ?
Continuez-vous à pratiquer la polygamie qui a été interdite par une takana, un décret de Rabbenu Guershom au XIIIème siècle, refusez-vous d’établir une ketouba, un acte de mariage sous prétexte qu’il aurait été inventé par Shimon ben Shétah au premier siècle pour protéger les droits de la femme et n’existait pas dans la « Torah » ? Continuez-vous d’appliquer la peine de mort alors qu’elle a été quasi-abrogée par les rabbins du Talmud (M. Makkoth 1, 10) ? Lorsque les rabbins ont trouvé une loi injuste, ils ont eu le courage de la faire évoluer parce qu’il fallait s’assurer que la halakha, la loi juive, reste éthique.
Ainsi aucun juif aujourd’hui ne peut se targuer d’observer la Torah à la lettre et heureusement ! Et le Deutéronome (17, 9) ne nous dit-il pas qu’il faut consulter les juges de notre temps ? Lorsque cela correspond à vos propres préjugés homophobes, il faudrait écouter un verset qui est marqué par son temps et ne correspond plus à notre sens de l’éthique aujourd’hui ?
Comme les rabbins ont fait évoluer la loi sur « le fils rebelle et insoumis », nous devons faire évoluer les esprits sur ce sujet.
Monsieur le grand rabbin, l’humiliation de la communauté homosexuelle est une ‘avera, une transgression du principe fondamental d’éthique de la Torah : « Tu aimeras ton prochain comme toi-même » (Lev.18, 19) ainsi qu’une incitation à la haine. Rashi sur Berakhot (20a) disait : « Dans de nombreux cas les sages ont permis de déraciner les paroles de la Torah lorsqu’il s’agit de kevod habrioth, de l’honneur dû à toute personne créée par Dieu ».
Pensez-vous que la communauté homosexuelle n’a pas droit à ce kevod habrioth, à cet honneur, qui est dû à tout être humain quelles que soient ses origines, sa naissance, son orientation sexuelle ? Feriez-vous des différences entre les créatures de Dieu ?
Alors pour donner un autre visage au judaïsme, je veux vous dire que je suis fière de faire partie du mouvement religieux juif majoritaire dans le monde aujourd’hui, réunissant près de deux millions de juifs dans 50 pays du monde qui affirme la totale égalité de leurs fidèles et qui donne aux juifs homosexuels la même place qu’aux hétérosexuels.
Je suis fière que l’Etat d’Israël organise cette marche de fierté (gay pride) alors que d’autres pays continuent de persécuter, prôner l’exclusion et la violence envers cette communauté. Je suis fière de voir des drapeaux multicolores flotter dans le ciel d’Israël aux côtés des drapeaux bleus et blancs. Je suis fière de compter de nombreuses personnes gays dans ma communauté et qu’elles puissent accéder comme tous les autres juifs à tous les rites, transmettre le judaïsme et le vivre au quotidien en portant haut l’étendard de la kedousha, de la sainteté.
Comme tous les êtres humains, ils portent en eux l’étincelle divine car quelle que soit notre orientation sexuelle, nous avons tous « été créés à l’image de Dieu, betselem elohim » (Gen.1, 27) !
La Shekhina (Présence Divine) pleure dès qu’un être humain en humilie un autre et pire lorsqu’il incite à la violence. Monsieur le grand rabbin, vous faites pleurer la Shekhina.
Mais je sais que chaque fois qu’un être humain reconnaîtra la dignité d’un autre, différent de lui, en le regardant droit dans les yeux et qu’il ne niera pas son héritage de la Torah et sa place légitime, entière et juste dans la tradition juive, la Shekhina séchera ses larmes ». Ce texte riche en citations, et au ton violent, révèle la mission que s’est assignée Pauline Bebe : « Faire évoluer les esprits sur ce sujet » et « faire évoluer une loi injuste ». Quel programme !

Épilogue
Le 10 juin 2016, dans sa chronique matinale sur Radio J, l’ancien grand rabbin de France Joseph Haïm Sitruk est revenu sur sa précédente chronique. Il a affirmé ne pas vouloir exclure. Puis, il a souhaité aux auditeurs de « vivre un Chavouot dans la sérénité ».

Le 16 juin 2016, sur Radio J, le grand rabbin Haïm Korsia a défendu son prédécesseur – « Il a toujours défendu les libertés individuels et ceux en situation de faiblesse, et contre les discriminations » – en se plaçant uniquement sur le terrain des libertés et de la lutte contre l’homophobie : « On est dans la protection des droits de chacun. L’honneur du judaïsme est qu’à coté de Martin Luther King, des Juifs ont porté son combat… L’horrible tuerie d’Orlando [attentat terroriste contre un club homosexuel en Floride et revendiqué par un terroriste au nom de l’État islamique, Nda] est motivée par la haine. On doit combattre cette haine d’où qu’elle vienne ».

Radio J a diffusé une annonce publicitaire sur un prochain événement du Beit Haverim. Le 19 juin 2016, Guy Rozanowicz a interviewé en direct le responsable de l’association fondée en 1975 qui a regretté le silence du CRIF (Conseil représentatif des institutions juives de France) sur la chronique controversée.

Cette polémique inutile a terni l’image du judaïsme, présenté comme rétrograde et dangereux, et de ses principaux protagonistes. À lire les réactions et gloses, souvent outrancières, des représentants du mouvement juif libéral, on s’interroge sur leur respect des textes juifs.

Débat communautaire

Le grand rabbin de France Haïm Korsia a répondu favorablement à l’invitation du Beit Haverim et participa au débat Judaïsme contre toutes les discriminations, le 29 juin 2016, à 18 h 30, au Centre communautaire de Paris. Ce débat a été animé par Eva Soto et Pierre Gandus, journalistes respectivement sur Judaïques FM et Radio Shalom, et Jean-François Strouf, responsable de la communication et des projets au Centre et à l’ECUJE (Espace culturel et université juif d’Europe) et membre d’Avenir du judaïsme.

Organisée par le Centre communautaire de Paris et le Beit Haverim, le 29 juin 2016, cette réunion est ainsi présentée : « Dans la plus récente actualité comme dans les grandes tendances de la société, les questions de discrimination sont hélas à l’ordre du jour. On a parfois du mal à mettre des mots sur des actes. Après l’attentat d’Orlando, il aura fallu attendre plusieurs heures avant que soit prononcée l’expression « crime homophobe » – quid de l’absence du mot « islamiste » ? -, « aussi longtemps que pour l’expression « attentat antisémite » après l’attaque contre l’HyperCacher. Quel regard le judaïsme, comme doctrine, et ses dirigeants portent-ils sur ces discriminations ? À l’intérieur même de la communauté juive, les femmes sont-elles considérées avec équité par nos institutions ? Les homosexuels sont-ils réellement les bienvenus dans nos synagogues ? Dans quelle mesure l’orthodoxie juive dialogue-t-elle avec les autres courants du judaïsme ? « 

Selon le rabbin Farhi, ce débat avec Alain Beit, président de Beit Haverim, sera l’occasion de « réfléchir sur les discriminations, de présenter le regard du judaïsme sur les discriminations, de faire un tour d’horizon sur la place des femmes, les différents courants – loubavitch, conservateur, libéral, masorti – du judaïsme ». Une manière de noyer la question de l’homosexualité parmi des thématiques diverses. Le statut des femmes est-il comparable à celui des homosexuels ? Dans aucune synagogue on interroge les fidèles sur leur sexualité, et l’entrée à la synagogue n’est pas subordonnée à l’hétérosexualité.

L’AFP (Agence France Presse) publiait une dépêche intitulée La place des homosexuels dans le judaïsme français en débat. « C’est la première fois qu’un grand rabbin de France en exercice accepte notre invitation, qui sera aussi l’occasion de parler de plusieurs sujets qui fâchent », a expliqué à l’AFP Alain Beit, président de l’association de juifs homosexuels. Le grand rabbinat a tenu à « élargir le propos à d’autres discriminations, comme le sexisme », ainsi qu’aux relations entre le judaïsme incarné par le Consistoire israélite, traditionaliste et orthodoxe, et les courants progressistes (libéral ou massorti), confirme-t-on dans l’entourage du chef religieux de la première communauté juive d’Europe ».

L’AFP citait Jean-François Strouf qui considérait la déclaration de l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk « en contravention avec la loi : en France, l’homophobie n’est pas une opinion, c’est un délit… Ma lecture, qui est celle de la très grande majorité des Juifs pratiquants, est que ce que dit la Torah n’est jamais au service de la stigmatisation. Si quelqu’un ne veut pas respecter le shabbat, par exemple, personne ne peut le stigmatiser. Cela doit s’appliquer à tous les sujets ».

L’AFP évoquait aussi le guet, divorce juif, la « candidature d’une femme à la présidence du Consistoire central qui a été contestée par des dayanim, les juges rabbiniques ». Sur l’homosexualité, « sujet pas vraiment abordé par le Consistoire », déplore Alain Beit, « les tabous demeurent. Est-ce que les juifs homosexuels sont des parias ? Ou bien sont-ils les bienvenus dans les synagogues, traités sur un pied d’égalité au niveau des rites, avec une possibilité de « monter à la Torah » par exemple ? » D’où l’idée d’un premier débat, dont le mouvement homosexuel espère qu’il ne sera « pas un rendez-vous unique ».

Le 29 juin 2016 à 18 h 24, la page Facebook de cet événement indiquait : 17 Internautes intéressés dont moi, 15 participants et quatre invités. Parmi les participants : le rabbin Gabriel Farhi, deux journalistes d’Actualité juive hebdo – Sandrine Szwarc et Pierre Regini – et Yaël Hirschhorn, conseillère en Communication du grand rabbin de France. Bigre ! L’événement passionne…

La rare photographie publiée sur Twitter révèle une faible assistance. Lors du débat, aucun post n’a été publié sur cette page Facebook. Sur Twitter, Mikael Zenouda, président d’Act Up-Paris, a twitté quelques citations des orateurs.

Exemples : « Les discriminations contre les femmes ne tuent pas en France et dans le monde occidental, ailleurs oui envers les jeunes filles » (Haïm Korsia) – or, le « 4 octobre 2002, Sohane Benziane, 17 ans, était brûlée vive dans une cave de la cité Balzac, à Vitry-sur-Seine » -, « Réprobation collective contre les maris qui ne remettent pas le guet à son ex femme, symbole d’asservissement de la femme » et « Place des femmes : aucune limitat° à l’accès à l’étude, mais pr rabbinat : posit° libérale non partagée par le judaïsme orthodoxe » (Korsia), « Il y a déjà un placard dans une synagogue, n’en rajoutons pas un 2eme » (Beit Haverim). Quoi de neuf ? Rien.

Ultime tweet de Mikael Zenouda à 20 h 54 à la fin du débat : « Rencontre korsia / beit : questions du public, aucune femme n’a eu la parole. @labarbelabarbe se frotterait les mains ». Puis, Mikael Zenouda s’est ravisé et a interpellé Haïm Korsia sur ce fait. À 23 h 54, il a interrogé : « Je n’ai tjrs pas compris votre conception différente de l’homophobie, condamnable et d’être contre l’homosexualité, acceptable ».

Par ce débat entre personnes partageant peu ou prou les mêmes idées, le grand rabbin Haïm Korsia a poli son image en « rabbin-prônant-l’ouverture-et-la-tolérance » par un discours convenu. Fiasco ?

Curieusement, Actualité juive hebdo (n° 1398, 7 juillet 2016) a publié un article d’une demi-page présentant de manière louangeuse ce débat. « Sans précédent également étaient à la fois la teneur et la fermeté des propos tenus car, avec audace, si ce n’est courage, la plus haute autorité religieuses du judaïsme français a martelé que l’homophobie est d’abord un délit pénalement condamnable et que « l’homophobie n’a absolument pas sa place dans le judaïsme, ni à la synagogue, ni à l’école juive », a écrit Sandrine Szwarc. Cette « plus haute autorité religieuse du judaïsme français » a-t-elle défini l’homophobie ? Où est son courage ? Le Code pénal définit-il l’homophobie ? Cet article illustre l’écart abyssal entre un média communautaire et un regard extérieur critique.

Ce « débat » est révélateur d’un manque ou d’un refus de lucidité de dirigeants communautaires sur l’urgence de défendre les Juifs spoliés sous un « gouvernement des juges », telle la sexagénaire Eva Tanger, qui affronte aussi des problèmes liés à son divorce religieux (guet), et sur laquelle pèse une menace d’expulsion alors que le fond du dossier est en cours d’examen. Au lieu d’affronter le pouvoir politique, le grand rabbin Korsia, qui n’a pas aidé le Dr Lionel Krief victime de spoliations et d’antisémitisme, a tenu des propos creux similaires à ceux énoncés lors de sa campagne électorale en 2014 et depuis son élection. Au mieux, aucun intérêt. Au pire : lamentable.

Décès

Né en 1944 à Tunis, l’ancien grand rabbin de France Haïm Sitruk (z »l) est mort le 25 septembre 2016, à 71 ans. J’adresse mes condoléances à sa famille.

En 1990, quelques jours après la profanation du cimetière juif de Carpentras, Joseph Sitruk, alors grand rabbin de France, s’était rendu dans un réunion qu’il avait conclue par ces mots : « Je perçois votre émotion. Je la comprends. J’y suis sensible. Permettez-moi de vous raconter une histoire que m’a relatée un de mes étudiants. Celui-ci a vu ces trois inscriptions sur un mur de l’université hébraïque de Jérusalem : « Dieu est mort », signé Nietzsche ». Au-dessous, quelqu’un avait écrit : « Nietzsche est mort », signé Dieu ». Et au-dessus de cette inscription, une troisième personne avait conclu : « Le peuple juif est vivant ! »

Radio J quarantenaire
Le 7 mai 2017, Radio J a invité le Beit Haverim à l’occasion du quarantenaire de sa création. A été notamment évoqué le refus du CRIF d’accepter l’association Beit Haverim comme association membre.

Pour cet anniversaire, le Beit Haverim a édité le livre Judaïsme et homosexualité. « Ce livre militant fait un bond en arrière de 40 ans pour expliquer comment une poignée de Juifs ashkénazes, en 1977, ont décidé de créer ce groupe embryonnaire qui deviendra le Beit Haverim. Traversant les décades, l’association n’a cessé de lutter pour la reconnaissance des droits des homosexuels. Quelles sont les clés qui permettent d’assumer son identité juive quand on est gay, lesbienne ou trans ? Comment la communauté juive, par l’intermédiaire de son grand rabbin de l’époque, a joué un rôle majeur pour tenter d’empêcher le mariage pour tous ? Malgré les pressions traditionnalistes, les couples de même sexe sont de plus en plus décomplexés et renouent avec une valeur chère au judaïsme, le désir de transmission, en devenant parents. Ces avancées ne peuvent malheureusement pas cacher l’homophobie d’une partie de la communauté (d’ailleurs dans le déni à ce sujet). Pourtant, le meurtre de Shira Banki à Jérusalem, puis les violents propos de l’ex-grand rabbin de France, Joseph Sitruk, interpellent. Face à tous ces tumultes, le Beit Haverim reste une oasis permettant à ses membres de maintenir un lien avec le judaïsme sans avoir à se cacher ou à craindre le regard des autres. Il n’existe pratiquement aucune bibliographie en langue française sur le thème Judaïsme et homosexualité. Cela n’est pas étonnant car les institutions juives pratiquent depuis des années une politique de l’autruche sur ce sujet en niant ou négligeant l’existence du problème. Cependant, notre position de double minorité demeure très inconfortable car nous, homosexuels juifs, « pesons » peu au sein de la communauté. De fait, très peu d’efforts sont faits pour notre inclusion ; les représentants de nos institutions semblent n’avoir tiré aucune leçon de notre statut de minorité, refusant de nous accorder un statut, ce dont ils ont eux-mêmes souffert. Pourtant, le judaïsme enseigne de ne pas faire à autrui ce qu’on ne veut pas qu’il nous fasse. Alors que les rabbins libéraux et massortis échangent avec nous depuis assez longtemps, les rabbins du Consistoire refusent pour la plupart de s’afficher avec nous. Il a été extrêmement difficile de trouver un rabbin du Consistoire qui accepte d’écrire pour le livre. Nous regrettons d’ailleurs que l’actuel grand rabbin de France ait décliné notre invitation alors qu’il est sensé représenter tous les Juifs. L’objet de ce livre est donc de réparer ces lacunes en présentant une analyse des rapports entre judaïsme et homosexualité, afin de favoriser l’émergence de pistes d’inclusion des personnes LGBT juives dans la communauté pour la prochaine décennie ».

Le Beit Haverim organise aussi une série d’événements en 2017 : conférence, etc.

S’il a participé à la Gay Pride à Paris lors de chabbat, le Beit Haverim défend l’État d’Israël accusé notamment de pinkwashing, c’est-à-dire de promouvoir par des actions de marketing son image gay-friendly, de tolérance à l’égard des homosexuels via la Gay Parade de Tel Aviv.

Fabien Azoulay

C’est un twitt publié le 10 avril 2021 par Mikaël Journo, rabbin de la communauté de Chasseloup-Laubat à Paris (75015) et alors candidat au poste de grand rabbin de France, qui a révélé à beaucoup d’Internautes et publiquement l’incarcération en Turquie du Franco-américain juif Fabien Azoulay, âgé de 43 ans.

Le 27 février 2018, Fabien Azoulay avait été condamné par la Cour d’assises d’Istanbul à 16 ans et 8 mois de prison, pour avoir acheté en 2017 du GBL, un produit rendu illégal en Turquie six mois auparavant. Un achat effectué sur un site Internet, par carte bancaire, depuis Istanbul où ce quadragénaire se trouvait dans le cadre d’un tourisme médical (opération d’implants capillaires).

Le GBL (gamma-butyrolactone) est un produit chimique utilisé initialement comme un solvant industriel. « Utilisé comme stimulant sexuel ou excitant dans les clubs parisiens, le GBL, une fois entré dans l’organisme, se change en GHB, un anesthésiant utilisé en médecine et surnommé « drogue du viol ». Si cette substance se fait plus discrète depuis 2018, lorsque les autorités et le milieu de la nuit parisienne ont tiré la sonnette d’alarme, cela n’empêche pas sa consommation de perdurer, principalement dans des cadres privés. » Une overdose de GHB induit un coma ou le décès du consommateur.

Depuis sa condamnation, le quadragénaire a « été transféré à la prison de Giresun, à huit cents kilomètres d’Istanbul, ce qui rend les visites de ses proches impossibles. Son isolement est total ».

« Incarcéré depuis le 16 septembre 2017, il a été victime de violences aggravées commises par un codétenu, qui lui a infligé des brûlures en raison de son homosexualité et de son appartenance à la religion juive. Il est constamment l’objet d’intimidations et de harcèlement en vue de sa conversion à l’Islam »

Les avocats de Fabien Azoulay, dont Me François Zimeray, ont souligné l’innocence de leur client. En mai 2019, ils ont demandé son transfert, « une procédure complexe ». « La demande de transfèrement de Fabien n’a connu aucune évolution depuis bientôt novembre 2019. Selon ses avocats, Maîtres Carole-Olivia Montenot et François Zimeray : « Nous ne méconnaissons pas ce qui fait que les relations sont distendues entre la France et la Turquie, mais il n’est pas admissible que Fabien Azoulay en fasse les frais. Nous appelons au sens des responsabilités de part et d’autre pour qu’une solution humanitaire soit trouvée et qu’il soit transféré en France. »

Des institutions juives françaises, dont le CRIF et le B’nai B’rith France, se sont mobilisées en faveur de Fabien Azoulay.

Dans une lettre au président de la République Emmanuel Macron, les avocats de la famille de Fabien Azoulay ont alerté sur la condition dramatique du condamné dans une geôle turque. Ils y ont dénoncé « une audience expéditive et une condamnation anormalement lourde. Fabien est désespéré et ses jours sont en danger ».

Lancée par David Benaym, la pétition « Transférez Fabien Azoulay incarcéré en Turquie, harcelé, torturé car français, Juif et gay » a recueilli 120 189 signatures au 18 août 2021. Sous-titre : « Le Midnight Express de Fabien Azoulay, incarcéré en Turquie ». Cette pétition rappelait les faits et exhortait à transférer Fabien Azoulay dans une prison française. « La famille considère que le risque que Fabien attente à ses jours est réel. Elle compte sur l’implication du président Macron, désormais personnellement informé de la situation, pour mettre un terme à cette situation ».

Les présidents français et turc se sont entretenus pendant 45 minutes en tête-à-tête avant le début du sommet de l’OTAN (Organisation du Traité de l’Atlantique nord) le 14 juin 2021, à Bruxelles (Belgique). Le président de la République Emmanuel Macron a twitté :

« J’ai pu évoquer le cas de notre compatriote Fabien Azoulay. Les conditions d’un transfèrement rapide avancent et je l’espère nous permettront d’aboutir dans les meilleurs délais. La discussion de ce matin produit des résultats d’ores et déjà utiles ».

Le 17 août 2021, sa mise à l’écrou a été signifiée à Fabien Azoulay qui a été incarcéré à la maison d’arrêt de La Santé.

« Quand l’administration [Quai d’Orsay ou ministère des Affaires étrangères, Ndlr] se retrouve dans une situation d’inertie, il n’est pas de meilleure arme que la mobilisation de l’opinion publique. La mobilisation a permis que les deux présidents, français et turc, se parlent. Les choses ont pu s’améliorer très rapidement », a déclaré Me Carole-Olivia Montenot, avocate de Fabien Azoulay, sur Radio J, le 18 août 2021.

Elle a demandé pour son client un accompagnement psychologique et par l’aumônier de La Santé. Elle a déploré que le parquetier ait interdit à Xavier Azoulay de voir son frère revenu de Turquie. Elle a remercié ceux qui se sont mobilisés en faveur du transfèrement.

