Archives des articles tagués Ressources naturelles

¿Está conectada la migración peruana en Alemania con la historia y secuelas de las estructuras coloniales alemanas en el Perú? ¿Qué llevó a mi bisabuelo alemán, Otto Elsner, a migrar al Perú? ¿También vivieron en el país muchos otros alemanes alrededor de 1925 o anteriormente? ¿Cómo vivían? 

Ferdinand Wieland en su hacienda “Constancia”, en Huancavelica, centro oeste del Perú. | Foto (detalle): Patricia Wieland Conroy

Escrito por Helga Elsner Torres

Busco cuestionar la historiografía dominante del pasado y actual mediante la genealogía y el intercambio de material de archivo con peruanas y peruanos descendientes de alemanes que actualmente residen en Berlín.

En este proyecto de arte y archivo, financiado por el Senado de Cultura y Europa, crearé obras de arte con el material recibido. Estas a su vez servirán como punto de partida para discusiones sobre las olas migratorias poscoloniales en la actual Berlín.

Dibujo de un pasaporte alemán de la ruta Bremen-Lima. | Fuente: Helga Elsner Torres

La migración alemana al Perú sucedió desde la mitad del siglo XIX y se intensificó en la primera mitad del siglo XX. En ese entonces, existían dos formas de salir de Alemania hacia Perú. Una, era a través de Bremen. Debido a la cantidad de salidas que hubo por las facilidades que el gobierno peruano les otorgó a los alemanes, se crearon más puertos en Perú que permitían la llegada directa desde Bremen.

Desenho baseado em peça publicitária da Hamburg-Südamerikanische Dampfschifffahrts-Gesellschaft para a rota Hamburgo-Brasil, no ano de 1910.

Dibujo basado en una publicidad de Hamburg-Südamerikanische Dampfschifffahrts-Gesellschaft para la ruta Hamburgo-Brasil, año 1910. | Fuente: Helga Elsner Torres

La otra vía era a través de Hamburgo, con varias escalas. Primero en Brasil, luego bordeando Cabo de Hornos y finalmente en Chile hasta llegar a Perú. La publicidad era muy colorida y mostraba principalmente a Suramérica como un lugar exótico, con gran diversidad natural y riquezas aún no descubiertas.

Otto Elsner (descendente peruano) em sua visita à Alemanha, Colônia.

Otto Elsner (descendiente peruano) en su visita a Alemania, Colonia. | Fuente: familia Elsner

El proyecto ¿De dónde vienes (realmente)? comienza con la búsqueda de archivos y documentos oficiales familiares. 1996 fue el año en el que mi abuelo, hijo de alemán, viaja por primera y única vez a Europa con pasaporte peruano y visa de turista.

Slide fotográfico antigo do ano 1956. Registro familiar em Huaraz, capital do departamento de Ancash e residência principal de meu avô, Otto Elsner. Autor desconhecido. 

Diapositiva fotográfica antigua del año 1956. Registro familiar en Huaraz, capital del departamento de Ancash y residencia principal de mi abuelo Otto Elsner. Autor desconocido. | Fuente: familia Elsner

Durante el proyecto se comparten fotos familiares y se escuchan relatos, mitos de migración, archivos, cartas y cualquier objeto material o idea que nos haga reconstruir una historia de estos antepasados.

Obituário do jornal de Bremen do ano 1918, onde são mencionados os negócios de Gildemeister no Peru e no Chile.

Obituario del Periódico de Bremen del año 1918, donde se mencionan los negocios de Gildemeister en Perú y Chile. | Die MAUS Bremen: Gesellschaft für Familienforschung e. V.

Aunque Perú no fue una colonia alemana, se llevaron a cabo estructuras coloniales que solían colocar a los alemanes en una convivencia privilegiada con la élite política en el Perú de la época. Esa es la historia de muchos comerciantes alemanes que, con la exportación de materias primas y productos nativos, pudieron hacer crecer rápidamente su capital e inversiones, adquirir inmensas extensiones de tierras (principalmente en la costa central y norte de Perú, así como en la selva) y tener cada vez más propiedades, para luego formar poderosos e influyentes grupos económicos. Tal es el caso de la familia Gildemeister de Bremen con la exportación y venta de salitre y la producción de azúcar.

Habitação de um trabalhador alemão no distrito 3 de outubro, próximo à fazenda Casa Grande da família Gildemeister, Peru.

Vivienda de un trabajador alemán en el distrito “3 de octubre” cercano a la Hacienda “Casa Grande” de la familia Gildemeister, Perú. | Fuente: Helga Elsner Torres

Esta familia trajo durante su época de mayor apogeo y crecimiento a cada vez más empleados alemanes, entre ellos administradores y técnicos agrícolas, a trabajar en el Perú. Principalmente su extensa hacienda “Casa Grande”, en el norte del país, recibió más alemanes.

Sus centros de producción (denominados haciendas) se extendieron a lo largo de la extensa y productiva costa norte y en el centro de Perú. Una de estas era la Hacienda Barbacay, en Huarmey, donde fue contratado mi bisabuelo.

Manteiga Luxus, produzida na fazenda Constancia, com uma embalagem disponível em espanhol, inglês e alemão. 

Mantequilla “Luxus”, producida en la hacienda “Constancia”, con un empaque disponible en español, inglés y alemán. Fuente: Patricia Wieland Conroy

A través de esta investigación y el intercambio de información, se da cuenta de los privilegios que los migrantes alemanes tenían en el país: a algunos el gobierno peruano les prometió propiedades por emigrar al Perú, oferta que no siempre cumplió; los más acomodados tenían sus propias haciendas y puertos exclusivos para exportar; otros se dedicaban a la agricultura y ayudaban a otros alemanes a coleccionar objetos que pudieran resultar escasos o difíciles de encontrar en su país de origen como cerámicas, textiles y fardos funerarios precolombinos, entre otros.

Enrique Böttger, fundador de Oxapampa e dono de uma propriedade no distrito de Chontabamba. Autor desconhecido. 

Enrique Böttger, fundador de Oxapampa y dueño de un fundo en el distrito de Chontabamba. Autor desconocido. | Fuente: Janeth Schipper Böttger

Enrique Böttger, fundador de Oxapampa y dueño de un fundo en el distrito de Chontabamba, intercambiaba objetos que traía de Alemania, por ejemplo, espejos, con indígenas de la comunidad “Amuesha”, quienes a cambio les entregaban sus pinturas o les enseñaban las técnicas de cultivo de la yuca. Enrique emigró a Perú junto con su hermano, Pablo, pero este último se quedo en Yanachaga. Actualmente esta localidad en la selva central de Perú tiene una importante presencia de descendientes de colonos alemanes.

Desenho baseado em uma fotografia da família Böttger em sua propriedade em Yanachaga, no distrito de Huancabamba, no centro do Peru. Na fotografia original estavam presentes Pablo Böttger Treu, sua esposa Mina Nissen e sua família. Autor desconhecido. 

Dibujo basado en una fotografía de la familia Böttger en su fundo de Yanachaga, en el distrito de Huancabamba, en el centro del Perú. En la fotografía original estaban Pablo Böttger Treu, su esposa Mina Nissen y su familia. Autor desconocido. | Fuente: Helga Elsner Torres

¿Qué los motivó a migrar al Perú? Si bien muchos emigrantes venían de una Alemania empobrecida buscando un horizonte mejor, otros pudieron establecerse rápida y definitivamente debido a los ingentes recursos naturales y extensas áreas de territorio no pobladas y a las facilidades que les daba el gobierno peruano para quedarse en el país.

Desenho baseado em uma fotografia familiar pertencente à família Cossio Tidow. Ulrich Tidow e seus pais, Hans e Therese Tidow, na Campina de Arequipa, no sul do Peru. Hans Tidow trabalhou na Cervejaria Alemã Günther & Tidow S.A. 

Dibujo basado en una fotografía familiar propiedad de la familia Cossio Tidow. Ulrich Tidow y padres, Hans y Therese Tidow, en la Campiña de Arequipa, al sur del Perú. Hans Tidow trabajó en la Cervecería Alemana Günther y Tidow S.A. | Fuente: Helga Elsner Torres

Muchos solo se unían familiarmente a otros alemanes de manera oficial, tenían descendientes que eran criados bajo reglas alemanas y frecuentaban exclusivamente esos círculos. Algunos tenían familias paralelas con peruanas.

Ferdinand Wieland em sua fazenda Constancia, em La Libertad, norte do Peru. 

Ferdinand Wieland en su hacienda “Constancia”, en Huancavelica, centro oeste del Perú. | Fuente: Patricia Wieland Conroy

Sin embargo, aunque menos frecuente, algunos alemanes también entablaron relaciones duraderas y familiares con peruanas y peruanos.

A fazenda Constancia, em La Libertad, no norte do Peru.

La hacienda “Constancia”, en Huancavelica, centro oeste del Perú. | Fuente: Patricia Wieland Conroy

Varias generaciones nacieron y crecieron en las haciendas propiedad de los primeros emigrantes alemanes.

Las seis hermanas Schipper Böttger en Prenzlauer Berg, Berlín. | Fuente: familia Schipper Böttger

Hoy, tras varias décadas, esos descendientes han decidido regresar a Alemania, por razones diferentes, pero la búsqueda es la misma: nuevas oportunidades. Generalmente lo hacen por las facilidades para realizar estudios superiores o mejorar su calidad de vida en un lugar más estable que el Perú actual.

Marlene Gildemeister na Coluna da Vitória em Berlim.

Marlene Gildemeister en la columna de la Victoria en Berlín. | Fuente: Marlene Gildemeister

Es así como hoy vemos una migración postcolonial en un país que en su momento fue una fuerza colonial y que acumuló recursos. Es esta una razón obvia para las olas de migración contemporáneas hacia Alemania y Europa, en general.

Visto alemão de Helga Elsner Torres. 

Visado para Alemania de Helga Elsner Torres. | Fuente: Helga Elsner Torres

¿Son igualmente justas estas posibilidades de migración? ¿Es decir, de peruanas y peruanos a Alemania? Y, ¿están las secuelas del colonialismo relacionadas con los movimientos migratorios contemporáneos entre Alemania y Perú? Abordaré estas y otras preguntas de manera artística y personal desde este 5 de noviembre en una exposición en el KulturMarktHalle e.V. en Berlín.

Algunos descendientes de alemanes se enfrentan a la problemática de que, al no conocer ni poder demostrar su origen, no cuentan con un pasaporte alemán y están condicionados, como cualquier migrante no europeo en Alemania, a solicitar títulos de residencia temporales.

[Fuente: http://www.goethe.de]

Cando as pasadas eleccións en Perú, o xornal Abc publicou na capa e a toda páxina este titular: «El bolivarismo extiende su poder por Iberoamérica». Que sucedera para dar esta voz de alarma dende o eido máis conservador da prensa española que aínda mantén a autoficción de exercer de altofalante da «madre-patria», ou sexa, do vello patriarca-imperial? Non estaba o «bolivarismo» contra as cordas hai nada? Algo fixera Simón Bolívar pola independencia do Perú, pero, que facía o «bolivarismo» metendo os fociños no país?

Perú é un país de grandes desigualdades, con moi pouca mobilidade social. Un modelo de «círculo vicioso», dominado por unha oligarquía tan clasista e abusiva co pobo como servil á hora de entregar os mellores recursos a grandes compañías multinacionais, como está a ocorrer coas xigantescas explotacións mineiras a ceo aberto. Agora, o ouro do Perú é o litio e outros minerais de «nova xeración».

A alerta conservadora ía ilustrada coa foto de Pedro Castillo, un mestre rural que viña de vencer nas urnas, e coa sinxela icona dun lapis, a maquinaria pesada dos grandes poderes conxurados. A ollada da supremacía ignorouno primeiro. Era un invisíbel candidato dos invisíbeis. Despois tomárono a chiste, como xa ocorrera con Evo Morales, como un exotismo desprendido dun conto de realismo máxico. Pero, que pode pasar cando os invisíbeis son máis que os visíbeis?

A realidade «alternativa» perde o cu cando, de súpeto, aparece a realidade. A realidade, dicía John Berger, sempre é hostil cos que ocupan o poder. Ven os pantasmas de Bolívar e Marx, a cabalo polas serras andinas e en motocicleta polas rúas de Bogotá ou Santiago de Chile. Mais non ven a realidade.

Hai cincuenta anos que se publicou un deses libros que cambian o sentido da mirada. As veas abertas de América Latina, de Eduardo Galeano, apareceu como un instrumento óptico revolucionario que permitiu a descuberta de realidades incógnitas ou ocultas baixo moreas de trolas e restroballo retórico. Esa é a herdanza dos imperios: levan canda si toda a riqueza que poden e deixan grandes buracos, xeográficos e mentais. O libro correu de man en man, e moitas veces cos gardas detrás. Os gardas de uniforme e os outros, pois dende o comezo foi deostado polos que Paul Nizan chamaba «chiens de garde», é dicir, os intelectuais e propagandistas ao servizo do establishment e dos privilexiados. Unha ferramenta imperfecta, como dixo o sempre autocrítico Galeano, mais con esa calidade de por en tinta visíbel o invisíbel. A proba é que anda vivo, como anda Os condenados da terra, de Frantz Fanon, axudando a ver na maleza, abaneando conformismos e contribuíndo a estabelecer espazos de emancipación a partir dos campos da verdade.

Foi en América Latina onde máis veces se escenificou, ao longo da historia contemporánea, o secuestro da palabra «liberdade» e toda a súa familia léxica. Fai tamén cincuenta anos, abríronse as portas de todos os infernos, a Operación Cóndor, co exterminio e desaparición dunha xeración rebelde. Mentres no subsolo os carniceiros esfolaban a liberdade, o abrazo de Pinochet e Milton Friedman celebraba as nupcias do poder inmoral e a cobiza ilimitada. Era o brinde inaugural do neoliberalismo, que logo arrasou mundo adiante. Cumpría borrar o maior programa universal progresista de todos os tempos: a Declaración dos Dereitos Humanos. E aí leva anos, secuestrado.

É tamén en América Latina onde máis se leva, loitando a un tempo, contra os think tanks, os tanques do pensamento deshonesto e os tanques da represión. Os dous tentan atordar. Mais xa non poden co espertar dos vivos e dos mortos.

 

[Fonte: http://www.luzes.gal]

Le marché des « protéines alternatives » est en plein développement.

 

Écrit par Lucie Wiart

Docteure en sciences de gestion, Sciences Po Lille

et

Nil Özçaglar-Toulouse

Professeure des universités, Université de Lille

 

La surconsommation de viande est aujourd’hui considérée comme un problème public majeur par de nombreux scientifiques et organisations internationales.

La consommation moyenne globale de viande par personne aurait en effet doublé en 50 ans, un rapport de la FAO estimant même que cette consommation augmenterait de 76 % d’ici 2050.

Cet essor, notamment dans les pays émergents comme en Chine et Asie de l’Est, exerce une pression importante sur les ressources naturelles ; c’est ce que soulignent des rapports de la FAO, du GIEC ou des études scientifiques.

Pollution, antibiorésistance et questionnement éthique

L’élevage s’est intensifié et industrialisé : en France, par exemple, on a pu observer une réduction du nombre d’exploitations malgré une augmentation de la production ; dans un récent rapport l’ONG Greenpeace rappelle ainsi que 1 % des exploitations françaises produit aujourd’hui les deux tiers des porcs, poulets et œufs.

L’élevage génère d’autre part une importante pollution : l’azote et le phosphore présents dans les déjections animales dégradent les eaux de surface et souterraines, nuisant aux écosystèmes aquatiques et à la santé humaine. En France, Greenpeace a dénoncé le lien entre prolifération des algues vertes et industrialisation de l’élevage breton.

L’élevage serait également responsable de fortes émissions de gaz à effets de serre – la FAO estime cette part à 14,5 % des émissions de GES globales – et aurait des impacts négatifs sur les habitats naturels ; en constituant notamment un facteur clé de la déforestation et en occupant de manière préoccupante les surfaces émergées.

Toujours selon la FAO, 70 % des terres agricoles mondiales seraient aujourd’hui affectées à la production de nourriture pour les animaux d’élevage, soit 30 % des terres émergées.

Au-delà de ces impacts environnementaux, il faut aussi mentionner des problématiques de santé publique, l’élevage intensif ayant par exemple une part de responsabilité dans l’accélération du phénomène de résistance aux antibiotiques.

Par sa participation à la déforestation, l’élevage serait également responsable d’une fragmentation des habitats et d’une augmentation des contacts entre humains, animaux sauvages et pathogènes, développant le risque de zoonoses.

Mentionnons enfin la dimension éthique de cette consommation de viande et du sort réservé aux animaux d’élevage, qui s’invitent régulièrement dans le débat, alimenté par les actions d’associations de défense de la cause animale comme L214.

Proposer des alternatives

Face à ces multiples constats, un nouveau marché se développe : celui des protéines dites « alternatives ».

Ces protéines sont principalement d’origine végétale, on les retrouve notamment dans les légumineuses, mais aussi dans les céréales et fruits oléagineux.

Ces alternatives pourront également, dans le futur, provenir de l’agriculture cellulaire et de la viande dite « cultivée ».

Nous allons voir, en nous basant sur nos travaux, comment cette nouvelle offre a été construite pour les viandes végétales, en étudiant les représentations et la réception par les consommateurs.

De la viande élaborée avec des plantes

Les « viandes végétales » se basent sur la transformation de légumineuses, notamment du pois protéagineux et du soja. Elles peuvent également être développées à partir de champignons : la marque Quorn commercialise par exemple ses substituts de viande à base de mycoprotéine, produite à partir de Fusarium venenatum. Le produit est ensuite transformé et aromatisé.

Par leur imitation de la viande – tant sur le goût que l’apparence et la texture –, ces produits permettraient de la remplacer partiellement, tout en ne modifiant ni la structure des repas, ni les habitudes de cuisine des consommateurs. Elles permettent ainsi de corriger l’image d’une alimentation végétale et végétarienne considérée comme insipide, trop radicale et politique.

Si les légumineuses, riches en protéines, peuvent à elles seules constituer des substituts à fort potentiel pour élever l’apport en protéines végétales dans l’alimentation, elles pâtissent néanmoins d’une image assez négative ; délaissées au lendemain de la Seconde Guerre mondiale au profit des pâtes et de la viande, elles sont considérées comme étant difficiles à digérer, compliquées et chronophages à cuisiner.

Un secteur dynamique

Ces alternatives végétales étaient autrefois uniquement distribuées en magasins spécialisés, par des marques peu connues du grand public. Elles sont désormais de plus en plus visibles, grâce à l’investissement de grands groupes comme Carrefour, Herta ou Fleury Michon.

Grâce à leur légitimité sur le marché originel de la viande, ces entreprises visent une clientèle plus large et consommatrice de viande. Xerfi estimait ainsi en 2019 le chiffre d’affaires en France de la vente de produits végétariens et végans à 400 millions d’euros et prévoyait une croissance de 3 % par an.

Barclays estime de son côté le marché de la viande alternative à 140 billions de dollars d’ici 2029. La banque d’investissement estimait ainsi que la viande végétale occuperait d’ici à 2029 10 % du marché global de la viande… contre 1 % aujourd’hui.

Les start-up pas en reste

En complément des acteurs historiques (comme Cereal ou Quorn), des grandes marques de distributeurs et d’entreprises spécialisées dans les produits carnés, des start-up se lancent également sur ce marché, ouvrant des lignes de production en France, à l’image des Nouveaux Fermiers ou d’Hari&Co.

Elles sont à l’origine d’un soutien aux systèmes de cultures végétales, pour sécuriser un approvisionnement en légumineuses encore timide.

