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Mujer Maravilla. Un documental sobre Belela Herrera.

Escrito por Carlos Diviesti

Belela no es una abuelita plácida. Es, como ella dice, una mujer hipercinética, largamente pasados sus noventa años. Hace yoga, nada, se maquilla levemente, prepara el té, mira la playa desde el ventanal de su apartamento y se sorprende por esa fila gruesa de autos que circulan frente a su casa como si fueran hormiguitas. Quizás ya no esté tan activa como antes, cuando ponía el cuerpo a las vicisitudes, pero su cabeza sigue siendo tan ordenada y precisa como para hablar en inglés con un prisionero de Guantánamo asilado en Montevideo. Belela eligió esa vida más que vivir la que le tocó. Son pocos los que se enfrentan tan francamente al destino cuando el que tenían fijado, a los ojos de los demás, era tan promisorio como para quedarse tranquilo y despreocuparse para siempre de los problemas cotidianos. Porque la casa de la infancia de Belela tenía una fuente y mayólicas con arabescos y contacto directo con el mundo de su época, ese que incluía las teorías marxistas como una salida a las desigualdades y que su padre le inculcó desde pequeña. Y que nunca olvidó, ni siquiera cuando el mundo se le plantó de frente con una metralleta entre las manos.

Esas vidas enormes contenidas en cuerpos frágiles, merecen documentales como este, menudos en apariencia y contundentes en su alcance. Una de nosotras, de Soledad Castro Lazaroff, nunca levanta la voz para entronizar la obra de María Bernabela Herrera Sanguinetti, o Belela Herrera, nombre con el que ya pasó a la historia contemporánea. No lo necesita, y no sería justo hacerlo. Su obra pudo ser registrada y cuantificada en documentos, pero el registro no honra su verdadera dimensión. Belela Herrera, una mujer de clase alta que se casó virginísima, tuvo cinco hijos y tiene doce nietos, que dictó clases de inglés y fue la esposa del embajador uruguayo en Chile, se definió a sí misma cuando, casi a los cincuenta, le dijo en voz baja a Salvador Allende, el día de su asunción, que ella, la mujer de un diplomático de un gobierno de derecha, era de izquierda. En la década de los años setenta, ser de derecha o de izquierda definía el límite entre la vida y la muerte. Tanto como eso. Las dictaduras del Cono Sur y las luchas armadas en la América Central obligaron a esta señora a tomar partido, a desarrollar una vocación imposible para las mujeres de su condición, a hacerse cargo de enderezar ese mundo torcido que no quería habitar.

Quizás su obra fue poco visible, porque la conveniencia mediática selecciona qué (y cuándo) contarle a la gente sobre qué es lo que en verdad ocurre en la sociedad. Belela, gracias a su Fiat rojo con el que entraba y salía de la residencia del embajador en Santiago, posibilitó que cientos, miles, de refugiados políticos se asilaran en las representaciones de ciertos países para escaparse de la muerte. Es un acierto de la película de Castro Lazaroff no poner nombre a los dictadores ni individualizar a las víctimas, lo que hace que el trabajo de Belela Herrera (en Chile como punto de partida, en el resto de América después) normalice su épica y cause una impresión que maravilla a la distancia. Porque puede saberse que Belela Herrera fue una de las responsables del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, pero es difícil conocer, sin investigar un poco, que un campamento en el límite entre El Salvador y Guatemala se convirtió en Ciudad Romero gracias a la gestión de Belela.

Miles de personas le deben la vida a Belela, pero queda claro que para ella el heroísmo no tiene ninguna importancia. También la mayor parte de América le debe a Belela haber recuperado cierta paz política que la sacó de la violencia de Estado. Para ella su tarea fue la que cualquiera en su lugar, mujer u hombre, debía llevar adelante. Nada más que eso. No cree ser una mujer extraordinaria ni una esclarecida; es como cualquier otra que ha luchado (y que lucha) por el bienestar de sus semejantes. De sus dolores y de sus sentimientos también se hace cargo, pero prefiere no hablar. Y no hace falta, porque el cine documental necesita de las verdades sin estridencias para dejar huella, verdades como las que presenta esta película que debiera pasar a la historia o ser patrimonio de la humanidad, como los días de Belela.

[Fuente: http://www.revistadossier.com.uy]

La Banda Municipal de Barcelona ofereix un programa inspirat en els majors exponents de la música italiana

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Carlos Ramón Pérez és el subdirector de la Banda Municipal de Barcelona

Escrit per Pau Requena

A finals del S. XVI un conjunt de compositors vinculats a la ciutat de Venècia feien fortuna arreu d’Europa. La ciutat dels mil canals i, especialment, l’arquitectura de la Catedral de Sant Marc van forjar una Escola Veneciana, tradició de la qual ha influït fins als compositors més contemporanis. L’orquestració de les obres que s’interpretaven al temple estava condicionada a la disposició dels orgues de cada una de les galeries de la nau. Els orgues i els conjunts instrumentals que els acompanyaven establien una dinàmica de pregunta i resposta, un joc amb la reverberació de l’espai que va definir un estil propi, una escola pròpia, encapçalada pel compositor venecià Giovanni Gabrielli. Una manera de compondre de la que Claudio Monteverdi també se’n va enriquir.

Tant Gabrielli com Monteverdi apareixeran al programa que la Banda Municipal de Barcelona interpretarà diumenge 12 de desembre a les 11.30 a la Sala Oriol Martorell de L’Auditori de Barcelona. Sota la direcció de Carlos Ramón, la formació mostrarà la música d’un jove Giacomo Puccini, adaptada al format banda, i la inspiració en l’Escola de Venècia de compositors més recents com Martin Ellerby, Christiaan Janssen o Luciano Berio.

El concert començarà traslladant l’espectador a la vida llibertina del París de 1830. La Banda interpretarà Corazzata Siciliana, una marxa sobre un tema de la mítica òpera de Puccini La Bohème (1896). La peça va ser encàrrec de l’almirall Giuseppe Canevaro per batejar el seu nou vaixell, del mateix nom, la joia del moment de la naviliera de l’armada italiana.

La segona obra de Puccini recularà uns anys a la vida del compositor amb el Preludi Simfònic (1882), la tesi final del jove Giacomo Puccini al Conservatori de Milà, amb què ja es mostrava el gran potencial i la capacitat del músic de generar melodies memorables per a l’espectador.

De les històries dels bohemis en les golfes parisenques, la Banda Municipal de Barcelona viatjarà a l’ambient nocturn dels carrers de Madrid amb el cèlebre quintet de corda Ritirata notturna di Madrid (1780) del toscà Luigi Boccherini. La composició que s’interpretarà serà una adaptació avantguardista i sorprenent que, el 1975, el lígur Luciano Berio va fer a partir de la superposició dels quatre arranjaments de l’obra escrits fins al moment.

De les històries dels bohemis en les golfes parisenques, la Banda Municipal de Barcelona viatjarà a l’ambient nocturn dels carrers de Madrid

Tot seguit s’interpretarà l’obra del programa que més parla de la tradició musical veneciana. Venetian Spells (1984), del britànic Martin Ellerby, està dedicada al director de banda Timothy Reynish, pel seu 60è aniversari. A causa del gran nombre de vincles de Reynish amb Venècia, Ellerby va decidir dedicar els quatre moviments de l’obra a diversos compositors amb lligams amb la ciutat.

“Allegro d’Antonio” evoca al cèlebre fill de Venècia, Antonio Vivaldi, “Igor’s Lament” reprodueix l’estil musical d’Ígor Stravinski, enterrat a la capital del Vèneto, “Claudio’s Sunset” parla de la música de Claudio Monteverdi, mort a Venècia el 1643, i, per acabar, “Giovanni’s Canon” recorda al festival de Venècia a través de l’art del mestre Giovanni Gabrieli.

Aquest concert tan mediterrani acabarà amb un altre títol italià: Capriccio (2015) del compositor holandès Christian Janssen. Janssen és un dels principals exponents actuals de la música per a banda. Inspirada en el quadre Capriccio de Roma del pintor italià del segle XVIII Giovanni Paolo Pannini, l’obra esdevé una fantasia musical, una peça lliure que combina el llenguatge postromàntic i els recursos de la música contemporània.

Les entrades tenen un preu menor als concerts que se celebren a la Sala 1 de L’Auditori i es poden adquirir al web de la institució.

[Font:  http://www.nuvol.com]

Entraînée par le snobisme des élites parisiennes, la France devient l’ennemie de sa propre langue. 

Écrit par GUY FOURNIER

Cette langue que nous défendons bec et ongles, que notre gouvernement protège à coup de lois qui nous attirent des accusations de racisme, les médias français – la télévision en particulier – ne cessent de la gangrener de mots anglais.

Au Québec, nous avons créé une « police de la langue » pour que magasins, restaurants et autres établissements ayant pignon sur rue s’affichent d’abord en français. Un office qui compte plus de 200 fonctionnaires et pour lequel nous dépensons 25 millions $ par an veille aussi sur notre langue.

Pendant ce temps, la France semble abandonner sa langue – qui est aussi la nôtre – au snobisme des publicistes, des journalistes, des animateurs et des commentateurs, tous trop heureux d’afficher leurs connaissances de l’anglais, si minces soient-elles.

Des dizaines de chaînes de télévision française s’identifient uniquement en anglais. Notre chroniqueur Mathieu Bock-Côté, par exemple, anime à CNews une émission hebdomadaire dont au moins le titre est en français. Sur BFMTV, non seulement on a les actualités en continu, mais on a aussi l’info « en replay » ! Quant aux maniaques de l’info, ils peuvent toujours syntoniser Euro News.

DES CHAÎNES AUX NOMS ANGLAIS

Difficile à imaginer par leurs noms, mais la chaîne CSTAR HITS se consacre uniquement à la musique française de 1980 à nos jours, la chaîne FASHION TV est dédiée à la mode, MY ZEN TV à la détente, Ciné Classic aux vieux films, BFM Business à l’économie, Canal+Family aux émissions tout public, Cartoon Network et J-One à la jeunesse, Museum TV à l’art, MCM TOP à la musique des 15 à 24 ans, MEZZO LIVE au jazz et à la musique classique, NON STOP PEOPLE à l’actualité des célébrités et SEASON à la chasse et à la pêche…

Animateurs et invités de toutes ces chaînes font mille détours pour montrer qu’ils connaissent des mots anglais. Ils brandissent tous ceux qui sont à la mode. Sur France Info, le 29 septembre, mon ami Claude Bédard a recensé en 20 minutes les mots anglais qui suivent : trending survey, le inside home, la quick connect, le hard shopping, les spécialistes du net surfing et du networking.

Au journal de France 2, depuis l’épidémie de COVID, on n’a pas cessé de parler de clusters. Comme si le mot « éclosion » n’existait pas. À ce téléjournal que diffuse TV5, on parle régulièrement de benchmark, de branding, d’esprit corporate et de smartphones.

LA DRÔLE DE VITRINE DE CANNES

La semaine prochaine, du 11 au 14, s’ouvrira à Cannes le plus gros événement annuel du monde consacré à la télévision : le MIPCOM. Sans surprise, le site internet principal de l’événement est en anglais. Il y a aussi, pour la forme, un site français qui comporte uniquement l’essentiel de l’événement. On a cru nécessaire d’y ajouter des vidéos de promotion en… anglais.

Une vingtaine de sociétés de production québécoises, dont Encore Télévision, Zone 3 et Babel Films, seront présentes à Cannes. La série jeunesse Six degrés de Simon Boulerice est finaliste dans la catégorie « Disability » et la docusérie de Yohanne Cassabois, L’effet secondaire, dans la catégorie « Diversity in Kids Programming ». La websérie Je voudrais qu’on m’efface est finaliste au festival CANNESERIES (comme notre ancienne CSERIES !) qui se déroule du 8 au 13 octobre.

Appelé « Québec créatif », notre pavillon sera l’un des rares à donner du MIPCOM une image un tant soit peu française. Ce MIPCOM n’a pas de quoi pavoiser.

 

[Photo : AFP – source : http://www.journaldemontreal.com]

La canción Vamos Actuar del comunicador, compositor y cantante peruano Mario Tabra Guerrero llegó al primer puesto de la radio trujillana Muchik y permanece entre las más pedidas.

