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El libro más reciente de la lingüísta Yásnaya Elena Aguilar Gil nos recuerda el destino de discriminación que han sufrido las lenguas indígenas en México. No se trata, como nos aclara esta reseña, de sopesar que algunas lenguas son mejores que otras, sino de exigir que la sociedad valore la diversidad lingüística y su presencia como eje fundamental en la educación.

 


Sacrificamos México en aras de crear la idea de México
—Yásnaya Elena Aguilar Gil

 

Escrito por Patricia Córdova

La experiencia está siempre al servicio de la conciencia y de la imaginación; para no sucumbir ante el caos de la existencia, el ser humano acota ambas con relatos y moralejas de todo tipo.  Nuestras vidas —hemos aprendido— transcurren según la estructura de una narración: planteamiento, causas, consecuencias, nudos y desenlaces. Por ello, el sentido de lo vivido es  tan limitado como las historias y argumentos que interiorizamos.

Escribimos la historia de nuestra vida —e interpretamos la de los otros— al seleccionar los nudos con los que explicamos lo que acontece a nuestro alrededor. El sentido es siempre una selección que pone en evidencia nuestros alcances y nuestras limitaciones. Este sutil, pero poderoso hecho, propicia la madre de todas las batallas: la de las narrativas.

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No ha habido inocencia en la expansión del español en la propia península ibérica ni en América. Desde Antonio de Nebrija, el andaluz que escribió la primera gramática del español en 1492, quedó claro que si la publicaba y la dedicaba a la reina Isabel la Católica era porque “siempre la lengua fue compañera del imperio”. En las primeras páginas de Gramática de la lengua castellana, Nebrija explica la importancia histórica de lenguas como el hebreo, griego y latín y argumenta que la lengua es una pieza clave para extender la fe religiosa.

La primera gramática del español es un nudo lingüístico y político con el que España define una expansión económica, religiosa y sociocultural que marcó la historia de su colonia,  la posterior América Latina. Sin embargo, el proceso de evangelización y dominio que se extendió a lo largo de trescientos años de colonia llevó también a la escritura de las lenguas originarias, a la confección de sus gramáticas (artes de las lenguas primigenias) y al inventario de vocabularios concebidos de acuerdo a lo que los líderes religiosos y nuevos gobernantes necesitaban que nombraran los recién conquistados.

En 1820, justo antes de la consumación de la Independencia de México, el 65% de la población eran hablantes de alguna lengua indígena. Hoy solo el 6.5% de la población habla una de las 68 lenguas indígenas que existen en el país. La Independencia destituyó a los españoles, pero a la vez revictimizó a las comunidades indígenas. Fueron sometidas a un proyecto de nación en el cual se condicionó su existencia a la negación de sus lenguas, de sus territorios y de una autonomía política que ya había sido arrebatada. Este es el antecedente histórico y la situación glotopolítica que Yásnaya Elena Aguilar Gil aborda en Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística (Almadía, 2020).

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Desde el primer texto, “Ser o no ser: bilingüismos”, Yásnaya imprime su particular estilo: una mirada aguda sobre la política lingüística que se ha aplicado a las lenguas originarias, a partir del análisis de experiencias cotidianas. El contraste entre el bilingüismo en su comunidad Ayutla, Oaxaca, y en Ciudad de México, marcó su manera de narrar el mundo. Dos cosas sorprenden a la autora: en Ayutla se desdeña la educación bilingüe y se prefiere la “formal” (monolingüe en español) y en Ciudad de México se pondera el bilingüismo (no español-náhuatl, sino español-inglés). Su cierre es auténtico y espontáneamente irónico: “Entendí, en pocas palabras, que no es lo mismo ser bilingüe que ser bilingüe”.

Yásnaya es ayuujk jä’äy, mixe, y muestra una singular y permanente disposición al cuestionamiento. Le seduce pensar en la existencia de la lengua, la diversidad y la injusticia. La génesis de su lucidez y lucha las presenta, claramente, en Un nosotrxs sin Estado (Ona Ediciones, 2020). A Yásnaya la educaron con una disciplina rigurosa en la lectura de los clásicos. De niña sus tíos la hacían leer en voz alta, cada día, para que adquiriera un español sin acento. El libro rojo de Mao Tse-Tung, Los vedas, el PanchatantraLas mil y una noches, la Ilíada y la Odisea de Homero, las obras de Amado Nervo, Manuel José Othon, Sor Juana Inés de la Cruz, Alexander Pushkin, Ánton Chéjov, Fiódor Dostoievski, Walt Whitman y Lev Tolstói —el nombre de Yásnaya es, de hecho, un homenaje a este autor—, fueron lecturas, “edificios sonoros”, cuyo significado ignoraba, y que más tarde se iluminaron a la luz de sus estudios de preparatoria, licenciatura y posgrado en Ciudad de México.

Los textos que componen Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística son una compilación de ensayos breves publicados en la revista Este país entre 2011 y 2015. Los compiladores —Ana Aguilar Guevara,  Julia Bravo Varela, Gustavo Ogarrio Badillo y Valentina Quaresma Rodríguez— también han incluido  tuits y entradas de Facebook de la lingüista que aluden a los temas de tales ensayos.

El libro es evidencia del sincretismo lingüístico y cultural que ha sucedido a lo largo de 500 años, pero tiene el gran mérito de ser el primero escrito en su género por una mujer, una ayuujk jä’äy, y por alguien cuya agudeza analítica le permite exponer, de forma clara, las diversas aristas del asunto. Su empatía por el mundo la lleva a aprender de todo y de todos. De una amiga japonesa, compañera universitaria, aprende que es mejor sentirse contenta y no orgullosa de hablar una lengua, y sentencia: “El orgullo puede estrechar lazos con la dignidad pero también con la soberbia o, en el peor de los casos, se utiliza como un parche emotivo que cubre una herida amplia y profunda. Un relleno que trata de compensar una carencia”.

La dificultad de la convivencia entre lenguas que gozan con un mayor o menor prestigio también la lleva a anotar que para una niña que habla italiano, inglés y español en casa lo extraño es un entorno monolingüe, prebabélico. La también maestra en lingüística hispánica, Yásnaya Elena —cuya madre, por cierto, se llama Eneida— evoca, en otro ejemplo, el rechazo que provoca hablar español en ciertos contextos en Estados Unidos, de la misma manera en que han sido denostadas las lenguas originarias en México. Su conclusión es que no existen lenguas minoritarias, sino minimizadas al extremo de crear familias que rechazan que sus hijos sean educados en armonía con su lengua materna, sea esta una lengua originaria o el español hablado en México.

La censura sistemática, algunas veces casi invisible, con que se ha tratado a las lenguas originarias se manifiesta en la ignorancia y desprecio que despiertan más allá de los círculos de lingüistas cuyo interés no rebasa, en ocasiones, la obsesión por partículas morfológicas o por la construcción y crítica de una gramática. “¿Por qué la diversidad cultural y lingüística no es un eje temático importante en los contenidos educativos?”, pregunta la autora. En su histórico discurso “México. El agua y la palabra”, pronunciado en la Cámara de Diputados el 26 de febrero de 2019 y que forma parte del libro, la lingüista recuerda que, en promedio, una lengua muere cada tres meses. En un centenar de años se habrán extinguido la mitad de las lenguas del planeta. Causa pudor que no se sepa nombrar las lenguas habladas en México, causa desconcierto que se haga tan poco para preservar las del mundo. Con ello se niega el derecho a una vida propia y digna de estas comunidades. El monolingüismo, además, adelgaza la inteligencia, pues nos alejamos de la complejidad creativa y cognitiva que cada lengua entraña al nombrar el mundo. Aprender que en ayuujk el azul y el verde se mezclan en una sola palabra  —tsujxk—advierte que los colores pueden ser percibidos en un continuo cromático, sin las divisiones con que otras lenguas los definen. Asimismo, saber que täay puede significar “ser chistoso” en el mixe de Ayutla, pero “mentir” en el mixe de Tlahuitoltepec, puede disparar la creatividad si se imaginan los enredos comunicativos que dicha variante puede causar. Yásnaya Aguilar convive, precisamente, en ambas comunidades.

Los conflictos lingüísticos se convierten en conflictos identitarios, pero la seriedad con que Yásnaya los aborda no necesariamente implican una renuncia a su particular humor: “En Europa fui mexicana, en México soy oaxaqueña, en Oaxaca estoy siendo mixe, en la sierra suelo ser de Ayutla. En algún punto soy indígena, pero eso me lo dijeron o lo intuí en el contraste antes de que llegara el nombre. Durante un ataque de fuerzas extraterrestres seguro que seré terrícola, y lo seré con pasión.” La conciencia de esta multirreferencialidad contrasta con la sencilla elegancia con que en ayuujk se nombra a todo aquel que no sea mixe: akäts. La visión del mundo mixe se simplifica en este aspecto, así como en Harry Potter a todos aquellos que no pueden hacer magia se les llama muggles.

La fascinación que suscita conocer nuevas lenguas, sin embargo, no puede ser un hecho si el fomento de la diversidad no cuenta con el apoyo de un gobierno y de sus instituciones. Cuando la lingüista afirma: “Hay tantas razones para querer aprender nuevas lenguas, pero solo  una para querer dejar de hablarlas”, se refiere al racismo, maltrato y negación a que los pueblos originarios han sido sometidos a lo largo del tiempo.

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El proyecto de nación mexicana, que tuvo su origen a partir de la consumación de la Independencia en 1821, ha sido también el proyecto de la negación de los pueblos indígenas y su pluralidad. Una negación no sólo del reconocimiento de las lenguas, sino del derecho a las tierras, al agua, a los recursos naturales y a gobiernos autónomos: “La pérdida de una lengua no es un proceso pacífico en el que los hablantes abandonan una lengua por otra, es un proceso en el que median castigos, menosprecios y en la mayoría de los casos, colonialismo contra los pueblos que la hablan”. Llegada la discusión a este punto, la lingüista Yásnaya Elena Aguilar Gil se torna activista. No son solo lenguas las que se ignoran, sufren segregación y mueren, son naciones indígenas. En un tuit de 2017 apunta: “Nación mapuche dividida en dos Estados: Argentina y Chile; nación sami dividida en cuatro Estados: Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia; nación cucapá dividida en dos Estados: México y Estados Unidos”.

En defensa de los pueblos originarios, Yásnaya parece recuperar la etimología de la palabra nación: del latín natio -ōnis, es decir,“lugar de nacimiento” -“pueblo”. Hablar desde la cultura mixe, desde su lengua materna de la familia otomangue, la coloca en un territorio discursivo que es también tierra, organización política y social, conocimiento y mitología ancestral, costumbres familiares y culinarias concretas. El ayuujk encarna el nacimiento, desarrollo y consolidación de un pueblo que sigue luchando por ser respetado y reconocido. Inspirada en el periodista mapuche Pedro Cayuqueo, Yásnaya Elena plantea, en su libro Un nosotrxs sin estado, que México es un Estado plurinacional y no una nación multicultural; critica la educación indígena impartida en español, los hospitales y juzgados sin intérpretes que conozcan la lengua de cada región. La idea de mexicanidad —reclama— los ha ignorado: “No hay penacho de Moctezuma ni mariachi ni huapango de Moncayo ni china poblana que pueda borrar ese hecho. La multiculturalidad niega la idea de nación tal y como fue pensada en sus inicios por los que la proclamaron”.

Si se ha construido una nación unívoca que niega la diversidad, solo hay una aparente salida para la autora: la conformación de un Estado plurinacional en el que se reconozca a las comunidades indígenas como naciones con derecho a la autodeterminación social, económica, lingüística y política. La idea es una seductora utopía. Sin embargo, el lector no puede dejar de preguntarse cómo, en un entorno global que encarna la competencia permanente, se podría legitimar geopolíticamente la existencia de 68 naciones bajo el lema de un país llamado México.

Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística pone sobre la mesa un conflicto social que cobró fuerza política, en 1994, con el levantamiento zapatista y, más tarde, en 1995, con los Acuerdos de San Andrés Larraínzar. A 25 años, el despojo de tierras y la extracción de recursos naturales a las comunidades indígenas sigue sucediendo. El Estado mexicano no ha incorporado un modelo que respete la riqueza cultural y geográfica del territorio. En la narrativa nacionalista promovida desde el Estado, la diversidad cultural de México no ha sido efectiva ni equitativamente incorporada. El sistema de castas se ha superado porque ya no se obliga a escribir la etnia o grado de pureza de la sangre en un acta de nacimiento. No obstante, como afirma la autora, aún existe el gesto disuasorio en los registros civiles para no darles a los recién nacidos nombres que no provengan del español o del inglés; aún se escriben notas periodísticas en que un problema judicial, de salud o de autoridad, se reporta como un problema originado por no saber hablar español. Si bien es cierto que el español mexicano hace tiempo que dejó de ser colonizante, en el sentido de que no representa valores y variantes de un lugar lejano llamado España, y en el sentido de que el español de México es ya patrimonio cultural del país, también es un hecho que las instituciones gubernamentales y la educación pública siguen aplicando prácticas colonizantes en los servicios institucionales que ofrecen a comunidades indomexicanas. De ahí el valor de Ää: Manifiestos sobre la diversidad lingüística de Aguilar Gil, un libro que pone en evidencia las prácticas insuficientes e injustas con que se incorpora a estas comunidades y el discurso nacionalista que afirma lo contrario.

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En La vida contada por un sapiens a un neandertal (Alfaguara, 2020), el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga se esfuerza por explicarle al escritor Juan José Millás la razón por la cual los australopitecos se desplazan de la selva tropical a la pradera: buscan la luz. Al ver una frutería —porque la conversación ocurre en una caminata por el mercado—, Arsuaga rectifica y decide hablar mejor del Homo erectus. Seguramente, por su capacidad de coleccionar frutas. Millás expresa que así habrá más orden en la exposición. La indignación del paleontólogo es más que sugestiva: “–Oye, qué es eso del orden. Esto no es un cuento. Si quieres un cuento, te lees el Génesis. La evolución no tiene la estructura de un relato. No hay planteamiento, nudo ni desenlace. La evolución es el mundo del caos”.

El pasaje me hizo reflexionar en las anotaciones que hice al principio de este texto. La exuberancia de la existencia es, al margen de nuestro pensamiento, siempre caótica. Somos nosotros quienes, acorralados por la conciencia y la angustia connatural que esta desata, nos vemos en la necesidad de construir relatos sobre los hechos que experimentamos o de los cuales tenemos noticias. Los hechos están ahí, sueltos. Cada día salimos a la calle, o al espacio digital, a encontrarnos con los otros. Cada uno hilvana con palabras la historia que es capaz de construir. La madre de todas las batallas es la lucha entre estas narrativas porque ahí se define quién entra o quién sale de la escena; quién tiene derecho o quién no. Arsuaga sabe que los hechos pueden significar por un instante y en un contexto reducido, para luego seguir suspendidos en el espacio de lo no explicable o a merced de narrativas diversas.

En Ää: Manifiestos sobre la diversidad lingüística se construye una narrativa sobre la historia indígena de México y de sus lenguas. ¿Fueron los indígenas de la era de la domesticación del maíz, hace 9000 años, los mismos sometidos durante 300 años por los españoles? ¿Es el mexicano una invención ilegítima del proyecto nacional de 1821? ¿Cómo integrar la existencia del español de México (la lengua) con la existencia de las lenguas originarias? Construir un territorio narrativo para luchar por una nación, o por un ideal social, tiene mucho más peso que la narrativa con la que recordamos nuestras vivencias cada noche. Sin embargo, ambas narrativas son brújulas capaces de guiar individuos y legiones. La narrativa de una nación y los hechos en que se fundamenta tendrán que ser siempre inclusivos, sin prejuicio de ningún grupo humano, o entidad natural que habita el territorio. Cuando Yásnaya Aguilar Gil analiza la coexistencia de las lenguas y de las culturas parece saber esto último. La narrativa de los ensayos que componen este libro es una defensa de las lenguas originarias de México y de los pueblos indígenas que las hablan. También es una genuina invitación a que dichas lenguas se incorporen al horizonte sociopolítico de los hablantes nativos del español de México.

• Yásnaya Elena  A. Gil, Ää: manifiestos sobre la diversidad lingüística, Ana Aguilar Guevara, Julio Bravo Varela, Gustavo Ogarrio Badillo y Valentina Quaresma Rodríguez (comps.), México, Almadía, 2020.

Patricia Córdova es profesora investigadora de Lingüística Hispánica y directora de la División de Estudios Históricos y Humanos de la Universidad de Guadalajara.

 

[Fuente: http://www.nexos.com.mx]

A obsolescência programada produz milhões de toneladas de lixo eletrônico por ano e submete usuários às corporações tecnológicas. Em vários lugares, surgem os “cafés de conserto”, que se insurgem contra o desperdício e a dependência

Lote de computadores em uma lata de lixo

Consertar é uma forma de ajudar o meio ambiente.

Escrito por Peter Yeung, na BBC Brasil

“Hmm”, murmura Bruno Mottis, enquanto aperta os olhos atrás dos óculos. “Você derramou água nele? Ou colocou mais de um quilo de peso em cima? A fiação interna parece ter fritado ou desconectado de alguma maneira”, explica.

Mottis, um técnico voluntário, vira de ponta cabeça a balança de cozinha vermelha (decorada com a frase “keep calm and make jam“, ou “fique calmo e faça geleia”) e inspeciona sua placa de circuito com um detector de voltagem portátil.

“Pode ter molhado quando eu a estava limpando”, responde Imene, uma parisiense que participa de um workshop de conserto em um prédio público no nono arrondissement da capital francesa.

“Espero que dê para consertar, para não ter que comprar outra. Se tiver que comprar, eventualmente haverá outro problema e terei que comprar outra. É um ciclo vicioso”, reclama.

Paris é o lar de uma dúzia dessas oficinas ou “cafés de conserto”, iniciativas mensais gratuitas que permitem aos moradores locais consertar utensílios domésticos e eletrônicos com a ajuda e o conselho de voluntários entusiasmados.

Inspiradas na iniciativa lançada pela jornalista Martine Postma em Amsterdã em 2009, centenas de oficinas semelhantes operam em toda a Europa.

“Somos uma sociedade de desperdício e consumo excessivo”, explica Emmanuel Vallée, organizador do Repair Café Paris, que, desde o seu lançamento, em maio de 2019, costuma atrair cerca de 25 pessoas por evento, incluindo algumas que participam online.

“Jogamos fora coisas que não necessariamente precisaríamos jogar”, lamenta.

Martine Postma

Martine Postma foi a pioneira dos cafés de conserto na Holanda, inspirando iniciativas semelhantes em toda a Europa.

Para Vallée e técnicos como ele, há muito trabalho a ser feito.

O mundo produziu cerca de 45 milhões de toneladas de lixo eletrônico em 2016, quando consumidores e empresas jogaram fora smartphones, computadores e eletrodomésticos avaliados em US$ 62,5 bilhões.

E apenas 20% de todo esse equipamento é reciclado de maneira adequada.

Na Europa, onde o problema é particularmente grave, os pesquisadores estimam que somente de algo entre 12% e 15% dos telefones celulares são reciclados de forma apropriada, apesar de cerca de 90% da população possuir um.

E a previsão é de que o lixo eletrônico, que muitas vezes é enviado ilegalmente do Ocidente para enormes aterros tóxicos em países como Filipinas, Gana, Nigéria e China, deve chegar a mais de 52 milhões de toneladas até o fim de 2021 — e dobrar de volume até 2050, se tornando o tipo de lixo doméstico que mais cresce no mundo.

O impacto ambiental varia de emissões gigantescas de carbono à contaminação de fontes de água e de cadeias de abastecimento de alimentos.

Mas, com os consertos, uma parte significativa desse desperdício poderia ser evitada.

Café de conserto em Paris

Cafés de conserto, como este em Paris em 2014, oferecem às pessoas a oportunidade de aprender como consertar seus próprios dispositivos e eletrodomésticos quebrados.

De acordo com um estudo da Agência Francesa de Meio Ambiente e Gestão de Energia, apenas 40% das avarias eletrônicas são consertadas na França.

As pesquisas, no entanto, indicam que quase dois terços dos europeus preferem consertar seus produtos do que comprar novos.

É por isso que as autoridades francesas acreditam que, assim como a balança da cozinha de Imene, o sistema atual não funciona e precisa ser reparado.

Em um esforço para reduzir essa enorme quantidade de resíduos evitáveis, a Assembleia Nacional Francesa votou no ano passado para instituir um índice de classificação de “reparabilidade” para eletrodomésticos como máquinas de lavar, cortadores de grama, televisores e smartphones.

Ao fazer isso, o governo francês espera aumentar a taxa de conserto de dispositivos eletrônicos em 60% em cinco anos.

Medidas de eficiência energética

A lei francesa exige o uso de um sistema de classificação de reparabilidade do produto semelhante ao que já é usado para medir a eficiência energética.

As regras entraram em vigor em janeiro e exigem que os fabricantes coloquem classificações em seus produtos — algo semelhante ao sistema de classificação de eficiência energética que já está amplamente implementado.

Elas são calculadas com base em cinco critérios: facilidade de conserto, preço das peças de reposição, disponibilidade de peças de reposição, disponibilidade de documentação para conserto e uma medida final que varia dependendo do tipo de dispositivo.

Depois do primeiro ano, uma multa de até 15 mil euros será imposta aos produtores, distribuidores e vendedores que não cumprirem a medida.

O projeto de lei também prevê um índice de “durabilidade”, a partir de 2024, que levará em conta novos critérios como confiabilidade e robustez do produto.

“Queremos limitar o consumo dos recursos naturais do mundo”, explica Véronique Riotton, deputada francesa que foi relatora da legislação.

“Todo mundo está preocupado. O objetivo é melhorar o mercado de consertos, e espero que esse índice deixe o consumidor mais consciente em relação a esta crise ecológica”, afirma.

O esquema de classificação foi apresentado como o primeiro do tipo no mundo, preparando o terreno para que outros países sigam essa tendência.

A expectativa é de que o sistema francês dê início a uma corrida entre as empresas para melhorar a “reparabilidade” dos produtos.

Telefone sendo jogado no lixo

Na Europa, apenas algo entre 12% e 15% dos telefones celulares são reciclados de maneira adequada.

Os ativistas acreditam que as medidas vão permitir que um número maior de pessoas, assim como partes interessadas, como oficinas de conserto, realizem os trabalhos, o que pode levar a uma maior aceitação do ato de consertar.

“O conserto não está no topo da lista de prioridades da indústria [eletrônica]”, diz Maarten Depypere, engenheiro de políticas de reparos da iFixit Europe, empresa privada que produz avaliações de reparabilidade de produtos.

“Mas a França realmente levou os consumidores em consideração com essa lei. É uma solução muito equilibrada, que acho que vai gerar mais concorrência entre as empresas. Acredito que todos os países deveriam adotá-la”, afirma.

Os estudos preliminares sugerem que o aumento dos consertos pode ter um grande impacto.

Uma análise do Escritório Europeu de Meio Ambiente (EEB, na sigla em inglês), uma rede de organizações ambientais na Europa, concluiu que estender a vida útil de todas as máquinas de lavar, laptops, aspiradores de pó e smartphones na União Europeia em um ano economizaria quatro milhões de toneladas de dióxido de carbono anualmente até 2030, o equivalente a tirar dois milhões de carros de circulação das estradas todos os anos.

No entanto, os ativistas veem uma falha grave no índice de reparabilidade da França: o fato de que a avaliação será feita pelos próprios fabricantes, e não por um órgão independente.

“Obviamente, há um risco de parcialidade se os fabricantes fizerem sua própria classificação”, afirma Jean-Pierre Schweitzer, responsável pelas políticas de produtos e economia circular da EEB.

“Mas esse é o primeiro selo nacional do gênero. Mostra que a questão do conserto tem se tornado cada vez mais importante. Não precisamos ser luditas [referência ao movimento ocorrido na Inglaterra no século 19 que reuniu trabalhadores da indústria contrários aos avanços tecnológicos em curso]. Trata-se de reinventar como usamos a tecnologia”, explica.

De acordo com Schweitzer, vários avanços políticos recentes refletem o apoio ao que tem sido chamado de “direito de consertar” dos consumidores.

Em dezembro de 2019, a União Europeia adotou seus primeiros requisitos de design ecológico para eletrodomésticos, como geladeiras, máquinas de lavar, iluminação e telas.

Homem em usina de reciclagem de eletrônicos

Muitos países não possuem sistemas de reciclagem adequados.

Isso foi seguido pelo Acordo Verde da União Europeia e pelo novo Plano de Ação da Economia Circular, com o compromisso explícito de explorar o “direito de consertar”.

Desde então, a Comissão Europeia lançou processos de consulta que analisaram conjuntos mais amplos de produtos, como tecidos, móveis e pilhas.

Mais recentemente, em novembro, o Parlamento Europeu aprovou um relatório a favor do estabelecimento de regras mais rígidas sobre o “direito de consertar”.

Também há avanços a nível nacional.

Na Áustria, o governo reduziu pela metade o IVA (imposto sobre valor agregado) sobre certos consertos para 10%, e vários estados introduziram um sistema de vouchers de até 100 euros para financiar os reparos.

Na Hungria, o governo estendeu o período de garantia de certos eletrodomésticos para até três anos.

Além disso, a Austrália divulgou um relatório sobre o “direito de consertar”, e as conclusões devem ser apresentadas em breve, enquanto alguns estados dos EUA têm o direito de consertar em vigor há uma década, embora seja focado sobretudo em veículos.

Esses avanços também vão exigir mudanças significativas na forma como os fabricantes de bens de consumo operam atualmente e nos produtos que eles produzem, diz Chloe Mikolajczak da campanha Right to Repair, uma coalizão de 40 organizações em 15 países europeus.

Muitos fones de ouvido sem fio, observa ela, não podem ser desmontados, tampouco consertados; uma vez que as baterias se esgotam, precisam ser descartadas; enquanto os smartphones estão cada vez mais complexos com várias câmeras, o que os torna mais difíceis de consertar.

iPhone

A Apple é uma das empresas acusadas de reduzir intencionalmente a durabilidade de seus produtos.

As atualizações de software são parte dessa reparabilidade, acrescenta Mikolajczak, e os fabricantes precisarão manter os dispositivos mais antigos.

No entanto, nem sempre é o caso.

A fabricante de alto-falantes Sonos foi criticada em 2019 por um recurso de software que tornava os dispositivos mais antigos inutilizáveis.

E a Apple gerou polêmica ao reduzir intencionalmente a capacidade de computação dos iPhones mais antigos em uma prática conhecida como “obsolescência programada”.

A DigitalEurope, órgão da indústria de tecnologia digital que representa empresas como Amazon, Apple e Google, recusou-se a comentar o assunto quando contatada pela BBC Future Planet.

Mas um porta-voz fez referência a um posicionamento oficial da DigitalEurope, que observa que os seus “membros há muito tempo abriram caminho para o avanço ambiental” e que “enfatiza a necessidade de garantir requisitos equilibrados” para o direito de consertar.

O documento exige que as regras sobre o direito de consertar sejam “proporcionais, viáveis, rentáveis e respeitem o sigilo comercial” e defende que “os fabricantes devem continuar a optar por um serviço profissional por meio de uma rede de parceiros técnicos certificados, que, segundo eles, são preferíveis a técnicos externos por questões de qualidade, de segurança, comerciais e ambientais.

“Não acreditamos que esses argumentos se sustentem”, diz Mikolajczak, no entanto.

“Não há razão para pensar que consertos de terceiros resultariam em danos. E, se as empresas concorrentes realmente quisessem olhar dentro dos dispositivos da concorrência, não precisariam de um técnico terceirizado para fazer isso. Essas restrições apenas tornam mais difícil e mais caro para os consumidores consertar os dispositivos”, acrescenta.

Café de conserto

Nos cafés de conserto, todos os tipos de aparelhos são consertados: de máquinas de costura a brinquedos, telefones e computadores.

Para quem vai aos cafés de conserto de Paris, a realidade dos reparos é completamente diferente.

As conversas animadas, o cheiro de bolo recém saído do forno e o barulho das ferramentas tomam conta da sala, que conta com cerca de uma dúzia de estações de conserto ocupadas pelos participantes.

“Me disseram que não poderia ser consertado”, diz Caroline, mostrando o parecer do fabricante atestando que sua máquina de costura de 20 anos é irreparável.

“Mas identificamos o problema em questão de minutos. As coisas funcionam melhor quando resolvemos o problema com nossas próprias mãos.”

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

Basée à Dole, dans le Jura, l’entreprise Ÿnsect a le vent en poupe : c’est le leader mondial du secteur de l’élevage d’insectes. Sébastien Bozon / AFP

Écrit par Christophe Lavelle

Chercheur en biophysique moléculaire, épigénétique et alimentation, CNRS UMR 7196, Inserm U1154, Muséum national d’histoire naturelle (MNHN)

En janvier, l’Autorité européenne de sécurité des aliments (EFSA) a rendu publique sa première évaluation de produits alimentaires dérivés d’insectes. Ses experts ont évalué la pertinence et la sécurité de la consommation des larves séchées du ténébrion meunier (Tenebrio molitor), plus connues sous le nom de vers de farine en raison de leur goût pour les farines de céréales.

La consommation d’insectes est également au cœur de La Nuée, film français du réalisateur Just Philippot. L’histoire est celle d’une agricultrice, mère célibataire avec deux enfants à charge, qui décide de se lancer dans l’élevage d’insectes, ou entomoculture. Mais tout ne se passe pas de la meilleure des façons, et le scénario bascule rapidement dans le fantastique, sur fond d’attaque de nuées de sauterelles devenues carnivores… Si sa sortie se fait attendre, crise sanitaire oblige, cette œuvre a déjà fait parler d’elle : sélectionnée pour la Semaine de la critique du festival de Cannes 2020, elle s’est vue décerner à la fois le prix de la critique et le prix du public au 28ᵉ festival du film fantastique de Gérardmer.

L’occasion de s’interroger : l’entomoculture peut-elle constituer une solution durable pour assurer la sécurité alimentaire de l’humanité ? ?

Plus de deux milliards de personnes consomment déjà des insectes

Un homme attrape des insectes destinés à la consommation sur un stand de marché.

À Bangkok, en Thaïlande, consommer des insectes n’a rien d’exceptionnel. Pornchai Kittiwongsakul/AFP

Les conclusions de l’évaluation de l’EFSA sont claires : la consommation du « nouvel aliment » que constituent les larves de Tenebrio molitor est sûre. Cependant, les experts soulignent que les personnes présentant des allergies aux crustacés ou aux acariens pourraient être également sensibles aux préparations à base de vers de farine.

Une nouvelle qui n’en est pas une pour certains de nos semblables : dans divers endroits de la planète, les insectes constituent déjà une ressource alimentaire. Nombreux sont celles et ceux qui, en Asie, Amérique latine ou Asie, se nourrissent traditionnellement d’insectes. Criquets, fourmis, scarabées, adultes ou au stade larvaire… Quelques 2 000 espèces font ainsi le régal de 2 milliards d’individus.

Cette consommation d’insectes, ou entomophagie, a cependant du mal à émerger dans les autres régions du monde, où elle rebute car ne correspond à aucune pratique culturelle. Dans nos sociétés aseptisées et urbanisées, les insectes sont en effet avant tout considérés comme des nuisibles, sales et peu ragoutants, porteurs de maladie plus que source de gourmandise.

Si les mentalités s’avèrent impossible à faire évoluer, faudra-t-il pour autant abandonner l’idée d’élever des insectes pour l’alimentation ? Pas forcément.

Élever des insectes pour nourrir les animaux

Donner à manger des insectes aux animaux que nous élevons : voilà déjà une piste plus prometteuse et acceptable par les Occidentaux que nous sommes. En effet, on estime que d’ici 10 ans, la demande en protéines animales sera au moins 50 % plus élevée qu’elle ne l’était il y a 10 ans. Or la production de viande et de poisson est gourmande en ressources, notamment en protéines, qu’il faut trouver à grand renfort de culture intensive de soja (pour nourrir le bétail) ou pêche intensive de poissons qui sont réduits en farine pour nourrir… les poissons d’élevage (25 % de la pêche mondiale est destinée à l’aquaculture, avec les conséquences que l’on observe déjà sur l’épuisement des ressources halieutiques).

La solution de trouver ces protéines dans les insectes semble donc opportune. Robustes, peu gourmands en ressources (ils peuvent se nourrir de divers déchets animaux ou végétaux), les insectes fournissent de la biomasse (protéines, mais aussi lipides et chitines, des molécules de la famille des glucides qui constituent leurs carapaces) à faible coût environnemental.

