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Escrito por Mariángeles García          

Hablar ya no es solo una capacidad humana. También lo hacen las máquinas y cada vez mejor. En este nuevo espectro que se abre ante la inteligencia artificial, enseñar a hablar a una máquina no puede recaer solo en los programadores e ingenieros. Que las máquinas hablen y sean capaces de entendernos es gracias, entre otras cosas, a los lingüistas computacionales

Leticia Martín-Fuentes trabaja como lingüista computacional de Adecco para Google y da clases en línea de introducción a la programación. Es una de las personas que enseña a entender y a hablar a las máquinas como un humano. En eso consiste el procesamiento de lenguaje natural (PLN). Y lo hace en español.

Lingüística computacional: el español que hablarán las máquinas

«Si hablamos de PLN en IA, siempre hay dos vertientes: el natural language generation (NLG) o producción de lenguaje natural, y el natural language understanding (NLU) o comprensión del lenguaje natural. Para los humanos parece parte de lo mismo: hablar, porque pasamos de una a otra tarea en cuestión de milisegundos. Pero constantemente estamos mandando y recibiendo mensajes, que son tareas muy distintas».

Para tratar de lograr que esos mensajes sean entendidos por la mayor parte de los hablantes cuando hablan las máquinas, los lingüistas computacionales utilizan el lenguaje normativo. Dentro de esa norma, explica Martín-Fuentes, se busca que los mensajes sean naturales, que huyan de expresiones esquemáticas como «Salida programada para el vuelo: 17.00» y usen otras más fluidas como «El vuelo saldrá a las cinco de la tarde». El objetivo es que una máquina no diga nada que no diría un humano. De ahí que se busque un español lo más neutro y sujeto a las reglas posible.

Sin embargo, afirma, también se busca que esos sistemas de inteligencia artificial sean capaces de entender a la mayor cantidad posible de hablantes, por lo que deben entrenar a ese NLU con ejemplos tanto normativos como no normativos. «Los asistentes están pensados para acompañarte en el día a día, así que están presentes en todo tipo de ámbitos. Así, tenemos que tener en cuenta rasgos de la lengua informal como leísmos, laísmos, anacolutos, redundancias… ¡incluso el lenguaje keyword! [usar frases del estilo: “activación subtítulos español”]». Es decir, transmitimos nuestros propios sesgos lingüísticos a las máquinas para que sean capaces de entendernos hablemos como hablemos.

Cuenta Leticia Martín-Fuentes que lo más difícil de enseñar a hablar a una máquina son las ambigüedades. El ejemplo más divertido lo aportó el escritor Juan José Millás en un programa de la Cadena SER cuando contaba que Siri le llamaba Mañana porque la IA había entendido que lo que le pedía no era que hiciera una llamada telefónica (un intent –lo que el usuario quiere que haga la máquina– que seguramente no debía existir en su programación), sino que lo que le estaba solicitando es que cambiara la forma en que debía dirigirse a él.

«Los problemas más grandes provienen de que la máquina no sabe lo que es hablar, porque los humanos tampoco sabemos absolutamente todo lo que ocurre en el acto de habla. Pero la buena noticia es que, gracias a este desarrollo en la industria y en la investigación, cada vez estamos más cerca de ello».

IA, TIENES EXAMEN DE LENGUA

Santiago Muñoz Machado, actual director de la RAE, abogaba en una entrevista publicada conjuntamente en Archiletras y en Telos por que la inteligencia artificial hable «un español correcto, adecuado a las normas, que no lo diversifiquen ni lo fragmenten». En este sentido, la Academia ha impulsado junto con grandes empresas tecnológicas como Telefónica, Facebook, Microsoft, Google, Twitter y Amazon el proyecto LEIA (Lengua Española e Inteligencia Artificial). Con él, esas empresas se comprometen a velar por el buen uso del idioma siguiendo los criterios aprobados por la RAE y a que el español esté disponible como lengua de uso de sus productos y servicios.

Pero Martín-Fuentes no comparte con el director de la RAE ese miedo a la diversificación ni a quienes pronostican un empobrecimiento lingüístico. «A mí, en realidad, me da más miedo que con los asistentes virtuales la lengua tienda a la unidad y la homogeneidad, ya que las máquinas no poseen (de momento) la creatividad lingüística que tenemos los humanos, que nos lleva a crear nuevas palabras cada día». Basta pensar, dice, en los SMS y en cómo nos llevábamos las manos a la cabeza con la forma y el estilo en el que se escribían. «El legado que nos han dejado es un puñado de acortamientos y abreviaturas nuevas, así que, si hacemos balance, más bien hemos ganado algo».

El peligro real, sin embargo, podría estar en la falta de contenidos tecnológicos y científicos creados en español. Según el estudio El español, una lengua viva, de Daniel Fernández Vítores, profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, realizado en 2018 para el Instituto Cervantes, el español es la segunda lengua más utilizada en redes sociales, pero ocupa el noveno lugar en las entradas de Wikipedia, por debajo de otras lenguas como el inglés, el alemán, el ruso o incluso el sueco.

Y eso, para expertos y periodistas como Arsenio Escolar, director de Archiletras, supone una amenaza para el futuro de nuestro idioma. «Hay un déficit de contenidos científicos, desde la medicina a la neurociencia, donde nos superan lenguas que en hablantes totales son muy inferiores, como, por ejemplo, el ruso o el alemán», afirmaba en un artículo de El Cultural. «Hay que intentar convencer a los científicos de que publiquen también en su lengua materna. Ese es el reto, y a ver si somos capaces de afrontarlo».

Lingüística computacional: el español que hablarán las máquinas

En ese sentido también se pronunció Muñoz Machado en la presentación del proyecto LEIA durante el acto de clausura del XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua (ASALE) que tuvo lugar en Sevilla a principios de noviembre. «Su lengua [la de las máquinas y la IA] tiende a diversificarse y hay que tomar medidas. La IA habla inglés, fundamentalmente, y tenemos que procurar que, poco a poco, el español coja una posición eminente en el mundo de la IA, pero también en el mundo general de las redes».

Mientras eso llega, Mario Tascón, presidente de la Fundéu, ve un problema derivado de esa falta de terminología en español para denominar nuevas realidades: la traducción y adaptación a nuestro idioma de esas palabras que no deja de crear la tecnología. «Un smart speaker es un altavoz inteligente, pero también es un micrófono con altavoz, ¿cómo lo traducimos?», se preguntaba en una entrevista para El País. «Nos cuesta, pero usamos sin problema los anglicismos crudos», concluía Martín-Fuentes. Sin embargo, ve más problemático que al estar escrita en inglés, esa documentación e información no pueda llegar a quienes no dominen ese idioma. «Además, el problema no es solo que la ciencia y la tecnología se estén documentando prácticamente en un idioma, sino que el procesamiento del lenguaje natural también tiende a trabajar únicamente en un idioma. Coincido con Rodrigo Agerri en que en español hacen falta corpus anotados al nivel de los que están disponibles en inglés; por ejemplo, sería estupendo poder descargar el CORPES o el CREA anotados, pero ahora mismo solo se pueden consultar».

Agerri es investigador en procesamiento de lenguaje natural y trabaja actualmente en el Centro para el Lenguaje Tecnológico de la Universidad del País Vasco. Fue uno de los participantes, junto con Leticia Martín-Fuentes, en el XIV Seminario de Lengua y Periodismo organizado por la Fundéu y la Fundación San Millán el pasado mes de octubre, que llevaba como lema El español y las máquinas: lenguaje, ética y periodismo.

Los corpus a los que hace referencia la lingüista computacional se crean a través del etiquetado de palabras y se incorporan parámetros para detectar ambigüedades, diferentes significados y usos. Esos corpus son la herramienta básica de la que se valen los lingüistas computacionales para entrenar a los sistemas de PLN. Y en opinión de Agerri, debido a que no existe ninguno de calidad en español, las herramientas acaban desarrollándose en inglés, puesto que en España no hay interés en desarrollarlos, ya que implica un proceso muy costoso.

«Todas esas aplicaciones necesitan elementos básicos para su desarrollo y en eso no estamos avanzando en el español, aunque debería ser una cuestión estratégica que nos afecta a todos», afirmó en el seminario. «Si no lo hacemos nosotros, lo harán otros, en China o Estados Unidos, y seremos tecnológicamente dependientes».

AMENAZAS DE CIENCIA FICCIÓN

Cada vez es más frecuente encontrar noticias en diarios cuyo autor no es humano. La existencia de robots periodistas está dejando de ser un fenómeno de la ciencia ficción para convertirse en una realidad. Dail Software, empresa española experta en inteligencia artificial, PLN y machine learning ha creado LeoRobotIA, una herramienta que nace de la colaboración entre expertos en IA, lingüistas computacionales y periodistas especializados en tecnología. Leo es capaz de escribir textos en lengua castellana de miles de palabras en milésimas de segundo partiendo de datos estructurados y convertirlos en escritos que sean perfectamente comprensibles para el lector.

«Con los datos que nos proporciona un proveedor, enseñamos a la máquina a escribir de fútbol, de smartphones, de coches, de resultados financieros… y le enseñamos a escribir, además, como quiere el cliente», explica Juan Carlos F. Galindo, cofundador de LeoRobotIA en el blog de Dail Software. Sus creadores presentan la herramienta como una ayuda al periodista y no como una amenaza, ya que le permitirá dedicar su tiempo a la creación de contenidos de valor, más creativos, dejando el rutinario análisis de datos, que es donde más efectivo se presenta Leo, en manos de esos robots.

Pero el miedo es libre y no todos lo ven de una manera positiva. ¿Llegarán estos sistemas de inteligencia artificial a sustituir a los humanos en la tarea de creación de textos? Leticia Martín-Fuentes no lo tiene tan claro. «Se necesitaría una máquina que no solo procesara datos estructurados, como ahora, sino que hiciera tareas complejísimas como leer entre líneas lo que quiere decir una persona, entender su actitud, tener una visión de cómo funciona el mundo… para que pudiera producir textos complejos de la misma forma que un periodista. Y para eso queda mucho, pero, por qué no, podría llegar».

Lingüística computacional: el español que hablarán las máquinas

Y ya puestos a imaginar, supongamos que un día los humanos desaparecen de este mundo y solo las máquinas habitaran la Tierra. ¿Seguirían ellas haciendo evolucionar los idiomas? ¿Acabaría el español estancado, sonando a circuito y metal? Como diría don Juan, cuán largo me lo fiais. Dependería, dice Martín-Fuentes, de cuánta creatividad humana hubiéramos conseguido enseñarles antes.

«A los lingüistas nos interesa el lenguaje humano, las innovaciones que las personas vamos introduciendo en la lengua, porque es donde se deja ver su funcionamiento interno». Esa clase de innovación, se pregunta, ¿nos interesa enseñársela a las máquinas?

«Y aunque nos interesara y lo hiciéramos, y pudiéramos hablar de creatividad real porque las máquinas hayan inventado sus propias normas nuevas, mucho descontrol tendríamos que tener sobre ellas para que los que las hayan programado no sepan a qué se debe esa innovación. Así que, resumiendo, puede que evolucionen en la misma dirección que si las hablaran también humanos, o en una distinta, dependiendo de lo que les enseñemos, pero creo que nunca serían objeto de estudio de la lingüística».

 

[Fuente: http://www.yorokobu.es]

L’Estat, a través del Ministeri, imposa el castellà i redueix la presència de les altres llengües oficials a l’anècdota

La normalització de la presència del català als tribunals és una de les grans qüestions que queden pendents per a garantir al ciutadà que es respecti el seu dret a defensar-se en la llengua oficial en què millor s’expressi. La supremacia del castellà a la judicatura ha marginat completament la resta d’idiomes de l’Estat. Així és habitual que un cop s’entra a la sala de vistes, jutges, fiscals, advocats, procuradors i ciutadans s’hagin de comportar com monolingües en espanyol, encara que tothom allí present sigui catalanoparlant o almenys competent lingüísticament.

Aquesta anomalia, que defineix el caràcter centralista de l’Estat, podria tenir els seus dies comptats en una part dels Països Catalans. El Tribunal Superior de Justícia de les Illes Balears (TSJIB) s’ha marcat com a fita immediata promoure l’ús del català. Per aquesta iniciativa, l’alta instància judicial ha aconseguit implicar totes les forces vives d’aquest àmbit del territori. El Col·legi d’Advocats, el de Procuradors, el de Graduats Socials, la Gerència Territorial de Justícia, a més de l’Obra Cultural Balear i la Direcció General de Política Lingüística del Govern s’han afegit a una taula de treball que té com a objectiu canviar d’una vegada per totes la situació del català als tribunals.

Al juny, arrencarà una campanya informativa que pretén fomentar la consciència lingüística de la ciutadania, per tal que exigeixi els seus drets a la judicatura. És només una primera acció, a la que seguiran peticions perquè s’imparteixin més assignatures en llengua catalana a les Facultats de Dret que té la Universitat de les Illes Balears arreu de l’arxipèlag; l’organització de cursos especialitzats en terminologia jurídica en català; la incorporació de tècnics lingüístics als jutjats o l’impuls dels serveis de traducció.

El gran escull amb què es trobarà aquest projecte que engloba el sector jurídic balear és el paper que haurà de jugar el Ministeri de Justícia en aquesta qüestió. Històricament poc obert, com la majoria d’ens de l’Estat, a normalitzar l’ús de la resta de llengües oficials en el seu àmbit, és el Ministeri espanyol qui té les competències exclusives. És qui destina funcionaris d’altres territoris a les Illes Balears, sense unes nocions mínimes de català. No cal que l’aprenguin, no és obligatori.

A més, cal afegir un problema més. Tot el sistema jurídic i la burocràcia associada se sustenta en el castellà. Per tot plegat, serà molt complicat que les altes instàncies ministerials empatitzin amb la campanya i acabin movent fitxa per encabir altres idiomes al seu esquema mental monolingüe, i garantir que d’una vegada per totes, es respectin els drets lingüístics del ciutadà.

[Font: http://www.racocatala.cat]

imatge de condiments alimentaris

El TERMCAT publica una actualització del Glossari de sabors del món, un recull terminològic de 100 termes relatius a productes alimentaris (verdures, fruites, begudes, pans) i elaboracions gastronòmiques (aperitius, plats a base de carn o de peix, salses, dolços i postres) d’arreu del món: productes i elaboracions de la cuina xinesa, japonesa, coreana, índia, armènia, turca, de tot l’Orient Mitjà, del Pròxim Orient, del Magrib, de l’Àfrica occidental o de l’Amèrica Central i del Sud.

El diccionari, fruit de la col·laboració amb el Centre de Normalització Lingüística L’Heura del Consorci per a la Normalització Lingüística, té l’origen en els termes treballats amb motiu de les diverses edicions de la mostra gastronòmica Els sabors del món, que va tenir lloc entre els anys 2012 i 2019 a Santa Coloma de Gramenet i els objectius de la qual eren la promoció del comerç local, la cohesió social i el foment del català com a llengua comuna. Més enllà de la mostra que el va originar, el Glossari de sabors del món continua alimentant-se amb la incorporació de nous termes, ja que està concebut com un projecte obert.