 

Mario Tabra Guerrero es un compositor y cantante peruano que escribe canciones con contenido crítico hacia la realidad peruana desde hace 30 años. Hoy sus canciones encabezan el ranking musical de AbreLista.

Esta sección de la radio trujillana Muchik está dedicada a difundir creaciones musicales del norte del Perú y el público oyente eligió “Vamos Actuar” entre doscientos canciones hacia fines de noviembre.

“Estas letras las hice hace treinta años, sin embargo, tienen vigencia”, expresa el creador musical Mario Tabra, cuya canción “Grita Fuerte” también fue seleccionada en la lista de canciones más pedidas.

Ambas canciones, con letras que denuncian la corrupción política en Perú, serán parte del disco “Grita Fuerte” que está en proceso de producción. Actualmente, pueden oírse desde el canal de Tabra en Youtube.

Sobre el autor

Mario Tabra Guerrero nació en Lima pero decidió residir en Piura desde hace años, motivado por el origen de sus ancestros: la comunidad de Ayavaca, perteneciente al pueblo guayacundo, que prosperó en la sierra piurana.

Hacia el final de los 80 formó la banda “Los Sepultureros”, que empezó a tocar en conciertos durante los 90. Participaban en eventos y creaban videos, hasta que se desintegró el grupo alrededor del 2000.

Sin embargo, aquella experiencia con la música permitió que Mario creara varias maquetas de canciones durante las violentas crisis políticas peruanas de la época, que lamentablemente no carecen de rasgos comunes con la actual.

“Los grupos ultraderechistas hacen que estas canciones escritas años atrás tengan vigencia”, comenta el artista. “Cuando se destapó lo de Odebrecht, saqué “El gran Faenón”, que habla de la historia de la corrupción en el Perú”, agrega.

Por eso, hoy Mario está trabajando en la producción de “Grita Fuerte”, un disco que va a contener doce canciones. Su puesto en el ranking de Muchik le augura un buen recibimiento.

“Las canciones se hacen para que los mensajes se escuchen. Se está entendiendo y gracias a ese entendimiento la gente está votando”, comenta.

Este será el segundo disco de Tabra como solista, con canciones relacionadas con la realidad peruana. El primero fue “Del amor y la rebelión”, que ahora puede escucharse gratuitamente desde su cuenta en Soundcloud.

Sobre Muchik Radio

Muchik es un canal de radio de Trujillo que se transmite a través de su sitio web. Cuenta con una sección especial, denominada AbreLista, dedicada a la difusión de canciones de autores de las regiones al norte del Perú.

Cada semana, desde la página de Facebook de AbreLista, que cuenta con más de 2.7 mil seguidores, se abre una votación para elegir las canciones más solicitadas de la semana.

Los resultados se dan a conocer cada sábado a las 11 de la mañana, en un programa especial con la reproducción de las canciones más escogidas.

« Vamos actuar » fue reproducida en su primer puesto el sábado 27 de noviembre, una evidencia de la vigencia de estas reflexiones de hace décadas en la actualidad.

 

[Fuente: http://www.servindi.org]

La expresión inglesa dark kitchen, que alude a cocinas industriales que solo sirven a domicilio, puede reemplazarse por cocina fantasma.

En los medios de comunicación es frecuente ver empleado el anglicismo en preferencia al giro español, como en «Las ‘dark kitchen’ desesperan a los vecinos», «Un 10 % de los pedidos a domicilio ya procede de dark kitchens» o «Las nuevas tecnologías impulsan a las dark kitchens».

Este modelo de negocio recibe diferentes nombres en inglés, como dark kitchen, cloud kitchen, shadow kitchen o ghost kitchen, entre otros, y en español se ha optado mayoritariamente por una traducción basada en la última de esas formas, en la que fantasma se emplea figuradamente, porque no funcionan como restaurantes reales, con servicio de mesa.

Su plural puede ser cocinas fantasma o cocinas fantasmas. Tal como se explica en la Nueva gramática de la lengua española, el término fantasma se puede interpretar como un sustantivo en aposición invariable (cocinas fantasma) o como un adjetivo que admite el plural (cocinas fantasmas).

Por ello, en los ejemplos anteriores habría sido más adecuado escribir «Las cocinas fantasma desesperan a los vecinos», «Un 10 % de los pedidos a domicilio ya procede de cocinas fantasma» y «Las nuevas tecnologías impulsan a las cocinas fantasma», aunque también habría sido válido «cocinas fantasmas».

Finalmente, se recuerda que, si se opta por la forma inglesa, lo adecuado es escribirla en cursiva o, cuando no es posible emplear este tipo de letra, entre comillas.

 

[Foto: archivo EFE / Víctor Lerena – fuente: http://www.fundeu.es]

Lo castèl de Pau prepausa una exposicion, nomenada “L’art de regnar”, sus l’istòria del reialme dels Fois-Labrit, dempuèi lo reialme de Navarra fins a la Renaissença

L'art de régner. Les souverains de Navarre à la Renaissance | Les carnets  d'ITEM

Se pòt vesitar al castèl de Pau una exposicion sus l’istòria del reialme dels Fois-Labrit, dempuèi lo reialme de Navarra fins a la Renaissença. Nomenada “L’art de regnar”, l’exposicion prepausa un viatge per l’istòria del país e s’i pòt veire de documents originals en occitan coma los fòrs de Bearn, los psalmes traduches per Pèir de Garròs (primièr document estampat en bearnés) e fòrça manuscrits. A mai, los vesitaires trobaràn tanben de retraches de sobeirans del país desconeguts pel public.

L’exposicion se pòt vesitar fins al 27 de febrièr. L’intrada es gratuita, mas tanben se pòt accedir a la vesita comentada del castèl de Pau jos reservacion. Mai d’informacion sus: chateau-pau.fr/agenda/evenement/lart-de-regner.

 

[Poblejat dins http://www.jornalet.com]

 

Escrito por BIEITO ROMERO

Tiven a sorte de estar en Chile en varias ocasións e de coñecer, aínda que fora un chisco, aquela marabillosa terra tan variada e rica culturalmente. Tan só estiven en Santiago, Valparaíso, Quintay e Isla Negra, mais a experiencia foi tremenda e serviume para coñecer xente coa que aínda teño amizade e contacto a día de hoxe. Moitos deses amigos son músicos e ademais moi vencellados á nosa cultura por diferentes motivos vitais.

Nalgunhas das conversas que mantivemos téñenme falado de Chiloé, un arquipélago situado no sur de Chile que cando foi conquistado polos españois rebautizárono como Nueva Galicia polo seu gran parecido coa nosa terra. Ese nome non prosperou e en pouco máis de cen anos volveu ao seu nome orixinal que é Chiloé, unha adaptación de Chillwé, palabra que en mapudungun (idioma dos mapuches) significa «lugar de chelles», que son unha especie de gaivotas de cabeza negra moi abundantes naquela zona. Por curiosidade investiguei ese lugar e o seu parecido con Galicia é abraiante polo que non me estraña que Martín Ruiz de Gamboa, conquistador de Chiloé, xenro do gobernador chileno de orixe galego Rodrigo de Quiroga, de Toiriz (Pantón, Lugo), lle puxese o nome de Nueva Galicia.

A súa capital foi inicialmente Santiago de Castro e hoxe tan só é Castro, unha fermosa e colorida cidade palafítica cunhas sorprendentes igrexas de orixe centroeuropea declaradas Patrimonio da Humanidade. Sobre a capital, o cronista tamén galego Pedro Mariño de Lovera di que puxeron «por nome a cidade de Castro na Nueva Galicia por respecto do presidente Castro, gobernador do Perú, que era galiciano, o cal provera a Quiroga como gobernador de Chile, que tamén era galego coma el».

Poucas reminiscencias galaicas quedan hoxe neste paradisíaco arquipélago austral chileno alén do clima e o parecido paisaxístico incrible mais algunha permanece en apelidos como Andrade, Ulloa ou mesmamente Bahamonde. Na súa mitoloxía hai seres ben parecidos ás nosas meigas e aos trasnos, así como no seu folclore musical certas cadencias con semellanzas ben curiosas.

Pola miña parte, queda pendente unha visita a este paraíso que está tan lonxe do que seguro que escudriñando podería descubrir cousas ben sorprendentes.

 

[Fonte: http://www.lavozdegalicia.es]

O que está em jogo no Chile não é apenas uma eleição, que flerta com um novo Bolsonaro. É a capacidade de terminar com uma história de derrotas e abrir uma nova sequência de lutas, com novos sujeitos políticos

Vai, Chile, vai e vence - por Vladimir Safatle - Tribuna da Imprensa Livre

Apoiadores do candidato Gabriel Boric, de esquerda, aguardam o resultado do primeiro turno no dia 21 de novembro.

Escrito por VLADIMIR SAFATLE

Peço licença para escrever pela primeira vez na primeira pessoa do singular, peço desculpas sem saber muito bem porque esse procedimento se impôs no assunto em questão. Mas chega um momento da vida em que se começa a confiar no que não se tem clareza, um pouco como quem aceita esse espírito que um dia Pascal descreveu como uma mistura de incapacidade de, ao mesmo tempo, provar totalmente e abandonar completamente algo.

Eu nasci no Chile, meses antes do golpe de Estado que derrubaria Salvador Allende e implementaria não apenas uma das ditaduras mais sanguinárias em um continente onde nunca faltou sangue correndo nas ruas, mas o primeiro laboratório mundial para um conjunto de políticas econômicas, conhecidas como neoliberalismo, que trariam concentração de renda e morte econômica para populações em todo o globo. Esse modo de gestão social, que se vende como defensor de liberdades e da autonomia individual, começou com golpe de Estado, desaparecimento de cadáveres, mãos cortadas e estupro. O que diz algo a respeito de sua verdadeira essência autoritária.

Minha mãe costumava dizer que nos meses em que ela começava a se descobrir como uma jovem mãe de 24 anos, era comum ouvir bombas explodindo e tiros nas ruas. Eram os últimos meses do governo de Salvador Allende. Meu pai, que tinha a mesma idade, havia participado da luta armada contra a ditadura brasileira no grupo de Marighella e havia preferido tentar ajudar, de qualquer forma que fosse, a experiência socialista de Allende a aceitar a proposta de sua família e terminar os estudos na Inglaterra. Impotentes, como escoteiros que observam uma floresta em chamas, eles começavam suas vidas adultas com um filho e uma catástrofe.

O governo Allende era apunhalado por todos lados. Vítima de lockouts financiados por Nixon e seu macabro braço direito Henry Kissinger, depois louvado como “grande estrategista” por ter conseguido um aperto de mão entre seu presidente e Mao-Tse Tung enquanto mandava o povo chileno para um inferno de 25 anos, Allende parecia uma figura trágica grega. Se o Chile desse certo, o único país na história em que um programa marxista de transformação social havia sido implementado pelo voto e respeitando as regras da democracia liberal mostraria uma via irresistível em um momento histórico no qual estudantes e operários lideravam insurreições em vários países centrais do capitalismo global. O Chile era o ponto frágil da Guerra Fria, pois ensaiava um futuro que havia sido negado em várias outras ocasiões. Nele se tentava pela primeira vez um socialismo radical que recusava a via da militarização do processo político.

Em agosto de 1973 as ruas do Chile viram o primeiro ensaio do golpe que viria em 11 de setembro. Allende pede poderes especiais ao Congresso para debelar a crise. O Congresso recusa. Eles queriam o golpe. Já nas eleições de março de 1973, quando se esperava que a direita tivesse 2/3 para derrubar o presidente, o contrário aconteceu, a Unidade Popular havia crescido e alcançado 44%. A única saída seria o golpe, e minha mãe continuaria a ouvir bombas e tiros vindos das ruas até o último dia em que estivesse no Chile.

Então veio o golpe e fugimos do país. Durante trinta anos, não tive coragem de voltar. Em casa, havia um livro com a foto do Palácio da Moeda em chamas. Cresci com aquela foto acompanhando-me, como se ela anunciasse que, por mais que tentássemos, as bombas voltariam. Como se nosso futuro fosse nos bater contra uma força brutal, com a idade do fogo que queimava aldeias indígenas colonizadas e que termina em discursos de presidentes prestes a morrer que ainda encontram força para nos lembrar que um dia haveria grandes alamedas na qual veríamos mulheres e homens enfim rompendo as correntes de sua própria espoliação. Assim, quando no Brasil, os mesmos contra os quais tínhamos lutados voltaram, nada daquilo realmente me surpreendia.