Un nouvel horizon pour les légumineuses

Contrairement à ce qui a pu être affirmé dans certains débats publics, ces produits ne viennent pas se construire « contre les agriculteurs » ; ils pourraient bien leur proposer des solutions en les accompagnant dans une transition agricole plus durable tout en leur offrant de nouveaux débouchés économiques.

Avec la prise de conscience d’une nécessaire diminution de la consommation de viande, le développement du marché des légumineuses pourrait en effet être favorisé.

Leur culture possède des atouts agro-environnementaux non négligeables ; elle permet, par exemple, de fixer l’azote atmosphérique et donc réduire l’usage d’engrais azotés pour les cultures suivantes. De tels atouts pourraient être davantage valorisés, notamment grâce à l’instauration de paiements pour services environnementaux.

Ces produits doivent toutefois gagner en légitimité auprès des consommateurs, en France notamment, où la question de l’alimentation végétale génère de forts débats politiques et où l’alimentation carnée reste centrale.

La tactique des noms

Les dimensions climatique et environnementale s’avèrent essentielles dans la communication des entreprises sur ces nouveaux produits.

Concernant la question du bien-être animal, par exemple, nous avons étudié comment ces entreprises encouraient le risque d’être targuées d’idéologie en vantant l’absence de produits d’origine animale dans leur production ; les vifs débats autour des noms donnés à ces aliments en témoignent : entre « viande végétale », « fausse viande » ou « viande végane », chaque dénomination aura une influence sur le choix des consommateurs.

Cette dynamique complexe pourrait à long terme questionner la légitimité de ces produits.

La culpabilité des mangeurs de viande

Ces aspects de représentations sont essentiels : dans leurs travaux sur la symbolique de la viande, les socioanthropologues comme Jean‑Pierre Poulain ou Noëllie Vialles mettent en avant la centralité de la question de l’animal, et surtout de sa mort.

Cette mort – contestée par de nombreux philosophes depuis l’Antiquité, on pense ici à Plutarque – apparaît incontournable lorsqu’on étudie la viande et les viandes dites « végétales ».

La socioanthropologie de l’alimentation montre que cette mort est source de forte culpabilité pour le mangeur. Autrefois légitimée dans le cadre de sacrifices, la mort animale est désormais soustraite aux consommateurs, par une mise en distanciation du processus d’abattage et une esthétisation des produits carnés.

Pour l’anthropologue Noëlie Vialles, cette culpabilité se gère par un comportement dit « sarcophage » : les consommateurs feraient tout pour éviter de faire le lien entre viande et provenance animale. La viande est ainsi vidée de sa substance symbolique.

Mais les actions d’organisations de défense animale bousculent désormais cette posture, avec par exemple la diffusion de vidéos tournées dans les abattoirs. En soulignant d’autre part les nombreuses capacités cognitives des animaux de ferme, elles viennent lutter contre les représentations négatives vis-à-vis de ces êtres vivants en mobilisant une approche scientifique.

Ce sont ces consommateurs qui peuvent constituer la cible principale de ce nouveau marché des viandes alternatives, en remplaçant l’origine animale de la viande par une origine végétale (on peut en consommer sans culpabilité).

À l’instar de la viande cultivée en laboratoire, les « viandes végétales » participeraient ainsi à cette même « ruse » de substitution.

Une nécessité de transparence nutritionnelle

Reste un enjeu majeur pour ce nouveau marché, qui porte sur la nécessité d’une transparence nutritionnelle, environnementale et sanitaire.

Notre recherche rappelle la volonté croissante des consommateurs de s’affranchir des produits industrialisés, suremballés et non issus de l’agriculture biologique. Pour ces derniers, si la « viande végétale » peut faire office de facilitateur de transition, elle ne peut représenter une solution sur le long terme.

Une forte attention doit donc être portée aux qualités nutritionnelles et environnementales de ces produits, régulièrement attaqués. Il faudrait ainsi limiter la trop grande transformation, éviter certaines techniques (comme le cracking, qui consiste à décomposer à l’extrême les légumineuses) afin de limiter la dégradation des micronutriments.

Une réduction des prix serait également souhaitable, afin d’augmenter l’acceptation de ces produits, certains étant parfois plus chers que leurs équivalents « carnés ». Enfin, d’autres innovations pourront être développées dans le domaine des substituts : il n’existe par exemple à ce jour que très peu de substituts à viande de porc, l’une des plus consommées par les Français.

 

[Photo : Shutterstock – source : http://www.theconversation.com]

Organizadores:

Universidad Autónoma de Chihuahua; Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (MÉXICO); Universidad de Playa Ancha, Valparaíso (CHILE), Centro de Investigación Iberoamericano de Maguncia-Germersheim /Leipzig (CIIA, Alemania)

Tipo de actividad: Congreso, jornada, encuentro
Fecha límite de solicitud: Lunes, 6 septiembre de 2021
Descripción: 

La Universidad Autónoma de Chihuahua, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (MÉXICO), la Universidad de Playa Ancha (Valparaíso, Chile) y el Centro de Investigación Iberoamericano de Maguncia-Germersheim /Leipzig (CIIA, Alemania) celebran este coloquio del 28 al 30 de octubre de 2021 en Chihuahua (México).

Ejes temáticos:

1. Significaciones desde lo local y lo global: Visitaciones/Revisitaciones al norte mexicano: exotismos
y postexotismos;

2. Geopoéticas norteño-mexicanas: espacio y `fronteras´ (nacionales, estatales y culturales);

3. Subjetividades norteñas: `fronterizas´, `transfronterizas´, `nómadas´ e `híbridas´;

4. Canon y contracanon: `cartografías´, `catalogación/descatalogación´ (obras, autorxs y receptorxs);

5. Ética, cuerpo/biopoderes/necropoderes y violencias: proyectos ético-políticos de la crítica cultural contemporánea para intervenir los fenómenos de las distintas violencias en el México actual;

6. Imagologías etnoculturales. `Marcos Culturales´ norteño-mexicanos: tensiones y experiencias entre las ideas de lo alto/bajo y centro/periferia;

7. Hibridaciones/Intermedia/Transmedia. Negociaciones: `alta cultura´/ `cultura popular´/ `cultura de masas´ (lo fantástico, ciencia ficción, horror, novela gráfica, cómic, redes sociales, series, memes, filmes/documentales/cortometrajes, videojuegos, performance, pintura, arquitectura, escultura, música, body art, diseño gráfico, espacios urbanos, graffiti);

8. Estudios de género: feminismos, transfeminismos, estudios queer, estudios trans*, masculinidades/nuevas masculinidades;

9. Colonialismo, poscolonialismo y decolonialismo: importancias o urgencias de continuar pensando el norte mexicano desde estas categorías;

10. Migrantes, migraciones y diásporas: emergencias, `precaridades´, historización/deshistorización;

11. Pandemias, pospandemias. Salud/Enfermedad: “esa frontera”;

12. `Eco-crítica´ en el norte de México: usurpaciones, apropiaciones, expropiaciones, territorialidades. Sustentabilidad, recursos naturales y sus relaciones con la crítica cultural;

13. Criminalización, singularidades, prisión, manicomios, etc.;

14. Cuerpos y corporalidades.

Ciudad: Chihuahua
País: México
Fecha de inicio: Jueves, 28 de octubre de 2021
Fecha de finalización: Sábado, 30 de octubre de 2021

Dirección postal completa:

Facultad de Filosofía y Letras, Rúa de las Humanidades S/N, Ciudad Universitaria, 31203 Chihuahua, Chih. México

Teléfono 1:  +526144279173
Teléfono 2:  +526143428461
Correo electrónico: literaturaculturanortedemexico@gmail.com
Página de Internet:  https://sites.google.com/view/literaturayculturadelnorte
Materias de especialidad: 

Cibercultura, Cine y audiovisuales, Estudios culturales, Literatura contemporáneaLiteratura contemporánea, Literatura del siglo XX, Literatura del siglo XXI, Literatura hispanoamericana, Narrativa, Narrativa gráfica, Narrativa transmedia, Poesía, Teatro y artes escénicas, Teoría de la literatura

Redes sociales Facebook: https://www.facebook.com/LitCultNortMex/
  Twitter:  @LitCultNortMex
Fuente de información:  Grupo de investigación Literatura y Cultura del Norte de México UACH
Observaciones:

Las propuestas podrán ser individuales o de mesa y deberán enviarse hasta el 06 de septiembre de 2021 al correo: literaturaculturanortedemexico@gmail.com. El comité organizador confirmará su recibido e informará antes del 24 septiembre de 2021 su aceptación o no aceptación.

*Nombrar los archivos adjuntos con apellido del autor (a) /coordinador (a) y `coloquionorte´, por ejemplo: “Acuña-coloquionorte.pdf”.

Los resúmenes no excederán las 300 palabras. Letra times new roman, tamaño 12 a doble interlineado. Se adjuntarán en un archivo en formato PDF con:

– Nombre

– Título de la ponencia

– Correo electrónico

– Filiación institucional

– Eje temático seleccionado

MESAS: (se conformarán de tres a cinco integrantes)

– Adjuntar en un archivo en formato PDF

– Título y resumen de la mesa

– Nombre y datos del coordinador

– Los resúmenes individuales de cada participante con los requisitos ya señalados arriba.

DESARROLLO DE LAS PRESENTACIONES:

La extensión de las ponencias será de 10 cuartillas en letra times new roman tamaño 12 a doble interlineado.

MODALIDAD DEL EVENTO:

El desarrollo de la actual pandemia por COVID-19 nos obliga a continuar con la modalidad virtual y con la posibilidad de desarrollar una parte de las presentaciones en modo presencial limitado. Informaremos de esto último con el tiempo adecuado y con detalles más precisos.

COSTOS:
– Ponentes extranjeros: 70.00 USD

– Ponentes nacionales: $800.00 pesos

ORGANIZACIÓN:
Facultad de Filosofía y Letras a través de la Secretaría de Investigación y Posgrado

Grupo de Investigación: Literatura y Cultura en el Norte de México (LICUNOME)

COMITÉ ORGANIZADOR:

Mónica Torres Torija (UACH/Literatura y Cultura en el Norte de México)

Felipe Saavedra (Universidad Iberoamericana/Literatura y Cultura en el Norte de México)

Vladimir Guerrero (UACH/Literatura y Cultura en el Norte de México)

 

[Fuente: hispanismo.cervantes.es]

Ela é atestada em todos os povos e culturas: a capacidade de colocar-se no lugar do outro, compartilhar de sua dor e assim aliviá-la.

Escrito por Leonardo Boff

Através do Covdi-19 a Mãe Terra está movendo um contra-ataque à humanidade como reação ao avassalador ataque que vem sofrendo já há séculos. Ela simplesmente está defendendo-se. O Covif-19 é igualmente um sinal e uma advertência que nos envia: não lhe podemos fazer uma guerra como temos feito até agora, pois está destruindo as bases biológicas que a sustenta e sustenta também todas as demais formas de vida, especialmente, a humana.

Temos que mudar, caso contrário nos poderá enviar vírus ainda mais letais, quem sabe, até um indefensável contra o qual nada poderíamos. Então estaríamos seriamente ameaçados como espécie. Não é sem razão que o Covid-19 atingiu apenas os seres humanos, como aviso e lição. Já levou milhões à morte, deixando uma via-sacra de sofrimentos a outros milhões e uma ameaça letal que pode atingir a todos os demais.

Os números frios escondem um mar de padecimentos por vidas perdidas, por amores destroçados e por projetos destruídos. Não há lenços suficientes para enxugar as lágrimas dos familiares queridos ou dos amigos mortos, dos quais não puderam dizer um último adeus, nem sequer celebrar o luto e acompanhá-los à sepultura.

Como se não bastasse o sofrimento produzido para grande parte da humanidade pelo sistema capitalista e neoliberal imperante, ferozmente competitivo e nada cooperativo. Ele permitiu que 1% dos mais ricos possuísse pessoalmente 45% de toda a riqueza global enquanto os 50% mais pobres ficasse com menos de 1%, segundo relatório recente do Crédit Suisse. Ouçamos aquele que mais entende de capitalismo no século XXI, o francês Thomas Piketty referindo-se ao caso brasileiro. Aqui, afirma, verifica-se a maior concentração de renda do mundo; os bilionários brasileiros, entre o 1% dos mais ricos, ficam à frente dos bilionários do petróleo do Oriente Médio. Não admira os milhões de marginalizados e excluídos que esta nefasta desigualdade produz.

Novamente os números frios não podem esconder a fome, a miséria, a alta mortandade de crianças e devastação da natureza, especialmente na Amazônia e em outros biomas, implicada nesse processo de pilhagem de riquezas naturais.

Mas nesse momento, pela intrusão do coronavírus, a humanidade está crucificada e mal sabemos como baixá-la da cruz. É então que devemos ativar em todos nós uma das mais sagradas virtudes do ser humano: a compaixão. Ela é atestada em todos os povos e culturas: a capacidade de colocar-se no lugar do outro, compartilhar de sua dor e assim aliviá-la.

O maior teólogo cristão, Tomás de Aquino, assinala na sua Suma Teológica que a compaixão é a mais elevada de todas as virtudes, pois não somente abre a pessoa para a outra pessoa senão que a abre para a mais fraca e necessitada de ajuda. Neste sentido, concluía, é uma característica essencial de Deus.

Referimo-nos ao princípio compaixão e não simplesmente à compaixão. O princípio, em sentido mais profundo (filosófico) significa uma disposição originária e essencial, geradora de uma atitude permanente que se traduz em atos, mas nunca se esgota neles. Sempre está aberta a novos atos. Em outras palavras, o princípio tem a ver com algo pertencente à natureza humana. Porque é assim podia dizer o economista e filósofo inglês Adam Smith (1723-1790) em seu livro sobre a Teoria dos Sentimentos Éticos: “Até a pessoa mais brutal e anticomunitária não está imune à força da compaixão”.

A reflexão moderna nos ajudou a resgatar o princípio compaixão. Foi ficando cada vez mais claro para o pensamento crítico que o ser humano não se estrutura somente sobre a razão intelectual-analítica, necessária para darmos conta da complexidade de nosso mundo. Vigora em nós algo mais profundo e ancestral, surgido há mais de 200 milhões de anos quando irromperam na evolução os mamíferos: a razão sensível e cordial. Ela significa a capacidade de sentir, de afetar e ser afetado, de ter empatia, sensibilidade e amor.

Somos seres racionais, mas essencialmente sensíveis. Na verdade, construímos o mundo a partir de laços afetivos. Tais laços fazem com que as pessoas e as situações sejam preciosas e portadoras de valor. Não apenas habitamos o mundo pelo trabalho senão pela empatia, o cuidado e a amorosidade. Este é o lugar da compaixão.

Quem tratou dessa virtude melhor que nós ocidentais foi o budismo. A compaixão (Karuná) se articula em dois movimentos distintos e complementares: o desapego total e o cuidado. Desapego significa deixar o outro ser, não o enquadrar, respeitar sua vida e destino. Cuidado por ele, implica nunca o deixar só em seu sofrimento, envolver-se afetivamente com ele para que possa viver melhor; carregando mais levemente sua dor.

O terrível do sofrimento não é tanto o sofrimento em si, mas a solidão no sofrimento. A compaixão consiste em não deixar o outro só. É estar junto com ele, sentir seus padecimentos e angústias, dizer-lhe palavras de consolo e dar-lhe um abraço carregado de afeto.

Hoje os que sofrem, choram e se desalentam com o destino trágico da vida, precisam desta compaixão e desta profunda sensibilidade humanitária que nasce da razão sensível e cordial. As palavras ditas que parecem corriqueiras ganham outro sonido, reboam dentro do coração e trazem serenidade e suscitam um pequeno raio de esperança de que tudo vai passar. A partida foi trágica, mas a chegada em Deus é bem-aventurada.

A tradição judaico-cristã testemunha a grandeza da compaixão. Em hebraico é “rahamim” que significa “ter entranhas”, sentir o outro com profundo sentimento. Mais que sentir é identificar-se com o outro. O Deus de Jesus e Jesus mesmo mostram-se especialmente misericordiosos como se revela nas parábolas do bom samaritano (Lc 10,30-37) e do filho pródigo (Lc 15,11-32). Curiosamente, neste parábola, a virada se dá não no filho pródigo que volta, mas no pai que se volta para o filho pródigo.

Mais do que nunca antes, face à devastação feita pelo Covid-19 em toda a população, sem exceção, faz-se urgente viver a compaixão com os sofredores como o nosso lado mais humano, sensível e solidário.

*Leonardo Boff é ecoteólgo e filósofo. Autor com Werner Müller do livro Princípio compaixão & cuidado (Vozes).

 

 

[Fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

(Aldair Mejía)

 

Escrito por Álvaro Verzi Rangel

Lo que se viene en Perú tras las elecciones es un escenario de conflicto, con la élite y los medios en contra del gobierno, un Congreso opositor con sectores de derecha antidemocráticos que amenazan con un golpe, al que se negaron las Fuerzas Armadas, un duro contexto de pandemia y de crisis económica, financiera, social y sanitaria.

Lo esperable es que la derecha se resista a los cambios y no deje gobernar a Pedro Castillo y lo confronte, manteniendo la polarización. La estabilidad la puede lograr formando un gabinete plural que le baje el tono al conflicto, que tiene que ser un gabinete de centroizquierda, y como primeras acciones combatir la pandemia y reactivar la economía, señala el sociólogo Alberto Adrianzén.

En lo que respecta a la política de cara a la región, se espera un giro, acercándose a los países progresistas, abandonando el Grupo de Lima y contribuyendo al proceso democratizador general. El analista Nicolás Lynch señala que en este segundo momento del giro progresista hay que aprender las lecciones del período anterior y ser audaces en la defensa de la soberanía nacional y la integración autónoma de la región al mundo. La política exterior del Perú en las últimas décadas ha sido ejemplo de lo contrario.

Fue la extrema fragmentación del voto en la primera vuelta lo que permitió a Castillo pasar a la segunda ronda con apenas el 19 por ciento de los sufragios. Su éxito electoral no es casualidad, sino expresión de la profunda crisis del régimen en Perú, tras décadas de políticas de privatización y liberalización contra la clase trabajadora en un país muy rico en recursos minerales, que han dejado un legado de democracia burguesa basada en la extrema disparidad de riqueza y la corrupción generalizada.

Cinco expresidentes están en la cárcel o acusados de corrupción. Todas las instituciones están desacreditadas. Las manifestaciones masivas de noviembre de 2020 fueron una expresión de la profunda ira acumulada en la sociedad peruana, a lo que hay que sumar el impacto de la pandemia de la Covid-19, que deja al país como el de mayor muertes, además de la crisis capitalista.

El país sufrió una de las peores contracciones económicas en América Latina con un 11 por ciento de caída del PIB, y ha registrado el peor porcentaje de exceso de muertes y la peor tasa de mortalidad en todo el mundo, mientras que los ricos y políticos gubernamentales se vacunaron antes que nadie.

En el año de su bicentenario, Perú vive una profunda crisis económica, financiera, social y sanitaria. En un año pasó de tener 6,4 millones de personas por debajo de la línea de pobreza (20,5 por ciento) a 11,2 millones en diciembre de 2020, uno de cada tres peruanos. Obviamente estas cifras son aún peores hoy.

La mayor parte de las familias en situación de vulnerabilidad trabajan en el comercio informal, una de las actividades más afectadas durante los primeros meses de la cuarentena por el covid-19. La catástrofe sanitaria ha quedado ratificada cuando el gobierno reconoció que había dos veces y media más de muertos que la hasta ahora cifra oficial de 70.000 fallecidos, lo que significa que Perú volvió a ser el país con la mayor tasa de mortalidad en el mundo por la pandemia.