Aquesta actualització incorpora bàsicament noms de verdures i de bolets de la cuina xinesa; per exemple, s’hi han incorporat termes com ara brot de bambúarrel de lotusflammulina i escap d’all. Com a novetat, aquests nous termes presenten l’equivalent en xinès i van acompanyats d’una il·lustració. Cada fitxa conté la denominació en català, equivalents en castellà, francès i anglès, principalment, àrea temàtica, definició i, sovint, notes complementàries.

El Glossari de sabors del món forma part de la col·lecció Diccionaris en Línia del TERMCAT, que ofereix actualment prop de 160 títols dedicats a diversos camps d’especialitat.

 

 

[Foto: CC-BY 4.0 – font: http://www.termcat.cat]

imatge del seminari

Aquesta setmana participem al seminari internacional « Neologismos como estrategias para el aumento del caudal léxico de un idioma minorizado », organitzat pel Departament d’Educació de la Universitat de Santiago de Xile.

Concretament, Dolors Montes, secretària del Consell Supervisor, impartirà la sessió “Estudios y medidas en favor de la implantación terminológica del catalán”, en què farà un repàs de la tasca duta a terme pel TERMCAT, des de la seva creació l’any 1985, en favor de la difusió i la implantació de la terminologia catalana, i exposarà els factors procedimentals, lingüístics i extralingüístics que poden influir en la implantació dels termes.

Obrirà el seminari la presidenta de la Secció Filològica, i presidenta també del Consell Supervisor del TERMCAT, M. Teresa Cabré, que farà una sessió dedicada a la normalització terminològica del català.

El seminari s’emmarca en un projecte d’investigació sobre creació de terminologia maputxe en l’àmbit educatiu, impulsat per les Dres. Elisa Loncon i Belén Villena, especialistes en neologia de la llengua mapudungun de les universitats de Santiago de Xile i Catòlica de Valparaíso, respectivament. Està destinat, fonamentalment, a docents de mapudungun i a lingüistes interessats en neologia i en la revitalització d’aquesta llengua minoritzada —també anomenada araucàmaputxe o mapudungu—, que parlen actualment unes 300.000 persones a Xile.

 

[Font: http://www.termcat.cat]

A Real Academia Galega está de estrea na Rede. A páxina web da institución, academia.gal, dálles a benvida aos usuarios e usuarias nunha portada renovada concibida para facer máis sinxelo e atractivo o acceso aos distintos recursos divulgativos e orientados ao público investigador. A nova imaxe tamén atinxe o Dicionario, que gaña visibilidade na páxina de inicio e incorpora ademais as categorías gramaticais ao menú de buscas avanzadas.

A función de procuras por marcas gramaticais súmase a outras utilidades como o conxugador de verbos ou a aplicación que ofrece a pronuncia de cada entrada. Distingue máis de trinta categorías, dende os adverbios e os adxectivos ata as conxuncións e os verbos, que se poden combinar coas demais opcións de buscas avanzadas: as procuras nos lemas, tendo en conta os grupos de letras polos que comezan ou rematan, e mais as que atinxen ao contido das entradas. Estas últimas tamén se enriquecen, xa que á posibilidade de realizalas nas definicións e nos exemplos engádese a opción de procuralas na fraseoloxía.

A nova sección do Dicionario suxire ademais outros recursos dixitais lexicográficos para a resolución de dúbidas: o Dicionario de dicionarios, unha colección de obras lexicográficas galegas dos séculos XIX e XX, recompiladas e transcritas baixo a coordinación do académico Antón Santamarina; e mais o TERGAL, o banco de datos terminolóxicos das linguas de especialidade, dirixido polo tamén académico Manuel González.

A páxina web da Real Academia Galega avanzou a súa nova imaxe na Rede o pasado outono dende o sitio das Letras Galegas e o espazo de comunicación, un deseño que agora se estende a outras seccións e que nos vindeiros meses servirá tamén para presentar novas propostas para a difusión do patrimonio lingüístico, bibliográfico e arquivístico que coida a institución.

[Fonte: academia.gal]

No século XX, guerras se “urbanizaram” — e Direito Internacional avalia tornar ataques à patrimônios culturais e históricos crimes contra a humanidade. “Novo” conceito poderia banalizar a tipificação de genocídio? Como punir a destruição de cidades?

Escrito por Juliette Robichez

Em setembro de 2018, o Brasil perdeu uma das suas joias culturais, o Museu Nacional do Rio de Janeiro, e, em abril de 2019, a França assistiu à destruição do emblema de Paris e da nação, a catedral Notre-Dame de Paris. Essas novas “catástrofes culturais”, usando a expressão da professora francesa especialista da história da arte1, espantaram e entristeceram o planeta. A transmissão ao vivo, durante intermináveis horas, da ação do fogo em ambos os patrimônios da humanidade e a emoção mundial que esses incêndios provocados pela imprudência e negligência suscitaram, demonstram que estamos apegados ao que estampa a história, a memória, a cultura, a identidade da humanidade, em resumo, a dignidade dos seres humanos. Esses sentimentos de indignação e de desespero se acentuam quando a destruição do nosso patrimônio é o fruto de um ato deliberado, como acontece nos tempos de conflitos armados, quando os bens culturais se tornam alvo prioritário dos beligerantes.

A sociedade internacional, em particular sua componente civil, vítima dos atos deliberados de tentativa de aniquilamento da sua cultura, mobiliza-se para despertar a consciência dos representantes dos Estados a respeito da gravidade da situação e refletir sobre como reagir de maneira eficaz para prevenir o desmoronamento do patrimônio e sobretudo punir os que cometeram infrações contra a herança cultural do gênero humano. Já houve várias iniciativas no campo jurídico que merecem nossa atenção2. Desde os tempos remotos, o direito humanitário foi pioneiro em criar um arsenal normativo rematado, visando preservar os bens culturais em tempo de guerra. A fundação da Organização das Nações Unidas para a Educação, a Ciência e a Cultura – Unesco, depois da 2ª Guerra Mundial – evento histórico, um símbolo, diante do vandalismo, a pilhagem e a destruição em grande escala de cidades históricas –, constituiu também um grande avanço para a concretização dos instrumentos internacionais existentes, a elaboração de novos diplomas legais e a extensão da proteção dos bens culturais no tempo de paz. Esta organização internacional elaborou, por exemplo, a lista do patrimônio em 1972, que está em constante atualização. As jurisdições penais internacionais que surgiram depois da queda do Muro de Berlim – inspirados pelo Tribunal de Nuremberg, que julgou os crimes nazistas – efetivaram as normas internacionais que visam conservar os bens culturais. Existem hoje vários julgamentos condenando carrascos por terem cometido crimes de guerra ou crimes contra a humanidade ao deliberadamente destruírem o patrimônio da humanidade3. No entanto, esses avanços merecem, segundo uma corrente doutrinária, serem aperfeiçoados, para tornar a luta contra a devastação dos bens culturais uma prioridade.

Este artigo visa iniciar uma reflexão sobre a proposta doutrinária de promover um novo crime, que consiste em destruir deliberadamente o patrimônio cultural e histórico de um povo, ao patamar mais elevado das infrações internacionais, para oferecer uma proteção melhor aos bens culturais. Alguns jurisinternacionalistas sugerem não mais se contentar em apenas incluir a ruína do patrimônio cultural como elemento de um dos crimes internacionais elencado no Estatuto de Roma de 1998; militam em prol da concepção de um crime sui generis, o “crime de urbicídio”. Esta proposta merece ser apresentada e analisada de maneira crítica. Na perspectiva de descobrir como o conceito “urbicídio” surgiu e de defini-lo (cap. 1), realizou-se uma pesquisa qualitativa, bibliográfica e documental, com enfoque na literatura estrangeira, baseada em procedimentos metodológicos comparativos e históricos. A partir deste estudo preliminar, foi iniciada uma análise crítica deste novo conceito: foram ressaltadas suas vantagens em comparação com os outros crimes internacionais, e destacadas as vicissitudes que criam potenciais obstáculos a sua posteridade, como novo crime no rol do Estatuto de Roma (cap. 2).

1. Evolução histórica e definição do conceito “crime de urbicídio”

Na Idade Média e até o século XVIII, a guerra de sítio era fundamental. Porém, na época de Clausewitz e de Napoleão, as modalidades dos conflitos mudaram: era o tempo do “levante em massa”4 e das batalhas-flashes (relâmpagos) e depois das grandes lutas sociais. O exército era responsável por manter a ordem nas cidades, mas preferia usar seus armamentos cada dia mais industrializados em palco de operação que permitia seu desdobramento, longe da população civil, no campo. Os estrategistas da Primeira Guerra Mundial evitaram os combates urbanos. Sem dúvida, os da Segunda Guerra teriam preferido evitar também, mas algumas cidades começaram a tornar-se cidades simbólicas da guerra na Rússia, como Leningrado5. As operações contra centros urbanos alemães e japoneses, no final do conflito, instigam perguntar se a “guerra para a cidade” não se transformou doravante em “guerra na cidade”. A partir dos anos 80, a guerra se “urbaniza”, segundo a expressão de Jean-Louis Dufour6. Ao comentar os acontecimentos em Sarajevo, durante a guerra na ex-Iugoslávia, atacada das alturas rurais circundantes, Aleppo, a capital da Chechênia, aniquilada pelos russos, ou os territórios palestinos ocupados pelos israelenses, começamos a ler na literatura científica ou jornalística, ou ouvir na boca dos políticos as expressões “guerra contra a cidade” e “urbicídio”.

Antes de definir o complexo conceito em gestação, de urbicídio (b), é necessário entender em que contexto histórico ele surgiu (a).

a) Evolução histórica do conceito “urbicídio”

Não existem ainda textos normativos consagrando o crime específico de urbicídio. A ideia, no patamar internacional, surgiu após o ataque direto, em 1993, contra a ponte de Mostar, na ex-Iugoslávia, alvo de bombardeios, posto que não representava nenhum caráter militar, não abrigava munições, não tinha nenhum valor castrense estratégico. A explosão pelos talibãs fanáticos dos budas monumentais de Bamiyan, estátuas de 38 e 55 metros erguidas no século V da nossa era, provocou, em 2001, a adoção de uma resolução pela IV Comissão da UNESCO7. Abalada pelo desaparecimento total de obras, fruto de uma extraordinária fusão artística de várias culturas que testemunhavam a riqueza cultural afegã, a organização internacional, sediada em Paris, convidou os Estados permanentes do Conselho de Segurança da ONU a lutar de maneira mais eficaz contra a demolição propositada dos tesouros da humanidade. Uma das recomendações foi conceber um novo crime internacional, o “crime contra o patrimônio comum da humanidade”, para facilitar a condenação dos responsáveis de ações predatórias pelos tribunais internacionais.

Não há dúvida de que a inclusão de um quinto crime internacional no rol do Estatuto de Roma8 promoveria a tutela do patrimônio cultural como uma nova grande prioridade da sociedade internacional. Outra proposta para tornar mais eficaz a aplicação das normas seria, segundo o mesmo documento, dar mais poder ao diretor geral da Unesco para informar ao secretário geral das Nações Unidas quando o patrimônio comum da humanidade for ameaçado de destruição intencional, a fim que ele possa, por exemplo, propor medidas necessárias para proteger os bens histórico-artísticos. Sabemos que somente o Conselho de Segurança goza de legitimidade para adotar medidas militares, além das de natureza diplomática, política, econômica, no âmbito internacional. Somente em dezembro de 2012 o principal órgão das Nações Unidas refere-se, em uma das suas resoluções, ao patrimônio da humanidade. Ele condenou, no conflito maliano (guerra civil que começou em 2012 com a insurreição de grupos salafistas jihadistas e independentistas denominados Azawad), as violações dos direitos humanos pelos grupos islâmicos radicais, assim como “a pilhagem, o roubo ou a destruição dos sítios culturais e religiosos”9. Com certeza, essas organizações internacionais foram influenciadas pelas ideias difundidas pela sociedade civil internacional (intelectuais, ONGs, juristas etc.), preocupada com a urgência em salvar o patrimônio histórico-cultural em perigo.

A repetição dos fatos de vandalismo intencional pelos grupos jihadistas de obediência islâmica – fúria guerreira que sempre existiu na história da humanidade, porém, fenômeno novo, acompanhada por uma divulgação em grande escala como meio de propaganda e de terrorismo10 –, levou uma parte da doutrina a pensar em adaptar o direito penal internacional à evolução dos modos de conflitos armados. Assim, à luz da criação do genocídio pela Convenção sobre a Prevenção de Repressão do Genocídio de 1948, da tentativa doutrinária de positivar o “crime de ecocídio” nos anos 6011, o “crime de urbicídio” emergiu na literatura nos anos 90, período ilustrado pelas guerras que ocorreram na ex-Iugoslávia. Todavia, o conceito entrou na posteridade só recentemente.