Como disse, acabei por voltar trinta anos depois. A primeira coisa que fiz foi ir a nossa antiga casa, na rua Monsenhor Eyzaguirre. Quando cheguei, a casa havia sido demolida três meses antes. Havia apenas ruínas. Durante duas horas eu fiquei parado olhando as ruínas. Não lembro mais o que pensei, nem lembro se efetivamente pensei em algo. Poderia dizer agora alguma bobagem sobre Walter Benjamin, ruínas, história, mas seria intelectualmente desonesto e gostaria de, ao menos nesse momento, mesmo sendo professor de filosofia, ter certa decência de pensamento. Só lembro da paralisia, do silêncio e do vento.

Mas depois desse momento, achei uma maneira de fazer amigos nas universidades e começar a ser convidado para voltar. Em uma dessas voltas, o ano era 2006, lembro de perguntar se eles acreditavam que alguma coisa podia acontecer no Chile. A resposta era taxativa: não. A ditadura havia naturalizado de forma tal os princípios de empreendedorismo, individualismo e concorrência que aquela geração sequer lembrava do que o Chile um dia havia representado para o resto do mundo. O assassinato havia sido perfeito e as explicações faziam sentido.

Bem, dois meses depois 500.000 estudantes estavam nas ruas, naquilo que ficou conhecido como “A revolta dos pinguins”. Os estudantes lutavam bravamente contra os “pacos” pelo fim do neoliberalismo e seu discurso hipócrita de meritocracia, de liberdade como direto de escolher a melhor maneira de ser espoliado e exigiam o retorno de educação universal e gratuita. Como sempre ocorre, o que realmente conta nos pega de surpresa.

Anos depois, em 2011, um tunisiano se imolou em uma pequena cidade da Tunísia e desencadeou um série de revoltas que entrou para a história como a Primavera Árabe. Para mim era claro. Algo recomeçava e não era o fogo das bombas que caiam sobre o Palácio da Moeda. Era o fogo de quem prefere ver seu corpo queimando a se submeter novamente à servidão. Eu fui para a Tunísia, para o Egito e voltei entendendo que seria extinto e aceso ainda muitas vezes. O que não faria diferença alguma. Nós não nos desmobilizaríamos mais diante de sua primeira extinção porque nosso tempo não é composto de instantes, mas de durações.

Então, em 2019, ele começou novamente a queimar o Chile. Enquanto o governo atirava contra sua própria população, matando mais de 40 pessoas, e cegando de ao menos uma vista mais de 300, enquanto os carabineiros tentavam parar a raiva de um povo que havia sido o objeto mundial das piores experiências econômicas e políticas, o fogo queimava, as estátuas de antigos conquistadores queimavam.

E, contra tudo o que está escrito nos livros e que nos é ensinados nos jornais, nós vencemos. Contra os que nos procuram inocular o veneno da descrença, nós vencemos. O governo Sebastián Piñera fora obrigado a dobrar seus joelhos diante da soberania popular em fúria. Ele precisava convocar uma nova Assembleia Constituinte. Aquela loucura tipicamente chilena de quebrar as estruturas respeitando as regras havia produzido uma das mais improváveis vitórias políticas que uma sublevação popular havia conseguido na história recente do mundo. Eles conseguiram implantar um processo constitucional que entraria para a história como o primeiro processo paritário e presidido por alguém que abriu os trabalhos constitucionais falando a língua de quem havia sido historicamente destruído e dizimado pelos colonizadores, a saber, os mapuches.

Bem, mas nessa horas de entusiasmo alguém também deveria lembrar do 18 de brumário, de Marx. Com os olhos na revolução de 1848, Marx queria entender como uma revolução proletária acabava por terminar em uma reinstauração da monarquia. Com quase um século de avanço, Marx fornecia as bases de uma teoria do fascismo como o último freio de mão do liberalismo. Pois ele insistia que toda insurreição popular é acompanhada da emergência de uma força de regressão social. Há quem não se sente mais concernido pelas formas de reprodução social da vida até agora hegemônica, mas há quem entenderá que o retorno à “paz e à segurança” exige uma outra forma de ruptura com o presente, essa que reinstaura as mesmas forças no poder em sua versão mais abertamente violenta. Sempre lá onde uma revolução molecular se desenha há uma contrarrevolução molecular à espreita. Quem abre as portas da indeterminação deve saber lidar com todas as figuras da negação.

E no meio do processo constitucional havia uma eleição presidencial na qual, no primeiro turno, ganhou um candidato fascista. Esse termo foi tão usado que esquecemos quando ele é analiticamente adequado. José Antonio Kast é analiticamente um fascista, como Bolsonaro. É claro que sempre haverá aqueles que, animados por um discurso pretensamente desapaixonado, dirão: “Não se trata de um fascista, mas de um conservador”, “ele às vezes passa dos limites, mas pode ser controlado”, “Sim, ele disse algumas coisas inaceitáveis, mas depois ele recua”. Claro, porque o recuo é só uma maneira de acostumar a sociedade com as “coisas inaceitáveis”, até elas começarem a parecer parte da paisagem e serem aceitas.

Em um continente onde Prêmios Nobel de Literatura não veem problema algum em apoiar filhas de ditadores que, mais uma vez, conspiram contra governos eleitos, sempre haverá alguém a dizer: “Veja bem, não é bem assim”. Hoje, no Chile, todo o dia aparece algum “analista” para sair com alguma descrição “técnica” sobre como Kast não representa o fascismo. Nós vimos a mesma coisa com Bolsonaro. Fomos ridicularizados por “analistas” durante anos quando dizíamos que tecnicamente, alguém cujo discurso é marcado pelo culto à violência, pelo militarismo, pela indiferença absoluta em relação a grupos vulneráveis, por uma concepção paranoica de Estado que mobiliza a imigração e a identidade com fenômeno de angústia social, alguém que desrecalca o passado criminoso de ditaduras militares, que visa paralisar o processo de institucionalização da soberania popular só tem um nome: fascista. E contra ele, as sociedades não têm o direito a contemporização.

O programa de Kast é um programa de guerra, como o de Bolsonaro. Trata-se de puxar o freio de mão do liberalismo econômico e desrecalcar todas as forças que podem modificar os corpos até fazê-los glorificar ditaduras. Kast foi o primeiro líder estrangeiro a parabenizar Bolsonaro por sua vitória. Se Kast ganhar, constitui-se um eixo latino-americano cujos polos são o Chile e o Brasil. Esse eixo reforça as posições reacionárias como nunca antes.

Quando Bolsonaro venceu, podíamos ouvir sempre aqueles que diziam que o poder iria “civilizá-lo”, que tudo aquilo era “discurso eleitoral”, que a realidade do governo era outra, com suas negociações incessantes. O que mais me impressiona é como essas pessoas conseguem preservar seus empregos. Ou melhor, não, nada disso efetivamente me impressiona há tempos. Fake news sempre foi a regra. Quem reclama hoje, na verdade reclama da perda de um monopólio de produção, não mais do que isso.

Por toda a história que ressoa neste momento presente, não é difícil perceber que o que está em jogo no Chile não é apenas uma eleição. É a capacidade de terminar com uma história de derrotas e abrir uma nova sequência de lutas, com novos sujeitos políticos. Quando, em 1780, José Gabriel Condorcanqui liderou a maior revolta indígena que este continente conheceu, sua inteligência o fez compreender que a primeira condição para a vitória era livrar o passado de sua melancolia.

Ao liderar a revolta que atravessou o que hoje é o Peru e a Bolívia, ele se chamou Tupac Amaru II não por “messianismo” ou por qualquer coisa que acadêmicos gostam de usar para desqualificar a força popular da revolta. Ele fez isso por entender que as verdadeiras lutas começam por inverter as derrotas do passado, que seria necessário trazer o nome do rei inca que havia sido morto pelos espanhóis no momento em que se inaugurava a servidão. Tirar esse nome da sombra traumática da derrota. Seria necessário recolocá-lo na frente de batalha para calar as lágrimas diante da destruição. “Voltarei e serei milhões”, como dizia Tupac Amaru. Pois a possibilidade da repetição histórica é o que transforma o desamparo em coragem. Coragem para vencer, o que parece que a esquerda na maior parte dos lugares simplesmente perdeu. Quando nas ruas de Santiago, em 2019, voltavam a tocar as músicas revolucionárias dos anos 70 que lembravam que há de se ficar “de pé, a cantar, pois vamos triunfar”, a mesma inteligência havia retornado à cena política.

Por isso, todo este artigo era para dizer algo simples: Chile, vá em frente. Vá e vença, desta vez com Gabriel Boric. Isso não é apenas uma eleição. No Chile real, há certas eleições que não são apenas eleições. Há quase 50 anos esperamos este momento, sabendo que ele retornaria. Ele voltou, e desta vez não haverá mais bombas que nos consigam parar.

[Foto: MARTIN BERNETTI (AFP) – fonte: http://www.elpais.com]

Nous lisons tous les jours des œuvres traduites, classiques et modernes, mais qu’en est-il de leurs traducteurs et traductrices? Ils/elles sont souvent à la fois écrivains et traducteurs, célèbres ou méconnus. Disponible à cette adresse, ce dictionnaire se veut une porte d’entrée dans l’océan d’informations disponible dans Wikipédia. Il grandira sans nul doute en taille et en sagesse au fil des mois.

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Publié par Marie Lebert

La traduction est une noble tâche

La traduction est une noble tâche, comme l’explique Ignacy Krasicki (1735-1801), poète et traducteur polonais, dans l’essai qu’il consacre sur le sujet : « La traduction est un art à la fois estimable et très difficile, et n’est donc pas le fait d’esprits communs. Elle doit être pratiquée par ceux qui sont eux-mêmes capables d’être auteurs, mais qui voient plus d’utilité à traduire les œuvres des autres qu’à écrire leurs propres œuvres, et qui tiennent plus haut que leur propre gloire le service qu’ils rendent à la société. »

Boris Pasternak (1890-1960), écrivain russe et célèbre auteur du Docteur Jivago, est traducteur pour subvenir aux besoins de sa famille dans un pays qui le harcèle suite à son refus de glorifier les valeurs communistes. Après avoir traduit le théâtre de Shakespeare, il écrit : « Traduire Shakespeare est une tâche qui demande du temps et des efforts. Une fois que cette tâche est entreprise, il est préférable de diviser le travail en sections suffisamment longues pour que le travail de traduction ne s’éternise pas et de terminer une section chaque jour. Avec une progression quotidienne dans le texte, le traducteur se retrouve à revivre la situation de l’auteur. Jour après jour, il reproduit ses actions et il est entraîné dans certains de ses secrets, non pas en théorie, mais pratiquement, par expérience. »

Les traductrices du passé

Dans ce dictionnaire, une place de choix revient aux traductrices du passé. D’abord anonymes ou cachées derrière un pseudonyme masculin, elles commencent à signer leurs traductions de leurs vrais noms au XVIe siècle. Nombre d’entre elles ne se contentent pas de leurs activités littéraires. Elles luttent aussi pour l’égalité entre les femmes et les hommes, le droit des femmes à l’éducation, l’abolition de l’esclavage, une meilleure représentation des femmes à tous les échelons de la société, et tant d’autres causes.

Giuseppa Barbapiccola (1702-1740), philosophe italienne, traduit Les Principes de la philosophie de Descartes non seulement pour faire connaître Descartes au public italien, mais aussi pour défendre le droit des femmes à l’éducation. Elle écrit dans la préface de sa traduction que « les femmes ne doivent pas être exclues de l’étude des sciences, car leur esprit est plus élevé et elles ne sont pas inférieures aux hommes en termes de plus grandes vertus ». À cet effet, sa traduction comprend une histoire de l’éducation des femmes et une histoire de la philosophie.

Sarah Austin (1793-1867), érudite et traductrice anglaise, se spécialise dans la traduction d’ouvrages allemands et français écrits par ses contemporains. Elle défend fièrement ses droits intellectuels en tant que traductrice, écrivant que « cela a été ma pratique invariable, dès que je m’engage à traduire une œuvre, d’écrire à l’auteur, lui annonçant mon intention et ajoutant que s’il voit une omission ou s’il a une correction ou un ajout à faire, ceci dépendra de mon bon vouloir et de mon attention à ses suggestions ».

