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Al fin de cuentas, el mundo del vino muchas veces expulsa a sus consumidores y no dimensiona que buscando tantos argumentos, resta en vez de sumar.

Escrito por FEDERICO LANCIA

 

Por decirlo de manera decorosa, estoy bastante cansado de muchos consumidores que se me acercan y me preguntan algo sobre vinos y empiezan con la frase: “Sabés que te quiero hacer un consulta, pero yo no sé nada de vinos”.
Nada me provoca más irritabilidad. Yo sé que la educada persona que se acerca lo hace con todo el buen tino. Pero esa cola entre los pies provoca un enojo instantáneo.
Porque la primera pregunta que se me cruza en la cabeza es: ¿qué hemos hecho en la industria del vino y su comunicación, para que el consumidor le tenga tanto respeto a una bebida que básicamente tiene que provocar placer?
Es como si un niño que está aprendiendo a caminar y a descubrir el mundo, anduviera tieso y tímido, no sabiendo si lo está haciendo bien. Qué amargo sería todo.
Un camino de ida
En cuanto al vino, su mayor valor es el infinito mundo de sensaciones y emociones que nos puede provocar, sumado al enorme placer que genera a medida que transitamos por la gran diversidad que ofrece la bebida, en cada sitio y en cada estilo.
Y si comenzamos desde la comunicación y el mensaje que transmite la industria es complicar ese camino, es muy probable que el consumidor ignoto se agote y se vaya.
Profundizar e ir más allá en cada parte de ese camino será la tarea personal de cada consumidor y la industria tiene que estar preparada para responder. Pero, sin lugar a dudas, el mundo del vino tiene que ser un lugar atractivo, actualizado, que se identifique con las nuevas generaciones y que pueda responder a las demandas de los consumidores más clásicos.
Lo que sí está claro es que debe simplificar el mensaje. Y eso no es responsabilidad exclusiva de una sola bodega, ni del Estado, ni de las instituciones, ni incluso de los comunicadores.
Hace algunos años, la industria del vino tomó conciencia que había que hacer foco en la calidad y eso no se discutió. Y por suerte, encontramos el Malbec. Es momento de que se tomen cartas en el asunto sobre cómo llegar a los consumidores, que “no caminan, porque no saben caminar”.
La simplificación de lo extraordinario
Lo más lindo que tiene el mundo del vino es que lo mejor está por venir. Y en el mensaje el desafío será hacer simple algo que es totalmente fuera de lo común.
A vos que estás leyendo, te cuento que me encantaría que eligieras el próximo vino para compartir. Y que a partir de allí, reflexiones y comentes qué te hace sentir.
A fin de cuentas, el vino es un momento. Es ese espacio extraordinario, irrepetible y memorable que hará que quede guardado en la memoria más fuerte: la de los sentimientos.
Será tinto, será blanco o rosado. Con burbujas o dulce. En un trago o con soda. Acompañado con comidas, con libros, con música.
Pero siempre estará en un momento memorable, extraordinario. Fuera de lo común. Será tomado como quieras o con quien quieras, pero de algo podés estar seguro. Ese instante no será uno cualquiera.

[Fuente: http://www.mdzol.com]

Escrito por VILMA DELGADO

Los vinos en Francia tienen una reputación ganada en todo el mundo y una buena parte de este éxito de los viñedos franceses está determinado por el clima. El país galo sin duda disfruta de un clima templado ideal para el desarrollo de la vid.

Dentro de la geografía francesa, podemos distinguir tres zonas con diferentes características climáticas. Esta variedad de climas permite la generación de una gran cantidad de estilos de vinos y diferentes variedades de uva que podemos encontrar a lo largo del país.

Estas tres zonas están divididas a su vez en regiones que suelen estar agrupadas en Denominaciones de Origen Controladad, D.O.C. por sus siglas (o A.O.C. en francés, Appellation d’Origine Contrôlée). Estas especificaciones geográficas están gestionadas por organismos que controlan y garantizan que el producto está realizado bajo las normas que regulan dicha D.O.C., con uvas procedentes de esa zona o región, respetando los rendimientos y la forma de plantación de las vides, junto con métodos enológicos de elaboración estipulados a seguir, con el fin que el consumidor final pueda disfrutar de un producto con garantías de origen y calidad.

Foto: Wikipedia

Repasemos a continuación estas tres zonas de producción y las principales regiones de producción de vinos de Francia:

Los viñedos del Atlántico

El Atlántico no varía su temperatura a lo largo del año salvo unos pocos grados, ejerciendo una función moderadora de las temperaturas. El clima continental-frío del centro y norte de Francia produce vinos con alta acidez, cuerpo más ligero y menor contenido alcohólico.

Viñedos de Burdeos

Los tipos de vinos que se hacen en la zona llegan desde los blancos, ligeros y secos en Blayains, Entre-deux-Mers o los mejores Graves a los vinos más ricos y licorosos como Sauternes o Sainte-Croix-du-Mont, pasando por toda la gama de suavidades de los Premières Côtes. Los vinos tintos van del Médoc a los poderosos y bien constituidos como el Saint-Émilion y Pomerol.

Viñedos del valle del Loria

En el valle de la Loria se produce una gama de vinos muy amplia, que va desde los blancos secos, semisecos, melosos o generosos a los vinos tintos ligeros o profundos e intensos, pasando por los rosados dulces o secos de los crémants.

Los viñedos del mar Mediterráneo

El mar Mediterráneo es la otra gran masa de agua que tiene impacto sobre el clima de la región costera al sur del país, con aguas mucho más cálidas, elevando las temperaturas en el área, creando un clima mediterráneo-cálido. El clima mediterráneo-cálido del sur de Francia produce vinos de mayor contenido alcohólico, gran cuerpo y baja acidez.

Viñedos del Ródano

Hay una menos cantidad de vinos, pero de mayor calidad. Excelentes vinos elaborados con Syrah nacen en esta región, así como algunos Viogner. Si queremos vinos de mayor reputación, tendremos que elegir alguno de Côte Rôtie o de Hermitage. Los primeros son tintos de un color profundo y mucho cuerpo.

Viñedos de Languedoc-Rousillon

Tierra de vinos tintos, dulces y espumosos, donde se han desarrollado mucho más las cepas Grenache, Syrah y Mourvèdre.

Viñedos de Córsega

El diferencial térmico de los viñedos de Córsega está tajantemente marcado por las diferencias de altitud en el terreno y las influencias marítimas. Desde los vinos blancos a base de vermentinu, hasta los tintos fuertes y perfumados o los rosados francos y refrescantes.

Viñedo de Provenza

El viñedo de Provenza se extiende por el sur de Francia a orillas del Mediterráneo. Se caracteriza por una gran heterogeneidad tanto geológica como climática, lo que da lugar a vinos con mucho carácter. Si bien el clima mediterráneo es el predominante, hay zonas más frías en las que la influencia del viento será determinante.

Los viñedos del continente europeo

En el centro y norte de Francia, el mayor impacto climático de la zona lo ejerce el continente europeo en sí mismo. Por lo que las zonas vinícolas bajo esta influencia tienen un clima marcado por su latitud más septentrional. Encontraremos este clima continental-frío en Borgoña, Alsacia, Beaujolais, Champagne, la zona oriental del valle del Loira, Jura y Saboya. Con un buen balance de cuerpo, acidez y alcohol como el estilo que caracteriza al resto de los vinos de clima marítimo-templado del oeste de Francia.

Viñedos de Borgoña

En Borgoña existen multitud de tipos de vinos y sus clasificaciones están basadas muchas veces en el viñedo y la uva. La Chardonnay es la reina en Chablis, y en sus mejores versiones muestra una fruta cítrica concentrada y madura, y tiene un cuerpo equilibrado con su acidez. También en esta región encontraremos los mejores Pinot Noir del mundo. Côte de Nuits es conocida por los vinos tintos, mientras que en Côte du Beaune se concentran prácticamente todos los grand crus blancos.

Viñedos de Alsacia

En Alsacia, se combina lo mejor de la tradición germánica con el savoir-faire francés. Con la riesling se obtienen vinos afrutados, más corpóreos que los alemanes y menos ácidos, que con el tiempo adquieren una profundidad envidiable. Se elaboran también otros vinos blancos con uvas menos expresivas como el pinot blanc y la sylvaner.

Viñedos de Beaujolais

La región de Beaujolais ocupa una amplia zona al sur de la Borgoña. El punto más alto de la región está a más de 1000 m y las viñas en promedio alcanzan una altitud de alrededor de 500m. Los vinos de Beaujolais suelen ser jóvenes, el Beaujolais Nouveau se debe beber muy joven.

Viñedos de Jura

Dentro de Jura encontramos uva que es capaz de entregar blancos secos, extremadamente tensos y con una enorme capacidad de guarda.

Viñedos de Saboya

Alrededor de las 3/4 partes de los vinos de la región son blancos. La uva Jacquère es la más cultivada debido a su alto rendimiento y la uva Roussette se utiliza para producir los vinos finos de la región.

Viñedos de Champagne

Región situada al norte de Francia que da nombre a los populares vinos espumosos, aunque en Champagne también se producen otros tipos de vinos tranquilos. El carácter de un vino de Champagne se encuentra en su ensamblaje de variedades, habitualmente un blanc de blancs, que solo se elabora con uvas blancas, y un blanc de noirs, que solo se elabora con las tintas pinot noir y/o la pinot meunier, la cual ocupa la mitad de la superficie de cultivo de Champagne.

Vinos de Francia: una cuestión de clima y madurez de las uvas

Las diferentes variedades plantadas a lo largo de las regiones vinícolas del país no están por lo tanto dictadas por la casualidad o por las modas, sino que lo hacen en función del clima específico y del terroir que encontramos en cada región en concreto. Las regiones francesas se diferencian además por el estilo de vino que producen. Abogan por un estilo de mínima intervención, reduciendo al máximo la manipulación del vino. En Francia el estilo de los vinos está más marcado por la añada y la viña que por los estilos de elaboración.

Uno de los aspectos más importantes relacionado con los viñedos y los estilos de vino es la madurez. En zonas más cálidas las uvas año tras año conseguirán la maduración, pero en zonas más frías cada añada marcará el grado de madurez obtenido. La madurez de la uva usada para vinificar aporta tres de las principales características que definen un vino: acidez, cuerpo y alcohol.

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

El jueves se celebró un encuentro entre productores de vinos biodinámicos y orgánicos. Los referentes del sector  se reunieron para firmar un manifiesto por un vino bueno, limpio y justo. Promover un producto que transmita la fuerte conexión que existe entre el vino como alimento y el territorio

Escrito por MELISA BUBICA

El movimiento internacional Slow Food fue fundado en 1989 en Italia, y es presidido por Carlos Petrini y Mario Bottura, dos referentes de la gastronomía internacional.  Petrini, debido a su activismo y promoción de una educación alimentaria con una mirada integral para el sector enogastronómico, ha sido nombrado como una de las 50 personas que pueden cambiar el mundo: así lo anunció The Guardian.