Um grupo de historiadores de arte, arquitetos e jornalistas12 manifestou sua aflição com uma nova dimensão dos problemas humanitários: o aniquilamento da identidade do inimigo pela destruição dos seus monumentos e lugares de culto que acompanham os assassinos, a fome, os sofrimentos e os êxodos. Cinco arquitetos que assistiram à destruição planejada da capital da Bosnia-Herzegovina, em 1991 e 1992, decidiram testemunhar e alertar o mundo sobre os acontecimentos com uma exposição itinerante que eles batizaram “Warchitecture13 – Urbicide Sarajevo”14. Foi apresentada, por exemplo, no Museu de Arte Moderna Contemporânea de Paris, no Centre Georges Pompidou em 199415. A ONG francesa Groupe, Reportage Étudiants, Environnement, Sociétés – GREES, associada ao projeto dos arquitetos precitados Midhat Cesovic, Borislav Curic, Nasif Hasanbegovic, Darko Serfic e Sabahundin Spilja, explica o uso do neologismo na época:

Porque se o assassinato de um povo é chamado de genocídio, a destruição de uma cidade e o que está acontecendo em Sarajevo pode sim ser chamado de urbicídio. (…) O urbicídio é óbvio, e é isso que estão tentando mostrar estes cinco arquitetos reunidos na associação multiétnica de arquitetos da Bósnia-Herzegovina e Sarajevo Das-Sabih. (…) Esta é uma das realidades da guerra na Bósnia e, mais geralmente, na ex-Iugoslávia. Claro que esta não é a única, mas esta guerra é marcada, entre outros crimes, pelo desejo de destruir as cidades e o que elas representam, para melhor aniquilar o inimigo. Osijek, Vukovar, Zadar, Mostar, Sarajevo … a lista é longa. Os sérvios querem matar a cidade porque ela encarna a civilização, a multietnicidade, as trocas. E Sarajevo entre as cidades do mundo goza de um lugar especial: “Com Jerusalém, Sarajevo é a única cidade do mundo que mistura tantas culturas e religiões diferentes”, explica Midhat Cesovic. Em Sarajevo, há uma catedral católica ao lado de uma sinagoga, de uma grande mesquita e de uma igreja ortodoxa. É o ponto triplo do encontro entre três grandes placas da civilização: o cristianismo ortodoxo grego, o catolicismo e o islamismo. (trad. nossa)

Essa nova terminologia foi rapidamente difundida nos discursos políticos e na mídia. O neologismo “urbicídio” começou a ganhar fama em particular na fala do arquiteto e professor Bogdan Bogdanovic16, um dos maiores oponentes ao regime ultranacionalista de Milosovic, acusado pelo Tribunal Penal para a ex-Iugoslávia antes de morrer e antigo prefeito de Belgrado. Assim, após a mutilação da futura capital da Bósnia-Herzegovina e diante da vergonhosa capitulação da comunidade internacional, o jornal francês Le Monde em maio de 199417 interpelou a opinião pública: “L’urbicide, le mémoricide, le nettoyage ethnique resteront-ils impunis ? Aucun tribunal international ne jugera-t-il jamais les auteurs de ces délits de lèse-humanité?” [“O urbicídio, o memoricídio, a limpeza étnica ficarão impunes? Nenhum tribunal internacional jamais julgará os perpetradores desses crimes contra a humanidade?”]. Hoje, várias obras científicas18 fizeram eco a este conceito que necessita ser definido juridicamente.

b) Definição jurídica do conceito de urbicídio

O termo “urbicídio” foi fabricado seguindo o modelo do conceito de “genocídio” idealizado por Raphael Lemkin em 194419. Sua etimologia é límpida: do latim urbs, cidade, e caedere, destruir, matar; “urbicídio” significa então destruição da cidade. O primeiro uso registrado da expressão “urbicídio” foi feito na obra do prolífico autor britânico de ficção científica Michael Moorcick na novela “Elric: Dead God’s Homecoming”, publicada em 196320. Os norte-americanos de obediência marxista em geral usaram, a partir da década dos anos 60, este conceito para se referirem à reestruturação urbana (ou destruição), como o Bronx em Nova York, que tinha como efeito operar uma reconversão agressiva sobre a experiência social urbana21. Foi depois dos acontecimentos de Sarajevo, na década 90, que o neologismo abraçou outra realidade. Esse novo conceito designa uma realidade antiga, quer dizer, as violências que visam a destruição da cidade22, não na condição de objetivo estratégico, mas na condição de identidade urbana. Para retomar a expressão bastante eficaz de Paul Virilio23 – urbanista, sociólogo e filósofo francês que viveu os bombardeios da sua cidade Nantes na sua infância, em 1943 –, a estratégia da nova guerra, hoje, é uma estratégia anticidade. O espaço urbano tornou-se alvo não apenas por motivos estratégicos, mas sobretudo pelos significados que ele incorpora: identidade, valores sociais e culturais. O conceito compartilha com o de “genocídio” a ideia de purificação, limpeza étnica, aniquilamento. Porém o primeiro não centra sua atenção sobre o ser humano como objeto direto da destruição, como o segundo o faz. A cidade é o símbolo do que é detestado: a polis encarna o lugar de civilização, o centro de poder a ser derrubado, o epicentro de encontros, de trocas entre as populações. Este acordo entre populações de diferentes comunidades que forjam um modo de morar baseado no multiculturalismo ou cosmopolitismo, em valores sociais e culturais torna-se um alvo para os beligerantes que buscam promover uma única identidade da sua comunidade e aniquilar os “geossímbolos”24 do encontro entre as populações e terminar com o “komsiluk” (boa vizinhança)25. O urbicídio é um crime complexo: além de uma grade de análise que se refere somente aos fatores étnicos, religiosos e linguísticos, demonstra que os conflitos são também o fruto de lutas entre urbanos e rurais, entre dois modos de morar opostos que não se entendem26. O apagamento da cidade do mapa não visa exclusivamente, como foi o caso durante toda a história da humanidade, ganhar a batalha ou a guerra e desmoralizar o inimigo27; objetiva instaurar uma supremacia também cultural sobre o inimigo, o “Outro”. Se, na cidade, se concentram os poderes econômicos, os centros de informação, os locais estratégicos, há uma densidade populacional que a torna vulnerável; nela também são sediados os monumentos que refletem uma identidade, uma história, uma cultura a serem apagadas da memória.

Não é à toa que alguns locais são visados pelos bombardeios ou ataques por explosivos. O geografo Rémi Baudouï sublinhou assim como o incêndio da biblioteca de Sarajevo, em agosto de 1992, testemunhou no plano simbólico da raiva que animava os militares sérvios o intuito de acabar com a “cultura do Outro”28. A ponte de Mostar, que ligava dois bairros étnicos diferentes, um bosniano e o outro croata, tornou-se alvo privilegiado também dos bombardeios sérvios. Essa folia assassina irracional, esse “meurtre rituel des villes”29 caracteriza também as exações dos grupos como os talibãs, Al Qaeda no Magrebe Islâmico-AQMI, Ançar Eddine e o Grupo Estado Islâmico (ISIS, segundo o acrônimo inglês) relatados acima. Ponto comum que podemos salientar à leitura dos discursos dos líderes dos beligerantes, ultranacionalistas ou jihadistas, que rejeitam a identidade do inimigo, é a necessidade de apagar as cidades consideradas “impuras”.

Vale destacar que, no Afeganistão, no Mali ou na Síria, no século XXI, os beligerantes privilegiaram o ataque do patrimônio do inimigo aos alvos políticos, econômicos ou militares estratégicos. Em razão da facilidade de derrubar e surrupiar os bens culturais? Ou em razão do forte simbolismo que as estátuas, museus, sítios arqueológicos, mausoléus ou manuscritos representam? Segundo François Chaslin, no seu livro Um ódio monumental30, a resposta é óbvia: “O conflito na ex-Iugoslávia expressa um ódio ao monumento, uma vontade de destruir tudo que participa de uma história comum” (trad. nossa).

Por estas razões, muitas vezes, os traços deixados pelos eventos de guerra nos tecidos urbanos estão carregados de fortes valores simbólicos e a fase de reconstrução torna-se um momento de reescrever a paisagem da memória da cidade. Os projetos de intervenções de restauração, reconstrução ou demolição pós-guerra são, nessa perspectiva, a expressão de narrativas coletivas que estabelecem uma relação cada vez diferente entre a cidade, o evento de guerra e sua memória31.

Uma vez contextualizado e definido, resta analisar de maneira crítica a contribuição do novo crime à teoria do direito penal internacional.

2. Vantagens e desvantagens do novo conceito “urbicídio”

Uma reflexão preliminar sobre o risco da criação de um novo crime pode suscitar, na teoria do direito, uma comparação entre os crimes preexistentes e o novo crime de urbicídio.

2.1. Efeitos nocivos da inflação normativa

Entendemos a intenção dos defensores da criação de um novo crime internacional suscetível de tornar o Tribunal Penal Internacional (TPI) competente: conscientizar a comunidade internacional da extrema gravidade da pulverização da identidade de uma população através de seu patrimônio; insistir também sobre o efeito profilático da consagração de um crime ao acentuar, dramatizar esse caráter grave de todos os atos predatórios para acabar com essas atrocidades. Porém não podemos negar as vicissitudes próprias que surgem quando se cria um novo conceito. Como delimitar precisamente as fronteiras deste crime em gestação? Como atender melhor o princípio de legalidade? Esse crime pode realmente ser considerado um crime internacional capaz de fundar a competência da jurisdição criminal internacional? Não é redundante com os outros crimes internacionais? De modo mais geral, quais são os critérios para avaliar a relevância da constituição de novos crimes internacionais? Sem pretensão de exaustividade, podemos citar as propostas recentes de criação de infrações relativas à proteção dos indivíduos e dos povos (escravidão, apartheiddiscriminação racial, tortura…), as relativas aos espaços e ao meio ambiente (ecocídio, pirataria, poluição, espaciocídio32…), as relativas à proteção do Estado, das organizações internacionais e de seus agentes (atos de terrorismo33…) ou as relativas às trocas internacionais (tráfico de entorpecentes, luta contra a corrupção internacional ou contra os paraísos fiscais…), as econômicas e financeiras34 etc.35. Todas são legítimas e dignas de atenção, porém não contribuem para inflação normativa criminal? Este crescimento exagerado não tem o risco de banalizar o crime internacional e finalmente tornar a luta contra a impunidade ineficaz?

Ao acolher todas essas propostas, chegaremos a uma hipótese de “non-droit”, quer dizer, a hipótese extrema da inefetividade do direito que seria a “ausência de direito em um determinado número de relações humanas onde a lei tinha a vocação teórica de estar presente”36, descrita pelo renomado sociólogo de direito francês, Jean Carbonnier, no meio do século passado. Tanto a escassez de direito quanto sua proliferação podem aniquilar ele mesmo, “como a serpente que se devora pela cauda. Em um imenso número de casos, ele devora fenômenos legais, neutraliza sua juricidade”37. Essa neutralização pela banalização já foi debatida e denunciada a respeito da qualificação quase sistemática dos massacres de população em genocídio (como foi feito para caracterizar os crimes na ex-Iugoslávia nos anos 90, no Darfur no Sudão, em Israel nos anos 2000 ou da juventude negra brasileira atualmente)38.

Em resumo: positivar o crime de “urbícidio”, seria o meio ruim para alcançar um bom objetivo? Precisa-se trivializar os crimes internacionais para “enobrecer” a destruição em massa do patrimônio da humanidade que assola atualmente várias regiões do mundo vítimas da ação de grupos obscurantistas ou de Estados visando nelas impor sua hegemonia? Essas questões merecem uma reflexão aprofundada para conciliar de maneira satisfatória a efetividade jurídica e a luta contra a impunidade.

Uma vez levantado o risco ligado à criação de um novo crime internacional, podemos questionar a sua relevância.

2.2. Comparação do crime de urbicídio com os crimes internacionais positivados

Na jurisprudência dos tribunais penais internacionais ad hoc e do TPI, a destruição deliberada dos bens culturais foi assimilada aos crimes contra a humanidade e aos crimes de guerra. Vale então desenhar as semelhanças e diferenças entre esses crimes.

Os crimes de urbicídio e os crimes contra a humanidade ou de guerra apresentam elementos comuns: visam aniquilar o inimigo e constituem atos de violência coletiva. Porém existem distinções profundas e intrínsecas. No crime contra a humanidade ou de guerra, os valores protegidos dos atos subjacentes visam diretamente a pessoa e, além disso, a espécie humana, como atentados à vida sob a forma de assassinato ou homicídio, atentados à integridade física e mental e à liberdade de deslocamento (sequestros e raptos). O crime de urbicídio é antes de tudo um crime direcionado contra o Estado. Mesmo se ele visa civis que vão sofrer na sua carne, visa de maneira colateral os símbolos do modelo combatido: a potência comercial e financeira, a supremacia militar, o poder político, o patrimônio cultural, através de um impacto simbólico e um grande choque midiático. Nota-se que o criminoso da humanidade ou de guerra busca eliminar os rastros das suas monstruosidades. Ao inverso, os responsáveis pelo urbicídio usam plenamente dos meios de comunicação para divulgar seus crimes. A violência contra o patrimônio, nesses últimos anos, foi teatralizada no intuito de melhor difundir o terror diante das populações visadas, e a reivindicação torna-se um elemento necessário. Parece que os bens são interesses jurídicos protegidos pelas duas incriminações, porém isso fica marginal para o crime contra a humanidade ou crime de guerra. O crime de urbicídio entende resguardar, tanto a pessoa humana quanto os bens da humanidade e os dos Estados. Enfim, o crime contra a humanidade ou de guerra só pode ser cometido por um Estado, enquanto os atos de urbicídio podem ser realizados por particulares para seus próprios interesses39.

Essas diferenças poderiam justificar a razão de ser do novo crime. Porém, do ponto de vista pragmático, sua concretização traz mais perguntas que soluções.

Com efeito, uma discussão a ser resolvida, por exemplo, é de determinar quais seriam os elementos da sua definição a serem comprovados para punir o crime de urbicídio. As evoluções da jurisprudência do Tribunal Penal para a ex-Iugoslávia – TPII corroboram a dificuldade quanto à qualificação do crime (crime de guerra ou crime contra a humanidade?) e quanto aos critérios exigidos para determinar se houve ou não um crime contra o patrimônio da humanidade.40 Em vários julgamentos, o TPII, de maneira solene, condenou os atos visando o patrimônio cultural41. No “caso Kordic”, julgado em 26 de fevereiro de 2001, o ato de demolição e degradação de edifícios consagrados à religião ou à educação, quando tal ato é perpetrado deliberadamente, foi equiparado a um ato de perseguição, posto que equivale a: “um ataque contra a identidade religiosa própria de um povo. Assim, o Tribunal exemplifica a noção de crime contra a humanidade, pois deste fato, é a humanidade no seu conjunto que é afetada pela destruição de uma cultura religiosa específica e dos objetos culturais vinculados”42. No “caso Miodrag Jokic”, o julgamento de 18 de março de 2004 puniu, mais uma vez, esses atos bárbaros de hostilidades contra o patrimônio cultural nesses termos: “O bombardeio da velha cidade de Dubrovnik (classificada na lista da UNESCO) constituiu um ataque não somente contra a história e o patrimônio da região mas também contra o patrimônio cultural da humanidade”43. No julgamento de 3 de março de 200044, T. Blaskic foi acusado por ter atacado o patrimônio cultural do inimigo. No entanto, o tribunal ad hoc entendeu de maneira restritiva o artigo 3° al. d). Foi estabelecido que o dano ou a destruição precisam ser cometidos de maneira deliberada contra edifícios claramente identificados como consagrados à religião ou ao ensino e não usados, no momento dos fatos, para fins militares. Neste “caso Blaskic”, o ataque contra os edifícios não caracterizou um dos quatro crimes internacionais, tornando o TPII competente, pois eles estavam localizados perto de objetivos militares, condição que legitima os bombardeios. No entanto, a jurisprudência da corte criminal evoluiu: no julgamento “Natelic e Martinovic” do 31 de março de 200345, a definição do crime não contemplou mais o elemento de proximidade do edifício bombardeado com os objetivos militares. Mas os juízes internacionais requereram a prova da intenção do autor do delito de degradar o imóvel, prova sempre delicada a fornecer, como é para qualquer elemento subjetivo. Essas exigências são compreensíveis, pois se trata da definição dos crimes internacionais, quer dizer, os de maior gravidade, que afetam a comunidade internacional no seu conjunto, justificando a competência excepcional dos tribunais penais internacionais e relativizando a soberania dos países beligerantes.