 

 

[Photo : sauvageauch0 CC 0 – source : http://www.actualitte.com]

Jeune académicien, l’écrivain Mario Vargas Llosa, Prix Nobel de littérature 2010, n’hésite pas à mettre sa notoriété au service de telle ou telle cause politique. Quelques mois après son soutien déclaré pour une candidate de la droite populiste au Pérou, Vargas Llosa s’affiche désormais aux côtés de José Antonio Kast, candidat de l’extrême droite au Chili qui se revendiquait héritier de la dictature de Pinochet…

Publié par Antoine Oury

Arrivé en tête du premier tour des élections présidentielles chiliennes, le 21 novembre dernier, José Antonio Kast, candidat de l’extrême droite, et son Parti républicain ont obtenu le soutien de Mario Vargas Llosa, déclaré au cours d’un entretien mené en visioconférence entre les deux hommes.

« Ce qui se passe au Chili est absolument fondamental pour toute l’Amérique latine », a souligné Mario Vargas Llosa auprès de son interlocuteur, rapporte La Tercera. « Les yeux de l’Amérique latine sont tournés vers le Chili. Il n’y a aucune autre alternative possible à une victoire aux élections. »

Poursuivant son analyse, Vargas Llosa assure qu’une victoire de José Antonio Kast permettrait « au Chili de reprendre la tête et de montrer ce qu’est le centre droit, la liberté, le soutien aux entrepreneurs, l’ouverture aux investissements étrangers ».

L’entretien, enregistré, est diffusé sur la chaîne YouTube officielle du candidat.

Du communisme à l’évasion fiscale

Communiste partisan de la révolution populaire au Pérou comme à Cuba dans sa jeunesse, Mario Vargas Llosa s’est rapidement détourné de ses convictions politiques pour se tourner vers un courant de pensée radicalement opposé, le libéralisme. D’abord motivé par la lutte contre les régimes autoritaires communistes d’Europe de l’Est, il embrasse finalement les théories économiques libérales.

Candidat aux élections présidentielles péruviennes de 1990, sous l’étiquette centre droit, Mario Vargas Llosa avait alors été battu au second tour par Alberto Fujimori. Il s’était alors exilé en Espagne, demandant quelques années plus tard la nationalité espagnole.

Depuis, il soutient régulièrement les candidats étiquetés à droite dans les élections sud-américaines. En mai dernier, il avait ainsi défendu la fille de son adversaire du passé, Keiko Fujimori, face au candidat de la gauche radicale, Pedro Castillo. Ce dernier a finalement remporté les élections, avec 50,13 % des voix.

Cette fois, pour les élections chiliennes, Mario Vargas Llosa affiche sa préférence pour Kast face à Gabriel Boric, représentant de la gauche radicale. Face à la flambée des prix et à un coût de la vie prohibitif, Kast, comme d’autres populistes de droite, semble avoir convaincu des électeurs, mais les réformes sociales de Boric séduisent également. À l’issue du premier tour, Kast a obtenu 27,91 % des voix et Boric 25,83 %.

Jeune académicien, Mario Vargas Llosa semble plutôt cohérent avec ses engagements, puisqu’il s’est récemment distingué par une citation dans l’affaire des Pandora Papers, pour un probable cas d’évasion fiscale…

 

[Photo : RAE, CC BY-NC-ND 2.0 – source : http://www.actualitte.com]

El crítico musical estadounidense analiza el poderoso influjo del compositor alemán en su ensayo «Wagnerismo»

A la izquierda, retrato del compositor Richard Wagner realizado por el fotógrafo alemán Franz Hanfstaengl y datado en torno a 1871. A la derecha, el crítico musical estadounidense Alex Ross, autor del monumental ensayo «Wagnerismo».

A la izquierda, retrato del compositor Richard Wagner realizado por el fotógrafo alemán Franz Hanfstaengl y datado en torno a 1871. A la derecha, el crítico musical estadounidense Alex Ross, autor del monumental ensayo «Wagnerismo».

Escrito por MIGUEL LORENCI

Al escuchar la música de Wagner se pueden sentir deseos de invadir Polonia, como le ocurría a Woody Allen, tener escalofríos o ganas de vomitar pensando en el Holocausto, o de ascender al Walhalla guiados por Odín y las valquirias. Tan proteico es el genio de Richard Wagner (Leipzig, 1813-Venecia, 1883) que el influjo de su legado en el arte, la política, el pensamiento y, desde luego, en la música, pervive y se agiganta 138 años después de su muerte. «Rivaliza con Shakespeare en alcance universal», asegura Alex Ross (Washington, 1968), autor de Wagnerismo (Seix Barral), un monumental ensayo de casi mil páginas que escruta todos los perfiles del controvertido compositor alemán.

Aborda Ross todos los wagneres posibles, reales, alternativos e imaginarios: genial, misógino, feminista, antisemita, socialista, anarquista, romántico, simbolista, satánico, homosexual, animalista, vegetariano o teosófico. También el negro o el judío. Confirma así que wagneriano es un adjetivo tan reconocible y expresivo como kafkiano o felliniano.

Con su colosal y cautivador ensayo quiere Ross equilibrar las múltiples y contrapuestas perspectivas de la figura de Wagner, uno de los creadores más sublimes e influyentes de la historia, pero también un redomado «supremacista y antisemita» del que Hitler quiso apropiarse. Advierte su autor que su libro, subtitulado Arte y política a la sombra de la música, «no es ni una apología ni una condena». Es «la educación de mi vida» y fruto de una concienzuda investigación de una década para desentrañar la madeja de la decisiva influencia de Wagner, «en ocasiones luminosa, a veces nefasta, no solo en la literatura, el teatro, la arquitectura, el arte y el cine, sino también en la vida intelectual y la política».

Contaminación

La reputación del compositor se contaminó para siempre por la ideología nazi «lo que no minimizó el enorme influjo que ejerció sobre una increíble sucesión de doctrinas, movimientos y artistas», reitera Ross, uno de los más prestigiosos críticos musicales del mundo, que refuta la identificación Wagner-nazismo y lamenta que se reduzca al creador de la obra de arte total al cliché de ser «el hilo musical del Holocausto».

«Atribuir a Wagner las terribles acciones de Hitler es un error», sostiene Ross, que destaca cómo el genocida nazi mostró interés por el compositor «antes de radicalizarse». «Es erróneo que Hitler defina la percepción que tenemos de Wagner», insiste Ross en un encuentro virtual con periodistas españoles desde su casa en Los Ángeles. Pese a la ideología que se atribuye al compositor de ParsifalTristán e Isolda o El anillo del Nibelungo, «muchas de sus expresiones fueron bien acogidas por la izquierda, el movimiento feminista y las culturas africana y judía».

Fue el poeta e historiador Peter Viereck quien en 1939 identificó a Wagner como «el manantial individual quizá más importante de la ideología nazi». «La campaña de Hitler para exterminar judíos formaba parte de su amor por Wagner», escribía en 1997 Joachim Köhleren en el libro El Hitler de Wagner. El profeta y su discípulo. «Hitler alimentó este tipo de especulaciones afirmando que un encuentro temprano con Rienzi, cuando escuchó de joven esa ópera de Wagner, le impulsó a emprender una carrera política», escribe Ross. Pero aclara que destacados historiadores del Tercer Reich no conceden credibilidad a sus palabras «y dudan de que Wagner desempeñara un papel significativo en la evolución política del dictador».

«Los roles femeninos de sus óperas inspiraron a muchas mujeres del siglo XX»

El ensayo de Ross aborda también la «misoginia evidente» que marcó la relación de Wagner con las mujeres y que para algunos aparece como algo obvio en muchas de sus protagonistas femeninas, víctimas de muertes trágicas y fatales desenlaces en sus óperas. Argumento que resulta, de nuevo, escurridizo y matizable para el investigador. «Los papeles femeninos de las óperas de Wagner inspiraron a muchas mujeres del siglo XX, porque representaban libertad y ofrecían un retrato heroico de la mujer», afirma.

Ross inicia su ensayo tras el fallecimiento de Wagner y rastrea la influencia del compositor alemán en Nietzsche, Baudelaire, Proust, Virginia Wolf, Thomas Mann o Coppola. Y es que para su autor, «lo verdaderamente extraordinario es que, tras su muerte, su sombra siguió creciendo».

«No es necesario amar a Wagner o su música para dejar constancia de las asombrosas dimensiones del fenómeno», detalla Ross, que indaga las apropiaciones, mitificaciones, transformaciones y deformaciones que experimentaron Wagner y su obra desde su muerte, en la tarde del 13 de febrero de 1883, a los 69 años, en el Palazzo Vendramin Calergi de Venecia. Allí comienza a agigantarse a leyenda del Hechicero de Bayreuth, el genio «a quien Nietzsche describió como una ‘‘erupción volcánica de la capacidad artística completa, indivisa, de la naturaleza misma’’, y a quien Thomas Mann llamó ‘‘probablemente el mayor talento de toda la historia del arte’’».

Crítico de The New Yorker, el primer libro de Alex Ross, El ruido eterno (2009, también en Seix Barral), fue finalista del Pulitzer y un best-seller multipremiado.

 

[Fuente: http://www.lavozdegalicia.es]

El tecladista Esteban Sehinkman y el saxofonista Gustavo Musso presentaron diez magníficas canciones con sonoridades sorprendentes, en temas cortos, muchos de ellos cantables y llenos de swing, interpretados y compuestos en EWI y en sintetizadores.

Foto Ral Ferrari

 

Escrito por Pedro Fernández Mouján

Un extraño objeto musical, apenas identificado en el amplio y diverso universo del jazz, acaban de lanzar el tecladista Esteban Sehinkman y el saxofonista Gustavo Musso en su registro discográfico « Mutable », en el que presentan históricos y reconocidos standards transitados bajo una ambientación tímbrica, sonora e instrumental inhabitual y sorprendente, producto de la electrónica.

El material, que se puede escuchar por todas las plataformas sonoras, reúne diez magníficas canciones con sonoridades sorprendentes, en temas cortos, muchos de ellos cantables y llenos de swing, interpretados y compuestos por Musso en EWI (instrumento electrónico de viento o saxo electrónico) y Sehinkman en sintetizadores.

El registro pasa de versiones a veces « deformes » a otras extrañamente amigables, todas bellas e impactantes de clásicos como « Caravan » (Duke Ellington); « Parker’s Mood » (Charly Parker), « On the Sunny Side of the Street » (Jimmy Mc Hugh) o « A Night in Tunisia » (Dizzy Gillespie), entre otros.

« Lo lindo de trabajar este repertorio es que hay como un permiso omnisciente o tácito que te permite hacer lo que quieras con la versión, casi diría que hay como un deber de buscar algo nuevo porque son todos temas ultratransitados », cuenta Sehinkman -factótum de Pájaro de Fuego y el Real Book Argentino- a Télam.

« Así pasó con ‘Parker’s Mood, donde hicimos una versión superrespetuosa del primer registro de 1948 mutada a la tímbrica que estábamos usando, o con ‘On the Sunny Side…’ , donde no quedó nada del original », agrega.

In a Sentimental Mood – Mutable – Esteban Sehinkman y Gustavo Musso

El tecladista, que desde Pájaro de Fuego trabaja hace años la electrónica y el jazz, señala: « En general buscamos que la parte tecnológica no fuera la única innovación del trabajo, sino que le pudiéramos dar alguna vuelta de tuerca a los standards desde la armonía también ».

« La idea original -relata Musso, saxofonista de Escalandrum- no fue transgredir, sino que nos fuimos encontrando con esta cuestión. Al escuchar este tipo de sonidos naturalmente uno empieza a tener que tomar ciertos desafíos, son los sonidos que aparecen los que te mueven a encontrar cosas distintas, porque quedás afectado de un modo que te hace mover en direcciones quizás antes impensadas ».

« El material tiene distintas capas o profundidades donde los sonidos electrónicos sostienen su camino, se combinan pero no se fusionan; las cosas están en paralelo pero no se mezclan sino que se superponen » Gustavo Musso

Musso, uno de los nombres contundentes del saxo en el jazz argentino, explica que el EWI (Electronic Wind Instrument) está basado en la mecánica del saxofón pero que en vez de teclas trabaja con sensores. « En el instrumento acústico -dice- hay una cuestión mecánica que sentís cuando bajás una llave que acá no existe », además de que las posibilidades se amplían porque uno pasa a trabajar en un registro que amplía las dos octavas del saxo acústico a ocho.

