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La importancia del texto literario para la comprensión del tiempo histórico es innegable. Desde el contexto social del escritor surgen sus cosmovisiones y se perfilan los personajes que darán vida al relato. Directa o indirectamente revelan, prácticamente, todos los aspectos relativos a la sociedad a la que pertenece.

Escrito por Cristina Retta

Sobre el tema

Durante todo el siglo XX, y hasta hoy, México ha jugado un papel paradigmático para el resto de América Latina, no solo por su precoz revolución (1910), que precedió a la revolución soviética, sino también por el peso cultural que ha tenido para el resto del continente, fundamentado en el hecho de que a su rico pasado prehispánico se añade su posición estratégica, verdadero carrefour de corrientes de diversa índole, que generaron migraciones diversas y un multiculturalismo trascendente.

A través de su amplia trayectoria como escritor, Carlos Fuentes (Panamá, 1928 – Ciudad de México, 2012), ha dejado un significativo legado que el historiador no puede dejar de desconocer, dado lo actual de su mensaje. Presentamos a continuación aspectos de su primera gran novela, para ejemplificar de qué manera este autor realiza lo que sería un rescate de la memoria histórica mexicana. 

En 1958 aparece publicada La región más transparente, brillante mosaico tridimensional de México capital, que condensa a través de la historia de los primeros cincuenta años del siglo XX, el mito, la crónica, el paisaje, el cuadro realista de sus personajes. Las visiones fantásticas que aparecen allí, corresponden a la pintura de un México que fue y sigue siendo una muestra de sincretismo cultural, donde los límites entre lo indígena y la fisonomía blanca de la sociedad se funden. El personaje principal de la misma es la propia ciudad, desglosada en cada uno de los personajes que van apareciendo para sugerir características que la definen.

Junto al interés por el cuadro sociológico con centro en el sincretismo cultural, importa también atender la idea central que atraviesa esta obra: la traición a los verdaderos ideales de la revolución mexicana, que se van desvirtuando a medida que transcurre el siglo. Mediante los diversos personajes y sus posicionamientos, el autor irá denunciando, subrepticiamente, ese proceso de deterioro que pone en evidencia el fracaso de la revolución mexicana de 1910.

Carlos Fuentes y su tiempo

Nuestro autor ha sido un protagonista notable en diferentes aspectos de la vida pública de su país a lo largo de las tres cuartas partes del siglo pasado. Fue un incansable escritor, con múltiples intereses y actividades, que se comprometió con los temas socioculturales de relieve en los diferentes ciclos que le tocó vivir en los distintos países por los que transitó. Estuvo acostumbrado desde niño a los cambios de residencia, por la actuación diplomática de su padre: nació en Panamá el 11 de noviembre de 1928; su infancia y adolescencia transcurrió parcialmente en Montevideo, Río de janeiro, Washington D.C., Santiago de Chile, Quito y Buenos Aires. Pero no obstante ello, Fuentes mantuvo un permanente contacto con su país, en el cual pasaba la mayoría de su tiempo libre en su etapa formativa.[1]

Esa mitad del siglo XX en América Latina, tan variada en corrientes de pensamiento de todo tipo, no fue ajena a las inquietudes de nuestro escritor. La Segunda Guerra Mundial había generado un amplio movimiento migratorio del cual México fue importante receptor de oleadas de gentes de la más diversa procedencia. Por ejemplo, la Guerra Civil Española expulsó entre los miles de ciudadanos de ese origen, varias decenas de intelectuales de renombre, que recibieron en tierras mexicanas la mejor de las acogidas. Es evidente que todo ese clima social e intelectual tan variado influye en la manera en que Carlos Fuentes aborda las cuestiones sociales, políticas e intelectuales, convirtiéndose en fervoroso crítico de su país, en primera instancia.

Se dice que en el plano literario, La región más transparente, escrita a sus treinta años, inaugura el llamado boom de la literatura de América Latina, y todo lo que ello significa en el sentido de dar un dominio propio, específico y diferente a lo latinoamericano frente al peso de lo europeo imperante hasta entonces. Además de esta obra, recordemos que Carlos Fuentes ha dejado también importantes ensayos de interpretación político-social con foco en México y su historia que, como se dijo antes, podrían servir de ejemplo para examinar otras realidades latinoamericanas.

La estructura de la obra

La novela tiene una interesante presentación, antecedida por un “Cuadro Cronológico”, donde el autor pone de manifiesto su interés en atenerse a períodos históricos concretos de la historia de México. Para ello utiliza dos indicadores: la novela y la Historia, ubicados en paralelo, y donde se destacan, según los años correspondientes, lo que ocurre en la novela, es decir, qué es lo importante vinculado a sus protagonistas (quiénes son, qué hacen, qué sucede en sus vidas), mientras se describe sucintamente lo relevante como dato histórico en ese momento específico.

1900 es la fecha tomada como punto de partida, con el nacimiento de uno de los protagonistas centrales, Federico Robles, hijo de humildes peones, en una de las haciendas de la familia De Ovando. En la columna paralela, La Historia, se indica, retrotrayéndose al siglo anterior, que desde 1876 Porfirio Díaz era el dictador de México y se habían formado los grandes latifundios; los recursos nacionales fueron entregados a compañías extranjeras; hubo represión policíaca y militar. [2] Así, sucesivamente, el autor va marcando hitos cronológicos de la historia de México en base a esos indicadores. De esta forma, el lector tiene un hilo conductor que le permite entender los vaivenes de la narración. Porque el relato no es lineal; al contrario, los personajes son situados con independencia de ese proceso cronológico tradicional.

A su vez, dicho cuadro termina con las fechas 1946-1956 que es, con palabras de Fuentes, el período en el que se desarrolla la acción central de la novela, que corresponde al primer gobierno civilista del siglo XX mexicano, el del presidente Miguel Alemán, período de la burguesía mexicana en el poder.

A continuación del Cuadro Cronológico, Fuentes presenta a los Personajes de la novela, ubicando a cada uno de ellos en las categorías que le resultan de interés destacar. Así, por ejemplo, en esa lista aparecen Los burgueses, Los satélites (que vendrían a ser en terminología actual las/los socialitès, personas de prestigio social adquirido a través de su destaque en la prensa y en los medios sociales en los cuales se mueven), Los extranjeros, Los inteligentes, El pueblo, Los revolucionarios, Los guardianes (que son una especie de personajes fantasmagóricos que representan el alma o la semilla azteca oculta en los integrantes del pueblo).

Las partes nombradas anteriormente, sirven al lector como referencia, ya que la narración no sigue un desarrollo lineal, sino por el contrario, las partes del texto son intercaladas como en un collage. Esto desde el punto de vista literario es algo novedoso, característico de la llamada “modernidad”. Los críticos hablan del enmascaramiento de la escritura en sus aspectos literarios, y de cómo funciona la noción de máscara, tanto en los personajes como en la misma escritura, siendo esta una característica de la obra.[3] De los diversos ángulos en que puede interpretarse el texto, nos quedamos con el rescate del interés socio-histórico del autor, es decir su preocupación por transmitir las críticas atinentes a esa perspectiva.

En el sentido antes señalado, corresponde comentar que en la obra hay una dicotomía entre lo aparente y lo real, entre lo que parece ser y lo que es. Así, en lo que correspondería a la empresa colonizadora, la misma estaría oculta en el lenguaje renacentista, que a su vez es escondido por el lenguaje iluminista de la Independencia, que conserva los vestigios feudales, estando todo ese juego de enmascaramientos integrado en el lenguaje positivista del liberalismo del siglo diecinueve, que lo traspasa al imperialismo financiero del siglo veinte.[4] Todo esto es dicho en la novela a través de sus personajes, con gran ironía. Vendría a ser una suerte de denuncia de lo dado, de las certidumbres complacientes, aceptadas. El autor intenta de esta forma poner en tela de juicio toda una estructura económica, política y social, al establecer esa “denuncia” a través del lenguaje. Ya anteriormente, Octavio Paz (escritor en quien Fuentes también se inspira), había tratado este aspecto en su famoso ensayo El laberinto de la Soledad.

Sobre la “obertura” de la novela

Ya desde el inicio la novela busca captar, a través del presentador Ixca Cienfuegos, el sentido trascendente y velado de la obra, con centro en lo hereditario prehispánico junto a la violencia vivida tras la derrota de la raza azteca en tiempos de la conquista. Hay una resignación explícita que es a su vez fuerza contenida, creadora de realidades nuevas como respuesta no intencionada a lo impuesto mediante la fuerza, a la afrenta sufrida y reconocida como tal:

Mi nombre es Ixca Cienfuegos. Nací y vivo en México, D.F. Esto no es grave. En México no hay tragedia: todo se vuelve afrenta. Afrenta esta sangre que me punza como filo de maguey. Afrenta, mi parálisis desenfrenada que todas las mañanas tiñe de coágulos. Y mi eterno salto mortal hacia mañana. Juego, acción, fe -día a día, no solo el día del premio del castigo: veo mis poros oscuros y sé que me lo vedaron abajo, abajo, en el fondo del lecho del valle”.[5]

Ese encuentro forzado se pone de manifiesto a través de múltiples canales que el devenir de los siglos fue moldeando en lo que pretendió ser una “evangelización” por parte del colonizador, pero que no terminó cabalmente, sino que fue sincrética. Reunió ambos aportes, el español y el indígena, y los articuló en algo nuevo y creativo como las realizaciones culturales mexicanas, cuyas aristas mestizas evidencian las diversas representaciones de ese pueblo. Así se expresa desde el comienzo mismo de la novela, a cargo siempre de Ixca Cienfuegos, cuando, evocando al conquistador Hernán Cortez (aunque en forma indirecta), dice:

“(…) Has venido a dar conmigo, sin saberlo, a esta meseta de joyas fúnebres. Aquí vivimos, en las calles se cruzan nuestros olores, de sudor y pachulí, de ladrillo nuevo y gas subterráneo, nuestras carnes ociosas y tensas, jamás nuestras miradas. Jamás nos hemos hincado juntos, tú y yo, a recibir la misma hostia; desgarrados juntos, creados juntos, solo morimos para nosotros, aislados. Aquí caímos. Qué le vamos a hacer. Aguantarnos, mano. A ver si algún día mis dedos tocan los tuyos (…)”.[6]

De manera muy clara, en ese lenguaje y expresiones neobarrocas, materia de la cual está hecha esta novela, Fuentes presenta en las palabras de Ixca el “drama” del pueblo mexicano: una pretendida asimilación por parte del europeo que nunca terminó de darse, al tiempo que solapadamente se percibe una denuncia de una falta de comprensión o, mejor dicho, de empatía entre las dos culturas. Ellos -los mexicanos- cayeron, fueron vencidos, y no queda otra salida que la resignación: Qué le vamos a hacer, hay que asumirlo, mano (mano, expresión mexicana, coloquial para “hombre o hermano”, en este caso). Y agrega como posible deseo, “A ver sialgún día mis dedos tocan los tuyos”, como en el cuadro de Miguel Ángel en el Vaticano, sería deseable que llegara un momento en el cual los dedos de conquistadores y conquistados consiguieran tocarse, con todas las implicaciones que ese mensaje transmite.

Como historiadores, reconocemos que esta muestra cultural, esta obra literaria que nos ocupa, inaugura en la década 1960, la llamada Nueva Novela Hispanoamericana. Pero más allá de la importancia en las letras, La región más transparente elucida un mensaje social e histórico que convive con el pueblo mexicano, pero del cual hasta ese entonces sus protagonistas no eran conscientes: la desventura que fue y sigue siendo el fracaso de la revolución mexicana. El modelo de aparente estabilidad sobre el cual se apoyaba el México de entonces (y podemos decir el actual también), se mueve en una Hispanoamérica convulsa, que no encontró otra salida que terminar traicionando los ideales de aquella temprana revolución. Si atendemos a lo que directa e indirectamente nos dicen los personajes, caemos en cuenta que ese sistema político, económico y social que corresponde al tiempo de la novela, es muy imperfecto, hace agua en muchos aspectos.

Esta novela, aunque cubre, con vaivenes en su temática, la primera mitad del siglo XX, se centra en el régimen del presidente Miguel Alemán (1946-1952), que fue el primer gobierno civil tras una serie de gobiernos militares. Sin embargo, como señala acertadamente José Emilio Pacheco en su artículo que antecede a la edición conmemorativa de la novela, más que el enfrentamiento entre civilización y barbarieentre la modernidad de Federico Robles (uno de sus personajes importantes, aburguesado, banquero) y el aztequismo lírico de Ixca Cienfuegos, lo que se analiza es el carácter siempre colonial y opresivo de la sociedad mexicana.[7] Las luchas por el poder, logrado a costa de todo tipo de traiciones y renunciamientos a ideales sociales elevados, quedan destacadas como el leitmotiv de esta obra que trasciende el período que sus páginas cubren. Porque el interés que despierta llega hasta nuestros días, siendo un mensaje de una innegable actualidad que excede los límites de México país.

Personajes de la novela y su trascendencia

Como decíamos previamente, el principal personaje de esta novela es la gran ciudad y sus múltiples facetas, que se reflejan en cada uno de los personajes. Estos parecen estar para evidenciar todas y cada una de las circunstancias sociales y debilidades humanas. Pero gran parte de los personajes requieren ser interpretados considerando la dualidad ya señalada anteriormente, a través del “enmascaramiento”. Lo aparente y lo real se suceden en alternancia, mentira-verdad, figura-fondo. Ya en El laberinto de la soledad, Octavio Paz afirmaba que los mexicanos se centran en las formas, que son las que contienen y encierran a la intimidad y los preserva de los excesos, e inauguró esta noción de máscara.

Uno de los personajes centrales de la novela, Norma Larrgoiti, es claro ejemplo de lo dicho anteriormente. Ella nos muestra la dualidad en la que se mueve al caer su máscara y dejar al descubierto sus aspectos más íntimos. Como bien señala Pasetti en su crítica, Norma es la elegida por Ixca Cienfuegos, hijo de Teódula Moctezuma, para el sacrificio, lo que la ubica -según la cosmología azteca- en un lugar de privilegio.[8]

Norma Larragoiti aparece como la simuladora por excelencia: hija de madre mestiza y de un español pobre del Norte del país, tiene un hermano que trabaja como bracero en Estados Unidos, lo que la describe como perteneciente a los sectores más humildes de la sociedad. Sin embargo, a través de su casamiento con Federico Robles, banquero y financista, consigue codearse con la élite social mexicana. No obstante ello, al ser Robles también alguien de origen pobre, ya que era hijo de campesinos de una de las haciendas de los Ovando, era criticado por su bajo linaje aunque tolerado por su dinero. Así, a través de su casamiento, Norma logra “mimetizarse” con aquellos “sujetos de clase”, ignorando y rechazando afanosamente su propio origen.[9]

Esa tensión apariencia-realidad que se da en Norma, aparece en cada una de las facetas de su vida. Su matrimonio también era un acuerdo entre el enriquecido Robles, que representa el poder del dinero y por tanto la posibilidad de escalar, y por parte de Norma, la responsable de las relaciones sociales, ya que representa la elegancia, la convivencia adecuada a la realidad social en la que están insertos. En estos aspectos, Norma aparece como una simuladora, aspecto este inherente a la esencia del mexicano.[10]

Otro personaje ineludible, dado su significado, es Gladys García, la veterana animadora del cabaret, prostituta, que es el primer personaje que aparece en la novela y con el cual se cierra la misma. En el capítulo primero, y tras el monólogo de la obertura con el cual se presenta Ixca Cienfuegos (ese ser intermedio entre lo divino ancestral y lo real ciudadano), aparece Gladys, encarnación de lo terrenal y de un destino que no le es exclusivo. La descripción del entorno donde se mueve este personaje, es un cuadro realista de ciertas zonas de México capital, y verdadero poema en prosa. Es de madrugada y Gladys ha terminado su trabajo, sale a la calle, caminando. Así la presenta Fuentes:

Gladys no podía hablar de las fritangas y los gorros de papel de los voceadores y sus soldaderas panzonas, porque desconocía lo diurno, del aire viejo, empolvado, que va masticando los contornos de las ruinas modernas de la aldea enorme. Iba caminando sola, su cuerpecillo de tamal envuelto en raso violeta brillante, ensartado en dos palillos calados sobre plataformas: bostezaba para rascarse los dientes de oro: la mirada, bovina, los ojitos, de capulín. ¡Qué aburrido caminar sola por Bucareli a las seis y cuarto! Tarareaba la letanía que noche tras noche le había enseñado el pianista gordo del Bali-Hai (…)”.[11]

Ella, Gladys García, representaría en sí misma a México D.F., la capital que surge de su estado primario de capital provinciana, para pretender ser la capital puesta al día en su calidad de cosmopolita “a su manera”, con esa modalidad sui generis de aglomerar un conjunto de indicadores culturales que nos hablan de un sincretismo mal logrado si se atiende a lo que serían los consabidos cánones clásicos de la estética. Pero este personaje, en su mentada imperfección, es en sí, junto a Ixca Cienfuegos, un pilar básico de esta obra, por la simbología oculta que encierra, porque es uno y a la vez muchos personajes sobrepuestos, a través del devenir del tiempo y las circunstancias descritas que constituyen la historia de México. De ahí que la novela comience con la aparición de Gladys y culmine también con ella y con Ixca, juntos, repitiendo ese leitmotiv presente a lo largo de toda la novela, que podríamos traducir con el término: resignación, es decir, conciencia de todo lo trágico, de lo acontecido inexorablemente e imposible de eludir porque, como desde los tiempos de los griegos -quedó demostrado en el arte literario de ese origen y de los clásicos posteriores-, lo trágico está unido al destino del hombre. El epílogo de la obra es esclarecedor en ese sentido, en especial si atendemos a sus últimas líneas:

“(…) y sobre el puente de Nonalco se detiene Gladys García, veloz también dentro del polvo, y enciende el último cigarrillo de la noche y deja caer el cerillo sobre los techos de lámina y respira la madrugada de la ciudad, el vapor de trenes, la somnolencia de la carne, los tufos de gasolina y alcohol y la voz de Ixca Cienfuegos, que corre, con el tumulto silencioso de todos los recuerdos, entre el polvo de la ciudad, quisiera tocar los dedos de Gladys García y decirle, solo decirle: Aquí nos tocó. Qué le vamos a hacer. En la región más transparente del aire”.[12]

¿Qué más podríamos agregar para evidenciar este final grandioso de la novela que sintetiza el tema, la esencia de la obra? En realidad Fuentes lo elucida todo con su lenguaje y la estética elegida, esa forma elegante de amalgamar un relato típico del barroquismo latinoamericano. Los comentarios de Carmen Iglesias -reconocida historiadora española- en su artículo Historia y Novela. La región más transparente de Carlos Fuentes, nos previenen una vez más, entre tantos otros críticos, de cuánta riqueza puede descubrirse si se analiza esta obra maestra en base a aristas como: “historia y mitos”, “universalidad, mestizaje e identidad, “el destino de las máscaras”, “memoria y olvido, tiempo cíclico y tiempo histórico”.[13] Basta centrarse en una de esas perspectivas para iniciar un viaje placentero de descubrimiento de un tiempo y de una cultura latinoamericana moderna y ancestral al mismo tiempo.

A modo de conclusión

Esta novela muestra sin dudas la coexistencia de voces múltiples que representan la realidad social de México en todos sus aspectos. Hablábamos al comienzo de la dialéctica intrínseca de la obra literaria y de las condiciones de negociación y conflicto que median entre las clases sociales en que se gesta la obra. Basta leer algunas partes de la novela, sin importar la secuencia, para captar la presencia revelada o no de ese “acuerdo tácito” de la acción entre los personajes, que no es otra cosa que tratar de adaptarse a las circunstancias del momento social dado, para lograr la consecución de ciertos fines.

A su vez, los diversos enmascaramientos que podemos observar en lo atinente a los diversos personajes, ya sea en lo personal/individual, como en lo relacionado con la interacción con los demás, estaría evidenciando características variadas de “lo mexicano”, donde la esencia, las verdaderas causas, aparecerían encubiertas, enmascaradas en esa fachada aceptada por el statu-quo imperante en ese contexto histórico determinado donde se desarrolla la acción. De esta forma, el autor, indirectamente, de manera irónica, estaría cuestionando la estructura económica, política y social del México de entonces.

El mito aparece formando parte de la conciencia colectiva de ese pueblo e intenta complementar su cosmovisión. El mundo -en este caso la ciudad- es presentada como totalidad, donde lo racional y lo no racional aparecen indisolublemente unidos. En esta línea, Fuentes pone en escena a Ixca Cienfuegos (nombre azteca y apellido español) y a su madre, Teódula Moctezuma, que están camuflados entre los demás personajes de diverso origen y procedencia en ese México capital del siglo XX.

Así, el mito y su simbología, presentes en todas partes de la novela, tienden a abrazar la idea de lo absoluto en el sentido de que son parte de la historia mental y emocional de la cultura. Quizás sea el Capítulo “Calavera del 15”,[14] que alude a ese 15 de setiembre, que es la fiesta nacional mexicana, la mejor muestra de la urdimbre del pasado ancestral, sincretizados en esa realidad, donde las dos muertes que aparecen allí referidas (la del niño Jorge, hijo de la jornalera Rosa Morales, y la de Norma Larragoiti), no serían otra cosa que sacrificios, o sea el regreso a un pasado de rituales simbólicos, en apariencia lejanos, pero que en la realidad conviven con la urbe moderna y tecnocrática. El autor parece querer ofrecer una lección a considerar: la de preservar la conciencia histórica, no olvidarnos de quienes somos y de donde venimos.

De esta forma, con la lectura de esta obra “mestiza”, el sincretismo cultural, esa realidad neobarroca a desentrañar, permite la comprensión totalizadora de una realidad repleta de enmascarados mensajes dentro de nuestra realidad posmodernista latinoamericana.

