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Entre los muchos beneficios del consumo moderado de vino, los estudios científicos señalan propiedades como la prevención del deterioro cognitivo asociado a la edad, la depresión y la ansiedad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para prevenir el desarrollo de enfermedades crónicas degenerativas incluidas aquellas que afectan a la función cognitiva es importante mantener un estilo de vida saludable desde edades tempranas, prestando especial atención a la alimentación y el ejercicio físico. Por ello, está tomando cada vez más importancia nuestra dieta mediterránea que promueve un equilibrio en nuestra forma de comer y beber, relacionarnos y movernos. En este sentido, el vino forma parte de esta pirámide en un consumo siempre moderado. Su dimensión cultural e histórica y su factor socializador supone un elemento a tener en cuenta en cuanto a la salud mental ya que se asocia a momentos de relax para disfrutar en compañía.

En lo que corresponde al vino, además, se ha demostrado en numerosos estudios que su consumo moderado tiene factores beneficiosos asociados para la salud por ser fuente de compuestos fenólicos. En palabras del doctor Ramón Estruch, coordinador científico y responsable de portavocía de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN), miembro del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona, del Centro de Investigación Biomédica en Red del Instituto de Salud Carlos III (Madrid) y uno de los mayores impulsores de la Dieta Mediterránea: « Estos compuestos tienen propiedades bioactivas que también se han relacionado con la neuroprotección ». A nivel cognitivo, su consumo moderado se ha relacionado con un menor riesgo de demencia y depresión[1] y se piensa que este tipo de compuestos podrían prevenir el avance del deterioro cognitivo asociado a la edad. Por este motivo, el consumo moderado de vino dentro de un contexto de Dieta Mediterránea « tendría un efecto positivo en la función cognitiva ».

Las propiedades beneficiosas del resveratrol según la ciencia

Estudios científicos avalan que otro componente de la uva con propiedades beneficiosas para la salud es el resveratrol, que destaca su capacidad antiinflamatoria y para reducir el estrés oxidativo. Asimismo, otros estudios con animales han demostrado que el resveratrol impide la actividad de moléculas altamente oxidantes, que dañan regiones claves del cerebro, como el hipocampo. Otros mecanismos que pueden utilizar el resveratrol para proteger la salud cognitiva son la regulación de la sirtuina 2, una proteína que, en pocas palabras, es esencial para regular el metabolismo de la célula ya que controla su expresión genética2.

Además, el resveratrol se ha asociado con un efecto positivo en la depresión y la ansiedad, ya que puede aumentar la cantidad de AMPc en el cerebro. Esta molécula, que se hidroliza por la enzima fosfodiesterasa 4, tiene una función clave en la comunicación celular. Los investigadores proponen, según estudios hechos en animales, que el resveratrol impide el funcionamiento de la fosfodiesterasa 4, lo que explicaría los efectos antidepresivos que produce (reducción de la ansiedad y de comportamientos asociados a la depresión)3.

Con el incremento de la esperanza de vida poblacional, ha aumentado la aparición de enfermedades crónicas degenerativas y cognitivas. Su impacto a nivel individual y social hace que deban tenerse cada vez en más consideración, por lo cual es importante fomentar una dieta equilibrada y hábitos de vida saludable que ayuden a prevenirlas. Los beneficios de la dieta mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010, son reconocidos por numerosos expertos y es indudable su vinculación con nuestra cultura y tradición.

Desde FIVIN se recuerda que aunque numerosos estudios han demostrado los beneficios para la salud del consumo moderado de vino, la mayoría de los investigadores advierten que ello no es suficiente motivo para que alguien que no bebe comience a hacerlo por motivos de salud. De hecho, la recomendación general de los científicos suele ser preventiva, advirtiendo que los beneficios para la salud del vino en un estudio en particular no garantizan que los no bebedores o abstemios deban comenzar a disfrutar de una copa al día para mejorar su salud. Cualquier estudio sobre el vino y la salud no reemplaza el consejo médico de un profesional. Las personas, independientemente de si padecen cualquier enfermedad, deben consultar con su médico antes de tomar decisiones sobre el consumo de alcohol por su salud.

La Ciencia del Vino y la Salud

Para ampliar estas y otras informaciones, la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) cuenta con La Ciencia del Vino y la Salud, una plataforma de referencia científica que busca aclarar los mensajes contradictorios que están surgiendo en los últimos años en torno al vino y la nutrición y ofrecer información contrastada y sujeta a rigor científico.

El sector vitivinícola lleva años trabajando en pro de la transparencia a la hora de comunicar los efectos del vino sobre la salud, ayudando a la sociedad a comprender y advertir de las graves consecuencias de un consumo excesivo, las limitaciones en determinados momentos y los posibles beneficios de la moderación en el consumo de vino que la ciencia está descubriendo.

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Olvidamos llenar tres copas con vino ¿crees poder ubicarlas?

En esta ocasión el equipo de diseño de Noticieros Televisa realizó en exclusiva una ilustración en la que hay varias copas con vino, sin embargo, tres están vacías ¿crees poder dar con ellas?

Podría pensarse que estamos ante un ejercicio sencillo, pero no te confíes, el patrón de formas y colores de la imagen están hechos para confundir al ojo humano.

Si quieres agregarle un mayor grado de dificultad intenta resolverlo lo más rápido que puedas.

¿Estás listo? Te deseamos mucha suerte.

Encuentra tres copas sin vino, ilustración

 

¿Lograste dar con las copas que no tienen vino? ¿Cuánto te llevó hacerlo?

De no ser así, no te preocupes y mucho menos te estreses. La ventaja es que puedes realizar todos los intentos que quieras y unos párrafos adelante verás la respuesta.

Este tipo de retos, además de ser muy divertidos mantienen al cerebro activo, favorecen el desarrollo de las habilidades visuales, y hacen más dinámica y creativa a la mente.

Estos ejercicios se hicieron virales en los últimos meses al representar una forma de entretenimiento segura ante la pandemia de COVID-19, pues pueden resolverse en cuestión de minutos y sin necesidad de salir de casa.

¿Dónde están las copas sin vino?

 

[Fuente: noticieros.televisa.com]

En 2020 el viñedo ecológico creció un 8% hasta superar las 130.000 hectáreas

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) acaba de publicar las Estadísticas de Producción Ecológica 2020, disponibles en la web del OeMv.

Según los datos del MAPA, España contaba en 2020 con 2.437.891 hectáreas de superficie de producción ecológica, que suponen un incremento del 3,5% respecto a la superficie de 2019. Fue en 2016, cuando se superaron por primera vez los dos millones de hectáreas. En cuanto al número de operadores, en 2020 se supera por primera vez la barrera de los 50.000 operadores, siendo estos 50.047. Se registró un aumento del 6,2% respecto al mismo dato de 2019.

En lo que se refiere al viñedo ecológico, destaca dentro de los cultivos permanentes con 131.183 hectáreas (el 13,8% de la superficie de viñedo total), obteniendo 491.194 toneladas de uvas de vinificación en 2020. Con respecto a 2019, aumentó la superficie un 8%.

En cuanto a las actividades industriales relacionadas con la producción ecológica vegetal, hay registradas 8.944 industrias, entre las que destacan 3.304 relacionadas con frutas y hortalizas, 1.467 dedicadas a la elaboración de bebidas (de las cuales 1.214 son bodegas y embotelladoras de vinos) y 1.092 de aceite de oliva.

Fuente: OEMV

Castilla-la Mancha, la comunidad autónoma con más viñedos ecológicos

Los datos disponibles del MAPA ofrecen la superficie de viñedo ecológico por provincias y por comunidades autónomas. Según estos datos, Castilla-la Mancha es la comunidad con mayor superficie de viñedo ecológico en 2020, con 62.719 hectáreas (+2,4%). Le sigue Cataluña, con 23.758 ha (+27,5%), Comunidad Valenciana, con 13.672 ha (+7%), y Murcia, que cerró el pasado año con 11.368 ha y una caída, respecto a 2019, del -3,7%. Además de Murcia, solo las Islas Canarias registraron evolución negativa el pasado año, perdiendo un ligero 0,5%. El resto de comunidades aumentaron su superficie de viñedo dedicada a la producción ecológica, destacando, además de Cataluña, Castilla y León (+26,4%), Aragón (+25%) o La Rioja (+19%).

Cataluña, la comunidad autónoma con más bodegas ecológicas

En cuanto al número de bodegas y embotelladoras de vino procedente de la agricultura ecológica, lidera en este caso el ranking Cataluña, con 298 industrias (+9%), seguida de Castilla-La Mancha con 215 industrias (+0,9%), Comunidad Valenciana, con 148 (+5%), por Castilla y León, con 133 (+14%) y por Andalucía, con 111 (+8,8%), todas ellas por encima de 100 bodegas y embotelladoras.

 

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

 

Vinos dulces y licorosos son combinaciones clásicas que nunca fallan, pero también te invitamos a descubrir los matices de este manjar acompañado de espumosos o un buen rosado

foie gras

Escrito por CARMEN FERNÁNDEZ

De aroma y sabor complejo, textura untuosa y suave, el foie gras es un elegante y delicioso manjar que, en muchas ocasiones, reservamos para ocasiones especiales. Sin embargo, resulta más que aconsejable convertir en frecuentes estas ocasiones y disfrutar de un plato que, por sus especiales características, nos permitirá disfrutar de una amplia variedad de maridajes y asociaciones. Esta riqueza de matices hace que el hígado de pato u oca sea un plato ideal para descubrir nuevas combinaciones de sabores o incluso probar nuevos vinos.

Con carácter general podemos decir que el vino que elijamos tiene que tener cierta complejidad y matices, para soportar y aportar sus características al foie gras sin que su natural untuosidad opaque al vino elegido. Es por ello que obviamos los vinos más frescos, ligeros y jóvenes, aunque con matices.

También será importante comprar un buen foie gras, optando por oca o pato según nuestros gustos o nuestra experiencia. El de pato es, sin duda el más conocido, y se caracteriza por su potencia y carácter, mientras que el de oca es más fino y delicado, además de que sus colores y texturas también cambian: más oscuro el de pato y más claro el de oca. Nuestro consejo es que se opte por consumirlo en tarro, puesto que se conserva durante más tiempo. Y recuerda: ¡¡¡no se unta!!!

Sencillamente tenlo a la temperatura adecuada -recuerda enfriarlo el día anterior en la nevera y desmoldarlo de en una sola pieza con un cuchillo pasado bajo el agua caliente para los tarros de cristal-, puedes acompañarlo de panes de diferentes semillas y realzar sus sabores con sal en escamas. También resulta una excelente idea pasar las lonchas por la plancha y acompañarlo de una reducción de Pedro Ximenez que les permitirá resaltar todas sus cualidades.

Ya sea como plato principal en una cena o como acompañante en un entrante, bien sea para unos canapés fríos o calientes, será muy interesante incorporar diferentes acompañamientos como mermeladas de pimiento o de cebolla, condimentos como pimienta negra o sales de diferentes tipos.

foie gras

Armonías clásicas o de contraste con un buen foie gras

En cuanto a lo que nos ocupa, los vinos con los que podemos consumir un buen foie gras, podemos partir de las combinaciones más clásicas e ir evolucionando en la medida en que vayamos buscando otros matices o sabores.

La más habitual es el maridaje de foie gras con un vino dulce, el más clásico y que supone una apuesta sobre seguro es optar por un Sauternes, un vino dulce francés de la región homónima, dentro de la región vinícola de Burdeos, elaborado las variedades sémillon y, en menor medida, con uvas sauvignon blanc y muscadelle.