« Básicamente lo que suenan son sonidos de sintetizador operados a través de un controlador con la expresividad y la digitación particular del EWI », remarca Sehinkman, intentando definir un instrumento inusual, poco conocido y que en el jazz se utiliza habitualmente como accesorio del saxo acústico.

« Cuando uno toca un instrumento acústico -dice Musso-, se busca una especie de perfección sonora, porque los instrumentos son desafinados, entonces uno busca una perfección respecto del sonido, a diferencia de lo que es un sonido sintetizado; lo que se busca acá es como esa cuestión más moldeable, más imperfecta de un sintetizador, uno toca una tecla y tiene un sonido perfecto, y a través de esto lo que se busca es la maleabilidad del sonido ».

El registro de « Mutable » se realizó en pandemia. Comenzaron con « Parker’s Mood » y siguieron con el resto de los standards; se intercambiaban pistas, sonidos, armonías sobre lo que el otro músico intervenía y que generaba a su vez una nueva respuesta que producía una reacción en cadena hasta que los temas se iban moldeando con capas y capas de sintetizadores y tomas únicas del EWI que se iban modificando, pero se tocaban siempre de principio a fin.

Foto Ral Ferrari

« Con esto experimenté algo nuevo -remarca Musso- porque con el saxo donde pongo el sonido entra y combina con el resto, pero acá aun cuando un sonido es individualmente lindo a veces no encaja y no empasta con los sintetizadores. Es la parte de la electrónica más misteriosa ».

« Es un poco como en la música acústica -propone Sehinkman- donde hay distintos tipos de orquestaciones y las combinaciones de los timbres tienen familias que funcionan mejor que otras. En cualquier música lo más lindo es encontrar familias de timbres que sean compatibles y armen una estructura sonora ».

A los fines prácticos, Musso recomienda escuchar « Mutable » con auriculares: « El material tiene distintas capas o profundidades donde los sonidos electrónicos sostienen su camino, se combinan pero no se fusionan; las cosas están en paralelo pero no se mezclan sino que se superponen, y con los auriculares podés seguir el camino de ese sonido, que no tiene ningún tipo de interferencia externa sino donde todo que se escucha es porque se tocó y se puso expresamente ».

Respecto de las sonoridades a las que puede remitir el disco, Sehinkman habla de los jueguitos de Saccoa y la infancia.

« Me siento muy conectado a la música de los fichines -dice-, para mí fueron una gran influencia musical que se me filtra en la forma en que escucho. Con el tiempo me di cuenta de que hacía mucha música que estaba relacionada con ese sorround de las máquinas, y el disco tiene ‘momentos Saccoa’. No es el sonido de los 80 pero el espíritu está ahí; es muy particular la música de los fichines, tiene esos matices, esa polifonía rara, los sintetizadores de esa época más analógicos ».

Otra de las decisiones fue no usar sets o kits de baterías electrónicas: « Uno de los parámetros más importantes fue que no hubiera una percusión explícita en el disco sino que hubiera capas que insinúan superposición rítmica ».

« Me siento muy conectado a la música de los fichines, para mí fueron una gran influencia musical que se me filtra en la forma en que escucho. El disco tiene ‘momentos Saccoa’ « Esteban Sehinkman

Musso señala que a pesar de que la posibilidad de edición es casi infinita, « todo lo que está tocado con el EWI va de principio a fin, son tomas enteras de los temas ».

« ‘In a Sentimental Mood’ hice 50 tomas hasta que quedó lo que yo quería -explica-. Ahí está el jazz del disco, no es una edición, son tomas, hay una cuestión melódica que no se interrumpe ni está cortada o editada ».

 

[Fotos: Raúl Ferrari – fuente: http://www.telam.com.ar]

Vén de aprobar unha proposta para defender o topónimo orixinal despois de que o Instituto Xeográfico Nacional recoñecera o outro a petición de Asturias.

O Parlamento de Galicia comprométese cos dereitos da infancia e adolescentes

O Parlamento de Galicia comprométese cos dereitos da infancia e adolescentes

A Comisión 1º Institucional, de Administración Xeral, Xustiza e Interior aprobou por unanimidade a Proposta Non de Lei impulsada polo PPdeG para actuar en defensa da designación patrimonial do topónimo ‘Ría de Ribadeo’.

O encargado de defender a iniciativa este xoves na Comisión do Parlamento de Galicia, o deputado popular Daniel Vega, amparouse na « multitude » de informes técnicos de diferentes organismos como o Seminario de Onomástica da Real Academia Galega (RAG), o Consello da Cultura Galega (CCG) ou a Universidade de Santiago de Compostela (USC) –que complementan ademais o estudo realizado pola Comisión de Toponimia de Galicia–, para asegurar que a petición do Principado de Asturias de recoñecer oficialmente o topónimo ‘Ría do Eo’ non ten sentido.

« Non debemos banalizar nin descoñecer a historia, porque entón cometeremos erros », sinalou Vega, que explicou que a denominación ‘Ría de Ribadeo’ é « a máis antiga e a xeral de todos os tempos (s. XVI a XX), así como a exclusiva ata o século pasado ». Ademais, recalcou, as rías son mar que entra terra dentro, polo que non reciben o nome dos ríos que achegan auga, senón do pobo que antes ou mellor consolidase porto de mar. Aínda partindo de nome do río, insistiu o deputado, na ría de Ribadeo desembocan catro ríos: o Eo, o Suarón, o Monxardín e o Grande.

O grupo popular tamén se referiu a a normativa europea, concretamente a dous preceptos da Comisión de Expertos en Nomes Xeográficos dá ONU (UNGEGN), que recomendan « unha forma escrita única » e « que se evite un cambio innecesario de nomes ». A pesar de que a Comisión da toponimia afirmou en 2006 e 2008 que « a denominación da Ría de Ribadeo era a única oficial no ámbito da Comunidade Autónoma de Galicia » e que a Xunta debería « instar en todos os estamentos estatais e internacionais competentes » ao mantemento « exclusivo » deste topónimo, o pasado 29 de outubro o Instituto Xeográfico Nacional ditou unha resolución que, aínda que establecía a denominación ‘Ría de Ribadeo’ como identificador xeográfico, outorgaba ao topónimo ‘Ría do Eo’ « carácter de nome alternativo » –« co mesmo nivel de oficialidade »–.

UNANIMIDADE

Non entenden no PPdeG esta decisión, como tampouco o fan os grupos da oposición, que votaron a favor da proposta. Con todo, o grupo socialista afeoulle aos populares a tardanza, « posto que, dado que o Goberno asturiano que iniciou o proceso era popular, podían dialogar con eles no seu momento ».

Tamén lle solicitaron ao Goberno galego « a mesma contundencia noutras toponimias », como con ‘A Illa da Toxa’ e a ‘Isla de la Toja’. Neste sentido expresouse tamén o BNG, que tachou ademais o caso de « ataque directo á toponimia de Galicia ». Os nacionalistas tamén censuraron que os populares « traten de pórse medallas » por iniciar o proceso, « cando foi algo colaborativo » entre a Deputación de Lugo e o Concello de Ribadeo.

Vega concluíu o debate afirmando, en resposta ás declaracións do grupo do BNG, que o PPdeG defende « o territorio por completo » e que tamén posúe « un sentimento galeguista ». « Non vou tolerar leccións de nacionalismo porque o nacionalismo non vai unido ao galeguismo; o galeguismo si vai da man de Galicia e os galegos », aseverou o parlamentario popular.

A XUNTA PRESENTARÁ RECURSO DE ALZADA

Na tarde deste xoves, o Consello da Xunta aprobou que o Goberno galego presente un recurso de alzada contra a resolución do Instituto Xeográfico Nacional. Diso informou o máximo mandatario autonómico na rolda de prensa posterior á reunión semanal do seu Executivo, na que sostivo que o Goberno central non ten « soporte legal » para tomar esta decisión, contra a que a Xunta presentará un recurso.

Segundo indicou, ría de Ribadeo foi o « único nome oficial » deste espazo desde que existe a propia ría, un « topónimo que ten séculos de antigüidade ». « Por tanto, entendemos que vulnera a Lei de salvagarda do patrimonio cultural e inmaterial« , incidiu para cualificar de « ilegal » a decisión. Feijóo lamentou que haxa que entrar « nunha discusión que estaba resolta desde hai anos e décadas » e deixou claro que « non se trata de que haxa unha prominencia » do Concello de Ribadeo sobre a zona de Asturias. « Para nada, isto non ten nada que ver, é unha ría compartida », incidiu Feijóo, que dixo que « o nome que ten é o que ten que seguir ».

 

[Fonte: http://www.galiciaconfidencial.com]

 

 

Creada a partir de 200 obras hará escala en febrero, en La Rural, después de exhibirse en las principales capitales del mundo

Para sumergirse en las obras icónicas de Van Gogh

Para sumergirse en las obras icónicas de Van Gogh.

Una caminata entre enormes girasoles amarillos. Un paseo por un cielo azul muy estrellado. Una visita al universo peculiar de un gran artista. Todo eso ofrece Imagine Van Gogh, la primera muestra de arte inmersiva creada a partir de obras icónicas del pintor holandés, que llega en febrero a Buenos Aires.

Imagine Van Gogh presenta una tecnología de avanzada, denominada “imagen total”, un concepto original de las exposiciones inmersivas creada en 1977 por el fotógrafo y cineasta francés Albert Plécy y desarrollado por su nieta Annabelle Mauger para esta exhibición itinerante que ya recorrió varias capitales del mundo desde su lanzamiento en La Cathédrale d’Images (Francia) en 2008.

La muestra invita a los espectadores a sumergirse en unas 200 obras de Vincent Van Gogh, en formato de gran tamaño, proyectadas en el piso de la sala, las paredes y en velas móviles monumentales de más de ocho metros de altura. La tecnología “imagen total” aporta una dimensión totalmente nueva al concepto de exposición de arte y revoluciona el encuentro entre artistas, obras de arte y público.

Una visita que conmueve los sentidos

Una visita que conmueve los sentidos.

 

Con la inmersión, el estado de conciencia del espectador se transforma: al verse rodeado de un entorno audiovisual se produce una percepción de presencia en un mundo no físico. El arte inmersivo explora las emociones, los mecanismos de la percepción y los estados alterados de conciencia.

El público recorre la exhibición en un espacio a oscuras, donde se imponen las proyecciones gigantescas de las pinturas mientras se escucha una selección de música clásica.

La escenografía, realizada por Julien Baron, incluye la proyección simultánea de unas tres mil imágenes a través de 48 proyectores láser de alta definición que transmiten 30 minutos de señales de video y audio sincronizadas en bucle por un software de avanzada tecnología.

Las imágenes se proyectan en toda la sala y se escucha música clásica

Las imágenes se proyectan en toda la sala y se escucha música clásica.

Los 200 cuadros seleccionados para la muestra forman parte de prestigiosas colecciones de museos como el Orsay de París, la Galería Nacional de Arte de Londres, el Museo Van Gogh de Ámsterdam, el Museo de Arte Moderno y el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Una verdadera inmersión en un universo onírico, que sorprenderá a los visitantes en el Pabellón Frers de La Rural.

 

 

[Fotos: Laurence Labat – fuente: http://www.lanacion.com.ar]

 

Lo hizo tras una visita al museo Yad Vashem en Israel

Michelle Colón- MUPR

Miss Universe Puerto Rico, Michelle Marie Colón, visitó hoy, como parte de las actividades relacionadas Miss Universe, el Yad Vashem, museo que honra la memoria de las víctimas del holocausto.

Colón aprovechó para compartir con sus seguidores parte de su historia familiar. Según reveló, su bisabuelo, Rodolfo Cohn, fue un sobreviviente del holocausto. Sin embargo, su familia completa falleció en el holocausto, donde murieron casi 6 millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores, entre 1933 y 1945.

Cabe destacar que aunque el término holocausto tiene raíces griegas y significa “quemarlo todo”, fue en la Segunda Guerra Mundial que se convirtió en sinónimo de asesinato de los judíos europeos.

Según el relato de la reina, Cohn se trasladó al Caribe, donde conoció a su bisabuela, Dorila Thomas. Colón describió a Thomas como una mujer empoderada descendiente de esclavos.