[1]  Fue precisamente en México capital, donde frecuentó el Colegio Francés Morelos (hoy Centro Universitario de México), para a posteriori graduarse en Derecho en la UNAM. Más adelante obtuvo también su diploma en Economía en Suiza, ante el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra. Su incansable amor por lo intelectual y el compromiso con las diferentes realidades de las que fue activo protagonista, lo llevaron a producir una amplia gama de escritos desde sus inicios como periodista en la revista mexicana Hoy, hasta llegar a escribir novelas reconocidas por la crítica, como la que nos ocupa, que publica a sus escasos treinta años. En 1972, entra a formar parte del Colegio Nacional, que desde su fundación, en 1943, reunía a un selecto número de académicos de todos los campos. Su reconocimiento internacional fue en aumento, habiéndosele otorgado múltiples premios en las letras, siendo el Premio Cervantes, en 1987, uno de los más valorados por el propio escritor.

[2]  Fuentes, Carlos, La región más transparente, Ed. Alfaguara, Real Academia Española, España, 2008, p. 5.

[3] Pasetti, María Pía, Las máscaras en La región más transparente de Carlos Fuentes. Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. 06.03.2009.

[4]  Pasetti, M.P., op. cit.. La autora menciona estos conceptos presentes en la obra, apoyándose en comentarios posteriores del propio Fuentes en su obra La nueva novela Hispanoamericana.

[5]  Fuentes, Carlos, La región más transparente. Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, p. 19.

[6]  Ibídem, p. 20.

[7]  Pacheco, José Emilio, “Carlos Fuentes en La región más transparente. Homenaje”. En: La región más transparente. Edición Conmemorativa. Real Academia Española, Ed. Alfaguara, 2008, p. XXXII.

[8]  Pasetti, M.P. Op. cit., p. 3.

[9] Ibídem.

[10]  Estos comentarios están basados en primera instancia en lo expuesto por Octavio Paz en El laberinto de la soledad. Carlos Fuentes recibe una marcada influencia de este autor mexicano anterior y a su vez contemporáneo a él.

[11] Fuentes, Carlos, op. cit., p. 24.

[12]  Fuentes, Carlos, op. cit., p. 539.

[13]  Iglesias, Carmen, “Historia y novela. La región más transparente de Carlos Fuentes”. En: La región más transparente. Edición conmemorativaAlfaguara, España, 2008, pp. 143-162.

[14] Fuentes, Carlos, op. cit., pp. 441-468.

Referencias

  • BOBADILLA ENCINAS, Gerardo Francisco. La identidad de la máscara en La región más transparente de Carlos Fuentes. “Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar”, Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, año 33, núm. 65.
  • CELORIO, Gonzalo. “Carlos Fuentes, epígono y precursor”. En: Fuentes, Carlos. La región más transparente (Presentación). Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, Madrid, 2008.
  • FIGUEROA SÁNCHEZ, Cristo Rafael. Barroco y neobarroco en la narrativa hipanoamericana. Cartografías literarias de la segunda mitad del siglo XX. Ed. Universidad de Antioquía, Medellín, Colombia, 2007.
  • FUENTES, Carlos. La región más transparente. Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, Madrid, 2008.
  • GRUZINSKI, Serge. El pensamiento mestizo. Ed. Paidos, Buenos Aires, 1999.
  • IGLESIAS, Carmen, RAMÍREZ, Sergio, PIÑÓN, Nélida, CERBIÁN, Juan Luis. “Carlos Fuentes, la voz y sus resonancias”. En: Fuentes, Carlos. La región más transparente. Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, Madrid, 2008.
  • QUIRARTE, Vicente. “El nacimiento de Carlos Fuentes”. En: Fuentes, Carlos. La región más transparente. Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, Madrid, 2008.
  • LÓPEZ-MARTÍNEZ, Rodrigo  La novela como documento histórico de la cultura: ideas para un consenso. Universidad de Cundinamarca. En: Elías-Caro, Jorge Enrique y Macías Ramos, Margarita (editores), Memorias del Congreso Internacional de Historia y Literatura. Barranquilla, Colombia, 23-25 de octubre 2014.
  • PACHECO, José Emilio. “Carlos Fuentes en La región más transparente”. En Fuentes, Carlos, La región más transparente. Edición conmemorativa. Ed. Alfaguara, Madrid, 2008.
  • LUKÁCS, Georg. Sociología de la Literatura. Ed. Península, Barcelona, 1989. Cap. XIII, Prólogo a “Balzac y el realismo francés”.
  • PASETTI, María Pía. “Las máscaras en La región más transparente de Carlos Fuentes”. Narrativas: revista de narrativa contemporánea en castellano, núm. 13, 2009, pp. 3-7.
  • RETTA VON RÖMER, Cristina. El barroco latinoamericano. Teoría y práctica. En: Boletín de la Asociación de Historiadores del Ecuador (ANHE), 2018.
  • SÁNCHEZ CARDONA, Sivia. La realidad que leemos, la realidad que vivimos. La sociología de la literatura para la comprensión de nuestra historia. Universidad de Tolima. En: Elías-Caro, Jorge Enrique y Macías Ramos, Margarita (editores), Memorias del congreso Internacional de Historia y Literatura. Barranquilla, Colombia, 23-25 de octubre 2014.

 

[Fuente: http://www.vadenuevo.com.uy]

Internet i les xarxes socials han provocat un canvi d’hàbits socials que van més enllà de la introducció de dispositius a la nostra vida. És ben cert que ja pràcticament ningú utilitza les cabines telefòniques, els mòbils les han desplaçat; o que el fet d’enviar una carta o una postal ja és més anecdòtic que habitual, el correu electrònic és molt més ràpid. Tampoc mirem la televisió pendents de la graella, ni utilitzem mapes en paper que cal desplegar i plegar per utilitzar i guardar. I tampoc parlem igual. Hem ampliat el vocabulari de la nostra llengua o han arribat neologismes que ha desplaçat mots que ja formaven part del català en l’àmbit de la tecnologia?

“En el sector de les TIC, la frontera entre la terminologia especialitzada i la divulgació és prima. És un àmbit que ens afecta a tots i hi ha la necessitat d’incorporar nous conceptes, sobretot quan es parla de conceptes d’actualitat”, assenyala la cap de projectes del TERMCAT, Marta Grané. Un exemple clar prové de la ciberseguretat, on el terme ransomware fa un temps que va apareixent a l’espectre mediàtic i que va acabar d’arribar de forma massiva amb la notícia de l’atac a l’Hospital Moisès Broggi a principis de novembre. En aquest cas, la proposta que es va fer des de l’organisme va ser programari de segrest.

Com s’incorporen els nous termes?

Quan es detecta un anglicisme, hi ha tres mecanismes per introduir-lo al català: “Agafar-lo perquè no hi ha alternativa, com pot ser web o blog; adaptar la grafia, com és el cas de xat o bàner; o buscar una alternativa pròpia, com ha passat amb els calcs galeta (cookie) o telèfon intel·ligent (smartphone), o amb creacions pròpies com compromís (engagement) i autofoto (selfie)”.

Mitjançant el segon sistema han sorgit youtuber o instagramer, pronunciats amb l’última síl·laba tònica, “que han adoptat el sufix –er que en català vol dir aficionat”, apunta Grané.

L’adaptació al català es pot fer adaptant la grafia, buscant una alternativa o amb creacions pròpies

Sovint conviuen els mots en anglès i català a l’hora d’esmentar un concepte. Aquesta situació es dona sobretot quan ha arrelat, com és el cas d’online i en línia. També és un episodi habitual als mitjans, que usen totes les fórmules com a sinònims, i en el cas de les pàgines web, on es busca un bon posicionament en els cercadors amb l’ús de la paraula en el seu idioma originari.

Consultar els neologismes i manlleus

Per facilitar la incorporació dels nous conceptes en català, la Direcció General de Política Lingüística i el TERMCAT han recollit els 50 termes més utilitzats al món digital seguint criteris d’actualitat, de representativitat i de difusió amb l’objectiu de posicionar el català com un idioma d’ús en l’àmbit tecnològic.

La llista inclou termes com transmèdia, que fa referència, segons indica la guia, a la “història que es comunica a través de diversos mitjans, expandint-ne els continguts segons les característiques de cada mitjà”. També s’hi pot trobar l’adjectiu connectat-ada, per parlar de la “indumentària que incorpora prestacions tecnològiques avançades”; és a dir, l’equivalent a wearable. O ludificació, el mot correcte per traduir gamification.

Més enllà d’aquesta guia, el mateix TERMCAT compta amb un cercador perquè els internautes puguin consultar-hi els seus dubtes. Com es diria “fer un post a Facebook”? En aquest cas, l’eina recomana utilitzar publicació. A més a més, a la pàgina web de l’organisme es poden consultar diversos diccionaris especialitzats. S’han treballat per temàtiques, de manera que hi ha reculls per a videojocs, visualització de dades, ciberseguretat o robòtica industrial, entre altres. Cadascun d’ells compta amb fitxes terminològiques dels principals conceptes de cada àrea.

 

[Font: http://www.racocatala.cat]

L’Acadèmia Valenciana i l’Institut d’Estudis Catalans incorporen terminologia LGTBI

 

[Font: http://www.racocatala.cat]

Congrès de l’Association pour l’étude des littératures africaines (APELA)

Publié par Céline Guilleux

RÉSUMÉ

Ce congrès propose une exploration des littératures, du cinéma et des arts performatifs africains de toutes les langues et de toutes les régions d’Afrique y compris le Maghreb et les diasporas, au prisme des théories, activismes et esthétiques queer. Il s’agira tout autant d’aborder un corpus encore peu usité dans la recherche francophone, que d’analyser le lien entre esthétique, savoir et activisme dans le contexte des luttes pour la reconnaissance des homo- et transsexuels et d’autres minorités sexuelles et de genre en Afrique.

ANNONCE

Humboldt-Universität zu Berlin 22-24 septembre 2021

Argumentaire

Depuis une vingtaine d’années, on constate une visibilité grandissante des représentations des sexualités et plus généralement des identités non hétéronormées dans les littératures africaines, ainsi que dans les arts et le cinéma d’Afrique. L’inscription d’un désir homosexuel dans l’histoire littéraire africaine précède toutefois largement les productions contemporaines, comme en atteste la monographie de Chantal Zabus Out in Africa. Same Sex Desire in Sub-Saharan Literatures and Cultures (2013). Dans un contexte où l’homophobie grandissant dans certains pays africains se traduit par une répression pénale exacerbée, tandis que d’autres au contraire abolissent des lois discriminatoires, il n’est pas surprenant que la thématique produise un corpus à la fois esthétique et activiste, partant de deux perspectives différentes pour approcher les conflits mentionnés. Avec les récents projets collectifs de témoignage tels que Stories of Our Lives. Queer Narratives from Kenya (2015) ou encore She called Me Women. Nigeria’s Queer Women Speak (2018), le concept de queer d’origine politique aux États-Unis, fait de plus en plus son entrée dans le vocabulaire activiste en Afrique.

L’activisme et la pensée queer ont surgi aux États-Unis au tout début des années 1990, au moment où la pandémie du SIDA frappait durement la communauté homosexuelle et exacerbait encore plus l’homophobie latente. Reprenant une insulte homophobe récurrente forgée à partir d’un terme qui désigne le bizarre, l’atypique, le hors-norme, le mouvement « queer » s’est distingué très tôt par son mode d’action festif et transgressif. Cherchant à penser ensemble genres, sexes et sexualités, et inspirées par les travaux de Michel Foucault, Judith Butler et Eve Sedgwick, les théories et études queer se sont rapidement développées dans les pays anglo-saxons. Elles se caractérisent par le refus d’une posture identitaire stable, plus particulièrement binaire hétéro/homo et homme/femme, pour penser au contraire les processus émancipatoires et utopiques charriés par des pratiques et des corps défiant les normes, les institutions et les catégories caractérisant l’ordre patriarcal.

Utilisée dans diverses disciplines des sciences humaines et sociales, de la philosophie aux études de genre en passant par l’histoire et la littérature, souvent appliquée comme une méthode particulière de critique et de déconstruction des textes ou des sources (en anglais, « to queer » devient alors un verbe, et « queering » une action) les études queer sont aussi régulièrement critiquées pour leur dimension occidentale, masculine, élitiste et blanche et sa difficulté à s’articuler aux autres luttes contre les discriminations, notamment raciales.

À un moment où s’expriment de nouvelles exigences pour la décolonisation des institutions de savoir, des méthodes de recherche et des curriculum scolaires et universitaires, quels peuvent-être les apports des théories queer dans la lecture et l’analyse des littératures africaines ? La généalogie américaine et « blanche » du mouvement queer peut-elle être contestée par une attention plus grande portée aux discours élaborés et aux luttes menées à la fois par et sur les représentants du continent africain et par les diasporas africaines du monde entier ? À partir, mais aussi au-delà des questions de non-conformité des identités de genre et des pratiques sexuelles telles qu’évoquées dans les littératures africaines (mais également dans la photographie, la peinture, et le cinéma), quelles sont les possibilités ouvertes par la pensée queer pour évoquer à la fois les processus disciplinaires forgeant les corps, les désirs et l’intime et leurs transgressions de la norme dans les sociétés africaines ?

Ce congrès propose une exploration des littératures, du cinéma et des arts performatifs africains de toutes les langues et de toutes les régions d’Afrique y compris le Maghreb et les diasporas, au prisme des théories, activismes et esthétiques queer. Il s’agira tout autant d’aborder un corpus encore peu usité dans la recherche francophone, que d’analyser le lien entre esthétique, savoir et activisme dans le contexte des luttes pour la reconnaissance des homo- et transsexuels et d’autres minorités sexuelles et de genre en Afrique.

Activismes

Le mouvement queer se veut résolument militant, offrant un questionnement radical du rapport entre l’intime et le politique. En Afrique, la question du legs colonial se pose de façon aiguë lorsqu’il s’agit de penser tout à la fois l’appareil judiciaire et répressif protégeant ou, au contraire, exposant les minorités sexuelles ou transgenre.

 A- Homophobie et transphobie

La lutte contre l’homophobie et la transphobie fut au cœur de l’émergence d’un activisme queer fustigeant les processus d’exclusion et les violences perpétrées contre les minorités sexuelles et de genre. En Afrique, une des premières manifestations de cet activisme prit corps en Afrique du Sud, lorsque les militants homosexuels et les militants anti-apartheid s’allièrent au début des années 1990 pour contester le régime raciste et patriarcal de la minorité blanche. Depuis, la question des droits des minorités sexuelles est prise en étau entre legs colonial (particulièrement l’existence de lois condamnant les pratiques homosexuelles datant de la période coloniale) et impérialisme culturel (l’influence réelle ou supposée de réseaux transnationaux encourageant les mobilisations et manifestations LGBTQI+). Comment les littératures africaines se sont-elles emparées de ces luttes ? Comment se sont-elles articulées aux autres combats menés par les écrivains, artistes et intellectuels africains, au lendemain des indépendances ?

 B- Hétéronormativité

Les luttes nationalistes menées en Afrique contre la domination coloniale et pour la construction d´États indépendants ont souvent reposé sur un hétérosexisme exacerbé, où la famille hétérosexuelle était présentée comme le socle naturel des nouvelles nations. Dans les contextes de luttes armées anticoloniales en particulier, les stéréotypes de genre renvoyant les femmes à leur rôle de mère et de gardienne des traditions, et les hommes à leur nature guerrière au service de la patrie ont été mobilisés à la fois par les acteurs étatiques et culturels. La recherche d’une posture digne, preuve des capacités des populations africaines à prendre leur destin politique en main, a participé à la naturalisation et au renforcement d’une hétéronormativité pensée comme un démenti aux accusations de dépravation et de bestialité centrales au discours colonial. Comment cette articulation de l’intime et du familial au projet d’émancipation national a-t-elle été pensée, déconstruite ou critiquée par les littératures africaines ? Quels sont les dispositifs de la sexualité qui forment le canon littéraire africain ?

 C. Transgression et déviance

La pensée queer se veut essentiellement anti-identitaire et contestataire, rejetant à la fois les processus d’assignation d’une identité figée et les luttes au nom d’une identité particulière. Quel(s) rôle(s) joue la transgression des normes de genre et de sexualité dans les littératures et les arts africains ? Comment sont-elles pensées en relation avec des mécanismes traditionnels plus fluides qui ont été identifiés dans certaines sociétés traditionnelles par des anthropologues telles qu’Oyerónké Oyewùmí ou Ifi Amadiume, qui mettaient en avant l’importation coloniale des identités de genre et du modèle patriarcal excluant les femmes de la sphère publique ?

Plus largement, quelles voies théoriques, philosophiques et militantes peuvent être ouvertes par une perspective croisée entre études queer et études africaines, notamment pour penser le refus de l’assignation identitaire et le legs des stéréotypes coloniaux et eurocentristes ? Dans quelle mesure les études queer, et notamment la façon dont elles se sont emparées de la question du spectre et de la spectralité (Freccero 2006) peuvent-elles permettre d’appréhender les mémoires traumatiques ?

Esthétiques et concepts queer

 A- Le Carnevalesque

Pour Ayo A. Coly (2016), la double injonction à décoloniser les études queer et à poser un regard queer sur les études postcoloniales pose problème, dans la mesure où cela produit une réification du postulat selon lequel ces deux traditions académiques sont issues de géographies distinctes. Au contraire, Coly voit dans la situation postcoloniale, et plus particulièrement la « postcolonie » telle que décrite par Achille Mbembe (2001), un assemblage baroque et parodique caractéristique du queer, en ce qu’il défie les barrières disciplinaires et les hiérarchies de pouvoir, notamment dans la convivialité existant entre le commandement et ses sujets. En même temps, pour Coly, Mbembe ne parvient pas totalement à capter la dimension queer de la postcolonie, notamment du fait de sa fixation sur la virilité et ses symboles (pénétration et phallus). Comment cette esthétique de l’excès et de la corporalité du pouvoir s’incarne-t-elle dans les littératures et les arts africains ? Quelle place occupe le baroque, le carnavalesque, les thématiques de subversion et de travestissement dans les littératures africaines ?

 B- L’Utopie

Parmi les segments les plus féconds des théories queer, les questions d’histoire, de conscience historique, de futurité et d’utopie ont été soulevées par des auteurs divers tels que Lee Edelman, José Esteban Muñoz et Carla Freccero. En questionnant la naturalisation de la famille hétéronormée, les études queer interrogent en effet le champ de la reproduction biologique et sociale, de la transmission et de l’horizon émancipatoire. Ainsi, si Lee Edelman considère la pensée queer comme profondément nihiliste car tournée vers la jouissance et refusant le concept néo-libéral du « bien commun », de nombreux auteurs ont préféré insister sur la dimension utopique d’une pensée queer occupée à construire un futur émancipatoire à partir du rejet des normes de genre et de sexualité. L’utopie devient alors un pan de l’esthétique queer en donnant une place centrale à l’imagination et à la création de futurs, échappant aux carcans normatifs et offrant une place centrale aux questions de désirs et de plaisirs.

Les artistes engagés africains insistent également sur l’importance de constituer une archive visuelle et textuelle queer permettant de documenter les vies de ceux qui ne se conforment pas aux normes de genre et de sexe, afin de récuser l’idée selon laquelle le queer est toujours importé, étranger, extrinsèque, et permettre au contraire l’autoréférentialité. Pour José Esteban Muñoz (2009), inspiré par Ernst Bloch, la constitution d’une conscience historique est perçue en outre comme la condition nécessaire d’une pensée utopique concrète, forgée à partir d’une analyse contextualisée des luttes sociales, politiques et culturelles.

 C- Conceptualisations africaines

Même si la terminologie queer et plus généralement LGBTQ+ s’est aujourd’hui imposée à l’échelle internationale, elle a été précédée dans de nombreuses langues africaines par des concepts sociaux non normatifs pointant une fluidité identitaire au-delà des genres et sexes binaires. Qu’il s’agisse des goor-jiggen en wolof, des yan daudu en hausa ou de l’institution des mariages entre femmes dans la culture igbo liés au statut de « fille mâle », quelle est la pertinence du lexique queer pour appréhender et analyser les conceptualisations culturelles portées par ces terminologies africaines, et leurs implications sociales ? Quelle est aujourd’hui la portée des conceptualisations africaines locales dans les luttes LGBTQ+ ? Quelles sont les alternatives « traditionnelles » et/ou « futuristes » que la pensée africaine peut offrir afin d’enrichir ou de transgresser un vocabulaire queer qui a tendance lui-même à s’imposer comme une nouvelle norme du politiquement correct ? Comment ces concepts africains sont-ils traduits et négociés par la fiction, surtout dans une littérature, qui a largement recours aux langues européennes ?

Modalités de contribution

Les propositions de panels (quatre communications rassemblées au maximum) ou de communications (titre et résumé d’une page maximum) sont attendues

pour le 30 novembre 2020 au plus tard,

accompagnées de vos nom, prénom, affiliation et contact électronique.

La langue principale du congrès sera le français, toutefois il est possible de proposer des communications et panels en anglais. Veuillez adresser vos propositions à : iaaw.queer.apela@hu-berlin.de

Comité d’organisation

  • Dorothée Boulanger (University of Oxford)
  • Boneace Chagara (HU-Berlin)
  • Ibou Diop (Humboldt-Forum)
  • Susanne Gehrmann (HU-Berlin)
  • Josephine Karge (HU-Berlin)
  • Margarita Mestscherjakow (HU-Berlin)
  • Pepetual Mforbe Chiangong (HU-Berlin)
  • Clara Schumann (HU-Berlin)
  • Isabel Schröder (HU-Berlin)
  • Marjolaine Unter Ecker (Université Aix-Marseille)

Comité scientifique

  • Markus Arnold (University of Cape Town)
  • Dorothée Boulanger (University of Oxford)
  • Laurel Braddock (FU-Berlin)
  • Sarah Burnautzki (Universität Heidelberg)
  • Xavier Garnier (Sorbonne Nouvelle, Paris 3)
  • Susanne Gehrmann (HU-Berlin)
  • Claudia Gronemann (Universität Mannheim)
  • Catherine Mazauric (Université Aix-Marseille)
  • Aminata Mbaye (Universität Bayreuth)
  • Gibson Ncube (University of Zimbabwe)

CATÉGORIES

LIEUX

  • Université Humboldt
    Berlin, Allemagne

DATES

  • lundi 30 novembre 2020

MOTS-CLÉS

  • queer, activisme, esthétique, littérature, art, Afrique

SOURCE DE L’INFORMATION

  • Marjolaine Unter Ecker
    courriel : marjolaine [dot] unterecker [at] gmail [dot] com

POUR CITER CETTE ANNONCE

« Activismes et esthétiques queer dans les littératures africaines », Appel à contributionCalenda, Publié le mardi 15 septembre 2020, https://calenda.org/800813

 

 

Com es diu flexitarian en català?