Elle a annoncé qu’elle allait déposer pour son client des demandes de permis de communiquer, et une requête en adaptation de la peine turque pour importation de produit stupéfiant au droit français : recel de vente de GBL, une infraction punie d’une peine d’emprisonnement de cinq ans. Devrait suivre la « libération quasi-immédiate » de Fabien Azoulay, compte tenu des quatre années d’emprisonnement déjà effectuées.

 

Cet article a été publié le 8 juin 2016, puis les 25 septembre 2016 et 8 mai 2017.

[Source : http://www.veroniquechemla.info]

Renunciar a comprender el mundo, renunciar a ser amables con el otro, significa sustituir la banalidad del bien y sus curativos efectos inconmensurables por la banalidad del mal y su eficacísima contabilidad mortal.

La muerte de Sócrates. Jacques-Louis David, 1787

Escrito por Santigo Alba Rico

Hay tres formas de entender la inocencia. La primera tiene que ver con la práctica del sacrificio tal y como la concebían los pueblos antiguos. En la tradición tanto griega como judía, la víctima del sacrificio, humana o animal, debía ser escogida por su especial pureza. A los dioses no se les podía ofrecer una criatura con tacha, imperfecta o incompleta. El Levítico, por ejemplo, da toda una serie de instrucciones sobre las condiciones que debe cumplir el animal destinado al ara sacrificial: el peso, la belleza, la integridad anatómica. O pensemos en el mito griego de Ifigenia, la hija del rey Agamenón, a la que este tiene que sacrificar, de vuelta de Troya, para evitar el castigo de los dioses. Ifigenia es escogida porque al máximo rango social y emocional une la máxima inocencia, asociada a su edad y condición. Lo mismo ocurre con Isaac (Ismail, para los musulmanes), al que su padre Abraham, a petición de Dios, se dispone a sacrificar: es lo más querido y, al mismo tiempo, lo más puro que posee. Esta identidad primitiva entre sacrificio y pureza ha sobrevivido en la ilusión pertinaz de los perdedores y humillados, que deducen su superioridad moral -su condición de pueblos o individuos « elegidos »- del sufrimiento injusto que se les ha infligido. Si me persiguen y me matan, es que soy bueno. Este sentimiento, de origen sacrificial, ha operado de mecanismo de defensa colectivo en el caso de algunas minorías perseguidas: así ocurrió con el chiismo hasta la revolución de Jomeini o con los judíos europeos hasta la creación de Israel; y sigue muy vivo en las tradiciones revolucionarias, que han buscado consuelo para sus sucesivas derrotas en la idea misma de la derrota como prueba irrefutable de la verdad superior alojada en sus reivindicaciones.

Un residuo de este atavismo sacrificial pervive en la famosa frase de Sócrates, el filósofo griego ejecutado en Atenas en el año 399 a. de C.: « Es mejor sufrir una injusticia que cometerla ». Pero, más allá del prestigio del dolor y la derrota, o del imperativo de una moral absoluta, lo que Sócrates está proponiendo es el fin de la « ley de la selva ». En el diálogo platónico Gorgias, dos oligarcas de su época, Polo y Calicles, se habían burlado de él en nombre de la naturaleza, que distingue -sostenían- entre leones y gacelas y da siempre ventaja legítima al más fuerte. Sócrates no está defendiendo exactamente a los más débiles; defiende una ley que no responda a la pregunta « qué es más conveniente para mí o a para mi tribu o para mi clase » sino a esta otra cuestión mucho más decisiva  porque en ella, con todas sus ambigüedades, va a fundarse el derecho moderno: « Qué es lo más justo para todos ». En términos jurídicos, « inocente » no es el más bueno, el más puro, el más guapo, ni tampoco el más griego o el más rico; inocente es aquél que, con independencia de cómo se comporte con sus amigos o con su cónyuge, no es culpable en el caso particular que se juzga. No soy ni cortés ni generoso, es cierto, pero no he robado a Salah ni matado a Sofía.

Pero inocente se dice asimismo -incluso etimológicamente en el caso del latín- del que no hace daño. En un mundo tan complejo como el nuestro es muy difícil estar seguro de que pasamos por la vida sin hacer ningún daño. Si amamos sinceramente, es probable que inflijamos y recibamos también dolor; si vivimos normalmente en una sociedad capitalista, y nos vestimos, hablamos por teléfono y comemos en una sociedad capitalista, nuestros gestos más sencillos, inscritos en una red de intercambios y consumo global, tienen efectos inconmensurables sobre el conjunto de la vida. Ahora bien, lo más terrible que se puede decir de este mundo es que a veces, desde la aceptación cínica del propio poder o de la propia impotencia, los humanos llegan a un punto en el que desprecian la inocencia y llaman « ingenuo » al que intenta hacer el menor daño posible e incluso al que pretende introducir algún bien menor en su entorno más cercano.

Lo más terrible que se puede decir de este mundo es que, a veces, los humanos llegan a un punto en el que desprecian la inocencia y llaman ingenuo al que intenta hacer el menor daño posible

Conviene decir dos palabras, pues, sobre la ingenuidad. Una historia que siempre me ha gustado mucho es esa que la tradición medieval cristiana atribuye a san Agustín, el santo nacido en el año 359 en la actual ciudad argelina de Souk Ahras. Según esta leyenda, paseaba un día el teólogo por la playa, absorto en el problema insoluble de la Trinidad, cuando vio a un niño que recogía agua del mar con una concha para depositarla a continuación en un agujero excavado en la arena. Iba una y otra vez de la orilla a la playa, con un tesón infatigable, hasta que Agustín, intrigado, le preguntó por el propósito de su vano azacaneo. « Quiero vaciar el mar », respondió el niño. Conocemos el resto. El santo le dijo al niño que eso era imposible y el niño, que en realidad era un ángel, le replicó a su vez: « Tan imposible como resolver el enigma en el que estás pensando ».

Olvidemos que se trataba de un ángel. Es verosímil imaginar a un niño normal emprendiendo y reanudando sin fatiga, con obstinación imperturbable, esa tarea infinita. La ingenuidad de un niño no consiste en creer que va a ser capaz de vaciar el mar con un cubo o una concha; consiste en tomarse en serio una tarea que sabe imposible. El término « ingenuo » tiene en latín una etimología muy bonita; remite, por oposición al esclavo, al humano que es libre de nacimiento; y evoca por tanto la idea de « origen » y de « comienzo » y, si se quiere, la noción un poco paradójica de un « empezar otra vez » o « empezar de nuevo ». Es decir, la ingenuidad tiene que ver con la repetición de un gesto que, cada vez que se hace, se hace desde el principio, como si no se hubiera hecho nunca antes: un gesto, si se quiere, « libre » de la memoria de la humanidad que llamamos Historia. El sol, que sale todas las mañanas, es ingenuo. El niño que coge una y otra vez un cubo de agua del mar es ingenuo. La mujer que lava y tiende la ropa en medio de las ruinas de una guerra es ingenua. La ingenuidad no consiste en creer que es posible resolver los problemas del mundo; consiste en creer sencillamente que el mundo es posible. La ingenuidad, por así decirlo, crea el mundo cada mañana: en medio de la complejidad más inextricable, atrapados en una selva hostil cuya radical maldad no podemos cambiar, la ingenuidad cree todavía posible llenar un cántaro de agua, coser un botón, encender de nuevo el fuego, enseñar a un niño matemáticas, curar una herida. Por eso se puede ser al mismo tiempo pesimista e ingenuo. El optimista -casi siempre hombre- puede destruir alegremente el mundo; el ingenuo -casi siempre mujer- sigue sosteniéndolo entre sus manos, a veces cansado y de mal humor, sin hacerse muchas ilusiones sobre los hombres que lo están destruyendo.

Es lo que yo llamaría « la banalidad del bien ». De la del mal, lo recordamos, se ocupó la filósofa alemana Hannah Arendt en relación con Adolf Eichmann, el funcionario nazi encargado de transportar a los judíos a los campos de concentración: un hombre leal, competente, honrado, obediente, que se convirtió en cómplice de un exterminio en el ejercicio de estas triviales virtudes burocráticas. La banalidad del bien, mucho más frecuente, es sin embargo mucho menos visible y merece muchos menos laureles. El paleontólogo darwinista estadounidense Stephen Jay Gould, muerto en 2002, aseguraba que las especies se definen en los momentos de estabilidad, no en los de cambio y mutación, y que, si hay que seguir considerando a la humanidad una especie, es necesario recordar que, en las largas duraciones, no se define por la violencia, la crueldad o el egoísmo, como nos hacen creer las grandes conquistas y las grandes matanzas, sino por esa apretada red de pequeños gestos cotidianos -del intercambio desinteresado de servicios entre vecinos a los cuidados recíprocos dentro de una comunidad- que garantizan la consistencia y supervivencia del mundo común en medio de las más grandes calamidades.

El problema es que, si podemos contar los muertos de un bombardeo y las heridas de un cuchillo, no podemos medir los beneficios de la « banalidad del bien ». Las caricias, lo he dicho muchas veces, no dejan huellas, de manera que podemos dejar de acariciarnos sin que sintamos ningún dolor inmediato. Por eso mismo, en un mundo del que hubiese desaparecido la inconmensurable banalidad del bien -quiero decir- seríamos muy infelices, sí, pero sin llegar a averiguar qué es lo que echamos en falta. O dicho de otra forma: si de nuestras vidas se retirasen la belleza, la solidaridad, el cuidado, la cortesía, nos volveríamos malos sin sentir nada, aceptando más bien la maldad como un instrumento normalizado de supervivencia.

En este contexto civilizacional, los dos enemigos de la inocencia y la ingenuidad son, como ha ocurrido en otras crisis anteriores, la hipocresía y el cinismo

La banalidad del bien que he llamado ingenuidad, como variante de la inocencia, está hoy muy amenazada. Lo está no solamente en escenarios de guerra y dictadura, como es el caso de Siria, sino un poco por todas partes, como resultado de la erosión capitalista de los vínculos antropológicos, sustituidos por el egocentrismo digital, y de la aceptación subjetiva de un futuro sin horizonte. Digamos que estamos viviendo un retorno hipertecnológico a esa sociedad primitiva, presocrática, en la que los sacrificios humanos y la ley de la selva dominaban sobre la justicia y el derecho. En este contexto civilizacional, los dos enemigos de la inocencia y la ingenuidad son, como ha ocurrido en otras crisis anteriores, la hipocresía y el cinismo. La hipocresía es el primer síntoma de un desmoronamiento, pero no implica inevitablemente el paso al cinismo y, aun más, puede servir a veces de muro de contención. El hipócrita habla un « doble lenguaje », de manera que -dice el adagio clásico- homenajea públicamente a la virtud mientras practica oscuramente el vicio. Ahora bien, mientras la hipocresía no renuncie a su doblez la esfera pública sigue regida por la « virtud », y eso incluye también las leyes, los medios de comunicación y los partidos políticos. Es verdad: cuando uno corrompe las instituciones en nombre de la democracia, ocupa países en nombre de la paz o el humanitarismo y bombardea ciudades invocando los derechos humanos, se están cometiendo dos acciones graves. Una muy grave: matar seres humanos. Otra gravísima: matar palabras, principios y valores.

Podemos decir, en todo caso, que la hipocresía es lo propio de las sociedades estables y que solo se vuelve potencialmente peligrosa en los socavones de las grandes crisis de civilización, allí donde, de pronto, tanto los poderosos como los débiles asumen que nada puede ser cambiado: cuando unos y otros aceptan como natural, respectivamente, su poder y su impotencia. Hace unos días, en un seminario sobre Palestina, comentaba este deslizamiento inquietante. Hasta hace no mucho tiempo podía indignarnos la hipocresía de los EE.UU. o de la UE, que enunciaban grandes palabras y financiaban pequeños proyectos, mientras de hecho apoyaban, por activa o por pasiva, a Israel en Gaza y a Bachar el-Asad en Siria. La hipocresía tenía que ver, en todo caso, con la hegemonía formal del discurso de los derechos humanos, al que ni los más siniestros asesinos se atrevían a renunciar. Hoy eso se ha acabado. Hemos pasado de la hipocresía al cinismo; hemos acabado, si se quiere, con el « doble lenguaje » y no para ajustar nuestras prácticas a nuestros valores sino, al revés, para acomodar nuestros valores a nuestras prácticas. El cinismo, como demostraba ya el marqués de Sade en sus obras libertinas del siglo XVIII, es lo propio de las clases altas, emancipadas de todo freno democrático, las cuales defienden como « natural » su poder, su violencia y su impunidad. Lo defienden, es decir, como fatal e inevitable. Lo malo es cuando el cinismo se difunde desde las clases altas a las clases medias y populares. Eso es lo que estamos viendo en Europa con el crecimiento de la ultraderecha, cuya hegemonía discursiva se impone en algunos casos también en la izquierda: respecto de inmigrantes, refugiados, musulmanes, « nos nos podemos permitir » los derechos humanos. No seamos hipócritas, nos dicen: para defender nuestras casas, nuestras familias, nuestro modo de vida, no nos podemos permitir ya ser « buenos ».

No nos podemos permitir ni siquiera la amabilidad. En 1956, poco antes de morir, Bertolt Brecht escribió un bellísimo poema titulado Vergnügungen, que algunos traducen como « placeres » y otros como « satisfacciones », título que personalmente prefiero. En él el poeta alemán ofrece una lista casi oriental de pequeños placeres vinculantes (mirar por la ventana, nadar, rostros entusiasmados, el viejo libro vuelto a encontrar, la nieve, zapatos cómodos, la dialéctica) completamente incomprensibles para un occidental líquido disuelto en la velocidad de internet. De todas estas « satisfacciones » diminutas y concretas hay dos ya casi extinguidas, como los dinosaurios y los rinocerontes blancos, incompatibles con el orden del mercado capitalista y que desde Twitter suenan un poco extravagantes: « comprender » (begreifen) y « ser amable » (freundlich sein).

« Comprender » es cada vez más difícil porque objetivamente el mundo es crecientemente complejo. Pero hemos olvidado que, si pensar da tanta pereza como lanzarse en verano a la poza de agua helada que -lo sabemos- aliviará nuestro sofoco, el placer de arrojar luz sobre las sombras no se puede comparar a ningún otro, ni físico ni tecnológico. Resolver un problema matemático, apropiarse del pensamiento de un filósofo después de horas o días de lectura o desenredar el meollo político que nos tenía desazonados genera una alegría tan pura y profunda como el amor y mucho más intensa que el sexo, la comida o el juego. En cuanto a « ser amables » también es cada vez más difícil en un planeta en el que el propio cinismo desprestigia la amabilidad como signo de irrealismo o de debilidad. En todo caso, ¿qué tienen en común estos « placeres »? Que tanto comprender como ser amables son prácticas que requieren atención; y la atención es lo primero que se pierde en situaciones de guerra, pero también en el marco de una sociedad global que, ni en el terreno laboral ni en el informativo ni en el recreativo, permite detenerse a mirar. Creo que no somos capaces de medir las consecuencias civilizacionales de esta catástrofe. Estos placeres de la atención -uno por la vía del pensamiento, el otro por la del afecto- son inseparables del reconocimiento de la existencia del mundo. O, lo que es lo mismo, de su fragilidad radical. Lo que comprendo cada vez que comprendo algo es que el mundo, a punto de desvanecerse, hay que sostenerlo con el pensamiento y con las manos. Lo mismo ocurre con la amabilidad: cada vez que digo « gracias », que cedo el paso, que me muestro cariñoso o complaciente, que me detengo y dedico un minuto, arrancado al tiempo velocísimo de la digestión, a interesarme por mi vecino, estoy conociendo la fragilidad de los otros y declarando en voz alta la mía propia. En el revolcón de la crisis, lo mismo en Madrid que en Sidney, lo mismo en Damasco que en Nueva York, lo mismo en los círculos empresariales que en los militantes, una declaración de fragilidad es ya una invitación al desprecio y la agresión. En las grandes ciudades europeas, lo he dicho otras veces, « amables » ya solo lo son los que tienen algo que ocultar o algo que temer: los inmigrantes y refugiados, cuya misma cortesía los pone a merced de todos los golpes y todos los abusos.

« Comprender » y « ser amables », prácticas gemelas y hasta siamesas, son verbos dotados hoy de un valor casi « revolucionario ». Nada se parece tanto a una declaración de derrota como la renuncia al pensamiento y a la amabilidad. Renunciar a comprender el mundo, renunciar a ser amables con el otro, significa sustituir la banalidad del bien y sus curativos efectos inconmensurables por la banalidad del mal y su eficacísima contabilidad mortal. Llegados a ese punto, cuando hemos descartado o rechazado la tercera forma de inocencia (la que implica el compromiso de « no hacer daño »), la salvación queda en manos de esos pocos ingenuos heroicos que, como el ángel-niño de san Agustín, siguen repitiendo, en medio de las ruinas, el mismo gesto reparador.

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Este artículo fue originalmente publicado el pasado 17 de junio en el periódico digital en lengua árabe aljumhuriya.net, fundado en el año 2012 por intelectuales y académicos sirios. Agradezco a su jefe de redacción, Yassin Swehat, su elegante, precisa y brillante traducción.

(*) Santiago Alba Rico es filósofo y escritor. Nacido en 1960 en Madrid, vive desde hace cerca de dos décadas en Túnez, donde ha desarrollado gran parte de su obra. Sus últimos dos libros son « Ser o no ser (un cuerpo) » y « España ».

 

[Fuente: http://www.ctxt.es]

Bernardo Fuster grabó discos con el seudónimo de Pedro Faura, cantautor antifranquista. Hace no mucho descubrió que su padre, alemán, también había estado en la clandestinidad, pero en el otro bando, 30 años antes que él. El proyecto ‘De eso no se habla’ aborda relatos de silencios y cuenta su historia.

Bernardo Fuster cuando cantaba bajo el seudónimo de Pedro Faura

Bernardo Fuster cuando cantaba bajo el seudónimo de Pedro Faura.

 

Escrito por Olga Rodríguez

¿Cómo alguien puede pasar buena parte de su vida sin hablar de las cuestiones fundamentales que atraviesan su existencia? Esta cuestión obsesiona a Isabel Cadenas, impulsora del proyecto de podcast De eso no se habla, en el que analiza los silencios y rescata memorias. ¿Por qué una persona no aborda con sus seres queridos o con su familia temas esenciales que la definen? Es, probablemente, una pregunta que en España podríamos hacernos muchos, porque “este es un país de silencios”, silencios inscrustados en los códigos de sociabilidad colectivos. “Creo que demasiado a menudo el silencio se confunde con una señal de respeto”, reflexiona Cadenas.

En De eso no se habla ha indagado en varios relatos de silencios, como la historia de las once de Basauri, aquellas mujeres que abortaron y fueron juzgadas por ello, o la del músico y compositor Bernardo Fuster, cantautor antifranquista que actuó y grabó cintas clandestinas bajo el seudónimo de Pedro Faura, que posteriormente tocaría con Luis Pastor, Aute o Sabina y fundaría con Luis Mendo el grupo Suburbano, creador de temas como la Puerta de Alcalá, La Tierra se mueve, Arde París o Maki Navaja.

¿Cuáles son los silencios de Fuster? Su actividad clandestina como Pedro Faura fue casi un secreto durante treinta años. Y la identidad de su padre, alemán afincado en España, fue una incógnita para su propio hijo: “Un día empecé a darme cuenta de que mi padre era algo más que un profesor de música”.

Ambos, Cadenas y Fuster, conversan con elDiario.es en Madrid.

Isabel Cadenas y Bernardo Fuster, en casa de este. Mar Feuerriegel

« Por allí pasaban tipos extraños »

“Mi padre tocaba varios instrumentos, muchas mañanas nos despertaba tocando el acordeón, tenía una mandolina, guitarras, de todo. Yo iba al colegio alemán y allí empecé a cantar en el coro. Siempre me gustó la música”, recuerda Fuster.

Su padre le inscribió en Valencia en los Círculos Doctrinales Jose Antonio, fundados en 1960 con el objetivo de mantener la ortodoxia falangista. Allí conoció, paradójicamente, a varios militantes de izquierdas, contrarios al régimen, infiltrados en los Círculos para captar a los más jóvenes. Y así desarrolló sus propias ideas políticas.

Mi padre había luchado como alemán en la II Guerra Mundial. Él no renegaba de ello, pero eso era todo. O eso pensaba yo.

Fue entonces cuando empezó a guardar silencios para con su padre e inició su militancia en grupos de la izquierda antifranquista. Primero, con los anarquistas. Después, con los comunistas.

“Mi padre había estado en la Segunda Guerra Mundial y había acabado en España. Sabía que había luchado con los nazis, él no renegaba de ello. Pero eso era todo. O eso pensaba yo”, relata. En la casa de Fuster había cruces gamadas y medallas, alguna con la esvástica.

“Por allí pasaban tipos extraños. Recuerdo a uno, con gabardina y sombrero, que regaló a mi padre un tocadiscos magnífico. A mí nada me parecía raro por aquél entonces. Tenía varios amigos de izquierda como yo cuyos padres también eran grandes partidarios del régimen franquista, a veces lo comentábamos, bromeando, pero de pasada. No me paraba a pensarlo demasiado, lo veía normal”.