Des vers de farine, les larves du coléoptère Tenebrio molitor. Pengo / Wikimedia Commons, CC BY 

Mais ce n’est pas tout… car les insectes, par leurs déjections, procurent une matière riche en azote utilisables pour faire des engrais naturels qui viendront nourrir les cultures. Attention cependant : les végétaux ainsi produits, comme tous ceux qui font appel à des engrais d’origine animale (lisier, fumier et autre) ne sont pas à strictement parler pas « vegan », car reposant sur un apport d’azote issu d’un élevage animal.

Un marché en croissance

Aujourd’hui, des fermes à insectes se développent donc, et le leader mondial est français : il s’agit de l’entreprise Ynsect, qui a récemment levé plus de 400 millions de dollars. Elle ouvrira d’ici un an la plus grande ferme verticale au monde où seront produits plus de 100 000 tonnes par an sur 40 000m2, à partir d’une seule espèce, le ver de farine.

Élevage de criquets destinés à la consommation dans une ferme laboratoire de l’Université nationale du Laos à Vientiane.

Élevage de criquets destinés à la consommation dans une ferme laboratoire de l’Université nationale du Laos à Vientiane. Hoang Dinh Nam/AFP

Ailleurs, d’autres misent plutôt sur les criquets : en Thaïlande, 20 000 élevages de crickets domestiques produisent, en moyenne, 7 500 tonnes d’insectes par an, destinés à la fois à la consommation personnelle et à la vente. Aux États-Unis, quelques sociétés s’essaie à améliorer le goût ou les propriétés nutritives de ces insectes en espérant convaincre les consommateurs. Selon certaines projections, le marché mondial des insectes comestibles, pourrait atteindre 8 milliards de dollars et un volume de 730 000 tonnes en 2030.

De la science à la science-fiction

Ces nouveaux élevages doivent-ils faire peur ? Pourrait-on imaginer des multitudes de criquets s’échappant et attaquant l’homme, comme le suggère le film La Nuée, non sans évoquer Les Oiseaux d’Hitchcock ? Non, et pour une raison simple : les criquets sont strictement herbivores !

En outre, quand bien même ils adopteraient le régime carnivore de leurs cousines sauterelles, les mandibules de ces insectes sont trop peu puissantes pour nous causer de sérieuses blessures, voire pour seulement entamer notre peau.

Toutefois, les criquets n’ont pas besoin de muter en mangeurs de chair pour faire de nombreuses victimes humaines : les nuées de criquets pèlerins, qui ravagent les cultures d’Afrique de l’Est, font peser sur des milliers de personnes la menace de la famine, et cela de manière bien réelle.

 

[Source : http://www.theconversation.com]

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Monumento en Lisboa en honor de judíos asesinados en la masacre de 1506

 

Escrito por David Alejandro Rosenthal

Se dice que la mayoría de los judíos portugueses descienden de “anusim” -los forzados- que habían debido convertirse al cristianismo hacia 1497, cuando la Inquisición forzó, al igual que lo había hecho en España -Sefarad- a los judíos de convertirse o abandonar la tierra lusitana. Además, de la gran herencia que los fieles de la Ley de Moisés dejarían para la posteridad, muchos de ellos tuvieron que permanecer en la península, convirtiéndose en criptojudíos.

La historia de los judíos en Portugal se remonta a años tan remotos que ni siquiera existía esta nación. Desde la era prerromana, junto con los celtíberos (los primeros pobladores de origen celta), ya había presencia judía. Con los fenicios, también llegarían judíos, cuando los primeros fundaron Gades -hoy Cádiz-. Incluso se habla que en época de Nabucodonosor II (de la dinastía caldea de Babilonia), y también que en el periodo de Shlomo HaMelej, habrían llegado judíos a la península ibérica, en donde nacería luego el “ladino”.

Al igual que en España, los judíos empezaron a ser fuertemente perseguidos. A pesar de haber sido forzados a aceptar la hostia y el bautizo, ahora conocidos como los cristãos novos -cristianos nuevos- fueron discriminados, perseguidos, humillados y reducidos. La iglesia fue quien, por medio del Tribunal del Santo Oficio, ejecutaría atrocidades, tales como quemar vivos a los acusados, torturarlos hasta la muerte y separar a los hijos de los padres, con el fin de ser criados con los velhos cristãos -cristianos viejos- considerados como los puros.

El rey Manuel I, desposó a Isabel de Aragón -hija de los reyes católicos-, lo que conllevo a que se expidiera el 5 de diciembre de 1496, un nuevo decretó de expulsión o conversión para los judíos lusitanos. Si optaban por la no conversión, deberían abandonar entonces el país. El plazo máximo era hasta el 31 de octubre de 1497.

Se cuenta que a quienes prefirieron abandonar la tierra, que es atravesada por el Duero y el Tajo, les fue prometido que embarcaciones los llevarían fuera con destino a un nuevo lugar. Sin embargo, fue una trampa, que terminó en el puerto de Lisboa, arrancando a los niños de sus padres, para entregarlos a familias de cristianos viejos o a la misma iglesia, y convirtiendo forzosamente a los adultos. Tal es el drama de aquel momento que se habla del gran rabino de Lisboa asfixiando a su hijo, para luego el desposeerse de la vida, antes de ceder a semejante vejamen.

En 1506, tuvo lugar la Masacre de Lisboa o Masacre de Pascua. La judería de Lisboa fue perseguida, torturada y ejecutada. Cientos de personas acusadas de judías, de los pocas que quedaban, fueron arrasadas. Esto de seguro; significó, un aumento del fenómeno judaizante y criptojudío. A Portugal llegaría la Inquisición hasta 1536. Esto también se replicaría luego en Brasil, su principal colonia.

La Inquisición operó en Portugal hasta 1821. Está registrado que por medio de los “autos de fe”, donde de la forma más arbitraria decidían la suerte del acusado, se ejecutaron a casi 2.000 personas, se ejecutaron -quemaron- in effigie a más de 600 personas, y a otras 30.000 se les juzgó de diversas formas, incluyendo tales vejaciones como la ejecución de torturas.

Los judíos que lograron escapar emigraron a Holanda y al Imperio otomano, en su mayoría. Otros fueron para Inglaterra, Alemania, Italia y Grecia. Junto con los judíos españoles fundaron nuevas comunidades en el exilio.

El Nuevo Mundo fue la otra de las opciones de escape. De hecho, Cristóbal Colón, seguramente también criptojudío italiano, que había vivido largo tiempo en Portugal, donde se había casado con una portuguesa, Filipa Moniz Perestrelo, posiblemente de origen judeoconverso.

La otra mujer de Colón (en italiano Colombo -paloma- tradicional apellido entre los judíos itálicos), Beatriz Enríquez de Arana, humilde criptojudía nacida en Córdoba, con quien tendría un hijo, Fernando Colón y Enríquez de Arana, quien, junto a Diego, el hijo que tuvo con Filipa, le acompañaron en algunos de sus viajes a América. Con Beatriz nunca se casó, por miedo a la Inquisición, ya que esta tenía muy claro origen hebreo.

Entre las múltiples pruebas de un Colón judío se encuentran las cartas a su hijo Diego, donde se puede ver una Bet y una Hei -BH”-, también que, en su testamento, precisamente ordenó entregarle una renta a un judío mayor que vivía en la entrada de la judería de Lisboa. Y, también un fondo para niñas humildes para que pudiesen casarse, lo cual es parte de un importante precepto de caridad judía. Al final, Colón no sería ni español ni italiano, ni catalán ni portugués, sino judío.

El camino de los “portugueses” seria extenso. Incluso arribaron al Nuevo Mundo cuando por medio de la rica y poderosa Compañía Holandesa de las Indias Occidentales saliera un buque para Brasil. Recife, Pernambuco, se convertiría en un núcleo de vida judía, bastante particular. Hacia 1642, se establecería la primera comunidad en todo América.

La Sinagoga Kahal Zur Israel -Sagrada Comunidad Roca de Israel-, dirigida por el rabino Isaac Aboab da Fonseca, hijo de “marranos” -judeoconversos- ubicada en la Rua do Bom Jesus (la calle del buen Jesús, paradójicamente llamada también Rua dos Judeus -la calle de los judíos-). También, el rabino Moses Raphael de Aguilar, nacido en Portugal, dirigió en la vecina Mauritstadt, la comunidad Maguén Abraham.

Curaçao, se convertiría en un enclave en el Caribe para los judíos portugueses que llegaron forzados de Recife, pues se repetía la historia. Debían escoger entre convertirse o marcharse, tras la victoria de los portugueses en la “Batalla de los Guararapes” en 1654, que conllevo a la expulsión de los holandeses, quienes veían con buena fe la libertad religiosa.

Así fue que, los judíos portugueses que huyeron a Amsterdam en su momento, y que terminarían en Brasil, finalmente dieron a parar en América. Nueva Amsterdam -Nueva Jerusalén- en Nueva Holanda, dominada por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales se convertiría en el nuevo hogar de los judíos portugueses que ahora huían de la Inquisición española y portuguesa en tierras americanas.

Shearith Israel – el resto de Israel- fue la primera comunidad judía de América del Norte y hoy Nueva York, que además fue apoyada inmensamente por Mikveh Israel, la sinagoga de los judíos de Curaçao, cosa que hasta hoy es recordada en el servicio de Iom Kipur. En Estados Unidos, los sefardíes fundaron también otras congregaciones, una de ellas la Sinagoga Touro en Rhode Island, herencia de uno de los primeros magnates judíos en Nueva York: Judah Touro. Otras de las comunidades fundadas fueron: la de Charleston, en Carolina del Sur, Savannah, Philadelphia y Baltimore.

Los primeros colonos “portugueses” que llegaron en el St. Catrina, desde Brasil a Nueva Amsterdam -hoy Nueva York- hacia 1654, se encontraron con un gobernador antisemita, este era Peter Stuyvesant, calvinista radical, que rechazaba a los católicos, luteranos y cuáqueros, de igual forma. A pesar de una hostil recibida, la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales -que tenía judíos dentro- rechazó su intolerancia religiosa, que además estaba en contra de los ideales liberales holandeses. Asser Levy, originario de Vilna, Lituania, llegó a Nueva Amsterdam semanas antes que los sefardíes. En el Peereboom -árbol de pera- junto con Levy, llegó Jacob Barsimson, que recibió a los portugueses y les contó sobre el gobernador antijudío.

Cartagena de Indias sería otro punto clave de la vida sefardí en su exilio. También se estableció allí una oficina del Tribunal de la Inquisición, y esos nuevos cristianos, conocidos en las colonias españolas como “portugueses”, darían de que hablar. Muy hábiles para el comercio, prosperaron en todo el Nuevo Mundo, hasta en el comercio de esclavos fueron parte importante.

En Cartagena de Indias, en el tradicional barrio Getsemaní, funcionó la Cofradía de Ámsterdam, que hasta donaciones envió directo a la gran sinagoga portuguesa de Amsterdam. Serían descubiertos y procesados en un auto de fe en 1636, siendo expulsados -mas no quemados- de la Nueva Granada. La influencia de los conversos en Cartagena es bien conocida. La élite de cristianos nuevos se entremezcló también con cristianos viejos, llegando a ser mayoría a principios de 1600.

Los criptojudíos que permanecieron en Portugal crearon una nueva liturgia y una nueva identidad. Es el caso de Belmonte en Tras-os-Montes, Castelo Branco. De hecho, el almirante Pedro Álvares de Cabral era natural de Belmonte, es decir, un “criptojudeu” más. Este fue quien descubrió en 1500, la “Terra de Santa Cruz”, actual Brasil (nombre tan católico, como San Salvador, dado por Colón a las hoy Bahamas).

Un año después llegaría a estas tierras Fernando de Noronha, judío converso, agente del hombre más pudiente de la época: Jacob Fugger “el rico” en toda la península ibérica. Noronha trajo consigo a más nuevos cristianos, para adelantar la exploración de los recursos naturales del Brasil y la explotación del “palo-brasil o Pernambuco”.

Portugal, representa un episodio tan significativo de la historia en el exilio del pueblo hebreo que trasciende los límites geográficos. Por ejemplo, en las Antillas neerlandesas; en Curaçao, la sinagoga Mikveh Israel (la más antigua en uso continuo de América) mantiene su piso en arena, que recuerda la promesa de Él con Abraham, sobre que su descendencia sería como la arena del mar. También recuerda el paso del pueblo por la arena del desierto, durante los 40 años.

De Israel a Portugal, de Portugal a Holanda, y de Amsterdam a Brasil; así como de Recife a Curaçao y a Nueva Amsterdam, este es el periplo del Sefarad portugués cuando tuvo que dejar su otrora hogar. Ahora bien, el legado que dejarían estas gentes no sería tan fácil de olvidar. Es la «saudade» del Sefarad portugués, un lugar común entre el Miño, el Tajo, el Guadiana y el Duero.

[Foto: Wikipedia – CC BY-SA 4.0 – fuente: http://www.aurora-israel.co.il]

 

 

 

 

Pour dire la spoliation du pays où il est né, le Cameroun, par un pouvoir ubuesque et par des pays occidentaux goguenards, l’écrivain invente une langue qui charrie Rabelais, toute une «littérature du dictateur», et les mots des rues de Douala

Écrit par Lisbeth Koutchoumoff Arman 

La Promesse de Sa Phall’Excellence est une farce politique. Farce, parce que le nouveau roman de Max Lobe choisit à dessein l’exagération et l’outrance. Politique, parce que le fracas du rire est de façon générale le meilleur révélateur des débordements du pouvoir et qu’il joue ici exactement ce rôle. D’autres ingrédients s’ajoutent encore à cet objet littéraire qui est comme une fanfare à lui tout seul, un défilé de carnaval pétaradant, une bourrasque de folie verbale et musicale. Il y a du fantastique qui s’immisce de-ci de-là avec des objets qui pensent et qui parlent, des nuages de pollution qui ne sont pas noirs mais rose bubble gum. Il y a un climat de rêverie, de suspension du cours normal des choses, cet état qui permet de voir le monde en face.

Fièvre créatrice

Pour dire le Cameroun, pour dire son président en place depuis bientôt quarante ans, pour dire l’absence de liberté d’opinion, pour dire les polices spéciales qui traquent tout ce qui ne file pas droit, pour dire la spoliation des ressources du pays, pour dire l’infantilisation débilitante de la population, pour dire la complicité goguenarde des colons, anciens et nouveaux, Max Lobe invente une langue.

Suisse, il est né au Cameroun. Écrivain, il ne cesse de peaufiner cette partition orale qui mêle mots inventés (d’où découlent ensuite des kyrielles d’adjectifs et d’adverbes), argot des rues camerounaises, onomatopées piquées à la musique, aux sons du quotidien, figures oratoires des contes, tics verbaux en vogue à Yaoundé, expressions en anglais, en italien, en bassa… Une liberté d’invention qui est une marque du génie de Douala, sa ville natale. Une énergie, une fièvre créatrice dont il propose une version personnelle.

Un bain à bonne température

Mais cette fois-ci, il pousse plus loin le curseur. C’est la marque d’un écrivain en recherche, qui prend des risques. Il faut se laisser tomber dans le texte comme on entre dans un bain à bonne température et lâcher prise. Le plaisir est redoutable. Plus on avance dans la lecture et plus on parle, en soi-même, cette langue romanesque dont plusieurs tournures restent en bouche après avoir refermé le livre. Certains lecteurs peuvent rester à quai, déboussolés. Pour notre part, on a immédiatement rejoint le cortège de personnages, de voix plutôt, tellement ici tout est dans le verbe.

Le gilet rose

Commençons par le narrateur, Mista Acada-Writa. Raconteur d’histoires, c’est son titre, écrivain sapé, pantalon à carreaux et gilet rose, il est visité, possédé même, très régulièrement, par une deuxième personnalité qui supplante la première: Dibéa, le fou. Au cœur d’Elobi (le quartier, le ghetto, le terrain très vague… en argot de Douala), au carrefour «Chacun-s’assoit-Dieu-le-pousse», Dibéa saute sur le toit d’une voiture, que tout le monde appelle Vieille caisse (une vraie diva) et sonne une cloche, pour réunir les habitants du bidonville, les bidonvillards. Puis Dibéa prend la parole pour sortir ces «frères élobiques» de leur torpeur, de leur attente, sur plusieurs générations, de la visite du couple présidentiel: Sa Phall’Excellence et Sa Clith’Altesse La Royale Bien-aimée.

Perruques monumentales

Bienvenue en Crevetterie, soit le Cameroun – référence au nom donné par les colons portugais, cameroes (crevettes) en découvrant la richesse des rivières de la région – avec à sa tête un duo immédiatement reconnaissable, le président Paul Biya et son épouse Chantal, connue pour sa passion des perruques monumentales. Dans 39 rue de Berne (Prix du Roman des Romands 2014), dans La Trinité bantoue, dans Confidences (Prix Ahmadou Kourouma 2017), dans Loin de Douala, le Cameroun est là, comme un pays lointain, celui de l’enfance, comme une question lancinante sur l’histoire cachée, effacée, du pays. Cette fois-ci c’est un cri, très travaillé, mais un cri quand même. Comment l’envie d’écrire une farce qui dénonce la situation politique du pays est-elle venue?

Frères algériens

Au téléphone, de son appartement à Genève, l’écrivain, qui vient de fêter ses 35 ans, pointe deux événements qui ont eu lieu en 2019. Tout d’abord la chute du président algérien Abdelaziz Bouteflika. Max Lobe écrit une tribune intitulée «À mes frères algériens!» qui sera publiée par le magazine Le Point. Dans le texte, il se réjouit pour ses frères nord-africains et leur demande les ingrédients d’un succès qu’il aimerait voir se produire au Cameroun.

Bagarres à l’hôtel

Et puis, quelques mois plus tard, des bagarres ont lieu devant l’élégante entrée de l’hôtel Intercontinental à Genève, entre les gardes du corps du président camerounais en villégiature dans la ville du bout du lac et des groupes d’opposants. Après plusieurs jours d’échauffourées, le couple Biya finit par écourter son séjour. «Moi qui ai quitté le Cameroun à 18 ans pour venir en Suisse, qui suis parti pour fuir cette atmosphère politique délétère et étouffante, de voir que le président et sa femme me suivaient en quelque sorte jusqu’à Genève, je me suis dit que je me devais d’écrire sur la dépossession totale non seulement du Cameroun mais de tout le continent africain.»

L’anglais du Cameroun

Nourri à cette «littérature du dictateur» des grands auteurs africains, Kourouma en tête, et à celle de leurs homologues latino-américains, grand amateur de Ramuz et de son écriture parlée, Max Lobe se plonge aussi, sur les conseils de son éditrice, dans Rabelais et sa fièvre verbale. D’autres lectures encore, d’Arendt à Bergson, apportent leurs modulations. Tandis que La Promesse de Sa Phall’Excellence paraît, plusieurs de ses romans précédents sont traduits, notamment en anglais.

Il se réjouit particulièrement de la traduction de Loin de Douala, par la traductrice anglaise Rose Schwartz: «Elle a fait un travail extraordinaire. Elle a été au Cameroun pour entendre l’anglais parlé là-bas. Je crois que je préfère la version anglaise à la mienne!» s’exclame-t-il. La Promesse de Sa Phall’Excellence va donner du fil à retordre aux traducteurs, lui fait-on remarquer. «En poètes des mots, ils aiment les défis», conclut-il.

 

Max Lobe, La Promesse de Sa Phall’Excellence, Zoé, 144 pages

 

 

[Illustration : Kalonji – source : http://www.letemps.ch]

Juan Carlos Pinto Quintanilla (LWS)

Escrito por Leonardo Wexell Severo

Faleceu nesta quarta-feira, abatido pela Covid-19, Juan Carlos Pinto Quintanilla (Juanca), renomado sociólogo, escritor, intelectual e ex-líder guerrilheiro da Bolívia.

No último período, Quintanilla vinha apoiando o governo do Movimento ao Socialismo (MAS), priorizando a defesa de um projeto nacional de industrialização, com ênfase no lítio, e por meio do aprofundamento da luta política-ideológica e da democratização dos meios de comunicação.

« Estamos perplexos pela perda irreparável deste irmão, expressou o presidente Luis Arce Catacora, para quem Juan Carlos Quintanilla foi “um lutador implacável pela justiça social em favor das grandes maiorias na Bolívia”. “Sua partida deixa um grande legado na trincheira revolucionária. Nossas sentidas condolências à sua família », destacou.

O ex-presidente Evo Morales disse que recebeu com tristeza a notícia do falecimento de Quintanilla, “um intelectual revolucionário que dedicou sua vida e seu compromisso com o povo”. “Nosso profundo pesar à sua família e à militância que o choram”, acrescentou.

Igualmente solidário, o secretário-geral da Aliança Bolivariana para os Povos de Nossa América (Alba) e ex-embaixador da Bolívia nas Nações Unidas, Sacha Llorenti, reiterou que Quintanilla foi “um verdadeiro revolucionário que dedicou a vida à construção de uma sociedade mais justa, um intelectual comprometido com o povo, uma pessoa amável e carinhosa”.

Para o ministro de Governo, Eduardo del Castillo, Quintanilla foi, « um homem que predicou com o exemplo, um revolucionário que sabia que os seres humanos não estão neste mundo para contemplá-lo, mas para transformá-lo”. “Força e serenidade à sua família nestes momentos”, ressaltou.

A ex-ministra da Saúde, Gabriela Montaño, disse não ter palavras neste momento de dor, porque “Juanca Pinto foi um companheiro que sempre pensou no mundo a partir dos homens e mulheres descalços, um lutador social com todas as letras”.

A Defensora do Povo interina, Nadia Cruz, destacou que comunicava a partida do “querido Juanca” com profunda dor em seu coração. « Com sua luta consequente, inabalável e terna, ele nos aponta um caminho a seguir, a construir e não desistir”, enfatizou.

Para o pesquisador e cientista social Porfirio Cochi, “a partida prematura de Quintanilla é uma perda irreparável, pois foi um ser humano sempre solidário, comprometido com as grandes maiorias e consequente com os seus princípios”. Cochi recordou que “neste último golpe de Estado, o de Jeanine Áñez, ele não hesitou em nenhum instante em estar ao lado do povo, combatendo os entreguistas e o servilismo ao imperialismo”.

TRAJETÓRIA MILITANTE

Formado pela Universidade Nacional Autônoma do México (UNAM), Quintanilla retornou à Bolívia em 1985, onde se somou ao Exército Guerrilheiro Tupac Katari (EGTK) junto a Álvaro Garcia Linera, com quem havia estudado os primeiros anos de sua vida em Cochabamba e, posteriormente, convivido no exterior. Por sua militância guerrilheira esteve preso no cárcere de San Pedro durante cinco anos (1992-1997).

Ao concluir seus estudos de sociologia, sua tese sobre o sistema penal intitulada “O cárcere de São Pedro” se esgotou no primeiro mês de publicação. Ao sair da prisão, em 1997, assessorou e coordenou a Pastoral Penitenciária Nacional até 2004, tendo escrito outros quatro livros sobre esta dura realidade, “Cárceres e Família”, “Reforma penal”, “Os cárceres em Bolívia” e “Reflexões livres de um encarcerado”.

Em 2005 foi integrado como responsável de capacitação e difusão da Representação Presidencial para a Assembleia Constituinte (REPAC), ligada à vice-presidência, quando realizou trabalho de acompanhamento e formação de parlamentares.

Entre 2009 e 2010 coordenou a elaboração da Enciclopédia Histórica Documental do Processo Constituinte boliviano, obra composta por oito volumes que reúne a documentação produzida durante o processo de debate e elaboração da Constituição convertida em referência doutrinária à disposição de juízes, fiscais, investigadores, professores e dos cidadãos.

De março de 2011 até fevereiro de 2015 foi diretor do Serviço Intercultural de Fortalecimento Democrático (SIFDE), ligado ao Tribunal Superior Eleitoral (TSE), onde realizou importantes aportes no âmbito da democracia intercultural.

Infatigável, atuou como diretor-geral de Fortalecimento Cidadão da Vice-Presidência do Estado Plurinacional até o golpe de Estado de 2019.

CONTRIBUIÇÃO COLETIVA

Mais do que tudo, Quintanilla era um homem extremamente confiante na força da Humanidade, tendo apontado na pujança do plural o caminho a seguir. Em entrevista que realizamos pouco antes das eleições de outubro de 2020, o sociólogo reafirmou este compromisso. “Necessitamos que as pessoas entendam que estamos construindo a mudança rumo ao bem-estar familiar e pessoal. Como perspectiva política coletiva. A industrialização dos nossos recursos naturais fundamentais básicos é um objetivo central que defendo, que deve estar à frente no combate da superação de crise que vive não só o país, mas todo o mundo, e o nosso continente em particular. Então, é preciso que as pessoas entendam que não poderemos sair da crise sós. Porque o próprio povo pode nos derrubar se não se sentir envolvido, com todos juntos. E nesse processo coletivo já começa a repolitização, que acompanhe as mudanças e que as pessoas sejam protagonistas”.

 

[Foto: LWS – fonte: http://www.cartamaior.com.br]

 

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Liñas Nazca

“Estimados amigos, fai xa 9 anos que creamos esta plataforma para dar resposta ó maior enigma da arqueoloxía. Esta mesma semana o noso traballo rematou. Resolvémolo, sabemos que eran as liñas de Nazca. Sabemos exactamente como funcionan todos os seus elementos por separado e en conxunto”.

Este é o comentario que Carlos E. Hermida García, un investigador de Vigo, deixou a pasada semana nunha das súas redes sociais. E é que este director de deseño de Enxeñería, xunto cun equipo de investigación internacional e multidisciplinario chamado Salvar Nazca, tería dado, segundo afirma, coa chave para entender por que se fixeron estas enigmáticas liñas.

E é que, segundo o equipo, trataríase dun complexo sistema de canais de rego. Un complexo sistema de canles para regar grandes extensións de deserto. Trataríase dunha técnica preinca coñecida como colleitas de auga, que sería sacada á luz grazas a unha singular investigación sobre métodos de enxeñería civil.

Liñas Nazca

De ser aceptada esta conclusión pola comunidade científica poderíamos estar ante un descubrimento de gran relevancia ó desvelar un dos grandes misterios da historia universal. O achado suporía un paso importantísimo para entender as concepcións culturais dunhas manifestacións que impresionan polo seu tamaño e extensión.

Ademais, tamén afirman que o estudo axuda a entender o xeito no que determinadas sociedades puideron extraer auga en ambientes de excepcional seca. O estudo será presentado no mes de febreiro nun importante congreso internacional. “Agora e despois de todo temos un sistema que pode proporcionar alimento a millóns de persoas en todos os desertos do mundo”, afirma Hermida.

Liñas Nazca

 

[Imaxes: monikawl999 CC0 – fonte: http://www.historiadegalicia.gal]

“Bolsonaro a totjorn incitat a la violéncia contra nosautres”, çò assegura l’emblematic defensor d’Amazonia e dels dreches dels pòbles originaris

Raoni Metuktire, emblematic defensor d’Amazonia e dels dreches dels pòbles originaris, a fach sa denóncia contra lo president de Brasil, Jair Bolsonaro, a la Cort Penala Internacionala (CPI) per crimes contra l’umanitat. Pel cap del pòble caiapó, Bolsonaro secuta los pòbles indigènas, destrutz lor abitat e manca lors dreches.

Raoni a presentat a la CPI un document de 65 paginas a las qualas son annexadas 21 pèças a conviccion. Redigit per l’avocat francés William Bourdon, amassa las acusacions de desenas d’ONG localas e internacionalas, e d’institucions internacionalas e scientificas especializadas en clima. Lo document denóncia la politica de Bolsonaro dempuèi son arribada al poder en genièr de 2019, una politica que cèrca de “pilhar las riquesas d’Amazonia” en impausant “de condicions de vida insuportablas pels pòbles autoctòns de cèrtas regions, per fin de los forçar de se desplaçar dels territòris cobesejats pels agricultors”. La denóncia soslinha que los indigènas an ja carament pagat lo prètz d’una desforestacion de marcha forçada amb l’assassinat d’almens sèt caps autoctòns.

A mai, la denóncia soslinha que “la destruccion de la selva amazoniana”, qu’a patit un nombre d’incendis recòrd en 2020, “constituiriá un perilh dirècte non sonque pels brasilièrs, mas tanben per tota l’umanitat”.

Lo document es ara sul burèu de la procuraira Fatou Bensouda.

Paur de represalhas

Segon Le Monde, Raoni es conscient qu’aquò provocarà la colèra dels que sostenon Bolsonaro, grands entrepreneires agricòlas e minièrs, totes pròches dels territòris caiapós. Ça que la, en despièch de la paur, assegura que pòt pas pus acceptar aquela violéncia que la desencadena Bolsonaro contra eles.

Estategia de propagacion del coronavirus

En julhet de 2020, un grop de professionals de la santat de Brasil tanben senhalèt Bolsonaro a la CPI per de “crimes contra l’umanitat” per sa gestion de la pandemia de la covid-19.

Un mes pus tard, dins una entrevista a l’AFP, Raoni acusèt lo president brasilièr de voler “tirar profièch” de la pandemia per accelerar la desaparicion dels pòbles indigènas.

Segon l’edicion brasilièra de El País, Bolsonaro auriá menat a bon tèrme “una estrategia de propagacion del coronavirus”.

[Imatge: Agência Brasil Fotografias – poblejat dins http://www.jornalet.com]

 

Tudo é para agora — e, assim, processos, lutos, ideias e até futuros são encurtados. Esse ritmo frenético gerou uma “sociedade do cansaço” e impossibilita o verdadeiro encontro. Mas e se nos libertarmos do tempo para exercitar a lentidão?

James Ensor – Masques regardant une tortue (1894)

Escrito por Marcelo Saturnino da Silva

– São as crianças que sabem o que procuram – disse o principezinho – Perdem tempo com uma boneca de pano, e choram quando elas lhes é tomada…

– Elas são felizes – Disse o manobreiro.

O tempo urge; tempo é dinheiro… Não há tempo a perder – Eis os jargões de nosso tempo!

Somos constantemente confrontados a não perdermos tempos, vivemos apressados, correndo, corações acelerados… Acabrunhados por trabalhos que nos privam de nós mesmos, por mil e uma atividades, por agendas intermináveis e compromissos infinitos.

Já não respeitamos o ritmo biológico e natural, o ritmo da vida, da nossa própria vida e da vida dos outros seres com as quais nos relacionamos. Assim é que utilizamos, cada vez mais, hormônios e outros produtos visando acelerar o crescimento de animais e plantas, utilizados para consumo humano; criamos medicamentos para abreviarmos a vivência do luto; e, como já denunciado pelo filósofo alemão Hans Jonas, nossas técnicas têm-nos possibilitado antecipar e, esgotar, no presente, o nosso futuro e o futuro das gerações vindouras, numa voracidade sem limites que coloca em risco o direito das próximas gerações ao recursos naturais necessários à manutenção da vida (ar, água, fauna, flora, solo etc.).

Recentemente o filósofo sul-coreano Byung-Chul Han denunciou a pressa que caracteriza nossas sociedades contemporâneas, por ele denominadas “sociedades do cansaço” que têm produzido seres humanos esgotados, cansados, depressivos. Para Han (2017, p. 91), o depressivo é um “sujeito esgotado de si mesmo, de lutar consigo mesmo. […] Desgasta-se correndo numa roda de hamster que gira cada vez mais rapidamente ao redor de si mesma”.

Em 1969, Paulinho da Viola compôs a música “Sinal Fechado” na qual retrata a fugacidade dos encontros humanos, como traço que marca as sociedades industriais e que ganha contornos inéditos nas sociedades pós-industriais, nas quais, como lembra Han, somos constantemente convocados a ultrapassarmos nossos limites, na perspectiva de um sucesso profissional lançado ao infinito. Interessante que logo no início da música os interlocutores (no sinal fechado) pontuam: “vou indo correndo pegar meu lugar no futuro” ou “em busca de um sono tranquilo” e diante da pressa que impossibilita o verdadeiro encontro, um dos interlocutores dá um passo em direção a uma certa responsabilização, chegando a pedir perdão (“me perdoe a pressa”), mas, logo voltando atrás e apresentando uma justificativa para o não encontro, já que, se há pressa, esta é ditada pela “alma dos nossos negócios”, isto é, não tem relação com nossas escolhas e opções, mas é culpa do sistema, dos “nossos negócios”.