En català, les persones que segueixen un règim alimentari bàsicament vegetarià que inclou el consum esporàdic de carn i peix s’anomenen flexivegetarians o, secundàriament, flexitarians. I el règim alimentari que segueixen s’anomena flexivegetarianisme o també, secundàriament, flexitarianisme.

Les formes flexivegetarià | flexivegetariana es construeixen afegint el segment inicial de l’adjectiu flexi(ble) a la base vegetarià | vegetariana, per imitació d’altres denominacions del mateix àmbit, com ara apivegetarià o lactovegetarià, amb la diferència que api- i lacto- són formes prefixades d’origen culte i flexi-, no. Flexivegetarianisme, al seu torn, és un derivat de flexivegetarià amb l’afegiment del sufix -isme.

Des del punt de vista del concepte, un flexivegetarià no és un vegetarià flexible, no és un tipus de vegetarià, ni el flexivegetarianisme és un vegetarianisme d’estar per casa. Tot i que la base de la seva dieta són els aliments d’origen vegetal, que en conformen el gruix, els flexivegetarians consumeixen carn i peix, encara que sigui de manera escassa i esporàdica. Els aliments d’origen animal són part de la norma en la seva alimentació, no l’excepció.

Aquestes són les formes preferents que va aprovar el Consell Supervisor com a alternatives catalanes als manlleus de l’anglès flexitarian i flexitarianism. Complementàriament, també es consideren adequats els calcs flexitarià | flexitariana (formats per la truncació dels mots flexi(ble) i (vege)tarià) i flexitarianisme (derivat de flexitarià | flexitariana), ja que són formes àmpliament documentades i reconegudes en l’àmbit per a referir-se a aquests conceptes.

Trobareu les fitxes completes d’aquests termes a la Terminologia de les tendències alimentàries i al Cercaterm. Si us interessen, a més, els criteris aplicats pel Consell Supervisor, consulteu la Neoloteca.

[Font: http://www.termcat.cat]

Desde las noticias sobre terremotos, la palabra pasó a las informaciones sobre la epidemia, y de ahí al abuso

Unos trabajadores caminan frente a una construcción el 16 de septiembre de 2020 en Wuhan (Hubei).

Escrito por ÁLEX GRIJELMO

Algunas palabras saltan como pulgas de periódico en periódico, de micrófono en micrófono. Hace años, los verbos “tumbar” o “apostar” aparecían cada dos por tres. Ahora los ha sustituido a la cabeza de lugares comunes su compañero “arrancar”, y ya todo arranca (menos los coches, que se ponen en marcha). Se puede reseñar asimismo el inconmensurable éxito de la locución “a día de hoy”, muletilla y aparente galicismo (aujourd’hui: “hoy” en francés) que quizás se exige como requisito en los exámenes de ingreso para diputado. No diga “hoy”, o “hasta ahora”, diga “a día de hoy”.

El sustantivo “epicentro” ha venido a sumarse a la retahíla de palabras insistentes. El elemento griego epi significa “sobre” o “encima de”: “epidermis” (sobre la piel), “epitafio” (sobre la tumba)… y “epidemia” (la enfermedad que cae sobre un pueblo).

En la terminología de los terremotos, “epicentro” señala el lugar que se halla sobre el punto donde se desató el movimiento telúrico bajo la corteza terrestre. Así, Tulaguillas puede ser un epicentro si debajo de esa localidad se produjo la activación del seísmo.

Desde las noticias sobre terremotos, “epicentro” pasó a las informaciones sobre otro tipo de catástrofe: la covid-19. Así, un país o una ciudad se convierten en “el epicentro de la pandemia”, aunque esas desgraciadas comunidades humanas no hayan expandido la onda del virus y se tratase más bien de poblaciones que la recibían desde otro sitio. Pero bueno, aceptemos que esta figura retórica ofrece un valor expresivo para dar a entender que el virus se concentró en un punto determinado.

Y de estos usos han venido los abusos, ya menos originales. Por ejemplo, se ha llegado a señalar en distintos medios que el excomisario Villarejo era “el epicentro de la trama” que pretendía hacerse con las pruebas de Bárcenas contra el PP. Se supone entonces que tal red de corrupción se hallaba por debajo de algún sitio en el que residía Villarejo.

Ese epicentro, no obstante, va cambiando de lugar en función del medio. Unos lo residencian en Villarejo, mientras que otros se lo adjudican a la Comisaría General de Información. Y no falta el periódico que se lo aplica al Grupo Cenyt, “sociedad situada en el epicentro de la veintena de piezas del caso Tándem” (macrocausa general del asunto). Por si fuera poco, el montaje de Villarejo “ha explotado en el epicentro del Mercado Alternativo Bursátil”, al haber sido investigada la empresa La Finca Global Assets. Se trata, pues, de un epicentro móvil, como el del virus.

Pero la onda expansiva de esta palabra alcanza otros territorios. Así, Fuerteventura es el epicentro de los bulos que vinculan inmigración y coronavirus; Oviedo será el epicentro del Xacobeo en Asturias; el complejo de Canalejas es el nuevo epicentro del lujo en Madrid; se abre Gallery Weekend, “el epicentro del arte contemporáneo”, y en una radio hablan del metro como “epicentro de los contagios”; es decir, un paradójico epicentro subterráneo que, si acaso, sería más bien un hipocentro.

Así, la humilde palabra “centro” se está quedando inservible. Hoy en día, ser el centro de algo carece ya de interés. O se es epicentro o no se es nada.

Por ese camino, algunos partidos intentarán representar al epicentro político; y pronto nos atenderán en el epicentro de salud, compraremos en el epicentro comercial y Benzema rematará de cabeza un epicentro. A ver cómo hacemos para que nada de esto nos desepicentre de lo que significa epicentro.

 

[Foto: GETTY IMAGES – fuente:  www.elpais.com]

J.O. 1972 : la tragédie de Munich (Black September. The True Story of the Munich Massacre, 2006) est un documentaire de Sebastian Dehnhardt, Uli Weidenbach et Manfred Oldenburg. L’histoire de la prise d’otages et de l’assassinat de 11 athlètes israéliens lors des Jeux olympiques de Munich (ancienne République fédérale allemande, actuelle Allemagne) par les terroristes du mouvement arabe palestinien Septembre Noir. Et ce qu’elle révèle sur la détermination et le courage des athlètes et politiciens juifs israéliens, ainsi que la lâcheté et l’incompétence de dirigeants politiques et sportifs européens, la cruauté lâche des terroristes arabes palestiniens antisémites, dont Abu  Mazen (Mahmoud Abbas), et l’alliance remontant au grand mufti de Jérusalem al-Husseini entre ces derniers et les (néo-)nazis allemands. 

Publié par Véronique Chemla 

Après la guerre d’Indépendance (1948), la (Trans)Jordanie a accueilli un grand nombre de réfugiés arabes palestiniens, et occupe la Judée et la Samarie.

Dirigée par Yasser Arafat, l’OLP (Organisation de libération de la Palestine), notamment le Fatah, utilise le royaume hachémite comme base militaire à ses attaques terroristes contre l’État d’Israël. Elle tente aussi des putschs contre le pouvoir jordanien.

Lors de la Guerre des Six-Jours (1967), l’armée israélienne conquiert la Judée et la Samarie.

En septembre 1970, le roi Hussein de Jordanie réprime durement l’un de ces putschs visant à le détrôner ou/et à le tuer pour instituer un État-terroriste palestinien. Un accord est signé entre la Jordanie et Arafat, mais celui-ci n’en respecte pas les stipulations.

En 1971, le roi de Jordanie ramène l’ordre dans son royaume en luttant victorieusement contre les fédayins palestiniens qui fuient, en préférant parfois se rendre aux soldats israéliens, ou qui sont expulsés du royaume.

La même année, le Fatah crée le groupe terroriste arabe palestinien Black September (Septembre Noir) qui assassine en novembre 1971 le Premier ministre jordanien Wasfi al-Tal.

Onze athlètes israéliens Juifs tués 

À l’aube du 5 septembre 1972, lors des Jeux Olympiques (JO) d’été à Munich (alors en RFA), un commando lourdement armé de terroristes arabes palestiniens de Septembre Noir pénètre aisément dans le village olympique. Arborant des vêtements sportifs, il se dirige vers l’immeuble où demeure l’équipe israélienne.

Malgré la courageuse résistance d’athlètes israéliens, il kidnappe neuf athlètes de cette équipe ; les autres athlètes israéliens sont tués par les terroristes ou parviennent à fuir. Il formule alors ses exigences aux autorités allemandes : la libération de terroristes détenus en Israël et leur transfert en Israël, et celle de deux gauchistes allemands de la Faction armée rouge (RAF), Ulrike Meinhof et Andreas Baader, en Allemagne. Refus israélien. Les terroristes jettent par-dessus le balcon de l’immeuble un athlète israélien assassiné, Moshe Weinberg.

Malgré la demande israélienne, les autorités politiques allemandes et le Comité olympique refusent d’interrompre les J.O. dont les épreuves sportives, transmises à la télévision, se déroulent parallèlement aux négociations avec les terroristes.

Écartant les offres d’argent des autorités ouest-allemandes, les terroristes reportent leur ultimatum et exigent un avion pour aller au Caire (Égypte). Ils prennent un bus avec leur otage jusqu’à l’aéroport de la base militaire Fürstenfeldbruck de l’OTAN.

Là, des forces de l’ordre allemandes tentent une vaine opération pour mettre un terme à la prise d’otages. Alors que des athlètes israéliens étaient parvenus à rompre des liens autour de leurs poignets, tous les athlètes israéliens sont tués lors de l’intervention allemande.

Le bilan est lourd : onze athlètes juifs de l’équipe olympique israélienne – David Mark Berger (28 ans, haltérophile), Zeev Friedman (28 ans, haltérophile), Yosef Gottfreund (40 ans, arbitre de lutte), Eliezaar Halfen (24 ans, lutteur), Yosef Romano (32 ans, haltérophile), Amitzur Shapira (40 ans, entraîneur de l’équipe d’athlétisme), Mark Slavin (18 ans, lutteur), Andre Spitzer (27 ans, arbitre d’escrime), Yakov Springer (50 ans, entraîneur de l’équipe d’haltérophilie), Kehat Schor (53 ans, entraîneur de l’équipe de tir), Moshe Weinberg (32 ans, entraîneur de l’équipe de lutte) – et un policier ouest-allemand décédés.

Lors de l’opération allemande, cinq des huit terroristes sont tués, et trois interpellés.

Le 6 septembre 2012, Avery Brundage, président du Comité olympique, omet dans son discours d’évoquer les athlètes israéliens assassinés : « The Games must go on… » (Les Jeux doivent continuer). Ancien athlète ayant concouru aux J.O. en 1912, Avery Brundage avait dirigé des organisations sportives américaines et s’était élevé contre le boycott des J.O. de Berlin, dans l’Allemagne nazie, en 1936.

Cet « événement caractérise la naissance du terrorisme moderne ». Le communiqué de la chaîne Paris Première omet curieusement de le qualifier d’islamiste.

Il a eu de nombreuses conséquences : création par la RFA d’une cellule de lutte contre le terrorisme, bombardement de bases de l’OLP en Syrie et au Liban, détournement moins de deux mois plus tard d’un avion de la Lufthansa, libération le 29 octobre 1972 par la RFA de trois preneurs d’otages survivants.

Le gouvernement de Golda Méïr décide de venger les victimes, et d’agir pour prévenir toute reproduction de cette tragédie. La traque des terroristes par le Mossad s’étale sur plus d’une décennie. Elle vise à éliminer les responsables de cette tragédie – Abdel Wael Zwaiter, Mahmoud Hamchari, Hussein al Bachir, Abou Youssouf, Mohamed Boudia, Ali Hassan Salameh -, dont l’un des maîtres d’œuvre est l’Arabe palestinien Mahmoud Abbas (Abu Mazen). Par erreur, le Mossad tue Ahmed Bouchiki à Lillehammer.

En 1977, sous la présidence de Valéry Giscard d’Estaing, la France a expulsé Abou Daoud, terroriste du Fatah responsable de la prise d’otages des athlètes israéliens par le commando Septembre Noir aux J.O. de Munich, vers Alger où Abou Daoud a pu librement rejoindre le lieu de son choix. Et ce, malgré la demande d’extradition de la RFA et de l’État d’Israël. Abou Daoud témoigne dans ce documentaire dont les auteurs ont interviewé aussi des proches des victimes israéliennes, des responsables israéliens, tel Ehud Barak, et allemands.

Le 17 juin 2012, le journal allemand Der Spiegel révèle, en se fondant sur le rapport du Service fédéral de renseignement, que deux néo-nazis, Willi Pohl et Wolfgang Abramowski, ont aidé les terroristes de Septembre Noir, dont Abou Daoud (sous le nom de Saad Walli), chef du commando, dans la logistique de cette prise d’otages des athlètes israéliens. L’un des deux néo-nazis était chargé par l’OLP de commettre des attentats et de prendre des otages en particulier à la cathédrale de Cologne, ceci pour venger des arabes palestiniens tués par des policiers allemands. Willi Pohl, « aujourd’hui repenti de son passé nazi et devenu auteur pour la série télévisée à succès Tatort », a assisté à la rencontre entre Abou Daoud et des « Arabes portant costume et cravate », des diplomates syriens selon lui. Pohl et son complice « ont été arrêtés à Munich en octobre 1972 en possession d’armes automatiques, de grenades et d’une lettre de menace signée « Septembre noir » adressée à un juge chargé de l’instruction d’une enquête sur les membres du commando qui avaient survécu. Le commando s’était servi des mêmes grenades, de fabrication belge avec un explosif d’origine suédoise, pour tuer les otages israéliens ». En 1974, Pohl a été condamné à deux ans d’emprisonnement pour possession illégale d’armes.

Le 23 juillet 2012, ce journal allemand révélait que des alertes sur la tragédie à venir lors de ces J.O. avait été alors exprimées.

Le 26 août 2012, le Spiegel révélait que, craignant d’autres attentats, la RFA a collaboré officieusement, comme l’Italie, avec l’OLP peu après cet assassinat. Plusieurs mois après cet attentat, Walter Scheel, ministre allemand des Affaires étrangères, a rencontré secrètement plusieurs terroristes de Septembre Noir pour « reconstruire la confiance ». Ces terroristes ont réclamé le soutien allemand à l’OLP en échange de l’arrêt des attentats terroristes palestiniens. Et l’ont obtenu. La RDA a mis un terme à son enquête.

Le 29 août 2012, des archives israéliennes déclassifiées révèlent combien les Israéliens déploraient cette tentative de sauvetage « mal organisée et ratée. [Les Allemands ont] tout fait pour en finir avec cette histoire, à n’importe quel prix afin de ne pas perturber les Jeux Olympiques… Ils n’ont même pas fait un effort minimal pour sauver des vies, ils n’ont pas pris le moindre risque pour sauver les gens, ni les leurs ni les nôtres », selon Zvi Zamir, alors chef du Mossad. Selon le Premier ministre Golda Méïr, l’État d’Israël n’avait pas reçu d’alerte concernant une menace visant l’équipe nationale aux J.O. de Munich. Golda Méïr avait exhorté à ne pas rendre responsable de cette tragédie les services de renseignements israéliens.

Le 5 septembre 2012, lors d’une cérémonie à la mémoire des victimes israéliennes à l’aéroport de la base militaire Fürstenfeldbruck, Ankie Spitzer, veuve d’Andrei Spitzer, entraineur de l’équipe israélienne d’escrime, a déploré la « tentative de sauvetage désastreuse » des forces de sécurité allemandes. Elle a fustigé « l’incompétence, la stupidité et l’arrogance » des autorités allemandes en 1972, et l’interdiction pour les familles des victimes d’accès aux documents officiels sur cette tragédie. Elle a réclamé « une nouvelle enquête » sur cet échec. Lors d’une conférence de presse, elle a insisté pour que les autorités allemandes « ouvrent tout », car c’était son droit de savoir ce qui s’était passé. Président du Conseil central des juifs d’Allemagne, Dieter Graumann a dénoncé le « dilettantisme désastreux et inimaginable des forces de sécurité allemandes », et la « négligence » et la « légèreté » des dirigeants sportifs. « Aucun être humain ne peut comprendre » que les Jeux n’aient pas été interrompus immédiatement, a-t-il constaté. « Avons-nous été trop naïfs ? Avons-nous sous-estimé la menace terroriste ? Ces questions demeurent », a reconnu le ministre allemand de l’Intérieur, Hans-Pieter Friedrich. Silvan Shalom, vice-Premier ministre israélien, a qualifié le 5 septembre 1972 d’un «  des jours les plus tragiques du jeune État d’Israël ». Il a considéré «  tout à fait légitimes » les demandes des proches des victimes et estimé qu’il était « peut-être temps » que l’Allemagne déclassifie les documents concernant cette tragédie.

Honte au Comité d’organisation olympique 

La campagne JustOneMinute –pétition lancée par Ankie Spitzer – a visé à faire respecter une minute de silence, lors de la cérémonie d’ouverture des Jeux olympiques à Londres (27 juillet-12 août 2012) à la mémoire des onze athlètes juifs israéliens assassinés.

Lancée à cette fin, une pétition sur Internet a recueilli 111 753 signatures en août 2012.

Cette demande est refusée par les organisateurs des JO, dont Jacques Rogge, l’actuel président du Comité d’organisation des JO, et Sebastian Coe, responsable du Comité d’organisation des JO à Londres, en alléguant que les J.O. seraient apolitiques et qu’une minute de silence serait inappropriée lors de la cérémonie d’ouverture des J.O.

Pourtant, en 1996, la guerre dans les Balkans a été évoquée lors de la cérémonie d’ouverture des JO. En 2002, une minute de silence a été observée à la mémoire des victimes des attentats du 11 septembre 2001. En 2010, une minute de silence a été respectée à la mémoire du lugeur géorgien Nodar David Kumaritashvili, décédé lors d’un entrainement.

En fait, ces dirigeants craignent la réaction, et l’éventuel refus ou retrait des pays arabes.

La campagne JustOneMinute est soutenue par des politiciens israéliens, américains (Congrès), australiens, canadiens, italiens, français (Claude Goasguen), les gouvernements d’Israël, des États-Unis, d’Allemagne et d’Australie, ainsi que par des communautés juives dans le monde et des responsables chrétiens.

Le 25 juillet 2012, Ilana Romano, veuve de l’haltérophile israélien Yosef Romano, a demandé à ce que les spectateurs de la cérémonie d’ouverture des JO observent une minute de silence lorsque Jacques Rogge, qui a participé aux JO de Munich en tant que sportif, débutera son discours. La Chambre italienne des députés a observé une minute de silence.

En vain.

Le 25 juillet 2012, Al-Hayat Al-Jadida, quotidien de l’Autorité palestinienne, a titré : « Le sport est fait pour la paix, pas pour le racisme ». Il a fait état de la lettre du président du Comité olympique palestinien, Jibril Rajoub, à Jacques Rogge. Jibril Rajouby a exprimé à Jacques Rogge son appréciation de son opposition à la demande d’une minute de silence à la mémoire des athlètes juifs israéliens assassinés. Il a rappelé que « le sport en Palestine est moyen de réaliser les objectifs nationaux » et « un instrument de lutte pour présenter la cause palestinienne ». Le 25 juillet 2012, le quotidien palestinien al-Hayat a qualifié d’« opération » cet attentat terroriste palestinien et a cité Jibril Rajoub alléguant que cette minute serait « une cause de division et diffuserait le racisme parmi les nations ».

Le 25 juillet 2012, en réponse à une lettre de la députée et vice-présidente du Comité des Affaires étrangères de la Chambre des députés Fiamma Nirenstein, le président de cette Chambre, Gianfranco Fini, a fait observer une minute de silence par les membres de cette Assemblée. « Notre parlement a aujourd’hui condamné l’acte de violence le plus vile – le terrorisme – qui a frappé tant de fois Israël au fil des années, causant des dommages à des vies de civils innocents. Le dernier tragique attentat à Burgas contre des touristes israéliens, comme celui de Munich en 1972, exprime le désir de tuer la démocratie vibrante d’Israël », a déclaré Fiamma Nirenstein, en désignant « l’organisation palestinienne terroriste Septembre Noir ».

Le 29 juillet 2012, l’équipe olympique et des diplomates israéliens ont respecté une minute de silence lors de la cérémonie organisée devant leur pavillon du village olympique. Une trentaine d’athlètes de l’équipe italienne olympique, ainsi que le ministre italien des Sports, Piero Gnudi, s’est jointe à eux.

Le 6 août 2012, une cérémonie à la mémoire des athlètes israéliens assassinés a été organisée par la communauté britannique juive et l’ambassade d’Israël en Grande-Bretagne. Environ mille personnes y ont assisté, dont des responsables communautaires, Boris Johnson, maire de Londres, David Cameron, Premier ministre britannique, Jacques Rogge, Sebastian Coe, président du Comité d’organisation de ces Jeux 2012. « Même après 40 ans, c’est douloureux de revivre les moments les plus douloureux du mouvement olympique », a indiqué Jacques Rogge. « Honte à vous, parce que vous avez oublié onze membres de la famille olympique. Vous les discriminez pour la seule raison qu’ils sont Israéliens et Juifs », a déclaré Ankie Spitzer, veuve d’Andrei Spitzer, entraineur de l’équipe israélienne olympique d’escrime, aux dirigeants dudit Comité. Une déclaration accueillie par une standing ovation réservée aussi à Ilana Romano, qui a déploré que Jacques Rogge « se soit soumis au terrorisme. Votre nom sera écrit sur les pages de l’histoire comme un ancien athlète devenu le président qui a violé la charte olympique qui appelle à la fraternité, l’amitié et la paix ».