El exilio y la gira europea

Como militante de base del FRAP Fuster tuvo su momento de clandestinidad. Se escondió en la casa de su abuela en Madrid, donde guardó maletas llenas de propaganda contra el régimen. Compuso varias canciones de contenido político, las grabó en una cinta y esta empezó a distribuirse clandestinamente por los círculos activistas de Madrid:

“Un día la dirección de mi organización me propuso irme a Europa como cantautor para actuar en los mítines que se organizaban contra el franquismo. Yo estaba en España de forma clandestina, la Brigada Político-Social me buscaba, así que decidí que sí, que me iba. Era una forma de combinar la militancia y la música”. Cuando le pidieron que eligiera un seudónimo, eligió el nombre de Pedro Faura. De ese modo recorrió todo el continente, conoció a intelectuales, escritores y políticos, recibió aplausos en el escenario:

“Siempre viajaba en tren de una ciudad a otra. Recuerdo la última estación de la Alemania occidental, en la que por el altavoz nos decían: ‘Está usted abandonando la Alemania libre’. Y la primera de la Alemania oriental: ‘Está usted entrando en la Alemania de los trabajadores' ».

Pedro Faura (Bernardo Fuster) en un concierto en Berlín.

Fuster, alias Faura, disfrutó mucho aquella época. Conoció a guerrilleros españoles exilados, a un exsoldado que había estado en la Nueve liberando París de los nazis, a Carlos Palacio, cantautor republicano que había sonado mucho durante la guerra o al militar Otelo Saraiva de Carvalho, estratega de la Revolución de los Claveles portuguesa. Sus letras, reivindicativas, hablaban del exilio, de la impunidad, de la dictadura, de la necesidad de libertad: « Era increíble el apoyo que había en Europa a la resistencia contra el franquismo ».

Hasta que el 25 de julio de 1976 decidió abandonar el FRAP por no compartir la línea adoptada por la organización, en defensa de acciones violentas: “No estaba de acuerdo con aquello y me fui. Era domingo”. Lo tiene anotado en una libreta que aún conserva, repleta de apuntes y retazos con nombres, lugares, fechas. Aquello supuso su regreso a España.

Cuando volvió tuvo una crisis de identidad. Optó por no contarle a casi nadie que él había sido Pedro Faura, aquél cantautor clandestino antifranquista, del FRAP, que actuaba en las capitales europeas y cuyas grabaciones habían circulado de mano en mano por los ambientes militantes de Madrid o Barcelona.

Primero hizo sus pinitos en el teatro, con el grupo Tábano: “Era malísimo como actor, pero buscaban un personaje que hablara alemán y yo necesitaba ganarme la vida”. Después, inició su etapa exitosa como músico y compositor fundador del grupo Suburbano.

El grupo Suburbano, en una foto de su primera época.

La Transición y el silencio

“Había llegado la Transición, probablemente la época reciente en la que mayores silencios ha habido. Opté por enterrar esa parte de mi vida como Pedro Faura. Por un lado, había grupos de extrema derecha por ahí danzando, era una situación jodida. Por otro lado, yo había acabado muy mal con el FRAP, me habían perseguido por haberme ido. Así que me dije: ‘Por ahora mejor lo callo’. Y ese ‘por ahora’ fueron treinta años”.

Nunca lo contó públicamente, hasta que en 2006 un amigo organizó una exposición sobre cantautores antifranquistas y le pidió permiso para incluir uno de sus discos como Pedro Faura. Su padre ya había fallecido. Nunca llegaron a hablarlo. Ni él con su padre, ni su padre con él. De algún modo ambos sospechaban de los secretos del otro, pero optaron por no ponerlos encima de la mesa.

“Hace poco recordé que, estando yo buscado por la Brigada Político-Social, mi padre se ofreció un día a ir a comisaría a pedir unos documentos que yo necesitaba. Ahora lo pienso y me doy cuenta de que tenía que saber en qué andaba yo metido, que lo hizo porque sabía que yo no podía permitirme ir”, recuerda. En otra ocasión un policía que le detuvo, al ver sus apellidos, comentó: “Vaya familia”: “Los servicios de la policía sabían quién era mi padre, seguro”.

Libreta de Bernardo Fuster de 1976 que aún guarda hoy Olga Rodríguez.

Y, ¿quién era realmente su padre?

Y ¿quién era el padre de Fuster exactamente, más allá de un alemán profesor de música afincado en España que había luchado en la Segunda Guerra Mundial?

Un día, no hace tiempo, Bernardo Fuster descubrió en su casa familiar un álbum con la cruz gamada en la portada. Dentro encontró fotografías de todo tipo: soldados nazis desfilando en Madrid, coros de niños en colegios alemanes de España con banderas nazis, corridas de toros con militares alemanes, en las Ventas: “Ahí estaban ante sus ojos los lazos siempre negados entre el nazismo y el franquismo”, relata Cadenas.

Con 30 años de diferencia mi padre y yo habíamos estado en la clandestinidad durante un tiempo, cada uno en un bando

En las últimas páginas del álbum halló una invitación en la que aparecía el nombre de su padre presentado como el jefe de las Juventudes Hitlerianas en España, organización cuyo objetivo era adoctrinar a niños y jóvenes alemanes en la ideología nazi a través de actividades y campamentos en nuestro país, donde la población alemana se había triplicado desde el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

También encontró un recorte de un diario en el que se informaba de que los aliados pedían al Gobierno de Franco que entregara a una serie de personas refugiadas en España que pertenecían al partido nazi. Entre ellas estaba el nombre del padre de Bernardo.

Una de las fotografías del álbum del padre de Bernardo Fuster.

La red de ocultación de nazis en España, dirigida por Clara Stauffer Loewe [destacada militante de la Sección Femenina de Falange], le había facilitado al padre de Fuster una identidad falsa, española. Pasó de tener nombre y apellido alemanes -Feuerriegel- a llamarse Bernardo Fernández: « Se tiñó el pelo -era demasiado rubio- y se dejó bigote a lo español ». Así estuvo cuatro años, con acento alemán pero con el Fernández en un carné que indicaba que era natural de Tarragona y perito mecánico. El documento estaba expedido por la Falange, firmado por Miguel Primo de Rivera.

La red de Stauffer logró que unos ochocientos nazis se refugiaran en España. Cuando los aliados solicitaron a unos 1.600 alemanes sospechosos de pertenecer o de colaborar con el nazismo, el régimen franquista solo deportó a 265. El resto, incluido el padre de Bernardo, lograron quedarse y rehacer su vida sin ser perseguidos.

“Así es que con treinta años de diferencia mi padre y yo habíamos estado en la clandestinidad durante algún tiempo, cada uno en un bando », relata Fuster. Al cabo de cuatro años su padre, no sabe bien cómo, recuperó su pasaporte alemán y su identidad real, después de que los aliados consideraran que no había cometido crímenes de sangre.

Fotografía del álbum del padre de Fuster.

“Creo que mi padre fue del sector medio, no lo digo por exculparle. Lo que no entiendo es por qué lo mandaron aquí a España para ser jefe de las Juventudes Hitlerianas. Era el miembro del partido [nazi] ocho millones y pico. Es impresionante la cantidad de afiliados que hubo, cuando llegaban a un grado militar determinado estaban obligados a entrar en el partido. Me pregunto si ya era profesor de música allí. Imagino que habría formado a algún coro militar”.

Son muchas las preguntas no contestadas, porque padre e hijo nunca hablaron de sus secretos respectivos. “Él no lo habló para no buscar enfrentamiento, deduzco. Y yo lo mismo”.

Isabel Cadenas reflexiona sobre ello comparando los contextos de España y de Alemania: “Allí se abordó un proceso en el que se analizó la responsabilidad que tuvo cada persona. Aquí no. Allí una generación de alemanes se dedicó a confrontar a sus padres. Aquí se mantuvo el silencio”.

“El silencio nos ha acompañado siempre en este país. Es una faena, porque cuando quieres hablar te queda la memoria, pero esta es selectiva cuando pasa el tiempo”, reflexiona el músico, que está preparando la grabación y publicación de varias composiciones de Pedro Faura, algunas inéditas, otras divulgadas en su día.

‘Manifiesto’, de Pedro Faura, grabado en 1975 en Alemania.

“Realmente la historia de todos nosotros está construida sobre el silencio. Con el país tan ruidoso que somos, por otro lado”, añade Cadenas.

De eso no se habla, premiada ya con una mención especial de los Ondas, tiene pendiente publicar otros cuatro capítulos más, en los que su impulsora y su equipo -todas son mujeres- seguirán rescatando memorias, incluso las suyas propias.

Dice Cadenas que los silencios están llenos de miedos heredados -« ese no te signifiques, no hables, que nos decían »- y también de presencias. Hay quienes intentan romperlos excavando la tierra, literalmente, perforándola, rompiendo el suelo, para rescatar del olvido a los desaparecidos. Ella hace lo mismo pero no con picos y palas, sino con la palabra, el arma con la que nombrar lo innombrable, con la que recuperar lo oculto, con la que movilizar lo estancado. La palabra sirve para indagar. Desatasca. Puede que en algún momento le toque a ella. En el prólogo de De eso no se habla cuenta retazos de su infancia. Quizá pronto se atreva a abordar con más detalle, “si logro reunir la fuerza”, su propia historia, la de su familia, su mirada de niña. Sus propios silencios.

 

[Fuente: http://www.eldiario.es]

Indispensable crónica e historia documental en formato de novela gráfica.

Juan Carrá y Iñaki Echeverría presentan un proyecto muy completo que conjuga información y relato histórico con una gráfica potente.

Esma, fruto del compromiso político de los autores, se adentra de lleno en la lucha contra la impunidad de los crímenes de lesa humanidad en torno a la última dictadura cívico-militar argentina, la Mega Causa Esma, enfocando el relato en víctimas menos conocidas -exceptuando Rodolfo Walsh- con el objetivo de ayudar a dimensionar el carácter sistemático y planificado de la violencia estatal de aquella época.

Esma / Juan Carrá; Iñaki Echeverría. Evaristo Editorial, 2019

La Escuela de Mecánica de la Armada, ESMA, fue uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio más activos entre 1976 y 1983. Se calcula que pasaron unos 5000 detenidos desaparecidos de los que sobrevivieron alrededor de 200.

Hoy en día el recinto se ha convertido en un centro de memoria, el Museo Sitio de Memoria ESMA – ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio.

Juan Carrá (Mar del Plata, 1978) es periodista y escritor. Publicó las novelas No permitas que mi sangre se derrameLloran mientras duermenLima, un sábado más y Criminis Causa. Participó en diversas antologías de cuentos y publicó el libro de relatos Ojos al ras de la tierra. Fue distinguido con el premio Alfonsina en Creación literaria. Fue jefe de sección Policiales del diario El Atlántico de Mar del Plata y publicó en Página/12, Clarín, Brando, Rumbos, Anfibia, Infojus Noticias, Cosecha Roja, entre otros. Es docente en Periodismo en TEA y de Artes de la Escritura en la Universidad de las Artes.

— Algunas de sus crónicas en la revista Anfibia

Iñaki Echeverría (Balcarce, 1974) es arquitecto e ilustrador. Desde 2007 comienza a publicar tiras cómicas en el diario Página/12 y la revista Fierro. Ha publicado Negro el 10, en coautoría con Santiago Maisonnave; Muffins¿Alguna vez te miró una vaca de frente?, en coautoría con Esteban Castromán; Beya, le viste la cara a dios, en coautoría con Gabriela Cabezón Cámara, novela declarada de interés cultural y social por la Legislatura Porteña, que recibe el Premio Alfredo Palacios (otorgado por el Senado de la Nación), también es seleccionada entre los 10 mejores libros del año. En 2016 publica La vida de un padre abrumado.

— Algunas de sus crónicas en la revista Fierro

[Fuente: americat.barcelona]

En una reunión con el primer ministro español, el presidente Alberto Fernández repitió el viejo adagio sobre el nacimiento de esta nación: “los argentinos descendemos de los barcos”. Nuestro país es uno de los pocos de la región que construyó un imaginario blanco y europeo. El mito sigue vigente pese a las voces de lo no blanco, lo indígena, lo afro, lo mestizo y lo moreno que se las arreglan para plantear disidencias, abrir debates y construir narrativas de unidad que giren en torno a la mezcla.

Foto del cacique Foyel tomada durante su cautiverio en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

Escrito por Ezequiel Adamovsky

El video copó los noticieros, interrumpió conversaciones y llenó de memes las redes sociales. Una frase de Alberto Fernández mostró las ambivalencias y tensiones del perfil étnico-racial de la Argentina. El presidente se permitió repetir en un discurso el viejo adagio sobre los argentinos que “descienden de los barcos”. Y lo hizo en una de sus formulaciones más desagradables. Frente al primer ministro español, buscando fortalecer lazos de fraternidad, dijo: “los mexicanos salieron de los indios, los brasileros salieron de la selva, pero nosotros los argentinos llegamos de los barcos, y eran barcos que venían de allí, de Europa, y así construimos nuestra sociedad”. Nada menos. La formulación no es nueva en boca de mandatarios: Macri había dicho algo parecido, también el contexto de buscar capitales y alianzas comerciales con el Viejo Continente. Lo de Fernández es un buen recordatorio de que el mito de la Argentina blanca y europea nos habita a todos. Aunque suela tenerlo más a flor de piel, no es un problema sólo de la derecha. Los peronistas están lejos de ser inmunes al respecto.

Es probable que, puestos a reflexionar un momento, ni Fernández ni Macri puedan o quieran sostener sus afirmaciones. El primero ya se disculpó por Twitter, pero es posible que incluso el segundo reconozca, si se lo cuestionamos, que este país no estuvo hecho solamente por inmigrantes europeos y, por tanto, que no les pertenece prioritariamente a sus descendientes. Porque eso es lo que la frase lleva implícito: que en la Argentina puede haber gente de otros orígenes, claro, pero que los verdadera y prioritariamente argentinos son los de ascendencia europea. Los demás son invitados o argentinos de segunda.  

El hecho de que esa visión salga de sus labios es síntoma de que el presupuesto sigue teniendo un lugar dominante en nuestra sociedad. No hacen falta análisis demasiado sutiles para constatarlo. Nuestra prensa está repleta de alusiones francamente racistas sobre “conurbanos africanizados”, dirigentes a los que se nombra “caciques” para desacreditarlos, conflictos por tierras en los que se enfrenta algún pueblo originario con “la gente” o “los vecinos”. Para no mencionar los insultos contra “los negros” que se permiten con total impunidad periodistas, algunos dirigentes y miles de personas en las cloacas de las redes sociales.

Argentina es uno de los poquísimos países latinoamericanos cuyas élites propusieron visiones del “nosotros” nacional que lo imaginaban exclusivamente blanco y europeo. La mayor parte de sus equivalentes en la región plantearon narrativas de unidad que giraron en torno de la mezcla. Se imaginaron como naciones “mestizas” (como México), “democracias raciales” (Brasil), “trigueñas” (Puerto Rico) o “café con leche” (Venezuela). El Estado argentino eligió, en cambio, proclamar que su población era blanca y europea y que toda mezcla posible había quedado sepultada bajo la portentosa inmigración de ultramar de fines del siglo XIX. Hay que decir, sin embargo, que fue siempre una idea que generó dudas y ansiedades. Las tenía Sarmiento cuando escribió Conflictos y armonías de razas en América (1883):   

“¿Somos europeos? — ¡Tantas caras cobrizas nos desmienten!

¿Somos indígenas? — Sonrisas de desdén de nuestras blondas damas nos dan acaso la única respuesta.

¿Mixtos? — Nadie quiere serlo, y hay millares que ni americanos ni argentinos querrían ser llamados.

¿Somos Nación? — Nación sin amalgama de materiales acumulados, sin ajuste ni cimiento?

¿Argentinos? — Hasta dónde y desde cuándo, bueno es darse cuenta de ello”. 

Pocos años después, intelectuales como José Ingenieros, en su caso de ideas bien progresistas, afirmaron que la amalgama que Sarmiento sospechaba incompleta estaba ya concluida y que se había formado ya una “raza argentina” que era perfectamente blanca y europea. Buena parte de la sociedad eligió creer en ese mito. Las personas cuyas ancestrías o aspectos físicos no se correspondían con ese ideal fueron empujadas a la invisibilidad, a los márgenes de la nación.

Foto de una de las familias de los caciques mapuches tomada durante su cautiverio en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

La realidad de su existencia, sin embargo, continuó ejerciendo presión sobre nuestra sociedad. De muchas maneras, la presencia de lo no blanco, la existencia de lo indígena, de lo afro, de lo mestizo, de lo moreno, se las arregló para plantear sus disidencias. Fue una presencia espectral en la cultura oficial, pero bien real en la demografía y en la cultura popular durante todo el siglo XX. A veces atravesó la barrera de lo enunciable y consiguió hacerse sentir en el terreno político, pero fueron las menos.  

Las cosas en este terreno vienen cambiando aceleradamente desde 2001. Entre los numerosos efectos de la profunda crisis de entonces, uno no menor fue que minó la solidez de los discursos blanqueadores. Cada año desde entonces hemos visto una progresiva conciencia, en los debates públicos, acerca del profundo racismo estructural que existe en el país y de la inadecuación del mito de la Argentina blanca y europea respecto de nuestra realidad como nación.  

En la última década, el activismo afrodescendientede pueblos originarios y “marrón” se ganó un lugar de creciente importancia en una agenda pública también nutrida por muchas otras iniciativas antirracistas del movimiento feminista y de otros movimientos sociales, de colectivos políticos y de académicos. El Estado argentino comenzó a dotarse de políticas que, por primera vez, están orientadas de manera explícita a combatir el racismo y a visibilizar la presencia de lo no blanco como parte insoslayable de una nación de raigambres y colores múltiples. Esos avances, como es de esperar, están acompañados de reacciones de sectores sociales que no desean ver sus privilegios cuestionados. La colisión de esos dos impulsos es inevitable. 

Paradójicamente, desde la asunción de Alberto Fernández –el mismo que acaba de pronunciar esa frase infortunada e inaceptable– las políticas antirracistas ganaron un lugar que no habían tenido previamente. Por dar algunos ejemplos, se plasmaron en la creación de la Dirección Nacional de Equidad Étnico Racial, Migrantes y Refugiados (conducida por un referente afroargentino, Carlos Álvarez), de una Comisión Nacional para el Reconocimiento Histórico de la Comunidad Afroargentina y de una serie de campañas específicas del INADI. 

Mientras se viralizaba el video, el Ministerio de Trabajo daba inicio a un inédito “Taller sobre perspectiva étnico-racial para sindicatos“. La irónica coincidencia temporal es ilustrativa del momento en el que vivimos. Aunque esté en retroceso, el mito de la Argentina blanca y europea sigue siendo poderoso. Tanto como para hablar por las bocas más inesperadas.

Foto del cacique Sayweke tomada durante su cautiverio en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.

 

[Fuente: http://www.revistaanfibia.com]

Escrito por Fernando Capez

Serendipidade é o encontro fortuito de prova relacionada a fato diverso daquele que está sendo investigado. Doutrinariamente, é também denominada de crime achado e consiste na obtenção casual de elemento probatório de um crime no curso da investigação de outro. A origem do nome remonta à tradução literal da palavra serendipity, termo criado em 1754 pelo escritor inglês Horace Walpole, em alusão ao conto persa « Os três príncipes de Serendip », no qual várias descobertas inesperadas ocorriam no decorrer da estória.

É o caso, por exemplo, da regular interceptação telefônica em tráfico de drogas, na qual se descobrem aleatoriamente evidências de um homicídio, ou do encontro casual de dinheiro contrafeito no cumprimento de mandado de busca e apreensão domiciliar de arma de fogo de calibre proibido.

Sobre o tema, existem duas posições na doutrina:

1) Serendipidade de primeiro grau: exige nexo causal em relação ao crime investigado originariamente, como, por exemplo, a localização do cadáver ocultado, durante a apuração do respectivo homicídio;

2) Serendipidade de segundo grau: a prova descoberta fortuitamente será válida, independentemente de existir ou não conexão com o fato originalmente apurado. Nesse sentido, seria lícita a prova de roubo colhida fortuitamente em uma interceptação telefônica para investigação de estupro.

A primeira posição argumenta pela ausência de autorização judicial específica para restrição de garantia constitucional no caso da nova infração descoberta, que era desconhecida da autoridade. A ordem judicial autorizando a interceptação telefônica ou a busca e apreensão, por exemplo, estava relacionada a outro crime, de modo que qualquer outra prova relacionada a fato diverso considera-se obtida sem respaldo legal. É que o juiz só havia autorizado a medida invasiva ou restritiva para o delito originário. Trata-se de delimitar o âmbito de abrangência da constrição concedida, não sendo possível ampliar a interpretação quando se trata de garantia constitucional, nem tampouco admitir violação de direito constitucional, sem prévio conhecimento e autorização por parte do Poder Judiciário.

Ao cumprir mandado de busca e apreensão na residência do investigado, rompe-se a garantia fundamental da inviolabilidade domiciliar (CF, artigo 5º, XI). De igual forma, na interceptação telefônica avilta-se a proteção constitucional da inviolabilidade do sigilo de comunicação interpessoal (CF, artigo 5º, XII). Por essa razão, a utilização da prova fortuita deve necessariamente guardar nexo de pertinência lógica com o fato originalmente investigado, sob pena de excederem-se os limites constitucionais (odiosa restringenda, favorabilia amplianda).

Sustentando tal posição, Aury Lopes Jr. argumenta: « Em que pese a maior parte da doutrina que trata do tema admitir que a prova obtida (mediante desvio causal) seja o starter de uma nova investigação, há que se ponderar o seguinte: se usarmos a prova obtida com desvio causal, ainda que a título de conhecimento fortuito, estaremos utilizando uma prova ilícita derivada. Isso gera um paradoxo insuperável: a prova ilícita (despida de valor probatório, portanto) em um processo, mas vale (ria) como notícia-crime em outro… Ora, partindo do Princípio da Legalidade, a investigação tem que se iniciar a partir de prova lícita e não de uma prova ilícita, sob pena de contaminarmos todos os atos praticados na continuação » [1].