“Juntos, formaron una sólida familia llena de amor, construida sobre la empatía y la resiliencia”, sostuvo la reina de 21 años en una publicación en sus redes sociales.

Para esta excursión, la soberana boricua vistió un traje rosado de Vasallo Atelier.

Por otro lado, Michelle ya lleva oficialmente la banda de Puerto Rico en el certamen, ya que la organización hizo entrega a las candidatas a suceder a Andrea Meza, que completaron el proceso de registro y cuarentena.

Todavía las representantes se encuentran en Jerusalén, debido a que algunas se mantienen en cuarentena como Miss Francia, que dio positivo a covid-19 y Miss USA, que llegó el miércoles a Israel. El sábado se trasladarán a Eilat, ciudad sede del certamen.

Michelle se prepara para la competencia preliminar que será el 10 de diciembre. Mientras que la 70 edición de Miss Universe se transmitirá el 12 de diciembre a las 8:00 p.m. a través de Wapa Televisión.

 

[Fuente: http://www.elvocero.com]

 

 

Considerações sobre a trajetória do cineasta irlandês

Richard Hamilton, Kent State, 1970.

Escrito por VANDERLEI TENÓRIO*

Há algo em Shakespeare que encoraja cada geração a tentar fazer algo novo ou diferente com seu trabalho. Por exemplo, colocar Romeu e Julieta nas praias de Los Angeles, como fez Baz Luhrmann, ou modernizar a linguagem como aconteceu na desastrosa versão de Julian Fellowes. Tornou-se quase paródica essa necessidade constante de reinvenção e, é por isso que as interpretações decididamente tradicionais de Kenneth Branagh parecem tão revigorantes.

Nos últimos 30 anos, Branagh dirigiu seis longas-metragens inspirados em Shakespeare. Nessa perspectiva, suas versões de Henrique VMuito Barulho por Nada e Hamlet estão entre as melhores adaptações cinematográficas do bardo de todos os tempos. A chave de seu sucesso não é tentar reinventar ou reimaginar as peças, é apenas escolher um cenário e, em seguida, interpretar o texto com um gosto incomparável. Sua versão de Hamlet, por exemplo, dura quatro horas inteiras, colocando cada palavra do magnífico texto de Shakespeare na tela.

Em suas belíssimas adaptações shakesperianas, Branagh destrói totalmente a ilusão de que Shakespeare é inacessível. Mesmo hoje, quando muito da língua anglo-saxônica mudou do inglês Tudor e as peças são mais de impacto do que pentâmetro. Nas obras de Branagh, Shakespeare pode ser apreciado por qualquer pessoa, o cineasta e roteirista sabe trabalhar com excelência a roupagem e a linguagem na narrativa visual e textual de seus filmes.

O irlandês é íntimo dos escritos do dramaturgo, poeta e escritor inglês. Pontualmente falando, todas as adaptações para o cinema de Shakespeare de Branagh são baseadas em produções teatrais anteriores nas quais ele estrelou na Royal Shakespeare Company e na Renaissance Theatre Company. Essa decisão dá um senso de credibilidade ao seu trabalho cinematográfico.

Branagh entende os ritmos e temas de Shakespeare tão bem que os transmitir parece fácil. Veja seus monólogos de Benedick sobre sentimentos conflitantes em relação a Beatrice em Muito Barulho por Nada (1993). A dicção de Branagh rola com o lirismo da linguagem do bardo, enquanto seu bloqueio varia da incerteza inclinada ao êxtase desenfreado e fervilhante. Os espectadores serão capazes de deduzir do contexto quaisquer nuances linguísticas que, de outra forma, poderiam evitá-los.

Tecnicamente falando, parte do apelo das adaptações de Branagh são os gigantescos elencos que ele monta para cada uma de suas obras. Richard Briers, Derek Jacobi e Emma Thompson são alguns de seus afortunados talismãs recorrentes, enquanto ele também traz performances notáveis – de Denzel Washington, o adolescente Christian Bale e até mesmo Keanu Reeves – igualmente surpreendente é a maneira como ele faz de Brian Blessed uma presença credível na tela.

Por exemplo, o elenco de Hamlet é tão magnífico que chega a ser desconcertante. Peter O’Toole, Judi Dench e Ken Dodd têm aparições sem palavras, enquanto Charlton Heston, Robin Williams e Jack Lemmon aparecem para pequenas participações especiais. Claramente, os atores adoram trabalhar para ele – Branagh é um dos poucos cineastas que consegue enxergar a alma dos atores, nesse sentido, o fato de ele ser ator ajuda muito.

No quesito casting, Branagh manteve sua lealdade aos atores britânicos, os considerados “atores shakespearianos”. Essa escolha deliberada contribui não apenas para o estilo de Branagh, mas também para a aparente credibilidade dos filmes. Em outras palavras, atores britânicos treinados “fazendo Shakespeare” são teoricamente mais palatáveis para muitos públicos do que alguém como Al Pacino, por exemplo, cujo sotaque americano foi ridicularizado em seu documentário baseado em Ricardo IIIProcurando Richard (1996).

Como John Ford, Irmãos Coen, Spike Lee, Quentin Tarantino e Wes Anderson, Kenneth Branagh recicla colaboradores. Ele constantemente trabalha com os profissionais: Tim Harvey (designer de produção), Patrick Doyle (compositor) e Roger Lanser (diretor de fotografia). Na verdade, quando esses nomes aparecem na tela, sabemos que estamos assistindo a um filme de Branagh.

Branagh tira o máximo proveito das técnicas cinematográficas – close-ups permitem uma intimidade com atores que o público de teatro nunca pode experimentar – enquanto usa longas tomadas para permitir as atuações e os scripts falam por si. A forma dos filmes atende inteiramente aos textos, o que pode levar alguns a rejeitar seus filmes como obsoletos. As adaptações para o cinema de Shakespeare de Kenneth Branagh (e muitos de seus filmes não Shakespeare) incluem ricas mise-en-scènes e cinematografia arrebatadora, ambas as quais servem para iluminar a poesia e a prosa de Shakespeare.

As escolhas cinematográficas de Branagh – especificamente tomadas de sequência ou cenas que se desdobram em uma tomada longa e tomadas de rastreamento Steadicam que circundam os personagens – funcionam com o fluxo da linguagem de Shakespeare. Talvez o exemplo mais memorável de ambas as escolhas estilísticas seja sua tomada de rastreamento de quatro minutos em Henrique V (1989), em que o príncipe Hal de Branagh carrega seu garoto de bagagem morto (Christian Bale) pelo campo de batalha espalhado por soldados enquanto Non Nobis toca sombriamente a trilha sonora.

Em Henrique V (1989), Branagh se aproxima perigosamente do entorpecimento. No entanto, consegue capturar a verdade emocional do drama de Shakespeare, o que ajuda a evitar qualquer risco de secura. Henrique V rendeu a Kenneth Branagh aclamação da crítica mundial e tem sido amplamente considerado uma das melhores adaptações cinematográficas de Shakespeare já feitas. Fora que, o longa-metragem rendeu a Ken em sua estreia como diretor, indicações ao Oscar de Melhor Ator e Melhor Diretor.

Grande parte desse sucesso deve ser atribuída ao talentoso designer de produção de Branagh, Tim Harvey. A calorosa vila toscana de seu Muito Barulho por Nada (1993) intoxica o público com seu sol brilhando permanentemente e o barulho de insetos ao fundo. A peça poderia ser o melhor romance de Shakespeare e seria preciso um coração endurecido para não cair sob seu feitiço – e de Branagh. No entanto, o verdadeiro triunfo de sua obra é Hamlet, ambientado em um palácio inspirado em Versalhes.

Cada moldura parece opulenta e excessiva, tornando o traje de luto de Hamlet ainda mais incongruente. É um espetáculo suntuoso que condiz com a grandeza e a natureza épica da história. Todas as decisões estéticas de Branagh e Harvey, em última análise, existem para a missão maior da história. Algumas dessas escolhas podem não ser radicais ou extrapolar os limites, mas, são cruciais.

Branagh nem sempre teve sucesso com seus filmes de Shakespeare, mas eles tendem a falhar quando ele empurra ideias menos convencionais. Sua versão de Como você quiser (2006), tem muitos encantos, mas é crucialmente dificultada pela escolha de ambientá-la no Japão. O cenário é mal realizado e não faz muito sentido dentro do contexto do filme. Transformar Amores Perdidos (2000) em um musical dos anos 1930 recebeu igualmente respostas mistas.

Seu último projeto shakespeariano, A Pura Verdade (2018), oferece a oportunidade de o público estar no lugar de William Shakespeare, o filme retrata Shakespeare nos anos finais de sua vida. No filme, Branagh brinca alegremente com a biografia de Shakespeare, polvilhando uma mistura de fatos e suposições picantes, ao lado de um elenco de estrelas que sabe como lidar com uma peça de Shakespeare, incluindo Judi Dench e Ian McKellen. Kenneth declarou que buscava fazer uma conexão entre o homem e a obra. O desejo dele era encontrar o ser humano em Shakespeare – Branagh encarnou o papel principal do filme, enfim, ele interpretou seu grande ídolo William Shakespeare. Recentemente, em entrevista ao Collider, Branagh revelou que está disposto a retornar para o clássico panteão shakespeariano de uma forma inesperada: através das animações.

Além de adaptações das obras de Shakespeare, o ator, roteirista e cineasta irlandês também comandou inúmeros outros projetos cinematográficos, incluindo Frankenstein (1994), o subestimado Thor (2011), Cinderela’ (2015), Assassinato no Expresso do Oriente (2017), Artemis Fowl: O Mundo Secreto(2020) e Morte no Nilo (2020).

Neste mês de dezembro estreia seu novo longa-metragem Belfast. O filme é baseado nas memórias do diretor durante o verão de 1969, onde a vida de Branagh (com oito anos na época) mudou completamente por causa dos conflitos na Irlanda do Norte (The Troubles), o conflito político por conta das desavenças entre os católicos irlandeses e os protestantes no Norte do país durante os anos 1960.

No filme, Branagh pretende recriar esses momentos em branco e preto pelo olhar de um jovem de nove anos chamado Buddy (Jude Hill) que vivia uma infância idílica em Belfast e vê tudo se perder quando seus pais (Dornan e Balfe) e seus avôs (Dench e Hinds) precisam proteger-se por contar do sentimento de violência que começam a pipocar na região. A previsão é de que Belfast seja exibido nos cinemas do Brasil em fevereiro de 2022.

Em suma, Kenneth Branagh é atraído por histórias, temas e motivos distintos. Ele também se recusa a definir Shakespeare contemporaneamente e possui um desejo apaixonado de levar a linguagem de Shakespeare às massas. Ostenta um estilo de direção e estética de produção exclusivos. Mas apesar de tudo, Kenneth Branagh quase sempre ajuda a iluminar Shakespeare. Com Kenneth, passamos a ver Shakespeare de forma democrática, distinta, direta e bela.

*Vanderlei Tenório é bacharelando em Geografia na Universidade Federal de Alagoas (UFAL).

 

[Fonte: http://www.aterraeredonda.com.br]

Un remarquable ouvrage sur Sartre qui prend en compte la totalité des textes publiés et inédits pour révéler un nouveau visage du philosophe.

 

Écrit par Hicham-Stéphane Afeissa

Dans une chronique de Libération, Robert Maggiori racontait naguère l’une de ces anecdotes pleines de sel dont il a le secret. A L’École normale supérieure de la rue d’Ulm, dans les années 1924-1928, écrit-il, il y avait une jolie attraction, proposée surtout aux jeunes filles qui venaient en visite. En montant sur les toits, la nuit, elles pouvaient avoir une vue plongeante sur les « turnes », et jouir d’un double spectacle. Celui d’un élève de bel santé qui, des heures durant, déclinait les positions du Kama sutra, et celui d’un autre pensionnaire qui, collé à sa table, écrivait, écrivait, écrivait. Si l’histoire a perdu le nom du premier, le second se fera rapidement connaître : il s’agit de Jean-Paul Sartre   .