Malgré la demande d’Irwin Cotler, ancien ministre canadien de la Justice, aucune minute de silence n’est observée non plus lors de la cérémonie de clôture.

Médaillée olympique américaine juive de gymnastique, Aly Raisman a déclaré le 8 août 2012 qu’elle aurait observé cette minute de silence à la mémoire des athlètes israéliens tués.

Un CRIF « palestiniennement correct »

Le 5 septembre 2012, date commémorant les 40 ans de l’attentat perpétré contre des athlètes israéliens aux J.O de Munich, le CRIF (Conseil représentatif des institutions juives de France) organise à 19 h, au siège du Comité national olympique à Paris, « lieu où l’olympisme fut créé », une cérémonie en présence de Valérie Fourneyron, ministre des Sports, du président du Comité national olympique et sportif français, Denis Masseglia, de l’ambassadeur d’Israël en France, S.E. Yossi Gal, de représentants de fédérations sportives, des associations de lutte contre l’antisémitisme et le racisme, des hauts responsables de la justice antiterroriste, afin de rappeler le souvenir de cet événement. Rappelons que, député socialisteValérie Fourneyron avait interrogé le 24 mai 2011 le ministre français des Affaires étrangères et européennes pour savoir « si la France soutiendra la soumission officielle du rapport Goldstone au conseil de sécurité en vue d’une éventuelle saisine de la Cour pénale internationale ».

Parmi l’assistance : l’ambassadeur des États-Unis en France Charles Rivkin, l’ambassadeur des États-Unis à l’UNESCO, David Killion, l’ambassadeur d’Allemagne en France, Suzanne Wasum-Rainer, Anne Hidalgo, première adjointe au Maire de Paris, Pierre Schapira, adjoint au maire chargé des relations internationales, le Grand Rabbin de France, Gilles Bernheim, Rogel Nahum, athlète délégué par le Comité Olympique israélien, Bariza Khiari, vice-présidente du Sénat, Marc Trévidic, juge d’instruction, Alain Arvin-Berod, administrateur du think tank « Sports et citoyenneté », Muriel Schor, nièce de Kehat Schor, victime de l’attentat, des associations de lutte contre l’antisémitisme et le racisme, parmi lesquelles SOS Racisme, le Mouvement pour la paix contre le terrorisme (MPCT), la Fédération nationale des victimes d’attentats et d’accidents collectifs. Rappelons que Bariza Khiari, sénatrice, comparait le 14 janvier 2009 la bande de Gaza à une « prison à ciel ouvert » et est membre du Comité de parrainage de Salah Hamouriterroriste ayant reconnu sa responsabilité dans les préparatifs de l’assassinat du grand rabbin Ovadia Yossef.

Horaire tardif ? Pas une image sur cette cérémonie au JT de 20 h de France 2.

Est-ce un hasard si aucun sportif, ministre ou diplomate français ne s’est joint à la cérémonie à Londres le 29 juillet 2012 et si la France du président Nicolas Sarkozy ou du président François Hollande, des Premiers ministres François Fillon, puis Jean-Marc Ayrault ne s’est pas jointe à la campagne pour une minute officielle de silence aux J.O. de Londres en 2012 ? Rappelons le « vote décisif » de la France en faveur de l’inscription de l’église de la Nativité à Bethléem, « en urgence », malgré l’opposition des responsables chrétiens de ce site et au titre de la « Palestine » dans la liste du Patrimoine mondial par l’UNESCO (Organisation des Nations-unies pour l’éducation, la science et la culture) le 29 juin 2012, et  en faveur de l’admission de la « Palestine » à l’UNESCO le 31 octobre 2011. Bref, cette cérémonie organisée par le CRIF s’apparente à une session de rattrapage pour la France.

Est-ce un hasard si aucun responsable musulman ou/et arabe n’est annoncé à ces évènements ? Et la présence de l’imam de Drancy, Hassan Chalghoumi, souligne l’absence de tous les autres dirigeants des instances musulmanes françaises. Partout dans le monde, la ligne de partage entre juifs et musulmans passe par l’État d’Israël, le refus du monde musulman d’un État non-musulman, juif ou chrétien.

« Les athlètes assassinés étaient juifs, trente-six ans auparavant, les jeux de Berlin avaient été utilisés pour glorifier le nazisme et pour banaliser l’exclusion des juifs et cela avait été fait avec la complaisance de certains dirigeants du sport international qui se trouvaient encore aux commandes lors des jeux de Munich. Chacun connaît la trêve olympique sur laquelle d’ailleurs l’histoire nous dit finalement peu de choses précises. Mais l’utopie de Pierre de Coubertin est un magnifique objectif. Je suis sûr que les athlètes israéliens assassinés en étaient pénétrés. Je suis moins sûr, et je parle ici par litote, que tous aujourd’hui partagent cette utopie et que tous les athlètes en soient les porteurs. Des États qui refusent que leur équipe rencontre une équipe israélienne, des athlètes qui préfèrent être disqualifiés et revenir en héros dans leur patrie, plutôt que d’affronter des concurrents israéliens, des chaines de télévision qui coupent la transmission de leur reportage au moment où défile l’équipe israélienne », a déclaré Richard Prasquier, président du CRIF. 

Est-ce un hasard si le discours de Richard Prasquier lors de cette cérémonie et le compte-rendu rédigé par Eve Gani de cet événement – un résumé publié sur le site Internet du CRIF,  mal titré, évoquant une « cérémonie contre le terrorisme » (et pas à la mémoire des onze victimes juives israéliennes de cet attentat terroriste palestinien ?)  –  ne qualifient curieusement pas ce terrorisme de « palestinien ». Richard Prasquier omet aussi de nommer le mouvement terroriste Septembre Noir ou les États, arabes ou/et musulmans, qui refusent toute rencontre entre leurs sportifs et leurs homologues de l’État juif. Comme Richard Prasquier l’a alors si bien déclaré : « On ne bâtit rien sans le socle de la mémoire« . Ni sans l’Histoire. Curieusement, sur la photo illustrant ce compte-rendu, le sourire éclairant certains visages de personnalités – le sourire le plus patent semble celui de Pierre Besnainou, président du FSJU (Fonds social juif unifié) et de l’AUJF (Appel unifié juif de France) -, surprend et contraste avec la gravité du visage de Richard Prasquier. D’autant que ces personnalités communautaires et politiques posent devant l’affiche des onze victimes israéliennes de ces J.O.

Est-ce un hasard si ce passionnant et bouleversant documentaire est diffusé non par une chaine du service public français, mais par une télévision privée ?

Futur Mémorial 

Le 4 septembre 2013, lors de la cérémonie marquant le 41e anniversaire de cet attentat terroriste palestinien, Ludwig Spaenle, ministre bavarois de l’Éducation et des Affaires culturelles, a annoncé l’édification d’un Mémorial à Munich en mémoire des onze athlètes israéliens et du policier allemand tués en 1972.

Coûtant 1,7 millions d’euros, ce mémorial sera construit près du site munichois ayant accueilli les J.O. Il est l’aboutissement d’une réflexion commune dudit ministère bavarois et du ministère bavarois pour l’Éducation politique, des familles des victimes, du musée Juif de Munich, du consul d’Israël et du Mémorial du camp de concentration de Flossenbürg. Il sera inauguré en 2016.

Une cérémonie à la mémoire des 11 athlètes israéliens tués par des terroristes palestiniens lors des Jeux olympiques de Munich (1972) a eu lieu lors des Jeux olympiques d’hiver de 2014, ou XXIIes Jeux olympiques d’hiver (7-23 février 2014) à Sotchi, cité balnéaire bordée par la mer Noire (Russie).

L’implication d’Abbas/Mazen 

Le 2 décembre 2014, le Mouvement des étudiants pour Israël a écrit au ministre israélien de la Défense afin que soit reconnue la responsabilité de Mahmoud Abbas (Abu Mazen) qualifié de « ministre des finances du terrorisme » lors de ces Jeux olympiques en 1972.

« Après ce terrible massacre des onze athlètes à Munich, le gouvernement israélien dirigé par Golda Méïr s’est voué pour que tous ceux impliqués dans ces faits rendent des comptes et a adopté des mesures pour que soient jugés les terroristes impliqués dans l’organisation et la réalisation de l’attentat. Cependant, pour des raisons politiques, le responsable du financement de ce massacre, Abu Mazen, n’a pas été officiellement reconnu par l’État d’Israël comme un de ceux impliqués dans la promotion du massacre« , a déclaré Eliyahu Nissim, président de ce Mouvement.

Et d’ajouter : « Depuis quelques mois, nous avons réuni les preuves indubitables de l’implication d’Abbas dans ce terrible massacre qui a été effectué par l’organisation Septembre Noir, créée à l’initiative du Fatah d’Arafat, et Abbas a assuré le financement. En fait, l’implication d’Abbas dans cet attentat terroriste est bien connue du public et des familles des victimes. Voici quelques années, Ilana Romano, veuve de Yosef Romano, un des onze qui ont été assassiné à Munich, a dit lors d’une interview au Yediot Aharonot qu’elle détenait une cassette dans laquelle Abbas admet son implication dans le meurtre des athlètes. Après plusieurs années de suivi, nous savons qu’Abbas était le ministre des finances du meurtre de Munich et celui qui a amené l’argent de l’Arabie saoudite pour financer cette opération. Si le ministre de la Défense a le moindre doute sur l’implication d’Abbas dans le massacre des athlètes israéliens, nous devons saisir la chance de la prouver de de présenter les preuves. Même s’il y avait des doutes dans le passé, ceux-ci ont disparu au fil des années quand des détails sur ce massacre et ceux qui y étaient impliqués ont commencé à s’accumuler jusqu’à fournir une image très claire de l’histoire vraie. Maintenant, nous demandons seulement une reconnaissance formelle de ce qui est connu et clair pour tous… Il n’est jamais trop tard pour la justice… Abbas continue d’inciter au terrorisme et de le financer de manière régulière, notamment via des salaires et des bonus pour les terroristes assassins emprisonnés en Israël. Malheureusement, le gouvernement israélien lui permet de porter un chapeau différent chaque jour, comme il le veut – un jour le chapeau du terroriste, un autre jour celui du modéré. Il est temps de voir la réalité en face et de se souvenir qu’Abbas n’est pas seulement impliqué dans le terroriste et le financement de ce dernier actuels, mais aussi depuis 45 ans… Nous envisageons aussi la possibilité de saisir la Haute Cour et de lui présenter les preuves de l’implication d’Abbas dans le massacre de Munich« .

Au cours des dernières années, les liens étroits entre Abbas et Abu Daoud, « cerveau » de cet attentat terroriste palestinien ont été soulignés. En 2010, Abbas a loué Abu Daoud : « Il était l’une des figures leaders du Fatah et a consacré sa vie à la résistance, à un travail sincère, et au sacrifice physique pour les justes causes de son peuple ».

Directrice du Shurat Hadin Israel Law Center, l’avocate Nitsana Darshan-Leitner a montré comment Abbas a fourni le financement de cet attentat à Munich.

Le 2 décembre 2014, des étudiants israéliens ont écrit au ministre israélien de la Défense afin que soit reconnue la responsabilité de Mahmoud Abbas (Abu Mazen) qualifié de « ministre des finances du terrorisme » lors de ces Jeux olympiques en 1972.

Munich, de Spielberg

Ciné + Emotion diffusa les 10, 13 et 18 juin 2015 Munichde Steven Spielberg (2005). « À Munich, en 1972, un commando de terroristes palestiniens affilié au groupe «Septembre noir» prend en otages des athlètes israéliens. L’opération tourne au carnage. Aussitôt, Golda Méïr, Premier ministre israélien, prend la décision de répliquer. Avner, un jeune agent du Mossad, reçoit l’ordre de retrouver et d’éliminer les membres de « Septembre noir » qui sont considérés comme les commanditaires de l’attentat. Il change d’identité et quitte Tel Aviv en laissant sa femme enceinte. Arrivé en Europe avec un commando de quatre hommes, il tente d’entrer en contact avec le mystérieux « Papa », qui devrait lui permettre de localiser les terroristes… »

Athlètes torturés et mutilés 

Le 1er décembre 2015, le New York Times a révélé les tortures et castration infligées aux otages juifs israéliens par ces terroristes. Veuves de deux athlètes otages, Ankie Spitzer et Ilana Romano ont révélé ces actes barbares au documentaire Munich 1972 & Beyond, de Stephen Crisman. Né en 1940 à Benghazi (Libye), Yossef Romano, haltérophile et décorateur d’intérieur, a été blessé au début de la prise d’otages, alors qu’il tentait de combattre les terroristes. Il a été castré et abusé sexuellement devant ses camarades, ligotés. Les autres otages ont été battus, leurs os cassés. Deux otages, dont Yossef Romano, sont morts dans le village olympique. « Les terroristes ont toujours allégué qu’ils n’étaient pas venus pour tuer quiconque et qu’ils voulaient seulement libérer leurs amis emprisonnés en Israël. Ils disaient qu’ils ont tué le reste des otages du fait de l’opération de sauvetage à l’aéroport. Mais ce n’est pas vrai. Ils étaient venus pour blesser des gens. Ils étaient venus pour tuer ».

Les familles des otages ont toujours demandé des informations sur ce qui s’était passé, mais elles se heurtaient au déni de l’Allemagne. En 1992, Ankie Spitzer a fait part de sa frustration à un documentariste pour le 20e anniversaire de cette tragédie. Elle a été contactée par un individu qui lui a donné 80 pages, notamment d’un rapport de la police, sur ces faits. Les proches des otages ont donc sollicité de nouveau les autorités allemandes, et obtenu des documents et photographies sur les tortures subies par des athlètes. Ils ont alors promis de ne pas divulguer ces informations qu’ils ont rendues finalement publiques pour que les athlètes reçoivent à titre posthume une reconnaissance publique et officielle.

Nouveau président du Comité olympique international (IOC), Thomas Bach a exprimé son accord pour un moment de souvenir de tous les athlètes morts lors des J.O. durant les ceux à Rio en 2016. Ankie Spitzer et Ilana Romano œuvrent à ce que le souvenir des athlètes israéliens tués à Munich soit distinct de celui des autres athlètes, car leur mort a résulté d’un attentat terroriste. L’IOC est d’accord pour contribuer au financement d’un mémorial aux athlètes israéliens tués à Munich.

Dubaï Film Market


Dans le cadre du Marché du film à Cannes et de Dubai Goes to Cannes, le Dubaï Film Market (DFM) a présenté le 16 janvier 2016, de 16 h à 18 h, des extraits de quatre films dont Munich: A Palestinian Story, documentaire biaisé de Najib Hajjaj : « ‘Munich: A Palestinian Story’ tells the story of the hostage situation that took place at the 1972 Munich Olympics. It is the first time an Arab filmmaker has tackled the event. The films is directed by Palestinian filmmaker Nasri Hajjaj who was childhood friends with one of the Fidayeen group members who carried out and was killed during the hostage-taking incident. Years later, Hajjaj meets Jamal, one of the two surviving members of the group. The film is an attempt to present different views – irrespective of the support for or condemnation of the events in Munich in 1972″. Ilana Romano a refusé de témoigner dans ce documentaire partial qui désigne les terroristes islamistes palestiniens en « combattants de la liberté« . Lors de cette projection interdite à la presse, le réalisateur britannique Ken Loach était un des rares spectateurs.

J.O. Rio 2016


Les Jeux olympiques se déroulent à Rio de Janeiro du 5 au 21 août 2016.

Le 3 août 2016, dans le village olympique de Rio de Janeiro (Brésil), a été inauguré un mémorial en hommage aux athlètes décédés lors des Jeux olympiques.

Le « monument, qui contient une pierre du site d’Olympie, berceau des Jeux antiques en Grèce, est dédié notamment à la mémoire des victimes de l’attaque perpétrée par le groupe palestinien Septembre noir contre le pavillon où résidaient les membres de l’équipe d’Israël à Munich ».

En présence d’athlètes israéliens et allemands ainsi que des deux veuves de victimes israéliennes de Munich, Thomas Bach, président du Comité international olympique et champion olympique d’escrime en 1976 à Montréal (Canada) avec l’équipe d’escrime de la République fédérale d’Allemagne (RFA), a déclaré : « Les Jeux olympiques ont toujours été une affirmation de la vie. Que cette commémoration soit une affirmation de leurs vies ». Il a lu les noms des onze otages israéliens assassinés en 1972 et celui de Nodar Kumaritashvili, lugeur géorgien décédé accidentellement durant une descente d’entraînement la veille des JO d’hiver de Vancouver en 2010.

« C’est un moment incroyablement important. Nous avons attendu 44 ans pour ce moment. Nous nous sommes battus pour leur mémoire et la reconnaissance que nos êtres chers brutalement tués à Munich appartiennent vraiment à la famille olympique. Le président Bach a prononcé leurs noms et observé cette minute de silence, je ne peux pas décrire mon émotion », a confié Ankie Spitzer, veuve de l’entraîneur de l’équipe israélienne d’escrime à Munich, Andre Spitzer.

« C’est un moment historique pour lequel je remercie le président Bach », a témoigné Ilana Morano, veuve de l’haltérophile Yossef Moreno, un des premiers otages tués.

Le Comité international olympique (CIO) a annoncé qu’un site de deuil – Place of Mourning – constitué en particulier de deux pierres de l’Olympie antique encastrés dans du verre, situé dans la partie arborée du village des athlètes, se trouvera dans chaque village olympique et sera lié à une minute de silence à la mémoire des victimes du terrorisme palestinien.

Le 14 août 2016, à l’hôtel de ville de Rio de Janeiro, une cérémonie a rendu hommage aux 11 athlètes israéliens assassinés lors des Jeux olympiques de Munich de 1972 en présence de responsables olympiques, dont Thomas Bach, israéliens, dont Miri Regev, et brésiliens.

“Entendre enfin les noms des onze athlètes israéliens assassinés prononcés à voix haute à l’intérieur de votre village olympique, et voir une minute de silence être observée, ont été l’aboutissement de notre lutte pour que nos proches soient reconnus en tant que membres de la grande famille olympique”, a déclaré Ankie Spitzer.

Ministre israélienne des Sports et de la Culture, Miri Regev a demandé qu’une telle cérémonie ait lieu à chaque cérémonie d’ouverture des Jeux olympique. Elle a dit au Comité international olympique qu’un « drapeau noir » flottera toujours sur son événement sportif. « Notre bon ami, Thomas Bach a été le premier à comprendre l’obligation du CIO de marquer cette tragédie. Cependant, cette cérémonie n’est pas suffisante. Le chagrin pour les athlètes tués à Munich n’appartient pas seulement à leurs familles, pas seulement à l’État d’Israël, pas seulement au peuple juif. C’est une tragédie aussi pour le CIO qui aura un drapeau noir flottant. Cela doit devenir une partie intégrale de la cérémonie d’ouverture des Jeux olympiques afin de rappeler au monde libre ce qui peut arriver quand on baisse sa garde. Espérons que vous, notre ami Thomas Bach, introduirez ce droit aux prochaines Olympiades à Tokyo », a déclaré Miri Regev.

Le 22 mars 2017,  à 22 h 32, Paramount Channel diffusa Munichde Steven Spielberg (États-Unis – Canada – France, 2005, avec Eric Bana, Daniel Craig, Ciarán Hinds, Mathieu Kassovitz, Hanns Zichler, Ayelet Zurer, Geoffrey Rush, Michael Lonsdale, Mathieu Amalric, Lynn Cohen, Yvan Attal, Gila Almagor. « À Munich, en 1972, un commando de terroristes palestiniens affilié au groupe « Septembre noir » prend en otages des athlètes israéliens. L’opération tourne au carnage. Aussitôt, Golda Méïr, Premier ministre israélien, prend la décision de répliquer. Avner, un jeune agent du Mossad, reçoit l’ordre de retrouver et d’éliminer les membres de « Septembre noir » qui sont considérés comme les commanditaires de l’attentat. Il change d’identité et quitte Tel Aviv en laissant sa femme enceinte. Arrivé en Europe avec un commando de quatre hommes, il tente d’entrer en contact avec le mystérieux « Papa », qui devrait lui permettre de localiser les terroristes… »

Nouveau mémorial

Le 6 septembre 2017, un nouveau Mémorial en mémoire des victimes a été inauguré à Munich en présence du président israélien Réouven Rivlin, du président allemand Frank-Walter Steinmaier et des représentants des familles des victimes israéliennes du terrorisme palestinien. Une minute de silence a été observée par l’assistance à la mémoire de ces victimes.

Le président Reouven Rivlin a déclaré : “Nous remercions le Premier ministre de Bavière Horst Seehofer pour cette initiative et pour sa sollicitude envers l’État d’Israël et le peuple juif”. Lors de son intervention, le président israélien a également rappelé que 45 ans après ce massacre, le terrorisme international continue à frapper et à menacer des innocents à travers le monde: “Il y a même des endroits où ces attentats sont présentés comme des actes de bravoure. Le Fatah a célébré récemment cet attentat comme un modèle à suivre. L’inauguration de ce mémorial doit donc être un message adressé à toute la planète: il ne faut en aucun cas être indulgent avec le terrorisme. Le terrorisme doit être dénoncé et combattu en tout endroit, à Barcelone comme à Londres, à Paris comme à Berlin ou à Jérusalem. Nous devons tous nous unir contre ce fléau”.

Ilana Romano, « veuve de l’haltérophile Yossef Romano hy”d, a exprimé sa grande émotion et estimé que ce mémorial constituait une dette morale envers les onze victimes. Elle a souligné que la présence des présidents allemand et israélien donnait plus de poids et de symbole à cette cérémonie ».

Le 18 février 2018, le Premier ministre israélien Benjamin Netanyahu s’est recueilli avec son épouse et le ministre de l’Education et de la Culture, devant ce Mémorial. Le Premier ministre israélien s’est rendu en Allemagne pour participer à la Munich Security Conference au cours de laquelle il a insisté sur la détermination de l’État juif à refuser toute menace visant sa sécurité.