Precisamos parar, libertarmos o tempo, exercitarmos a lentidão, como nos convida o teólogo português José Tolentino de Mendonça, em livro publicado no Brasil, também em 2017. Para o teólogo, vivemos sob o signo da pressa e assim “passamos pelas coisas sem as habitar, falamos com os outros sem os ouvir [como bem exemplifica a música de Paulinho da Viola], juntamos informações que nunca chegamos a aprofundar” e, assim vivendo, nessa velocidade toda, acabamos impedidos(as) de viver… Como não lembrar do preceito bíblico “quem quiser salvar sua vida, vai perdê-la” (Mateus, 15:25).

Que tenhamos a coragem e a ousadia de aproveitarmos o tempo que nos resta para refletirmos sobre os encontros que perdemos (com nós mesmos(as), com os outros, com o mundo, enfim com a vida), sobre o que deixamos para trás quando, ainda nas palavras do teólogo já citado, “permitimos que a aceleração nos condicione desse modo” (MENDONÇA, 2017, p. 20).

Que possamos reconciliarmo-nos com o tempo, para podermos reconciliarmo-nos conosco, com os outros, com o planeta e, em suma, com a vida, inclusive em sua dimensão transcendental.

Referências:

HAN, Byung-Chul. Sociedade do cansaço. Tradução: Giachini, Enio Paulo. Petrópolis-Rio de Janeiro: Vozes, 2017.

JONAS, Hans. O Princípio Responsabilidade: Ensaio de uma ética para a civilização tecnológica. Rio de Janeiro: Contraponto; Ed. da PUC-Rio, 2006.

MENDONÇA, José Tolentino. Libertar o tempo. Para uma arte espiritual do presente. São Paulo: Paulinas, 2017.

SAINT-EXUPÉRY, Antoine. O Pequeno Príncipe. Rio de Janeiro: Agir, 2009.

 

 

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

La evidencia del advenimiento de ese nuevo Perú está, además de la producción artística de los y las quechuas, aimaras y afroperuanos, en los productos literarios que están apareciendo en territorio peruano y americano. Obras literarias gestadas desde una conciencia de la multiculturalidad desarrolladas a partir de diferentes lenguas, en un periodo que ojalá ya no siga siendo de lucha descarnada, sino de reconocimiento respetuoso.

Escrito por Luis Chávez Rodríguez*

El Perú del siglo XXI presenta una ruptura mucho más acentuada con respecto al siglo anterior. El Perú de hoy está sosteniendo una nueva etapa de lucha entre las fuerzas colonizadoras y la población indígena que 500 años después de la invasión siguen defendiendo su territorio y su cultura. A diferencia del siglo pasado, donde las luchas se dieron especialmente en la parte andina del territorio, en la actualidad esa lucha de independencia, de autonomía, se da de modo sostenido también en el área amazónica, y tiene en el llamado “Baguazo” su punto de quiebre. Esta lucha es una lucha política y también, por supuesto, cultural.

De igual modo que en periodos anteriores el enemigo es de procedencia foránea, con la colusión de gobiernos corruptos que han hecho del Estado un instrumento mafioso que se maneja con reglas exógenas para administrar de modo eficaz la extracción de recursos naturales, favoreciendo a lo que a estas alturas de la historia se llama, “el capital”, en contra de la vida y la salud de la mayoría de los peruanos para quienes el Estado en un monstruo burocrático, incapaz de proteger a sus ciudadanos y ciudadanas en áreas tan básicas como la alimentación, salud, vivienda y educación.

El Perú del siglo XXI está iniciando una segunda gesta de independencia para convertirse realmente en un nuevo Perú. Estamos en tiempos que ya se puede ver una ruptura mucha más clara entre el pasado colombino-virreinal-republicano y un nuevo Perú. En el Perú de hoy se está construyendo activamente una nueva República, cuya nación, paradójicamente, hunde sus raíces en una gran variedad de culturas precolombinas mucho más antiguas que la cultura occidental, que es uno de sus componentes, y en esta gesta la contribución de José María Arguedas, en el campo de la literatura, la educación y la cultura, es la del escritor que condensó no solo la resistencia en contra del empeño colonizador sino la del escritor, el poeta visionario, que en tiempos muy oscuros pudo sentir este nuevo Perú que se está forjando desde una marginalidad con respecto al sistema imperante.

¿Cuáles son los elementos, en el legado intelectual y artístico de José María Arguedas, cuál es el material que le permitió componer su obra, cuáles son los recursos estéticos y el lugar de su enunciación, como para mantener esa vigencia, que no solo es actual, sino que se proyecta poderosamente hacia la cultura peruana del futuro?

Estas preguntas, que en realidad son una sola -¿qué tipo de escritor es José María Arguedas Altamirano?- nos dan lugar a una entrada más para el análisis de su obra, dentro de los miles de estudios que se vienen dando, en el Perú y alrededor de todo el mundo, para explicar su magnitud universal y trascendencia histórica a más de un siglo de su nacimiento y a más de medio siglo de su muerte.

Plantaremos aquí, esta entrada a la obra de Arguedas, trazando a grandes rasgos su genealogía y poniéndolo a contraluz con otro importante escritor peruano, Mario Vargas Llosa, quien, por los premios que el mundo occidental otorga para establecer su canon, y sus incuestionables méritos estéticos, ha logrado un lugar importante en la llamada literatura universal de occidente.

José María Arguedas, al que en el siglo pasado se le ubicó dentro del movimiento artístico llamado indigenismo, y más exactamente, neoindigenismo, y que en el futuro se le incorporará, junto a Gamaliel Churata, en un indigenismo futurista, creciente en la estética que se está elaborando en las provincias del Perú, tiene su parentela ancestral en el escritor chachapoyano Blas Valera Pérez (Levanto, “Amazonas”, 1545-¿1599?).

La escritura de Valera la conocemos gracias a los cientos de páginas citadas textualmente por el Inca Garcilaso, en sus Comentarios Reales, y a los documentos, ensayos, diccionarios, crónicas y poemas del chachapoyano que han ido apareciendo de modo tardío, especialmente, en el siglo pasado. Del mismo modo se le va apreciando cada vez más con la aparición reciente de documentos que muestran los testimonios de cronistas de su época, que lo conocieron, lo leyeron y se dejaron influenciar por su escritura, su pensamiento y su compromiso social con la población indígena que por aquél tiempo iba en camino a su exterminio.

La obra de Blas Valera, que como venimos señalando es el primer antecedente de Arguedas, es una obra monumental, de la cual tenemos fragmentos que, al igual que las monolíticas paredes y templetes incas, nos dan una idea suficiente de su magnitud arquitectónica y que más temprano que tarde lo pondrán en el sitial de héroe cultural amerindio, como el que tiene Arguedas en el Perú andino. Sin embargo Blas Valera Para no gozó del prestigio ni de la difusión oficial de su época como sí lo tuvo su par, el Inca Garcilaso de la Vega. Para dar una idea de la posición marginalizada de Valera en ese antiguo Perú que termina con el inicio del siglo XXI, después de un periodo de vigencia en el que su escritura y su lucha en defensa del mundo indígena eran atendidas por sus colegas más cercanos, en el siglo XVI y XVII, hacia finales del virreinato y especialmente en el Perú republicano, se dio un silenciamiento sistemático de su legado, que al fin parece terminar recién en nuestros días.

El prestigioso historiador Porras Barrenechea, como de algún modo lo hizo su maestro Riva Agüero, en las arduas polémicas que tuvo con Gonzales de la Rosa hacia inicios del siglo pasado (Revista Histórica, Lima, 1906) sobre el manejo de las fuentes que el Inca Garcilaso realizó en los Comentarios Reales, estuvo muy empeñado en instituir al Inca, como el paradigma de la peruanidad, privilegiando su lado estético castizo y renacentista. Porras Barrenechea, en sus estudios sobre los cronistas, reseña a Varela de siguiente modo:

“Valera, como escritor es duro, seco y pesado, artificioso y libresco, sin alas de ingenio ni gracia alguna de narrador, en contraste con la manera amena, espontánea y natural del Inca […] En mi opinión, lo más penoso y deleznable de Garcilaso, pertenece a Valera (Cronistas del Perú, Lima, 1962).”

Esta escritura según el historiador es “pesada”, por no decir densa, “artificiosa”, queriendo decir inusual y hasta “sospechosa”, como lo insinúa líneas abajo, en oposición al registro “ameno”, manejado por Garcilaso, hasta entonces paradigma de la buena prosa y el estilo renacentista imperante. Toda esta empresa hispanizante a favor de un Perú contrahecho que se ha querido imponer hasta el siglo pasado sobre una cultura autóctona, mucha más rica y variada, mucho más densa, es el antiguo intento de mantener una posición domesticada y sin aristas frente a la hegemonía occidental, que durante siglos ha tratado de imitar su producción cultural.

El legado de Valera se irá visualizando más nítidamente, en los próximos años, como el acta de nacimiento de la otra variante vigorosa, arisca y combativa del un nuevo Perú plurinacional; un Perú más indígena y menos occidentalizado que ya no tardará en mostrarse, gracias a los nuevos rescates, tanto de su prosa como de poesía escrita en quechua y en latín, así como en estudios académicos que en su mayoría se vienen realizando en la academia anglosajona y en la italiana, pero que, en los últimos años, se puede ver también en producciones intelectuales peruanas.

El tipo de escritura que nace con Varela, quien forma una escuela de resistencia cultural con otros cronistas indígenas y españoles tuvo vigencia a lo largo del siglo XVII, y entre sus más nítidos representantes está Felipe Guamán Poma de Ayala; pero es en el siglo XX, desde el campo de la literatura, que vuelve a sentirse poderosamente. La figura de Gamaliel Churata es una de aquellas, que antecede a la de José María Arguedas. Esta línea creativa, que florece en Arguedas, tiene como rasgos principales, en primer lugar, un origen lingüístico multicultural quechua-español y hasta latín en tiempos de los inicios de la colonia. En el caso de Arguedas es específicamente quechua-español, aspecto que se ha constituido en una las ramas de estudio del universo arguediano. Esta factura bilingüe lo acerca de modo central a la tradición oral como fuente o recurso para darle a su poesía en quechua la profundidad mitológica y fluidez que tiene. Del mismo modo, desde la oralidad le viene su entronque con géneros precolombinos como el Haylli Taki que es evidente en su poemario Katatay, especialmente en el extraordinario poema: Tupac Amaru kamaq taytanchisman; haylli-taki. Otro tanto sucede en su narrativa, escrita en español, donde su matiz lingüística quechua logra introducir en el género novelístico, de origen europeo, un proceso inverso de conquista, donde la oralidad andina quechuiza la forma novelesca hasta ponerla en crisis, como en el libro El zorro de arriba y el zorro de abajo, que desdibuja al género novelesco y se puede leer también como un mito o como un testimonio literario de no ficción.

Otro elemento en la obra de Arguedas es el manejo de referentes culturales y religiosos andinos precolombinos en el mundo que representa y que se ponen en juego, encarando, confrontando, o a veces fusionándose con los referentes occidentales.

Como lugar de enunciación de esta tendencia creativa está el territorio peruano y americano, en un acto de posicionamiento de un territorio concreto, reclamado como original y perteneciente a las comunidades que lo poblaron milenariamente. Un territorio, cuya conceptualización no solo se circunscribe a localización geográfica ni a la propiedad individual o colectiva, sino refiere a un territorio que contiene aspectos culturales y espirituales específicos y que están indesligables de la vida humana y no humana, hasta el punto de concebir la noción de persona incluso en los reinos no humanos. El lugar de la enunciación incluye de manera natural a la naturaleza, como Los ríos profundos, las montañas, los animales, las plantas y hasta las piedras con su propia facultad de emitir una voz desde una personalidad definida. Toda este sistema de conocimientos viene de una cosmovisión diferente a la occidental, que da cuenta de una relación no occidental entre lo humano y su contexto medioambiental. En la obra de Arguedas, el lugar desde donde se emite la voz del poeta o la del narrador es el territorio peruano, en una coyuntura de lucha por su liberación. Desde este territorio “peruano” es desde donde se delinea el horizonte no solo geográfico sino simbólico y donde la omnisciencia del narrador o del enunciador es naturalmente construida a través de una epistemología no occidental, llamémosla indígena, y que está en permanente conflicto o en una lucha encarnecida con la episteme invasiva occidental.

Una lucha, en términos alegóricos, que es como la de dos serpientes, una más bien joven y aventurera, expansiva y depredadora, venida desde el mar, y otra milenaria, ancestral y fecunda, venida desde la selva. Las dos serpientes se encuentran en las montañas para enfrentarse en un combate donde la una intenta tragarse a la otra, y después de una batalla campal, la serpiente advenediza al no poder digerir a su presa la regurgita, sin sosiego, durante siglos. Por fin, la vieja serpiente vuelve a mostrar su perfil multicolor que contiene “todas las sangres”, mientras que la invasora, cansada de cambiar su piel, se da por vencida y deja que sus escamas, como cenizas evanescentes, desaparezcan buscando que alguna corriente marina los devuelva a las costas en donde emprendieron su aventura. Llevando esta alegoría al espacio literario peruano, simbólicamente estas dos serpientes están representadas por aquella milenaria serpiente americana que se personaliza en un monje sin abolengo de padre español y madre indígena, como lo fue Blas Valera “Pérez”, para emprender una larga lucha de resistencia, alrededor de 500 años. La otra serpiente, paradójicamente, la joven, con ínfulas aristocratizantes, estaría representada por el Inca Garcilaso de la Vega. Después de casi 500 años las nuevas caras visibles de esta lucha sin sosiego serían las obras literarias de José María Arguedas, en la línea valerina; y la de Mario Vargas Llosa, en la garcilasiana.

Parafraseando a Caitlin Rolston, hay dos tipos de artistas y en este caso escritores: los que pueden escribir y los que tienen que escribir. Para un país como el Perú, esta dicotomía aplica, especialmente para el caso de nuestros escritores mayores. Para el tipo de escritores que pueden escribir, además del talento, están las condiciones materiales favorables de una educación y una posición social y económica holgada que les genera un tiempo de ocio para dedicarse a la escritura, y el otro tipo de los escritores que deben escribir. Ellos están obligados a escribir porque tienen una sensibilidad artística y un compromiso no solo consigo mismos sino con la comunidad a la que pertenecen. Un compromiso con su realidad social e histórica, con la cultura que les dio los elementos para gestionar su identidad, de modo incluso, angustioso, como se puede ver en El zorro de arriba y el zorro de abajo, en donde su autor se juega la vida misma en el acto de la escritura. Un compromiso que le permitió a Arguedas, al igual que a Blas Valera, traspasar desde un nivel estético hacia un nivel trascendental de héroes culturales.

El perfil que asoma de ese nuevo Perú, que fue diseñado desde el inicio de la resistencia indígena, es el de una nación compuesta por muchas naciones, es un perfil de múltiples y persistentes rasgos. El Perú que asoma ya no es el país andino o criollo solamente, es también el amazónico, y el afroperuano. Un viejo Perú diverso que ha mantenido una larga lucha, sostenida por culturas ancestrales que se encargarán de modelar a los peruanos en el futuro.

Artistas y escritores cómo José María Arguedas, construyeron su legado cultural, desde la base de las culturas autóctonas, a diferencia de escritores como Vargas Llosas, quienes pulieron sus recursos creativos con la su mirada estética puesta en occidente; si bien es cierto, teniendo como centro de sus temáticas al Perú, cumplieron sus roles dando continuación a un impulso colonizador, llevando agua para el molino de una cultura occidental que ahora muestra su declive y su falta de recursos para su propia sostenibilidad en un largo plazo, y que estaría en una crisis irreversible si no fuera por el uso de sus estrategias depredadoras.

Ese territorio que los escritores postarguedianos muestran en nuestras épocas ya sin trabas segregacionistas, donde todas las lenguas son bienvenidas, es ese espacio prodigioso que el mismo Arguedas lo describió en su discurso, al recibir el premio Inca Garcilaso de la Vega, es el que se contará y cantará en el nuevo Perú:

“No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y calor, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores. No por gusto, como diría la gente llamada común, se formaron aquí Pachacámac y Pachacútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren, la fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros; los yungas de la costa y de la sierra; la agricultura a 4.000 metros; patos que hablan en lagos de altura donde todos los insectos de Europa se ahogarían; picaflores que llegan hasta el sol para beberle su fuego y llamear sobre las flores del mundo.”

La evidencia del advenimiento de ese nuevo Perú está, además de la producción artística de los y las quechuas, aimaras y afroperuanos, en los productos literarios que están apareciendo en territorio peruano y americano. Obras literarias gestadas desde una conciencia de la multiculturalidad desarrolladas a partir de diferentes lenguas, en un periodo que ojalá ya no siga siendo de lucha descarnada, sino de reconocimiento respetuoso. Poemas y narraciones, testimonios, cuentos y canciones y cuanto soporte narrativo este al alcance son la expresión de ese nuevo Perú por el que trabajó Arguedas. Muestra de ello son los poemas y narraciones de escritores y escritoras como Dina Ananco, desde su matriz lingüística wampís; Bikut T. Sanchium, desde el awajún; Raquel Antun Tsamaraint, desde el shuar (poeta hermana “ecuatoriana”); Inin Rono Ramírez, desde la cultura shipibo-konibo; Shirley Canaquiri, poeta kukama; o Jessica Sánchez Comanti y Enrique Casanto Shingiari, desde la nación peruana asháninka, solo para mostrar unos cuantos nombres de ese nuevo Perú arguediano que se nos viene.


*Luis Chávez Rodríguez es poeta y fundador de La casa del colibrí de Chirimoto, en Amazonas, una asociación civil fundada en el 2006. Trabaja con un sistema de voluntarios, recibiendo y movilizando estudiantes y profesionales para realizar proyectos en áreas de educación, arte, organización comunal, saneamiento, agricultura y medioambiente.

 

 

[Fuente: http://www.servindi.org]

 

Il existe 1900 variétés d’insectes comestibles dans le monde. Karen Bleier / AF

 

Écrit par Gaëlle Pantin-Sohier

Professeur des universités en science de gestion, Université d’Angers

 

Coléoptères, chenilles, sauterelles… ça se mange, et c’est écologique ! Cette pratique, l’entomophagie, est pourtant encore balbutiante dans l’Hexagone, même si les enjeux environnementaux et nutritionnels modifient les comportements alimentaires des Français. Ceux-ci prennent conscience de l’impact majeur de la production et de la consommation alimentaire sur l’environnement et la santé. Une prise de conscience renforcée par la crise de la Covid-19 et le confinement.

La recherche d’alternatives et l’adoption de nouveaux régimes alimentaires (flexitarisme, véganisme, végétarisme) mettent en évidence l’intérêt que pourrait revêtir l’entomophagie.

En effet selon la FAO (Food and Agriculture Organisation), les insectes sont considérés comme une alternative durable aux protéines animales face à la raréfaction des ressources naturelles et à l’augmentation de la population mondiale.

La question de la réhabilitation de la consommation d’insectes dans les pays occidentaux est donc sur la table en raison des enjeux nutritionnels, économiques et écologiques qu’elle implique. Car les atouts de ce mets surprenant sont nombreux.

Leur taux de conversion alimentaire (quantité de nourriture requise pour produire une augmentation de poids de 1 kg d’insectes) est par exemple quatre fois plus élevé que celui des bovins. Ainsi, en moyenne, 2 kg d’aliments sont nécessaires pour produire 1 kg d’insectes, tandis que les bovins exigent 8 kg d’aliments pour produire 1 kg d’augmentation de la masse corporelle animale.

Autre avantage, leur faible production de gaz à effet de serre, qui est 10 à 100 fois plus faible que celle des porcs. De plus, ils consomment beaucoup moins d’eau qu’un élevage de bétail conventionnel, fournissent des protéines de haute qualité et présentent un faible risque de transmission de maladie zoonotique (grippe aviaire ou coronavirus).

Mais face à ces atouts majeurs se dresse un problème de taille : celui de l’acceptation des insectes en tant qu’aliment dans les pays occidentaux.

L’entomophagie, pratique émergente en Europe

Si quelques pratiques émergent en France et en Europe, la consommation reste marginale et expérientielle. Pour la majorité des consommateurs, les insectes sont considérés comme culturellement non comestibles, porteurs de dégoûts, de peurs, et associés à des comportements primitifs.

Pourtant, il existe, toujours selon la FAO, 1900 espèces d’insectes comestibles dans le monde (dont 250 en Afrique, plus de 500 au Mexique, 170 en Chine ou encore 428 dans le bassin amazonien).

Les plus couramment consommés sont les coléoptères (coccinelles, scarabées, hannetons, 31 %), les lépidoptères (chenilles, 18 %), les hyménoptères (abeilles, guêpes et fourmis, 14 %), orthoptères (sauterelles, criquets et grillons, 13 %) et hémiptères (cigales, cicadelles, cochenilles et punaises, 10 %).

Des sauterelles frites au Laos (Vientiane, 2010). Source : Chaoborus, Wikimedia Commmons. CC BY

Les consommateurs occidentaux ingèrent, sans le savoir, près de 500 grammes d’insectes par an via les colorants alimentaires, principalement la cochenille, à l’origine du carmin, un colorant rouge foncé.

Mais l’acceptation de cette alternative alimentaire implique une évolution des comportements et passe par une meilleure connaissance des déterminants sociaux, culturels, psychologiques et sensoriels des préférences et pratiques alimentaires.

Notre étude, publiée en 2019, explique pour quelles raisons les consommateurs ont des difficultés à adopter cette innovation alimentaire et quels mécanismes cognitifs (catégorisation, familiarisation) peuvent produire des effets positifs en matière d’acceptation.

Représentations des insectes : comestibles ou pas ?

Dans le domaine alimentaire, il est difficile de rattacher les insectes à une catégorie mentale existante. Or, la catégorisation joue un rôle majeur, notamment pour distinguer le « comestible » du « non comestible ».

En Occident, les insectes s’inscrivent dans la catégorie non comestible puisqu’ils sont considérés comme « non mangeables dans ma culture ».

Selon Rozin et Fallon, trois motifs de rejet de ces aliments sont identifiables : les propriétés sensorielles (liées à l’aversion), les conséquences anticipées de l’ingestion (liées au danger) et la dimension idéationnelle (liée au dégoût).

L’autre facteur dont dépend la catégorisation est l’expérience qui développe la familiarité et conduit ainsi à une augmentation de l’appréciation et de l’acceptation d’un nouveau produit.

Un ver au curry, plutôt appétissant !

Les résultats de notre étude qualitative portant sur 37 sujets âgés de 18 à 30 ans confirment la difficulté des répondants à catégoriser l’insecte comme aliment, ce qui provoque un rejet de sa consommation. Néanmoins, la nature des produits testés (insectes entiers nature, aromatisés et sous forme transformée) modère l’évaluation gustative des produits et leur degré d’acceptabilité.

Pour les insectes nature (vers de farine, vers à soie, vers de bambou, grillons, courtilière, sauterelle), l’aversion des répondants s’est exprimée spontanément – avant même que le produit ne soit goûté – en raison du caractère prétendument dangereux ou dégoûtant des insectes.

Le sentiment de danger provient de leur association à la saleté, à leur petite taille (qui les rend incontrôlables), à leur nombre très important. Autres associations négatives : leur capacité à se dissimuler, leurs mouvements et bruits (ils bourdonnent et grouillent), leur nuisibilité lorsqu’ils détruisent les champs, leur piqûre parfois dangereuse.

Le dégoût, quant à lui, se manifeste vivement car les insectes sont jugés répugnants notamment en raison des propriétés texturales qu’ils véhiculent (visqueux, gluants, craquant sous la dent, farineux).

Cependant, la transformation des produits impacte très fortement la comestibilité des insectes. En effet, lorsque les insectes sont aromatisés ou dissimulés dans des aliments connus, la familiarisation s’accroît et les insectes sont envisagés comme comestibles.

Le fait d’utiliser des marqueurs gustatifs connus (curry et goût barbecue dans notre étude) a permis d’atténuer le rejet. Certains répondants affirment même passer le cap de la dégustation en raison de leur appétence pour les arômes utilisés.

De façon plus marquée, lorsque les insectes sont intégrés dans une préparation connue (sablés au fromage ou gâteau au chocolat à base de vers de farine broyés), les consommateurs oublient tout simplement leur présence et leur attribuent d’emblée un statut comestible.

Gâteau au chocolat aux vers de farine. Dieter Nagl/AFP

Le fait que 36 répondants sur 37 aient ainsi goûté aux sablés et au gâteau au chocolat démontre l’importance de dissimuler les insectes, visuellement et gustativement, pour favoriser leur acceptation.

Accroître la familiarisation

Notre étude montre que pour favoriser la comestibilité des insectes, il semble intéressant, dans un premier temps, de proposer des catégories de produits connues et valorisées à base d’insectes avant de mettre en avant les produits sous leur forme brute. Les insectes sous forme de poudre peuvent ainsi être incorporés dans des pâtes ou des barres de céréales, tandis que les insectes entiers peuvent être recouverts de chocolat.

Ensuite, il s’agit d’accroître la familiarisation et la probabilité d’essai en présentant les nouveaux produits à base d’insectes à côté de produits familiers : des chips à la farine de criquets dans le rayon chips, des burgers aux insectes à côté des burgers aux steacks végétaux…

Il est également important de renforcer la confiance des consommateurs en vendant ces innovations sous des noms de marques connues, de proposer des packagings valorisant le produit et de mettre en avant des ambassadeurs reconnus et appréciés du grand public (chefs, influenceurs ou sportifs médiatiques).

Ces différents leviers devront être accompagnés de campagnes de sensibilisation sur les avantages de l’entomophagie (en s’adressant aux enfants qui pourraient être de puissants vecteurs de changement sur le plan alimentaire) mais aussi d’un cadre juridique européen incorporant les insectes comme denrée alimentaire pour les humains.

Prix élevé

En effet, dans le cadre de la législation sur les « nouveaux aliments », l’Union européenne a la charge d’évaluer les risques sanitaires liés à la consommation de ces denrées et d’autoriser leur mise sur le marché, mais tarde à fournir ses conclusions. En attendant ces conclusions, la France suit les recommandations de l’UE en interdisant la commercialisation des insectes comestibles, mais la Belgique tolère la mise sur le marché de quelques espèces.

Reste enfin la question du prix, qui demeure très élevé. Afin de rendre ces nouveaux produits accessibles au plus grand nombre, l’automatisation et l’intensification de la production et de l’élevage d’insectes est nécessaire.

C’est le projet de la start-up française Ynsect, qui se lance dans l’élevage et la transformation à grande échelle de vers de farine.

Mais les insectes produits par Ynsect sont à destination de la filière animale, sept espèces étant actuellement autorisées à nourrir les poissons et animaux de compagnie. Pour la production d’insectes à destination des humains, il faut encore attendre…

 

[Source : http://www.theconversation.com]

Biólogo relata estratégia de pastores para penetrar nas aldeias e dividi-las. Implica converter índios, durante afastamento temporário, e usá-los como ponta de lança da conversão. Prática multiplicou-se desde início do governo Bolsonaro

Escrito por Tatiana Merlino, para o projeto Bocado/O Joio e o Trigo

Localizar, proteger e monitorar povos indígenas isolados e de recente contato no sul do Amazonas era a principal tarefa do biólogo Daniel Cangussu, que entre 2010 e 2019 foi coordenador da Frente de Proteção Etnoambiental (FPE) Madeira Purus da Funai. Nos dois últimos anos em que ficou a cargo disso, porém, ele passou a receber pressões para ir na contramão da sua função e organizar expedições de missionários evangélicos a um território indígena onde não deveriam entrar.

Cangussu trabalhava junto ao povo de recente contato Suruwahá e em ações de localização dos isolados do Hi-Merimã e de todos os demais isolados não identificados da região. Embora avalie que a Funai tivesse uma vigilância eficiente, o monitoramento do território Hi-Merimã sempre foi um desafio, porque a população é grande e se movimenta por uma área extensa. “E no entorno há muitos missionários que querem evangelizar os isolados”, conta. “Nós tínhamos um controle grande da saúde dos funcionários quando atuávamos nesses territórios. Mas essa não é uma preocupação dos missionários”, critica.

“Por isso, quando me perguntam quais são as principais pressões territoriais para os isolados, respondo que não são os madeireiros, os garimpeiros e os povos do entorno. São os missionários.”

A terra indígena onde vivem os Suruwahá, no sul do Amazonas, é um dos alvo das investidas de missionários evangélicos.

Em 2018, por exemplo, ele expulsou o missionário Steve Campbell, ligado a igreja americana Greene Baptist, que havia entrado ilegalmente na terra Hi-Merimã. “Ele se sentiu confiante com a nova conjuntura [eleição do presidente Jair Bolsonaro] para fazer essa expedição. “Foram instaurados um processo de acompanhamento do Ministério Público Federal e um processo administrativo interno da Funai.”

Resistência e imposição

O servidor da Funai conta, no entanto, que o momento de maior tensão da sua vida profissional ocorreu um mês após Jair Bolsonaro vencer as eleições presidenciais, em outubro de 2018.

Cangussu foi designado pelo presidente da Funai a organizar uma visita à terra indígena dos Suruwahá. O objetivo era que a comunidade recebesse Muwaji Suruwahá, indígena que havia sido retirada de lá pela Secretaria Especial de Saúde Indígena (Sesai) anos antes, com o intuito de levar a filha para Brasília, onde teria tratamento de saúde. Muwaji e sua filha nunca mais voltaram.

A incursão, no entanto, não seria feita só por ela – já convertida em evangélica e integrante da Jovens com uma Missão (Jocum) – mas também por seus filhos e na companhia de um missionário da Jocum, Darci Azevedo Cunha. Anos antes, Azevedo havia morado na mesma terra indígena, antes de ser retirado por decisão do Ministério Público.

A solicitação para a visita havia sido feita pelo então senador e pastor evangélico Magno Malta, que à época tinha como assessora a hoje ministra da Mulher, Família e Direitos Humanos, Damares Alves. “Fui obrigado pelo presidente da Funai, por meio do assédio de Magno e Damares, a entrar na terra indígena com um missionário”, conta o biólogo. A ministra é fundadora da ONG Atini, investigada pelo Ministério Público Federal por tráfico e sequestro de crianças.

Cangussu conta que mostrou resistência à ideia. “Disse que estava havia quase 10 anos fazendo o contrário [impedir a entrada de missionários]. E o que me disseram foi que, se eu não quisesse, iriam providenciar alguém para fazer.”

A visita durou uma semana e foi “tensa”, ele diz. Por falar a língua dos Suruwahá, o missionário tinha conversas isoladamente com alguns deles. “Foi ruim ter que usar a logística da Funai em prol dos missionários. Foi uma espécie de prenúncio do que iria acontecer depois”, observa, referindo-se à nomeação de Ricardo Lopes Dias, ex-missionário evangélico, para coordenador na Coordenação Geral de Índios Isolados e de Recente Contato (CGIIRC) da Funai.

Casa de conversão em Brasília

Muwaji vive hoje em uma casa em Brasília com dois filhos, onde também moram outros indígenas retirados pela Sesai de outras terras e que nunca mais retornaram aos seus lares de origem. “Nessa casa moram indígenas formados para serem pastores”, explica o servidor. “A estratégia deles é: se não conseguem entrar nas terras com os missionários, entram com indígenas que se converteram, já que não se pode impedir a entrada de indígenas nas aldeias.”

A reportagem entrou em contato com Funai, Sesai, o Ministério da Mulher, da Família e dos Direitos Humanos e com o ex-senador Magno Malta. Nem o pastor nem os órgãos governamentais se pronunciaram.

As ações dos missionários entre os indígenas isolados e povos de recente contato se intensificaram com nomeações no governo Bolsonaro.

Cangussu afirma que teve conflitos com Damares e missionários durante nove anos, por conta das investidas em áreas de índios isolados ou de recente contato.  Tanto que pouco após a expedição, no começo de 2019, ele pediu para ser transferido. Hoje, ele é é chefe da Coordenação Técnica Local da FUNAI em Teófilo Otoni, em Minas Gerais. “Meu presidente [da Funai] é um delegado da Polícia Federal que nomeou um missionário para assumir a Coordenação Geral de Índios Isolados e de Recente Contato. Nosso chefe é nosso principal rival”, define. “É muito triste, coloca a gente na lama em todos os sentidos. Se meia dúzia de índios for evangelizada, para eles valeu o preço, caso muitos morram.”

O biólogo faz questão de ressaltar que esses não são casos isolados. Nos seus nove anos na Frente de Proteção Etnoambiental ele presenciou e teve conhecimento de outras ações que colocavam em risco povos indígenas e tradições ancestrais. Caso de um importante ritual de passagem das indígenas Banawá, que vivem no sul do Amazonas — um momento importante para as jovens, de orgulho, quando deixam de ser meninas para virarem mulheres.

