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“Me interesa que otras personas que viven en el extranjero sepan que el pasaporte no binario es una posibilidad real que se puede implementar hoy », explicó Cy, que recibirá este jueves ambos documentos. 

Cy milita en la agrupación Todes con DNI,

Cy milita en la agrupación Todes con DNI

Cy, de 37 años, se convertirá este jueves en la primera persona de nacionalidad argentina en recibir su DNI y pasaporte no binarios en el exterior, una batalla que en lo personal viene librando hace más de tres años desde Berlín y cuya resolución positiva se precipitó ahora con el decreto presidencial que agregó “X” como tercera opción registral de género a las tradicionales M y F.

“La embajada de nuestro país en Alemania, con sede en la ciudad de Berlín, entregará mañana un DNI no binario a una persona de nacionalidad argentina, y de esta manera se convertirá en el primer documento de estas características otorgado en una representación nacional en el exterior”, informó la Cancillería a través de un comunicado.

« Me parece increíble porque no hay muchos Estados en el mundo que estén dando documentación no binaria”.

CY

Con el acompañamiento de la organización Abogadxs por los Derechos Sexuales (Abosex), Cy ya había conseguido el año pasado que el registro civil de su provincia -Misiones- fuera aún más allá y le emitiera una nueva acta de nacimiento con el casillero de género vacío, siendo esta indefinición una opción alternativa que viene reclamando el colectivo “Todes con DNI” tras la publicación del decreto 476/2021, para un mejor cumplimiento de la Ley de Identidad de Género (26743) de 2012.

“Para mí lo más importante es el pasaporte, porque es lo que me permite acceder a todo, y me parece increíble porque no hay muchos Estados en el mundo que estén dando documentación no binaria”, dijo Cy a Télam desde Alemania, donde vive y trabaja.

“Mi paso siguiente es ver qué países los reconocen para saber dónde puedo moverme”, agregó.

No obstante, Cy aseguró que el decreto 476/2021 le generó “opiniones encontradas” porque, por un lado, “es un avance en relación a lo que había”; pero, por otro, “no todas las personas que no nos identificamos con H o M, necesariamente somos una X”.

“Yo milito en Todes con DNI, desde donde venimos proponiendo otras alternativas al Renaper porque la ley habla de identidad de género autopercibido, no de una X, y yo hubiera preferido que mis documentos tengan un campo vacío, como mi partida de nacimiento; es decir, que el género sea un campo opcional abierto”.

“Pero Alberto Fernández dijo que era un primer paso y yo espero que haya más avances en relación a esto”, dijo.

Por otro lado, Cy afirmó que da a conocer su caso porque “me interesa que otras personas que viven en el extranjero sepan que el pasaporte no binario es una posibilidad real que se puede implementar hoy”.

Cy teme que “haya consulados o embajadas que digan que todavía no es posible porque el decreto es muy reciente” a quienes quieran iniciar el trámite de rectificación del pasaporte en el extranjero, siendo que “hoy es posible”.

“A mí me llevó 3 años y 8 meses que se respete nuestra ley de identidad de género que tiene 9 años. En lo personal, considero que es la mejor del mundo; por eso me gustaría que en adelante las personas residentes en el exterior tengan acceso de una manera más rápida a este derecho porque te cambia la vida cuando tenés un DNI que tiene tu nombre y género”, agregó.

Cy y su acta de nacimiento.

Cy y su pasaporte

En julio del año pasado Cy ya había hecho historia al obtener una nueva partida de nacimiento no binaria, pero ese reconocimiento legal no le había permitido hasta ahora obtener su DNI y pasaporte del Renaper, donde se había estancado el trámite, por lo cual el último año lo pasó sin documentos, con todos los inconvenientes que eso genera.

“Fue horrible porque sin documentación en el exterior no podes hacer nada, casi ni moverme”, contó.

La falta de un pasaporte que reflejara su verdadero nombre e identidad de género autopercibida le impidió todo ese tiempo “hacer lo más básico de lo básico”, como “tener una cuenta de banco a mi nombre, firmar un contrato de alquiler o de trabajo, pagar los servicios y hasta vacunarme contra el coronavirus”, sin que se violara su derecho a la identidad.

“Ahora la situación cambió con este decreto que incorpora la ‘X’ como tercera opción. Apenas se publicó, fui a la embajada, donde me dijeron que mi documentación iba a salir y ya mañana me la entregan”, contó.

Por su parte, Emiliano Litardo -de Abosex- afirmó que el pasaporte no binario de Cy implica “reparar su situación migratoria en Berlín” pero también “cumplir un deseo suyo de tener en sus documentos oficiales una identidad que le represente”; y si bien “la X no era justo lo que elle quería”, la medida igualmente “permite efectivizar un derecho concreto”.

El abogado que redactó la letra de la Ley de Identidad de Género planteó que en la nueva documentación no binaria “hay una apoyatura jurídica y política importante” en esta norma de 2012. “No obstante, me parece que restringe otras manifestaciones de identidad de género por fuera de la X”.

“Pero, para el caso concreto de Cy, refuerza el aspecto autodeclaratorio de la identidad de género a través de la ley, y por eso es celebratorio”, dijo.

A su turno, el jefe de gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, calificó el acto de mañana, en Berlín, como “histórico”.

“Es nuestra obligación como gobierno que esta instancia de ampliación de derechos sea un paso más, firme y concreto, en un camino largo que busca cumplir con dos valores que nos atraviesan profundamente: el amor y la igualdad, y que eso lo viva cada compatriota, sin importar dónde se encuentre”, dijo.

En su comunicado, la Cancillería explicó que el pasaporte de emergencia le será entregado también mañana, en función de la “situación de extrema vulnerabilidad” que supone la “indocumentación” para quien, como Cy, se “encuentran en el exterior sin otra ciudadanía”.

“Posteriormente, teniendo un DNI vigente, se procederá a iniciar, en la sección consular de la Embajada, el trámite necesario para la emisión de un pasaporte ordinario que le iguale en derechos con el resto de la ciudadanía argentina”, dijeron.

El acto de entrega se producirá el jueves a las 11 (hora local) en la sede del Consulado argentino en Berlín, y contará también con la presencia la extitular de la Dirección de la Mujer y Asuntos de Género de la Cancillería y encargada de negocios ad interim de la Embajada argentina en Berlín, Ana Sarrabayrouse; y del jefe de la sección consular, Martín Castro.

[Fuente: http://www.telam.com.ar]

El projecte BTT de formació impulsat per la Fundació MAIN ajuda a la inserció laboral de joves.

Els/les participants realitzen col·laboracions amb altres entitats.

Escrit per Sandra Pulido

La Fundació MAIN treballa al barri de Torre Romeu de Sabadell des de 1987 per millorar les oportunitats de les persones en situacions de vulnerabilitat. Les accions que realitzen giren entorn qüestions socioeducatives, psicoterapèutiques, formació, cooperació i sensibilització, i inserció laboral. Precisament, és en aquest àmbit on s’emmarca el projecte BTT de formació que té com a objectiu « millorar les habilitats i competències personals dels i les joves, per establir un itinerari d’èxit cap a la inserció formativa i/o laboral », tal com indica la fundació.

Les entitats, tant públiques com privades, proposen una gran oferta de formació per a la inserció laboral dels i les joves. Des de la Fundació MAIN, a més, amb aquest projecte se centren en un àmbit poc conegut pel que fa a ofertes laborals però atractiu per al col·lectiu: la reparació de bicicletes i el guiatge.

Al taller es reparen bicicletes per donar a famílies en situació de vulnerabilitat.

Meritxell Sedó, coordinadora de l’àmbit formatiu i ocupacional de la Fundació MAIN, explica que s’ofereix una formació completa centrada en el món del ciclisme: « per una banda, fan un mòdul formatiu de 200 h de mecànica de ciclisme i un de formatiu de 200 h de guia de BTT, més un mòdul d’atenció al client i un altre d’emprenedoria ». Sedó també comenta la necessitat que aquest tipus de formació s’adapti a les necessitats del mercat laboral, per aquest motiu, han hagut d’ampliar els continguts sobre atenció al client/a, tant per a poder treballar en petites botigues on han d’atendre els compradors/es com per a treballar en el guiatge, ja que calen « habilitats comunicatives per tal de dinamitzar el grup ».

Per a Meritxell Sedó aquesta formació tan completa suposa un plus als i les joves participants perquè els hi « proporciona una major seguretat de si mateixos/es a l’hora d’incorporar-se al món laboral ».

Al Projecte BTT participen joves amb diferents perfils i formació diversa.

Punt de troba per traça un nou camí

Al taller es troben joves de diferent perfil i diferents nivells d’estudis, però amb dos punts comuns: l’interès pel món del ciclisme i les ganes de millorar laboralment. La motivació en aquest àmbit es tradueix sobretot en les ganes « d’adquirir les competències necessàries per ser bons mecànics i guies de BTT. Tots coincideixen en el fet que volen saber reparar totes les parts d’una bicicleta », segons Sedó.

Més enllà d’això, però, amb la formació adquireixen competències comunicatives i per a l’atenció a la clientela, valors molt necessaris per a poder tenir èxit en altres àmbits de la vida.

Les activitats formatives es combinen també amb altres lúdic-esportives amb l’objectiu de « cohesionar el grup. Donem molta importància al treball en equip i, per tal d’assolir-ho, considerem que és important tenir el grup cohesionat independentment de la diversitat d’aquest! », diu Meritxell Sedó.

Col·laboració amb la societat

També duen a terme activitats d’enfortiment social conjuntament amb altres entitats i empreses, que es tradueixen en accions cíviques, socials i culturals, sempre tenint el nexe amb el món del ciclisme. « Aquestes activitats proporcionen grans valors als joves i serveixen per sensibilitzar-los de la importància de la seva presència en la societat i perquè aquesta valori les aportacions que realitza la població juvenil en un àmbit el qual els motiva, el ciclisme », comenten des de la Fundació MAIN.

Es tracta d’un punt molt important a tenir en compte, sobretot entre joves que potser fan un canvi en la seva situació formativa/laboral o han de decidir el seu futur. Des de l’entitat expliquen que enguany, algunes d’aquestes activitats han estat la participació amb els organitzadors del Super Enduro d’Arfa netejant camins i fent peraltes per a la cursa del mes de setembre 2021.

També han establert la sinergia i col·laboració amb l’entitat Bicicletes sense Fronteres, on els joves del programa BTT han reparat bicicletes de l’entitat per ser enviades a projectes cooperatius de l’Àfrica o per a treballadors/es dels camps de les terres de Girona i facilitar-los l’accés al món laboral. Durant la campanya de Nadal els/les joves del taller reparen i reciclen bicicletes infantils per regalar a les famílies en situació de vulnerabilitat socioeconòmica que reben atenció terapèutica del gabinet Gira.

Pel que fa a la vessant de guiatge, també duen a terme rutes acompanyant els infants i famílies de l’escola Samuntada on els/les joves de BTT han fet de guies al seu projecte de Bici Bus i han dissenyat noves rutes segures.

Meritxell Sedó també comenta que, tot i les dificultats afegides relacionades amb la contractació juvenil, els/les joves obtenen feines en el sector del ciclisme, com per exemple, en empreses del sector com Decathlon, empreses de ciclologística o en petites empreses botiga-tallers. Reconeix, però, que, malgrat la complexitat de la situació laboral general, el sector ciclista és un sector emergent i els/les participants tenen oportunitats laborals.

Més enllà d’això, « el progrés i desenvolupament dels/les joves un cop realitzat tot el programa BTT és espectacular », comenta Sedó, perquè assoleixen un desenvolupament integral a través de la formació, la mentoria empresarial, les visites a diferents empreses del sector, el coaching grupal i individual, les activitats d’enfortiment social, les dinàmiques setmanals grupals, les tutories… Però el més important és que al llarg del programa també es treballa el disseny del full de ruta perquè puguin seguir el seu camí escollit, sigui amb la inserció laboral o amb el retorn al sistema educatiu (amb altres programes de formació i inserció, amb l’escola d’adults o amb un cicle formatiu de grau mitjà o superior).

[Fotos: Fundació MAIN – font: http://www.xarxanet.org]

Em Santa Catarina, um terço dos casos de discriminação no trabalho são contra haitianos e africanos

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Quando ficou sem ar, no chão, imobilizado por três seguranças dentro de uma fábrica da BRF, Djimy Cosmeus sentiu na pele o que se revela ameaça diária no chão de fábrica na indústria da carne brasileira. O colega, também haitiano, que filmou a cena, narra: “Isso é um abuso”. E o superior intervém: “Não é não, é disciplina”.

Em Santa Catarina, 30% das denúncias de discriminação de etnia, cor e raça registradas no ambiente de trabalho desde 2014 envolvem haitianos ou africanos, principalmente do Congo e Senegal, segundo o Ministério Público do Trabalho em SC. O sul do Brasil, principalmente os estados de Santa Catarina e Paraná, foram os principais destinos da interiorização desses imigrantes que buscaram no Brasil refúgio humanitário entre os anos de 2012 e 2015. Muitos saíram dos abrigos para refugiados em Brasiléia, no Acre, direto para as câmaras frias do oeste catarinense e paranaense.

“Quando nós chegamos aqui [em 2012] era como se tivesse chegado um grupo de escravos. Na leitura da sociedade, a gente só precisava comer e pronto. Estranhavam quando nos viam arrumados e usando celular, como se a gente tivesse saído de outro planeta”, conta Nahum Saint Julien, imigrante do Haiti, que mora em Chapecó e atúa como voluntário na Pastoral do Migrante da Igreja Católica.

Até hoje, Nahum tem dificuldade para entender a discriminação racial. Quando chegou no oeste de Santa Catarina, para trabalhar em um frigorífico em Nova Erechim, não fazia a menor ideia de que o seu tom de pele determinaria a forma como seria tratado. “Foi difícil”.

Como todos os haitianos que chegavam nos frigoríficos, Nahum trabalhava em média 12 horas por dia com intervalo apenas para almoço. O salário dele, conta, era inferior ao dos brasileiros. “O que mais me marcou foi que na minha ficha colocaram que eu era analfabeto”, relatou o haitiano que fala francês, crioulo e, agora, português. “Mas a gente assinava os papéis com o nosso nome e com uma letra bonita”, acrescenta.

Vistos como ameaça a brasileiros

Poucos dias antes do episódio de violência com Djimy Cosmeus, Nahum usou a tribuna da Câmara de Vereadores de Chapecó e lembrou os parlamentares sobre a responsabilidade deles em relação aos imigrantes. Na ocasião, destacou que os estrangeiros são vistos como ameaça para os empregos de brasileiros, mas que as próprias empresas da indústria da carne foram buscá-los no Acre para trabalhar na região. “O imigrante antes de tudo é um ser humano, independente da sua nacionalidade ou cor, é uma riqueza em força de trabalho e conhecimento”.

Nahum conquistou trabalho efetivo na Prefeitura de Chapecó  graças à aprovação de uma lei complementar em 2019 que possibilitou a contratação de imigrantes em cargos públicos. Acabou perdendo a função este ano, quando o prefeito João Rodrigues (PSD) tomou posse e suspendeu os efeitos da lei.

Os haitianos relatam dificuldades para receber assistência do município para renovação dos documentos de permanência no Brasil. O presidente da Associação dos Haitianos em Chapecó, Gabeaud Lenes, disse que faz quase um mês que enviou uma carta ao prefeito pedindo ajuda na questão, mas não recebeu resposta. Ele afirma que alguns haitianos estão aguardando a renovação dos documentos há dois anos.

O Centro de Atendimento ao Imigrante (Crai), inaugurado pelo governo de Santa Catarina em 2018 para atender essa demanda, foi fechado um ano depois sob alegação de falta de verba. No período em que funcionou, o Crai atendeu 5,4 mil imigrantes de 58 nacionalidades. A função foi acumulada pelos Centros de Referência em Assistência Social (Cras) dos municípios que já prestam atendimentos sociais à população em geral. Questionada pela reportagem, a Secretaria de Desenvolvimento Social prometeu marcar uma reunião com a Polícia Federal para tentar resolver o problema.

As dificuldades criadas por Rodrigues para os imigrantes não são nenhuma novidade. Elogiado por Bolsonaro por ter anunciado tratamento precoce contra Covid-19 em Chapecó, João Rodrigues, que foi preso em 2018 por fraude e dispensa em licitação, chegou a responsabilizar os imigrantes em vídeo pela disseminação da cepa de Manaus na cidade que administra. “Diariamente chegam 20 a 30 imigrantes em Chapecó oriundos de Manaus em busca de trabalho. Mas não vou culpar os imigrantes. O fato é que eles vêm de um lugar onde tem uma nova cepa”, disse.

Apartheid social

Alane Luzia da Silva, que atúa pela Rede Nacional de Advogados e Advogadas Populares em Chapecó e é integrante do movimento negro no município, relata que os estrangeiros acabam sendo direcionados para os trabalhos nos frigoríficos, especialmente durante a pandemia. “Muitas pessoas que vêm de outros países, principalmente pretas, têm diversas profissões nos seus países e aqui são tratadas como se só o frigorífico fosse possível para elas, é uma espécie de apartheid social”, critica. A prefeitura, no entanto, nega que tenha ocorrido qualquer direcionamento no Balcão de Empregos.

A Rede protocolou denúncia no dia 14 junho na Procuradoria do Ministério Público de Santa Catarina, requerendo investigação de “possíveis crimes contra o direito dos imigrantes e trabalho análogos ao de escravos”. A denúncia tem como base vídeos publicados por Rodrigues no Instagram em que ele fala sobre condições de trabalho e avisa a um venezuelano que ele será mandado de volta a Manaus por posse de maconha. A Procuradoria em Chapecó encaminhou a denúncia para a Procuradoria Regional da República da 4ª Região, que atúa na segunda instância da Justiça Federal, em Porto Alegre. Segundo a assessoria de imprensa do MPF-SC, o encaminhamento foi feito por conta do cargo público que João Rodrigues ocupa. A denúncia está sendo apurada, mas ainda não há nenhuma ação em curso.

Como não há concentração de denúncias em um único órgão, os relatos ficam espalhados entre as defensorias, Ministério Público, instituições que prestam serviço voluntário e igrejas. A Secretaria Municipal de Assistência Social de Chapecó acompanhou recentemente outro caso de uma imigrante haitiana que relatou situação de racismo na empresa onde trabalha. A secretaria informou de que fez contato com o setor de recursos humanos da empresa e que orientou a mulher a registrar boletim de ocorrência.