O terrorismo compartilha várias semelhanças com o urbicídio, em particular o de propagar o terror e destruir, não somente física mas também moralmente, uma parte da população civil, focar em alvos simbólicos da identidade do inimigo. Mas vale lembrar os fracassos da sociedade internacional ao definir o primeiro para descartar o raciocínio analógico46. Apesar de o terrorismo ser considerado uma das ameaças mais terríveis destas últimas décadas, não houve consenso internacional até hoje, para circunscrever este conceito47, o que não deixa pressagiar, pelo menos a curto prazo, novo conceito de urbicídio.

Mesmo que o desafio da delimitação do conceito esteja superado, restarão outras questões a serem resolvidas. Qual seria seu regime jurídico? O crime é mais grave que os outros crimes internacionais vigentes hoje no Estatuto de Roma? A sanção deveria ser agravada? Quais são as causas para se eximir da sua responsabilidade pela destruição de uma cidade?

Estes são apenas exemplos de incertezas jurídicas que o TPI permanente encontrará se o conceito de urbicídio vier a ser incorporado no artigo 8 do Estatuto de Roma. Além disso, a capacidade deste termo para abranger uma variedade de campos, tais como, direito, política internacional, urbanismo e arquitetura, história da arte, antropologia, filosofia e sociologia, tornará especialmente difícil estabelecer uma definição finita que satisfaça a todos.

Conclusão

A discussão doutrinária sobre a qualificação jurídica aplicável às violações voluntárias aos monumentos históricos tem o mérito de demonstrar as novas expectativas da sociedade internacional quanto à tutela do patrimônio da humanidade. Porém, por enquanto, parece mais conveniente conservar a principal caracterização de “crime de guerra” aplicada pelo TPI. Se a criação de um crime sui generis apresenta intelectualmente argumentos a favor, a mudança da terminologia poderia ser contraproducente. O governo francês, nas suas “50 proposições para proteger o patrimônio da humanidade” reveladas em 201548, propôs sistematizar o acionamento do TPI para responsabilizar individualmente os que perpetraram crimes de lesa-patrimônio (proposição n° 42) sem, no entanto, tentar modificar a qualificação de crimes de guerra para outro crime. Emendar o Estatuto de Roma no intuito de criar uma nova infração tem o risco de deixar entender, segundo Jean-Luc Martinez, redator das proposições, que as destruições das pedras podem ficar no mesmo patamar que os massacres da população, o que é difícil de ser compreendido pela opinião pública. Essa falta de legibilidade provocada pela alteração de jurisprudência seria contraditória com a preocupação de consolidar a efetividade das regras em germinação existentes. Ademais, o processo de reforma do Estatuto de Roma pode revelar-se arriscado pois a probabilidade de uma emenda entrar em vigor é fraca. Alterar as cláusulas do tratado de 1998 necessita da aquiescência da maioria dos 2/3 dos Estados membros da jurisdição criminal internacional e vinculará somente os Estados que ratificaram a emenda. Como o TPI está hoje sofrendo uma fase de contestação, em particular pelos países africanos que contestam sua legitimidade49 e também pelos presidentes russo, Vladimir Putin, norte-americano, Donald Trump, é melhor não dar oportunidade aos Estados de denunciar ou enfraquecer o ato constitutivo desta instituição judiciária, que demonstrou recentemente sua importante contribuição na luta eficaz contra a destruição do patrimônio da humanidade.


1 SARTRE-FAURIAT, Annie. Proche-Orient : patrimoines en grand danger. Anabases, Toulouse, n° 23, 2016, p. 139.

2 ROBICHEZ, Juliette. A destruição do patrimônio cultural da humanidade como instrumento de aniquilamento da dignidade da pessoa humana. A gênese da proteção jurídica do patrimônio cultural da humanidade. Diálogos possíveis, Salvador, v. 14, 2015, p. 96. – ROBICHEZ, Juliette. A proteção do patrimônio histórico-cultural da humanidade e a crise do direito internacional. In: MENEZES, Wagner; ANUNCIAÇÃO, Clodoaldo S. da, VIEIRA, Gustavo M. (org.). Direito internacional em expansão, Belo Horizonte: Arrães Ed., 2015, p. 122.

3 ROBICHEZ, Juliette. A destruição deliberada do patrimônio cultural da humanidade: “crime de guerra” ou crime contra a humanidade”? Revista de Direito Internacional, 2020, v. 17, n.° 3, Dossiê temático: Direito da arte e do patrimônio cultural, p. 357. Disponível em: https://www.publicacoesacademicas.uniceub.br/rdi/article/view/6591. Acesso em: 21 abr. 2021.

4 Definido no artigo 4, A, §6 da Terceira Convenção de Genebra. Termo francês para a conscrição durante as Guerras Revolucionárias francesas, particularmente a de 23 de agosto de 1793.

5 DUFOUR, Jean-Louis. La guerre, la ville et le soldat. Paris: Odile Jacob, 2002.

6 DUFOUR, Jean-Louis. Villes et combats urbains au XXe siècle, in Guerres mondiales et conflits contemporainsParis, 2002/2, n° 206, p. 95. Disponível em: https://www.cairn.info/revue-guerres-mondiales-et-conflits-contemporains-2002-2-page-95.htm. Acesso em: 07 mai. 2019.

7 UNESCO. Quatorzième assemblée générale des États parties à la Convention concernant la protection du patrimoine mondial, culturel et naturel. Paris, 14-15/Out/2003, p. 2. Disponível em: <http://whc.UNESCO.org/archive/2003/whc03-14ga-inf01f.pdf>. Acesso em: 10 fev. 2014.

8 Por enquanto, os crimes internacionais são: crime de genocídio, crime contra a humanidade, crime de guerra e crime de agressão.

9 Resolução 2085 (2012). Disponível em: <http://abonnes.lemonde.fr/international/article/2013/02/15/patrimoine-mondial_1833424_3210.html>. Acesso em: 05 mai. 2014.

10 No seu sentido próprio de aterrorizar a população.

11 CABANES, Valérie. Un nouveau droit pour la terre. Pour en finir avec l’écocide. Paris: Seuil, 2016.

12 Colóquio sobre as cidades destruídas nas guerras recentes, 31 jan. 1995, Ecole d’architecture de Paris-La Défense, sob a iniciativa da revista Urbanisme et da Associação Patrimônio sem Fronteiras. V. EDELMANN, Frédéric. Comment réconcilier les villes martyres et leur histoire. Le Monde, Paris, 11 fev. 1995. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1995/02/11/comment-reconcilier-les-villes-martyres-et-leur-histoire_3836761_1819218.html#mQ8aDPHigO6hDpLU.99>. Acesso em: 14 mar. 2017.

13 Neologismo elaborado a partir da palavra “war”, guerra em inglês e “architecture”, arquitetura.

14 GREES. Urbicide à Sarajevo. Blogue Immersion à Sarajevo, s.d. Disponível em: <https://grees2009.wordpress.com/nos-recherches/urbanisme/urbicide-a-sarajevo/>. Acesso em: 14 mar. 2017. Fato interessante, o neologismo “urbicídio” não foi traduzido em inglês na mídia nova-iorquina, o outro “warchitecture-Sarajevo”, associando a palavra “guerra” e “arquitetura”, foi privilegiado para falar de uma cidade “ferida” (“A Wounded City”). V. STOREFRONT FOR ART AND ARCHITECTURE. Warchitecture-Sarajevo: a Wounded City. 04 fev. 1995. Disponível em: <http://storefrontnews.org/programming/warchitecture-sarajevo-a-wounded-city/>. Acesso em: 14 mar. 2017.

15 Une exposition sur Sarajevo au Centre Pompidou. Les ruines d’une ville assiégée. Le Monde, Paris, 03 mai. 1994. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1994/05/03/une-exposition-sur-sarajevo-au-centre-pompidou-les-ruines-d-une-ville-assiegee_3829085_1819218.html#0D7axomAHhypp4uf.99>. Acesso em: 07 set. 2016.

16 BOGDANOVIC, Bogdan. Vukovar, Sarajevo. La guerre en ex-Yougoslavie. Paris: Ed. Esprit, 1993.

17 Pourquoi Sarajevo. Le Monde, Paris, 27 mai. 1994. Disponível em: <http://www.lemonde.fr/archives/article/1994/05/27/pourquoi-sarajevo_3831329_1819218.html#rUgtrD2dZmqhOEYS.99>. Acesso em: 07 set. 2016. Tradução nossa: “O urbicídio,o memoricídio e a limpeza étnica ficarão impunes? Nenhum tribunal internacional nunca julgará os autores destes delitos de lesa-humanidade?”

18 Por ex.: MAZZUCCHELLI, Francesco. Urbicidio. Il senso dei luoghi tra distruzioni e ricostruzioni nelle ex Jugoslavia. Bononia University Press, Bolonha, 2010.

19 LEMKIN, Raphael. Chapter IX: Genocide. In: ______. Axis Rule in Occupied Europe: Laws of Occupation – Analysis of Government – Proposals for Redress. Washington: Carnegie Endowment for International Peace, 1944. p. 79-95. Disponível em: <http://www.academia.edu/5846019/Raphael_Lemkin_-_Axis_Rule_in_Occupied_Europe_Laws_of_Occupation_-_Analysis_of_Government_-_Proposals_for_Redress_Chapter_IX_Genocide_&gt;. Acesso em: 08 mai. 2019.

20 MOORCOCK, Michael. Dead God’s Homecoming. Science Fantasy, n° 59, Nova Publishing, 1963, apud WIKIPEDIA, Urbicídio. Disponível em: <https://es.wikipedia.org/wiki/Urbicidio>. Acesso em: 08 mai. 2019. Nesta obra, o protagonista Elric, imperador de Melniboné, abandona seu trono para viajar e assiste impotente à destruição do seu mundo para deixar seu lugar ao nosso.

21 Por exemplo: MARSHALL, Berman. Falling Towers: City Life After urbicide, in CROW, Dennis, Geography and Identity. Ed. Maisonneuve Press, Washington, 1996, p. 172.

22 Pensamos em Troia sitiada e devastada pelos Gregos (1240 a.C.); a tomada de Cartago, cidade sediada no norte da África, originariamente colônia fenícia pelos Romanos que se espalharam pela cidade e semearam as terras de sal para que nada mais repele como diz a lenda (146 a.C.); a tomada de Tenochtitlán (antigo México), capital dos Astecas, pelos Espanhóis (1521)…

23 VIRILIO, Paul. Stratégie de la déception: à partir du conflit au Kosovo, réflexion sur la stratégie militaire du contrôle et de désinformation tous azimuts. Paris: Ed. Galilée, 2000.

24 TRATNJEK, Bénédicte. Des ponts entre les hommes : les paradoxes de géosymboles dans les villes en guerre. Cafés géographiques, rubrique Vox geographi, 12 dez. 2009. Disponível em: <https://halshs.archives-ouvertes.fr/file/index/docid/440892/filename/Des_ponts_entre_les_hommes.pdf>. Acesso em: 28 mai. 2019.

25 O termo “komsiluk”, de origem turca, designa as relações de vizinhança no seu conjunto. Na Bósnia-Herzegovina, no contexto pluricomunitário bosníaco, o termo abrangia um sistema de coexistência cotidiana entre as diferentes comunidades. Expressava-se essencialmente no trabalho, na vida hodierna, na associação na comemoração de todos aos eventos religiosos e familiares. BOUGAREL, Xavier. Bosnie. Anatomie d’un conflit. Paris: La Découverte, 1996, p. 81.

26 TRATNJEK, Bénédicte. La notion d’urbicide : exemples en ex-Yougoslavie. Blogue Géographie de la ville en guerre, 22 out. 2008. Disponível em: <http://geographie-ville-en-guerre.blogspot.com.br/2008/10/la-notion-durbicide-dimensions.html>. Acesso em: 07 set. 2016. Podemos também citar o exemplo de Phnom Penh, capital da Camboja, que sofreu graves destruições e descuidados durante a República Khmer (1970-1975). A “Pérola da Ásia” foi bombardeada pelas tropas comunistas e esvaziada durante quase quatro anos. Em 1975, a nova Kampuchea democrática evacuou pela força seus dois milhões de residentes para que estes trabalhassem nas fazendas rurais e se tornem o “novo povo”. Ver a obra cinematográfica sobre este tema: The killing Fields. Direção de Rolland JOFFÉ, Reino Unido, 1984 (138 min.).

27 Pensamos nos bombardeios de Paris e Londres na Primeira Guerra Mundial, de Guernica durante a guerra civil na Espanha ou Hiroshima e Nagasaki durante a Segunda Guerra Mundial.

28 BAUDOUï, Rémi. De la menace atomique aux conflits de “faible intensité”. L’emprise croissante de la guerre sur la ville. Annales de la recherche urbaine, n° 91, dossier “Villes et guerres”, 2001, pp. 31-32.

29 Idem. “Assassinato ritual de uma cidade”. (trad. nossa)

30 CHASLIN, François. Une haine monumentale. Essai sur la destruction des villes en ex-Yougoslavie. Paris: Descartes & Cie, 1997. – V. também TRATNJEK, Bénédicte. La notion d’urbicideOp. cit.

31 Uma das primeiras medidas adotadas pela população vítima desses atos bárbaros foi de reconstruir a ponte de Mostar ou os mausoléus de Tombuctu.

32 HANAFI, Sari. Spatiocide, réfugiés, crise de l’Etat-nation. Multitudes, Paris, 2004-4, n° 18, p. 187. Disponível em: <http://www.cairn.info/article_p.php?ID_ARTICLE=MULT_018_0187>. Acesso em: 17 mar. 2017 – LEVY, Jacques. Topologie furtive. Espacestemps.net, 2008. Disponível em: <http://www.espacestemps.net/articles/topologie-furtive/>. Acesso em: 17 mar. 2017. Esses autores demonstram que o espaço é um recurso usado pelo Estado israelense para impedir a construção estatal palestina: as políticas de expropriações gerais das terras, deslocamento ou expulsão maciça dos habitantes; o assentamento consistente, exaustivo e definitivo por colonos visa a romper a continuidade territorial, a suprir a relação entre Palestino e seu território.

33 ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. A complexa definição de ato terrorista como crime contra a humanidade. Revista da Faculdade de Direito – UFPR, Curitiba, v. 65, n° 2, mai./ago. 2020, p. 149. Disponível em: https://revistas.ufpr.br/direito/article/view/69797/41512. Acesso em: 17 dez. 2020. V. também: MOLINS, François. Actes de terrorisme : nouveaux crimes contre l’humanité ? Paris: Colloque à la Cour de cassation: 70 ans après Nuremberg – Juger le crime contre l’humanité, 30 set. 2016. Disponível em: <https://www.courdecassation.fr/IMG/F%20Molins%20-%20Actes%20de%20terrorisme%20%20noueaux%20crimes%20contre%20l%20humanit%C3%A9%20-%2070%20apr%C3%A8s%20Nuremberg%20-%20Juger%20le%20crime%20contre%20l%20humanit%C3%A9.pdf>. Acesso em: 17 mar. 2017.

34 MUNIZ, Lucas Maia Carvalho. A tutela dos crimes contra o sistema financeiro nacional no Tribunal Penal Internacional. Trabalho de Conclusão de Curso, Faculdade Ruy Barbosa, Curso de direito, orientador: Juliette Robichez, 2013 (n.p.).