Para el politólogo Eduardo Dargent, el principal reto de un gobierno de Castillo es desmontar el enorme miedo que se ha creado en su contra, y para eso debe formar un gabinete ministerial que dé confianza en el manejo de la economía, con técnicos de izquierda reconocidos que den confianza de un manejo serio. Si Castillo no logra rápido cierta estabilidad y control, su popularidad se desparramaría, añade.

Para los analistas, el futuro de su gobierno depende con qué equipo construye gobierno, señala el historiador y analista político Nelson Manrique, quien insiste en que Castillo debe aprovechar la competencia profesional y credibilidad política de un conjunto de cuadros de la izquierda, particularmente de Juntos por el Perú de Verónika Mendoza (coalición progresista que apoyó a Castillo en la segunda vuelta), que tienen competencia profesional y credibilidad política.

Cerrarse en un proyecto partidario de Perú Libre (partido por el que postuló y que se define como marxista-leninista) sería un error. La posibilidad de llevar adelante sus propuestas de cambio, como la renegociación de contratos con las empresas transnacionales dependerá de en qué medida es capaz de movilizar a la sociedad civil para cambiar la correlación de fuerzas con el Congreso, que no le favorece, añade Manrique.

Obviamente la andanada de denuncias de fraude electoral tuvieron y tienen como meta ensuciar la figura de Castillo, debilitarlo y deslegitimarlo para pactar con él, como lo hicieron con Ollanta Humala, quien modificó sus planteamientos.

.Los analistas coinciden en que Castillo debe hacer un gobierno popular, que implique un cambio de modelo, para tener un Estado más redistributivo, fiscalizador, más regulador, lo que seguramente significará un enfrentamiento con el Congreso. Si para salir adelante Castillo pacta con la derecha, sería una nueva gran frustración y decepción popular, que puede finalizar en un levantamiento.

En el Perú es fácil que el Congreso destituya un presidente: hay una figura legal no definida para hacerlo que es la incapacidad moral, si se tienen los votos se puede usar sin mayores razones, y ya fue invocada para destituir a Martín Vizcarra. La fragmentada derecha tiene mayoría en el Congreso pero no alcanza los dos tercios necesarios para destituir al mandatario.

Una de las banderas de Castillo es la reforma constitucional, a la que la mayoría de la derecha se opone. El actual Congreso revisa ochos proyectos que plantean facilitar la convocatoria de un referéndum para una Asamblea Constituyente, que redacte una nueva Carta Magna en reemplazo de la fujimorista de 1993, para lo cual deberá conseguir dos millones de firmas.

 

Álvaro Verzi Rangel es sociólogo venezolano, codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

[Foto: Aldair Mejía – fuente: http://www.nodal.am]

El 15 de mayo de 1963, una noticia inesperada atravesó el sentir de la sociedad peruana. Una confusa balacera había ocurrido en Puerto Maldonado (Madre de Dios), una ciudad selvática, fronteriza con Bolivia, con el saldo de un muerto. Este era el laureado joven poeta Javier Heraud. Todos se preguntaban: ¿Qué hacía por esos lugares Javier y sus acompañantes?

Escrito por Milcíades Ruiz

La más sorprendida fue su angustiada madre. La familia lo creía estudiando cine en La Habana. Los que lo conocían no se explicaban por qué una joven promesa de la literatura peruana tuvo que morir en tales circunstancias. Ignoraban que Javier lo había dejado todo por una causa sublime de la más alta sensibilidad humana y moría por ella.

Era su último poema, el más profundo de todos. El que fue más allá de las palabras. El que se escribe con la honestidad consecuente de los ideales. El que brota del corazón y se funde en la heroicidad, por amor a la patria. Lo había dicho premonitoriamente:

“Porque mi patria es hermosa, como una espada en el aire, y más grande ahora y aun, más hermosa todavía, yo hablo y la defiendo con mi vida. No me importa lo que digan los traidores, hemos cerrado el pasado con gruesas lágrimas de acero (Su poema “Palabra de Guerrillero”).

Javier había resuelto traspasar el umbral del individualismo para entrar al poemario colectivo de construir una nueva sociedad sin explotados ni explotadores. El sacrificio era enorme y con alto riesgo de morir en el intento. Pero su convicción era inquebrantable y su coraje tan grande como su nobleza. Allí estuvo a la hora de la verdad, asumiendo los costos de la opción de liberar al pueblo peruano de la opresión oligárquica y emprender la revolución socialista para la patria. No fue una decisión impronta ni romántica. La tenía meditada desde tiempo atrás.

Ya antes, Javier había asistido al Foro Mundial de la Juventud realizado en Moscú, del 25 de julio al 3 de agosto de 1961, Palacio de los Sindicatos, con 800 delegados de todos los continentes. Se relacionó con dirigentes estudiantiles socialistas de diversos países, visitó fábricas, granjas colectivas, habló con la gente de la calle sobre la vida social y los logros del socialismo.

Esta experiencia acrecentó su convicción sobre la lucha revolucionaria de los pueblos y de los beneficios de toda índole en una nueva sociedad. Le apenaba el contraste con su amada patria. El cosmonauta soviético Yurij Gagarin regresaba de su exitoso viaje como primer humano en llegar al espacio sideral fuera del ámbito de nuestro planeta. Era una proeza socialista. Javier, vibraba de emoción al propio tiempo que se entristecía recordando tanta injusticia y pobreza en su querido Perú.

Foto: Revista Cuba Sí. Javier Heraud (parados: tercero de izquierda a derecha) posa con otros jóvenes del evento. Tenía 19 años. 

Plaza Roja 1961.
(Fragmento del poema de Javier Heraud)
……………………
Aquí yo he estado en el centro del incendio, en plena Plaza Roja y varias veces,

tragándome mis penas y forzando mi pequeñísima alegría. He dicho Paz en rojo, en

calles, en plazas y jardines.  

Y digo paz en Moscú, en Tashkent, o en el corazón herido de mi pueblo.

 

De regreso a la patria, estaba decidido a ser revolucionario más allá de las palabras. América Latina estaba conmocionada con el triunfo de la Revolución Cubana por la vía de las armas sobre la cruel dictadura de Fulgencio Batista. El gobierno revolucionario bajo la conducción de Fidel, había iniciado un proceso de reformas estructurales, creando una nueva sociedad.

En Cuba, antes de la revolución, las empresas estadounidenses controlaban el 47,4% de la producción azucarera, el 90% de la electricidad y comunicaciones, el 70% de las refinerías de petróleo, el 10% de la producción de níquel, y el 25% de los negocios comerciales, hoteles e industria de alimentos. Más de la mitad del territorio estaba en manos de 4 mil terratenientes.

En el Perú, de aquellos años, la situación era similar, con una oligarquía terrateniente en el gobierno, sistema feudal de explotación campesina, empresas norteamericanas con latifundios, inversiones mineras y explotación petrolera extranjera. El 0.4% de los propietarios de tierras agropecuarias eran dueños del 76% de estas. Esta situación se repetía en los demás países latinoamericanos.

La Revolución Cubana hacía justicia social en la ciudad y en el campo con una reforma agraria que confiscaba latifundios. Estas medidas generaron entusiasmo entre los pueblos de nuestro continente, pero también, enemistad con EE. UU. que, viendo el peligro que representaba para sus intereses el ejemplo cubano, temía cundiera en otros países. Puso entonces en marcha un plan para destruir el proceso de la Revolución Cubana y asesinar a Fidel.

Como parte de ese plan, nuestro país y demás miembros de la OEA, alineándose con EE. UU., expulsaron a Cuba de la OEA. Rompieron relaciones diplomáticas con ella, para aislarla y someterla a un despiadado bloqueo económico, con la finalidad de que el pueblo se vuelque contra el gobierno revolucionario. El bloque de países socialistas y principalmente la Unión Soviética salieron en defensa de Cuba y prestaron todo el apoyo solidario contra el bloqueo. Toda Latinoamérica apoyaba la Revolución Cubana y a Fidel.

Para los jóvenes de la época en el Perú, era muy alentador escuchar por Radio Habana Cuba la recuperación de sus recursos naturales confiscando a las empresas extranjeras, que las trabajadoras del servicio doméstico accedían gratuitamente a estudiar medicina en las universidades, que los medicamentos eran gratuitos o que, a los estudiantes de primaria y secundaria el Estado les otorgaba gratuitamente los uniformes y útiles escolares y muchos otros logros.

Por eso, cuando en 1961 el gobierno revolucionario de Cuba anunció que daría becas universitarias a estudiantes peruanos, hubo gran acogida en Lima y provincias. Entre los postulantes estaba Javier Heraud Pérez, un joven miraflorino que desde los 16 años ya era profesor de inglés y de literatura, y a los 18 un poeta reconocido por su libro “El Río”, siendo galardonado en 1960 como “El Poeta Joven del Perú“, por su poemario “El Viaje”.

Para Javier Heraud, viajar a Cuba como becario era un sueño que no podía desaprovechar y conocer de cerca esta heroica experiencia histórica. Animó a sus amigos poetas a seguirle. Su sensibilidad social estaba a plenitud. Era la misma sensibilidad que sintió el poeta José Martí que a los 17 años fue enviado a prisión, lo sometieron a trabajos forzados y lo deportaron por escuchar el clamor del pueblo cubano que, buscaba liberarse del coloniaje español. Pese a ello, regresó del destierro, fundó el Partido Revolucionario Cubano y se alzó en armas, siendo abatido por las fuerzas realistas.

Los tiempos de revolución remueven conciencias y conmueven a los humanos más sensibles. Poetas hay muchos, pero pocos los que escuchan el clamor popular y asumen los retos de su tiempo histórico. Eso fue lo que hizo sin dudar, Javier Heraud, como antes lo había hecho el poeta Mariano Melgar, al alistarse en las huestes de Pumacahua, cuando la rebelión cusqueña de 1814 enarboló las banderas de la revolución liberal constitucionalista. Melgar fue fusilado en el campo de batalla de Umachiri, Ayaviri, Puno, el 12 de marzo de 1815.

Aunque parezca paradójico, los poetas revolucionarios van a la guerra por amor. No por la guerra en sí misma, que solo es un paso obligado a su reverso, donde florece el amor en todo su esplendor, libre de tristezas. Aquellos poetas revolucionarios mencionados eran los héroes del amor, a los que Javier admiraba. Mientras los opresores nos mostraban como paradigma a “Superman”, Javier se regocijaba con los versos de Antonio Machado, el poeta antifascista de las filas republicanas en la guerra civil española.

 

Caminante no hay camino
……………………………………..
Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”  

Golpe a golpe, verso a verso…  

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…”  

Golpe a golpe, verso a verso.
(Fragmento del poema de Antonio Machado)

 

Este había escrito sobre “El poeta y el pueblo”, “El hombre que murió en la guerra” y alusiones a las hazañas del legendario Cid Rodrigo Díaz de Vivar, lo cual caló en el sentimiento de Javier, y de allí tomó más tarde su nombre de combate: “Rodrigo”.

Recordando aquellos días estudiantiles, luego de rendir los exámenes aprobatorios para acceder a las becas, en la casona de la Universidad San Marcos, los becarios nos reuníamos muy entusiasmados esperando la fecha del viaje. Hacíamos nuestros círculos de estudios y nos íbamos conociendo. Al fin llegó lo que esperábamos y entre marzo y abril de 1962, un centenar de becarios partimos rumbo a Cuba.

Recordando a Javier Heraud

Un estruendo/remeció América/asustando oligarquías. /Era Fidel justiciero. / ¡Patria o muerte! / ¡Venceremos!

El pueblo aplaudía/algarabía estudiantil. /De pronto escuchamos/ “Esta es,… Radio Habana Cuba”,/becas universitarias para peruanos./Allí estaba Javier Heraud.

El verano se estaba yendo, /llevándose su la alegría. /Había que partir/hacia el país solidario/que nos brindaba, /lo que el nuestro, nos negaba.

Cerraron el aeropuerto/por maldad imperialista/Arica era una ventana. /Por ahí, nos descolgamos. /La bandada de tórtolos, / estaba alborozada.

Fotos para el recuerdo, /y de nuevo a volar, /como aves migratorias/de instinto socialista. /Gorjeando a lo Mozart/queríamos llegar ya.

Los andes quedaron atrás. /Nos zambullimos en el Caribe, /al fondo estaba Cuba. /Bulliciosa en el ensueño, /de una revolución increíble. /Inmensa nuestra felicidad.

No era un viaje cualquiera/Javier Heraud lo sabía. /La consciencia nos conminó. /Hicimos la barca de regreso, /Ejército de Liberación Nacional, /y nos evaporamos.

Fuimos rocío de otoño, /en la selva boliviana. /Camino a la frontera, /iba Javier, rio arriba, /entre pájaros y árboles, /sin tener miedo de morir.

Pisando suelo peruano, /se escucharon disparos. / “A mi patria la defiendo/con mi vida. /No me importa lo que digan/los traidores”.

Su lecho fue un río, /como él lo fue, y lo sigue siendo. /De sus aguas bebemos, /por sed de justicia. /Irriga nuestros ideales, /reverdece esperanzas.

Javier no se ha ido, /está siempre con nosotros, /como lo está en este instante. /Te lo digo Javier, en presente, /quienes hablan de tu muerte/no te conocen.

No saben que vives, /en la memoria del pueblo, /que sigues escribiendo/a través de otros poetas, /que sigues luchando/alentando juventudes.

Estás, en toda protesta social, /en cada rebeldía popular. /Lo conseguiremos Javier/y el pueblo será feliz. /No más, injusticias. /No más, sufrimientos.

Gracias por lo que hiciste, /por lo que estás haciendo. /Por lo que sembraste. /Volveremos a encontrarnos, /andando sobre tus huellas, /hasta siempre, compañero “Rodrigo”.

M. R

 

Al llegar a La Habana, fuimos recibidos cariñosamente en un ambiente de euforia revolucionaria. Mucha gente armada caminando por las calles, con uniforme verde oliva como Fidel, milicianos con uniforme azul (tipo blue jeans), y hermosas milicianas con pistola al cinto, boinas y botines militares, hablando de los logros, de la guerra de guerrillas, de los combatientes, de Fidel, de Raúl, del Che, Camilo Cienfuegos y muchas heroicidades.

Los afiches, carteles y retratos de los guerrilleros estaban por todas partes y las multitudes llenaban extensas plazas para las conmemoraciones. Comprábamos postales y las enviábamos por correo a nuestra familia, sin saber que eran interceptadas por el enemigo. La torrencial lluvia de justicia social desatada por la Revolución Cubana hacía reverdecer las zonas áridas de la política latinoamericana. Nosotros éramos los brotes y allí nos encontramos con otros jóvenes de países hermanos.

Lo primero que hicimos era visitar la Universidad de La Habana para informarnos de los estudios, sin poder evitar la impresión de la algarabía popular en ese momento histórico. Fidel nos visitó en nuestro alojamiento y junto con él nos sentamos en el piso para hablar de los estudios, de la Revolución Cubana, de la realidad peruana, preocupándose porque tuviéramos todas las comodidades. Hasta ordenó se le dieran zapatos nuevos al ver a un becario con las zapatillas rotas. Su sencillez, su solidaridad con nuestra situación nos daba confianza para conversar animadamente.

Estar junto a Fidel era ya un orgullo histórico para nosotros. Al retirarse nos dejó la alternativa de prestarnos ayuda si quisiéramos prepararnos voluntariamente como revolucionarios. El entusiasmo nos ganó a casi todos, pero había que pasar una prueba inicial subiendo las estribaciones a la montaña más alta de Cuba, el pico Turquino, y recorrer los campamentos guerrilleros de “Sierra Maestra”.

La mayoría de becarios éramos de condición humilde, provincianos y acostumbrados a una vida ruda. Algunos becarios provenían de la serranía donde caminar cerros es común y sufrir los abusos gamonales no era raro. Teníamos sobrados motivos para abrazar la causa revolucionaria, aunque ello nos cueste renunciar a la soñada profesionalización y, quizá, hasta la vida.

Mi procedencia era campesina y ya llevaba años de estudios en la carrera de medicina en la Universidad de Trujillo. De modo que mi disyuntiva era: o solo lucho por mi beneficio personal o lucho porque todos los de mi condición accedan al profesionalismo en una nueva sociedad. Optée por lo segundo. Lo propio hicieron los demás al tomar su decisión respectiva. Pero en el caso de Javier Heraud resultaba difícil entender su disposición a luchar por los pobres del Perú, abandonado sus enormes posibilidades personales.

Creo que la explicación está en su sensibilidad. Los poetas revolucionarios son los que expresan su sensibilidad de la manera más elocuente en defensa de los indefensos, a tal punto de dar la vida por ellos. Los opresores jamás serán poetas. Hace falta una fuerza conmovedora interior, como la tenía Javier Heraud. Eso marcó su designio. Animó a los otros poetas becarios con quienes compartía sus afanes literarios. Estaban, Mario Razzeto, Edgardo Tello, Pedro Morote, Rodolfo Hinostroza, Marco A. Olivera. Todos muy jóvenes.

En la caminata, el grupo de poetas siempre llegaba a la zaga. No obstante, sin perder el entusiasmo, llegaban al campamento cantando: “Somos la vanguardia………… de la retaguardia”. De regreso a la ciudad, Javier estaba entre los que habían pasado la prueba inicial. Iniciamos el entrenamiento riguroso y con él, fundamos el “Ejército de Liberación Nacional” –ELN-, en setiembre de 1962. Nos alentaban las noticias de las luchas campesinas en Cusco y Pasco.

Para abril de 1963, estábamos ya rumbo a Puerto Maldonado atravesando la selva boliviana, para ingresar a territorio peruano e iniciar la lucha armada por la revolución socialista para nuestra patria. Fue una larga travesía por ríos y montes. Los más entusiastas cantaban ♬ ♬ “Por los ríos y montañas, guerrilleros libres van. Los mejores luchadores, del campo y la ciudad. Abajo el imperialismo, viva la revolución”….. ♬♬.

Aquel año de 1963, el Día de la Madre fue el 12 de mayo, pero ese día la mamá de Javier Heraud, como de los demás jóvenes becarios que fuimos a estudiar a Cuba, no recibieron el abrazo ni la llamada telefónica que toda madre espera ansiosa. Todas se preguntaban: ¿Qué habrá pasado?

Ese domingo, Javier Heraud, con uniforme verde olivo, dejaba atrás el río Manuripi en la selva boliviana y caminaba por un sendero “entre pájaros y árboles” cargando una ametralladora ZB30 rumbo a la frontera, cerca de Puerto Maldonado, para iniciar la guerra revolucionaria por una patria socialista.

Acampamos en el fundo amazónico San Silvestre de propiedad de un camarada peruano. Dos guías nos conducirían a nuestras zonas de operaciones. El contacto peruano nos trajo una mala noticia. Se nos dijo que los guías ofrecidos para internarnos no vendrían. Era porque el partido comunista estaba en campaña electoral y no convenía que aparezcan las guerrillas. La emergencia indujo el envío de un comando especial de avanzada para un operativo sin armas. Javier se presentó como voluntario y partió con el grupo.

Al llegar a Pto. Maldonado, cayeron sospechas sobre ellos y en el afán de no ser capturados se produjo la balacera. Javier Heraud con Alaín Elías, ganaron el río Madre de Dios y abordaron una canoa. En medio del río no pudieron guarecerse ante los disparos y alzaron un pañuelo de rendición. No hubo piedad con ellos. Quienes disparaban no sabían quiénes eran ni había delito alguno. Sin esperar explicaciones, siguieron disparando.