Pero precisamente el buen funcionamiento que tienen estas dos variedades secundarias, la sauvignon y la moscatel, nos da pistas sobre otros maridajes que pueden funcionar, como los vinos naturalmente dulces que se producen en España.

Podemos quedarnos con los dulces del sur, moscateles, Pedro Ximenez, o tirar hacia el norte, con vinos dulces elaborados con sauvignon blanc como el Intacta de Bodegas Inurrieta.

También podremos optar por vinos licorosos nacionales, como los jereces, que también nos sorprenderán por su versatilidad y capacidad de descubrir matices en el plato que otros vinos no nos permiten descubrir. Nuestra recomendación es que se opte por un Pale Cream, un Fino que ha sido dulcificado con puro azúcar de uva, ofreciendo una combinación única de dulzor, acidez y carácter salino.

El dulzor nos ayuda a destacar las características del foie gras, pero también es una excelente opción buscar armonías por contraste, buscando vinos más frescos que puedan poner en valor otras cualidades de este producto.

Un buen vino blanco con madera, estructurado y complejo, puede ser el complemento perfecto, pero también podemos acompañarlo con un rosado provenzal, cuyo equilibrio entre la acidez de un tinto y la ligereza del blanco nos permite contrastar bien en boca y disfrutar al mismo tiempo de un trago fresco y floral.

foie gras

Espumosos, los vinos ideales para el foie gras

La versatilidad de los espumosos los convierten en compañeros ideales para disfrutar del foie gras. La complejidad de un champagne francés, de un prosecco italiano o de un cava catalán.

Como se puede ver, optamos mejor por elaboraciones que tienen a ser más secos lo que, unido a las burbujas naturales de estas deliciosas elaboraciones, convierten a esta combinación en uno de los maridajes perfectos para disfrutar de este manjar. Si, además, optamos por un rosado espumoso, la combinación puede ser sencillamente ideal.

Sea con uno u otro vino, en una ocasión especial, en un aperitivo o con amigos, no dejes de disfrutar, probar y descubrir todos los matices de esta delicatessen.

Carmen Fernández es licenciada en CC de la Información y especializada en enogastronomía y turismo.

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Somos muchos los que lo pensamos, pero pocos los que lo decimos. Dentro del mundo del vino hay muchas cosas que no se entienden y que, hoy en día, el exceso de información no te ayuda demasiado a saber que es o no verdad.

Escrito por JAVIER CAMPO

Por ejemplo ¿Qué es mejor: mencionar en la etiqueta que el vino es crianza porque tiene un determinado número de meses en barrica o el tiempo que pasa en barrica sin ponerle un apellido en concreto? Se supone que el vino si está bueno lo está y si no, pues no. Pero hay quien, si no pone la palabra mágica en la etiqueta y en su lugar pone diez meses, ya no le parece tan bueno, aunque no lo haya probado, porque, no es crianza.

Otra de las cosas flipantes es hacer una película sobre vinos y en el rodaje utilizar una basura de copas. ¿Alguien ha visto El Sumiller en Netflix? ¿o Entre Copas? ¿o Un Buen Año? ¿en serio, no pueden contratar a alguien que les diga cómo son las copas que se usan de « verdad » en el mundo del vino? Lo lamentable es que en otras películas que no son de vino aún es peor, y entonces, vuelves a la vida real y te das cuenta de que… es igual.

Y se sigue llamando caldo al vino. Y esto no es nuevo y aunque no lo crean algunos de nuestros lectores, más de uno hemos escrito a la RAE para explicarles que por mucho que sepan de letras y sigan erre que erre, el caldo es caldo y el vino es vino. Deberíais ver que contestan desde la UNIDRAE.

¿Os ha pasado que buscáis la diferencia entre rosado y clarete y encontráis cosas un tanto solapadas o incluso incongruentes? Pues haced la prueba y veréis que no sabes por dónde tirar, incluyendo textos « legales » y por supuesto dejando aparte a los periodistas que no tienen ni idea de vino y escriben los que se le viene a la cabeza. O no. Escriben lo que leen en internet, pero sin contrastar.

¿Cómo es posible que depende de quién escriba sobre las cualidades del vino pueda ser muy dañino o beneficioso para la salud? ¿en qué quedamos? Pues no quedamos en nada. Cada uno que lea lo que quiera y que experimente en su propio cuerpo. Luego que nos lo cuente, por favor.

He dejado para el final los foros. Por supuesto que hay comentarios inteligentes y aportaciones muy interesantes, pero hay verdaderas barrabasadas que suelen ir acompañadas de exabruptos y contestaciones punzantes para entrar en polémica que, por otro lado, es lo que buscan muchos, ya que, si no fuese por eso, pues, no tendrían su minuto de gloria y notoriedad.

Y ¿me juego a que alguien de los últimos me diga algo? Pues es probable, pero, por favor, dejadme en el anonimato y que este escrito no tenga relevancia.

Javier Campo es sumiller y escritor de vinos

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

James et Marie Kim-Suckling posent avec le consul général de France à Hong Kong le 22 juin 2021. James Suckling

Écrit par Magalie Dubois

Doctorante en Économie du vin, Université de Bordeaux

Le 22 juin dernier, le consul général de France à Hong-kong a décoré James Suckling de l’ordre national du mérite. Rappelons pour mémoire que l’ordre national du mérite est le second ordre national après la Légion d’honneur. C’est le président de la République lui-même qui décide de la nomination au grade de chevalier de l’ordre national du Mérite. Il signe un décret de nomination qui est publié au journal officiel. Mais une question demeure : pourquoi attribuer l’ordre national du Mérite à un critique vinicole californien basé à Hong-kong ?

Des éléments de réponse se trouvent dans le discours de ce dernier lors de sa décoration : « Je suis fier que la République française reconnaisse mes 40 années de couverture des grands vins de France en tant que journaliste et critique de vin. Je suis également heureux que la France comprenne tout le travail que j’ai accompli pour développer le monde du vin en Asie et particulièrement à Hong-kong et en Chine continentale. Les grands vins de France ont été à la tête de ce mouvement de promotion de la culture et de la joie du vin, et j’ai fait de mon mieux pour en rendre compte. »

James Suckling n’est pas le premier critique étranger à être décoré par la France : en 1993 et 2010, les critiques Robert Parker et Jancis Robinson étaient faits respectivement chevalier de l’ordre national du Mérite et vhevalier de l’ordre du Mérite agricole.

Jancis Robinson
Jancis Robinson

On pourrait être tenté de penser que c’est l’Europe continentale – traditionnellement associée à la production de vin – qui fournit les critiques les plus influents internationalement. Or il n’en est rien, et cela pour plusieurs raisons.

L’absence de tradition vitivinicole

Historiquement, et contrairement à l’Europe continentale, les États-Unis comme le Royaume-Uni sont deux pays dont la production nationale est très limitée. L’impossibilité de consommer local engendre la nécessité d’importer des vins. En découle également l’opportunité d’importer des vins d’origines plus diverses (très liée à l’importance des diasporas). Si les Français boivent essentiellement les vins des régions qui leur sont géographiquement proches, ou pour le moins des vins nationaux, ce n’est pas le cas outre-Manche ou outre-Atlantique. La disponibilité sur le marché de cette plus grande variété d’origines peut s’avérer problématique lorsque l’on tente de s’initier au vin : par où commencer sans ancrage local ? La meilleure solution pour former son goût est dans ce cas de s’initier en suivant les conseils de connaisseurs : les experts.

Comme le mentionne la critique de vin britannique Jancis Robinson :

« À l’époque, le vin faisait partie de ces sujets sur lesquels les gens ordinaires des pays anglophones hésitaient à exprimer une opinion. On nous laissait alors, à nous les experts, le soin de dire aux dégustateurs ordinaires ce qu’ils devaient penser et comment décrire ces pensées. »

L’importance du marché intérieur

L’essor de la consommation au Royaume-Uni et aux États-Unis a joué un rôle crucial dans l’hégémonie anglo-saxonne de la critique vinicole. Aux États-Unis comme au Royaume-Uni, il est commun de considérer que la qualité du vin doit être définie par le marché. Les clients les plus importants sont aussi ceux qui dictent le goût du vin. Plus le marché est important, plus les producteurs vont adapter leur offre à la demande sur ce marché.

Depuis 2011, les Américains sont les premiers consommateurs mondiaux de vin. La part des États-Unis et du Royaume-Uni dans la consommation mondiale (en volume) est passée de 4,4 % en 1970 à 18,6 % en 2018 (la France est passée dans le même temps de 19,5 % à 10,9 %). La demande sur les marchés britanniques et américains est fortement influencée par les critiques : l’importance des notes de dégustation ne peut y être négligée. Elles sont présentes partout : dans les journaux, les principaux magazines de consommateurs, les rayons des magasins et les salles de dégustation. Il est beaucoup plus simple de trouver des distributeurs et des cavistes enthousiastes aux États-Unis lorsque l’on peut présumer de notes supérieures à 90.

L’élitisme personnifié

Avant les années 1970, les guides n’étaient que de simples compilations des médailles reçues dans les concours agricoles. Avec les années 1970 apparaissent des dégustateurs qui s’engagent personnellement et signent de leur nom les commentaires de dégustation. C’est le cas de Robert Parker aux États-Unis ou de Jancis Robinson au Royaume-Uni. Les critiques anglo-saxons utilisent dès leurs débuts un langage plus simple pour parler du vin que leurs confrères européens. Ils s’adressent aux consommateurs, et non plus aux professionnels. Ils popularisent aussi les échelles de notation.

L’anglais, langue internationale

Un autre élément qui favorise l’hégémonie des pays anglo-saxons sur le marché de l’évaluation du vin est la croissance de l’utilisation de l’anglais comme effet secondaire de l’expansion d’internet. Contrairement aux autres critiques de vin limités à leur marché national par la langue (comme c’est le cas pour la France, l’Italie ou l’Espagne), les critiques de vin américains et britanniques sont capables de diffuser leurs critiques dans le monde entier et d’atteindre un public beaucoup plus large. Pour illustrer ce propos : le site [ jamesscuckling.com] reçoit plus de 600 000 visites uniques par an.

Enfin, l’importance grandissante des influenceurs dans la stratégie de communication des producteurs semble un indicateur intéressant de la direction que pourrait bien prendre le marché de la recommandation dans la décennie à venir.

 

 

[Source : http://www.theconversation.com]

¿Sigue siendo importante la sostenibilidad del vino? Con esta pregunta Lulie Halstead, de Wine Intelligence, nos adelanta algunas de las claves del mercado del vino en Estados Unidos que se pueden extraer del informe « Opportunities for sustainable and organic wine in the US market 2021 », elaborado por la consultora británica.

La respuesta, según Halstead, es sí, aunque las percepciones de los consumidores sobre lo que constituye la ‘sostenibilidad’ en el vino están evolucionando desde la pandemia, e interrelacionándose con otras cuestiones de tipo ético.

La CEO de Wine Intelligence explica en un nuevo artículo publicado en su sitio web que el consumo sostenible es una tendencia que viene de la mano del consumo local, y se trata además de una corriente que ocurre no solo en los EE.UU. sino también en otros mercados.

« Los consumidores conocen bien los beneficios ambientales de comprar productos locales, como menos kilómetros y una cadena de suministro más pequeña y transparente », señalando que este cambio de hábito se ha manifestado especialmente a partir del año 2020.