35 Para maiores desenvolvimentos V. ASCENSIO, Hervé, DECAUX, Emmanuel, PELLET, Alain. Droit international pénal. Paris: A. Pedone, 2° ed., 2012, pp. 183 e s.

36 CARBONNIER, Jean. Flexible droit. Pour une sociologie du droit sans rigueur. Paris: LGDJ, 7° ed., 1992, p. 23 e s. Trad. nossa.

37 Idem. Trad. nossa

38 Ex.: JARREAU, Patrick. Simone Veil s’inquiète de la banalisation du génocide des juifsLe Monde, Paris, 18 mai. 2003. Disponível em: <http://abonnes.lemonde.fr/une-abonnes/article/2003/05/15/simone-veil-s-inquiete-de-la-banalisation-du-genocide-des-juifs_320122_3207.html?xtmc=simone_veil_s_inquiete_de_la_banalisation_du_genocide&xtcr=1>. Acesso em: 21 abr. 2019.

39 V. ausência de consenso sobre essa questão no debate na Comissão de Direito Internacional sobre o projeto de código dos crimes contra a paz e a segurança da humanidade. ACDI, 1986, vol. II, 2 e partie, p. 48, § 98. V. também ACDI, 1990, vol. II, 2 e parte, comentários do art. 16 in fine, p. 29. Contra: Resolução da AG/OEA, 30/06/70, equiparando os atos de terrorismo a crimes contra a humanidade. Mesma posição nas resoluções 863 de 1986, 1170 de 1991 e na recomendação 1644 de 2004 da Assembleia Parlamentar do Conselho da Europa. V. ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc. cit.

40 DIAS, Anauene. Destruição do patrimônio cultural: crime de guerra. Revista Via IurisBogotá, 2018, n° 25, p. 1. Disponível em: <https://www.academia.edu/38358730/Destruição_do_patrimônio_cultural_como_crime_de_guerra.pdf?email_work_card=view-paper>. Acesso em: 28 mai. 2019.

41 CARDOSO, Tatiana de Almeida F. R. Novos desafios ao direito internacional humanitário: a proteção dos bens culturais em caso de conflito armado. Revista de Direitos Fundamentais e Democracia, Curitiba, v. 14, n° 14, jul./dez. de 2013, p. 196. Disponível em: <http://revistaeletronicardfd.unibrasil.com.br/index.php/rdfd/article/view/381/338>. Acesso em: 25 jul. 2018.

42 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de Primeira Instância. Procurador v. Kordic & Cerkez. 27 fev. 2001. N° IT-95-14/2-T. <Disponível em http://www.icty.org/x/cases/kordic_cerkez/tjug/fr/kor-010226f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, pp. 64 e 65; p. 101 e s. e p. 311 e s. Trad. livre

43 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de primeira instância I. Procurador c. Miodrag Jokic. 18 mar. 2004. N° IT-01-42/1-S. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/miodrag_jokic/tjug/fr/jok-sj040318f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 21 e s. Trad. livre.

44 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA (2000a). Câmara de Primeira Instância I. Procurador c. Tihomir Blaskic.03 mar. 2000. N° IT-95-14-T. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/blaskic/tjug/fr/bla-tj000303f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 5 e s., pp. 53 e 56, p. 63 e s., p. 144 e s.

45 TPII – TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA EX-IUGOSLÁVIA. Câmara de primeira instância. Procurador v. Mladen Naletilic e Vinko Martinovic. 31 mar. 2003. N° IT-98-34-6. Disponível em: <http://www.icty.org/x/cases/naletilic_martinovic/tjug/fr/tj030331f.pdf>. Acesso em: 21 mar. 2014, p. 230 e s., pp. 274-275.

46 ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc. cit.

47 JAPIASSÚ, Carlos Eduardo A. Coleção para entender: o Direito Penal Internacional. Belo Horizonte: Del Rey, 2009. – MALUF, Elisa L. Terrorismo e prisão cautelar: eficiência e garantismo. São Paulo: LiberArs, 2016.

Ver referências in: ROBICHEZ, Juliette; SPÍNOLA, Luíza M. C. Loc cit.

48 MARTINEZ, Jean-Luc.Cinquante propositions françaises pour protéger le patrimoine de l’humanité. In: Rapport au Président de la République sur la protection du patrimoine en situation de conflit armé. Nov. 2015. Disponível em: <http://www.elysee.fr/assets/Uploads/Cinquante-propositions-francaises-pour-proteger-le-patrimoine-de-lhumanite.pdf>. Acesso em: 05 fev. 2017.

49 Acusado de ser uma instituição “racista e neocolonial” pela União Africana, alguns Estados africanos manifestaram sua vontade de sair da organização internacional. A partir de 2015, a África do Sul, o Burundi e a Gâmbia introduziram um processo de denúncia do Tratado de Roma de 1998.Ver ROBICHEZ, Juliette. A justiça penal internacional e a África. Análise crítica do “afrocentrismo” do Tribunal Penal Internacional. Cientifico, Salvador, 2018, p. 147. Disponível em: <https://revistacientefico.adtalembrasil.com.br/cientefico/article/view/626/390>. Acesso em: 21 abr. 2019.

[Fonte: http://www.outraspalavras.net]

Un desenat de familhas l’an ja demandat, e desenant se prepausarà a totes los nòus maridatges

Doas familhas de Biàrritz an recebut lo primièr libret de familha bilingüe, que sas lengas son lo francés e lo basco. La consolessa màger de la vila del Bas Ador, Maider Arosteguy, vòl atal “aubrir ua nava èra a Biàrritz en tot despartimentar la lenga basca”, çò rapòrta Mediabask.

Lo document l’an revisat d’especialistas de l’Ofici Public de la Lenga Basca, en collaboracion amb de professors de drech de l’Universitat del Bascoat, per tal que la terminologia administrativa e legislativa siá exacta. Tanben s’es volgut que de bon completar pels oficièrs de l’estat civil non bascofòns.

Après un trabalh de sièis meses, lo document bilingüe es disponible e, après una comunicacion de la comuna dins la revista muncipala, i a mai de dètz familhas de la vila que l’an demandat. A mai, se prepausarà lo document a totes los maridatges que se celebraràn desenant. Arosteguy encoratja d’autras comunas que prepausen aquel “dispositiu simbolic”.

Los librets de familha bilingües francés-breton an ben capitat dins fòrça comunas de Bretanha. Seriá plan que las administracions occitanas o prepausèsson tanben en occitan, e que se faguèsse de versions en gascon dins las comunas del Bas Ador per qual o desirariá tanplan en la lenga nòstra.

[Imatge: Ville de Biàrritz – poblejat dins http://www.jornalet.com

Carrancas e Tarabelos

Escola infantil Tambre, Santiago de Compostela

 

Escrito por Xosé Manuel Sarille

Elias Torres Feijó regaloume Portugal, para quê?, un libro escrito por el, que consta de varios ensaios sobre o vínculo cultural, literario e político, entre Portugal e Galicia. Referentes orixinais e eruditos. A obra está dedicada, tal como el o expresa, a seis marcos de amizade, seis persoas, e unha son eu. Este privilexio tróuxome á lembranza un artigo de Carlos Casares sobre as afinidades que determinan tales eleccións. Casares comentaba que a el nunca lle dedicaran un libro, ou quizais era aquela a primeira vez que o facían, xa non lembro.

As dedicatorias, tamén as destinadas ás persoas que compran os exemplares, ou que os reciben como regalo do autor, posúen unha obrigada concisión expresiva que pode resultar moi potente. De amor, de amizade como neste caso, de agradecemento ou somente de consideración.

En realidade conforma un xénero literario, ou case, porque pode conter toda a beleza da palabra, a abstracción conceptual e someterse a códigos estéticos, normas estritas, e tamén prolongar a mensaxe contida na propia obra. A min algunha vez ténseme ido a man riscando para lectores aos que lles importaba exactamente un pito o asunto que lles comentaba. Continuaba medio entusiasmado o rego discursivo do libro e despois, ao lembrar o asunto, pois amolábame un pouco. Hai que ter mesura.

Agora ben, se o epigrama é poesía, se Catulo, Oscar Wilde ou Ernesto Cardenal lograron grandes alturas poéticas con expresións tan breves, pois a dedicatoria pode ser igualmente bela e conformar un xénero, ou algo así, aínda que a clasificación pouco importe. Vexo agora facendo consultas que os epitafios son epigramas, dunha clase diferente. E xa metidos en fariña desculpen a tentación e que recolla aquí o de Herminio Villaverde Díaz, enterrado nun cemiterio da Fonsagrada: “O Cazote de Fonfría / Descansa aquí panzarriba / Postura que lle agradou / Mentres lle durou a vida”.

Indo ao miolo, que é outro ben diferente. En Portugal, Sísifo e o galeguismo, primeiro capítulo do libro, Torres Feijó sinala que hoxe “pode parecer normal e sem dúvida genuíno de primeira classe usar formas en galego como deus ou escola, nada habituais en tempos pretéritos, quando as funçôes e instituçôes que esses conceitos portam, forom veiculadas e impostas em espanhol”. Hai un século, segue explicando, Cuveiro Piñol, tido por bo gramático, censuraba o uso de palabras como as anteditas, en contra da orientación do grupo liberal da Coruña, liderado por Manuel Murguía; tamén o termo século (claramente lusista) ou dúbida, usadas en portugués como é evidente. Trátase dunha negación do recurso a Portugal e ao seu mundo lingüístico e cultural, que foi e é “importante para o galeguismo, no sentido de legitimar, reforçar, completar ou depurar a sua proposta”.

No cuarto ensaio titulado “A polémica na Revista Gallega sobre o texto da inscrição no monumento “Aos mártires de Carral”: a evidência dum sistema paralisado” analiza a polémica causada polas palabras libertade e ao, inscritas finalmente na cruz conmemorativa e previamente rexeitadas por consideralas lusistas, nunha dura polémica, de novo contra o criterio do grupo coruñés.

É doado observar esa mesma actitude, esa mesma idea da lingua galega, esa mentalidade (trátase esencialmente diso) entre moitos membros que conforman actualmente os órganos oficiais de estudo da lingua galega.

Traio aquí todo isto porque ao ler a Torres Feijó decidín facer un experimento caseiro para saber o que pode aportar o dicionario da Real Academia Galega, tendo en conta que propón, segundo declaración oficial, un modelo estándar da lingua, e que se erixe en faro orientador.

Sempre acompaño os meus traballos de redacción con buscas en dicionarios. Comprobei hai moito tempo que o da RAG é un dicionario con moitas carencias e desde aquela procuro consultar en varios cada termo. Converteuse en hábito por necesidade pura e dura, nada de adornos. Tan presente está o escudriñe que rompe permanentemente a fluencia da escrita. Son os problemas das linguas mal fixadas e das pouco fixadas; é unha das portaxes, das peaxes a pagar.

O meu método, por así dicir, consiste en incorporar cantas palabras me parecen axeitadas. Vou engadíndoas a un corrector ortográfico que adoptei hai varios decenios. Comprei un ordenador e viña instalado e desde aquela vouno transportando para os novos que adquiro. Entraron para dentro centos de termos, quizais miles; tal era a indixencia orixinaria.

Ao non obedecer autoridade ningunha, a maneira de admitir novas entradas no arquivo propio seméllase moito ás habaneras de ida e volta. Primeiro tocábanse nun lado do océano, despois viaxaban para o outro e voltaban de novo xa ben mareadas e así sucesivamente. Cando a palabra escollida para usar non está no meu tarabelo recorro ao Estraviz, dicionario reintegracionista da lingua galega e despois ao da RAG.

Non busquen ciencia porque non a hai e critiquen o que queiran porque cada un di o que lle peta. Se aparece en calquera dos dous incorpóroa; se a dúbida o merece acudo ao Priberam, un bo dicionario de portugués; e se xa está perdido o ritmo das teclas, pois toca encebolarse co da RAE, o diccionari.cat, os de fóra da Península e poñéndose estupendo co Etimológico da Língua Portuguesa e cos Corominas.

É só supervivencia ante uns rexistros moi cativos. E curiosidade polas palabras, esquecendo moi axiña o buscado. Téñoo pasado moi ben co Aurélio cando circulaba en CD e aínda non estaba moi estendido o soporte dixital, triscando palabras, consultando abraiado as ducias de acepcións eufemísticas da palabra cachaça, por exemplo. A abundancia tropical, a fértil mestura, as deformacións brasileiras do presente e as aportacións tupís, bantús, incrustadas no galego-portugués.

O experimento consistiu en anotar desde que recibín o obsequio, durante estes catro meses, as palabras que non saían no corrector e o que acontecía con elas nos dicionarios que utilizo. Seguro que hai termos mal recollidos, ou con variábeis que non detectei, pero será un defecto menor.

Palabras que non estaban no dicionario da RAG:

Hilaridade. Disruptivo. Averiguar. Burdo. Atorar. Capirote. Grupúsculo. Escanaveirar (termo usado por unha señora dunha aldea para falar dun exhibicionista. O Estraviz recóllea, como case todas as desta lista). Aportación. Reseña. Reseñar. Conas (un). Conacho. Chamativo. Intricado. Intrincado. Bisoño. Traquinar. Propositivo. Hexemonizar. Ineficiencia. Categorizar. Glamour. Ecoar. Permeabilizar. Sacrificial. Desagregador. Literato. Xeneralista. Gargallar. Sobardar. Vitimismo. Desacoplar. Desacoplamento. Embrollo. Vosear. Atutar. Vacío (aparece negado, riscado). Fruír. Adefaxia. Aplestia. Zampar (aparece negado). Embudar. Desbrozar. Farra. Boate ou Boîte. Pistilo (aparece só como órgano feminino das plantas). Antagonizar. Chingar. Ñoño. Volupia. Candente. Restrinxido. Restrito (cocido está como participio, adxectivo e substantivo). Remasterizar. Grimorio. Alegato. Bozal. Mariache ou Mariachi. Santarrón. Cateto (persoa inculta analfabeta, só no Estraviz). Gabarra (descrita por Mariño Ferro). Nulificar. Nulificación. Vigorar. Viñoteiro. Consultante. Suterra (pataca). Mariña (pataca). Soslaio. Maroutallo (moi mal definida no Estraviz). Manusear. Petrechar. Xentrificación. Xentrificar. Profesionalizar (profesionalidade si). Brueiro (peza do carro). Vulcaniana. Piroclasto. Cultivación. Dipsomanía. Estábulo (estabular e estabulación si que se incorporan). Escolasticismo. Colleitar.

A RAG debe facer algún seguimento das consultas electrónicas, porque agora xa figuran os termos hilaridade candente, que hai tres meses non estaban, se non me equivoco. Quizais haxa incorporacións urxentes das ausencias máis abraiantes. Hilarante leva unha definición moi pobre.