Desde Mendoza, y a la luz de esta movida, se pensó el Slow Wine, para pensar el vino como alimento y fomentar una cultura y filosofía más sostenible. El vino como alimento, es un alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial.

En el 2003, España trabajó la Ley del Vino, donde este producto entró en consideración en la estructura de la pirámide alimenticia como reflejo de la dieta mediterránea; adaptándose al ritmo de vida actual y combinando pautas del orden social y cultural como la comida en familia, el consumo de productos locales, entre otras.

SITIO LA ESTOCADA – TUPUNGATO – MENDOZA

El movimiento presidido por Carlo Petrini promueve tres pilares: un alimento limpio, donde se considera la forma en la que se produce y se consume: que no dañe el ambiente, tampoco el bienestar animal o genere consecuencias negativas en nuestra salud. Que el alimento sea bueno, requiere consumir productos de temporada y locales, eso nos hace conocer el territorio y fomenta nuestra cultura. El tercero y último pilar tiene que ver con pensar en un alimento justo, y se refiere a precios accesibles, en la retribución y a sus condiciones desde su producción, hasta la logística.

Bajo esta misma perspectiva se generó el encuentro y firma de tratado de Slow Wine en el Sitio La Estocada, en Tupungato, Mendoza. El evento reunió a productores y enólogos para dialogar sobre los desafíos en torno al trabajo que significa hacer “un vino lento” o más amigable y limpio.

Hacer vino biodinámico por ejemplo, garantiza una práctica consciente sobre el uso del suelo, el agua, el impacto social y el ambiente. Desafiar los métodos tradicionales y evitar el uso de pesticidas y fertilizantes es un paso para reducir las emisiones agrícolas de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

HERMOSAS ÁNFORAS DE BARRO – SITIO LA ESTOCADA 

La agricultura biodinámica trabaja al ritmo del sol, la luna y las constelaciones. El uso del calendario biodinámico y la bioagricultura conduce a una mirada integral a la hora de producir alimentos.

La realización de vinos biodinámicos requiere de una visión integral de la vid: es un sistema vivo donde se cuidan, optimizan y reflejan todas las interacciones del ambiente. Este calendario establece cuándo son los momentos óptimos para trabajar la tierra y obtener los mejores resultados de la vid.

En la biodinamia las plantas se fertilizan con preparados naturales, se realiza compost y preparados homeopáticos de origen vegetal. Siempre todo esto va de la mano de la búsqueda de un sentido de unidad, donde la intención está en llegar a la máxima expresión de esa vid y terroir. A la hora de hablar de la fermentación, se destacan las levaduras indígenas que son las propias del viñedo, son aquellas que vienen con la uva, especialmente las que se adhieren a la pruina y el raspón.

SITIO LA ESTOCADA – TUPUNGATO – MENDOZA

El vino es un producto emblemático y resulta ser el recorte y la presentación de un territorio al mundo. Qué mejor que sea limpio, bueno y justo.

[Fuente: http://www.mdzol.com]

 

Nueve países concentran los 24 negocios que se han alzado con el Green Emblem, un sello que valora los vinos más sostenibles.

Robert Parker Wine Advocate, considerada como una de las mayores autoridades mundiales sobre vino, ha lanzado la distinción Robert Parker Green Emblem, centrada en la sostenibilidad de bodegas y productores vitivinícolas. Esta distinción, para la que se han evaluado más de 5.000 productores de 32 países diferentes, premia a aquellas empresas que extienden su compromiso por el medio ambiente más allá de la calificación de cultivo orgánico o biodinámico. Las ganadoras son 24 bodegas que han enarbolado la bandera del desarrollo y se han posicionado como embajadores de la sostenibilidad, liderando el cambio de la industria y aportando su grano de arena al bienestar del planeta. País a país, estas son las primeras viticultoras reconocidas.

España

Foto: ISTOCK

Escrito por Mari Carmen Duarte

ESPAÑA
Descendientes de José Palacios es la única bodega española en la selección de Parker. La finca, ubicada en la comarca de El Bierzo, ha aplicado los principios biodinámicos desde sus inicios, más de dos décadas de cultivo sostenible del que el productor nunca ha querido hacer alarde. Su experiencia avala un congreso anual sobre viticultura en la que expertos de España y Portugal aprenden a trabajar con animales en sus cultivos y a conseguir una producción cada vez más ecológica. Ricardo Pérez vive de la forma más artesanal y sostenible posible: elabora, cultiva y cría prácticamente todo lo que come y bebe, creando un ecosistema sostenible de autosuficiencia y aun así sacando tiempo para elaborar algunos de los mejores vinos de la región y de todo el país. De esta manera, Descendientes de José Palacios demuestra que una forma de vida ecológica y un cultivo biodinámico de la vid está mucho más al alcance de lo que se creía.
Bodegas Milton

Foto: MILTON VINEYARD – FB

NUEVA ZELANDA
Desde el comienzo de la historia de Millton, fundada por James y Annie Millton en 1984, la familia ha apostado no solo por aumentar la calidad de sus vinos, sino también la de su tierra, dos objetivos que, sin duda, van de la mano. Solo cinco años después de su fundación, Millton se convirtió en el primer productor en obtener la certificación BioGro en Nueva Zelanda para la producción de vino orgánico. En 2009 consiguieron ser la única bodega de todo el hemisferio sur en sumar a su palmarés la distinción Demeter por su vino de producción biodinámica.
Austria

Foto: TRIEBAUMER

AUSTRIA
La familia Triebaumer forma parte de la cultura vitivinícola austriaca desde hace más de 300 años, una saga de agricultores y campesinos que producen vinos excelentes, como los Ruster Ausbruch, entre los mejores vinos dulces del planeta, o el Blaufränkisch Ried Mariental, considerado como el primer gran vino tinto de Austria. La fórmula de su sistema ecológico: el uso de un sistema fotovoltaico y una producción cada vez más comprometida, que incluye procesos como la recuperación del suelo verde de la viña, en la que pastan sus ovejas, y el cuidado del hábitat de las abejas, un conjunto de acciones que contribuyen a mejorar sustancialmente la fertilidad del suelo y aumentar sus propiedades.
Alemania

Foto: WEINGUT ODINSTAL

ALEMANIA
Una finca cerca de un volcán, a 300 metros sobre el nivel del mar en Alemania parecía una locura para muchos, pero Thomas Hensel, dueño de Weingut​ Odinsal, estaba decidido. El resultado es una bodega biodinámica que ha hecho posible que su vino se alce con una certificación Demeter. La naturaleza está por todas partes y todo parece estar pensado para que fluya por si misma: muros de piedra, postes de madera y arbustos generan una mayor afluencia de insectos que enriquecen el terreno, abonado durante todo el año con estiércol. En cuanto a la producción, Hensel se ha deshecho de los plásticos en sus envíos, cambiando incluso la cinta adhesiva convencional por otra de papel y sus corchos están lacrados con cera de abeja. Toda una declaración de intenciones con las que pretenden lograr un equilibrio neutro en CO2 en un futuro próximo.
henschke

Foto: HENSCHKE

AUSTRALIA
Dos bodegas han australianas han conseguido colarse entre las más ecológicas del mundo. Por un lado, Cullen Wines, certificada como biodinámica desde 2008 y con Vanya Cullen al frente. Además de compensar las emisiones de carbono a través de proyectos locales, el 40% de la energía de esta bodega se consigue a través de paneles solares, mientras que el porcentaje restante se compra a fuentes solares y eólicas externas. Botellas de carbono reducido, cartón local y un buen programa de reciclaje son algunas de sus señas de identidad.
En cuanto a la segunda bodega, se trata de Henschke, una bodega cuyos viñedos tienen más de un siglo de antigüedad. Aunque el negocio no está oficialmente categorizado como biodinámico, su dueña, Prue Henschke, se ha comprometido con este tipo de prácticas desde 1987, realizando ensayos y estudios con varios composts y pastos. Su esposo, Stephen, fue uno de los primeros en implementar un sistema de gestión de calidad con paquetes reciclajes, restauración de la vegetación original y la mejora de vida de la comunidad local. Toda una declaración de intenciones de cara a un futuro mucho más sostenible.
iStock-1173825447. Sudáfrica

Foto: ISTOCK

SUDÁFRICA
Los dos únicos representantes africanos en esta distinción se encuentran en Sudáfrica: las bodegas Reyneke y Sadie Family. Las bodegas Reyneke tienen numerosas certificaciones, entre las cuales se encuentran Demeter y Ceres. Guiado por Johan Reyneke, este proyecto vinícola ha rechazado el uso de materiales químicos y cambiándolo por algo tan sencillo como patos, que cuidan por sí mismos del cultivo; maleza, que aleja la cochinilla de la vid; preparaciones biodinámicas, con las que favorece la biodiversidad del suelo, o el seguimiento del calendario lunar para la plantación, la poda y la vendimia.
En cuanto a Sadie Family, que dirige Eben Sadie, se centra en el cuidado y cultivo de viñas viejas y en la mínima intervención en estas, con un proceso totalmente orgánico que dota al vino de una profundidad de sabor reservada a los mejores. Sus botellas son tan codiciadas que el primer día que salen a la venta tardan pocas horas en agotarse. Sadie es un experimentador nato: su curiosidad le ha llevado a afinar durante años sus habilidades para conseguir un vino armonizado con la naturaleza, sabiduría que trabaja para transmitir a sus descendientes y futuros portadores de su legado.
Alois Lageder

Foto: JOHN MCDERMOTT / ALOIS LAGEDER

ITALIA
Alois Lageder es una de las tres bodegas de Italia que han conseguido el Green Emblem de Robert Parker. Esta explotación es la prueba de que se puede hacer un vino biodinámico a gran escala, concretamente en 55 hectáreas de viñedos. Esto le ha situado en el punto de mira de muchos agricultores, lo que le llevó a crear el festival Summa, dedicado a la viticultura sostenible. Otro claro ejemplo a seguir es el de Tasca Conti d’Almerita, una bodega que no solo se preocupa por hacer de sus propios viñedos una plantación biodinámica, sino que ha creado un modelo de agricultura que se aplica a toda la región a través del programa SOStain, un protocolo de sostenibilidad integrado para este tipo de negocio y con un plan de acción.
En uno de los rincones más bellos de la Toscana se encuentra Salcheto, que afirma ser la primera bodega del mundo en certificar la huella de carbono de una botella de vino. Gracias a un estudio con la Università di Siena, calcularon que cada botella equivalía a 1,83 kg de emisiones de CO2, lo que derivó en la iniciativa Salcheto Carbon Free. Hoy en día, la bodega está alimentada por energías renovables, incluidas sus suites.
littorai. Estados Unidos