Benjamin Netanyahu a lié la Shoah et l’assassinat des athlètes israéliens, en soulignant la grande différence constituée en l’existence de l’existence de l’État d’Israël qui agit contre le terrorisme : « There is significance that we are standing at the place where 11 Israeli athletes were murdered just because they were Jewish and Israeli. At this place, millions were massacred just because they were Jewish. The big difference is that we have a state, and the state acted, and is currently acting against terror and those who came to destroy us. Because of that we are here representing our proud state, that promises the future of our nation ».

La délégation israélienne a chanté la Hatikvah, hymne national israélien.

 

Daoud à Prague

En septembre 20107, des photos publiées ont montré la vie des terroristes Abou Daoud, dénommé Rak, et de Carlos à Prague, alors en Tchécoslovaquie, dans les années 1970 et 1980. Tous deux étaient espionnés par la police secrète tchécoslovaque, la StB. Des documents déclassifiés par le gouvernement tchèque évoquent Abou Daoud, soûl. Le comportement des deux terroristes inspiraient à la Tchécoslovaquie des craintes croissantes. En 1982, Abou Daoud a été interpellé par les services de sécurité tchécoslovaques alertés par la proximité d’un attentat terroriste en Europe occidentale et a été contraint de quitter ce pays. Il est mort en 2010 en Syrie.

« In 1982, possibly alerted to an impending new attack in western Europe, state security services detained Abu Daoud, the commander of Black September, and ordered him to leave, circulating reports of his sex life to other Eastern bloc spy agencies. He would die of kidney failure in 2010 in Syria. “I will never come back to Czechoslovakia,” he fumed to a hotel employee in the lift after a four-hour StB interrogation. “And I will also tell all my friends and acquaintances to look for another state to operate in. I am a decent person and I have never experienced such treatment anywhere in the world.”

Edwy Plenel

Le 2 avril 2018, interpellé par Me Gilles-William Goldnadel pour TV France Libre, Edwy Plenel, ancien directeur de la rédaction du Monde (1996-2004), président et cofondateur du site Mediapart, a reconnu avoir écrit sous le pseudonyme de Joseph Krasny, un article publié dans le journal trotskiste Rouge et exhortant à « défendre inconditionnellement » les terroristes palestiniens ayant commis cet attentat à Munich :

“L’action de Septembre Noir a fait éclater la mascarade olympique, a bouleversé les arrangements à l’amiable que les réactionnaires arabes s’apprêtaient à conclure avec Israël (…) Aucun révolutionnaire ne peut se désolidariser de Septembre Noir. Nous devons défendre inconditionnellement face à la répression les militants de cette organisation (…) À Munich, la fin si tragique, selon les philistins de tous poils qui ne disent mot de l’assassinat des militants palestiniens, a été voulue et provoquée par les puissances impérialistes et particulièrement Israël. Il fut froidement décidé d’aller au carnage”.

Le  2 avril 2018, le CheckNews de Libération a rappelé : « En 2008 dans Enquête sur Edwy Plenel, écrit par le journaliste Laurent Huberson, [ces écrits] sont pour la première fois exhumés. Quasiment un chapitre est consacré à l’anticolonialisme, l’antiracisme, et l’antisionisme radical du jeune militant Plenel. C’est dans ces pages que sont retranscrites ces  lignes ».

Edwy Plenel a déclaré CheckNews :
“Je n’ai jamais fait mystère de mes contributions à Rouge, de 1970 à 1978, sous le pseudonyme de Joseph Krasny. Ce texte, écrit il y a plus de 45 ans, dans un contexte tout autre et alors que j’avais 20 ans, exprime une position que je récuse fermement aujourd’hui. Elle n’avait rien d’exceptionnel dans l’extrême gauche de l’époque, comme en témoigne un article de Jean-Paul Sartre, le fondateur de Libération, sur Munich dans La Cause du peuple–J’accuse du 15 octobre 1972. Tout comme ce philosophe, j’ai toujours dénoncé et combattu l’antisémitisme d’où qu’il vienne et sans hésitation. Mais je refuse l’intimidation qui consiste à taxer d’antisémite toute critique de la politique de l’État d’Israël”.

Malgré cette révélation, le président de la République Emmanuel Macron a maintenu Edwy Plenel comme journaliste l’interviewant le 15 avril 2018. Et ce, malgré de nombreuses demandes sur les réseaux sociaux en ce sens.

Le 18 avril 2018, Causeur a publié la tribune « Massacre de Munich: Plenel m’indigne » de Me Gilles-William Goldnadel :

« Dans le Médiapart du 10 avril, Edwy Plenel suggère que j’aurais « publicisé » son approbation du massacre des athlètes israéliens par le groupe terroriste palestinien Septembre Noir en raison de l’enquête de son journal concernant l’affaire libyenne mettant en cause Nicolas Sarkozy…

J’espérais qu’il était de la faculté de mes pires contempteurs de ne pas sous-estimer mon attachement au peuple israélien sans avoir à me prêter des arrière-pensées subalternes. À moins qu’Edwy Plenel pense qu’il vaut mieux rabaisser les motivations de ses contradicteurs, dans la pure tradition de combat d’un trotskisme culturel qu’il ne récuse pas.Mais trêve de querelle personnelle, le propos de cette chronique étant d’analyser les explications idéologiques livrées par Plenel à Libération à la suite de la polémique liée à ces révélations.Encore faut-il grandement relativiser le mot « révélations », puisque l’approbation par le directeur de Médiapart du massacre de Munich était connue de quelques initiés, figurait dans la biographie Wikipédia de l’intéressé et avait été, pour le coup, « révélée » par la grâce d’un livre écrit par Laurent Huberson : Enquête sur Edwy Plenel, en 2008.

Hier encore, j’avais 20 ans…

Dès lors, force est de constater qu’il aura fallu une décennie pour que cette révélation passe le barrage de la résistance médiatique, moins en raison de l’industrie de l’auteur du présent article que du fait que l’étoile de la star journalistique avait déjà pâli.

Depuis que l’intéressé, après avoir couvert d’une discrétion inaccoutumée les viols reprochés à Tariq Ramadan et avoir été brocardé pour cela par Charlie hebdo, avait répliqué en affirmant que le journal martyr prenait part à une campagne « générale » de « guerre aux musulmans », celui-ci n’inspire plus la crainte révérencieuse d’antan. Mais avant cette période fatale, il n’était pas question de poser la question. À côté de l’interminable immunité du journaliste-militant, apparaît également cette indulgence toujours coupable et parfois connivente qu’inspirent au monde médiatique les insanités de l’extrême gauche que je dénonce à longueur de chroniques.En matière d’insanités, celles dont fut capable le jeune Plenel en 1972 lorsqu’il se faisait appeler « Joseph Krasny », écrivait dans Rouge et qu’il récuse 46 ans plus tard avec une touchante spontanéité lorsqu’on lui met sous le nez, ne sont pas très ragoûtantes : « L’action de Septembre Noir a fait éclater la mascarade olympique, a bouleversé les arrangements à l’amiable que les réactionnaires arabes s’apprêtaient à conclure avec Israël. (…) Aucun révolutionnaire ne peut se désolidariser de Septembre Noir. Nous devons défendre inconditionnellement face à la répression les militants de cette organisation. » (Rouge, numéro 171).Il en faut de la haine, lorsqu’on a 20 ans, pour écrire de telles lignes et approuver le massacre de sportifs innocents. Comme l’écrit très bien le député LR Jean-Charles Taugourdeau : « En 1972, vous aviez 20 ans… J’en avais 19… Et contrairement à vous, je n’ai jamais écrit, ni même pensé une once de ce que vous avez pu écrire au sujet de l’assassinat des athlètes israéliens. Non, moi j’en ai pleuré. Et 46 ans après, je suis toujours très fier d’avoir pleuré ».

J’étais pas le seul, m’sieur !

J’en viens à présent aux deux justifications apportées par Plenel à Libération.

La première est de faire observer qu’à cette époque lointaine, à l’extrême gauche, une telle approbation du terrorisme palestinien était monnaie courante. L’argument relève lui de la fausse monnaie et est caractéristique de cette faculté de l’extrême gauche de vouloir s’exonérer à bon marché de tous ses péchés.Il est vrai que la faute est ancienne. Encore faut-il relativiser l’ancienneté. Et l’extrême gauche est bien mal placée en matière de pardon des péchés. Il n’y a pas plus hyper-mnésique ou anachronique qu’un militant trotskiste ou communiste. Il est capable de reprocher à un homme de droite de 2018 l’attitude d’un Croix-de-Feu en 1934 ou d’un collaborateur en 1940. Ou à un résistant héroïque contre les nazis d’avoir été pour l’Algérie française et d’être ainsi déchu de tout droit à une rue.

Plenel et ses amis ont la rancune aussi tenace que sélective.

Il est vrai également que l’extrême gauche en 1972 était fort bienveillante à l’égard du terrorisme palestinien aveugle. Plenel a parfaitement raison. Sauf que je passe encore aujourd’hui une bonne partie de ma vie intellectuelle à continuer à lui reprocher de continuer. Je mets au défi Plenel de me mettre sous les yeux un article dans lequel il condamnerait avec la vigueur dont il sait être capable le terrorisme du Hamas. Il fut au contraire le thuriféraire le plus exalté de Stéphane Hessel à qui j’ai reproché (dans Le vieil homme m’indigne) ses faiblesses insignes pour le mouvement islamiste.

Quelques mois après les attentats terroristes antijuifs à Paris, je reprochais aux Insoumis leur intention funeste d’avoir voulu rendre visite dans sa prison en Israël à un terroriste palestinien coupable d’attentat contre des civils. Je n’aurais pas assez d’un livre en dix volumes pour consigner à gauche cette complaisance extrême pour la violence contre les innocents qui transcende largement le conflit israélo-palestinien. Dois-je rappeler la complaisance des camarades de Mélenchon pour Fidel Castro, Guevara ou Robespierre ? Dois-je rappeler enfin que j’attends qu’ils reconnaissent le génocide vendéen ?

Edwy « Zola » Plenel

Seconde observation d’Edwy Plenel : « J’ai toujours dénoncé et combattu l’antisémitisme mais je refuse l’intimidation qui consiste à taxer d’antisémite toute critique de la politique de l’État d’Israël ».
La véracité contenue dans la première partie de l’argument ne me saute pas aux yeux.

Pour ne prendre qu’un seul exemple, son long flirt avec Ramadan, sa complaisance à l’égard des Frères musulmans et ses sympathies pour Mehdi Meklat ne m’incitent pas à le ranger dans le même Panthéon qu’Émile Zola.Mais trêve de persiflage, j’en viens à ce refus offusqué du chantage à l’antisémitisme qui relève chez Plenel et ses amis du mantra. Sorte d’amulette magique, d’eau bénite, de gousse d’ail protectrice à brandir lorsqu’un vampire sioniste tente de mordre le cou d’anti-israéliens radicaux.Ils voudraient que tout adversaire d’Israël, même le plus violent, se voit ipso facto et de plein droit, décerné un certificat de non-antisémitisme. Glissons sur ce sophisme ou cette perversion intellectuelle.J’ai toujours refusé d’utiliser l’argument antisémite pour reprocher à un anti-Israélien pathologique ou seulement injuste ce que je considère, à tort ou à raison, comme une attitude excessive.Encore que je conçoive aisément qu’on puisse être à la fois antisémite et anti-Israélien, il ne m’apparaît pas que ce soit en toutes circonstances l’explication causale. Et je ne place pas non plus forcément l’antisémitisme au sommet de la hiérarchie maléfique. L’ignorance, la sottise, la méchanceté, le goût pour la provocation, la jalousie -encore qu’ils ne soient pas incompatibles avec la haine des Juifs – me paraissant largement aussi redoutables.

Plenel ou le philosémitisme schizophrénique

Je reviens, pour terminer, vers M. Plenel. J’écris ici que je ne le crois pas un seul instant antisémite. J’écris encore que je le crois plutôt philosémite. Mais de ce philosémitisme névrotique que j’ai passé une bonne partie de ma vie intellectuelle à étudier et à combattre (Le Nouveau Breviaire de la Haine, Ramsay, 2001). M. Plenel en est même une des incarnations les plus dangereusement emblématiques.

M. Plenel, hanté et fasciné par la Shoah, adore le juif en pyjama rayé mais il l’abhorre en uniforme kaki. Au sein de sa religion athée post-chrétienne, il le vénère, christique et décharné quand il ne se défend pas. Mais il considère que le juif vivant violent est son nouveau Judas.

Voilà pourquoi, dans son inconscient tourmenté, M. Plenel considère que le musulman, victime du nouveau juif vivant, est devenu son nouveau juif rêvé. Et tant pis si son fantasme tourne le dos à la réalité. Voilà pourquoi, sans doute, Plenel jeune comme Plenel l’ancien, quoique hantés tous deux par la Shoah, sont incapables de ressentir combien assassiner des juifs musclés mais innocents à quelques kilomètres de Dachau demeure une ignominie toute particulière. »

Veuve du philosophe Benny Lévy, Léo Lévy a écrit dans La Règle du jeu (23 avril 2018) : « Le conformisme, la paresse de pensée ont laissé, en maintes occasions, advenir des catastrophes. Monsieur Plenel cite un article écrit par Sartre dans La Cause du Peuple, journal dont il était le directeur, soutenant l’action des terroristes. La Cause du Peuple était le journal de la Gauche Prolétarienne, organisation révolutionnaire maoïste, selon la terminologie de l’époque. Ses directeurs, l’un après l’autre, avaient été emprisonnés. Ayant accepté le titre de directeur, Sartre protégeait le journal grâce à sa notoriété, mais n’était pas à l’origine de ses positions. Paraît un texte condamnant sans ambiguïté l’action du commando, émanant de la direction de la Gauche prolétarienne. C’est à cette condamnation que l’article de Sartre répond. Il n’y avait donc pas une pensée unique de l’extrême gauche et Sartre n’en était pas l’expression, ni ne souhaitait l’être ».

« Black September. The True Story of the Munich Massacre » de Sebastian Dehnhardt, Uli Weidenbach et Manfred Oldenburg

ZDF, 2006, 1 h 30

Diffusions notamment sur la chaine Histoire les :

– 5 septembre 2012 à 20 h 35, 7 septembre 2012 à 8 h 55 ; 9 septembre 2012 à 14 h 20 ; 15 octobre 2012 à 11 h 15 ; 12 mars 2013 à 20 h 35.

– 03/07/2013 à 9 h 50, 09/07/2013 à 9 h 20, 19/07/2013 à 2 h 40, 15 septembre à 3 h 05, 25 septembre 2013 à 20 h 40 et 27 septembre 2013.

Le 5 septembre 2012 à 19h

Au Comité national olympique

1, avenue Pierre de Coubertin – 75013 Paris

 

Publié les 5 septembre 2012, les 11 mars et 7 septembre 2013, 10 février et 4 décembre 2014, 8 juin et 3 décembre 2015, 16 mai et 10 août 2016, 21 mars et 7 septembre 2017, 19 février et 3 mai 2018, cet article a été actualisé le 3 mai 2018.

[Source : www.veroniquechemla.info]

James Prichard a fait rebaptiser le plus fameux roman de son arrière-grand-mère Agatha Christie en «Ils étaient dix». Une œuvre qui n’en est pourtant pas à une variation de titre près.

Couverture du roman policier Ils étaient dix, d'Agatha Christie. | Le livre de poche

Couverture du roman policier Ils étaient dix, d’Agatha Christie. | Le livre de poche

Écrit par Rokhaya Diallo

«Absurde», «monstrueux» voire «misérable»… quelle est donc cette terrible nouvelle qui a soulevé tant de protestations en cette veille de rentrée 2020? Pour susciter une telle vague d’indignations, il a suffi que James Prichard, arrière-petit-fils de la papesse du polar Agatha Christie, annonce sa décision de rebaptiser Dix petits nègres, son plus fameux roman, d’un nouveau titre (Ils étaient dix) afin d’en ôter la dimension raciste, susceptible selon les termes de Prichard de «blesser». Une révolution? Pas vraiment.

Le livre paru au Royaume-Uni en 1938 sous le titre de Ten Little Niggers a été publié aux États-Unis en 1940 sans que jamais le mot raciste «nègre» n’apparaisse, les éditeurs locaux ayant opté pour And Then There Were None («Et soudain il n’en resta aucun») avec l’assentiment d’Agatha Christie. Celle-ci avait, selon l’historien Jean Garrigues, «elle-même reconnu l’utilité de changer le titre au début des années 1940 aux États- Unis», car elle «sentait […] le poids négatif que ça pouvait jouer sur des populations» .

Il en a été de même dans plusieurs traductions comme en Allemagne dès 1944 et en Italie en 1946. Au Royaume-Uni, le titre raciste a été finalement abandonné en 1980.

Rappelons qu’Agatha Christie n’était pas l’autrice du titre du roman inspiré d’une comptine populaire teintée d’un racisme colonial dont le texte fait office de fil rouge du roman. En réalité, même en France, le titre a plusieurs fois par le passé fait l’objet de choix alternatifs. Ainsi la première adaptation cinématographique du roman produite aux États-Unis en 1945 et réalisée par le Français René Clair a été baptisée Dix Petits Indiens pour le marché français. Bien plus récemment en 2003, son adaptation théâtrale par Sébastien Azzopardi –nommée aux Molières de 2004– a été présentée sous le titre de Devinez qui?, sans que cela ne soulève la moindre polémique.

Alors pourquoi une question réglée par la romancière elle-même en 1940 déchaîne-t-elle tant de passions dans la France de 2020?

Un mot qui essentialise l’esclave

Indubitablement, «nègre» est un terme raciste. Le lexicologue Jean Pruvost raconte ainsi à France Inter la genèse du mot «apparu en 1529» dans le but de «désigner une personne inférieure». Il rappelle qu’en «1704 il s’agit de parler d’esclave» et qu’en «1740, dans les mémoires de Saint-Simon, on comprend que “traiter comme un nègre”, est clairement péjoratif». Dans son récent livre Un monde en nègre et blancl’historienne Aurélia Michel rappelle que le mot «nègre» vise dès son origine à figer les Noir·es africain·es dans leur statut d’inférieur·es réduit·es à la terrible situation de l’esclavage. Il s’agit alors de rendre la condition d’esclavagisé·e consubstantielle à la racialisation négative des Noir·es.

Si le mouvement littéraire de la négritude popularisée par Damas, Senghor et Césaire a forgé son nom à partir de ce vocabulaire injurieux, la démarche des trois intellectuels n’était en aucun cas la validation d’une terminologie stigmatisante. Lorsque des minorités se réapproprient des injures pour les rendre inopérantes, c’est dans l’optique de s’affranchir de leur caractère humiliant.

Alors qu’Agatha Christie a accepté la suppression du terme raciste il y a quatre-vingts ans, notre pays est un des derniers à recourir à ce titrage.

Aussi des Noir·es peuvent revendiquer le terme de «nègre» pour vider la rhétorique raciste de son sens, comme des homosexuel·les sont devenus «queer» en reprenant à leur compte un terme initialement homophobe. Cette stratégie adoptée par exemple par Kery James avec son titre «Musique nègre» pour répondre à une violente qualification raciste est appelée le «retournement du stigmate».

Alors qu’Agatha Christie a accepté le choix de la suppression du terme raciste il y a quatre-vingts ans, notre pays est un des derniers à recourir à ce titrage raciste. Le mot «nègre» a finalement disparu dans sa langue d’origine sans que cela ne suscite de telles controverses.

Pourtant, cette terminologie raciste est encore aujourd’hui défendue en France avec une énergie déconcertante tant elle est passionnée.

Asseoir sa position dominante

Pourquoi s’attacher si désespérément à l’usage d’un mot dont le caractère offensant est incontestable? Dès lors que l’on connaît le caractère raciste d’un mot, si l’on sait qu’il blesse et humilie une partie de la population, pour quelle raison rationnelle s’obstiner à l’employer? Quelle privation ressentent les personnes qui s’accrochent à ce mot au point de déployer une argumentation si prolixe pour en défendre l’usage?

À mon sens, cela témoigne non seulement d’un manque de considération et de respect pour ses concitoyen·nes mais aussi d’un besoin irrépressible d’écraser les voix subalternes. Il s’agit pour les personnes qui font la promotion de ce mot odieux d’asseoir une position dominante qui n’existe que dans le maintien de rapports de force issus de cette histoire ancienne dont elles devraient avoir honte au lieu de la brandir comme une précieuse tradition.

Faut-il manquer d’humilité pour se persuader du fait que la France plane si haut au-dessus des autres nations qu’elle puisse avoir raison contre le monde entier, y compris contre Agatha Christie.

Et en réalité, le titre actuel ne trahit aucunement l’intrigue, le terme raciste ne revêtant aucun caractère fondamental dans la narration du roman. Et si l’on place d’un point de vue strictement littéraire, le titre And Then There Were None, tiré de la dernière phrase du livre, est bien plus poétique, mystérieux et en phase avec la nature du récit policier que celui qui avait été initialement adopté.

 

[Source : http://www.slate.fr]

 

La Fundación Yvy Marãe’ỹ y el Instituto Técnico Superior de Estudios Culturales y Lingüísticos Yvy Marãe’ỹ realizarán en la semana de la lengua guaraní el 5° seminario internacional sobre Traducción, Terminología y Diversidad Lingüística “Jarojera guarani ñe’ẽ”.

El evento se desarrollará vía webinar y la participación será abierta y gratuita. Está previsto para los días 26, 27 y 28 de agosto, de 18:00 a 20:00. Las inscripciones se pueden realizar en: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSe_6nZ3qrQUigHmxJ-k11g04TMCfBEWDwcBuUGDU5jlX2-n-A/viewform?vc=0&c=0&w=1&flr=0.

El seminario tiene como objetivo consolidar y fortalecer el espacio científico-cultural a fin de que investigadores, lingüistas, traductores, terminólogos, dinamizadores lingüísticos y promotores de la lengua guaraní de Paraguay y de otros países difundan resultados de investigaciones, como también experiencias de trabajos por la preservación, revitalización y promoción de la lengua guaraní.

Presentarán ponencias 18 expertos de universidades y otras instituciones de siete países: 6 de Paraguay, 5 de Brasil, 2 de Argentina, 2 de Bolivia, 1 de Uruguay, 1 de Colombia y 1 de Francia.