Un proyectil se incrustó en las entrañas vitales de Javier y su vida se desvaneció en la oscuridad. Tenía 21 años. Solo quería una patria libre con justicia social. Era su ilusión, pero su “Elegía” se hizo realidad: “Yo no me río de la Muerte. Sucede simplemente, que no tengo miedo de morir entre pájaros y árboles”. “El Viaje” fue el último y terminó en “El Río”, que era su otro yo. En ese momento histórico, el impacto de su muerte tocó las fibras más sensibles de la sociedad peruana.

Su sangre derramada, romántica y guerrillera, se expandió por todo el pueblo peruano como pétalos de flores que el pueblo ha recogido de mil maneras, estampando su nombre en muchas instituciones educativas, en promociones estudiantiles, en calles, plazuelas, pueblos marginales, sin que los opresores pudieran evitarlo. Había dado su vida por la causa socialista y el pueblo sabía que lo había hecho por el amor a los oprimidos. Los héroes populares nunca mueren en el corazón del pueblo.

¿Por qué recordarlo ahora y siempre? Porque su sacrificio fortalece nuestros ideales socialistas. Porque es un símbolo de la juventud justiciera. Porque su ejemplo de revolucionario consecuente será siempre un estímulo para las nuevas generaciones. Porque su amor por los oprimidos no tuvo límites. Porque no se quedó en las palabras. Porque su ideal sigue pendiente de culminar. Porque a la patria se la defiende hasta con la vida, antes que verla pisoteada por los opresores.

Javier Heraud se incorporó a la Ilíada revolucionaria de su época, sin saber que los dioses del Olimpo dialéctico le tenían reservada una epopeya heroica, en su camino de combatiente revolucionario. Había triunfado en el campo de batalla del amor y la literatura, pero le faltaba completar la epopeya en su parte más dramática. Su designio se cumplió. Pero los Apus de nuestra cordillera lo rescataron para nuestra historia y allí mora su ejemplo, como el más puro paladín de los precursores del socialismo peruano.

Cuando tengamos una patria justiciera, su figura resplandecerá como la aurora matinal entre los precursores del socialismo peruano. Mientras tanto, tenemos que mantener la llama de la antorcha de su inmolación. No dejemos que el olvido ingrato, sepulte su memorable sacrificio.


[Fuente: republicaequitativa.wordpress.com]

Illustration du réseau Caribbean Motus Collaboration, utilisée avec l’aimable autorisation de BirdsCaribbean. Les stations réceptrices du réseau Motus ont le même type de fonctionnement que les automates des postes de péage sur les autoroutes. Elles comptabilisent chaque oiseau qui passe au-dessus d’une borne de la même manière qu’un portique enregistre les plaques d’immatriculation. Leur portée est d’environ 9 miles, soit 15 km. Dessin représentant un Tournepierre à collier réalisé par Maikel Cañizares.

 

É

Sauf mention contraire, tous les liens renvoient vers des pages web en anglais.

Partout dans les Caraïbes, des milliers d’oiseaux de toutes les tailles et de toutes les espèces s’affairent pour préparer le long voyage qui va leur permettre de retourner dans leurs aires de reproduction situées plus au nord. C’est l’heure de la migration. Ce phénomène est célébré par la Journée mondiale des oiseaux migrateurs [1] qui a été créée en 1993 par le centre de recherche Smithsonian Migratory Bird Center [2]. Depuis, les passionné·e·s de faune aviaire d’Amérique du Nord se mobilisent pour cet événement qui se tient chaque année au mois de mai. En octobre, celles et ceux vivant dans les Caraïbes, en Amérique centrale ou en Amérique du Sud, se retrouvent à leur tour pour fêter le retour des migrateurs.

L’un des enjeux des défenseurs de l’environnement est de réussir à savoir quelles espèces d’oiseaux, parmi les 200 recensées, vont débuter leur migration à un instant T. Vers où vont-elles se diriger ? Leur voyage comprend-il des centaines ou des milliers de kilomètres ? Où s’arrêteront-elles pour se reposer et se ravitailler ? Aujourd’hui, un programme novateur pourrait contribuer à mettre en lumière certains aspects de la migration des oiseaux [3].

Le système de surveillance faunique Motus [4] [fr] a été créé pour suivre les mouvements des animaux dans le cadre de recherches sur l’écologie et la protection des espèces. Cet outil est le fruit d’un travail collaboratif mené par un important réseau de recherche et impulsé par l’organisation non gouvernementale Oiseaux Canada [5] [fr]. Décliné du terme latin signifiant « mouvement », Motus utilise la radiotélémétrie [6] automatisée pour étudier les déplacements et les comportements des animaux volants, comme les oiseaux, les chauves-souris et les insectes. Des nano-émetteurs sont placés sur les spécimens étudiés qui peuvent ensuite être suivis par les récepteurs Motus.

Une Paruline de Kirtland équipée d’un nano-émetteur léger. Ces minuscules transmetteurs, qui ne pèsent que 0,2 g, permettent aux scientifiques de détecter les mouvements de petits animaux avec précision à des milliers de kilomètres de distance. Photo de Scott Weidensaul, utilisée avec l’aimable autorisation de BirdsCaribbean.

Le système comprend des centaines de stations réceptrices et des milliers de nano-émetteurs déployés sur plus de 236 espèces animales, majoritairement des oiseaux. Les données recueillies par ce dispositif ont déjà permis aux scientifiques de mieux comprendre le comportement de l’avifaune. Ils ont pu ainsi localiser les routes de migration et les haltes migratoires majeures. Ce système va faciliter l’analyse des mouvements et des comportements des espèces en période et hors période de reproduction. Il permettra également de mieux étudier les habitats fréquentés par l’avifaune. Par ailleurs, ce nouveau système, le développement du réseau de partenaires et le partage des données sont une combinaison qui offre de grandes perspectives en matière de conservation des oiseaux et des animaux.

Cette technologie est un outil pédagogique précieux [7] pour promouvoir l’éducation à la préservation de l’environnement en classe ou à l’extérieur. Les organisations Oiseaux Canada et Northeast Motus Collaboration [8] ont élaboré un programme qui associe au système Motus des activités interactives en classe. Ce projet peut servir à initier les enfants locaux au phénomène de migration, à la découverte de l’avifaune et à la protection de l’environnement.

Implantée largement au Canada et aux États-Unis, la plate-forme Motus commence également à être répandue en Amérique Centrale et en Amérique du Sud. Toutefois, aucune station réceptrice active n’est encore présente dans les Caraïbes. Plus il y aura de stations Motus, plus il sera facile de comprendre où les oiseaux bagués se déplacent. Par ailleurs, de nombreuses espèces menacées ou vulnérables qui vivent ou migrent dans cette région du monde n’ont pas encore été baguées.

L’organisation non-gouvernementale régionale, BirdsCaribbean [9] est désireuse de combler les trous de couverture dans la distribution géographique. Elle sera fer de lance de l’organisation partenariale Caribbean Motus Collaboration (CMC) qui aura pour objectif d’étendre le réseau Motus au niveau régional. Le projet est d’installer puis d’entretenir des stations réceptrices à des endroits stratégiques situés dans les différentes îles. Des nano-émetteurs seront positionnés sur des espèces d’oiseaux prioritaires. Un programme éducatif adapté aux spécificités des Caraïbes pourra être établi.

Les Caraïbes insulaires sont des « zones sensibles pour la biodiversité mondiale [10] ». Elles abritent plus de 700 espèces d’oiseaux, environ la moitié d’entre elles sont présentes à l’année et 171 sont endémiques aux Caraïbes. Le reste des espèces, soit l’autre moitié, sont migratrices et partagent leurs temps entre les milieux tempérés et tropicaux, dans des habitats situés dans les trois sous-continents américains. Ces oiseaux peuvent être observés dans de nombreux pays tout au long de leurs routes migratoires [11].

Il s’agit d’un plan des stations réceptrices. Celles en activité sont identifiées par les points jaunes. Les îles des Caraïbes sont situées dans le carré blanc. Certaines stations Motus ont été endommagées dans plusieurs de ces îles suite aux tempêtes et aux ouragans. Elles doivent être réparées. Image de BirdsCaribbean, utilisée avec son aimable autorisation de BirdsCaribbean.

Les Caraïbes offrent des zones d’hivernage idéales pour certaines espèces d’oiseaux migrateurs qui s’y installent au début de l’automne pour repartir au printemps. D’autres font halte sur une ou plusieurs îles. Elles s’arrêtent sur les sites pour se reposer et se ravitailler avant de poursuivre leur voyage qui les conduit de leurs aires de reproduction et à celles d’hivernage situées plus au sud. Qu’ils restent ou qu’ils repartent, les oiseaux migrateurs sont des visiteurs très appréciés. Ils témoignent du passage des saisons et inspirent l’expression culturelle dans cette région du monde, allant du folklore [12] à la musique [13].

Les populations d’oiseaux voient cependant leurs effectifs décliner. Selon l’Union internationale pour la conservation de la nature [14], 59 espèces présentes dans les Caraïbes sont menacées d’extinction, 30 sont considérées comme vulnérables, 24 en danger et 5 en danger critique. Une étude récente révèle qu’en Amérique du Nord, près de 30 % des populations d’oiseaux ont disparu depuis 1970. Les espèces des Caraïbes ne font pas exception et beaucoup d’entre elles sont menacées.

Les oiseaux des Caraïbes sont confrontés à un large éventail de menaces dont la perte et la fragmentation de leurs habitats [15] [fr], la pollution et l’implantation d’espèces invasives. Par ailleurs, la région subit les effets de la crise climatique [16] qui constituent un danger permanent, pas seulement pour ses habitants, mais aussi pour son environnement naturel. On observe [17] de plus en plus d’ouragans dévastateurs [18] [fr], de longues périodes de sécheresse et de profondes modifications [19] [fr] de l’environnement marin.

La recherche sur les oiseaux des Caraïbes a fait des progrès considérables au cours des dernières décennies. On manque néanmoins de données de base sur certaines espèces. Les connaissances acquises grâce au projet Motus constituent des éléments essentiels pour protéger les oiseaux tout au long de leur cycle annuel et pour inverser le déclin des populations.

Des gestionnaires des ressources naturelles et des organisations environnementales basées dans les Caraïbes vont utiliser les données collectées par le réseau Motus. Ils pourront ainsi déterminer les sites majeurs d’alimentation et de repos des migrateurs et des espèces sédentaires qu’il est possible d’observer. À partir de là, les membres du réseau Motus vivant dans les Caraïbes et au-delà pourront concentrer leurs travaux sur ces zones. Leur objectif sera d’atténuer les menaces et de protéger ces sites.

Ce projet contribuera également à développer la recherche régionale et les programmes d’éducation à l’environnement. On espère ainsi améliorer les connaissances à l’échelle locale et accroître l’intérêt de la population pour l’avifaune. C’est un scénario gagnant-gagnant pour les oiseaux et pour ceux qui travaillent à leur préservation dans cette région du monde.

Une annonce de l’administration Joe Biden laisse des raisons d’espérer. Les autorités en place ont récemment déclaré leur intention de retirer [20] une décision très controversée de l’ancien président des États-Unis, Donald Trump, qui fragilisait la portée d’une loi de protection de l’avifaune migratrice appelée Migratory Bord Treaty Act [21]. Cette réglementation instaurée en 1918 protégeait les oiseaux migrateurs, leurs œufs et leurs nids. Il était alors illégal de les chasser, de tirer, de les blesser, de les piéger, de les capturer et de les collectionner ou de tenter de le faire sans en avoir obtenu l’autorisation. Cette modification controversée de la loi initiale est entrée en vigueur le 8 mars dernier. Elle sera toutefois remplacée prochainement par de nouvelles mesures. L’issue de cette affaire est considérée comme une grande victoire par les ornithologues amateurs et les défenseurs de la nature à travers les Amériques.

Aujourd’hui, il est difficile de savoir quelle sera la première île des Caraïbes à accueillir une station réceptrice. Grâce à cet outil, ces fragiles populations d’oiseaux seront suivies au cours de leurs trajets Sud-Nord. Il faut espérer que ce projet va se développer rapidement et densément dans tout l’archipel.

 

Article publié sur Global Voices en Français: https://fr.globalvoices.org

URL de l’article : https://fr.globalvoices.org/2021/05/11/264082/

URLs dans ce post :

[1] Journée mondiale des oiseaux migrateurs: https://www.migratorybirdday.org/

[2] Smithsonian Migratory Bird Center: https://nationalzoo.si.edu/migratory-birds

[3] migration des oiseaux: https://www.allaboutbirds.org/news/the-basics-how-why-and-where-of-bird-migration/

[4] système de surveillance faunique Motus: https://motus.org/?lang=fr

[5] Oiseaux Canada: https://www.oiseauxcanada.org/

[6] radiotélémétrie: https://nationalzoo.si.edu/migratory-birds/what-radio-telemetry#:~:text=Radio%20telemetry%20uses%20radio%20signals,antenna%20and%20a%20radio%20receiver.

[7] outil pédagogique précieux: https://motus.org/education/

[8] Northeast Motus Collaboration: https://www.northeastmotus.com/

[9] BirdsCaribbean: https://www.birdscaribbean.org/

[10] zones sensibles pour la biodiversité mondiale: https://www.unep.org/news-and-stories/story/valuing-and-protecting-biodiversity-caribbean#:~:text=The%20Caribbean%20is%20a%20biodiversity,many%20exotic%20fish%20and%20birds.

[11] tout au long de leurs routes migratoires: https://ebird.org/caribbean/science/status-and-trends/abundance-animations

[12] folklore: https://magazine.keycaribe.com/lifestyle/7-captivating-characters-from-caribbean-folklore/

[13] musique: https://www.youtube.com/watch?v=CfJXxZ1JBDU

[14] Union internationale pour la conservation de la nature: https://www.iucn.org/resources/conservation-tools/iucn-red-list-threatened-species

[15] habitats: https://fr.globalvoices.org/2021/04/22/263426/

[16] crise climatique: https://globalvoices.org/2019/10/02/the-caribbean-speaks-out-on-the-climate-crisis/

[17] observe: https://globalvoices.org/2017/09/20/we-dare-not-look-out-dominica-is-brutalised-by-hurricane-maria/

[18] ouragans dévastateurs: https://fr.globalvoices.org/2019/09/07/240150/

[19] profondes modifications: https://fr.globalvoices.org/2019/10/06/240401/

[20] retirer: https://www.audubon.org/news/biden-administration-says-it-will-revoke-trump-rule-let-companies-kill-birds

[21] Migratory Bord Treaty Act: https://www.animallaw.info/intro/migratory-bird-treaty-act-mbta#:~:text=The%20Migratory%20Bird%20Treaty%20Act%20(MBTA)%20was%20passed%20in%201918,bird%20populations%20were%20being%20decimated.

El libro más reciente de la lingüísta Yásnaya Elena Aguilar Gil nos recuerda el destino de discriminación que han sufrido las lenguas indígenas en México. No se trata, como nos aclara esta reseña, de sopesar que algunas lenguas son mejores que otras, sino de exigir que la sociedad valore la diversidad lingüística y su presencia como eje fundamental en la educación.

 


Sacrificamos México en aras de crear la idea de México
—Yásnaya Elena Aguilar Gil

 

Escrito por Patricia Córdova

La experiencia está siempre al servicio de la conciencia y de la imaginación; para no sucumbir ante el caos de la existencia, el ser humano acota ambas con relatos y moralejas de todo tipo.  Nuestras vidas —hemos aprendido— transcurren según la estructura de una narración: planteamiento, causas, consecuencias, nudos y desenlaces. Por ello, el sentido de lo vivido es  tan limitado como las historias y argumentos que interiorizamos.

Escribimos la historia de nuestra vida —e interpretamos la de los otros— al seleccionar los nudos con los que explicamos lo que acontece a nuestro alrededor. El sentido es siempre una selección que pone en evidencia nuestros alcances y nuestras limitaciones. Este sutil, pero poderoso hecho, propicia la madre de todas las batallas: la de las narrativas.

§

No ha habido inocencia en la expansión del español en la propia península ibérica ni en América. Desde Antonio de Nebrija, el andaluz que escribió la primera gramática del español en 1492, quedó claro que si la publicaba y la dedicaba a la reina Isabel la Católica era porque “siempre la lengua fue compañera del imperio”. En las primeras páginas de Gramática de la lengua castellana, Nebrija explica la importancia histórica de lenguas como el hebreo, griego y latín y argumenta que la lengua es una pieza clave para extender la fe religiosa.

La primera gramática del español es un nudo lingüístico y político con el que España define una expansión económica, religiosa y sociocultural que marcó la historia de su colonia,  la posterior América Latina. Sin embargo, el proceso de evangelización y dominio que se extendió a lo largo de trescientos años de colonia llevó también a la escritura de las lenguas originarias, a la confección de sus gramáticas (artes de las lenguas primigenias) y al inventario de vocabularios concebidos de acuerdo a lo que los líderes religiosos y nuevos gobernantes necesitaban que nombraran los recién conquistados.

En 1820, justo antes de la consumación de la Independencia de México, el 65% de la población eran hablantes de alguna lengua indígena. Hoy solo el 6.5% de la población habla una de las 68 lenguas indígenas que existen en el país. La Independencia destituyó a los españoles, pero a la vez revictimizó a las comunidades indígenas. Fueron sometidas a un proyecto de nación en el cual se condicionó su existencia a la negación de sus lenguas, de sus territorios y de una autonomía política que ya había sido arrebatada. Este es el antecedente histórico y la situación glotopolítica que Yásnaya Elena Aguilar Gil aborda en Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística (Almadía, 2020).

§

Desde el primer texto, “Ser o no ser: bilingüismos”, Yásnaya imprime su particular estilo: una mirada aguda sobre la política lingüística que se ha aplicado a las lenguas originarias, a partir del análisis de experiencias cotidianas. El contraste entre el bilingüismo en su comunidad Ayutla, Oaxaca, y en Ciudad de México, marcó su manera de narrar el mundo. Dos cosas sorprenden a la autora: en Ayutla se desdeña la educación bilingüe y se prefiere la “formal” (monolingüe en español) y en Ciudad de México se pondera el bilingüismo (no español-náhuatl, sino español-inglés). Su cierre es auténtico y espontáneamente irónico: “Entendí, en pocas palabras, que no es lo mismo ser bilingüe que ser bilingüe”.

Yásnaya es ayuujk jä’äy, mixe, y muestra una singular y permanente disposición al cuestionamiento. Le seduce pensar en la existencia de la lengua, la diversidad y la injusticia. La génesis de su lucidez y lucha las presenta, claramente, en Un nosotrxs sin Estado (Ona Ediciones, 2020). A Yásnaya la educaron con una disciplina rigurosa en la lectura de los clásicos. De niña sus tíos la hacían leer en voz alta, cada día, para que adquiriera un español sin acento. El libro rojo de Mao Tse-Tung, Los vedas, el PanchatantraLas mil y una noches, la Ilíada y la Odisea de Homero, las obras de Amado Nervo, Manuel José Othon, Sor Juana Inés de la Cruz, Alexander Pushkin, Ánton Chéjov, Fiódor Dostoievski, Walt Whitman y Lev Tolstói —el nombre de Yásnaya es, de hecho, un homenaje a este autor—, fueron lecturas, “edificios sonoros”, cuyo significado ignoraba, y que más tarde se iluminaron a la luz de sus estudios de preparatoria, licenciatura y posgrado en Ciudad de México.

Los textos que componen Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística son una compilación de ensayos breves publicados en la revista Este país entre 2011 y 2015. Los compiladores —Ana Aguilar Guevara,  Julia Bravo Varela, Gustavo Ogarrio Badillo y Valentina Quaresma Rodríguez— también han incluido  tuits y entradas de Facebook de la lingüista que aluden a los temas de tales ensayos.