Études sartriennes

Sartre. Une anthropologie politique (1920-1980) Grégory Cormann 2021 Peter Lang 381 pages

Depuis plusieurs décennies, les études sartriennes se sont constituées en un champ de recherche universitaire très dynamique, lequel a permis de prendre la mesure du travail considérable qu’effectuait ce « jeune fou de la plume » qui noircissait des cahiers entiers d’écriture et écumait méthodiquement la bibliothèque de l’ENS. Le point de départ historique d’un tel examen systématique du parcours intellectuel de Sartre pourrait être situé à la fin des années 1970, et plus précisément au lendemain d’une décade de Cerisy-la-Salle consacrée à Sartre. Les intellectuels qui s’étaient rencontrés à l’occasion de ce colloque prirent la décision de continuer à travailler ensemble – ce qu’ils firent effectivement en créant le Groupe d’études sartriennes, dont le siège est à Paris, et qui existe toujours aujourd’hui, réunissant plus de 400 adhérents venus de pays des cinq continents, et rassemblant chercheurs, étudiants, enseignants de plusieurs disciplines. Dans le sillage des activités du groupe, et à l’instigation de deux des meilleurs spécialistes actuels de Sartre (Juliette Simont et Vincent de Coorebyter), a été fondée en 1984 la revue Études sartriennes, dont le vingt-cinquième numéro est sorti il y a quelques mois. Parallèlement, une formidable entreprise éditoriale a livré au public les nombreux inédits qui ont jalonné toute la carrière intellectuelle de Sartre, depuis cette « turne » où il écrivait sans relâche à l’aube de ses vingt-ans jusqu’au soir de sa vie. Des travaux fondamentaux – nourris d’une connaissance, sinon exhaustive, du moins beaucoup plus complète des écrits de Sartre – ont commencé à voir le jour : citons pêle-mêle les travaux de Pierre Verstraeten, Juliette Simont, Vincent de Coorebyter, Jean-François Louette, François Noudelmann, Geneviève Idt, Michel Kail, Daniel Giovannangeli, Philipe Cabestan, Raoul Moati, Gautier Dassonneville, Hervé Vautrelle, Marielle Macé, etc.

Le livre qui sort ces jours-ci aux éditions Peter Lang de Grégory Cormann s’inscrit brillamment à la suite de ceux que nous venons de citer. Prenant en compte les textes canoniques, ainsi que les textes apparemment marginaux, les inédits et le vaste ensemble des écrits autobiographiques, il ambitionne, comme le dit l’auteur en Introduction, de faire une « archéologie de la pensée française contemporaine », ou encore de produire « une histoire intellectuelle du XXe siècle au prisme de Sartre ». Pari tenu car c’est exactement ce que le livre offre à ses lecteurs, et plus encore : une exploration passionnante du milieu intellectuel au sein duquel Sartre a évolué entre 1920 et 1980, et au sein duquel il a travaillé à prendre position.

Le jeune Sartre 

Ce n’est pas sans raison que nous débutions ce compte rendu par une référence au jeune Sartre, encore élève à l’ENS. Il nous semble en effet que l’une des principales découvertes des études sartriennes aura porté sur l’extraordinaire bouillonnement d’idées qui a caractérisé les premières années de la réflexion de Sartre et qui a abouti à la publication en 1936 de son bref essai fulgurant sur La Transcendance de l’Ego. Quel cheminement a bien pu conduire un tout jeune homme, âgé de trente ans seulement, à l’écriture d’un tel essai ? Si le rapport avec la phénoménologie de Husserl n’avait bien entendu échappé à personne, il faut bien dire qu’on ignorait l’ampleur des lectures de Sartre et la diversité de ses interlocuteurs, pourtant discrètement présents dans le sous-texte de l’essai. Quelle connaissance, par exemple, Sartre avait-il de Heidegger à l’orée des années 1930 ? Comment situer la lecture qu’il avait des deux principaux philosophes allemands de l’époque par rapport à celle d’Alexandre Koyré, de Jean Wahl, d’Emmanuel Levinas, d’Alexandre Koyève, de Gabriel Marcel et de quelques autres encore ?

C’est à ces questions que s’efforce de répondre Grégory Cormann dans le premier chapitre de son livre, en se donnant pour objet d’étude la revue Recherches philosophiques dans laquelle Sartre finira par publier La Transcendance de l’Ego, qui a paru de 1931 à 1937, et qui, mieux que tout autre, a alors assumé la tâche de « passeur » de la philosophie allemande. On y apprend que c’est à travers un dialogue serré avec ses contemporains qui, tous, découvraient en même temps que lui la pensée de Heidegger, que Sartre a élaboré sa propre interprétation et qu’il a commencé à prendre ses distances avec le maître de Fribourg. Le choix de publier son essai de 1936 dans les Recherches philosophiques est à ce titre très significatif.

C’est dans la même perspective qu’il convient encore de lire la seconde publication marquante de Sartre, l’Esquisse d’une théorie des émotions de 1939, auquel Grégory Cormann consacre le second chapitre de son livre. L’originalité de l’approche de l’auteur tient ici tout d’abord à ce qu’il porte à la connaissance du lecteur un remarquable compte rendu de presque une dizaine de pages, à ce jour encore non traduit en français, de Günther Anders (qui s’appelait alors Günther Stern), paru dans les colonnes de Philosophy and Phenomenological Research. Mais son originalité tient surtout à ce que l’auteur s’emploie à répondre pied à pied à la lecture d’Anders en montrant qu’il se méprend (et, avec lui, d’innombrables lecteurs des générations suivantes) sur le sens des thèses que défend Sartre en ce qu’il méconnait « l’anthropologie philosophique d’inspiration maussienne » qui est celle de l’essai. De manière très convaincante et pour la première fois, Grégory Cormann montre que l’article très célèbre de Marcel Mauss sur « Les techniques du corps », paru en 1936, a joué un rôle décisif dans l’élaboration de la réflexion de Sartre dans l’Esquisse d’une théorie des émotions.

Les chapitres trois à six apparaîtront peut-être comme les plus étonnants, car on y découvrira un jeune Sartre lecteur attentif d’Alain, durablement attaché à lui donner la réplique ; un jeune Sartre bien meilleur connaisseur de Freud qu’on n’a pu le dire, en lequel il voit un interlocuteur majeur pour la discussion du thème de la mort jusqu’au moins les Carnets de la drôle de guerre ; un jeune Sartre de plus en plus critique à l’égard de Bergson, dont on sait que la lecture l’Essai sur les données immédiates de la conscience dans les années 1920 avait eu pour effet de le convertir à la philosophie ; un jeune Sartre qui débat déjà avec Bachelard, comme il le fera explicitement dans L’être et le néant en 1943 ou, dix ans plus tard, dans La Reine Albermale ou le dernier touriste.   

Sartre politique

Les chapitres suivants de l’ouvrage de Grégory Cormann sont consacrés au Sartre de la maturité, et plus précisément au Sartre politique qui multiplie les prises de position publique en se taillant la réputation d’« intellectuel engagé » qui  lui vaudra d’être comparé à Voltaire.

On savait Sartre proche des mouvements indépendantistes au cours de la guerre d’Algérie. En mars 1956, ce dernier fit paraître un article titré « Le colonialisme est un système », dans lequel il reprenait une intervention effectuée lors d’un meeting pour la paix en Algérie, organisé salle Wagram, à Paris, le 27 janvier 1956, sous l’égide du Comité d’action des intellectuels contre la poursuite de la guerre en Algérie. Mais savait-on que l’année suivante, en décembre 1957, Sartre fut appelé à déposer au procès de Mohamed Ben Sadok, accusé d’avoir assassiné le vice-président de l’Assemblée algérienne Ali Chekkal au mois de mai de la même année ? Le manuscrit encore inédit du texte rédigé par Sartre en vue de son témoignage, déposé à la BNF, fait l’objet d’un examen minutieux dans le chapitre sept du livre de Grégory Cormann, et permet de situer Sartre à un moment où il est en train de prendre ses distances avec le Parti communiste, et où il s’efforce de répondre à la critique instruite par Merleau-Ponty dans Les aventures de la dialectique (1955).

En septembre 1961, Sartre termine la rédaction de sa préface aux Damnés de la terre de Frantz Fanon. Par cette préface qui, on le sait, fera scandale, Sartre donna au mouvement littéraire et intellectuel de la « négritude » promu par Césaire et Senghor une notoriété internationale. Là encore, le parcours de Sartre vaut d’être saisi dans la longue durée pour être mieux compris, comme le fait Grégory Cormann en rappelant l’importance qu’a pu avoir pour le jeune Sartre son professeur de philosophie d’hypokhâgne et de khâgne, Félicien Challaye, qu’il décrit dans ses entretiens avec Simone de Beauvoir de 1974 comme « un personnage légendaire qui parlait contre les colonies avec les élèves et qui les convainquait ».

Dans le dernier chapitre du livre, l’auteur consacre quelques pages extrêmement intéressantes sur ce « personnage légendaire », dont la réputation a été ternie pendant la Seconde Guerre mondiale du fait de sa collaboration avec le gouvernement de Vichy, en examinant sa principale publication intitulée Souvenirs sur la colonisation (1935). Challaye est peut-être l’un des premiers intellectuels français à avoir cherché, au terme d’une vaste entreprise d’enquêtes dans les colonies (en Inde, à Java, en Indochine, en Égypte ou encore au Japon), à inventorier les dérives et les contradictions du système colonial. Comme le montre Grégory Cormann, c’est sans doute à l’influence de Félicien Challaye qu’il faut attribuer la première initiation de Sartre à la politique, dont le moins que l’on puisse dire est que ce dernier en aura retenu durablement la leçon.

[Source : http://www.nonfiction.fr]

Elias Canetti

Escrito por Antonio Costa

El tren se paró en Russe, a orillas del Danubio, entre Rumanía y Bulgaria. Íbamos en un viaje por tierra hasta el Cáucaso. Me acordé de Elías Canetti, de sus libros de memorias,  el primero La lengua absuelta, donde habla de su infancia en Russe. Cuando amaba tanto las palabras que un día se cabreó mucho porque su prima no le dejó ver un cuaderno donde apuntaba palabras. Y cuando deseaba intensamente conocer la lengua secreta en que se comunicaban sus padres cuando querían estar solos, que era el alemán.

En la estación de Russe entraron en el tren los burócratas para mirar con dedicación los papeles. Se pusieron a mirar si Consuelo podía pasar. Les dije que era solo un tránsito. Pero incluso para tránsito había que mirar bien los papeles. Y el Danubio que negaba los papeles, que recorría toda Europa. El Danubio del agua y de los sueños. El Danubio de Claudio Magrís y de montones de escritores europeos de mil maneras. Escritores que bebían de muchos modos en sus aguas fertilizantes.

El tren también era un río, un río de irrealidad y de comunicaciones, la esencia del viaje y del desplazarse. De las visiones y del hablar con todos fugazmente. Pero también subían burócratas a los trenes. Íbamos en un tren desde Bucarest a Estambul, en medio de un viaje por tierra desde Madrid hasta Yerevan. Conocimos a un trotamundos que se llamaba Antonio, viajaba con su mujer, su hija y su suegra. Antonio se burló de aquel tren, lo comparó con los españoles, dijo que era como los de España en los años sesenta. Pero a mí me gustaba más ese tren que los AVE españoles para ricos, con ese diseño frío, con ese encierro hermético en una cápsula, aislados del mundo, como la pesadilla de aire acondicionado de Henry Miller.

En la estación de Russe recordé aquel viaje por el Danubio que Canetti cuenta en La antorcha al oído, cuando fue desde Viena a Russe para recordar su infancia. Cuando todos querían que fuese médico y él se puso a estudiar Química porque en realidad lo que quería era ser escritor. Cuando todos sus familiares estaban haciendo las maletas en el fin de una época para escapar de los nazis y marcharse a Palestina. Cuando se encontró a su prima que cuando era niño le robaba las palabras hecha una tirana y una furia sin comprensión. El Danubio era un tren entonces lleno de sugestión que simbolizaba todo lo que era fluido y cambiante en Europa, toda la personalidad variada y onírica de Europa. Cuando aún no existía esta cruzada moderna contra todo lo que es sugestivo y tiene encanto.

En la estación de Russe Consuelo pensaba si la dejarían pasar. Estábamos entre dos países, con el rollo de los papeles, de los visados, de los permisos. La gente se ha convertido en papeles. Qué digo, en datos de ordenador, mucho peor. Al final la dejaron pasar y lo celebramos levantando las cervezas en el vagón.