A segunda corrente defende que o processo penal é informado pelo princípio da verdade real e da livre apreciação da prova pelo juiz (CPP, artigo 155, caput, primeira parte). Estando autorizada a diligência investigatória pelo juiz dentro das hipóteses legais, todo o acervo probatório encontrado é válido, não se podendo argumentar que as garantias constitucionais foram violadas pela descoberta de mais evidências do que as que a autoridade imaginava encontrar, ainda que referentes a outro delito.

Atualmente, está sendo construída uma interpretação intermediária, a qual leva em consideração o momento de sua obtenção. Desse modo, se o encontro da nova evidência ocorrer antes do encontro da prova relacionada ao crime originalmente investigado, a prova será válida, independentemente de se tratar de delito diverso. No entanto, se a obtenção da prova casual ocorrer depois de obtido o encontro e satisfeito o objeto da diligência, a prova será nula, uma vez que, atingido o objetivo indicado no mandado, a busca deve ser imediatamente suspensa.

Adotamos a segunda posição. Descoberta a nova prova durante a diligência investigatória regularmente autorizada por ordem judicial, esta poderá ser aproveitada independentemente de existir ou não nexo de causalidade com o crime originalmente investigado, e mesmo que obtida após o atingimento da finalidade contida na ordem judicial.

Do mesmo entendimento comunga Eugênio Pacelli: « Ora, não é a conexão que justifica a licitude da prova. O fato, de todo relevante, é que, uma vez franqueada a violação dos direitos à privacidade e à intimidade dos moradores da residência, não haveria razão alguma para a recusa de provas de quaisquer outros delitos, punidos ou não com reclusão » [2].

Em recente acórdão acerca do tema, assim decidiu o STJ: « É legítima a utilização de informações obtidas em interceptação telefônica para apurar conduta diversa daquela que originou a quebra de sigilo, desde que por meio dela se tenha descoberto fortuitamente a prática de outros delitos. Caso contrário, significaria a inversão do próprio sistema » [3].

O mesmo entendimento se solidificou no STF: « Nas interceptações telefônicas validamente determinadas é passível a ocorrência da serendipidade, pela qual, de forma fortuita, são descobertos delitos que não eram objetos da investigação originária. Precedentes: HC 106.152, Primeira Turma, Rel. Min. Rosa Weber, DJe de 24/05/2016 e HC 128.102, Primeira Turma, Rel. Min. Marco Aurélio, DJ de 23/06/2016 » [4].

Atualmente, a Suprema Corte também acompanha esse entendimento, sustentando que o encontro fortuito de provas não necessariamente precisa guardar relação com o crime originalmente investigado: « O Colegiado afirmou que a hipótese dos autos é de crime achado, ou seja, infração penal desconhecida e não investigada até o momento em que se descobre o delito. A interceptação telefônica, apesar de investigar tráfico de drogas, acabou por revelar crime de homicídio. Assentou que, presentes os requisitos constitucionais e legais, a prova deve ser considerada lícita. Ressaltou, ainda, que a interceptação telefônica foi autorizada pela justiça, o crime é apenado com reclusão e inexistiu o desvio de finalidade » [5].

A exigência de nexo causal entre o crime original e a nova infração descoberta, com a rejeição pura e simples da prova fortuitamente encontrada, viola o princípio da proporcionalidade por exigir da autoridade investigante um conhecimento prévio que ela não tem condições de possuir. Além disso, haveria proteção deficiente do bem jurídico em relação ao novo delito trazido à luz pelas provas fortuitamente encontradas, pois ignorar sua existência, mesmo tendo sua descoberta ocorrido em diligência regulamente autorizada pela Justiça, seria abraçar injustificadamente a impunidade.

 

[1] Direito Processual Penal, 18ª edição, ed. SaraivaJur, 2021, p. 439.

[2] Curso de Processo Penal, 25ª edição. Atlas, 2021, p. 287;

[3] STJ; HC 187189/SP 2010/0185709-1, Rel. Min. Og Fernandes, 6ª Turma, j. 13/08/2013, DJE 23/08/2013.

[4] STF; HC 137438; 1ª Turma; Rel. Min. Luiz Fux; DJE 20/06/2017.

[5] STF, Informativo 869 – HC 129678, j. 13/06/2017.

 

 

[Fonte: http://www.conjur.com.br]

La nueva convención constitucional en Chile nos permite dejar atrás sistemas de vida centrados en la competencia entre personas y en una supuesta libertad individual, de consumo principalmente, totalmente desconectada de su entorno, que ha olvidado que los seres humanos somos seres relacionales, interdependientes y parte de un sistema vivo llamado Tierra.

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Escrito por Andrés Kogan Valderrama*

Luego de haberse realizado la elección paritaria de candidatos constituyentes en Chile, los días 15 y 16 de mayo, los resultados son realmente esperanzadores para la construcción de un país distinto y que responda a las principales demandas que se han impulsado desde distintos sectores críticos en los últimos 20 años.

Si bien la votación total no fue la deseada, solo el 43,35%, por debajo de lo que se votó en el plebiscito nacional del 2020 por una nueva constitución, un 50,95% (ambas con voto voluntario y en pandemia), el rol que jugaron los movimientos sociales a través de muchas candidaturas independientes en esta elección, es algo bastante inédito en la historia del país.

El caso del amplio apoyo a la Lista del Pueblo por ejemplo, la cual agrupa distintas personas pertenecientes a diferentes movimientos sociales, puede ser visto como una ruptura a como se ha distribuido el poder en Chile en los últimos 30 años, en donde se ha hecho política a espaldas de la ciudadanía.

Eso sumado a muchas candidaturas criticas electas provenientes de organizaciones de base, las cuales han dado una larga lucha desde el movimiento socioambiental, feminista y estudiantil, en donde resalta la crítica a la mercantilización de la vida y la generación de alternativas situadas territorialmente.

Se destacan los nombres de Camila Zárate del Movimiento por el Agua y los Territorios (MAT), Alvin Saldaña de la Red por la Soberanía Alimentaria, Alondra Carrillo, Janis Meneses y Elisa Giustinianovich de la Coordinadora Feminista 8M, Ivanna Olivares, Carolina Vilches, Manuela Royo y Yarela Gómez del Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la protección del Medioambiente (MODATIMA), entre muchos otros y otras.

Asimismo, es muy importante también el rol que jugarán para construir una democracia intercultural, plurinacional y descolonizadora, quienes fueron electas a través de los escaños reservados para los pueblos indígenas, como son los casos de Elisa Loncon, Natividad LLanquileo y la machi Francisca Linconao.

Por otro lado, es muy positivo que los partidos de la derecha en Chile no hayan alcanzado ni siquiera 1/3 de las personas elegidas como constituyentes, lo que los deja imposibilitados completamente de vetar lo que acuerde la mayoría en la nueva convención para redactar la nueva constitución.

Es muy positivo que los partidos de la derecha (…) no hayan alcanzado ni siquiera 1/3 de las personas elegidas como constituyentes, lo que los deja imposibilitados completamente de vetar lo que acuerde la mayoría

Por lo mismo, es más importante que nunca que los partidos de izquierda en Chile, sean estos los de la exconcertación, el partido comunista y el Frente Amplio, pero también los denominados independientes no neutrales, que den el ancho al momento histórico que nos encontramos como país.

De ahí que sea clave no solo que respondan a las demandas más importantes de la revuelta social del 2019, sino que tomen en serio la participación, y tengan una relación directa y constante con las comunidades, a través de asambleas y cabildos autoconvocados, para tomar las respectivas decisiones sobre los contenidos de esta nueva constitución.

Por lo mismo, aquellos que están por hacer grandes transformaciones, a través de esta convención constitucional, tienen que posicionarse críticamente con respecto a la situación de los presos políticos de la revuelta, los presos políticos mapuche y contra la impunidad de quienes violaron los derechos humanos desde octubre del 2019.

La democracia representativa sabemos que se ha quedado corta en el mundo

La democracia representativa sabemos que se ha quedado corta en el mundo, siendo capaz de legitimar las violaciones a los derechos humanos, como ocurrió en Chile, por lo que se necesitan impulsar formas más horizontales y colectivas de hacer política, sin caudillos, en donde se generen nuevos mecanismos de participación directa, que permitan construir un nuevo horizonte transformador.

En estos últimos 30 años se empobreció a tal niveles el significado de lo político, reducido a lo partidista, que quienes fueron elegidos y elegidas como constituyentes tienen una responsabilidad mucho mayor que escribir o no una nueva constitución, sino de devolverle el sentido amplio de la política a un país que por fin se ha levantado a exigir más dignidad.

Por eso la necesidad de politizar todo, a través de esta nueva convención constitucional en Chile, para dejar atrás sistemas de vida centrados en la competencia entre personas y en una supuesta libertad individual, de consumo principalmente, totalmente desconectada de su entorno, que ha olvidado que los seres humanos somos seres relacionales, interdependientes y parte de un sistema vivo llamado Tierra.

Llegó el momento de que la política sea vista como algo digno, que nos afecta, nos une y nos involucra a todas y todos, como conjunto, y no como un ámbito reducido, elitizado y privatizado, en donde algunos expertos o iluminados deciden sobre cómo tenemos que vivir y cuáles son las opciones existentes.


* Andrés Kogan Valderrama es sociólogo, diplomado en Educación para el Desarrollo Sustentable, magíster en Comunicación y Cultura Contemporánea y con cursos de doctorado en Estudios Sociales de América Latina. Es editor del Observatorio Plurinacional de Aguas.

 

 

[Fuente: http://www.servindi.org]

Hace cinco años, el gobierno alemán hizo un histórico mea culpa en relación con el caso Colonia Dignidad. Pero más allá de eso, ¿cuánto se avanzó con respecto a esclarecimiento, justicia y reparación para las víctimas?

Chile: Colonia Dignidad, hoy Villa Baviera.

Colonia Dignidad, hoy conocida como Villa Baviera, es un asentamiento de alemanes en el sur de Chile, fundado por el predicador Paul Schäfer en 1961.

Escrito por Victoria Dannemann

« La diplomacia alemana debería haber aconsejado y ayudado a sus ciudadanos (…). Debió haber ejercido presión diplomática sobre la cúpula de la colonia y adoptado medidas jurídicas”. El discurso del entonces ministro de Relaciones Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier -hoy presidente del país-, el 26 de abril de 2016, marcaron un hito.

« Por primera vez, el gobierno asumió la responsabilidad de la diplomacia alemana en relación con los crímenes de Colonia Dignidad, aunque solamente la calificara como responsabilidad moral”, dice a DW Jan Stehle, del Centro de Investigación y Documentación Chile-Latinoamérica, en Berlín.

El ministro reconoció que los diplomáticos perdieron la brújula interna y prefirieron mirar hacia otro lado, en su afán de mantener buenas relaciones con Chile, antes que proteger a las víctimas de la secta que Paul Schäfer fundó en 1961 en el sur de ese país. Durante décadas ocurrieron allí una serie de crímenes y violaciones a los derechos humanos, como abuso sexual de menores, tortura, medicación forzada, trabajo esclavo, tráfico de armas y desaparición de detenidos políticos en la dictadura.

Tras el discurso, Alemania abrió anticipadamente parte de los archivos del caso. Más tarde, el Bundestag emitió una resolución unánime para impulsar la búsqueda de verdad, justicia y reparación para las víctimas y se creó una comisión mixta Chile-Alemania para avanzar en estos temas. Han pasado cinco años, y diversos actores cercanos al caso, consultados por DW, valoran el histórico discurso, pero también advierten sobre la necesidad de más avances concretos.

La excolona Doris Gert (izqda.) y la experta alemana Elke Gryglewski en un encuentro de víctimas en la actual Villa Baviera. (2018).

La excolona Doris Gert (izqda.) y la experta alemana Elke Gryglewski en un encuentro de víctimas en la actual Villa Baviera, como parte de los talleres para elaborar un concepto de sitio de memoria. (2018).

« Después de décadas de negación por parte de instituciones gubernamentales, tuvo una gran importancia para los diferentes grupos de víctimas. Significó un reconocimiento en el sentido de aceptar y apreciar sus sufrimientos”, destaca Elke Gryglewski, del grupo de expertos que elaboró el concepto de memorial para la ex Colonia Dignidad y directora de la Fundación de Sitios de Memoria de Baja Sajonia, en entrevista con DW.

El reconocimiento llegó tras décadas de lucha de las víctimas por visibilizar el caso y buscar justicia en Chile y Alemania, « seis años después de que Paul Schäfer muriera en prisión en Chile”, observa, por su parte, la investigadora de la Universidad Libre de Berlín Meike Dreckmann-Nielen, quien estudia este tema y es autora de Colonia Dignidad-Public History Forschungsblog. « Sé por algunos de los afectados que significó mucho, al menos en el plano simbólico”, dice a DW.

Por otra parte, fue un mensaje hacia los funcionarios de Relaciones Exteriores, señala Gryglewski, en el sentido de que se espera que contribuyan a la elaboración de ese capítulo de la historia. También impulsó la misión de estudiar y aprender de este caso para no repetir los errores.

Manifestación de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos de Talca. Santiago, Chile. 15.06.2019.

Manifestación de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos de Talca. Santiago, Chile. 15.06.2019.

Más allá de la responsabilidad moral

En opinión de Stehle, la investigación científica en base a fuentes históricas indica que « la diplomacia y la Justicia alemanas durante décadas supieron o tenían claros indicios de los crímenes y aun así no tomaron medidas adecuadas para impedir que se siguieran cometiendo. La corresponsabilidad alemana trasciende lo moral; es fáctica”.

« El discurso fue un primer paso importante, que valoramos, pero tiene que traducirse en una colaboración efectiva de ambos Estados. No escatimar recursos humanos ni económicos para establecer lo ocurrido con los detenidos desaparecidos y colaborar en el acceso a la justicia y en la persecución de jerarcas que huyeron de Chile y manejan información valiosa”, señala ante DW la abogada chilena Mariella Santana.

Gryglewski observa avances, como el fondo de ayuda para las víctimas y la realización de seminarios y talleres en que diferentes grupos de afectados « pudieron discutir qué esperan de un sitio de memoria en la actual Villa Baviera para recordar y trabajar el pasado violento de la Colonia Dignidad. Todo eso son éxitos reales”.

Juristas alemanes visitan la ex Colonia Dignidad junto con víctimas y familiares de estas. (2018).

Juristas alemanes visitan la ex Colonia Dignidad junto con víctimas y familiares de estas. (2018).

La excolona Doris Gert es una de las beneficiadas por el fondo de ayuda del gobierno alemán, que entrega hasta diez mil euros. « La ayuda ha llegado, pero solo a unos pocos. Y tampoco nos alcanza. A nosotros se nos acabó enseguida por una operación en el hospital”, relata. Como ella, los colonos trabajaron por décadas como esclavos, sin recibir sueldo ni renta, con castigos y medicación forzada. « De Alemania llego algo de ayuda, pero de Chile, nada”, lamenta.

En materia de verdad y memoria, el grupo de expertos presentó en 2019 un concepto de memorial y centro de documentación en terrenos de la excolonia, pero falta llevarlo a cabo. El diputado Friedrich Straetmanns, del partido La Izquierda y miembro de la comisión conjunta del gobierno y el Bundestag por Colonia Dignidad, espera que el gobierno alemán ejerza mayor presión ante Chile, donde ministros del actual gobierno, partidarios de la dictadura, fueron cercanos a la secta: « Una señal correcta para las víctimas sería que la primera piedra del memorial se pusiera este otoño”, señala en un comunicado.

Muchos niños fueron víctima de abusos en la ex Colonia Dignidad liderada por el alemán Paul Schäfer, en Chile.

Muchos niños fueron víctima de abusos en la ex Colonia Dignidad liderada por el alemán Paul Schäfer, en Chile.

La lucha contra la impunidad

También falta avanzar en el esclarecimiento y castigo de los crímenes. « Los familiares de las víctimas de tortura política, los sobrevivientes y también los niños que fueron víctimas de violencia sexual por Paul Schäfer siguen sufriendo mucho por la continua impunidad de los responsables. El caso más conocido es probablemente el del médico Hartmut Hopp, quien eludió su detención en Chile hace unos años”, afirma Dreckmann-Nielen.

« En Alemania la Justicia ha fracasado completamente, por eso muchos victimarios o presuntos victimarios se han sustraído de la Justicia chilena, y hoy gozan de impunidad en este país. Los avances son escasos, y los años van pasando. Muchos familiares de detenidos desaparecidos son de avanzada edad o han fallecido sin conocer el destino de sus seres queridos y sin contar con un lugar de memoria para recordarlos”, observa Stehle.

Una trascendental tarea de la comisión mixta chileno-alemana, cuyo resultado se mantiene en secreto, es el esclarecimiento del patrimonio de Villa Baviera, que hoy funciona como restorán y centro turístico. « Es un patrimonio heredado de una organización criminal, que beneficia a la actual administración, en perjuicio de las numerosas víctimas”, alerta Stehle. « Ellos cuentan con abogados que pagan con dinero de nuestros bienes y a nosotros no nos llega nada”, reclama Doris Gert.

En opinión del diputado Straetmanns, « el optimismo de 2016 ha dado paso en gran medida a la impaciencia y la resignación”. En Chile, en tanto, genera gran esperanza el trabajo que está iniciando la jueza Paola Plaza, quien acaba de asumir el caso en reemplazo del Mario Carroza, tras su ingreso a la Corte Suprema.

En los últimos días ha realizado entrevistas y diligencias en terreno. « La gran traba es el pacto de silencio del círculo de protección de los jerarcas. El manto de protección tejido en torno a Colonia Dignidad fue posible por la anuencia de las autoridades chilenas y alemanas, no solo en dictadura, sino hasta la actualidad” asegura Santana. « Esperamos que el peritaje de geomagnetismo arroje algún resultado en pos de determinar el área de las fosas donde finalmente fueron enterradas las víctimas”, agrega la abogada chilena.

La búsqueda de esclarecimiento, sumada a la del esperado centro de memoria y documentación, es una forma de hacer justicia, explica Gryglewski: « La justicia también se da cuando la historia es contada con estándares científicos y contradiciendo a los mitos e historias que crean aquellos que no quieren manejar el pasado real”.

 

[Fuente: http://www.dw.com]

Paranaländer reseña el libro «Narcótics» (2018, Twisted Spoon Press), del escritor multifacético Stanislaw Ignacy Witkiewicz (1885-1939), escritor, filósofo, pintor y fotógrafo polaco. En esta obra, Witkiewicz desarrolla su experiencia con el consumo de drogas y los efectos de estas en su producción artística.

Stanislaw Ignacy Witkiewicz (Varsovia 1885-Jeziory 1939), conocido también como Witkacy, a lo largo de sus 54 años escribió novelas, obras de teatro, ensayos filosóficos, pintó retratos, sacó fotos, filmó un cortometraje, viajó con Malinowski a Ceilán y Nueva Guinea…No fue reconocido durante su vida, consideradas ridículas sus obras, tratado como loco, tampoco durante el largo régimen comunista hasta que Kantor lo puso de nuevo en escena en 1956. Entonces el régimen quiso congraciarse y perpetró su inhumación fallida en un ejercicio de bluff grotesco.

Hoy les presentamos una obra originalmente de 1930 reeditada en inglés, “Narcóticos” (2018 Twisted Spoon Press). Son escritos sobre sus experiencias con drogas, a las cuales nunca fue adicto (salvo a la nicotina y el alcohol), supervisados por amigos médicos, para analizar -como lo hicieran también Ernst Jünger o Huxley- los efectos que cada una de las drogas (peyote, ecodal, harmina, cocaína, éter, morfina) tenían sobre su cuerpo y su producción artística. Muchos retratos al pastel -que pintó en su empresa de retratos fundada en 1925 exclusivamente por motivos económicos- tienen indicaciones de la droga que usó para pintarlas. Algunas en combinación con alcohol.

“Demasiado cansado para seguir anotando mis visiones”: la esposa de Witkacy, Jadwiga, conocida como Nina (1893-1968), registró inicialmente las visiones que estaba dictando a medida que se le ocurrían. El punto donde ella se detiene y él mismo comienza a grabarlos es más evidente en el manuscrito sin editar, pero parece ser alrededor de la medianoche. Uno de los antepasados ​​de su esposa sería Zygmunt Unrug (1676-1732), un noble polaco que se desempeñó como chambelán real y embajador en el Reino de Prusia, y luego fue acusado de blasfemia. El apellido de soltera de la esposa de Witkacy era Jadwiga Unrug; se casaron el 30 de mayo de 1923.

“Quería comenzar esta “pequeña obra” de una vez por todas, para justificarme a mí mismo mi propia existencia. ¿No es esta la raíz de toda la «creatividad»?”

“He tomado cocaína sobrio solo dos veces en mi vida, e inmediatamente intenté ahogar la sustancia desagradable en la bebida. Otras ocasiones para tomar esta droga (que nunca he ocultado, firmando dibujos ejecutados bajo su influencia con “Co”) fueron siempre en conjunción con poderosas juergas à la manière rusa. Nunca he sido un adicto a la morfina, a la que tuve extraña reacción (una vez tuve una inyección mínima y apenas escapé con vida). Tampoco he sido un adicto al éter, como resultado de una desconfianza fundamental en el éter, que no me ha impedido probarlo varias veces, inhalándolo después de beber vodka. Los dibujos, por supuesto, eran bastante interesantes, y la sensación de la desaparición del mundo y del cuerpo y luego del «aislamiento metafísico en un vasto páramo» fue divertido, pero de alguna manera nunca hizo mucho por mí”.