Foto: LITTORAI

ESTADOS UNIDOS
El segundo país con más representación de esta clasificación es Estados Unidos, con cinco bodegas. Eyrie Vineyards está certificada como orgánica desde 2013 y se basa en una agricultura sin labranza, esencial para las viñas viejas, ya que disminuye el estrés por sequía. El método seguido por Jason Lett, que consiste en no regar ni cultivar la tierra, podría verse como un punto importante a estudiar de cara a un futuro agrícola más responsable. Otra de las bodegas escogidas es Horsepower Vineyards, que rinde homenaje a las tradiciones vinícolas más antiguas, como el uso de caballos de tiro belgas. Además, más de dos décadas de estudio sobre la biodinámica avalan su compromiso y su apuesta por una agricultura circular en la que el humano influye mínimamente.
La agricultura generativa, una mezcla de agricultura biodinámica, permacultura y agroecología son las señas de identidad de Littorai, fundada por el matrimonio de Ted y Heidi Lemon. Su labor no se ha limitado solo a producir un vino sostenible, sino también en ayudar a otros a conseguirlo. También hay bodegas que no nacieron bajo la premisa de la sostenibilidad, como Ridge, cuya conversión a lo largo de los últimos años se ha centrado en cambiar los sistemas de funcionamiento de la explotación y en reutilizar materiales, además de utilizar un etiquetado en el que se muestran los ingredientes. Por último Spottswoode, uno de los dos únicos viñedos orgánicos en el Valle de Napa hasta la fecha, con más de 30 años de historia a sus espaldas, con un uso casi exclusivo de energía solar y su donación del 1% del beneficio anual a organizaciones ambientales.
zusslin. Francia

Foto: ZUSSLIN

FRANCIA
El país que se lleva la palma en esta clasificación es Francia, con ocho bodegas escogidas. En Domaine Bruno Lorenzon las vides se cultivan a más altura y se producen barricas propias, con un proceso monitorizado personalmente desde la recogida de la fruta del cultivo hasta el tostado del vino. Las frutas también tienen un papel importante en Luis Roederer, que dejó atrás los herbicidas y fertilizantes sintéticos y aró la tierra para conseguir raíces más profundas, algo que reviste de fuerza a la vid. Un ejemplo de que la conversión es posible es la bodega Pontet-Canet, cuyos inicios fueron costosos pero que hoy en día tiene triple certificación biodinámica: Biodyvin, Demeter y Ecocert. Arada con caballos y con una bodega alimentada por energía geotérmica, cuatro veces más eficiente que cualquier combustible, hace uso de un sistema innovador: unas ánforas de arcilla hechas en parte con tierra y grava de los viñedos.
Un servicio comunitario en toda regla es el que lleva a cabo Gerard Bertrand, que ha conseguido convertir gran parte de su producción en biodinámica, pero que también quiere que otros viticultores abracen esta forma de agricultura, por eso ofrece asesoramiento técnico y fondos.
Otra bodega que sirve de inspiración es Gabin et Félix Richoux, que han demostrado que la viticultura sin herbicidas, pesticidas y fungicidas es viable, inspirando a otros a seguir su ejemplo, al igual que la bodega Larmandier-Bernier, que abandonó estos métodos en los 90.
En Borgoña, el Domaine Leroy utiliza regularmente cocciones de dientes de león, manzanilla y cola de caballo en los suelos en un proceso de descontaminación química que llevará años.
Por último, merece la pena destacar la bodega Valentin Zusslin, en cuya propiedad se encuentra una reserva natural declarada con plantas mediterráneas y con un viñedo del que se adueñan las ovejas en invierno y las colmenas y pajareras en verano, una apuesta por la vida que mejora el cultivo exponencialmente.
[Fuente: http://www.nationalgeographic.com.es]

Quizá mucha gente suponga que la alianza entre Inglaterra y Portugal se estableció en 1703, cuando el tratado Methuen concedió ventajas fiscales en Bretaña a los vinos portugue­ses. Pero no es así, Inglaterra y Portugal se habían prometi­do ya amistad eterna en el tratado de Windsor, en 1386.

En su libro Portugal´s Wines and Wine-makers, Richard Mayson subraya: «A finales del siglo XV, Lisboa era uno de los mayo­res centros comerciales del mundo. El imperio que se cons­truyó tras los épicos viajes del príncipe Enrique el Navegan­te, de Gil Eanes, de Bartolomeu Dias y de Vasco de Gama destacó a Portugal en el mapa mundial y amplió su ámbito de comercio hasta incluir África, la India y Brasil».

El prín­cipe Enrique el Navegante no siguió los grandes viajes que inspiraba, pero cualquiera que haya viajado a Sagres, desde donde él miraba al Atlántico, comprenderá su deseo de via­jar e ir más allá.

No debemos olvidar que el príncipe Enrique era medio inglés, pues su madre era hija de John de Gaunt, duque de Lancaster.

A partir de esos años, los ingleses inter­cambiaron lana por bacalao en salazón con los portugueses, un comercio que quizá se hiciera ya antes, pero que enton­ces se intensificó, ya que el pescado salado era una provisión muy valiosa para los largos viajes y expediciones.

Debido a esta larga amistad, el brindis por los nuevos so­beranos, el rey Guillermo III y la reina María Estuardo, cuando estos subieron al trono en la revolución de 1688, planteó un problema. El rey Guillermo era holandés, ¿se podía acaso brindar por los soberanos con ginebra, el licor que había dado al mundo la expresión «el valor holandés», durante las guerras del siglo XVI contra los españoles? Los recién llega­dos reyes no parecían tener un vínculo especial con ningún vino en concreto, y entonces los entendidos en vinos refres­caron la memoria de los mayordomos y encargados de comi­das reales y les recordaron Portugal… Empezaba así el comercio con los vinos portugueses, que resultaban muy atractivos tanto en los mercados británicos como en los del norte de Europa. El comerciante Christiano Kopke empezó la actividad comercial en 1638, y Warre en 1670.

El vino de este tipo agradaba mucho en los mercados del norte y, por otra parte, en aquellos años el rey Guillermo ha­bía dictado un impuesto a los vinos franceses, con lo que las ventajas de beber vinos portugueses eran obvias.

Guillermo «el holandés» no acababa de ser muy popular entre los bri­tánicos, pero estos seguían brindando a la salud de su rey y, por razones de disponibilidad y de precio, lo hacían con vino portugués.

Con la reina Ana y el rey Jorge de Hannover la corte perdió mucha elegancia, pero quienes preferían la es­tabilidad moderada del monarca al estilo de los otros sobera­nos siguieron bebiendo vinos tintos, a menudo de Portugal.

De modo que, aunque no podemos fijar la fecha exacta en que se empezó a brindar por los reyes con oporto, parece claro que fue hace mucho tiempo.

 

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Entre los muchos beneficios del consumo moderado de vino, los estudios científicos señalan propiedades como la prevención del deterioro cognitivo asociado a la edad, la depresión y la ansiedad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas degenerativas incluidas aquellas que afectan a la función cognitiva es importante mantener un estilo de vida saludable desde edades tempranas, prestando especial atención a la alimentación y el ejercicio físico. Por ello, está tomando cada vez más importancia nuestra dieta mediterránea que promueve un equilibrio en nuestra forma de comer y beber, relacionarnos y movernos. En este sentido, el vino forma parte de esta pirámide en un consumo siempre moderado. Su dimensión cultural e histórica y su factor socializador supone un elemento a tener en cuenta en cuanto a la salud mental ya que se asocia a momentos de relax para disfrutar en compañía.

En lo que corresponde al vino, además, se ha demostrado en numerosos estudios que su consumo moderado tiene factores beneficiosos asociados para la salud por ser fuente de compuestos fenólicos. En palabras del doctor Ramón Estruch, coordinador científico y responsable de portavocía de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), miembro del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona, del Centro de Investigación Biomédica en Red del Instituto de Salud Carlos III (Madrid) y uno de los mayores impulsores de la Dieta Mediterránea: « Estos compuestos tienen propiedades bioactivas que también se han relacionado con la neuroprotección ». A nivel cognitivo, su consumo moderado se ha relacionado con un menor riesgo de demencia y depresión[1] y se piensa que este tipo de compuestos podrían prevenir el avance del deterioro cognitivo asociado a la edad. Por este motivo, el consumo moderado de vino dentro de un contexto de Dieta Mediterránea « tendría un efecto positivo en la función cognitiva ».

Las propiedades beneficiosas del resveratrol según la ciencia

Estudios científicos avalan que otro componente de la uva con propiedades beneficiosas para la salud es el resveratrol, que destaca su capacidad antiinflamatoria y para reducir el estrés oxidativo. Asimismo, otros estudios con animales han demostrado que el resveratrol impide la actividad de moléculas altamente oxidantes, que dañan regiones claves del cerebro, como el hipocampo. Otros mecanismos que pueden utilizar el resveratrol para proteger la salud cognitiva son la regulación de la sirtuina 2, una proteína que, en pocas palabras, es esencial para regular el metabolismo de la célula ya que controla su expresión genética2.

Además, el resveratrol se ha asociado con un efecto positivo en la depresión y la ansiedad, ya que puede aumentar la cantidad de AMPc en el cerebro. Esta molécula, que se hidroliza por la enzima fosfodiesterasa 4, tiene una función clave en la comunicación celular. Los investigadores proponen, según estudios hechos en animales, que el resveratrol impide el funcionamiento de la fosfodiesterasa 4, lo que explicaría los efectos antidepresivos que produce (reducción de la ansiedad y de comportamientos asociados a la depresión)3.

Con el incremento de la esperanza de vida poblacional, ha aumentado la aparición de enfermedades crónicas degenerativas y cognitivas. Su impacto a nivel individual y social hace que deban tenerse cada vez en más consideración, por lo cual es importante fomentar una dieta equilibrada y hábitos de vida saludable que ayuden a prevenirlas. Los beneficios de la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010, son reconocidos por numerosos expertos y es indudable su vinculación con nuestra cultura y tradición.

Desde FIVIN se recuerda que aunque numerosos estudios han demostrado los beneficios para la salud del consumo moderado de vino, la mayoría de los investigadores advierten que ello no es suficiente motivo para que alguien que no bebe comience a hacerlo por motivos de salud. De hecho, la recomendación general de los científicos suele ser preventiva, advirtiendo que los beneficios para la salud del vino en un estudio en particular no garantizan que los no bebedores o abstemios deban comenzar a disfrutar de una copa al día para mejorar su salud. Cualquier estudio sobre el vino y la salud no reemplaza el consejo médico de un profesional. Las personas, independientemente de si padecen cualquier enfermedad, deben consultar con su médico antes de tomar decisiones sobre el consumo de alcohol por su salud.