El libro es evidencia del sincretismo lingüístico y cultural que ha sucedido a lo largo de 500 años, pero tiene el gran mérito de ser el primero escrito en su género por una mujer, una ayuujk jä’äy, y por alguien cuya agudeza analítica le permite exponer, de forma clara, las diversas aristas del asunto. Su empatía por el mundo la lleva a aprender de todo y de todos. De una amiga japonesa, compañera universitaria, aprende que es mejor sentirse contenta y no orgullosa de hablar una lengua, y sentencia: “El orgullo puede estrechar lazos con la dignidad pero también con la soberbia o, en el peor de los casos, se utiliza como un parche emotivo que cubre una herida amplia y profunda. Un relleno que trata de compensar una carencia”.

La dificultad de la convivencia entre lenguas que gozan con un mayor o menor prestigio también la lleva a anotar que para una niña que habla italiano, inglés y español en casa lo extraño es un entorno monolingüe, prebabélico. La también maestra en lingüística hispánica, Yásnaya Elena —cuya madre, por cierto, se llama Eneida— evoca, en otro ejemplo, el rechazo que provoca hablar español en ciertos contextos en Estados Unidos, de la misma manera en que han sido denostadas las lenguas originarias en México. Su conclusión es que no existen lenguas minoritarias, sino minimizadas al extremo de crear familias que rechazan que sus hijos sean educados en armonía con su lengua materna, sea esta una lengua originaria o el español hablado en México.

La censura sistemática, algunas veces casi invisible, con que se ha tratado a las lenguas originarias se manifiesta en la ignorancia y desprecio que despiertan más allá de los círculos de lingüistas cuyo interés no rebasa, en ocasiones, la obsesión por partículas morfológicas o por la construcción y crítica de una gramática. “¿Por qué la diversidad cultural y lingüística no es un eje temático importante en los contenidos educativos?”, pregunta la autora. En su histórico discurso “México. El agua y la palabra”, pronunciado en la Cámara de Diputados el 26 de febrero de 2019 y que forma parte del libro, la lingüista recuerda que, en promedio, una lengua muere cada tres meses. En un centenar de años se habrán extinguido la mitad de las lenguas del planeta. Causa pudor que no se sepa nombrar las lenguas habladas en México, causa desconcierto que se haga tan poco para preservar las del mundo. Con ello se niega el derecho a una vida propia y digna de estas comunidades. El monolingüismo, además, adelgaza la inteligencia, pues nos alejamos de la complejidad creativa y cognitiva que cada lengua entraña al nombrar el mundo. Aprender que en ayuujk el azul y el verde se mezclan en una sola palabra  —tsujxk—advierte que los colores pueden ser percibidos en un continuo cromático, sin las divisiones con que otras lenguas los definen. Asimismo, saber que täay puede significar “ser chistoso” en el mixe de Ayutla, pero “mentir” en el mixe de Tlahuitoltepec, puede disparar la creatividad si se imaginan los enredos comunicativos que dicha variante puede causar. Yásnaya Aguilar convive, precisamente, en ambas comunidades.

Los conflictos lingüísticos se convierten en conflictos identitarios, pero la seriedad con que Yásnaya los aborda no necesariamente implican una renuncia a su particular humor: “En Europa fui mexicana, en México soy oaxaqueña, en Oaxaca estoy siendo mixe, en la sierra suelo ser de Ayutla. En algún punto soy indígena, pero eso me lo dijeron o lo intuí en el contraste antes de que llegara el nombre. Durante un ataque de fuerzas extraterrestres seguro que seré terrícola, y lo seré con pasión.” La conciencia de esta multirreferencialidad contrasta con la sencilla elegancia con que en ayuujk se nombra a todo aquel que no sea mixe: akäts. La visión del mundo mixe se simplifica en este aspecto, así como en Harry Potter a todos aquellos que no pueden hacer magia se les llama muggles.

La fascinación que suscita conocer nuevas lenguas, sin embargo, no puede ser un hecho si el fomento de la diversidad no cuenta con el apoyo de un gobierno y de sus instituciones. Cuando la lingüista afirma: “Hay tantas razones para querer aprender nuevas lenguas, pero solo  una para querer dejar de hablarlas”, se refiere al racismo, maltrato y negación a que los pueblos originarios han sido sometidos a lo largo del tiempo.

§

El proyecto de nación mexicana, que tuvo su origen a partir de la consumación de la Independencia en 1821, ha sido también el proyecto de la negación de los pueblos indígenas y su pluralidad. Una negación no sólo del reconocimiento de las lenguas, sino del derecho a las tierras, al agua, a los recursos naturales y a gobiernos autónomos: “La pérdida de una lengua no es un proceso pacífico en el que los hablantes abandonan una lengua por otra, es un proceso en el que median castigos, menosprecios y en la mayoría de los casos, colonialismo contra los pueblos que la hablan”. Llegada la discusión a este punto, la lingüista Yásnaya Elena Aguilar Gil se torna activista. No son solo lenguas las que se ignoran, sufren segregación y mueren, son naciones indígenas. En un tuit de 2017 apunta: “Nación mapuche dividida en dos Estados: Argentina y Chile; nación sami dividida en cuatro Estados: Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia; nación cucapá dividida en dos Estados: México y Estados Unidos”.

En defensa de los pueblos originarios, Yásnaya parece recuperar la etimología de la palabra nación: del latín natio -ōnis, es decir,“lugar de nacimiento” -“pueblo”. Hablar desde la cultura mixe, desde su lengua materna de la familia otomangue, la coloca en un territorio discursivo que es también tierra, organización política y social, conocimiento y mitología ancestral, costumbres familiares y culinarias concretas. El ayuujk encarna el nacimiento, desarrollo y consolidación de un pueblo que sigue luchando por ser respetado y reconocido. Inspirada en el periodista mapuche Pedro Cayuqueo, Yásnaya Elena plantea, en su libro Un nosotrxs sin estado, que México es un Estado plurinacional y no una nación multicultural; critica la educación indígena impartida en español, los hospitales y juzgados sin intérpretes que conozcan la lengua de cada región. La idea de mexicanidad —reclama— los ha ignorado: “No hay penacho de Moctezuma ni mariachi ni huapango de Moncayo ni china poblana que pueda borrar ese hecho. La multiculturalidad niega la idea de nación tal y como fue pensada en sus inicios por los que la proclamaron”.

Si se ha construido una nación unívoca que niega la diversidad, solo hay una aparente salida para la autora: la conformación de un Estado plurinacional en el que se reconozca a las comunidades indígenas como naciones con derecho a la autodeterminación social, económica, lingüística y política. La idea es una seductora utopía. Sin embargo, el lector no puede dejar de preguntarse cómo, en un entorno global que encarna la competencia permanente, se podría legitimar geopolíticamente la existencia de 68 naciones bajo el lema de un país llamado México.

Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística pone sobre la mesa un conflicto social que cobró fuerza política, en 1994, con el levantamiento zapatista y, más tarde, en 1995, con los Acuerdos de San Andrés Larraínzar. A 25 años, el despojo de tierras y la extracción de recursos naturales a las comunidades indígenas sigue sucediendo. El Estado mexicano no ha incorporado un modelo que respete la riqueza cultural y geográfica del territorio. En la narrativa nacionalista promovida desde el Estado, la diversidad cultural de México no ha sido efectiva ni equitativamente incorporada. El sistema de castas se ha superado porque ya no se obliga a escribir la etnia o grado de pureza de la sangre en un acta de nacimiento. No obstante, como afirma la autora, aún existe el gesto disuasorio en los registros civiles para no darles a los recién nacidos nombres que no provengan del español o del inglés; aún se escriben notas periodísticas en que un problema judicial, de salud o de autoridad, se reporta como un problema originado por no saber hablar español. Si bien es cierto que el español mexicano hace tiempo que dejó de ser colonizante, en el sentido de que no representa valores y variantes de un lugar lejano llamado España, y en el sentido de que el español de México es ya patrimonio cultural del país, también es un hecho que las instituciones gubernamentales y la educación pública siguen aplicando prácticas colonizantes en los servicios institucionales que ofrecen a comunidades indomexicanas. De ahí el valor de Ää: Manifiestos sobre la diversidad lingüística de Aguilar Gil, un libro que pone en evidencia las prácticas insuficientes e injustas con que se incorpora a estas comunidades y el discurso nacionalista que afirma lo contrario.

§

En La vida contada por un sapiens a un neandertal (Alfaguara, 2020), el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga se esfuerza por explicarle al escritor Juan José Millás la razón por la cual los australopitecos se desplazan de la selva tropical a la pradera: buscan la luz. Al ver una frutería —porque la conversación ocurre en una caminata por el mercado—, Arsuaga rectifica y decide hablar mejor del Homo erectus. Seguramente, por su capacidad de coleccionar frutas. Millás expresa que así habrá más orden en la exposición. La indignación del paleontólogo es más que sugestiva: “–Oye, qué es eso del orden. Esto no es un cuento. Si quieres un cuento, te lees el Génesis. La evolución no tiene la estructura de un relato. No hay planteamiento, nudo ni desenlace. La evolución es el mundo del caos”.

El pasaje me hizo reflexionar en las anotaciones que hice al principio de este texto. La exuberancia de la existencia es, al margen de nuestro pensamiento, siempre caótica. Somos nosotros quienes, acorralados por la conciencia y la angustia connatural que esta desata, nos vemos en la necesidad de construir relatos sobre los hechos que experimentamos o de los cuales tenemos noticias. Los hechos están ahí, sueltos. Cada día salimos a la calle, o al espacio digital, a encontrarnos con los otros. Cada uno hilvana con palabras la historia que es capaz de construir. La madre de todas las batallas es la lucha entre estas narrativas porque ahí se define quién entra o quién sale de la escena; quién tiene derecho o quién no. Arsuaga sabe que los hechos pueden significar por un instante y en un contexto reducido, para luego seguir suspendidos en el espacio de lo no explicable o a merced de narrativas diversas.

En Ää: Manifiestos sobre la diversidad lingüística se construye una narrativa sobre la historia indígena de México y de sus lenguas. ¿Fueron los indígenas de la era de la domesticación del maíz, hace 9000 años, los mismos sometidos durante 300 años por los españoles? ¿Es el mexicano una invención ilegítima del proyecto nacional de 1821? ¿Cómo integrar la existencia del español de México (la lengua) con la existencia de las lenguas originarias? Construir un territorio narrativo para luchar por una nación, o por un ideal social, tiene mucho más peso que la narrativa con la que recordamos nuestras vivencias cada noche. Sin embargo, ambas narrativas son brújulas capaces de guiar individuos y legiones. La narrativa de una nación y los hechos en que se fundamenta tendrán que ser siempre inclusivos, sin prejuicio de ningún grupo humano, o entidad natural que habita el territorio. Cuando Yásnaya Aguilar Gil analiza la coexistencia de las lenguas y de las culturas parece saber esto último. La narrativa de los ensayos que componen este libro es una defensa de las lenguas originarias de México y de los pueblos indígenas que las hablan. También es una genuina invitación a que dichas lenguas se incorporen al horizonte sociopolítico de los hablantes nativos del español de México.

• Yásnaya Elena  A. Gil, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, Ana Aguilar Guevara, Julio Bravo Varela, Gustavo Ogarrio Badillo y Valentina Quaresma Rodríguez (comps.), México, Almadía, 2020.

Patricia Córdova es profesora investigadora de Lingüística Hispánica y directora de la División de Estudios Históricos y Humanos de la Universidad de Guadalajara.

 

[Fuente: http://www.nexos.com.mx]

A obsolescência programada produz milhões de toneladas de lixo eletrônico por ano e submete usuários às corporações tecnológicas. Em vários lugares, surgem os “cafés de conserto”, que se insurgem contra o desperdício e a dependência

Lote de computadores em uma lata de lixo

Consertar é uma forma de ajudar o meio ambiente.

Escrito por Peter Yeung, na BBC Brasil

“Hmm”, murmura Bruno Mottis, enquanto aperta os olhos atrás dos óculos. “Você derramou água nele? Ou colocou mais de um quilo de peso em cima? A fiação interna parece ter fritado ou desconectado de alguma maneira”, explica.

Mottis, um técnico voluntário, vira de ponta cabeça a balança de cozinha vermelha (decorada com a frase “keep calm and make jam“, ou “fique calmo e faça geleia”) e inspeciona sua placa de circuito com um detector de voltagem portátil.

“Pode ter molhado quando eu a estava limpando”, responde Imene, uma parisiense que participa de um workshop de conserto em um prédio público no nono arrondissement da capital francesa.

“Espero que dê para consertar, para não ter que comprar outra. Se tiver que comprar, eventualmente haverá outro problema e terei que comprar outra. É um ciclo vicioso”, reclama.

Paris é o lar de uma dúzia dessas oficinas ou “cafés de conserto”, iniciativas mensais gratuitas que permitem aos moradores locais consertar utensílios domésticos e eletrônicos com a ajuda e o conselho de voluntários entusiasmados.

Inspiradas na iniciativa lançada pela jornalista Martine Postma em Amsterdã em 2009, centenas de oficinas semelhantes operam em toda a Europa.

“Somos uma sociedade de desperdício e consumo excessivo”, explica Emmanuel Vallée, organizador do Repair Café Paris, que, desde o seu lançamento, em maio de 2019, costuma atrair cerca de 25 pessoas por evento, incluindo algumas que participam online.

“Jogamos fora coisas que não necessariamente precisaríamos jogar”, lamenta.

Martine Postma

Martine Postma foi a pioneira dos cafés de conserto na Holanda, inspirando iniciativas semelhantes em toda a Europa.

Para Vallée e técnicos como ele, há muito trabalho a ser feito.

O mundo produziu cerca de 45 milhões de toneladas de lixo eletrônico em 2016, quando consumidores e empresas jogaram fora smartphones, computadores e eletrodomésticos avaliados em US$ 62,5 bilhões.

E apenas 20% de todo esse equipamento é reciclado de maneira adequada.

Na Europa, onde o problema é particularmente grave, os pesquisadores estimam que somente de algo entre 12% e 15% dos telefones celulares são reciclados de forma apropriada, apesar de cerca de 90% da população possuir um.

E a previsão é de que o lixo eletrônico, que muitas vezes é enviado ilegalmente do Ocidente para enormes aterros tóxicos em países como Filipinas, Gana, Nigéria e China, deve chegar a mais de 52 milhões de toneladas até o fim de 2021 — e dobrar de volume até 2050, se tornando o tipo de lixo doméstico que mais cresce no mundo.

O impacto ambiental varia de emissões gigantescas de carbono à contaminação de fontes de água e de cadeias de abastecimento de alimentos.

Mas, com os consertos, uma parte significativa desse desperdício poderia ser evitada.

Café de conserto em Paris

Cafés de conserto, como este em Paris em 2014, oferecem às pessoas a oportunidade de aprender como consertar seus próprios dispositivos e eletrodomésticos quebrados.

De acordo com um estudo da Agência Francesa de Meio Ambiente e Gestão de Energia, apenas 40% das avarias eletrônicas são consertadas na França.

As pesquisas, no entanto, indicam que quase dois terços dos europeus preferem consertar seus produtos do que comprar novos.

É por isso que as autoridades francesas acreditam que, assim como a balança da cozinha de Imene, o sistema atual não funciona e precisa ser reparado.

Em um esforço para reduzir essa enorme quantidade de resíduos evitáveis, a Assembleia Nacional Francesa votou no ano passado para instituir um índice de classificação de “reparabilidade” para eletrodomésticos como máquinas de lavar, cortadores de grama, televisores e smartphones.

Ao fazer isso, o governo francês espera aumentar a taxa de conserto de dispositivos eletrônicos em 60% em cinco anos.

Medidas de eficiência energética

A lei francesa exige o uso de um sistema de classificação de reparabilidade do produto semelhante ao que já é usado para medir a eficiência energética.

As regras entraram em vigor em janeiro e exigem que os fabricantes coloquem classificações em seus produtos — algo semelhante ao sistema de classificação de eficiência energética que já está amplamente implementado.

Elas são calculadas com base em cinco critérios: facilidade de conserto, preço das peças de reposição, disponibilidade de peças de reposição, disponibilidade de documentação para conserto e uma medida final que varia dependendo do tipo de dispositivo.

Depois do primeiro ano, uma multa de até 15 mil euros será imposta aos produtores, distribuidores e vendedores que não cumprirem a medida.

O projeto de lei também prevê um índice de “durabilidade”, a partir de 2024, que levará em conta novos critérios como confiabilidade e robustez do produto.

“Queremos limitar o consumo dos recursos naturais do mundo”, explica Véronique Riotton, deputada francesa que foi relatora da legislação.

“Todo mundo está preocupado. O objetivo é melhorar o mercado de consertos, e espero que esse índice deixe o consumidor mais consciente em relação a esta crise ecológica”, afirma.

O esquema de classificação foi apresentado como o primeiro do tipo no mundo, preparando o terreno para que outros países sigam essa tendência.

A expectativa é de que o sistema francês dê início a uma corrida entre as empresas para melhorar a “reparabilidade” dos produtos.

Telefone sendo jogado no lixo

Na Europa, apenas algo entre 12% e 15% dos telefones celulares são reciclados de maneira adequada.

Os ativistas acreditam que as medidas vão permitir que um número maior de pessoas, assim como partes interessadas, como oficinas de conserto, realizem os trabalhos, o que pode levar a uma maior aceitação do ato de consertar.

“O conserto não está no topo da lista de prioridades da indústria [eletrônica]”, diz Maarten Depypere, engenheiro de políticas de reparos da iFixit Europe, empresa privada que produz avaliações de reparabilidade de produtos.

“Mas a França realmente levou os consumidores em consideração com essa lei. É uma solução muito equilibrada, que acho que vai gerar mais concorrência entre as empresas. Acredito que todos os países deveriam adotá-la”, afirma.

Os estudos preliminares sugerem que o aumento dos consertos pode ter um grande impacto.

Uma análise do Escritório Europeu de Meio Ambiente (EEB, na sigla em inglês), uma rede de organizações ambientais na Europa, concluiu que estender a vida útil de todas as máquinas de lavar, laptops, aspiradores de pó e smartphones na União Europeia em um ano economizaria quatro milhões de toneladas de dióxido de carbono anualmente até 2030, o equivalente a tirar dois milhões de carros de circulação das estradas todos os anos.

No entanto, os ativistas veem uma falha grave no índice de reparabilidade da França: o fato de que a avaliação será feita pelos próprios fabricantes, e não por um órgão independente.

“Obviamente, há um risco de parcialidade se os fabricantes fizerem sua própria classificação”, afirma Jean-Pierre Schweitzer, responsável pelas políticas de produtos e economia circular da EEB.

“Mas esse é o primeiro selo nacional do gênero. Mostra que a questão do conserto tem se tornado cada vez mais importante. Não precisamos ser luditas [referência ao movimento ocorrido na Inglaterra no século 19 que reuniu trabalhadores da indústria contrários aos avanços tecnológicos em curso]. Trata-se de reinventar como usamos a tecnologia”, explica.

De acordo com Schweitzer, vários avanços políticos recentes refletem o apoio ao que tem sido chamado de “direito de consertar” dos consumidores.

Em dezembro de 2019, a União Europeia adotou seus primeiros requisitos de design ecológico para eletrodomésticos, como geladeiras, máquinas de lavar, iluminação e telas.

Homem em usina de reciclagem de eletrônicos

Muitos países não possuem sistemas de reciclagem adequados.