Ludicamente, Esplenio, Compactador e Occipucio, palabras buscadas tamén, só aparecen no Priberam, igual que Doxa e Epitálamo, termos que tampouco teñen entrada no da RAE, dito sexa por curiosidade. Diencéfalo aparece no Priberam e no Estraviz.

Fáctico non aparece no Estraviz. Tampouco está Petrecho; recolle no entanto o verbo Petrechar e defíneo como prover de petrechos.

Acerta a RAE cos termos Lema e Mote, referidas ao sector económico do deseño. RAG, Estraviz, Priberam e Aurélio non recollen esas acepcións. E resulta curioso que o da RAG defina Naipeira como muller que bota os naipes, sen que apareza Naipeiro, mentres que no Estraviz aparece naipeiro e falta naipeira.

A voz Parodia está en todos, pero Parodiante só no Priberam. E Parodiado no Priberam e no Estraviz. No da RAG nin Parodiante nin Parodiado.

Aquí fálase só da presenza e da ausencia de termos, sen atender ás categorías gramaticais, variantes, etimoloxías (que o da RAG non reflicte), expresións, nin outras informacións. Tampouco á pobreza das definicións e falta de acepcións, especialmente no da RAG, a unha enorme distancia do Priberam, RAE, Dizionari di lingua italiana ou do rico Larousse da lingua francesa.

O profesor Manuel González, do Seminario de Lexicografía da Real Academia Galega, explicou hai pouco en Radiofusión o xeito de incorporar novos termos. Teñen varias fontes: as suxestións dos propios membros do seminario, que se reúne mensualmente; a observación dos medios de comunicación, que reflicten cambios sociais; outra fonte procede do Seminario de Terminoloxía, tamén da Academia, que estuda o léxico de linguas de especialidade, para incorporar as novidades do vertixinoso mundo da ciencia e das tecnoloxías; finalmente o ouvido á sociedade, a través das redes sociais e tamén da propia páxina do dicionario.

Tendo en conta as enormes carencias chama a atención que non decidan cruzar datos cos doutros dicionarios, particularmente os galegos e portugueses, para tratar de resolver as enormes eivas, sobre todo tendo en conta as posibilidades que ofrecen arestora as tecnoloxías. Ignoro o que ten de heterodoxo este método comparativo, pero a necesidade é maior que o mal remedio. E asombra que o estado da cuestión sexa este despois de corenta anos de democracia, de recoñecemento institucional, con diñeiros públicos e variados organismos, universitarios e de diversa índole, dedicados ao mesmo labor.

O dicionario da RAG axuda a conformar unha lingua esquelética, imprecisa, dunha plasticidade débil, falta de matices e amplamente carenciada (palabra que só incorpora o Priberam). A ausencia das palabras anima loxicamente a que os consultantes (non está tampouco consultante, nin consultador) non a usen porque a dúbida provoca inhibición.

Tal estado suscita preguntas. É útil? Cumpre a función que se arroga? Dá servizo a quen queira enriquecer os seus textos e a súa fala? Canta xente da cultura confía nel? A maioría dos escritos, literarios e tal, que se publican en galego oficial foron auxiliados principalmente por ese dicionario? Que riqueza contén unha lingua a partir dun rexistro tan cativo? É acertado recomendarllo a persoas que non o usan como instrumento de traballo? É dicir, cando unha persoa busca e non atopa, pero a palabra forma parte da lingua, cara onde a están dirixindo as persoas que recomendan esa ferramenta? O profesorado de educación básica e media de lingua galega usa principalmente e recomenda este dicionario? Baséanse fundamentalmente nel? E senón cales máis recomendan? Os profesionais dos medios de comunicación descartan unha palabra cando non está no da RAG? Buscan noutros? E cales outros? Os que son aínda máis modestos pero están máis fomentados? Cantas persoas dos oficios relacionados coa lingua galega se limitan a dar por válido o recollido nel?

[Imaxe: César Coll e Viviana Slafer/Concello de Santiago – fonte: http://www.praza.gal]

Manifeste-pour-une-ecologie-de-la-difference

Une partie non négligeable des pensées écologiques actuelles tente de résoudre le problème de domination et de violence avec lequel l’homme envisagerait son rapport avec ce qui l’environne en cherchant à gommer l’altérité que lui-même aurait censément construite pour se distinguer du monde. Sous-entendant qu’il s’en est extrait, il faut dès lors réconcilier l’homme avec le monde. Il faut (ré)entrer en résonance avec la nature. La mise à plat des différences indûment fabriquées, en associant dans une sorte de tout indiscernable l’humain et le non-humain, aurait alors comme conséquence naturelle d’empêcher que soit posé tout acte dommageable à ce tout.

Ce n’est pas l’essentielle identité des victimes avec celui qui les tourmente que ce dernier ne voit pas, c’est leur différence qu’il ne veut pas voir parce qu’il ne sait pas quoi en faire et qu’elle l’inquiète fondamentalement.

Le grand mérite de ce petit livre est d’aider à discerner les limites et les dangers d’une éthique de la compassion qui, sous prétexte de niveler les différences pour étendre au maximum le bénéfice de l’empathie, en vient à assurer plus encore les principes de ce à quoi ses tenants s’opposent. Ainsi participent-ils par exemple à réifier les linéaments de l’honnie séparation nature-culture (pour autant qu’elle existe, bien entendu) en utilisant, pour les réunir, une terminologie hantée par le séparé ou l’altérité. « Alien » ou « hybride » sentent un peu trop le « réuni » que pour faire entendre que ce « réuni » n’est pas lui-même « fabriqué ». L’animal qui « mérite » compassion ou pitié est fabriqué par un humain qui pense qu’en « l’élevant » à son niveau, il le fera ainsi échapper à la violence à laquelle le condamnerait son statut de subalterne. C’est oublier un peu vite que l’humain lui-même exerce aussi, parfois, une violence sur ce qu’il considère bien comme étant humain. Et qu’il paraît difficile de prétendre soustraire à la violence un animal auquel il est fait d’abord une autre, celle de le ramener à autre chose que ce qu’il est. A contrario de cette illusoire tentative holiste de construire une éthique, la mise à distance, l’objectivation, la réactivation de la différence qu’induit la mécanique de l’altérité semblent bien plus prometteuses. Plus réelle, plus efficace, une éthique de la différence, en réactivant sans cesse l’étonnement que l’autre produit et où l’on cherche à vivre avec les distances qui existent entre chacun plutôt qu’en les amenuisant – souvent au profit de l’humain – , paraît bien plus à même de produire durablement les conditions d’un réel changement moral.

Ce Manifeste pour une écologie de la différence reste bien un manifeste. C’est à ce titre que peuvent bien lui être pardonnées quelques – grosses – approximations (sa lecture du travail de Florence Burgat est assez caricaturale, les appels du pied à certains travaux de Latour ou Haraway réactivent de facto pour partie ce contre quoi il entend opposer son éthique, la terminologie utilisée est parfois assez vague). Reste l’intuition : reconnaître l’obligation qui engage la responsabilité à l’égard de ce qui est différent plutôt que de forcer le différent à devenir le même.

Hicham-Stéphane Afeissa, Manifeste pour une écologie de la différence, Dehors

 

[Source : http://www.librairie-ptyx.be]

Recentemente presentou a súa tese O léxico da hipoloxía no galego oral, dispoñíbel no repositorio da Universidade de Vigo (UVigo). O investigador de Ponteareas investiu no traballo de recollida de léxico sobre os equinos uns sete anos e reuniu na súa base de datos 73.333 rexistros, non só da Galiza senón tamén de territorios vencellados como o norte de Portugal ou as localidades estremeiras de Asturias, León e Zamora.

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O filólogo ponteareán reuniu 73.333 rexistros na súa base de datos sobre léxico a hipoloxía.

Por Ana Triñáns

Cóntenos que se recolle na súa tese, neses máis de 70.000 rexistros?

estudo recolle, por unha banda, unidades monoverbais, é dicir, palabras illadas, pero por outra banda tamén recolle unidades pluriverbais, isto é, máis dunha palabra, locucións e incluso refráns.

A estrutura do traballo é convencional, cunha introdución e un contido, en capítulos, onde se inclúe a análise e a clasificación terminolóxica do recollido, e a parte final conclusiva e bibliográfica.

Mais en canto ao campo léxico de estudo, distribuíno en cinco grandes bloques: as denominacións dos equinos, terminoloxía común dun e doutro lado da raia; palabras, termos e expresións coas que denominamos as partes do corpo dos animais, tanto no exterior como no interior; os nomes para os problemas de saúde e tamén para os remedios e as curacións; as accións que levan a cabo os propios animais; e todo o que ten que ver coas cores das pelaxes.

Había un sexto bloque que finalmente quedou fóra, referido á doma e á domesticación, e que en rexistros supuña case 50% dos 73.333 totais.

Cales son os seus proxectos de futuro? Pensa na publicación da tese, nun traballo arredor da doma…?

A tese pode consultarse no repositorio da UVigo, mais agora o que pide é un dicionario, un estudo con entradas e definicións ao uso, ou como dicionario visual, é dicir, se falamos das artes do corpo case é máis interesante facelo visual, pero iso aínda está por facer.

Na tese están envorcados case 40.000 rexistros, e nese total non son todo formas distintas senón que as hai repetidas, porque hai informantes que lle chaman do mesmo modo a unha parte do corpo, por exemplo. Arredor de 20.000 son formas non repetidas, mais as repetidas teñen a vantaxe de que me permiten saber a frecuencia de uso de cada forma.

O bonito deste traballo tamén foi que atopei en galego nomes para todo. Como afeccionado aos equinos, aos cabalos e aos burros, ás veces descoñecía a terminoloxía e só escoitaba o castelanismo, e atopei alternativa para todo e para máis, unha satisfacción enorme.

En canto ao bloque que ten a ver coa domesticación, desboteino na tese polo volume e porque tamén é un aspecto non tan próximo aos equinos, senón máis vencellado ao ser humano e ao trato que lles damos aos animais. Só da doma e da domesticación tiña arredor de 35.000 rexistros, o que dá practicamente para facer outra tese.

Fala vostede de que o equino é un animal totémico na Galiza. A que se refire?  

Temos o hábito de dicir que a vaca é o animal totémico da Galiza, porque traballa, dá leite, dá carne… Mais no caso dos equinos, o propio Antón Vázquez Corral, director técnico de Puraga (Pura Raza Galega) díxome algo que recollín na tese, que é que as persoas que teñen o gando no monte crían as vacas polo rendemento económico, mais as anécdotas cóntanas cos cabalos, non coas vacas. As galegas e os galegos temos unha vinculación enorme cos equinos, unha relación case sentimental ou romántica.

Que sexamos o segundo territorio do Estado español con máis número de censo equino, só por detrás de Andalucía, é por algo, tendo en conta ademais que non todas as pezas están rexistradas.

E mesmo analizar as funcionalidades do gando equino hoxe en día e as que tiña hai 50 anos, como a sociedade trataba eses animais e como os trata, permítenos facer un estudo histórico da comunidade galega.

Agora é un animal de ocio, deportivo, de concursos de beleza, de rutas naturais… Antes era un animal de traballo. Se ves como cambiou a funcionalidade dos equinos, así cambiou a sociedade.

[Fonte: http://www.nosdiario.gal]
S’il est parfois employé sans mauvaise intention, ce terme sert principalement à discréditer les langues privées de statut officiel. Mieux vaut pour cette raison ne pas l’utiliser.
Écrit par Michel Feltin-Palas
On le sait notamment depuis George Orwell et son célèbre roman 1984 : qui veut contrôler la pensée contrôle d’abord les mots servant à l’exprimer. Aussi est-il utile de se pencher sur un terme qui a joué un rôle décisif dans le sort des langues régionales en France : patois.
Commençons par l’étymologie. Selon le très sérieux Dictionnaire historique de la langue française des éditions Le Robert, celui-ci trouverait son origine dans l’ancien français patoier « agiter les mains, gesticuler (pour se faire comprendre comme les sourds-muets) ». Une autre hypothèse a été avancée par le grammairien du XVIIe siècle Gilles Ménage. Lui renvoyait à la formule latine patrius sermo, soit « la langue des pères », celle que l’on apprend oralement en famille, mais que l’on n’écrit pas. Patrius aurait ensuite évolué en patrois, puis en patois.
Une chose est certaine : ce vocable n’a rien de neutre. « Au Moyen Age, patois désignait toutes les autres langues. C’est à partir de la fin du XVIe siècle qu’il va se spécialiser. Alors que les idiomes des pays étrangers sont désignés par leur nom – l’italien, l’anglais, l’allemand – on réserve patois aux langues des Provinciaux », souligne Gilles Couffignal, maître de conférences en histoire de la langue à la Sorbonne. Dans la première édition de son Dictionnaire, en 1694, l’Académie française écrit ainsi : « Langage rustique, grossier comme est celuy d’un païsan, ou du bas peuple. » Même a priori chez Diderot, dans l’Encyclopédie, où l’on peut lire : « Patois. Langage corrompu tel qu’il se parle presque dans toutes les provinces : chacune a son patois […]. On ne parle la langue que dans la capitale. »
Il faut attendre la fin du XIXe siècle pour que cette vision commence à être remise en cause. Après avoir étudié le sujet avec un peu de rigueur, les linguistes en arrivent à une conclusion implacable : il est scientifiquement impossible d’utiliser le même mot pour désigner des langues d’origine celtique (le breton), germanique (le flamand, le platt), latine (le picard, le gallo, le gascon, le provençal, le catalan, le corse, etc) sans oublier le basque, que l’on ne peut rattacher à aucune de ces familles.
Les prétendus patois seraient donc de véritables langues n’ayant simplement pas la chance de bénéficier d’un statut officiel ? L’argument ne plaît pas à tout le monde. Soucieux de justifier l’unité du pays et la prééminence du français à l’école, un autre groupe de linguistes aux penchants nationalistes allume un contre-feu. Parmi eux : « Gaston Paris et Paul Meyer, définissent alors les patois comme les « évolutions naturelles du latin » », indique Gilles Couffignal. Une théorie qui se heurte toutefois à deux nouvelles difficultés. La première est qu’elle ne résout pas la question des langues de France non issues du latin. La seconde est qu’elle conduit en bonne logique à classer le français comme l’un de ces patois, puisque lui-même est issu du latin. Pensée sacrilège !
Gaston Paris (le bien nommé) sort alors de son chapeau le « francien », prétendu dialecte parlé anciennement en Ile-de-France, lequel, dit-il, aurait fini par l’emporter sur les autres langues d’oïl. Pur artifice, là encore. « Qu’est-ce qui a présidé à l’invention du francien ? C’est le fait de grammairiens républicains ou proches de la République, et jacobins, souligne le linguiste Bernard Cerquiglini. Leur vision est celle d’un pouvoir central fort qui, par le moyen de l’école, diffuse sa langue comme l’idéal républicain dans les provinces, voire les colonies. »
Malgré la faiblesse de son argumentation, Gaston Paris parvient pourtant à imposer ses vues. Il faudra attendre la montée des revendications régionalistes, dans la seconde partie du XXe siècle, pour qu’un autre discours émerge peu à peu. Les défenseurs des langues minoritaires refusent l’étiquette infamante de « patois » et finissent par obtenir gain de cause. Très symboliquement, depuis 2001, une délégation du ministère de la Culture s’occupe du français et des « langues de France ».
Hélas… Chassé des textes officiels, le mot reste en usage dans les représentations collectives, y compris chez certains locuteurs, qui reprennent à leur compte le terme dont les représentants de l’État – notamment les instituteurs – ont toujours désigné leur langue. « Pour eux, patois renvoie à leur manière intime de s’exprimer, à la langue des sentiments profonds », relève Gilles Couffignal. Il ne s’agit surtout pas de les en blâmer, mais cette attitude relève typiquement du « complexe du colonisé », c’est-à-dire une situation où les dominés adoptent les codes du dominant, faute de « conscientisation », comme on disait naguère.
Soyons honnêtes. Il existe une dernière acception de ce terme. Purement technique, elle consiste à décrire la variation locale d’une langue, sans connotation péjorative aucune. « Un patois, écrit ainsi la linguiste Henriette Walter, est une langue à part entière, qui se parle dans une aire géographique limitée et qui a connu une évolution légèrement différente de celle des patois voisins. »
Cette approche ne m’a cependant jamais convaincu pour une raison très simple : si l’on adopte cette terminologie, l’on devrait, en toute rigueur, l’appliquer à tous les idiomes de la planète qui diffèrent peu les uns des autres. Évoquer par exemple les patois français de Belgique, du Québec ou… de Paris; ou encore affirmer que Shakespeare utilisait le patois britannique de l’anglais tandis que Faulkner écrivait en patois américain. Or il se trouve qu’on ne le fait jamais, ce vocable étant exclusivement réservé à nos pauvres langues régionales. Conclusion ? Patois est à langue ce que « youpin » est à juif ou « pédale » à homosexuel : un terme dont la vocation est de rejoindre le cimetière des mots à bannir de l’usage courant.
[Source : http://www.lexpress.fr]