La Ciencia del Vino y la Salud

Para ampliar estas y otras informaciones, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) cuenta con La Ciencia del Vino y la Salud, una plataforma de referencia científica que busca aclarar los mensajes contradictorios que están surgiendo en los últimos años en torno al vino y la nutrición y ofrecer información contrastada y sujeta a rigor científico.

El sector vitivinícola lleva años trabajando en pro de la transparencia a la hora de comunicar los efectos del vino sobre la salud, ayudando a la sociedad a comprender y advertir de las graves consecuencias de un consumo excesivo, las limitaciones en determinados momentos y los posibles beneficios de la moderación en el consumo de vino que la ciencia está descubriendo.

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Olvidamos llenar tres copas con vino ¿crees poder ubicarlas?

En esta ocasión el equipo de diseño de Noticieros Televisa realizó en exclusiva una ilustración en la que hay varias copas con vino, sin embargo, tres están vacías ¿crees poder dar con ellas?

Podría pensarse que estamos ante un ejercicio sencillo, pero no te confíes, el patrón de formas y colores de la imagen están hechos para confundir al ojo humano.

Si quieres agregarle un mayor grado de dificultad intenta resolverlo lo más rápido que puedas.

¿Estás listo? Te deseamos mucha suerte.

Encuentra tres copas sin vino, ilustración

 

¿Lograste dar con las copas que no tienen vino? ¿Cuánto te llevó hacerlo?

De no ser así, no te preocupes y mucho menos te estreses. La ventaja es que puedes realizar todos los intentos que quieras y unos párrafos adelante verás la respuesta.

Este tipo de retos, además de ser muy divertidos mantienen al cerebro activo, favorecen el desarrollo de las habilidades visuales, y hacen más dinámica y creativa a la mente.

Estos ejercicios se hicieron virales en los últimos meses al representar una forma de entretenimiento segura ante la pandemia de COVID-19, pues pueden resolverse en cuestión de minutos y sin necesidad de salir de casa.

¿Dónde están las copas sin vino?

 

[Fuente: noticieros.televisa.com]

En 2020 el viñedo ecológico creció un 8% hasta superar las 130.000 hectáreas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) acaba de publicar las Estadísticas de Producción Ecológica 2020, disponibles en la web del OeMv.

Según los datos del MAPA, España contaba en 2020 con 2.437.891 hectáreas de superficie de producción ecológica, que suponen un incremento del 3,5% respecto a la superficie de 2019. Fue en 2016, cuando se superaron por primera vez los dos millones de hectáreas. En cuanto al número de operadores, en 2020 se supera por primera vez la barrera de los 50.000 operadores, siendo estos 50.047. Se registró un aumento del 6,2% respecto al mismo dato de 2019.

En lo que se refiere al viñedo ecológico, destaca dentro de los cultivos permanentes con 131.183 hectáreas (el 13,8% de la superficie de viñedo total), obteniendo 491.194 toneladas de uvas de vinificación en 2020. Con respecto a 2019, aumentó la superficie un 8%.

En cuanto a las actividades industriales relacionadas con la producción ecológica vegetal, hay registradas 8.944 industrias, entre las que destacan 3.304 relacionadas con frutas y hortalizas, 1.467 dedicadas a la elaboración de bebidas (de las cuales 1.214 son bodegas y embotelladoras de vinos) y 1.092 de aceite de oliva.

Fuente: OEMV

Castilla-la Mancha, la comunidad autónoma con más viñedos ecológicos

Los datos disponibles del MAPA ofrecen la superficie de viñedo ecológico por provincias y por comunidades autónomas. Según estos datos, Castilla-la Mancha es la comunidad con mayor superficie de viñedo ecológico en 2020, con 62.719 hectáreas (+2,4%). Le sigue Cataluña, con 23.758 ha (+27,5%), Comunidad Valenciana, con 13.672 ha (+7%), y Murcia, que cerró el pasado año con 11.368 ha y una caída, respecto a 2019, del -3,7%. Además de Murcia, solo las Islas Canarias registraron evolución negativa el pasado año, perdiendo un ligero 0,5%. El resto de comunidades aumentaron su superficie de viñedo dedicada a la producción ecológica, destacando, además de Cataluña, Castilla y León (+26,4%), Aragón (+25%) o La Rioja (+19%).

Cataluña, la comunidad autónoma con más bodegas ecológicas

En cuanto al número de bodegas y embotelladoras de vino procedente de la agricultura ecológica, lidera en este caso el ranking Cataluña, con 298 industrias (+9%), seguida de Castilla-La Mancha con 215 industrias (+0,9%), Comunidad Valenciana, con 148 (+5%), por Castilla y León, con 133 (+14%) y por Andalucía, con 111 (+8,8%), todas ellas por encima de 100 bodegas y embotelladoras.

 

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

 

Vinos dulces y licorosos son combinaciones clásicas que nunca fallan, pero también te invitamos a descubrir los matices de este manjar acompañado de espumosos o un buen rosado

foie gras

Escrito por CARMEN FERNÁNDEZ

De aroma y sabor complejo, textura untuosa y suave, el foie gras es un elegante y delicioso manjar que, en muchas ocasiones, reservamos para ocasiones especiales. Sin embargo, resulta más que aconsejable convertir en frecuentes estas ocasiones y disfrutar de un plato que, por sus especiales características, nos permitirá disfrutar de una amplia variedad de maridajes y asociaciones. Esta riqueza de matices hace que el hígado de pato u oca sea un plato ideal para descubrir nuevas combinaciones de sabores o incluso probar nuevos vinos.

Con carácter general podemos decir que el vino que elijamos tiene que tener cierta complejidad y matices, para soportar y aportar sus características al foie gras sin que su natural untuosidad opaque al vino elegido. Es por ello que obviamos los vinos más frescos, ligeros y jóvenes, aunque con matices.

También será importante comprar un buen foie gras, optando por oca o pato según nuestros gustos o nuestra experiencia. El de pato es, sin duda el más conocido, y se caracteriza por su potencia y carácter, mientras que el de oca es más fino y delicado, además de que sus colores y texturas también cambian: más oscuro el de pato y más claro el de oca. Nuestro consejo es que se opte por consumirlo en tarro, puesto que se conserva durante más tiempo. Y recuerda: ¡¡¡no se unta!!!

Sencillamente tenlo a la temperatura adecuada -recuerda enfriarlo el día anterior en la nevera y desmoldarlo de en una sola pieza con un cuchillo pasado bajo el agua caliente para los tarros de cristal-, puedes acompañarlo de panes de diferentes semillas y realzar sus sabores con sal en escamas. También resulta una excelente idea pasar las lonchas por la plancha y acompañarlo de una reducción de Pedro Ximenez que les permitirá resaltar todas sus cualidades.

Ya sea como plato principal en una cena o como acompañante en un entrante, bien sea para unos canapés fríos o calientes, será muy interesante incorporar diferentes acompañamientos como mermeladas de pimiento o de cebolla, condimentos como pimienta negra o sales de diferentes tipos.

foie gras

Armonías clásicas o de contraste con un buen foie gras

En cuanto a lo que nos ocupa, los vinos con los que podemos consumir un buen foie gras, podemos partir de las combinaciones más clásicas e ir evolucionando en la medida en que vayamos buscando otros matices o sabores.

La más habitual es el maridaje de foie gras con un vino dulce, el más clásico y que supone una apuesta sobre seguro es optar por un Sauternes, un vino dulce francés de la región homónima, dentro de la región vinícola de Burdeos, elaborado las variedades sémillon y, en menor medida, con uvas sauvignon blanc y muscadelle.

Pero precisamente el buen funcionamiento que tienen estas dos variedades secundarias, la sauvignon y la moscatel, nos da pistas sobre otros maridajes que pueden funcionar, como los vinos naturalmente dulces que se producen en España.

Podemos quedarnos con los dulces del sur, moscateles, Pedro Ximenez, o tirar hacia el norte, con vinos dulces elaborados con sauvignon blanc como el Intacta de Bodegas Inurrieta.

También podremos optar por vinos licorosos nacionales, como los jereces, que también nos sorprenderán por su versatilidad y capacidad de descubrir matices en el plato que otros vinos no nos permiten descubrir. Nuestra recomendación es que se opte por un Pale Cream, un Fino que ha sido dulcificado con puro azúcar de uva, ofreciendo una combinación única de dulzor, acidez y carácter salino.

El dulzor nos ayuda a destacar las características del foie gras, pero también es una excelente opción buscar armonías por contraste, buscando vinos más frescos que puedan poner en valor otras cualidades de este producto.

Un buen vino blanco con madera, estructurado y complejo, puede ser el complemento perfecto, pero también podemos acompañarlo con un rosado provenzal, cuyo equilibrio entre la acidez de un tinto y la ligereza del blanco nos permite contrastar bien en boca y disfrutar al mismo tiempo de un trago fresco y floral.

foie gras

Espumosos, los vinos ideales para el foie gras

La versatilidad de los espumosos los convierten en compañeros ideales para disfrutar del foie gras. La complejidad de un champagne francés, de un prosecco italiano o de un cava catalán.

Como se puede ver, optamos mejor por elaboraciones que tienen a ser más secos lo que, unido a las burbujas naturales de estas deliciosas elaboraciones, convierten a esta combinación en uno de los maridajes perfectos para disfrutar de este manjar. Si, además, optamos por un rosado espumoso, la combinación puede ser sencillamente ideal.

Sea con uno u otro vino, en una ocasión especial, en un aperitivo o con amigos, no dejes de disfrutar, probar y descubrir todos los matices de esta delicatessen.

Carmen Fernández es licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo.

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Somos muchos los que lo pensamos, pero pocos los que lo decimos. Dentro del mundo del vino hay muchas cosas que no se entienden y que, hoy en día, el exceso de información no te ayuda demasiado a saber que es o no verdad.

Escrito por JAVIER CAMPO

Por ejemplo ¿Qué es mejor: mencionar en la etiqueta que el vino es crianza porque tiene un determinado número de meses en barrica o el tiempo que pasa en barrica sin ponerle un apellido en concreto? Se supone que el vino si está bueno lo está y si no, pues no. Pero hay quien, si no pone la palabra mágica en la etiqueta y en su lugar pone diez meses, ya no le parece tan bueno, aunque no lo haya probado, porque, no es crianza.

Otra de las cosas flipantes es hacer una película sobre vinos y en el rodaje utilizar una basura de copas. ¿Alguien ha visto El Sumiller en Netflix? ¿o Entre Copas? ¿o Un Buen Año? ¿en serio, no pueden contratar a alguien que les diga cómo son las copas que se usan de « verdad » en el mundo del vino? Lo lamentable es que en otras películas que no son de vino aún es peor, y entonces, vuelves a la vida real y te das cuenta de que… es igual.