Cuando se trata de saber quién está liderando esta nueva economía hacia la sostenibilidad, parece que « son los bebedores de vino masculinos quiénes tienen una mayor conexión con la sostenibilidad que las bebedoras de vino », añade, « con una mayor proporción de hombres que afirman que están dispuestos a gastar más en un producto sostenible ».

Por edades, « son las generaciones más jóvenes (Gen-Z y Millennials) los que están significativamente más conectados con la sostenibilidad en el vino », revela Halstead.

Ahora bien, el gran reto que plantea la consultora es como pueden hacer frente a este cambio los mercados del vino. Es decir, ¿cómo exportar y vender vino a miles de kilómetros, cuando los consumidores buscan precisamente lo contrario, vinos locales y con pocas emisiones que dañen al medio ambiente. « ¿Cómo puede un negocio del vino superar el localismo en los mercados de exportación? », señala la CEO.

La respuesta a este desafío podría estar en la propia naturaleza del vino. « Dadas las asociaciones positivas que los consumidores ya tienen con el vino y las asociaciones generales con el vino como producto natural, quizás una forma de que los exportadores superen el movimiento hacia el localismo sea reiterar los elementos ‘naturales’ de nuestra categoría », explica y añade para concluir que, « quizás un desafío clave, y una oportunidad, para el vino radica en el hecho de que los bebedores de vino creen actualmente que el vino, particularmente el vino en botellas de vidrio, ya es ‘sostenible’, en comparación con otras categorías de bebidas. De hecho, indicar que un vino es natural en la etiqueta frontal aumenta un 8% la probabilidad de compra entre los bebedores de vino de EE. UU ».

¿Cómo está afectando al mercado español el consumo sostenible?

A falta de informes concretos del sector del vino sobre el consumo sostenible, la consultora Accenture ha publicado recientemente algunos datos que pueden arrojar algo de luz al respecto.

En este sentido, 6 de cada 10 consumidores españoles realiza compras más ecológicas, sostenibles o éticas desde la pandemia, según esta firma de servicios.

En concreto, « el 60% de los consumidores afirma realizar compras de marcas socialmente responsables desde que estalló la pandemia del coronavirus, y es probable que 9 de cada 10 consumidores continúe haciéndolo después de la pandemia », aseguran desde Accenture. Unos datos muy similares a los del Informe de Wine Intelligence, en los que señalaban que el 58% de los bebedores habituales de vino dicen que se preocupan por el cambio climático y están tomando medidas para reducir su impacto personal, mientras que casi la misma proporción de bebedores habituales de EE. UU. (56%) eligen productos locales.

En cualquier caso, lo que parece claro es que el coronavirus ha cambiado las prioridades de los consumidores hacia productos más sostenibles, ecológicos y locales. « En muchos casos, los usuarios han aprovechado la pausa vital causada por la pandemia para reflexionar sobre el propio consumo, provocando una tendencia creciente hacia el consumo a nivel local, de forma consciente y con conciencia sobre los costes y el impacto medioambiental. En este sentido, el 56% de los usuarios compra en tienda de barrio o productos de origen local, y 8 de cada 10 personas encuestadas afirma tener la intención de continuar con estos hábitos de consumo cuando la nueva normalidad sea una realidad », revelan desde Accenture.

Además, desde la consultora señalan las cinco claves para mejorar la posición de las marcas ante esta nueva tendencia: « Tener un propósito de marca diferenciado, conocer a los clientes, humanizar las relaciones en la omnicanalidad, reinventarse o morir y rediseñar las dinámicas para orientarse al cliente, como son la nueva psicología de cliente y acercamientos más personalizados ».

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

 

 

Según un estudio realizado en conjunto por instituciones y universidades de Reino Unido, Austria, Sudáfrica y Australia y publicado por el sitio español “La Ciencia del Vino y la Salud”, los efectos protectores de los polifenoles diferencian al vino respecto de las otras bebidas alcohólicas y recomienda su consumo moderado.

A lo largo de la última década se ha incrementado de forma exponencial el interés por el efecto protector de los compuestos de origen natural conocidos como polifenoles debido a sus efectos saludables en diferentes enfermedades. Estos se encuentran presentes en numerosos alimentos de origen vegetal, incluido el aceite de oliva virgen, el cacao, las frutas y hortalizas y el vino, entre otros, lo que confirma las ventajas del consumo moderado de esta bebida que forma parte de la Dieta Mediterránea.

En este sentido, la Anglia Ruskin University de Reino Unido, el Medical University de Viena (Austria), la North-West University (Sudáfrica) y el George Institute for Global Health de Sydney (Australia) han llevado a cabo un estudio conjunto sobre los efectos en la salud del consumo de diferentes tipos de bebidas.

Las conclusiones del análisis rebaten la noción de que el consumo de cualquier tipo de alcohol pueda ser beneficioso para la salud y respaldan la idea de que solo el consumo moderado de vino, ya sean vinos tranquilos o espumosos, resulta beneficioso para la salud, al reducir el riesgo de cardiopatía isquémica, sin incrementar el riesgo de mortalidad, de enfermedad cardiovascular, cerebrovascular y de cáncer.

De esta conclusión se extrae que dichos efectos beneficiosos del vino podrían atribuirse mayoritariamente a los polifenoles. De hecho, su consumo regular en otros alimentos como, por ejemplo, el cacao se asocia con efectos beneficiosos a nivel cardiometabólico, con mejoras en los niveles de presión sanguínea, y evidencia que mejoraría la sensibilidad a la insulina en humanos.

Opiniones de los expertos sobre el estudio

Varios expertos se han pronunciado sobre el estudio debido a su relevancia. El doctor Josep Masip, profesor de Cardiología de la Universidad de Barcelona y miembro del Comité Científico de la Fundación para la Investigación del Vino y la Nutrición (FIVIN) afirma que “Los resultados de este estudio permiten no generalizar sobre los efectos negativos del alcohol, puesto que no se observaron con el consumo de vino, el cual puede incluso ser beneficioso en cuanto a la reducción del riesgo de infarto de miocardio. Estos hallazgos deberían hacer reposicionar a las instituciones sobre los riesgos del alcohol, obligando a diferenciar el consumo moderado de vino respecto al consumo de otras bebidas alcohólicas”.

Pero esta no es la primera evidencia de los beneficios de los polifenoles sobre la salud. Según la doctora Rosa M. Lamuela, catedrática en el Departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Alimentación de la Universidad de Barcelona, quien explica que estudios publicados recientemente del PredimedPlus, (PREvención con DIeta MEDiterránea) otro de los grandes ensayos nutricionales jamás realizados en Europa, “corroboran la importancia del consumo de polifenoles también en la prevención de la diabetes tipo 2 y en los parámetros del síndrome metabólico, especialmente aumentando el colesterol bueno o HDL”.

Este estudio es de suma importancia debido a la relevancia de sus resultados sobre los beneficios del vino, que podrían tenerse en cuenta en la publicación del informe del Global Disease Burden, en el que se muestra al alcohol como una de las primeras causas de discapacidad y mortalidad en el mundo. Su argumento de que no hay consumo seguro de alcohol ha influido significativamente en el posicionamiento de la OMS y de muchos países frente al alcohol.

Fuentes de los estudios:

  • Tresserra-Rimbau, A., Castro-Barquero, S., Vitelli-Storelli, F., et al. (2019). Associations between Dietary Polyphenols and Type 2 Diabetes in a Cross-Sectional Analysis of the PREDIMED-Plus Trial: Role of Body Mass Index and Sex. Antioxidants 2019, 8, 537. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6912253/
  • Del Bo’ C, Bernardi S, Marino M, et al. Systematic Review on Polyphenol Intake and Health Outcomes: Is there Sufficient Evidence to Define a Health-Promoting Polyphenol-Rich Dietary Pattern?. Nutrients. 2019;11(6):1355. Published 2019 Jun 16. doi:10.3390/nu11061355 https://www.mdpi.com/2072-6643/11/6/1355

 

 

[Fuente: http://www.observatoriova.com]

Con 4 siglos de historia, abrió sus puertas cuando reinaba en España Carlos II; y desde entonces, han pasado por el trono 15 reyes y cuatro dinastías: Austria, Bonaparte, Saboya y Borbón

Escrito por MANUEL RIVERA

En el número 40 de la céntrica calle sevillana de Gerona nos encontramos con un antiguo edificio de 3 plantas de altura. Hablamos de ‘El Rinconcillo’, el bar más antiguo de España que abrió sus puertas oficialmente en 1670, y extraoficialmente en 1633, ya que existen documentos y un libro que datan la apertura de esta taberna sevillana 37 años antes de la fecha oficial. Además es el cuarto bar más antiguo de Europa.

Se trata de un bar que mantiene la esencia de las antiguas casas de comidas o tabernas sevillanas. Con sus 375 m2, repartidos entre las tres plantas, tiene una capacidad para 120 comensales.

Los hermanos Javier y Carlos de Rueda son los actuales propietarios de El Rinconcillo y representan a la séptima generación al frente de este negocio, aunque no fueron sus fundadores. Esta familia, originaria de Cantabria, compró la taberna en el año 1860.

El Rinconcillo atesora además una decoración ancestral que se mantiene intacta desde hace siglos y que, casi como un museo, atrapa a los visitantes que se adentran entre las paredes de esta joya de la historia.

Espacios señoriales, un mostrador de caoba, barricas transformadas en velador típicamente andaluz, mesas de mármol con sillas de madera andaluza y enea natural, lámparas de forja, vistosos ventanales, estanterías labradas y repletas de antiguas botellas, patio de luces, suelo de loza de Tarifa, paredes de ladrillo vista árabe y azulejos del siglo XVII, XVIII y XIX, son ya todo un clásico de este folclórico bar.

Sus actuales propietarios han recibido ofertas de compra de Madrid, Barcelona, Londres, París y EE.UU., sin embargo los hermanos Rueda tienen claro que su bar no está en venta.

Con más de 350 años de historia, por este bar han pasado políticos de todos los colores, escritores, deportistas o artistas de todo tipo. Todavía hoy se siguen organizando eventos con diferentes temáticas, entre los que se incluyen catas de vinos. Asimismo, el bar puede verse en escenas de numerosas películas, como ‘Sangre y arena’, o como marco de anuncios publicitarios.

La especialidad de esta taberna son las deliciosas tapas con historia sevillana, herencia de la cocina tradicional andaluza-mozárabe, que cautivan paladares de todo el mundo. Con todo, dispone de una amplia carta que va desde las comidas caseras, hasta las carnes y las ya mencionadas tapas, pasando por los tradicionales fritos, las chacinas o las tortillas, sin olvidarnos de los postres de la casa.

Y, como no podía ser de otro modo en un establecimiento de esta solera, la bebida reina en El Rinconcillo es el vino. La taberna dispone de una vasta gama de vinos, principalmente españoles. Podemos encontrar tintos, blancos, rosados, espumosos y generosos procedentes de diferentes denominaciones de origen de todo el territorio nacional. Además, cuenta con una buena selección de vinos andaluces: tintos de diferentes regiones de Andalucía, finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado o pedro ximénez no faltan en la carta.

 

[Fuente: http://www.vinetur.com]

A compañía decidiu traducir a denominación de orixe ao castelán nun supermercado da Coruña.