“Una cosa más: podría imaginarse que estoy escribiendo este libro como una forma de autopromoción. Al contrario, algunos de los contenidos de este libro solo mancharán mi reputación. Su principal objetivo es salvar a las generaciones futuras de los dos más monstruosos estupefacientes, el tabaco y el alcohol”.

“Los narcóticos «blancos» de grado superior son tomados por la élite de la humanidad -esta es la aristocracia del narcotismo- y por lo tanto no son tan siniestros como los intoxicantes democráticos, grises, mucho más peligrosos que todos pueden consumir con impunidad”.

“Mi método es puramente psicológico. Mi intención es llamar la atención sobre las repercusiones mentales de estos venenos, cuyos efectos cualquier novato puede observar germinar mucho antes de que se consuma por completo. No voy a romper algunos huevos (de gallina) ante sus ojos y arrojarlos en alcohol puro para mostrar cómo las claras se coagulan en contacto con el «líquido transparente» (como recuerdo que el príncipe Giedroyć lo demostró una vez). No mostraré diapositivas de los pulmones llenos de hollín y el corazón distendido de un fumador, ni el hígado marchito de un bebedor, ni el estómago de un adicto a la cocaína, reducido al tamaño de un puño de niño”.

“Espero mostrarte los pequeños cambios mentales que finalmente llevan a una personalidad a volverse completamente alterada, espiritualmente desfigurada, desprovista de Geist (la palabra polaca para «espíritu», duch, no transmite la gama del Geist alemán y el esprit francés: habilidad, chispa, destello, impulso, etc.), poder creativo y un esfuerzo hacia lo Desconocido, que requiere coraje y una actitud despreocupada que son sistemáticamente pulverizados por una odiosa adicción”.

“Dado que mi «creatividad de forma libre» no ha sido más que «silbar a Dixie», al pedo, me di cuenta de que mis experimentos de escritura no eran útiles para la nación y la sociedad, y por eso he decidido compartir mis puntos de vista sobre los narcóticos con el público en general. Empiezo con el lugar más común, el tabaco, y concluyo con quizás el más extraño, el peyote. Esta es mi modesta contribución para ayudar a las fuerzas del bien a luchar contra los enemigos más diabólicos de la humanidad, fuera de la guerra, la pobreza y la enfermedad. Como la intención de este trabajo es poner al descubierto verdades amargas, podría terminar siendo recibido con el mismo tono humorístico o negativo que mi estética, filosofía, trabajos para el escenario, retratos esenciales, composiciones antiguas, etc. – un «producto de forma libre». Por la presente declaro que escribo con total seriedad y que finalmente busco producir algo útil”.

“En la actualidad soy un tipo de mediana edad de modales bastante apacibles que ya no sueña con “escapadas” extravagantes – solo sueño con poner fin a esta vida, de la que no me he arrepentido, a pesar de todas sus catástrofes y fracasos. Solo quisiera señalar que esta «pequeña obra» es muy personal y, por lo tanto, póstuma, por así decirlo”.

“Visité Ceilán y Australia antes de la guerra, y también tuve la oportunidad de ver fotografías de templos mexicanos, pero nada explica la precisión de mi visión, infinitamente más real y precisa que los recuerdos de cosas vistas momentos antes”.

[Fuente: http://www.eltrueno.com.py]

La sola repercusión de esas triplicaciones (las duplicaciones se van quedando viejas) ya logró un efecto positivo

Escrito por Álex Grijelmo
La ministra de Igualdad, Irene Montero, consiguió la semana pasada una enorme repercusión gracias a que en un acto electoral usó el triplete de géneros terminados en o, en a y en e: “Buenas tardes a todos y a todas, y a todes”, “ser escuchados, escuchadas y escuchades”, “hay un niño, una niña, un niñe” (se le escapó “un” en vez de “une”)… Así 10 veces en apenas 15 minutos de discurso.
Montero cerraba un mitin con asociaciones de lesbianas, gais, transexuales, intersexuales y bisexuales en el que antes habían hablado nueve oradores (entre ellos Pablo Iglesias), varios de los cuales emplearon también esa fórmula. El solo impacto mediático de esas triplicaciones (las duplicaciones se están quedando viejas) ya logró un efecto positivo: mostrar la existencia de personas (“elles”) que no desean encuadrarse ni en el sexo masculino ni en el femenino; y llamar la atención sobre las justas reivindicaciones de todos estos grupos discriminados.

Sin embargo, imagino que muchos españoles se preguntarán con perplejidad: ¿Tendremos que hablar así para ser aceptados, aceptadas y aceptades entre quienes defienden los derechos de esa comunidad? ¿Se va a extender para siempre esa forma de expresarse en público, que es un auténtico peñazo?

Tras haber repasado el vídeo completo, de casi una hora, se pueden exponer algunos comentarios:

1. Es imposible mantener la concentración sin desfallecer. Montero regresó ocho veces a las duplicaciones (“vosotros y vosotras” y demás), sin añadir el tercer elemento en e. Y no siempre sostuvo su propio pulso: “Que salgáis orgullosas”, “que depositéis vuestro voto orgullosas” (sin “orgullosos y “orgulloses”). Otros oradores flaquearon también en el empeño, al incurrir en composiciones como “de todos vosotres” y similares.

2. Cuando Montero hubo de nombrar colectividades que ya tienen masculinos en e, no desdobló los términos en tres: “los docentes y las docentes” (faltaron “les docentes”), “profesoras y profesores”… En estos casos, el original morfema e parecía abarcar ahí tanto al sexo masculino como al sexo no binario al que ahora se adjudica, en una inevitable ocultación de alguno de los dos como se pretende que pasa con el genérico y el femenino.

3. Pablo Iglesias no triplicó los géneros, pero incurrió en lo que ya se ha comentado aquí en alguna ocasión anterior: desdoblamiento de los enunciados positivos o neutrales, pero no de los negativos (“corruptos y corruptas”): “Las políticas LGTBI van a tener enemigos muy poderosos”, afirmó; “ningún fascista se debe atrever a decir a vosotras y a vosotros lo que significa la palabra libertad”; “algunos dicen que nuestras reivindicaciones tienen poco sentido”; “el 30% de los distritos en los que ellos ganan”… Y también Montero: “Lo que quieren es impunidad para que los fuertes puedan hacer lo que quieran con los débiles”. Y la oradora Boti García: “Están gobernando para los ricos”; “si no les echamos nos seguirán causando dolor”.

Se construye así un curioso mensaje: los nuestros somos “nosotros y nosotras”… y “nosotres”, pero los rivales son solamente “ellos”: los ricos, los enemigos, los poderosos, los fuertes, los fascistas…, los varones. Que se reserve el masculino para nombrar lo malo me parece inquietante, por sus consecuencias subliminales. En cambio, la pretensión de lograr que más de 550 millones de hispanohablantes dupliquen o tripliquen cada genérico de persona me despierta una gran simpatía, en su quimérico empeño.

[Foto: Zipi / EFE – fuente: http://www.elpais.com]

No século XX, guerras se “urbanizaram” — e Direito Internacional avalia tornar ataques à patrimônios culturais e históricos crimes contra a humanidade. “Novo” conceito poderia banalizar a tipificação de genocídio? Como punir a destruição de cidades?

Escrito por Juliette Robichez

Em setembro de 2018, o Brasil perdeu uma das suas joias culturais, o Museu Nacional do Rio de Janeiro, e, em abril de 2019, a França assistiu à destruição do emblema de Paris e da nação, a catedral Notre-Dame de Paris. Essas novas “catástrofes culturais”, usando a expressão da professora francesa especialista da história da arte1, espantaram e entristeceram o planeta. A transmissão ao vivo, durante intermináveis horas, da ação do fogo em ambos os patrimônios da humanidade e a emoção mundial que esses incêndios provocados pela imprudência e negligência suscitaram, demonstram que estamos apegados ao que estampa a história, a memória, a cultura, a identidade da humanidade, em resumo, a dignidade dos seres humanos. Esses sentimentos de indignação e de desespero se acentuam quando a destruição do nosso patrimônio é o fruto de um ato deliberado, como acontece nos tempos de conflitos armados, quando os bens culturais se tornam alvo prioritário dos beligerantes.

A sociedade internacional, em particular sua componente civil, vítima dos atos deliberados de tentativa de aniquilamento da sua cultura, mobiliza-se para despertar a consciência dos representantes dos Estados a respeito da gravidade da situação e refletir sobre como reagir de maneira eficaz para prevenir o desmoronamento do patrimônio e sobretudo punir os que cometeram infrações contra a herança cultural do gênero humano. Já houve várias iniciativas no campo jurídico que merecem nossa atenção2. Desde os tempos remotos, o direito humanitário foi pioneiro em criar um arsenal normativo rematado, visando preservar os bens culturais em tempo de guerra. A fundação da Organização das Nações Unidas para a Educação, a Ciência e a Cultura – Unesco, depois da 2ª Guerra Mundial – evento histórico, um símbolo, diante do vandalismo, a pilhagem e a destruição em grande escala de cidades históricas –, constituiu também um grande avanço para a concretização dos instrumentos internacionais existentes, a elaboração de novos diplomas legais e a extensão da proteção dos bens culturais no tempo de paz. Esta organização internacional elaborou, por exemplo, a lista do patrimônio em 1972, que está em constante atualização. As jurisdições penais internacionais que surgiram depois da queda do Muro de Berlim – inspirados pelo Tribunal de Nuremberg, que julgou os crimes nazistas – efetivaram as normas internacionais que visam conservar os bens culturais. Existem hoje vários julgamentos condenando carrascos por terem cometido crimes de guerra ou crimes contra a humanidade ao deliberadamente destruírem o patrimônio da humanidade3. No entanto, esses avanços merecem, segundo uma corrente doutrinária, serem aperfeiçoados, para tornar a luta contra a devastação dos bens culturais uma prioridade.

Este artigo visa iniciar uma reflexão sobre a proposta doutrinária de promover um novo crime, que consiste em destruir deliberadamente o patrimônio cultural e histórico de um povo, ao patamar mais elevado das infrações internacionais, para oferecer uma proteção melhor aos bens culturais. Alguns jurisinternacionalistas sugerem não mais se contentar em apenas incluir a ruína do patrimônio cultural como elemento de um dos crimes internacionais elencado no Estatuto de Roma de 1998; militam em prol da concepção de um crime sui generis, o “crime de urbicídio”. Esta proposta merece ser apresentada e analisada de maneira crítica. Na perspectiva de descobrir como o conceito “urbicídio” surgiu e de defini-lo (cap. 1), realizou-se uma pesquisa qualitativa, bibliográfica e documental, com enfoque na literatura estrangeira, baseada em procedimentos metodológicos comparativos e históricos. A partir deste estudo preliminar, foi iniciada uma análise crítica deste novo conceito: foram ressaltadas suas vantagens em comparação com os outros crimes internacionais, e destacadas as vicissitudes que criam potenciais obstáculos a sua posteridade, como novo crime no rol do Estatuto de Roma (cap. 2).

1. Evolução histórica e definição do conceito “crime de urbicídio”

Na Idade Média e até o século XVIII, a guerra de sítio era fundamental. Porém, na época de Clausewitz e de Napoleão, as modalidades dos conflitos mudaram: era o tempo do “levante em massa”4 e das batalhas-flashes (relâmpagos) e depois das grandes lutas sociais. O exército era responsável por manter a ordem nas cidades, mas preferia usar seus armamentos cada dia mais industrializados em palco de operação que permitia seu desdobramento, longe da população civil, no campo. Os estrategistas da Primeira Guerra Mundial evitaram os combates urbanos. Sem dúvida, os da Segunda Guerra teriam preferido evitar também, mas algumas cidades começaram a tornar-se cidades simbólicas da guerra na Rússia, como Leningrado5. As operações contra centros urbanos alemães e japoneses, no final do conflito, instigam perguntar se a “guerra para a cidade” não se transformou doravante em “guerra na cidade”. A partir dos anos 80, a guerra se “urbaniza”, segundo a expressão de Jean-Louis Dufour6. Ao comentar os acontecimentos em Sarajevo, durante a guerra na ex-Iugoslávia, atacada das alturas rurais circundantes, Aleppo, a capital da Chechênia, aniquilada pelos russos, ou os territórios palestinos ocupados pelos israelenses, começamos a ler na literatura científica ou jornalística, ou ouvir na boca dos políticos as expressões “guerra contra a cidade” e “urbicídio”.

Antes de definir o complexo conceito em gestação, de urbicídio (b), é necessário entender em que contexto histórico ele surgiu (a).

a) Evolução histórica do conceito “urbicídio”

Não existem ainda textos normativos consagrando o crime específico de urbicídio. A ideia, no patamar internacional, surgiu após o ataque direto, em 1993, contra a ponte de Mostar, na ex-Iugoslávia, alvo de bombardeios, posto que não representava nenhum caráter militar, não abrigava munições, não tinha nenhum valor castrense estratégico. A explosão pelos talibãs fanáticos dos budas monumentais de Bamiyan, estátuas de 38 e 55 metros erguidas no século V da nossa era, provocou, em 2001, a adoção de uma resolução pela IV Comissão da UNESCO7. Abalada pelo desaparecimento total de obras, fruto de uma extraordinária fusão artística de várias culturas que testemunhavam a riqueza cultural afegã, a organização internacional, sediada em Paris, convidou os Estados permanentes do Conselho de Segurança da ONU a lutar de maneira mais eficaz contra a demolição propositada dos tesouros da humanidade. Uma das recomendações foi conceber um novo crime internacional, o “crime contra o patrimônio comum da humanidade”, para facilitar a condenação dos responsáveis de ações predatórias pelos tribunais internacionais.

Não há dúvida de que a inclusão de um quinto crime internacional no rol do Estatuto de Roma8 promoveria a tutela do patrimônio cultural como uma nova grande prioridade da sociedade internacional. Outra proposta para tornar mais eficaz a aplicação das normas seria, segundo o mesmo documento, dar mais poder ao diretor geral da Unesco para informar ao secretário geral das Nações Unidas quando o patrimônio comum da humanidade for ameaçado de destruição intencional, a fim que ele possa, por exemplo, propor medidas necessárias para proteger os bens histórico-artísticos. Sabemos que somente o Conselho de Segurança goza de legitimidade para adotar medidas militares, além das de natureza diplomática, política, econômica, no âmbito internacional. Somente em dezembro de 2012 o principal órgão das Nações Unidas refere-se, em uma das suas resoluções, ao patrimônio da humanidade. Ele condenou, no conflito maliano (guerra civil que começou em 2012 com a insurreição de grupos salafistas jihadistas e independentistas denominados Azawad), as violações dos direitos humanos pelos grupos islâmicos radicais, assim como “a pilhagem, o roubo ou a destruição dos sítios culturais e religiosos”9. Com certeza, essas organizações internacionais foram influenciadas pelas ideias difundidas pela sociedade civil internacional (intelectuais, ONGs, juristas etc.), preocupada com a urgência em salvar o patrimônio histórico-cultural em perigo.

A repetição dos fatos de vandalismo intencional pelos grupos jihadistas de obediência islâmica – fúria guerreira que sempre existiu na história da humanidade, porém, fenômeno novo, acompanhada por uma divulgação em grande escala como meio de propaganda e de terrorismo10 –, levou uma parte da doutrina a pensar em adaptar o direito penal internacional à evolução dos modos de conflitos armados. Assim, à luz da criação do genocídio pela Convenção sobre a Prevenção de Repressão do Genocídio de 1948, da tentativa doutrinária de positivar o “crime de ecocídio” nos anos 6011, o “crime de urbicídio” emergiu na literatura nos anos 90, período ilustrado pelas guerras que ocorreram na ex-Iugoslávia. Todavia, o conceito entrou na posteridade só recentemente.

Um grupo de historiadores de arte, arquitetos e jornalistas12 manifestou sua aflição com uma nova dimensão dos problemas humanitários: o aniquilamento da identidade do inimigo pela destruição dos seus monumentos e lugares de culto que acompanham os assassinos, a fome, os sofrimentos e os êxodos. Cinco arquitetos que assistiram à destruição planejada da capital da Bosnia-Herzegovina, em 1991 e 1992, decidiram testemunhar e alertar o mundo sobre os acontecimentos com uma exposição itinerante que eles batizaram “Warchitecture13 – Urbicide Sarajevo”14. Foi apresentada, por exemplo, no Museu de Arte Moderna Contemporânea de Paris, no Centre Georges Pompidou em 199415. A ONG francesa Groupe, Reportage Étudiants, Environnement, Sociétés – GREES, associada ao projeto dos arquitetos precitados Midhat Cesovic, Borislav Curic, Nasif Hasanbegovic, Darko Serfic e Sabahundin Spilja, explica o uso do neologismo na época:

Porque se o assassinato de um povo é chamado de genocídio, a destruição de uma cidade e o que está acontecendo em Sarajevo pode sim ser chamado de urbicídio. (…) O urbicídio é óbvio, e é isso que estão tentando mostrar estes cinco arquitetos reunidos na associação multiétnica de arquitetos da Bósnia-Herzegovina e Sarajevo Das-Sabih. (…) Esta é uma das realidades da guerra na Bósnia e, mais geralmente, na ex-Iugoslávia. Claro que esta não é a única, mas esta guerra é marcada, entre outros crimes, pelo desejo de destruir as cidades e o que elas representam, para melhor aniquilar o inimigo. Osijek, Vukovar, Zadar, Mostar, Sarajevo … a lista é longa. Os sérvios querem matar a cidade porque ela encarna a civilização, a multietnicidade, as trocas. E Sarajevo entre as cidades do mundo goza de um lugar especial: “Com Jerusalém, Sarajevo é a única cidade do mundo que mistura tantas culturas e religiões diferentes”, explica Midhat Cesovic. Em Sarajevo, há uma catedral católica ao lado de uma sinagoga, de uma grande mesquita e de uma igreja ortodoxa. É o ponto triplo do encontro entre três grandes placas da civilização: o cristianismo ortodoxo grego, o catolicismo e o islamismo. (trad. nossa)

Essa nova terminologia foi rapidamente difundida nos discursos políticos e na mídia. O neologismo “urbicídio” começou a ganhar fama em particular na fala do arquiteto e professor Bogdan Bogdanovic16, um dos maiores oponentes ao regime ultranacionalista de Milosovic, acusado pelo Tribunal Penal para a ex-Iugoslávia antes de morrer e antigo prefeito de Belgrado. Assim, após a mutilação da futura capital da Bósnia-Herzegovina e diante da vergonhosa capitulação da comunidade internacional, o jornal francês Le Monde em maio de 199417 interpelou a opinião pública: “L’urbicide, le mémoricide, le nettoyage ethnique resteront-ils impunis ? Aucun tribunal international ne jugera-t-il jamais les auteurs de ces délits de lèse-humanité?” [“O urbicídio, o memoricídio, a limpeza étnica ficarão impunes? Nenhum tribunal internacional jamais julgará os perpetradores desses crimes contra a humanidade?”]. Hoje, várias obras científicas18 fizeram eco a este conceito que necessita ser definido juridicamente.

b) Definição jurídica do conceito de urbicídio

O termo “urbicídio” foi fabricado seguindo o modelo do conceito de “genocídio” idealizado por Raphael Lemkin em 194419. Sua etimologia é límpida: do latim urbs, cidade, e caedere, destruir, matar; “urbicídio” significa então destruição da cidade. O primeiro uso registrado da expressão “urbicídio” foi feito na obra do prolífico autor britânico de ficção científica Michael Moorcick na novela “Elric: Dead God’s Homecoming”, publicada em 196320. Os norte-americanos de obediência marxista em geral usaram, a partir da década dos anos 60, este conceito para se referirem à reestruturação urbana (ou destruição), como o Bronx em Nova York, que tinha como efeito operar uma reconversão agressiva sobre a experiência social urbana21. Foi depois dos acontecimentos de Sarajevo, na década 90, que o neologismo abraçou outra realidade. Esse novo conceito designa uma realidade antiga, quer dizer, as violências que visam a destruição da cidade22, não na condição de objetivo estratégico, mas na condição de identidade urbana. Para retomar a expressão bastante eficaz de Paul Virilio23 – urbanista, sociólogo e filósofo francês que viveu os bombardeios da sua cidade Nantes na sua infância, em 1943 –, a estratégia da nova guerra, hoje, é uma estratégia anticidade. O espaço urbano tornou-se alvo não apenas por motivos estratégicos, mas sobretudo pelos significados que ele incorpora: identidade, valores sociais e culturais. O conceito compartilha com o de “genocídio” a ideia de purificação, limpeza étnica, aniquilamento. Porém o primeiro não centra sua atenção sobre o ser humano como objeto direto da destruição, como o segundo o faz. A cidade é o símbolo do que é detestado: a polis encarna o lugar de civilização, o centro de poder a ser derrubado, o epicentro de encontros, de trocas entre as populações. Este acordo entre populações de diferentes comunidades que forjam um modo de morar baseado no multiculturalismo ou cosmopolitismo, em valores sociais e culturais torna-se um alvo para os beligerantes que buscam promover uma única identidade da sua comunidade e aniquilar os “geossímbolos”24 do encontro entre as populações e terminar com o “komsiluk” (boa vizinhança)25. O urbicídio é um crime complexo: além de uma grade de análise que se refere somente aos fatores étnicos, religiosos e linguísticos, demonstra que os conflitos são também o fruto de lutas entre urbanos e rurais, entre dois modos de morar opostos que não se entendem26. O apagamento da cidade do mapa não visa exclusivamente, como foi o caso durante toda a história da humanidade, ganhar a batalha ou a guerra e desmoralizar o inimigo27; objetiva instaurar uma supremacia também cultural sobre o inimigo, o “Outro”. Se, na cidade, se concentram os poderes econômicos, os centros de informação, os locais estratégicos, há uma densidade populacional que a torna vulnerável; nela também são sediados os monumentos que refletem uma identidade, uma história, uma cultura a serem apagadas da memória.