Y se sigue llamando caldo al vino. Y esto no es nuevo y aunque no lo crean algunos de nuestros lectores, más de uno hemos escrito a la RAE para explicarles que por mucho que sepan de letras y sigan erre que erre, el caldo es caldo y el vino es vino. Deberíais ver que contestan desde la UNIDRAE.

¿Os ha pasado que buscáis la diferencia entre rosado y clarete y encontráis cosas un tanto solapadas o incluso incongruentes? Pues haced la prueba y veréis que no sabes por dónde tirar, incluyendo textos « legales » y por supuesto dejando aparte a los periodistas que no tienen ni idea de vino y escriben los que se le viene a la cabeza. O no. Escriben lo que leen en internet, pero sin contrastar.

¿Cómo es posible que depende de quién escriba sobre las cualidades del vino pueda ser muy dañino o beneficioso para la salud? ¿en qué quedamos? Pues no quedamos en nada. Cada uno que lea lo que quiera y que experimente en su propio cuerpo. Luego que nos lo cuente, por favor.

He dejado para el final los foros. Por supuesto que hay comentarios inteligentes y aportaciones muy interesantes, pero hay verdaderas barrabasadas que suelen ir acompañadas de exabruptos y contestaciones punzantes para entrar en polémica que, por otro lado, es lo que buscan muchos, ya que, si no fuese por eso, pues, no tendrían su minuto de gloria y notoriedad.

Y ¿me juego a que alguien de los últimos me diga algo? Pues es probable, pero, por favor, dejadme en el anonimato y que este escrito no tenga relevancia.

Javier Campo es sumiller y escritor de vinos

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

James et Marie Kim-Suckling posent avec le consul général de France à Hong Kong le 22 juin 2021. James Suckling

Écrit par Magalie Dubois

Doctorante en Économie du vin, Université de Bordeaux

Le 22 juin dernier, le consul général de France à Hong-kong a décoré James Suckling de l’ordre national du mérite. Rappelons pour mémoire que l’ordre national du mérite est le second ordre national après la Légion d’honneur. C’est le président de la République lui-même qui décide de la nomination au grade de chevalier de l’ordre national du Mérite. Il signe un décret de nomination qui est publié au journal officiel. Mais une question demeure : pourquoi attribuer l’ordre national du Mérite à un critique vinicole californien basé à Hong-kong ?

Des éléments de réponse se trouvent dans le discours de ce dernier lors de sa décoration : « Je suis fier que la République française reconnaisse mes 40 années de couverture des grands vins de France en tant que journaliste et critique de vin. Je suis également heureux que la France comprenne tout le travail que j’ai accompli pour développer le monde du vin en Asie et particulièrement à Hong-kong et en Chine continentale. Les grands vins de France ont été à la tête de ce mouvement de promotion de la culture et de la joie du vin, et j’ai fait de mon mieux pour en rendre compte. »

James Suckling n’est pas le premier critique étranger à être décoré par la France : en 1993 et 2010, les critiques Robert Parker et Jancis Robinson étaient faits respectivement chevalier de l’ordre national du Mérite et vhevalier de l’ordre du Mérite agricole.

Jancis Robinson

Jancis Robinson

On pourrait être tenté de penser que c’est l’Europe continentale – traditionnellement associée à la production de vin – qui fournit les critiques les plus influents internationalement. Or il n’en est rien, et cela pour plusieurs raisons.

L’absence de tradition vitivinicole

Historiquement, et contrairement à l’Europe continentale, les États-Unis comme le Royaume-Uni sont deux pays dont la production nationale est très limitée. L’impossibilité de consommer local engendre la nécessité d’importer des vins. En découle également l’opportunité d’importer des vins d’origines plus diverses (très liée à l’importance des diasporas). Si les Français boivent essentiellement les vins des régions qui leur sont géographiquement proches, ou pour le moins des vins nationaux, ce n’est pas le cas outre-Manche ou outre-Atlantique. La disponibilité sur le marché de cette plus grande variété d’origines peut s’avérer problématique lorsque l’on tente de s’initier au vin : par où commencer sans ancrage local ? La meilleure solution pour former son goût est dans ce cas de s’initier en suivant les conseils de connaisseurs : les experts.

Comme le mentionne la critique de vin britannique Jancis Robinson :

« À l’époque, le vin faisait partie de ces sujets sur lesquels les gens ordinaires des pays anglophones hésitaient à exprimer une opinion. On nous laissait alors, à nous les experts, le soin de dire aux dégustateurs ordinaires ce qu’ils devaient penser et comment décrire ces pensées. »

L’importance du marché intérieur

L’essor de la consommation au Royaume-Uni et aux États-Unis a joué un rôle crucial dans l’hégémonie anglo-saxonne de la critique vinicole. Aux États-Unis comme au Royaume-Uni, il est commun de considérer que la qualité du vin doit être définie par le marché. Les clients les plus importants sont aussi ceux qui dictent le goût du vin. Plus le marché est important, plus les producteurs vont adapter leur offre à la demande sur ce marché.

Depuis 2011, les Américains sont les premiers consommateurs mondiaux de vin. La part des États-Unis et du Royaume-Uni dans la consommation mondiale (en volume) est passée de 4,4 % en 1970 à 18,6 % en 2018 (la France est passée dans le même temps de 19,5 % à 10,9 %). La demande sur les marchés britanniques et américains est fortement influencée par les critiques : l’importance des notes de dégustation ne peut y être négligée. Elles sont présentes partout : dans les journaux, les principaux magazines de consommateurs, les rayons des magasins et les salles de dégustation. Il est beaucoup plus simple de trouver des distributeurs et des cavistes enthousiastes aux États-Unis lorsque l’on peut présumer de notes supérieures à 90.

L’élitisme personnifié

Avant les années 1970, les guides n’étaient que de simples compilations des médailles reçues dans les concours agricoles. Avec les années 1970 apparaissent des dégustateurs qui s’engagent personnellement et signent de leur nom les commentaires de dégustation. C’est le cas de Robert Parker aux États-Unis ou de Jancis Robinson au Royaume-Uni. Les critiques anglo-saxons utilisent dès leurs débuts un langage plus simple pour parler du vin que leurs confrères européens. Ils s’adressent aux consommateurs, et non plus aux professionnels. Ils popularisent aussi les échelles de notation.

L’anglais, langue internationale

Un autre élément qui favorise l’hégémonie des pays anglo-saxons sur le marché de l’évaluation du vin est la croissance de l’utilisation de l’anglais comme effet secondaire de l’expansion d’internet. Contrairement aux autres critiques de vin limités à leur marché national par la langue (comme c’est le cas pour la France, l’Italie ou l’Espagne), les critiques de vin américains et britanniques sont capables de diffuser leurs critiques dans le monde entier et d’atteindre un public beaucoup plus large. Pour illustrer ce propos : le site [ jamesscuckling.com] reçoit plus de 600 000 visites uniques par an.

Enfin, l’importance grandissante des influenceurs dans la stratégie de communication des producteurs semble un indicateur intéressant de la direction que pourrait bien prendre le marché de la recommandation dans la décennie à venir.

 

 

[Source : http://www.theconversation.com]

¿Sigue siendo importante la sostenibilidad del vino? Con esta pregunta Lulie Halstead, de Wine Intelligence, nos adelanta algunas de las claves del mercado del vino en Estados Unidos que se pueden extraer del informe « Opportunities for sustainable and organic wine in the US market 2021 », elaborado por la consultora británica.

La respuesta, según Halstead, es sí, aunque las percepciones de los consumidores sobre lo que constituye la ‘sostenibilidad’ en el vino están evolucionando desde la pandemia, e interrelacionándose con otras cuestiones de tipo ético.

La CEO de Wine Intelligence explica en un nuevo artículo publicado en su sitio web que el consumo sostenible es una tendencia que viene de la mano del consumo local, y se trata además de una corriente que ocurre no solo en los EE.UU. sino también en otros mercados.

« Los consumidores conocen bien los beneficios ambientales de comprar productos locales, como menos kilómetros y una cadena de suministro más pequeña y transparente », señalando que este cambio de hábito se ha manifestado especialmente a partir del año 2020.

Cuando se trata de saber quién está liderando esta nueva economía hacia la sostenibilidad, parece que « son los bebedores de vino masculinos quiénes tienen una mayor conexión con la sostenibilidad que las bebedoras de vino », añade, « con una mayor proporción de hombres que afirman que están dispuestos a gastar más en un producto sostenible ».

Por edades, « son las generaciones más jóvenes (Gen-Z y Millennials) los que están significativamente más conectados con la sostenibilidad en el vino », revela Halstead.

Ahora bien, el gran reto que plantea la consultora es como pueden hacer frente a este cambio los mercados del vino. Es decir, ¿cómo exportar y vender vino a miles de kilómetros, cuando los consumidores buscan precisamente lo contrario, vinos locales y con pocas emisiones que dañen al medio ambiente. « ¿Cómo puede un negocio del vino superar el localismo en los mercados de exportación? », señala la CEO.

La respuesta a este desafío podría estar en la propia naturaleza del vino. « Dadas las asociaciones positivas que los consumidores ya tienen con el vino y las asociaciones generales con el vino como producto natural, quizás una forma de que los exportadores superen el movimiento hacia el localismo sea reiterar los elementos ‘naturales’ de nuestra categoría », explica y añade para concluir que, « quizás un desafío clave, y una oportunidad, para el vino radica en el hecho de que los bebedores de vino creen actualmente que el vino, particularmente el vino en botellas de vidrio, ya es ‘sostenible’, en comparación con otras categorías de bebidas. De hecho, indicar que un vino es natural en la etiqueta frontal aumenta un 8% la probabilidad de compra entre los bebedores de vino de EE. UU ».

¿Cómo está afectando al mercado español el consumo sostenible?

A falta de informes concretos del sector del vino sobre el consumo sostenible, la consultora Accenture ha publicado recientemente algunos datos que pueden arrojar algo de luz al respecto.

En este sentido, 6 de cada 10 consumidores españoles realiza compras más ecológicas, sostenibles o éticas desde la pandemia, según esta firma de servicios.

En concreto, « el 60% de los consumidores afirma realizar compras de marcas socialmente responsables desde que estalló la pandemia del coronavirus, y es probable que 9 de cada 10 consumidores continúe haciéndolo después de la pandemia », aseguran desde Accenture. Unos datos muy similares a los del Informe de Wine Intelligence, en los que señalaban que el 58% de los bebedores habituales de vino dicen que se preocupan por el cambio climático y están tomando medidas para reducir su impacto personal, mientras que casi la misma proporción de bebedores habituales de EE. UU. (56%) eligen productos locales.