A cerimônia, conta o biólogo, foi interrompida por missionários evangélicos que chegaram com doces e balões. A moça que seria “iniciada” ficou revoltada com a situação, sentiu-se desprestigiada. “E todo um rito se reduz a crianças comendo balas”, relata. Os missionários interromperam um costume ancestral para impor sua maneira de comemorar aniversários. Outra vez, como há 500 anos, a religião é uma forma de conquista.

Historicamente, não faltam casos de interferência de evangélicos fundamentalistas sobre o modo de viver dos povos indígenas, sejam eles isolados ou não. Mas o alerta em relação às investidas de missões evangélicas que têm como objetivo converter os índios ao cristianismo aumentou não apenas com a nomeação de Lopes Dias, mas também com a escolha de Damares como ministra. Ambos afirmaram ser a favor da revisão da política de isolamento de indígenas.

Contato mortal

No Brasil, os indígenas têm direito a permanecer isolados. É uma política instituída em 1987, em meio à elaboração da nova Constituição, que reconheceu uma série de outros direitos antes negados. A estrutura pública encarregada desse assunto foi criada para garantir a proteção dos indígenas e das terras onde vivem, impedindo invasões. Atualmente, há o registro de 114 grupos de isolados, dos quais 28 estão confirmados – os demais estão sob investigação.

Os isolados vivem de forma autossuficiente, com recursos oferecidos pela natureza, e contatá-los pode ser mortal. De acordo com Douglas Rodrigues, médico sanitarista da Universidade Federal de São Paulo (Unifesp) especializado em saúde indígena, após o contato, alguns povos perderam 90% de sua população. É o caso dos Nambikwara. Antes do contato, eram 10 mil indivíduos. Nove mil morreram em decorrência de epidemias de sarampo, gripe, coqueluche e gonorreia. A informação consta no documento “Cercos e Resistências: Povos Indígenas Isolados no Brasil”, produzido pelo Instituto Socioambiental (ISA).

A insatisfação com a nomeação de Lopes Dias é compartilhada por entidades indígenas como a Apib e a Coordenação das Organizações Indígenas da Amazônia Brasileira (Coiab). A preocupação é com que a presença dele abra caminhos para mudanças na política de proteção aos isolados da Funai e o órgão se torne uma ferramenta de proselitismo religioso. O censo do IBGE aponta que o percentual de indígenas evangélicos saltou de 14% para 25% entre 1991 e 2010. Uma pesquisa de 2020 do Instituto Datafolha mostra que essa fatia na população em geral já é de 32% e que, no Norte do país, os evangélicos representam 39% da população.

Ao inserir valores cristãos, a presença de missionários em aldeias pode impactar as tradições ancestrais e a organização social dos indígenas.

Os números indicam que as estratégias dos evangélicos para a região têm dado certo. E, com isso, o processo de evangelização dos indígenas vive hoje o que se chama de  “terceira onda missionária”.

A primeira das etapas da ação dos missionários em aldeias no Brasil corresponde à dos estrangeiros evangelizando indígenas, quando chegaram ao país. A segunda, de brasileiros evangelizando indígenas. E a terceira e atual é a formação de indígenas pastores que evangelizam outros indígenas. A fronteira final é acessar os isolados.

Demônios, rachas internos e lojinhas

Na primeira onda, no final dos anos 1940, duas grandes missões norte-americanas chegaram ao Brasil para evangelizar indígenas: a Missão Novas Tribos do Brasil (MNTB), então braço brasileiro da News Tribes Mission [e que hoje mudou o nome para Ethnos 360], e a Summer Institute of Linguistics (SIL).

“Nossa relação com os evangélicos e a MNTB é muito antiga, vem desde a década de 1940. E os resultados são a modificação da nossa vida tradicional do povo Marubo. Só perdemos. Eles condenaram determinadas práticas, que foram abandonadas com o tempo”, define Eliesio da Silva Vargas, representante jurídico da União dos Povos Indígenas do Vale do Javari (Univaja).

Além de levar doenças e causar mortes, os missionários alteram ritos e visões ancestrais indígenas, e consequentemente sua cultura e organização, ao inserir valores cristãos.

“Eles estão em vários lugares do mundo. Desde o século passado estão entrando em grupos indígenas sem nenhum controle. Têm uma coisa capilar, fundam igrejas locais, formam pastores locais e, quando não conseguem entrar numa aldeia, ficam na cidade em volta tentando entrar, fazendo tradução da Bíblia”, explica a antropóloga Aparecida Villaça, professora do Programa de Pós-Graduação em Antropologia Social do Museu Nacional da Universidade Federal do Rio de Janeiro (UFRJ).

“Há manipulações brutais, vi traduções de trechos selecionados, e o deus deles é todo poderoso, castiga, tudo vê, tudo olha, se zanga”, descreve Lúcia Helena Rangel, antropóloga e professora da PUC-SP. Ela cita a terra onde vivem os Jarawara, na região dos rios Juruá e Purus, onde os missionários chegaram a inventar um ser invisível e demoníaco, que só poderia ser combatido se os indígenas se convertessem à religião evangélica.

Outro prejuízo da atuação dos religiosos nas aldeias se dá na organização sociopolítica, aponta a antropóloga Adriana Maria Huber Azevedo, do Cimi. E o que se vê são comunidades divididas entre os que são crentes e os que não são, os que são amigos dos missionários e os que não são.

Também se introduz a relação com o dinheiro e o estímulo à venda do que produzem, descreve a antropóloga Beatriz de Almeida Matos, da Universidade Federal do Pará: “Nos Marubo, fizeram uma lojinha, coisa absurda para os indígenas, parente vendendo coisa para outro parente”.

* Uma versão ampliada desta matéria foi originalmente publicada no site Bocado – uma rede de repórteres latino-americanos especializados na cobertura sobre sistemas alimentares. Clique aqui para ler.

[Fotos: Daniel Cangussu-FPE Madeira Purus/Funai – fonte: http://www.reporterbrasil.org.br]

 

 

 

 

Dones líders comunitàries del nord de Potosí (Bolívia).

Dones líders comunitàries del nord de Potosí (Bolívia)

“El sistema capitalista predador està posant en risc la vida no sols de les nostres comunitats,
sinó de tot el planeta. Davant d’això, és important tenir en compte que les dones som cuidadores 
de la vida, i això ens posa en primera fila en la lluita per la defensa dels drets col·lectius”

Bertha Bejarano, líder indígena.
Va encapçalar la IX Marxa en Defensa del Territori Indígena
Parc Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) 2012

Escrit per SORAYA AGUILAR HUARACHI

Bolívia és un país de l’Amèrica de Sud que compta amb tres zones geogràfiques riques en recursos naturals: l’altiplà, amb un 28% del territori; les valls, amb un 13%, i la zona oriental, la planúria, amb el 59%. És considerada un dels països amb més biodiversitat del món. Bolívia és el segon país amb major població indígena de tot Amèrica de Sud, després del Perú. És coneguda com un país eminentment andí i d’altiplà, quítxua i aimara, però tot i així, la major part del seu territori es troba en terres baixes, en particular les que comprenen les macroregions de l’Amazònia, la Chiquitania i el Chaco, on coexisteixen 34 dels 36 pobles indígenes reconeguts constitucionalment.

La diversitat ètnica, cultural i lingüística fa de Bolívia un país plurinacional: el que avui s’anomena constitucionalment “Estat Plurinacional” és el resultat d’un procés d’acumulació històrica i de lluites socials, polítiques, culturals i territorials que data de l’època colonial i arriba als nostres dies, on els diversos moments de la història estan marcats significativament per la resistència permanent dels pobles indígenes tant a les terres altes (altiplà, valls) com a les baixes (zones orientals de planúria).

La resistència permanent dels moviments indígenes no s’entendrà si no es fa memòria de les seves fites. El 1781 té lloc el gran alçament Sisa-katarista, revolta indígena anticolonial, en terres de l’altiplà. Bartolina Sisa i el seu marit Tupac Katari hi van simbolitzar la complementarietat del concepte dual chacha/warmi (“home/dona”, en aimara) en assumir plegats les responsabilitats de l’alçament i el govern de les forces que s’hi unissin. Predicaven el govern propi i el dret a la terra i al territori.

La resistència dels moviments indígenes ha estat permanent a Bolívia, amb dues grans fites inicials:
l’alçament Sisa-katarista de 1781 i la rebel·lió mojeña el 1810, que romanen a la memòria col·lectiva del país

Entre els pobles indígenes de les terres baixes (Amazònia del Sud), el poble mojeño ens porta a la memòria la rebel·lió contra els abusos dels colonitzadors de 1810, amb la qual van aconseguir gestar la primera autonomia indígena de la regió amb Pedro Ignacio Muiba al capdavant: van arribar a implementar la lliure determinació a partir d’un govern propi. No obstant això, amb la creació de la República es van anul·lar els drets comunitaris, la població criolla i mestissa va usurpar les terres indígenes, i es va establir un sistema forçat de reenganxament de la força de treball indígena obrint els centres poblats al comerç.

És important recordar també l’època daurada de l’educació indígena (1931-1940). L’Escola Ayllu de Warisata és l’episodi més transcendent de les lluites indígenes del segle XX. La seva història és una crida llibertària a la consciència nacional, a l’afirmació de la voluntat, a la creació del caràcter nacional i a les seves possibilitats de desenvolupament econòmic. L’Escola Ayllu va sorprendre amb la pedagogia de la vida, el treball creatiu i el rescat de la cultura ancestral.

Aquesta escola va ser fundada el 2 d’agost de 1931 per Elizardo Pérez i Avelino Siñani, com a nucli de 33 escoles de l’altiplà. En menys d’una dècada va ser model per a la fundació d’uns altres 15 nuclis educatius indígenes i silvícoles a Bolívia. La filòsofa Yvette Mejía Vera, experta en les escoles indígenes i autora de Sistematización Warisata Escuela Ayllu (1931-1940), hi afirma: “El model d’Ayllu es basa en els valors o principis universals, l’alliberament, l’organització comunal, la producció comunal, la revaloració de la identitat cultural, la solidaritat i reciprocitat”. Davant d’això, “la camarilla minerofeudal va carregar contra els nuclis indígenes, els seus directors van ser destituïts, les escoles, saquejades, i els estudiants, perseguits. El més atroç va succeir a les terres baixes al nucli de Casarabe, on els 300 alumnes van ser assassinats amb el pretext que les escoles eren cèl·lules comunistes”, escriu Mejía Vera.

Les reivindicacions i lluites permanents dels pobles indígenes

En la concepció cíclica de la història boliviana és important mirar al passat per a poder anar cap endavant. Les revoltes a la colònia i la independència, les lluites populars d’alliberament i les marxes indígenes, socials i sindicals representen alhora una memòria llarga i curta de la historiografia boliviana.

En el llarg procés reivindicatiu que van iniciar els pobles indígenes a Bolívia, ja a la dècada de 1970, el moviment indígena de les terres altes —principalment cap a la fi de la dècada— comença a prendre protagonisme. En lluita permanent, en les dècades de 1980 i 1990 es fa visible un moviment social fort, constituït per la Confederació Sindical Única de Treballadors Camperols de Bolívia (CSUTCB), la Confederació Nacional de Dones Camperoles Indígenes Originàries de Bolívia “Bartolina Sisa” (CNMCIOB-BS), el Consell Nacional d’Ayllus i Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) a les terres altes i valls (occident), així com la Confederació de Pobles Indígenes de Bolívia (CIDOB) i la Confederació Nacional de Dones Indígenes de Bolívia (CNAMIB) a les terres baixes (orient).

En aquest marc, cal destacar alguns moments de transformació històrica del moviment indígena. La tesi política del CSUTCB de 1983, presentada al seu segon congrés nacional, orienta la lluita cap a una “alliberament definitiu” i la construcció d’una societat plurinacional, amb el respecte de les diverses formes d’autogovern.

El 1990, la Marxa pel Territori i la Dignitat dels Pobles Indígenes de les terres baixes, encapçalada per la Central de Pobles Indígenes del Beni, va assolir canvis transcendentals com el reconeixement dels territoris indígenes amb les seves cosmovisions, identitats i horitzons socials diversos, que anteriorment no estaven contemplats en l’ordenament constitucional bolivià.

El cicle mobilitzador que els pobles indígenes van iniciar a la dècada de 1970 van ser un
factor fonamental per a les reformes constitucionals en què Bolívia els va reconèixer tot un seguit de drets

Sarela Paz, sociòloga i antropòloga especialitzada en territoris indígenes, recursos naturals interculturalitat, afirma: “Les mobilitzacions dels pobles indígenes de terres baixes van ser un factor fonamental que va conduir a una sèrie de reformes constitucionals durant els anys de 1990. Van assolir el reconeixement del dret de propietat i administració dels territoris ancestrals, mitjançant una reforma important que va tenir lloc en l’estructura territorial amb el reconeixement de les Terres Comunitàries d’Origen (TCO) com a forma de propietat col·lectiva de la terra”. La ratificació del Conveni 169 de l’OIT, mitjançant la Llei de la República núm. 1.257 d’11 de juliol de 1991, va possibilitar avenços importants en les polítiques i legislació bolivianes.

També és important destacar la reforma de la Constitució Política de l’Estat de 1994, que va canviar la naturalesa de la nació boliviana, que va esdevenir “multiètnica i pluricultural”. Arran d’això es van promulgar normes importants que van incloure, encara que de manera parcial, els drets dels pobles indígenes, com ara el dret col·lectiu al territori, la denominació del qual van ser les Terres Comunitàries d’Origen (TCO). Aquest avanç es va donar arran de la Marxa pel Territori i la Dignitat dels Pobles Indígenes de terres baixes esmentada abans.

D’altra banda, la sociòloga, antropòloga i investigadora en temes indígenes Gabriela Canedo afirma a La reivindicación territorial de los indígenas de la Amazonia boliviana: “La defensa del territori i la reivindicació d’una identitat indígena han portat a les organitzacions no només a demanar reconeixement i protecció de part de l’Estat, sinó a inserir-s’hi a través de la participació política”.

L’Assemblea de les Nacionalitats i l’Instrument Polític

El juliol de 1988 la Confederació Sindical Única de Treballadors Camperols de Bolívia (CSUTCB) va convocar el seu primer congrés extraordinari, on la discussió i l’anàlisi política van estar centrades en dues corrents. Una, l’organització de l’anomenada « Assemblea de les Nacionalitats”, com a escenari polític basat en les institucions originàries, en un sistema de govern —d’autogovern— que potencia les estructures tradicionals de les nacionalitats i permet projectar la lluita política cap a la desestabilització del sistema de dominació colonial que va imposar autoritats i estructures jurídiques. I dues, la construcció de l’anomenat “Instrument Polític”, una proposta que possibilitaria la participació en les formes institucionals de l’Estat: ser part dels nivells de representació i assumir els processos electorals.

Sarela Paz destaca la participació de Juan de la Cruz Villca, líder del moviment camperol i membre de l’Eje Comunero, qui va gravitar amb força al congrés extraordinari pels seus plantejaments: “Afirmava que era més important pensar en construir alguna cosa fora de l’Estat, que imaginava com una Assemblea de Nacionalitats que soscavés l’Estat [d’herència] colonial. Diversos corrents de pensament van donar-li suport. Però l’opció presentada pels altres sectors —crear l’Instrument Polític— guanya en la discussió, cosa que significa que s’havien de presentar com a opció política i participar de les eleccions nacionals i municipals, per a poder accedir al poder”.

La sociòloga afegeix: “Revisant la documentació del Congrés [posterior] de la CSUTCB denominat “Terra, territori i instrument polític”, de 1995, s’evidencia que l’Instrument Polític sorgeix com un braç estratègic electoral de la CSUTCB”. Aquest instrument electoral, per decisió d’aquest congrés, es va denominar Instrument Polític-Assemblea per la Sobirania dels Pobles (IP-ASP), amb Alejo Véliz com a líder. Aquell any la candidatura va participar en les eleccions municipals com a ASP-IU —usant la sigla del partit Izquierda Unida— i van aconseguir guanyar en 15 alcaldies municipals.

Paz afegeix que “en les eleccions nacionals de 1997, Alejo Véliz, líder camperol i fundador de l’Instrument Polític, es presenta com a candidat a la presidència amb les sigles de l’Assemblea per la Sobirania dels Pobles (ASP). No va tenir èxit. Però aquell mateix any es va presentar com a candidat a diputat Evo Morales, representant la Federació del Tròpic de Cochabamba amb les sigles d’Izquierda Unida. I va obtenir l’escó”.

L’emergència del Moviment al Socialisme (MAS) de Morales

El 1998 va tenir lloc la ruptura definitiva entre Alejo Véliz i Evo Morales, líder dels productors de la fulla de coca del tròpic de Cochabamba: una fracció es va quedar amb Véliz, mentre que una altra va ser capitalitzada pel futur president bolivià. Un any després, sota el lideratge de Morales, neix el Moviment al Socialisme-Instrument Polític per la Sobirania dels Pobles (MAS-IPSP).

En aquest context històric i polític cal esmentar la important aportació ideològica del líder sindicalista i fundador del MAS-IPSP, Filemón Escobar, qui des de 1987 fins a 2001 va organitzar seminaris i tallers de formació política al tròpic de Cochabamba, i es va convertir en mentor d’Evo Morales i del moviment cocalero.

Filemón Escobar, Filipo, amb la lucidesa que el caracteritzava, va arribar a comprendre la importància d’aproximar-se al moviment indígena, havent estat un dels fundadors del partit Moviment Revolucionari Túpac Katari d’Alliberament (MRTKL), amb el qual el 1985 va participar a les eleccions nacionals com a candidat a la vicepresidència al costat del gran líder aimara Genaro Flores Santos —sense èxit. A les eleccions de 1989 va ser diputat electe per Izquierda Unida (IU) i el 2002 va ser elegit senador pel Moviment al Socialisme.

A diferència d’altres dirigents formats en el marxisme, Escobar, sent militant trotskista, entén el paper del sector indígena en la història de Bolívia i el potencial polític enorme del moviment cocalero. La seva participació va ser decisiva per a dirigir el moviment indígena camperol cap a la via electoral. El 2002, sota el lideratge de Morales, el moviment es presenta sota les sigles del MAS-IPSP a les eleccions nacionals i aconsegueix convertir-se en la segona força política de Bolívia. En les eleccions de 2005, el MAS-IPSP obté el 53,7% de la votació i es converteix en la força més votada en cinc dels nou departaments que té Bolívia: Morales és elegit el primer president indígena de la història del país.

Moviments de dones indígenes en defensa dels drets col·lectius

Són moltes les fites a ser considerades part de les mobilitzacions indígenes a Bolívia. Gràcies a les marxes indígenes que es van donar a partir dels anys 90 es van assolir diversos èxits, des del reconeixement legal i constitucional dels territoris com a propietat col·lectiva, fins al naixement d’un Estat plurinacional, amb autonomies. Les marxes indígenes són un llegat estratègic que encara conserven la vigència, i són enfortides amb noves formes de resistència com els cabildos indigenales, espais de participació i presa de decisions, on s’atorguen mandats als dirigents (dones i homes) per a fer efectives les seves demandes de reivindicació territorial, entre moltes altres.

En aquesta línia, cal esmentar l’aportació i la presència de les dones indígenes en tot el procés d’acumulació històrica, lluites socials, polítiques, culturals i territorials, que es van donar des de l’època colonial fins als nostres dies.

Dones líders del municipi de Torotoro

La documentalista audiovisual i activista en defensa de la Mare Terra Yomar Ferino argumenta: “Tot i haver estat històricament invisibilitzades, les dones indígenes han estat presents i han estat protagonistes en el naixement i consolidació del moviment indígena. Recordem, per exemple, la gran líder indígena Bartolina Sisa, que va liderar la revolta indígena anticolonial al costat de Tupac Katari, sent un referent per a les dones indígenes, principalment a les terres altes”.

El 1980 sorgeix la Federació Nacional de Dones Camperoles de Bolívia (FNMCB), que en homenatge a Bartolina Sisa n’adopta el nom. L’organització neix com a representativa de les dones camperoles i indígenes de la regió andina i algunes zones del tròpic de Bolívia, fundada com a organització germana de la CSUTCB (que tenia predomini masculí).

La Federació Bartolina Sisa, durant el primer període de la seva història (1980-1993), reivindicava predominantment la defensa de classe i identitat. El segon moment s’inicia el 1994 i s’allarga fins avui. En aquest període, la Federació Bartolina Sisa va ser part de la creació de l’Instrument Polític que va obrir el camí del moviment indígena a la participació en els processos electorals. El 1999 s’incentiva la participació política de les dones camperoles en les eleccions municipals, atès que la Llei de Quotes, promulgada el 1997, instituïa que almenys el 30% de les llistes de candidats havien d’estar conformades per dones.

La líder indígena, exautoritat de la Marka Comanche de la Federació de Dones Bartolina Sisa i Jiliri Mama T’alla (títol de lideratge femení aimara) de 13 comunitats Maclovia García destaca que la Federació Nacional Bartolina Sisa va cercar de recuperar i reafirmar la seva identitat ètnica cultural, i aquesta recerca es va reflectir en el canvi de nom de l’organització: el 2008 va passar a ser la Confederació Nacional de Dones Camperoles Indígenes Originàries Bartolina Sisa. D’acord amb els seus líders principals, aquest canvi va respondre a la necessitat d’adquirir autonomia respecte de la CSUTCB.

Els indígenes de les terres baixes comencen a fer-se visibles amb la Marxa pel Territori i la Dignitat de 1990, on la participació de les dones va assolir un protagonisme important, però encara invisibilitzades. Durant tota la dècada de 1990 es van instal·lar marxes indígenes que van projectar una discussió encesa sobre temes com la defensa del territori, la seva utilització i el desenvolupament sostenible, l’administració dels recursos naturals, les autonomies i el dret a la consulta prèvia.

Wilma Mendoza, presidenta de la Confederació Nacional de Dones Indígenes de Bolívia (CNAMIB), afirma: “Des de la consolidació del moviment indígena a les terres baixes, continuem en peu de lluita contra la discriminació i exigim el respecte als nostres territoris i la defensa dels drets individuals i col·lectius, la resistència permanent a totes les polítiques i models de desenvolupament extractivistes ».

Les dones indígenes de les terres baixes, després d’un quart de segle de protagonisme permanent en les files de la Confederació dels Pobles Indígenes de Bolívia (CIDOB), organització amb major predomini masculí, van decidir crear-ne una de pròpia que aglutinés les dones indígenes, per la marginació constant que patien.

La líder indígena Mendoza continua: “Les dones som les que posem el cos i estem en primera fila, en les mobilitzacions, fins i tot arriscant les nostres vides. I això no era reconegut per la nostra direcció de la CIDOB. Arran d’això, el 2007, en plena Assemblea Constituent, sorgeix la CNAMIB, que farà aportacions al procés amb representació i discursos polítics des de les dones, i enfortint políticament la CIDOB, la qual en algun moment es va oposar a la seva conformació, però que després es va adonar que era una gran fortalesa”.

Les dones es van adonar que, als moviments, no exercien l’autoritat política en igualtat amb els homes, malgrat
principis i declaracions igualitaristes. Van demanar participar en igualtat de condicions i van crear organitzacions pròpies

El 1997 es constitueix el Consell Nacional d’Ayllus i Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), conformat per aimares i quítxues, amb la missió de reconstruir els antics, ayllusmarkas suyus (territoris indígenes precolonials, amb institucions polítiques i econòmiques tradicionals). Des de l’inici de l’organització s’hi va establir l’autoritat dual chacha/warmi, on el cònjuge assumeix amb la seva parella el càrrec i la responsabilitat, cosa que significa que els tatas (autoritats masculins) porten endavant el seu càrrec acompanyats de les mama t’allas (autoritats femenines). Si bé s’enforteix el concepte de “complementarietat de gènere”, amb el pas dels anys les dones es van adonar que no hi exercien l’autoritat política en igualtat amb els homes, van començar a manifestar la seva voluntat de deixar de ser autoritats merament simbòliques i van demanar una participació en igualtat de condicions. El 2004 el CONAMAQ va crear una comissió de gènere, espai que va possibilitar l’enfortiment de la presència protagonista de les dones.

Les tres organitzacions, per tant, compten amb estructures on les dones s’organitzen i funcionen simultàniament: Dones Camperoles Bartolina Sisa (a la CSUTCB), mama t’allas (al CONAMAQ) i Confederació Nacional de Dones Indígenes de Bolívia (a la CIDOB). Aquestes estructures orgàniques van ser base i fonament del Pacte d’Unitat: aliança política entre camperols, originaris i indígenes durant l’Assemblea Constituent (2007-2009) i artífexs dels continguts forts sobre drets indígenes —entre els quals l’Estat Plurinacional en l’actual Constitució boliviana.

El moviment de dones indígenes en l’Assemblea Constituent

El procés preconstituent a Bolívia va ser resultat de l’acumulació històrica sustentada en les lluites dels moviments indígenes i organitzacions socials. El 2002 es va realitzar la quarta marxa indígena de l’Orient, el Chaco i l’Amazònia. Durant el trajecte s’hi va unir el CONAMAQ, que havia sortit des dels departaments de Potosí i Oruro. La mobilització demanava la convocatòria d’una Assemblea Constituent per a canviar la Constitució Política de l’Estat.

La sociòloga Sarela Paz explica: “El 16 de març de 2006 s’aprova la Llei de Convocatòria a l’Assemblea Constituent (LECAC), que dicta entre les seves disposicions principals la reforma total de la Constitució Política de l’Estat bolivià. Per a això es va instal·lar un ampli procés de deliberació, plural, construint un camí cap a la inclusió, l’equitat, la redistribució i la justícia”.

El procés constituent va iniciar un nou cicle històric en la lluita de les dones, plantejant nous reptes, noves articulacions i rols polítics. En la configuració del procés constituent, les organitzacions de dones —tant indígenes com urbanes— van mobilitzar una acció política que les va situar en l’escenari i en els espais deliberatius.

“Les dones vam ser part del procés constituent. Indígenes i urbanes ens vam articular, ens vam reconèixer en les nostres diferències,
vam compartir somnis i lluites, vam construir una proposta que expressa la nostra diversitat”

Wilma Mendoza explica: “Les dones vam assumir el repte i vam ser part del procés constituent. Indígenes i urbanes ens vam articular, ens vam reconèixer en les nostres diferències, vam compartir els nostres somnis i lluites, vam construir una proposta que expressa la nostra diversitat”.

També argumenta Mendoza que l’Assemblea Constituent va instal·lar espais de deliberació on es va donar nivells importants de retroalimentació i coneixement. Les dones constituents, en proposar un Estat amb equitat entre dones i homes, van obrir reptes fonamentals, com el fet d’eliminar les situacions de desigualtat, discriminació i subordinació, defensar els drets de dones i nenes orientant polítiques públiques i recursos per a resoldre les bretxes de gènere… propostes que van ser incorporades en diversos articles de la Constitució Política.

D’altra banda, la líder indígena Bertha Bejarano, que va encapçalar la novena marxa en defensa del Territori Indígena Parc Nacional Isiboro-Sécure, explica: “El 2009, amb la promulgació del text constitucional, s’assoleix un avanç important en el reconeixement del dret a la lliure determinació i a la instal·lació de les autonomies indígenes i l’autogovern”.

L’Assemblea Constituent va estar presidida per Silvia Lazarte, d’origen quítxua, exsecretària executiva de la Federació Nacional de Dones Camperoles Bartolina Sisa: en el procés constituent, les dones passen a ocupar espais d’exercici de decisió política, amb la qualitat d’un capital polític acumulat que els donava reconeixement i posicionament dins de les seves organitzacions, partits i espais de definició de la política nacional.

Les autonomies indígenes originàries camperoles

La Constitució Política de l’Estat (CPE) Plurinacional de Bolívia, promulgada el 2009, va ser una fita històrica i va marcar avenços importants, com el reconeixement dels drets de les nacions i pobles indígenes originaris camperols. En ressaltem, per exemple, el dret a la titulació i tinença dels seus territoris, les pràctiques i cosmovisions pròpies, la medicina tradicional indígena i la seva inclusió en el sistema de salut nacional, o l’establiment del caràcter multilingüe en l’educació nacional en tots els nivells, entre moltes altres.

Una de les reivindicacions permanents del moviment indígena és el dret a la lliure determinació, que va ser plasmat en la CPE. Aquest dret ha donat lloc a l’establiment de les autonomies indígenes originàries camperoles. Wilma Mendoza explica que aquestes autonomies són “l’autogovern com a exercici de la lliure determinació de les nacions i els pobles indígenes on es comparteix territori, cultura, història, llengües, i organització o institucions jurídiques, polítiques, socials i econòmiques pròpies”.

Preparant un ritual per a la Mare Terra (Pachamama)

Mendoza puntualitza que, tot i els passos transformadors com el reconeixement de la lliure determinació en la CPE o la Llei Marc d’Autonomies i Descentralització Andrés Ibáñez (LMAD), aprovada el 2010, en la seva aplicació no es donen avanços, i coincideix amb el que afirmen líders d’altres pobles indígenes: “Els requisits excessius, els interessos polítics i la falta de consensos impedeixen l’avanç de les autonomies indígenes a Bolívia” (comunicat reproduït pel diari El Día, 14 d’octubre de 2018).

En aproximadament una dècada, només tres de 20 entitats territorials que van accedir a les autonomies indígenes originàries camperoles han aconseguit conformar el seu autogovern: es tracta de Charagua Iyambae (guaranís), Uru Chipaya (urus) i Raqaypampa (quítxues). La Constitució de 2009 obre el camí a la recuperació de les formes de govern ancestrals dels pobles indígenes, però en la seva concreció hi ha burocràcia i obstacles en els requisits que imposa l’Estat central per a la conformació de les autonomies.

Sols tres territoris han aconseguit formar el seu autogovern indígena.
En la seva concreció hi ha obstacles en els requisits que imposa l’Estat central

D’altra banda, Bertha Bejarano afirma: “La presència de les dones en els processos de construcció de les autonomies indígenes possibilita el fet d’aprofundir, des de les nostres vivències comunitàries, l’educació i la salut, i posar a debat la violència familiar i la violència política. Ara, la nostra paraula és escoltada i tinguda en compte”.

Extractivisme i drets dels pobles indígenes originaris camperols

L’autonomia indígena a Bolívia no va arribar de la nit al dia, sinó que va ser una construcció històrica: a la marxa de 1990 les consignes principals eren el reconeixement i respecte dels pobles indígenes, i a la de 2002, ja no estava en joc el reconeixement estatal o la incorporació d’allò indígena a l’Estat, sinó que es tenia present en les reivindicacions la possibilitat de la construcció d’un Estat diferent, cosa que va donar lloc el 2009 a un nou marc constitucional sota un caràcter d’Estat Plurinacional i de principis filosòfics del suma qamaña (viure bé), nandereko (vida harmoniosa), teko kavi (vida bona), ivi maraei (terra sense mal) i qhapaj nan (camí o vida noble).

En aquest marc, Bejarano fa èmfasi en el concepte del “viure bé”, en la complementarietat, harmonia i equilibri amb la Mare Terra i que tots i totes visquem en equitat, solidaritat i eliminant les desigualtats. “Viure bé” entre nosaltres, “viure bé” amb el que ens envolta i “viure bé” amb un mateix. “Tenir constitucionalitzat el ‘viure bé’ és un gran avanç, però és bo reflexionar i demanar-nos: s’està materialitzant, en les nostres polítiques, el “viure bé”? Considero que aquests reptes de materialització entren en contradicció, en el segon mandat de govern d’Evo Morales, amb la línia econòmica basada en l’extractivisme, implementant polítiques que atempten contra els drets de la Mare Terra i els drets col·lectius dels pobles indígenes”.

El 2014 es va aprovar la Llei Minera, que modifica les regles d’ús de les terres en les reserves naturals, àrees protegides i territoris indígenes, així com sobre cossos d’aigua. Amb aquesta norma, les empreses poden fer ús no només de la superfície d’explotació, sinó també de l’adjacent (com ara l’ús dels recursos hídrics propers). També s’hi estableix que el sector miner empresarial rebrà foments directes de l’Estat. Un és el Fons de Suport a la Reactivació de la Mineria Petita (FAREMIN), l’altre el Fons de Finançament per a la Mineria Cooperativa (FOFIM). En aquest marc, la investigadora del Centre de Documentació i Informació Bolívia-CEDIB, Giorgina Jiménez, explica a Geografía del Extractivismo en Bolivia (2015): “La llei criminalitza la protesta ciutadana i estableix mecanismes d’empara immediatament als actors miners, que davant de qualsevol acció de la societat que els generi un ambient inconvenient, reben el resguard immediat de l’Estat amb l’ús de la força pública”.