Isso foi seguido pelo Acordo Verde da União Europeia e pelo novo Plano de Ação da Economia Circular, com o compromisso explícito de explorar o “direito de consertar”.

Desde então, a Comissão Europeia lançou processos de consulta que analisaram conjuntos mais amplos de produtos, como tecidos, móveis e pilhas.

Mais recentemente, em novembro, o Parlamento Europeu aprovou um relatório a favor do estabelecimento de regras mais rígidas sobre o “direito de consertar”.

Também há avanços a nível nacional.

Na Áustria, o governo reduziu pela metade o IVA (imposto sobre valor agregado) sobre certos consertos para 10%, e vários estados introduziram um sistema de vouchers de até 100 euros para financiar os reparos.

Na Hungria, o governo estendeu o período de garantia de certos eletrodomésticos para até três anos.

Além disso, a Austrália divulgou um relatório sobre o “direito de consertar”, e as conclusões devem ser apresentadas em breve, enquanto alguns estados dos EUA têm o direito de consertar em vigor há uma década, embora seja focado sobretudo em veículos.

Esses avanços também vão exigir mudanças significativas na forma como os fabricantes de bens de consumo operam atualmente e nos produtos que eles produzem, diz Chloe Mikolajczak da campanha Right to Repair, uma coalizão de 40 organizações em 15 países europeus.

Muitos fones de ouvido sem fio, observa ela, não podem ser desmontados, tampouco consertados; uma vez que as baterias se esgotam, precisam ser descartadas; enquanto os smartphones estão cada vez mais complexos com várias câmeras, o que os torna mais difíceis de consertar.

iPhone

A Apple é uma das empresas acusadas de reduzir intencionalmente a durabilidade de seus produtos.

As atualizações de software são parte dessa reparabilidade, acrescenta Mikolajczak, e os fabricantes precisarão manter os dispositivos mais antigos.

No entanto, nem sempre é o caso.

A fabricante de alto-falantes Sonos foi criticada em 2019 por um recurso de software que tornava os dispositivos mais antigos inutilizáveis.

E a Apple gerou polêmica ao reduzir intencionalmente a capacidade de computação dos iPhones mais antigos em uma prática conhecida como “obsolescência programada”.

A DigitalEurope, órgão da indústria de tecnologia digital que representa empresas como Amazon, Apple e Google, recusou-se a comentar o assunto quando contatada pela BBC Future Planet.

Mas um porta-voz fez referência a um posicionamento oficial da DigitalEurope, que observa que os seus “membros há muito tempo abriram caminho para o avanço ambiental” e que “enfatiza a necessidade de garantir requisitos equilibrados” para o direito de consertar.

O documento exige que as regras sobre o direito de consertar sejam “proporcionais, viáveis, rentáveis e respeitem o sigilo comercial” e defende que “os fabricantes devem continuar a optar por um serviço profissional por meio de uma rede de parceiros técnicos certificados, que, segundo eles, são preferíveis a técnicos externos por questões de qualidade, de segurança, comerciais e ambientais.

“Não acreditamos que esses argumentos se sustentem”, diz Mikolajczak, no entanto.

“Não há razão para pensar que consertos de terceiros resultariam em danos. E, se as empresas concorrentes realmente quisessem olhar dentro dos dispositivos da concorrência, não precisariam de um técnico terceirizado para fazer isso. Essas restrições apenas tornam mais difícil e mais caro para os consumidores consertar os dispositivos”, acrescenta.

Café de conserto

Nos cafés de conserto, todos os tipos de aparelhos são consertados: de máquinas de costura a brinquedos, telefones e computadores.

Para quem vai aos cafés de conserto de Paris, a realidade dos reparos é completamente diferente.

As conversas animadas, o cheiro de bolo recém saído do forno e o barulho das ferramentas tomam conta da sala, que conta com cerca de uma dúzia de estações de conserto ocupadas pelos participantes.

“Me disseram que não poderia ser consertado”, diz Caroline, mostrando o parecer do fabricante atestando que sua máquina de costura de 20 anos é irreparável.

“Mas identificamos o problema em questão de minutos. As coisas funcionam melhor quando resolvemos o problema com nossas próprias mãos.”

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

Basée à Dole, dans le Jura, l’entreprise Ÿnsect a le vent en poupe : c’est le leader mondial du secteur de l’élevage d’insectes. Sébastien Bozon / AFP

Écrit par Christophe Lavelle

Chercheur en biophysique moléculaire, épigénétique et alimentation, CNRS UMR 7196, Inserm U1154, Muséum national d’histoire naturelle (MNHN)

En janvier, l’Autorité européenne de sécurité des aliments (EFSA) a rendu publique sa première évaluation de produits alimentaires dérivés d’insectes. Ses experts ont évalué la pertinence et la sécurité de la consommation des larves séchées du ténébrion meunier (Tenebrio molitor), plus connues sous le nom de vers de farine en raison de leur goût pour les farines de céréales.

La consommation d’insectes est également au cœur de La Nuée, film français du réalisateur Just Philippot. L’histoire est celle d’une agricultrice, mère célibataire avec deux enfants à charge, qui décide de se lancer dans l’élevage d’insectes, ou entomoculture. Mais tout ne se passe pas de la meilleure des façons, et le scénario bascule rapidement dans le fantastique, sur fond d’attaque de nuées de sauterelles devenues carnivores… Si sa sortie se fait attendre, crise sanitaire oblige, cette œuvre a déjà fait parler d’elle : sélectionnée pour la Semaine de la critique du festival de Cannes 2020, elle s’est vue décerner à la fois le prix de la critique et le prix du public au 28ᵉ festival du film fantastique de Gérardmer.

L’occasion de s’interroger : l’entomoculture peut-elle constituer une solution durable pour assurer la sécurité alimentaire de l’humanité ? ?

Plus de deux milliards de personnes consomment déjà des insectes

Un homme attrape des insectes destinés à la consommation sur un stand de marché.

À Bangkok, en Thaïlande, consommer des insectes n’a rien d’exceptionnel. Pornchai Kittiwongsakul/AFP

Les conclusions de l’évaluation de l’EFSA sont claires : la consommation du « nouvel aliment » que constituent les larves de Tenebrio molitor est sûre. Cependant, les experts soulignent que les personnes présentant des allergies aux crustacés ou aux acariens pourraient être également sensibles aux préparations à base de vers de farine.

Une nouvelle qui n’en est pas une pour certains de nos semblables : dans divers endroits de la planète, les insectes constituent déjà une ressource alimentaire. Nombreux sont celles et ceux qui, en Asie, Amérique latine ou Asie, se nourrissent traditionnellement d’insectes. Criquets, fourmis, scarabées, adultes ou au stade larvaire… Quelques 2 000 espèces font ainsi le régal de 2 milliards d’individus.

Cette consommation d’insectes, ou entomophagie, a cependant du mal à émerger dans les autres régions du monde, où elle rebute car ne correspond à aucune pratique culturelle. Dans nos sociétés aseptisées et urbanisées, les insectes sont en effet avant tout considérés comme des nuisibles, sales et peu ragoutants, porteurs de maladie plus que source de gourmandise.

Si les mentalités s’avèrent impossible à faire évoluer, faudra-t-il pour autant abandonner l’idée d’élever des insectes pour l’alimentation ? Pas forcément.

Élever des insectes pour nourrir les animaux

Donner à manger des insectes aux animaux que nous élevons : voilà déjà une piste plus prometteuse et acceptable par les Occidentaux que nous sommes. En effet, on estime que d’ici 10 ans, la demande en protéines animales sera au moins 50 % plus élevée qu’elle ne l’était il y a 10 ans. Or la production de viande et de poisson est gourmande en ressources, notamment en protéines, qu’il faut trouver à grand renfort de culture intensive de soja (pour nourrir le bétail) ou pêche intensive de poissons qui sont réduits en farine pour nourrir… les poissons d’élevage (25 % de la pêche mondiale est destinée à l’aquaculture, avec les conséquences que l’on observe déjà sur l’épuisement des ressources halieutiques).

La solution de trouver ces protéines dans les insectes semble donc opportune. Robustes, peu gourmands en ressources (ils peuvent se nourrir de divers déchets animaux ou végétaux), les insectes fournissent de la biomasse (protéines, mais aussi lipides et chitines, des molécules de la famille des glucides qui constituent leurs carapaces) à faible coût environnemental.

Des vers de farine, les larves du coléoptère Tenebrio molitor. Pengo / Wikimedia Commons, CC BY 

Mais ce n’est pas tout… car les insectes, par leurs déjections, procurent une matière riche en azote utilisables pour faire des engrais naturels qui viendront nourrir les cultures. Attention cependant : les végétaux ainsi produits, comme tous ceux qui font appel à des engrais d’origine animale (lisier, fumier et autre) ne sont pas à strictement parler pas « vegan », car reposant sur un apport d’azote issu d’un élevage animal.

Un marché en croissance

Aujourd’hui, des fermes à insectes se développent donc, et le leader mondial est français : il s’agit de l’entreprise Ynsect, qui a récemment levé plus de 400 millions de dollars. Elle ouvrira d’ici un an la plus grande ferme verticale au monde où seront produits plus de 100 000 tonnes par an sur 40 000m2, à partir d’une seule espèce, le ver de farine.

Élevage de criquets destinés à la consommation dans une ferme laboratoire de l’Université nationale du Laos à Vientiane.

Élevage de criquets destinés à la consommation dans une ferme laboratoire de l’Université nationale du Laos à Vientiane. Hoang Dinh Nam/AFP

Ailleurs, d’autres misent plutôt sur les criquets : en Thaïlande, 20 000 élevages de crickets domestiques produisent, en moyenne, 7 500 tonnes d’insectes par an, destinés à la fois à la consommation personnelle et à la vente. Aux États-Unis, quelques sociétés s’essaie à améliorer le goût ou les propriétés nutritives de ces insectes en espérant convaincre les consommateurs. Selon certaines projections, le marché mondial des insectes comestibles, pourrait atteindre 8 milliards de dollars et un volume de 730 000 tonnes en 2030.

De la science à la science-fiction

Ces nouveaux élevages doivent-ils faire peur ? Pourrait-on imaginer des multitudes de criquets s’échappant et attaquant l’homme, comme le suggère le film La Nuée, non sans évoquer Les Oiseaux d’Hitchcock ? Non, et pour une raison simple : les criquets sont strictement herbivores !

En outre, quand bien même ils adopteraient le régime carnivore de leurs cousines sauterelles, les mandibules de ces insectes sont trop peu puissantes pour nous causer de sérieuses blessures, voire pour seulement entamer notre peau.

Toutefois, les criquets n’ont pas besoin de muter en mangeurs de chair pour faire de nombreuses victimes humaines : les nuées de criquets pèlerins, qui ravagent les cultures d’Afrique de l’Est, font peser sur des milliers de personnes la menace de la famine, et cela de manière bien réelle.

 

[Source : http://www.theconversation.com]

Post thumbnail

Monumento en Lisboa en honor de judíos asesinados en la masacre de 1506

 

Escrito por David Alejandro Rosenthal

Se dice que la mayoría de los judíos portugueses descienden de “anusim” -los forzados- que habían debido convertirse al cristianismo hacia 1497, cuando la Inquisición forzó, al igual que lo había hecho en España -Sefarad- a los judíos de convertirse o abandonar la tierra lusitana. Además, de la gran herencia que los fieles de la Ley de Moisés dejarían para la posteridad, muchos de ellos tuvieron que permanecer en la península, convirtiéndose en criptojudíos.

La historia de los judíos en Portugal se remonta a años tan remotos que ni siquiera existía esta nación. Desde la era prerromana, junto con los celtíberos (los primeros pobladores de origen celta), ya había presencia judía. Con los fenicios, también llegarían judíos, cuando los primeros fundaron Gades -hoy Cádiz-. Incluso se habla que en época de Nabucodonosor II (de la dinastía caldea de Babilonia), y también que en el periodo de Shlomo HaMelej, habrían llegado judíos a la península ibérica, en donde nacería luego el “ladino”.

Al igual que en España, los judíos empezaron a ser fuertemente perseguidos. A pesar de haber sido forzados a aceptar la hostia y el bautizo, ahora conocidos como los cristãos novos -cristianos nuevos- fueron discriminados, perseguidos, humillados y reducidos. La iglesia fue quien, por medio del Tribunal del Santo Oficio, ejecutaría atrocidades, tales como quemar vivos a los acusados, torturarlos hasta la muerte y separar a los hijos de los padres, con el fin de ser criados con los velhos cristãos -cristianos viejos- considerados como los puros.

El rey Manuel I, desposó a Isabel de Aragón -hija de los reyes católicos-, lo que conllevo a que se expidiera el 5 de diciembre de 1496, un nuevo decretó de expulsión o conversión para los judíos lusitanos. Si optaban por la no conversión, deberían abandonar entonces el país. El plazo máximo era hasta el 31 de octubre de 1497.

Se cuenta que a quienes prefirieron abandonar la tierra, que es atravesada por el Duero y el Tajo, les fue prometido que embarcaciones los llevarían fuera con destino a un nuevo lugar. Sin embargo, fue una trampa, que terminó en el puerto de Lisboa, arrancando a los niños de sus padres, para entregarlos a familias de cristianos viejos o a la misma iglesia, y convirtiendo forzosamente a los adultos. Tal es el drama de aquel momento que se habla del gran rabino de Lisboa asfixiando a su hijo, para luego el desposeerse de la vida, antes de ceder a semejante vejamen.

En 1506, tuvo lugar la Masacre de Lisboa o Masacre de Pascua. La judería de Lisboa fue perseguida, torturada y ejecutada. Cientos de personas acusadas de judías, de los pocas que quedaban, fueron arrasadas. Esto de seguro; significó, un aumento del fenómeno judaizante y criptojudío. A Portugal llegaría la Inquisición hasta 1536. Esto también se replicaría luego en Brasil, su principal colonia.

La Inquisición operó en Portugal hasta 1821. Está registrado que por medio de los “autos de fe”, donde de la forma más arbitraria decidían la suerte del acusado, se ejecutaron a casi 2.000 personas, se ejecutaron -quemaron- in effigie a más de 600 personas, y a otras 30.000 se les juzgó de diversas formas, incluyendo tales vejaciones como la ejecución de torturas.

Los judíos que lograron escapar emigraron a Holanda y al Imperio otomano, en su mayoría. Otros fueron para Inglaterra, Alemania, Italia y Grecia. Junto con los judíos españoles fundaron nuevas comunidades en el exilio.

El Nuevo Mundo fue la otra de las opciones de escape. De hecho, Cristóbal Colón, seguramente también criptojudío italiano, que había vivido largo tiempo en Portugal, donde se había casado con una portuguesa, Filipa Moniz Perestrelo, posiblemente de origen judeoconverso.

La otra mujer de Colón (en italiano Colombo -paloma- tradicional apellido entre los judíos itálicos), Beatriz Enríquez de Arana, humilde criptojudía nacida en Córdoba, con quien tendría un hijo, Fernando Colón y Enríquez de Arana, quien, junto a Diego, el hijo que tuvo con Filipa, le acompañaron en algunos de sus viajes a América. Con Beatriz nunca se casó, por miedo a la Inquisición, ya que esta tenía muy claro origen hebreo.

Entre las múltiples pruebas de un Colón judío se encuentran las cartas a su hijo Diego, donde se puede ver una Bet y una Hei -BH”-, también que, en su testamento, precisamente ordenó entregarle una renta a un judío mayor que vivía en la entrada de la judería de Lisboa. Y, también un fondo para niñas humildes para que pudiesen casarse, lo cual es parte de un importante precepto de caridad judía. Al final, Colón no sería ni español ni italiano, ni catalán ni portugués, sino judío.

El camino de los “portugueses” seria extenso. Incluso arribaron al Nuevo Mundo cuando por medio de la rica y poderosa Compañía Holandesa de las Indias Occidentales saliera un buque para Brasil. Recife, Pernambuco, se convertiría en un núcleo de vida judía, bastante particular. Hacia 1642, se establecería la primera comunidad en todo América.

La Sinagoga Kahal Zur Israel -Sagrada Comunidad Roca de Israel-, dirigida por el rabino Isaac Aboab da Fonseca, hijo de “marranos” -judeoconversos- ubicada en la Rua do Bom Jesus (la calle del buen Jesús, paradójicamente llamada también Rua dos Judeus -la calle de los judíos-). También, el rabino Moses Raphael de Aguilar, nacido en Portugal, dirigió en la vecina Mauritstadt, la comunidad Maguén Abraham.

Curaçao, se convertiría en un enclave en el Caribe para los judíos portugueses que llegaron forzados de Recife, pues se repetía la historia. Debían escoger entre convertirse o marcharse, tras la victoria de los portugueses en la “Batalla de los Guararapes” en 1654, que conllevo a la expulsión de los holandeses, quienes veían con buena fe la libertad religiosa.

Así fue que, los judíos portugueses que huyeron a Amsterdam en su momento, y que terminarían en Brasil, finalmente dieron a parar en América. Nueva Amsterdam -Nueva Jerusalén- en Nueva Holanda, dominada por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales se convertiría en el nuevo hogar de los judíos portugueses que ahora huían de la Inquisición española y portuguesa en tierras americanas.

Shearith Israel – el resto de Israel- fue la primera comunidad judía de América del Norte y hoy Nueva York, que además fue apoyada inmensamente por Mikveh Israel, la sinagoga de los judíos de Curaçao, cosa que hasta hoy es recordada en el servicio de Iom Kipur. En Estados Unidos, los sefardíes fundaron también otras congregaciones, una de ellas la Sinagoga Touro en Rhode Island, herencia de uno de los primeros magnates judíos en Nueva York: Judah Touro. Otras de las comunidades fundadas fueron: la de Charleston, en Carolina del Sur, Savannah, Philadelphia y Baltimore.

Los primeros colonos “portugueses” que llegaron en el St. Catrina, desde Brasil a Nueva Amsterdam -hoy Nueva York- hacia 1654, se encontraron con un gobernador antisemita, este era Peter Stuyvesant, calvinista radical, que rechazaba a los católicos, luteranos y cuáqueros, de igual forma. A pesar de una hostil recibida, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales -que tenía judíos dentro- rechazó su intolerancia religiosa, que además estaba en contra de los ideales liberales holandeses. Asser Levy, originario de Vilna, Lituania, llegó a Nueva Amsterdam semanas antes que los sefardíes. En el Peereboom -árbol de pera- junto con Levy, llegó Jacob Barsimson, que recibió a los portugueses y les contó sobre el gobernador antijudío.

Cartagena de Indias sería otro punto clave de la vida sefardí en su exilio. También se estableció allí una oficina del Tribunal de la Inquisición, y esos nuevos cristianos, conocidos en las colonias españolas como “portugueses”, darían de que hablar. Muy hábiles para el comercio, prosperaron en todo el Nuevo Mundo, hasta en el comercio de esclavos fueron parte importante.

En Cartagena de Indias, en el tradicional barrio Getsemaní, funcionó la Cofradía de Ámsterdam, que hasta donaciones envió directo a la gran sinagoga portuguesa de Amsterdam. Serían descubiertos y procesados en un auto de fe en 1636, siendo expulsados -mas no quemados- de la Nueva Granada. La influencia de los conversos en Cartagena es bien conocida. La élite de cristianos nuevos se entremezcló también con cristianos viejos, llegando a ser mayoría a principios de 1600.

Los criptojudíos que permanecieron en Portugal crearon una nueva liturgia y una nueva identidad. Es el caso de Belmonte en Tras-os-Montes, Castelo Branco. De hecho, el almirante Pedro Álvares de Cabral era natural de Belmonte, es decir, un “criptojudeu” más. Este fue quien descubrió en 1500, la “Terra de Santa Cruz”, actual Brasil (nombre tan católico, como San Salvador, dado por Colón a las hoy Bahamas).