Cartel de viños 'Orilla sagrada' nun supermercado Carrefour da Coruña

As redes sociais poñen o foco no desacerto que a cadea francesa Carrefour vén de protagonizar a respecto dunha das denominacións de orixe máis coñecidas do viño galego. Mentres que nos EEUU o termo « Ribeira Sacra » é empregado con asiduidade polos coñecedores do viño, a marca francesa decidiu traducir a fórmula para que os compradores dun supermercado ás aforas da Coruña non tiveran dúbidas.

Un recurso que vén de prender a polémica nas redes sociais e que mesmo levou á compañía a retirar o cartel, segundo apuntaron.

A publicación foi respondida por diversos usuarios que manifestaron o seu rexeitamento á tradución.

[Fonte:  http://www.galiciaconfidencial.com]

 

Ya sea por filosofía, cuidado del medio ambiente o simplemente cuestiones de salud, cada vez son más las personas que eliminaron el consumo de carne de sus vidas. Pero, ¿cómo se adaptan los restaurantes de bodegas a esta tendencia?

Escrito por ANDREA BELÉN MAS

Parrilla, hamburguesas, empanadas… Son platos que ya no tienen que estar hechos indispensablemente de carne. Es que la tendencia de bajar el consumo de la misma hace que la gastronomía se reinvente y pueda adaptarse a las nuevas demandas de los usuarios.

Lo llamativo es que los restaurantes de bodegas, en su mayoría, ofrecen menús que buscan deleitar a los visitantes con los mejores cortes de carnes y todas sus variantes. Pero, la demanda del mundo veggie creció a pasos agigantados, tanto así que los menús actuales fascinan hasta a los carnívoros.

El menú que es furor entre los restaurantes de bodega es el Crux Cocina; el cual es el restaurante de Alfa Crux Wines ubicado en La Consulta y fusiona a la perfección imponentes paisajes, experiencia gastronómica única y los mejores vinos de El Cepillo, corazón del Valle de Uco, un oasis rico y privilegiado en Mendoza. Allí, la propuesta del chef irlandés Edward Holloway sorprende por su originalidad y sabor.

Si bien Holloway propone un menú de 6 pasos con pescados y diferentes cortes de carne, la adaptación vegetariana es cada vez más demandada.

“La berenjena sobre piedra caliente reemplaza por completo al salmón y esa es una opción que encanta”, manifestó el chef.

Lo mismo ocurre con el plato principal: rol hecho con hongos secos y humita. Y crocante al sartén con parrillada de verduras con fuego de jarilla.

“Siempre estamos pensando en incluir más opciones que optimicen los frutos de la zona, como por ejemplo: el orégano y el tomate tan característico de San Carlos. Como lo hicimos con el agua de tomate, agnolotti de parmesano, orégano que se marida a la perfección con Crux Sauvignon Blanc 2019”, agregó Edward.

Por otro lado, también está disponible un menú liviano bajo el concepto de platos regionales para compartir que también se adaptan a la tendencia vegetariana. Además de postre, dos copas de vino: Crux Chardonnay y Crux Malbec.

Otra cualidad más en el mundo gastronómico que posiciona a Mendoza como uno de los mejores lugares del mundo para visitar.

 

[Fuente:  http://www.massnegocios.com]

 

 

Vista de los viñedos en Tarija, Bolivia, el 27 de marzo de 2021

Vista de los viñedos en Tarija, Bolivia

A casi 2.000 metros sobre el nivel del mar, agricultores bolivianos dan vida a cultivos llegados al país hace cientos de años de la mano de misiones jesuíticas para producir un vino de altura que sueña con encantar a los mercados mundiales.

En el departamento sureño de Tarija están los principales viñedos de Bolivia, rodeados de dos gigantes que se dedican a explotar con éxito internacional el elixir de los dioses: Argentina y Chile.

La uva se produce en Tarija desde los tiempos de la colonia en un clima templado, con un sol a menudo inclemente matizado por leves vientos. En la región hay unas 5.000 hectáreas de cultivos de uva.

Las noches suelen ser frescas también y con una humedad que los especialistas locales consideran como un aditamento particular para el vino boliviano.

Entre viñedos y barriles de maceración de una de las más conocidas empresas del país está el enólogo Nelson Sfarcich, quien saca pecho por el vino boliviano y por la capacidad de producir en la altitud.

« La altura significa que tenemos menos capa de ozono, de filtración de los rayos, por lo cual la incidencia de los rayos ultravioleta es mayor a mayor altura del nivel del mar (…), eso genera una respuesta de la planta », señala.

Como resultado de los efectos de esos rayos, explica, la planta produce un engrosamiento de la piel de la uva y un mayor contenido de resveratrol, un fenol « que se considera que es una protección del sistema cardiovascular ».

María José Granier, fundadora de la vinera artesanal Jardín Oculto, afirma que « la altura permite que las viñas puedan entrar en ‘dormancia’ [tiempo en que la planta detiene su desarrollo] en época de invierno, brotar en época de verano y tener un ciclo reproductivo importante ».

Gustos y sabores

La producción de vino en Bolivia se sitúa entre los 21 y 23 grados latitud sur y los 1.600 metros y 2.000 metros de altitud, pero en algunas zonas andinas, con clima cálido, se encuentran cultivos hasta los casi 3.000 metros.

Helmuth Kohlberg, fabricante de vinos, explica que en lo que respecta al aroma, « se diferencia mucho » el de altura al del resto, pues genera « una concentración de aromas interesante » y un color particular.

« La maduración de los taninos es muy suave. Y terminamos con uvas que tienen los taninos de semilla muy maduros y muy suaves. Algo que realmente llama mucho la atención », agrega Kohlberg.

Granier explica que los amantes de esta bebida son « gente que le gustan los vinos elegantes, son vinos que no tienen una cantidad de alcohol muy fuerte, sino que tienen aromas y sabores suaves pero potentes al mismo tiempo ».

La sommelier independiente Carla Molina García dice a su vez que la conocida uva « Moscatel de Alejandría », que « da vinos dulces, bastante aromáticos » se produce en Bolivia y ofrece a los degustantes un tipo « seco, que es superaromático ».

Nichos de mercado

La producción de vino es muy pequeña en Bolivia, en comparación con la de sus vecinos Argentina y Chile, pero los productores creen que se pueden ganar determinados nichos de mercado, no en volumen sino en calidad.

Tienen como destino principal el mercado nacional, donde se puede encontrar Cabernet Sauvignon, Malbec, Merlot, Tannat u Oporto. Y la creciente popularidad de los vinos coincidió con un boom gastronómico de nuevos restaurantes de moda enfocados en los sabores locales, particularmente en La Paz.

Algunos productos, señala la sommelier Molina García, ya han llegado a Estados Unidos y países de Asia.

« No tenemos un espacio. No hay gran potencial de crecimiento. Pero sí en el aspecto de calidad, donde hay demasiado por hacer todavía », indica. « De aquí a unos años más, ojalá Bolivia realmente sea conocido como un país productor. Pequeño, pero de vinos que realmente destacan ».

En el Valle de Cinti, ubicado en el departamento Chuquisaca, al norte de Tarija, también hay viñedos más antiguos.

La historia cuenta que el vino llegó a Bolivia inicios del siglo XVII de la mano de curas jesuitas que tuvieron que cultivar uva para producir la bebida que era usada en las misas. Trajeron las plantas principalmente desde España.

Los religiosos llegaron a la región andina de Potosí, vecina a Tarija, acompañando a una importante migración de españoles y luego de criollos, atraídos por la explotación del oro y la plata.

Potosí, donde se halla el famoso Cerro Rico, tenía hacia 1625 una población de unos 165.000 habitantes, entre las más pobladas del mundo en esos tiempos.

 

[Foto: AIZAR RALDES AFP – fuente: http://www.france24.com]

(Para más información, léase: El vino de Bolivia en números: https://bit.ly/2SMZlqS)

El Instituto Nacional de Vitivinicultura incorporó una variedad « exótica » al listado de uvas autorizadas para la elaboración de vinos de calidad superior.

La uva verdelho fue autorizada para la elaboración de vinos de calidad superior.

Escrito por Sol Devia

Una nueva variedad de uva fue autorizada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para la elaboración de vinos de calidad superior. Se trata de la Verdelho, considerada un varietal “exótico” en nuestro país que en 2021 se ha cosechado en solo dos provincias.

Fue a través de la Resolución 4/2021 publicada el pasado martes en el Boletín Oficial que la entidad madre de la vitivinicultura argentina incorporó este varietal también para la elaboración de vinos Reserva y Gran Reserva.

“Incorpórase la variedad de Vitis vinifera L. ‘Verdelho’ a los listados de variedades autorizadas reconocidas como aptas para la elaboración de vinos de calidad superior, que obran en el Capítulo IV, Artículo 20, inciso b), apartado III y en el Anexo II, inciso 2, apartado c), subinciso III del Decreto Reglamentario n° 57 de fecha 14 de enero de 2004; y al listado de variedades autorizadas para la elaboración de Vinos Reserva y Gran Reserva incluido como Anexo de la Resolución nº C.11 de fecha 11 de marzo de 2011”, dice la norma.

Verdelho es una uva blanca originaria de la isla de Madeira, Portugal. Se trata de uno de los varietales más característicos de ese lugar y da nombre a uno de los cuatro vinos clásicos de Madeira.

El Verdelho de Argentina

Esta uva está plantada en solo dos provincias: Mendoza y Salta. Según los registros de cosecha del INV hasta el 27 de abril, en nuestra provincia se cosecharon 23.360 kilogramos de Verdelho; mientras que en el Norte es donde más cantidad se ha cosechado con 75.960 kilos.

A pesar de que es menor la cantidad, en Mendoza es el único lugar del país en el que se usa el Verdelho como monovarietal. La bodega que lo hace es Don Cristóbal, que desde el año 2001 decidieron trabajarlo como cepa única en lugar de usarlo para blends de blancas, tal como lo hacían o lo siguen haciendo otros establecimientos.

“Es una uva que madura muy temprano, a finales de enero ya está en su punto justo. Tiene una excelente acidez natural y presenta una cierta resistencia a las enfermedades, lo que hace que tenga una gran sanidad”, explicó Diego Medina, enólogo principal de Bodega Don Cristóbal.

En cuanto a la tipicidad del varietal, un rasgo muy marcado es su potencial aromático. “Siempre decimos que en nariz se presenta como una ensalada de fruta, donde aparecen las variantes de los cítricos, tropicales y la fruta de carozo”, describió Medina.

De las 12 hectáreas que tiene plantada la bodega con esta variedad se elaboran alrededor de 20.000 botellas de Cristóbal Verdelho por año que se comercializa en el país y se exporta a Reino Unido, Brasil y Bélgica. “Es un vino demandado. Generalmente lo mostramos cuando algún cliente nos pide salir de las variedades clásicas. Es muy bien aceptado; y en Brasil es muy requerido por ser una variedad que recuerda a los vinos portugueses”, comentó el enólogo.

Hasta el momento, el de Don Cristóbal es un vino joven, aunque tiene un interesante potencial para vinos de calidad superior. “Ahí deberíamos apuntar a vinos con un mayor grado de madurez y con más alcohol que le dé el soporte para ser Reserva y Gran Reserva”, consideró Medina.

 

[Fuente:  http://www.losandes.com.ar]

En los últimos meses, se multiplicó el número de bodegas que ofrecen vinos aptos para veganos. ¿Cómo se elaboran? ¿Cuál es la diferencia?