Não é à toa que alguns locais são visados pelos bombardeios ou ataques por explosivos. O geografo Rémi Baudouï sublinhou assim como o incêndio da biblioteca de Sarajevo, em agosto de 1992, testemunhou no plano simbólico da raiva que animava os militares sérvios o intuito de acabar com a “cultura do Outro”28. A ponte de Mostar, que ligava dois bairros étnicos diferentes, um bosniano e o outro croata, tornou-se alvo privilegiado também dos bombardeios sérvios. Essa folia assassina irracional, esse “meurtre rituel des villes”29 caracteriza também as exações dos grupos como os talibãs, Al Qaeda no Magrebe Islâmico-AQMI, Ançar Eddine e o Grupo Estado Islâmico (ISIS, segundo o acrônimo inglês) relatados acima. Ponto comum que podemos salientar à leitura dos discursos dos líderes dos beligerantes, ultranacionalistas ou jihadistas, que rejeitam a identidade do inimigo, é a necessidade de apagar as cidades consideradas “impuras”.

Vale destacar que, no Afeganistão, no Mali ou na Síria, no século XXI, os beligerantes privilegiaram o ataque do patrimônio do inimigo aos alvos políticos, econômicos ou militares estratégicos. Em razão da facilidade de derrubar e surrupiar os bens culturais? Ou em razão do forte simbolismo que as estátuas, museus, sítios arqueológicos, mausoléus ou manuscritos representam? Segundo François Chaslin, no seu livro Um ódio monumental30, a resposta é óbvia: “O conflito na ex-Iugoslávia expressa um ódio ao monumento, uma vontade de destruir tudo que participa de uma história comum” (trad. nossa).

Por estas razões, muitas vezes, os traços deixados pelos eventos de guerra nos tecidos urbanos estão carregados de fortes valores simbólicos e a fase de reconstrução torna-se um momento de reescrever a paisagem da memória da cidade. Os projetos de intervenções de restauração, reconstrução ou demolição pós-guerra são, nessa perspectiva, a expressão de narrativas coletivas que estabelecem uma relação cada vez diferente entre a cidade, o evento de guerra e sua memória31.

Uma vez contextualizado e definido, resta analisar de maneira crítica a contribuição do novo crime à teoria do direito penal internacional.

2. Vantagens e desvantagens do novo conceito “urbicídio”

Uma reflexão preliminar sobre o risco da criação de um novo crime pode suscitar, na teoria do direito, uma comparação entre os crimes preexistentes e o novo crime de urbicídio.

2.1. Efeitos nocivos da inflação normativa

Entendemos a intenção dos defensores da criação de um novo crime internacional suscetível de tornar o Tribunal Penal Internacional (TPI) competente: conscientizar a comunidade internacional da extrema gravidade da pulverização da identidade de uma população através de seu patrimônio; insistir também sobre o efeito profilático da consagração de um crime ao acentuar, dramatizar esse caráter grave de todos os atos predatórios para acabar com essas atrocidades. Porém não podemos negar as vicissitudes próprias que surgem quando se cria um novo conceito. Como delimitar precisamente as fronteiras deste crime em gestação? Como atender melhor o princípio de legalidade? Esse crime pode realmente ser considerado um crime internacional capaz de fundar a competência da jurisdição criminal internacional? Não é redundante com os outros crimes internacionais? De modo mais geral, quais são os critérios para avaliar a relevância da constituição de novos crimes internacionais? Sem pretensão de exaustividade, podemos citar as propostas recentes de criação de infrações relativas à proteção dos indivíduos e dos povos (escravidão, apartheiddiscriminação racial, tortura…), as relativas aos espaços e ao meio ambiente (ecocídio, pirataria, poluição, espaciocídio32…), as relativas à proteção do Estado, das organizações internacionais e de seus agentes (atos de terrorismo33…) ou as relativas às trocas internacionais (tráfico de entorpecentes, luta contra a corrupção internacional ou contra os paraísos fiscais…), as econômicas e financeiras34 etc.35. Todas são legítimas e dignas de atenção, porém não contribuem para inflação normativa criminal? Este crescimento exagerado não tem o risco de banalizar o crime internacional e finalmente tornar a luta contra a impunidade ineficaz?

Ao acolher todas essas propostas, chegaremos a uma hipótese de “non-droit”, quer dizer, a hipótese extrema da inefetividade do direito que seria a “ausência de direito em um determinado número de relações humanas onde a lei tinha a vocação teórica de estar presente”36, descrita pelo renomado sociólogo de direito francês, Jean Carbonnier, no meio do século passado. Tanto a escassez de direito quanto sua proliferação podem aniquilar ele mesmo, “como a serpente que se devora pela cauda. Em um imenso número de casos, ele devora fenômenos legais, neutraliza sua juricidade”37. Essa neutralização pela banalização já foi debatida e denunciada a respeito da qualificação quase sistemática dos massacres de população em genocídio (como foi feito para caracterizar os crimes na ex-Iugoslávia nos anos 90, no Darfur no Sudão, em Israel nos anos 2000 ou da juventude negra brasileira atualmente)38.

Em resumo: positivar o crime de “urbícidio”, seria o meio ruim para alcançar um bom objetivo? Precisa-se trivializar os crimes internacionais para “enobrecer” a destruição em massa do patrimônio da humanidade que assola atualmente várias regiões do mundo vítimas da ação de grupos obscurantistas ou de Estados visando nelas impor sua hegemonia? Essas questões merecem uma reflexão aprofundada para conciliar de maneira satisfatória a efetividade jurídica e a luta contra a impunidade.

Uma vez levantado o risco ligado à criação de um novo crime internacional, podemos questionar a sua relevância.

2.2. Comparação do crime de urbicídio com os crimes internacionais positivados

Na jurisprudência dos tribunais penais internacionais ad hoc e do TPI, a destruição deliberada dos bens culturais foi assimilada aos crimes contra a humanidade e aos crimes de guerra. Vale então desenhar as semelhanças e diferenças entre esses crimes.

Os crimes de urbicídio e os crimes contra a humanidade ou de guerra apresentam elementos comuns: visam aniquilar o inimigo e constituem atos de violência coletiva. Porém existem distinções profundas e intrínsecas. No crime contra a humanidade ou de guerra, os valores protegidos dos atos subjacentes visam diretamente a pessoa e, além disso, a espécie humana, como atentados à vida sob a forma de assassinato ou homicídio, atentados à integridade física e mental e à liberdade de deslocamento (sequestros e raptos). O crime de urbicídio é antes de tudo um crime direcionado contra o Estado. Mesmo se ele visa civis que vão sofrer na sua carne, visa de maneira colateral os símbolos do modelo combatido: a potência comercial e financeira, a supremacia militar, o poder político, o patrimônio cultural, através de um impacto simbólico e um grande choque midiático. Nota-se que o criminoso da humanidade ou de guerra busca eliminar os rastros das suas monstruosidades. Ao inverso, os responsáveis pelo urbicídio usam plenamente dos meios de comunicação para divulgar seus crimes. A violência contra o patrimônio, nesses últimos anos, foi teatralizada no intuito de melhor difundir o terror diante das populações visadas, e a reivindicação torna-se um elemento necessário. Parece que os bens são interesses jurídicos protegidos pelas duas incriminações, porém isso fica marginal para o crime contra a humanidade ou crime de guerra. O crime de urbicídio entende resguardar, tanto a pessoa humana quanto os bens da humanidade e os dos Estados. Enfim, o crime contra a humanidade ou de guerra só pode ser cometido por um Estado, enquanto os atos de urbicídio podem ser realizados por particulares para seus próprios interesses39.

Essas diferenças poderiam justificar a razão de ser do novo crime. Porém, do ponto de vista pragmático, sua concretização traz mais perguntas que soluções.

Com efeito, uma discussão a ser resolvida, por exemplo, é de determinar quais seriam os elementos da sua definição a serem comprovados para punir o crime de urbicídio. As evoluções da jurisprudência do Tribunal Penal para a ex-Iugoslávia – TPII corroboram a dificuldade quanto à qualificação do crime (crime de guerra ou crime contra a humanidade?) e quanto aos critérios exigidos para determinar se houve ou não um crime contra o patrimônio da humanidade.40 Em vários julgamentos, o TPII, de maneira solene, condenou os atos visando o patrimônio cultural41. No “caso Kordic”, julgado em 26 de fevereiro de 2001, o ato de demolição e degradação de edifícios consagrados à religião ou à educação, quando tal ato é perpetrado deliberadamente, foi equiparado a um ato de perseguição, posto que equivale a: “um ataque contra a identidade religiosa própria de um povo. Assim, o Tribunal exemplifica a noção de crime contra a humanidade, pois deste fato, é a humanidade no seu conjunto que é afetada pela destruição de uma cultura religiosa específica e dos objetos culturais vinculados”42. No “caso Miodrag Jokic”, o julgamento de 18 de março de 2004 puniu, mais uma vez, esses atos bárbaros de hostilidades contra o patrimônio cultural nesses termos: “O bombardeio da velha cidade de Dubrovnik (classificada na lista da UNESCO) constituiu um ataque não somente contra a história e o patrimônio da região mas também contra o patrimônio cultural da humanidade”43. No julgamento de 3 de março de 200044, T. Blaskic foi acusado por ter atacado o patrimônio cultural do inimigo. No entanto, o tribunal ad hoc entendeu de maneira restritiva o artigo 3° al. d). Foi estabelecido que o dano ou a destruição precisam ser cometidos de maneira deliberada contra edifícios claramente identificados como consagrados à religião ou ao ensino e não usados, no momento dos fatos, para fins militares. Neste “caso Blaskic”, o ataque contra os edifícios não caracterizou um dos quatro crimes internacionais, tornando o TPII competente, pois eles estavam localizados perto de objetivos militares, condição que legitima os bombardeios. No entanto, a jurisprudência da corte criminal evoluiu: no julgamento “Natelic e Martinovic” do 31 de março de 200345, a definição do crime não contemplou mais o elemento de proximidade do edifício bombardeado com os objetivos militares. Mas os juízes internacionais requereram a prova da intenção do autor do delito de degradar o imóvel, prova sempre delicada a fornecer, como é para qualquer elemento subjetivo. Essas exigências são compreensíveis, pois se trata da definição dos crimes internacionais, quer dizer, os de maior gravidade, que afetam a comunidade internacional no seu conjunto, justificando a competência excepcional dos tribunais penais internacionais e relativizando a soberania dos países beligerantes.

O terrorismo compartilha várias semelhanças com o urbicídio, em particular o de propagar o terror e destruir, não somente física mas também moralmente, uma parte da população civil, focar em alvos simbólicos da identidade do inimigo. Mas vale lembrar os fracassos da sociedade internacional ao definir o primeiro para descartar o raciocínio analógico46. Apesar de o terrorismo ser considerado uma das ameaças mais terríveis destas últimas décadas, não houve consenso internacional até hoje, para circunscrever este conceito47, o que não deixa pressagiar, pelo menos a curto prazo, novo conceito de urbicídio.

Mesmo que o desafio da delimitação do conceito esteja superado, restarão outras questões a serem resolvidas. Qual seria seu regime jurídico? O crime é mais grave que os outros crimes internacionais vigentes hoje no Estatuto de Roma? A sanção deveria ser agravada? Quais são as causas para se eximir da sua responsabilidade pela destruição de uma cidade?

Estes são apenas exemplos de incertezas jurídicas que o TPI permanente encontrará se o conceito de urbicídio vier a ser incorporado no artigo 8 do Estatuto de Roma. Além disso, a capacidade deste termo para abranger uma variedade de campos, tais como, direito, política internacional, urbanismo e arquitetura, história da arte, antropologia, filosofia e sociologia, tornará especialmente difícil estabelecer uma definição finita que satisfaça a todos.

Conclusão

A discussão doutrinária sobre a qualificação jurídica aplicável às violações voluntárias aos monumentos históricos tem o mérito de demonstrar as novas expectativas da sociedade internacional quanto à tutela do patrimônio da humanidade. Porém, por enquanto, parece mais conveniente conservar a principal caracterização de “crime de guerra” aplicada pelo TPI. Se a criação de um crime sui generis apresenta intelectualmente argumentos a favor, a mudança da terminologia poderia ser contraproducente. O governo francês, nas suas “50 proposições para proteger o patrimônio da humanidade” reveladas em 201548, propôs sistematizar o acionamento do TPI para responsabilizar individualmente os que perpetraram crimes de lesa-patrimônio (proposição n° 42) sem, no entanto, tentar modificar a qualificação de crimes de guerra para outro crime. Emendar o Estatuto de Roma no intuito de criar uma nova infração tem o risco de deixar entender, segundo Jean-Luc Martinez, redator das proposições, que as destruições das pedras podem ficar no mesmo patamar que os massacres da população, o que é difícil de ser compreendido pela opinião pública. Essa falta de legibilidade provocada pela alteração de jurisprudência seria contraditória com a preocupação de consolidar a efetividade das regras em germinação existentes. Ademais, o processo de reforma do Estatuto de Roma pode revelar-se arriscado pois a probabilidade de uma emenda entrar em vigor é fraca. Alterar as cláusulas do tratado de 1998 necessita da aquiescência da maioria dos 2/3 dos Estados membros da jurisdição criminal internacional e vinculará somente os Estados que ratificaram a emenda. Como o TPI está hoje sofrendo uma fase de contestação, em particular pelos países africanos que contestam sua legitimidade49 e também pelos presidentes russo, Vladimir Putin, norte-americano, Donald Trump, é melhor não dar oportunidade aos Estados de denunciar ou enfraquecer o ato constitutivo desta instituição judiciária, que demonstrou recentemente sua importante contribuição na luta eficaz contra a destruição do patrimônio da humanidade.


1 SARTRE-FAURIAT, Annie. Proche-Orient : patrimoines en grand danger. Anabases, Toulouse, n° 23, 2016, p. 139.

2 ROBICHEZ, Juliette. A destruição do patrimônio cultural da humanidade como instrumento de aniquilamento da dignidade da pessoa humana. A gênese da proteção jurídica do patrimônio cultural da humanidade. Diálogos possíveis, Salvador, v. 14, 2015, p. 96. – ROBICHEZ, Juliette. A proteção do patrimônio histórico-cultural da humanidade e a crise do direito internacional. In: MENEZES, Wagner; ANUNCIAÇÃO, Clodoaldo S. da, VIEIRA, Gustavo M. (org.). Direito internacional em expansão, Belo Horizonte: Arrães Ed., 2015, p. 122.

3 ROBICHEZ, Juliette. A destruição deliberada do patrimônio cultural da humanidade: “crime de guerra” ou crime contra a humanidade”? Revista de Direito Internacional, 2020, v. 17, n.° 3, Dossiê temático: Direito da arte e do patrimônio cultural, p. 357. Disponível em: https://www.publicacoesacademicas.uniceub.br/rdi/article/view/6591. Acesso em: 21 abr. 2021.

4 Definido no artigo 4, A, §6 da Terceira Convenção de Genebra. Termo francês para a conscrição durante as Guerras Revolucionárias francesas, particularmente a de 23 de agosto de 1793.

5 DUFOUR, Jean-Louis. La guerre, la ville et le soldat. Paris: Odile Jacob, 2002.

6 DUFOUR, Jean-Louis. Villes et combats urbains au XXe siècle, in Guerres mondiales et conflits contemporainsParis, 2002/2, n° 206, p. 95. Disponível em: https://www.cairn.info/revue-guerres-mondiales-et-conflits-contemporains-2002-2-page-95.htm. Acesso em: 07 mai. 2019.

7 UNESCO. Quatorzième assemblée générale des États parties à la Convention concernant la protection du patrimoine mondial, culturel et naturel. Paris, 14-15/Out/2003, p. 2. Disponível em: <http://whc.UNESCO.org/archive/2003/whc03-14ga-inf01f.pdf>. Acesso em: 10 fev. 2014.

8 Por enquanto, os crimes internacionais são: crime de genocídio, crime contra a humanidade, crime de guerra e crime de agressão.

9 Resolução 2085 (2012). Disponível em: <http://abonnes.lemonde.fr/international/article/2013/02/15/patrimoine-mondial_1833424_3210.html>. Acesso em: 05 mai. 2014.

10 No seu sentido próprio de aterrorizar a população.

11 CABANES, Valérie. Un nouveau droit pour la terre. Pour en finir avec l’écocide. Paris: Seuil, 2016.

12 Colóquio sobre as cidades destruídas nas guerras recentes, 31 jan. 1995, Ecole d’architecture de Paris-La Défense, sob a iniciativa da revista Urbanisme et da Associação Patrimônio sem Fronteiras. V. EDELMANN, Frédéric. Comment réconcilier les villes martyres et leur histoire. Le Monde, Paris, 11 fev. 1995. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1995/02/11/comment-reconcilier-les-villes-martyres-et-leur-histoire_3836761_1819218.html#mQ8aDPHigO6hDpLU.99>. Acesso em: 14 mar. 2017.

13 Neologismo elaborado a partir da palavra “war”, guerra em inglês e “architecture”, arquitetura.

14 GREES. Urbicide à Sarajevo. Blogue Immersion à Sarajevo, s.d. Disponível em: <https://grees2009.wordpress.com/nos-recherches/urbanisme/urbicide-a-sarajevo/>. Acesso em: 14 mar. 2017. Fato interessante, o neologismo “urbicídio” não foi traduzido em inglês na mídia nova-iorquina, o outro “warchitecture-Sarajevo”, associando a palavra “guerra” e “arquitetura”, foi privilegiado para falar de uma cidade “ferida” (“A Wounded City”). V. STOREFRONT FOR ART AND ARCHITECTURE. Warchitecture-Sarajevo: a Wounded City. 04 fev. 1995. Disponível em: <http://storefrontnews.org/programming/warchitecture-sarajevo-a-wounded-city/>. Acesso em: 14 mar. 2017.

15 Une exposition sur Sarajevo au Centre Pompidou. Les ruines d’une ville assiégée. Le Monde, Paris, 03 mai. 1994. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1994/05/03/une-exposition-sur-sarajevo-au-centre-pompidou-les-ruines-d-une-ville-assiegee_3829085_1819218.html#0D7axomAHhypp4uf.99>. Acesso em: 07 set. 2016.

16 BOGDANOVIC, Bogdan. Vukovar, Sarajevo. La guerre en ex-Yougoslavie. Paris: Ed. Esprit, 1993.

17 Pourquoi Sarajevo. Le Monde, Paris, 27 mai. 1994. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1994/05/27/pourquoi-sarajevo_3831329_1819218.html#rUgtrD2dZmqhOEYS.99>. Acesso em: 07 set. 2016. Tradução nossa: “O urbicídio,o memoricídio e a limpeza étnica ficarão impunes? Nenhum tribunal internacional nunca julgará os autores destes delitos de lesa-humanidade?”

18 Por ex.: MAZZUCCHELLI, Francesco. Urbicidio. Il senso dei luoghi tra distruzioni e ricostruzioni nelle ex Jugoslavia. Bononia University Press, Bolonha, 2010.

19 LEMKIN, Raphael. Chapter IX: Genocide. In: ______. Axis Rule in Occupied Europe: Laws of Occupation – Analysis of Government – Proposals for Redress. Washington: Carnegie Endowment for International Peace, 1944. p. 79-95. Disponível em: <http://www.academia.edu/5846019/Raphael_Lemkin_-_Axis_Rule_in_Occupied_Europe_Laws_of_Occupation_-_Analysis_of_Government_-_Proposals_for_Redress_Chapter_IX_Genocide_&gt;. Acesso em: 08 mai. 2019.

20 MOORCOCK, Michael. Dead God’s Homecoming. Science Fantasy, n° 59, Nova Publishing, 1963, apud WIKIPEDIA, Urbicídio. Disponível em: <https://es.wikipedia.org/wiki/Urbicidio>. Acesso em: 08 mai. 2019. Nesta obra, o protagonista Elric, imperador de Melniboné, abandona seu trono para viajar e assiste impotente à destruição do seu mundo para deixar seu lugar ao nosso.

21 Por exemplo: MARSHALL, Berman. Falling Towers: City Life After urbicide, in CROW, Dennis, Geography and Identity. Ed. Maisonneuve Press, Washington, 1996, p. 172.

22 Pensamos em Troia sitiada e devastada pelos Gregos (1240 a.C.); a tomada de Cartago, cidade sediada no norte da África, originariamente colônia fenícia pelos Romanos que se espalharam pela cidade e semearam as terras de sal para que nada mais repele como diz a lenda (146 a.C.); a tomada de Tenochtitlán (antigo México), capital dos Astecas, pelos Espanhóis (1521)…

23 VIRILIO, Paul. Stratégie de la déception: à partir du conflit au Kosovo, réflexion sur la stratégie militaire du contrôle et de désinformation tous azimuts. Paris: Ed. Galilée, 2000.

24 TRATNJEK, Bénédicte. Des ponts entre les hommes : les paradoxes de géosymboles dans les villes en guerre. Cafés géographiques, rubrique Vox geographi, 12 dez. 2009. Disponível em: <https://halshs.archives-ouvertes.fr/file/index/docid/440892/filename/Des_ponts_entre_les_hommes.pdf>. Acesso em: 28 mai. 2019.

25 O termo “komsiluk”, de origem turca, designa as relações de vizinhança no seu conjunto. Na Bósnia-Herzegovina, no contexto pluricomunitário bosníaco, o termo abrangia um sistema de coexistência cotidiana entre as diferentes comunidades. Expressava-se essencialmente no trabalho, na vida hodierna, na associação na comemoração de todos aos eventos religiosos e familiares. BOUGAREL, Xavier. Bosnie. Anatomie d’un conflit. Paris: La Découverte, 1996, p. 81.