Un año después llegaría a estas tierras Fernando de Noronha, judío converso, agente del hombre más pudiente de la época: Jacob Fugger “el rico” en toda la península ibérica. Noronha trajo consigo a más nuevos cristianos, para adelantar la exploración de los recursos naturales del Brasil y la explotación del “palo-brasil o Pernambuco”.

Portugal, representa un episodio tan significativo de la historia en el exilio del pueblo hebreo que trasciende los límites geográficos. Por ejemplo, en las Antillas neerlandesas; en Curaçao, la sinagoga Mikveh Israel (la más antigua en uso continuo de América) mantiene su piso en arena, que recuerda la promesa de Él con Abraham, sobre que su descendencia sería como la arena del mar. También recuerda el paso del pueblo por la arena del desierto, durante los 40 años.

De Israel a Portugal, de Portugal a Holanda, y de Amsterdam a Brasil; así como de Recife a Curaçao y a Nueva Amsterdam, este es el periplo del Sefarad portugués cuando tuvo que dejar su otrora hogar. Ahora bien, el legado que dejarían estas gentes no sería tan fácil de olvidar. Es la «saudade» del Sefarad portugués, un lugar común entre el Miño, el Tajo, el Guadiana y el Duero.

[Foto: Wikipedia – CC BY-SA 4.0 – fuente: http://www.aurora-israel.co.il]

 

 

 

 

Pour dire la spoliation du pays où il est né, le Cameroun, par un pouvoir ubuesque et par des pays occidentaux goguenards, l’écrivain invente une langue qui charrie Rabelais, toute une «littérature du dictateur», et les mots des rues de Douala

Écrit par Lisbeth Koutchoumoff Arman 

La Promesse de Sa Phall’Excellence est une farce politique. Farce, parce que le nouveau roman de Max Lobe choisit à dessein l’exagération et l’outrance. Politique, parce que le fracas du rire est de façon générale le meilleur révélateur des débordements du pouvoir et qu’il joue ici exactement ce rôle. D’autres ingrédients s’ajoutent encore à cet objet littéraire qui est comme une fanfare à lui tout seul, un défilé de carnaval pétaradant, une bourrasque de folie verbale et musicale. Il y a du fantastique qui s’immisce de-ci de-là avec des objets qui pensent et qui parlent, des nuages de pollution qui ne sont pas noirs mais rose bubble gum. Il y a un climat de rêverie, de suspension du cours normal des choses, cet état qui permet de voir le monde en face.

Fièvre créatrice

Pour dire le Cameroun, pour dire son président en place depuis bientôt quarante ans, pour dire l’absence de liberté d’opinion, pour dire les polices spéciales qui traquent tout ce qui ne file pas droit, pour dire la spoliation des ressources du pays, pour dire l’infantilisation débilitante de la population, pour dire la complicité goguenarde des colons, anciens et nouveaux, Max Lobe invente une langue.

Suisse, il est né au Cameroun. Écrivain, il ne cesse de peaufiner cette partition orale qui mêle mots inventés (d’où découlent ensuite des kyrielles d’adjectifs et d’adverbes), argot des rues camerounaises, onomatopées piquées à la musique, aux sons du quotidien, figures oratoires des contes, tics verbaux en vogue à Yaoundé, expressions en anglais, en italien, en bassa… Une liberté d’invention qui est une marque du génie de Douala, sa ville natale. Une énergie, une fièvre créatrice dont il propose une version personnelle.

Un bain à bonne température

Mais cette fois-ci, il pousse plus loin le curseur. C’est la marque d’un écrivain en recherche, qui prend des risques. Il faut se laisser tomber dans le texte comme on entre dans un bain à bonne température et lâcher prise. Le plaisir est redoutable. Plus on avance dans la lecture et plus on parle, en soi-même, cette langue romanesque dont plusieurs tournures restent en bouche après avoir refermé le livre. Certains lecteurs peuvent rester à quai, déboussolés. Pour notre part, on a immédiatement rejoint le cortège de personnages, de voix plutôt, tellement ici tout est dans le verbe.

Le gilet rose

Commençons par le narrateur, Mista Acada-Writa. Raconteur d’histoires, c’est son titre, écrivain sapé, pantalon à carreaux et gilet rose, il est visité, possédé même, très régulièrement, par une deuxième personnalité qui supplante la première: Dibéa, le fou. Au cœur d’Elobi (le quartier, le ghetto, le terrain très vague… en argot de Douala), au carrefour «Chacun-s’assoit-Dieu-le-pousse», Dibéa saute sur le toit d’une voiture, que tout le monde appelle Vieille caisse (une vraie diva) et sonne une cloche, pour réunir les habitants du bidonville, les bidonvillards. Puis Dibéa prend la parole pour sortir ces «frères élobiques» de leur torpeur, de leur attente, sur plusieurs générations, de la visite du couple présidentiel: Sa Phall’Excellence et Sa Clith’Altesse La Royale Bien-aimée.

Perruques monumentales

Bienvenue en Crevetterie, soit le Cameroun – référence au nom donné par les colons portugais, cameroes (crevettes) en découvrant la richesse des rivières de la région – avec à sa tête un duo immédiatement reconnaissable, le président Paul Biya et son épouse Chantal, connue pour sa passion des perruques monumentales. Dans 39 rue de Berne (Prix du Roman des Romands 2014), dans La Trinité bantoue, dans Confidences (Prix Ahmadou Kourouma 2017), dans Loin de Douala, le Cameroun est là, comme un pays lointain, celui de l’enfance, comme une question lancinante sur l’histoire cachée, effacée, du pays. Cette fois-ci c’est un cri, très travaillé, mais un cri quand même. Comment l’envie d’écrire une farce qui dénonce la situation politique du pays est-elle venue?

Frères algériens

Au téléphone, de son appartement à Genève, l’écrivain, qui vient de fêter ses 35 ans, pointe deux événements qui ont eu lieu en 2019. Tout d’abord la chute du président algérien Abdelaziz Bouteflika. Max Lobe écrit une tribune intitulée «À mes frères algériens!» qui sera publiée par le magazine Le Point. Dans le texte, il se réjouit pour ses frères nord-africains et leur demande les ingrédients d’un succès qu’il aimerait voir se produire au Cameroun.

Bagarres à l’hôtel

Et puis, quelques mois plus tard, des bagarres ont lieu devant l’élégante entrée de l’hôtel Intercontinental à Genève, entre les gardes du corps du président camerounais en villégiature dans la ville du bout du lac et des groupes d’opposants. Après plusieurs jours d’échauffourées, le couple Biya finit par écourter son séjour. «Moi qui ai quitté le Cameroun à 18 ans pour venir en Suisse, qui suis parti pour fuir cette atmosphère politique délétère et étouffante, de voir que le président et sa femme me suivaient en quelque sorte jusqu’à Genève, je me suis dit que je me devais d’écrire sur la dépossession totale non seulement du Cameroun mais de tout le continent africain.»

L’anglais du Cameroun

Nourri à cette «littérature du dictateur» des grands auteurs africains, Kourouma en tête, et à celle de leurs homologues latino-américains, grand amateur de Ramuz et de son écriture parlée, Max Lobe se plonge aussi, sur les conseils de son éditrice, dans Rabelais et sa fièvre verbale. D’autres lectures encore, d’Arendt à Bergson, apportent leurs modulations. Tandis que La Promesse de Sa Phall’Excellence paraît, plusieurs de ses romans précédents sont traduits, notamment en anglais.

Il se réjouit particulièrement de la traduction de Loin de Douala, par la traductrice anglaise Rose Schwartz: «Elle a fait un travail extraordinaire. Elle a été au Cameroun pour entendre l’anglais parlé là-bas. Je crois que je préfère la version anglaise à la mienne!» s’exclame-t-il. La Promesse de Sa Phall’Excellence va donner du fil à retordre aux traducteurs, lui fait-on remarquer. «En poètes des mots, ils aiment les défis», conclut-il.

 

Max Lobe, La Promesse de Sa Phall’Excellence, Zoé, 144 pages

 

 

[Illustration : Kalonji – source : http://www.letemps.ch]

Juan Carlos Pinto Quintanilla (LWS)

Escrito por Leonardo Wexell Severo

Faleceu nesta quarta-feira, abatido pela Covid-19, Juan Carlos Pinto Quintanilla (Juanca), renomado sociólogo, escritor, intelectual e ex-líder guerrilheiro da Bolívia.

No último período, Quintanilla vinha apoiando o governo do Movimento ao Socialismo (MAS), priorizando a defesa de um projeto nacional de industrialização, com ênfase no lítio, e por meio do aprofundamento da luta política-ideológica e da democratização dos meios de comunicação.

« Estamos perplexos pela perda irreparável deste irmão, expressou o presidente Luis Arce Catacora, para quem Juan Carlos Quintanilla foi “um lutador implacável pela justiça social em favor das grandes maiorias na Bolívia”. “Sua partida deixa um grande legado na trincheira revolucionária. Nossas sentidas condolências à sua família », destacou.

O ex-presidente Evo Morales disse que recebeu com tristeza a notícia do falecimento de Quintanilla, “um intelectual revolucionário que dedicou sua vida e seu compromisso com o povo”. “Nosso profundo pesar à sua família e à militância que o choram”, acrescentou.

Igualmente solidário, o secretário-geral da Aliança Bolivariana para os Povos de Nossa América (Alba) e ex-embaixador da Bolívia nas Nações Unidas, Sacha Llorenti, reiterou que Quintanilla foi “um verdadeiro revolucionário que dedicou a vida à construção de uma sociedade mais justa, um intelectual comprometido com o povo, uma pessoa amável e carinhosa”.

Para o ministro de Governo, Eduardo del Castillo, Quintanilla foi, « um homem que predicou com o exemplo, um revolucionário que sabia que os seres humanos não estão neste mundo para contemplá-lo, mas para transformá-lo”. “Força e serenidade à sua família nestes momentos”, ressaltou.

A ex-ministra da Saúde, Gabriela Montaño, disse não ter palavras neste momento de dor, porque “Juanca Pinto foi um companheiro que sempre pensou no mundo a partir dos homens e mulheres descalços, um lutador social com todas as letras”.

A Defensora do Povo interina, Nadia Cruz, destacou que comunicava a partida do “querido Juanca” com profunda dor em seu coração. « Com sua luta consequente, inabalável e terna, ele nos aponta um caminho a seguir, a construir e não desistir”, enfatizou.

Para o pesquisador e cientista social Porfirio Cochi, “a partida prematura de Quintanilla é uma perda irreparável, pois foi um ser humano sempre solidário, comprometido com as grandes maiorias e consequente com os seus princípios”. Cochi recordou que “neste último golpe de Estado, o de Jeanine Áñez, ele não hesitou em nenhum instante em estar ao lado do povo, combatendo os entreguistas e o servilismo ao imperialismo”.

TRAJETÓRIA MILITANTE

Formado pela Universidade Nacional Autônoma do México (UNAM), Quintanilla retornou à Bolívia em 1985, onde se somou ao Exército Guerrilheiro Tupac Katari (EGTK) junto a Álvaro Garcia Linera, com quem havia estudado os primeiros anos de sua vida em Cochabamba e, posteriormente, convivido no exterior. Por sua militância guerrilheira esteve preso no cárcere de San Pedro durante cinco anos (1992-1997).

Ao concluir seus estudos de sociologia, sua tese sobre o sistema penal intitulada “O cárcere de São Pedro” se esgotou no primeiro mês de publicação. Ao sair da prisão, em 1997, assessorou e coordenou a Pastoral Penitenciária Nacional até 2004, tendo escrito outros quatro livros sobre esta dura realidade, “Cárceres e Família”, “Reforma penal”, “Os cárceres em Bolívia” e “Reflexões livres de um encarcerado”.

Em 2005 foi integrado como responsável de capacitação e difusão da Representação Presidencial para a Assembleia Constituinte (REPAC), ligada à vice-presidência, quando realizou trabalho de acompanhamento e formação de parlamentares.

Entre 2009 e 2010 coordenou a elaboração da Enciclopédia Histórica Documental do Processo Constituinte boliviano, obra composta por oito volumes que reúne a documentação produzida durante o processo de debate e elaboração da Constituição convertida em referência doutrinária à disposição de juízes, fiscais, investigadores, professores e dos cidadãos.

De março de 2011 até fevereiro de 2015 foi diretor do Serviço Intercultural de Fortalecimento Democrático (SIFDE), ligado ao Tribunal Superior Eleitoral (TSE), onde realizou importantes aportes no âmbito da democracia intercultural.

Infatigável, atuou como diretor-geral de Fortalecimento Cidadão da Vice-Presidência do Estado Plurinacional até o golpe de Estado de 2019.

CONTRIBUIÇÃO COLETIVA

Mais do que tudo, Quintanilla era um homem extremamente confiante na força da Humanidade, tendo apontado na pujança do plural o caminho a seguir. Em entrevista que realizamos pouco antes das eleições de outubro de 2020, o sociólogo reafirmou este compromisso. “Necessitamos que as pessoas entendam que estamos construindo a mudança rumo ao bem-estar familiar e pessoal. Como perspectiva política coletiva. A industrialização dos nossos recursos naturais fundamentais básicos é um objetivo central que defendo, que deve estar à frente no combate da superação de crise que vive não só o país, mas todo o mundo, e o nosso continente em particular. Então, é preciso que as pessoas entendam que não poderemos sair da crise sós. Porque o próprio povo pode nos derrubar se não se sentir envolvido, com todos juntos. E nesse processo coletivo já começa a repolitização, que acompanhe as mudanças e que as pessoas sejam protagonistas”.

 

[Foto: LWS – fonte: http://www.cartamaior.com.br]

 

https://i2.wp.com/historiadegalicia.gal/wp-content/uploads/2021/01/Li%C3%B1as-Nazca-foto-monikawl999-CC0-b-copia.jpg

Liñas Nazca

“Estimados amigos, fai xa 9 anos que creamos esta plataforma para dar resposta ó maior enigma da arqueoloxía. Esta mesma semana o noso traballo rematou. Resolvémolo, sabemos que eran as liñas de Nazca. Sabemos exactamente como funcionan todos os seus elementos por separado e en conxunto”.

Este é o comentario que Carlos E. Hermida García, un investigador de Vigo, deixou a pasada semana nunha das súas redes sociais. E é que este director de deseño de Enxeñería, xunto cun equipo de investigación internacional e multidisciplinario chamado Salvar Nazca, tería dado, segundo afirma, coa chave para entender por que se fixeron estas enigmáticas liñas.

E é que, segundo o equipo, trataríase dun complexo sistema de canais de rego. Un complexo sistema de canles para regar grandes extensións de deserto. Trataríase dunha técnica preinca coñecida como colleitas de auga, que sería sacada á luz grazas a unha singular investigación sobre métodos de enxeñería civil.

Liñas Nazca

De ser aceptada esta conclusión pola comunidade científica poderíamos estar ante un descubrimento de gran relevancia ó desvelar un dos grandes misterios da historia universal. O achado suporía un paso importantísimo para entender as concepcións culturais dunhas manifestacións que impresionan polo seu tamaño e extensión.

Ademais, tamén afirman que o estudo axuda a entender o xeito no que determinadas sociedades puideron extraer auga en ambientes de excepcional seca. O estudo será presentado no mes de febreiro nun importante congreso internacional. “Agora e despois de todo temos un sistema que pode proporcionar alimento a millóns de persoas en todos os desertos do mundo”, afirma Hermida.

Liñas Nazca

 

[Imaxes: monikawl999 CC0 – fonte: http://www.historiadegalicia.gal]

“Bolsonaro a totjorn incitat a la violéncia contra nosautres”, çò assegura l’emblematic defensor d’Amazonia e dels dreches dels pòbles originaris

Raoni Metuktire, emblematic defensor d’Amazonia e dels dreches dels pòbles originaris, a fach sa denóncia contra lo president de Brasil, Jair Bolsonaro, a la Cort Penala Internacionala (CPI) per crimes contra l’umanitat. Pel cap del pòble caiapó, Bolsonaro secuta los pòbles indigènas, destrutz lor abitat e manca lors dreches.

Raoni a presentat a la CPI un document de 65 paginas a las qualas son annexadas 21 pèças a conviccion. Redigit per l’avocat francés William Bourdon, amassa las acusacions de desenas d’ONG localas e internacionalas, e d’institucions internacionalas e scientificas especializadas en clima. Lo document denóncia la politica de Bolsonaro dempuèi son arribada al poder en genièr de 2019, una politica que cèrca de “pilhar las riquesas d’Amazonia” en impausant “de condicions de vida insuportablas pels pòbles autoctòns de cèrtas regions, per fin de los forçar de se desplaçar dels territòris cobesejats pels agricultors”. La denóncia soslinha que los indigènas an ja carament pagat lo prètz d’una desforestacion de marcha forçada amb l’assassinat d’almens sèt caps autoctòns.

A mai, la denóncia soslinha que “la destruccion de la selva amazoniana”, qu’a patit un nombre d’incendis recòrd en 2020, “constituiriá un perilh dirècte non sonque pels brasilièrs, mas tanben per tota l’umanitat”.

Lo document es ara sul burèu de la procuraira Fatou Bensouda.

Paur de represalhas

Segon Le Monde, Raoni es conscient qu’aquò provocarà la colèra dels que sostenon Bolsonaro, grands entrepreneires agricòlas e minièrs, totes pròches dels territòris caiapós. Ça que la, en despièch de la paur, assegura que pòt pas pus acceptar aquela violéncia que la desencadena Bolsonaro contra eles.

Estategia de propagacion del coronavirus

En julhet de 2020, un grop de professionals de la santat de Brasil tanben senhalèt Bolsonaro a la CPI per de “crimes contra l’umanitat” per sa gestion de la pandemia de la covid-19.

Un mes pus tard, dins una entrevista a l’AFP, Raoni acusèt lo president brasilièr de voler “tirar profièch” de la pandemia per accelerar la desaparicion dels pòbles indigènas.

Segon l’edicion brasilièra de El País, Bolsonaro auriá menat a bon tèrme “una estrategia de propagacion del coronavirus”.

[Imatge: Agência Brasil Fotografias – poblejat dins http://www.jornalet.com]

 

Tudo é para agora — e, assim, processos, lutos, ideias e até futuros são encurtados. Esse ritmo frenético gerou uma “sociedade do cansaço” e impossibilita o verdadeiro encontro. Mas e se nos libertarmos do tempo para exercitar a lentidão?

James Ensor – Masques regardant une tortue (1894)

Escrito por Marcelo Saturnino da Silva

– São as crianças que sabem o que procuram – disse o principezinho – Perdem tempo com uma boneca de pano, e choram quando elas lhes é tomada…

– Elas são felizes – Disse o manobreiro.

O tempo urge; tempo é dinheiro… Não há tempo a perder – Eis os jargões de nosso tempo!

Somos constantemente confrontados a não perdermos tempos, vivemos apressados, correndo, corações acelerados… Acabrunhados por trabalhos que nos privam de nós mesmos, por mil e uma atividades, por agendas intermináveis e compromissos infinitos.

Já não respeitamos o ritmo biológico e natural, o ritmo da vida, da nossa própria vida e da vida dos outros seres com as quais nos relacionamos. Assim é que utilizamos, cada vez mais, hormônios e outros produtos visando acelerar o crescimento de animais e plantas, utilizados para consumo humano; criamos medicamentos para abreviarmos a vivência do luto; e, como já denunciado pelo filósofo alemão Hans Jonas, nossas técnicas têm-nos possibilitado antecipar e, esgotar, no presente, o nosso futuro e o futuro das gerações vindouras, numa voracidade sem limites que coloca em risco o direito das próximas gerações ao recursos naturais necessários à manutenção da vida (ar, água, fauna, flora, solo etc.).