Vino vegano: qué es, cómo se elabora y 10 etiquetas que tenés que probar

Escrito por Juan Diego Wasilevsky

Desde hace un par de años se produjo un boom de certificaciones: cada vez más bodegas argentinas ofrecen vinos para veganos. En general, no se trata de etiquetas puntuales, sino que las bodegas suelen certificar todo su proceso de producción; esto implica que, en general, todas sus marcas y etiquetas pasan a ser aptas para este tipo de consumidores.

En primer lugar, esto responde a una tendencia empujada por la demanda. Según datos de mercado, se estima que en la actualidad un 5% de la población mundial es vegana. Es, además, una tendencia que se aceleró en las últimas tres décadas y que trajo como consecuencia importantes cambios en los hábitos de consumo.

Lo interesante es que, según la Unión Vegana Argentina, en el país el share de consumidores que está en esta categoría se encuentra varios puntos por encima del nivel mundial, alcanzando el 12% de la población (incluyendo vegetarianos).

Con un dato importante: los segmentos etarios más jóvenes son los que más interés muestran en la actualidad y los que más motorizan esta tendencia.

Lo importante en este análisis es que ser vegano también involucra a un rubro estratégico: las bebidas y, más precisamente, los vinos.

Por eso es cada vez menos extraño encontrar en las góndolas de la Argentina vinos con sello « apto vegano », lo cual, a primera vista, puede sorprender: ¿no es acaso el vino el resultado de la fermentación de la uva? ¿Dónde estaría entonces el conflicto y por qué un vino tiene que tener esta etiqueta para que lo pueda consumir alguien que optó por ser vegano?

La respuesta está en que, si bien se encuentran cada vez menos difundidos en la industria vitivinícola, todavía existen insumos que se utilizan en la elaboración que pueden provenir del reino animal.

En la historia reciente, tras la fermentación y a la hora de clarificar los vinos, especialmente los blancos, para que no queden turbios, en el pasado se utilizaba la ictiocola, un derivado del pescado. Más cerca en el tiempo, hay bodegas que todavía usan el caseinato, un derivado lácteo, o la ovoalbúmina, proveniente del huevo.

En el caso de los tintos, se clarifica principalmente para que los taninos o los polifenoles que puedan estar un poco verdes o secantes al paladar se suavicen y mejoren la sensación en boca. Según los enólogos, esos polifenoles reaccionan a las cargas positivas, por eso se usan compuestos con ese tipo de carga como la gelatina, ovoalbúmina, o el caseinato.

Entonces, si una bodega quiere obtener el certificado « apto vegano » no puede utilizar estos insumos. ¿Qué alternativas hay? Existe la bentonita, una arcilla que se usa principalmente para blancos, pero que también se ha difundido en la elaboración de tintos.

Además existen empresas de insumos que ofrecen otras alternativas de clarificantes que provienen del reino vegetal, como por ejemplo, la papa.

Actualmente, en la Argentina son dos las certificaciones más difundidas: por un lado está VEG Argentina, que es impulsado por LIAF Control. Se trata de una certificación que se logra tras una auditoría realizada en bodega. En paralelo, existe « Vegan », una aprobación internacional que promueve The Vegan Society y que funciona como una declaración jurada que firman los responsables de cada bodega en la cual garantizan que no se utilizan derivados del reino animal.

Ahora bien, a nivel organoléptico, ¿el consumidor puede notar la diferencia entre un vino con sello apto vegano y uno que no esté certificado? La respuesta es no, dado que en general no hay ningún cambio en el proceso de elaboración, salvo el tipo de insumos que se utilizan y que tampoco generan impacto a nivel aromas o sabor.

Sin embargo, se trata de un estándar de control que permite que aquella persona que eligió ser vegana pueda disfrutar de un vino sin ningún tipo de inconvenientes ni sorpresas.

¿Qué vinos apto veganos probar?

A continuación, te recomendamos 10 « vinos veganos » de bodegas argentinas que ya cuentan con esta certificación:

Amalaya Malbec 2019 | Bodega Amalaya

Amalaya Malbec

Definitivamente, hay mucho del ADN de Salta del que hacíamos referencia al comienzo. Arranquemos por su paleta aromática profundísima, con notas de frutas rojas sanamente maduras y un juego de especias exóticas que lo lleva a otro nivel. Se percibe el aporte de las otras dos variedades, que detrás de esta intensidad, ofrecen un toque herbal, que le imprime al vino un espíritu fresco. Hablemos también de su desarrollo en boca: este vino, de paladar pleno, es sustancioso y jugosísimo, con dos cosas interesantes para destacar: sus taninos son firmes pero nunca dejan de ser amables, gran mérito. Además, ofrece un paso graso pero no sucroso. ¿Qué significa esto? Que se vuelve más sedoso en su desarrollo, pero no empalaga ni cansa. Precio sugerido: $600.

Salentein Reserva Corte de Blancas 2019 | Bodegas Salentein

Salentein Reserve Corte de Blancas

Es un corte que suma capas y capas, de esos para ir descubriendo y dejando que gane un poquito de temperatura. Cuando esté en la copa unos minutos, seguramente notes sus aromas que remiten a las frutas de carozo, con toques ligeros a frutos secos y una pátina que mezcla trazos florales y de cítricos dulces. En boca es un vino que entrega excelente peso y volumen, con un lindo centro ácido (seguramente apalancado en el Sauvignon Blanc). En su desarrollo, explotan las notas de pomelo rosado y una fruta blanca crocante. Es súper fluido y la acidez es constante. Pero no esperes un vino hipermordiente e incómodo para el paladar. Es tan fresco como elegante. Precio sugerido: $1.030.

Durigutti Pie de Monte Finca Las Jarillas Malbec 2017 | Durigutti Family Winemakers

Durigutti Pie de Monte Malbec

Los hermanos Héctor y Pablo Durigutti se aliaron con tres pequeños viñateros de diferentes zonas para alumbrar vinos que reflejen el lugar, sin interferencias. Los terruños elegidos fueron Gualtallary y Los Árboles (en Valle de Uco) y Vistalba (en Luján de Cuyo). Este ejemplar que elegimos en Vinos & Bodegas proviene de Gualtallary. Y la realidad es que se luce con una gran pureza de aromas, de la mano de frutas rojas apenas maduras y delicados toques florales. En boca no es el clásico Malbec sexy y goloso. Pero tampoco es mordiente y seco como un látigo. En el balance está su mérito. Es fresco, sus taninos de grano fino dejan mucha textura en su paso, pero no es un vino « extremo » como muchos de los ejemplares modernosos que se hacen en Gualtallary. Por el contrario, es superamable, para beber y beber. Precio sugerido: $1.350.

Cruzat Naranjo | Bodega Cruzat

Cruzat Naranjo

La bodega viene de hacer historia al presentar el primer naranjo con burbujas de la Argentina. El vino naranjo, como lo define muy bien su enóloga Lorena Mulet, es un vino que se elabora a partir de uvas blancas pero como si fuera un tinto, es decir, con sus pieles. Por eso, Mulet recalca que este espumante « tiene la frescura de un blanco pero con la estructura de un tinto ». Para este ejemplar se utilizaron uvas Chardonnay de Luján de Cuyo. Al servirlo en la copa vas a encontrar un exótico mix de frutas blancas de carozo, algo tropical, un toque herbáceo y un dejo cítrico, junto a un recuerdo lejano a levaduras. Lo importante: es limpio y sin rastros de defectos. En boca ofrece buen peso y excelente volumen, con un pétillant sutil y hasta algo etéreo. Posee un centro fresco, que revela más de ese perfil cítrico percibido al comienzo. Sin dudas, el próximo gran hit del verano. Precio sugerido: $1.250.

El Burro Orgánico Malbec | Santa Julia

El Burro Malbec

Un vino natural, elaborado a partir de viñedos propios orgánicos emplazados en Maipú, al que no se le añaden levaduras seleccionados, no se clarifica y no se le agregan sulfitos. En nariz entrega fruta roja brillante y que se anticipa crujiente, dando lugar a una atmósfera fresca. En boca es jugoso, sin dejar de tener taninos marcados, con un paso apenas graso (no sucroso), sin dejos dulzones. Avance fresco, con una acidez amable. Para beber y beber y, de paso, descubrir un vino que, a ciegas, difícilmente dirías que proviene de Maipú, que nos tiene acostumbrados a otro perfil de vinos. Precio sugerido: $850.

Doña Paula 1350 2018 | Doña Paula

Doña Paula 1350

Añada tras añada, no nos cansamos de recomendar este corte que sigue siendo superoriginal y único en la Argentina: es que, además de Cabernet Franc y Malbec, suma un toque de Casavecchia, una uva de origen italiano que fue introducida al país por la bodega y de la cual hay poquísimas hectáreas en la actualidad. Esta variedad aporta la cuota salvaje. En nariz, este vino ofrece aromas bien profundos, que van de la fruta roja a la fruta negra, junto con una ráfaga ligera y herbal, sobre un fondo especiado. La madera suma detalles y nunca, nunca, se roba el papel principal. En boca hay sustancia y buena estructura, pero no es exuberante ni ampuloso. Por el contrario, es largo, de andar compacto, premia con una buena cuota de acidez y deja una linda sensación grasa, junto a una leve astringencia final que le aporta carácter. Va a ser sublime en un par de años, pero hoy puede disfrutarse de punta a punta. Precio sugerido: $1.680.

Indómito Cabernet Franc 2019 | Bodega Kaiken

Indómito Cabernet Franc

Se trata de la nueva línea que acaba de presentar Kaiken: un blend y este Cabernet Franc de Agrelo, que entrega mucha exuberancia en nariz, con notas de frutos rojos maduros y toques especiados y mentolados. En boca es bien jugoso, con un recorrido que deja una textura granulosa, ligeramente secante, junto con una buena acidez, sin dejar de ser fresco y bebible. Por eso, es un vino con presencia y carácter, con un final marcado por la tipicidad de la variedad. Junto a pastas con salsas intensas o un corte a la parrilla, será el compañero perfecto. Precio sugerido: $970.

Cristóbal 1492 Barrel Selection 2017 | Bodega Don Cristóbal

Cristóbal 1492 Barrel Selection Malbec

Este Malbec va a ser el aliado perfecto si buscas un vino tinto expresivo, bien aromático y de perfil definido por las frutas bien maduras y una madera nítida, que suma notas de especias dulces. En boca es bien jugoso, con taninos redondos, que reaccionaron bien al paso del tiempo, con una linda acidez que lo sostiene y lo estira y deja una sensación fresca. De esos Malbec sabrosos, que no fallan y superversátiles. Precio sugerido: $899.

Virgen Cabernet Sauvignon 2020 | Domaine Bousquet

Virgen Cabernet Sauvignon

La bodega enfocada en un 100% en la producción de vinos orgánicos y emplazada en Gualtallary amplió su portfolio el año pasado; y este vino es una de las novedades. Interesante en nariz, al ofrecer un mix de frutas rojas y negras, entre maduras y crujientes, con toques de pimienta negra y un colchón aromático, que va del tomillo al orégano. En boca entrega mucha textura, buen agarre y mucha jugosidad, con un trasfondo apenas dulce, si bien es un vino de espíritu seco. La fruta roja y negra y ese fondo herbal se potencian, con un pulso ácido que le da brío y lo vuelve vital, fresco. Precio sugerido: $709.