Sem dar detalhes dos casos, a Assistência Social também confirmou que recebeu relatos de imigrantes que foram demitidos e reclamaram por não terem recebido seus direitos. “Verificamos os fatos, procuramos entender as situações e observamos que, algumas vezes, a dificuldade no idioma interferiu no trabalho. Não percebemos o não cumprimento dos direitos trabalhistas. No entanto, orientamos a procurar a Defensoria Pública para maiores informações”, informou o coordenador do Centro de Atendimento ao Imigrante, Natan Oletto, por meio da assessoria de imprensa.

A antropóloga social Janaina Santos, membro do Grupo de Apoio a Imigrantes e Refugiados de Florianópolis e coordenadora de avaliação e apoio pedagógico da Universidade Federal de Santa Catarina (UFSC), também acompanha o caso de uma imigrante haitiana na capital de Santa Catarina que recebeu apenas R$ 200 por um mês de trabalho em uma empresa de limpeza, sendo que o salário registrado na Carteira de Trabalho é de R$ 1.300.

“Há muitos relatos de que eles são obrigados a trabalhar nas piores condições, piores horários, recebendo menos e enfrentando o racismo estrutural e religioso, principalmente os muçulmanos, mas que é muito difícil de obter provas. Muitos desses interlocutores que ouvi para a minha tese [de doutorado] passaram por Chapecó e conviveram com esses abusos dessas indústrias [frigoríficos]”, revelou a pesquisadora.

Fora dos frigoríficos, sobram poucas oportunidades de trabalho para esses imigrantes. As denúncias de racismo contratual, quando as empresas impõem dificuldades para não admitir estrangeiros, têm sido cada vez mais comum nas procuradorias do Ministério Público do Trabalho de Santa Catarina e no Paraná.

SC foi o estado que mais contratou haitianos

Em 2014, Santa Catarina foi o estado que mais contratou haitianos, 6.813. Os frigoríficos, que historicamente sofrem com rotatividade e escassez de mão de obra, além dos baixos salários e condições extremas de trabalho, lideraram a admissão dos imigrantes haitianos. Naquele ano, o Paraná contratou 5.220 e São Paulo, 5.174. Chapecó, considerada capital do agronegócio catarinense, foi a segunda cidade em todo o país que mais contratou esses imigrantes. Empresários viajaram para vários destinos em busca dos haitianos.

Para quem chegava no Acre após uma viagem sem passagem de volta que incluía ser transportado com cargas, dormir em abrigos superlotados e enfrentar dias de caminhada, a carteira assinada era um prêmio de loteria, mesmo que significasse trabalhar mais e ganhar menos. No boom da migração, entre 2013 e 2015, o salário médio nos frigoríficos era algo em torno de R$ 850.

Além dos haitianos, a agroindústria também absorveu os senegaleses muçulmanos para as plantas com certificação halal, que atendem contratos com o mundo árabe. Para obterem a certificação, esses frigoríficos devem cumprir uma série de exigências dos países compradores, que privilegiam a presença de muçulmanos na linha de produção.

Mas a presença de tantos negros, com outros sotaques, não tardou em revelar situações de preconceitos e racismos em um dos estados mais conservadores do país.

“A partir de 2014, os casos no ambiente de trabalho envolvendo imigrantes haitianos, na sua grande maioria, estava relacionado a discriminação. Em segundo lugar, eram as denúncias de informalidade. Talvez eles não tivessem essa noção, mas na situação deles há uma sujeição maior a preconceitos e questões trabalhistas”, explica a vice-procuradora do Trabalho de Santa Catarina, Ana Roberta Tenório Lins Haag.

Casos dependem de produção de provas

No entanto, a dificuldade em obterem-se as provas necessárias para convencer a Justiça sobre os crimes e as mudanças recentes na legislação trabalhista faz com que esses casos nem sempre cheguem ao conhecimento das autoridades.

“Todos os clientes que temos e que são haitianos, senegaleses, venezuelanos, malianos, todos relatam que há casos de racismo nas agroindústrias no oeste catarinense. O problema desse fato é a prova testemunhal para se enquadrar num ato racial, um ato de preconceito. Isso porque nenhum funcionário da agroindústria, mesmo que seja brasileiro, vai denunciar contra a empresa. Nós entendemos que há racismo, sim, nesses ambientes de trabalho, mas a cobrança de danos morais e a responsabilização das empresas são muito difíceis de provar”, explica a advogada trabalhista Ana Rosa dos Santos Beck. “Não podemos entrar com pedidos judiciais que possam dar causa ganha para empresa, porque o trabalhador terá de pagar honorários de sucumbência para os advogados da empresa referente aos pedidos que ele perdeu”, explica.

Para a procuradora do trabalho do Paraná, Cristiane Maria Sbalqueiro, os imigrantes negros são vítimas de uma “sobreposição de violações”, que envolve xenofobia e o racimo. E avaliou como “amadora” a forma como o país conduziu os processos de interiorização dos imigrantes.

“Nos abrigos em Assis Brasil (AC) tinha gente selecionando pessoas pelo tamanho da canela. Nós temos um gargalo muito grande nesse movimento de interiorização do imigrante que acaba sendo feito de forma amadora”, declarou.

A procuradora do Paraná reitera que a produção de provas é importante para caracterizar as violações no ambiente de trabalho: “Todo mundo tem direito ao contraditório e ampla defesa. A palavra da vítima tem muito valor, mas não é só a palavra da vítima que vai definir um caso. Temos sempre de contextualizar aquela situação. Eu recomendo que as vítimas produzam provas. Com um vídeo é mais difícil de descontextualizar uma denúncia. A revolução tecnológica permite que todo mundo tenha um celular, e eles [os trabalhadores] têm”, explica Cristiane Sbalqueiro.

Há ainda os casos que buscam relativizar as condutas discriminatórias: “Dizem que era só uma brincadeira, que era uma piada, que não existia racismo”, conta a procuradora. O argumento de “contexto da brincadeira” não existe para o MPT. Sbalqueiro lembra que em um dos casos em que atuou, de uma construtora que mandou demitir todos os estrangeiros, ela própria gravou e confirmou que a ordem existia.

“Recebi a denúncia na audiência, converti em diligência e fomos na empresa. Lá confirmamos a ordem. Na decisão, a empresa comprometeu-se a contratar especificamente haitianos”.

Situação semelhante é apurada na região sul de Santa Catarina, onde o MPT investiga denúncias de preconceito pré-contratual: recrutadores estariam proibidos de admitir haitianos. O procedimento está sendo apurado em sigilo.

Os haitianos são os estrangeiros que mais têm empregos formais no Brasil, eram 58,4 mil, segundo dados da Relação Anual de Informações Sociais (RAIS, 2019).

O paradeiro de Djimy é incerto

Djmy Cosmeus não voltou mais à planta da BRF em Chapecó, para o setor de “pendura de peru”, onde deveria sentir-se em casa. Cerca de 60% dos trabalhadores naquele setor são haitianos.

Tentamos contato com ele ao longo dos últimos dias, mas sem sucesso. Seu paradeiro é incerto. Algumas fontes dizem que ele saiu de Chapecó, outros que está dirigindo um táxi na cidade para ganhar a vida.

Segundo Jenir Ponciano de Paula, presidente do Sintracarnes, que participou de audiência virtual no Ministério Público do Trabalho, o haitiano não estaria mais em Chapecó. “Não tivemos mais contato com ele, não sabemos onde está; só sei que saiu de Chapecó. Na audiência, a empresa informou de que não o demitiu, mas até onde sabemos ele não está indo para o trabalho”.

A Defensoria Pública Estadual só ficou sabendo da agressão que Djimy sofreu no frigorífico a partir do contato dos repórteres de O Joio e O Trigo. A defensora que atúa em Chapecó, Micheli Andressa Alves, enviou ofício para o frigorífico da BRF em Chapecó e para o Sintracarnes solicitando informações sobre o caso. A empresa e o sindicato têm 15 dias para responder. O prazo expira em meados de agosto. Até o fim da tarde de quarta-feira (04/08), Micheli não havia recebido retorno. Pela apuração prévia feita pela defensora, ninguém sabe do paradeiro de Djimy.

A BRF informou de que “realiza uma sindicância para apurar todas as circunstâncias do episódio ocorrido”. A empresa informou à reportagem de que os vigilantes da empresa de segurança foram “substituídos logo após o fato” e que o funcionário e o supervisor seguem afastados.

“A BRF reforça que possui um longo histórico de convivência com colaboradores de diferentes culturas e nacionalidades e repudia qualquer forma de violência e discriminação, dentro e fora de suas instalações”, declarou a empresa.

Posicionamentos

O prefeito de Chapecó, João Rodrigues, respondeu aos questionamentos sobre a denúncia feita pela Rede de Advogados e Advogadas Populares por meio de áudio no WhatsApp. Ele negou que tenha havido qualquer prática xenofóbica em sua gestão, uma vez que montou um centro de apoio provisório para atender aos imigrantes. Ele afirma que tem colaborado para encaminhar todos os imigrantes ao mercado de trabalho.

De acordo com ele, “Chapecó é uma das poucas cidades do Brasil que montou um centro de atendimento ao imigrante, porque nós não admitimos que seres humanos durmam na rua, passem frio e fome. Aqui a gente atende com muito carinho a todos e todas. Porém, o centro de apoio não é eterno, é passageiro. Encaminhamos todos para o mercado de trabalho, criamos oportunidades, abrimos espaço nas empresas e a maioria absoluta dos que para cá vieram estão inseridos no mercado de trabalho. Aqui não há nenhuma possibilidade de xenofobia, há apoio e inclusão social com emprego. Como o nosso centro de triagem não é eterno, é óbvio que as pessoas precisam arrumar trabalho. Àqueles que não querem trabalhar estamos dando apoio para o retorno ou escolha de outras cidades onde desejam morar. O único jeito de sobreviver em qualquer lugar do mundo é com emprego. Agora, se ela [a pessoa] não quer, aí damos oportunidade de buscar outro local para morar, mas é opção dela, não existe como a gente atropelar e nem faremos isso.”

Procurada, a Secretaria Municipal de Assistência Social de Chapecó informou de que o atendimento prestado aos imigrantes ocorre por meio do Centro de Atendimento aos Imigrantes (CAI). “O atendimento visa a identificação prévia de suas vulnerabilidades sociais, promovendo a sua proteção e integração com a rede socioassistencial e encaminhamentos e inclusão no mercado de trabalho, auxiliando em sua documentação para regularização no país. No entanto, os imigrantes podem acessar a rede de serviços e benefícios garantidos por lei sem necessitar passar pelo CAI”, informou a assessoria de imprensa.

Com relação à documentação, a secretaria afirma que tem auxiliado os imigrantes na solicitação da documentação ou regularização de documentos expirados junto a Polícia Federal, através do Sisconare ou Sismigra, que são plataformas online.

Sobre o direcionamento dos imigrantes aos serviços nos frigoríficos, a Prefeitura de Chapecó informou de que no Balcão Municipal de Empregos há cerca de mil vagas em mais de 400 funções e que o número maior de vagas é para auxiliar de produção. As vagas, segundo a prefeitura, são preenchidas de acordo com o perfil de cada entrevistado, sendo ele estrangeiro ou não.

A gerente de Políticas para Igualdade Racial e Imigrantes (GEIRI), Regina Celia da Silva Suenes, responsável pela política de imigração no estado de Santa Catarina, nos respondeu por meio da assessoria de imprensa. Ela informou de que, após o fechamento do Crai, os atendimentos ao migrante ficaram concentrados nos Centro de Referência de Assistência Social (CRAS), como sendo porta de entrada, como também “extensivos a outros serviços da Política de Assistência Social, dependendo do grau de vulnerabilidade estabelecido, para que a proteção social e o direito sejam efetivados”. Ela garante que está em curso um levantamento de dados e demandas por região para fins diagnósticos e planejamento.

Sobre a situação dos imigrantes que trabalham nos frigoríficos, a gerente informou de que foi realizado um levantamento das agroindústrias, como também foram encaminhadas informações sobre o combate e prevenção à pandemia nestes locais nas línguas de origem. A discussão sobre o “cunho exploratório em relação à mão de obra migrante” será levada para discussão do GT Migrante, que é composto por órgãos de fiscalização, para encaminhar proposta de intervenção/orientação.

[Ilustração: Adobe Stock – fonte: http://www.ojoioeotrigo.com.br]

Cette 74e édition montre les hommes sous leur côté sombre à travers des récits d’artistes toxiques, de virilité douloureuse et de personnages masculins violents ou décevants.  

Dans Titane, Palme d’or 2021, le personnage en apparence viril de Vincent Lindon lutte avec ses émotions et son corps vieillissant. Mais alors que le film plonge dans un univers de plus en plus masculin, il devient aussi de plus en plus froid et oppressant. | Capture d’écran Diaphana Distribution via YouTube

Écrit par Anaïs Bordages

Il doit y avoir quelque chose dans l’air: si l’on devait résumer très grossièrement le Festival de Cannes 2021, on pourrait dire qu’il s’agissait de l’édition «men are trash». Lors du dernier festival en 2019, on avait noté et salué la multiplication d’œuvres plus focalisées que jamais sur l’expérience féminine. Cette année, le Festival de Cannes a une nouvelle fois brillé par la diversité de ses récits initiatiques féminins, avec des films comme Robuste,Rien à foutre, ou Compartiment n°6(qui a remporté le Grand Prix du jury, voir le palmarès complet de la compétition).

Mais une autre tendance semble clairement se dégager de la sélection: une remise en question, parfois brillante, d’autres fois moins aboutie, du rôle des hommes dans la culture et dans la société.

Artistes toxiques

Le premier constat, c’est une multitude de films centrés autour de créateurs masculins, en proie aux doutes sur la valeur de leur art, et la toxicité de leurs comportements. En ouverture du festival, Leos Carax, également primé, nous interrogeait avec Annette sur la séparation entre l’œuvre et l’artiste.

Cette sombre comédie musicale suit un humoriste charmant et subversif, qui cache en fait un comportement violent avec les femmes. En créant la confusion entre le personnage d’Adam Driver et le sien, Leos Carax semble lui-même se questionner sur son image d’enfant maudit, et sur sa responsabilité en tant qu’artiste –«C’est ma vision de (…) ce que le cinéma met en scène, condamne, pardonne… les films étant faits en grande majorité par des hommes», avait-il observé pendant la conférence de presse.

Le Genoud’Ahed,film israélien de Nadav Lapid (récompensé lui aussi), présente quant à lui un réalisateur antipathique, dévoré par la colère contre son pays. Après avoir passé une bonne partie du film à mansplainer la vie à une jeune femme qui l’admire, il la manipule et doit faire face à la vindicte populaire. Dans Tromperie d’Arnaud Desplechin, adapté d’un livre de Philip RothDenis Podalydès incarne un auteur arrogant qui puise son inspiration dans les conversations qu’il partage avec sa maîtresse (Léa Seydoux). Dans une séquence qui semble déconnectée du reste de l’intrigue, l’homme se retrouve jugé au tribunal pour ses écrits sexistes, et se défend en râlant que «ce n’est pas parce que j’écris sur une femme, que j’écris sur toutes les femmes».

On retrouve une scène similaire dans Julie (en 12 chapitres), charmante comédie romantique du Norvégien Joachim Trier, où l’un des personnages masculins est dessinateur de BD graveleuses. Sa plus grande réussite? Avoir créé «un des trous de balle les plus iconiques» de la pop culture. Dans une séquence un peu maladroite, l’homme se retrouve sur un plateau de télévision, à débattre du supposé sexisme de son œuvre avec deux présentatrices qui lui sont hostiles, et semble à deux doigts de se plaindre qu’on ne peut plus rien dire. Dans une autre scène, l’héroïne du film (dont l’actrice a reçu le prix d’interprétation) se demande s’il est possible d’être féministe et d’apprécier «la fellation à l’ère #MeToo»,illustrant un peu plus les ruminations du cinéaste sur l’époque actuelle.

Hommes décevants

Cannes 2021, c’était aussi l’édition des hommes décevants. Toujours dans Julie (en 12 chapitres), le personnage éponyme tombe sous le charme d’un jeune homme tendre et rassurant. Mais au fil de leur relation, Julie commence à s’ennuyer et à nourrir un certain ressentiment envers lui. Cependant, le film s’intéresse moins aux défauts des hommes avec lesquels Julie se met en couple, et plutôt à son profil d’anti-héroïne, trentenaire, paumée et indécise.

«Avec “L’Histoire de ma femme”, j’invite tous les hommes tendres et honnêtes à rafraîchir et à réinventer leurs méthodes.»

Ildikó Enyedi, cinéaste

Dans Bergman Island, Mia Hansen-Løve s’inspire de sa propre relation avec le réalisateur Olivier Assayas pour raconter le déséquilibre entre un couple de cinéastes, incarnés par Vicky Krieps et Tim Roth. Elle est plus jeune que son mari, et manque d’assurance. Lui est célèbre, très charmant, et ne lui offre aucun soutien. Pour renforcer un peu plus le thème, Mia Hansen-Løve nous livre un récit dans le récit: en parallèle de l’histoire d’amour entre les deux cinéastes, on plonge dans le film conçu par l’héroïne. On y découvre une romance désenchantée entre Mia Wasikowska et Anders Danielsen Lie –qui jouait aussi le dessinateur dans Julie (en 12 chapitres), preuve que les échos entre les œuvres sont plus nombreux que jamais cette année à Cannes.

Les amours déçues sont aussi centrales dans Olympiades de Jacques Audiard, avec un personnage masculin qui ne sait pas se montrer à la hauteur de l’affection que sa colocataire lui porte… Mais aussi et surtout dans L’Histoire de ma femme, un film que la réalisatrice Ildikó Enyedi dit avoir abordé d’un point de vue masculin. On y suit un capitaine de navire effacé et de plus en plus jaloux de sa femme (incarnée par Léa Seydoux). «Avec ce film, j’invite tous les hommes tendres et honnêtes à rafraîchir et à réinventer leurs méthodes», affirmé la cinéaste, même si le récit lui-même aurait sans doute mérité un peu plus de fraîcheur.

Quand ce ne sont pas les amants qui nous laissent tomber, ce sont les pères. Dans Flag Day de Sean Penn, l’acteur et réalisateur incarne un charmant criminel qui ne parvient jamais à être à la hauteur pour sa fille.