En cualquier caso, lo que parece claro es que el coronavirus ha cambiado las prioridades de los consumidores hacia productos más sostenibles, ecológicos y locales. « En muchos casos, los usuarios han aprovechado la pausa vital causada por la pandemia para reflexionar sobre el propio consumo, provocando una tendencia creciente hacia el consumo a nivel local, de forma consciente y con conciencia sobre los costes y el impacto medioambiental. En este sentido, el 56% de los usuarios compra en tienda de barrio o productos de origen local, y 8 de cada 10 personas encuestadas afirma tener la intención de continuar con estos hábitos de consumo cuando la nueva normalidad sea una realidad », revelan desde Accenture.

Además, desde la consultora señalan las cinco claves para mejorar la posición de las marcas ante esta nueva tendencia: « Tener un propósito de marca diferenciado, conocer a los clientes, humanizar las relaciones en la omnicanalidad, reinventarse o morir y rediseñar las dinámicas para orientarse al cliente, como son la nueva psicología de cliente y acercamientos más personalizados ».

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

 

 

Según un estudio realizado en conjunto por instituciones y universidades de Reino Unido, Austria, Sudáfrica y Australia y publicado por el sitio español “La Ciencia del Vino y la Salud”, los efectos protectores de los polifenoles diferencian al vino respecto de las otras bebidas alcohólicas y recomienda su consumo moderado.

A lo largo de la última década se ha incrementado de forma exponencial el interés por el efecto protector de los compuestos de origen natural conocidos como polifenoles debido a sus efectos saludables en diferentes enfermedades. Estos se encuentran presentes en numerosos alimentos de origen vegetal, incluido el aceite de oliva virgen, el cacao, las frutas y hortalizas y el vino, entre otros, lo que confirma las ventajas del consumo moderado de esta bebida que forma parte de la Dieta Mediterránea.

En este sentido, la Anglia Ruskin University de Reino Unido, el Medical University de Viena (Austria), la North-West University (Sudáfrica) y el George Institute for Global Health de Sydney (Australia) han llevado a cabo un estudio conjunto sobre los efectos en la salud del consumo de diferentes tipos de bebidas.

Las conclusiones del análisis rebaten la noción de que el consumo de cualquier tipo de alcohol pueda ser beneficioso para la salud y respaldan la idea de que solo el consumo moderado de vino, ya sean vinos tranquilos o espumosos, resulta beneficioso para la salud, al reducir el riesgo de cardiopatía isquémica, sin incrementar el riesgo de mortalidad, de enfermedad cardiovascular, cerebrovascular y de cáncer.

De esta conclusión se extrae que dichos efectos beneficiosos del vino podrían atribuirse mayoritariamente a los polifenoles. De hecho, su consumo regular en otros alimentos como, por ejemplo, el cacao se asocia con efectos beneficiosos a nivel cardiometabólico, con mejoras en los niveles de presión sanguínea, y evidencia que mejoraría la sensibilidad a la insulina en humanos.

Opiniones de los expertos sobre el estudio

Varios expertos se han pronunciado sobre el estudio debido a su relevancia. El doctor Josep Masip, profesor de Cardiología de la Universidad de Barcelona y miembro del Comité Científico de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) afirma que “Los resultados de este estudio permiten no generalizar sobre los efectos negativos del alcohol, puesto que no se observaron con el consumo de vino, el cual puede incluso ser beneficioso en cuanto a la reducción del riesgo de infarto de miocardio. Estos hallazgos deberían hacer reposicionar a las instituciones sobre los riesgos del alcohol, obligando a diferenciar el consumo moderado de vino respecto al consumo de otras bebidas alcohólicas”.

Pero esta no es la primera evidencia de los beneficios de los polifenoles sobre la salud. Según la doctora Rosa M. Lamuela, catedrática en el Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Barcelona, quien explica que estudios publicados recientemente del PredimedPlus, (PREvención con DIeta MEDiterránea) otro de los grandes ensayos nutricionales jamás realizados en Europa, “corroboran la importancia del consumo de polifenoles también en la prevención de la diabetes tipo 2 y en los parámetros del síndrome metabólico, especialmente aumentando el colesterol bueno o HDL”.

Este estudio es de suma importancia debido a la relevancia de sus resultados sobre los beneficios del vino, que podrían tenerse en cuenta en la publicación del informe del Global Disease Burden, en el que se muestra al alcohol como una de las primeras causas de discapacidad y mortalidad en el mundo. Su argumento de que no hay consumo seguro de alcohol ha influido significativamente en el posicionamiento de la OMS y de muchos países frente al alcohol.

Fuentes de los estudios:

  • Tresserra-Rimbau, A., Castro-Barquero, S., Vitelli-Storelli, F., et al. (2019). Associations between Dietary Polyphenols and Type 2 Diabetes in a Cross-Sectional Analysis of the PREDIMED-Plus Trial: Role of Body Mass Index and Sex. Antioxidants 2019, 8, 537. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6912253/
  • Del Bo’ C, Bernardi S, Marino M, et al. Systematic Review on Polyphenol Intake and Health Outcomes: Is there Sufficient Evidence to Define a Health-Promoting Polyphenol-Rich Dietary Pattern?. Nutrients. 2019;11(6):1355. Published 2019 Jun 16. doi:10.3390/nu11061355 https://www.mdpi.com/2072-6643/11/6/1355

 

 

[Fuente: http://www.observatoriova.com]

Con 4 siglos de historia, abrió sus puertas cuando reinaba en España Carlos II; y desde entonces, han pasado por el trono 15 reyes y cuatro dinastías: Austria, Bonaparte, Saboya y Borbón

Escrito por MANUEL RIVERA

En el número 40 de la céntrica calle sevillana de Gerona nos encontramos con un antiguo edificio de 3 plantas de altura. Hablamos de ‘El Rinconcillo’, el bar más antiguo de España que abrió sus puertas oficialmente en 1670, y extraoficialmente en 1633, ya que existen documentos y un libro que datan la apertura de esta taberna sevillana 37 años antes de la fecha oficial. Además es el cuarto bar más antiguo de Europa.

Se trata de un bar que mantiene la esencia de las antiguas casas de comidas o tabernas sevillanas. Con sus 375 m2, repartidos entre las tres plantas, tiene una capacidad para 120 comensales.

Los hermanos Javier y Carlos de Rueda son los actuales propietarios de El Rinconcillo y representan a la séptima generación al frente de este negocio, aunque no fueron sus fundadores. Esta familia, originaria de Cantabria, compró la taberna en el año 1860.

El Rinconcillo atesora además una decoración ancestral que se mantiene intacta desde hace siglos y que, casi como un museo, atrapa a los visitantes que se adentran entre las paredes de esta joya de la historia.

Espacios señoriales, un mostrador de caoba, barricas transformadas en velador típicamente andaluz, mesas de mármol con sillas de madera andaluza y enea natural, lámparas de forja, vistosos ventanales, estanterías labradas y repletas de antiguas botellas, patio de luces, suelo de loza de Tarifa, paredes de ladrillo vista árabe y azulejos del siglo XVII, XVIII y XIX, son ya todo un clásico de este folclórico bar.

Sus actuales propietarios han recibido ofertas de compra de Madrid, Barcelona, Londres, París y EE.UU., sin embargo los hermanos Rueda tienen claro que su bar no está en venta.

Con más de 350 años de historia, por este bar han pasado políticos de todos los colores, escritores, deportistas o artistas de todo tipo. Todavía hoy se siguen organizando eventos con diferentes temáticas, entre los que se incluyen catas de vinos. Asimismo, el bar puede verse en escenas de numerosas películas, como ‘Sangre y arena’, o como marco de anuncios publicitarios.

La especialidad de esta taberna son las deliciosas tapas con historia sevillana, herencia de la cocina tradicional andaluza-mozárabe, que cautivan paladares de todo el mundo. Con todo, dispone de una amplia carta que va desde las comidas caseras, hasta las carnes y las ya mencionadas tapas, pasando por los tradicionales fritos, las chacinas o las tortillas, sin olvidarnos de los postres de la casa.

Y, como no podía ser de otro modo en un establecimiento de esta solera, la bebida reina en El Rinconcillo es el vino. La taberna dispone de una vasta gama de vinos, principalmente españoles. Podemos encontrar tintos, blancos, rosados, espumosos y generosos procedentes de diferentes denominaciones de origen de todo el territorio nacional. Además, cuenta con una buena selección de vinos andaluces: tintos de diferentes regiones de Andalucía, finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado o pedro ximénez no faltan en la carta.

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

A compañía decidiu traducir a denominación de orixe ao castelán nun supermercado da Coruña.

Cartel de viños 'Orilla sagrada' nun supermercado Carrefour da Coruña

As redes sociais poñen o foco no desacerto que a cadea francesa Carrefour vén de protagonizar a respecto dunha das denominacións de orixe máis coñecidas do viño galego. Mentres que nos EEUU o termo « Ribeira Sacra » é empregado con asiduidade polos coñecedores do viño, a marca francesa decidiu traducir a fórmula para que os compradores dun supermercado ás aforas da Coruña non tiveran dúbidas.

Un recurso que vén de prender a polémica nas redes sociais e que mesmo levou á compañía a retirar o cartel, segundo apuntaron.

A publicación foi respondida por diversos usuarios que manifestaron o seu rexeitamento á tradución.

[Fonte:  http://www.galiciaconfidencial.com]

 

Ya sea por filosofía, cuidado del medio ambiente o simplemente cuestiones de salud, cada vez son más las personas que eliminaron el consumo de carne de sus vidas. Pero, ¿cómo se adaptan los restaurantes de bodegas a esta tendencia?

Escrito por ANDREA BELÉN MAS

Parrilla, hamburguesas, empanadas… Son platos que ya no tienen que estar hechos indispensablemente de carne. Es que la tendencia de bajar el consumo de la misma hace que la gastronomía se reinvente y pueda adaptarse a las nuevas demandas de los usuarios.

Lo llamativo es que los restaurantes de bodegas, en su mayoría, ofrecen menús que buscan deleitar a los visitantes con los mejores cortes de carnes y todas sus variantes. Pero, la demanda del mundo veggie creció a pasos agigantados, tanto así que los menús actuales fascinan hasta a los carnívoros.

El menú que es furor entre los restaurantes de bodega es el Crux Cocina; el cual es el restaurante de Alfa Crux Wines ubicado en La Consulta y fusiona a la perfección imponentes paisajes, experiencia gastronómica única y los mejores vinos de El Cepillo, corazón del Valle de Uco, un oasis rico y privilegiado en Mendoza. Allí, la propuesta del chef irlandés Edward Holloway sorprende por su originalidad y sabor.