La pandèmia del COVID-19 ha marcat l’any en l’àmbit lexicogràfic

[Font: http://www.racocatala.cat]

À l’heure où les 88 pays membres de la francophonie célèbrent leurs 50 ans d’existence, chacun peut aussi observer la multiplication des anglicismes dans nos échanges quotidiens.

Depuis le milieu des années 2010, les consommateurs français ont découvert les opérations commerciales du « Black Friday » (vendredi noir) qui, aux États-Unis, lancent chaque année fin novembre la période des achats de fin d’année (ici, dans les rues de Rennes).

Écrit par Jean-Michel DJIAN

La langue de Molière a du souci à se faire. Pas une année ne se passe sans que de nouveaux anglicismes surgissent dans notre vocabulaire commun ; pas un jour sans que des animateurs du petit écran ou des réseaux sociaux ne s’en fassent les praticiens zélés pour dire dans un « globish » très tendance ce que nous pourrions exprimer en français : « cluster », « click and collect », « food trucks », « black friday », « crowfunding »… Et c’est sans compter sur le PDG de la SNCF qui surprend ses interlocuteurs en déclarant à la radio attendre le « go sanitaire » du gouvernement avant d’avoir à décider de la reprise normale du trafic ferroviaire.

Que cache notre propension naturelle à emprunter à l’anglo-américain des mots qui semblent résonner mieux que les nôtres dans l’usage quotidien ? Une question à laquelle bien peu de responsables politiques se sentent à l’aise pour répondre. Et pour cause, ils sont les premiers à penser que leur non-emploi les pénalise s’ils veulent être entendus. Est-ce parce que l’anglo-américain fait toujours moderne et branché, jeune et universel ; qu’il répond à une exigence sonore ou musicale simplificatrice ou qu’il fleure bon le raccourci ou l’onomatopée ? Toujours est-il que, pour de bon, le pli est pris.

Il fut pourtant un temps où défendre la langue française était une affaire d’État. Pour faire barrage à l’anglais ou contenir les résurgences de langues régionales effervescentes une disposition fut même ajoutée en 1992 dans la Constitution pour rappeler que « la langue de la république est le français » (article 2). Une loi complémentaire, dite loi Toubon, votée le 4 août 1994, fut même votée dans la foulée pour protéger le patrimoine linguistique français mais surtout créer l’obligation d’utiliser le français dans l’usage commun.

Éternelle opposition

C’était sans compter sur Google qui allait, quelques années plus tard, accélérer le phénomène, mais surtout sur le Conseil constitutionnel qui avait, à juste titre, estimé que la liberté de pensée et d’expression inscrite à l’article 11 de la Déclaration des droits de l’homme et du citoyen s’opposait à ce que la loi fixe la terminologie précise à employer (hormis celle intéressant directement le service public). Comment dépasser l’éternelle opposition entre une langue qui entend toujours cultiver son génie national tout en protégeant son lexique, et la même qui prend le risque de mourir en se fermant à la créativité langagière de celles et ceux qui la pratiquent ?

À l’heure où, dans la plus grande indifférence, les 88 pays membres de la Francophonie célèbrent cette année leurs 50 ans d’existence, personne n’a de réponse. Et probablement que plus personne n’en aura, tellement toute réglementation ou menace en la matière a désormais quelque chose de surréaliste. Vouloir, par exemple, imposer dans une terminologie officielle « syndrome d’épuisement professionnel » en lieu et place de « burn out » semble linguistiquement logique, mais qui peut encore dire que la traduction anglaise doit répondre à ce même critère, surtout si sa consonance vocale fait la différence ? D’ailleurs notre ministre de la Culture Roselyne Bachelot l’a compris, qui préfère installer sur son bureau un petit cochon rose en guise de tirelire pour pénaliser symboliquement tous ses visiteurs en flagrant délit d’usage intempestif d’anglicismes.

Heureusement qu’en France ou en Angleterre il reste l’humour pour botter en touche quand des mots, dussent-ils être français, ne suffisent plus à dire les choses ou se raconter.

 

 

[Photo : MARC OLLIVIER – source : http://www.ouest-france.fr]

imatge d'uns ocells

El TERMCAT amplia novament el cabal terminològic del Diccionari dels ocells del món. L’obra, elaborada per la Fundació Barcelona Zoo, l’Institut Català d’Ornitologia i el TERMCAT, incorpora en aquesta actualització 691 denominacions catalanes relatives a 677 espècies d’11 famílies d’ocells passeriformes. També s’hi inclouen noves il·lustracions cedides per Àlex Mascarell, il·lustrador i membre de l’equip de coordinadors científics de l’obra.

El Diccionari dels ocells del món, disponible en línia des de l’any 2017, és un projecte en curs d’elaboració que, inicialment, es va presentar amb 4.510 fitxes terminològiques corresponents a les espècies de les 105 famílies d’ocells no passeriformes, i que s’amplia progressivament a mesura que avança el treball de validació de noves fitxes terminològiques de les espècies pertanyents a les 138 famílies d’ocells passeriformes existents.

Amb aquesta nova actualització que es presenta avui, el diccionari permet la consulta de 8.056 fitxes terminològiques, que contenen 8.193 denominacions catalanes, corresponents a totes les espècies d’ocells no passeriformes i a les espècies de 85 famílies d’ocells passeriformes. Cada fitxa inclou una denominació catalana (o més d’una), els equivalents en castellà, en francès, en anglès i en alemany, i el nom científic de l’espècie. El diccionari també inclou 435 il·lustracions i, quan s’ha cregut convenient, notes amb informació complementària sobre els termes.

El diccionari, elaborat sota la coordinació científica dels especialistes iniciadors d’aquest projecte, Raül Aymí, Rafel Cebrian, Jordi Clavell, Manuel-Enric Giménez i Àlex Mascarell, i dels que, com Ponç Feliu, s’hi han incorporat posteriorment, vinculats majoritàriament a la Fundació Barcelona Zoo i a l’Institut Català d’Ornitologia, conté un bon nombre de denominacions catalanes de nova creació, com ara angúbulbul orfeuescuat xinèshília verda o tetraka becllarg, entre d’altres, que han estat proposades seguint els Criteris per a la denominació catalana dels ocells, elaborats pel TERMCAT i aprovats pel Consell Supervisor.

El Diccionari dels ocells del món forma part de la col·lecció Diccionaris en Línia del TERMCAT, que ofereix actualment prop de 160 títols dedicats a diversos camps d’especialitat.

 

[Font: http://www.termcat.cat]

La OIV plantea un nuevo debate para comprender el fenómeno de los vinos naturales

El 15 de diciembre de 2020, la OIV celebró un webinar titulado « Vinos naturales: más allá de la filosofía », con el objetivo de arrojar luz sobre un tema complejo desde un punto de vista científico y hacer reflexionar sobre el tema.

El webinar de mesa redonda, moderado por el jefe de la Unidad de Enología de la OIV, Guido Baldeschi, reunió a 5 ponentes internacionales, con diferentes perfiles y amplia experiencia en el sector del vino.

La cita confirmó que el tema de los vinos naturales suscita largos debates, aunque solo sea sobre la terminología a utilizar, sobre todo al compararlos con otros tipos de vino. ¿Vinos convencionales? ¿Vinos poco convencionales? ¿Vinos tradicionales? ¿Vinos naturales? ¿Vinos clásicos? Las opiniones de la comunidad del sector vitivinícola difieren en cuanto a la terminología adecuada a utilizar.

En aras de la comodidad, durante el webinar, la OIV optó por contrastar los « vinos naturales » con los « vinos clásicos », consciente de que no todo el mundo está de acuerdo con esta terminología. La OIV tampoco hace ninguna recomendación al respecto, ya que aún no tiene una posición.

El origen de un movimiento

Justo al comienzo del webinar, Christelle Pineau esbozó un trasfondo detallado desde un punto de vista antropológico y destacó la multiplicidad de posibles definiciones incluso dentro del llamado movimiento del vino natural.

Jacques Dupont reconoció el « deseo de la gente por la pureza y la naturaleza y por volver a las raíces », pero destacó cierto tipo de confusión para el consumidor al distinguir entre vinos naturales y vinos orgánicos. El problema es que la gente no sabe exactamente qué es el vino natural.

Desde el punto de vista del hemisferio sur, Natalie Christensen mencionó « el creciente interés en producir natural; ya que Nueva Zelanda es un área muy innovadora donde la gente persigue lo inusual, especialmente porque el país tiene una generación de vinos muy joven ».

Cuando se le preguntó sobre una posible globalización del gusto y el hecho de que esto podría haber llevado al crecimiento del vino natural, Luigi Moio respondió que el poder del vino es su diversidad. « Por supuesto que tenemos cultivos internacionales como merlot y chardonnay, pero más allá de eso la gente busca vinos más excepcionales, regionales. Y el énfasis en el terruño aporta aún más diversidad en la actualidad », añadió.

Jamie Goode, por su parte, consideró que la gente quiere romper con los estereotipos, afirmando que « cuando se trata de vino natural, la parte más importante de la historia no es la variedad sino el lugar ».

¿Y el sabor?

A continuación, el moderador, Guido Baldeschi, planteó la cuestión de la característica de vivacidad: « La noción de vivacidad en relación con los vinos naturales proviene del hecho de que no bloqueamos el aspecto vivo durante la elaboración del vino y hasta el embotellado ».

Para Luigi Moio, en lugar de eso, los vinos naturales a menudo se pueden oxidar, algo que pensó que debería evitarse.

Acompañando la evolución de la cata, Jacques Dupont creía que un crítico de vinos no debe ser consciente de la filosofía de producción antes de degustar un vino y escribir una nota ya que « la cata a ciegas nos permite degustar sin ideologías ». Para él, « si quieres producir vino natural de alta calidad necesitas un conocimiento profundo ».

Para el periodista con sede en Londres, Jamie Goode, la noción de gusto y defecto es fundamentalmente subjetiva, ya que « los umbrales difieren entre las personas ». Planteó la cuestión de cómo decidir si un vino es defectuoso o no, si el « gusto a ratón » o el « olor a caballo » son principalmente un defecto o una virtud.

Formas de producción

En cuanto a la adición de sulfitos a la elaboración del vino, la experta enóloga Natalie Christensen señala los riesgos / ventajas de no usarlo. Para ella, sin SO2 se pueden obtener nuevos sabores que hubieran sido silenciados por SO2, y agregó que « producir sin SO2 es un negocio arriesgado, pero algunos dicen que sin riesgo no hay premio ».

Como explica Guido Baldeschi, el dióxido de azufre tiene un papel antioxidante y antimicrobiano en el vino; por tanto, permite que el vino envejezca. Dirigida a Jamie Goode, la pregunta que se planteó fue sobre la relevancia del concepto de « vins de garde » / « vino añejo » para los vinos naturales. « La producción natural puede aportar matices de envejecimiento más temprano en la vida de un vino », afirmó Goode. Para él, es difícil afirmar esto, porque la mayoría de los vinos naturales se consumen directamente.

Luigi Moio explicó en su último libro « El aliento del vino » que « no hay nada químico en las levaduras seleccionadas », y también que « una levadura autóctona presente en la uva o en la bodega no tiene ni idea de cuál será su papel durante el período alcohólico fermentación ». ¿Están justificadas las críticas a las tecnologías modernas? « Se necesitan conocimientos en microbiología, no para intervenir, sino para ayudar a los procesos de fermentación », resumió.

« La denominación garantiza el origen »

El desafío del vino natural también cuestiona la noción de denominación. Originalmente, como recuerda Jacques Dupont, el sistema de denominación pretendía combatir el fraude pero no garantiza el sabor sino el origen; hoy en día el gusto de las personas evoluciona y « tenemos que abrir las puertas a vinos con estilos diferentes ».

Mínima intervención para lograr la máxima pureza

El webinar organizado por la OIV fusionó con éxito dos filosofías y enfoques diferentes, demostrando que múltiples productores e interesados, del movimiento natural del vino o no, miran en la misma dirección: mínima intervención para lograr la máxima pureza. Más allá de la producción, este webinar arrojó luz sobre las expectativas de los consumidores, así como las diferentes experiencias cuando los amantes del vino disfrutan de una copa de vino, mostrando que los aspectos sociales deben tenerse en cuenta cuando se trata del tema del vino natural.

[Fuente: http://www.vinetur.com]

Imatge de la infografia

El TERMCAT publica una infografia interactiva amb alguns termes destacats de l’àmbit del consentiment i el consens sexual, com ara autodeterminació sexualconsentiment sexualconsens sexualconsentiment asseveratiu, consentiment entusiastacultura del consentimentedat de consentiment, llibertat sexual o assertivitat sexual.

La infografia presenta els enllaços a les fitxes completes dels termes relacionats amb el consens i el consentiment sexual, un material clau per entendre que només SÍ és SÍ i que qualsevol pràctica sexual ha de ser voluntària, segura, desitjada, consensuada i lliure de violències masclistes.