26 TRATNJEK, Bénédicte. La notion d’urbicide : exemples en ex-Yougoslavie. Blogue Géographie de la ville en guerre, 22 out. 2008. Disponível em: <http://geographie-ville-en-guerre.blogspot.com.br/2008/10/la-notion-durbicide-dimensions.html>. Acesso em: 07 set. 2016. Podemos também citar o exemplo de Phnom Penh, capital da Camboja, que sofreu graves destruições e descuidados durante a República Khmer (1970-1975). A “Pérola da Ásia” foi bombardeada pelas tropas comunistas e esvaziada durante quase quatro anos. Em 1975, a nova Kampuchea democrática evacuou pela força seus dois milhões de residentes para que estes trabalhassem nas fazendas rurais e se tornem o “novo povo”. Ver a obra cinematográfica sobre este tema: The killing Fields. Direção de Rolland JOFFÉ, Reino Unido, 1984 (138 min.).

27 Pensamos nos bombardeios de Paris e Londres na Primeira Guerra Mundial, de Guernica durante a guerra civil na Espanha ou Hiroshima e Nagasaki durante a Segunda Guerra Mundial.

28 BAUDOUï, Rémi. De la menace atomique aux conflits de “faible intensité”. L’emprise croissante de la guerre sur la ville. Annales de la recherche urbaine, n° 91, dossier “Villes et guerres”, 2001, pp. 31-32.

29 Idem. “Assassinato ritual de uma cidade”. (trad. nossa)

30 CHASLIN, François. Une haine monumentale. Essai sur la destruction des villes en ex-Yougoslavie. Paris: Descartes & Cie, 1997. – V. também TRATNJEK, Bénédicte. La notion d’urbicideOp. cit.

31 Uma das primeiras medidas adotadas pela população vítima desses atos bárbaros foi de reconstruir a ponte de Mostar ou os mausoléus de Tombuctu.

32 HANAFI, Sari. Spatiocide, réfugiés, crise de l’Etat-nation. Multitudes, Paris, 2004-4, n° 18, p. 187. Disponível em: <http://www.cairn.info/article_p.php?ID_ARTICLE=MULT_018_0187>. Acesso em: 17 mar. 2017 – LEVY, Jacques. Topologie furtive. Espacestemps.net, 2008. Disponível em: <http://www.espacestemps.net/articles/topologie-furtive/>. Acesso em: 17 mar. 2017. Esses autores demonstram que o espaço é um recurso usado pelo Estado israelense para impedir a construção estatal palestina: as políticas de expropriações gerais das terras, deslocamento ou expulsão maciça dos habitantes; o assentamento consistente, exaustivo e definitivo por colonos visa a romper a continuidade territorial, a suprir a relação entre Palestino e seu território.

33 ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. A complexa definição de ato terrorista como crime contra a humanidade. Revista da Faculdade de Direito – UFPR, Curitiba, v. 65, n° 2, mai./ago. 2020, p. 149. Disponível em: https://revistas.ufpr.br/direito/article/view/69797/41512. Acesso em: 17 dez. 2020. V. também: MOLINS, François. Actes de terrorisme : nouveaux crimes contre l’humanité ? Paris: Colloque à la Cour de cassation: 70 ans après Nuremberg – Juger le crime contre l’humanité, 30 set. 2016. Disponível em: <https://www.courdecassation.fr/IMG/F%20Molins%20-%20Actes%20de%20terrorisme%20%20noueaux%20crimes%20contre%20l%20humanit%C3%A9%20-%2070%20apr%C3%A8s%20Nuremberg%20-%20Juger%20le%20crime%20contre%20l%20humanit%C3%A9.pdf>. Acesso em: 17 mar. 2017.

34 MUNIZ, Lucas Maia Carvalho. A tutela dos crimes contra o sistema financeiro nacional no Tribunal Penal Internacional. Trabalho de Conclusão de Curso, Faculdade Ruy Barbosa, Curso de direito, orientador: Juliette Robichez, 2013 (n.p.).

35 Para maiores desenvolvimentos V. ASCENSIO, Hervé, DECAUX, Emmanuel, PELLET, Alain. Droit international pénal. Paris: A. Pedone, 2° ed., 2012, pp. 183 e s.

36 CARBONNIER, Jean. Flexible droit. Pour une sociologie du droit sans rigueur. Paris: LGDJ, 7° ed., 1992, p. 23 e s. Trad. nossa.

37 Idem. Trad. nossa

38 Ex.: JARREAU, Patrick. Simone Veil s’inquiète de la banalisation du génocide des juifsLe Monde, Paris, 18 mai. 2003. Disponível em: <http://abonnes.lemonde.fr/une-abonnes/article/2003/05/15/simone-veil-s-inquiete-de-la-banalisation-du-genocide-des-juifs_320122_3207.html?xtmc=simone_veil_s_inquiete_de_la_banalisation_du_genocide&xtcr=1>. Acesso em: 21 abr. 2019.

39 V. ausência de consenso sobre essa questão no debate na Comissão de Direito Internacional sobre o projeto de código dos crimes contra a paz e a segurança da humanidade. ACDI, 1986, vol. II, 2 e partie, p. 48, § 98. V. também ACDI, 1990, vol. II, 2 e parte, comentários do art. 16 in fine, p. 29. Contra: Resolução da AG/OEA, 30/06/70, equiparando os atos de terrorismo a crimes contra a humanidade. Mesma posição nas resoluções 863 de 1986, 1170 de 1991 e na recomendação 1644 de 2004 da Assembleia Parlamentar do Conselho da Europa. V. ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc. cit.

40 DIAS, Anauene. Destruição do patrimônio cultural: crime de guerra. Revista Via IurisBogotá, 2018, n° 25, p. 1. Disponível em: <https://www.academia.edu/38358730/Destruição_do_patrimônio_cultural_como_crime_de_guerra.pdf?email_work_card=view-paper>. Acesso em: 28 mai. 2019.

41 CARDOSO, Tatiana de Almeida F. R. Novos desafios ao direito internacional humanitário: a proteção dos bens culturais em caso de conflito armado. Revista de Direitos Fundamentais e Democracia, Curitiba, v. 14, n° 14, jul./dez. de 2013, p. 196. Disponível em: <http://revistaeletronicardfd.unibrasil.com.br/index.php/rdfd/article/view/381/338>. Acesso em: 25 jul. 2018.

42 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de Primeira Instância. Procurador v. Kordic & Cerkez. 27 fev. 2001. N° IT-95-14/2-T. <Disponível em http://www.icty.org/x/cases/kordic_cerkez/tjug/fr/kor-010226f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, pp. 64 e 65; p. 101 e s. e p. 311 e s. Trad. livre

43 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de primeira instância I. Procurador c. Miodrag Jokic. 18 mar. 2004. N° IT-01-42/1-S. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/miodrag_jokic/tjug/fr/jok-sj040318f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 21 e s. Trad. livre.

44 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA (2000a). Câmara de Primeira Instância I. Procurador c. Tihomir Blaskic.03 mar. 2000. N° IT-95-14-T. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/blaskic/tjug/fr/bla-tj000303f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 5 e s., pp. 53 e 56, p. 63 e s., p. 144 e s.

45 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de primeira instância. Procurador v. Mladen Naletilic e Vinko Martinovic. 31 mar. 2003. N° IT-98-34-6. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/naletilic_martinovic/tjug/fr/tj030331f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 230 e s., pp. 274-275.

46 ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc. cit.

47 JAPIASSÚ, Carlos Eduardo A. Coleção para entender: o Direito Penal Internacional. Belo Horizonte: Del Rey, 2009. – MALUF, Elisa L. Terrorismo e prisão cautelar: eficiência e garantismo. São Paulo: LiberArs, 2016.

Ver referências in: ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc cit.

48 MARTINEZ, Jean-Luc.Cinquante propositions françaises pour protéger le patrimoine de l’humanité. In: Rapport au Président de la République sur la protection du patrimoine en situation de conflit armé. Nov. 2015. Disponível em: <http://www.elysee.fr/assets/Uploads/Cinquante-propositions-francaises-pour-proteger-le-patrimoine-de-lhumanite.pdf>. Acesso em: 05 fev. 2017.

49 Acusado de ser uma instituição “racista e neocolonial” pela União Africana, alguns Estados africanos manifestaram sua vontade de sair da organização internacional. A partir de 2015, a África do Sul, o Burundi e a Gâmbia introduziram um processo de denúncia do Tratado de Roma de 1998.Ver ROBICHEZ, Juliette. A justiça penal internacional e a África. Análise crítica do “afrocentrismo” do Tribunal Penal Internacional. Cientifico, Salvador, 2018, p. 147. Disponível em: <https://revistacientefico.adtalembrasil.com.br/cientefico/article/view/626/390>. Acesso em: 21 abr. 2019.

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

Le portail à l'entrée du camp d'Auschwitz-Birkenau avec l'inscription en fer forgé "Arbeut Macht Frei".

[1] La phrase cynique et tristement célèbre “Arbeit macht frei” [2] (“Le travail rend libre” en allemand) à l’entrée du camp de concentration d’Auschwitz à Oświęcim en Pologne. Ce panneau est aujourd’hui conservé au Musée National Auschwitz-Birkenau. [3] Photo : Meta.mk/Bojan Blazhevski

É

L’article d’origine [4] a été publié en anglais le 13 octobre 2020 sur Meta.mk. Une version éditée est republiée ici dans le cadre d’un accord de partage de contenu entre Global Voices et Metamorphis Foundation.

Sauf mention contraire, tous les liens renvoient vers des pages en anglais.

Facebook est en train de changer ses règles pour inclure le négationnisme dans sa définition du discours haineux. Cela fait suite aux critiques essuyées par le réseau social pour son inaction concernant ce genre de désinformation.

Monika Bickert, vice-présidente de la politique sur le contenu, a publié un billet de blog le 12 octobre pour annoncer [5] que le réseau social le plus puissant de la planète était en train de mettre à jour sa définition du discours haineux « pour interdire tout contenu niant l’Holocauste ou déformant les faits à ce propos ».

Facebook fonde sa décision sur le niveau accru d’attaques en ligne à l’encontre de nombreux groupes dans le monde, de la part d’individus et d’organisations qui prônent le sectarisme et le racisme. L’entreprise a déjà « banni plus de 250 organisations de suprémacistes blancs » et supprimé de sa plateforme 22,5 millions de publications contenant des discours haineux au cours du deuxième trimestre 2020.

Bickert a aussi précisé que Facebook avait pris en compte un récent sondage [6] de l’ONG Conference on Jewish Material Claims Against Germany (Claims Conference) qui montre que les jeunes aux États-Unis savent très peu de choses sur l’histoire relative à l’Holocauste, et qu’ils détiennent des informations manifestement inexactes véhiculées par la propagande néonazie depuis des années.

Considérant qu’enseigner la vérité sur l’Holocauste est la clé pour éviter différentes formes de racismes, y compris l’antisémitisme, Bickert a annoncé que cette interdiction serait accompagnée d’efforts pour permettre aux utilisateurs de Facebook d’avoir accès à des informations vérifiées en fournissant des liens vers des sources historiques crédibles en dehors de Facebook dans les résultats de recherche.

En septembre, Meta.mk a annoncé [7] que des défenseurs des droits humains avaient demandé à Facebook de considérer le négationnisme comme un discours de haine et de l’inclure dans sa politique de modération des contenus. Par exemple, en juillet 2020, la Claims Conference a débuté une campagne en ligne de vidéos courtes réalisées par des survivants de l’Holocauste adressant un message à Mark Zuckerberg pour lui expliquer pourquoi il était important de modifier ces règles.

#75e jour de la campagne #ImpossibleDeLeNier
et Mark Zuckerberg n’a pas rencontré les survivants.
Laissons-les expliquer pourquoi Facebook doit bannir le négationnisme
Nous savons qu’il est très occupé
Mais le temps des survivants est aussi précieux

Regardez et partagez cette compilation des messages des survivants à Mark Zuckerberg SVP

Le négationnisme est considéré comme un crime [14] dans de nombreux pays du monde, notamment en Allemagne, en France et en Russie. Les lois de nombreux autres pays, comme le Code pénal de la Macédoine du Nord, considèrent que l’utilisation de systèmes d’informations pour nier, minimiser, approuver ou justifier publiquement toute forme de génocide ou de crimes de guerre est un délit grave.

L’Union européenne a aussi promulgué des politiques et règlements contre les discours de haine [15] [fr] qui incluent la coopération avec les réseaux sociaux internationaux.

Cependant, les États-Unis, juridiction dont dépend Facebook, ne disposent pas de lois fédérales qui interdisent les discours de haine.

En 2018, le fondateur de Facebook, Mark Zukenberg, a déclaré que [16]même si le négationnisme était odieux à ses yeux, il ne considérait pas (à cette époque) que la société devait promulguer de nouvelles règles pour l’interdire sous toutes ses formes parce qu’il était « difficile dans beaucoup de ces cas de contester et de comprendre l’intention ».

Deux ans plus tard, il a expliqué son changement de position dans une publication Facebook [17] datée du 12 octobre :

J’ai été pris entre deux feux : défendre la liberté d’expression ou éradiquer le mal causé par le fait de minimiser ou de nier les horreurs de l’Holocauste. Mon opinion a évolué car j’ai vu des données montrant l’augmentation des violences antisémites. Nos politiques sur les discours haineux ont aussi évolué. Il n’est pas simple de jauger la limite entre les discours acceptables et ceux qui ne le sont pas, mais vu l’état actuel du monde, je crois que c’est le juste équilibre.

En juillet 2020, la Ligue anti-Diffamation (ADL), une importante organisation internationale juive basée à New York, a débuté une campagne de boycott intitulée #StopHateForProfit [18] (« Arrêtez la haine pour le profit ») soutenue par plus de 1200 entreprises à but non lucratif qui appelaient au boycott des publicités sur Facebook. Le but de la campagne était de forcer Facebook à s’attaquer aux groupes et forums qui publiaient en toute impunité d’énormes quantités de contenus niant l’Holocauste et faisant la promotion du sectarisme, du racisme et de la désinformation.

Jonathan A. Greenblatt, le directeur général d’ADL a déclaré [19]: « Mon organisation est soulagée que Facebook ait finalement pris les mesures que nous demandions depuis presque une décennie : considérer le négationnisme et la déformation de l’Holocauste comme des “discours haineux” et les supprimer de leur plateforme. L’Holocauste, le meurtre systématique d’environ six millions de juifs et de plusieurs millions d’autres individus pendant la Seconde Guerre mondiale est l’un des génocides les mieux documentés et les mieux étudiés de l’histoire. »

Selon Greenblatt, Facebook doit à présent montrer comment ses engagements se concrétisent en publiant notamment un rapport de suivi sur les mesures mises en place.

Nous nous réjouissons de la nouvelle, mais nous tenons également à souligner que les décisions de cette nature prises par les plateformes n’ont de sens que si elles sont appliquées. Le réseau social doit maintenant donner des garanties à la communauté internationale qu’il prend des mesures significatives et concrètes pour s’assurer que ceux qui nient l’Holocauste ne profitent plus des différentes plateformes de Facebook pour répandre l’antisémitisme et la haine. On espère que Facebook continuera sur cette lancée en fournissant régulièrement des rapports d’avancement par le biais de documents qui prouvent que des mesures sont prises pour s’assurer que le négationnisme et la déformation sont définitivement bannis de leur plateforme.

Le Congrès juif mondial [20], une organisation internationale qui représente les communautés et organisations juives dans 100 pays du monde, et les organisations locales de la société civile comme l’Association des Juifs de Bulgarie (« Shalom »),  a aussi exprimé son soutien [21] au changement des politiques de Facebook concernant le négationnisme et la déformation des faits relatifs à l’Holocauste.

L’évolution de Facebook sur la question a reçu l’approbation d’institutions académiques qui œuvrent à la préservation de la mémoire de ces massacres passés pour empêcher les génocides à l’avenir. Le musée de l’Holocauste de l’Illinois a publié cette publication sur Twitter :

Article publié sur Global Voices en Français: https://fr.globalvoices.org

URL de l’article : https://fr.globalvoices.org/2021/03/23/259730/

URLs dans ce post :

[1] Image: https://globalvoices.org/wp-content/uploads/2020/09/ausvic-111.jpg

[2] “Arbeit macht frei”: https://fr.wikipedia.org/wiki/Arbeit_macht_frei

[3] Musée National Auschwitz-Birkenau.: https://fr.wikipedia.org/wiki/Mus%C3%A9e_national_Auschwitz-Birkenau

[4] L’article d’origine: https://meta.mk/en/facebook-to-include-holocaust-denial-in-its-definition-of-banned-hate-speech/

[5] pour annoncer: https://about.fb.com/news/2020/10/removing-holocaust-denial-content/

[6] récent sondage: http://www.claimscon.org/millennial-study/

[7] a annoncé: https://meta.mk/en/holocaust-denial-should-be-considered-hate-speech-survivors-demand-of-facebook/

[8] #75ème jour: https://twitter.com/hashtag/Day75?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[9] #NoDenyingIt: https://twitter.com/hashtag/NoDenyingIt?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[10] #Facebook: https://twitter.com/hashtag/Facebook?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[11] #négationnisme: https://twitter.com/hashtag/Holocaust?src=hash&ref_src=twsrc%5Etfw

[12] pic.twitter.com/WplTr5mVp2: https://t.co/WplTr5mVp2

[13] 20 Octobre 2020: https://twitter.com/ClaimsCon/status/1315423180287209473?ref_src=twsrc%5Etfw

[14] crime: https://en.wikipedia.org/wiki/Legality_of_Holocaust_denial

[15] des politiques et règlements contre les discours de haine: https://fr.globalvoices.org/2020/10/19/257371/

[16] a déclaré que : https://money.cnn.com/2018/07/18/technology/zuckerberg-recode-holocaust/index.html

[17] publication Facebook: https://www.facebook.com/4/posts/10112455086578451

[18] #StopHateForProfit: https://www.stophateforprofit.org/

[19] a déclaré : https://www.adl.org/news/press-releases/after-long-fight-adl-is-relieved-at-facebook-announcement-that-it-will-remove

[20] Le Congrès juif mondial: https://www.worldjewishcongress.org/en/news/facebook-to-remove-holocaust-denial-10-0-2020

[21] exprimé son soutien: https://sofiaglobe.com/2020/10/12/bulgarian-jews-welcome-facebooks-decision-to-prohibit-holocaust-denial-and-distortion/

[22] @ClaimsCon: https://twitter.com/ClaimsCon?ref_src=twsrc%5Etfw

[23] @YahooNews: https://twitter.com/YahooNews?ref_src=twsrc%5Etfw

[24] https://t.co/n8yrS5caLS: https://t.co/n8yrS5caLS

[25] October 12, 2020: https://twitter.com/ihmec/status/1315714777713344513?ref_src=twsrc%5Etfw

La vigesimotercera reimpresión, que entra en vigor este domingo, incluye normas sobre violencia machista y sexismo. Y fija que se escriban “internet” y “jueza”

 

Escrito por Álex Grijelmo

La vigesimotercera reimpresión del Libro de estilo de EL PAÍS incorpora algunos cambios, pero también mantiene los principios que alientan el trabajo del diario desde 1976. Esta actualización entra en vigor este domingo, si bien el libro impreso se distribuirá a los puntos de venta en primavera, editado por Aguilar. Como la edición anterior (2014), la obra recoge normas específicas sobre vídeo y otros soportes digitales.

Las novedades son en síntesis las siguientes:

Violencia machista. El nuevo texto señala que ha de extremarse el cuidado en estas informaciones para no añadir dolor innecesario a las víctimas (en el lenguaje técnico, “no revictimizarlas”). Esos hechos no se deben abordar como cualquier otro suceso, y su elaboración requiere de contexto y datos que permitan pasar del caso concreto al problema general. La acción verbal debe recaer en el autor del crimen, no en la víctima (un varón asesina a una mujer, y no una mujer es asesinada por un varón); y no se consideran interesantes las opiniones de los vecinos y conocidos que, por falta de información, tienden a presentar la situación previa como algo normal.

Además de otras cuestiones y consejos, se prohíbe la expresión “crimen pasional”, y los periodistas cuidarán asimismo de no esparcir sospechas sobre posibles detonantes de la agresión violenta que puedan tomarse como justificación o disculpa: “Había bebido”, “iba sola”, “llevaba una falda ajustada”… También se procurará hacer un seguimiento de este tipo de asesinatos, a fin de no transmitir mediante el silencio una idea de impunidad.

Sexismo en el lenguaje. El manual recomienda revisar los textos con una perspectiva igualitaria, y marca una serie de criterios al respecto. Entre ellos figura que se habrán de evitar las asimetrías en el lenguaje y en los contenidos; así como describir la ropa que viste una mujer cuando en un contexto similar no se haría lo mismo con la de un hombre.

Aunque no se asumen las duplicaciones de género tan presentes en el lenguaje público, se recomienda eludir el uso abusivo de la palabra “hombre” (“el hombre llegará algún día a Marte”, “los derechos del hombre”…) para sustituirla por opciones como “la humanidad”, “la gente”, “los seres humanos”, “la persona”, “las personas” y otras similares.

El vocabulario del manual recoge además algunos consejos sobre vocablos como “gestación subrogada”, “vientre de alquiler”, “lío de faldas”… y otros términos y locuciones con los que se puede incurrir en sexismo.

El género gramatical. Una novedad de esta edición consiste en que se usarán las formas “jueza” y “juezas”, “concejala” y “concejalas” para los femeninos de “juez” y “concejal”; si bien los colaboradores que publiquen artículos de opinión quedan exentos de esta norma, pues las academias consideran igualmente válidas las alternativas “la juez” y “las jueces”, que ofrecen la misma información que “la jueza” y “las juezas”.