Culture du viol et masculinité nocive

Enfin, on a aussi croisé à Cannes de nombreux récits qui explorent une certaine violence masculine et font la peau à la culture du viol. Dans le puissant Rehana Maryam Noor, premier film du Bangladesh à être sélectionné à Cannes, une prof de fac de médecine vient en aide à une étudiante violée par un enseignant –et paiera un lourd tribut pour avoir osé le dénoncer.

On suit aussi un personnage toxique dans Red Rocket de Sean Baker (qui avait auparavant réalisé Tangerine et The Florida Project). Superbement incarné par Simon Rex, Mikey est un ancien acteur porno d’abord très attachant. Mais plus le film progresse, plus il révèle une personnalité détestable, obnubilé par sa survie et son propre succès au détriment de tous ceux qui l’entourent. Situé dans l’Amérique de Trump, le film explore la dégringolade du rêve américain, rongé par le narcissisme et la violence désinvolte.

Julia Ducournau souligne que la virilité est un piège tendu à la fois aux femmes et aux hommes en les aliénant.

Mais la proposition la plus forte sur la question du genre (et peut-être la plus forte, tout court, du festival), c’est Titane de Julia Ducournau, Palme d’or de cette 74e édition. Dans ce drame fantastique, l’héroïne se transforme progressivement en personnage a-genre, adoptant une identité masculine tout en cachant une grossesse inquiétante et surnaturelle. À travers les injections de testostérone (chez le personnage de Vincent Lindon), le binding ou les scènes de sexe entre lesbiennes, Titane explore clairement l’identité queer.

Mais elle souligne aussi que la virilité est un piège tendu à la fois aux femmes et aux hommes en les aliénant. Alors que le film plonge dans un univers de plus en plus masculin, il devient aussi de plus en plus froid et oppressant. Dans une scène remarquable, un groupe de jeunes pompiers se défoulent sur une musique assourdissante, traduisant toute la tristesse d’une masculinité qui ne sait s’exprimer autrement que par la violence. Lorsque Alexia/Adrien, sans cheveux ni sourcils, et en tenue de pompier, se met à danser de manière lascive, renversant la scène d’ouverture où elle se déhanchait superbement en lingerie, c’est l’absurdité de la sexualisation féminine à outrance qui est soulignée. Que les partisans du #NotAllMen se rassurent: le festival nous a malgré tout offert une poignée d’hommes honorables et bouleversants.

C’est notamment toute la problématique d’Un Héros (primé), nouveau film d’Asghar Farhadi dans lequel un personnage masculin tente coûte que coûte de conserver son honneur. Dans Titane, le personnage en apparence viriliste de Vincent Lindon lutte avec ses émotions et son corps vieillissant. Dans La FracturePio Marmaï crève l’écran en «gilet jaune» rustre mais généreux, qui vient sans cesse au secours des autres personnages et se bat pour conserver son travail. Et dans Compartiment n°6, Iouri Borissov incarne un jeune Russe qui, derrière ses airs de voyous, révèle une vulnérabilité touchante, et accompagne l’héroïne du film dans un voyage initiatique plein de tendresse. À Cannes, 2021 aura été l’année de la déconstruction: du genre, du sexe, et même des vaches. Le résultat, c’est un cinéma riche et divers, qui signale son grand retour après plus d’un an d’arrêt imposé.

 

[Source : http://www.slate.fr]

Comédien génial oscarisé, militant de la cause des Amérindiens et des Afroaméricains, doté d’une personnalité complexe et souvent insaisissable, Marlon Brando (1924-2004) a popularisé la méthode Stanislavsky ou « méthode de l’Actor’s Studio. Il a soutenu la recréation de l’État d’Israël. Arte diffusera le 21 juillet 2021 « L’équipée sauvage » (Der Wilde ; The Wild One) de Laslo Benedek. 

Publié par Véronique Chemla 

« Je trouve le métier d’acteur détestable, désagréable ».

L’affirmation peut sembler incongrue dans la bouche d’un monstre sacré du septième art.

« Avec sa présence irradiante et son phrasé unique, Marlon Brando a marqué le cinéma d’une empreinte indélébile ».

Marlon Brando « a pourtant poussé la porte d’une école d’art dramatique presque par hasard. Débarqué à New York à l’âge de 19 ans, le petit paysan du Nebraska, dyslexique et solitaire, se forme à la méthode Stanislavski, basée sur la vérité des émotions, sous la houlette de Stella Adler ».  Le « choc de la grande ville ». Brando vit à Greenwich village, avec ses deux sœurs mariées. « Marlon Brando ne savait pas qu’il voulait faire l’acteur, mais il est entrée dans une école d’art dramatique. Ma mère l’adorait. Il était espiègle. Il avait un tel humour… Marlon Brando était une figure tragique », se souvient Ellen Adler, compagne de Marlon Brando.

« Stella Adler sa muse. Marlon Brando est l’une des personnes les plus drôles que j’ai rencontrées… James Dean était obsédé par Brando. Il s’habillait comme lui », confie  Sondra Lee, amie de Marlon Brando. Celui-ci pratique la boxe, intègre la compagnie de Martha Graham. Fréquente la communauté haïtienne de Harlem. Les grands agents de New York repère cet acteur magnétique.

Sa « présence chargée d’électricité, sa beauté animale teintée de fragilité, alliées à sa capacité innée à vivre une scène plutôt qu’à l’incarner, suscitent immédiatement l’engouement ».

En 1949, Brando se rend en France. Il rencontre l’acteur Christian Marquand. Un coup de foudre.

En quatre ans, d’« Un tramway nommé désir » (1951) à la comédie musicale « Blanches colombes et vilains messieurs » (1955) en passant par « L’équipée sauvage », « Sur les quais » (qui lui vaut l’Oscar du meilleur acteur) ou « Jules César », Marlon Brando précipite la fin de règne des grands acteurs britanniques shakespeariens et bouscule les codes de l’Amérique puritaine, en se forgeant une image de sex-symbol au tempérament rebelle ».

Lors de l’unique rencontre entre Audrey Hepburn et Marlon Brando, pendant un repas du Syndicat des acteurs, Audrey Hepburn dit à son voisin de table un timide « Bonjour », mais l’acteur débutant à Hollywood demeure silencieux. Pendant 40 ans, Audrey Heburn a cru qu’il voulait l’éviter. Mais, lorsqu’elle était hospitalisée à la fin de sa vie, elle a reçu une lettre de Brando. Celui-ci lui expliquait qu’il avait éprouvé un tel respect admiratif pour elle qu’il était demeuré sans voix.  Il n’avait pas trouvé un seul mot à lui dire.

« Sex-symbol à la puissance de jeu incontestée, Marlon Brando a bousculé lignes et codes dans les très puritaines années 50. Sacré roi des voyous, l’icône » d’« Un tramway nommé désir » s’engage la décennie suivante en faveur des droits des Noirs et des Indiens, « avant d’embraser d’une lumière crépusculaire « Le Dernier Tango à Paris » ou « Apocalypse Now ».
« C’est un acteur qui ne voulait pas apprendre par cœur ses répliques », déclare Bernardo Bertolucci.
« Tout était naturel chez lui. Il savait contrôler le silence », précise Patricia Bosworth, biographe de Marlon Brando, acteur instinctif.
« L’équipée sauvage »
Arte diffusera le 21 juillet 2021 « L’équipée sauvage » (Der Wilde ; The Wild One) de Laslo Benedek.
« Une horde de motards sème la panique dans une petite ville américaine… La naissance du mythe Marlon Brando qui, avec ce film sorti en 1953, devint l’incarnation absolue du rebelle. »
« Emmenée par Johnny Strabler, une horde de jeunes motards baptisés les « Rebelles noirs » perturbe l’arrivée d’une course de motos et envahit une petite ville sous le regard hostile de la population. Quand la bande de Chino débarque à son tour dans la bourgade, la situation dégénère… »
« Inspiré de faits réels, ce film fit scandale à sa sortie. Au son des moteurs pétaradants et des standards musicaux de l’époque, il dépeint les relations conflictuelles entre une jeunesse en perdition, révoltée et enfiévrée, et des adultes étouffés par les conventions sociales, prisonniers de leurs peurs primitives. Blouson de cuir et tête de mort, Marlon Brando campe un chef de bande sensuel et impassible, incarnant la figure absolue du rebelle, qui influença jusqu’au look de James Dean et d’Elvis Presley. »

« On The Waterfront »
Arte diffusa le 29 avril 2019 à 22 h 45 « Sur les quais » (Die Faust im Nacken ; On The Waterfront) réalisé par Elia Kazan (1954). Apprenant qu’Elia Kazan, son « père spirituel », a, « tel un mouchard », livré les noms d’artistes communistes, Marlon Brando pleure. Il tourne Sur les Quais, produit par Sam Spiegel et réalisé par Elia Kazan.

Marlon Brando « y joue un salaud et un traître », résume le réalisateur qui réalise un plaidoyer en sa faveur. Le film s’achève sur Marlon Brando en « figure christique suivant un chemin de croix, par sa rédemption ». L’interprétation remarquable vaut à Marlon Brando un Oscar. »L’éveil moral, au contact de l’amour, d’un jeune docker face aux méthodes criminelles d’un syndicat mafieux… Par Elia Kazan, un film social infusé de poésie, porté par les performances éblouissantes de Marlon Brando, Eva Marie Saint et Karl Malden. »

« Sur les quais, la règle c’est S. et M. Sourd et muet. » Parce qu’il a parlé à la police, Joey Doyle a été liquidé par les hommes de main du syndicat des dockers, dirigé par le mafieux Johnny Friendly. Terry Malloy, l’un de ses protégés, ancien boxeur devenu ouvrier portuaire, a attiré la victime dans ce piège sans se douter qu’il serait mortel. Tandis que le père Barry tente d’organiser la révolte des dockers rackettés et opprimés, Terry se rapproche de la sœur de Joey, Edie, qui le supplie de dénoncer les crimes de Friendly devant une commission d’enquête. Lorsque son propre frère, avocat du syndicat, est supprimé à son tour pour l’avoir protégé, le jeune homme est forcé de choisir son camp… »

« En 1952, Elia Kazan, pris dans les griffes du maccarthysme, livre les noms d’anciens militants communistes devant la commission des activités antiaméricaines. Deux ans plus tard, s’inspirant de faits réels révélés par la presse (l’exploitation des dockers de Big Apple par un syndicat mafieux), le cinéaste transpose le dilemme de la dénonciation sur les quais miséreux et embrumés du port de New York. Présentée par certains critiques comme une vaine tentative de justification, cette œuvre multiprimée a éclipsé la polémique par ses qualités intrinsèques : transcendé par la partition expressive de Leonard Bernstein et la photographie en noir et blanc, aux nuances évocatrices, de Boris Kaufman, ce film de gangsters atmosphérique dépeint la condition ouvrière avec un réalisme innervé de poésie ».
« Dans des décors naturels où la grisaille des docks contraste avec la clarté rêveuse et protectrice des toits – où Terry veille sur un pigeonnier et une poignée d’apprentis boxeurs –, Kazan capte le sinueux cheminement moral d’un jeune rustre individualiste vers la justice et la dignité. Dictée par l’amour de la délicate et intègre Edie, remarquablement campée par Eva Marie Saint, et les prêches enflammés du père Barry (Karl Malden), cette transfiguration aux accents christiques est magistralement servie par Marlon Brando, dont l’aura chargée de sensualité et de vulnérabilité subjugue une fois encore.
Le 6 mai 2018 à 15 h, a eu lieu le ciné-concert On The Waterfront avec l’Orchestre national d’Île-de-France – Ernst Van Tiel. « On the Waterfront » est un film réalisé par Elia Kazan, avec Marlon Brando, Karl Malden, Lee J.Cobb et Eva Marie Saint, sur un scénario de Budd Schulberg et une musique de Leonard Bernstein.
« En mettant en scène la corruption mafieuse dans le syndicat des dockers new-yorkais, Elia Kazan a donné en 1954 l’un de ses plus beaux rôles à un Marlon Brando âgé de 30 ans. Leonard Bernstein signe là sa seule musique pour l’écran (si l’on excepte les adaptations filmiques de ses comédies musicales). L’alternance des dissonances parfois rudes, des rythmes irréguliers et des sonorités éthérées préfigure l’idiome de West Side Story, trois ans plus tard. Ce film qui a remporté huit Academys Awards® est présenté sur grand écran en haute définition, avec la haute-fidélité des dialogues. Coproduction Orchestre national d’Île-de-France, Philharmonie de Paris. »

Engagements politiques

La mort de sa mère anéantit Marlon Brando… Il suit une psychanalyse.

Rita Moreno est « foudroyée » en rencontrant cet homme si charismatique. Elle vit une « passion sexuelle » pendant dix ans avec Marlon Brando. « Le problème, c’est trop de fantasmes… Un fois, j’ai été vraiment en colère. Il m’avait promis d’être fidèle. Il m’avait trompé. Je suis sortie avec Elvis Presley, mais cela n’a pas marché : c’était un petit paysan. Marlon Brando était un penseur original », conclut-elle. « Je suis incapable d’aimer » par manque de confiance dans les femmes, confie l’acteur à Truman Capote. Il craignait aussi d’être pris pour un « fils à maman ».

Marlon Brando délaisse Hollywood pour ses engagements comme délégué pour l’UNICEF, fonds des Nations unies pour l’enfance, ou pour les droits civiques auprès de Martin Luther King lors de la Marche à Washington.

« La poursuite impitoyable »

Marlon Brando s’investit dans son personnage dans The Chase (La Poursuite impitoyable), d’Arthur Penn. Un fiasco commercial.

Arte diffusa les 11, 12 et 27 septembre 2020 « La poursuite impitoyable » (Ein Mann wird gejagt ; The Chase) d’Arthur Penn. « Dans une bourgade conservatrice du Texas, Bubber Reeves, accusé à tort d’un délit, s’évade du pénitencier avec un complice, lequel vole une voiture après avoir tué son conducteur. Leur cavale déchaîne les passions… Avec Jane Fonda et Robert Redford, mais dominé par l’interprétation d’un Marlon Brando au sommet de son art, un puissant réquisitoire contre le racisme, qui n’a rien perdu de sa force. »

« Dans une bourgade conservatrice du Texas, Bubber Reeves, accusé à tort d’un délit, s’évade du pénitencier avec un complice, lequel vole une voiture après avoir tué son conducteur. Une cavale qui déchaîne les passions, les habitants redoutant le retour de Bubber, l’enfant du pays. Le shérif Calder s’emploie, quant à lui, à protéger le fuyard d’un lynchage annoncé… »

« Tourné par Arthur Penn dans les années 1960 avant l’emblématique Bonnie and Clyde, alors que le sud des États-Unis restait obstinément sourd au mouvement des droits civiques, La poursuite impitoyable met en scène une communauté blanche décadente, en proie aux démons de la corruption, de l’alcoolisme et du racisme ».

« Entre Val Rogers, le magnat local sans foi ni loi qui prétend jouer les philanthropes, ou cette autre famille de notables, dont les membres s’en prennent violemment aux Noirs par désœuvrement, le cinéaste dépeint une bourgeoisie américaine à bout de souffle. Même ses enfants – la génération Happy Days – se révèlent monstrueux, en particulier lors de la scène chaotique du lynchage collectif, certainement l’une des plus saisissantes du film ».

« En shérif justicier, roué de coups pour avoir voulu défendre le fuyard, Marlon Brando, le visage tuméfié, y montre une fois encore toute la démesure de son talent et de son jeu physique. Une manière aussi, à travers lui, de mettre l’Amérique face à sa (mauvaise) conscience ».
« Au milieu des années 60 l’étoile de Marlon Brando est déjà sur le déclin depuis une série de titres médiocres et le désastre commercial de la superproduction Les Révoltés du Bounty en 1962. Durant le tournage de ce remake signé Lewis Milestone les excentricités et la mauvaise humeur de l’acteur ont atteint des proportions extraordinaires et ont largement contribué au fiasco du film », a écrit Olivier Père.
Et de poursuivre : « Néanmoins la réputation de Brando n’est pas encore à son nadir quand il est choisi par le producteur Sam Spiegel (Sur les quais, Le Pont de la rivière Kwaï, Lawrence d’Arabie) et le réalisateur Arthur Penn pour interpréter le shérif Calder dans La Poursuite impitoyable, entouré d’une brillante distribution regroupant plusieurs nouveaux talents de Hollywood : Robert Redford, Jane Fonda, Angie Dickinson, Robert Duvall, James Fox… La Poursuite impitoyable est une chronique provinciale qui met en scène une flambée de violence collective dans une petite bourgade du Texas à l’annonce de l’évasion d’un jeune prisonnier blanc dont plusieurs notables de la ville ont de bonnes raisons de craindre le retour et la vengeance. Le shérif Calder, désigné comme la seule personne honnête d’une communauté rongée par la haine et la corruption, sera incapable d’apaiser un climat d’hystérie et de lynchage attisé par l’alcool et la peur. La Poursuite impitoyable dresse un portrait féroce de la haute bourgeoisie sudiste prête à toutes les vilenies pour protéger la respectabilité et les privilèges de sa caste, avec la complicité d’une population abrutie et ivre chaque fin de semaine. La violence explosive du film anticipe celle du long métrage suivant de Penn, réalisé un an plus tard, et qui obtiendra un immense succès : Bonnie et Clyde. L’atmosphère décadente et paroxystique de La Poursuite impitoyable vaudra au film de Penn des critiques assassines au moment de sa sortie. Il sera ensuite réhabilité puis considéré comme un classique des années 60. Les spectateurs américains n’étaient sans doute pas prêts à endurer un film aussi critique qui n’hésitait pas à dénoncer la lâcheté et la monstruosité d’une ville prospère avec une galerie de personnages irrécupérables et pourtant désespérément « normaux ».
Et Olivier Père d’analyser : « Vers la fin de son film, Arthur Penn reproduit quasiment à l’identique lors d’une scène dramatique réunissant les principaux protagonistes le meurtre survenu le 24 novembre 1963 de Lee Harvey Oswald, suspect principal dans l’assassinat de John Fitzgerald Kennedy, par Jack Ruby moins de quarante-huit heures après son arrestation, interrompant toute forme de procès et même d’instruction judiciaire. La transposition à peine trois ans plus tard d’un épisode encore dans toutes les mémoires de l’histoire contemporaine des États-Unis dans un contexte fictionnel choqua beaucoup à l’époque du film. Cette séquence constitue l’une des premières occurrences de l’affaire Kennedy dans une production hollywoodienne et marque plus largement l’intrusion de la violence réelle retransmise par les actualités télévisées dans le cinéma américain. A partir de la fin des années 60 et dans les années 70 on ne comptera plus les allusions plus ou moins directes aux assassinats de John Fitzgerald et Robert Kennedy, au Watergate et à la guerre du Vietnam dans les films des nouveaux cinéastes américains en prise directe avec les traumatismes récents de leur pays. »
Et de conclure : « Et Marlon Brando dans La Poursuite impitoyable ? Magnifique quoique déjà un peu boudiné dans sa tenue de shérif avec une dégaine nonchalante et une manière inimitable de mâchouiller ses dialogues avec un fort accent sudiste, il livre une composition géniale et ajoute un chapitre important à sa mythologie personnelle. Cinq ans plus tôt dans son unique réalisation le western baroque La Vengeance aux deux visages il se faisait longuement fouetter par Karl Malden ; dans le film de Penn il est victime d’un interminable passage à tabac qui le laisse défiguré et couvert de sang. Ces deux films contribuèrent à la légende du sadomasochisme de Brando à l’écran. L’acteur prendra en effet dans les années 60 et 70 un malin plaisir à incarner des personnages négatifs – sur le plan humain et politique – ou des antihéros suppliciés dans des films trop bizarres, ratés ou dérangeants pour séduire le grand public, en attendant sa brève résurrection artistique et commerciale en 1972 avec les triomphes consécutifs du Parrain et du Dernier Tango à Paris. »

Carrière en dents de scie
Après avoir soutenu les Black Panthers, il s’en éloigne. En sept ans, il accumule dix échecs commerciaux.