Más información se puede solicitar en Yvy Marãe’ỹ (Cnel. Romero 318 ha Cnel. Bogado, San Lorenzo). Teléfonos (021) 580-548 y (0981) 282-969, o al correo yvymaraey@yvymaraey.com.py.

[Fuente: http://www.spl.gov.py]

 

L’ordinateur n’est pas seulement l’une des inventions les plus révolutionnaires du XXe siècle, c’est aussi un terme extraordinaire. D’abord, parce qu’il ne devrait pas exister. Ensuite, parce que l’on peut dater très précisément son acte de naissance. Enfin, parce qu’il montre la voie à suivre si la France veut résister aux anglicismes.
Écrit par Michel Feltin-Palas
1955. IBM France s’apprête à lancer dans l’Hexagone sa très révolutionnaire « machine électronique destinée au traitement de l’information ». Reste à savoir comment l’appeler. Aux États-Unis, on parle d‘electronic data processing system ou de computer. Mais la firme américaine préférerait un terme français.
Pour le trouver, le patron de la pub, François Girard, décide de se tourner vers son ancien professeur de philologie latine de la Sorbonne. Jacques Perret lui répond le 11 avril de la même année dans une lettre qui a été conservée et dont les extraits sont savoureux : « Que diriez-vous d’ordinateur ? C’est un mot correctement formé, qui se trouve même dans le Littré comme adjectif désignant Dieu qui met de l’ordre dans le monde (…) Combinateur, ajoute l’universitaire, a l’inconvénient du sens péjoratif de combine (…) Congesteur, digesteur évoquent trop congestion et digestion. »
Va donc pour ordinateur, un vocable que « les Français adoptent facilement dans la mesure où IBM était un prescripteur crédible », souligne Loïc Depecker, lexicographe et ancien délégué général à la langue française et aux langues de France. Le succès est d’autant plus éclatant qu’il contraste avec la situation de certains nos voisins européens qui, eux, emploient computer.
Cet exemple le montre : le recours à la langue de Shakespeare dans le domaine technique n’a rien d’inéluctable (logiciel s’est lui aussi imposé face à software). Mais à condition de suivre certaines règles. « Le succès d’un terme nouveau dépend de trois facteurs, reprend Loïc Depecker. Le plus important, c’est l’habitude. Quand on entend régulièrement un mot, on l’utilise, selon la loi du moindre effort. Il faut ensuite veiller à sa simplicité (il s’impose plus aisément s’il est court et facile à prononcer) et à son caractère euphonique (agréable à entendre). »
C’est pourquoi, en la matière, mieux vaut intervenir le plus en amont possible. Car lorsqu’un anglicisme est installé, il devient difficile à déloger. C’est précisément la raison d’être des commissions de terminologie implantées dans les ministères, dont les membres – bénévoles – ont pour tâche d’enrichir notre vocabulaire. Souvent moquées par le petit monde de la publicité, elles ont pourtant de multiples réussites à faire valoir. Grâce à elles, personne n’aurait aujourd’hui l’idée de parler de small supermarket, de close up, de car-pooling ou de minivan. Pourtant, superette, gros plan, covoiturage et monospace avaient été jugés « ringards » et « ridicules » lors de leurs premières apparitions. Comme le serait sans doute « ordinateur » si les communicants d’alors nous avaient imposé computer depuis 1955…

 

[Source : http://www.lexpress.fr]

“Sabrem que ens hem convertit en un país normal quan lladres jueus i prostitutes jueves condueixin els seus negocis en hebreu”
David Ben Gurion

 

Escrit per Paul Sánchez Keighley

Tel Aviv Noir és una col·lecció de contes negres ubicats a la ciutat israeliana de Tel Aviv-Jaffa. Forma part de la Noir Series que l’editorial independent Akashic Books va iniciar a l’any 2004 amb Brooklyn Noir, en la qual diversos autors locals escrivien relats basats en aquest barri novaiorquès. En veure el seu èxit, van decidir exportar el mateix concepte a altres ciutats nord-americanes; després d’uns anys, es van aventurar a fer el salt a l’estranger. A dia d’avui ja han tocat localitats de molts racons del planeta, tres de les quals es troben a l’Orient Mitjà: Tehran NoirBeirut Noir i Tel Aviv Noir. En aquests moments s’està editant Jerusalem Noir, Baghdad Noir i Marrakech Noir.
Tel Aviv Noir, cada conte ocorre en un barri diferent de la ciutat. Per això, abans de continuar, vull fer un parèntesi generós per parlar de Tel Aviv, els seus barris i els seus crims; crec que ajudarà a donar context a la crítica que en faré a continuació.

Tel Aviv Noir (Akashic Noir): Keret, Etgar, Gavron, Assaf, Ad, Gai ...

Punt 1: Crims i “crims”
El matí de l’1 de gener de 2016, un individu amb un subfusell va obrir foc a un bar del centre de Tel Aviv; va matar dues persones i va deixar uns quants ferits, i es va donar a la fuga. A Israel és bastant freqüent que la policia ràpidament sospiti dels nacionalistes palestins quan passen aquest tipus d’incidents. Però en aquest cas van trigar més temps de l’habitual en esclarir si es tractava, en paraules del seu portaveu, “d’un atac terrorista o d’un crim”. Aquesta distinció pot semblar risible, però té teca.
Una primera lectura pot fer pensar que la distinció és important per les implicacions polítiques de la nacionalitat de l’atacant (palestí=terrorisme; israelià=crim), però la cosa va més enllà. En aquest cas, l’autor de l’atac va resultar ser palestí, així que la premsa local va sospirar tranquil·la; van etiquetar el tiroteig d’“atac terrorista” i es va reemprendre la simfonia de sempre. Els periodistes investiguen el passat del culpable, la policia ordena la caça de l’home, en Netanyahu fa algun comentari racista, etcètera. I si i l’atac hagués estat un “crim”, és a dir, si no l’hagués comés un palestí, segurament tot hauria anat exactament igual, però sense comentaris racistes per part de Netanyahu. I doncs, si en principi l’objectiu nacional és posar els assassins entre reixes, siguin d’on siguin, calia que la policia vacil·lés tant a l’hora de compartir aquesta informació amb la premsa?
Per a qualsevol persona que hagi viscut un bon temps a Tel Aviv, com servidor, la resposta és clara: sí.
Durant les onades de violència palestina, com la que es viu des de l’octubre passat, els habitants de Tel Aviv se senten relativament fora de perill; la majoria d’atacs tenen lloc a la disputada Jerusalem o a Cisjordània. No obstant això, Tel Aviv té un risc particular. De tant en tant, hom sent a parlar de tirotejos o assassinats sobre els quals la premsa local informa en un primer moment. Acte seguit, però, callen com putes. No hi ha feedback de la policia, no hi ha reportatges sobre el passat de l’atacant i no hi ha captura de l’home. I això és perquè Israel (i més concretament, la regió central, que té per cor Tel Aviv) és el camp de batallà d’unes 16 màfies poderoses que tenen un control aclaparador sobre molts sectors de la societat, i amb les quals la policia local està empantanada des de fa dècades en una lluita llarga, lenta i feixuga digna d’un guió de The Wire. (Pels curiosos, hi ha una sèrie de televisió local anomenada HaBorer, “L’àrbitre”, que tracta sobre una família de mafiosos a Israel.)
Amb aquesta informació, és més fàcil entendre la vacil·lació del portaveu de la policia després de l’atac de l’1 de gener. La naturalesa de l’atac (un tiroteig amb un subfusell) és més pròpia de les màfies locals que dels nacionalistes palestins, que últimament solen apunyalar les seves víctimes o atropellar-les amb cotxe. La policia va vacil·lar perquè és molt diferent anar a caçar un “llop solitari” que enfrontar-se a una màfia, una operació que requeriria molta més paciència, destresa i investigació, i van voler estar 100% segurs que es tractava del primer cas abans de convidar el circ mediàtic a la festa.
Punt 2: Ciutat blanca, ciutat negra
Des dels anys vuitanta, Tel Aviv s’ha publicitat a l’exterior com la “Ciutat Blanca”. En l’imaginari popular israelià, Tel Aviv era un símbol de puresa, de falta de màcula, perquè, a diferència d’altres ciutats que van ser construïdes sobre poblats palestins, aquesta va néixer sobre les dunes.
Amb el temps ens hem desencantat d’aquesta narrativa. Ara sabem que només la meitat de Tel Aviv va ser construïda sobre dunes, mentre que l’altra meitat es va edificar sobre cases i horts palestins. Aquests horts van ser destruïts arran de les lluites entre els britànics i els otomans durant la Primera Guerra Mundial, així que els palestins van decidir que els sortia més a compte vendre les terres als colons jueus que començaven a arribar. Els horts en qüestió quedaven sota l’administració de la metròpolis costanera de Jaffa.
Paral·lelament, al 1909, la primera ciutat jueva del món modern, Tel Aviv, va aparèixer com un bolet sobre les dunes del nord de Jaffa, i durant un temps les dues ciutats van fer-se companyia. Però després de la guerra d’independència d’Israel, al 1948, els ajuntaments de Tel Aviv i de Jaffa van decidir fusionar-se per crear el conglomerat modern de Tel Aviv-Jaffa.
Al llibre White City Black City: Architecture and War in Tel Aviv and Jaffa (Pluto Press, 2015), l’arquitecte i escriptor Sharon Rotbard argumenta que el concepte de “Ciutat Blanca” que es va popularitzar als vuitanta només fa referència a una part de Tel Aviv-Jaffa: la meitat nord, és a dir, la Tel Aviv històrica. Rotbard defineix la meitat sud com la “Ciutat Negra”, i exposa la teoria que la Ciutat Blanca va poder créixer i prosperar a expenses de la Ciutat Negra. Certament, el que avui dia s’anomena Jaffa és només un petit barri al sud de Tel Aviv, que ha estat renovat i transformat en un nucli artístic i turístic. La resta del territori de la Jaffa històrica (la que corresponia a les cases i els horts comprats després de la Gran Guerra) és avui un grapat de barris deixats de la mà de Déu on viuen els sectors més pobres de la societat israeliana (àrabs, ultraortodoxos, refugiats africans, jo, etcètera). Tot això, per a Rotbard, és la “Ciutat Negra”, el rabeig d’aigua pudent que l’administració ha concentrat en una zona geogràfica concreta per tal que la “Ciutat Blanca” pugui brillar i fer goig.
Dit d’una altra manera, tots els delictes menors, la pobresa, la prostitució, els venedors i consumidors de drogues i un llarg i vergonyós etcètera es troben al sud de la ciutat per tal que els turistes, els israelians de classe mitjana, els yuppies i els businessmen de la meitat nord puguin gaudir d’una ciutat jove, dinàmica, cultural i moderna.
Val a dir, com ja he esmentat, que el sobrenom “Ciutat Blanca” actualment es considera antiquat; els habitants de Tel Aviv són més conscients de la història i les complexitats del seu país. Pel que fa la indústria del turisme, ara es dedica a publicitar Tel Aviv com la capital gai de l’Orient Mitjà (innegablement, ho és; la regió no ofereix gaire competència). El blanc ha estat substituït pels colors de l’arc de Sant Martí. Però, com diria Rotbard, aquests colors no inclouen el negre, perquè quan parlem de la capital gai, parlem només de la Ciutat Blanca. La Ciutat Negra, tot i presentar algunes senyals d’aburgesament, continua en essència tan estancada com sempre.
Punt 3: Per què parlo de tot això?
Tenint en compte tot el que acabo d’explicar, podeu comprendre per què em va fer il·lusió veure que s’havia publicat la col·lecció Tel Aviv Noir. Tel Aviv és un camp molt fèrtil on ubicar històries sucoses de crims. Ara faré una simplificació brutal, però per entendre’ns: d’una banda tenim el món misteriós i sofisticat de les màfies, que es concentra a la meitat nord de Tel Aviv, la “Ciutat Blanca”; i, de l’altra, tenim el món de la pobresa i tots els crim que la solen acompanyar a la meitat sud, la “Ciutat Negra”.
Parlem un moment del gènere noir (en francès, “negre”). A grans trets podem dir que tracta sobre crims, però enlloc de posar èmfasi en la resolució del crim, com faria una novel·la detectivesca, el noir es dedica a explorar l’atmosfera fosca i viciada entorn als crims. Enlloc de detectius, els personatges acostumen a ser assassins, camells, prostitutes, lladres, usurers i altres personatges típics de l’univers criminal. Per filar prim, si el protagonista és un detectiu (típicament tèrbol, cínic i desencantat), parlem del gènere hardboiled, però queda sota el paraigües del noir. El referent per excel·lència en aquest últim cas és l’autor nord-americà Raymond Chandler que, amb els monòlegs del seu protagonista recurrent, el detectiu Philip Marlowe, va crear l’estil de prosa que avui relacionem amb el noir: to aspre, frases breus, humor càustic.
Ergo, tindria sentit que la majoria de contes de Tel Aviv Noir (“Tel Aviv NEGRA”) estarien ubicats als barris de la Ciutat Negra, no? No?
Clarament els editors van decidir que no. No sé per què. Potser perquè pensen que els hipsters, culturetes i turistes que es compraran aquest llibre només coneixen i freqüenten la Ciutat Blanca. Jo què sé. En fi, tota aquesta divagació se me n’ha anat de les mans, però només volia donar-vos cert context per tal que, com jo, us indigneu una mica quan veieu la contraposició d’aquests dos mapes. El de l’esquerra és de Tel Aviv Noir i indica les localitzacions dels contes; el segon és de l’Ajuntament de Tel Aviv i indica el territori que pertoca vigilar a cadascuna de les dues subdivisions de la policia local.
Com veieu, la policia local té dues subdivisions a Tel Aviv, i la del nord, la de la Ciutat Blanca, és considerablement més grossa que la segona. Perquè al nord de Tel Aviv, en comparació amb el sud, hi estan de puta mare. Es poden permetre el luxe de controlar un territori el doble de gran perquè gairebé tot el crim està concentrat en el sud. Tindria sentit, doncs, que una col·lecció de contes noir ubiqués la majoria de contes al sud; o és que aquest llibre és un pamflet turístic i no me n’he assabentat? D’acord que al nord s’hi troben les màfies i algunes dones fent cantonades, però collons, una col·lecció de contes noir no pot dedicar dos terços dels contes al nord de la ciutat quan la definició mateixa de noir es veu reflectida en el teixit social del que Rotbard anomena la “Ciutat Negra”, una casualitat terminològica meravellosament encertada! Però els editors de Tel Aviv Noir només dediquen cinc (!) dels catorze contes a explorar la part amb més crim de la ciutat.
Tel Aviv Noir: el llibre
Ara que m’he tret això de sobre, un últim apunt abans de parlar dels contes (l’últim, ho prometo), i aquest és per pura transparència: Tel Aviv Noir és el primer llibre que he llegit sencer en un Kindle. Ara bé, no sé què ha passat que a l’hora de començar a escriure aquest article he tingut la ingrata sorpresa de descobrir que el llibre, junt amb els dos altres que tenia descarregats (ehem, comprats) a l’aparell, ha desaparegut. He intentat solucionar-ho, però sembla que l’única forma de recuperar-los és pagant de nou i, com comprendreu després de llegir la crítica que faré a continuació, passo. Així doncs, escric aquest article de memòria i basat en els comentaris que enregistrava a la gravadora mentre llegia els contes. Más se perdió en Cuba, però aviso per si de cas.
Anem als contes. Tots els autors són israelians excepte dos: la periodista noruega Silje Bekeng i l’escriptor colombià Antonio Ungar, que està casat amb l’autora palestina Zahiye Kundos. El llibre està dividit en tres parts: “Encounter”, “Estrangements” i “Corpses”.
Els editors del llibre són dos autors locals especialment populars entre el jovent, els moviments d’esquerres i els estrangers: Assaf Gavron i Etgar Keret, sobre qui ja hem parlat diverses vegades. Potser el tret més distintiu del recull és la disparitat en la qualitat dels contes; mai no saps si et tocarà un relat de 10 o d’un zero digne d’en Nobita. Els que són dolents ho són amb ganes, pecaminosament soporífers, enutjosos i oblidables, fins al punt que llegir el llibre sencer es fa una experiència dura de pair. Parlaré una mica de tots els contes, però primer vull ressaltar el que per a mi és el top 3:
Clear Recent History, de Gon Ben Ari
El millor de la col·lecció, una autèntica meravella. Fosc, intel·ligent, recargolat. Ben Ari, per cert, és un autor relativament nou que ha fet un salt a la fama amb la seva segona novel·la: Yaldei Sekoya, “Els nens sequoia”, que està a punt de ser traduït a l’anglès. Després de llegir aquest conte, espero la traducció amb ànsia. Sobre el relat, només em cal escriure el punt de partida. Un famós escriptor israelià rep un e-mail anònim amb un vídeo adjunt. El vídeo està gravat amb la webcam de l’ordinador de l’autor i en ell es veu l’autor masturbant-se davant la pantalla. El correu electrònic, firmat per un tal “Déu”, conté instruccions: “Déu” pot veure l’autor a través de la seva webcam, i li ordena masturbar-se cada dia davant de l’ordinador. Si un dia no ho fa, difondrà públicament els vídeos.
Sleeping Mask, Gadi Taub
Obre la col·lecció i és un dels que més em va agradar, perquè és el més creïble. És la història d’una noia que agafa un préstec d’un usurer per pagar els deutes del seu pare, que és addicte al joc, i decideix entrar al món de la prostitució per poder retornar el préstec, que té un interès alt com l’Himàlaia. Gadi Taub és un veterà, un escriptor amb seny i traça. El conte té lloc al barri dels hotels del centre turístic de Tel Aviv, i Taub ha sapigut crear una història de crim molt versemblant en un escenari improbable. Es tracta del tipus d’història que segurament passa cada dia al nostre voltant sense que ens n’adonem. El narrador és l’editor d’una revista que publica anuncis de prostitutes, i en un moment deixa anar una perla referint-se a les meretrius, però que podria aplicar-se a tots els protagonistes de l’univers noir:
We all walk inside the grid of normal life. But they walk under it, crossing all the lines diagonally. The world doesn’t just look different from that angle, it looks upside down. I’m not trying to say that’s where you see the truth. It’s a half-truth, the half most people don’t want to see.
The Tour Guide, de Yoav Katz
El conte amb la millor atmosfera. Té lloc a Neve She’anan, un barri particularment ple d’activitat criminal de la “Ciutat Negra” de Tel Aviv. El protagonista és un expolicia que es guanya la vida organitzant tours del costat fosc de Tel Aviv; porta grups de turistes a conèixer i sentir les històries morboses de prostitutes, gigolós, lladres i criminals que acaben de sortir de la presó. Però un dia els protagonistes dels seus tours comencen a ser misteriosament assassinats. No sé rés de l’autor, però ha fet una bona feina.
Mencions honorífiques
Hi ha quatre contes més que són dignes de menció: Women, de Matan Hermoni, que no és del gènere noir ni de lluny però que és un bon conte. Un escriptor divorciat es troba al seu pis el fantasma d’un altre escriptor divorciat. El primer és israelià; l’espectre, un jueu de la diàspora que va viure a l’Ucraïna del segle XIX. La mitologia israeliana tendeix a representar el jueu de la diàspora com una persona dèbil, submisa i amb orxata a les venes, mentre que el jueu israelià és fort, heroic i emprenedor. El conte posa els dos arquetips de costat i obliga el lector a pensar que potser no són tan diferents.
Els contes firmats pels dos editors, Etgar Keret i Assaf Gavron, no estan a l’alçada de la resta de les seves obres, però tampoc són contes dolents del tot. Allergies, de Keret, aconsegueix angoixar el lector més pel que queda implícit que pel que realment passa. Ara bé, crec que només fica la poteta en un territori tenebrós que podria ser molt interessant d’explorar. Center, de Gavron, m’agrada més, però tampoc és noir. És més aviat un homenatge satíric al gènere detectivesc, com una burla d’Agatha Christie o de Conan Doyle. Em va engrescar perquè l’ha sabut salpebrar amb picardia israeliana: tracta sobre dos obrers que es fan passar per investigadors privats i els contracten per trobar una persona desapareguda. És un cant a l’actitud informal i barroera que domina el món laboral d’Israel, on les qualificacions importen poc i l’única cosa que es necessita per a aconseguir una feina és molta barra.
Swirl, de Silje Bekeng, no és noir (això passa molt, com veieu…) i li falta una mica de gràcia, però és bo. En parlaré més al pròxim punt, on descendeixo als averns de la qualitat literària, perquè el vull contrastar amb una altra història que no mereix menció honorífica.
Despropòsits i estirabots