Si bien Holloway propone un menú de 6 pasos con pescados y diferentes cortes de carne, la adaptación vegetariana es cada vez más demandada.

“La berenjena sobre piedra caliente reemplaza por completo al salmón y esa es una opción que encanta”, manifestó el chef.

Lo mismo ocurre con el plato principal: rol hecho con hongos secos y humita. Y crocante al sartén con parrillada de verduras con fuego de jarilla.

“Siempre estamos pensando en incluir más opciones que optimicen los frutos de la zona, como por ejemplo: el orégano y el tomate tan característico de San Carlos. Como lo hicimos con el agua de tomate, agnolotti de parmesano, orégano que se marida a la perfección con Crux Sauvignon Blanc 2019”, agregó Edward.

Por otro lado, también está disponible un menú liviano bajo el concepto de platos regionales para compartir que también se adaptan a la tendencia vegetariana. Además de postre, dos copas de vino: Crux Chardonnay y Crux Malbec.

Otra cualidad más en el mundo gastronómico que posiciona a Mendoza como uno de los mejores lugares del mundo para visitar.

 

[Fuente:  http://www.massnegocios.com]

 

 

Vista de los viñedos en Tarija, Bolivia, el 27 de marzo de 2021

Vista de los viñedos en Tarija, Bolivia

A casi 2.000 metros sobre el nivel del mar, agricultores bolivianos dan vida a cultivos llegados al país hace cientos de años de la mano de misiones jesuíticas para producir un vino de altura que sueña con encantar a los mercados mundiales.

En el departamento sureño de Tarija están los principales viñedos de Bolivia, rodeados de dos gigantes que se dedican a explotar con éxito internacional el elixir de los dioses: Argentina y Chile.

La uva se produce en Tarija desde los tiempos de la colonia en un clima templado, con un sol a menudo inclemente matizado por leves vientos. En la región hay unas 5.000 hectáreas de cultivos de uva.

Las noches suelen ser frescas también y con una humedad que los especialistas locales consideran como un aditamento particular para el vino boliviano.

Entre viñedos y barriles de maceración de una de las más conocidas empresas del país está el enólogo Nelson Sfarcich, quien saca pecho por el vino boliviano y por la capacidad de producir en la altitud.

« La altura significa que tenemos menos capa de ozono, de filtración de los rayos, por lo cual la incidencia de los rayos ultravioleta es mayor a mayor altura del nivel del mar (…), eso genera una respuesta de la planta », señala.

Como resultado de los efectos de esos rayos, explica, la planta produce un engrosamiento de la piel de la uva y un mayor contenido de resveratrol, un fenol « que se considera que es una protección del sistema cardiovascular ».

María José Granier, fundadora de la vinera artesanal Jardín Oculto, afirma que « la altura permite que las viñas puedan entrar en ‘dormancia’ [tiempo en que la planta detiene su desarrollo] en época de invierno, brotar en época de verano y tener un ciclo reproductivo importante ».

Gustos y sabores

La producción de vino en Bolivia se sitúa entre los 21 y 23 grados latitud sur y los 1.600 metros y 2.000 metros de altitud, pero en algunas zonas andinas, con clima cálido, se encuentran cultivos hasta los casi 3.000 metros.

Helmuth Kohlberg, fabricante de vinos, explica que en lo que respecta al aroma, « se diferencia mucho » el de altura al del resto, pues genera « una concentración de aromas interesante » y un color particular.

« La maduración de los taninos es muy suave. Y terminamos con uvas que tienen los taninos de semilla muy maduros y muy suaves. Algo que realmente llama mucho la atención », agrega Kohlberg.

Granier explica que los amantes de esta bebida son « gente que le gustan los vinos elegantes, son vinos que no tienen una cantidad de alcohol muy fuerte, sino que tienen aromas y sabores suaves pero potentes al mismo tiempo ».

La sommelier independiente Carla Molina García dice a su vez que la conocida uva « Moscatel de Alejandría », que « da vinos dulces, bastante aromáticos » se produce en Bolivia y ofrece a los degustantes un tipo « seco, que es superaromático ».

Nichos de mercado

La producción de vino es muy pequeña en Bolivia, en comparación con la de sus vecinos Argentina y Chile, pero los productores creen que se pueden ganar determinados nichos de mercado, no en volumen sino en calidad.

Tienen como destino principal el mercado nacional, donde se puede encontrar Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Tannat u Oporto. Y la creciente popularidad de los vinos coincidió con un boom gastronómico de nuevos restaurantes de moda enfocados en los sabores locales, particularmente en La Paz.

Algunos productos, señala la sommelier Molina García, ya han llegado a Estados Unidos y países de Asia.

« No tenemos un espacio. No hay gran potencial de crecimiento. Pero sí en el aspecto de calidad, donde hay demasiado por hacer todavía », indica. « De aquí a unos años más, ojalá Bolivia realmente sea conocido como un país productor. Pequeño, pero de vinos que realmente destacan ».

En el Valle de Cinti, ubicado en el departamento Chuquisaca, al norte de Tarija, también hay viñedos más antiguos.

La historia cuenta que el vino llegó a Bolivia inicios del siglo XVII de la mano de curas jesuitas que tuvieron que cultivar uva para producir la bebida que era usada en las misas. Trajeron las plantas principalmente desde España.

Los religiosos llegaron a la región andina de Potosí, vecina a Tarija, acompañando a una importante migración de españoles y luego de criollos, atraídos por la explotación del oro y la plata.

Potosí, donde se halla el famoso Cerro Rico, tenía hacia 1625 una población de unos 165.000 habitantes, entre las más pobladas del mundo en esos tiempos.

 

[Foto: AIZAR RALDES AFP – fuente: http://www.france24.com]

(Para más información, léase: El vino de Bolivia en números: https://bit.ly/2SMZlqS)

El Instituto Nacional de Vitivinicultura incorporó una variedad « exótica » al listado de uvas autorizadas para la elaboración de vinos de calidad superior.

La uva verdelho fue autorizada para la elaboración de vinos de calidad superior.

Escrito por Sol Devia

Una nueva variedad de uva fue autorizada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para la elaboración de vinos de calidad superior. Se trata de la Verdelho, considerada un varietal “exótico” en nuestro país que en 2021 se ha cosechado en solo dos provincias.

Fue a través de la Resolución 4/2021 publicada el pasado martes en el Boletín Oficial que la entidad madre de la vitivinicultura argentina incorporó este varietal también para la elaboración de vinos Reserva y Gran Reserva.

“Incorpórase la variedad de Vitis vinifera L. ‘Verdelho’ a los listados de variedades autorizadas reconocidas como aptas para la elaboración de vinos de calidad superior, que obran en el Capítulo IV, Artículo 20, inciso b), apartado III y en el Anexo II, inciso 2, apartado c), subinciso III del Decreto Reglamentario n° 57 de fecha 14 de enero de 2004; y al listado de variedades autorizadas para la elaboración de Vinos Reserva y Gran Reserva incluido como Anexo de la Resolución nº C.11 de fecha 11 de marzo de 2011”, dice la norma.

Verdelho es una uva blanca originaria de la isla de Madeira, Portugal. Se trata de uno de los varietales más característicos de ese lugar y da nombre a uno de los cuatro vinos clásicos de Madeira.

El Verdelho de Argentina

Esta uva está plantada en solo dos provincias: Mendoza y Salta. Según los registros de cosecha del INV hasta el 27 de abril, en nuestra provincia se cosecharon 23.360 kilogramos de Verdelho; mientras que en el Norte es donde más cantidad se ha cosechado con 75.960 kilos.

A pesar de que es menor la cantidad, en Mendoza es el único lugar del país en el que se usa el Verdelho como monovarietal. La bodega que lo hace es Don Cristóbal, que desde el año 2001 decidieron trabajarlo como cepa única en lugar de usarlo para blends de blancas, tal como lo hacían o lo siguen haciendo otros establecimientos.

“Es una uva que madura muy temprano, a finales de enero ya está en su punto justo. Tiene una excelente acidez natural y presenta una cierta resistencia a las enfermedades, lo que hace que tenga una gran sanidad”, explicó Diego Medina, enólogo principal de Bodega Don Cristóbal.

En cuanto a la tipicidad del varietal, un rasgo muy marcado es su potencial aromático. “Siempre decimos que en nariz se presenta como una ensalada de fruta, donde aparecen las variantes de los cítricos, tropicales y la fruta de carozo”, describió Medina.

De las 12 hectáreas que tiene plantada la bodega con esta variedad se elaboran alrededor de 20.000 botellas de Cristóbal Verdelho por año que se comercializa en el país y se exporta a Reino Unido, Brasil y Bélgica. “Es un vino demandado. Generalmente lo mostramos cuando algún cliente nos pide salir de las variedades clásicas. Es muy bien aceptado; y en Brasil es muy requerido por ser una variedad que recuerda a los vinos portugueses”, comentó el enólogo.

Hasta el momento, el de Don Cristóbal es un vino joven, aunque tiene un interesante potencial para vinos de calidad superior. “Ahí deberíamos apuntar a vinos con un mayor grado de madurez y con más alcohol que le dé el soporte para ser Reserva y Gran Reserva”, consideró Medina.

 

[Fuente:  http://www.losandes.com.ar]

En los últimos meses, se multiplicó el número de bodegas que ofrecen vinos aptos para veganos. ¿Cómo se elaboran? ¿Cuál es la diferencia?

Vino vegano: qué es, cómo se elabora y 10 etiquetas que tenés que probar

Escrito por Juan Diego Wasilevsky

Desde hace un par de años se produjo un boom de certificaciones: cada vez más bodegas argentinas ofrecen vinos para veganos. En general, no se trata de etiquetas puntuales, sino que las bodegas suelen certificar todo su proceso de producción; esto implica que, en general, todas sus marcas y etiquetas pasan a ser aptas para este tipo de consumidores.

En primer lugar, esto responde a una tendencia empujada por la demanda. Según datos de mercado, se estima que en la actualidad un 5% de la población mundial es vegana. Es, además, una tendencia que se aceleró en las últimas tres décadas y que trajo como consecuencia importantes cambios en los hábitos de consumo.

Lo interesante es que, según la Unión Vegana Argentina, en el país el share de consumidores que está en esta categoría se encuentra varios puntos por encima del nivel mundial, alcanzando el 12% de la población (incluyendo vegetarianos).

Con un dato importante: los segmentos etarios más jóvenes son los que más interés muestran en la actualidad y los que más motorizan esta tendencia.

Lo importante en este análisis es que ser vegano también involucra a un rubro estratégico: las bebidas y, más precisamente, los vinos.