Sa « gloire absolue » ? Il « s’emploiera à la saboter dans les décennies suivantes, jusqu’à devenir une caricature de lui-même : plus concerné par ses engagements » politiques « que par les feux d’Hollywood, il enchaîne les échecs commerciaux au cours d’un lent suicide artistique, néanmoins ponctué de sublimes résurrections (Le parrain de Coppola, Le dernier tango à Paris de Bertolucci, Apocalypse now) ». Une jeune génération d’acteurs, tel Pacino, l’adule.

En 1973, c’est une Amérindienne qui vient chercher l’Oscar qui lui est décerné. Marlon Brando vit alors à Tétiaroa, près de Tahiti.

« Il est devenu une caricature de lui-même. Méchant. Sans amour », déplore Sondra Lee.

Marlon vit dans sa maison avec sa famille élargie. Et affronte les tragédies.

Philippe Kohly « explore les multiples facettes de ce génie torturé, disparu il y a dix ans, dans un passionnant portrait intime ».

De « son enfance dévastée – entre un père violent », alcoolique, coureur, ayant le souci des apparences et représentant en produits chimiques, « et une mère alcoolique mais vénérée », actrice et professeur de comédie d’Henry Fonda – « à sa vieillesse  recluse, Philippe Kohly (Gary/Ajar – Le roman du double) plonge dans les méandres d’une existence chaotique.

Convoquant ses proches (amis, amantes) et égrenant sa filmographie légendaire, éclairée par les commentaires de Robert Duvall – « Brando était l’acteur le plus singulier que j’ai connu. Quand je l’ai vu, c’était perturbant, mais bien » – et Elia Kazan – « Brando était un mélange de douceur et de mécontentement violent, parfois dangereux » -, ce film aux riches archives tisse un portrait intime de l’insaisissable Marlon Brando, séducteur compulsif et génie d’un art qu’il n’a cessé de dénigrer ».
Juifs/Israël
À Broadway, à l’aube d’une carrière prometteuse, Marlon Brando joue en 1946 dans A Flag is Bornpièce sioniste de Ben Hecht interprétée aussi par Paul Muni et Celia Adler, et sur une musique de Kurt Weill.
Il interprétait le rôle d’un survivant du camp de Treblinka prénommé David et souhaitant se rendre en Palestine sous mandat britannique. La « Palestine » de l’affiche désigne donc l’État juif. Ben Hecht stigmatisait l’indifférence du monde lors de la Deuxième Guerre mondiale à l’égard de la Shoah. Hecht et Adler militaient au sein de l’American League for a Free Palestine ou Groupe Bergson, qui a produit la pièce de théâtre. Marlon Brando a participé à de nombreuses manifestations du groupe Bergson. Lors de réunions, il a évoqué la triste condition des survivants de la Shoah dans des camps de personnes déplacées en Europe et le besoin d’un État juif.
Brando a donné son salaire – il avait accepté le minimum syndical -dans cette pièce à l’Irgoun, groupe militaire sioniste créé en 1931 dans la Palestine sous mandat britannique.

En 1979 dans Playboy et en 1996 dans le Larry King Live, Brando a évoqué les Juifs d’une manière ayant suscité une polémique. Il a réitéré alors son admiration pour les Juifs et nié tout antisémitisme de sa part.

« L’équipée sauvage » de Laslo Benedek

États-Unis, 1953
Auteur : Frank Rooney
Scénario : John Paxton
Production : Stanley Kramer Company Production
Producteur : Stanley Kramer
Image : Hal Mohr
Montage : Al Clark
Musique : Leith Stevens
Avec Marlon Brando (Johnny Strabler), Mary Murphy (Kathie Bleeker), Robert Keith (Shérif Harry Bleeker), Lee Marvin (Chino), Jay C. Flippen (Shérif Stew Singer), Hugh Sanders (Charlie Thomas)
Sur Arte le 21 juillet 2021 à 15 h 55

« Sur les quais » par Elia Kazan
Scénario : Budd Schulberg
Production : Columbia Pictures Corporation, Horizon Pictures
Producteur : Sam Spiegel
Image : Boris Kaufman
Montage : Gene Milford
Musique : Leonard Bernstein
Avec Lee J. Cobb (Michael J. Skelly), Marlon Brando (Terry Malloy), Karl Malden (Father Barry), Rod Steiger (Charley Malloy), Eva Marie Saint (Edie Doyle)

Auteur : Budd Schulberg
États-Unis, 1954
Sur Arte les 29 avril 2019 à 22 h 45 et 6 mai 2019 à 13 h 30
Visuels : © Boris Kaufman/Columbia Pictures

« La poursuite impitoyable » d’Arthur Penn

États-Unis, 1966
Auteur : Horton Foote
Scénario : Lillian Hellman
Production : Horizon Pictures, Columbia Pictures Corporation
Producteur/-trice : Sam Spiegel
Image : Joseph LaShelle
Montage : Gene Milford
Musique : John Barry
Avec Marlon Brando, Jane Fonda, Robert Redford, E. G. Marshall, Angie Dickinson, Janice Rule, Miriam Hopkins

Sur Arte les 6 septembre 2020 à 20 h 55,  11 septembre 2020 à 15 h 45, 12 septembre 2020 à 5 h 50, 27 septembre 2020 à 6 h 25

« Marlon Brando, un acteur nommé Désir  », par Philippe Kohly 
Roche productions, ARTE France, Angoa-Agicoa, Avro (Pays-Bas), Ciné +, CNC, Procirep,RTS (Radio Télévision Suisse), SBS Australia, 2013, 90 min
Sur Arte les 7 août à 23 h 10, 16 août 13 h 35, 25 août 2016 à 0 h 55, 9 mai 2019 à 1 h 30, 16 mai 2019 à 13 h 35, 18 mai 2019 à 6 h 45

 

Les citations sont extraites du site d’Arte. Cet article a été publié le 7 août 2016, puis le 28 avril 2019.

 

[Source : http://www.veroniquechemla.info]

El escritor rumano-nerlandeés Stefan Popa captura al pueblo arrumano olvidado en la literatura en « Si la adelfa sobrevive al invierno », quizás justo antes de que desaparezca para siempre.
Escrito por EVARISTO AGUADO

Una gran epopeya europea sobre la vulnerabilidad de los pueblos pequeños en un mundo en expansión Pitu se está muriendo. Y, sin embargo, tiene mucho por lo que vivir. Su hija, Samarina. Su pueblo, Crushuva, en las cimas de las montañas más altas y hermosas de Macedonia. Y su comunidad, los arrumanos, con su propia lengua —parecida al rumano con in!uencias griegas— que todavía es hablada por una gran minoría en toda la región. Hasta ahora, al menos. Todo el mundo los ha olvidado, aunque ellos fueron los que hicieron los Balcanes. Ellos son los Balcanes.

Si la adelfa sobrevive al invierno es una historia inolvidable y conmovedora de un hombre que está a punto de morir y un pueblo que está desapareciendo del mapa. Un libro sobre la identidad y su transitoriedad y sobre una pequeña comunidad de personas en una Europa en constante expansión. Con su libro, Stefan Popa captura al pueblo arrumano, olvidado en la literatura, justo antes de que se desvanezca para siempre.

Stefan Popa (Vleuten-De Meern,1989) es escritor y periodista independiente. De origen mitad holandés, mitad rumano, es también un experto en los Balcanes y a menudo es contratado por emisoras de radio y televisión para informar o reflexionar sobre la actualidad balcánica. Autor de multitud de relatos inéditos y cuatro novelas publicadas, su estilo de escritura ha sido descrito como lírico, poético, sin una palabra fuera de lugar. Este autor joven y comprometido tiene un enorme potencial aún por revelar fuera de los Países Bajos.

 

 

[Fuente: http://www.todoliteratura.es]

Entrevistem al responsable de relacions institucionals d’Amnistia Internacional Catalunya per conèixer la seva visió sobre el reconeixement del dret de les treballadores sexuals a formar un sindicat

Eduard Martínez és el responsable de relacions institucionals d’Amnistia Internacional Catalunya. Font: Amnistia Internacional

Per Ignasi Robleda

El Tribunal Suprem va ratificar en una sentència aquest mes de juny el dret de l’organització OTRAS (Organització de Treballadores Sexuals) a constituir un sindicat. De totes maneres no es va pronunciar sobre si era o no una activitat legal ni tampoc admetia la possibilitat de treballar per compte d’altri o tenir un contracte. El debat, molt polaritzat, segueix encara pendent d’afrontar-se, tot i que aquest pas sembla donar més drets i seguretat a aquest col·lectiu.

Imatge d’un barri del centre de Barcelona on s’exerceix la prostitució. Font: Ignasi Robleda

Com valoreu la sentència del Tribunal Suprem d’aquest juny, que en principi avala els estatuts del sindicat de treballadores sexuals de l’organització OTRAS?

Nosaltres ho valorem positivament perquè el nostre enfocament és de la protecció dels drets i de petició de garanties de les dones que exerceixen la prostitució, ja siguin drets socials, de seguretat, a la salut o laborals.

La sentència estableix que ‘això no suposa la legalització, tolerància o penalització de la prostitució per compte d’altri’. Això com s’interpreta?

Nosaltres no hem fet una anàlisi exhaustiva de la sentència del Suprem però sí que encaixa una mica amb el nostre posicionament: no estem a favor de la regulació de la prostitució però estem en contra de les polítiques que criminalitzen, tan policialment com judicialment, el treball sexual per compte propi i de forma voluntària.

Nosaltres, sense proposar una regulació, defensem el seu dret a sindicar-se, que està reconegut en la Declaració Universal dels Drets Humans.

És una mica complex o confús d’entendre que, per una banda, no s’estigui a favor de la regulació d’aquest tipus d’activitat i, per l’altra, es defensin els seus drets com a treballadores.

Sí que és complex perquè, a més, el debat en aquest àmbit està molt polaritzat: hi ha qui advoca per la regulació i hi ha qui és abolicionista. Nosaltres pensem que, depenent de com es facin les coses en un sentit o altre, pot tenir unes conseqüències de vulneració dels drets humans. Amb el que sí que estem en contra i que creiem que s’hauria de perseguir és el tràfic de persones amb finalitats d’explotació sexual.

No entrem en termes de regulació de la prostitució, tot i que advoquem per la protecció dels drets i per la seva descriminalització. Sigui com sigui, sí que declarem que no estem a favor de la regulació d’aquest sector tot i que estem oberts a conèixer les posicions i els plantejaments que puguin proposar institucions i entitats que sí que ho estan.

En la sentència no s’admet la possibilitat d’un contracte de treball. Com s’explica això a la vegada que es reconeix que es poden sindicar?

No t’ho sabria respondre perquè no sóc un expert en aquest àmbit, però sí que és cert que malgrat les restriccions que pugui suposar a nivell laboral el que poden i no poden fer, ja la simple constitució d’un sindicat pot ser un bon pas pel reconeixement dels drets d’aquestes persones. També representa un benefici en drets socials i de seguretat. Sindicar-se pot millorar les seves condicions.

Què n’opineu de les declaracions del Govern de l’estat el 2018 quan es va publicar al BOE la constitució d’OTRAS i que es va qualificar d’’un gol per l’escaire’.

Doncs respecte a aquelles declaracions no podem dir res més enllà que les autoritats el que han de fer és vetllar per la protecció dels drets de les dones en situació de major vulnerabilitat. I per a nosaltres, Amnistia Internacional, les treballadores sexuals entren en aquest col·lectiu perquè estan marginades de les polítiques socials i perquè estan sotmeses a polítiques policials i judicials abusives.

Per tant, en lloc de pensar en termes d’’ens l’han colat’ o de ‘tot o res’, el que haurien de fer és donar més paraula, més participació, a les persones afectades. Conèixer les condicions d’aquestes persones i enfocar les polítiques en funció de les seves necessitats.

Respecte a la prostitució, entesa aquesta com la que s’exerceix de forma lliure i voluntària, com s’hauria de tractar?

La resposta que podem donar a aquesta pregunta és que nosaltres el que hem vist és que les postures de criminalització o d’abolició de la prostitució no es poden vincular directament amb què s’acabi amb el problema o la greu vulneració de drets humans que representa el tràfic de persones amb finalitats d’explotació sexual.

Vam publicar un informe fa dos anys en què analitzàvem les mancances de l’estat espanyol a l’hora d’identificar i protegir les víctimes de tràfic. Denunciàvem que la perspectiva des d’on s’afrontava la situació era bàsicament policial i migratòria. I, per tant, les víctimes eren utilitzades per a perseguir les xarxes d’explotació però, un cop es feia la denúncia i el procés judicial i de persecució criminal començava, aquestes dones es veien desemparades. No podien accedir a ajudes perquè no hi havia un pla de protecció d’aquestes dones. Cal fer un canvi de perspectiva.

I s’està en aquesta línia?

Sí, sí. Nosaltres estem en contacte amb autoritats policials, el ministeri de Justícia… A les autoritats autonòmiques corresponents, els demanem que desenvolupin plans de formació en diferents graus i tipologies per al funcionariat. Un exemple serien els inspectors de treball, que reclamem que tinguin la formació necessària per identificar els possibles casos de tràfic de persones amb finalitats d’explotació sexual. O també, pel personal sanitari o dels serveis socials.

Volem que tots puguin rebre la formació per identificar aquest tipus de situacions i després es creï tot un circuit d’acompanyament integral d’aquestes persones per poder sortir d’aquestes xarxes.

Respecte a les persones que exerceixen la prostitució de forma voluntària i lliure, cas per exemple d’aquest sindicat, per què des de l’Administració o la Justícia no es vol aclarir si és o no legal o els drets que tenen?

Hi ha molts estigmes, amb poca participació i veu de les persones afectades, siguin treballadores sexuals o que hagin estat víctimes de xarxes. I el debat està molt polaritzat. El mateix moviment feminista té un debat important sobre tota aquesta qüestió, entre postures abolicionistes, que pensen que tallant la demanda desapareix el subministrament. I, d’altres que estan per la regulació.

En aquest sentit, nosaltres fem també estudis comparatius amb altres països del món per saber com han enfocat aquest tema i quins són els efectes adversos de cada model.

I quines conclusions n’heu extret?

Pensem que poden servir com un aprenentatge interessant. Sobre un país nòrdic que va adoptar una posició abolicionista, això va generar un mercat negre de prostitució on encara hi havia més inseguretat per a les treballadores sexuals.

Quines mesures es van adoptar?

Doncs, es podia perseguir de forma criminal tot aquell propietari d’un habitatge que el llogués a una persona que exercís la prostitució. Això va generar que ningú els hi llogués i, per tant, les trobades sexuals es podien tenir en llocs, espais a l’aire lliure, on les treballadores sexuals estaven en una situació de major risc o que eren més propícies a poder ser víctimes d’algun tipus d’agressió o de violència.

El debat, per tant, no està en el blanc o el negre sinó en els grisos, i caldria tenir una perspectiva més general del que passa en altres països per poder trobar punts en comú.

Tornant a la sentència, la legalització del sindicat per part del Suprem pot donar peu a què en sorgeixin més a tot l’estat i la seva normalització.

Sí, a partir d’aquesta sentència sembla clar que se’ls ha de tenir en compte i se’ls ha de donar l’oportunitat d’explicar-se. I jo crec que les autoritats les han de tenir com a interlocutores vàlides.

 

 

[Font: http://www.xarxanet.org]

(Aldair Mejía)

 

Escrito por Álvaro Verzi Rangel

Lo que se viene en Perú tras las elecciones es un escenario de conflicto, con la élite y los medios en contra del gobierno, un Congreso opositor con sectores de derecha antidemocráticos que amenazan con un golpe, al que se negaron las Fuerzas Armadas, un duro contexto de pandemia y de crisis económica, financiera, social y sanitaria.

Lo esperable es que la derecha se resista a los cambios y no deje gobernar a Pedro Castillo y lo confronte, manteniendo la polarización. La estabilidad la puede lograr formando un gabinete plural que le baje el tono al conflicto, que tiene que ser un gabinete de centroizquierda, y como primeras acciones combatir la pandemia y reactivar la economía, señala el sociólogo Alberto Adrianzén.

En lo que respecta a la política de cara a la región, se espera un giro, acercándose a los países progresistas, abandonando el Grupo de Lima y contribuyendo al proceso democratizador general. El analista Nicolás Lynch señala que en este segundo momento del giro progresista hay que aprender las lecciones del período anterior y ser audaces en la defensa de la soberanía nacional y la integración autónoma de la región al mundo. La política exterior del Perú en las últimas décadas ha sido ejemplo de lo contrario.

Fue la extrema fragmentación del voto en la primera vuelta lo que permitió a Castillo pasar a la segunda ronda con apenas el 19 por ciento de los sufragios. Su éxito electoral no es casualidad, sino expresión de la profunda crisis del régimen en Perú, tras décadas de políticas de privatización y liberalización contra la clase trabajadora en un país muy rico en recursos minerales, que han dejado un legado de democracia burguesa basada en la extrema disparidad de riqueza y la corrupción generalizada.