Death in Pajamas, d’Alex Epstein, és una premissa sense història, com si l’autor hagués tingut una bona idea però no hagués sabut col·locar-la en un marc narratiu. La Mort es pren un cafè de bon matí a una cafeteria de Tel Aviv mentre les notícies informen sobre un terrorista suïcida que ha fet rebentar un bar i sobre un míssil disparat des de Gaza que ha matat unes quantes persones. Sona guai, oi? No ho és.
The Time-Slip Detective, de Lavie Tidhar, és una anada d’olla a molts nivells. Sembla que l’autor hi volia incloure masses idees; una a una són bones, però juntes es converteixen en un poti-poti innavegable i marejant. El protagonista està a punt d’entrevistar l’autor del conte (com sentiu) quan de cop i volta és transportat en el temps i arriba a un passat alternatiu: es troba al Tel Aviv de mitjans de segle, el que va ser descrit per Theodor Herzl a la novel·la utòpica Altneuland. Allà és perseguit pel protagonista d’una sèrie de novel·les detectivesques barates dels anys cinquanta que el vol matar perquè sí. Repeteixo, una anada d’olla.
Tant My Father’s Kingdom de Shimon Adaf com Saïd the Good d’Antonio Ungar podrien haver estat interessants, però són enrevessats fins al punt de ser pràcticament il·legibles. Un apunt sobre Saïd the Good, i aquí enllaço amb la crítica de Swirl que he deixat penjada abans: no acabo d’entendre la decisió d’incloure autors estrangers. Com he mencionat, Ungar és colombià i Bekeng, noruega. Ungar està casat amb una autora palestina i viuen junts a Jaffa; no hagués tingut més sentit que ella escrigués un conte? Potser li ho van demanar però no va voler, i el seu home s’hi va oferir?
Explico per què em molesta la decisió. Jo mateix vaig escriure un conte basat a Tel Aviv un mes després d’arribar. Els meus amics israelians em van dir: “És un bon conte, però es nota que l’ha escrit un estranger”. En el moment em vaig ofendre i vaig preguntar per què. “Els teus personatges no pensen com nosaltres. Un àrab o un israelià no faria les coses que fan els teus protagonistes”, em van dir. Ara que he viscut aquí més de tres anys, puc dir que tenien raó. No és que ara sigui cap expert en els entrellats de la psique israeliana, però alguna cosa he après. I quan llegeixo el conte d’Antonio Ungar, no puc evitar recordar aquella frase: “Es nota que l’ha escrit un estranger”. És la història del fill d’una màfia àrab i la filla d’una màfia russa que s’enamoren, però com que les seves famílies són enemigues, les passen putes. A part de ser Romeu i Julieta, l’única cosa que em passava pel cap quan llegia les descripcions dels àrabs i dels russos era, insisteixo: “Es nota que l’ha escrit un estranger”.
El conte de Bekeng, per contra, se salva perquè pren la sàvia decisió de fer que la protagonista sigui estrangera: la dona d’un diplomàtic que es passa els dies tancada al seu pis de luxe i només veu el caos de la ciutat per la finestra. Ni l’entén ni el vol entendre. En canvi, s’obsessiona amb la idea que un agent dels serveis secrets israelians li està deixant missatges ocults per la casa. El conte és bo: explora el xoc entre la imatge de l’Israel mític, la d’un país d’espies i intrigues polítiques i l’Israel real: a través de la finestra, la protagonista veu les protestes contra els preus desorbitats de la vivenda i contra la ocupació dels territoris palestins. El conte fa una bona reflexió sobre la sensació de desconnexió que un té quan viu a l’ull de l’huracà, en un país tan carregat de mites, narratives i atenció mediàtica.
Continuem. Who’s a Good Boy! de Julia Fermentto i Slow Cooking de Deakla Keydar són avorrits i no tenen res de noir. Res. El de Keydar és particularment difícil de llegir. És com el guió d’una mala pel·lícula: està ple de coincidències, personatges que actuen de manera incoherent… He trobat una cita de Keydar publicada per la agència de noticies jueva JTA que aboca una mica de llum sobre l’estranyesa del seu conte:
I remember thinking to myself that Tel Aviv is so lightened, happy and hot —not very ‘noirish’. And then came July and the war hit us. I found myself with my two little girls sitting in a shelter, hiding from bombs whistling over our heads nonstop, every day and night for 48 days straight. These were the darkest days, not only in Tel Aviv but all over Israel —and for both sides— Israelis and Palestinians. I guess I miss the days when I was looking for a good noir-darkness to write about.
Equiliquà. Keydar sembla patir la típica hipermetropia israeliana de pensar que Tel Aviv és una ciutat meravellosa i que l’únic problema real que tenim en aquest país és el conflicte. És com si no sabés que tenim tot un submón criminal sota la superfície, com qualsevol altre país, esperant a ser explotat per les ments brillants i perverses dels autors locals. La guerra no és noir, el conflicte no és noir, el terrorisme no és noir. Recordem per un moment la cita del portaveu de la policia que he mencionat al Punt 1 d’aquest article: “No sabem si es tracta d’un atac terrorista o un crim”. El portaveu de la policia ho entén! El portaveu de la policia podria haver escrit un conte noir si l’hi haguessin demanat! Noir és crim!
En fi. Per últim, dir que The Expendables de Gai Ad és tan insípid que ni recordo de què anava.
La majoria d’autors han intentat imitar l’estil de Raymond Chandler. Alguns se’n surten, però a d’altres no els acaba de sortir bé i enlloc de sonar cínics, parcs i desencantats, els seus narradors sonen analfabets i avorrits. Sospito que, com que molts contes han estat traduïts de l’hebreu a l’anglès, en ocasions s’ha perdut quelcom pel camí. I per últim, com haureu vist, les referències culturals i l’humor tendeixen a ser extremadament locals, de manera que una persona que no ha estat mai a Tel Aviv gaudirà el llibre encara menys que jo.
[Font: http://www.elsdedalt.com]

El TERMCAT participa en un seminari web brasiler sobre la terminologia del coronavirus

Divendres passat, dia 17 de juliol, el TERMCAT va participar en un seminari web, titulat « A linguagem em tempos da COVID-19″ (Llenguatge en temps de COVID-19). La terminòloga M. Antònia Julià va intervenir-hi amb la presentació Terminologia e medicina. O dicionário online Termes del coronavirus, en què va explicar les activitats del Centre de Terminologia, amb un esment detallat de les actuacions fetes per a satisfer les necessitats terminològiques sorgides arran de la pandèmia: atenció de consultes, publicació d’apunts divulgatius i elaboració del diccionari Termes del coronavirus.

En el mateix seminari van parlar la professora Maria José Finatto i el professor Márcio Sales Santiago, que va exposar la seva col·laboració en el diccionari Termes del coronavirus, consistent en la compleció dels equivalents en portuguès (varietat del Brasil).

El seminari web va ser una iniciativa de l’Hospital Universitari Onofre Lopes (HUOL), de la Universidad Federal del Rio Grande del Norte (UFRN), dins del projecte Sexta (Cesta) da Ciência, en què es pretén oferir a la societat brasilera la visió, des de diversos àmbits del coneixement, dels efectes de la pandèmia en la societat, tant globalment com localment.

 

[Font: http://www.termcat.cat]

Jusqu’à présent, toutes tentatives de déchiffrer le célèbre Manuscrit de Voynich se sont conclues par des échecs. Cependant, de nombreux chercheurs continuent d’espérer un jour révéler les mystères de cet ouvrage vieux de 600 ans. Parmi eux, un égyptologue allemand, qui affirme avoir découvert le code permettant de décrypter le manuscrit médiéval.

Écrit par Camille Cado

Si l’on se fie aux diverses illustrations, le Manuscrit de Voynich se rapprocherait d’un herbier. L’ouvrage contient également des éléments d’astronomie, de cosmologie et de balnéothérapie. Si la date de rédaction a été estimée entre 1404 et 1438, l’auteur du manuscrit ainsi que son alphabet restent pour le moment inconnus. Et ce, malgré de nombreuses tentatives de la part des chercheurs d’en percer les secrets.

C’est au tour d’un égyptologue allemand du nom de Rainer Hannig du Musée Roemer et Pelizaeus d’Hildesheim d’annoncer avoir identifié la langue et déchiffré l’écriture utilisée.

« D’innombrables tentatives de déchiffrement ont déjà été faites par le passé », reconnaît le chercheur (via The Art Newspaper). « Beaucoup de langues ont été proposées, comme le latin, le tchèque ou le nahuatl pour n’en nommer que quelques-unes. Mais la structure des mots ne laisse qu’une seule explication possible : le manuscrit n’a pas été écrit en langue indo-européenne. »

Après avoir conclu que le texte devait être écrit dans une langue sémitique, Rainer Hannig a choisi de limiter ces recherches à l’arabe, l’araméen et l’hébreu, compte tenu des illustrations que renferme l’ouvrage, justifie-t-il. C’est alors qu’il a identifié des similitudes entre certains caractères Voynich et l’hébreu. 

Le Manuscrit de Voynich, révèlera-t-il enfin ses secrets ?

L’hypothèse de l’hébreu n’est pas nouvelle, mais a été contredite à plusieurs reprises. En effet, elle n’a jusqu’alors jamais révélé de preuves concluantes ni donné lieu à des traductions jugées sérieuses. Contrairement à Rainer Hannig, qui aurait réussi à traduire les premiers mots, mais également des phrases entières, affirme-t-il.

« La traduction nécessitera quelques années de travail, et ce, même si des spécialistes de la langue hébraïque, qui connaissent bien l’hébreu médiéval et la terminologie des textes botaniques et médicaux, prennent le relai », confie le chercheur. Et d’ajouter : « Même un locuteur natif de l’hébreu rencontrerait des difficultés à cause du caractère du script ou encore de la particularité du vocabulaire de l’époque ».

Une conférence est prévue à Hildesheim en août pour permettre aux chercheurs de discuter de cette percée. Enfin, si les contradictions ne viennent pas mettre à mal la théorie d’ici là. Dans un précédent article, Kate Wiles, médiéviste et linguiste, rappelait qu’une nouvelle théorie sur le Voynich débarquait tous les six mois en moyenne.

La dernière en date était celle d’un chercheur de l’Université de Bristol du nom de Gerard Cheshire. D’après lui, il s’agissait d’une langue proto-romane, sorte de chaînon manquant entre le latin et les langues romanes. Mais les objections n’ont pas trainé. « Navrée, mais la langue proto-romane n’existe pas », affirmait ainsi Dr Lisa Fragin Davis, directrice de la Medieval Academy of American, avant d’évoquer « un non-sens ».

Récemment encore, des chercheurs turcs déclaraient que le texte était en réalité une transcription phonétique du turc.

Ainsi, les révélations de Rainer Hannig se rapprocheraient-elles de simples spéculations ou de véritables découvertes ? Seul le temps pourra le dévoiler… 

[Photographie : une page du mystérieux manuscrit de Voynich, domaine public – source : http://www.actualitte.com]

Un artigo de L. C. Carballal

O artigo “Nomear invertebrados com C.G.” de Joám Lopes Facal dando a coñecer a aparición dun “Dicionário de Zoologia e sistemática dos invertebrados” do profesor Carlos Garrido, sérveme de acicate pra divulgar –pois temo que haxa moita xente que aínda descoñeza a súa existencia– que hai un proxecto en marcha que vai dotar o noso idioma coa capacidade de denominar calquera especie viva coñecida do noso mundo. Este proxecto chámase “A Chave” e pódese consultar na páxina web: achave.gal, onde aos poucos se van colocando listaxes de léxico ordenadas por ordes ou familias pra que calquera galegofalante poida consultar como se denomina calquera especie catalogada da Fauna e maila Flora mundial.

Seguramente debería ser un traballo elaborado por algunha das nosas institucións lingüísticas –e temos unhas cantas: Instituto da Lingua Galega, Real Academia Galega, Consello da Cultura Galega, Centro Ramón Piñeiro para a Investigación en Humanidades, etc.– ou científicas –tres universidades coas súas facultades correspondentes e a Real Academia Galega de Ciencias–, mais é unha iniciativa privada dos “bos e xenerosos” a prol da nosa lingua, porque seica as institucións adicadas ao estudo do noso idioma coidan que tendo o castelán á man pra que dotar o galego de tal capacidade léxico-científica?

Ende mal, aínda hai moitos “gallegos” que lle negan ao noso idioma a capacidade de abranguer calquera ámbito da ciencia, como as Matemáticas, a Física e a Química consonte a nosa Consellaría de Educación, porque non é adecuado, de xeito que este proxecto é toda unha rebelión contra os ditames do “españolismo” que non quer un galego culto, preparado pra falar de calquera disciplina científica.

Emporiso, o proxecto segue o seu curso e paseniño vai dotando o galego de toda esa terminoloxía científica que moitos lle negan, así xa se poden distinguir as diferentes especies de “lodoeiro” ou Celtis spp. e saber que o nome presenta as variantes “lodueiro” e “lidueiro” e ten como sinónimos “lodón” e “maroubeira”; porque están a disposición os vocabularios adicados á botánica, gran parte dos invertebrados e á maior parte dos vertebrados (aves, anfibios, réptiles e a maioría dos mamíferos). Ende mal, de pouco proveito vale tan nobre labor se se segue a botar man do castelán pra denominar calquera especie exótica como se fixo na tradución de dúas obras finesas onde nunha se opta por “glotón” (< es. glotón < fr. gluton) e na outra por “glutón” (< pt. glutão < fr.) –nome este admitido como sinónimo pola Chave pro non considerado preferente–, variantes dunha verba inexistente e innecesaria en galego, no canto do recomendado “gulo” pró “Gulo gulo”, latinismo en consonancia con outros moitos empregados pra denominaren especies exóticas (Ex.: gacela, antílope, alce, facóquero, leopardo, rinoceronte, suricata, licaón, caracal, etc.) que amais ten a virtude de explicitar a proverbial gula deste gran mustélido nórdico. Ou se o dicionario da RAG asume o castelanismo “mangosta” contra a adaptación do orixinal “mangusta” (< fr. mangouste), como propón A Chave, cunha explicación ben detallada; aínda que a pobreza cuantitativa e cualitativa da nomenclatura científica do “dicionario oficial” daría pra un longo artigo.

Obviamente ningún vocabulario é definitivo porque a mesma ciencia tampouco o é e conforme avanza na análise do ADN dos seres vivos vai recoñecendo ou eliminando especies, por este motivo a propia A Chave vai revisando e actualizando periodicamente as súas diferentes listaxes con ampliacións e modificacións consideradas de rigor. Que ninguén esixa ao galego o que non se esixe a outras linguas, porque, por exemplo, na Lista de las Aves de España de 2012 da Sociedad Española de Ornitología aparecen varias reformas na denominación patrón castelá das aves observadas en territorio español a respecto de anteriores listas. Os nomes casteláns foron fixados primeiramente polo ornitólogo Francisco Bernis no seu Prontuario de la Avifauna Española en 1954 e modificados pola SEO en traballos posteriores; actualmente hai unha edición de 2019 que inclúe tamén a súa denominación patrón en galego. Así na última lista da SEO os antano “ratoneros” do xénero Buteo spp. pasan a ser “busardos” –termo non recollido polo dicionario da RAE–, a “águila culebrera” (Circaetus gallicus) muda pra simplemente “culebrera europea” e o “halcón abejero” (Pernis apivorus) pra “abejero europeo”, o popular “ánade real” (Anas platyrhynchos) muda de apelido: “ánade azulón”, e a “polla de agua” (Gallinula chloropus) de nome: “gallineta común”, pasan a nomes de especie a outrora “hubara” (Chlamydotis undulata) que é agora “avutarda hubara” e a “ortega” (Pterocles orientalis) que é “ganga ortega”, e mudan de nome xenérico a “lechuza campestre” (Asio flammeus) por “buho campestre”, a “lechuza de Tengmalm” (Aegolius funereus) por “mochuelo boreal” e o “pito negro” (Dryocopus martius) que pasa a “picamaderos negro”, etc., en fin, que nada é pra sempre e menos no eido da nomenclatura científica e a súa tradución ás linguas vernáculas.

Por certo, as devanditas aves denomínanse segundo “Os nomes galegos das Aves” (A Chave, 4ª ed., 2019): miñatos, cobreira (común), abelleiro (común), lavanco (común), galiña do río, hubara africana, cortizol de barriga negra, curuxa das xunqueiras, moucho de Tengmalm e picapau negro.

Cando o magno proxecto remate o galego estará entre o moi selecto grupo de idiomas con capacidade pra denominar toda especie animal ou vexetal coñecida da Terra. Poucos idiomas, mesmo estatais, teñen tal instrumento pra estudar e divulgar a natureza de calquera recuncho do planeta. Así que, por favor, cando teñan que denominar algunha especie do noso planeta no canto de consultar calquera guía especializada española boten man dos vocabularios da Chave, o galego agradecerao.

[Fonte: http://www.praza.gal]

Blanc, je suis de la race des dominants. Juif, de celle des victimes. Mais c’est quoi ce bordel?

Je ne rentre dans aucune catégorie.

Écrit par Laurent Sagalovitsch 

J’avoue ne rien entendre au vocabulaire actuel qui tend à répertorier les personnes en autant de catégories bien distinctes: dominant, dominé, racisé, discriminé et autres barbarismes du même acabit. Question de génération probablement. J’ai grandi à une époque où ces questions identitaires ne se posaient pas ou si peu. Au lycée, je côtoyais des individus de toute origine, d’horizons divers, de classes sociales variées, sans que cela ne soulève jamais le moindre problème. On n’était ni noir, ni beur, ni juif, ni gaulois, juste des élèves qui s’intéressaient plus ou moins à leurs études –moins en ce qui me concerne.

Aujourd’hui, on nous demande de trimballer notre identité comme un étendard. Il faut à tout prix rentrer dans une case, répondre à une définition bien précise, se situer dans un camp prédéterminé. Renoncer à l’universalisme de la condition humaine –la seule valable– pour épouser une définition qui tient en deux, trois mots. Être ceci ou cela. Appartenir à telle tribu. Se revendiquer de telle cause. Être désigné comme victime ou coupable, dominant ou dominé; blanc contre noir, juif contre arabe, français contre immigré.

Ainsi donc, si je me réfère à ma couleur de peau qui tend à tirer vers le blanc avec juste quelques nuances de blanc au niveau de mon torse sans parler de la blancheur de mon crâne, je serais du côté des dominants. Je ne m’en étais jamais aperçu; c’est à peine si mon chat m’obéit; quant à ma conjointe, c’est peine perdue.

Par contre, si je me tourne du côté de mes origines qui elles, tendent vers le juif ascendant juif, je me situerais nettement du côté des victimes. Je serais donc à en croire la terminologie actuelle une victime dominante. Ou un dominant victimisé. Tout à la fois coupable et victime. C’est bien ma chance.

Autant dire que je dérange. Je ne rentre dans aucune catégorie bien précise. C’est affreux. En tant que blanc, je voudrais être un dominant, un vrai, un de ceux qui ont sur la conscience les meurtres commis par leurs arrières-grands-parents quand à des époques reculées, ils colonisaient sans vergogne de lointaines contrées. Lorsqu’ils violaient, pillaient, réduisaient en esclavage des populations indigènes. Les bâtards.

Par contre, en tant que juif, j’aimerais qu’on me demande pardon du soir au matin. Que dans la rue les piétons s’agenouillent à mon passage et qu’au nom de toutes les offenses commises sur mes aïeux, ils me supplient de les pardonner. J’ai tellement souffert. Je suis de race inférieure de toute éternité. J’exige qu’on tienne compte de toutes les blessures que j’ai reçues à travers les âges. Vous ne m’avez pas épargné, il est temps de rendre des comptes. À genoux, chiens galeux que vous êtes.

Je suis perdu. Il faudrait que je m’excuse d’être blanc mais en même temps, en tant que juif, je voudrais recevoir des excuses de ceux que j’aurais offensé. Comment faire? J’appartiens aux classes dominantes –du moins c’est ce qu’on m’affirme; moi personnellement j’en doute encore et mon banquier encore plus– mais en même temps je suis un enfant du ghetto. J’ai déjà été supplicié, déporté, gazé un bon millier de fois tandis que fort de ma blanchitude je ne compte plus les innombrables crimes dont je suis responsable.

On m’a interdit d’exercer certaines professions, on m’a mis à l’écart des villes, on m’a traité de tous les noms possibles, on a même pensé que je buvais le sang des enfants baptisés. Mais ma peau est blanche comme de l’ivoire. Je suis un blanc. Un blanc sémite. C’est coupable un blanc sémite? C’est vrai que j’ai aussi été un usurier féroce. J’en ai saigné des gens. C’est donc qu’aucune race ne serait sans défaut?

Si je me livre à un examen de conscience et me demande si dans ma chienne de vie, j’ai eu à souffrir de discrimination, je ne saurais quoi répondre. Il est vrai qu’avec un nom aussi simple que le mien, plus d’une fois, mon interlocuteur a cru bon de me demander d’où je venais. Comment ça, d’où je viens?! Vous croyez quoi, que j’arrive à peine de Sibérie et que j’ai laissé mon traîneau en double file? «Du quatorzième arrondissement», je répondais alors, ce qui, pour une raison que je ne m’explique pas, avait le don d’agacer.

N’ayant jamais travaillé, mon CV reste encore à écrire et n’a donc jamais été examiné à la loupe, ce qui explique peut-être pourquoi je suis resté toute ma vie chômeur. Le seul appartement que j’ai loué, c’est à un escroc de juif que j’ai dû payer un loyer exorbitant. Il ne m’a demandé aucune fiche de paie, juste le nom de mon rabbin. Pourtant de toute évidence, si à ce jour, je n’ai toujours pas décroché de prix littéraire, c’est en ma qualité de juif que je le dois ; sinon, comment expliquer pareil oubli?

Embêtant, toute cette affaire. À y perdre son hébreu. En même temps, je m’en sors bien. Ma mère aurait très bien pu épouser un homme d’origine asiatique. Ou mon père aurait pu lier sa destinée à celle d’une musulmane. Quel bordel c’eût été. J’aurais été deux fois victime, une fois coupable. Le pied. J’aurais dit pardon d’être celui que je suis, un sale blanc aux mains dégoulinantes du sang de mes victimes, celles d’hier comme celles d’aujourd’hui, mais c’est par deux fois qu’on aurait dû me présenter des excuses.

Le plus simple, c’eût été d’être un Falacha, un juif éthiopien.

Là, j’avais tout bon!

[Photo : Dave Herring via Unsplash – source : BLOG You Will Never Hate Alone – http://www.slate.fr]

An mes en linha una interfàcia que permet de consultar lo larg còrpus de tèxt e d’àudio en filtrant per mots de recèrca e varietat occitana

Lo Congrès Permanent de la Lenga Occitana (CPLO) ven de metre en linha un nòu esplech per consultar sos còrpus, aitant de tèxt coma d’àudio, que se pòt filtrar per varietat occitana, en cercant mai d’una forma d’un o de mai d’un mot, e en utilizant d’expressions regularas.
 
Dins son prètzfach d’elaboracion d’espleches de tractament automatic de la lenga, de diccionaris en linha, de terminologias, de fraseologias e quitament d’un traductor automatic, lo CPLO emplega un còrpus lingüistic fòrça larg qu’ara a mes a la posita del public en tot i ajustar una interfàcia per lo consultar, tant lo de tèxt coma lo d’àudio.
 
Per consultar aquel fons cal anar sul sit corpus.locongres.com.
 
Après mai de uèch ans de publicacion jornadièra en occitan, Jornalet a desvolopat un còrpus enòrme que tanben es mes a la disposicion del CPLO e de totas las entitats que lo demandarián. Lo podèm fornir, se cal, cada jorn mes a jorn.