Se trata, en cualquier caso, de dos excepciones. Esa adición de un morfema femenino en palabras que terminan en consonante y que tradicionalmente han carecido de él en español no se extiende a otros vocablos (“corresponsal”, “edil”, “fiscal”, “alférez”, “criminal”, “mártir”, “joven”…).

Sin embargo, sí se dará flexión en femenino a los empleos militares terminados en o: “sargenta”, “caba”, “soldada”… Y lo mismo ocurrirá con “capitana” (en el léxico militar se emplea “la capitán”, pese a que en los deportes, por ejemplo, se habla de “la capitana del equipo”).

EL PAÍS no asume el genérico formado sobre el morfema e (“niñes”, “periodistes”, “amigues”…), y tampoco las palabras formadas con la letra equis o con el símbolo de la arroba: “Lxs lectorxs”, “l@s lector@s”.

Grafías. La escritura de algunas palabras se modifica. Así, se leerá a partir de ahora “internet”, con minúscula. También se escribirán con minúsculas los plurales de instituciones (“gobiernos”, “diputaciones”, “ayuntamientos”…), pero no así su singular.

Además, se ha adoptado la forma “wasap” cuando se refiere a un mensaje y no a la marca (WhatsApp).

Entre otros muchos cambios, el grupo neonazi griego que se ha venido denominando en EL PAÍS “Aurora Dorada” (traducción más correcta del sustantivo griego aygé, por su referencia a la luz, no tanto al acto de que salga el Sol) pasará a llamarse “Amanecer Dorado”, opción que se ha impuesto en los medios en español. Y el nombre del pueblo musulmán que habita en Myanmar (antes Birmania) se escribirá “rohinyá”, y no “rohinya” ni “rohingya” ni “ruaingá” como en ocasiones ha aparecido en este y otros medios.

Principios. Igual que en ediciones anteriores, el Libro de estilo recoge los pilares éticos de EL PAÍS, diario que se define como medio independiente, con vocación de europeo y especialmente latinoamericano, defensor de una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres.

Se mantienen también las normas sobre el contraste y la verificación de las noticias, la necesaria fe de errores si se ha incurrido en un fallo, la obligación de citar fuentes cuando el periodista no haya presenciado los hechos que cuenta, la ineludible consulta a la parte perjudicada por una información y la clara división de los géneros periodísticos. Esta última idea se concibe como una garantía para el lector y ocupa un amplio espacio en el libro. Se pretende que EL PAÍS se sirva de su tipografía para diferenciar cada género y, con ello, la distinta presencia del yo del periodista en ellos: muy escasa en la noticia, pero más notable progresivamente en la entrevista, la crónica, el reportaje, el análisis, la crítica, la columna, la tribuna y el editorial. El lector tiene derecho a saber ante qué grado de subjetividad se halla en cada caso.

El Libro de estilo, que incluye el Estatuto de la Redacción, se actualiza cada cierto tiempo, pero mantiene las esencias que inspiraron a los fundadores del diario en 1976. En él siguen con idéntica redacción muchas frases y muchos criterios que salieron de la pluma del primer responsable del manual, Julio Alonso. Lo principal de este contrato con los lectores sigue en vigor desde hace 45 años.

Portada del libro de estilo de EL PAÍS, edición 2021.

Portada del libro de estilo de EL PAÍS, edición 2021

 

[Foto: Luis Sevillano Arribas – fuente: http://www.elpais.com]

Los disparates de nuestra memoria histórica

Escrito por Juan Pablo Cárdenas

Los países del mundo acostumbran rendirle tributo a sus héroes, gobernantes y seres excepcionales mediante estatuas y otras construcciones, al tiempo que bautizan con sus nombres ciudades, avenidas, calles, teatros, estadios, parques y diversos sitios de afluencia pública. En el caso chileno estos nombres se repiten profusamente en todas las regiones, aunque los que se recuerdan en muchos casos no lo merezcan realmente.

Se trata de una forma de asentar soberanía e identidad nacional, destacando protagonistas y fechas significativas de nuestra historia, pero también se busca ideologizar, enfatizando efemérides y acontecimientos muchas veces con la intención de ocultar episodios mucho más significativos y trascendentales de nuestro recorrido como nación y Estado.

En naciones europeas como Francia, Inglaterra y Alemania esta práctica de rememorar la historia muchas veces ha obligado a reemplazar los nombres otorgados a los diferentes sitios según vayan cayendo en descrédito los personajes que en un momento se quiso homenajear. El nombre del mariscal Philippe Petain es uno de los más emblemáticos en tal sentido: subió a los altares de la fama con la Primera Guerra Mundial para después ser derribado de estos sitios luego del Gobierno de Vichy y su vergonzosa colaboración con Hitler. Primero héroe y luego acusado de traidor o villano, según la cambiante evolución e interpretación de los hechos históricos. También los reemplazos ocurren con los sucesivos cambios de propiedad respecto de tantos territorios del Viejo Continente o por la conformación de países que antes no dibujaban los mapas políticos.

Siempre hemos seguido con particular atención los artículos de Felipe Portales y su enorme contribución a romper los mitos de nuestra historia, descubriendo el rostro real y hasta perverso de varios de nuestros exjefes de Estado y dirigentes. Poniendo en su lugar, por ejemplo, al todavía venerado presidente Arturo Alessandri Palma por su responsabilidad en crímenes y desacertadas acciones. A cien años de la Matanza de San Gregorio en el norte, desde luego, donde cayeran acribillados por orden de su Gobierno casi setenta trabajadores del salitre, según se consigna en un reciente artículo suyo publicado por el prestigioso medio digital Polítika, en elclarín.cl y otros más.

Claro: a esta altura no cabe duda de que quien llegara a La Moneda en andas del pueblo se convirtiera en uno de los gobernantes más reaccionarios, tenebrosos y sanguinarios de nuestra República. Esto es, por quien nos legara la Constitución de 1925 redactada por él y aprobada por un plebiscito tan espurio como el convocado después por Pinochet para reemplazar precisamente este texto por la nueva Carta Magna de 1980. Recordemos que a la Matanza de San Gregorio en Antofagasta se agregará la masacre del Seguro Obrero en Santiago, hechos luctuosos en que se hace imposible ocultar la criminal mano de Arturo Alessandri, cuyo hijo Jorge después arribara también a la presidencia, así como hasta ahora varios de sus descendientes circulan por los pasillos de las principales instituciones del Estado.

Pese a sus criminales acciones y despropósitos en nuestra Plaza de la Constitución sigue en pie un vetusto monumento en su memoria, así como en el país un sinnúmero de estatuas, calles y otros lo recuerdan y hasta pretenden reconocerlo como uno de nuestros “estadistas”.

Tan pavoroso también nos parece que un genocida como el general Cornelio Saavedra, que tiñera de sangre mapuche nuestra Araucanía, todavía tenga estatuas en una ciudad como Mulchén. Aunque en este caso, debemos celebrar que algunos de estos bronces hayan sido derribados por jóvenes con buena conciencia histórica. No sería tan improbable que el propio Pinochet y sus secuaces fueran reconocidos para la posteridad en calles, plazas o al menos cuarteles militares, mientras que el recuerdo histórico de Allende y tantos mártires de nuestra historia apenas alcanzan tímidos reconocimientos después de cuarenta o cincuenta años.

Es la política mezquina y cobarde la que ha postergado estos reconocimientos. También la “prudencia” de quienes no quieren afectar a los militares y a los grupos oligárquicos que alentaron el terrorismo de Estado y luego siempre se han concertado para alentar la impunidad. Supuestamente en bien del país, la reconciliación nacional y el progreso, cuando ya se sabe que la verdad y la justicia son los mejores ingredientes de la paz.

Figuras como las que cayeron en la lucha contra la dictadura, la defensa de los derechos humanos y hoy siguen sacrificando sus vidas por derogar el cruel y criminal sistema neoliberal es posible que demoren mucho en ser reconocidos mientras no sea realmente el pueblo chileno el que ingrese a La Moneda tras sus auténticos abanderados. Dirigentes sindicales y estudiantiles, periodistas y notables feministas, además de líderes espirituales, notables científicos, escritores y artistas que esperan el reconocimiento histórico que merecen sus ejemplares vidas. Por su combate permanente e irrenunciable por la justicia, la libertad y el auténtico progreso. Cuanto por esa democracia que, en realidad, aguarda por una oportunidad en la política chilena.

 

 

[Foto: Youtube – fuente: http://www.pressenza.com]

La Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap) se pronunció tras una nueva frustración de la audiencia para el caso.

Inalcanzable. Así se ha tornado el camino hacia la búsqueda de justicia para las víctimas y deudos por el caso de esterilizaciones forzadas ocurridas durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Y es que el 11 de enero nuevamente se frustró la audiencia de presentación de cargos contra los sindicados responsables Alberto Fujimori y sus exministros de Salud Alejandro Aguinaga, Marino Costa Bauer y Eduardo Yong Motta.

Ello debido a que la diligencia virtual no se pudo realizar por la falta de intérpretes de las distintas variantes de quechua, idioma prevalente entre la mayoría de las 1321 agraviadas.

Ellas fueron afectadas por este procedimiento realizado sin su consentimiento y con graves secuelas.

Así, el Juzgado Penal Supraprovincial Transitorio Especializado en Crimen Organizado, a cargo del magistrado Rafael Martínez, dispuso que el juzgado considere incorporar a personas que manejen dichas variantes del quechua.

Ello para que las agraviadas puedan hacer uso de su derecho en la audiencia.

Sin embargo, esta negligente omisión pudo anticiparse y ahora nuevamente prolonga el proceso.

Ante ello, la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap) se pronunció sobre el emblemático caso, que supera los 20 años sin resolverse.

La Onamiap consideró el hecho como una muestra de racismo y discriminación hacia las mujeres indígenas (las agraviadas mayoritarias) por parte del Poder Judicial.

Asimismo, la organización de mujeres exigió se fije de manera inmediata una nueva fecha para la audiencia y que se garantice el avance en el camino hacia la justicia para las agraviadas.

Del mismo modo, también dirigió un reclamo al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, remarcando que tiene la obligación de implementar una política de reparaciones para las víctimas, de lo contrario, solo se perpetuará la impunidad.

[Fuente: http://www.servindi.org]

Guatemalteco de nacimiento pero norteamericano de formación, el escritor lleva años y libros convirtiendo la historia de su familia en la mejor ficción. La última es ‘Canción’ (Libros del Asteroide), y en ella rinde homenaje a su abuelo, un libanés “que no lo era”, secuestrado por la guerrilla.

Su otro abuelo también le marcó. Era polaco, había sobrevivido a Auschwitz pero siempre les había contado a sus nietos que el número que llevaba tatuado en el antebrazo era el de su teléfono, “para no olvidarlo”. Solo cuando Eduardo Halfon (1971) tuvo 25 años les reveló la verdad, cómo salvó la vida en el campo de exterminio gracias a un boxeador que le enseñó las palabras exactas para sobrevivir… Fue entonces cuando el escritor descubrió la magia de la literatura y esa impostura genial de ser narrador.

Pregunta. ¿Cómo y cuándo surgió la necesidad de contar la historia de Canción, y el secuestro de su otro abuelo por la guerrilla guatemalteca?

Respuesta. Canción nace de un nombre, o de un apodo, o más bien de una frase. No es la primera frase del libro, ni tampoco la primera que escribí, pero sí la que me abrió la puerta para entrar a su historia. Ya había viajado a Japón en mi disfraz de escritor libanés, y escrito sobre ello. Ya había buscado en mi infancia momentos significativos del secuestro de mi abuelo, y también escrito sobre ello. Sentía que poco a poco me estaba acercando no solo a escribir algo sobre la vida de mi abuelo y de su identidad libanesa, sino a escribir algo sobre la historia reciente de mi país, sobre el conflicto armado interno. Pero fue tropezarme con una frase lo que articuló aquello que yo venía sintiendo, y me desveló el libro que ahora debía escribir.

P. ¿Y cuál fue esa frase?

R. Era enero de 2019. Estaba en Guatemala, de visita, y me puse a hojear un viejo ejemplar de Los años de la resistencia, de Miguel Ángel Sandoval. En un par de páginas, y en primera persona, Sandoval narraba los detalles del secuestro de mi abuelo por la guerrilla guatemalteca, en enero de 1967, y especialmente la participación de uno de los guerrilleros, un tal Percy Amílcar Jacobs Fernández. Y como Percy trabajaba entonces en una carnicería, intentaba explicar Sandoval, sus compañeros lo apodaron Canción. Yo de inmediato alcancé un lapicero y medio pliego de papel celeste que mi hijo había dejado sobre la mesa y, con cierta urgencia, empecé a garabatear algunas frases cortas, hasta que llegué a esta: Le decían Canción porque había sido carnicero. No sabía nada más. Tampoco entendía la frase del todo. Pero me gustó. Quizás por su música. O por su misterio. O porque era a la vez hermosa e irracional. O quizás porque hacía lo que debe hacer toda frase literaria: abrir una puerta y sonreír a medias y convidarnos a entrar en una historia ilógica, secreta, personal.

Traiciones, polvo y olvido

P. Como el lector se pregunta ante cada uno de sus libros, ¿dónde empieza la realidad y dónde la ficción? ¿Existió ‘Canción’?

R. Digamos que sí, alguna vez existió un tipo llamado ‘Canción’. Pero no es el mismo ‘Canción’ que ahora corre por las páginas de mi libro. Al igual que el Eduardo Halfon que lo está persiguiendo en esas páginas no es este que responde unas preguntas. Los dos personajes existen ya como personajes, están vivos, son únicos, pese a cualquier semejanza con la realidad. Una realidad, claro, que ya no existe. Es decir, ahora solo existe el ‘Canción’ que yo escribí. El otro, el real, ya no es más que polvo y olvido.

P. ¿Y el amigo íntimo de su abuelo, judío como él, que le traicionó dando su nombre a la guerrilla? ¿No recuerda eso a lo ocurrido en los guetos durante el nazismo?

R. Por supuesto, y tal vez por eso mismo me llamó tanto la atención, debido a su paralelismo con algunos judíos que traicionaron a otros judíos en los guetos, traiciones que seguramente conoció de cerca mi otro abuelo, mi abuelo polaco. Pero también es similar a la traición del joven indígena entregándoles a los militares guatemaltecos a presuntos colaboradores de la guerrilla, en San Juan Acul, señalando y enviando así a dieciocho de sus amigos y familiares a la muerte, o al infierno, como él lo llamaba. Hay algo similar en los tres casos, me parece. ¿Qué pasa cuando tu familiar o tu amigo más íntimo te traiciona de esa manera? El cobarde siempre se abandona primero a sí mismo, dice Cormac McCarthy, y después de eso todas las traiciones son fáciles.

P. Este es quizá su libro más político porque no parece que Guatemala haya cambiado mucho. Y los crímenes de entonces siguen impunes. ¿Tenemos derecho a olvidar?

R. Nunca se olvida a nuestros muertos y torturados, aunque parte de la sociedad se empeñe por echarles encima una manta y seguir actuando como si esa montaña de cadáveres y huesos no estuviese ahí. Las víctimas aún viven con nosotros, entre nosotros, porque sus historias siguen aquí. Pero hay que atreverse a desenterrarlas y desempolvarlas y buscar la manera de contarlas de nuevo. Son las palabras nuestro escudo y lanza contra la impunidad.

P. Nieto de un libanés que no era libanés, en sus libros se retrata como un guatemalteco que piensa en inglés y escribe en español… ¿Tiene ya claro de dónde es, o quizá la pandemia ha acentuado ese desarraigo vital que le impide sentirse guatemalteco, judío, libanés, norteamericano?

R. El desarraigo que siento nada tiene que ver con una tierra física. Pasé un año en París, donde terminé de escribir el libro, siempre sintiéndome como un extranjero o como un invitado. Ahora mismo estoy viviendo en un pueblo pequeño en el sur de Francia, y la sensación de temporalidad es la misma aquí que en París, o que en Nebraska, o que en Guatemala, o que en La Rioja. Nada ha cambiado. Siguen mis mudanzas. Sigue mi mismo desarraigo. La pandemia simplemente ha hecho que mi diáspora sea más fácil de explicar..

Heredero de ese mismo desarraigo, el hijo de Halfon, de cuatro años, es trilingüe: “Su lengua materna es el español, claro, porque es el idioma que hablamos en casa. Pero nació en Nebraska, y habla inglés. Y ahora, tras año y medio en el sistema escolar francés, ya es un perfecto francófono. Le leo cuentos en los tres idiomas. Pero él ya corrige mi francés”.

Un enigma imposible

P. Volviendo a sus libros, ¿son quizás un intento de descifrarse a sí mismo?

R. Si mis libros lograrán descifrar a alguien, no será a su autor, pues al terminar de escribir cada uno me siento aún más perdido. Y tampoco estoy seguro de que logren descifrar a ese otro Eduardo Halfon, ese hombre que tanto deambula y tanto fuma y que parece siempre estar a punto de captar o entender algo que luego nunca entiende. Hago literatura. Es decir, no tengo ninguna intención más allá de contar historias usando las palabras más bellas. No quiero descifrar nada. No quiero plasmar nada. No quiero que funcione o que tenga una utilidad. La literatura es insensata, irresuelta, inexplicable, irrepetible, como un primer beso.

“Si mis libros logran descifrar a alguien, no es a su autor. al terminar de escribirlos me siento aún más perdido”

P. Hace tiempo explicó que el punto neurálgico de su proyecto literario es la historia de su abuelo superviviente de Auschwitz. ¿Qué aporta su último libro a ese proceso de desciframiento? ¿Es una declaración de amor a Guatemala, o el pago de una deuda sentimental a su otro abuelo, el libanés no libanés?

R. Creo que es ambas, aunque más diría que es un acercamiento que una declaración de amor o una deuda sentimental. No estoy enamorado de mi país natal, ni siento lealtad o patriotismo. Y tampoco había una relación sentimental o amorosa con mi abuelo libanés. Pero sí sentía una atracción literaria hacia ambos, o, mejor dicho, hacia sus historias: la de mi abuelo, y la de mi país. Y en este libro esas historias se cruzan. Pero mi interés al escribirlo era exclusivamente literario. No sentimental. Al igual que lo fue hace casi quince años, cuando empecé a acercarme a la historia de sobrevivencia en Auschwitz de mi abuelo polaco. Y me parece que él sigue ahí, en el centro de todo, soportando en sus hombros el peso de todas las páginas que he escrito después. Aunque quizás ahora, a su lado, está mi otro abuelo prestándole un hombro, ayudándolo con el peso.

P. Decía Pessoa que el poeta es un fingidor. ¿Eduardo Halfon también lo es, un cuentista que finge escribir novelas?

R. Yo creo que más que cuentos o novelas, yo escribo episodios. Cada uno es un mundo cerrado, autónomo, independiente, pero sin perder de vista su lugar en el conjunto total. No son cuentos, realmente. Y al juntarlos, tampoco forman capítulos de una novela, o al menos no una novela en el sentido tradicional. Alguna vez alguien me dijo que mis cuentos o novelas son como planetas en un sistema solar, algunos más próximos al sol, otros más lejanos, algunos grandes y otros más pequeños, cada uno en su propia órbita pero también íntimamente relacionado a todos los demás.

La victoria del escritor

P. Lo que parece evidente es que el autor que despertó a los 27 años ha derrotado sin paliativos al ingeniero que pudo ser usted…
R. Más que derrotado, ese ingeniero fue domado. Tuvo que aprender cuál era su lugar. Tuvo que aprender a callar cuando la literatura está en proceso y caliente y no necesita de él. Pero aún sigue aquí. Es el que luego pone orden, el que luego se asegura de que la estructura esté bien construida, ya sea la estructura de una frase, o de un párrafo, o de un cuento, o de un libro, o del proyecto entero.

“Nunca sé qué estoy escribiendo, ni cómo terminará. los finales siempre se me imponen con absoluta certeza”

P. Alguna vez ha mencionado, si no como maestros sí como inspiradores, a Carver Cheever, pero ¿a quiénes lee ahora, en qué idioma?

R. Leo mucho a mis contemporáneos, tanto a los que escriben en inglés como en español. Pero más y más releo unos pocos libros. Es decir, leo muchas veces unos cuantos libros que siempre me acompañan y cuya prosa me devuelve las ganas de escribir. Porque las ganas de escribir flaquean y desvanecen y hasta pueden fácilmente desaparecer. Las brasas de la escritura de vez en cuando necesitan un fuelle.

P. ¿Tiene claro desde el principio el final de cada libro que comienza a escribir?

R. Siempre, sin falta, me sorprende el final. Nunca sé qué estoy escribiendo, ni qué tan corto o largo será, ni mucho menos cómo terminará. Los finales siempre se me imponen con tesón, con absoluta certeza. Cuando empiezo a escribir un texto, lo único que tengo al alcance es una imagen algo vaga. Nada más. La historia, poco a poco, se va abriendo ante mí. Y yo he aprendido a callar y obedecer y servirle como si fuese su mayordomo.

P. Hace tiempo confesó que estaba harto del otro Eduardo Halfon, el narrador, diciendo algo así como “o me mata él o lo mato yo” ¿Cómo va la pelea, cree que acabará en K.O.?

R. O a lo mejor es él quien está harto de mí. Enviándolo a lugares extraños. Haciendo públicos los detalles más íntimos de su vida. He pensado, entonces, que hay una tercera posibilidad: podría él simplemente desaparecer, marcharse sin ni siquiera un adiós. Sería más elegante, ¿no?

 

 

[Foto: Ferrante Ferranti – fuente: http://www.elcultural.com]