D’altra banda, el 2015 es promulga el Decret Suprem 2.366, que permet el desenvolupament d’activitats d’hidrocarburs dins d’àrees naturals protegides: una contradicció enorme amb el discurs de protecció de la Mare Terra. La sociòloga Gabriela Canado escrivia el 2019 Los Tiempos: “De mica en mica s’han transgredit lleis de protecció, s’ha violat el dret de les comunitats indígenes i el dret a la consulta prèvia. Àrees protegides com el TIPNIS (Territori Indígena i Parc Natural Isiboro-Sécure), la nació Qhara Qhara i Tariquía, entre molts territoris indígenes, són afectats greument cada dia”.

L’advocat constitucionalista Jorge Bacotich Oliva escrivia el 2017: “El decret 2.366 no preveu allò establert en l’Article 403 de la Constitució Política de l’Estat. Aquest decret no els està donant [als pobles indígenes] la consulta prèvia, no els dóna el dret a decidir si volen o no l’exploració. Per ‘l’interès nacional’ podem posar una carretera i partir per la meitat el TIPNIS (Territori Indígena i Parc Nacional Isiboro-Sécure), perforar un pou a Tariquía. La norma, el que fa és autoritzar l’explotació d’hidrocarburs en zones de categoria protegida, sense necessitat de la consulta prèvia”.

“Quan Morales assumeix el govern, es materialitzen reivindicacions com l’Assemblea Constituent i la instauració
d’un Estat plurinacional. Però el 2008 ja hi ha decrets que comencen a retallar drets indígenes, i avui es constata un retrocés”

Sarela Paz remarca que les normes sobre mineria han estat negociades amb els empresaris del sector. La consulta prèvia amb els pobles indígenes ha estat desvirtuada i s’ha convertit en un simple tràmit administratiu: “Quan Evo Morales assumeix el govern, i en el marc d’una lluita permanent dels pobles indígenes, es materialitzen reivindicacions com l’Assemblea Constituent i la instauració d’un nou Estat plurinacional. Però revisant les dades, hom troba que el 2008 ja hi ha decrets que comencen a retallar drets indígenes, i avui es constata un retrocés en l’exercici i compliment dels drets dels pobles indígenes”.

Vuitena i novena marxes indígenes per la defensa del territori

La vuitena i novena Marxa Indígena per la Defensa del Territori Indígena i Parc Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS) contra el projecte de construcció de la carretera San Ignacio de Moxos-Villa Tunari, que divideix el cor d’aquest territori indígena, i contra altres iniciatives de megaprojectes, es va constituir com un dels esdeveniments més importants dels anys 2011 i 2012, en marcar una nova fita en la relació entre el govern d’Evo Morales i els pobles indígenes.

En termes estructurals, les marxes indígenes van ser un qüestionament de fons del model de desenvolupament imperant a Bolívia, basat en l’extractivisme dels recursos naturals i la degradació ambiental consegüent. Bertha Bejarano recorda: “Malgrat tots els intents del govern de frenar la marxa, recorrent a la persuasió i a les amenaces, usant els aparells repressius de l’Estat i intervenint amb violència a la marxa a la localitat de Chaparina, vam resistir i van continuar fins a arribar a la seu de govern”.

La marxa del TIPNIS arriba a La Paz, 2011. / Imatge: Szymon Kochański @ Flickr

Bejarano explica: “El TIPNIS és la Casa Gran i no li pertany a ningú, és part de tots, no té amos i som part d’ella. La resistència és una forma de vida i la vida és el territori mateix, hem de defensar-la d’aquest sistema capitalista depredador que està posant en risc la vida, no només de les nostres comunitats, sinó de tot el planeta. Davant d’això, és important tenir en compte que les dones som cuidadores de la vida i això ens posa en primera fila en la lluita per la defensa de la mare terra i dels drets col·lectius”.

“La vuitena i novena marxes indígenes van exigir el respecte a la vida, al territori i a les decisions dels pobles indígenes del TIPNIS perquè no es construeixi la carretera que travessa l’àrea protegida. La lluita ens va costar molt cara: molts dels nostres dirigents van ser perseguits pel govern, la nostra educació i salut està descuidada per l’Estat, però més enllà d’això, continuarem resistint dignament”, assegura Wilma Mendoza.

El moment de trencament i la reconducció de nous camins

Durant més d’una dècada, el govern de Morales només ha registrat una efervescència discursiva, basada en un càlcul polític de defensa de la Mare Terra i la defensa dels pobles indígenes, evitant anar al fons de el problema. “No es pot entendre la construcció de la plurinacionalitat si arremetem contra la natura i l’autodeterminació dels que la protegeixen: els pobles indígenes, actors nodals en la construcció de l’Estat Plurinacional”, escrivia Gabriela Canedo Los Tiempos el 2019.

Canedo també precisava algunes de les causes per les quals el partit de Morales ha perdut suports fins i tot entre les seves bases indígenes, donant lloc al trencament del “pacte d’unitat” conformat per organitzacions indígenes de terres baixes i altes. El tema de discòrdia fonamental és la política extractivista estatal, contrària a la política inicial del “viure bé” i a la defensa dels drets territorials dels pobles originaris. Dos exemples: les protestes de 2011 i 2012 contra la construcció d’una autopista al TIPNIS, o les de 2019, contra l’ampliació de les fronteres agrícoles i les cremes controlades que van provocar incendis a la Chiquitania.

D’altra banda, Canedo precisa: “Les mobilitzacions suscitades a l’octubre i novembre de 2019”, que van desembocar en la renúncia de Morales, “no s’han de tancar amb la idea d’una confrontació ètnica, d’una polarització entre ‘indis’ i ‘k’aras’ (blancs). La població boliviana havia optat per la democràcia des dels resultats del referèndum de 2016, que va negar a Morales l’opció a un quart mandat, burlat després amb una sentència del Tribunal Constitucional que habilitava Morales a presentar candidatura el 2019. Aquest és l’origen de la crisi —i, pel mig, un frau electoral que va portar a la renúncia de Morales”.

En aquest marc és important recordar el manifest de la nació Qhara Qhara, un sector important del moviment indígena que es va incorporar a les protestes contra el frau electoral. El manifest és una de les interpel·lacions més dures contra Evo Morales, i en reproduïm una part:

“Senyor president, des del fons del nostre cor i amb gran pesar et diem: on et vas perdre? Perquè no vius dins dels preceptes ancestrals que diuen que hem de respectar el muyu (cercle), només un cop hem de governar. Per què has prostituït la nostra Pachamama? Per què vas manar cremar la Chiquitania? Per què vas maltractar els nostres germans indígenes a Chaparina i Tariquía? Respecta les nostres cultures, no sembris més odi entre els germans de camp i de la ciutat, deixa de dividir els pobles, n’has vulnerat la lliure determinació. Deixa d’enviar indígenes com a carn de canó per al suport dels teus interessos i dels que t’envolten, que ja no són els nostres; deixa d’enviar pinxos a maltractar a la nostra gent; deixa que visquem en la nostra llei; deixa de parlar en nom dels indígenes, que ja has perdut la teva identitat”.

Davant d’aquest context, la líder indígena Wilma Mendoza recorda les paraules de Cecilia Mayorivi, gran líder i part de la primera marxa pel Territori i la Dignitat: “Els principis dels nostres ancestres han estat molt valuosos, perquè ells han buscat la ‘Loma Santa’, és dir un lloc sagrat al bosc destinat exclusivament perquè puguem viure lliurement; ancestralment es va lluitar perquè els néts i besnéts tinguessin un lloc on viure, i per això continuarem sembrant una convicció ancestral pel que fa a la defensa i la lluita dels pobles indígenes. I ahir, avui i demà continuarem resistint”.

“Com a defensores del nostre territori i de la vida, vivim la persecució, l’atemoriment i els intents de fer-nos callar.
Animar-se entre companyes i continuar en lluita. Tenim una Constitució que reconeix els drets dels pobles indígenes, i exigirem que es respecti”

“Com a defensores del nostre territori i de la vida, constantment vivim la persecució, l’atemoriment, la desqualificació i els intents de fer callar les nostres veus de resistència. Continuar, no abaixar la guàrdia, animar-se entre companyes i continuar en lluita. Tenim una Constitució Política que reconeix els drets dels pobles indígenes, i exigirem que es respecti”, assevera Bertha Bejarano.

L’economista i investigador José Luis Eyzaguirre escrivia el 2014: “Molts pobles indígenes estan lluitant en els seus territoris per a defensar-se de la presència creixent de concessions mineres, petrolieres i de l’avanç de l’agronegoci globalitzat”. En aquesta línia, la sociòloga Sarela Paz afirma que “la resistència dels pobles indígenes és permanent davant de qualsevol govern que atempti contra la Mare Terra i els drets dels pobles indígenes”.

Cal repensar Bolívia després dels fets d’octubre i novembre de 2019, dos mesos que representen un trencament i una reconducció de noves senderes. Més enllà de les hipòtesis de si hi va haver o no hi va haver un cop d’Estat i de les denúncies de frau electoral, recordo una frase que representa compromisos que van més enllà de la vida mateixa: “Conviure amb la Terra, viure per i amb la terra” són principis de vida que enforteixen les reivindicacions i resistències dels pobles indígenes. El fet de tenir present la memòria històrica possibilita construir nous camins, aconseguint enfortir els coneixements i sabers ancestrals. Més enllà de qualsevol govern, basat en tendències ideològiques de tall indigenista, d’esquerres o dretes, els pobles indígenes han d’estar en lluita permanent per la defensa dels seus drets col·lectius i de la Mare Terra.

 

[Fotos de l’autora, amb l’excepció assenyalada – font: http://www.nationalia.cat]

 

Escrito por Roberto Grajales

El tren maya se presenta como el proyecto de infraestructura que detonará el desarrollo en la península de Yucatán. Su construcción es en apariencia simple, incluso democrática y, en palabras de sus promotores, necesaria para acabar con la pobreza y la marginación que históricamente se vive en el sureste mexicano. Sin embargo, desde el anuncio de su construcción se ha presentado una fuerte oposición de las comunidades por dónde atravesarán los caminos de hierro, pues es evidente que el tren trae consigo más daños que beneficios.

Ya se han escrito diferentes artículos analizando los daños ambientales, sociales y culturales que vienen con el tren. Si bien han aportado una gran cantidad de datos, analizan el tren como un megaproyecto aislado, asegurando que su construcción responde al actuar del capitalismo voraz, es decir del neoliberalismo. Otros académicos plantean que el tren es un proyecto colonial, y que por tanto su visión de desarrollo es occidental.

El problema de ambas posturas es que en su discusión no ponen en el centro de la problemática el desarrollo del capitalismo en general, sino de un tipo específico de capitalismo, neoliberal o colonial, y sus conclusiones suelen ser la construcción de “nuevas alternativas” en lo abstracto. Esta ambigüedad puede generar conclusiones erradas, como creer que se puede construir un capitalismo “humano” o más “democrático”, lo que es una total falacia.

No es que se menosprecie el trabajo de las organizaciones que han hecho aportes en la investigación de los daños ambientales, sociales y culturales. Se reconoce su labor. Pero no podemos quedarnos en el análisis aislado del proyecto, pues este es parte de las relaciones de producción existente y su implementación agudizará la contradicción capital-trabajo.

Pensar el tren maya como un proyecto aislado es desconectarlo del TLCAN, del PPP, del PM, del actual T-MEC y de todos los acuerdos imperialistas que se han dado durante los últimos 26 años para explotar los recursos naturales y a los seres humanos del sur-sureste de México. La intención de este trabajo es precisamente describir las contradicciones de clase, demostrar que existe una clase social interesada en la construcción del tren y que tienen nombres y apellidos. El tren responde al desarrollo capitalista en su fase imperialista.

Como lo ha mencionado el Partido Comunista de México, el imperialismo es una fase del capitalismo, una relación económica basada en la concentración y centralización de capital. Y no solo una nueva forma de dominación, como fueron los denominados imperios. El imperialismo se sustenta en el surgimiento de monopolios, en la formación del capital financiero [1]. Tras esta premisa es preciso conocer el desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo en la península de Yucatán en los últimos años, el establecimiento de monopolios extranjeros y el nacimiento de monopolios nacionales y regionales, para entender lo que significa para estos la construcción del tren.

Desde el invento del ferrocarril, este ha sido un elemento fundamental para el desarrollo del capitalismo, pues ha servido para hacer más eficiente y más barato el transporte de materias primas y mercancías, uniendo así la propiedad privada de los medios de producción de las principales ramas de la industria. Convirtiéndose en un medio para oprimir a miles de millones de seres humanos [2]. Para Marx, el ferrocarril es el couronnement de l’œuvre (coronamiento del edificio) del desarrollo capitalista pues no solo es uno de los medios de comunicación adecuado a los métodos modernos de producción, sino que también acelera la concentración del capital y amplía la actividad del capital financiero [3].

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ha enfatizado que el tren es un proyecto “integral” y no solo un tren turístico. Se habla de aumentar la producción del campo, de crear infraestructura agrologística, de unir los campos de producción agropecuaria con la industria, de hacer más eficiente el traslado de mercancías de la industria manufacturera y de mejorar el comercio exterior. En pocas palabras, el tren pretende ampliar la estructura capitalista.

Fonatur ha establecido que este proyecto tendrá por lo menos 15 subcentros urbanos denominados “polos de desarrollo” en la cercanías de las estaciones del tren. Estos polos de desarrollo serán turísticos o agrologísticos y contaran con hoteles, hospitales, centros comerciales, central de autobuses, etc. Lo interesante de estos subcentros urbanos es de dónde se obtendrá la tierra para construirlos.

En un folleto promocional, Fonatur menciona que tanto los polos de desarrollo como las estaciones serán financiados por Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (FIBRA). Para que esto sea posible, es necesario que la tierra sea cedida al fideicomiso para que esta entre a especulación en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y de esta manera se generen inversiones. Los ejidatarios recibirán a cambio acciones que compartirán con quienes construyan sobre la tierra, en palabras de Fonatur se “volverán socios de los empresarios”. Esta innovación, como lo denominan Fonatur y TMSourcing, la empresa que está diseñando el funcionamiento del fideicomiso, es en realidad una innovación del despojo de tierras sin responsabilidad para los monopolios, pues la sociedad en cuestión presenta de entrada desigualdades económicas que pueden llevar a las y los ejidatarios a vender sus acciones o perderlas.

De tal manera que para los monopolios este tren es el couronnement de l’œuvre del desarrollo del capitalismo en la península de Yucatán. El cual inició su nueva fase desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio en 1994. Desde ese momento se han impulsado diferentes programas y políticas públicas para el fomento de la producción agropecuaria a niveles industriales, la instalación de la industria manufacturera y el crecimiento del turismo.

Analizar solo el tren físico nos puede arrojar en las conclusiones todo el perjuicio que provoca su construcción. Hacer un análisis del proceso que llevó a su construcción nos permitirá entender a fondo todas sus implicaciones. Para esto es importante tomar en cuenta dos aspectos fundamentales: las políticas públicas y planes de desarrollo que antecedieron a este proyecto y los monopolios de las diferentes ramas de la industria que se verán beneficiados con el tren.

En lo que compete a programas y políticas públicas, he tomado de referencia a los directamente relacionados con el desarrollo general del capitalismo en la península de Yucatán. En relación a los monopolios, he tomado en cuenta a los más significativos, pero esto no quiere decir que sean los únicos involucrados. Este artículo pretende abonar al debate con respecto al denominado tren maya desde la perspectiva del marxismo-leninismo.

Documentos y proyectos previos al tren maya

El  actual gobierno socialdemócrata presenta el tren maya como algo novedoso, sin relación con lo que sus representantes llaman la etapa neoliberal. Pero ¿realmente es así? Veamos.

A principios de los años noventa Alfonso Romo, quien es el jefe de gabinete del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, redactó el Plan para el Sur Sureste de México. Este documento proponía la creación de infraestructura para impulsar el desarrollo agrícola del sur-sureste de México y hacer del campo un negocio rentable, así como impulsar el establecimiento de maquiladoras y potenciar el turismo en la región[4], es decir los puntos centrales del  proyecto integral conocido como el tren maya. Hay que recalcar que para este momento Romo tenía grandes campos de cultivo de tabaco y palma de aceite en Chiapas, por lo que el plan que proponía se ajustaba a sus intereses y a los de su clase.

En el 2001 se publicó el artículo titulado El sur también existe: un ensayo sobre el desarrollo regional de México. Este artículo escrito por Enrique Dávila, Georgina Kessel y Santiago Levy –este último antiguo subsecretario de Hacienda del gobierno de Zedillo y director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante el gobierno de Fox–, planteaba como tema central la falta de infraestructura logística que favoreciera el desarrollo del campo en el sureste mexicano, la necesidad de vías férreas más rápidas y eficientes para el traslado de materias primas y mercancías y para conectar estas con Centroamérica y los Estados Unidos.

El documento señala que “con el inicio del conflicto armado en Chiapas se hizo patente la gravedad de la problemática socioeconómica de la entidad. Esta situación es compartida, en alguna medida, con el resto del sureste del país, región abundante en recursos naturales y con un rico acervo histórico pero que, a finales del siglo XX, no había logrado vencer el lastre del subdesarrollo.” Y continúa: “de no tomarse medidas estructurales en breve plazo, se corre el riesgo de ahondar los desequilibrios regionales del país.”[5] Para estos economistas burgueses era urgente acelerar el desarrollo capitalista en el sureste para contener el conflicto en Chiapas y evitar el surgimiento de otros conflictos en la región.

El siguiente documento relacionado es el Plan Puebla Panamá (PPP), del gobierno de Vicente Fox. En este se plantean los mismos ejes de desarrollo para el sur-sureste de México, pero involucrando a los países centroamericanos en la eliminación de aranceles y aduanas y el permiso de libre paso de mercancías hasta los Estados Unidos [6]. Ante la oposición que hubo al PPP, este proyecto fue reestructurado, evolucionando en el 2008 bajo el gobierno de Felipe Calderón, con el título de Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica (PM).

Con el PM los gobiernos de Colombia, Centroamérica y México acordaron adecuar sus políticas para implementar los proyectos propuestos en el Plan Puebla Panamá y generar la integración de Mesoamérica como región económica [7]. Bajo esta institución multinacional se incrementaron las políticas públicas en infraestructura de transporte para el sur-sureste de México.

En 2011, en el contexto del PM, la gobernadora de Yucatán en turno, Ivonne Ortega, proponía la creación de un tren bala que uniera los principales puntos turísticos de la entidad. La funcionaria priísta presentaría su propuesta de tramo de tren entre Mérida y Valladolid. Este proyecto fue adoptado en el 2012 por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes  (SCT) bajo el nombre de Tren Transpeninsular, en el que se amplía el tramo de Mérida hasta Punta Venado en Quintana Roo[8]. El proyecto fue cancelado en el 2015.

Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN) se presentó el Programa Regional de Desarrollo del Sur–Sureste 2014-2018. En este programa existen 58 proyectos de infraestructura destinados a la península de Yucatán. Entre estos hay 8 dedicados a la rehabilitación de trenes, 6 de ellos con participación de capital privado. Estos proyectos consistían en la rehabilitación de los tramos: Palenque-Campeche; Campeche-Mérida; Mérida-Punta de Venado y la habilitación de un tren ligero de Punta de Venado a Tulum. Es decir, el 66% de lo que ahora se denomina tren maya. Hay también dos proyectos para rehabilitar y mejorar el ferrocarril del sureste, que conecta a la península con Coatzacoalcos, Veracruz. Y dónde ahora se construye el Corredor Transístmico.

En dicho documento también existen dos proyectos para rehabilitar y mejorar el tramo de ferrocarril Mérida-Progreso y esto se complementa con un proyecto para la modernización del Puerto de altura de Progreso, Yucatán, que incluye la construcción de una plataforma logística. Además, el documento plantea 20 proyectos turísticos, de los cuales 14 son de capital privado y 16 proyectos para la ampliación de carreteras, todas entre centros turísticos.

De esto podemos sacar dos conclusiones concretas: 1) los proyectos del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 de López Obrador para el sur-sureste de México son la continuación de los proyectos destinados a convertir a los países mesoamericanos en una región económica; y 2) los acuerdos, proyectos y políticas públicas impulsados por los gobiernos de los países mesoamericanos son en realidad alianzas imperialistas para incrementar las ganancias de los monopolios.

De esto último podemos concluir que la tesis de Marx y Engels, “el gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”, es vigente; y que, no importa qué partido político gobierne, si no se destruyen las bases del capitalismo no habrá un “cambio verdadero”.

La construcción del tren

Desde el kilómetro cero, los monopolios ya están siendo beneficiados con la construcción del tren, pues es un proyecto que se realiza con recursos del Estado en alianza con el capital privado. El 21 de abril del 2020 se publicaba en el Diario Oficial de la Federación (DOF) la asignación que hiciera el ejecutivo a FONATUR Tren Maya S.A. de C.V. para la construcción del tren [9]. En este documento se especifica que Fonatur concesionará a terceros tanto para la construcción y operación del tren como al respecto de las actividades económicas, sociales y culturales que de este emanen.

Dos días después de la asignación Fonatur hizo la primera adjudicación a la empresa Mota-Engil México SAPI de C.V., empresa portuguesa de Antonio Mota y Jorge Cohelo, en convenio con China Communications Construction Company LTD y tres empresas mexicanas: Grupo Cosh S.A. de C.V., Eyasa y Gavil Ingeniería S.A.; para que en su conjunto construyan el tramo 1 del tren, con un costo total de $15,538,133,056.79.

El 30 de abril Fonatur anunció que la licitación del tramo 2 la había ganado Operadora CICSA S.A. de C.V., del grupo CARSO y propiedad de Carlos Slim, en convenio de asociación con FCC Construcción S.A., parte de Fomento de Construcciones y Contratas S.A. (FCC) también controlada por Carlos Slim al ser socio mayoritario (76%).  El costo total por la construcción de los 235 kilómetros del tramo será de $18,553,738,338.84.

La concesión para la construcción del tercer tramo se entregó a Construcciones Urales, S.A. de C.V en convenio de asociación con GAMI Ingeniería e Instalaciones, S.A. de C.V y AZVI, S.A.U.; aquí destaca el consorcio mexicano-español que construyó tramos del segundo piso en la capital mientras Andrés Manuel era jefe de gobierno del Distrito Federal. La construcción de los 172 kilómetros del tercer tramo tendrá un costo de $10,192,938,694.58.

Aunque los tramos 4, 5, 6 y 7 no han sido adjudicados, se presume podría ocurrir una adjudicación directa al grupo ICA para la construcción del tramo 4, y a la constructora Black Rock para la construcción del tramo 5. Esto con el argumento de que dichas empresas ya se encuentran trabajando en la construcción de carreteras cercanas a los derechos de vía del tren.

Los tramos 6 y 7 serán construidos por la Secretaría de la Defensa Nacional, según dio a conocer el Ejecutivo Federal en la conferencia mañanera del día 18 de marzo del 2020. En palabras de López Obrador: así se asegurará que la construcción sea eficiente, barata y esté a tiempo para su inauguración.

Fonatur también firmó contratos para estudios. El de ingeniería básica por 299 millones de pesos lo entrego a Key Capital y SENERMEX, esta última tuvo diversos contratos durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. El contrato de asesoría económica lo entregó a Price Waterhouse Coopers por 32 millones de pesos. Un contrato más por asesoría legal, por 44 millones de pesos, fue entregado a CMS Woodhouse Lorente Ludlow, S.C.

En total se han entregado 102 contratos para la construcción y estudios del tren maya a empresas nacionales y extranjeras, por un total aproximado de 70,771 millones de pesos [10]. Sin embargo, estas empresas no serán las únicas beneficiadas con el tren. Los monopolios de la agroindustria, de la industria manufacturera y del turismo, que llevan años operando en la península de Yucatán, y que son los principales promotores de esta construcción, aumentarán la producción y potenciarán sus ganancias.

Agroindustria

Fonatur ha subrayado en diversas conferencias, entrevistas y demás declaraciones públicas que si bien el turismo es un sector económico que puede activarse en inmediato con el tren, este, como proyecto de desarrollo, enfatiza la industria agroalimentaria.

El tren articulará las actividades productivas, permitirá el ingreso de insumos, la salida de mercancías agropecuarias y el transporte interno de la producción. Para esto se construirá infraestructura agrologística como centros de acopio, empaques, almacenes frigoríficos y plantas procesadoras y certificadoras.[11]

Con el uso del tren de carga se reducirá el costo de la transportación, por lo que se espera aumentar la producción en su capacidad para la exportación en un 4 y 5%. En este sentido el corredor tendrá como puntos estratégicos de conexión puertos, aeropuertos; además de conexión con las vías ferroviarias nacionales, como las transístmicas, e internacionales hacía Centroamérica y los Estados Unidos.

En los estudios realizados para el proyecto se encontraron 14 productos que se han denominado estratégicos [12] por su demanda en el mercado mundial y por su capacidad para la exportación. Estos productos se encuentran divididos en tres sectores: agrícola, pecuario y pesquero. Entre los agrícolas destaca el maíz, la caña de azúcar, el plátano, el cacao, el limón, la palma de aceite, el chile verde y la papaya. En el sector pecuario se considera la carne bovina, la carne porcina y la miel. Para el sector pesquero se encontraron como productos estratégicos la mojarra, el pulpo y el camarón.

Con esto se pretende convencer a las y los campesinos y pescadores que su situación económica mejorará al incrementarse la demanda, pero lo cierto es que las ganancias aumentarán para los monopolios. Se incentivará el aumento en la producción de cultivos que no contribuyen a la dieta alimenticia, como la palma de aceite, la caña de azúcar y la soya que, aunque no forma parte de los 14 productos estratégicos, tiene vital importancia para la actividad pecuaria, como veremos más adelante.

Hay que considerar que uno de los factores que han provocado la marginación y pobreza de muchas comunidades en la península de Yucatán ha sido el aislamiento de estas como resultado de la falta de caminos que les permitan transportar de manera eficiente y redituable su producción. El tren no pretende unir estas comunidades aisladas, siendo evidente que las y los campesinos no podrán competir contra los terratenientes que tienen en su poder no solo la tierra, sino también los medios de transporte que les permiten mover grandes cantidades de producción hacia los centros de acopio que se habilitaran como consecuencia del tren.

En el caso de la azúcar, el ingenio la joya en Campeche fue vendido en el año 2010 al monopolio Grupo Azucarero del Trópico [13] que encabeza el empresario Carlos Seoane. Este monopolio no solo procesa en sus ingenios la caña, también provee el transporte y la venta de maquinaria a través de sus empresas filiales a los productores de caña [14]. El ingenio San Rafael Pucté de Chetumal Quintana Roo pertenece a Grupo Beta San Miguel que encabeza José Pinto Mazal y en el que participa Fernando Ponce García, dueño de Grupo BEPENSA, quien funge como la embotelladora de Coca Cola en el sureste de México. Grupo Beta San Miguel también produce energía a partir de biomasa, como subproducto del azúcar, que vende a la Comisión Federal de Electricidad [15].

Al articular los diferentes procesos de la producción se permite disminuir los costos de transporte interno para el suministro de azúcar a la industria de bebidas alcohólicas y no alcohólicas, y permite incrementar la exportación a los Estados Unidos lo cual es una meta de ambos monopolios azucareros.

La palma africana es otro de los productos estratégicos. A la fecha se han sembrado 29 mil hectáreas de palma en Campeche desde 1998 [16] y se espera llegar a la siembra de 100 mil hectáreas para convertir al estado en el principal productor de aceite de palma del país [17]. Para el estado, la exportación del aceite de palma despetrolizará Campeche.

El cultivo de palma presenta un riesgo potencial al medio ambiente por su alto consumo de agua y por la tala necesaria para el desarrollo de este monocultivo. Estos daños ya se han hecho visibles en Chiapas con las empresas de Alfonso Romo. En Campeche en el año 2014 el uso de furadán para el control de plagas de roedores causo la muerte de diferentes especies a orillas de la laguna de términos. Estos daños ambientales estuvieron en manos de la empresa Palma Tica, heredera de la United Fruit Company [18]. En 2017, tras el paso de la tormenta Beatriz, la planta extractora Oleofinos del Carmen S.A. de C.V sufrió desbordes de las lagunas de oxidación contaminando el río y la laguna de términos.

A pesar de esto, el estado mantiene su plan estatal de producción de aceite para exportación. Como producto estratégico, el tren permitirá la movilización oportuna del aceite de palma por lo que se prevé el aumento de daños ambientales en la región.

En el sector pecuario destaca como producto estratégico el cerdo. El principal productor de cerdo en la península de Yucatán es la empresa Kekén del Grupo Kuo, propiedad de Fernando Senderos Mestre. Kekén mantiene el monopolio de la producción cárnica, desde la genética, la cría y matanza, el procesamiento de la carne, su distribución y su comercialización en las tiendas Maxicarne. Además de la distribución regional, Kekén exporta carne de cerdo a Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Canadá, China, Chile y Singapur. [19]

Sus granjas son altamente contaminantes de los mantos acuíferos y la empresa ha sido denunciada en diferentes ocasiones. Además esta ha sido partícipe en despojo de tierras en la península de Yucatán para el asentamiento de granjas. Este monopolio, como todos, recibe la protección del estado, y este año fue galardonado con una distinción como “empresa socialmente responsable”, a pesar de todos los conflictos ambientales y sociales que ha causado en la región.

Kekén es, a su vez, el principal comprador de pasta y harina de soya para el alimento de cerdos a la empresa Proteínas y Oleicos del empresario Jacobo Xacur. Por tal motivo, aunque la soya no está considerada dentro de los productos estratégicos, su producción aumentará si aumenta la demanda de cerdos para exportación.

Los defensores del tren maya con frecuencia reclaman que quienes nos oponemos al proyecto no nos fijamos en otros problemas ambientales y suelen usar el cultivo de soya de los menonitas como ejemplo. Es verdad que la mayoría de la soya la cultivan los menonitas, pero es un error pensar que los menonitas decidieron de la nada cultivar soya. Si los menonitas cultivan soya es porque existe demanda en el mercado y es Proteínas y Oleicos quien les compra el 90% de su producción para, después de procesarla, venderla a su vez al Grupo Kuo. [20]

Proteínas y Oleicos participó en la producción de soya desde el periodo de experimentación, a principios del milenio, y fue un impulsor del consumo de las semillas de Monsanto (ahora Bayer); que es la que se siembra con permiso del estado desde el 2012. El argumento de Xacur para el uso de la semilla de Monsanto fue que al ser resistente al glifosato permite su cultivo en grandes cantidades, combatiendo la maleza con el poderoso herbicida.

Como resultado del uso de herbicidas en el 2012 la miel campechana fue rechazada en Alemania por contener residuos de glifosato. Esto y la muerte de las abejas a causa de los agroquímicos llevo a las y los apicultores a interponer un amparo contra el permiso para sembrar la semilla de Monsanto en Campeche, argumentando que no se informó a las comunidades de los daños ambientales que conllevaría su siembra y el uso de glifosato para esta. El amparo fue aceptado y el juez dicto la suspensión de la siembra de soya en la región, pero la siembra nunca se detuvo.

En 2016 la Universidad Autónoma de Campeche realizó un estudio [21] en las aguas de cinco cenotes, tres de Yucatán, uno de Campeche y uno de Quintana Roo. En los cuales encontraron residuos de herbicidas en límites mayores a los permitidos. A pesar de esto la siembra de la soya aumenta en la región. En 2017 se inauguró una planta procesadora de Enerall, propiedad de Alfonso Romo, en convenio con Cargill, para procesar soya. [22] Esto significó la siembra de 2 mil hectáreas más de soya en Yucatán. Esta empresa ha sido también denunciada por apoderarse de la mayor cantidad de agua de un cenote en Tizimín, lugar donde se encuentra asentada la planta.

A la fecha se ha sembrado soya en 43,363 hectáreas en Campeche, 2,215 hectáreas en Quintana Roo y 11,758 hectáreas en Yucatán, reduciendo así el cultivo del maíz en la península [23]. Esta reducción ha hecho que no se pueda cubrir la demanda total de maíz en la región por lo que se ha tenido que proceder a importación. Fonatur plantea que el tren facilitará el ingreso del maíz a la península de Yucatán.

Esta ironía pone al descubierto que el trazo de las líneas férreas servirá para hacer eficiente la agricultura industrial e incrementar las ganancias de los monopolios. Y no para resolver los problemas alimentarios en la región.