Cinco expresidentes están en la cárcel o acusados de corrupción. Todas las instituciones están desacreditadas. Las manifestaciones masivas de noviembre de 2020 fueron una expresión de la profunda ira acumulada en la sociedad peruana, a lo que hay que sumar el impacto de la pandemia de la Covid-19, que deja al país como el de mayor muertes, además de la crisis capitalista.

El país sufrió una de las peores contracciones económicas en América Latina con un 11 por ciento de caída del PIB, y ha registrado el peor porcentaje de exceso de muertes y la peor tasa de mortalidad en todo el mundo, mientras que los ricos y políticos gubernamentales se vacunaron antes que nadie.

En el año de su bicentenario, Perú vive una profunda crisis económica, financiera, social y sanitaria. En un año pasó de tener 6,4 millones de personas por debajo de la línea de pobreza (20,5 por ciento) a 11,2 millones en diciembre de 2020, uno de cada tres peruanos. Obviamente estas cifras son aún peores hoy.

La mayor parte de las familias en situación de vulnerabilidad trabajan en el comercio informal, una de las actividades más afectadas durante los primeros meses de la cuarentena por el covid-19. La catástrofe sanitaria ha quedado ratificada cuando el gobierno reconoció que había dos veces y media más de muertos que la hasta ahora cifra oficial de 70.000 fallecidos, lo que significa que Perú volvió a ser el país con la mayor tasa de mortalidad en el mundo por la pandemia.

Para el politólogo Eduardo Dargent, el principal reto de un gobierno de Castillo es desmontar el enorme miedo que se ha creado en su contra, y para eso debe formar un gabinete ministerial que dé confianza en el manejo de la economía, con técnicos de izquierda reconocidos que den confianza de un manejo serio. Si Castillo no logra rápido cierta estabilidad y control, su popularidad se desparramaría, añade.

Para los analistas, el futuro de su gobierno depende con qué equipo construye gobierno, señala el historiador y analista político Nelson Manrique, quien insiste en que Castillo debe aprovechar la competencia profesional y credibilidad política de un conjunto de cuadros de la izquierda, particularmente de Juntos por el Perú de Verónika Mendoza (coalición progresista que apoyó a Castillo en la segunda vuelta), que tienen competencia profesional y credibilidad política.

Cerrarse en un proyecto partidario de Perú Libre (partido por el que postuló y que se define como marxista-leninista) sería un error. La posibilidad de llevar adelante sus propuestas de cambio, como la renegociación de contratos con las empresas transnacionales dependerá de en qué medida es capaz de movilizar a la sociedad civil para cambiar la correlación de fuerzas con el Congreso, que no le favorece, añade Manrique.

Obviamente la andanada de denuncias de fraude electoral tuvieron y tienen como meta ensuciar la figura de Castillo, debilitarlo y deslegitimarlo para pactar con él, como lo hicieron con Ollanta Humala, quien modificó sus planteamientos.

.Los analistas coinciden en que Castillo debe hacer un gobierno popular, que implique un cambio de modelo, para tener un Estado más redistributivo, fiscalizador, más regulador, lo que seguramente significará un enfrentamiento con el Congreso. Si para salir adelante Castillo pacta con la derecha, sería una nueva gran frustración y decepción popular, que puede finalizar en un levantamiento.

En el Perú es fácil que el Congreso destituya un presidente: hay una figura legal no definida para hacerlo que es la incapacidad moral, si se tienen los votos se puede usar sin mayores razones, y ya fue invocada para destituir a Martín Vizcarra. La fragmentada derecha tiene mayoría en el Congreso pero no alcanza los dos tercios necesarios para destituir al mandatario.

Una de las banderas de Castillo es la reforma constitucional, a la que la mayoría de la derecha se opone. El actual Congreso revisa ochos proyectos que plantean facilitar la convocatoria de un referéndum para una Asamblea Constituyente, que redacte una nueva Carta Magna en reemplazo de la fujimorista de 1993, para lo cual deberá conseguir dos millones de firmas.

 

Álvaro Verzi Rangel es sociólogo venezolano, codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y analista del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

[Foto: Aldair Mejía – fuente: http://www.nodal.am]

“En moitos ámbitos da vida cotiá de Galiza resulta difícil acceder aos diferentes servizos empregando a lingua propia”, lamenta.

17,00 h.-    A conselleira de Política Social, Fabiola García, presentará a Lei de Impulso Demográfico ante o Pleno do Consello Económico e Social de Galicia, CES (rúa da Algalia de Abaixo, 24). foto xoán crespo
16/12/2019

Imaxe de arquivo dun pleno do Consello Económico e Social

O Consello Económico e Social (CES) publicou esta segunda feira unha declaración institucional na que avoga por un desenvolvemento normativo que garanta os dereitos dos e das galego falantes nas relacións comerciais económicas. Algo que, indica, non sucede actualmente.

“Entendemos que se debe dar maior contido legal e formal ao dereito xa recoñecido dos galegos e galegas a usaren a lingua propia de Galiza nas relacións que manteñen entre e coas empresas como clientes e clientas, consumidores e consumidoras, e usuarios e usuarias, e para garantir materialmente, na práctica, o exercicio pleno dese dereito recibindo na mesma lingua todo tipo de información tanto na sinalización como na atención oral e escrita”, indican.

O Consello parte de que “a posibilidade de desenvolvermos unha vida plena en galego é condición esencial para a normalización lingüística”. E lembrar que “os poderes públicos galegos teñen a obriga legal de garantir o dereito a usar o galego e, xa que logo, de combater a falsa naturalidade do tratamento do galego como lingua menor no seu propio territorio”.

Por iso, considera “deberán promulgar medidas legais para a igualdade real e efectiva da nosa lingua”, así como a implicarse activamente Administración Pública “e todo o sector público galego á eliminación de prexuízos mediante campañas de concienciación cidadá e educativas, mais sobre todo asegurando a presenza da nosa lingua e dando exemplo ao contratar con empresas que, á súa vez, garantan o exercicio do dereito elemental de empregar a lingua propia no propio país”.

“A lingua ao estar regulada por un marco xurídico que recoñece a un tempo obrigas e ampara dereitos de uso, debe avanzar nunha mesma dirección. As organizacións presentes no CES consideran que a promoción, impulso e potenciación do galego, debe ser permanente, continua e decidida en todos os seus ámbitos de actuación, especialmente no apartado institucional”.

“A normativa vixente como a Lei 1/2010, do 11 de febreiro, ou a Lei 2/2012, do 28 de marzo, galega de protección xeral das persoas consumidoras e usuarias, recolle o dereito á atención oral e escrita en galego, mais esta regulación non ten un desenvolvemento concreto, co que inda en moitos ámbitos da vida cotiá de Galiza resulta difícil acceder aos diferentes servizos empregando a lingua propia”.

“Isto leva a que o usuario, ou usuaria, deba cambiar a lingua que emprega, se non é comprendido. Esta circunstancia tamén dificulta a formalización das xestións en lingua galega pola falta de dispoñibilidade de modelos contractuais ou formularios na lingua propia.”

“Esta ausencia dun desenvolvemento que fixe o contido mínimo dos dereitos lingüísticos nas relacións comerciais provoca situacións de vulnerabilidade e indefensión no uso do galego nas relacións comerciais, que afecta ao empresariado mais tamén a consumidoras e a consumidores. Vese así relegada a opción lingüística malia ser o galego a lingua propia e maioritaria de Galiza e gozar dun status formal de cooficialidade ao tempo que contribúe á deslocalización de servizos esenciais como os atendidos a través de centros de chamadas”.

O Consello Económico e Social da Galiza conclúe a declaración indicando que “apoia e apoiará todas as iniciativas conducentes a potenciar, promover e impulsar o emprego do galego no funcionamento cotiá da institución, así como nos ámbitos económicos e sociais”.

 

[Fonte: http://www.nosdiario.gal]

Escrito por CECÍLIA GARCIA

O Parque da Redenção, um dos espaços públicos mais visitados no centro de Porto Alegre (RS), é um território de culturas negras. Em meados do século XIX, a várzea que agora dá lugar ao cartão postal era espaço de batuques, e o próprio nome do parque – ainda que depois tenham tentado mudá-lo para Parque Farroupilha, nome que não se popularizou – tem a ver com o fim do processo escravagista no Brasil.

Mas essa história não está sinalizada em nenhum lugar do espaço. Só é possível saber dela analisando documentos antigos ou trabalhos como o da geógrafa Daniele Vieira, que mapeia territórios negros na capital gaúcha.

Nos tempos presentes, o sarau Sopapo Poético é um território negro que continua a ocupar espaços centrais de Porto Alegre. O evento cultural marca a resistência de práticas de cultura e sociabilidades negras a despeito do deslocamento forçado imposto a essas populações para as bordas da cidade, e reúne uma geração nova de artistas, além de homenagear a velha guarda negra de movimentos artísticos e sociais.

A duradoura e nítida produção de conhecimento negra não é referenciada quando se conta a história do sul do Brasil e especificamente do Rio Grande do Sul. O historiador Jorge Euzébio Assumpção, autor do livro ‘Pelotas: Escravidão e Charqueada’, afirmou em entrevista para o Instituto Humanitas Unisinos“Não há nenhum símbolo que demonstre a presença negra no estado. Essa invisibilidade faz parte do racismo sulino, ou seja, ao negar e sonegar o papel dos negros no estado, estamos praticando um ato de racismo, porque se está, inclusive, escondendo as fontes históricas.”

A presença negra no estado data de meados de 1700, que é quando começa o desterro de milhares de populações africanas para o país. A população negra já chegou a perfazer a maioria do estado, segundo censo de 1814.

O que aconteceu no sul do Brasil com o fim da escravidão e a vinda da imigração europeia é metonímia do resto do país. Enquanto a população negra responsável pela cultura e economia do estado foram por ele abandonados, imigrantes de origem italiana e alemã receberam terras, puderam manter seus sobrenomes e núcleos familiares. Na capital, bairros centrais com forte presença negra foram desapropriados e estas populações foram forçadas para as margens da cidade.

Mas a despeito de um de racismo estrutural permanente que continua a deslocar e sujeitar a população negra da capital gaúcha a todo tipo de vulnerabilidade, os territórios negros continuam existindo e produzindo conhecimento. É o que contam a geógrafa Daniele Vieira e o produtor cultural Vladimir Rodrigues para a plataforma Educação e Território.

Mapeamento dos territórios negros em Porto Alegre

Quando a geógrafa e educadora Daniele Vieira começou a dissertação de mestrado Territórios Negros em Porto Alegre/RS (1800 – 1970): Geografia histórica da presença negra no espaço urbano, o desejo era entender quais territórios existiam no centro da capital gaúcha antes do processo de urbanização e segregação social territorial.

Era uma “busca identitária minha como porto-alegrense negra”, como ela mesma nomeia, mas que se provou difícil. A memória destes territórios não estavam demarcadas fisicamente. Havia uma produção acadêmica, porém ela falava mais dos deslocamentos do que da produção de vida destas localidades.

Sua dissertação se converteu então em uma cartografia do centro da cidade reconhecendo territórios e saberes produzidos por populações negras que ali habitaram durante o século XIX. “Não queria apenas os mapas, queria falar do espaço a partir dos sujeitos, homens e mulheres, que os compunham, residiam e trabalhavam neles”, adiciona Daniele.

Foram quatro territórios centrais mapeados por Daniele: o Areal da Baronesa, a Ilhota, a Colônia Africana e a Bacia de Mont’Serrat. A geógrafa e hoje doutoranda também investigou movimentos que aconteciam dentro deles e em seus arredores, como a Irmandade do Rosário, mercados como o Largo da Quitanda e espaços de batuque como o Candombe da Mãe Rita.

Daniele queria falar sobre os espaços a partir das narrativas produzidas por pessoas que neles habitaram. Na foto, quintandeiras fotografadas em 1901 / crédito: Prati Fotos antigas

“Estes territórios negros são do final do século 19 e da primeira metade do século 20. As áreas que eles ocupavam mudaram completamente, e não são mais áreas de presença negra, são bairros superelitizados. Além do processo de segregação que a cidade sofre, existe a perda da memória e da importância desses espaços no contexto urbano. Isso se deve ao racismo estrutural e institucional, que varia de governo em governo, mas que nunca deu atenção ao processo de consolidação da memória desses espaços”, conta a geógrafa.

Um caso emblemático é o do território Colônia Africana. Correspondendo hoje ao bairro Rio Branco, este território foi uma pulsão de vida negra entre 1880 e 1940. O território era notoriamente conhecido pela sua produção cultural, com festas, carnavais e batuques. Existia uma sociedade cultural chamada Orgulho da Colônia, que promovia encontros abertos ao público.

“Enquanto a imprensa e o estado relacionavam este espaços à criminalidade e a outros adjetivos pejorativos, homens e mulheres da Colônia Africana demarcavam com o nome o orgulho que sentiam de seu território. Eles faziam anúncios de seus bailes, fabulosamente ornamentados, com bandas de jazz compostas somente por músicos negros. A leitura que faço é que esta população já estava pautando como ser vista e narrada, para além das imagens externas racistas.”

Outra dimensão determinante do território da Colônia era seu caráter educativo. A professora Petronilha Beatriz Gonçalves e Silva, referência na educação brasileira, nasceu neste território e relatou a Daniele as práticas de sociabilidade que aconteciam para garantir o acesso à educação dos jovens e adolescentes.

“Compartilhar progresso era norma”, como relata Petronilha. Ela conta que o primeiro vizinho de Colônia que conseguiu comprar um rádio, cada vez que chegava em casa, do trabalho, colocava-o na janela, para que toda a vizinhança pudesse ouvir as novelas e as notícias. Perceba a dimensão de coletividade que se produzia neste espaço!”, finaliza a geógrafa.

O carnaval sempre foi uma manifestação cultural negra que disputou espaços públicos de cidades no sul do Brasil. Na foto, seu Lelé, rei momo no carnaval do Areal da Baronesa / crédito: Santos

A continuidade dos territórios negros no sul do Brasil: o sarau Sopapo Poético

É de Porto Alegre que vem a primeira convocação de celebração do Dia da Consciência Negra (20 de novembro). Foram figuras como o escritor Oliveira Silveira e outros representantes do movimento negro que sugeriam a data da morte do quilombola Zumbi dos Palmares como representativa da contribuição afro-brasileira e africana na construção do Brasil.

O que Vladimir Rodrigues, um dos criadores do sarau Sopapo Poético, delimita, é que muitos desses atores que lutaram pelos direitos civis negros são também produtores de cultura negra, pouco reconhecida no estado sulino. Inspirados tanto na vanguarda artística como em sarais negros espalhados pelo Brasil, Vladimir e outros integrantes da Associação Negra de Cultura criaram o sarau Sopapo Poético.

“A cidade tinha muitos movimentos culturais, intelectuais, feitos por pessoas brancas. E nestes lugares nós, enquanto população negra, não nos sentíamos à vontade de chegar ali, ler nossa poesia em pé. Criamos o sarau em 2012 para sentirmo-nos acolhidos e preencher essa lacuna referencial.”

O sarau é realizado na última terça-feira do mês no Centro de Referência do Negro Nilo Feijó (CRN) e, em 2020, aconteceu de forma digital. A ideia é que seja um espaço de trocas de artes e saberes intergeracionais, como complementa Daniele, frequentadora do sarau.

“Esse território é um espaço físico mas também simbólico, cheio de significados relacionados à presença negra. Tem crianças ali e pessoas de gerações além da minha. É um ambiente para encontrar, falar de poesia. Uma sensação de estar entre os seus, relaxado. Onde um jovem de periferia vai com seu boné, sua calça larga, seu black, sem que estes símbolos sejam encarados de nenhuma forma como além de mais uma pessoa presente.”

Sarau Sopapo Poético é uma das muitas resistências que acontecem em territórios no sul do Brasil/ crédito: Studio Feijão & Lentilha

Também estudioso da musicalidade gaúcha, Vladimir sugere que o sarau demarca uma cultura negra frequentemente esquecida quando se pensa nas tradições culturais gaúchas. Mesmo sendo terra de compositores como Lupicínio Rodrigues e lar de mais 130 quilombos e todos os seus modos de vida, o estado do sul do Brasil autorreferencia-se a partir de uma estética de imigração europeia, celebrando símbolos como o homem branco do campo.

“O elemento negro foi excluído de determinados espaços culturais, mesmo que sua cultura ainda esteja ali. A música gaúcha, se você for ver os ritmos que são cultuados como ritmos tradicionais, quase todos têm origem negra ou indígena. Tocamos o vanerão, por exemplo, que é um ritmo bem característico nosso, do sul. É um ritmo que tem uma célula negra”, determina Vladimir.

Apesar da apropriação cultural, grupos musicais negros continuaram a celebrar os ritmos de origem afro-brasileira. O sopapo, que empresta o nome ao sarau, é um tambor de imensas proporções usado em práticas percussivas — desde ritos religiosos de candomblé até sambas-enredo para as escolas de samba do carnaval porto-alegrense.

 

[Fonte: http://www.educacaoeterritorio.org.br]

Des dizaines de patients reposent dans des lits d’un hôpital temporaire dédié aux malades de la Covid-19, au Brésil. Sebastiao Moreira/EPA

 

Écrit par Alfredo Saad Filho, professor of Political Economy and International Development, King’s College London

et Fernanda Feil, assistant researcher, Universidade Federal Fluminense

Le Brésil a connu ce qui aura sans doute été la pire réponse politique à la pandémie sous l’impulsion de son président d’extrême droite, Jair Bolsonaro. Ses choix dans la gestion de la Covid-19 ont déclenché une tragédie sans précédent dans ce pays, avec des implications potentiellement catastrophiques pour le monde entier.

Depuis l’apparition d’un nouveau variant plus contagieux, appelé P1, la situation brésilienne s’est considérablement détériorée. De manière implacable, le nombre de décès quotidiens a augmenté, touchant les 4 250 le 8 avril, un nombre jamais atteint dans aucun autre pays depuis le début de la pandémie. Même l’Inde, qui bat ses propres records ces derniers jours, n’a pas atteint ce nombre.

Le système de santé s’est effondré dans de nombreuses villes. L’oxygène est rationné, les unités de soins intensifs débordent, on manque partout de personnel et d’équipement.

Faute d’anesthésiants, des patients ont dû être attachés avant d’être intubés, rapporte-t-onDes centaines de personnes sont mortes sur leur civière, sur le sol des hôpitaux ou à domicile, même quand leurs familles avaient pu se procurer les tubes à oxygène nécessaires par des voies parallèles.

Trois facteurs ont convergé pour créer cet enfer.