Andeluna Semillon 2019 | Bodega Aneluna

Andeluna Semillón

No podemos dejar de detenernos, antes que nada, en su packaging: linda etiqueta y muy buena botella, que está a la altura de este Semillón. Es una variedad que viene recuperando terreno desde la última década y que sigue entregando novedades interesantes. Su nariz es armónica, delicada; conjuga notas de frutas blancas, cedrón, cítricos y una puntita apenas perceptible de pirazinas. Es amplio en boca, de pulso seco, pero no ligero. Tiene algo de graso y un largo desarrollo, junto a una acidez que lo carga y lo empuja hasta el final. Precio sugerido: $1.195.

 

[Fuente:  http://www.iprofesional.com]

Écrit par Marie-Ève Lacasse

Il y a deux mondes. Et ils étaient très visibles ce mardi 4 mai, à la 17e chambre du Tribunal de Paris, où sont traitées les affaires de la presse. À droite, Thierry Desseauve, 63 ans, directeur de la rédaction d’En Magnum, est assis derrière son conseil, maître Christophe Bigot. Derrière eux se tient Régis Franc, l’auteur de la caricature, ainsi que quelques soutiens, uniquement masculins. À gauche, Fleur Godart, 35 ans, est entourée de ses amies et collègues ainsi que de maître Eric Morain, qui l’assiste.

Sans notes, les mains dans le dos, Thierry Desseauve s’avance à la barre. Il se lance  : « C’est la première fois en trente ans d’exercice de ce métier que je suis convoqué dans une audience de ce type. C’est extrêmement douloureux d’être identifié comme un représentant du sexisme et du machisme de cette profession. » D’après lui, ce dessin ne « dépasse pas les limites de la caricature classique ».

La caricature mise en cause

Des ennemis de classe ? 

Fleur Godart tremble imperceptiblement. Avant le procès, elle arpentait les couloirs, son texte à la main. La parole, ici, est la seule arme. Et dans ce théâtre qu’est la justice, avec les effets de manche de ses acteurs, tout peut se jouer dans la force d’une intonation, d’une virgule bien placée. Elle attend d’être appelée tandis que Thierry Desseauve poursuit : « On est devenus, pour un certain monde des vins nature, des ennemis de classe. Les gens qui nous attaquent pour ce dessin travaillent tous dans le monde des vins nature, comme maître Morain et son éditeur, qui a écrit à une dizaine de nos annonceurs. (Ndlr : Thierry Desseauve fait ici référence à Antonin Iommi-Amunategui, également rédacteur en chef de ce site. Il sera régulièrement évoqué au cours du procès.) Cette affaire leur permet de se payer une institution. » Il affirme ensuite ne pas connaître Fleur Godart ainsi que « très peu d’agents en vin ».

Fleur Godart relisant son texte avant le procès. Tribunal de Paris, 4 mai 2021.

Meilleure sommelière et « biocons »

Dans sa robe à trente-trois boutons, maître Morain interpelle Thierry Desseauve  : « Savez-vous quand a été récompensée pour la première fois la meilleure sommelière de France ? » Thierry Desseauve l’ignore. « C’était en 2020 », répond l’avocat. Il lui demande ensuite de décrire le dessin. La publicité « Myriam », où une femme montrait d’abord le haut puis le bas, est aussitôt évoquée. Elle date de 1981.

Comme on en est aux bons vieux souvenirs, Me Morain demande alors à Thierry Desseauve s’il se rappelle de l’expression « biocon », formulée par Michel Bettane dans un article de 2007 où il exprimait sa position très réservée, et c’est un euphémisme, sur les vins naturels. Pas étonné d’être interrogé à ce sujet, il explique ce qu’a voulu dire « son maître » (sic) : « On percevait les vins nature comme un recul. Dans les bistrots, les chefs avaient une posture de rebelle, donc les vins devaient être rebelles. »

« Défonçons-lui le Covid »

Il est près de dix-huit heures, soit plus de quatre heures après le début supposé du procès, quand Thierry Desseauve est prié de fournir une explication sur la formule « Défonçons-lui le Covid ». « Il y a beaucoup de grotesque là-dedans, mais peut-être qu’il faut arrêter la caricature. Peut-être qu’on a changé d’époque », déplore-t-il, avant de faire l’éloge de Jean-François Bizot et de la clique d’Actuel.

Grotesque est également le mot qui nous vient à l’esprit lorsqu’il s’agit d’évoquer la défense de Régis Franc, dessinateur et vigneron, qui n’hésite pas à décrire son dessin comme celui « d’un pauvre homme, un caviste, intimidé devant une jolie femme. La femme est très dominante. » Sur la parenté entre « Vins et Volailles », le nom commercial de la société de Fleur Godart, et « Poulet Rautiz », il affirme que c’est une référence implicite à son propre domaine, « Chante-Cocotte » (« comme dans l’expression Chante Cocotte, tu m’intéresses, se sent-il obligé d’expliquer à la Cour, entièrement féminine). « Enfin, pourquoi “Défonçons-lui le Covid” ? Parce que dans ce dessin la femme parle avec des termes un peu machistes, et l’homme est très humilié (sic). » (Fleur Godart insistera plus tard sur le pluriel employé dans « défonçons », qui relèverait d’après elle de la rape culture ou culture du viol – un simple coup d’œil aux étiquettes de n’importe quel caviste ou au compte Instagram Paye ton pinard convaincra les plus dubitatifs). « J’ai passé 10 ans chez Elle, poursuit Régis Franc, 73 ans. Si j’avais été agressif ou méchant avec les femmes, ça se serait su. Je trouve que la jeune femme que j’ai dessinée là est plutôt solide. » Qu’elle soit obligée, en période de Covid, de se prostituer pour survivre économiquement ne semble pas émouvoir le dessinateur.

Climat sexiste dans le milieu du vin

C’est maintenant à la partie civile de s’exprimer. Fleur Godart revient sur le climat sexiste qui règne dans le milieu du vin et évoque de nombreux exemples : l’affaire Marc Sibard, dont elle a été victime, sans oublier les remarques incessantes sur son physique ou ses compétences remises en cause parce qu’elle est une femme. « J’aimerais qu’on me laisse tranquille. Qu’on laisse mon corps de femme tranquille, qu’on cesse de dire que je suis une pute. » Elle explique sa démarche de création de cuvées féministes, où l’insulte « pute », une fois réappropriée par la victime, se retourne comme une arme vers l’agresseur qui ne peut plus l’utiliser. « On a ici des hommes qui parlent de sexisme à une femme : moi, je veux qu’on arrête de me donner des leçons. »

La cuvée « Putes Féministes » de Vins & Volailles

L’immédiateté de l’identification à Fleur Godart dans le dessin est ensuite évoquée par Me Morain. « Même si un cercle restreint d’initiés reconnaît quelqu’un, cela suffit. » Il rappelle que la loi 1881 est claire : c’est au directeur de la publication de faire la part des choses.

Des « tétons mobilisés » 

Cette démonstration ne semble pas convaincre la procureure, qui affirme que « les éléments de contexte ne permettent pas d’identifier de manière évidente Fleur Godart ». Néanmoins, elle précise : « Est-ce une injure à caractère sexiste ? Clairement, ce dessin a un caractère sexiste. La femme utilise ses attributs féminins […] et ses tétons proéminents sont mobilisés. »

Maître Christophe Bigot, le conseil du prévenu, frétille : « On a réussi par cette campagne à faire un merveilleux coup pour vendre des vins naturels ! » Le fait que Fleur Godart ait les cheveux blonds (« aux tempes rasées », souligne-t-il) lui inspirera par ailleurs un grand moment de plaidoirie capillaire.

Confondant ensuite « BD » et « caricature » (il est intéressant de noter que BD et B+D forment les mêmes initiales, mais  nous laisserons le lecteur seul juge de ce lapsus), Me Christophe Bigot affirme qu’il serait dans la nature même de la BD d’être sexiste. « Le sexe est une inspiration majeure de la BD. Plus de stéréotypes, plus de BD ! » Qu’en pensent Pénélope Bagieu, Marion Malle, Catel Muller, Anna Wanda Gogusey ou encore Alison Bechdel ?

Bingo anti-féministe

Il est vingt heures quand nous nous levons. Entre le mansplaining à outrance, le « on ne peut plus rien dire », le « c’était mieux avant » et beaucoup de ouin-ouin, on a touché le fond du bingo. En sortant du Palais désert, une phrase brille au-dessus des portiques de sécurité : « Tout homme est présumé innocent jusqu’à ce qu’il ait été déclaré coupable ». Mal de crâne – la journée a été longue.

Illustration issue de « Herstory, histoire(s) des féminismes » par Marie Kirschen et Anna Wanda Gogusey, éditions La Ville Brûle.

« Une extraordinaire démonstration de paternalisme »

Contactée le lendemain par téléphone, Fleur Godart commente brièvement : « Leur défense a été une extraordinaire démonstration de paternalisme à la Cour [entièrement féminine, pour rappel] : “Je vais vous expliquer à quel point vous êtes instrumentalisées” ! Une dernière chose : si j’avais attendu des procès en justice pour vendre du vin… » Elle ne terminera pas sa phrase – la suite le 8 juin, jour du rendu du délibéré.

 

 

Marie-Eve Lacasse est autrice et journaliste. Elle a créé le podcast Filles de Vignes avec Laurent Le Coustumer. Pour une raison inconnue, le compte Instagram “Filles de Vignes” a été suspendu dans les 48 heures qui ont suivi le procès. Il l’est encore à l’heure où nous publions cet article.

 

[Source : http://www.nowineisinnocent.com]

Que a Napoleón le gustaba beber vino, es algo que los amantes de la historia conocen muy bien

Escrito por Angélica Mur

Quizás lo más llamativo de este controvertido pero innegable personaje histórico es su afición por añadir a su copa vino y agua en la misma proporción, algo que si tenemos en cuenta el tipo de vino que osaba ‘rebajar’, no es necesario ser un enólogo experto para que tal acto conlleve cierto grado de pecaminoso.

De lo que no cabe duda es que el célebre militar era conocido también por su exquisito paladar, y su fidelidad máxima para con un tipo muy concreto de vino, que le acompañó siempre en sus campañas bélicas, momentos de relax, e incluso hasta el final de sus días.

Louis Marchand, ayudante de cámara de Napoléon, así como Louis Antoine Fauvelet de Bourrienne, político y diplomático contemporáneo, dejaron constancia en sus escritos de esta predilección, y casi manía o superstición de Bonaparte, de llevar consigo a todas sus campañas este vino en concreto, su preferido, según señala Sílvia Colomé en La Vanguardia.

Desde su gloria en el caluroso Egipto en la batalla de las Pirámides frente a los aguerridos mamelucos, hasta su derrota aplastante en Rusia, su vino siempre le acompañó, aunque a buen seguro, ni en los fracasos ni en las victorias, fue responsable real en absoluto, por mucho que el testarudo militar así lo creyese.

De esta manera, Marchand escribió: ‘lo único frío que había en la campaña de Egipto era el Chambertin de Napoleón, lo único cálido que había bajo el cielo gélido de Rusia era el Chambertin de Napoleón’.

También otros personajes históricos se han enamorado de este vino, como es el caso del escritor inglés Hillaire Belloc, quien afirmó: ‘Olvidé el nombre del lugar; olvidé el nombre de la chica; pero el vino era Chambertin’.