Industria manufacturera

Existe el tren de carga en la península, de hecho el que existe ya transporta la carga de la industria manufacturera. El nuevo tren promete ser más veloz y unir otras geografías que antes no estaban conectadas por completo, el campo y los parques industriales. De esta forma se hace más barato y más rápido el movimiento de las materias primas. Los nuevos caminos de hierro van a satisfacer la necesidad de comunicación y de intercambio como vimos con el ejemplo de la caña de azúcar. De la misma forma el tren impulsará el desarrollo del comercio exterior al estar conectado con las vías nacionales e internacionales, con puertos y aeropuertos, como se detalla en la ficha técnica de este proyecto.

Fonatur asegura que la industria automotriz depende del tren de carga para que las cadenas de producción queden integradas en América del Norte. El tren maya va a hacer más eficiente este servicio. Entre los monopolios de la industria automotriz que se encuentran en Yucatán está el Grupo Airtemp cuyo dueño es Jorge Alberto Habib Abimerhi, quien también es Senador por el PRI. Esta corporación tiene dos fábricas de autopartes, entre radiadores, calefactores y aires acondicionados, que venden principalmente a Chevrolet, General Motors y Ford en Estados Unidos y Canadá. [24]

Otro monopolio automotriz que se encuentra establecido en Yucatán es el alemán Leoni Wiring Systems, que envía cables para automóviles desde Puerto Progreso a Estados Unidos. Principalmente para BMW, Ford, General Motors y Audi. El tren le servirá para mover sus mercancías a otros centros de la cadena productiva al interior de México.

También en Yucatán se encuentra el monopolio estadounidense de la industria aeroespacial Precision Castparts Corp Airfoils (PCC Airfoils) que fabrica piezas de aviones, distribuidas a otras plantas en Estados Unidos e Inglaterra. A principios del 2019 el gobierno de Yucatán anunció que este monopolio abriría una nueva fábrica y un complejo de fundición, en la cual trabajarán hasta 1600 obreros y obreras. Por lo que puede verse, el monopolio planea expandir sus operaciones en la región.

La industria maquiladora textil tiene presencia en la península: Sportswear de Nike; Jerzees; Alabama México;  Aleph Fashion Industries; Louis Garneau; Industrias Oxford de México, de inversión estadounidense; Grupo Karim’s, de inversión árabe; MYLGroup, de inversión europea; entre otras maquiladoras de inversión extranjera y nacional en Campeche, Quintana Roo y Yucatán. Y las que también se verán beneficiadas con el tren [25].

El Grupo BEPENSA tiene las embotelladoras de Coca Cola en los tres estados de la península. Como vimos anteriormente también participa dentro de la industria azucarera en Quintana Roo. Grupo Modelo, que actualmente es parte del monopolio internacional Anheuser-Busch InBev, también tiene operaciones en Yucatán y tanto la materia prima que necesita como sus productos serán transportados a través de las vías del tren maya.

Además de estas, la industria de la orfebrería, la minería a cielo abierto, la industria de extracción de sal, de pastas y condimentos, podrán verse beneficiadas. Sin embargo, no hay que pasar por alto que como en todo proceso de desarrollo capitalista es probable que las industrias pequeñas sucumban en manos de los grandes monopolios o lleguen a acuerdos comerciales con estos.

Con la introducción de un medio de comunicación más eficiente para el traslado de mercancías la industria crecerá. Esto no necesariamente es un beneficio para la clase trabajadora, como se pretende vender en el discurso oficial, pues con el aumento de la producción aumentan las ganancias de  la burguesía, pero no los salarios del proletariado.

Turismo

Fonatur ha reconocido que si bien el tren no será exclusivamente de pasajeros, ni exclusivamente turístico, es el turismo el primer sector que se verá beneficiado con el tren. Se calcula que para el 2023 el turismo tendrá una derrama económica de 16 mil millones de pesos, como resultado de la reducción del tiempo de traslado a consecuencia del tren. [26]

Además de la construcción de polos de desarrollo dedicados al turismo se ha anunciado el plan “Cancún logística” que albergará en 450 hectáreas, entre otras cosas, una central de abastos que pretende ser el principal abastecedor de insumos alimenticios de la industria hotelera en el caribe mexicano.

Raúl Bermúdez, subdirector de Políticas Estratégicas y Vinculación Interinstitucional de Fonatur, mencionó que el tren es un proyecto “capitalista de a de veras”, que va a replicar el exitoso esquema de Cancún [27]. Teniendo en cuenta esto, le damos la razón a Bermúdez: el tren es un proyecto verdaderamente capitalista y en cuanto al turismo, está siguiendo los mismos pasos de planeación que tuvo Cancún.

A finales de la década de los sesenta del siglo pasado, el Gobierno Federal, a través del Banco de México, emprendía la búsqueda de puntos estratégicos para el desarrollo de centros turísticos integralmente planeados. En la península de Yucatán se detectaron 7 puntos de posible desarrollo turístico: Celestún y Progreso en Yucatán; y Xel-Ha, Isla Mujeres, Cozumel, Akumal y Cancún en Quintana Roo.

Cancún fue elegido por diferentes motivos, en primer lugar por la belleza de sus playas y porque la geografía del lugar se prestaba para el desarrollo ordenado de la zona hotelera a orillas de la playa. Además Cancún tenía cercanía con Cozumel e Isla Mujeres, por lo que existía la posibilidad de desarrollarlas a partir del crecimiento de la demanda turística. Cancún tenía espacio suficiente para el desarrollo urbano, la infraestructura turística y la construcción de un aeropuerto [28]. Así, el 10 de agosto de 1971 se decretó la fundación de Cancún e inició su construcción.

A partir de ese momento el turismo se ha impulsado como la promesa de desarrollo para la península de Yucatán. Esto ha traído consigo la privatización de las playas bajo el formato de concesión, entregadas principalmente a hoteles. También ha generado enajenación cultural, despojo del patrimonio cultural material e inmaterial del pueblo maya y la comercialización de la cultura. Esto permite que los indígenas mayas sean exhibidos en restaurantes, hoteles y parques temáticos como especímenes de zoológico.

Quienes se han beneficiado del turismo en la península de Yucatán, principalmente en el norte de Quintana Roo, han sido los monopolios turísticos. Entre estos podemos encontrar la sociedad RIUSA II SA de los hermanos Riu Güell; el grupo Barceló de  Simón Barceló Tous y Simón Pedro Barceló Vadell, quienes además de hoteles tienen la línea aérea Evelop que viaja de Madrid a Cancún. Existen otras compañías hoteleras que además venden servicios turísticos como las españolas  Oasis e Iberostar y las norteamericanas Hyatt y Hilton.

Los monopolios mexicanos también están presentes, entre ellos el Grupo Posadas de Gastón Azcárraga Tamayo y el Grupo Xcaret de Miguel Quintal Palí, quienes tienen 6 parques con cenotes y 2 hoteles, además de que ofrecen servicios turísticos en 4 rutas en Quintana Roo y Yucatán. Estos monopolios serán los primeros beneficiarios con el tren maya pues se espera que para el 2023 el tren pueda transportar a 21 mil turistas al día.

Los monopolios del transporte se verán favorecidos con las construcciones de los subcentros urbanos, entre ellos Grupo ADO de José Antonio Pérez Antón, quien es al mismo tiempo consejero patrimonial del grupo ASUR que tiene aeropuertos en Cancún, Cozumel, Mérida, Minatitlán, Huatulco, Oaxaca, Tapachula, Villahermosa, Veracruz y en San Juan, Puerto Rico. Este monopolio fue el principal beneficiario del proceso de privatización de los aeropuertos de la península durante 1997 [29] y será uno de los principales beneficiarios con el tren maya.

En el Consejo Ejecutivo de ASUR encontramos también a Bárbara Garza Lagüera Gonda, quien también es consejera de inmobiliarias como Valmex y la Sierrita, así como de FEMSA Coca Cola, que explota las aguas de Chiapas. Garza Lagüera Gonda incluso participa en el Gobierno Federal como miembro de la Comisión de Supervisión del Fondo Nacional para la Cultura y Artes (FONCA). Otro integrante es Ricardo Guajardo Touché, que fue parte de BBVA Bancomer y que actualmente es consejero de Grupo Bimbo y Almacenes Coppel.

Otro de los miembros del Consejo Ejecutivo de ASUR es Guillermo Ortiz Martínez. Antiguo Presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero Banorte; Gobernador del Banco de México durante dos períodos, de 1998 a 2003 y de 2004 a 2009; Secretario de Hacienda y Crédito Público de la República Mexicana de 1994 a 1997 (el periodo de privatización de los aeropuertos de México). Ortiz Martínez también fue Subsecretario de Hacienda y Crédito Público de 1988 a 1994. Además fue Director Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 1984 a 1988. Entre otros cargos públicos a nivel nacional e internacional.

También se encuentran Francisco Garza Zambrano, que fue presidente de CEMEX en México, Venezuela y Estados Unidos; Aurelio Pérez Alonso, de Grupo ADO; Luis Chico Pardo, ex funcionario del Banco de México; y su hermano Fernando Chico Pardo, Presidente de Inbursa y, con su hermano Luis, cofundador de la empresa de valores Promecap. Fernando Chico Pardo también fue consejero de Grupo CARSO y de Grupo Posadas; Rasmus Christiansen, que también forma parte de este Consejo, fue ejecutivo de Copenhagen Airports International A/S y de International Hotel Development & Operations.

Como puede verse, los monopolios de la construcción; del transporte terrestre, marítimo y aéreo; de hotelería y parques temáticos, se entrelazan a su vez con la bolsa de valores y monopolios de otras ramas de la industria. Por lo tanto, por mucho que se insista en que las comunidades pueden generar sus proyectos ecoturísticos para recibir los beneficios de la permanencia turística, es poco probable que estos puedan competir contra los grandes monopolios que llevan operando en Quintana Roo por casi 50 años.

La lucha contra el tren maya, una lucha contra el capitalismo

La burguesía industrial ha sentido ya la necesidad de transformar la península de Yucatán en una región productiva que les traiga ganancias, para esto pretenden conectar por medio de vías férreas los puntos más importantes para sus intereses. Sin embargo, la socialdemocracia ha intentado disfrazar este proyecto como una necesidad social en la península de Yucatán.

Para justificar su construcción, el Ejecutivo planteó que se buscarían mediante consultas acuerdos de beneficio y aprobación con las comunidades y pueblos originarios, he aquí el disfraz de democracia. Dicha consulta fue realizada de manera vertical, con la participación de solo el 2.8% del padrón electoral de los 84 municipios de los cinco estados en los que se construye el tren. Sin información previa sobre los impactos del proyecto y sin la participación directa de las comunidades y pueblos originarios. A pesar de ello, el Presidente aplaudía el “éxito” de la consulta con la supuesta aprobación del 92.3% de los que votaron.[30]

Terminada esta simulación de consulta se crearon comités de “seguimiento” para supuestamente escuchar y atender las demandas de los pueblos. Estos comités solo han servido para justificar las acciones del Gobierno Federal y no han resuelto las demandas fundamentales de las comunidades en donde se construyen y amplían las líneas férreas: agua potable, trabajo, resolver el problema de inseguridad y crimen organizado, vivienda, escuelas, salud. Es decir, lo fundamental para tener una vida digna. Estas consultas a modo constituyen una violación del derecho a la autodeterminación de los pueblos.

La respuesta de los pueblos ante estas violaciones han sido acciones legales y quejas de derechos humanos contra la construcción del tren maya. El pueblo cho’ol, que forma parte del Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil en Calakmul, Campeche, interpuso un amparo bajo el argumento de que la consulta se realizó sin tomar en cuenta los lineamientos del Convenio 169 de la OIT. El reclamo es justo, pues los pueblos exigen su derecho a la libre determinación. Fonatur respondió con un recurso de queja respaldado por la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República e informó que cuentan con elementos suficientes para ganar el juicio. 14 días después del fallo de la juez, Andrés Manuel López Obrador anunciaba en su conferencia mañanera la participación del Ejército Mexicano en la construcción del tramo 6 y 7 del tren, justo el tramo en disputa.

Con lo anterior puede verse claramente que al Estado burgués poco le importa el derecho a la autodeterminación de los pueblos y que su sistema de justicia está diseñado para defender sus intereses de clase y, cuando este falla, están dispuestos a usar la fuerza.

Aunque el amparo ha servido para visibilizar que los pueblos originarios, por cuyos territorios atravesará el tren, se oponen a este; la lucha legal no puede ser el único frente contra el proyecto. Es necesario construir un frente anticapitalista y para esto hay que unir todas las luchas aisladas de la península contra el tren. De ahí la importancia de señalar que el tren no es solo un proyecto de infraestructura –es decir, el tren físicamente– sino que es el siguiente paso del desarrollo del capitalismo y con este van a acelerarse los procesos de despojo de los recursos naturales que ya ocurren en la península. El tren va a acelerar la producción y con esto la extracción de los recursos naturales y la siembra mecanizada de monocultivos como la soya y la palma africana.

La mayoría de los conflictos actuales que ocurren en los pueblos indígenas son conflictos con los monopolios. Los cuales ocasionan despojo del territorio, contaminación y en algunas ocasiones hasta desplazamiento; pero los monopolios se esconden detrás de los megaproyectos que se pintan como designios de un gobernante y no como lo que en verdad son: un paso obligado para el desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo. Por tal motivo luchar contra un megaproyecto, en este caso el tren, sin luchar contra el capitalismo que lo propicia es una lucha estéril. Luchar contra los megaproyectos es luchar contra los monopolios y no contra uno u otro gobierno o uno u otro partido político electoral.

Los monopolios buscan en todo momento apoderarse de los territorios en los que hay materias primas o que son propicios para la producción agrícola a escala industrial, esa es una característica de la fase imperialista del capitalismo. [31]Tener claro que existen monopolios nos permite saber que la lucha de las y los productores de miel; de los campesinos y ambientalistas contra la siembra de soya transgénica; la lucha de las y los campesinos y pobladores de las comunidades mayas contra las granjas porcinas; y la lucha de los pueblos contra la contaminación de los mantos acuíferos tienen un enemigo común, un monopolio que actúa en diferentes ramas de la producción, pero que acumula en una sola bolsa el capital.

De tal forma que es necesario vencer a los monopolios que ocasionan estos conflictos. De lo contrario, las victorias no serán completas. Es decir, el monopolio continuará insistiendo en utilizar ese territorio o trasladará sus operaciones a otro espacio geográfico. En cualquiera de las dos posibilidades los conflictos continuarán.

Algunas propuestas teóricas tienen a minimizar este hecho. Incluso afirman que la lucha de clases ya no es viable porque existen nuevos sujetos revolucionarios. Pero la evidencia demuestra que la burguesía se encuentra muy bien organizada, tanto que pueden seguir avanzando en la repartición de los territorios y dónde desarrolla sus fuerzas productivas  nace o se reproduce el proletariado.

Según los datos del INEGI [32], del total de la población económicamente activa en la península de Yucatán el 68% son proletarios y tan solo el 5% son burgueses. Además 23% son trabajadores por cuenta propia y 4% son trabajadores no remunerados.

En la península de Yucatán del total de trabajadores agropecuarios que existen 36.53% son jornaleros es decir, proletarios del campo. Es en Yucatán dónde más jornaleros existen, siendo el 44.45% del total de trabajadores agropecuarios; mientras que en Campeche la cifra es de 37.41% y en Quintana Roo de 22.16%.

Sin embargo no es en el campo donde está el mayor número de trabajadoras y trabajadores. Del total de la clase trabajadora en la península el 68% se emplea en la prestación de servicios, 16% en el comercio, 10% en la industria manufacturera, 10% en la construcción y el 5% en el campo.

Estas cifras dan muestra de la concentración de personas que existe en las ciudades a causa de la migración generada por la búsqueda de oportunidades laborales. Y que es en la prestación de servicios dónde existe más oferta porque la economía de la península se basa principalmente en el turismo. El proyecto integral tren maya y su apuesta por la industria manufacturera y la industria agroalimentaria busca equilibrar estas cifras aumentando la cantidad de proletarios industriales en el campo y la ciudad.

En la actualidad, la mitad de la clase trabajadora carece de seguridad social pues no tienen acceso a prestaciones de ley y 13% tiene las prestaciones incompletas. En la prestación de servicios el 38% no tiene ni una prestación, en la industria manufacturera el 53% no tiene prestaciones y en el sector de la construcción el 71% no tienen ni una prestación. En el campo el número es más crudo, pues el 90% no tiene prestaciones de ley y el 7% las tiene incompletas, es decir que solo el 3% tiene seguridad social y ese 3% pertenece seguramente a los capataces.

En cuanto a salarios, en la prestación de servicios el 22% percibe el salario mínimo, mientras que el 33% percibe hasta dos salarios mínimos. En la industria manufacturera el 39% percibe el salario mínimo y el 35% puede percibir hasta dos salarios mínimos. En la construcción el 45% percibe hasta dos salarios mínimos y el 29% puede percibir hasta 3 salarios mínimos y el 11% solo percibe el salario mínimo. En el campo las condiciones vuelven a ser catastróficas: el 38% percibe el salario mínimo y el 31% no recibe remuneración por su trabajo.

Bajo estas condiciones se construye el tren en la península. Y a pesar de que promete detonar la economía, lo cierto es que no se habla en ningún momento de mejorar las condiciones de trabajo, del incremento de salarios o de mejores condiciones laborales. Pero sí se está hablando de incrementar las ganancias a través de la exportación de productos estratégicos ¿Para quienes son esas ganancias? Para la burguesía, por supuesto.

Es claro que el 5% de la población económicamente activa impone por medio del Estado sus deseos por sobre las necesidades del 95% de la población. Para la clase trabajadora del campo y la ciudad, en la península de Yucatán, el tren no representa ni una sola ventaja, ni siquiera como medio de transporte, pues las estaciones y paraderos no atraviesan por las comunidades ni las interconectan.

Ahora bien, con la creación de los subcentros urbanos se iniciarán procesos de migración rural-urbana en la búsqueda de trabajo. Esto incrementará la demanda de trabajo, pero no aumentara la oferta. Por lo tanto no solo es probable que los salarios se mantengan, también es probable que disminuyan de acuerdo a la misma ley de la oferta y la demanda a la que están sujetos.

A los pueblos originarios y comunidades rurales se les ofrece dos posibilidades 1) trabajar en la industria agroalimentaria o 2) la migración a la ciudad para la búsqueda de trabajo. Ahí tienen también posibilidades limitadas, sumarse a la industria, emplearse en tiendas comerciales u otros servicios o dedicarse al trabajo informal. En este último las posibilidades son la venta de comida o de artesanías, entre otras cosas ¿Pero podrá competir el trabajador informal contra las grandes cadenas comerciales?

El proyecto integral tren maya contempla la participación del capital financiero en la construcción de estos subcentros urbanos a través de Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces (FIBRA). Los FIBRA proporcionarán la tierra para la edificación de estas nuevas ciudades, han mencionado tanto Fonatur como TMSourcing. ¿Pero cómo?

Para que los FIBRA puedan aportar la tierra tienen que tenerla. Para obtenerla, Fonatur pretende convencer a los ejidatarios para que sean ellos quienes pongan en el fideicomiso de la Bolsa Mexicana de Valores sus tierras, así serían “socios” de los empresarios que construyan hoteles, centros comerciales, etc.

Esto es por demás falso, y no solo porque exista una falta de comprensión en los conceptos de economía por parte de los ejidatarios, sino porque existen condiciones materiales que dejan en una clara desventaja a los ejidatarios frente a los grandes monopolios. Con esto se busca construir sobre las tierras ejidales sin comprarlas y crea la posibilidad de comprarlas a bajo precio  en otro momento, si es necesario. ¿Cuántos conflictos de tierras no pueden surgir por esto? Desde pleitos por dinero en las asambleas ejidales hasta la pérdida total de las tierras por la caída de la bolsa.

En las ciudades aumentará la concentración de la población, la construcción de centros comerciales, la construcción de hoteles. El tren va acelerar los procesos de desintegración política, social y cultural. No existe nada en lo que el tren, beneficie a la clase trabajadora. Por el contrario, el tren va a agudizar las contradicciones de clase generando situaciones de precariedad, miseria y servidumbre. /EM/

*Las imágenes presentadas en el cuerpo del presente artículo han sido retomadas de internet con el fin de complementar, diversificar y desdoblar las posibilidades comunicativas de los contenidos presentados en El Machete, sin ningún fin de lucro y como parte de una plataforma gratuita y libre.

**Texto inédito para El Machete.

[1] Tesis del V congreso del Partido Comunista de México, p. 10

[2] Lenin. El imperialismo, fase superior del capitalismo, pp. 4-5

[3] K. Marx, N. Danielson, F. Engels. Correspondencia 1865-1895. Compilación de José Aricó, p 126.

[4] Ornelas Delgado, Jaime (2002). “El Plan Puebla Panamá y la globalización neoliberal. Aportes”: Revista de la Facultad de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Año VII número 21. P. 144

[5] Dávila, Kessel y Levy (2001). “El sur también existe: Un ensayo sobre el desarrollo regional de México”. Revista Economía Mexicana Nueva Época. Volumen XI, Número 2. P. 206

[6] Plan Puebla Panamá 2001.

[7] Artículo 1 del Reglamento del Funcionamiento del Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica.

[8] Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Memoria documental “Construcción del Tren Transpeninsular”.

[9]  Consultado en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5591971&fecha=21/04/2020

[10] Estos datos pueden consultarse en la plataforma https://sites.google.com/site/cnetuc/contrataciones 

[11] Información tomada de la página tren maya de FONATUR

[12] Foro: “Iniciativas de Articulación Productiva del Sector Agroalimentario en torno al Tren Maya”. Transmitido por la Cámara de Diputados – H. Congreso de la Unión el Jueves, 9 de julio de 2020

[13] Datos de ZafraNet https://www.zafranet.com/2010/03/compran-ingenio-la-joya-en-campeche/

[14] Información obtenida de la página de internet del Grupo Azucarero del Trópico.

[15] Información obtenida de la página de internet de Grupo Beta San Miguel.

[16] SAGARPA (2019) Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Consultado en http://www.siap.gob.mx

[17] Plan rector sistema producto estatal de palma de aceite. Gobierno de Campeche 2003-2009.

[18] Información de la PROFEPA recuperada de https://www.gob.mx/profepa/prensa/atiende-profepa-desde-2014-dano-ambiental-de-empresa-por-siembra-de-palma-de-aceite-en-campeche

[19] Información obtenida de la página de internet de Keken.

[20] Echánove, Flavia (2016) La expansión del cultivo de la soja en Campeche, México: Problemática y perspectivas. P. 58

[21] Rendón, Borges y Laso (2016) Residuos de plaguicidas en cenotes de la península de Yucatán. Jaina: Boletín informativo de EPOMEX. Volumen 27, número 2

[22]  Información obtenida de la página de internet de Enerall.

[23] SAGARPA (2019) Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera. Consultado en http://www.siap.gob.mx 

[24] Información tomada de la página de internet de Airtemp

[25] Directorio Estadístico de Unidades Económicas (2020)

[26] Información tomada de la página de FONATUR https://www.trenmaya.gob.mx/turismo/

[27] Palabras del funcionario en la presentación del proyecto integral tren maya a los empresarios afiliados a la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios de Quintana Roo. Información tomada de https://www.eleconomista.com.mx/estados/Tren-Maya-proyecto-capitalista-de-a-de-veras-Fonatur–20200807-0037.html

[28] García Villa, Adolfo (1992) La planificación de centros turísticos de México. Editorial Limusa. Pp. 23-24 y 73-75

[29] Información tomada de la página de internet del grupo ASUR

[30]  https://www.proceso.com.mx/611160/la-exitosa-consulta-del-tren-maya-en-la-que-voto-el-2-86-del-padron-electoral-de-la-zona

[31] Tesis del VI Congreso del Partido Comunista de México. Tesis sobre los pueblos indígenas. P. 171.

[32] Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), población de 15 años y más de edad. INEGI (2020)

Bibliografía

Dávila, Kessel y Levy (2001) El sur también existe: Un ensayo sobre el desarrollo regional de México. Revista Economía Mexicana Nueva Época. Volumen XI, Número 2

García Villa, Adolfo (1992) La planificación de centros turísticos de México. Editorial Limusa

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[Fuente: http://www.elmachete.mx]

En la costa sur de Jalisco, México, un grupo de productorxs regionales sustentables consiguió, a través de diversas actividades productivas y educativas, que El Limón se declarase como el primer Municipio Agroecológico del estado. Rodolfo González Figueroa es parte de una de las cuatro familias campesinas que, desde hace veinte años, trabajan bajo el nombre de Productores Orgánicos del ejido La Ciénega. Desde allí, nos cuenta la historia de organización de este enclave agroecológico que resiste, produciendo y reproduciendo la historia ancestral del maíz y de la tierra.

Escrito por Nicolás Esperante

A comienzos de 1996, con la introducción de la soja transgénica en Argentina, se abrió la puerta al empleo masivo de agrotóxicos en los países del sur latinoamericano (proceso que detalla el Atlas del agronegocio transgénico en el Cono Sur). En México, para ese entonces, el agronegocio llevaba ya casi ocho años promoviendo el paquete tecnológico que sistematiza las formas de producción (riego, uso de agrotóxicos, disposición de los suelos, etc) según el paradigma productivista enraizado en la llamada Revolución Verde. Un paquete tecnológico del que, para finales de la década, eran dependientes cada vez más productorxs campesinxs. Rodolfo narra cómo fue la reacción ante esa creciente dependencia: “Comenzamos  a retomar la agricultura que se hacía antes de los noventa, pero ya incorporando técnicas agroecológicas más específicas y la elaboración de insumos orgánicos. Y enseguida vino la parte de difusión, capacitación, talleres, parcelas demostrativas, intercambio de experiencias… incluso encuentros campesinos estatales de aquí de Jalisco. Y a lo largo de estos veinte años hemos ido desarrollando una agricultura más libre de insumos químicos, recuperando variedades de semillas nativas, asociando cada vez más cultivos, dándole el valor que merece la vida silvestre, la fauna, la flora. Esto ha ido caminando poco a poco en estas dos décadas, de modo que cada vez son más campesinos que trabajan en este modelo y que enfocan su visión hacia algo más integral”.

La producción no es el único eje en el que se centra la actividad del grupo, que entiende la importancia de involucrarse en toda la cadena de los alimentos, desde la semilla hasta el consumo del producto. “El objetivo principal es comer sano. Esta autonomía alimentaria, esta parte de la soberanía para que la familia consuma alimentos de calidad producidos por nosotros mismos. A la hora que queramos, como queramos y como lo sintamos, recuperando también la memoria y mucho, mucho la autonomía. En la parte de la comercialización también hemos incidido, pues. Ya hace algo así como cerca de quince años se empezó a crear un espacio de comercialización de la Universidad de Guadalajara, en un centro universitario aquí en una ciudad cercana, en donde cada viernes ofrecen los productos del excedente de nuestras parcelas agroecológicas, y además se practica el intercambio”. Ese espacio de comercialización fue creciendo y aglutinando cada vez más productorxs, artesanxs y consumidorxs que se reúnen en el tianguis, el mercado abierto que la comunidad organiza dentro del espacio de la universidad, donde no solo es puesta en práctica la comercialización de alimentos, sino que también entra en juego la articulación social y el intercambio de experiencias. “Ahí confluye gente que hace jabones artesanales, gente que produce carne agroecológica, hortalizas, lácteos y sus derivados. Entonces quienes no estamos en el tema de elaboración de productos de higiene personal, por ejemplo, pues ahí hay compañeros que están dispuestos a compartir talleres, y viceversa: quienes no lo saben al tema de producción de insumos orgánicos, técnicas de conservación y regeneración de suelos, tienen ahí mismo los talleres. Esa parte ha sido muy interesante”. Existe también una cooperativa de mujeres que, desde hace diecisiete años, transforman el maíz y lo comercializan de manera artesanal y local, cerrando así un círculo del maíz local criollo y nativo que se produce en la misma región donde las compañeras lo transforman y lo comercializan. “Lo transforman en tortilla, en sopes, totopos, galletas, además de que aprovechan los productos locales, los frutos silvestres de temporada para elaborar conservas: mermeladas, ponches; hacen también comida como pozole… esa parte es interesante y ese grupo de mujeres, llamadas ‘las comadres’, es para nosotros todo un estandarte de éxito, porque pues han recuperado un poco la gastronomía desde el fogón y recuperado el empoderamiento femenino con la independencia económica de las mujeres”. 

Las articulaciones del grupo con otros espacios son frecuentes y variadas, organizando encuentros y participando en ciclos formativos y de intercambio con diferentes organizaciones, como la Escuela Campesina, la Red Nacional en Defensa del Maíz, la Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias de Jalisco (RASA), la Plataforma de Jóvenes ante el Desastre y la Emergencia Nacional, así como con estudiantes y tesistas que se interesaron en hacer sus investigaciones sobre estos procesos a nivel local. “El vínculo con la Red Nacional en Defensa del Maíz ha sido algo tremendamente fortalecedor, porque ese espacio no solo nos ha hecho vínculos con más personas, amigos, gente que está haciendo defensa de su territorio y de su vida campesina; sino que también ha sido para nosotros como un espacio formativo políticamente, en el sentido de que en esa red no solo hay organizaciones campesinas sino también indígenas, académicas, de periodistas, de investigadores independientes. Entonces es interesante que cada vez que hay una asamblea, no solo va cada uno a contar su testimonio, sino que también van compañeros investigadores y nos cuentan sus hallazgos, su perspectiva -desde la ciencia, desde la investigación, desde la parte estratégica geopolítica, etcétera-, cómo vienen los golpes hacia la vida campesina, cómo esquivarlos, cuáles son nuestras defensas, cómo seguir resistiendo y promoviendo este modo de vida, en apego y armonía con la Madre Tierra. Y esto es intercambio de saberes, pero también de alimentos o de bienes, como son las semillas; también en estos espacios nosotros nos hemos provisto de semillas nativas de otras regiones. Entonces el espacio de las redes es eso: una forma de fortalecer la lucha, dar más argumentos prácticos, políticos y hasta científicos para seguir defendiendo la vida campesina, las semillas y el maíz”.

El municipio de El Limón sigue siendo el más rural y campesino de la zona. Esto les da la ventaja, ante otros de la región, de haber tenido cierta reticencia a la entrada de las prácticas industriales a gran escala. Cuenta con diversas experiencias de sistemas agroecológicos, y sigue habiendo agricultura a pequeña escala y diversidad de la producción: aun a pesar de haber entrado el monocultivo cañero, la diversidad productiva sigue en pie. El municipio conserva sus corredores biológicos en buen estado: sigue habiendo humedales, manantiales, prevalece el sistema milpa (maíz, frijol y calabaza) con unas siete variedades de maíces nativos. La asociación ganadera local, por su parte, implementa sistemas pastoriles y ganadería regenerativa, lo que representa un gran avance contra los impactos de la ganadería extensiva (predominante en el resto de la región). También presenta iniciativas educativas en escuelas de campo y parcelas demostrativas con sistemas silvopastoriles, agroforestales y ganadería regenerativa. Se trabaja, desde el año pasado, con un vivero municipal de especies forrajeras nativas que lleva producidas más de ocho mil plantas y árboles forrajeros nativos, espacio que también sirve como un foco de educación y formación para niñxs de las instituciones educativas. Incluso en el cultivo de caña hay producción sustentable: hay por lo menos cuatro biofábricas donde lxs productorxs elaboran sus propios insumos orgánicos. El Limón es también el único municipio en el estado de Jalisco que presenta una tasa de deforestación positiva: la cobertura vegetal del bosque aumenta en vez de decrecer, como es común.  Estos son los argumentos y las fortalezas que llevaron, ante el crecimiento del agronegocio en municipios vecinos, a lxs productores orgánicxs a presentarse ante el ayuntamiento en diciembre de 2019, para que el municipio se declare como Municipio Agroecológico. “Y pues, se declaró de esta manera. Y ahora se está trabajando en el proceso de difusión de la agroecología. Ya se trabajó en un festival de intercambio de semillas, ahora estamos en la parte de difusión de los huertos familiares, y esperamos que para noviembre hagamos un festival de la cosecha. Y entrando al año publicar un reglamento municipal de fomento a la agroecología. Todo esto, pues, es un proceso. Va caminando y en ese lado estamos en este momento”.