Premièrement, le Brésil est l’un des pays les plus inégalitaires. Le chevauchement d’inégalités profondément implantées accroît la vulnérabilité des populations défavorisées. Ces vulnérabilités ont empiré depuis la destitution de la présidente Dilma Rousseff en 2016 dans une opération qui avait toutes les apparences d’un coup d’État parlementaire.

La pandémie fournit une autre démonstration des inégalités : la Covid-19 touche les Brésiliens noirs, les pauvres et les sans-emplois de manière disproportionnée.

Deuxièmement, le Brésil a toujours souffert de graves limitations dans la sphère politico-institutionnelle, qui se sont aggravées depuis l’éjection de Rousseff. Depuis 2016, deux gouvernements ont promu des réformes néolibérales qui ont précarisé l’emploi, érodé le filet social et gravement sous financé les services publics.

Pour étayer ces réformes, un amendement constitutionnel est venu plafonner toutes les dépenses non financières du gouvernement fédéral pour 20 ans. Ce nouveau régime fiscal a légitimé des coupes budgétaires brutales et arbitraires. Et c’est ce programme d’austérité qui a dégradé le système universel de santé brésilien, d’inspiration britannique, ces dernières années.

Nombre de cas quotidiens de la Covid-19 au Brésil. Our World In DataCC BY

Enfin, il y a le rôle joué par Bolsonaro lui-même. Alors que la Covid-19 se répandait, le président a systématiquement minimisé les risques et bloqué toute réponse coordonnée au niveau central. Il a également contredit les maires et les gouverneurs lorsqu’ils ont tenté d’imposer leurs propres mesures de confinement, de distanciation sociale ou de port de masque.

Ce travail de sape a créé une confusion totale dans le pays, que Bolsonaro a ensuite utilisé pour justifier son refus des restrictions. Le président a également forcé les ministres de la Santé du pays — quatre en un an — à concentrer les efforts sur des traitements non éprouvés, comme l’ivermectine et l’hydroxychloroquine, alors qu’il laissait le système de santé imploser.

Un soutien social en déclin

C’est la gauche au Congrès qui a initié la seule mesure significative visant à protéger les pauvres : une aide mensuelle d’urgence de 600 réaux brésiliens (environ 140 dollars) pendant la pandémie, ainsi que d’autres mesures de relance, comme des marges de crédit pour les PME. Ces mesures ont été approuvées dans le cadre d’un « budget de guerre » qui contournait les limites constitutionnelles aux déficits budgétaires.

Bolsonaro a ensuite présenté cette aide d’urgence comme son propre octroi au peuple, renforçant ainsi sa popularité.

Le président brésilien Jair Bolsonaro

Bolsonaro a profité d’un regain de popularité grâce au programme d’aide d’urgence. Joedson Alves/EPA

Cependant, ce programme d’aide au revenu a pris fin en janvier, avec le début de la nouvelle année fiscale, alors que la dernière vague de la Covid-19 s’intensifiait. En avril, on lui a substitué une subvention beaucoup plus modeste de 250 réaux brésiliens par mois pour un maximum de trois mois, une mesure qui sera compensée, promet-on, par des réformes encore plus profondes de l’administration et davantage de coupes budgétaires.

L’absence de soutien fédéral a empêché les états et les municipalités d’imposer des mesures de confinement locales, une garantie certaine de l’aggravation de la pandémie.

La nécropolitique en action

La situation au Brésil est un excellent exemple de « nécropolitique » appliquée. Selon ce concept formulé par Achille Mbembe, la nécropolitique est l’expression ultime du pouvoir social et politique par sa capacité à décider qui pourra vivre et qui doit mourir. Dans cette itération, la Covid-19 est présentée comme un fait de la nature qui ne touche que les faibles.

C’est factuellement faux, mais une telle politique de la rancœur, de la conspiration et de la désinformation est typique de la cohorte actuelle de dirigeants autoritaires dans de nombreux pays, qui répandent des faussetés dans le but précis de créer des conflits, de détourner l’attention et de bloquer toute solution.

Bolsonaro a déclaré qu’il évitait les mesures sérieuses contre la pandémie afin de protéger l’économie. Or, ça n’est jamais l’un ou l’autre. L’expérience internationale montre que les économies (par exemple, la Corée du Sud ou le Vietnam, qui se sont attaquées de manière décisive au coronavirus, ont connu à la fois moins de décès et moins de contraction de l’activité économique. Celles qui ont cherché à éviter les confinements ont subi plus de décès et plus de recul économique. Actuellement, l’économie brésilienne pique du nez.

Deux personnes suivent un cercueil

Les Brésiliens ordinaires paient de leur vie la mauvaise gestion de la pandémie de Bolsonaro. Fernando Bizerra/EPA

Les manquements de Bolsonaro face à la pandémie ont permis au gouvernement de mettre en place, en catimini, une série d’initiatives qui suppriment les protections en matière de travail et d’environnement, ouvrant les territoires indigènes à l’exploitation agricole et minière.

Ils ont également détourné l’attention des scandales de corruption impliquant sa famille.

Dans la tragédie brésilienne, la responsabilité de Bolsonaro va bien au-delà de l’incompétence ou de l’hypocrisie de son action. Il a délibérément favorisé la propagation de la Covid-19 pour polariser le jeu politique à son avantage et pour faciliter le déploiement d’un programme gouvernemental totalement destructeur.

Et tandis que la population est laissée à elle-même face au coronavirus, le gouvernement priorise ses réformes néolibérales, le démantèlement de l’État et la destruction de l’environnement. Et c’est ainsi que le Brésil est frappé à la fois d’une mortalité explosive et de la pire contraction économique de l’histoire dans un chaos social et politique croissant.

 

 

[Source : http://www.theconversation.com]

Una nota sobre Regreso a Reims, de Didier Eribon

 

Escrito por Paula Andrea Marín C. 

El campo de los posibles… está estrechamente circunscrito a la posición de clase… Hay que pasar, como me sucedió a mí, del otro lado de la línea demarcatoria para escapar a la implacable lógica de lo que se da por sentado y para percibir la terrible injusticia de esta distribución desigual de oportunidades y posibles… Se trata de romper con las categorías incorporadas de la percepción y los marcos instituidos del significado y, en consecuencia, con la inercia social de la que dichas categorías y marcos son vectores, con el fin de generar una nueva mirada del mundo y, de esa manera, abrir nuevas perspectivas políticas. 

Las clases desfavorecidas creen estar accediendo a las posiciones de donde antes se las excluía, pero para cuando acceden a ellas, dichas posiciones ya han perdido el lugar y el valor que tenían en un estadio anterior del sistema… La distancia entre dominantes y dominados sigue intacta.

―Didier Eribon, Regreso a Reims.

Didier Eribon (Reims, Francia, 1953), filósofo, sociólogo, ensayista y periodista, publicó en 2009 Regreso a Reims, traducido y editado en español por Libros del Zorzal (Buenos Aires) en 2015. Eribon es ampliamente conocido en Francia y en Estados Unidos por sus estudios sobre disidentes y minorías sexuales, específicamente, las relacionadas con la homosexualidad masculina (en español, sus libros han sido traducidos y editados, sobre todo, por Anagrama). Le debo a alguien que me conoce bien el encuentro con este libro, alguien que sabe de mi obsesión por las relaciones entre clase social y trayectorias individuales, por aquello que algunos llaman la sociedad del “mérito” y sus muchos techos de cristal, pero también alguien que conoce mi amor por la obra de Annie Ernaux y de Pierre Bourdieu, ambos, como Eribon, originarios de provincias francesas diferentes a París; Ernaux y Eribon, además, se consideran deudores y herederos de la obra de Bourdieu.

Con una mezcla de escritura autobiográfica y de análisis sociológico, Eribon, hijo de un obrero y de una empleada doméstica, reconstruye su trayectoria socioprofesional (en el ámbito de las humanidades) en Regreso a Reims, a partir de un viaje a visitar a su madre, tras la muerte del padre y de décadas de no verlos. Desde ese momento y con una pregunta en mente: “¿Cómo podemos manejar nuestra relación con una historia que nos avergüenza?”, Eribon comienza a interrogar a su madre sobre sus orígenes sociales y rehace la historia de su familia, desde sus bisabuelos hasta él y sus hermanos. Como con Ernaux, me une a Eribon la procedencia de una familia que, hasta mi generación, no había podido acceder a la educación universitaria (y no todos hemos podido acceder, de hecho). Aunque, a primera vista, esta situación pueda verse como un triunfo del progreso social y de la democracia, siguiendo a Bourdieu en Las estrategias de la reproducción social, Eribon enfatiza en la ilusión de la educación como una vía para “salir adelante” y mejorar la posición social, una ilusión que deja por fuera el hecho de que para que esto sea realmente posible hacen falta dos formas de capital, además del académico: el social (unido al económico) y el cultural (que se desprende del social).

Si bien las sociedades occidentales han avanzado en el acceso a la educación gratuita (relativamente) y obligatoria de la mayoría de la población, el acceso al capital social y cultural sigue siendo el mayor obstáculo para que la educación sea, tal como lo preconizan los programas de gobierno, la manera para salir de la pobreza y la forma como todos contamos con las mismas oportunidades para ascender en la escala social. Se trata, a partir de ese punto –nos dicen-, del mérito, del talento propio; quien no logre sus objetivos será porque no cuenta con ese talento. Mentira, dicen Eribon y Bourdieu: las brechas sociales, la desigualdad se sigue reproduciendo porque los ricos de cuna (llamémoslos así, de una vez y distingámoslos de los “nuevos ricos”) siguen teniendo un capital social (contactos efectivos, en primer lugar, entre familiares) y cultural (conocimientos y experiencias directas con las artes y con las ciencias) que nunca podrá ser alcanzado por la mayoría de la población, y es así porque esa es una marca de distinción a la que no piensan renunciar tan fácilmente.

Asimismo, no es igual educarse en una escuela pública o en una privada; tampoco estudiar una carrera en una universidad de provincias o en una de la capital y, entre las de este lugar también hay diferencias. Ni qué decir de los que logran educarse fuera del país en comparación con los que hacen todo su recorrido académico en instituciones nacionales. Para tus “pares”, tus “colegas”, los datos de tu formación académica te ubican inmediatamente en un punto del plano social, te ponen más o menos cerca de ellos, te hacen parte de algo o te dejan por fuera de ello. En este sentido, avanzar en la escala social, llegar a un estrato superior que el de tus padres (en jerga colombiana: pasar del estrato 0 al 2 o del 2 al 4) es toda una osadía. Eribon debió dejar sus estudios de doctorado en filosofía porque no tenía cómo pagar su manutención para dedicarse a su tesis y porque aprobar los exámenes para convertirse en profesor nombrado en un liceo era una tarea casi imposible. Su “salvación” fueron los vínculos sociales que tenía en el ambiente gay parisino que frecuentaba y gracias al cual conoció a alguien que lo contactó -los benditos contactos- con el editor de un gran (y el “gran” es importante aquí, lo sabemos) periódico (¿Cuántas veces hemos escuchado o vivido variaciones de esta misma historia?). A partir de allí –y sumado al talento de Eribon como escritor e intelectual- se “da a conocer” (se hace visible, reconocible) en el medio y comienza su “carrera”.

Al igual que Ernaux en sus novelas, Eribon rememora su pasado como algo demasiado lejano ya de su presente, cuando ambos viven en medio de cierto estatus social más alto que el de sus padres; ciertamente, eso los hace sentir, por un lado, como traidores de su clase social o de su grupo familiar y, por otro, vergüenza de su origen social humilde: cambian los gustos, la forma de vestir, la forma de entretenerse, la forma de hablar y hasta de pensar, y esas diferencias crean una distancia que, en la mayoría de los casos, se vuelve insalvable. La escritura en estos dos autores franceses se convierte en una manera de mirar de frente la vergüenza. En el caso de Eribon, esa vergüenza, además, está marcada por la dificultad que representa reconocerse como parte de una minoría sexual. Ya La vida de Adèle, esa película maravillosa de Abdellatif Kechiche, nos explicó en qué consiste esa dificultad: entre más alta sea la clase social a la que perteneces (y más capital cultural posea), menos difícil será que tu familia y tu grupo social acepten tu disidencia sexual. Adèle se siente perdida porque aunque quiera vivir su homosexualidad y realizar su vocación artística, su sentido de pertenencia a una clase social se lo impide; cree que a lo que mínimamente puede aspirar es a ser profesora en un jardín de infantes y a conformarse con los novios que pueda conocer en su trabajo. Su expareja (otra mujer de una clase social alta-adinerada y relacionada con artistas reconocidos), en cambio, puede realizarse como artista y vivir su homosexualidad abiertamente. Esto, sin embargo, no elimina la violencia que conlleva ser diferente en una sociedad que siempre tiende a condenar lo que se sale de lo “normal” ni la sensación de vulnerabilidad permanente, pero evidencia que la situación no es igual para todos los que pertenecen a esas minorías y que, como a Eribon, alejarse de una clase social pobre permite vivir un poco más tranquilamente la homosexualidad (sin que desaparezcan, claro, todas las dificultades).

En mi memoria, guardo el recuerdo del día exacto en el que me di cuenta de la clase social a la que pertenecía y de los obstáculos que tendría en el camino para desarrollar mi vocación intelectual: como la mayoría de niños de mi generación, vi durante casi diez años seguidos (comenzando a mis nueve) Los Simpson; sentía –y mi hermano me lo recordaba- que yo era Lisa –y él Bart- y que mis padres eran Marge (en un papel más tradicional) y Homero (no teníamos una Maggi porque mi papá decidió hacerse la vasectomía). En uno de los capítulos, Lisa va a la casa de un niño rico, con capital social y cultural; en un momento y luego de hacerle unas preguntas, el padre del niño le hace saber a Lisa que no posee los conocimientos suficientes (el suficiente capital cultural) que la habilitarían para ser considerada parte de esa casa y la humilla por esto; pese a su inteligencia, Lisa sabe que algo le hará falta siempre y que no hay modo de solventarlo (esto, a su vez, genera la compulsión de siempre estar demostrando que se es apto). Los museos, las bibliotecas, las librerías, el teatro, la ópera, los conciertos de música con alto estatus cultural no están al alcance de todos; aunque muchas de estas experiencias se ofrezcan de manera gratuita, hace falta algo más para que la mayoría de la gente se sienta convocada por ellas, sienta que puede acceder a ellas, comprenderlas, disfrutarlas y, lo más difícil de todo: hablar de ellas, sentirse con la autoridad de hablar sobre ellas y de tener un lugar legítimo (y un grupo) para hacerlo. Al igual que Lisa, intenté y sigo intentando solventar ese capital cultural que no tuve ni por educación ni por conocimiento directo, a través de los libros y de convertir esas experiencias, a fuerza de voluntad, en algo propio, en algo a lo que tenía derecho (también, claro, porque me sentía identificada con ellas). Pero siempre hay alguien que te hacer recordar la falta: conoces la Mona Lisa, pero nunca has ido al Louvre; sabes quién es Henry James, pero nunca lo has leído en inglés.

En este punto, Eribon introduce una reflexión absolutamente pertinente: el creciente aumento de la desconexión entre el discurso político de la izquierda y las clases pobres y, consecuentemente, el acercamiento de estas a los movimientos de derecha. La mayoría de quienes construyen esos discursos de izquierda provienen de clases sociales humildes que han alcanzado cierto avance en la escala social, pero si lo que plantean Eribon y Ernaux es cierto, estos mismos ideólogos se avergüenzan de su origen social y eso produciría que sus discursos hagan sentir excluidos a aquellos que, en primer lugar, deberían sentirse interpelados, porque no entienden del todo sus términos; además, estos discursos han eliminado la lucha entre ricos y pobres, “la violencia desnuda de la explotación” como dice Eribon, e introdujeron palabras como “modernización” y “sujeto autónomo”, que claramente desplazan las luchas por la solidaridad y la redistribución de la riqueza. Esto es aprovechado por los ideólogos de la derecha quienes, a través de sus discursos populistas basados en prejuicios, hacen sentir incluidas a las clases humildes; de allí que el discurso xenófobo contra los inmigrantes, los valores tradicionales o la “seguridad” se inocule tan fácilmente en la mayoría de las personas y decida su voto en las urnas.

De dientes para afuera, el origen humilde se convierte para los intelectuales de izquierda en un motivo de orgullo, pero en la intimidad, produce vergüenza, algo de lo que quisieran deshacerse. Si eres intelectual o académico, es políticamente correcto ser de izquierda, pero al revisarse los discursos, los pensamientos, las acciones, las formas de relacionarse, especialmente con la familia, aparece la contradicción, la realidad de lo que sucede: hemos caído en la trampa y vemos la pobreza como una enfermedad de la que hay que alejarse y no como parte de un sistema opresivo; se nos olvida que lo que hay allí es la más pura explotación de unos sobre otros, adquirimos la “máscara blanca” y negamos nuestras “pieles negras”, no por voluntad, no como un acto consciente, sino por la inercia del sistema social que, sin querer, alimentamos, aunque nuestra necesidad sea legítima: apartarnos de un medio que asfixia nuestras ansias de otro tipo de realidad, de vida, de alternativas para la realización de nuestra vocación, conservar los pocos privilegios que hemos alcanzado con tanto esfuerzo. Es allí donde la derecha gana o donde la izquierda se vuelve reaccionaria.

¿Qué hacer, entonces? ¿Cómo ayudar a transformar ese “orden” milenario? Primero, manteniendo, como dice Eribon citando a Foucault, una “indocilidad reflexiva” que nos permita recrear una distancia irónica frente al funcionamiento social, para encontrar más fácilmente las grietas y hacerlas más grandes o crear otras. Segundo, convirtiendo la vergüenza en orgullo, un orgullo que desafíe los mecanismos más profundos de la “normalidad” social, de esa maquinaria que se ha vuelto inercia, que se ha naturalizado en nuestra consciencia y que nos ha robado la sensación de sentirnos dignos. Termino con una frase de Sartre, de su libro sobre Genet, citada también por Eribon: “Lo importante no es lo que hacemos de nosotros, sino lo que hacemos nosotros mismos con lo que hicieron de nosotros”. Regreso a Reims invita a hacer la siempre necesaria vuelta al pasado familiar para entender por quiénes hemos sido habitados, pero también para comprender que podemos elegir otras presencias a las que tenemos pleno derecho, sin perder de vista que somos una red, un colectivo y que, pese a que hay suficientes recursos para todos, deberíamos plantearnos siempre si aquello que anhelamos no es otra forma de seguir alimentando el sistema que intentamos cambiar.