Volviendo a Napoleón, el conde de Las Casas dejó constancia de que en el último medio mes de vida de Bonaparte en Santa Elena, el emperador de los franceses, copríncipe de Andorra, rey de Italia y protector de la confederación del Rin, o su Majestad Imperial a secas, bebió cada día su querido Chambertin, que muchas veces acompañaba también del dulce Vin de Constance de Sudáfrica. Un epílogo previsible dado su amor por este vino, durante toda su vida.

[Fuente: http://www.vinetur.com]

En 1814, Napolón abdicó en Fontainebleau, siendo exiliado a la isla de Elba, de donde logró escapar.

Escrito por SÍLVIA COLOMÉ

Napoleón le gustaba beber vino. Eso sí, con moderación. No más de media botella en la comida. Y, además, aguado. Igual proporción de agua que de vino, lo que para muchos es un pecado y todavía más si se tiene en cuenta que su caldo preferido no era de los que un mesonero pondría en una jarra para compartir. El gran militar tenía buen paladar y ya de joven se aficionó a un tipo muy concreto de vino que le acompañó hasta el final de sus días.

NAPOLEON BONAPARTE

 

 

Los escritos de quienes le rodearon, como su ayudante de cámara Louis Marchand o su amigo diplomático y político Louis Antoine Fauvelet de Bourrienne, también dejaron constancia de otro detalle: no había campaña que Napoleón librase sin su vino predilecto. Casi como un talismán. Con él combatió en el cálido Egipto y con él fracasó en la desangelada Rusia, aunque seguramente el vino no tuvo nada que ver. Marchand fue muy gráfico en sus memorias: “Lo único frío que había en la campaña de Egipto era el Chambertin de Napoleón, lo único cálido que había bajo el cielo gélido de Rusia era el Chambertin de Napoleón”. Efectivamente, ese era su vino de cabecera.

Otros aficionados al mismo vino

Seguramente se aficionó a él cuando era un joven oficial de artillería desplazado en el departamento francés de côte-d’Or, tierra del famoso Borgoña. Se trata de un vino elaborado con uvas pinot noir, de color rubí oscuro, potente e intenso. Digno de Napoleón. Pero el emperador no fue el único que se dejó seducir por sus efluvios y sabores. Alexandre Dumas escribió sobre él: “Nada hace que el futuro parezca tan brillante como examinarlo a través de un vaso de Chambertin”.

Otro novelista, Hillaire Belloc, afirmó: “Olvidé el nombre del lugar; olvidé el nombre de la chica; pero el vino era Chambertin”. E incluso sedujo a Thomas Jefferson cuando era embajador de Estados Unidos en París. Después, al entrar en la Casa Blanca encargó un gran pedido que seguramente utilizó durante bastante tiempo para celebrar su triunfo.

Napoleón Bonaparte durante su exilio en la isla de Elba

Napoleón Bonaparte durante su exilio en la isla de Elba

Pero volvamos a Napoleón. Aunque era un hombre de costumbres, también tuvo debilidad por otros caldos, como un sauvignon blanc de Poully-Fumé y un singular blend de Liguria, el Rossese di Dolceacqua, además del champán Moët & Chandon. Ahora bien, fue con el Chambertin con quien se fue al destierro de Santa Elena. Uno de los hombres que le acompañaba, el conde de Las Casas, escribió: “Durante sus últimos quince días, Napoleón bebió constantemente el mismo vino, por supuesto su querido Chambertin. Le gustaba tanto, que pensaba que era bueno para su salud”. Aunque también degustó asiduamente en sus últimos años el dulce Vin de Constance de Sudáfrica.

Las Casas and His Son Writing The History of Napoleon Under His Dictation', circa 1815, (1896). French atlas-maker and author Emmanuel-Augustin-Dieudonné-Joseph, comte de Las Cases (1766-1842) taking dictation from Napoleon Bonaparte (1769-1821) during his exile on the island of Saint Helena. Las Cases acted as Napoleon's secretary, recording his conversations which he later compiled in the famous 'Mémorial de Sainte-Hélène'. It is a flattering and biased account, as Las Cases included his own thoughts and opinions, in some cases even misstating facts and fabricating documents. Typogravure after the aquarelle by F De Myrbach. From Life of Napoleon Bonaparte, Volume IV, by William Milligan Sloane. [The Century Co., New York, 1896]. Artist Unknown. (Photo by The Print Collector/Getty Images)

Las Casas y su hijo con Napoleón / Print Collector / Getty

A pesar de que la versión oficial atribuye la causa del fallecimiento de Napoleón a un cáncer de estómago, como dictaminó la autopsia en su momento y han corroborado investigaciones recientes, durante tiempo circuló la teoría de que pudo ser asesinado. Concretamente, envenenado. A pequeñas dosis de arsénico servidas, como no, en un ingrediente que nunca faltaba en su dieta, su famoso Chambertin. Otro dato que alimenta su leyenda.

À l’occasion du bicentenaire de la mort de l’empereur, un historien publie un livre décrivant entre autres ses habitudes alimentaires et les dîners qu’il donnait.

Caricature de Napoléon Bonaparte et sa seconde épouse, Marie-Louise d’Autriche, par Thomas Rowlandson (1810). | AndreasPraefcke via Wikimedia Commons

Écrit par Nicolas de Rabaudy

«C’est le mangeur le plus rapide de l’histoire», indique l’historien Philippe Costamagna, directeur du musée des Beaux-Arts d’Ajaccio chargé d’ouvrir pour 2024 le premier musée Napoléon dans la même ville.

Spécialiste de la saga de l’empereur, l’auteur a livré début mars une biographie détaillée du très fameux Corse où il aborde «le nez et la bouche» de Napoléon, le contraire d’un gastronome.

«Si l’ascension de Napoléon vers le pouvoir semble rapide, ce n’est rien en comparaison de ses repas pris à une allure qui étourdirait un habitué de la restauration rapide», écrit ainsi Philippe Costamagna.

Philippe Costamagna | JF Paga Grasset

L’empereur est aussi impétueux devant une assiette que sur les champs de bataille. Si les dîners ordinaires avec l’impératrice n’excèdent jamais vingt minutes (pour Charles de Gaulle quarante-cinq minutes), c’est parce que le premier des Français mange peu, avec précipitation, «avalant en poste», comme dit Joséphine, c’est-à-dire en mâchant mal de grandes bouchées sans ordre et sans peur de se salir –ce qui arrive fréquemment.

Alors qu’il est très soucieux de sa propreté, Napoléon couvre la nappe de taches sans complexe, puise souvent dans les plats avec ses doigts, y compris dans les sauces et les jus, ce qui contraste avec le cérémonial de mise de table des plus solennels.

Dans sa précipitation, il mange parfois le sucré avant le salé. Il ne s’interrompt que pour se rafraîchir d’une rasade d’eau glacée ou de son légendaire Chambertin coupé d’eau sur la recommandation de son médecin Jean-Nicolas Corvisart.

L’ex-Bonaparte n’a aucune connaissance en œnologie, ne possède pas de cave dans ses palais et sourit quand d’aventure on lui dit qu’il y a de meilleurs vins que ceux servis chez lui.

«Si on reste plus longtemps à table, c’est le début de la corruption du pouvoir», disait-il. Tout plutôt que de perdre son temps. Et malheur à ceux qui prennent le leur!

Lors de repas protocolaires moins précipités, l’empereur ne tolère aucune attente. Il ne faut ni trop rire ni trop parler, plus d’un convive a eu la mauvaise surprise de se voir retirer son assiette pleine sous son nez.

Napoléon par Jacques-Louis David. | Achim55  via Wikimedia Commons

Quand l’empereur se lève, c’est fini. Les maîtres d’hôtel débarrassent tout et les invités n’ont plus qu’à repartir avec leur faim. S’il est en retard, on met en place un système pour maintenir chauds les plats jusqu’à son arrivée.

Un soir, Joséphine l’attend le ventre vide durant des heures tandis qu’en cuisine on rôtit plus de vingt poulets afin que l’empereur en trouve un tout juste sorti du four en s’asseyant.

«Son palais est peu raffiné»

Son minimalisme alimentaire ne tient pas seulement à son éternelle impatience. Il ne veut que deux plats, ce qui convient à son emploi du temps et à son programme diététique. Cette frugalité entraîne des économies, ce qui n’est pas pour lui déplaire. Il s’en amuse: «Si vous êtes petit mangeur, venez chez moi.»

Même si les repas servis à table sont une corvée, il lui arrive de renvoyer une banale infusion qui lui paraît mal réalisée ou suspecte. L’empereur redoute les empoisonnements. Un plat de mauvais goût suscite cette remarque bien à lui: «On essaye de m’empoisonner!» Une phobie totale.

Il a le goût des choses simples qui ne doivent pas le décontenancer. Des haricots verts filandreux où il croit trouver des cheveux, il interdit qu’on les lui serve mais la chair qu’il préfère est celle du poulet présenté rôti, en quenelle, à la provençale, à l’italienne, en fricassée.

Le veau Marengo, recette napoléonienne par excellence, était d’ailleurs un poulet Marengo déglacé à l’huile et au cognac avec des oignons et des champignons: un des plats préférés de l’empereur.

De la viande rouge saignante, jamais: il exige le morceau le plus cuit. Chez le boucher, pas de bœuf gras, de porc ni de gibier, il lui faut du mouton, côtelettes ou poitrine accompagnées de féculents: lentilles, haricots blancs, pommes de terre et macaronis au parmesan. Et du pot-au-feu ainsi qu’une feuille de chou farcie d’épinards, de laitue, de farine et de lard: voilà ce qui lui arrache des félicitations.

Citons également les lasagnes de sa mère. Hormis l’ail qu’il ne supporte pas, Napoléon apprécie une cuisine d’inspiration méditerranéenne: c’est son enfance à table. En bon Corse, il apprécie les rougets grillés qu’il entend faire goûter à ses proches.

«Son palais est peu raffiné, le mode de vie militaire le rend amateur d’œufs en omelette, au plat, à la coque tant en campagne que sous les ors de Fontainebleau», note l’historien. Une entrevue entre l’empereur et Goethe se fait autour d’un plat d’œufs au miroir.

Un jour, il tente de réaliser une omelette sautée qui finira sur le plancher. Du lait et des œufs: ce sont les madeleines de Proust du souverain à l’appétit d’écolier, confesse-t-il à Marguerite, la cuisinière de son enfance qu’il récompensera d’une bourse pleine d’or.

Le contenant plutôt que le contenu

L’empereur dans ses appartements est partout maître de maison. Il est de plus en plus absorbé par sa fonction. Plus le temps passe, plus les repas sont brefs: moins de dix minutes.

À table, il reçoit une foule d’invités avec lesquels il s’attarde jusqu’au service du café en vermeil.

Il bombarde ses officiers de maison, Daru, Duroc, Ségur, de questions sur les achats, les dépenses ordinaires, et le train de vie massif de la maison impériale. C’est l’occasion pour l’économe, fils de Letizia, de se plaindre des dépenses gonflées par son statut d’empereur.

Le contenant plutôt que le contenu, la passion de l’empereur pour la porcelaine de Sèvres est réelle. Il a des idées sur tout et exige de la Manufacture de Sèvres des productions à sa gloire et à celle de la France: c’est le seul attrait des repas officiels. Voici les services en or et décorations en camée dont il fait présent au roi de Wurtemberg en 1809 et au tsar lors de la signature du traité de Tilsit: pas de femmes nues ni de nymphes sur les créations artistiques ornant ses palais.