En los municipios vecinos a El Limón, sin embargo, la agroindustria se estableció más cómodamente, de la mano de los monocultivos de caña y tomate, con procesos productivos cada vez más mecanizados y con más aplicación de agrotóxicos. La situación llevó en los últimos años a realizar estudios donde se encontró que en dos escuelas de las comunidades, el cien por ciento de lxs niñxs tenía altas concentraciones de glifosato en su orina. También se demostró un alto contenido de nitratos -e incluso también de glifosato- en el agua potable que se extrae de los acuíferos del valle cañero. “La situación es grave, y ante esto pues nosotros hemos intervenido, promoviendo los huertos escolares agroecológicos, que también sirven como un modelo pedagógico en armonía con la naturaleza, donde los niños y niñas aprenden biología ahí en la cama de cultivo y no en la pizarra. Y eso va caminando. También tenemos la experiencia, en nuestro municipio, de los huertos escolares: ya hay uno que tiene cerca del año y que ha funcionado muy bien, no solo dentro de las instalaciones del plantel educativo para acercar a los niños a la agricultura y que vayan ellos adquiriendo herramientas pedagógicas que les permitan cultivar sus propios alimentos, sino también para involucrar a los papás y a la comunidad escolar. Esto ha sido un ejemplo al grado que ahora estamos en esta fase de capacitación en todas las comunidades para que la gente interesada construya o haga sus huertos familiares en sus casas o, si lo eligen, huertos comunitarios; la intención es tener por lo menos veinte huertos de aquí a diciembre. Y esto sigue caminando porque cada vez más gente tiene conciencia al respecto de los impactos de los agrotóxicos en la salud humana, como en la salud del ecosistema”.

La tradición milenaria del sistema milpa es una referencia para lxs productorxs agroecológicxs de La Ciénega. El cultivo asociado de maíz, calabaza y frijol (entre otras variedades) -que crecen juntas en concordancia, favoreciéndose mutuamente y obteniendo el mayor beneficio de los recursos naturales disponibles en el cultivo- es también una respuesta contundente a la mentira instaurada por el agronegocio que, con la falacia de la solución al hambre en el mundo, publicita organismos genéticamente modificados para resistir adversidades que, en muchos casos, son consecuencias de las irregularidades que el propio sistema agroindustrial provoca. “Trabajar con el sistema milpa y con el maíz creo que es un legado, es una herencia, es todo un patrimonio heredado de nuestros ancestros, de nuestros abuelos. Y que ahora se quieran homogeneizar y patentar y privatizar las semillas, la producción del conocimiento… es un crimen. Un crimen a la vida, a la humanidad, a la naturaleza. Hay grandes diferencias entre la producción industrial de maíz transgénico, híbrido, exógeno y nuestros maíces locales, que han sido conservados, acariciados; que han ido en constante retroalimentación e intercambio con las generaciones que los han producido, y esto, pues, hace que nuestros maíces sean más resistentes, en este momento, a cambios climáticos, a cambios de temperatura, a eso que llaman plagas; pues están adaptados a las condiciones geológicas, telúricas y medioambientales que los maíces externos no resisten. Además de que nuestros maíces locales no dependen de fertilizantes de síntesis, ni de herbicidas, ni de tecnología de punta. Más bien de lo que sí dependen es de la comunidad. Nuestros maíces viven, conviven, se reproducen y maduran en compañía de calabazas, de frijol, de soya, de pepino, chile, jitomate… entonces esto es un ejemplo, es una manifestación de la vida social de quienes también vivimos en comunidad; y entre más fortalezcamos nuestros lazos de comunidad, más resistimos y más salud tenemos. Es lo mismo que ocurre con los sistemas productivos que estamos haciendo nosotros: son formas de producir en comunidad, en asociación; donde todos se ayudan y todos tenemos una función, en la sociedad como en el campo de cultivo. Además, la calidad de la cosecha. Y esto pues no hay ni que comprobarlo científicamente: basta con probar un elote, un choclo de nuestra parcela y después ir a probar uno industrial; sin sabor, sin carnitas, sin jugo, sin esencia. Esta es una gran ventaja. La otra es que hemos hecho pruebas de conservación de semillas y, obviamente, nuestras semillas tienen más viabilidad; son menos atacadas, por decirlo así, por gorgojos a la hora de guardarlas para la siguiente cosecha. El maíz de fuera no se puede guardar; y aun así, si lo logras guardar para el siguiente año, no germina igual; no tiene la misma potencia, porque están diseñados para eso; para sembrarse, producir y ya. Entonces eso: nuestros maíces son sabores, son colores, son memoria, gastronomía, fiesta, salud, libertad, autonomía. Soberanía”.

Las palabras de Rodolfo resaltan la necesidad -casi siempre ignorada o soslayada- de que las estrategias políticas que atañen a la producción agrícola tengan en su centro de atención a las propias comunidades del campo, contra la sentencia de las políticas económicas de los estados, que suelen concebir al campo como un patio de producción de alimento para las ciudades, sin considerar la concepción de vida campesina e indígena. “Todo esto, pues, lo hemos ido construyendo a lo largo de nuestro caminar de más de dos décadas, compartiendo en espacios formativos, en un tiempo en la academia, en las maestrías de agroecología. Estos espacios de pedagogía insurrecta, por decirlo así, pues, nos han ido formando o deformando, más bien. Nos han ido deformando, nos han ido liberando epistemológicamente de doctrinas carcelarias, y dando una libertad que se manifiesta en cada paso. Estamos en eso, y estamos proponiendo siempre que la libertad de los pueblos debe respetarse, y es donde todavía se conserva mucha riqueza, mucha dignidad y mucho futuro; porque aquí es donde tenemos la memoria, porque tenemos las semillas. Y tenemos las semillas porque hemos resistido todos los embates y todos los ataques de un sistema que intenta, cada vez, apropiarse y privatizar vida en todas sus formas. Sin embargo, nosotros seguimos el caminar la diversificación”.

 

[Ilustración: María Chevalier – fuente: http://www.biodiversidadla.org]

Os derrotados nas eleições bolivianas procuram rearticular o sentimento de ódio ao MAS

 

Escrito por FÁBIO FONSECA DE CASTRO

Introdução

Os resultados eleitorais das últimas eleições da Bolívia ainda estão sendo maturados pelos derrotados e podem gerar processos sociais e políticos ainda imponderáveis. A direita, conservadora e golpista, passou a falar em  “fraude científica” nas eleições, algo que ninguém sabe o que significa e que eles próprios não explicam, enquanto pastores evangélicos argumentam que “houve um feitiço sobre as urnas eleitorais”[i]. Os derrotados procuram, como possível, rearticular o sentimento de ódio ao MAS, o Movimento ao Socialismo, partido político do ex-presidente Evo Morales e dos presidente Luis Arce, eleito no último dia 18 de outubro e o porta-voz do partido, Sebastián Michel, denunciou um atentado ocorrido dia 6 de novembro contra a sede do partido, durante uma reunião que contava com a participação de Arce. Nesse atentado um bastão de dinamite teria sido lançado contra o prédio, mas sem deixar feridos[ii].

As notícias que nos chegam da Bolívia falam de movimentos que, mesmo havendo reconhecido a vitória eleitoral do MAS, passaram a incitar a violência e a desorganização com vistas a impedir a posse dos eleitos. Grupos paramilitares e extremistas se armam, articuladores da direita passam a falar por meio de fórmulas duvidosas, como “liberdade de expressão mobilizada” e “coordenação militar”, tal como informado pelo sociólogo Pinto Quintanilla, que também coloca que, apesar da retumbante vitória eleitoral do MAS, há um golpe em andamento e mobilizado[iii].

Parto dessa avaliação, acompanhando o que se tem escrito sobre o processo boliviano atual, para fazer algumas observações sobre essa conjuntura de obstrução democrática que assombra não apenas o país vizinho mas muitos espaços da América Latina e que se forja hibridizando ódio social, reposicionamento de classes, racismo, violência e irracionalidade.

As eleições realizadas na Bolívia no domingo 18 de outubro passado sugerem um retorno à democracia, concertando a ruptura institucional imposta pelo golpe de Estado de novembro de 2019. A depender das condições de governabilidade e da própria preservação da democracia, o projeto do socialismo comunitário e da refundação nacional construído durante 14 anos pelo MAS – o Movimento ao Socialismo – e por seus apoiadores, poderá ou não ser retomado.

Diante desse evento, gostaria de fazer algumas anotações sobre diversos elementos que gravitam em torno da situação: a experiência do MAS, seus acertos e erros; o ódio que elites e setores das classes médias produziram contra ele nos últimos anos; as dificuldades políticas de, ao mesmo tempo, governar e reformar um Estado tão marcado pelas diferenças sociais e étnicas; a semelhantes e diferenças em relação a outros movimentos e partidos de esquerda da América Latina, particularmente o PT, no Brasil e as condições de governabilidade numa sociedade tão polarizada e, sobretudo, diante da ruptura institucional do último ano.

O governo do MAS pode ser descrito como um socialismo comunitário estruturado e estruturante de um processo de refundação nacional – de refundação pluriétnica da nacionalidade. Trata-se de um movimento político que renova em grande medida a esquerda mundial e se há uma coisa que estas eleições na Bolívia demonstram é a força, importância e capacidade de invenção do MAS. Aliás, como observou o sociólogo Atillio A. Boron[iv], estas eleições demonstraram que o MAS é a única força social existente em toda Bolívia.

Numa vitória que foi muito mais ampla do que o esperado, o partido que elegeu Evo Morales e, agora, Luis Arce, tem base social camponesa e foi constituído na década de 1990. Desde seus primórdios foi um partido camponês, mas gradualmente, incorporou o movimento indígena boliviano, muito importante. O apoio do proletariado e das classes médias urbanos veio com os excelentes resultados econômicos do governo Evo, mas ao mesmo tempo despertou uma forte polarização política e um fenômeno cultural de ódio político muito semelhante ao existente, no Brasil, em relação ao PT.

Não que haja uma proximidade imediata entre o MAS e o PT. Evidentemente há compromissos similares entre o “movimento” boliviano e o partido brasileiro, mas as diferenças são, igualmente, muitas. O objetivo deste texto não é abordar essas diferenças, mas, de certa maneira, gostaria de assinalar alguns pontos em comum entre os tecidos socioculturais que produzem o ódio a políticas de esquerda, nesses dois países da América Latina, e, também, algumas semelhanças entre os desafios e erros dos dois partidos no governo.

O MAS no governo

Historicamente falando, a Bolívia é um país extremamente vulnerável. Tanto à política internacional como aos interesses de classes de seus nacionais. Da independência, em 1825, a 1982, quando se iniciou o período democrático interrompido pelo golpe do ano passado e espera-se que retomado com estas eleições, a Bolívia enfrentou nada menos que 193 golpes de Estado – embora o candidato derrotado pelo MAS nas últimas eleições, o historiador Carlos Mesa, contabilize apenas 23 em um de seus livros[v]. De todo modo, dos seus 84 regimes políticos, 32 foram encabeçados por ditadores.

O MAS surgiu como movimento de resistência de populações cocaleras, na região do Chapare, departamento de Cochabamba, na primeira metade dos anos 1990. Rapidamente agregou outros movimentos sociais, notadamente camponeses, e em seguida também indígenas, que, em 1995, realizaram uma Assembleia pela Soberania dos Povos (ASP), de grande repercussão política. Evo Morales despontou como uma das principais lideranças desse processo e disputou as eleições de 1997, pelo partido Izquierda Unida (IU), sendo eleito deputado à Assembleia Nacional. Dois anos depois assumiu o comando do Movimiento al Socialismo-Unzanguista (MAS-U), um grupo que fora criado por um empresário, David Añez Pedraza, em 1987 e que fizera um sinuoso percurso da direita em direção à esquerda.

Pelo MAS, Evo Morales disputou as eleições presidenciais de 2002, alcançando a segunda maior votação desse pleito e o partido obteve 27 das 130 cadeiras do Parlamento. Nesse momento a Bolívia experimentava um processo de consolidação do papel das esquerdas, que saíram amplamente fortalecidas da situação de convulsão social conhecida como a Guerra da Água, ocorrida dois anos antes em Cochabamba. Essa guerra, uma rebelião popular contra a privatização do sistema municipal de gestão da água, foi motivada pelo aumento abusivo das taxas cobradas pela empresa Aguas del Tunari, pertencente ao grupo norte-americano Brechtel. A rebelião tomou tal amplitude que o presidente Hugo Banzer declarou estado de sítio e ordenou a detenção dos líderes do movimento e de diversas estações de rádio. Em resposta, as forças populares se fizeram mais presentes nas ruas e conseguiram a anulação do contrato de privatização. Essa movimentação social teve o efeito de reunir diversos setores da sociedade civil, de associações camponesas e sindicatos de trabalhadores urbanos, das populações indígenas a setores da classe média.

Iniciou-se, com esse processo, a ruptura da estabilidade política conhecida como “democracia pactuada”[vi], o período iniciado com o governo Paz Estensoro em 1985 e que se concluiu em 2005 com a eleição de Evo Morales. Nas eleições desse ano Morales foi eleito presidente, recebendo 53,7% dos votos, sendo reconduzido ao cargo em 2009, com 64,2% e, novamente, em 2014, com 61,4% dos votos. Em todos esses pleitos o MAS também recebeu um expressivo número de cadeiras parlamentares: 72 de 130 deputados e 12 de 27 senadores em 2005; 88 de 130 deputados e 26 de 36 senadores, na de 2009; e o mesmo número de deputados e 25 de 36 senadores, em 2014.

Nos 14 anos de governo de Evo Morales a Bolívia viveu o mais longevo período de estabilidade política e econômica desde a sua independência. Isso se deveu ao Modelo Econômico Social, Comunitário e Produtivo, elaborado solidamente por Luis Arce – ministro da Economia de Morales e atual presidente eleito da Bolívia – juntamente com um grupo de intelectuais e economistas socialistas desde o ano de 1999. Arce, nesse momento, era professor universitário e a base de seu projeto era um processo de nacionalização dos recursos naturais e de reorganização da base produtiva. O modelo implementado diversificou a base produtiva, estimulando, notadamente, os setores industrial, agrário e do turismo e, por outro lado, criando mecanismos de distribuição social de riquezas.

Quando Morales assumiu a presidência, a Bolívia possuía um PIB de 5 bilhões de dólares. Em apenas um ano de governo, o PIB estava na casa dos 9 bilhões de dólares e, em 2018, apenas 14 anos depois, o PIB do seu país era de 40,8 bilhões de dólares. Em 14 anos o governo Evo multiplicou em oito vezes o PIB do país. Nesse período, a Bolívia cresceu ao ritmo de 4% ao ano e o PIB per capta cresceu de 900 dólares para 4 mil dólares.

Por que isso aconteceu? Basicamente porque os governos anteriores – para usar a expressão local, os governos terratenentes – que usavam o Estado para maior acúmulo de riqueza para si mesmos, que usavam o Estado para excluir e roubar as condições de vida dos mais pobres, foram apartados, afastados, do centro do poder. Perderam sua posição de controle do fluxo produtivo.

E como isso se deu? Primeiramente, porque houve uma decisão firme do governo de Evo Morales em modificar o trato do Estado boliviano com os recursos naturais. Evo promoveu uma transformação nos setores agropecuário, mineiro, energético e de hidrocarbonetos. Como o fez? Nacionalizando, recuperando para as mãos do interesse das pessoas comuns da Bolívia o controle e os lucros das empresas estratégicas. Ao mesmo tempo, o Estado boliviano iniciou um processo de participação na vida econômica das empresas pequenas e médias, investindo nelas da maneira consistente, injetando capital para permitir que essas empresas crescessem e fizessem oposição ao grande capital internacional.

A pedra angular do processo foi a nacionalização do setor energético, particularmente no setor da produção de gás natural. E para além da nacionalização, o governo do MAS taxou as empresas privadas que exploravam esse recurso com impostos que variavam de 50% a 85% dos seus rendimentos.

Essa política gerou um excedente, também corroborado por ações similares nos setores mineiro e agrícola, que permitiu investimentos importantes em infraestrutura, notadamente na logística de exportação, na construção de rodovias, transporte público urbano e aeroportos.

O Modelo Econômico Social, Comunitário e Produtivo também redistribuiu esse excedente por meio de políticas sociais e de emprego que impactaram na redução da desigualdade social. Com uma média de investimento anuais de US$ 7 bilhões em programas sociais, o MAS conseguiu uma redução expressiva nos índices de extrema pobreza, que passaram de 38,2%, em 2005, para 17,2%, em 2018, bem como uma taxa de desemprego de 4,2% – um mínimo histórico[vii].

As políticas de mobilidade social voltadas para os setores mais pobres e marginalizados produziu resultados importantes ao nível da remuneração média dos trabalhadores: o salário de uma empregada doméstica ou de um trabalhador de pequena oficina era, por exemplo, de 50 dólares em 2005 quando o MAS chegou ao poder. E chegou a uma média de 300 dólares em 14 anos seguintes. Por sua vez, o trabalhador básico, com formação média, acumulou aumento de 400% em 13 anos. No mesmo período, a inflação alcançou um máximo de 50%[viii].

Tudo isso modificou o próprio perfil do Estado boliviano, fazendo com que ele passasse da condição de um mero Estado colonial para a condição de um Estado plurinacional, ou seja, de um Estado que levasse em consideração os interesses dos das populações étnicas, dos movimentos indígenas e da participação política das minorias, expressivamente a participação política das mulheres.

O modelo político do MAS promoveu, sobretudo, uma costura social, contribuindo para a superação daquilo a que René Zavaleta Mercado[ix], conhecido sociólogo boliviano, chamou de sociedade abigarrada, ou seja, feita com muitos retalhos costurados e superpostos uns aos outros, desejando referir, com essa ideia, a justaposição entre diferentes sociedades e modos de produção que resultavam em diferentes campos de luta social e política.

A luta contra as elites nacionais: acertos e erros políticos do MAS

A concepção de Estado implementada pelo MAS envolveu políticas avançadas de justiça social, de sustentabilidade socioambiental e cultural e de reintegração das riquezas naturais do país aos interesses da soberania nacional. Evidentemente, esse conjunto de ações desagradou às elites nacionais e os interesses internacionais, geralmente relacionados a elas.

Não obstante, um conjunto de estratégias de desorganização e desorientação das forças nacionais conservadores foi acionado pelo MAS. Primeiramente, uma ação parlamentar geralmente coesa. Governando com ampla maioria parlamentar, o MAS deteve um controle eficaz do legislativo e permitiu um fluxo eficiente no relacionamento deste com o executivo.

Em relação às elites bolivianas, é preciso dizer que os governos do MAS se posicionaram, desde o primeiro momento e de maneira franca, aberta e direta, contra elas.

E esse posicionamento não foi rudimentar ou superficial: organizou-se sobre bases discursivas e sobre práticas políticas sólidas, que desconstruíam os posicionamentos históricos das elites com uma força discursiva centrada na racionalidade e na experiência. Assim, por exemplo, onde as elites falavam em meritocracia e advogavam mais espaço para os “mais capazes”, as lideranças do MAS rebatiam com os argumentos do igualitarismo e com a política de partilha corporativa de cargos entre os movimentos sociais.

Um efeito colateral da política de partilha corporativa de cargos foram as tensões com os meios universitários que se, tendencialmente, apoiavam o MAS, viram-se alijados de espaços e processos da gestão e, consequentemente, afastados da política, o que produziu permanentes tensões.

Outro ponto central da política do MAS foi o estatismo, marcado pela política tributária progressiva e pelo processo de nacionalização. Um efeito colateral desse estatismo foi o conflito de interesses entre o Estado e os pequenos empreendimentos privados e, consequentemente com a classe média, geralmente negligenciados pela política econômica.

Algumas críticas são constantemente feitas ao MAS: a não realização de uma reforma agrária (apesar da uma pequena redistribuição de terras devolutas entre os mais pobres) e a ausência de uma política transformadora para a educação, sobretudo no campo da educação básica e do enfrentamento do monopólio das elites no campo da educação privada.

Outra crítica importante e constante se deve à ausência de uma política de desenvolvimento específica para a região de Potosi, apesar da importância da sua participação na produção nacional de lítio. Não à toa, a cidade de Potosi, um dos bastiões históricos do MAS, desempenhou um papel importante no golpe, apoiando-o.

O velho problema das esquerdas: como governar e reformar ao mesmo tempo

As dificuldades políticas de governar a Bolívia são clássicas, do ponto de vista da teoria política socialista: o velho problema das contradições presentes nas propostas de “gestão socialista” do capitalismo. Dificuldades semelhantes às experiências pela maioria dos governos de esquerda da América Latina, inclusive, e talvez sobretudo, pelo PT, no Brasil.

Um problema que, apesar de clássico, é pouco debatido. Mas como creio que precisamos, em permanência, de uma reflexão sobre a própria experiência, não me furto de dizer aqui algumas palavras, observando que o central, da experiência latino-americana, é o grande enigma de como governar e reformar, ao mesmo tempo, tendo, de um lado, classes dominantes marcadas por um egoísmo histórico aparentemente não erradicável e, de outro lado, economias capitalistas que não são simplesmente “periféricas”, mas, visceralmente, desiguais.

O debate sobre isso surge com a reflexão do socialista francês Léon Blum – primeiro-ministro eleito por uma frente ampla de esquerda, que reunia socialistas, comunista e radicais, em 1936 – sobre a diferença entre “conquista do poder” e “exercício do poder”[x]. A experiência de Blum, nesse sentido, foi dramática. Nas duas primeiras vezes em que foi primeiro-ministro foi obrigado a renunciar ao ser pressionado pela direita quando tentou enviar armamentos para os republicanos espanhóis.

Sua reflexão porta sobre esse grande enigma que diz respeito à possibilidade de um partido de esquerda alcançar democraticamente o poder e trabalhar, “por dentro da máquina”, para a reformulação das estruturas de poder.  É claro que a reflexão de Blum[xi] constitui uma proposição socialista não revolucionária e que muitos outros autores não percebem nenhuma possibilidade de equilíbrio entre a “conquista do poder” e o “exercício do poder” e, por essa razão, indicam o caminho revolucionário como a única possibilidade concreta de transformação do Estado burguês.

Certamente podemos e devemos aspirar a mais do que isso, mas a gestão socialista do capitalismo resta o horizonte imediato das esquerdas na América Latina. Por isso mesmo, nesta época pouco revolucionária e, talvez em consequência, grandemente reacionária, precisamos formular a política produzindo marcadores de continuidade que sejam sólidos sem deixar de permitir renovações.

As tentativas de Blum no poder fracassaram, mas foram seminais enquanto reflexão, e colaboraram com muitos modelos. Os modelos vindos da experiência europeia não ajudam muito, no caso da América Latina,  porque, embora a tarefa de ao mesmo tempo governar e reformar seja sempre muito difícil, as estruturas sociais, políticas e econômicas encontradas por lá são bastante diferentes.

De todo modo, as experiências, soluções e modelos europeus devem sempre ser lembrados: a experiências exitosas mais conhecidas foram políticas anticíclicas propostas pela Escola de Estocolmo, de economia, centrada no pleno emprego e no incentivo ao desenvolvimento, aplicada pelos social-democratas suecos nos anos 1930; o modelo dos “pactos sociais”, centrados na regulação de preços e salários, aplicado pelos socialistas da Áustria, Bélgica, Holanda e pelos trabalhistas ingleses no imediato pós II Guerra; o grande modelo do “Estado de bem-estar social”, construído coletivamente pelos partidos e governos social-democratas e trabalhistas de toda a Europa, entre o final dos anos 1950 e 1970; e a tese do “capitalismo organizado de Estado”, elaborada com muitos detalhes pelo Partido Comunista Francês e que, embora tenha sido apenas parcialmente implementada na França, impactou bastante, teoricamente, no pensamento da esquerda latino-americana.

Retornando à América Latina, essa reflexão ganha novas dimensões e significados, justamente porque em todo o continente as forças reacionárias se movem contra experiências históricas e muitas vezes inéditas de alcance do Estado pelas vias democráticas. O caso da Bolívia, nesse sentido, parecer ser particularmente interessante como experiência porque, nos parece, no jogo entre “conquista do poder” e “exercício do poder” houve a produção de uma outra esfera estratégica, não presente no horizonte do pensamento de Blum ou de outras experiências de governo de esquerda que teve sua dimensão empírica na organização social do MAS, original em muitos aspectos, e que teve sua dimensão política numa equação referente à manutenção democrática do poder, temática à qual retornaremos mais à frente.

O golpe de 2019

O fato concreto é que, nas eleições de 20 de outubro de 2019 Evo Morales foi reeleito com uma vantagem de mais de 640 mil votos em relação ao 2º colocado, Carlos Mesa. Pelas normas eleitorais bolivianas o candidato do MAS venceu no primeiro turno: obteve 47,08% dos votos, contra 36,51% de Mesa, da Comunidad Ciudadana; 8,83% de Chi Hyun Chung, do Partido Democrata Cristão; e 4,26% de Óscar Ortíz, da coligação Bolivia dice No, candidato centrado na província de Santa Cruz e apoiado pelos Estados Unidos.

Porém, a atuação descabida da OEA, Organização dos Estados Americanos, por meio de seu secretário-geral, o uruguaio Luis Almagro, abalou, como se sabe, o resultado. Certamente a OEA agiu a serviço do governo dos Estados Unidos, interessado em desestabilizar a região tanto por motivos político-ideológicos como por razões econômicas – no caso, o acesso às riquezas naturais da Bolívia. Embora Almagro tenha sido chanceler do governo de Pepe Mujica no Uruguai, sempre houve fortes suspeitas de que ele atuara como agente da CIA.

Como se sabe, essa organização, cada vez mais distante de seus objetivos pan-americanos e cada vez mais um satélite político norte-americano, impôs uma auditoria e concluiu que “embora sem fraudes, o processo foi impreciso”. O que significa isso? Traduzindo os eufemismos democráticos, significa “não reconhecemos a vitória de Evo Morales”.

Sua participação no desfecho do golpe que depôs Evo Morales foi decisiva. É claro que Morales, com extrema ingenuidade, aceitou a recontagem dos votos das eleições proposta pela OEA, mas o uruguaio a procedeu com extrema má-fé: antes ainda da conclusão da recontagem, divulgou um relatório provisório repleto de dados falsos, insinuações e acusações. Essa fraude estimulou a direita boliviana a precipitar o golpe de Estado.

A oposição ao MAS mobilizou-se rapidamente e sem controle: casas de ministros e parlamentares incendiadas, humilhações públicas, extrema violência pelas ruas, repressão. O processo golpista iniciou em Santa Cruz e se espalhou por todo o país. A sede do Tribunal Eleitoral Departamental de Potosi foi atacada e juízes eleitorais foram agredidos nas cidades de Tarija, Chuquisaca, Oruro e La Paz. O cenário do golpe foi acionado: violência nas ruas, países da região, com seus governos conservadores, declarando não reconhecer o resultado das eleições, forças de segurança e meios de comunicação tomando partido político.

Houve dois grandes massacres nesse processo golpista, o de Sacaba, na cidade de El Alto, vizinha a La Paz, e o de Senkata, Cochabamba, ocorridos, respectivamente, nos dias 15 e 19 de novembro, deixando 36 pessoas mortas e dezenas de feridos. Com o posicionamento dos militares que “aconselharam” o presidente eleito a renunciar e a saída de Morales do país, abriu-se caminho para a usurpação do poder pela senadora golpista Jeanine Áñez, estabelecendo-se o governo que, no entanto, para preservar minimamente o poder, foi obrigado a planejar novas eleições, as que presentemente ocorreram.

Para Garcia Linera, ex-vice-presidente da Bolívia, o golpe de 2019 foi um repúdio à igualdade, uma mobilização contra a igualdade[xii]. Com efeito, tal como no Brasil do golpe de 2016, pode-se perceber a dominância de um ódio de classe, profundo e rancoroso, desejando impedir o avanço dos processos progressistas e da inclusão social.

Os opositores do MAS e a direita boliviana

Mas vejamos um pouco mais de perto a direita boliviana, os opositores do MAS. Efetivamente, são opositores inconsistentes, com propostas ambíguas, sem base social, e que gravitam entre proposições generalistas afeitas aos receituários neoliberal e retóricas nacionalistas. Inconsistências muito semelhantes, como se percebe, às que se fazem presentes nas direitas brasileira e argentina.

O mais credível desses opositores é Carlos Mesa, representante das elites intelectuais do país e de suas velhas burguesias mineradoras – seus pais foram acadêmicos respeitáveis e sua família sempre foi rica. Porém, ainda que “mais credível”, Mesa passa muito longe de representar uma alternativa real de poder. Neoliberal, suas propostas sempre passam pela desnacionalização e pela música cacofônica da diminuição do Estado… Além disso, Mesa é um grande covarde: é o sujeito que renunciou à presidência da República no meio da crise de 2005.

Tal como no Brasil, tal como na Argentina, as elites bolivianas não conseguiram construir uma alternativa ou projeto de poder minimamente credível e subsistem apoiadas, ou apoiando, os mesmos grupos de sempre: empresas de mídia, um judiciário fraco e canhestro, igrejas neoconservadoras e movimentos de extrema-direita.

A política boliviana é muito semelhante à política dos demais países latino-americanos. Primeiramente, há os velhos conservadores nacionalistas que foram ficando neoliberais, como o ex-presidente Tuto Quiroga e seu partido, a Acción Democrática Nacionalista (ADN), fundado por velho general Hugo Banzer – o mesmo que deflagrou a Guerra da Água, em 2000.

Em seguida, há os social-democratas, como Samuel Doria Medina, da Frente de Unidad Nacional, que igualmente se aproximam do neoliberalismo. Em outro plano, há a política carismática, representada por Luis Fernando Camacho, agente estrutural do golpe de 2019. Em torno dele há uma variedade de partidos e movimentos políticos, alguns com amplas relações com igrejas pentecostais, dente os quais a Unidade Cívica Solidária (UCS), o Partido Democrata Cristão (PDC) e a Ação Democrática Nacionalista (ADN).

É também possível perceber, nessa cena, as lideranças trabalhistas e neoconservadoras que vêm rompendo com o MAS e adotando um discurso conservador, como Marco Pumari, o presidente do Comité Cívico de Potosí, filho de mineiro e que rompeu com o MAS para exigir mais atenção para Potosi.

Como colocou Atilio Boron, “construir uma direita com bases sólidas em nível nacional é uma tarefa árdua, que na Bolívia, ainda mais com a violência terrorista de sua ditadura, a cumplicidade de juízes e promotores e o apoio da cloaca midiática a serviço do império, demonstrou ser uma missão destinada ao fracasso”[xiii].

Em artigo recentemente publicado, Jeferson Miola descreve claramente o que está em disputa na Bolívia: o controle do lítio, riqueza mineral de alto valor estratégico e econômico, empregado na fabricação de remédios antidepressivos, baterias de celulares, dispositivos eletrônicos e produção automotiva[xiv].

É a disputa por essa riqueza do presente e do futuro que produz, na Bolívia, o modelo opositor, antagônico do projeto do MAS, pautado pela desnacionalização e na entrega dessa riqueza a grupos multinacionais.

O retorno do MAS ao poder e suas condições de governabilidade

Como disse, diante da violência e dos excessos cometidos na ação golpista do ano passado, a direita boliviana não encontrou fundamentos que justificassem, perante a opinião pública internacional mas, sobretudo, diante da correlação de forças interposta pelos movimentos sociais e pela sociedade civil boliviana, condições mínimas de permanência no poder que não fossem sustentadas pela convocação de novas eleições.

Em função do coronavirus, as eleições foram adiadas por duas vezes. 7,3 milhões de bolivianos foram às urnas no último dia 18 de outubro e o resultado deu ao MAS uma vitória expressiva. Luiz Arce obteve 52,% dos votos, contra 31,5% de Carlos Mesa, 14,1% de Luis Camacho, 1,6% de Chi Hyun Chung e 0,4% de Feliciano Mamani. Nos executivos departamentais, o MAS elegeu 6 dos 9 governadores. No Senado, elegeu 19 senadores, contra 17 da oposição. Na Assembleia Legislativa, elegeu 73 dos 130 deputados.

O presidente eleito, Luis Alberto Arce Catacora, é economista pela Universidad Mayor de San Andrés, trabalhou no Banco Central da Bolívia entre 1987 e 2006 e foi ministro de Economia durante 13 anos do governo Evo Morales. Foi o principal responsável pelas políticas econômicas que levaram a Bolívia ao impressionante crescimento do país nesse período.

O parceiro de chapa de Arce, David Choquehuanca, indígena ayamará, também participou do governo Evo: foi ministro de Relações Exteriores entre 2006 e 2017 e também atuou como secretário geral da Aliança Bolivariana para os Povos da Nossa América – Tratado de Comércio dos Povos.