[Poblejat dins http://www.jornalet.com]

Ce virus brise tous les tabous : fumette, bagnole, couple, etc…

James Dean, sa cigarette, et sa Porsche

Écrit par Thomas Morale

Nous n’étions jusqu’ici que des enfants sages, bien élevés, respectueux de tous les principes de précaution. On suivait à la lettre toutes les recommandations, on ne fumait plus, ne buvait plus, ne roulait plus, nous baisions juste pour faire des enfants et mangions notre ration de cinq fruits et légumes. L’Académie de médecine était fière de nous. De citoyens, nous étions tous devenus des patients, c’est-à-dire des malades qui s’ignorent. Nous avions même accepté de loger dans des appartements exigus et de laisser nos vieux dans des mouroirs. Nous n’avions que des interdictions en héritage et en partage. 

Si les médecins pouvaient se mettre d’accord entre eux…

Qu’allions-nous offrir aux générations suivantes ? Un monde sans pitié où le « politiquement correct » est la ligne directrice, où l’exemplarité est un signe de clairvoyance et de longévité. Chaque jour, la société nous imposait de nouvelles barrières que nous adoptions avec componction. Les contraintes étaient nos tuteurs. Sans eux, nous aurions cédé à une vie dissolue. Chacun de nous aspirait sincèrement à vivre plus sainement, plus longtemps, en évitant scrupuleusement tous les écarts alimentaires et les faux pas sanitaires. On pouvait légitimement se demander à quoi bon vivre dans un système aussi chiant et déshumanisé, où même l’excès est réglementé. Nous n’allions pas jusqu’à déclarer notre haine de l’existence comme Claude Tillier (1801-1844) dans le premier paragraphe de Mon oncle Benjamin : « Je ne sais pas, en vérité, pourquoi l’homme tient tant à la vie. Que trouve-t-il donc de si agréable dans cette insipide succession des nuits et des jours, de l’hiver et du printemps ? […] Toujours les mêmes discours de la couronne, les mêmes fripons et les mêmes dupes ». L’idée de sécession germait dans nos esprits réfractaires. Et puis, le Covid-19 est arrivé comme Zorro dans nos vies parfaites d’occidentaux éclairés par le progrès. Et chaque semaine, il est venu contredire méthodiquement tout ce qui nous avait jusqu’alors structuré. Toutes nos digues ont sauté. Notre confort intellectuel en a pris un coup sur la tête. Nous en relèverons-nous ?  Dans le cas présent, les incertitudes et les tâtonnements sont légion, le virus n’a pas encore livré tous ses secrets funestes, mais il semble que fumer protégerait mystérieusement certaines personnes. 

Depuis bientôt deux mois, nous avons été habitués au ballet contradictoire des médecins sur les plateaux télé, leur perplexité, si la mort ne rôdait pas, aurait un côté presque comique. Pour tous les nuls en maths de France, nous n’imaginions pas autant d’inconnues dans une équation. Et moi qui croyais que les littéraires étaient filandreux, fuyants, chipoteurs et dangereusement rêveurs. Là aussi, notre perception du discours officiel des scientifiques a été sérieusement bousculée. Un autre grand tabou est tombé. Le plus tenace, le plus épidermique, celui qui aura suscité la plus grande virulence idéologique. Conduire était jusqu’à très récemment considéré comme le dernier degré de la beaufitude, une ringardise à éradiquer de la surface de la Terre, un rogaton du vieux monde. Dégueulasse et suicidaire pour notre planète. Les gilets jaunes se souviennent avec quel mépris de classe, on les a disqualifiés quand ils parlaient de leur auto, sa nécessité vitale et aussi son coût dans le budget d’un foyer. On rigolait d’eux dans les médias, on osait les faire passer pour des arriérés, des primates du diesel, il y a des insultes qui ne s’oublient pas. À cause de cette crise, la route vient de reprendre sa place essentielle dans nos échanges, dans notre survie, faut-il oser l’avouer. Les camions, les utilitaires et les voitures particulières, partout sur le territoire, nous ont permis de tenir, de nous nourrir et de maintenir nos liens. Quel camouflet pour tous les agresseurs de la mobilité et pas des mobilités, cette terminologie technocratique décharnée qui nie la réalité du bitume. 

La nouvelle crise de la famille qui s’ouvre

Et puis, il y a l’épineux problème des enfants à la maison, en quarantaine, en tension comme nos services hospitaliers. Combien de parents se demandent s’ils ont fait le bon choix en soutenant le taux de natalité ? Dans le face-à-face du confinement, entre les ados qui végètent sur leur tablette, les plus petits dont la turbulence et la puissance vocale devront être étudiées à l’avenir par la NASA, les trois repas à préparer dans la journée, les grands-parents absents et les profs déchaînés sur les devoirs, la notion même de famille est fragile. Et si ce Covid-19 avait aboli le tabou extrême du « politiquement correct » : la possibilité du bonheur conjugal sans enfants ? La société bien-pensante a tout fait pour détruire cette éventualité-là, raillant la fidélité comme un comportement déviant, pour nier l’amour sincère et lutter contre ces couples improductifs et égoïstes, qui ne participent pas à l’effort de la Nation, ils étaient suspects dans leur démarche « solitaire ». Notre société moderne a même tenté de nous vendre les avantages du polyamour aussi complexe que la polyarthrite. Et si ce confinement avait eu l’effet inverse : renforcer ce lien entre deux personnes. Contrairement à toutes les prédictions, les vieux couples résistent mieux au Covid-19. J’ai même entendu des maris confinés chantonner ce tube de Richard Anthony : « Qu’est-ce qu’il m’arrive ? Aujourd’hui, je suis amoureux de ma femme ».

Mon Oncle Benjamin

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[Photo : ARCHIVES DU 7EMEART / PHOTO12VIA/AFP – source : http://www.causeur.fr]

Souvent considéré comme une simple déformation du français, le picard est une vraie langue, jugée longtemps comme supérieure du point de vue littéraire au « françois » du roi.

Écrit par Michel Feltin-Palas

Ceux qui sont abonnés à cette lettre le savent : j’ai un faible pour les langues escagassées, celles pour qui l’Histoire ne s’est pas montrée tendre et qui, l’ignorance aidant, sont tombées dans une forme d’oubli et de désintérêt. Aussi est-ce un morceau de choix que je vous présente cette semaine car le picard, on l’ignore souvent, est non seulement une langue de France, reconnue comme telle par l’État, mais fut aussi une langue administrative, et surtout une grande langue littéraire.C’est bien simple : à la fin du Moyen Âge, beaucoup la jugent supérieure aux autres dialectes d’oïl, et notamment à celui du roi. « Dialecte employé dans la littérature, le droit, l’économie et la diplomatie, le picard n’est pas une simple variation géographique et régionale, mais une des formes du français fondamentale dans les actes publics écrits », écrivent ainsi Joëlle Ducos et Olivier Sutet dans leur « Que sais-je ? » consacré à l’ancien français. C’est en picard qu’Adam de la Halle, Jean Froissart, Jehan Bodel composent de grands textes, encore lus aujourd’hui. Seulement voilà : dans les manuels scolaires, on n’apprend pas ces choses-là. Ou alors on signale que leurs œuvres sont écrites en « ancien français », sans jamais préciser leur origine régionale.

Comme toute langue, le picard se distingue par certaines caractéristiques. Ainsi, alors que les mots latins commençant par le son [k] suivi de [a] se prononcent désormais ch en français, le picard, lui, n’a pas suivi cette voie. Cantare, par exemple, a donné chanter en français, mais canter en picard. Nulle « déformation du français », ici, mais une évolution différente du latin, comme pour l’italien, le portugais, le catalan ou le roumain.Autre différence : alors que [k] + [i] latin produit en français le son [s], il a abouti à ch- en picard : l’ancien « cestui » du français, devenu celui, correspond à « chti » en picard. C’est là d’ailleurs, l’origine du fameux « chti », sachant que, contrairement à ce que l’on croit parfois, le ch’ti n’est pas une langue différente, mais la dénomination courante du picard dans le nord de la région. «  »Le territoire de cette langue correspond à la région Hauts-de-France, à l’exception du sud de l’Oise et de l’Aisne et de l’arrondissement de Dunkerque, ainsi qu’à la plus grande partie de la province de Hainaut en Belgique », précise le linguiste Alain Dawson, spécialiste du sujet.

Proximité géographique oblige, le picard a fourni un certain nombre de mots à la langue française comme cabaret, quai ou encore rescapé, qui a remplacé l’ancien réchappé, à la suite d’une d’un coup de grisou dans une mine du Pas-de-Calais, qui avait causé la mort de 1100 personnes en 1906. Dans leurs articles, les envoyés spéciaux de la presse parisienne ont utilisé la forme picarde, qui a fini par s’imposer. Le picard, malheureusement, est aujourd’hui mal en point, et même qualifié de « sérieusement en danger » par l’Unesco. Combien compte-t-il de locuteurs ? Personne n’en sait rien. L’État, qui préfère ne pas chiffrer les effets de sa politique dans ce domaine, n’a pas diligenté d’enquête sur le sujet depuis… 1999. À l’époque, les personnes capables de parler ou de comprendre la langue étaient plusieurs centaines de milliers, mais le plus souvent âgées. Or, dès lors que parler picard « ne sert à rien » pour réussir ses études ou trouver un travail, la transmission dans les familles s’étiole.

Et, on l’a dit, l’Éducation nationale refuse de l’enseigner.

De quoi se montrer pessimiste ? Évidemment. À ceci près qu’un certain renouveau se fait jour. Le premier album des aventures d’Astérix en picard a ainsi dépassé les 100 000 exemplaires », tout comme les différentes éditions de la méthode Assimil. « Les spectacles de théâtre, de contes et de chansons en picard sont nombreux et font salle comble, complète Olivier Engelaere, directeur de l’agence régionale de langue picarde, qui soutient activement tous ces artistes. Et il ne s’agit pas seulement de reprises d’œuvres du passé : une nouvelle vague d’auteurs contemporains fournit chaque année de nouveaux textes, qui trouvent leur public, y compris en littérature.

« Un travail scientifique est également engagé. Une commission de néologie et de terminologie a été créée ; une grammaire est en préparation ; la culture picarde s’enseigne à l’université, à Amiens comme à Lille et, comme un symbole, un premier Dictionnaire du picard fondamental va sortir ce 25 mai (sous la direction d’Alain Dawson et de Liudmila Smirnova). Tout cela constitue les bases pour passer à l’étape suivante : créer et multiplier des cours de langue, que ce soit pour les enfants ou les adultes. À condition, bien sûr, de disposer d’un minimum de moyens. Pour le moment, l’agence régionale de la langue picarde ne fonctionne qu’avec trois équivalents temps plein, financés à 90 % par les collectivités locales, au premier rang desquelles la région Hauts-de-France de Xavier Bertrand. L’État, lui, offre royalement 20 000 euros.

Avec ça, pas de doute, le picard est sauvé.

[Source : http://www.lexpress.fr]

Pandemia faz com que palavras ganhem novos usos e termos sejam importados da ciência

Escrito por Walter Porto

O novo coronavírus veio provocar abalos na nossa relação com quase tudo em volta, inclusive com uma ferramenta de importância que nem sempre levamos em conta –as palavras.

Termos que usávamos raramente, como quarentena e pandemia, se tornaram correntes —já que pela primeira vez a nossa geração as vive na pele— e outras expressões entraram com o pé na porta no léxico do dia a dia, caso de “distanciamento social”, “achatar a curva” e, claro, o próprio “coronavírus”.

Já outras palavras renovaram sua relevância, ganhando novos significados. “Vacina” é um anseio coletivo para o futuro, “gripe” se tornou um termo quase politizado, “peste” veio trotando de tempos antigos para se tornar assombrosamente atual.

O jornal britânico The Guardian conta que o dicionário Oxford teve uma atualização extraordinária no mês passado para adicionar palavras que tomaram o discurso global e entraram de supetão na língua inglesa, como “Covid-19”.

Tudo isso planta sementes de mudança no idioma, essa entidade inquieta. Como disse o linguista português Vergílio Ferreira, “a própria língua, como ser vivo que é, decidirá o que lhe importa assimilar ou recusar”, cuspindo alguns arranjos novos, engolindo outros. Resta imaginar como será o português depois dessas reviravoltas todas.

Quem lembra a frase do linguista é o professor Pasquale Cipro Neto, que reconhece, hoje, a mudança de enfoque sobre certas palavras –“ninguém mais quer ser ‘positivo’, por exemplo”– e um aumento do interesse por termos científicos.

“Quando escolhemos uma palavra, vêm junto com ela valores de um determinado campo do conhecimento”, diz Sheila Grillo, professora de linguística da Universidade de São Paulo. “Agora há a incidência da medicina, da biologia.”

Segundo ela, com a popularização do uso de termos científicos pode vir uma revalorização da autoridade da própria ciência, num momento em que instituições de referência como a universidade e o jornalismo profissional vêm sofrendo ataques.

“Junto com o léxico do universo científico, vêm sua visão de mundo e sua credibilidade. Parece que, em algumas esferas, esse discurso da ciência está voltando a fazer sentido.”

Pasquale ressalva ser difícil prever qualquer mudança permanente na língua, já que quem faz afirmações de caráter genérico “corre o risco de ser atropelado pelos fatos posteriores”.

Por isso, ao refletir sobre a chance de o vocabulário médico representar uma volta por cima do pensamento científico, ele se limita a dizer que “gostaria que sim”. E que espera que as pessoas notem que a linguagem que usam está fundada em um conhecimento que é fruto do estudo e da pesquisa acadêmica.

“A sociedade deveria perceber e valorizar isso, e não fazer como o jumento-mor e sua jumentalha, que desprezam a ciência e a terminologia científica”, ele acrescenta, em crítica ao presidente Jair Bolsonaro. « O asno-mor não consegue pronunciar nada. »

Para trazer ao chão o discurso técnico dos cientistas, ambos ressaltam a importância da imprensa. “O jornalismo é o lugar do encontro”, diz Grillo, da USP. “Cumpre esse papel de aproximar a especialidade e o discurso mais cotidiano.”

Ela lembra estudos que observaram a mídia impressa para analisar como se dava a designação da febre da vaca louca, na França dos anos 1990. O nome que se popularizou, obviamente, não tem nada de técnico, e acabou pegando por ser um sintoma amplamente observável da doença e uma forma evidente de se referir a ela sem usar termos difíceis.

Algo parecido aconteceu, afirma Pasquale, com a Aids, sigla médica que acabou virando palavra comum, mesmo que o significado do acrônimo –síndrome da imunodeficiência adquirida, em inglês– não seja nem de longe conhecido por todos que usam o termo.

E sobre a doença de agora?

“Suponho que o que vai pegar mesmo é o que já pegou, o corona”, diz Deonísio da Silva, escritor e professor. “O futuro a Deus pertence, mas é difícil alguém se referir, lembra a Covid? Lembra o Sars, o coronavírus? A gente lembrará como os tempos do corona.”

O próprio modo de chamar o vírus já é objeto de rinha política e, como lembra Sheila Grillo, “as palavras nunca são neutras, sempre trazem um recorte da realidade”.

Basta perceber o esforço das alas trumpistas e bolsonaristas para usar o termo “vírus chinês”, cimentando a ideia de que o país asiático tem responsabilidade em disseminar o contágio (e, segundo teorias da conspiração sem resquício de prova, em criar o agente da doença).

O uso da palavra “peste” para se referir ao momento atual é como que interditado —do mesmo modo que era, segundo o professor Deonísio da Silva, no século 14, época do “Decamerão” de Boccaccio. “A peste só foi chamada assim depois de muitas décadas da primeira vez em que apareceu.”

“Nós evitamos certas palavras pelo pavor que inspiram”, afirma o linguista. “O demônio tem dezenas de nomes no Brasil porque não queremos dizer Diabo.”

Segundo o professor, o desconhecido total, como uma situação de pandemia, faz com que aceitemos passivamente a entrada de siglas e procedimentos científicos nas falas cotidianas “como um valor absoluto” assim como a invasão dos neologismos, “que chegam à nossa casa mudando tudo”.

“Não é possível que não tenhamos outro modo de entregar coisas em casa que não seja o ‘delivery’”, afirma ele. “Outra palavra que de repente ficou indispensável é o ‘home office’, quando os portugueses, que adaptam muito, já usam o teletrabalho.”

Grillo lembra que, no esforço de tentar explicar fenômenos novos como este, é comum fazer empréstimos de outras línguas e atualizar termos antigos.

“Alguns desses termos são impostos meio na marra”, diz o professor Pasquale. “Isso é muito chato, quando o gerente do banco fala comigo que tem um ‘call’, que ‘call’?”.

E nesses tempos em que a testagem em massa tem sido um ponto focal de discussão, outro anglicismo tem dominado as notícias, o de que fulano “testou positivo”.

“É traduzido diretamente do inglês”, diz Pasquale. “Não dá para dizer que é errado, porque o uso legitima a expressão, apesar de não ser a sintaxe portuguesa padrão. É uma tradução literal que vigora.”

Enquanto estamos no nosso « lockdown » particular, pedindo delivery pelo app, assistindo a lives e fazendo binge-watching no streaming, as palavras que usamos ganham vida, amadurecem, apodrecem —sem que notemos, se transformam.

[Imagem: Paul Zumthor – fonte: http://www.folha.com.br]

En Portugal, malia estar recollido, non se emprega co confinamento

A palabra ‘escalada’ aparece, por exemplo, no ‘Gran Dicionario Xerais da Lingua’.

Un artigo de IRENE PIN

As situacións insólitas adoitan traer consigo unha recua de novas palabras que conquistan o noso discurso diario. Corentena, confinamento, resiliencia, pandemia ou máscara incrementaron de maneira abisal o seu uso nos últimos tempos.

Se algúns termos xa se atopaban na lingua, outros novos poden xurdir, como é o caso da ‘desescalada’, tan empregada nas últimas semanas. Este neoloxismo, de forma idéntica en castelán, espertou polémica por parte da Real Academia Española, que nun primeiro momento o desaconsellou por consideralo calco do inglés, mais rematou por admitilo como unha alternativa válida. Que acontece co galego? Cómpre falarmos de desescalada?

Manuel González, coordinador do seminario de Lexicografía da Real Academia Galega (RAG) e director do Servizo de Terminoloxía Galega (Termigal) do Centro Ramón Piñeiro para a Investigación en Humanidades, non atopa en principio un gran conflito con esta palabra.

‘Escalada’ está recollida no dicionario da RAG, procedente do inglés ‘escalation’, para referir un « aumento brusco ou gradual de certos fenómenos »

‘Escalada’ está recollida no dicionario da RAG, procedente do inglés ‘escalation’, para referir un « aumento brusco ou gradual de certos fenómenos », aplicada con frecuencia a conflitos armados, na enésima mostra do discurso bélico co que o Goberno estatal enfrontou a COVID-19.

« Unha vez admitida ‘escalada’, nada impide crear unha derivada con sentido negativo », explica González. De facto, como destaca Inés Veiga, traballadora do Termigal, atopamos equivalentes da palabra en linguas veciñas como o portugués ou o francés.

Dado que é ‘escalada’ o substantivo que figura, esta solución sería preferíbel fronte a ‘desescalamento’ ou ‘desescalado’, que tamén foron empregadas. Para alén do máis, cómpre destacar que existen outras palabras na lingua que poderían empregarse igualmente quer no sentido positivo (‘ascenso’, ‘subida’, ‘aumento’) quer no negativo (‘descenso’, ‘baixada’, ‘redución’).

Máis problemática resulta a nova acepción que está a adquirir a voz, como « o proceso de recuperación da normalidade », opina González

Máis problemática resulta a nova acepción que está a adquirir a voz, como « o proceso de recuperación da normalidade », opina González. En lugar de falarmos dunha « desescalada das medidas de confinamento », onde o termo refire o descenso, esténdese o seu uso como fase de retorno ao status quo: « Feixoo presentará unha proposta de desescalada para a Galiza ». Este novo significado xa é máis discutíbel, se ben é certo que « está a ter moito uso en redes sociais e medios de comunicación », valora González.

Noutras linguas

‘Desescalada’ é un neoloxismo recente. « En castelán e catalán, por exemplo, aínda non se rexistra nos dicionario de referencia, aínda que algunhas institucións están a pronunciarse favorabelmente acerca do seu uso », explica Veiga. A primeira aparición no corpus do español data de 1986, se ben noutras linguas é anterior. « O francés ‘désescalade’ incluíuse por primeira vez nunha obra lexicográfica xa en 1968 », apunta.

Atópanse ademais equivalentes no italiano ‘de-escalation’ ou ‘deescalazione’, no inglés ‘de-escalation’ e no propio portugés ‘desescalada’, que apoian a creación do antónimo da voz ‘escalada’ recollida nas obras de consulta galegas. Mais sobre a súa inclusión na norma, o importante sería agardar a ver se se consolida, entendendo que « os dicionarios non poden fechar os ollos ao uso », opina González.

A resposta do portugués

A entrada de novas palabras na lingua é un fenómeno que acontece decote, mais do que non adoitamos ser conscientes. No galego esta inclusión tende a facerse « coa mesma semántica e morfoloxía do castelán. As persoas reintegracionistas estamos pendentes de como entran as palabras e procuramos a solución máis próxima á adoptada nos países lusófonos », explica Eduardo Maragoto, presidente da Associaçom Galega da Língua.

« As persoas reintegracionistas estamos pendentes de como entran as palabras e procuramos a solución máis próxima á adoptada nos países lusófonos », explica Eduardo Maragoto

Curiosamente ‘desescalada’, introducida a raíz do discurso político estatal, é unha palabra recollida en dicionarios de portugués. Porén, en Portugal non se está a empregar para nomear esa fase de volta é normalidade. Quer o Goberno quer os xornais falan máis ben de « desconfinamento progressivo », empregando o adxectivo para outorgar ese valor gradual dunha « transição controlada ». Sería esta, pois, a fórmula máis achegada á « coordinación que procuramos coa lusofonía », apunta Maragoto, que entende ademais que encaixa coa tendencia de precisión da prensa portuguesa.

[Fonte: http://www.nosdiario.gal]