Y me acordé de Canetti, que traspasó las fronteras. Canetti estuvo en sus libros, en su cultura libre como el sueño. Tenía un nombre español, pero nació en Bulgaria, se hizo adulto en Viena, despertó en Berlín y llegó a la madurez en Londres. Y escuchó voces en Marraquech. Y se puso de frac en Estocolmo y resistió a los periodistas en Zúrich. Y, como dice Muchnik, todo su mundo eran los libros.

En la estación de Russe pensé que el protagonista de su Auto de fe vivía en una casa llena de libros, y peleaba a muerte con su criada. Tenía relaciones sexuales con ella de algún modo, pero la criada desconfiaba de los libros. Y al final se los quema todos. El pobre hombre que se libera en sus libros se encuentra en un mundo donde los libros son cenizas. Igual que cuando los intolerantes nazis quemaron libros en las plazas.

En la estación de Russe recordé sus memorias. La lengua absuelta, La antorcha al oído, El juego de ojos. Canetti vivía en los libros, fuera de los países. Vivía en Berlín o en Londres, en Zúrich. Conocía a Freud, a Karl Kraus, a Bertolt Brecht, a Mahler. Vivía en la Viena del imperio austrohúngaro que era una superación de los países. Una superación literaria de las fronteras, con unos emperadores familiares que iban a refrescarse al mar en Trieste. En aquella Viena donde manó como un géiser la cultura europea en el fin de una época, cuya crónica hizo Stefan Zweig en El mundo de ayer.

En la estación de Russe me acordaba de cuando encontró a los grandes escritores, a los pensadores sin fronteras en Viena, en Berlín. Todos aquellos que trajeron lo más sorprendente de la época moderna. Y él sin hacer aspavientos, con su bigote de Nietzsche escondido, reflexionaba sobre ellos. Ya reflexionaba de niño junto al Danubio en Russe.

Recordé que a lo largo de años pergeñó su teoría de las masas en Masa y poder. Había unas masas que son un desafío inconsciente al poder. Y otras que son la manifestación del poder que se mete por todas partes y lo despersonaliza todo. Las personas pierden su personalidad al meterse en ese gregarismo. Se metamorfosean, se vuelven kafkianas y ciegas. A Canetti le fascina la masa y la teme. Lo alucinan las multitudes de los cuadros de Brueghel, pero se mantiene al margen porque lee libros. Se mete en los libros en sus sucesivos despachos (su vida fue una sucesión de despachos) y resiste los embates de la ignorancia.

Estaba en la estación de Russe junto al Danubio y soñaba con Europa. Y esperaba que los burócratas nos dejaran pasar a Consuelo y a mí. Y al final pudimos pasar. Había unos jovencitos suecos en nuestro vagón y se alegraron de que pudiéramos pasar por Bulgaria. Y levantamos las cervezas en el aire.

 

[Fuente: http://www.fronterad.com]

L’Associació Talma ha creat el projecte amb l’objectiu de treballar a partir d’un vessant terapèutic per millorar la qualitat de vida de les persones.

Exemple d’un ‘kit’ preparat per les usuàries de l’Espai Oh! Verd amb tots els elements que el formen: des d’un quadern de camp, les llavors, entre altres. F

Escrit per Marta Catena [LaviniaNext]

El projecte ‘Espai Oh! Verd’, impulsat i creat per l’Associació Talma, és un programa educatiu, inclusiu i integrador que té com a eix principal un jardí i hort terapèutics, que cal crear i mantenir. Aquest projecte està dedicat a totes aquelles persones amb risc d’exclusió social, discapacitat intel·lectual, trastorn mental, gent gran i altres agents de la comunitat. L’objectiu principal sobre el qual treballen és la millora de la qualitat de vida dels usuaris i usuàries mitjançant activitats d’horticultura terapèutica.

L’Associació Talma, el radi d’acció de la qual és la comarca de les Garrigues, va iniciar el projecte a principis de l’any 2020, amb una formació al seu equip de tècnics i professionals en horticultura terapèutica, per tal de poder desenvolupar, amb un seguit de materials, dinàmiques amb la finalitat de millorar i incidir en tots els àmbits de la vida que envolten la persona.

Exemple de ‘kit’, que s’entrega a alumnes d’escoles i instituts i a persones voluntàries, amb caselles i terra per a plantar les llavors.

Funcionament de les activitats

Actualment, un total de dotze persones són usuàries del projecte de manera continuada, provinents de quatre serveis diferents de Talma. La manera d’organitzar les activitats en horticultura terapèutica són distribuint les participants en tres grups diferents, en els quals sempre hi ha l’acompanyament d’una persona tècnica durant la seva execució i se supervisen per la coordinació del projecte.

A més, l’Associació Talma ha comptat amb la col·laboració de voluntaris i voluntàries, i amb la cooperació de centres escolars, entitats i instituts de la comarca lleidatana: l’Escola Dula, l’Escola ZER Pedrera i l’IES Mare de Déu de Montserrat.

Gràcies a la formació rebuda, els tècnics i professionals han pogut dissenyar de manera eficient i correcta els espais on es duen a terme les activitats, amb la seva justa adequació; han pogut realitzar la compra d’eines i materials necessaris; i crear els grups d’usuàries i les eines d’avaluació i seguiment de la seva evolució en el projecte.

Un exemple d’activitat concreta és el treball dels gira-sols. L’objectiu és buscar una participació comunitària però evitar el contacte, per raons de seguretat de la pandèmia. Per tant, les usuàries de l’Espai Oh! Verd han creat un ‘kit’, amb llavors de gira-sol, terra, un quadern de camp i altres elements per la seva correcta plantació i l’han entregat a alumnes d’instituts de la comarca i a persones voluntàries, per tal que les plantessin.

Un cop els gira-sols han crescut, s’entreguen de nou a les participants de l’Espai Oh! Verd per plantar-los altre cop. “Amb aquesta activitat hem pogut treballar la motricitat fina, a nivell atencional, per treure les pipes dels gira-sols, per exemple”, explica Laura Pifarré, coordinadora i psicòloga de l’Associació Talma.

També s’han realitzat activitats amb plantes aromàtiques, com la lavanda o les calèndules, per tal que les usuàries les acabin macerant per aconseguir fabricar de manera artesanal productes com oli, crema labial, bossetes aromàtiques per l’armari i una espelma aromàtica. “Volem arribar a treballar emocions com la frustració, les expectatives, la responsabilitat, la cura…”, afirma Pifarré.

Grup de persones usuàries de l’Espai Oh! Verd realitzant una activitat de plantació.

Dificultats provocades per la pandèmia

A causa de l’arribada de la pandèmia i la primera onada, el projecte va patir un seguit de dificultats. Però l’equip tècnic va apostar per la continuïtat de les dinàmiques i es va dissenyar un pla perquè les usuàries seguissin els tallers des de la seguretat de les seves llars, durant l’època de confinament. Actualment, gràcies a l’estat de la pandèmia, les activitats ja s’han reprès de manera física a l’Espai Oh! Verd.

El projecte ha estat candidat als Premis La Confederació 2021, celebrats anualment amb l’objectiu de donar visibilitat i valor als projectes i aportacions que realitzen les diferents entitats de Catalunya pel tercer sector.

Espai Oh! Verd treballa amb una mirada respectuosa amb l’entorn i la natura, a més de les persones usuàries, ja que tot el seguit d’accions tenen una gran organització de criteri professional i consciència. A més, a les comarques de Lleida és una acció totalment innovadora, amb aquest enfocament terapèutic de l’horticultura, amb una avaluació constant de l’evolució de les usuàries amb els recursos ideats exclusivament per al projecte. Dins de l’Associació Talma és el primer projecte que implica un alt nivell de cooperació interserveis.

[Fotos: Associació Talma – font: http://www.xarxanet.org]

 

Como polvo en el viento (Tusquets, 2020, 672 p.) es un retrato generacional, una fotografía de época. Un retrato que en términos pictóricos podríamos ubicar dentro de la corriente del neobarroco: lleno de detalles, casi manierista, luces y sombras. En términos literarios habría quizás que pensarlo más como una epopeya, la epopeya de una generación cubana en busca de un tiempo y una ilusión perdida, luchando por sobrevivir física y espiritualmente, sumergidos en una batalla por mantener los rasgos de identidad y los lazos de amor.

Escrito por Diego Petersen

A la manera antropológica, Leonardo Padura retrata una época a partir de narrar la historia de un grupo de amigos. Eso son los personajes: una panda de cuates de los más diversos orígenes étnicos, sociales y culturales, unidos por el ideal de la gran transformación que supuso la Revolución cubana. Hijos ya de la era posrevolucionaria, educados y formados en el ideal del hombre nuevo, el clan está listo para enfrentar el mundo. Son unos cuantos, pero son todos. Son historias individuales y, sin embargo, es la historia de una generación completa.

Los personajes de Padura están tejidos con la finura de un gobelino: trama y urdimbre. Trama novelesca y personajes complejos entrelazados para construir una novela llena de detalles, historias personales con luz luces y sombras tejidas con la precisión de un maestro de Flandes.

Hombre y circunstancia. Lo que en la filosofía de Ortega y Gasset es el binomio existencial en literatura es laberinto del personaje. Cada vuelta de tuerca, cada decisión, cada duda, cada trago de alcohol, cada miedo, cada mentira, cada muro infranqueable, cada decisión política, cada cambio en la dirección del viento, va metiendo a los personajes de Padura en un laberinto que se ha de recorrer solo y que nos enseña eso que en la vida llamamos madurez y no es sino el inexorable recorrido hacia la vejez, o más precisamente, hacia la pérdida de la juventud. Cada personaje recorre su propio laberinto hasta que un evento insospechado, algo que siempre estuvo ahí, esa pequeña señal que esperan los malheridos, los hace reconocer que su laberinto es parte de un laberinto mayor del que todos son parte.

Como a las flores de diente de león, esos silvestres y pompones blancos a los que en la infancia soplábamos con fuerza para dispersarlos en busca de una mejor suerte, el vendaval de la historia golpeó a la Cuba de los años noventa y dispersó a este frágil grupo de amigos. Como polvo en el viento es una novela sobre la diáspora cubana. La caída del muro de Berlín y el derrumbe del sistema llamado del socialismo real es el contexto de esta historia que es al mismo tiempo una profunda crítica al sistema político y una tierna exaltación del sentido de la amistad; un thriller lleno de incógnitas, culpas y sospechas, y un retrato de época.

Biológicamente la diáspora es la dispersión de la semilla o espora como estrategia de sobrevivencia de las especies; la dispersión como forma de preservación. En los humanos la diáspora es una fuerza que rompe y dispersa, arranca y arrastra. A diferencia de la migración, donde las fuerzas de atracción hacia el destino son tan fuertes como las de expulsión del origen, en la diáspora es la expulsión la fuerza motor del movimiento y el destino incertidumbre. La migración trasplanta la identidad; la diáspora la lleva a cuestas como el caracol y tendrá que cargar el peso por largo tiempo. En la diáspora, como en ningún otro fenómeno migratorio, la identidad viaja de polizón, nunca se separa y encuentra el menor resquicio —una cafetera, una gorra de beisbol, una melodía— para hacerse presente. El que se queda atesora el recuerdo, pero también la incertidumbre; suya es la duda. Cito:

Qué era mejor: ¿saber o no saber? ¿Vivir en la oscuridad o descubrir que existen no solo las sombras sino también la luz (o viceversa)? ¿Creer sin dudar o dudar y luego perder la fe, o mantenerse en la fe y seguir creyendo a pesar de las dudas?

La diáspora cubana es la condición y el destino de Clara, Horacio, Elisa, Marcos, Darío, Bernardo, Irving, Joel, Walter, Guetsy, Adela. Todos ellos son parte del 1,7 millones de cubanos que han salido de la isla en los últimos treinta años y también de los once millones que aún viven en ella. Ahí están la ilusión y la corrupción, la amistad y la traición, el crimen y la maternidad, lo más sublime y lo más ruin de las relaciones humanas, la grandeza de un pueblo disperso. Lo dice Clara, uno de los personajes de esta novela, como una gran síntesis de lo específico de la diáspora cubana: “Somo polvo en el viento, hasta la victoria final”.

La epopeya del clan de Como polvo en el viento es la historia de Cuba y los cubanos del último cuarto de siglo magistralmente narrada por quien es hoy uno de los grandes exponentes de las letras hispanoamericanas: Leonardo Padura.

 

Diego Petersen es escritor y periodista

 

[Fuente: http://www.nexos.com.mx]