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  • Didier Eribon. Regreso a Reims. Trad. Georgina Fraser. Buenos Aires: Libros del Zorzal, 2017.

 

[Fuente: http://www.revistacoronica.com]

El periodista Barney Hoskyns posa lupa, bisturí i distància a ‘Hotel California’ (Contra) per desembrollar el rock de Los Angeles de fa cinquanta anys

Joni Mitchell al Troubador, West Hollywood, 1972

Escrit per Miquel Queralt

De la mà del periodista musical Barney Hoskyns (Londres, 1959) coneixem els vicis privats i les públiques virtuts d’uns joves, quasi tots, gent adventícia de Califòrnia, que s’instal·len als tranquils turons de Laurel Canyon, Los Angeles (LA), per triomfar en la música popular. La majoria de músics practiquen el folk i el folk rock i avançaran cap al country rock, que s’associa intrínsecament al sud de l’Estat Daurat, de sempre amb una potent escena country. Igual que el sol, les drogues i el denim.

Hotel California. Cantautores y vaqueros cocainómanos en Laurel Canyon 1967-1976 (2005; Contra, 2021) es narra la història del country rock, un drama quasi shakespearià sobre l’ambició, l’èxit i la disbauxa de l’escena rock de LA, pletòrica d’individus obacs i arribistes de tota mena. La foguera de les vanitats es cuinava cada nit a l’escenari i la barra del club de folk Troubador, encara en funcionament.

En la narrativa oral que traça amb sensibilitat i un raig, o unes gotes  de fascinació, el periodista londinenc apareix una munió de músics que es confessen, analitzen, critiquen, enyoren, xerren a tort i a dret, es contradiuen o simplement volen oblidar una etapa en què la fortuna no va estar de la seva part. Hi trobem: The Byrds, Brian Wilson, Graham Nash, Arthur Lee (The Love), Buffalo Springfield, Cass Elliot, aka Mama Cass (The Mamas and the Papas), Van Dyke Parks, Jackson Browne, James Taylor, Gram Parson (The Flying Burrito Brothers), Poco, Lowell George (Little Feat) Doug Weston (l’amo del Troubador), Linda Ronstadt, Frank Zappa, Mark Volman (The Turtles) o Micky Dolenz (The Monkees). Paga la pena entretenir-se amb la genealogia del Hollywood’s Hot 100. Com a referents no entrevistats, però ben pressents, hi son Bob Dylan i The Rolling Stones.

L‘escena rock angelina és primordialment blanca, plena d’egos en ebullició i ganes de triomfar. En aquest sentit, el cas de The Eagles és palmari: copsar la púrpura i gaudir de la disbauxa a partir de l’èxit musical, al preu que fos. Amb l’arribada dels primers èxits, el treball en comunitat perd prestància, en favor de la quisca i el verrim emocionals masculins, que asseguren practicar l’alliberament sexual. Per contra, es mantenen actituds patriarcals –ells componen, elles cuinen– i misògines davant, per exemple, la mala jeia de la dolça canadenca Joni Mitchell –l’etapa Reprise (1968-1971), que es reedita aquest juny, és magnífica–, temuda per molts pel simple fet de ser una dona intel·ligent. A més d’una remarcable lletrista.

“Hotel California” recull nombroses històries, algunes, tràgiques i caòtiques. Suposen un descens als inferns, que difícilment tenen un viatge de tornada. Més enllà de la nostàlgia, molts dels quals son un record fresc o dispers, depèn, a la memòria, quan no carn de sintonia de les emissores de ràdio especialitzades a emetre oldies.

‘“La industria de las grandes empresas han hecho más daño a la industria musical que nunca le hicieron las drogas”, observa Toy Dimitriades, manager de Tom Petty”’. Al respecte, l’autor ho exemplifica en diverses escenes que es poden interpretar com a còmiques, esbojarrades o simplement gasives quan hi havia manca de producte. Pràctiques calcades a les del món del cinema, ja que les grans productores de la indústria de l’entreteniment eren les mateixes.

La formació original de The Byrds (1965-67): Roger McGuinn (guitarra solista, veus), Chris Hillman (baix, veus), David Crosby (guitarra rítmica, veus), Michael Clarke (bateria) i Gene Clark (pandereta, veus), en el Troubadour, 1972

El conjunt de relats, com si fos un àlbum de polaroids, per Hoskyns guarda evidents similituds amb el celebrat Moteros tranquilos, toros salvajesLa generación que cambió Hollywood (Easy Riders, Raging Bulls: How the Sex-Drugs-and-Rock ‘N Roll Generation Saved Hollywood, 1998, Anagrama, 2008), de Peter Biskind. El talent anava de la mà del treball i creació de pel·lícules fantàstiques, però estant tot el dia col·locat. El 1969, es produeix una interrelació entre el cinema, el country rock i les drogues a Easy Rider, de Peter Fonda. La BSO és una imatge de la conjunció resultant.

Hoskyns aporta una acurada selecció d’àlbums, ordenada per anys que són reflex d’una època. Una de les virtuts de l’autor és que en cap moment perd de vista el context i ofereix als lectors assabentats una altra mirada, amb una prosa agradable, que sense ser estrictament literària, tampoc és del tot periodística. La qualitat de la traducció d’Elvira Asensi també hi ajuda.

Vilans de la indústria

Un notable encert de l’autor és la visió perifèrica que fa al voltant de l’obra i personalitat dels músics. Parla amb altres agents que marquen la pauta d’aquest negoci, com ara, els directors i els productors discogràfics; al capdavant, l’omnipresent David Geffen, el més malèvol de tots, un encreuament entre Maquiavel i un telepredicador, però, alhora, és la baula que pilota tot l’engranatge. També dona veu a Jack Nitzche, Lou Adler, Jac Holzman, Ahmut Ertegun, Morris “Mo” Ostin, Lenny Waronker o Barry Friedman. Tampoc falten mànagers com Elliot Roberts i Irving Azoff, i fotògrafs com Henry Diltz, Nurit Wilde o Joel Bernstein. També recull l’opinió oral o escrita d’altres periodistes.

Jackson Browne, 1974

Un moment significatiu transcorre a Lauren Canyon, en una sauna, l’agost de 1971. Barney Hoskyns així ho escenifica. “Mientras las gotas de sudor van brotando de su bronceadas extremidades. David Geffen les cuenta a los cuatro músicos –Glenn Frey, Don Henley, Jackson Browne y Ned Doheny –sus planes para su sello discográfico. “”Quiero que Asylum [el seu primer segell] sea siempre muy pequeño””, afirma. “Nunca tendré más artistas de los que quepan en esta sauna”. Veinte años después, Geffen venderá su segundo sello –que modestamente ha bautizado con su nombre [Geffen Records]– por la friolera de quinientos cincuenta millones de dólares”. La personalitat ombrívola del productor travessa de dalt a baix els capítols d’aquest drama d’egos, toxicitats i vulnerabilitats vàries.

Frey i Henley són el nucli dur de The Eagles, un fenomen fastuosament econòmic i musicalment sonso. Van escriure “Hotel California”. La derivada és significativa. No quedarà ni rastre de l’essència de country rock, ni tampoc l’ambició de fer grans cançons. A partir de 1976 només restarà la púrpura. I un munt de reedicions.

 

[Fotos: Henry Diltz – font: http://www.nuvol.com]

 

 

 

Após rodar por importantes festivais no Brasil e no exterior, a produção pode ser vista no YouTube; equipe presta apoio ao Centro de Estudos de Cultura da Guiné, retratada no curta

“Sow, Abou e Satsuki se encontram em um bairro de São Paulo chamado Liberdade. Uma história sobre imigração, assombrações e resistência”: esta é a breve e impactante sinopse do premiado curta codirigido por Pedro Nishi e Vinícius Silva.

Intitulado “Liberdade”, o curta joga o tempo todo com o significado cru da palavra, o bairro de mesmo nome no centro da capital paulista, as migrações e a história.

Em live realizada para anunciar o acesso livre à obra, a equipe do curta aproveitou para divulgar a campanha de arrecadação para o Centro de Estudos de Cultura da Guiné, que tem seu importante trabalho retratado no filme.

Liberdade

O curta-metragem de correalização de Pedro Nishi e Vinícius Silva, tanto no roteiro, quanto na direção, foi exibido e reconhecido em mais de 20 festivais no Brasil e no mundo, além de ter sido vencedor do Prêmio Especial do Júri no 51º Festival de Brasília do Cinema Brasileiro.

Os 25 minutos que compõem o filme são suficientes para narrar diferentes tempos e origens, além de colocar em foco debates sobre história e apagamento. Através da atuação de Aboubacar Sidibé, Cristina Sano e Mamadou Yaya Sow, o trabalho traz referências ao período escravocrata, à imigração japonesa e à presença atual de imigrantes africanos e latino-americanos no bairro.

A obra começou a ser idealizada após um encontro entre Pedro Nishi e Aboubacar Sidibe (Abou), em um contexto em que o segundo conduzia uma aula de dança e percussão em um colégio de São Paulo.

“Ao final, lembro perfeitamente de que ele tomou a iniciativa para a gente se conhecer, me chamando a atenção para ao menos me apresentar e falar um pouco de mim. Sempre brinco que ele deu o primeiro passo pro nosso filme realmente acontecer. (…) Foi nessa hora, que ele me disse que morava na Liberdade. Isso me marcou de pronto. Ele disse que morava numa casa com outros amigos que também eram imigrantes de países africanos, principalmente da Guiné Conacri, como ele”, comentou Pedro Nishi em conversa com o MigraMundo.

Realizado através de recursos do Prêmio Revelação do Curta Kinoforum, o curta foi elaborado através dos relatos de Abou aos diretores e roteiristas sobre a pensão que gerencia no bairro da Liberdade.

“Nesse momento, eu lembrei da minha bisavó Satsuki – ela durante muito tempo cuidava de uma pensão na Liberdade onde recebia imigrantes japoneses. A partir dali, veio a ideia de fazer um filme sobre esse cruzamento de trajetórias, tempos, experiências migratórias distintas que tinham como ponto em comum o bairro da Liberdade”, explicou o diretor nipo-brasileiro.

No curta, Abou contracena com Cristina Sano, que tem sua personagem inspirada na bisavó de Nishi, e com Sow, um jovem guineense que é barrado pela migração no aeroporto ao chegar ao Brasil.

“Vinicius e eu nos debruçamos num trabalho de roteiro para dar conta da melhor forma possível desse recorte das trajetórias de Abou e Sow, fazendo um cruzamento com duas outras camadas que nos pareciam importantes: a de Satsuki, minha bisavó, com a imigração japonesa – que acabou inspirando uma das personagens do filme – e do passado do bairro Liberdade, atrelado ao apagamento histórico da memória negra em São Paulo. Foi a partir desses processos, estabelecendo pontes sem desviar de suas fissuras, que concebemos o filme Liberdade”, contou Nishi.

Aboubacar Sidibé e Cristina Sano em cena de “Liberdade”

O lançamento do curta, em 2018, coincidiu com renomeação da estação de metrô do bairro, que passou a se chamar “Japão-Liberdade”.

“Uma vez que o filme aborda justamente os apagamentos históricos sistematicamente praticados ali, foi uma infeliz coincidência a estreia do curta acontecer justamente com uma nova ação política dessa natureza. Naquele momento, eu, Vinicius e toda a equipe do filme achamos importante escrever um texto posicionando-nos a respeito”, disse o diretor.

Hoje em dia, ao olharmos para o bairro, é notável a grande complexidade na composição deste lugar. É até um desafio defini-lo brevemente em palavras. Mas é evidente como, além da presença de pessoas de ascendência do leste asiático, não só japonesas, como também chinesas e sul-coreanas em número extremamente significativo, é cada vez maior a chegada no bairro de pessoas de países africanos como da Guiné, do Congo, de Angola, do Haiti, entre outros.

Sob estas camadas da história do lugar, existe uma outra história, anterior à chegada dos imigrantes japoneses, que deve ser lembrada – e não apagada. A história de no mínimo 400 anos da presença de negros africanos no Brasil permeia este lugar. Antes de tudo a “Praça da Liberdade” foi um pelourinho, onde foi instalada a primeira e única forca da então Capitania Real de São Paulo, palco de execução de negros escravizados e fugitivos condenados à pena de morte por tal ato”, dizia um trecho da nota assinada por Pedro Nishi e Vinícius Silva, com apoio da equipe do filme curta-metragem Liberdade.

Liberdade e os (não) bem-vindos

Ao mostrar todas as diversas trajetórias que coexistem na Liberdade – mesmo que em tempos diferentes – o curta busca trazer a complexidade do bairro e da história migratória em São Paulo, mas que poderia ser em muitas outras cidades do mundo.

“Para nós, é de extrema importância tentar olhar para toda a complexidade da Liberdade. Sabemos que a Liberdade é um território extremamente complexo, multiforme, com uma história cheia de camadas, vidas e experiências diversas, um lugar que carrega disputas e apagamentos históricos. Ali definitivamente não é apenas um bairro de imigrantes japoneses e que essa narrativa reducionista chancela apagamentos históricos (e sistemáticos) contra a memória negra em São Paulo, e também oculta outras experiências migratórias que também compõem e têm extrema importância na história e na vida do bairro – imigrantes chineses, coreanos, palestinos, sírios; mais recentemente, guineenses, haitianos, congoleses, angolanos; além de pessoas que vieram de outros estados do Brasil”, explicou Nishi.

Antes de ser disponibilizada em março de 2021 no Youtube, a obra, produzida por A Flor e a Náusea em parceria com o Centro de Estudos de Cultura da Guiné em 2018, foi exibida em diferentes lugares do mundo, como Madagascar, Alemanha, França, EUA e Escócia.

“Acredito que cada qual se conectou com o filme de sua maneira particular, mas também com pontos universais. Nessa sociedade capitalista com cicatrizes abertas do colonialismo e do imperialismo que vivemos, é notório que a questão da imigração e do refúgio é de importância global, presente e pungente. Nesse aspecto, acho que o filme conversou de forma direta e específica com pessoas de diferentes lugares do mundo (…) Foi surpreendente perceber que o filme que fizemos juntos, um filme tão específico sobre o Abou e o Sow, sobre o Centro de Estudos de Cultura da Guiné, sobre Satsuki e sobre a história do bairro da Liberdade, mesmo tão longe, tocava e dialogava com as pessoas ali [Cinelatino – Encontro de Toulouse, França] de alguma (e tantas) formas”, lembrou Nishi.

“Acho que esse contato do filme com pessoas de outros lugares do mundo carrega um processo semelhante ao “gesto síntese” do filme de criar pontes, cruzamentos, perceber inserções entre jornadas distintas, sem deixar de atentar para as diferenças, particularidades e fissuras dessas pontes”, concluiu.

Tendo em vista os ricos debates que o curta é capaz de proporcionar, para o lançamento oficial e público da obra no Youtube, Abou, Cristina Sano, Pedro Nishi e Vinícius Silva realizaram uma live no mesmo site, mediada por Julia Noá.

Durante o debate foi comentado como movimentos migratórios são muitas vezes violentos e como nem sempre o recebimento do país destino é como previsto.

“Tem uma frase no filme que  é uma síntese do Liberdade que eu acho muito importante, que é: « Nós somos bem-vindos, mas não somos bem-vindos. » É a síntese do Brasil em relação ao imigrante”, apontou a atriz Cristina Sano durante o debate online (que pode ser visto no YouTube).

“No Brasil, tem muitos imigrantes de diferentes origens. Eles são bem-vindos, porque são nossos irmãos, mas eles passam muita dificuldade. Então deixam entrar no país, mas não os acompanham e isso é grave. A saúde não é um problema, já que é gratuita. Mas achar um trabalho é complicado e o diploma de outros países não é aceito, não é bem-vindo. Então tem quem venha ao Brasil pensando uma coisa e encontra o contrário”, relatou Abou ao MigraMundo. “Eu não posso generalizar todos os migrantes, porque eu conheço mais imigrantes negros vindos da África, é esse o meu trabalho, eu conheço a situação deles. E eu vejo de migrante ocidentais, como da França e dos EUA, e nossas vidas são completamente diferentes”, complementou.

Centro de Estudos de Cultura da Guiné

Nascido em Kamsar, Guiné, Abou sempre teve a cultura tradicional de seu país natal como uma paixão, incentivando-o a capacitar-se para coreografar, dançar, tocar instrumentos percussivos, cantar, contar histórias, compor música e escrever poesias. No Brasil desde 2012, Abou dá atualmente aulas de dança no Centro de Estudos da Cultura da Guiné, centro fundado por ele em fevereiro de 2016.

Como mostrado no curta, o centro, que fica no bairro Liberdade, também serve de moradia para migrantes. Atualmente, 13 imigrantes africanos vivem no local.

Além disso, realiza atividades artísticas, culturais e pedagógicas, aulas de dança e percussão, saraus e encontros temáticos, acolhe e aloja artistas africanos em situação de vulnerabilidade.

“Tudo isso é trabalho meu. É um sonho de pequeno. Quando eu estava no meu país eu trabalhava com criança, acompanhava projetos com pessoas com deficiência. E é a mesma ideia aqui no Brasil, onde eu trabalho com a minha música”, explicou Abou.

Entretanto, desde sua fundação, o centro tem recebido pouca ajuda financeira. O projeto é mantido por Abou, profissionais voluntários e amigos doadores.

“O Centro Cultural eu comecei com uma casa que estava abandonada, onde coloquei meu próprio dinheiro. Mas como eu queria meu espaço, porque não é fácil fazer o trabalho, eu lutei sem ganhar, mas se eu ganhava algum dinheiro eu colocava no trabalho e na casa. Hoje eu tenho meu espaço para as aulas de dança e percussão e para contar as histórias.  E eu abri uma casa para as crianças também. Mas até hoje não tem acompanhamento [por parte dos poderes públicos]”, contou o fundador do projeto.

Desde a criação do centro cultural também se desenvolvem neste espaço as atividades do Ballet Fareta Sidibé, grupo criado e dirigido por Abou e formado por bailarinos e percussionistas, a maioria guineenses que transformam em dança e música a vida das aldeias da Guiné.

Além disso, um dos projetos pedagógicos do Centro se chama Sourir Sourir, que tem como objetivo servir como um contraturno escolar para filhos de imigrantes africanos. Atualmente, o projeto recebe 14 crianças, filhos de africanos provenientes da Guiné-Conacri, Guiné Bissau, Camarões, Nigéria e Mali.