A vitória do MAS foi acachapante. Tanto a oportunista usurpadora Jeanine Áñez como o segundo colocado, o golpista Carlos Mesa, reconheceram imediatamente a derrota. Os observadores e analistas internacionais também deram sinais positivos de apoio ao processo eleitoral e a seus resultados.

Não obstante, considerando a situação de polarização política e social existente, é ponderável indagar sobre as condições de governabilidade do MAS nos próximos anos. O movimento de ódio ao MAS é muito semelhante ao movimento de ódio ao PT, na sociedade brasileira. Segundo Molina[xv] (2020, p. 5), esse sentimento de ódio deriva de uma memória dos prejuízos que teriam sido impostos a essas elites nos 14 anos de gestão do MAS. Prejuízos referentes aos rendimentos que teriam deixado de ter com a venda das riquezas naturais bolivianas e à perda dos espaços de poder em função da dissolução da tecnocracia vigente anteriormente e, ainda, referentes ao racismo histórico dessas elites em relação às populações tradicionais do país.

Na compreensão de Melo[xvi], além dos fatores internos, há fatores externos que tendem a comprometer a governabilidade na Bolívia durante o novo mandato presidencial, dentre os quais os interesses e pressões produzidas em torno do lítio, a liberalização dos cultivos transgênicos e da demanda internacional pela privatização de setores da Yacimientos Petroliferos Fiscales Bolivianos, principal estatal do país, em torno da qual se produzem grandes pressões.

Lições políticas

A luta das populações indígenas, camponesas e/ou desfavorecidas bolivianas não é, apenas, uma luta pela preservação dos recursos naturais do país. É contra o agrobusiness e as multinacionais que o representam. Não estão em luta projetos nacionais, sociais ou de Estado, mas, apenas, um projeto de Estado, construído pelo MAS, e o desejo mesquinho de lucrar, individualmente, entregando as riquezas bolivianas a essas multinacionais.

Recordo de um artigo do sociólogo argentino Atilio A. Boron no qual ele diz que“não importa o quanto a economia seja administrada de maneira exemplar, como o fez o governo de Evo, o crescimento, a redistribuição, os fluxos de investimentos são garantidos e todos os indicadores macro e microeconômicos são aprimorados, a direita e o imperialismo nunca aceitarão um governo que não serve a seus interesses”[xvii].

Na mesma direção escreveu Jeferson Miola, em seu blog: “O golpe na Bolívia atesta que o capitalismo neoliberal não aceita e não tolera a soberania popular. O golpe confirma que o neoliberalismo é incompatível com a democracia e com a manifestação da vontade majoritária do povo”[xviii].

Creio que essas ideias explicam tudo, inclusive o golpe brasileiro de 2016, e constituem uma lição a ser lembrada sempre.

Na bela e emocionante entrevista que concedeu a Mario Santucho, recentemente publicada, Álvaro García Linera[xix], ex-vice-presidente da Bolívia na chapa de Evo Morales, afirmou que o projeto do MAS “não foi derrotado, foi paralisado. Você derrota algo quando tira sua força moral ou sua energia. E isso não aconteceu (…) Nesse sentido, o projeto do MAS de inclusão social, crescimento econômico e distribuição de riqueza continua sendo o horizonte desta nova década que se avizinha”. Em seu ver, estas eleições também demonstraram que o projeto do MAS foi “capaz de manter a fonte de suas raízes, sua espinha dorsal muito popular, e ter força para mudar lideranças sem que isso seja produto de cisões ou rupturas entre uma nova geração e a anterior”.

Para Linera, a direita boliviana, como de resto em toda a América Latina, segue sem projeto, movida a “choques elétricos de ódio, ressentimento, racismo, e acabam obtendo um Frankenstein”, constatando, também, que não conseguirão “um projeto orgânico de sociedade dessa forma”[xx]. Na sua compreensão, a direita ficou sem projeto “preditivo”:

“O horizonte preditivo é quando você acorda, sabe o que vai fazer. E o que seu filho vai fazer, sua esposa e seu irmão, o que você pensou sobre o dia seguinte, ou o próximo mês, ou os próximos seis meses. É algo concreto, não uma abstração filosófica: como as pessoas preveem seu destino imediato. Quando você não consegue fazer isso, como está acontecendo agora com as forças conservadoras, esse processo caótico ocorre. O progressismo é uma resposta ao esgotamento do horizonte preditivo do neoliberalismo”.

O MAS ofereceu à sociedade boliviana, justamente, um projeto “preditivo”, composto por idealismo pragmáticos e centrado na inclusão social. Muitos consideram esse movimento político como a “esquerda do futuro”, e é preciso levar essa ideia em consideração quando se precisa e deseja reinventar e mobilizar as forças progressistas e estancar tudo aquilo que se conforma como repúdio à igualdade e à democracia.

Creio que podemos dizer que esses horizontes preditivos têm uma forma social específica: os movimentos sociais como agentes de manutenção e de garantia do projeto de poder. Na tarefa de equilíbrio entre a “conquista do poder” e o “exercício do poder” devemos colocar, ainda, a equação da “manutenção democrática do poder”. Ou seja, mecanismos de controle e garantia social. Creio que essa é uma das contribuições sociais do MAS para a práxis socialista: a produção de mecanismos sociais de continuidade a partir da organização social.

Percebendo a ação política do MAS não posso deixar de lembrar de que algumas das autocríticas mais recorrentes no processo da avaliação dos erros políticos do PT dizem respeito ao distanciamento do partido em relação aos movimentos sociais e mesmo às organizações de base da vida social. Um fenômeno que se relaciona, por um lado, com o processo histórico da burocratização partidária, bastante discutido e, por outro, com a entrada em cena de novos agentes políticos, associados a igrejas conservadoras e a milícias que acabaram ocupando o lugar rizomático que o PT possuiu, anos atrás, nas bases da vida social.

Pensando nos fenômenos recentes das investidas de ódio e de irracionalismo contra a esquerda, no Brasil – o golpe de 2016, o lawfare contra Lula, o militantismo partidarizado da Lava Jato, a violência bolsonarista, etc – parece evidente que nunca deixou de haver apoio massivo ao PT e que, apesar disso, não houve mecanismos políticos que permitissem uma articulação social e resistente a todos esses abusos do poder. Talvez tenha faltado equacionar a manutenção democrática do poder e no poder das forças progressistas, talvez tenha faltado garantias preditivas, narrativas preditivas a respeito da soberania popular.

 

*Fábio Fonseca de Castro, sociólogo, é professor no Programa de Pós-graduação em Comunicação, Cultura e Amazônia e na Faculdade de Comunicação da Universidade Federal do Pará (UFPA).

Notas


[i]PINTO QUINTANILLA, Juan Carlos. Contra o golpe de Estado, poder popular organizado. In: Carta Maior. Disponível em: https://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Pelo-Mundo/Contra-o-golpe-de-Estado-poder-popular-organizado/6/49206Publicado em 04/11/2020 e consultado em 05/11/2020.

[ii]Página Siete Digital, reproduzido no portal Carta Maior. Vocero del MAS denuncia atentado con dinamita em contra Luis Arce.Disponível em: https://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Pelo-Mundo/Vocero-del-MAS-denuncia-atentado-con-dinamita-en-contra-de-Luis-Arce/6/49221. Publicado em 07/11/2020 e consultado em 07/11/2020.

[iii]PINTO QUINTANILLA, Juan Carlos, referido acima.

[iv]Bolivia: el retorno de la izquierda. In: Pagina 12. Disponível em https://www.pagina12.com.ar/300208-bolivia-el-retorno-de-la-izquierda. Publicado em 20/10/2020 e consultado em 23/10/2020

[v]MESA, Carlos. Presidentes da Bolívia, entre urnas e fuzis. 1983.

[vi]OFMEISTER, Wilhelm. Bolivia: la construción de la democracia y la evolución del proceso político. In: OFMEISTER, W. (Org.). Reformas Políticas en América Latina. Rio de Janeiro, Fundação Konrad Adenauer, 2004.

[vii]MELLO, Michele. Quem é Luis Arce, favorito para as eleições presidenciais na Bolívia? In: Brasil de Fato. Disponível em: https://www.brasildefato.com.br/2020/10/17/quem-e-luis-arce-favorito-para-as-eleicoes-presidenciais-na-bolivia. Publicado em 17/10/2020 e consultado em: 22/10/2020.

[viii]GARCÍA LINERA, Álvaro. Entrevista com Álvaro García Linera: Bolívia não tem seu destino garantido (entrevista concedida a Mario Santucho). Publicada e24/10/2020 e consultado em 26/10/2020.

[ix]ZAVALETA MERCAO, René. Lo nacional popular en Bolivia, 2a ed. La Paz, Plural Editores, 2008.

[x]Refiro, aqui, o debate iniciado por José Luiz Fiori, no Jornal do Brasil, com o artigoA esquerda e o governo: suas ideias e lições históricas, publicado ainda em janeiro deste ano. Disponível em:https://www.jb.com.br/pais/artigo/2020/01/1021889-a-esquerda-e-o-governo–suas-ideias-e-licoes-historicas.html. Publicada e28/01/2020 e consultado em 02/11/2020.

[xi]BLUM, Léon. Bolchevisme et socialisme. Paris: Librarie populaire du Parti socialiste, 1931.

[xii]GARCÍA LINERA, Álvaro. Entrevista com Álvaro García Linera: Bolívia não tem seu destino garantido (entrevista concedida a Mario Santucho) In: Carta Maior (publicado originalmente em Crisis). Disponível emhttps://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Pelo-Mundo/Entrevista-com-alvaro-Garcia-Linera-Bolivia-nao-tem-seu-destino-garantido/6/49109. Publicado em24/10/2020 e consultado em 26/10/2020.

[xiii]BORON, Attilio A. Bolívia: o retorno da esquerda. In: Carta Maior (publicado originalmente em Página 12). Disponível em: https://www.cartamaior.com.br/?/Editoria/Eleicoes/Bolivia-o-retorno-da-esquerda/60/49081. Publicado em22/10/2020 e consultado em 26/10/2020.

[xiv]MIOLA, Jeferson. Eleição na Bolívia testará real compromisso da oligarquia continental e dos EUA com a democracia. Disponível em http://www.radiocom.org.br/?p=16256.Publicado em17/10/2020 e consultado em 28/10/2020.

[xv]MOLINA, Fernando. ¿A dónde conducirá la crisis boliviana? Elecciones y reconfiguraciones políticas. Nueva Sociedad. Buenos Aires, n. 288, jul.-ago., 2020, p. 4-14. Conjuntura. Disponível em: https://nuso.org/articulo/donde-conducira-la-crisis-boliviana/.Consultado em 27/10/2020.

[xvi]MELO, Marta Cerqueira. Eleições presidenciais de 2020 na Bolívia e o desafio da governabilidade pós-Golpe. In: Website do Núcleo de Estudos e Análises Internacionais. Disponível em: https://neai-unesp.org/eleicoes-presidenciais-de-2020-na-bolivia-e-o-desafio-da-governabilidade-pos-golpe/Publicado em26/10/2020 e consultado em 27/10/2020.

[xvii]BORON, Attilio A. O golpe na Bolívia: cinco lições. In: Jornal GGN. Disponível em: https://jornalggn.com.br/america-latina/o-golpe-na-bolivia-cinco-licoes-por-atilio-a-boron/. Publicado em11/11/2019 e consultado em 27/10/2020.

[xviii]MIOLA, Jeferson. Golpe na Bolívia e o capitalismo neoliberal. In: Blog de Jeferon Miola. Disponível em: https://jefersonmiola.wordpress.com/2020/10/19/vitoria-arrasadora-do-mas-evitou-massacre-e-avanco-ditatorial-na-bolivia/. Publicado em19/10/2020 e consultado em 26/10/2020.

[xix]GARCÍA LINERA, Álvaro. Op. Cit.

[xx]GARCÍA LINERA, Álvaro. Op. Cit.

 

 

[Imagem: Paulinho Fluxuz – fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

 

 

Catalunya és un país pobre en recursos naturals. Només a l’Edat Mitjana, amb el comerç, i als segles XIX i XX, gràcies a la indústria, Catalunya ha sobresortit, i Barcelona s’ha situat entre les grans ciutats europees. Als nostres dies, l’estabilitat de l’euro i els tipus d’interès baixos han propiciat un llarg període d’expansió amb diversos indicadors en màxims històrics. Ara mateix, l’economia catalana és una de les més obertes d’Europa.

Es tracta d’un èxit contra pronòstic, perquè el dèficit d’inversió pública imposat pels governs de Madrid i certs marcs laborals, fiscals i energètics no ho fan gens fàcil. Tot allò que Catalunya té avui de potència logística ho té pel talent i per l’esforç de generacions. Per això sorprèn descobrir tantes iniciatives de tota mena que aprofiten les oportunitats que el segle XXI ha ofert.

Biografia de l’autor

Ramon Tremosa (Barcelona, 1965) és economista, professor titular a la Universitat de Barcelona, i investigador en el Centre d’Anàlisi Econòmica i de les Polítiques Socials (CAEPS). Va ser el cap de llista de Convergència i Unió (CiU) a les eleccions al Parlament Europeu de 2009 i de 2014. I un dels eurodiputats més actius al Parlament Europeu. Ha publicat molts articles en revistes acadèmiques i és autor de diversos llibres sobre política econòmica. Hi destaquen Catalonia, An Emerging Economy (2010), Catalunya serà logística o no serà (2007), Estatut, aeroports i ports de peix al cove (2006), Estatut de Catalunya, veritats contra mentides (2005), etcètera. Col·labora de manera habitual als mitjans de comunicació.

Títol: Catalunya, potència logística natural
Autor: Ramon Tremosa
Editorial: Pòrtic
Col·lecció: P. Visions
Pàgines: 224
ISBN: 978-8498094824

 

[Font: http://www.racocatala.cat]

El Trueno presenta una breve crónica del multifacético Pino Solanas, referente del mundo cinematográfico, político y cultural argentino. Falleció el viernes pasado en París por causa de Covid-19.

Murió Pino Solanas en París afectado por Covid-19. Fue un gran referente del progresismo de clase media ilustrada argentina, un valiente, un luchador, un tipo noble, enfrentado siempre al poder de turno. Dirigió uno de los documentales emblemáticos para la construcción de una idea de Nación como fue La hora de los hornos (1968). La sinopsis dice así: “Documental histórico de adoctrinamiento político. Está dividido en tres partes: ‘Neocolonialismo y violencia’, ‘Acto para la liberación’ (dividido a su vez en dos grandes momentos: ‘Crónica del peronismo (1945-1955)» y «Crónica de la resistencia (1955-1966)’) y ‘Violencia y liberación’. Muestra la dependencia económica, social y cultural de la Argentina y ofrece pautas sobre cómo superarla”. Su trabajo como documentalista obtuvo premios en Cannes y en el Festival de Cine de Venecia, donde ganó premios a mejor director con Sur (1988) y La dignidad de los nadies (2005). La hora de los hornos fue realizado de manera clandestina y tuvo proyecciones por fuera de circuitos oficiales. Su idea de cine está vinculado estrechamente a la política como forma de acción e intervención en la vida social. Supone, también, que el arte tiene una capacidad transformadora de la realidad coyuntural y que puede despertar las conciencias dormidas para la liberación de los pueblos.

Pino Solanas cumplía funciones burocráticas de embajador de la UNESCO en París, nombrado por el presidente Alberto Fernández. Su carrera política es extensa y las convicciones de su militancia admirables. En 1989 convocó una asamblea de sindicatos de audiovisuales para tratar la reforma de una ley de radiodifusión que reemplazara a la de la dictadura. En el 91 fue baleado en las piernas por desconocidos después de criticar públicamente a Menem. En el 92 fue elegido diputado. En 2007 fue candidato a presidente y hubo 292.760 personas que lo votaron y obtuvo el 1,6% de los votos. En el 2009 fue elegido diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires y se preocupó por la recuperación de los recursos naturales de la Argentina y el fin de los negociados de las grandes empresas extranjeras. Desde entonces, alternó entre diputado y senador, diputado y senador, senador y diputado.

La muerte de Pino Solanas toca una fibra sensible de un sector importante del progresismo argentino, que ya viene vapuleada por la muerte de Quino, otro titán de las buenas conciencias. Aunque de convicciones peronistas, Pino representó a una minoría intensa, pero no por eso menos influyente, que observa al pueblo con amor y desprecio, consciente de que tiene un poder y de que una transformación social, económica, política y cultural o política, económica, social y cultural solo es posible de arriba hacia abajo. Su legado seguirá vivo.

 

[Fuente: http://www.eltrueno.com.py]

De los más de 190 grupos étnicos que viven en Rusia, 40 son clasificados por la legislación nacional como pueblos indígenas de pocos miembros que habitan el Ártico, Siberia y el lejano este ruso. Su clasificación como pueblos indígenas de pocos miembros significa que el Estado es responsable, a través de un conjunto de leyes, de la protección de su cultura y su forma de vida singular. Con una población cercana a las 250.000 personas, son una minoría incluso en el Ártico y Siberia, donde viven rodeados de grupos étnicos más amplios, aunque en algunos distritos rurales remotos sí constituyen una mayoría. Luego de convivir durante décadas con la rigidez del Estado soviético, hoy intentan sobrevivir a las empresas extractivistas que explotan recursos excepcionales de sus territorios.

Escrito por Nikita Bulanin

La colonización de Siberia por el Estado ruso comenzó en el siglo XVI y dos siglos después se encontraba casi completamente concretada. La conquista del territorio que suma tres cuartes partes de la Rusia actual no fue tranquila: las escaramuzas pequeñas y guerras entre los rusos que avanzaban y las poblaciones indígenas que resistían están muy bien documentadas. Sin embargo, una vez terminada la conquista, los intereses del Estado ruso y los migrantes no indígenas se limitaron principalmente a los impuestos y al comercio.

A pesar de que en algunas áreas el arribo de los rusos resultó en un agotamiento de la vida silvestre (el impuesto a las pieles era la principal forma de tributación de los pueblos indígenas del Ártico ruso y Siberia) y que los migrantes llevaron alcohol y enfermedades antes desconocidas, los pueblos indígenas continuaron ejerciendo un control efectivo sobre vastos territorios de la región. Pero la revolución bolchevique de octubre de 1917 simbolizó el principio del fin de esta relativa autonomía de los pueblos indígenas.

Los pueblos indígenas tras la revolución comunista

La transformación total de la estructura de la sociedad rusa y el nuevo modelo político y económico llegaron incluso hasta los lugares más remotos del país. Por un lado, se prestó una mayor atención a los asuntos indígenas, se intentó expandir la educación formal y la infraestructura de salud, se abasteció con alimentos para prevenir el hambre durante el invierno, algo que era muy común para los pueblos del Ártico ruso. Por otro lado, la rigidez ideológica del Estado soviético observaba a los indígenas como una cultura primitiva y esperaba que cambiaran de acuerdo a sus nuevas aspiraciones.

Muchas comunidades nómadas fueron forzadas a adoptar una vida sedentaria, mientras sus hijos eran separados forzosamente de sus familias y enviados a internados. Al mismo tiempo, las autoridades introdujeron el control sobre la caza y la pesca, y confiscaron tierras para obras de infraestructura y desarrollos industriales. Los renos fueron expropiados, mientras que los pastores fueron forzados a unirse con sus renos a los kolkhoz (granjas colectivas).

“Eventualmente, las formas de toma de decisión indígenas fueron reemplazadas con las del Estado soviético,

mientras que el liderazgo tribal fue sustituido por una élite cuya lealtad estaba con el Partido Comunista.”

En la Unión Soviética, el ateísmo era parte de la ideología oficial y, por ende, las autoridades soviéticas fueron especialmente duras con los líderes espirituales y tribales. En las primeras décadas del gobierno soviético, muchos fueron arrestados y perecieron en prisiones y campos de trabajo. Eventualmente, las formas de toma de decisión indígenas fueron reemplazadas con las del Estado soviético, mientras que el liderazgo tribal fue sustituido por una élite cuya lealtad estaba con el Partido Comunista y no con su gente.

De este modo, no sorprende que un impulso tan agresivo hacia el cambio no fuera recibido con mucho entusiasmo por los pueblos indígenas. Muchas regiones han presenciado confrontaciones armadas entre las autoridades soviéticas y las comunidades indígenas, incluida la rebelión Kazym en 1933-34, cuando se rebeló una comunidad Khanty en respuesta a la separación forzada de sus hijos y la insensibilidad espiritual de las autoridades soviéticas y sus agentes locales. La insurrección fue brutalmente reprimida por las fuerzas de seguridad y dejó alrededor de una docena de muertos en ambos lados. Levantamientos similares contra autoridades comunistas tuvieron lugar entre las décadas de 1920 y 1940 en Yamal, Chukotka y Yakutia.

Otras características del periodo soviético fueron la expansión de las industrias extractivistas y la industrialización en el Ártico ruso y Siberia. Las empresas estatales, a menudo con el uso de trabajo forzado, iniciaron la minería a gran escala de oro, níquel, uranio y carbón. La explotación de los yacimientos de petróleo y gas natural en Siberia occidental comenzaron a finales de los años 50 y dos décadas más tarde la región fue transformada en uno de los mayores productores de hidrocarburos en la Unión Soviética.

La liberalización política de finales de los ‘80 creó un espacio para los debates acerca de la historia de la colonización rusa de Siberia.

Este periodo vio el nacimiento del movimiento indígena ruso.”

Para facilitar el suministro constante de fuerza de trabajo para las minas y las plantas de procesamiento, se crearon nuevas ciudades y asentamientos, como Norilsk y Vorkuta. El establecimiento de grandes centros urbanos generó dramáticos cambios en la demografía de la región: la proporción de pueblos indígenas en áreas que habían habitado tradicionalmente se volvió cada vez menor. Por ejemplo, en la región autónoma de Khanty-Mansi, los pueblos Khanty, Mansi y Nenets cayó del 20% en 1939 a menos del 3,5% en 1979. El desarrollo de infraestructura extractiva, las plantas de procesamiento, las industrias y los centros urbanos en el Ártico ruso y en Siberia en territorios indígenas nunca respetó su valor económico y espiritual. La estructura de gobierno centralizada y la naturaleza fuertemente ideológica del Estado soviético no dejaban espacio para la autodeterminación.

La liberalización política de finales de los ‘80 creó un espacio para los debates acerca de la historia de la colonización rusa de Siberia y, la relación entre los pueblos indígenas y el Estado soviético. Este periodo vio el nacimiento del movimiento indígena ruso y la emergencia de líderes que hicieron preguntas críticas acerca de los orígenes de la crisis social y la discriminación que afectaban a las comunidades en la Unión Soviética, así como el impacto ambiental de las industrias extractivas en el Ártico ruso y en Siberia.

Neoliberalismo al estilo ruso

Las reformas políticas en Rusia coincidieron con una crisis económica de enormes proporciones que llevó a la casi desaparición del sistema de seguridad social y empeoró los padecimientos de las comunidades indígenas. Al colapso de la economía del Estado, le siguieron reformas económicas drásticas que incluyeron la privatización de bienes industriales y extractivos. La mayoría fue rápidamente acumulada por un pequeño número de propietarios. La llegada de Vladimir Putin al poder hace dos décadas modificó esta tendencia privatizadora e hizo que el Estado volviese a tener control sobre los bienes más lucrativos y estratégicos, como el gas, el petróleo y la banca.

El modelo de desarrollo económico de la Rusia postsoviética está basado en la explotación intensiva y exportación de sus recursos naturales, de los cuales una parte significativa se encuentra en territorio indígena. El aislamiento geográfico de los sitios extractivos y las plantas de procesamiento genera que las compañías sean la única autoridad en las áreas en donde operan. En consecuencia, son responsables del bienestar de ciudades enteras, son las garantes de la mayoría de los empleos, administran un sistema de seguridad social propio, controlan a los medios de comunicación locales e incluso cuentan con su propio aparato de seguridad. Las autoridades municipales dependen por completo de la buena voluntad de las empresas “a cargo”, mientras que las agencias del Estado, incluidas las fuerzas de policía, trabajan codo a codo con ellas. Y a menos que un desastre de grandes proporciones llame la atención de los medios y la opinión pública responda, el Estado tiende a ignorar las irregularidades.

El aislamiento geográfico de los sitios extractivos y las plantas de procesamiento genera que las compañías sean la única autoridad en las áreas en donde operan.”

Un caso concreto es el de la ciudad de Norilsk, conocida como una de las ciudades más contaminadas del mundo, que está bajo el control total de uno de los mayores productores de níquel a nivel mundial: Nornickel. La empresa es responsable de más de la mitad de todas las emisiones de dióxido de sulfuro en Rusia, mientras que solo la ciudad de Norilsk representa el doble de las emisiones de Estados Unidos. Luego de un desastroso derrame de combustible, activistas ambientales acompañados por un importante político ruso intentaron tomar muestras del agua en las áreas afectadas para realizar un análisis químico en Moscú. Sin embargo, se les prohibió abordar el vuelo con las muestras de laboratorio por órdenes del servicio de seguridad de Nornickel. El control de la compañía sobre la región es total.

Muchos principios de la industrialización soviética y la explotación de recursos naturales, incluida la destrucción del ambiente y la falta de respeto por los derechos de los pueblos indígenas, se han mantenido indemnes luego del colapso de la Unión Soviética. Sin embargo, la integración postsoviética de Rusia en el mercado mundial significa que muchas compañías con sede en el extranjero tienen negocios en el país y, por lo tanto, comparten la responsabilidad por las violaciones de los derechos indígenas. La multinacional francesa Total posee el 19,4% de la empresa de gas rusa Novatek, así como intereses en un número de otros proyectos de energía, mientras que la británica BP tiene el 19,75% de las acciones del mayor productor de petróleo ruso, Rosneft.

La amenaza al activismo indígena en Rusia

Desde que la disidencia política se volvió posible en Rusia, los defensores de los derechos indígenas han jugado un rol clave a la hora de exponer el abismal historial ambiental de las compañías extractivistas rusas, la inactividad de las agencias estatales a la hora de hacer cumplir las regulaciones ambientales, las usurpaciones en los territorios indígenas y el efecto de la contaminación en el bienestar de las comunidades indígenas y su forma tradicional de vida. Desde principios de 2000, los activistas indígenas Shor han llamado la atención de la opinión pública rusa hacia el impacto ambiental y social de la minería de carbón en sus tierras ancestrales en Kuzbass, en el sur siberiano. Por su parte, la Asociación de Pueblos Indígenas de Evenkiya ha documentado la negligencia de las autoridades con la tala a gran escala en sus tierras que se desarrolló sin cumplir con las regulaciones ambientales y fueron responsables de los incendios en 2019.

Estas protestas causan una reacción mixta de las autoridades: las ignoran y al mismo tiempo intentan persuadir a sus líderes para que se calmen. Sin embargo, cuando la opinión pública comienza a mostrar simpatía por las demandas de los defensores y las noticias llegan a los medios nacionales e internacionales, la presión del Gobierno se incrementa y, a veces, incluye amenazas y hasta violencia. Los líderes de las protestas Shor suelen recibir amenazas e, incluso, las casas de los activistas han sido quemadas.

Las fuerzas de seguridad hacen poco para proteger a los defensores y para investigar los casos. Por el contrario, como suelen estar ligados con los perpetradores, a veces usan la fuerza, amenazan y hostigan a los activistas de los derechos indígenas. Solo cuando la presión de la opinión pública alcanza a las personas más importantes del país, como el presidente, las autoridades locales comienzan a mostrar algún tipo de acción y solidaridad con los defensores.

En las últimas dos décadas, el gobierno ha aumentado el poder de la policía secreta y otras agencias de seguridad, compara a los defensores de derechos humanos con espías de otras naciones.

En las últimas dos décadas, el gobierno ha aumentado el poder de la policía secreta y otras agencias de seguridad, al mismo tiempo que refuerza su control sobre la sociedad civil y compara a los defensores de derechos humanos con espías de otras naciones. Por eso, el activismo es una tarea difícil y riesgosa. El trabajo en defensa en derechos humanos es visto por buena parte de la sociedad y por las autoridades rusas como algo poco patriótico. Esto significa que los defensores dependen de sí mismos. Quienes plantean el derecho a la autodeterminación son acusados de tener simpatías secesionistas, mientras que los defensores que alcanzan plataformas internacionales para exponer el historial de derechos humanos en Rusia son tratados con hostilidad. En 2014, se les impidió dejar el país a un número de activistas que iban a la Conferencia Internacional de los Derechos Indígenas, incluido el experto Rodion Sulyandziga. Los métodos utilizados por las autoridades fueron desde dañar los documentos de viaje en el aeropuerto, hasta someter a los viajeros a chequeos de seguridad extensos por parte de la policía de tránsito. Mientras algunos activistas lograron llegar a la conferencia con un retraso de horas, otros debieron soportar un largo proceso de emisión de nuevos documentos.

Varios activistas indígenas de Rusia, incluido el presidente de la Asociación Rusa de Pueblos Indígenas del Norte (RAIPON), Pavel Sulyandziga, y su vicepresidente, Dmitry Berezhkov, han sido hostigados y amenazados por la policía secreta rusa, el Servicio Federal de Seguridad (FSB), y han tenido que pedir asilo político en el exterior. La defensora de los derechos de los indígenas Shor, Yana Tannangasheva, quien acusó al gobierno ruso de inacción frente a las graves violaciones de los derechos de los pueblos indígenas en la sesión 93 del comité de las Naciones Unidas sobre la eliminación de la discriminación racial, sufrió una campaña de desprestigio en su contra a nivel local y nacional. Tras ser forzada a renunciar en el colegio donde trabajaba como maestra y sufrir una serie de amenazas, se exilió de Rusia con su familia.

El movimiento indígena ruso ha sido reducido a un pequeño número de grupos activistas y organizaciones al borde de la supervivencia.”

El acoso a activistas de los derechos indígenas no está limitado a los defensores rusos. En 2019, el experto alemán Johannes Rohr recibió la prohibición de entrar al país por 50 años. El caso de Rohr fue solo uno en una lista cada vez más grande de activistas de los derechos humanos cuyas visitas a Rusia fueron calificadas como “amenazas a la seguridad nacional” por el FSB y está en línea con la campaña de difamación actual en contra de los defensores en Rusia.

A dos décadas de la llegada de Putin a la presidencia, el movimiento indígena ruso ha sido reducido a un pequeño número de grupos activistas y organizaciones al borde de la supervivencia. La aprobación de leyes draconianas en 2012 que regulan las actividades de organizaciones de la sociedad civil que sean consideradas “políticas” por el gobierno han hecho que sea casi imposible discutir temas críticos para los pueblos indígenas, tales como la expansión del extractivismo en sus territorios o la ausencia efectiva de un proceso genuino de Consentimiento Libre, Previo e Informado en Rusia.

Un gran número de organizaciones indígenas han sido forzadas a cerrar, entre ellas el Centro de Apoyo a los Pueblos Indígenas del Norte, que está acreditado por varias agencias de la ONU y cuyo director es actualmente miembro del Mecanismo Experto sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Las organizaciones que sobrevivieron limitan su accionar a actividades no sensibles, como las artes tradicionales, la cultura oral y la asistencia social. A menudo reciben fondos de las mismas compañías que despojan de tierras a las comunidades indígenas y contaminan sus territorios, su aire y su agua.

Sin razones para el optimismo

Al igual que en muchos otros lugares del planeta, los pueblos indígenas de Rusia han sufrido a manos de los intereses que desean sus territorios. Primero fue el Estado ruso en expansión, que sometió a los pueblos indígenas al pago de impuestos, luego fue el Estado soviético que los forzó a adoptar su modelo de sociedad. Hoy son sometidos por las empresas que junto al Estado extraen recursos que se hallan en sus tierras y territorios. Desde el primer encuentro con el Estado ruso, los derechos, intereses y necesidades de los pueblos indígenas rara vez fueron tenidos en consideración. La opinión de los pueblos indígenas acerca de las innovaciones e iniciativas que afectan sus vidas nunca fue consultada genuinamente.

Los primeros 15 años que siguieron a la liberalización de los ‘80 ofrecieron una ventana de oportunidad para que pudieran decidir por ellos mismos. Sin embargo, esa posibilidad fue rápidamente destruida con la llegada de Putin a la presidencia. A medida que Rusia profundiza su aislamiento político, se agrava el menosprecio de los derechos humanos e indígenas internacionalmente reconocidos. En este contexto, a pesar de la lucha valiente y audaz de los activistas indígenas y sus comunidades, es difícil prever una mejora de su situación.

 

[Fotos: Nelli Slupachik – fuente: http://www.debatesindigenas.org]