Por eso es cada vez menos extraño encontrar en las góndolas de la Argentina vinos con sello « apto vegano », lo cual, a primera vista, puede sorprender: ¿no es acaso el vino el resultado de la fermentación de la uva? ¿Dónde estaría entonces el conflicto y por qué un vino tiene que tener esta etiqueta para que lo pueda consumir alguien que optó por ser vegano?

La respuesta está en que, si bien se encuentran cada vez menos difundidos en la industria vitivinícola, todavía existen insumos que se utilizan en la elaboración que pueden provenir del reino animal.

En la historia reciente, tras la fermentación y a la hora de clarificar los vinos, especialmente los blancos, para que no queden turbios, en el pasado se utilizaba la ictiocola, un derivado del pescado. Más cerca en el tiempo, hay bodegas que todavía usan el caseinato, un derivado lácteo, o la ovoalbúmina, proveniente del huevo.

En el caso de los tintos, se clarifica principalmente para que los taninos o los polifenoles que puedan estar un poco verdes o secantes al paladar se suavicen y mejoren la sensación en boca. Según los enólogos, esos polifenoles reaccionan a las cargas positivas, por eso se usan compuestos con ese tipo de carga como la gelatina, ovoalbúmina, o el caseinato.

Entonces, si una bodega quiere obtener el certificado « apto vegano » no puede utilizar estos insumos. ¿Qué alternativas hay? Existe la bentonita, una arcilla que se usa principalmente para blancos, pero que también se ha difundido en la elaboración de tintos.

Además existen empresas de insumos que ofrecen otras alternativas de clarificantes que provienen del reino vegetal, como por ejemplo, la papa.

Actualmente, en la Argentina son dos las certificaciones más difundidas: por un lado está VEG Argentina, que es impulsado por LIAF Control. Se trata de una certificación que se logra tras una auditoría realizada en bodega. En paralelo, existe « Vegan », una aprobación internacional que promueve The Vegan Society y que funciona como una declaración jurada que firman los responsables de cada bodega en la cual garantizan que no se utilizan derivados del reino animal.

Ahora bien, a nivel organoléptico, ¿el consumidor puede notar la diferencia entre un vino con sello apto vegano y uno que no esté certificado? La respuesta es no, dado que en general no hay ningún cambio en el proceso de elaboración, salvo el tipo de insumos que se utilizan y que tampoco generan impacto a nivel aromas o sabor.

Sin embargo, se trata de un estándar de control que permite que aquella persona que eligió ser vegana pueda disfrutar de un vino sin ningún tipo de inconvenientes ni sorpresas.

¿Qué vinos apto veganos probar?

A continuación, te recomendamos 10 « vinos veganos » de bodegas argentinas que ya cuentan con esta certificación:

Amalaya Malbec 2019 | Bodega Amalaya

Amalaya Malbec

Definitivamente, hay mucho del ADN de Salta del que hacíamos referencia al comienzo. Arranquemos por su paleta aromática profundísima, con notas de frutas rojas sanamente maduras y un juego de especias exóticas que lo lleva a otro nivel. Se percibe el aporte de las otras dos variedades, que detrás de esta intensidad, ofrecen un toque herbal, que le imprime al vino un espíritu fresco. Hablemos también de su desarrollo en boca: este vino, de paladar pleno, es sustancioso y jugosísimo, con dos cosas interesantes para destacar: sus taninos son firmes pero nunca dejan de ser amables, gran mérito. Además, ofrece un paso graso pero no sucroso. ¿Qué significa esto? Que se vuelve más sedoso en su desarrollo, pero no empalaga ni cansa. Precio sugerido: $600.

Salentein Reserva Corte de Blancas 2019 | Bodegas Salentein

Salentein Reserve Corte de Blancas

Es un corte que suma capas y capas, de esos para ir descubriendo y dejando que gane un poquito de temperatura. Cuando esté en la copa unos minutos, seguramente notes sus aromas que remiten a las frutas de carozo, con toques ligeros a frutos secos y una pátina que mezcla trazos florales y de cítricos dulces. En boca es un vino que entrega excelente peso y volumen, con un lindo centro ácido (seguramente apalancado en el Sauvignon Blanc). En su desarrollo, explotan las notas de pomelo rosado y una fruta blanca crocante. Es súper fluido y la acidez es constante. Pero no esperes un vino hipermordiente e incómodo para el paladar. Es tan fresco como elegante. Precio sugerido: $1.030.

Durigutti Pie de Monte Finca Las Jarillas Malbec 2017 | Durigutti Family Winemakers

Durigutti Pie de Monte Malbec

Los hermanos Héctor y Pablo Durigutti se aliaron con tres pequeños viñateros de diferentes zonas para alumbrar vinos que reflejen el lugar, sin interferencias. Los terruños elegidos fueron Gualtallary y Los Árboles (en Valle de Uco) y Vistalba (en Luján de Cuyo). Este ejemplar que elegimos en Vinos & Bodegas proviene de Gualtallary. Y la realidad es que se luce con una gran pureza de aromas, de la mano de frutas rojas apenas maduras y delicados toques florales. En boca no es el clásico Malbec sexy y goloso. Pero tampoco es mordiente y seco como un látigo. En el balance está su mérito. Es fresco, sus taninos de grano fino dejan mucha textura en su paso, pero no es un vino « extremo » como muchos de los ejemplares modernosos que se hacen en Gualtallary. Por el contrario, es superamable, para beber y beber. Precio sugerido: $1.350.

Cruzat Naranjo | Bodega Cruzat

Cruzat Naranjo

La bodega viene de hacer historia al presentar el primer naranjo con burbujas de la Argentina. El vino naranjo, como lo define muy bien su enóloga Lorena Mulet, es un vino que se elabora a partir de uvas blancas pero como si fuera un tinto, es decir, con sus pieles. Por eso, Mulet recalca que este espumante « tiene la frescura de un blanco pero con la estructura de un tinto ». Para este ejemplar se utilizaron uvas Chardonnay de Luján de Cuyo. Al servirlo en la copa vas a encontrar un exótico mix de frutas blancas de carozo, algo tropical, un toque herbáceo y un dejo cítrico, junto a un recuerdo lejano a levaduras. Lo importante: es limpio y sin rastros de defectos. En boca ofrece buen peso y excelente volumen, con un pétillant sutil y hasta algo etéreo. Posee un centro fresco, que revela más de ese perfil cítrico percibido al comienzo. Sin dudas, el próximo gran hit del verano. Precio sugerido: $1.250.

El Burro Orgánico Malbec | Santa Julia

El Burro Malbec

Un vino natural, elaborado a partir de viñedos propios orgánicos emplazados en Maipú, al que no se le añaden levaduras seleccionados, no se clarifica y no se le agregan sulfitos. En nariz entrega fruta roja brillante y que se anticipa crujiente, dando lugar a una atmósfera fresca. En boca es jugoso, sin dejar de tener taninos marcados, con un paso apenas graso (no sucroso), sin dejos dulzones. Avance fresco, con una acidez amable. Para beber y beber y, de paso, descubrir un vino que, a ciegas, difícilmente dirías que proviene de Maipú, que nos tiene acostumbrados a otro perfil de vinos. Precio sugerido: $850.

Doña Paula 1350 2018 | Doña Paula

Doña Paula 1350

Añada tras añada, no nos cansamos de recomendar este corte que sigue siendo superoriginal y único en la Argentina: es que, además de Cabernet Franc y Malbec, suma un toque de Casavecchia, una uva de origen italiano que fue introducida al país por la bodega y de la cual hay poquísimas hectáreas en la actualidad. Esta variedad aporta la cuota salvaje. En nariz, este vino ofrece aromas bien profundos, que van de la fruta roja a la fruta negra, junto con una ráfaga ligera y herbal, sobre un fondo especiado. La madera suma detalles y nunca, nunca, se roba el papel principal. En boca hay sustancia y buena estructura, pero no es exuberante ni ampuloso. Por el contrario, es largo, de andar compacto, premia con una buena cuota de acidez y deja una linda sensación grasa, junto a una leve astringencia final que le aporta carácter. Va a ser sublime en un par de años, pero hoy puede disfrutarse de punta a punta. Precio sugerido: $1.680.

Indómito Cabernet Franc 2019 | Bodega Kaiken

Indómito Cabernet Franc

Se trata de la nueva línea que acaba de presentar Kaiken: un blend y este Cabernet Franc de Agrelo, que entrega mucha exuberancia en nariz, con notas de frutos rojos maduros y toques especiados y mentolados. En boca es bien jugoso, con un recorrido que deja una textura granulosa, ligeramente secante, junto con una buena acidez, sin dejar de ser fresco y bebible. Por eso, es un vino con presencia y carácter, con un final marcado por la tipicidad de la variedad. Junto a pastas con salsas intensas o un corte a la parrilla, será el compañero perfecto. Precio sugerido: $970.

Cristóbal 1492 Barrel Selection 2017 | Bodega Don Cristóbal

Cristóbal 1492 Barrel Selection Malbec

Este Malbec va a ser el aliado perfecto si buscas un vino tinto expresivo, bien aromático y de perfil definido por las frutas bien maduras y una madera nítida, que suma notas de especias dulces. En boca es bien jugoso, con taninos redondos, que reaccionaron bien al paso del tiempo, con una linda acidez que lo sostiene y lo estira y deja una sensación fresca. De esos Malbec sabrosos, que no fallan y superversátiles. Precio sugerido: $899.

Virgen Cabernet Sauvignon 2020 | Domaine Bousquet

Virgen Cabernet Sauvignon

La bodega enfocada en un 100% en la producción de vinos orgánicos y emplazada en Gualtallary amplió su portfolio el año pasado; y este vino es una de las novedades. Interesante en nariz, al ofrecer un mix de frutas rojas y negras, entre maduras y crujientes, con toques de pimienta negra y un colchón aromático, que va del tomillo al orégano. En boca entrega mucha textura, buen agarre y mucha jugosidad, con un trasfondo apenas dulce, si bien es un vino de espíritu seco. La fruta roja y negra y ese fondo herbal se potencian, con un pulso ácido que le da brío y lo vuelve vital, fresco. Precio sugerido: $709.

Andeluna Semillon 2019 | Bodega Aneluna

Andeluna Semillón

No podemos dejar de detenernos, antes que nada, en su packaging: linda etiqueta y muy buena botella, que está a la altura de este Semillón. Es una variedad que viene recuperando terreno desde la última década y que sigue entregando novedades interesantes. Su nariz es armónica, delicada; conjuga notas de frutas blancas, cedrón, cítricos y una puntita apenas perceptible de pirazinas. Es amplio en boca, de pulso seco, pero no ligero. Tiene algo de graso y un largo desarrollo, junto a una acidez que lo carga y lo empuja hasta el final. Precio sugerido: $1.195.

 

[Fuente:  http://www.iprofesional.com]