La infografia forma part d’un nou projecte que inclou l’elaboració d’un diccionari d’aquest àmbit en què participen els experts següents: Sheila Queralt (directora del laboratori SQ en lingüística forense), Laia Serra (advocada penalista, responsable de la Comissió de Violències de Dones Juristes), Bàrbara Monllor (Comissió de Dones Juristes), Mercè Guillén (responsable xarxes UOC), Victòria Gari (Institut Català de les Dones), Helena Argerich (assessora en polítiques d’igualtat de gènere al Parlament Europeu), al costat dels terminòlegs del TERMCAT. Altres especialistes d’aquest àmbit com l’advocat penalista Andreu Van den Eynde, l’advocada penalista i criminòloga Carla Vall, la sexòloga clínica Núria Jorba —que ja havia ofert assessorament per a la Terminologia de la sexualitat, i membres del Comitè de Dret del TERMCAT participen també en aquest nou projecte.

La infografia s’afegeix als prop de 60 materials interactius i multimèdia (infografies, pòsters, vídeos, relats visuals, etc.) que el TERMCAT ofereix des de la seva pàgina web, referits als diversos àmbits d’especialitat.

 

[Font: http://www.termcat.cat]

Ilustración del proyecto, de por Phuyu.

Recientemente, el proyecto digital conocido como “Apthapi” ha facilitado los recursos y métodos disponibles para que los usuarios aymaras puedan protegerse en internet. Estos métodos engloban recursos de texto, audio, video e ilustraciones que se han diseñado para llegar a la audiencia que habla aymara a través de diversos formatos y temas: seguridad básica del teléfono móvil, creación de contraseñas más fuertes, protección contra ataques de malware y phishing, navegación web más segura, y sobre la importancia de protección de datos personales.

El término “apthapi” hace referencia a la práctica tradicional de las culturas andinas donde las familias comparten parte de su cosecha de alimentos con los demás miembros de la comunidad. Recolectan la cosecha y la colocan en un tradicional aguayo o textil para ofrecerla a los demás.

Siguiendo este mismo espíritu de compartir, este proyecto tiene como objetivo compartir con los demás los conocimientos obtenidos sobre seguridad digital a través de diferentes formatos para así hacer accesible la información a un nuevo público que tradicionalmente tal vez no tenga acceso a estos recursos.

El proyecto se ha implementado en Global Voices Aymara con el apoyo de Internews. Global Voices Aymara es el proyecto de Lingua que ofrece noticias de todo el mundo escritas en aymara. Hay cerca de dos millones de hablantes de aymara en la zona andina, incluidas regiones de Bolivia, Perú y Chile. La sección Rising Voices ofreció apoyo logístico para el proyecto.

La editora Victoria Tinta y el traductor Elias Quispe Chura colaboraron en la traducción y localización de cinco artículos. Como parte de este proceso, se compiló un glosario que incluía la terminología que hasta ese momento no existía en aymara, como por ejemplo el término “chimpuña” que se refiere a encriptar, o el término “Llika jark’aqäwi” para referirse a la seguridad digital.

Este proyecto se basa en proyectos previos de localización y traducción, e incorpora nuevos términos en una lista de palabras que también está en la página del proyecto.

Estos son los cinco textos traducidos disponibles en el sitio web de Global Voices Aymara:

El proyecto digital “Apthapi” colaboró con dos organizaciones regionales: Código Sur, que se ha dedicado a producir recursos accesibles en español de seguridad digital a través de un proyecto llamado Milpa Digital.

También, la organización Huaira, de Ecuador, que se ha encargado de adaptar recursos mencionado previamente y traducirlos al quechua a través de su proyecto Shigra Digital. Este nuevo proyecto adaptó el contenido de esos recursos disponibles con licencias Creative Commons.

Además, estos textos fueron adaptados a formato de audio a través de breves cuñas de radio con lo que son más accesibles a hablantes aymaras que no saben leer o escribir en este idioma, pero que pueden acceder a los recursos a través de estaciones de radios comunitarias o como archivos de audio por aplicaciones de mensajería. Ahora estos recursos están disponibles en formato de audio gracias a la colaboración de la organización de radio CEPRA, de Cochabamba. Esta organización ha adaptado lo textos, elaborado los guiones y ha grabado los diálogos. Esta serie sigue las interacciones sociales entre Tata Paulino y su hija Julia, que ayuda a su padre a mejorar su seguridad digital en su teléfono móvil y en su computador.

Estos artículos y archivos de audio están acompañados de ilustraciones del artista Phuyu, que vive en Bolivia. Las ilustraciones y audio también se combinaron para crear una serie de vídeos.

Finalmente, gran parte de este proyecto es garantizar que los recursos puedan llegar a tantos como sea posible. Se están generando asociaciones para que estos recursos, especialmente los programas de audio, se puedan emitir en las estaciones de radio comunitaria con programación en aymara.

Por ejemplo, Global Voices en Aymara se ha asociado con Radio Ayni de Arica, Chile, para compartir estos recursos en sus programas. Para difusión en redes sociales ha colaborado con su aliado Jaqi Aru para distribuir los recursos a través de sus redes.

Actualmente, este proyecto está buscando más socios para ayudar a difundir valiosa información sobre cómo mantener la seguridad de los usuarios en internet. Para más información, por favor, contacta con el equipo de Global Voices en Aymara.

Artículo publicado en Global Voices en Españolhttps://es.globalvoices.org

URL del artículo: https://es.globalvoices.org/2020/11/28/proyecto-digital-apthapi-desarrolla-recursos-de-seguridad-para-hablantes-de-aimara/

URLs en este posteo:

[1] Apthapi: https://aym.globalvoices.org/apthapidigital

[2] apthapi: https://educacionbolivia.com/el-apthapi-una-tradicion-andina/

[3] aguayo: https://es.wikipedia.org/wiki/Aguayo

[4] Global Voices Aymara: https://aym.globalvoices.org/

[5] Rising Voices : https://rising.globalvoices.org/

[6] Victoria Tinta: https://aym.globalvoices.org/author/victoria-tinta

[7] Elias Quispe Chura: https://aym.globalvoices.org/author/eliasquispe

[8] cinco artículos: https://aym.globalvoices.org/special/apthapi-digital

[9] Anqan jark’aqatäñasatakiw llikan amuyt’asisktana: https://aym.globalvoices.org/2020/11/9226

[10] ¡Llikan aruskipäwinakas jark’aqañatakix jan khitins amuykay chimpunak uñstayapxañäni!: https://aym.globalvoices.org/2020/10/9233

[11] ¡Jawsañanakasatak wakiskir jark’aqäwi!: https://aym.globalvoices.org/2020/10/9230

[12] Internet llikan jark’aqasit thaqhañäni!: https://aym.globalvoices.org/2020/10/9228

[13] Malware ukat phishingimpirak amuyasïtawa: https://aym.globalvoices.org/2020/10/9224

[14] Código Sur: https://codigosur.org/

[15] Milpa Digital: https://milpadigital.org/

[16] Huaira: https://huaira.org/en/

[17] Shigra Digital: https://rising.globalvoices.org/lenguas/2020/05/17/shigra-digital-capacitacion-en-kichwa/

[18] CEPRA: https://ceprabolivia.org/

[19] Phuyu: https://instagram.com/phuyu.no?igshid=1qkkbjfyll3f7

[20] serie de vídeos: https://www.youtube.com/playlist?list=PLzoCDWPoD27tQ3PXvvcjD-1etYZ4GlBu5

[21] compartir estos recursos en sus programas.: https://programa-ayni.blogspot.com/2020/11/radioayni-podcast-ayni-192.html

[22] contacta: https://aym.globalvoices.org/contact

imatge del diccionari

El TERMCAT publica en línia el Diccionari de locucions i expressions llatines de l’àmbit parlamentari, elaborat pel Departament d’Assessorament Lingüístic del Parlament de Catalunya amb el suport del Centre de Terminologia TERMCAT. Expressions com ara ex aequohabeas corpusmodus vivendipeccata minutasine qua non o verbi gratia s’hi presenten acompanyades d’exemples d’ús i explicacions que en faciliten la comprensió.

En l’àmbit jurídic és molt habitual l’ús de locucions llatines com a recurs de simplificació i d’estalvi en el discurs, ja que són expressions fixades des de fa segles, que remeten a una jurisprudència històricament assentada com és la del dret romà i que inclouen un fort contingut semàntic.

Això fa que, concretament en l’àmbit parlamentari, que és la instància on s’elaboren les lleis, la forma i el significat de les locucions llatines sigui una de les qüestions que generen més consultes, tant per als textos escrits com per a les intervencions orals.

Aquest diccionari dona pautes tant per a la llengua escrita com per a la llengua oral, amb la finalitat que sigui una guia pràctica de consulta per al personal de l’Administració parlamentària i l’Administració de justícia, els representants polítics, els tècnics que els assessoren i que en revisen els textos, docents i estudiants de dret i altres disciplines, com les ciències polítiques o els estudis lingüístics en general, relacionades amb la tasca parlamentària, i el públic en general.

El recull aplega 213 locucions i expressions llatines, les més habituals i conegudes en el llenguatge jurídic i parlamentari. Cada entrada inclou una o més denominacions llatines, equivalents en català i en castellà, el significat literal de la denominació, una nota que explica l’ús actual de la locució i exemples extrets de textos, intervencions i discursos de l’àmbit del Parlament. Igualment, s’indica quins llatinismes ja tenen entrada en el Diccionari de la llengua catalana, de l’Institut d’Estudis Catalans, com a denominacions catalanes.

El Diccionari de locucions i expressions llatines de l’àmbit parlamentari es configura com una eina en creixement i en contínua actualització, que pot resultar útil a un públic molt ampli. El títol s’allotja dins la col·lecció de Diccionaris en Línia del TERMCAT, amb més de 150 obres dedicades a diversos àmbits d’especialitat.

[Font: http://www.termcat.cat]

Carmago Guarnieri (1907-1993) : Seresta pour piano et orchestre ; Choro pour basson et orchestre de chambre ; Choro pour flûte et orchestre de chambre ; Choro pour violon et orchestre. Olga Kopylova, piano ; Alexandre Silverio, basson ; Claudia Nascimento, flûte ; Davi Graton, violon. São Paulo Symphony Orchestra (OSEP), Isaac Karabtchevsky. 2019. Livret en anglais et portugais. 58’11. 8.574197.

Écrit par Pierre Jean Tribot

Le Brésil musical du XXe siècle, ce n’est pas qu’Heitor Villa-Lobos ! Il faut dire que la figure et l’œuvre de l’Indien blanc ont tendance, par leur notoriété internationale, a faire de l’ombre aux autres grands musiciens de ce pays. S’il a pas la portée universalité de celle de son confrère, la musique de son contemporain Camargo Guarnieri mérite une oreille des plus attentives, d’autant plus quand elle est si bien servie par ses interprètes.

Dans l’interview qu’il nous a accordé, le chef d’orchestre Isaac Karabtchevsky, cheville ouvrière de ce projet notait : “Le travail de Guarnieri est plus conceptuel. Il est dans la démarche d’un Bartók ou de l’école balkanique. La construction de ses œuvres est fondée sur une vision plus analytique et plus marquée sur les éléments constructifs. Le folklore, comme les choros présentés sur ce disque, est une toile de fond au service de la forme”. En effet, le travail de Guarnieri ne vise pas à embrasser le Brésil musical dans une transe orchestrale portée par un respect des formes musicales classiques, mais il est plus intellectuel avec un modernisme qui se sert d’une architecture formelle inspirée du Brésil musical à laquelle s’additionnent des rythmes traditionnels cités d’une manière plus cérébrale que sensorielle.

Guarnieri, proche des milieux modernistes et militant d’une idée d’un Brésil artistique tirant ses forces des spécificités locales, applique scrupuleusement ces préceptes. Son Seresta pour piano et orchestre, convoque certes le piano soliste mais aussi un instrumentarium limités à une harpe, un xylophone, des timbales et aux cordes. En trois mouvements titrés d’après des terminologies brésiliennes ‘decidido”, “sorumbático” et “gingando”, la partition se veut dansantes et tranchantes dans un modernisme virtuose presque stravinskien dans son élan.

Changement d’ambiance avec trois des choros pour instruments solistes et orchestre. On aime le mouvement parfois néoclassisant allié à une belle clarté mélodique dans les partitions pour flûte et basson.  Le Choro pour violon et orchestre (1951) est la plus ancienne des partitions présentées sur cet album. En trois mouvements, cette courte pièce, présente une alternance de beaux climats alors que la partie soliste explore les potentialités expressives de l’instrument. Cette oeuvre assez inclassable culmine dans un “allegro ritmando” final gorgé de couleurs et d’énergies qu’un Béla Bartók n’aurait pas renié.

Les différents solistes convoqués sont tous issus des rangs du São Paulo Symphony Orchestra (OSEP), y compris la pianiste Olga Kopylova, née en Ouzbekistan et formée à Moscou, qui se produit régulièrement dans les séries de concerts de l’OSEP. Conscients de la portée patrimoniale et historique de cette aventure discographique, l’Orchestre pauliste est concentré et appliqué sous la baguette d’Isaac Karabtchevsky.

Dès lors, cet album qui sort des sentiers battus nous plonge avec passion vers une autre face de la musique brésilienne.

Son : 9  Livret : 9  Répertoire : 9  Interprétation : 10

 

[Source : http://www.crescendo-magazine.be]

 

« O feito de que a lingua estea a circular nestes espazos é un estímulo para as novas xeracións », recalcou o presidente da RAG, Víctor Fernández Freixanes.

Constelación de Saxitario. SCOTT ROY ATWOOD - Arquivo

Constelación de Saxitario

A Real Academia Galega (RAG) presentou a proposta normalizada e oficial dos nomes das constelacións en galego, nun acto celebrado na Casa das Ciencias da Coruña. Trátase dunha iniciativa que busca reivindicar o « uso común en todos os ámbitos » deste idioma.

Así o expuxo o presidente da RAG, Víctor F. Freixanes, nun acto que contou tamén coa presenza do coordinador do Seminario de Terminoloxía da institución, o académico Manuel González.

Tamén asistiron, entre outros, Óscar Sánchez Martín Pawley, da Agrupación Astronómica Coruñesa Io –entidade que colaborou na realización da listaxe–, que reivindicou, na súa intervención, o valor da astronomía.

« O feito de que a lingua estea a circular nestes espazos é un estímulo para as novas xeracións », recalcou, á súa vez Freixanes. Mentres, o responsable do Seminario de Terminoloxía da RAG explicou que o traballo busca resolver as « diverxencias » que había sobre estes nomes.

Así defendeu que a transmisión do coñecemento especializado « debe ter unha normalización lingüística uniforme para todos os usuarios », sinalou sobre o traballo realizado respecto da denominación en galego dos nomes de 88 constelacións.

 

[Imaxe: SCOTT ROY ATWOOD – fonte: http://www.galiciaconfidencial.com]