Recentemente o filósofo sul-coreano Byung-Chul Han denunciou a pressa que caracteriza nossas sociedades contemporâneas, por ele denominadas “sociedades do cansaço” que têm produzido seres humanos esgotados, cansados, depressivos. Para Han (2017, p. 91), o depressivo é um “sujeito esgotado de si mesmo, de lutar consigo mesmo. […] Desgasta-se correndo numa roda de hamster que gira cada vez mais rapidamente ao redor de si mesma”.

Em 1969, Paulinho da Viola compôs a música “Sinal Fechado” na qual retrata a fugacidade dos encontros humanos, como traço que marca as sociedades industriais e que ganha contornos inéditos nas sociedades pós-industriais, nas quais, como lembra Han, somos constantemente convocados a ultrapassarmos nossos limites, na perspectiva de um sucesso profissional lançado ao infinito. Interessante que logo no início da música os interlocutores (no sinal fechado) pontuam: “vou indo correndo pegar meu lugar no futuro” ou “em busca de um sono tranquilo” e diante da pressa que impossibilita o verdadeiro encontro, um dos interlocutores dá um passo em direção a uma certa responsabilização, chegando a pedir perdão (“me perdoe a pressa”), mas, logo voltando atrás e apresentando uma justificativa para o não encontro, já que, se há pressa, esta é ditada pela “alma dos nossos negócios”, isto é, não tem relação com nossas escolhas e opções, mas é culpa do sistema, dos “nossos negócios”.

Precisamos parar, libertarmos o tempo, exercitarmos a lentidão, como nos convida o teólogo português José Tolentino de Mendonça, em livro publicado no Brasil, também em 2017. Para o teólogo, vivemos sob o signo da pressa e assim “passamos pelas coisas sem as habitar, falamos com os outros sem os ouvir [como bem exemplifica a música de Paulinho da Viola], juntamos informações que nunca chegamos a aprofundar” e, assim vivendo, nessa velocidade toda, acabamos impedidos(as) de viver… Como não lembrar do preceito bíblico “quem quiser salvar sua vida, vai perdê-la” (Mateus, 15:25).

Que tenhamos a coragem e a ousadia de aproveitarmos o tempo que nos resta para refletirmos sobre os encontros que perdemos (com nós mesmos(as), com os outros, com o mundo, enfim com a vida), sobre o que deixamos para trás quando, ainda nas palavras do teólogo já citado, “permitimos que a aceleração nos condicione desse modo” (MENDONÇA, 2017, p. 20).

Que possamos reconciliarmo-nos com o tempo, para podermos reconciliarmo-nos conosco, com os outros, com o planeta e, em suma, com a vida, inclusive em sua dimensão transcendental.

Referências:

HAN, Byung-Chul. Sociedade do cansaço. Tradução: Giachini, Enio Paulo. Petrópolis-Rio de Janeiro: Vozes, 2017.

JONAS, Hans. O Princípio Responsabilidade: Ensaio de uma ética para a civilização tecnológica. Rio de Janeiro: Contraponto; Ed. da PUC-Rio, 2006.

MENDONÇA, José Tolentino. Libertar o tempo. Para uma arte espiritual do presente. São Paulo: Paulinas, 2017.

SAINT-EXUPÉRY, Antoine. O Pequeno Príncipe. Rio de Janeiro: Agir, 2009.

 

 

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

La evidencia del advenimiento de ese nuevo Perú está, además de la producción artística de los y las quechuas, aimaras y afroperuanos, en los productos literarios que están apareciendo en territorio peruano y americano. Obras literarias gestadas desde una conciencia de la multiculturalidad desarrolladas a partir de diferentes lenguas, en un periodo que ojalá ya no siga siendo de lucha descarnada, sino de reconocimiento respetuoso.

Escrito por Luis Chávez Rodríguez*

El Perú del siglo XXI presenta una ruptura mucho más acentuada con respecto al siglo anterior. El Perú de hoy está sosteniendo una nueva etapa de lucha entre las fuerzas colonizadoras y la población indígena que 500 años después de la invasión siguen defendiendo su territorio y su cultura. A diferencia del siglo pasado, donde las luchas se dieron especialmente en la parte andina del territorio, en la actualidad esa lucha de independencia, de autonomía, se da de modo sostenido también en el área amazónica, y tiene en el llamado “Baguazo” su punto de quiebre. Esta lucha es una lucha política y también, por supuesto, cultural.

De igual modo que en periodos anteriores el enemigo es de procedencia foránea, con la colusión de gobiernos corruptos que han hecho del Estado un instrumento mafioso que se maneja con reglas exógenas para administrar de modo eficaz la extracción de recursos naturales, favoreciendo a lo que a estas alturas de la historia se llama, “el capital”, en contra de la vida y la salud de la mayoría de los peruanos para quienes el Estado en un monstruo burocrático, incapaz de proteger a sus ciudadanos y ciudadanas en áreas tan básicas como la alimentación, salud, vivienda y educación.

El Perú del siglo XXI está iniciando una segunda gesta de independencia para convertirse realmente en un nuevo Perú. Estamos en tiempos que ya se puede ver una ruptura mucha más clara entre el pasado colombino-virreinal-republicano y un nuevo Perú. En el Perú de hoy se está construyendo activamente una nueva República, cuya nación, paradójicamente, hunde sus raíces en una gran variedad de culturas precolombinas mucho más antiguas que la cultura occidental, que es uno de sus componentes, y en esta gesta la contribución de José María Arguedas, en el campo de la literatura, la educación y la cultura, es la del escritor que condensó no solo la resistencia en contra del empeño colonizador sino la del escritor, el poeta visionario, que en tiempos muy oscuros pudo sentir este nuevo Perú que se está forjando desde una marginalidad con respecto al sistema imperante.

¿Cuáles son los elementos, en el legado intelectual y artístico de José María Arguedas, cuál es el material que le permitió componer su obra, cuáles son los recursos estéticos y el lugar de su enunciación, como para mantener esa vigencia, que no solo es actual, sino que se proyecta poderosamente hacia la cultura peruana del futuro?

Estas preguntas, que en realidad son una sola -¿qué tipo de escritor es José María Arguedas Altamirano?- nos dan lugar a una entrada más para el análisis de su obra, dentro de los miles de estudios que se vienen dando, en el Perú y alrededor de todo el mundo, para explicar su magnitud universal y trascendencia histórica a más de un siglo de su nacimiento y a más de medio siglo de su muerte.

Plantaremos aquí, esta entrada a la obra de Arguedas, trazando a grandes rasgos su genealogía y poniéndolo a contraluz con otro importante escritor peruano, Mario Vargas Llosa, quien, por los premios que el mundo occidental otorga para establecer su canon, y sus incuestionables méritos estéticos, ha logrado un lugar importante en la llamada literatura universal de occidente.

José María Arguedas, al que en el siglo pasado se le ubicó dentro del movimiento artístico llamado indigenismo, y más exactamente, neoindigenismo, y que en el futuro se le incorporará, junto a Gamaliel Churata, en un indigenismo futurista, creciente en la estética que se está elaborando en las provincias del Perú, tiene su parentela ancestral en el escritor chachapoyano Blas Valera Pérez (Levanto, “Amazonas”, 1545-¿1599?).

La escritura de Valera la conocemos gracias a los cientos de páginas citadas textualmente por el Inca Garcilaso, en sus Comentarios Reales, y a los documentos, ensayos, diccionarios, crónicas y poemas del chachapoyano que han ido apareciendo de modo tardío, especialmente, en el siglo pasado. Del mismo modo se le va apreciando cada vez más con la aparición reciente de documentos que muestran los testimonios de cronistas de su época, que lo conocieron, lo leyeron y se dejaron influenciar por su escritura, su pensamiento y su compromiso social con la población indígena que por aquél tiempo iba en camino a su exterminio.

La obra de Blas Valera, que como venimos señalando es el primer antecedente de Arguedas, es una obra monumental, de la cual tenemos fragmentos que, al igual que las monolíticas paredes y templetes incas, nos dan una idea suficiente de su magnitud arquitectónica y que más temprano que tarde lo pondrán en el sitial de héroe cultural amerindio, como el que tiene Arguedas en el Perú andino. Sin embargo Blas Valera Para no gozó del prestigio ni de la difusión oficial de su época como sí lo tuvo su par, el Inca Garcilaso de la Vega. Para dar una idea de la posición marginalizada de Valera en ese antiguo Perú que termina con el inicio del siglo XXI, después de un periodo de vigencia en el que su escritura y su lucha en defensa del mundo indígena eran atendidas por sus colegas más cercanos, en el siglo XVI y XVII, hacia finales del virreinato y especialmente en el Perú republicano, se dio un silenciamiento sistemático de su legado, que al fin parece terminar recién en nuestros días.

El prestigioso historiador Porras Barrenechea, como de algún modo lo hizo su maestro Riva Agüero, en las arduas polémicas que tuvo con Gonzales de la Rosa hacia inicios del siglo pasado (Revista Histórica, Lima, 1906) sobre el manejo de las fuentes que el Inca Garcilaso realizó en los Comentarios Reales, estuvo muy empeñado en instituir al Inca, como el paradigma de la peruanidad, privilegiando su lado estético castizo y renacentista. Porras Barrenechea, en sus estudios sobre los cronistas, reseña a Varela de siguiente modo:

“Valera, como escritor es duro, seco y pesado, artificioso y libresco, sin alas de ingenio ni gracia alguna de narrador, en contraste con la manera amena, espontánea y natural del Inca […] En mi opinión, lo más penoso y deleznable de Garcilaso, pertenece a Valera (Cronistas del Perú, Lima, 1962).”

Esta escritura según el historiador es “pesada”, por no decir densa, “artificiosa”, queriendo decir inusual y hasta “sospechosa”, como lo insinúa líneas abajo, en oposición al registro “ameno”, manejado por Garcilaso, hasta entonces paradigma de la buena prosa y el estilo renacentista imperante. Toda esta empresa hispanizante a favor de un Perú contrahecho que se ha querido imponer hasta el siglo pasado sobre una cultura autóctona, mucha más rica y variada, mucho más densa, es el antiguo intento de mantener una posición domesticada y sin aristas frente a la hegemonía occidental, que durante siglos ha tratado de imitar su producción cultural.

El legado de Valera se irá visualizando más nítidamente, en los próximos años, como el acta de nacimiento de la otra variante vigorosa, arisca y combativa del un nuevo Perú plurinacional; un Perú más indígena y menos occidentalizado que ya no tardará en mostrarse, gracias a los nuevos rescates, tanto de su prosa como de poesía escrita en quechua y en latín, así como en estudios académicos que en su mayoría se vienen realizando en la academia anglosajona y en la italiana, pero que, en los últimos años, se puede ver también en producciones intelectuales peruanas.

El tipo de escritura que nace con Varela, quien forma una escuela de resistencia cultural con otros cronistas indígenas y españoles tuvo vigencia a lo largo del siglo XVII, y entre sus más nítidos representantes está Felipe Guamán Poma de Ayala; pero es en el siglo XX, desde el campo de la literatura, que vuelve a sentirse poderosamente. La figura de Gamaliel Churata es una de aquellas, que antecede a la de José María Arguedas. Esta línea creativa, que florece en Arguedas, tiene como rasgos principales, en primer lugar, un origen lingüístico multicultural quechua-español y hasta latín en tiempos de los inicios de la colonia. En el caso de Arguedas es específicamente quechua-español, aspecto que se ha constituido en una las ramas de estudio del universo arguediano. Esta factura bilingüe lo acerca de modo central a la tradición oral como fuente o recurso para darle a su poesía en quechua la profundidad mitológica y fluidez que tiene. Del mismo modo, desde la oralidad le viene su entronque con géneros precolombinos como el Haylli Taki que es evidente en su poemario Katatay, especialmente en el extraordinario poema: Tupac Amaru kamaq taytanchisman; haylli-taki. Otro tanto sucede en su narrativa, escrita en español, donde su matiz lingüística quechua logra introducir en el género novelístico, de origen europeo, un proceso inverso de conquista, donde la oralidad andina quechuiza la forma novelesca hasta ponerla en crisis, como en el libro El zorro de arriba y el zorro de abajo, que desdibuja al género novelesco y se puede leer también como un mito o como un testimonio literario de no ficción.

Otro elemento en la obra de Arguedas es el manejo de referentes culturales y religiosos andinos precolombinos en el mundo que representa y que se ponen en juego, encarando, confrontando, o a veces fusionándose con los referentes occidentales.

Como lugar de enunciación de esta tendencia creativa está el territorio peruano y americano, en un acto de posicionamiento de un territorio concreto, reclamado como original y perteneciente a las comunidades que lo poblaron milenariamente. Un territorio, cuya conceptualización no solo se circunscribe a localización geográfica ni a la propiedad individual o colectiva, sino refiere a un territorio que contiene aspectos culturales y espirituales específicos y que están indesligables de la vida humana y no humana, hasta el punto de concebir la noción de persona incluso en los reinos no humanos. El lugar de la enunciación incluye de manera natural a la naturaleza, como Los ríos profundos, las montañas, los animales, las plantas y hasta las piedras con su propia facultad de emitir una voz desde una personalidad definida. Toda este sistema de conocimientos viene de una cosmovisión diferente a la occidental, que da cuenta de una relación no occidental entre lo humano y su contexto medioambiental. En la obra de Arguedas, el lugar desde donde se emite la voz del poeta o la del narrador es el territorio peruano, en una coyuntura de lucha por su liberación. Desde este territorio “peruano” es desde donde se delinea el horizonte no solo geográfico sino simbólico y donde la omnisciencia del narrador o del enunciador es naturalmente construida a través de una epistemología no occidental, llamémosla indígena, y que está en permanente conflicto o en una lucha encarnecida con la episteme invasiva occidental.

Una lucha, en términos alegóricos, que es como la de dos serpientes, una más bien joven y aventurera, expansiva y depredadora, venida desde el mar, y otra milenaria, ancestral y fecunda, venida desde la selva. Las dos serpientes se encuentran en las montañas para enfrentarse en un combate donde la una intenta tragarse a la otra, y después de una batalla campal, la serpiente advenediza al no poder digerir a su presa la regurgita, sin sosiego, durante siglos. Por fin, la vieja serpiente vuelve a mostrar su perfil multicolor que contiene “todas las sangres”, mientras que la invasora, cansada de cambiar su piel, se da por vencida y deja que sus escamas, como cenizas evanescentes, desaparezcan buscando que alguna corriente marina los devuelva a las costas en donde emprendieron su aventura. Llevando esta alegoría al espacio literario peruano, simbólicamente estas dos serpientes están representadas por aquella milenaria serpiente americana que se personaliza en un monje sin abolengo de padre español y madre indígena, como lo fue Blas Valera “Pérez”, para emprender una larga lucha de resistencia, alrededor de 500 años. La otra serpiente, paradójicamente, la joven, con ínfulas aristocratizantes, estaría representada por el Inca Garcilaso de la Vega. Después de casi 500 años las nuevas caras visibles de esta lucha sin sosiego serían las obras literarias de José María Arguedas, en la línea valerina; y la de Mario Vargas Llosa, en la garcilasiana.

Parafraseando a Caitlin Rolston, hay dos tipos de artistas y en este caso escritores: los que pueden escribir y los que tienen que escribir. Para un país como el Perú, esta dicotomía aplica, especialmente para el caso de nuestros escritores mayores. Para el tipo de escritores que pueden escribir, además del talento, están las condiciones materiales favorables de una educación y una posición social y económica holgada que les genera un tiempo de ocio para dedicarse a la escritura, y el otro tipo de los escritores que deben escribir. Ellos están obligados a escribir porque tienen una sensibilidad artística y un compromiso no solo consigo mismos sino con la comunidad a la que pertenecen. Un compromiso con su realidad social e histórica, con la cultura que les dio los elementos para gestionar su identidad, de modo incluso, angustioso, como se puede ver en El zorro de arriba y el zorro de abajo, en donde su autor se juega la vida misma en el acto de la escritura. Un compromiso que le permitió a Arguedas, al igual que a Blas Valera, traspasar desde un nivel estético hacia un nivel trascendental de héroes culturales.

El perfil que asoma de ese nuevo Perú, que fue diseñado desde el inicio de la resistencia indígena, es el de una nación compuesta por muchas naciones, es un perfil de múltiples y persistentes rasgos. El Perú que asoma ya no es el país andino o criollo solamente, es también el amazónico, y el afroperuano. Un viejo Perú diverso que ha mantenido una larga lucha, sostenida por culturas ancestrales que se encargarán de modelar a los peruanos en el futuro.

Artistas y escritores cómo José María Arguedas, construyeron su legado cultural, desde la base de las culturas autóctonas, a diferencia de escritores como Vargas Llosas, quienes pulieron sus recursos creativos con la su mirada estética puesta en occidente; si bien es cierto, teniendo como centro de sus temáticas al Perú, cumplieron sus roles dando continuación a un impulso colonizador, llevando agua para el molino de una cultura occidental que ahora muestra su declive y su falta de recursos para su propia sostenibilidad en un largo plazo, y que estaría en una crisis irreversible si no fuera por el uso de sus estrategias depredadoras.

Ese territorio que los escritores postarguedianos muestran en nuestras épocas ya sin trabas segregacionistas, donde todas las lenguas son bienvenidas, es ese espacio prodigioso que el mismo Arguedas lo describió en su discurso, al recibir el premio Inca Garcilaso de la Vega, es el que se contará y cantará en el nuevo Perú:

“No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y calor, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores. No por gusto, como diría la gente llamada común, se formaron aquí Pachacámac y Pachacútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren, la fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros; los yungas de la costa y de la sierra; la agricultura a 4.000 metros; patos que hablan en lagos de altura donde todos los insectos de Europa se ahogarían; picaflores que llegan hasta el sol para beberle su fuego y llamear sobre las flores del mundo.”

La evidencia del advenimiento de ese nuevo Perú está, además de la producción artística de los y las quechuas, aimaras y afroperuanos, en los productos literarios que están apareciendo en territorio peruano y americano. Obras literarias gestadas desde una conciencia de la multiculturalidad desarrolladas a partir de diferentes lenguas, en un periodo que ojalá ya no siga siendo de lucha descarnada, sino de reconocimiento respetuoso. Poemas y narraciones, testimonios, cuentos y canciones y cuanto soporte narrativo este al alcance son la expresión de ese nuevo Perú por el que trabajó Arguedas. Muestra de ello son los poemas y narraciones de escritores y escritoras como Dina Ananco, desde su matriz lingüística wampís; Bikut T. Sanchium, desde el awajún; Raquel Antun Tsamaraint, desde el shuar (poeta hermana “ecuatoriana”); Inin Rono Ramírez, desde la cultura shipibo-konibo; Shirley Canaquiri, poeta kukama; o Jessica Sánchez Comanti y Enrique Casanto Shingiari, desde la nación peruana asháninka, solo para mostrar unos cuantos nombres de ese nuevo Perú arguediano que se nos viene.


*Luis Chávez Rodríguez es poeta y fundador de La casa del colibrí de Chirimoto, en Amazonas, una asociación civil fundada en el 2006. Trabaja con un sistema de voluntarios, recibiendo y movilizando estudiantes y profesionales para realizar proyectos en áreas de educación, arte, organización comunal, saneamiento, agricultura y medioambiente.

 

 

[Fuente: http://www.servindi.org]