Durant les voyages dans l’Empire, la voiture impériale abrite les provisions et des bataillons de cuisiniers, commis, arpètes prêts à dresser tables, rôtissoires, argenterie et porcelaines en moins d’une demi-heure. Parfois l’empereur décrète qu’il n’a pas faim, sans certitude d’avoir à ressortir les matériels, meubles, tentes une heure plus tard si son appétit se réveille.

L’origine du chocolat de Dantzig

Après la prise de Dantzig, le maréchal Lefebvre, artisan de la victoire, est convié à la table de l’empereur. Il est estomaqué: devant lui se dresse un majestueux pâté représentant la ville de Dantzig, une maquette comestible.

«On ne pouvait donner à ce pâté une forme qui me plaît davantage. Attaquez-le Monsieur le duc, voilà votre conquête», dit l’empereur, amusé.

Napoléon va jusqu’à cuisiner le dessert au chocolat, mais ce qui met en joie le duc de Dantzig, c’est le petit paquet préparé par le souverain: des billets de banque pour cent mille écus. Voilà la recette du désormais célèbre chocolat de Dantzig.

La friandise préférée de Napoléon, c’est la réglisse anisée qu’il grignotait toute la journée, sa seule confiserie en dehors de sa passion pour les glaces et les dattes.

En fait, le pâtissier Hubert Lebeau accumule les frustrations au service de Napoléon. Il s’ingénie à ériger de magnifiques pièces montées où les choux et la crème, figures en sucre et biscuits, rendent hommage aux victorieux du pont d’Arcole, du pont de Lodi ou du passage du Tagliamento, sans que les saveurs des pièces soient sacrifiées à l’esthétique. Et ces diaporamas de sucre sont rapportés inentamés en cuisine.

Napoléon à la bataille de Lodi par Louis-François, Baron Lejeune. | ANGELUS via Wikimedia Commons

L’attitude de l’empereur à table détonne d’autant plus que le début du XIXe siècle est le moment de la naissance de la gastronomie française. Le vocable est forgé en 1801 par Joseph Berchoux dans son poème célèbre: La gastronomie, ou l’homme des champs à table. Anthelme Brillat-Savarin, génial auteur de la Physiologie du goût (1825) le dit bien: «Si Napoléon employait son génie à faire de la cuisine, l’humanité serait plus heureuse.» Cela posé, l’empereur des Français savait fort bien que c’est à table que l’on gouverne, dixit Bossuet.

Les restaurants de Paris sous Napoléon

Ce fut à l’origine, avant la Révolution, un bouillon appelé restaurant. Un certain Boulanger, cafetier rue des Poulies (ancienne voie publique du IVe arrondissement), eut l’idée de servir à ses clients un bouillon copieux pouvant tenir lieu de dîner puis un pot-au-feu. Denis Diderot écrit à Sophie Volland en 1767 qu’il s’y sent bien, mais chèrement traité.

Le Procope fondé en 1686, tout près de l’Odéon, où Voltaire avait son couvert demeure le premier café-restaurant de la capitale. C’était un établissement emblématique de l’histoire de France. Les plus grands écrivains et intellectuels s’y réunissaient dont Montesquieu, Rousseau, Diderot, Verlaine… et pendant la Révolution française, Danton, Marat, Robespierre y ont organisé leurs réunions politiques.

L’entrée du restaurant Le Procope | CafeLeProcope

Grimod de La Reynière indique qu’il y avait de nombreux restaurants sous le Directoire: Beauvilliers où officie un ancien chef de la maison royale, Méot très cher du nom de son fondateur, ancien cuisiner du prince de Condé, les Trois Frères Provençaux, le Café de Foy, le Café Hardy puis Maison Dorée où fut inventée la grillade et la timbale d’écrevisses Nantua. Flaubert l’évoque dans L’Éducation sentimentale. En voici les spécialités: une hure d’esturgeon au champagne et un vol-au-vent sauce béchamel. Il faut être hardi, disait-on, pour déjeuner au Café Hardy car l’addition était salée.

Au Café de Chartres (1785) qui deviendra Le Véfour en 1830, du nom de son propriétaire Jean Véfour, Bonaparte se nourrit du menu: vermicelles, mouton, les sautés, la fricassée de poulet Marengo et une rare mayonnaise de volaille. On s’y presse aux deux repas.

Le Café Very, dans le jardin des Tuileries, a été le premier établissement à appliquer un prix fixe, les vins sont de bonne qualité. Pour La Reynière, voilà l’une des meilleures tables de Paris.

C’est dans ces murs que Raymond Oliver inventa en 1950 les œufs au plat aux lobes de cervelle servis mousseux et poivrés.

La salle du restaurant Le Grand Véfour | lesrestos.com

Le Grand Véfour est aujourd’hui la propriété du chef savoyard Guy Martin, ex-trois étoiles, non étoilé en 2021 car en passe de changer de style de repas: «plus décomplexé», écrit le Michelin.

Les goûts de Napoléon

Philippe Costamagna

Éditions Grasset

Paru le 3 mars 2021

304 pages

20,90 euros

 

[Source : http://www.slate.fr]

 

 

Desde hace 38 años atiende una viña plantada en 1910 en Luján de Cuyo. Un single vineyard, le rinde honor al terroir, a su historia compartida con la bodega y a sus largos años de trabajo.

Eleodoro Aciar, el viñatero que puso su nombre al Malbec

Escrito por Mauricio Videla

Del otro lado de la calle, entre unos olivares, había una cancha de fútbol. Allí, los hijos de los empleados de Bodega Trapiche pasan parte de su tiempo libre. Enfrente, en la explanada, los trabajadores cargan un vagón de tren con bordelesas. Han pasado 60 años de aquella escena que le resultaba tan habitual; Eleodoro Aciar -de 71 años- actualmente es dueño de un viñedo centenario en Luján y la bodega de su infancia lo recompensó con un single vineyard en 2008.

De aquel lugar, en el distrito de Coquimbito, Eleodoro guarda muchos recuerdos. De la casita de don Leonardo, su papá, el administrador de la viña, a la chimenea de la aceitera que funcionó en Trapiche. “A la bodega la conozco desde siempre. La he caminado de chico; donde ahora está la portería, estaba la casa en donde yo nací. Mi padre había empezado a trabajar como peón y se jubiló como encargado”, comenta. Después de ejercer varios oficios, Eleodoro volvió como proveedor.

“Cuando era vendimia, si nuestros padres nos daban permiso, nos dejaban cosechar. Los niños llevábamos tachos de 10 kilos y, cada dos viajes, nos daban una ficha”, cuenta con nostalgia Aciar. Habla de los paseos por los callejones camino a la escuela, de los juegos y de las tareas que se realizaban en las instalaciones que fueron fundadas en 1883. “Detrás de la bodega había unos corrales. Allí íbamos a buscar los caballos ensillados para los hijos de los patrones”.

“En Trapiche también había una fábrica de aceite de oliva, una herrería y una caldera. Atrás de los jardines corría una acequia de cemento, donde pasaba el agua que servía para enfriar el vino”. Don Leonardo quería que la vida de Eleodoro estuviera ligada a la industria vitivinícola.

“Con mi hermano íbamos a la escuela en calle Roca, establecimiento que había donado la firma para la que trabajaba mi padre. Quinto y sexto grado los hice en Don Bosco, en Rodeo del medio. Mi padre quería que siguiera estudiando porque allí se aprendía enología”, dice.

“Cuando dejé la escuela me fui a trabajar a una bicicletería, a un taller en donde también se arreglaban motos. Después mi tío me llevó a una compañía francesa que vendía productos para bodegas. Allí hombreaba bolsas de tierra filtrante y de carbón decolorante… me había comprometido a que si me tocaba el servicio militar presentaba la renuncia, y dejé la renuncia sobre la mesa. Cuando salí del servicio empecé a trabajar en la finca que tenía mi padre”.

“Él había comprado un terreno en La Primavera, Guaymallén. Esa fue nuestra casa de solteros; allí trabajaba la chacra.

Mi padre me dijo que aprendiera a cortar carne y volví a trabajar con el muchacho de la bicicletería, porque en Coquimbito se había puesto una carnicería y le iba muy bien.

Con el tiempo montó una sucursal en Luján y viajaba todos los días desde La Primavera. Me hice cargo del negocio y a los dos años me casé…Trabajé mucho con Ana María, mi mujer, y compré la casa en donde vivo. Ella es la propulsora de todas las cosas”.

El regreso a la tierra

Don Elio es la finca que enorgullece a Eleodoro Aciar, un viñedo de 1910 en Perdriel, Luján de Cuyo. “La finca está en calle Olavarría. Es un viñedo que plantó un capitán de apellido Pereira. Era parte de las uvas para la Bodega Lagarde, pero luego hicieron varias parcelas y compré cinco hectáreas”, sostiene el viñatero. Hace 38 años que mantiene productivas estas plantas de malbec, mientras el avance de la urbanización va cercando los terrenos aledaños.

“Elio es el nombre que le puso mi mujer a la finca, porque decía que Eleodoro era muy largo”, sostiene mientras sonríe. Por las características singulares del terroir, el clima y la mano del hombre, el malbec que lleva su nombre recibió 93 puntos de Robert Parker. “No se cómo se puede explicar lo que siento por el vino; tal vez es orgullo. Cuando en 2008 me dieron el premio al mejor productor de uva del Grupo Peñaflor, me sentí muy halagado”.

“Un día llegó un grupo de turistas a filmar a mi finca. Querían conocer de dónde era la uva con la que elaboraban vinos de alta calidad”, contó Eleodoro. Tal vez allí comprendió que ese viñedo, que compró en 1982, refleja una gran personalidad en el vino de color rubí oscuro, de perfume a tierra húmeda, y sabor a arándanos, cereza negra y frambuesa. Unas 300 plantas de árboles frutales le dan un contorno a esta propiedad. “Una señora me avisó que vendían esta finca, que había sido propiedad del capitán Pereira y que el banco la había parcelado. Mi padre me acompañó para hablar en la inmobiliaria. Él era conocido de los Cavañaro. La idea era que mi hermano Raúl compara una parte de la finca de diez hectáreas y yo la restante, pero él dijo que no podría cumplir con los pagos a los 120 días y yo decidí comprar cinco hectáreas. A los siete años logré escriturar la propiedad”, contó don Eleodoro mientras mira el entorno.

“La zona se está loteando, se construyen barrios. Creo que con los años no va a a quedar nada de esto”, sostiene mientras baja la mirada con cierto grado de tristeza. Una brisa fresca sopla a media mañana. En el alto de la propiedad los perros toman sol. Para cambiar el tema, Eleodoro recuerda la cancha de fútbol entre los olivares, la pelota cocida con tientos y la invitación para jugar en las inferiores de Maipú… Con el tiempo volvió a la Bodega Trapiche, el lugar del inicio. “Empecé vendiéndole uva a Giol, pasé a Lagarde y desde hace más de 35 años a Trapiche. En la bodega todos me conocen”. “Dejé de atender el mercadito hace algunos años. Hoy le dedico mi tiempo a la finca y a los nietos. Mi señora nos motoriza. Hemos construido un pequeño galpón para el empaque de fruta fresca. Mis hijos lo trabajan y tenemos un puesto en la feria. Antes las cosas las hacíamos con nuestros padres y ahora con nuestros hijos. El trabajo lo continuarán ellos. Tenemos tres fincas y dos tienen malbec”, finaliza don Eleodoro Aciar. En Perdriel, una brisa fresca sopla a media mañana.

 

[Fuente: http://www.losandes.com.ar]