Tento em vista as dificuldades para manter o espaço e suas atividades, principalmente com a crise social e econômica em decorrência da pandemia, o centro abriu uma campanha para arrecadação de doações.

Segundo o texto da arrecadação oficial, a presença deste centro cultural reproduz a importância que espaços como este têm na Guiné para a construção e manutenção da identidade dos povos para suas gerações mais novas. A formação neles oferecida é paralela a uma educação formal, e frequentemente inspira os jovens a dedicarem-se a uma carreira artística. “O fato de serem os próprios migrantes a ensinar colabora para a construção da representação social dos africanos, seu modo de vida e sua cultura”, complementa o texto.

“A ideia do Centro é ajudar as crianças que nascem no Brasil de pais africanos que não têm condição de levá-las para para conhecerem a África. Então, a gente conta histórias dos países, tem oficina de dança, percussão e educação. Não é só da Guiné-Conacri, mas também de outros países, como Senegal, Mali, Guiné Bissau, Libéria, Costa do Marfim”, explicou Abou.

“É por conta desse cenário desolador e difícil [político, econômico e social] que a campanha de financiamento do Centro de Estudos de Cultura da Guiné se faz tão importante. Foi necessária uma mobilização autônoma e independente do Centro de Cultura para garantir a manutenção de suas atividades (atividades estas que constituem uma rede de apoio de extrema importância para a comunidade, não só imigrante, do bairro da Liberdade), uma vez que o poder público se faz ausente e inoperante nesse momento de crise. Acredito que as críticas que o curta traz continuam atuais, infelizmente, porém é ainda pior. As feridas estão mais abertas e a situação mais grave, tristemente. Mais do que nunca, é importante estarmos juntos e fortalecermo-nos no que for possível essa luta. (…) A intenção de ele [o curta] estar no youtube é que ele alcance o máximo possível de pessoas. E que isso ajude a alavancar a campanha, isso é o mais importante agora”, pontuou Nishi.

Interessados no trabalho realizado pelo Centro e por Abou, podem ver as redes sociais do Centro (no Instagram, @centroculturaldaguine) ou clicar aqui. O mesmo link pode ser usado para fazer doações na plataforma da Benfeitoria.

O curta Liberdade, de Pedro Nishi e Vinicius Silva, pode ser acessado na integra pelo YouTube. Interessados em ver o trailer devem clicar aqui.

 

[Fonte: http://www.migramundo.com]

Estudo revela que alimentos in natura e minimamente processados diminuíram 85% em domicílios com insegurança alimentar; muitas famílias não têm mais o que comer

Escrito por Nathália Iwasawa

Muitos meses atrás, a pandemia era encarada com outros olhos. À ideia de que a quarentena duraria 40 dias, ou do fato de os peixes terem voltado a nadar nos canais de Veneza, somava-se uma preocupação com a autoimagem: havia quem brincava, em grupos de WhatsApp, por exemplo, que estava engordando, porque “a única distração” em casa era comer.

Mas essa ideia, além de reforçar um discurso gordofóbico, ignora que muita gente não teria nem um prato de arroz e feijão disponível. O relatório “Efeitos da pandemia na alimentação e na situação da segurança alimentar no Brasil”, publicado nesta terça (13), demonstra que houve uma redução geral da disponibilidade de alimentos nos domicílios em situação de insegurança alimentar, inclusive os considerados não saudáveis. Ou seja, nem os ultraprocessados mais baratos, como miojo e biscoito recheado, têm garantido que a fome fique longe.

Há alguns meses estamos ouvindo especialistas e conversando com trabalhadores para entender o que sobra no prato das famílias em situação de vulnerabilidade social em tempos de Covid-19. Os pesquisadores do grupo de pesquisa “Alimento para Justiça: Poder, Política e Desigualdades Alimentares na Bioeconomia”, da Freie Universität Berlin (FU Berlin), trazem a resposta que não queríamos ter: o consumo de alimentos saudáveis diminuiu em 85% nos domicílios em situação de insegurança alimentar durante a pandemia.

A maior redução encontrada pelo estudo foi das carnes, em 44% dos domicílios, seguida de frutas (40,8%), queijos (40,4%) e hortaliças e legumes (36,8%). De acordo com a pesquisa, os ovos podem ter sido substitutos da carne, com o maior aumento entre os alimentos da categoria, em quase 19%.

Cabe destacar que, entre os domicílios que mantiveram segurança alimentar durante a pandemia, a redução do consumo de alimentos considerados saudáveis foi significativamente menor, variando entre 7% e 15%.

Os autores da pesquisa – Eryka Galindo, Marco Antonio Teixeira, Melissa de Araújo, Renata Motta, Milene Pessoa, Larissa Mendes e Lúcio Rennó – destacam que, no período entre agosto e dezembro de 2020, quase 60% dos domicílios entrevistados estavam em algum nível de insegurança alimentar – isto é, quando a qualidade dos alimentos é inadequada ou a oferta é insuficiente. Desses, 15% estavam em situação de insegurança alimentar grave. Objetivamente, isso significa que a fome passa a ser vivida também pelas crianças dos domicílios.

A pesquisa, realizada em parceria com pesquisadores da Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG) e da Universidade de Brasília (UnB), traz dados inéditos sobre o consumo de alimentos inspirado no estudo sobre os fatores de risco e proteção para doenças crônicas, o Vigitel, e nos marcadores do Guia Alimentar para a População Brasileira, ambas publicações do Ministério da Saúde. A pesquisa adotou como referência as perguntas da Escala Brasileira de Insegurança Alimentar (Ebia).

“A fome é uma opção política”

No evento de lançamento do relatório, os pesquisadores enfatizaram que os números extremamente preocupantes não são fruto (só) da pandemia. “Estamos em uma espiral decrescente”, disse Lúcio Rennó, professor do Instituto de Ciência Política da UnB e um dos autores do estudo, em referência à sistemática crise econômica, ao aumento do desemprego e ao aprofundamento das desigualdades sociais, com repercussões na segurança alimentar e nutricional.

O pesquisador abordou a instabilidade política vivida desde a redemocratização do país, nos anos 80, até as variações negativas do Produto Interno Bruto (PIB) em dois anos consecutivos na última década – 2015 e 2016. O principal medidor econômico do mundo também deu sinais negativos no Brasil no ano passado, amplificado visivelmente pela pandemia.

“Vivemos uma situação de recessão profunda, talvez uma das piores da nossa história”, disse Rennó. “E olhe que temos uma longa história de processos recessivos e dificuldades econômicas.”

A crise sanitária, somada à inexistência de um Estado capaz de responder minimamente ao quadro, resulta na maximização dos problemas sociais. Os direitos trabalhistas e outras garantias essenciais a uma vida digna, como saúde e educação, já vinham sofrendo sucessivos ataques.

Aqui, é possível citar a extinção do Ministério do Desenvolvimento Agrário (MDA) em 2016, que foi um golpe para a agricultura familiar, seguida da Reforma Trabalhista, sancionada em 2017 pelo presidente Michel Temer (MDB), na qual houve a flexibilização da CLT, o que deixou os trabalhadores ainda mais vulneráveis frente aos empregadores.

A pesquisa aponta que o consumo de comida in natura e minimamente processada já era irregular nos domicílios com algum grau de insegurança alimentar.  Ou seja, o consumo de frutas, legumes, hortaliças e carnes já era esporádico.

“A pandemia deixou óbvio qual é o projeto de país que se tem e que se implementa de uma maneira muito eficiente”

Durante a sua apresentação, a professora de sociologia do Instituto de Estudos Latino-Americanos (FU Berlin) e líder do grupo responsável pela pesquisa, Renata Motta, destacou que “a fome é uma escolha política”. A docente lembrou que o sucateamento do PAA e do PNAE, além da extinção do Consea – a primeira medida tomada pelo presidente Jair Bolsonaro assim que assumiu o Executivo em 2019 –, foram decisões que ignoraram anos de acúmulo de políticas sociais e movimentos importantes da sociedade civil organizada.

Os dados têm cor, gênero e endereço

Motta também lembrou que “a insegurança alimentar tem cor, gênero e espacialidades”. A afirmação vem dos números, que são bem claros: em lares onde a  mulher é a única responsável pela renda, a insegurança alimentar é mais grave (73,8%); a situação se repete em domicílios chefiados por pessoas de raça ou cor parda (67,8%) e preta (66,8%); e em lares localizados nas regiões Nordeste (73,1%), Norte (67,7%) ou em áreas rurais (75,2%).

Em entrevista para esta reportagem, o grupo de pesquisa salientou que o fenômeno não pode ser reduzido a uma única área, sendo fundamental o olhar ampliado e interdisciplinar que ocorria anos atrás.

“A pandemia deixou óbvio qual é o projeto de país que se tem e que se implementa de uma maneira muito eficiente”, disse Elisabetta Recine, professora e coordenadora do Observatório de Políticas de Segurança Alimentar e Nutrição da UnB. Recine pondera que o Brasil entrou na pandemia com reduções drásticas dos principais programas e políticas públicas, que garantiram não só a melhoria dos indicadores da qualidade da segurança alimentar e nutricional no país, mas da qualidade de vida em geral. “Essa fome, no final, é produto de um momento agudo, que é expressão de uma situação crônica nesse país.”

A saída apontada pelos autores da pesquisa é justamente um projeto político que retome os programas sociais como prioridade de gestão, como a “reforma agrária, transferência de renda, de acesso ao mercado de trabalho, à saúde, saneamento básico, acessibilidade e disponibilidade de alimentos. E, por fim, equipamentos públicos como os restaurantes populares, cozinhas comunitárias e os bancos de alimentos”.

 

[Fonte: www:ojoioeotrigo.com.br]

Escrito por Antoni Aguiló

Desde 2013, la ONU reconoce el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad. Hoy en día, la felicidad funciona como un significante vacío explotado hasta el hartazgo. Abarca significados tan distintos en los que cabe prácticamente de todo: desde el consumo de Viagra hasta los libros de Paulo Coelho.

A pesar de la banalización del término, a lo largo de las últimas décadas el neoliberalismo impuso la creencia de que la felicidad es el resultado del esfuerzo y del talento individual, un premio que se obtiene por ser productivo y competitivo. Es el discurso típico de la meritocracia liberal, según la cual cada uno llega hasta donde quiere en base a su propia valía. Para ello la meritocracia inculca la necesidad continua del siempre más: formarse más, trabajar más, demostrar más, tener más seguidores en las redes sociales, etc. La felicidad queda, así, aprisionada en los fríos muros del cálculo y la eficiencia. Se trata de una dinámica en apariencia virtuosa pero que es capaz de generar mucha frustración y angustia: del mismo modo que nos regocijamos con nuestros éxitos, nos culpamos por nuestros fracasos. Lo cierto es que el recordatorio del coronavirus acerca de la cruda imprevisibilidad de la vida ha desmentido el discurso del mérito y la recompensa, en particular en un país que supera de nuevo los cuatro millones de parados y en el cual los méritos que supuestamente garantizaban el éxito (títulos, idiomas, etc.) parecen no servir. Pero también lo desmiente el hecho de que vivir en sociedades en las que ser blanco, hombre y cisheterosexual es un privilegio estructural que otorga ventajas de partida.

Además, la crisis del coronavirus ha evidenciado la naturaleza frágil e incierta de la felicidad humana, sujeta a tres procesos que venían dándose pero que la pandemia ha intensificado. El primero es la medicalización de la felicidad. La nueva normalidad ha traído consigo una normalidad medicalizada en la que el 55, 9% de los españoles se ha sentido « muy triste o deprimido », según la última encuesta del CIS. Por no hablar del incremento global del riesgo de suicidio durante la pandemia. En este contexto, tras la vacuna, los antidepresivos se perfilan como el gran negocio de la industria farmacéutica para combatir la llamada « fatiga pandémica ». El inquietante pronóstico sobre la felicidad químicamente producida que Huxley hizo en Un mundo feliz se ha cumplido.

El segundo proceso es la patologización de la infelicidad. Se difunde un discurso mediante el cual se culpa o responsabiliza a la población de los padecimientos físicos y psíquicos provocados por sobredosis de realidad. Siempre es más fácil inventar eufemismos patologizantes como « fatiga pandémica » que reconocer que lo que deprime y enferma son los problemas de sociedades disfuncionales con los valores y las prioridades invertidas. La destrucción de los sistemas públicos de salud, la precarización del trabajo y la erosión de la democracia son rasgos de la interminable pandemia neoliberal que el coronavirus no ha hecho más que agravar.

El tercero es la mercantilización de la felicidad. En momentos de gran vulnerabilidad e incertidumbre como el presente, la felicidad se convierte en un rentable y atractivo reclamo para el mercado de la autoayuda. A través de frases motivacionales capciosas, recetas para aliviar ansiedades y apelaciones retóricas al pensamiento positivo, se vende el mensaje de que cualquier persona puede sentirse feliz independientemente de sus circunstancias, como si la felicidad tan solo fuera cuestión de sentimientos, un simple estado psicológico y nada más. Y es que, como recuerda Franco Berardi, este sentimiento impuesto de felicidad es una consecuencia perversa del « felicismo » que invade nuestra época, el imperativo que impone el deber permanente de demostrar que, a pesar de todo, se es feliz, o al menos de parecerlo, como cada día se encargan de mostrar las redes sociales. En ellas, más que vivirla, la felicidad se exhibe o simula.

Frente a este panorama, es preciso desmedicalizar y desmercantilizar la felicidad, que no puede adquirirse en ninguna farmacia, ni brota milagrosamente de las páginas de ningún manual de autoayuda. Necesitamos una felicidad habitable, lo exige recuperar su matriz ética. Para los antiguos filósofos griegos, la felicidad dependía del cultivo de un ethos compartido, de ahí la palabra ética. El ethos era un carácter, una forma de ser y de conducirse en el mundo orientada al buen vivir, a la autorrealización personal, a la vida feliz, en definitiva. Para Epicuro, por ejemplo, la felicidad implicaba desprenderse de cuatro miedos ancestrales que afligen al ser humano: el miedo a la muerte, el miedo a los dioses, el miedo a sufrir y el miedo al futuro. Cuatro miedos imposibles de superar sin la práctica de la amistad y sin la tranquilidad del ánimo.

Los filósofos aztecas, siguiendo con los ejemplos, usaban la palabra neltiliztli para referirse a una vida satisfactoriamente vivida, una vida « arraigada », decían, frente a los inevitables resbalones de la vida. Para alcanzarla, no apelaban al éxito individual, ni a los talentos más aptos. Lo imprescindible para ese arraigue era cuidar del cuerpo, de la mente, de la comunidad y de la naturaleza.

En ambos casos, la felicidad ni es un premio otorgado por ser brillante ni un sentimiento subjetivo que se puede gestionar a voluntad. Es una forma de vida valiosa en sí misma, un recorrido repleto de alegrías y penas, aciertos y tropiezos, decepciones y reconciliaciones, momentos frustrantes y situaciones reconfortantes. Un recorrido que permite aprender de cada experiencia; practicar el cuidado de uno mismo y de los demás; liberarse de convencionalismos que oprimen; reconciliarse con lo irracional, lo azaroso y contingente de la vida, así como reivindicar lo público como espacio de lazos compartidos que abren la posibilidad de un mundo mejor, pues como dice Audre Lorde, « sin comunidad no hay liberación, no hay futuro ».

Si alguien me preguntara en qué consiste una vida feliz, le diría que no hay una respuesta única a este interrogante, pero le señalaría el horizonte ético al que apuntan las sabias e inspiradoras palabras de Bessie Stanley, que en su poema « ¿Qué es el éxito? », de 1904, escribe: « Ha logrado el éxito quien ha reído a menudo y ha amado mucho; quien se ha ganado el respeto de las personas inteligentes y el cariño de los niños; quien ha dejado el mundo mejor de cómo lo encontró, ya sea por una amapola mejorada, un poema perfecto o un alma rescatada; quien nunca ha carecido del aprecio de la belleza de la Tierra; quien siempre ha buscado lo mejor en los demás y les ha dado lo mejor que tenía; aquel cuya vida fue una inspiración y cuyo recuerdo una bendición ». Igual la felicidad es esto.

 

El autor es filósofo del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra

 

[Fuente: http://www.publico.es]

Escrito por MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ

Pídela a un documental unha boa historia, pero tamén que che sorprenda, que fuxía do canon, ese pousado déjà vu que afecta o xénero e que moitas veces non é tanto dispor de produción como relucir talento. Maite Alberdi (Santiago de Chile, 1983) vai sobrada do último e administra moi ben un orzamento que se adiviña limitado. Son varias as sensacións que provoca O axente topo, un dos filmes máis orixinais que este comentarista teña visto en anos, que son bastantes… A primeira, o acerto en elixir a Sergio Chamy -actor debutante case nonaxenario-, un faísca de lei, que responde a un anuncio para traballar de detective infiltrado nunha residencia de maiores e sacar de dúbidas a unha clienta con sospeitas de malos tratos á súa nai. Chamy achega crédito e dignidade ao resultado, tanto pola súa riqueza xestual, como polo seu físico e incluso a súa voz. O que arrinca con aparencia de parodia de Bond, coqueteando co documental, derivará en un torrente emocional que desborda a pantalla.

Aqueles primeiros minutos, os preparatorios do improvisado investigador, progresan en canto o noso home penetra na institución e comeza a investigar, enviando os informes preceptivos nun ton que non desvelaremos para evitar spoiler, entre outras cousas porque tamén o suspense está ben armado. Certo que a moral final xira ao redor da soidade, mal que afecta moi en particular ás sociedades urbanas.

Os distintos retratos de muller que vai trazando a cinta teñen no noso home ao seu peculiar terapeuta, e nese sentido hai secuencias impagables. Non afirmarei que debese ser de visión obrigada, pero faría moito ben a difusión masiva dunhas imaxes que zumegan verdade e, aínda na súa dureza, tamén encanto. O xurado do pasado Ourense Filme Festival, presidido por Inés París, concedeulle o seu premio especial «pola brillantez e orixinalidade coa que aborda un tema tan actual e sensible […]. O seu magnífico retrato do desamparo, a vulnerabilidade e a capacidade de esperanza dos seres humanos, sacando o máximo partido a un elenco non profesional». Suficiente.

«O AXENTE TOPO»

Chile, Alemaña, España, EE.UU., Holanda. 2020

Directora: Maite Alberdi

Intérpretes: Sergio Chamy, Rómulo Aitken, Marta Oliveirais, Zoila González, Berta Ureta, Petronila Abarca

Documental

84 minutos

 

[Fonte: http://www.lavozdegalicia.es]